<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Teatro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/teatro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Teatro]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1030655/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial del Teatro: ¿por qué se celebra el 27 de marzo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-teatro-celebra-27-marzo_1_13102157.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88ab2153-2906-47f8-92d2-c58b53913ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial del Teatro: ¿por qué se celebra el 27 de marzo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El principal objetivo de esta efeméride es dar a conocer lo que representa el teatro para la cultura a nivel mundial. Cuál es su origen.</p></div><p class="article-text">
        El&nbsp;<strong>D&iacute;a Mundial del Teatro&nbsp;</strong>se celebra&nbsp;<strong>el 27 de marzo&nbsp;de cada a&ntilde;o</strong>&nbsp;y fue creado por&nbsp;Instituto Internacional del Teatro (ITI)&nbsp;en el a&ntilde;o 1961. Su principal objetivo, es dar a conocer lo que representa el teatro para la cultura a nivel mundial.
    </p><p class="article-text">
        Durante este d&iacute;a se celebran en todo el mundo actos y eventos relacionados con la escena. Uno de los m&aacute;s importantes es el&nbsp;mensaje internacional por parte de una figura de talla mundial por invitaci&oacute;n del ITI. En este mensaje, una persona de relevancia comparte sus reflexiones acerca de la cultura y el teatro.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que se celebr&oacute; el&nbsp;D&iacute;a Mundial del Teatro, en 1962 fue el poeta, dramaturgo y cineasta franc&eacute;s&nbsp;Jean Cocteau&nbsp;quien pronunci&oacute; el famoso Mensaje Internacional del&nbsp;D&iacute;a Mundial del Teatro. Despu&eacute;s, otros nombres destacados le siguieron como&nbsp;<strong>Arthur Miller, Laurence Olivier, Pablo Neruda, Richard Burton, Antonio Gala, Humberto Orsini, John Malkovich o Dar&iacute;o Fo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En este 2026, el encargado del mensaje del D&iacute;a Mundial del Teatro es el actor estadounidense <strong>Willem Dafoe</strong>. &nbsp;<a href="https://www.world-theatre-day.org/messageauthor.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Podr&aacute;s ver el mensaje aqu&iacute;</a>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; es el teatro?</strong></h2><p class="article-text">
        El teatro es un movimiento cultural que tiene trascendencia mundial y que se caracteriza por una puesta en escena de un grupo de comediantes y artistas, frente a un audit&oacute;rium y donde asisten un gran n&uacute;mero de espectadores.
    </p><p class="article-text">
        Es una de las artes esc&eacute;nicas m&aacute;s importantes, que conjuga una gran variedad de elementos y que al unirlos, dan como resultado un maravilloso espect&aacute;culo, el cual hoy goza de muchos adeptos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La magia que encierra el teatro</strong></h2><p class="article-text">
        El teatro encierra una verdadera magia y es que, el s&oacute;lo hecho de poder estar tan cerca de los actores y ver sus expresiones en vivo, deja al espectador sin palabras.
    </p><p class="article-text">
        El teatro, a diferencia de otras artes esc&eacute;nicas, tiene la particularidad de despertar verdaderas pasiones, sentimientos y emociones una vez que comienza la obra.
    </p><p class="article-text">
        Para el espectador,&nbsp;la posibilidad de interactuar con el actor, es un momento &uacute;nico e inolvidable, sin dejar de lado la misma actuaci&oacute;n, que por supuesto, es un momento magistral. Tambi&eacute;n se puede ver subir y bajar el tel&oacute;n, escuchar alguna banda sonora, apreciar el vestuario, las luces y aplaudir cada vez que termina un acto.
    </p><p class="article-text">
        A ciencia cierta, no se sabe porque el teatro puede llegar a conmover tanto la fibra de los hombres y las mujeres, pero desde la antig&uuml;edad, esa magia ha estado presente. As&iacute; lo dej&oacute; plasmado&nbsp;Arist&oacute;teles en su libro llamado &ldquo;Po&eacute;tica&rdquo;&nbsp;y otros grandes dramaturgos, de los cuales hoy podemos disfrutar su legado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las obras de teatro m&aacute;s vistas de la historia</strong></h2><p class="article-text">
        Estas obras han sido algunas de las m&aacute;s emblem&aacute;ticas del teatro y las que han acaparado m&aacute;s espectadores en todo el mundo, por supuesto sin menospreciar todas aquellas que se han escenificado hasta ahora. Entre ellas destacan:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Romeo y Julieta,&nbsp;de William Shakespeare</li>
                                    <li>La Celestina,&nbsp;de Fernando de Rojas</li>
                                    <li>La Divina Comedia,&nbsp;de Dante Alighieri</li>
                                    <li>Don Juan Tenorio,&nbsp;de Jos&eacute; Zorrilla</li>
                                    <li>Hamlet,&nbsp;de William Shakespeare</li>
                                    <li>Fuente Ovejuna,&nbsp;de Lope de Vega</li>
                                    <li>Sue&ntilde;o de una Noche de Verano,&nbsp;de William Shakespeare</li>
                                    <li>La Vida es Sue&ntilde;o,&nbsp;de Calder&oacute;n de la Barca</li>
                                    <li>La Casa de Bernarda Alba,&nbsp;de Federico Garc&iacute;a Lorca</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-teatro-celebra-27-marzo_1_13102157.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 03:02:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/88ab2153-2906-47f8-92d2-c58b53913ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="50524" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/88ab2153-2906-47f8-92d2-c58b53913ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="50524" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Día Mundial del Teatro: ¿por qué se celebra el 27 de marzo?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/88ab2153-2906-47f8-92d2-c58b53913ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El argentino Yayo Cáceres integra con Álvaro Tato la pareja más fructífera del teatro español: "Los espacios de poder no entienden que la cultura es una inversión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/argentino-yayo-caceres-integra-alvaro-tato-pareja-fructifera-teatro-espanol-espacios-no-entienden-cultura-inversion_1_12960903.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfb91514-4ee4-427f-8a67-667b42db98af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El argentino Yayo Cáceres integra con Álvaro Tato la pareja más fructífera del teatro español: &quot;Los espacios de poder no entienden que la cultura es una inversión&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los dos creadores, que forman parte de la compañía Ron Lalá, están triunfando con su último espectáculo, 'Tebanas', tragedia griega a ritmo frenético.
</p></div><p class="article-text">
        El argentino <strong>Yayo C&aacute;ceres</strong> y el espa&ntilde;ol <strong>&Aacute;lvaro Tato</strong>. Tato y Yayo, casi un pal&iacute;ndromo que contiene una de las parejas teatrales m&aacute;s fruct&iacute;feras del teatro espa&ntilde;ol de los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os. Con la compa&ntilde;&iacute;a que iniciaron andadura, <a href="https://www.instagram.com/ronlalateatro/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ron Lal&aacute;</a>, lo hicieron todo. Su teatro, popular, l&uacute;dico y lleno de ritmo y m&uacute;sica, tiene el benepl&aacute;cito del p&uacute;blico y cr&iacute;tica.&nbsp;Desde el 2018 tienen nuevo proyecto, <strong>Ay teatro</strong>. Ahora, est&aacute;n presentando en el Teatro de la Abad&iacute;a de Madrid <em>Tebanas</em>, una funci&oacute;n que recoge tres de las grandes tragedias del Ciclo Tebano: <em>Edipo</em>, <em>Los siete contra Tebas </em>y <em>Ant&iacute;gona</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ron Lal&aacute; naci&oacute; en el 96, entre la universidad y el Caf&eacute; de la Libertad de Madrid. Eran todav&iacute;a estudiantes, de filolog&iacute;a, de m&uacute;sica&hellip; Y se inventaron una especie de recital-concierto lleno de humor y chispazos de genio, lo que ellos llaman el c&oacute;digo &ldquo;ronlalero&rdquo;. En 2001 se incorpor&oacute; Yayo C&aacute;ceres, correntino y chamamecero ya bregado, que en Buenos Aires estudi&oacute; en la misma escuela que Luciano C&aacute;ceres o Claudio Tolcachir, Andamio 90.
    </p><p class="article-text">
        Desde aquel <em>Si dentro de un lim&oacute;n metes un gorri&oacute;n el lim&oacute;n vuela</em>, su primera colaboraci&oacute;n, todo se dispar&oacute;. Fueron a&ntilde;os de estrecha colaboraci&oacute;n, de m&aacute;s de veinte montajes juntos, de &eacute;xitos sonados como <em>Mundo y final</em> (2008) o <em>En un lugar del Quijote</em> (2013). En 2018 decidieron ampliar horizontes. C&aacute;ceres entraba en su madurez como director y Tato comenzaba a ser uno de los dramaturgos m&aacute;s valorados en Espa&ntilde;a, sus adaptaciones y recreaciones de los cl&aacute;sicos espa&ntilde;oles estaban a un nivel de otro mundo. Su dominio del verso y de la carpinter&iacute;a teatral es &uacute;nica. Tato se convirti&oacute; en una especie de Lope trasladado al siglo XXI en una m&aacute;quina del tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; naci&oacute; Ay teatro. Despu&eacute;s de varios montajes lleg&oacute; la maravilla, <a href="https://ayteatro.com/project/malvivir/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Malvivir</em></a> (2021), un impresionante texto que encarnaron dos grandes actrices, Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n y Marta Poveda. Una divertida, po&eacute;tica y punzante historia sobre la p&iacute;cara Elena de Paz. Ahora, atacan con <em>Tebanas</em>, una adaptaci&oacute;n de las tres tragedias griegas de la ciudad de Tebas interpretadas por actores bien j&oacute;venes que est&aacute; llenando todos los d&iacute;as en el Teatro de la Abad&iacute;a y que despu&eacute;s de Madrid llegar&aacute; en febrero en Olmedo, a Sagunto en abril y en mayo a Gij&oacute;n y M&aacute;laga.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c97210f5-8b72-4d3d-bc58-a81b20fb56f1_16-9-aspect-ratio_50p_1135712.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c97210f5-8b72-4d3d-bc58-a81b20fb56f1_16-9-aspect-ratio_50p_1135712.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c97210f5-8b72-4d3d-bc58-a81b20fb56f1_16-9-aspect-ratio_75p_1135712.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c97210f5-8b72-4d3d-bc58-a81b20fb56f1_16-9-aspect-ratio_75p_1135712.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c97210f5-8b72-4d3d-bc58-a81b20fb56f1_16-9-aspect-ratio_default_1135712.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c97210f5-8b72-4d3d-bc58-a81b20fb56f1_16-9-aspect-ratio_default_1135712.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c97210f5-8b72-4d3d-bc58-a81b20fb56f1_16-9-aspect-ratio_default_1135712.jpg"
                    alt="Un momento de &#039;Tébanas&#039;, la nueva obra de Yayo Cáceres y Álvaro Tato"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un momento de &#039;Tébanas&#039;, la nueva obra de Yayo Cáceres y Álvaro Tato                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Ron Lal&aacute; cumple 30 a&ntilde;os y para celebrarlo el 22 de abril subir&aacute;n al Teatro Infanta Isabel con <a href="https://www.teatroinfantaisabel.es/obra/ladesconquista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La desconquista</em></a>, su &uacute;ltimo trabajo. Con ellos habl&oacute; este medio. Una conversaci&oacute;n donde ambos se iban quitando la palabra, complement&aacute;ndose, con un pensamiento colmena fruto de m&aacute;s de veinte a&ntilde;os trabajando juntos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;26 a&ntilde;os y m&aacute;s de veinte obras juntos, &iquest;alguna vez estuvieron a punto de separarse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&Aacute;lvaro Tato: Al principio, cuando el ego est&aacute; todav&iacute;a bullendo. Cuando lleg&oacute; Yayo yo era el l&iacute;der y de pronto llegaba alguien que no solamente era m&aacute;s mayor, sino que adem&aacute;s sab&iacute;a m&aacute;s que yo y estaba dispuesto a compartirlo. Y yo necesitaba ese saber. No fue f&aacute;cil, nada f&aacute;cil para ese chaval que ten&iacute;a tan claro su liderazgo. Hubo que ajustar el camino y darse cuenta de en qu&eacute; partida eras el rey y en qu&eacute; partida la dama.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yayo C&aacute;ceres: Ah&iacute; fueron clave los ronlaleros, los otros miembros de la compa&ntilde;&iacute;a.&nbsp;Todo el mundo se lanz&oacute; a la cosa sin chistar, en parte porque yo no les dejaba y en parte por disciplina. Se sufri&oacute;, pero al final se&nbsp;consigui&oacute; una especie de m&aacute;quina demoledora. Pero la cosa es mutua, a m&iacute; encontrarme con Tato me salv&oacute; la vida, acababa de llegar a Espa&ntilde;a y no ten&iacute;a mucho a lo que agarrarme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Esto de que uno es director y el otro es el encargado del texto, no es muy verdad, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A. T.: La verdad es que no. Entendemos la dramaturgia como direcci&oacute;n y la direcci&oacute;n como dramaturgia. Para nosotros todo est&aacute; entremezclado. Y nuestro punto de conexi&oacute;n yo creo que es el ritmo, el concepto musical de ritmo esc&eacute;nico. Los juegos r&iacute;tmicos, es digamos como la base de nuestro lenguaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Intenten explicar esa manera de hacer teatro que les ha llevado por medio mundo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A. T.: Parafraseando a Yayo, creo que la clave es que nuestro sistema no pasa primero por la cabeza. Somos muy pr&aacute;cticos en el trabajo teatral. La fusi&oacute;n de palabra, de verso esc&eacute;nico, de interpretaci&oacute;n y de m&uacute;sica en directo, intentamos que se produzca a la vez. No hacemos reuniones previas de an&aacute;lisis de texto, no hacemos trabajos musicales para ajustes de voces previos, nos ponemos el ch&aacute;ndal antes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Surge desde la pr&aacute;ctica actoral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y. C.: No te creas, al mismo tiempo es un teatro muy psicologista. Si hay un lugar donde est&aacute; el teatro es en el terreno de los sue&ntilde;os, en lo metaf&iacute;sico, en el inconsciente. Trabajamos desde ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A. T.: Y lo curioso es que esa b&uacute;squeda de lo metaf&iacute;sico, de lo po&eacute;tico, la intentamos producir a partir de lo m&aacute;s elemental, de lo m&aacute;s sencillo, de s&iacute;mbolos, de la metonimia que para nosotros, junto al ritmo, es el eje funcional de nuestro trabajo. M&aacute;s concretamente de la sin&eacute;cdoque, la parte por el todo. El teatro es el arte en el que una espada es la guerra, una rama es el bosque, y un ser humano, el ser humano. Pero partimos de lo pr&aacute;ctico para conseguir lanzar la imaginaci&oacute;n del actor.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando lees a Shakespeare llega hasta ahí, hasta el fondo, pero tarda más. En la tragedia o vas a fondo o es una solemnidad aburrida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Álvaro Tato</span>
                                        <span>—</span> Dramaturgo y director de escena
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &mdash;Y.C.: Un ejemplo, en <em>Tebanas</em> cuando Fran Garzia vuelve a salir a escena despu&eacute;s de haber interpretado a Edipo, y entra ya como Polinices, el hijo de Edipo, entra con la misma vincha roja que Edipo ha utilizado para taparse las cuencas de los ojos despu&eacute;s de arranc&aacute;rselos&hellip; Esa idea, que es pura dramaturgia, no es m&iacute;a, eso surge del actor en un ensayo. Y surge porque el actor est&aacute; en &ldquo;flow&rdquo; y porque est&aacute; entrenado para entender d&oacute;nde est&aacute; el lenguaje po&eacute;tico. Eso es pura met&aacute;fora esc&eacute;nica, la ceguera de Edipo es tambi&eacute;n la ceguera de sus hijos enfrentados, es el s&iacute;mbolo del padre y de la sangre&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Ensayan juntos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y.C.: S&iacute;, aunque lo empec&eacute; a echar un poco a Tato. Porque es como dirigir con un alien pegado a la oreja (risas). Pero s&iacute;, nos pasa constantemente llegar a casa despu&eacute;s de un ensayo y ante una buena idea que ha tenido el otro decir: &ldquo;por qu&eacute; no se me ocurri&oacute; a m&iacute;&rdquo;. Eso est&aacute; buen&iacute;simo, creemos en un tipo de competencia que es colaboraci&oacute;n, que nos hace mejores, y que Tato y yo llevamos cuidando a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&mdash;Tebanas</strong></em><strong> es pura tragedia griega, algo que se aleja de&nbsp;su estilo m&aacute;s reconocible, pero utilizan unos c&oacute;digos y maneras de decir cercanas al Siglo de Oro&hellip; &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A.T.: Es cierto que lo hacemos. El verso que hemos&nbsp;creado tanto en S&oacute;focles, Esquilo como parte de Eur&iacute;pides es de clara ra&iacute;z &aacute;urea. En vez de hacer una traslaci&oacute;n en prosa, que es como se suele hacer, he fabricado una versi&oacute;n en verso. Y ese verso es silba, es una silba blanca de alejandrino, septis&iacute;labos y endecas&iacute;labos. Para las partes que hilan las historias hemos utilizado el romance. Y para la parte de la comedia en el peque&ntilde;o homenaje que le hacemos a Arist&oacute;fanes utilizamos redondillas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A.T.: Esa manera de trabajar surge de una pregunta: &iquest;Por qu&eacute; la tragedia casi siempre se recita de manera solemne o lenta? &iquest;Por qu&eacute; tenemos asociado la tragedia a la lentitud? Y nos fuimos dando cuenta que la tragedia no trata de gente que se lamenta, trata de gente que quiere no lamentarse, que lucha hasta el final, incluso a veces de manera heroica, contra el destino, contra sus defectos. No hab&iacute;amos sometido nuestro lenguaje a la disciplina tr&aacute;gica. Y sab&iacute;amos que era un riesgo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y.C.: Si lo pensamos bien los personajes de la tragedia, como Edipo, no llegan a cuarenta a&ntilde;os ni por asomo. Para trasladarlos a escena hace falta una rabia casi adolescente, una cosa muy f&iacute;sica. Por eso nos hemos salido de este c&oacute;digo declamatorio y ampuloso y nos hemos metido en un lugar mucho m&aacute;s furioso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A.T.: La tragedia griega es de gran pureza teatral, son puros conflictos a cara de perro. En&nbsp;muy pocas palabras se llega hasta el final del conflicto. Los cl&aacute;sicos tardan m&aacute;s en llegar. Cuando lees a Shakespeare llega hasta ah&iacute;, hasta el fondo, pero tarda m&aacute;s. En la tragedia o vas a fondo o es una solemnidad aburrida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffef4d7f-f89b-471c-8cb2-4a1e4e4452fb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffef4d7f-f89b-471c-8cb2-4a1e4e4452fb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffef4d7f-f89b-471c-8cb2-4a1e4e4452fb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffef4d7f-f89b-471c-8cb2-4a1e4e4452fb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffef4d7f-f89b-471c-8cb2-4a1e4e4452fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffef4d7f-f89b-471c-8cb2-4a1e4e4452fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ffef4d7f-f89b-471c-8cb2-4a1e4e4452fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En &#039;Tebanas&#039; Álvaro Tato y Yayo Cáceres se atreven con las tragedias griegas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En &#039;Tebanas&#039; Álvaro Tato y Yayo Cáceres se atreven con las tragedias griegas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os son quiz&aacute; la compa&ntilde;&iacute;a de Espa&ntilde;a que gir&oacute; m&aacute;s. Girar nunca fue f&aacute;cil, pero parece que cada d&iacute;a es m&aacute;s dif&iacute;cil. Ustedes que se conocen la mayor&iacute;a de los teatros de este pa&iacute;s, &iquest;qu&eacute; creen que est&aacute; pasando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y.C.: Nosotros cada vez hacemos menos gira. Antes est&aacute;bamos m&aacute;s de dos a&ntilde;os con un espect&aacute;culo. Ahora estamos un a&ntilde;o y medio estirando mucho el chicle. Gracias a Dios ten&iacute;amos capacidad para achicar las giras, otra gente lo ha pasado mucho peor, incluso teniendo que disolver la compa&ntilde;&iacute;a. La causa me parece clara:&nbsp;<strong>los espacios de poder no entienden que la cultura es una inversi&oacute;n</strong>. Se gira menos porque hay menos presupuesto para programar los teatros. Se han perdido m&aacute;s de un 30% de lugares donde antes se programaban cosas de fuera. Se han perdido plazas.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&Aacute;.T.: Hay una falta de voluntad pol&iacute;tica por activar redes teatrales. Porque cuando hablamos de plazas no hablamos de teatros, hablamos de redes, hablamos de conexiones, de gestores culturales que cuentan con cada vez menos presupuesto. Adem&aacute;s, en las comunidades con redes potentes, como Madrid, por ejemplo, la competencia es feroz entre el teatro privado y el p&uacute;blico. Y dentro de los teatros privados hay una gran competencia interna que ha aumentado con la entrada de las multinacionales en los musicales. La realidad se ha ido haciendo cada vez m&aacute;s compleja y la voluntad pol&iacute;tica no ha seguido el ritmo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;En muchas compa&ntilde;&iacute;as esenciales del teatro espa&ntilde;ol, como T&aacute;bano, La Zaranda o Micomic&oacute;n, hubo giras internacionales que fueron un antes y un despu&eacute;s. Recorrieron medio mundo: Europa, Asia y Am&eacute;rica, &iquest;hubo alguna gira que para ustedes tuviese ese calado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y.C.: La primera, en 2007 &iquest;Te acuerdas Tato? Yo sal&iacute; un d&iacute;a antes e iba adaptando el texto en el avi&oacute;n&hellip; Fuimos a Chile, Argentina, Rep&uacute;blica Dominicana, Paraguay&hellip; Hab&iacute;a un momento de la obra en que dec&iacute;amos: &ldquo;La pasta, la pasta&rdquo;. Lo cambi&eacute; por el t&eacute;rmino guaran&iacute;, me acuerdo como si fuera hoy de todos gritando en escena: &ldquo;pirapir&eacute;, pirapir&eacute;&rdquo;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;A.T.: Yayo viene de all&aacute;, pero nosotros, como jovencitos espa&ntilde;oles, flipamos. Recibir ese calor, esa comprensi&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica. Una cosa es saberlo, saber que nuestro idioma se habla en dos continentes, y otra cosa es vivirlo. Y no solo la lengua, sino tambi&eacute;n el humor. En Argentina, por ejemplo, fue una gran sensaci&oacute;n. Argentina encontr&oacute; a unos espa&ntilde;oles que fabricaban un humor que entend&iacute;an, todos nos comparaban con Les Luthiers, yo creo que exageradamente. Pero el enganche fue mutuo, nosotros no pod&iacute;amos creer la capacidad de ida y vuelta, los hilos que nos unen. Otro ejemplo de lo que habl&aacute;bamos, si fu&eacute;semos capaces de cuidar ese ida y vuelta&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y.C.: <strong>Cuando los pol&iacute;ticos entiendan que la cultura es el mayor activo que tiene este pa&iacute;s la cosa cambiar&aacute;</strong>. Yo mismo vine a Espa&ntilde;a en busca de Cervantes, de Machado. No vine buscando el jam&oacute;n ib&eacute;rico.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/argentino-yayo-caceres-integra-alvaro-tato-pareja-fructifera-teatro-espanol-espacios-no-entienden-cultura-inversion_1_12960903.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 09:20:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bfb91514-4ee4-427f-8a67-667b42db98af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="11989739" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bfb91514-4ee4-427f-8a67-667b42db98af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11989739" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El argentino Yayo Cáceres integra con Álvaro Tato la pareja más fructífera del teatro español: "Los espacios de poder no entienden que la cultura es una inversión"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bfb91514-4ee4-427f-8a67-667b42db98af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Yayo Cáceres,Ron Lalá]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Las cosas que perdimos en el fuego": el horror social de Mariana Enriquez llega a los escenarios de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cosas-perdimos-fuego-horror-social-mariana-enriquez-llega-escenarios-madrid_1_12744090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8090391f-e463-427b-ab4c-0a082626dc9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Las cosas que perdimos en el fuego&quot;: el horror social de Mariana Enriquez llega a los escenarios de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra de la escritora argentina, que fue presentada en Uruguay y ya giró por el país, llega por primera vez a España como parte del 43º Festival de Otoño de Madrid y estará en los Teatros del Canal del 7 al 9 de noviembre.</p></div><p class="article-text">
        El terror y el horror social del universo de la escritora argentina Mariana Enriquez llega esta semana a los escenarios madrile&ntilde;os con la adaptaci&oacute;n teatral de 'Las cosas que perdimos en el fuego', donde se busca, desde lo corporal, generar miedo y sensaciones desde las proyecciones del espectador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay algo en el texto de Mariana que me hizo pensar que podr&iacute;a llevarse al teatro, que tiene que ver con lo corporal, con la oportunidad para los actores de meterse en ese mundo y de los espectadores de percibirlo, ya no en su di&aacute;logo con el texto, sino al ver un cuerpo sufrir esa situaci&oacute;n&rdquo;, explica a EFE el uruguayo Leonel Schmidt, director de la obra hom&oacute;nima de la novela de relatos cortos.
    </p><p class="article-text">
        La obra, que fue presentada en Uruguay y ya gir&oacute; por Argentina, llega por primera vez a Espa&ntilde;a como parte del 43&ordm; Festival de Oto&ntilde;o de Madrid y estar&aacute; en los Teatros del Canal del 7 al 9 de noviembre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La propuesta de Mariana es desde una violencia muy corporal y ah&iacute; reside la diferencia con otros escritores y escritoras de terror. Todo lo que propone es sobre el propio ser humano; sus monstruos son muy humanos y eso es lo que creo que es interesante&rdquo;, expresa Schimdt.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-QbxjsSJbeXE-7373', 'youtube', 'QbxjsSJbeXE', document.getElementById('yt-QbxjsSJbeXE-7373'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-QbxjsSJbeXE-7373 src="https://www.youtube.com/embed/QbxjsSJbeXE?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        El proceso fue &ldquo;desafiante&rdquo;, dice el guionista. Los textos de Enriquez est&aacute;n llenos de descripciones, se basan en la atm&oacute;sfera y carecen de largos di&aacute;logos, lo que dificulta la adaptaci&oacute;n teatral. Pero en ellos el cuerpo es central; y es la herramienta central del teatro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El terror de Mariana, que es un terror espec&iacute;fico, significa que como director ten&iacute;a que renunciar a ciertas construcciones que uno hace de lo que es el teatro para que se encontraran de alguna forma la narrativa y el teatro. Y funcionase&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Schimdt aprendi&oacute; que los textos tambi&eacute;n se basan en los silencios, en proponer sin definir, y en que el lector ponga sus propios miedos en la recreaci&oacute;n de los escenarios, y precisamente basa la puesta en escena en ese miedo proyectado del espectador.
    </p><p class="article-text">
        Al final, la propia Enriquez dio el visto bueno y aval&oacute; la obra, que toma seis de los cuentos del libro, incluido el que le da nombre y 'Chico sucio'. &ldquo;&nbsp;Estuvo presente, pero fue muy clara al decir que no quer&iacute;a incidir en el proceso porque no conoc&iacute;a el lenguaje teatral. Fue un acompa&ntilde;amiento, cuando ella dio su devoluci&oacute;n hice alg&uacute;n ajuste, pero muy m&iacute;nimo porque realmente se mostr&oacute; como muy atenta y contenta con el resultado escrito&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una edici&oacute;n muy latinoamericana</strong></h2><p class="article-text">
        El Festival de Oto&ntilde;o trae en esta edici&oacute;n a Madrid muchas obras latinoamericanas, ya sean con a&ntilde;os en los escenarios de sus pa&iacute;ses, como 'Labio de liebre' (Colombia) o 'Historia de amor' (Chile), o de nueva creaci&oacute;n, como esta o el estreno absoluto del 'Invencible verano de Liliana', adaptado por el peruano Juan Carlos Fisher, sobre el libro en el que Cristina Rivera Garza narra el feminicidio de su hermana y que gan&oacute; un Pulitzer el a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La idea b&aacute;sica de esta edici&oacute;n es esta apuesta en Hispanoam&eacute;rica y que nos conozcan y conozcan las propuestas est&eacute;ticas y las propuestas de contenido, con un contenido muy social&rdquo;, dice la directora creativa del festival, la mexicana Marcela Diez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy bonito -prosigue- que ahora no solamente est&eacute;n yendo producciones espa&ntilde;olas a Hispanoam&eacute;rica, sino que est&eacute;n invitando, que estemos invitando, a sus producciones a venir a Espa&ntilde;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por Irene Escudero, para la agencia EFE
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cosas-perdimos-fuego-horror-social-mariana-enriquez-llega-escenarios-madrid_1_12744090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Nov 2025 14:55:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8090391f-e463-427b-ab4c-0a082626dc9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1292562" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8090391f-e463-427b-ab4c-0a082626dc9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1292562" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Las cosas que perdimos en el fuego": el horror social de Mariana Enriquez llega a los escenarios de Madrid]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8090391f-e463-427b-ab4c-0a082626dc9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mariana Enriquez,Teatro,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A casi medio siglo de su violento secuestro, el teatro rescata con mucho apego a Haroldo Conti]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/medio-siglo-violento-secuestro-teatro-rescata-apego-haroldo-conti_1_12729806.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/875cc5fa-5707-474c-a128-b7fc27fd28c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A casi medio siglo de su violento secuestro, el teatro rescata con mucho apego a Haroldo Conti"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gracias a la impresionante actuación de Marcelo Bucossi, a la dramaturgia y la dirección de Alfredo Martín, el gran escritor chacabuquense cobra vida en escena donde, además, se ofrece la adaptación de dos de sus entrañables cuentos.
</p><p class="subtitle">Dos damas tilingas y una mestiza chúcara, perdidas en la noche virreinal
</p></div><p class="article-text">
        Para cualquiera que haya tenido la vivencia directa de asistir a esta sala en los a&ntilde;os de la dictadura, bajo la gesti&oacute;n de Jaime Kogan estrenando sobresalientes obras de Ricardo Monti como<strong> Visita</strong>, <strong>La oscuridad de la</strong> <strong>raz&oacute;n</strong>, o &ndash;un poco antes, en &eacute;poca de la Triple A&ndash; <strong>El se&ntilde;or Gal&iacute;ndez</strong> de Tato Pavlovsky, o que simplemente conozca de o&iacute;das o de le&iacute;das esa parte de la historia del teatro Payr&oacute;, siempre habr&aacute; una cuota de emoci&oacute;n extra al trasponer la puerta de la calle San Mart&iacute;n al 700.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la muerte de Kogan, prosiguieron al frente su mujer, la actriz Felisa Yeni, y sus hijos Diego y Luchy. Director, dramaturgo, docente, Diego Kogan est&aacute; ahora a cargo de la gesti&oacute;n art&iacute;stica, y para esta cronista fue una alegr&iacute;a encontrarlo y saludarlo en la boleter&iacute;a del Payr&oacute; que, en esta etapa, renueva su antiguo halo de espacio de resistencia cultural.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbc9646-1184-4d8c-947b-cba1176ff8f5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbc9646-1184-4d8c-947b-cba1176ff8f5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbc9646-1184-4d8c-947b-cba1176ff8f5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbc9646-1184-4d8c-947b-cba1176ff8f5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbc9646-1184-4d8c-947b-cba1176ff8f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbc9646-1184-4d8c-947b-cba1176ff8f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ccbc9646-1184-4d8c-947b-cba1176ff8f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ariel Haal, Lara Olgiati, Pablo Mingrino."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ariel Haal, Lara Olgiati, Pablo Mingrino.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y si bien Alfredo Mart&iacute;n ya ha presentado en este lugar espect&aacute;culos de su autor&iacute;a interpretados por Marcelo Bucossi, parecer&iacute;a un evidente caso de justicia po&eacute;tica que <strong>Huellas de Haroldo</strong> se est&eacute; representando en una sala que, durante la dictadura, estuvo en un borde muy finito de ser clausurada. Porque en esas fechas sombr&iacute;as, Conti era declarado &ldquo;agente subversivo&rdquo; por su militancia en el Partido Revolucionario de los Trabajadores y en el Frente Antiimperialista por el Socialismo. El autor de las novelas <strong>Sudeste</strong> y <strong>Alrededor de la jaula</strong> pudo haberse exiliado, pero eligi&oacute; quedarse en su casa de Villa Crespo, en &ldquo;mi lugar de combate&rdquo;. Con la integridad que lo caracterizaba, renunci&oacute; a la Beca Guggenheim porque sus principios as&iacute; se lo dictaron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque ha sido muy divulgado el episodio, viene a cuento refrescarlo, quiz&aacute;s para lectores de las generaciones Y o Z: HC fue secuestrado en un violento operativo cuando volv&iacute;a con su mujer, Marta Scavac, de ver <strong>El Padrino II</strong>. Luego de que se lo llevara esa temible Brigada del Batall&oacute;n 601, previo saqueo de pertenencias, ella logr&oacute; escapar por una ventana con su beb&eacute; de tres meses y una ni&ntilde;a de 7, de una uni&oacute;n anterior. En cuanto a Haroldo, luego de pasar por varios centros clandestinos, fue visto por &uacute;ltima vez, en lamentables condiciones f&iacute;sicas, en Villa Devoto, seg&uacute;n el testimonio de su amigo, tambi&eacute;n escritor, el padre Leonardo Castellani, quien breg&oacute; por su liberaci&oacute;n hasta antes de morir en 1981.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7aad2012-67dc-4400-b393-0dd72b5ba763_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7aad2012-67dc-4400-b393-0dd72b5ba763_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7aad2012-67dc-4400-b393-0dd72b5ba763_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7aad2012-67dc-4400-b393-0dd72b5ba763_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7aad2012-67dc-4400-b393-0dd72b5ba763_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7aad2012-67dc-4400-b393-0dd72b5ba763_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7aad2012-67dc-4400-b393-0dd72b5ba763_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Haroldo Conti"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Haroldo Conti                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la obra <strong>Huellas de Haroldo</strong>, el relevante especialista en adaptaciones literarias desde hace casi dos d&eacute;cadas, Alfredo Mart&iacute;n, que ya hab&iacute;a dado a conocer una suerte de anticipo en 2012 (<strong>Lo que llevo de ausencia</strong>, en Teatro del Borde), retoma y enrique la evocaci&oacute;n afectuosa, cercana, celebrando el humor impl&iacute;cito y el lenguaje coloquial &ndash;a veces con expresivos neologismos&ndash; tan propios de Conti. Y de nuevo es el actorazo Marcelo Bucossi quien se deja habitar de manera confiada, generosa, sin que se le note el menor esfuerzo por componer. Como si el mismo Haroldo viniera hacia &eacute;l porque, desde alg&uacute;n cielo para personas justas y bondadosas y un&iacute;vocas, encontr&oacute; a un int&eacute;rprete que se identificar&iacute;a naturalmente con &eacute;l. Ambos, hombres de Chacabuco, provincia de Buenos Aires, ciudad que antes fue un pueblo &ldquo;con tapialitos amarillos de sol y callecitas de tierra&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30946004-5d65-4d71-aeea-1dd31b9c0b38_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30946004-5d65-4d71-aeea-1dd31b9c0b38_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30946004-5d65-4d71-aeea-1dd31b9c0b38_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30946004-5d65-4d71-aeea-1dd31b9c0b38_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/30946004-5d65-4d71-aeea-1dd31b9c0b38_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/30946004-5d65-4d71-aeea-1dd31b9c0b38_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/30946004-5d65-4d71-aeea-1dd31b9c0b38_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Alfredo Martín, dramaturgista y director"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Alfredo Martín, dramaturgista y director                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>De relecturas, versiones, adaptaciones</strong></h2><p class="article-text">
        Alfredo Mart&iacute;n, aparte de haberse desempe&ntilde;ado como actor, director y en otros oficios del teatro &ndash;y de ser m&eacute;dico psiquiatra y psicoanalista&ndash;, se ha consagrado con perseverancia y un respeto esencial a realizar trasposiciones de textos literarios a la escena: de Gombrowicz a Arlt, de Silvina Ocampo a Pessoa, de Dostoievski a Kafka&hellip; Sin dejar de lado a piezas propiamente teatrales como <strong>La casa de Bernarda Alba</strong>, que version&oacute; bajo el t&iacute;tulo <strong>Un mar de luto</strong> (2023), con un elenco masculino en el que descollaba Bucossi como la terrible madre represora de Garc&iacute;a Lorca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a2fe7f4-c97d-498b-9bad-75608556b972_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a2fe7f4-c97d-498b-9bad-75608556b972_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a2fe7f4-c97d-498b-9bad-75608556b972_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a2fe7f4-c97d-498b-9bad-75608556b972_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a2fe7f4-c97d-498b-9bad-75608556b972_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6a2fe7f4-c97d-498b-9bad-75608556b972_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6a2fe7f4-c97d-498b-9bad-75608556b972_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Elenco completo de Huellas de Haroldo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Elenco completo de Huellas de Haroldo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con la actitud de tender puentes entre novelas, cuentos, poemas y el p&uacute;blico, asimismo entre el momento de la escritura y el actual, Mart&iacute;n ha concretado logros tan encomiables como <strong>Detr&aacute;s de la forma</strong> (<strong>Ferdydurke</strong>, Gombrowicz), <strong>Ni&ntilde;os de madera</strong> (<strong>Pinocho</strong>, Collodi), <strong>La metamorfosis</strong> (Kafka), <strong>La tempestad</strong> (Shakespeare) y, desde luego, la antes nombrada<strong> Lo que llevo de ausencia</strong>. Siempre dejando en claro cu&aacute;les son sus preferencias en materia de literatura, y haciendo una traducci&oacute;n esc&eacute;nica que no se apartara ni del sentido cabal ni de la &iacute;ndole del texto escogido, creando un sistema teatral reconocible en su diversidad, sin ponerse por delante del autor en cada oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Para este desprendimiento y ampliaci&oacute;n de <strong>Lo que llevo&hellip;</strong> que resulta el espect&aacute;culo que ahora tiene en cartel, ha tomado dos cuentos de Conti: <strong>Una noche perfumada</strong> (que es teatralizado en la primera parte por un tr&iacute;o de c&oacute;micos de la legua) y <strong>A la diestra</strong>, el relato que qued&oacute; inconcluso en la m&aacute;quina de escribir aquella noche fatal.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Entre el encanto de la ficci&oacute;n y la crudeza de la realidad</strong></h2><p class="article-text">
        En la primera parte, entonces, la historia de amor unilateral de un hombre mayor, cohetero del pueblo para m&aacute;s datos, hacia una joven dulce y et&eacute;rea. Flechazo que, sin embargo, dar&aacute; sentido, nueva luz a la vida del se&ntilde;or Pelice; le inspirar&aacute; corteses cartas de amor que no llevar&aacute; el cartero&nbsp;sino que ser&aacute;n despachadas del modo m&aacute;s elevado que imaginar se pueda. Lara Olgiati, Pablo Mingrino y Ariel Haal cantan, bailan y dicen este cuento como si se tratara de un sucedido de anta&ntilde;o, actuando esos personajes cuando corresponde, ataviados con el vestuario de Bucossi y teniendo como punto de apoyo escenogr&aacute;fico las miniaturas de los edificios que con el tiempo se fueron sumando al pueblo, primorosamente realizadas por Gustavo Reverdito.
    </p><p class="article-text">
        En la segunda parte &ndash;con la participaci&oacute;n en comentarios musicales del notable guitarrista Agust&iacute;n Giganti&ndash; los c&oacute;micos, antes de partir, disponen una nueva escenograf&iacute;a: algunos muebles derribados, papeles escritos esparcidos por el suelo. En la platea, el coraz&oacute;n se nos aprieta porque sabemos que ya ocurri&oacute; lo inenarrable, pasaron los milicos del 601. Pero un objeto sacrosanto permanece sobre el escritorio: la m&aacute;quina de escribir.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/57f8c44a-addd-4295-897e-76e75d2d5155_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/57f8c44a-addd-4295-897e-76e75d2d5155_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/57f8c44a-addd-4295-897e-76e75d2d5155_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/57f8c44a-addd-4295-897e-76e75d2d5155_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/57f8c44a-addd-4295-897e-76e75d2d5155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/57f8c44a-addd-4295-897e-76e75d2d5155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/57f8c44a-addd-4295-897e-76e75d2d5155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Haroldo entre sus libros y su máquina de escribir."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Haroldo entre sus libros y su máquina de escribir.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y entra en escena Haroldo Conti. Porque &ndash;algo que, se supone, nunca hay que decir de una extraordinaria actuaci&oacute;n&ndash; Marcelo Bucossi <em>es</em> Haroldo Conti. Y nos provoca ese sentimiento ambivalente entre la pena por lo ineluctable que ya sabemos y la gratificaci&oacute;n de verlo ah&iacute;, tan bien plantado, tan humano, hablando en pasado, hablando en presente&hellip; Toma la hoja de la m&aacute;quina y empieza a decir el cuento que qued&oacute; a medio camino, dibuja referencias geogr&aacute;ficas en el pizarr&oacute;n, chamuya acerca de la t&iacute;a Teresa que ya no est&aacute; en este plano. Haroldo-Marcelo, siguiendo la dramaturgia de Mart&iacute;n, comienza a entrelazar datos muy personales y el texto del relato <strong>A la diestra</strong>; rememora el &ldquo;penacho gris de la iglesia que se incorpora detr&aacute;s de un montecito de acacias negras, y ah&iacute; est&aacute; el pueblo (&hellip;), ah&iacute; voy doblando por la inmutable calle Moreno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Conti nombra cada una de las flores de aquel patio hasta llegar a la de papel, como la llamaba su t&iacute;a, repasa perfumes, cosas tan ricas como las tortitas negras de cierta panader&iacute;a, menciona a algunos de sus familiares. Y torna a la amenaza que se cierne sobre &eacute;l y que est&aacute; dispuesto a afrontar&hellip;&nbsp;Vuelve al cuento, a la t&iacute;a ya sentada en su sillita de paja a la diestra de un Dios Padre en alpargatas, a la imagen del &aacute;lamo Carolina. Cada tanto, intervenido por la cruda realidad, en di&aacute;logo con los sonidos de la guitarra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el interregno ficcional tiene lugar un asado de cuerpo presente en honor de la t&iacute;a, ordenado por Don Dios, la parrilla armada por una peonada de &aacute;ngeles, la lista de carnes y sus derivados pronunciada con fruici&oacute;n. El difunto maestro Bimbo arremete con su banda. Pero la escena del allanamiento brutal, del interrogatorio vuelve a colarse. Haroldo vuelve otra vez a los festejos celestiales, tironeado entre el all&aacute; arriba ficcional y el ac&aacute; abajo que lo sorprende entre sus amores m&aacute;s cercanos, ejerciendo su oficio de escritor. Persona de una pieza, fiel a sus ideales.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La &uacute;ltima cr&oacute;nica bellamente filmada</strong></h2><p class="article-text">
        En 2022, Igor Galuk dirigi&oacute; un excelente documental po&eacute;tico inspirado en la cr&oacute;nica final de HC, publicada en la revista Crisis, 1976:<strong> Tristezas del vino de la costa o la parva muerte de la isla Paulino</strong>. <strong>Silencio en la ribera</strong> es el t&iacute;tulo de este film que se puede ver por CINEAR.Play, como dign&iacute;simo complemento del espect&aacute;culo teatral. Fruto de 10 a&ntilde;os de trabajo colectivo de la productora Riocine, fundada en La Plata en 2009. Realizaci&oacute;n que Haroldo Conti debe haber aprobado desde arriba, a la izquierda de Don Dios, obviamente.
    </p><p class="article-text">
        Galuk, realizador de cine y tev&eacute;, hab&iacute;a hecho previamente varios cortos y dos series muy recomendables sobre oficios y artesan&iacute;as (<strong>Olvidados del</strong> <strong>r&iacute;o, Paisanos</strong>, en Youtube), trabajando siempre con un enfoque &eacute;tico y est&eacute;tico distintivo, leal a una tem&aacute;tica que le es muy cercana. De ah&iacute; la elecci&oacute;n de la tocante cr&oacute;nica de Conti que, seg&uacute;n descubri&oacute; el cineasta emocionado, pon&iacute;a en palabras 40 a&ntilde;os antes sus propias percepciones, en particular de la isla Paulino. Al material filmado sum&oacute; im&aacute;genes que se daban por perdidas de la Escuela de Cine de La Plata, cerrada por la dictadura en 1978 y reabierta en 1993 (para m&aacute;s informaci&oacute;n, googlear: <strong>Escuela de Cine, Universidad Nacional de La Plata, Creaci&oacute;n, rescate y memoria</strong>, por Romina Massari, Fernando Mart&iacute;n Pe&ntilde;a y Carlos Vallina, 2006).
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Huellas de Haroldo&rdquo;, hoy jueves a las 20:30. Retoma el 7/11, los viernes a las 20,30. En el Teatro Payr&oacute;, San Mart&iacute;n 766. Entrada general a $ 17.000. Estudiantes y jubilados, a $ 13.000</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/medio-siglo-violento-secuestro-teatro-rescata-apego-haroldo-conti_1_12729806.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Oct 2025 18:47:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/875cc5fa-5707-474c-a128-b7fc27fd28c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2605103" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/875cc5fa-5707-474c-a128-b7fc27fd28c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2605103" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A casi medio siglo de su violento secuestro, el teatro rescata con mucho apego a Haroldo Conti]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/875cc5fa-5707-474c-a128-b7fc27fd28c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Haroldo Conti,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos damas tilingas y una mestiza chúcara, perdidas en la noche virreinal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/damas-tilingas-mestiza-chucara-perdidas-noche-virreinal_1_12713800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdd031b4-7dd4-4b2c-8233-325245389d6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos damas tilingas y una mestiza chúcara, perdidas en la noche virreinal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En compañía de un soldado y un cabo españoles, tres hermanas andan huyendo del incendio de La Ranchería, histórico primer teatro porteño, en la hilarante obra “Civilización”.
</p></div><p class="article-text">
        Sin el menor rodeo, el soldado espa&ntilde;ol Piedrabuena nos pone en eje teatral: &ldquo;A partir de ahora, estamos en 1792&rdquo;. Y hay que creer o reventar, como dice el dicho popular que, se da por bueno, proviene de la &eacute;poca en que ocurr&iacute;an milagros a cargo de santas y santos. A su modo, el teatro es un milagro que sigue sucediendo en la ciudad de Buenos Aires (y en menor escala, en todo el pa&iacute;s). Digan ustedes si no: que un lunes a las 20, en la calle Guevara al 300, en un sitio que se nombra Galp&oacute;n, haya suficiente p&uacute;blico para ver una obra &ndash;que ya se dio en otras salas&ndash; previo pago de $22.000, cerca de fin de mes y con el cuarto kilo de buen caf&eacute; tostado a $20.000 en el supermercado, &iquest;es o no un hecho prodigioso?
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, se trata de una platea m&aacute;s que dispuesta a creerse todo lo que ocurre en escena, e incluso muy propicia a celebrar con risas c&oacute;mplices cuando el susodicho soldado anuncie m&aacute;s adelante: &ldquo;Ahora va a cantar un grillo&rdquo;. Porque el juego del teatro ya est&aacute; en marcha y le seguimos el tren (metaf&oacute;rico, ya que la primera locomotora a vapor es de 1804) al recluta un tanto desali&ntilde;ado, que la va de detective improvisado tras las pistas de un incendio mientras maldice su destino &ldquo;en este culo del mundo, en Buenos Aires, donde no hay ni justicia ni cultura ni civilizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fee0cba-212d-49de-b74a-19a1cc49effb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fee0cba-212d-49de-b74a-19a1cc49effb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fee0cba-212d-49de-b74a-19a1cc49effb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fee0cba-212d-49de-b74a-19a1cc49effb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fee0cba-212d-49de-b74a-19a1cc49effb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1fee0cba-212d-49de-b74a-19a1cc49effb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1fee0cba-212d-49de-b74a-19a1cc49effb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sancerni, Nussembaum, Brito."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sancerni, Nussembaum, Brito.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El hombre quiere entonar un <em>quej&iacute;o</em> (&eacute;l dice &ldquo;quejica&rdquo;) expresi&oacute;n del cante flamenco, ayes de dolor o nostalgia, anticip&aacute;ndose a esa muestra de la cultura gitana, que qued&oacute; asentada en el siglo XIX. Pero que viene de perillas para el lamento de Piedrabuena, que se hace a un lado para darle cabida a dos damas amaneradas en su hablar, pero con sus primorosos trajes (m&eacute;rito de Julieta Harca) muy deteriorados, farolito en mano una de ellas. Dos chetas presumidas de fines del XVIII que fueron a ver teatro en La Rancher&iacute;a y salieron trasquiladas porque la precaria sala se incendi&oacute;. Y ambas deducen que una medio hermana (&ldquo;por la debilidad de padre que pre&ntilde;&oacute; a la servidumbre&rdquo;) que las acompa&ntilde;aba, ha muerto achicharrada. Mas no: cuando Mariquena y Juana Mar&iacute;a se alejan un poco, irrumpe una morocha aguerrida que se pregunta: &ldquo;&iquest;Ser&eacute; un fantasma?&rdquo;, y declara su voluntad de hacer justicia. Se borra la hermana malquerida y reaparecen las dos damas que antes hicieron gala de cultura literaria y de urbanidad: ahora, a Mariquena le &ldquo;pica el bagre&rdquo; mientras que a Juana Mar&iacute;a le preocupa el indio, &ldquo;tribu diversa de avanzada variopinta&rdquo;, que puede raptarlas. &ldquo;Demonio l&uacute;brico&rdquo;, seg&uacute;n JM. Para la previsora Mariquena, conviene entregarse&hellip; Ah&iacute; es cuando hace su entrada el cabo Piedramala, representante del virrey, otro uniformado descontento del lugar (&ldquo;car&iacute;simo todo, humedad, condenado a buscar la oferta&rdquo;), para hilaridad del p&uacute;blico, por el anacronismo y por la vigencia actual del reclamo.
    </p><p class="article-text">
        Y ya tenemos completo el quinteto de personajes en esta comedia de situaciones premeditadamente absurda, que da pie a esmerados chiches de actuaci&oacute;n de actrices y actores, con Pablo Fusco y Mar&iacute;a In&eacute;s Sancerni a la cabeza, compitiendo en chispa c&oacute;mica, bien respaldados por Andrea Nussembaum, Mariano Sayavedra y Julieta Brito (con un rol menos desarrollado). Mariquena y Juana Mar&iacute;a alardeando superioridad en todos los niveles, con alg&uacute;n intertexto de Sor Juana; Remedios dando su discurso de orgullo y asumiendo la defensa del teatro como arte. Y &iquest;por qu&eacute; no? hay por parte del autor, Mariano Saba, una mirada de simpat&iacute;a hacia esos simples soldados espa&ntilde;oles que extra&ntilde;an su tierra, que no saben bien qu&eacute; est&aacute;n haciendo en estas playas barrosas, llenas de pastizales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9855a904-afe9-47cd-8bcb-98660bde8f3f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9855a904-afe9-47cd-8bcb-98660bde8f3f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9855a904-afe9-47cd-8bcb-98660bde8f3f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9855a904-afe9-47cd-8bcb-98660bde8f3f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9855a904-afe9-47cd-8bcb-98660bde8f3f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9855a904-afe9-47cd-8bcb-98660bde8f3f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9855a904-afe9-47cd-8bcb-98660bde8f3f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Talía, musa de la comedia. Escultura romana, siglo II"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Talía, musa de la comedia. Escultura romana, siglo II                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        De paso, <strong>Civilizaci&oacute;n </strong>brinda un tributo a aquel primer teatro porte&ntilde;o, la Casa de Comedias La Rancher&iacute;a, donde tambi&eacute;n se daban obras l&iacute;ricas, que se incendi&oacute; efectivamente en 1792. Seg&uacute;n se dedujo por causa de un cohete disparado desde el atrio de la iglesia de San Juan Bautista, aunque considerando que la iluminaci&oacute;n era con velas de sebo, quiz&aacute;s no haya sido necesario el cohete de marras. Seg&uacute;n el historiador Jos&eacute; Torre Revello (<strong>El teatro de la colonia</strong>, 1933), fue el virrey V&eacute;rtiz, natural de M&eacute;xico y tirando a progre, quien habilit&oacute; primeramente el Corral de La Rancher&iacute;a para bailes de m&aacute;scaras. Destino pecaminoso que encresp&oacute; al clero del momento, y hubo que cerrar.
    </p><p class="article-text">
        Tiempo despu&eacute;s, con su esp&iacute;ritu abierto, en 1783 V&eacute;rtiz remite un oficio al Cabildo para que decida &ldquo;sobre la conveniencia o no del establecimiento de una Casa de Comedias, cuyos beneficios de aplicar&iacute;an al sostenimiento de la Casa de Ni&ntilde;os Exp&oacute;sitos (como se puede apreciar, con m&aacute;s sensibilidad social que pol&iacute;ticos abor&iacute;genes actuales indiferentes a la crisis del Hospital de Ni&ntilde;os Garrahan).&nbsp;El proyecto fue aceptado &rdquo;teniendo en cuenta que en todos los reynos (sic) se representan tragedias, zarzuelas, dramas, &oacute;peras y comedias&ldquo;. Un g&eacute;nero este &uacute;ltimo que se sigue cultivando en<strong> Civilizaci&oacute;n</strong>, bajo la diestra direcci&oacute;n de Lorena Vega, con el siempre valioso aporte de Jazm&iacute;n Titiunik en las coreos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d12856dd-85db-4160-bcb7-a6e98b3eca69_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d12856dd-85db-4160-bcb7-a6e98b3eca69_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d12856dd-85db-4160-bcb7-a6e98b3eca69_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d12856dd-85db-4160-bcb7-a6e98b3eca69_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d12856dd-85db-4160-bcb7-a6e98b3eca69_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d12856dd-85db-4160-bcb7-a6e98b3eca69_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d12856dd-85db-4160-bcb7-a6e98b3eca69_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Civilización, con la dirección de Lorena Vega."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Civilización, con la dirección de Lorena Vega.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; fue que don V&eacute;rtiz hizo reabrir el galp&oacute;n La Rancher&iacute;a y quiso fomentar la producci&oacute;n de obras locales iniciada por Manuel de Lavard&eacute;n con <strong>Siripo</strong>, presentada en 1789. El sitio era modesto, pero con escenario, una garita para el apuntador, bambalinas y telones, varios bancos como platea y palique para los carros atr&aacute;s del patio, con palco de honor; y una cazuela para los hombres y otra para las mujeres. En la parte del proscenio pod&iacute;a leerse en letras doradas: &ldquo;Es la comedia el espejo de la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; fueron las tres hermanas la noche del 16 de agosto con sus preciosos vestidos que quedaron chamuscados. Y cada una aprendi&oacute; alguna lecci&oacute;n relativa a la necesidad ancestral de los seres humanos de la representaci&oacute;n teatral, arte protegida en la mitolog&iacute;a griega por Melp&oacute;mene y Tal&iacute;a, que no hay pretendida batalla cultural que pueda cancelarla, abolirla, desactivarla, revocarla, etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Civilizaci&oacute;n&rdquo;, los lunes a las 20 en Galp&oacute;n de Guevara. Hasta el 17 de noviembre.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/damas-tilingas-mestiza-chucara-perdidas-noche-virreinal_1_12713800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Oct 2025 03:01:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cdd031b4-7dd4-4b2c-8233-325245389d6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2088040" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cdd031b4-7dd4-4b2c-8233-325245389d6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2088040" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Dos damas tilingas y una mestiza chúcara, perdidas en la noche virreinal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cdd031b4-7dd4-4b2c-8233-325245389d6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Lorena Vega]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La otra señora Robinson: una tortuga que evolucionó]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/senora-robinson-tortuga-evoluciono_1_12633885.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac7ce229-678c-4e98-bb26-5c22bbbcb407_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126592.jpg" width="4240" height="2385" alt="La otra señora Robinson: una tortuga que evolucionó"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La notable actriz Ana María Castel protagoniza una ingeniosa comedia del conocido autor español Pedro Mayorga, donde encarna con gracia convincente a un quelonio que fuera protegido por el mismísimo Darwin
</p></div><p class="article-text">
        Ella, que hace 10 a&ntilde;os estaba actuando en tres espect&aacute;culos bien diferentes a la vez &ndash;entre los cuales, <strong>Como les guste</strong>, de Shakespeare, interpretando a dos duques de perfil opuesto y, de pasada, a un cl&eacute;rigo borrach&iacute;n&ndash; ahora, a sus vitales 83, est&aacute; componiendo a una vieja dama un tanto indigna, producto del evolucionismo propuesto inicialmente por el c&eacute;lebre naturalista y paleont&oacute;logo brit&aacute;nico que revolucion&oacute; la biolog&iacute;a: <strong>La</strong> <strong>tortuga de Darwin</strong> es el t&iacute;tulo de la obra que protagoniza Ana Mar&iacute;a Castel, secundada por Mario Mahler, Mariana Arrupe y Nahuel L&oacute;pez, bajo la direcci&oacute;n de Sara Mon, con luces del mismo L&oacute;pez, escenograf&iacute;a y vestuario de Alejandro Mateo.&nbsp;Paralelamente, est&aacute; en <strong>Hay que ser</strong> <strong>buenos porque Dios mira</strong>, una s&aacute;tira de Laura Otermin, que dirige Patricio Azor, sobre el cl&aacute;sico encuentro familiar de Nochebuena con sentimientos encontrados. En este escenario, AMC se hace cargo de una abuela colaborativa, armonizadora pero capaz de poner de manifiesto su car&aacute;cter si hace falta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f42409e0-b780-44a4-8c00-0a50e962d046_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f42409e0-b780-44a4-8c00-0a50e962d046_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f42409e0-b780-44a4-8c00-0a50e962d046_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f42409e0-b780-44a4-8c00-0a50e962d046_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f42409e0-b780-44a4-8c00-0a50e962d046_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f42409e0-b780-44a4-8c00-0a50e962d046_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f42409e0-b780-44a4-8c00-0a50e962d046_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nahuel López en el rol del médico."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nahuel López en el rol del médico.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Castel &ndash;formada con maestros como Juan Carlos Gen&eacute; y Augusto Fernandes&ndash;, cuyo recorrido sobre las tablas arranc&oacute; sobre el filo de los &rsquo;80 con <strong>Boda blanca</strong>, &eacute;xito de cr&iacute;tica y de p&uacute;blico, ha dado incontables pruebas de su enorme ductilidad. Que solo se detuvo durante una d&eacute;cada para dedicarse a criar a sus hijos chiquitos y a estudiar Psicolog&iacute;a Social. Retorn&oacute; a la escena a comienzos del XXI, con br&iacute;os renovados, brillando en <strong>El juego de la silla</strong>, de Ana Katz. Y sigui&oacute; avanti con mucho lucimiento personal en <strong>Presente vuol dire regalo</strong>, bajo la conducci&oacute;n del gran Roberto Villanueva, y en <strong>La mujer del</strong> <strong>auto</strong>, tremenda obra del austr&iacute;aco F&eacute;lix Mitterer sobre la resistencia de una ciudadana desalojada de su propio hogar. Entre otras muchas obras en las que particip&oacute; Ana Mar&iacute;a Castel, yendo de la tragedia (<strong>Yerma</strong>) a la comedia (<strong>Vivan las feas</strong>), justo es mencionar el alto voltaje dram&aacute;tico de <strong>La crueldad de los animales</strong>,<strong> La</strong> <strong>tormenta</strong> o <strong>El padre</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y, como qued&oacute; dicho m&aacute;s arriba, en ocasiones actuando simult&aacute;neamente en m&aacute;s de un espect&aacute;culo y, asimismo, grabando en horario diurno una ficci&oacute;n para la tele: <strong>Se&ntilde;ores papis</strong>, por caso. Un medio en el que tuvo nutrida presencia en telenovelas como<strong> Antonella</strong>, <strong>Nano</strong>, <strong>Casa natal</strong>. Actriz de enorme intuici&oacute;n y gran capacidad de concentraci&oacute;n, a AMC le encanta tanto desdoblarse en forma paralela como hacer personajes marcadamente dis&iacute;miles, habiendo descubierto en este siglo 21 el placer de construir villanas de la talla de Bernarda Alba o la Marsa Ign&aacute;tieva de<strong> La</strong> <strong>Tormenta</strong>. Todo por el placer absoluto de actuar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/511361cf-77cd-4d0a-a874-3363c917d9ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/511361cf-77cd-4d0a-a874-3363c917d9ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/511361cf-77cd-4d0a-a874-3363c917d9ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/511361cf-77cd-4d0a-a874-3363c917d9ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/511361cf-77cd-4d0a-a874-3363c917d9ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/511361cf-77cd-4d0a-a874-3363c917d9ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/511361cf-77cd-4d0a-a874-3363c917d9ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La señora tortuga contando sus historias al catedrático."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La señora tortuga contando sus historias al catedrático.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Deviniendo un quelonio humanizado de 200 a&ntilde;os</strong></h2><p class="article-text">
        Ana Mar&iacute;a Castel no necesita calzarse un caparaz&oacute;n ni disimular sus extremidades para volverse una tortuga cre&iacute;ble en escena. Le bastan algunas prendas sugerentes en tonos de marr&oacute;n, su indiscutible talento y su sinceridad de int&eacute;rprete para que el p&uacute;blico &ldquo;vea&rdquo; a su p&iacute;cara tortuga que ha evolucionado hasta parecer una se&ntilde;ora mayor que no se ha olvidado de su pasado animal y que, por otra parte, lleva en su cuerpo huellas de aquel quelonio al que Darwin efectivamente dio cobijo en su camarote despu&eacute;s de haber visitado las islas Gal&aacute;pagos.
    </p><p class="article-text">
        Esta es pues, la un tanto impertinente se&ntilde;ora que se le impone al historiador presumido que se derrite cuando ella le dice que ha le&iacute;do dos tomos de su <strong>Historia de la Europa contempor&aacute;nea</strong>. Pero lo fastidia cuando le se&ntilde;ala que en el cap&iacute;tulo 27, sobre el caso Dreyfus, &ldquo;con todo respeto, no fue as&iacute;&rdquo;. &Eacute;l se encrespa y ella, que dice llamarse Harriet Robinson, muy segura sostiene: &ldquo;Yo estaba all&iacute; cuando se la tomaron con el desdichado capit&aacute;n&rdquo;. El profesor le retruca: &ldquo;Se&ntilde;ora Robinson, este caso estall&oacute; en 1894&rdquo;. Harriet empieza a dar precisiones, las fundamenta; menciona otras inexactitudes. &iquest;La batalla de Verd&uacute;n? La trinchera no era como la describe el historiador, afirma ella alegando haber estado en ese sitio. &Eacute;l intenta pasarse de chistoso: &ldquo;Ahora me dir&aacute; que estuvo en el bombardeo de Guernica&rdquo;. Y Harriet le replica: &ldquo;Salgo en la foto, debajo del caballo desbocado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; en m&aacute;s, el profesor de historia casi entra como un caballo, quiere saber m&aacute;s de la identidad de la extra&ntilde;a dama. &ldquo;Soy la tortuga de Darwin&rdquo;, proclama ella, a&ntilde;adiendo, para m&aacute;s datos, que est&aacute; dibujada en<strong> El origen de las especies</strong>, cuando ten&iacute;a 28 y en su tranquila vida solo hab&iacute;a sexo y comida &ldquo;hasta que desembarcaron los ingleses en la isla&rdquo;. Y a la, en ese entonces, enteramente tortuga se le ocurri&oacute; ir a pispear dentro del barco: cuando se quiso acordar, ya estaba en altamar y fue protegida por Charly Darwin, a quien cita textualmente: &ldquo;En circunstancias extraordinarias, la materia viva puede evolucionar en forma acelerada&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e90bc0b2-68b1-42eb-842d-a53b7a058bd5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e90bc0b2-68b1-42eb-842d-a53b7a058bd5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e90bc0b2-68b1-42eb-842d-a53b7a058bd5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e90bc0b2-68b1-42eb-842d-a53b7a058bd5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e90bc0b2-68b1-42eb-842d-a53b7a058bd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e90bc0b2-68b1-42eb-842d-a53b7a058bd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e90bc0b2-68b1-42eb-842d-a53b7a058bd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mariana Arrupe, la esposa asistente del profesor."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mariana Arrupe, la esposa asistente del profesor.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A partir de ese momento, nadie la puede parar en su recuento de an&eacute;cdotas que la tuvieron como testigo presencial: la inauguraci&oacute;n de la Torre Eiffel, el incendio del III Reichstag, el desembarco de Normand&iacute;a&hellip; Sin dejar de lado la Revoluci&oacute;n de Octubre y la Perestroika. El catedr&aacute;tico ya empez&oacute; a tomar notas, la se&ntilde;ora Robinson le propone un trato: que la ayude a volver a casa. Es decir, a las Gal&aacute;pagos. Evidentemente, ella no quiere terminar sus d&iacute;as entre los seres humanos, descree de lo que llaman progreso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/653235fc-82aa-4780-a206-fcbd03074683_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/653235fc-82aa-4780-a206-fcbd03074683_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/653235fc-82aa-4780-a206-fcbd03074683_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/653235fc-82aa-4780-a206-fcbd03074683_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/653235fc-82aa-4780-a206-fcbd03074683_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/653235fc-82aa-4780-a206-fcbd03074683_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/653235fc-82aa-4780-a206-fcbd03074683_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mario Malher, el historiador."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mario Malher, el historiador.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Total, que la simp&aacute;tica Harriet termina de convencer a su interlocutor que ya est&aacute; maquinando la forma de explotar las informaciones que est&aacute; recibiendo en primicia sobre sucesos hist&oacute;ricos de los &uacute;ltimos dos siglos. Invariablemente con acotaciones te&ntilde;idas de iron&iacute;a y de una especie de sabidur&iacute;a que alcanz&oacute; primero mirando el mundo y sus personajes desde abajo hasta que, evoluci&oacute;n mediante, logr&oacute; ponerse de pie. Siempre desde una postura ambivalente, a veces acomodaticia, para nada una hero&iacute;na que defienda principios en su &ldquo;evoluci&oacute;n exponencial bajo situaciones extraordinarias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tanto el profesor como Beti, su esposa sojuzgada, y el m&eacute;dico que la atiende en una emergencia tienen sus planes para sacar provecho de esta se&ntilde;ora que no proviene de Pehuaj&oacute; ni intenta rejuvenecer, pero es m&aacute;s viva que el hambre. Un personaje bien representativo de la dramaturgia de Pedro Mayorga, autor localmente muy solicitado por el teatro alternativo, por el San Mart&iacute;n. Entre sus obras estrenadas figuran<strong> El</strong> <strong>chico de la &uacute;ltima fila</strong>, <strong>Animales nocturnos</strong>,<strong> El cr&iacute;tico</strong>,<strong> Reikiavik</strong>. Asimismo, en el teatro p&uacute;blico se ofreci&oacute; en 2013 el cl&aacute;sico de Calder&oacute;n <strong>La vida es</strong> <strong>sue&ntilde;o</strong>, con la excelente Blanca Portillo, en una versi&oacute;n de Mayorga.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-idVuqjF-9nY-4933', 'youtube', 'idVuqjF-9nY', document.getElementById('yt-idVuqjF-9nY-4933'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-idVuqjF-9nY-4933 src="https://www.youtube.com/embed/idVuqjF-9nY?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Alternando acentos de comedia y de drama, PM suele dejar sentado que en sus obras le interesa plantear un deber de memoria. Y que, si bien no se puede recuperar lo perdido, vale hacerse responsable de la herencia que cada uno va a dejar. Este autor -licenciado en matem&aacute;tica, en filosof&iacute;a- aspira a generar reflexiones, a que el p&uacute;blico se pregunte, por ejemplo: &iquest;c&oacute;mo fue posible tanto horror?, &iquest;hasta qu&eacute; punto ciertas ideolog&iacute;as han sobrevivido a la derrota del III Reich?
    </p><p class="article-text">
        Esta tortuga de Darwin, en su camino hacia la humanizaci&oacute;n, mirando el mundo y las conductas de las personas con poder y de los simples ciudadanos, se ha vuelto esc&eacute;ptica, anche un toque amoral. Pero ha ganado en sentido del humor. Por momentos, muy negro.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>La tortuga de Darwin</strong></em><em>, los domingos a las 18 en el CELCIT, Moreno 431&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Hay que ser bueno porque Dios mira</strong></em><em>, los s&aacute;bados a las 20,30. En &Iacute;taca, Humahuaca 4027</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/senora-robinson-tortuga-evoluciono_1_12633885.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Sep 2025 09:44:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ac7ce229-678c-4e98-bb26-5c22bbbcb407_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126592.jpg" length="2233406" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ac7ce229-678c-4e98-bb26-5c22bbbcb407_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126592.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2233406" width="4240" height="2385"/>
      <media:title><![CDATA[La otra señora Robinson: una tortuga que evolucionó]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ac7ce229-678c-4e98-bb26-5c22bbbcb407_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126592.jpg" width="4240" height="2385"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lorena Vega y los recortes de Milei en cultura: “El teatro es resistencia, no nos quedamos callados"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lorena-vega-recortes-milei-cultura-teatro-resistencia-no-quedamos-callados_1_12626049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b117a986-f2ff-47d8-9ea8-1e7a1c5ce19a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lorena Vega y los recortes de Milei en cultura: “El teatro es resistencia, no nos quedamos callados&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz de "Envidios", "Imprenteros" y "En el barro" se considera “privilegiada” porque llena teatros, graba series y presenta películas, pero reconoce que los recortes del Gobierno libertario son “una herida muy grande porque hay muchísima gente que no tiene trabajo”.</p></div><p class="article-text">
        Actriz, directora, dramaturga y guionista. Lorena Vega es una de las artistas argentinas m&aacute;s polifac&eacute;ticas y exitosas, viene del &lsquo;off&rsquo;, la escena alternativa porte&ntilde;a, pero tambi&eacute;n triunfa en Netflix. Con una seguridad arrolladora, afirma en una entrevista con EFE: &ldquo;El teatro es resistencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lorena Vega tiene en cartel siete obras en Buenos Aires, la capital latinoamericana del teatro: cuatro como actriz y tres como directora. Tambi&eacute;n es &lsquo;Fernanda&rsquo;, la psic&oacute;loga de &lsquo;Envidiosa&rsquo;, que est&aacute; entre las series m&aacute;s vistas y que a inicios de 2026 estrenar&aacute; su tercera temporada en Netflix; e interpreta a &lsquo;La Zurda&rsquo; en &lsquo;En el barro&rsquo;, en la misma plataforma.
    </p><p class="article-text">
        Y es art&iacute;fice de uno de los fen&oacute;menos culturales argentinos que est&aacute; recorriendo el mundo: &lsquo;Imprenteros&rsquo;, un innovador proyecto documental dirigido y escrito por ella, en el que act&uacute;a junto a sus hermanos. Se trata de un &lsquo;biodrama&rsquo;, la historia de su familia, que est&aacute; disponible en obra teatral, pel&iacute;cula y libro impreso.
    </p><p class="article-text">
        En todas sus obras, siempre aparece el cartel &ldquo;Agotado&rdquo;, pese a que la escena cultural argentina atraviesa una crisis aguda por los recortes del Gobierno de Javier Milei, quien llev&oacute; al sector a financiarse con sus propios recursos, sin apoyo estatal.
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n libertaria desmantel&oacute; pr&aacute;cticamente el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), ente encargado de impulsar el cine argentino; pero no pudo, por ahora, con el Instituto Nacional del Teatro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El teatro es resistencia&rdquo;, afirma Lorena Vega a EFE al explicar c&oacute;mo es posible que en la coyuntura actual haya en Buenos Aires cientos de propuestas esc&eacute;nicas, tanto en el &lsquo;off&rsquo; como en la zona de Corrientes, el Broadway porte&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Vega se considera &ldquo;privilegiada&rdquo; porque llena teatros, graba series y presenta pel&iacute;culas, pero reconoce que los recortes son &ldquo;una herida muy grande porque hay much&iacute;sima gente que no tiene trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos activos, el sector no se qued&oacute; callado, como muchos sectores que est&aacute;n siendo atacados en esta gesti&oacute;n y que han salido a expresarse, a luchar, con el costo que est&aacute; teniendo (&hellip;). Es un sector movilizado y estamos haciendo muchas cosas, es el resultado de una tradici&oacute;n de lucha que tiene Argentina para defender sus derechos conquistados&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;ade: &ldquo;Es una disciplina que tiene mucha tradici&oacute;n de batalla. Muchos y muchas de los que hacemos teatro somos hijas e hijos de referentes, de gente que lo hac&iacute;a durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico militar (1976-1983), resistiendo en peque&ntilde;os s&oacute;tanos o boliches ocultos donde hac&iacute;an sus performance, donde recitaban sus poes&iacute;as, donde los m&uacute;sicos -la cultura del rock en Argentina ha sido de mucha resistencia- y el teatro estuvieron muy mezclados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la artista argentina, &ldquo;toda esa gente hizo un movimiento art&iacute;stico muy importante, que dej&oacute; una huella de identidad en nuestro pa&iacute;s. Son quienes marcaron un camino, hicieron algo aut&eacute;ntico y genuino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; convencida de que la situaci&oacute;n &ldquo;se puede revertir&rdquo; porque conf&iacute;a en la fuerza y la convicci&oacute;n del sector: &ldquo;Hemos estado defendiendo no perder el Instituto de Teatro, y lo hemos logrado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Imprenteros&rsquo;, el &ldquo;punto de inflexi&oacute;n&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El &eacute;xito de Lorena Vega, nacida en Buenos Aires en 1975, se explica en su capacidad para llevar a cabo buenas propuestas propias y elegir entre las ofertas que recibe. Actu&oacute; en Madrid y hasta Pedro Almod&oacute;var la fue a ver, la felicit&oacute; en su camerino.
    </p><p class="article-text">
        Ahora est&aacute; llevando &lsquo;Imprenteros&rsquo; y &lsquo;Testosterona&rsquo; por distintos pa&iacute;ses. La primera se podr&aacute; ver en formato pel&iacute;cula en el festival de cine iberoamericano de Trieste (Italia) y en el de Girona (Espa&ntilde;a), as&iacute; como en la Cinemateca de Montevideo, entre octubre y noviembre pr&oacute;ximos.
    </p><p class="article-text">
        Con &lsquo;Testosterona&rsquo;, otro biodrama sobre la vida de Cristian Alarc&oacute;n, el periodista y escritor chileno-argentino que dirige la revista Anfibia, toca uno de los asuntos m&aacute;s sensibles del colectivo LGTBI: los tratamientos de conversi&oacute;n a los que fueron sometidos cientos de ni&ntilde;os en Latinoam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Pero si algo le ha supuesto un antes y despu&eacute;s en su carrera es &lsquo;Imprenteros, seg&uacute;n reconoce la artista: &ldquo;Un punto de inflexi&oacute;n en mi desarrollo creativo, en mi profesi&oacute;n, sobre todo en mi voz art&iacute;stica&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de ese trabajo, que ya van a ser ocho a&ntilde;os en que voy indagando, me fui corriendo hacia el lado del teatro documental, lo que llamamos en Argentina &lsquo;biodrama&rsquo;, piezas esc&eacute;nicas que cuentan vidas reales con sus protagonistas reales o con testigos reales directos de la historia&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Otra tem&aacute;tica que persigue a Lorena Vega es la Historia de su pa&iacute;s, el periodo colonial y la construcci&oacute;n de la Rep&uacute;blica argentina, asuntos que trata en &lsquo;Las cautivas&rsquo;, que es un grito a la independencia de la mujer -con una actuaci&oacute;n magistral-, y &lsquo;Civilizaci&oacute;n&rsquo;, una comedia que saca a relucir la libertad de expresi&oacute;n y donde ejerce de directora.
    </p><p class="article-text">
        Preguntada sobre si se siente igual de c&oacute;moda en el &lsquo;off&rsquo; que en el cine comercial o en las plataformas, concluye: &ldquo;Estoy orgullosa y bastante tranquila con respecto a todo lo que pude hacer en cada trabajo que eleg&iacute;&rdquo;, tras dejar claro que Lorena Vega es lo que es gracias al teatro independiente. 
    </p><p class="article-text">
        Por Esther Rebollo, para la agencia EFE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lorena-vega-recortes-milei-cultura-teatro-resistencia-no-quedamos-callados_1_12626049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Sep 2025 14:36:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b117a986-f2ff-47d8-9ea8-1e7a1c5ce19a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="107599" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b117a986-f2ff-47d8-9ea8-1e7a1c5ce19a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="107599" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lorena Vega y los recortes de Milei en cultura: “El teatro es resistencia, no nos quedamos callados"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b117a986-f2ff-47d8-9ea8-1e7a1c5ce19a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lorena Vega,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ahora en el teatro: la China Iron se emancipa y Martín Fierro sale del armario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/ahora-teatro-china-iron-emancipa-martin-fierro-sale-armario_1_12618201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6812f3de-9461-447e-959f-32d0686a2a06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ahora en el teatro: la China Iron se emancipa y Martín Fierro sale del armario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de estrenarse una versión soñada en todas sus facetas de la magnífica novela de Gabriela Cabezón Cámara, tan exitosa localmente y en el exterior. Para salir de la función en estado de encantamiento.
</p></div><p class="article-text">
        Es verdad digna de ser reconocida que <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/gabriela-cabezon-camara/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara</strong></a><strong> </strong>ha tenido, hasta el presente, toda la buenaventura que se merec&iacute;a en las versiones teatrales de sus ficciones. En 2019 sucedi&oacute; con la presentaci&oacute;n de<strong> Beya durmiente </strong>en el Xirgu, shockeante traducci&oacute;n esc&eacute;nica de la nouvelle <strong>Le</strong> <strong>viste la cara a Dios</strong> (2011), texto que asimismo apareci&oacute; como novela gr&aacute;fica ilustrada por I&ntilde;aki Echeverria en 2013. <strong>Bella</strong> ofreci&oacute; una creativa representaci&oacute;n de ese mensaje inequ&iacute;voco sobre el horror infinito de la trata a trav&eacute;s de una v&iacute;ctima, con la directora Victoria Roland, la actriz Carla Crespo y la coach musical B&aacute;rbara Togander como cari&aacute;tides principales de este espect&aacute;culo que hizo tres temporadas en el Xirgu y sigui&oacute; en otras salas hasta 2023. Una novela breve y su plasmaci&oacute;n teatral que sin duda hicieron m&aacute;s por movilizar y &ndash;en alguna medida&ndash; modificar mentalidades que 25 tratados acad&eacute;micos sobre esta grav&iacute;sima problem&aacute;tica desgraciadamente de alcance universal.
    </p><p class="article-text">
        Si en <strong>Le viste&hellip; </strong>y en su adaptaci&oacute;n teatral la protagonista se desdobla en segunda persona (&ldquo;Te hicieron pura carne&rdquo;, se describe a s&iacute; misma), en<strong> Las</strong> <strong>aventuras de la China Iron</strong>, la que fuera esposa forzada de Mart&iacute;n Fierro (entre los 12 y los 14, seg&uacute;n nos cuenta ella misma) toma la palabra en primer&iacute;sima persona y en un pret&eacute;rito indefinido rememora el pasaje a la propia autonom&iacute;a, la iniciaci&oacute;n a una nueva vida que todav&iacute;a desconoce, dejando a sus hijos chiquitos en guarda de una pareja mayor. Adolescente aventurera decidida a zafar de una vida miserable y de sometimiento que ya no quiere soportar m&aacute;s, se va de la tapera. Sale al camino y se sale de los versos del<strong> Mart&iacute;n Fierro</strong>, m&aacute;ximo poema novelado de la gauchesca nacional, donde apenas se la menciona en un par de l&iacute;neas y &ndash;GCC mediante&ndash; se convierte en un personaje inolvidable.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-a0yVaTtnVy8-2054', 'youtube', 'a0yVaTtnVy8', document.getElementById('yt-a0yVaTtnVy8-2054'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-a0yVaTtnVy8-2054 src="https://www.youtube.com/embed/a0yVaTtnVy8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Quiere el destino que se tope con una carreta conducida por una linda pelirroja venida de Escocia, tan inteligente como la China, solo que m&aacute;s civilizada, m&aacute;s cultivada, con bastantes m&aacute;s recursos materiales. Elizabeth, que va al rescate de su marido ingl&eacute;s arbitrariamente apresado, le ve la mirada de cachorro desamparado y la invita a subir al pescante. Al enterarse de que no tiene nombre, Liz la bautiza (sin agua bendita) Josephine Star Iron. El primer apelativo, un homenaje de GGC a Josefina Ludmer (apodada China, tambi&eacute;n escritora, cr&iacute;tica literaria, autora de <strong>El g&eacute;nero gauchesco, un tratado sobre la patria</strong>, 1988, reeditado en 2000); el segundo, en honor al perrito que adopt&oacute; la China; Iron, claro, por Fierro. Contenta, la hu&eacute;sped suma &ldquo;y Tararira&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Y all&aacute; van las dos j&oacute;venes intr&eacute;pidas en direcci&oacute;n al Fort&iacute;n en esa carreta que es como una casa rodante a la que no le falta nada. Hasta tiene una biblioteca en ingl&eacute;s, idioma que la China aprender&aacute; prontamente en este viaje de continuos descubrimientos, tan r&aacute;pido como solo puede suceder en el g&eacute;nero maravilloso, donde desde el vamos se aceptan con naturalidad cosas asombrosas, extraordinarias en cualquier tiempo que sea. A fines del XIX, en la primera mitad del XXI&hellip;
    </p><p class="article-text">
        La novela est&aacute; dividida en tres partes &ndash;<strong>El desierto</strong>,<strong> El Fort&iacute;n, Tierra adentro&ndash;</strong>, cada una en breves en breves, jugosos, perfumados, trepidantes, er&oacute;ticos, zarpados cap&iacute;tulos. Como siguiendo a William Blake en su famosa frase: &ldquo;El camino del exceso conduce al palacio de la sabidur&iacute;a&rdquo;. Ac&aacute;, hacia esa tierra ed&eacute;nica, una suerte de Arcadia migratoria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31c313e5-90ac-4e71-b3b4-ec86ce214acd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31c313e5-90ac-4e71-b3b4-ec86ce214acd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31c313e5-90ac-4e71-b3b4-ec86ce214acd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31c313e5-90ac-4e71-b3b4-ec86ce214acd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31c313e5-90ac-4e71-b3b4-ec86ce214acd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31c313e5-90ac-4e71-b3b4-ec86ce214acd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/31c313e5-90ac-4e71-b3b4-ec86ce214acd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Flor Bobadilla Oliva como la China"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Flor Bobadilla Oliva como la China                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Todo de verdad muy bien, todo acorde</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitamos saborear m&aacute;s intensamente cada momento de la vida, y creo que el teatro puede ayudar a ese fin&rdquo;, dec&iacute;a en una entrevista, hace varios a&ntilde;os, el genial director ingl&eacute;s Peter Brook. Y asistir a una funci&oacute;n de del reciente estreno <strong>Las aventuras de la China Iron</strong> le da ciento por ciento la raz&oacute;n: el disfrute es tan grande que seguramente deja al p&uacute;blico m&aacute;s dispuesto y sensibilizado. A los/as lectores/as de la novela y a quienes quieran salir corriendo a comprarla. Porque la adaptaci&oacute;n de Susana Villalba y Hern&aacute;n M&aacute;rquez, que debieron resumir 185 p&aacute;ginas en poco m&aacute;s de una hora, eligiendo y haciendo el montaje de textos originales, condensa admirablemente la historia, los lenguajes, la escritura, el esp&iacute;ritu de la novela. Siempre yendo directamente al coraz&oacute;n, los sentidos, el pensamiento del p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; est&aacute; la China, su adorado perrito negro Estreya (con y), Elizabeth y &iexcl;esa carreta!; la protagonista saboreando el curry, el t&eacute;, el whisky; entendiendo la palabra &ldquo;perspectiva&rdquo; y aplic&aacute;ndola a la perfecci&oacute;n; advirtiendo que puede vestirse de var&oacute;n, cortarse cortito el pelo y ganarse un regio beso. Un arriero puede aparecer entre mil vacas cimarronas como un cowboy en un western cl&aacute;sico y encima llamarse Rosario, luego Rosa y entender algunas cosas sin vueltas. Y por cierto, tenemos a Liz, una maestra en la cocina y en las artes amatorias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa0c04c9-dde7-451c-af5a-47dad52e4534_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa0c04c9-dde7-451c-af5a-47dad52e4534_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa0c04c9-dde7-451c-af5a-47dad52e4534_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa0c04c9-dde7-451c-af5a-47dad52e4534_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa0c04c9-dde7-451c-af5a-47dad52e4534_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa0c04c9-dde7-451c-af5a-47dad52e4534_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fa0c04c9-dde7-451c-af5a-47dad52e4534_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La novela de Cabezón Cámara en una adaptación de Susana Villalba y Hernán Márquez"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La novela de Cabezón Cámara en una adaptación de Susana Villalba y Hernán Márquez                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El funcionamiento del colonialismo, del capitalismo, todo lo va pescando la China con mucha sutileza y sentido del humor. Y la desmesura en el Fort&iacute;n, con ese Hern&aacute;ndez milico y borrach&iacute;n, por favor, que dice haber escrito los versos que le escuch&oacute; a un tal Fierro que por ah&iacute; anda. Y la aparici&oacute;n del mism&iacute;simo Fierro, primero insinuada, como de c&ocirc;t&eacute;, luego en todo su fascinante esplendor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil separar los alto logros art&iacute;sticos de este espect&aacute;culo donde cada rubro se integra y se amalgama: la escenograf&iacute;a de Micaela Sleigh, su concepto de ba&uacute;l, la rueda de carreta que hace rodar la China, en sinton&iacute;a con los colores y las texturas y -al cierre- cierto delirio de los dise&ntilde;os del vestuario de Pheonia Veloz; los mundos vegetales y los fuegos que ondean en los cortinados en capas, de Pablo A.Varela; las luces atmosf&eacute;ricas de Soldad Ianni y las envolventes coreos de Carla R&iacute;mola. La puesta en escena y la direcci&oacute;n, acordes, armonizadoras de M&aacute;rquez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23d50b67-69d0-4ede-a2ee-a410b80d10d1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23d50b67-69d0-4ede-a2ee-a410b80d10d1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23d50b67-69d0-4ede-a2ee-a410b80d10d1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23d50b67-69d0-4ede-a2ee-a410b80d10d1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23d50b67-69d0-4ede-a2ee-a410b80d10d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23d50b67-69d0-4ede-a2ee-a410b80d10d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/23d50b67-69d0-4ede-a2ee-a410b80d10d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Ferni, uno de los grandes aciertos de la adaptación teatral."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Ferni, uno de los grandes aciertos de la adaptación teatral.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y <em>last but not least</em>, ya que el ingl&eacute;s es parte de las lenguas que se hablan aqu&iacute;: el hallazgo absoluto de haberle dado los papeles de la China y Fierro a esas dos criaturas de escena, de actuaci&oacute;n y canto que son Flor Bobadilla Oliva y La Ferni. Pura hermosura por separado, y reunidos, una deflagraci&oacute;n con ondas expansivas. Flor, excelente cantante, compositora, pianista es una China inocente de toda inocencia a los 14, en el comienzo, que fija sus ojos y su cabeza en ese nuevo mundo cuya puerta le abre Liz. Otro personaje que es un encanto de gracia y sabidur&iacute;a, Liz, aunque no la veamos, ella siempre est&aacute; a trav&eacute;s de las palabras de la China.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-9id4daTFaus-5114', 'youtube', '9id4daTFaus', document.getElementById('yt-9id4daTFaus-5114'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-9id4daTFaus-5114 src="https://www.youtube.com/embed/9id4daTFaus?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Y La Ferni es alguien que no es de este mundo, que ya est&aacute; Tierra Adentro, ang&eacute;lica y placida, cuando canta <strong>Como de zamba</strong>, de Susy Shock, es para morirse de amor. Hay que aclarar que este es el tema que hizo en el Pre Cosqu&iacute;n 2022, cuando previamente le quisieron impedir que se anotara como <strong>no binarie</strong>. Y logr&oacute; saltar la barrera de los prejuicios y conquist&oacute; un cambio hist&oacute;rico: no m&aacute;s solista vocal femenina o masculino. Ahora, solista vocal, tout court. Y as&iacute; fue como particip&oacute; en Cosqu&iacute;n 2025.
    </p><p class="article-text">
        Hay que verla y o&iacute;rla a La Farni cuando, con esa vozarr&oacute;n rico, profundo, tan entrenado lo suelta, abaritonado, y se vuelve toda una diva oper&iacute;stica. Da miedo de tan buena. Y cuando entona <strong>La resentida</strong>, de Mercedes Sosa, &iquest;qui&eacute;n da m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        Sublimes Flor y La Ferni haciendo la <strong>Tonada de la luna llena</strong>, canci&oacute;n de misteriosa poes&iacute;a acerca de una garza mora d&aacute;ndole combate al r&iacute;o, como figuraci&oacute;n de un enamoramiento. Porque, s&iacute;, en las orillas de los r&iacute;os por donde pasan la China y Liz y Rosa, tambi&eacute;n hay garzas.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas ya toda la platea quiere irse a <strong>Tierra adentro</strong>, no solo la China que ha devenido saboreadora de lo crudo y lo cocido, es decir, que a su natural pasi&oacute;n por la naturaleza ha sumado los refinamientos culinarios, la sensualidad sin trabas y una mirada indulgente sobre Fierro y su historia con Cruz&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Puesto que cuando apareci&oacute; la novela los especialistas hablaron de nombres varoniles vinculados a la literatura gauchesca, donde bebi&oacute; Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara para retorcerla y darla vuelta y media con la osad&iacute;a que la caracteriza, bien se puede citar en estas l&iacute;neas al inmenso Shakespeare que hace como cuatro siglos y piquito ya imaginaba un bosque de Arden en su preciosa comedia <strong>Como gust&eacute;is</strong>. Tambi&eacute;n all&iacute; un camino de aprendizaje de la joven Rosalinda que huye vestida de var&oacute;n hacia ese bosque, espacio igualitario y de comuni&oacute;n con la naturaleza, lugar de realizaci&oacute;n de los deseos y de feliz y equitativa convivencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/ahora-teatro-china-iron-emancipa-martin-fierro-sale-armario_1_12618201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Sep 2025 03:02:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6812f3de-9461-447e-959f-32d0686a2a06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1478402" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6812f3de-9461-447e-959f-32d0686a2a06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1478402" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ahora en el teatro: la China Iron se emancipa y Martín Fierro sale del armario]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6812f3de-9461-447e-959f-32d0686a2a06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Gabriela Cabezón Cámara,La Ferni]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una serie dolorosa, la pregunta imposible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/serie-dolorosa-pregunta-imposible_129_12614953.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f483d86-9103-4c43-ac52-d56a71f6164f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una serie dolorosa, la pregunta imposible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Tiempo de balbuceo, los libros del mes</p></div><p class="article-text">
        <em>Pero mejor contame vos qu&eacute; es de tu vida</em>. Esas palabras, despu&eacute;s de una confesi&oacute;n por un asunto que la angustiaba y alg&uacute;n que otro chisme, me mand&oacute; en un mensaje de Whatsapp una amiga a la que no veo hace mucho tiempo.<strong> Intent&eacute; responderle en medio de ese v&eacute;rtigo aparatoso que buena parte&nbsp;de las personas nos inventamos</strong> (&iquest;de cu&aacute;ntas premuras chiquitas pero agobiantes est&aacute;n hechos nuestros d&iacute;as? &iquest;cu&aacute;nto de todo eso &ndash;que de tan inasible y tan irrisorio ni siquiera podemos nombrar&ndash; de verdad <em>es</em> de nuestras vidas?, &iquest;y cu&aacute;nto de nuestros fantasmas?). <strong>Lo que me sali&oacute;, no pude evitarlo, fue un lugar com&uacute;n</strong>: una catarata deforme con mis propios pesares, alg&uacute;n que otro chisme tambi&eacute;n y el cl&aacute;sico <em>a ver si nos encontramos pronto</em> (&iquest;de cu&aacute;ntas de esas promesas tambi&eacute;n est&aacute;n hechas nuestras horas?, &iquest;cu&aacute;nto de todo eso, que de tan potencial ni siquiera terminamos de articular, <em>es</em> de nuestras vidas? &iquest;y cu&aacute;nto de nuestros fantasmas?).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volv&iacute; por estas horas a aquellas palabras, a formularlas en distintas versiones: <em>qu&eacute; es de tu vida </em>(con &eacute;nfasis en el <em>qu&eacute;</em>, ese apuro por la definici&oacute;n de un terreno y al mismo tiempo un farol que encandila sobre lo que queda afuera: todo lo que no);<em> qu&eacute; es de tu vida</em> (con acento en ese <em>tu</em> medio chill&oacute;n, <strong>en lo supuestamente tuyo y nada m&aacute;s que tuyo</strong>, en lo que se desprende de eso otro que ser&iacute;a ajenidad: lo impropio); pero en serio, <em>qu&eacute; es de tu vida</em> (como si fuera posible sintetizarla, habitarla con palabras que no sean precarias o fugitivas). Not&eacute; que la pregunta se qued&oacute; conmigo, como una sombra.
    </p><p class="article-text">
        Empieza una nueva entrega de <em>Mil lianas</em>. <strong>Est&aacute; plagada de personas, de escenas y personajes repletos de preguntas</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Task.&nbsp;</strong></em>Lanzada este mes por HBO Max y creada por <strong>Brad Ingelsby</strong> (el mismo de la muy buena <em>Mare of Easttown</em>), esta miniserie de siete cap&iacute;tulos combina la tensi&oacute;n de los relatos criminales con las zonas intimistas y de observaci&oacute;n de los dramas familiares.&nbsp;<em>Task</em> sigue los d&iacute;as de Tom Brandis (<strong>Mark Ruffalo</strong>), un hombre que despu&eacute;s de haber sido sacerdote accede a un puesto menor, casi burocr&aacute;tico, en el FBI. Por distintos motivos que se ir&aacute;n revelando a medida que la serie avance, conoceremos algunos problemas que lo aquejan: <strong>un duelo, una crisis familiar, varios secretos que lo llevan por el camino del alcohol.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mientras no dice mucho y hace del silencio una suerte de muralla, una serie de sucesos violentos cerca de donde vive &ndash;<em>Task</em> vuelve, como su predecesora, a la parte suburbana de Pensilvania y puntualmente de Filadelfia&ndash; <strong>hace que Brandis sea convocado a liderar un grupo de agentes bastante ins&oacute;lito que deber&aacute; investigar lo que est&aacute; pasando</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En la otra vereda,&nbsp;hasta que la historia los haga cruzarse, habr&aacute; otro hombre arrasado, enigm&aacute;tico e insondable. Se llama Robbie (Tom Pelphrey) y trabaja como recolector de basura, <strong>una actividad que le permite observar las casas por las que se mueven algunas bandas de narcotraficantes para luego ir a robarles.</strong> Tambi&eacute;n a cargo de una familia con conflictos, Robbie tiene una suerte de doble vida: de d&iacute;a es el hombre que qued&oacute; a cargo de cuidar a sus hijos peque&ntilde;os, de noche se mete en el mundo del robo y de las bandas criminales hasta que en una ocasi&oacute;n las cosas se le van de las manos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s interesada en eso que les ocurre a los protagonistas que en una intriga particular (no hay misterio a resolver, se sabe qui&eacute;n hizo qu&eacute; y en todo caso e<strong>l relato se concentrar&aacute; en los efectos m&aacute;s que en las acciones de estos dos hombres</strong>), <em>Task</em> es una serie discreta, por momentos oscurisima y muy dolorosa, narrada con paciencia y atenci&oacute;n genuina a los personajes. Una historia que se aleja de los volantazos o las vueltas de tuerca estridentes de varias de las producciones actuales para exponer conflictos a escala humana.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-m_lsInb3w2Y-2840', 'youtube', 'm_lsInb3w2Y', document.getElementById('yt-m_lsInb3w2Y-2840'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-m_lsInb3w2Y-2840 src="https://www.youtube.com/embed/m_lsInb3w2Y?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>La serie </strong><em><strong>Task</strong></em><strong> estrena cada domingo un cap&iacute;tulo en HBO Max.&nbsp;M&aacute;s series y pel&iacute;culas que llegan al streaming en septiembre, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-septiembre-espias-mark-ruffalo-susana-gimenez-libro-claudia-pineiro_1_12570363.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong> <em><strong>Todas las exigencias del mundo</strong></em><strong>, de Florencia Sichel.&nbsp;</strong><em>&ldquo;Venimos de una tradici&oacute;n en la que la adultez se nos mostr&oacute; de forma seria, prolija y ordenada. Es poco adulto el que pierde el tiempo, el que cambia de trabajo, el que tiene distintas parejas, el que no sabe qu&eacute; quiere hacer de su vida&rdquo;</em>, apunta <strong>Florencia Sichel</strong> en la introducci&oacute;n de su flamante libro <em>Todas las exigencias del mundo. Un ensayo sobre la adultez en el siglo XXI</em> (Planeta, 2025). La autora, que es graduada de la carrera de Filosof&iacute;a de la Universidad de Buenos Aires y que se dedica a la divulgaci&oacute;n de distintos asuntos relacionados con los v&iacute;nculos, la crianza, la maternidad, toma como referencia a esos hombres y mujeres de hierro <strong>para analizar c&oacute;mo viven los adultos de hoy, esos que r&aacute;pidamente son tildados como parte de la generaci&oacute;n &ldquo;de cristal&rdquo;</strong>. Las y los que cargan sobre sus espaldas el peso de varios mandatos y probablemente una buena cantidad de interrogantes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/554835f1-f873-432f-b5e2-17d4608cb565_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/554835f1-f873-432f-b5e2-17d4608cb565_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/554835f1-f873-432f-b5e2-17d4608cb565_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/554835f1-f873-432f-b5e2-17d4608cb565_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/554835f1-f873-432f-b5e2-17d4608cb565_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/554835f1-f873-432f-b5e2-17d4608cb565_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/554835f1-f873-432f-b5e2-17d4608cb565_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El ensayo &quot;Todas las exigencias del mundo&quot; salió por Editorial Planeta."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El ensayo &quot;Todas las exigencias del mundo&quot; salió por Editorial Planeta.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con frescura, con diversas referencias filos&oacute;ficas y literarias, <strong>sin perder de vista las coyunturas econ&oacute;micas inestables en pa&iacute;ses latinoamericanos como la Argentina, las inequidades y la precarizaci&oacute;n laboral generalizada</strong>, Sichel se propone pensar de qu&eacute; est&aacute;n hechos esos lugares comunes, c&oacute;mo se llegaron armar esos imaginarios plagados de imperativos, de mensajes machacones en las redes sociales que, al mismo tiempo que ofrecen buena cantidad de informaci&oacute;n o im&aacute;genes gratificantes, sofocan y producen malestar. Distribuido en cinco zonas que inevitablemente tienen sus contactos entre s&iacute;, el libro indaga con solvencia en los vaivenes de la adultez contempor&aacute;nea haciendo pie en cuatro zonas: la felicidad, el trabajo, los cuidados y el amor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tuve la oportunidad de entrevistar a Florencia Sichel hace unos d&iacute;as</strong> para hablar de este libro. Pueden leer la nota&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/florencia-sichel-adultos-actuales-hay-miedo-vulnerabilidad-mostrar-contradicciones_1_12599870.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27202d8a-868b-4f8b-8283-ee829f08ef9c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27202d8a-868b-4f8b-8283-ee829f08ef9c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27202d8a-868b-4f8b-8283-ee829f08ef9c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27202d8a-868b-4f8b-8283-ee829f08ef9c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27202d8a-868b-4f8b-8283-ee829f08ef9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27202d8a-868b-4f8b-8283-ee829f08ef9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/27202d8a-868b-4f8b-8283-ee829f08ef9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Florencia Sichel acaba de publicar el libro &quot;Todas las exigencias del mundo. Un ensayo sobre la adultez en el siglo XXI&quot;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Florencia Sichel acaba de publicar el libro &quot;Todas las exigencias del mundo. Un ensayo sobre la adultez en el siglo XXI&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Todas las exigencias del mundo</strong></em><strong>, de Florencia Sichel, sali&oacute; por Planeta. M&aacute;s sobre el libro, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/florencia-sichel-adultos-actuales-hay-miedo-vulnerabilidad-mostrar-contradicciones_1_12599870.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Apostillas.</strong> Dos comentarios cortos sobre el mundo del podcast. El primero: esta semana <em>Vidas prestadas</em>, <strong>el gran programa &ldquo;sobre libros y mundos posibles&rdquo; que conduce Hinde Pomeraniec</strong> (recordatorio: <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/hinde-pomeraniec-perturbador-pensar-cambiando-ojos-concepto_1_12421600.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la entrevistamos ac&aacute; hace un tiempito</a> con la excusa de hablar de <em>Todos queremos ser felices</em>, su &uacute;ltimo libro) y tiene siempre entrevistas interesantes, <strong>lleg&oacute; a su episodio 250</strong>. <a href="https://open.spotify.com/episode/0gcpwxnhb595lKscLxY3kq?si=2e1ad059eae04113" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se escucha por ac&aacute;</a> y tambi&eacute;n <a href="https://youtu.be/-uwV1crSRBw?si=cMZtLVZjJEIeXUKr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se puede ver ac&aacute;</a>. En esta ocasi&oacute;n, y un poco para celebrar la haza&ntilde;a, <strong>el entrevistado es Pedro Mairal</strong>, a prop&oacute;sito de la salida de su nueva novela (segundo recordatorio: <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-septiembre-osvaldo-bayer-ensayos-democracia-jamaica-kincaid-aventuras-peron-tierra_1_12589083.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace encuentran algunos de los libros destacados del mes</a>).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt--uwV1crSRBw-9607', 'youtube', '-uwV1crSRBw', document.getElementById('yt--uwV1crSRBw-9607'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt--uwV1crSRBw-9607 src="https://www.youtube.com/embed/-uwV1crSRBw?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Segundo apunte: hace unas semanas <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/fantasia-silvia-prieto-series-septiembre_129_12579446.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">habl&eacute; por ac&aacute;</a> de <em>Silvia Prieto</em>, de <strong>Mart&iacute;n Rejtman</strong>. Si tienen ganas de seguir explorando ese universo encantador, <a href="https://open.spotify.com/episode/4tazuERijqdypXFAChWLUh?si=40ec6e81d3d84203" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este episodio del podcast </a><a href="https://open.spotify.com/episode/4tazuERijqdypXFAChWLUh?si=40ec6e81d3d84203" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La llamada fatal</em></a>, el cr&iacute;tico de cine <strong>Diego Trerotola</strong> &ndash;uno de los mejores de este pa&iacute;s&ndash; disecciona la pel&iacute;cula con maestr&iacute;a y un mont&oacute;n de ideas luminosas <strong>de la mano de Tom&aacute;s Binder y Patricio Fontana</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/4tazuERijqdypXFAChWLUh?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora. </strong>Con una seguidilla de fotos impactantes, <a href="https://www.instagram.com/p/DOvivFSgsD8/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madonna anunci&oacute; por estas horas en su cuenta de Instagram</a> que el a&ntilde;o que viene volver&aacute; al ruedo con un disco nuevo y dance, seg&uacute;n anunciaron distintos medios especializados. <strong>Casi dos d&eacute;cadas despu&eacute;s la artista volvi&oacute; a firmar con la discogr&aacute;fica Warner, el sello con el que trabaj&oacute; en sus comienzos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;De ser una artista con dificultades en la ciudad de Nueva York a firmar un contrato discogr&aacute;fico para lanzar solo tres sencillos, </em><em><strong>parec&iacute;a que mi mundo nunca volver&iacute;a a ser el mismo</strong></em><em>, y de hecho, no podr&iacute;a haber sido m&aacute;s cierto&rdquo;</em>, dijo la cantante en un comunicado. <em>&ldquo;Desde el principio, Warner Records ha sido un verdadero aliado para m&iacute;. Estoy feliz de reunirme con ellos y miro hacia el futuro con ilusi&oacute;n, creando m&uacute;sica, haciendo lo inesperado y, quiz&aacute;s, provocando algunas conversaciones necesarias&rdquo;</em>, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque todav&iacute;a no se conoci&oacute; el t&iacute;tulo del &aacute;lbum, <strong>ser&aacute; su primer trabajo con material nuevo despu&eacute;s de siete a&ntilde;os y la acompa&ntilde;ar&aacute; el DJ Stuart Price</strong>, quien produjo <em>Confessions on a Dance Floor,</em> de 2005. Para celebrar, y porque tambi&eacute;n esta semana se cumplen 25 a&ntilde;os de la salida de <em>Music</em>, que es uno de mis preferidos, <strong>sum&eacute; varias canciones de Madonna a nuestra banda sonora</strong>. La encuentran <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=5eb8a09608a54528" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>Si andan por Buenos Aires con ganas de ver teatro, atenci&oacute;n con estas dos obras muy buenas que disfrut&eacute; mucho. <strong>Me sorprendieron por su desparpajo y por la manera en que est&aacute;n contadas.</strong> La primera es <em>Los bienes visibles</em>, de <strong>Juan Pablo G&oacute;mez</strong> en el Centro Cultural San Mart&iacute;n (todos los detalles sobre horarios y funciones, <a href="https://www.instagram.com/p/DOljAIujpYE/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>). En el centro &ndash;aunque en realidad, el planteo escenogr&aacute;fico hace que no haya justamente un centro y que los espectadores se sienten en el espacio mientras los actores van y vienen a su alrededor&ndash; <strong>hay dos hijos y un padre viejo que se va apagando</strong>. Los rodean distintos ruidos: las voces de los m&eacute;dicos, las opiniones ajenas, las canciones de la infancia, las demandas, las dudas propias. Una obra sobre envejecer, sobre lo que insiste en las familias y sobre el cuidado en un mundo que no soporta el silencio.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DOljAIujpYE/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La otra se llama <em>Liquidaci&oacute;n total</em>, la escribi&oacute; <strong>Eliana Murgia</strong> y se monta todas las semanas en un local de ropa vintage en el barrio de Palermo (<a href="https://www.instagram.com/p/DOOSQ5tDZY0/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s informaci&oacute;n sobre las funciones, por ac&aacute;</a>). La protagonizan la propia dramaturga y <strong>Fiorella Cominetti</strong>, quienes se destacan cada una en su rol. Un desencanto amoroso hace que una mujer joven se proponga liquidar buena parte de sus recuerdos. <strong>Los empieza a evocar ella, pero tambi&eacute;n su doble.</strong> En ese juego de espejos &ndash;por momentos desopilante&ndash; el lugar elegido no puede ser m&aacute;s propicio, entre prendas de otra &eacute;poca, objetos que parecen parte de una escenograf&iacute;a y un recorrido por la memoria en el que, como en cualquier vida, confluyen lo que parece verdad, lo que pas&oacute; a medias, lo que que se exagera, lo que tal vez no ocurri&oacute; nunca y, por supuesto, lo que se sue&ntilde;a.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DOOSQ5tDZY0/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Posdata.</strong> Gracias especiales a Cristina, Alejandro, Carlos, Mati y T. por sus mensajes de estos d&iacute;as. Saben que me encanta la correspondencia en todas sus formas y que <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre me encuentran por ac&aacute;</a>. Esta semana <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-actor-robert-redford-icono-cine-hollywood_1_12607090.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mundo se conmovi&oacute; por la noticia de la muerte de </a><a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-actor-robert-redford-icono-cine-hollywood_1_12607090.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Robert Redford</strong></a>, una de las m&aacute;ximas estrellas del cine mundial. <strong>Carism&aacute;tico, guapo, sobrio para actuar, particip&oacute; de pel&iacute;culas maravillosas.</strong> Entre mis preferidas est&aacute; <em>The Way We Were</em>, que el actor protagoniz&oacute; con <strong>Barbra Streisand </strong>y dirigi&oacute; <strong>Sydney Pollack</strong>. Por la ambig&uuml;edad que tiene de por s&iacute; el t&iacute;tulo en su idioma original (el amor como manera, como camino, pero sobre todo como evocaci&oacute;n; una forma que no puede otra cosa que conjugarse en pasado) en espa&ntilde;ol se present&oacute; como <em>Tal como &eacute;ramos</em> o <em>Nuestros a&ntilde;os felices</em>. Arranqu&eacute; esta entrega hablando de preguntas, se me ocurri&oacute; que una buena manera de cerrarla era con una escena de la pel&iacute;cula que me conmueve much&iacute;simo. <strong>Es bastante triste porque, despu&eacute;s de varios enredos a lo largo de los a&ntilde;os y de haber pasado la noche juntos, los protagonistas est&aacute;n por distanciarse.</strong> Entre todo lo que quisieran decirse y no les sale, lo &uacute;nico que pueden hacer es preguntarle al otro cosas absurdas y responder del mismo modo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-XVlNPHSri9Q-8051', 'youtube', 'XVlNPHSri9Q', document.getElementById('yt-XVlNPHSri9Q-8051'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-XVlNPHSri9Q-8051 src="https://www.youtube.com/embed/XVlNPHSri9Q?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/serie-dolorosa-pregunta-imposible_129_12614953.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Sep 2025 09:17:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9f483d86-9103-4c43-ac52-d56a71f6164f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="141622" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9f483d86-9103-4c43-ac52-d56a71f6164f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="141622" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una serie dolorosa, la pregunta imposible]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9f483d86-9103-4c43-ac52-d56a71f6164f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Películas,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Temas del padre y del héroe, de la madre ¿traidora o víctima?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/temas-padre-heroe-madre-traidora-victima_1_12596946.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/113015eb-47ab-4162-a0e6-6230b5fa7bcc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Temas del padre y del héroe, de la madre ¿traidora o víctima?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay en cartel una obra teatral de la que difícilmente se salga incólume debido a su tratamiento cercano, honesto de la historia real de una militante que sobrevivió al secuestro y la tortura en la dictadura.
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Mi vida anterior </strong>es un logro art&iacute;stico derivado de una amistad progresiva y confiada entre dos mujeres: una que necesita romper un tremendo bloqueo de muchos a&ntilde;os, y otra que percibe esos primeros mensajes, subrepticios pedidos de auxilio, y sabe canalizarlos con &aacute;nimo solidario; sabe recibir esas confidencias que van develando la historia de una sobreviviente que m&aacute;s tarde, ya liberado ese secreto y con la necesidad de mediar la revelaci&oacute;n a su hijo adulto, le dir&aacute; a su amiga que la incita a escribir un libro, que lo haga ella, que es periodista y guionista de tev&eacute;. Es decir, Teresa Donato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con esa meta, la protagonista de la historia, que elige preservar su identidad, recibir&aacute; el nombre de Mariana y se prestar&aacute; a entrevistas m&aacute;s formales que, una vez desgrabadas, sumar&aacute;n mil quinientas p&aacute;ginas. De las que surgir&aacute;, trabajando con el dramaturgo &ndash;y actor, director, cantante, cineasta&ndash; Dennis Smith, esta obra tan tocante y perturbadora donde hijo y madre van desgranando, desde sus respectivos puntos de vista, sus vivencias; sus sentimientos profundos, encontrados, acallados&hellip; Sucede en un espect&aacute;culo enriquecido po&eacute;ticamente por canciones que parecen brotar de la acci&oacute;n esc&eacute;nica, ser su banda sonora natural. De Gal Costa a Piazzolla-Ferrer, sin dejar de lado a Armando Manzanero.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d516103-b4e4-447b-a83e-e408c321efc8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d516103-b4e4-447b-a83e-e408c321efc8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d516103-b4e4-447b-a83e-e408c321efc8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d516103-b4e4-447b-a83e-e408c321efc8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d516103-b4e4-447b-a83e-e408c321efc8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d516103-b4e4-447b-a83e-e408c321efc8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6d516103-b4e4-447b-a83e-e408c321efc8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dennis Smith interpreta a Francisco, único protagonista de la obra."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dennis Smith interpreta a Francisco, único protagonista de la obra.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A la salida de la funci&oacute;n resulta palpable la afectaci&oacute;n del p&uacute;blico que &ndash;m&aacute;s all&aacute; de la calidad general de la representaci&oacute;n, de su dinamismo y constante inter&eacute;s&ndash; se lleva una comprensi&oacute;n ampliada pero no idealizada de los desprendimientos a largo plazo del accionar atroz, inhumano de la dictadura militar, parcialmente c&iacute;vica y eclesi&aacute;stica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un secreto a dos voces</strong></h2><p class="article-text">
        Para despejar ciertas dudas y comparaciones, vale remarcar que Teresa Donato conoci&oacute; en 2018, en Brasil, a la mujer rebautizada Mariana en la novela de no ficci&oacute;n <strong>Dos veces desaparecida</strong> y en la pieza teatral <strong>Mi vida anterior</strong>. Dos realizaciones entrelazadas y, al mismo tiempo, separadas y diferentes: el texto esc&eacute;nico, como qued&oacute; dicho en sociedad con Dennis Smith que &ndash;con esa velocidad del rayo caracter&iacute;stica en &eacute;l&ndash; avizor&oacute; enseguida el potencial dram&aacute;tico de esas frondosas entrevistas que fueron antecedidas por el puro parloteo en la madrugada de dos amigas incentivadas por vinito rosado.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Momentos en los que Mariana comienza a romper el hielo que la escud&oacute; durante d&eacute;cadas y consigue hablar de aquello que nunca hab&iacute;a verbalizado. Esas revelaciones iniciales que TD escucha atenta, comprensiva, sin c&aacute;lculo alguno, d&aacute;ndole cauce y apoyo al desahogo del coraz&oacute;n de su visitante que, en varios viajes a Buenos Aires, se hospeda en su casa.
    </p><p class="article-text">
        En abril de 2022, Mariana le comenta a Teresa que su hijo le pidi&oacute; que le contara esa historia que, por recortes que le llegaron, sabe que ha sido silenciada. Y hasta le ha sugerido que escribiera un libro para no tener que o&iacute;rla directamente de sus labios&hellip; &ldquo;Y entonces Mariana me propone que fuese yo, que estaba al tanto de tanta data, quien lo escribiese&rdquo;, refiere ahora Teresa Donato, que reaccion&oacute; &ldquo;loca de alegr&iacute;a por la propuesta, pero muerta de miedo ante la idea de escribir mi primer libro&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a531b837-efe8-4485-9618-edac047cb6aa_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a531b837-efe8-4485-9618-edac047cb6aa_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a531b837-efe8-4485-9618-edac047cb6aa_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a531b837-efe8-4485-9618-edac047cb6aa_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a531b837-efe8-4485-9618-edac047cb6aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a531b837-efe8-4485-9618-edac047cb6aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a531b837-efe8-4485-9618-edac047cb6aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dennis Smith trabajó en la versión teatral junto a Teresa Donato, autora del libro que saldrá a fin de año."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dennis Smith trabajó en la versión teatral junto a Teresa Donato, autora del libro que saldrá a fin de año.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ah&iacute; comenzaron las entrevistas con otro cariz, con un objetivo claro donde aplicar su experiencia como periodista; entrevistas que despu&eacute;s habr&iacute;a que editar para darles forma literaria mientras que cumpl&iacute;a con otros compromisos laborales. En febrero de 2023, a Erika Halvorsen le cae la ficha de que podr&iacute;a haber una obra de teatro anidando en ese material, y cuando Teresa se lo comenta a Dennis Smith &ndash;con quien estaba escribiendo el guion de una pel&iacute;cula&ndash; ya saben ustedes c&oacute;mo reaccion&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Para la obra, faltaba editar de otra manera las mil y pico de p&aacute;ginas de entrevistas y trabajar conjuntamente la dramaturgia de <strong>Mi vida anterior</strong>, que pudo presentarse finalmente en el marco del FIBA (Festival Internacional de Buenos Aires), previo ensayo con invitados de Mariana, presente con su hijo. Una suerte de semimontado que sali&oacute; a pedir de boca, en la escena y en la platea.
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, Donato continu&oacute; laburando en la novela titulada<strong> Desaparecida</strong> <strong>dos veces</strong>, ahora con el respaldo de Mariano Valerio, de Editorial Planeta, que saldr&aacute; a la venta en noviembre pr&oacute;ximo. &ldquo;Eleg&iacute; correrme y darle la primera persona a Mariana, sum&aacute;ndole otras voces de familiares y amigos que dicen lo suyo sobre la protagonista. Todo para contar la vida cotidiana de una mujer muy joven en la lucha armada que cae detenida en las peores condiciones, esposa de un militante que muere en acci&oacute;n, madre de un ni&ntilde;ito al que siempre intenta proteger. Mariana es una persona que se suma a otras, que contribuye a desplegar el relato que se viene haciendo. Ella, con la sinceridad de alguien que muy joven se las arregl&oacute; como pudo para seguir adelante&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4ff35b9-6fb4-463c-aad3-2f3ae02c3470_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4ff35b9-6fb4-463c-aad3-2f3ae02c3470_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4ff35b9-6fb4-463c-aad3-2f3ae02c3470_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4ff35b9-6fb4-463c-aad3-2f3ae02c3470_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4ff35b9-6fb4-463c-aad3-2f3ae02c3470_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4ff35b9-6fb4-463c-aad3-2f3ae02c3470_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a4ff35b9-6fb4-463c-aad3-2f3ae02c3470_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El equipo de Mi vida anterior."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El equipo de Mi vida anterior.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La culpa del sobreviviente y el s&iacute;ndrome de Estocolmo</strong></h2><p class="article-text">
        En la obra teatral, entonces, en una actuaci&oacute;n de enorme plasticidad, Smith alterna el personaje de Francisco en distintas edades, y el de su madre dando su versi&oacute;n de los hechos. De ni&ntilde;o, Francisco se pregunta qu&eacute; es tener un padre h&eacute;roe; un padre del que se inventa recuerdos, lo representa en un playmovil con barba, Che Salvador; y a los 14 recibe de su abuela, como regalo de cumplea&ntilde;os el acta de defunci&oacute;n, muerto por tres disparos. Mariana narra su entrada en la clandestinidad, su huida con el ni&ntilde;o en brazos despu&eacute;s de despedirse de las cosas de su casa, de abrazar la ropa de su marido de apenas 24, muerto en combate: &ldquo;Se van a quedar con todo menos con nosotros&rdquo;. No le queda otra que dejar a Francisco con su abuela materna.
    </p><p class="article-text">
        Al cabo de poco tiempo, Mariana es secuestrada, cae en la Cueva, los ojos vendados, desnuda, golpeada, un balde por inodoro, comida en plato de lata. Entre los torturadores, hay uno que se prenda de ella, la trata mejor, le hace favores, la obliga a tener sexo con &eacute;l (&ldquo;la que coge con Beto no soy yo, tampoco s&eacute; qui&eacute;n es&rdquo;). Gracias a &eacute;l, puede mandarle un mensaje escrito a su hijo, luego verlo jugar en una plaza; finalmente escapar a Brasil y comprobar que es considerada una traidora, culpable de haber sobrevivido. &ldquo;Es raro salvarse. Si estuviera muerta, me recordar&iacute;an con respeto&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La inquietud queda planteada al p&uacute;blico: &iquest;qu&eacute; habr&iacute;as hecho en su lugar, en semejantes circunstancias?, &iquest;de qu&eacute; habr&iacute;a servido resistirse a los primeros avances de Beto que, adem&aacute;s, tiene algunos gestos propicios que pueden salvarte de una muerte m&aacute;s que probable?
    </p><p class="article-text">
        Mariana experimenta la denominada culpa del sobreviviente, sufrida por personas, cuya vida se ha salvado en situaciones donde otras personas han muerto -un accidente, una masacre- y alimentan el sentimiento de haber traicionado. El caso m&aacute;s extremo de esta carga emocional es el de los sobrevivientes de la Sho&aacute;, que ha sido analizado, entre otros, por el psicoanalista austr&iacute;aco Bruno Bettelheim, quien precisamente estuvo un a&ntilde;o en Dachau y Buchenwald, en su libro <strong>Sobrevivir. El Holocausto una</strong> <strong>generaci&oacute;n despu&eacute;s</strong>. Por su lado, Simone Veil &ndash;que fuera ministra de Salud de Francia en los &rsquo;70, asumiendo un rol decisivo en la legalizaci&oacute;n del aborto&ndash; deportada a los 16 a Auschwitz, donde perdi&oacute; a parte de su familia, pudo reconocer m&aacute;s tarde sus &ldquo;sentimientos de amargura, una fuerte incomprensi&oacute;n, incluso una hostilidad bastante generalizada&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/14b0a276-a67c-49be-9e82-1bd72f2542db_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/14b0a276-a67c-49be-9e82-1bd72f2542db_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/14b0a276-a67c-49be-9e82-1bd72f2542db_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/14b0a276-a67c-49be-9e82-1bd72f2542db_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/14b0a276-a67c-49be-9e82-1bd72f2542db_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/14b0a276-a67c-49be-9e82-1bd72f2542db_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/14b0a276-a67c-49be-9e82-1bd72f2542db_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bruno Bettelheim, quien estuvo un año en Dachau y Buchenwald, relató en su libro &quot;Sobrevivir. El Holocausto una generación después&quot;, el drama de los sobrevivientes."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bruno Bettelheim, quien estuvo un año en Dachau y Buchenwald, relató en su libro &quot;Sobrevivir. El Holocausto una generación después&quot;, el drama de los sobrevivientes.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con el correr de los a&ntilde;os, muchos otros rescatados confesaron no haber logrado regresar del todo de los campos; de tanto dolor, tanta desesperanza y humillaci&oacute;n. Un trauma que entra en la clasificaci&oacute;n de trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico que, a estos sobrevivientes, les caus&oacute; un bloqueo que les impidi&oacute; dar testimonio y, asimismo, franquearse con sus familiares y amigos. La Mariana de la obra teatral estuvo 50 a&ntilde;os sin poder contarle a nadie sobre su vida anterior, en la d&eacute;cada de 1970.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;A ella acaso la alcanz&oacute; en cierta medida el s&iacute;ndrome de Estocolmo, descrito a comienzos de los a&ntilde;os &rsquo;70 por el psiquiatra sueco Niels Bejerot. Trastorno que fuera representado en forma extrema en el controvertido film <strong>Portero de noche</strong> (1973) de la italiana Liliana Cavani, con Charlotte Rampling y Dirk Bogarde. Ella como una exprisionera que muy joven hab&iacute;a tenido una relaci&oacute;n sadomasoquista con un m&eacute;dico del campo de concentraci&oacute;n. Ambos se reencuentran casualmente en Viena doce a&ntilde;os despu&eacute;s y reproducen aquella situaci&oacute;n: ella llega a calzarse una gorra de las SS, de pantalones con tiradores y entona un tema que hac&iacute;a Marlene Dietrich (conocida por su firme postura antinazi).
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Censurada en Italia y en otros pa&iacute;ses, estrenada con retraso, <strong>Portero de</strong> <strong>noche</strong>, pel&iacute;cula inconfortable si las hay, hoy de culto. Fue reestrenada en salas en Francia en 2012, y el a&ntilde;o pasado reeditada en DVD, versi&oacute;n restaurada, por el muy exigente sello Carlotta Films. Merece se&ntilde;alarse que Cavani hab&iacute;a realizado previamente documentales para la tev&eacute; (<strong>Historia del III Reich</strong>, 1962; <strong>La mujer y la Resistencia</strong>, 1965) y que en esos a&ntilde;os era una de las muy escasas mujeres cineastas. Charlotte Rampling, por su parte, mucho antes de llegar a<strong> Duna</strong> con su mirada encapotada y siempre sin aceptar cirug&iacute;as en su espl&eacute;ndido rostro, sigui&oacute; haciendo elecciones osadas como encabezar <strong>Max, mon amour</strong>, 1986, en el papel de la esposa de un diplom&aacute;tico al que enga&ntilde;a con un chimpanc&eacute;, bajo la direcci&oacute;n de Nagisa Oshima.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Donato y Smith, tal para cual (dicho a favor)</strong></h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de conocer la historia de Mariana en aquellos coloquios amistosos, Teresa Donato la tuvo clara cuando decidi&oacute; encarar las entrevistas para la novela de no ficci&oacute;n que se bifurcar&iacute;a en la pieza de teatro: &ldquo;Como decimos en <strong>Mi vida anterior</strong>, ella fue una chica que se atrevi&oacute; a llevar a la pr&aacute;ctica lo que otros discut&iacute;an en el bar. Como escritora, supe que me ten&iacute;a que bajar del banquito y guardarme el dedito acusador con el que se miraba a los sobrevivientes, trat&eacute; de ponerme en su lugar. Ojal&aacute; le pase lo mismo al p&uacute;blico que ve la obra, a los futuros lectores de la novela. El peso de estar vivos y ser considerados traidores por lo que hab&iacute;an sido sus compa&ntilde;eros result&oacute; terrible para muchos, tuvo consecuencias graves en su salud f&iacute;sica y mental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El texto teatral qued&oacute; estructurado como un fluir entre el discurrir, reflexionar, recordar de madre e hijo, de Mariana y Francisco que van aportando las piezas que arman -sin cerrarlo del todo- este relato que destila sinceridad aun en sus zonas ambiguas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Y en un alarde de plasticidad en las finas transiciones sin subrayados, con una energ&iacute;a inagotable, Dennis Smith encarna a ambos personajes de manera siempre convincente. Con su atuendo oscuro, de l&iacute;neas exactas, que solo se modifica por el uso o no de una chaqueta que se puede volver falda, as&iacute; como una de las sillas met&aacute;licas puesta sobre la mesa del mismo material se convierte en un asiento de colectivo. Haciendo juego se integran los objetos estilizados que remiten a la comida y sali&eacute;ndose de ese despojamiento esencial, el playmovil como figuraci&oacute;n paterna y esa Virgencita de Itat&iacute; que se ilumina y que a veces salva a Mariana por caminos torcidos.
    </p><p class="article-text">
        Como si no fuera m&aacute;s que suficiente semejante rendimiento en actuaci&oacute;n y canto, Smith es el responsable de la puesta en escena que se desarrolla en movimiento casi perpetuo, con una coreograf&iacute;a impecable y, por momentos, con la funcional aplicaci&oacute;n de una c&aacute;mara que proyecta primeros planos, im&aacute;genes que potencian el sentido, los sentidos del texto.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mi vida anterior</strong></em><em>, en Santos Dumont 4040.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En septiembre, los mi&eacute;rcoles a las 20 y los s&aacute;bados a las 18.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En octubre, los mi&eacute;rcoles a las 20.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/temas-padre-heroe-madre-traidora-victima_1_12596946.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Sep 2025 09:40:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/113015eb-47ab-4162-a0e6-6230b5fa7bcc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1360491" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/113015eb-47ab-4162-a0e6-6230b5fa7bcc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1360491" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Temas del padre y del héroe, de la madre ¿traidora o víctima?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/113015eb-47ab-4162-a0e6-6230b5fa7bcc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Un hombre peligroso": la obra sobre Severino Di Giovanni que dinamita la distancia con el público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hombre-peligroso-obra-severino-di-giovanni-dinamita-distancia-publico_129_12583672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4e3fb2f-7adc-4bbd-9f06-b64d62fb23cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Un hombre peligroso&quot;: la obra sobre Severino Di Giovanni que dinamita la distancia con el público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una impactante forma de contar la vida del anarquista italiano y retratar un clima de época en la Argentina de 1930. Con cuatro años en cartel, giras en Chile y cientos de funciones agotadas,  se trata de una experiencia teatral fuera de lo común. La obra recupera la vigencia de los debates sobre la violencia política y la lucha revolucionaria.</p><p class="subtitle">Dirigida por Iván Moschner - “Tintorero”: cómo se fusionan en una obra teatral la historia de un hijo de inmigrantes japoneses y la defensa de los jubilados</p></div><p class="article-text">
        <strong>No existe la distancia</strong>. No existe entre ficci&oacute;n y realidad, entre quienes act&uacute;an y quienes miran, escuchan y huelen p&oacute;lvora. Tampoco entre los propios espectadores hay distancia y pueden suceder miradas, di&aacute;logos, roces. Micro-escenas que suceden y mueren en una intimidad irrepetible, mientras en simult&aacute;neo avanza la obra en su dimensi&oacute;n colectiva. <strong>La m&aacute;xima expresi&oacute;n de la cercan&iacute;a</strong>. Todo comienza antes de llegar a la sala. El choque entre una cotidianidad dominada por mediaciones y pantallas, y una historia que fluye y se impone a los sentidos con una fuerza irrefrenable, es total. <strong>Es dinamita</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://linktr.ee/unhombrepeligroso?fbclid=PAZXh0bgNhZW0CMTEAAae-TJ-qT9Gv-r0lbaPwJA3TvKM9Q_go-fbCz9Y0vGY3wA7gMgODkUVIy-EgSg_aem_UurgC1C_CXutJ_sh4KHfoQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&ldquo;Un hombre peligroso&rdquo;</strong></a> est&aacute; basada en el libro <em>&ldquo;Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia&rdquo;</em>, de <strong>Osvaldo Bayer</strong>. Catorce actores en escena. En total, una veintena de personas montan una maquinaria ficcional que durante poco m&aacute;s de dos horas funciona con precisi&oacute;n suiza. Tras un a&ntilde;o y medio de ensayos en plena pandemia, <strong>la obra ya lleva cuatro a&ntilde;os en cartel,</strong> con funciones agotadas y dos nominaciones para los <em>Premios Ace</em> para <em>&ldquo;Mejor Obra de Teatro Alternativo&rdquo;</em> y <em>&ldquo;Mejor Direcci&oacute;n de Teatro Alternativo&rdquo;</em>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos que reservarnos alg&uacute;n cupo de entradas porque sino nuestros familiares o amigos tienen que esperar meses para poder vernos&rdquo;, dice a<strong> elDiarioAR</strong> <strong>Ariel Nu&ntilde;ez Di Croce</strong>, director de la obra, coordinador del espacio <a href="https://siguelapolilla.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sigue la Polilla</a> (Centro de Resistencia Cultural) y el actor que interpreta al anarquista italiano <strong>Severino Di Giovanni</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd15dac-147c-4a0f-95ca-e898bd3fb034_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd15dac-147c-4a0f-95ca-e898bd3fb034_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd15dac-147c-4a0f-95ca-e898bd3fb034_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd15dac-147c-4a0f-95ca-e898bd3fb034_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd15dac-147c-4a0f-95ca-e898bd3fb034_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dd15dac-147c-4a0f-95ca-e898bd3fb034_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3dd15dac-147c-4a0f-95ca-e898bd3fb034_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ariel Nuñez Di Croce y Severino Di Giovanni"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ariel Nuñez Di Croce y Severino Di Giovanni                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Hoy hay mit&iacute;n</h2><p class="article-text">
        <strong>El que avisa no traiciona</strong>, as&iacute; se presentan al p&uacute;blico: <em>&ldquo;&lsquo;Un hombre peligroso&rsquo; es una experiencia teatral inmersiva que arranca desde sus casas. A trav&eacute;s de un acertijo, lograr&aacute;n descifrar la direcci&oacute;n exacta donde alguien los pasar&aacute; a buscar para adentrarse en un mitin secreto anarquista y en todo el movimiento revolucionario de comienzos de siglo XX en Argentina. Habr&aacute; asambleas, tiros, explosiones y grandes despliegues cinematogr&aacute;ficos que los invitar&aacute;n a vivir el teatro de una manera diferente&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        El proceso de organizaci&oacute;n que sucede durante la obra, que implica un movimiento f&iacute;sico constante que recorre 35 escenas, <strong>puede decodificarse como un mensaje &aacute;crata en s&iacute; mismo</strong>. La obra requiere de comunicaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n entre actores y espectadores. <strong>Disciplina, orden, colaboraci&oacute;n, compromiso</strong>. Durante dos horas es pr&aacute;cticamente imposible que se imponga la pasividad y la indiferencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>El filtro son los primeros veinte minutos</strong>, si te bancaste los primeros veinte minutos ya est&aacute;s adentro&rdquo;, dice el actor Juan Martin Perez Cortes (<strong>Roberto Arlt</strong>). &ldquo;Una vez un espectador me empez&oacute; a insultar y me sac&oacute; la gorra. Lo que pas&oacute; despu&eacute;s entre nosotros fue un 70% actuaci&oacute;n y un 30% realidad&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la calle nos ha pasado que intervienen personas que no vienen a ver la obra, algunos se ponen del lado de la polic&iacute;a (&lsquo;Dale, dale que los agarr&aacute;s&rsquo;), otros del lado de los anarquistas, hasta nos han cruzado motos&rdquo;, agrega el actor Ezequiel Montana (<strong>Paulino Scarf&oacute;</strong>).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b9e16f5-0884-4a6b-870d-e15561321aab_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b9e16f5-0884-4a6b-870d-e15561321aab_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b9e16f5-0884-4a6b-870d-e15561321aab_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b9e16f5-0884-4a6b-870d-e15561321aab_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b9e16f5-0884-4a6b-870d-e15561321aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b9e16f5-0884-4a6b-870d-e15561321aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0b9e16f5-0884-4a6b-870d-e15561321aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Paulino Scarfó ante la asamblea."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Paulino Scarfó ante la asamblea.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Es as&iacute; que la frontera entre ficci&oacute;n y realidad se tensa al extremo y <strong>se pone en juego el propio cuerpo</strong>. <em>Poner el cuerpo</em>: acaso otro meta-mensaje &aacute;crata &ldquo;escondido&rdquo; en la obra. Por momentos revelado:<em> &ldquo;La mejor propaganda es el ejemplo&rdquo;</em>, vocifera Severino e inspira a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Un hombre peligroso&rdquo; se sumerge en un clima de &eacute;poca</strong>. 1931. Est&aacute; en pie la campa&ntilde;a internacional por la liberaci&oacute;n de los italianos <strong>Sacco y Vanzetti</strong>, detenidos en Estados Unidos. En Argentina sigue preso <strong>Sim&oacute;n Radowitzky</strong>, tras haber ajusticiado al<strong> coronel Ram&oacute;n Falc&oacute;n</strong>, responsable de la brutal represi&oacute;n durante la <strong>Semana Roja</strong>, en 1909. Sigue fresca en la memoria, inmortalizada en 1923, la vindicaci&oacute;n del anarquista alem&aacute;n <strong>Kurt Wilckens</strong> contra el <strong>teniente coronel H&eacute;ctor Varela</strong>, responsable de miles de fusilamientos de peones rurales en Santa Cruz, durante las hist&oacute;ricas huelgas de la<strong> Patagonia Rebelde</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El amor entre Di Giovanni y <strong>Am&eacute;rica Scarf&oacute;</strong> (hermana menor de <strong>Paulino </strong>y <strong>Alejandro</strong>, compa&ntilde;eros de ideas de Severino) aparece retratado en escenas que a pesar de su intensidad funcionan como un refugio, <strong>pausas de intimidad fuera del tiempo</strong>, frente al ritmo imparable de la obra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68289794-e414-42e0-93f3-44b3c54168aa_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68289794-e414-42e0-93f3-44b3c54168aa_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68289794-e414-42e0-93f3-44b3c54168aa_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68289794-e414-42e0-93f3-44b3c54168aa_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68289794-e414-42e0-93f3-44b3c54168aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68289794-e414-42e0-93f3-44b3c54168aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/68289794-e414-42e0-93f3-44b3c54168aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="América Scarfó y Severino Di Giovanni."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                América Scarfó y Severino Di Giovanni.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Un presente interpelado</h2><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Un hombre peligroso&rdquo; tiene m&aacute;s actualidad pol&iacute;tica que a cuatro a&ntilde;os de su lanzamiento</strong>. Palabras robadas como <em><strong>libertario</strong></em>, <em><strong>libertad</strong></em>, <em><strong>anarco</strong></em>, vuelven a ponerse en juego. <em><strong>Lucha</strong></em>, <em><strong>revoluci&oacute;n</strong></em>, recuperan filo, vitalidad. &ldquo;Siempre es el momento, siempre hay una oportunidad&rdquo;, retruca Severino al discutir con los sectores m&aacute;s &ldquo;blandos&rdquo; del movimiento, nucleados en el diario <em>La Protesta</em>, la FORA y figuras como la de <strong>Emilio L&oacute;pez Arango</strong>, entre otros. La violencia pol&iacute;tica como respuesta frente a la violencia que se ejerce desde el propio Estado, acaso <strong>un tema tab&uacute; tras la restauraci&oacute;n democr&aacute;tica en 1983</strong>, entra en escena de forma pol&eacute;mica y, sin hacerlo de manera expl&iacute;cita, interpela y deja planteados interrogantes: <em>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; el verdadero peligro para el sistema capitalista? &iquest;Cu&aacute;ndo &ldquo;aprieta el zapato&rdquo;?</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Severino Di Giovanni fue capturado el 30 de enero de 1931</strong>. <em>&ldquo;Un &eacute;mulo de Al Capone&rdquo;</em> titula <em>La Naci&oacute;n</em>, mientras en las mismas p&aacute;ginas anuncia: <em>&ldquo;Colaboraci&oacute;n del honorable Mussolini, comienza hoy en 'La Naci&oacute;n': en otra secci&oacute;n de este diario hallar&aacute; el lector un art&iacute;culo del honorable Mussolini</em>. <em>En adelante colaborar&aacute; el jefe del gobierno italiano mensualmente en estas columnas&rdquo;, </em>recupera<em> </em><a href="https://www.eldiarioar.com/politica/familia-osvaldo-bayer-niega-monumento-pueda-reconstruir-hecho-escombros-chatarra_1_12166686.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Osvaldo Bayer</a> en su libro sobre Di Giovanni. Un tribunal militar condena a muerte a Di Giovanni, <strong>le aplican la Ley Marcial</strong>. Firma la orden el mism&iacute;simo general <strong>Jos&eacute; F&eacute;lix Uriburu</strong>, que un a&ntilde;o antes ha protagonizado el primer golpe de estado de la historia argentina. El fusilamiento se lleva adelante en la Penitenciar&iacute;a Nacional, donde actualmente est&aacute; el Parque Las Heras. <strong>Roberto Arlt</strong> asiste al fusilamiento y escribe la cr&oacute;nica de los hechos. Es una de las <em>Aguafuertes porte&ntilde;as</em> que publica en el diario <em>El Mundo</em> y se titula <em><strong>"He visto Morir"</strong></em>.<em> &ldquo;El condenado camina como un pato&rdquo;</em>; <em>&ldquo;Di Giovanni se humedece los labios con la lengua&rdquo;</em>; <em>&ldquo;Las balas han escrito la &uacute;ltima palabra en el cuerpo del reo&rdquo;</em>. Las palabras de Arlt pesan toneladas, sabe perfectamente que est&aacute; escribiendo<strong> una p&aacute;gina singular de la historia de los oprimidos en Argentina y en el mundo</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una especie de bucle ficcional, el actor que le da vida a <strong>Roberto Arlt</strong> en la obra, nos dice: &ldquo;Creemos que para Arlt el fusilamiento de Severino fue un antes y un despu&eacute;s en su carrera como periodista, qued&oacute; afectado. Nunca explicit&oacute; simpat&iacute;a partidaria o ideol&oacute;gica, pero es notorio que despu&eacute;s de lo de Severino trabaj&oacute; mucho menos para medios tradicionales y se volc&oacute; principalmente al teatro, escribi&oacute; mucho teatro&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-okGLlECK5pI-2680', 'youtube', 'okGLlECK5pI', document.getElementById('yt-okGLlECK5pI-2680'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-okGLlECK5pI-2680 src="https://www.youtube.com/embed/okGLlECK5pI?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Ulacia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/hombre-peligroso-obra-severino-di-giovanni-dinamita-distancia-publico_129_12583672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Sep 2025 19:31:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c4e3fb2f-7adc-4bbd-9f06-b64d62fb23cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8679990" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c4e3fb2f-7adc-4bbd-9f06-b64d62fb23cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8679990" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Un hombre peligroso": la obra sobre Severino Di Giovanni que dinamita la distancia con el público]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c4e3fb2f-7adc-4bbd-9f06-b64d62fb23cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Anarquismo,Roberto Arlt,Cultura,Política,Teatro independiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Varsovia 1944, de Ana Wajszczuk & Dennis Smith]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/varsovia-1944-ana-wajszczuk-dennis-smith_1_12573983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c183032f-898c-4d7f-8e20-87e9d6a017c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Varsovia 1944, de Ana Wajszczuk &amp; Dennis Smith"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Proyecto financiado por la Embajada de la República de Polonia en Buenos Aires con fondos de la Cancillería polaca destinados al apoyo de la colectividad polaca en el extranjero.</p></div><p class="article-text">
        Llega al teatro en formato &iacute;ntimo, con el apoyo de la<strong> Embajada de la Rep&uacute;blica de Polonia en Buenos Aires,</strong> una nueva versi&oacute;n teatral del libro de Ana Wajszczuk CHICOS DE VARSOVIA (Ed. Sudamericana), recuperando la memoria del Levantamiento de la resistencia polaca de 1944 contra la ocupaci&oacute;n nazi. 
    </p><p class="article-text">
        Con direcci&oacute;n y dramaturgia de Dennis Smith, la obra podr&aacute; verse durante solo 9 semanas en EL CAMAR&Iacute;N DE LAS MUSAS (Mario Bravo 960, CABA) los domingos a las 19:30hs. 
    </p><h2 class="article-text">Sinopsis breve de la obra </h2><p class="article-text">
        Cuando su abuelo muere, Lucas decide reconstruir la historia de su familia polaca para contarle a su madre, y descubre quienes fueron sus antepasados: los heroicos chicos de Varsovia, j&oacute;venes protagonistas del levantamiento m&aacute;s extenso de la resistencia en Europa contra la ocupaci&oacute;n nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Un viaje familiar hacia el pasado, un cuento de buenas noches al rev&eacute;s, Varsovia 1944 es una experiencia sobre la identidad, los escombros y especialmente, sobre la esperanza. 
    </p><h2 class="article-text">DICE EL DIRECTOR SOBRE Varsovia 1944</h2><p class="article-text">
        Cuando nos conocimos con Ana Wajszczuk, ella en su calidad de periodista y yo en mi rol de actor &ldquo;promesa&rdquo;, tuvimos una de esas entrevistas m&aacute;gicas. Nos re&iacute;mos, nos contamos cosas mas all&aacute; de lo que nos reun&iacute;a y entre esos materiales que quedaron por fuera de lo estrictamente profesional, Ana me cont&oacute; que se ir&iacute;a de viaje a Varsovia con su padre en busca de sus ra&iacute;ces. 
    </p><p class="article-text">
        Escribi&oacute; un art&iacute;culo para La Naci&oacute;n y le fue tan bien que decidi&oacute; embarcarse en la escritura de un libro respecto de un episodio no muy conocido de la Segunda Guerra Mundial que involucra &iacute;ntimamente a su familia: el Levantamiento de Varsovia. Sus parientes (Basia, Antoni y Wojtek) eran adolescentes, y se sumaron al levantamiento, como miles de otros j&oacute;venes, impulsados por un deseo fervoroso de recuperar la libertad de Polonia, casi sin armas ni entrenamiento militar. 
    </p><p class="article-text">
        Su insurrecci&oacute;n fue la m&aacute;s grande frente al dominio nazi y se pag&oacute; caro: 200 mil muertos y Varsovia por completo arrasada por orden de Hitler. A&ntilde;os despu&eacute;s Ana public&oacute; este libro, conmovedor, que fue un &eacute;xito de ventas y de cr&iacute;tica y que da sutiles puntadas entre este compendio de horrores y cat&aacute;strofes y su experiencia m&aacute;s &iacute;ntima, de ser una extra&ntilde;a a este universo, y tener como &uacute;nico punto de conexi&oacute;n con esta historia del pasado, la lengua guardada de su padre: el polaco.
    </p><p class="article-text">
        Esta es mi segunda adaptaci&oacute;n de tal historia (la primera fue en 2022, a sala llena y con excelentes cr&iacute;ticas), pero esta vez, mucho m&aacute;s &iacute;ntima, m&aacute;s cercana, m&aacute;s despojada. Generosamente la EMBAJADA DE POLONIA decidi&oacute; acompa&ntilde;arnos para esta nueva aventura. Varsovia 1944 es una experiencia muy extra&ntilde;a, una especie de celebraci&oacute;n torcida, fallida, a su vez, el despertar de una conciencia de pertenencia, de historia, de reconstrucci&oacute;n de una identidad que Ana no sab&iacute;a que ten&iacute;a. Como dice el texto, sobre el final: soy por los sue&ntilde;os, los miedos, los fracasos y las esperanzas de los que ya no son. 
    </p><h2 class="article-text">Ficha art&iacute;stica </h2><p class="article-text">
        <strong>Basada en el libro de no ficci&oacute;n</strong> Chicos de Varsovia de Ana Wajszczuk 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Elenco:</strong> Dennis Smith, Cristina Dramisino, Maia Muravchik &amp; Lourdes Invierno 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fotograf&iacute;a: </strong>Germ&aacute;n Romani Dise&ntilde;o de luz Adri&aacute;n Grimozzi 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Asistencia de escena:</strong> Tom&aacute;s Savino
    </p><p class="article-text">
        <strong>Producci&oacute;n art&iacute;stica:</strong> Leandro Rosenbaum
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&uacute;sica, dramaturgia y direcci&oacute;n: </strong>Dennis Smith
    </p><p class="article-text">
        <strong>Duraci&oacute;n: </strong>50 minutos
    </p><p class="article-text">
        <strong>Instituciones que apoyan:</strong> Embajada de Polonia Fondo Metropolitano de las Artes Mecenazgo 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Funciones: </strong>Domingos 19:30hs
    </p><h2 class="article-text">Para Agendar </h2><p class="article-text">
        VARSOVIA 1944 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Estreno: 7 de septiembre, 19:30hs</li>
                                    <li>EL CAMARIN DE LAS MUSAS: Mario Bravo 960 </li>
                                    <li>Entradas a la venta en Boleter&iacute;a o en www.elcamarindelasmusas.com </li>
                                    <li>Entrada General: 18.000 pesos </li>
                                    <li>Jubilados: 13.000 pesos</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/varsovia-1944-ana-wajszczuk-dennis-smith_1_12573983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Sep 2025 00:36:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c183032f-898c-4d7f-8e20-87e9d6a017c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4060622" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c183032f-898c-4d7f-8e20-87e9d6a017c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4060622" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Varsovia 1944, de Ana Wajszczuk & Dennis Smith]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c183032f-898c-4d7f-8e20-87e9d6a017c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gran artista Maruja Mallo, republicana exiliada en Argentina en 1937, cobra vida y ofrece sus obras en “Marúnica”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/gran-artista-maruja-mallo-republicana-exiliada-argentina-1937-cobra-vida-ofrece-obras-marunica_1_12510108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4229af16-a054-4d3d-9344-ad0c4feda41f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La gran artista Maruja Mallo, republicana exiliada en Argentina en 1937, cobra vida y ofrece sus obras en “Marúnica”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cecilia Hopkins, desde sus oficios de actriz, dramaturga y bailarina, le da pista a la sobresaliente creadora española –pintora, ceramista, escenógrafa–, que fuera eclipsada localmente durante largos años, y que este año protagoniza una retrospectiva en el Reina Sofía de Madrid.
</p><p class="subtitle">Expertos creen que son falsas las obras de la pintora surrealista Maruja Mallo, exiliada durante un cuarto de siglo en Argentina, exhibidas por la Xunta de Galicia</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Alguien les ha hablado de m&iacute;?&rdquo;, pregunta al p&uacute;blico una mujer de acento gallego, con actitud desafiante y un dejo de sorna. Probablemente, parte de las personas m&aacute;s conocedoras que asisten a la representaci&oacute;n de &ldquo;<strong>Mar&uacute;nica</strong>&rdquo; tenga alguna informaci&oacute;n sobre esta artista que se refugi&oacute; en Buenos Aires a comienzos de 1937, como otras personalidades de la cultura espa&ntilde;ola. Es decir, cuando el golpe de estado fascista &ndash;contra el gobierno democr&aacute;ticamente electo de la Segunda Rep&uacute;blica&ndash; desat&oacute; la sangrienta Guerra Civil que culminar&iacute;a en abril de 1939, instalando la larga dictadura de Franco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Maruja Mallo</strong> (1902-1995), apodada Mar&uacute;nica por sus ilustres amigos de la Residencia de Estudiantes de Madrid, vivi&oacute; muchos a&ntilde;os en la Argentina, intercalando viajes por Am&eacute;rica Latina y llegando a exponer en Nueva York hacia 1948, dando conferencias, mostrando su obra y, desde luego, pintando en su taller de la calle Santa Fe al 2800. Siempre en constante b&uacute;squeda y evoluci&oacute;n, y recibiendo estima y reconocimiento. Sin embargo, cuando parti&oacute; de regreso a Madrid en 1962, fue pr&aacute;cticamente olvidada &ndash;salvo muy raras excepciones&ndash; por la prensa especializada, tambi&eacute;n por galer&iacute;as y museos que no exhibieron las obras que dej&oacute; ac&aacute;. Peor a&uacute;n, los murales que hab&iacute;a hecho para el cine Los &Aacute;ngeles en 1945 resultaron destruidos en una refacci&oacute;n para habilitar varias salas. &ldquo;Hoy hay ah&iacute; un Burger King&rdquo;, acota con iron&iacute;a el personaje de la pintora en la obra que escribi&oacute; y protagoniza <strong>Cecilia Hopkins</strong> en el Centro Cultural de la Cooperaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b64bd6a4-cb79-40ca-9d26-752e047efd01_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b64bd6a4-cb79-40ca-9d26-752e047efd01_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b64bd6a4-cb79-40ca-9d26-752e047efd01_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b64bd6a4-cb79-40ca-9d26-752e047efd01_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b64bd6a4-cb79-40ca-9d26-752e047efd01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b64bd6a4-cb79-40ca-9d26-752e047efd01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b64bd6a4-cb79-40ca-9d26-752e047efd01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mural del cine Los Ángeles, 1945."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mural del cine Los Ángeles, 1945.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una injusta y llamativa marginaci&oacute;n recay&oacute;, entonces, sobre una artista que fue exaltada en la mism&iacute;sima revista Sur en el a&ntilde;o de su llegada a esta capital: un art&iacute;culo de varias p&aacute;ginas escrito por el -en esas fechas- joven y ya destacado pintor italiano Attilio Rossi, que hab&iacute;a huido en 1935 del fascismo italiano, tambi&eacute;n dise&ntilde;ador gr&aacute;fico y director art&iacute;stico de varias editoriales locales, muy relacionado con exiliados republicanos. Rossi &ndash;que no se priva de mentar &ldquo;la terrible tragedia de Espa&ntilde;a&rdquo;&ndash;, adem&aacute;s de hacer el elogio de la obra de Mallo, decidi&oacute; reproducir pinturas, dibujos y cer&aacute;micas que figuraban en el cat&aacute;logo de la &uacute;ltima exhibici&oacute;n de la artista en Madrid, en junio de 1936&hellip; &iquest;Habr&aacute; incidido en la posterior relegaci&oacute;n de la artista la conducta, escandalosa para la &eacute;poca, de una mujer emancipada, ind&oacute;mita, contestataria, de agitada vida amorosa que nunca se avino a casarse para no perder su independencia? &iquest;O fue simple y llanamente por su condici&oacute;n de mujer talentosa y tan arriesgada en su arte? 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1963d59-6154-47c2-b0cf-cd5249341380_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1963d59-6154-47c2-b0cf-cd5249341380_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1963d59-6154-47c2-b0cf-cd5249341380_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1963d59-6154-47c2-b0cf-cd5249341380_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1963d59-6154-47c2-b0cf-cd5249341380_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1963d59-6154-47c2-b0cf-cd5249341380_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e1963d59-6154-47c2-b0cf-cd5249341380_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cecilia Hopkins (Marúnica) presentan el cuadro Cabeza de mujer, 1944, expuesto en el Quinquela Martín, del barrio de La Boca."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cecilia Hopkins (Marúnica) presentan el cuadro Cabeza de mujer, 1944, expuesto en el Quinquela Martín, del barrio de La Boca.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero la Maruja Mallo que afortunadamente nos trae Hopkins, haci&eacute;ndole justicia, con la autoestima bien alta y una envidiable seguridad en s&iacute; misma, no parece resentida por haber sido postergada, sino que tiende a chancear sobre ese olvido que en Espa&ntilde;a no fue tan largo: adem&aacute;s de la valorizaci&oacute;n de su obra en su momento respaldada por el fil&oacute;sofo Ortega y Gasset y La Revista de Occidente, d&eacute;cadas m&aacute;s tarde, despu&eacute;s de la muerte de Franco en 1975, se le dedicaron notas y entrevistas period&iacute;sticas, adem&aacute;s de ser muy mencionada en las biograf&iacute;as de Rafael Alberti y Miguel Hern&aacute;ndez con quienes mantuvo impetuosos romances en tiempos de la Rep&uacute;blica y les inspir&oacute; poemas. En especial a Hern&aacute;ndez que, en <strong>El rayo que no cesa, </strong>le consagra versos abrasadores. Sin dar la fecha (fue en septiembre de 1981), la protagonista de <strong>Mar&uacute;nica</strong> menciona el encuentro con Manuel Vicent, cronista del diario El Pa&iacute;s y entendido en pintura, que la describe &ndash;acaso intentando superar a los amigos de la generaci&oacute;n del 27&ndash; brillando &ldquo;como un renacuajo extraterrestre, envuelta en gasa con estrellitas de oro&rdquo;; y m&aacute;s adelante anota: &ldquo;Se le ve una boquita de pitimin&iacute; en forma de coraz&oacute;n, un ala de murci&eacute;lago azul decorando cada ojo&hellip;&rdquo;. <strong>La diosa de</strong> <strong>cuatro brazos</strong> titul&oacute; aquella nota Manuel Vicent, que hoy a los 89 sigue escribiendo en el mismo diario. Y en abril de este a&ntilde;o compuso una columna que llam&oacute;, con p&iacute;caro perfume lorquiano: <strong>&iquest;Qui&eacute;n se llev&oacute; al r&iacute;o a</strong> <strong>Maruja Mallo?</strong>, aludiendo a los antes referidos Alberti y Hern&aacute;ndez, y al Manzanares donde, se dice, ella les lavaba los calzones&hellip; Tal el comportamiento de MM &ldquo;en aquella &eacute;poca en que a las mujeres solo se les permit&iacute;a el surrealismo de llevar colgado del pecho un escapulario de la Virgen del Perpetuo Socorro&rdquo;, se divierte Vicent. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59213f7a-13c4-4ccb-a0f4-c832d25398d1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59213f7a-13c4-4ccb-a0f4-c832d25398d1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59213f7a-13c4-4ccb-a0f4-c832d25398d1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59213f7a-13c4-4ccb-a0f4-c832d25398d1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59213f7a-13c4-4ccb-a0f4-c832d25398d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59213f7a-13c4-4ccb-a0f4-c832d25398d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/59213f7a-13c4-4ccb-a0f4-c832d25398d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La  actriz, bailarina y dramaturga frente a Antro de fósiles, de 1930."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La  actriz, bailarina y dramaturga frente a Antro de fósiles, de 1930.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En su espect&aacute;culo, Hopkins, con apropiado vestuario de Roxana Ciordia, juega con gracia y plasticidad las transiciones de mujer mayor a joven rebelde que inicia en la Puerta del Sol, casi por azar &ndash;junto a Lorca, Dal&iacute; y la pintora Margarita Manso (quien durante la Guerra Civil cambiar&iacute;a de bando)&ndash; el movimiento de las sin sombrero que incluy&oacute; a las &ldquo;modernas&rdquo;. Alrededor de una veintena de j&oacute;venes escritoras, poetas, pintoras, escultoras, fil&oacute;sofas, entre las cuales: Mar&iacute;a Zambrano, Rosa Chacel, Mar&iacute;a Teresa Le&oacute;n, Remedios Varo, Marga Gil Ro&iuml;ssert (otra extraordinaria artista visual). Casi todas ellas, liberadas del pelo largo, s&iacute;mbolo tradicional impuesto de supuesta femineidad. (Una paradoja: en el documental dedicado a estas mujeres, sobre el cierre, en una escuela secundaria de Andaluc&iacute;a aparecen chicas siglo XXI, todas con larga melena). 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/990f4b16-ca51-4642-84d1-b4eec31b965b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/990f4b16-ca51-4642-84d1-b4eec31b965b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/990f4b16-ca51-4642-84d1-b4eec31b965b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/990f4b16-ca51-4642-84d1-b4eec31b965b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/990f4b16-ca51-4642-84d1-b4eec31b965b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/990f4b16-ca51-4642-84d1-b4eec31b965b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/990f4b16-ca51-4642-84d1-b4eec31b965b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Exposición de Maruja Mallo en el Reina Sofía"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exposición de Maruja Mallo en el Reina Sofía                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cecilia Hopkins elige para su <strong>Mar&uacute;nica</strong> el formato de una entrevista que se est&aacute; grabando, donde ella responde a preguntas impl&iacute;citas, encara a un supuesto camar&oacute;grafo y, como corresponde a este personaje radicalmente insumiso, hace la suya, pone en acto algunas de sus evocaciones, las transforma en danza, se desdobla en edades diferentes y, asimismo, en un primoroso t&iacute;tere -de Alejandra Farley- al que llama Maruxi&ntilde;a, con el que dialoga. El formato de entrevista (que CH conoce bien como experta periodista cultural) como punto de partida resulta apropiado no solo porque representa una reivindicaci&oacute;n frente a la exclusi&oacute;n del olvido, sino porque ese g&eacute;nero period&iacute;stico bien llevado comprende una forma de relato. En este caso, sostenido y enriquecido por la esmerada actuaci&oacute;n de Hopkins, el creativo trabajo de las proyecciones realizado por Romina Larroca, las luces atmosf&eacute;ricas de Horacio Novelle. Todo el equipo bajo la id&oacute;nea direcci&oacute;n de Ana Alvarado.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Mar&uacute;nica&rdquo;, los viernes a las 20,30. Sala Tu&ntilde;&oacute;n del CCC, Corrientes 1543.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/gran-artista-maruja-mallo-republicana-exiliada-argentina-1937-cobra-vida-ofrece-obras-marunica_1_12510108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Aug 2025 19:26:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4229af16-a054-4d3d-9344-ad0c4feda41f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2651469" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4229af16-a054-4d3d-9344-ad0c4feda41f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2651469" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La gran artista Maruja Mallo, republicana exiliada en Argentina en 1937, cobra vida y ofrece sus obras en “Marúnica”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4229af16-a054-4d3d-9344-ad0c4feda41f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Maruja Mallo,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mauricio Kartun: “Me fascina la capacidad que tenemos los humanos de construir sentido a través de relatos repetidos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mauricio-kartun-fascina-capacidad-humanos-construir-sentido-traves-relatos-repetidos_1_12493204.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e539f98-c551-49d1-bd6b-e65d8677e051_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122776.jpg" width="1961" height="1103" alt="Mauricio Kartun: “Me fascina la capacidad que tenemos los humanos de construir sentido a través de relatos repetidos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de publicar “Dolores 10 minutos”, un libro de cuentos hilarantes donde expone con maestría humor, amor, sexo y una clase media en vías de extinción. La "batalla cultural" del gobierno, su mirada teatral de la vida cotidiana y por qué se considera un chatarrero de su propio material.</p></div><p class="article-text">
        Dice que los cuentos que acaba de publicar son <strong>&ldquo;el resultado contradictorio de la tragedia de la pandemia&rdquo;</strong>. El mundo pareci&oacute; detenerse y <strong>Mauricio Kartun</strong> aprovech&oacute; esos d&iacute;as de incertidumbre para darle vida a un mont&oacute;n de personajes que no paran de moverse. Primero los dio a conocer por entregas, en su cuenta de Facebook. Los prob&oacute; como una suerte de titiritero virtual, los recicl&oacute;, les dio algunas vueltas y hoy integran <em>Dolores 10 minutos</em> (Alfaguara, 2025). 
    </p><p class="article-text">
        El libro es, de hecho, un retrato hilarante de seres movedizos que andan por rutas, se escapan del mundo, se esconden por un rato, intercambian bienes o servicios ins&oacute;litos <strong>(una paseadora de maridos, por ejemplo, un incre&iacute;ble guionista de vidas ajenas, un modelo que desfila en una vidriera a la calle)</strong>, caminan por los terrenos siempre resbaladizos del amor o del sexo y rehuyen sin pausa a lo habitual. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es en los vaivenes donde prefiere ubicarse Kartun</strong> y en las paradojas donde encuentra el motor de una escritura di&aacute;fana, aguda y profundamente vitalista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Buena parte de los cuentos de este libro son restos de alg&uacute;n imaginario que pretend&iacute;a ser teatral hasta que sent&iacute; que no iba a entrar en esa forma. El otro d&iacute;a jodiendo dec&iacute;a &lsquo;ten&iacute;a la heladera llena de carne para el asado del domingo, llovi&oacute;, y entonces hice puchero&rsquo;.<strong> Estos cuentos son puchero de asado teatral</strong>&rdquo;, dice ante <em>elDiarioAR</em> entre risas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/403fac9b-bc93-40c0-b4c5-2b850ddbbcd0_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/403fac9b-bc93-40c0-b4c5-2b850ddbbcd0_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/403fac9b-bc93-40c0-b4c5-2b850ddbbcd0_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/403fac9b-bc93-40c0-b4c5-2b850ddbbcd0_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/403fac9b-bc93-40c0-b4c5-2b850ddbbcd0_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/403fac9b-bc93-40c0-b4c5-2b850ddbbcd0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/403fac9b-bc93-40c0-b4c5-2b850ddbbcd0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dolores 10 minutos y otros relatos, lo nuevo de Mauricio Kartun."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dolores 10 minutos y otros relatos, lo nuevo de Mauricio Kartun.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; No le ten&eacute;s miedo al reciclaje de tu propio material, sos un poco chatarrero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro. Yo soy muy chatarrero por un lado, y por el otro no soy guardabosques de mi rol como narrador. S&iacute; soy guardabosques de mi rol dramat&uacute;rgico, ese rol s&iacute; lo cuido porque ah&iacute; pretendo que cada cosa que escriba tenga al menos el nivel de otras anteriores. Pero no me pasa como narrador, ah&iacute; no me exijo. <strong>Me siento m&aacute;s el cuenta cuentos del barrio, el cuenta cuentos de la tribu. Me siento m&aacute;s cerca de un rol de entretenedor.</strong> Publicarlos en una red social me daba la alternativa secreta y &uacute;til de ir corrigiendo en funci&oacute;n de lo que ve&iacute;a en las respuestas. El lector nunca se enterar&aacute;, pero la versi&oacute;n que ley&oacute; no era igual a la anterior ni a la que vino despu&eacute;s, continuamente el material fue cambiando. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Ah&iacute; eras como el dramaturgo y el director a la vez. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, exactamente. Fue ir probando e ir corrigiendo. Y tambi&eacute;n ir viendo la resonancia. O los comentarios en relaci&oacute;n a lo que se entend&iacute;a y lo que no se entend&iacute;a. No todos los cuentos pertenecen a ese momento, pero s&iacute; buena parte. <strong>Fue un momento, adem&aacute;s, donde me empec&eacute; a tomar un poco m&aacute;s en serio la escritura de la narrativa en la medida en que empec&eacute; a corregir m&aacute;s. </strong>Hay algo de publicar en redes que todo lo reduce a la responsabilidad de un posteo. Digo, no es literatura, es un posteo. Hasta que dec&iacute;s &ldquo;bueno, si sobre un posteo trabajo obsesivamente en t&eacute;rminos de lenguaje, de estructura, de sentido y dem&aacute;s, se puede transformar en literatura&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d74712ca-2dcc-454e-baa4-72fb1593522c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d74712ca-2dcc-454e-baa4-72fb1593522c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d74712ca-2dcc-454e-baa4-72fb1593522c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d74712ca-2dcc-454e-baa4-72fb1593522c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d74712ca-2dcc-454e-baa4-72fb1593522c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d74712ca-2dcc-454e-baa4-72fb1593522c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d74712ca-2dcc-454e-baa4-72fb1593522c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Resulta curioso que sos alguien que como dramaturgo lleva la vida al teatro y como narrador llev&aacute;s el teatro a la vida. Varias escenas de los cuentos muestran algo as&iacute; como una teatralidad en la vida cotidiana: hay una persona que es un poco un guionista que resuelve problemas de otros, aparece una mendiga que hace una especie de puesta en escena o una familia que se va armando al costado de una ruta como un elenco. &iquest;El teatro est&aacute; con vos todo el tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es que es as&iacute;. Yo no soy un narrador, soy un dramaturgo que escribe narrativa. De la misma manera que acept&eacute; hace a&ntilde;os que nunca iba a ser un director teatral, iba a ser siempre un dramaturgo que dirige. Pude entender que cuando uno tiene la cabeza pre formateada, es decir cuando tu sinapsis recorre determinado camino de manera m&aacute;s o menos burocr&aacute;tica, pedirle hacer otra cosa por esos mismos recorridos es renovarle tambi&eacute;n el lenguaje. Es decir que yo puedo repetirme como dramaturgo. Pero si uso los recursos de dramaturgo escribiendo narrativa, encuentro algo nuevo. Parte de aquello que algunos cr&iacute;ticos han encontrado como originalidad en esta escritura tiene que ver con la aplicaci&oacute;n de esa ecuaci&oacute;n. Yo escribo como dramaturgo. <strong>Es decir, yo escribo desde el cuerpo de los personajes. No puedo escribir de otra manera. No puedo asumir ese acto de objetivaci&oacute;n de mirar una realidad y narrarla desde arriba.</strong> Necesito meterme en esos cuerpos. Lo que vos llam&aacute;s la teatralidad de estos cuentos seguramente tiene que ver con eso: son personajes creados desde su m&aacute;s puro esp&iacute;ritu teatral.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25302cd2-1613-46b7-99ac-1fd3f331d824_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25302cd2-1613-46b7-99ac-1fd3f331d824_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25302cd2-1613-46b7-99ac-1fd3f331d824_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25302cd2-1613-46b7-99ac-1fd3f331d824_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25302cd2-1613-46b7-99ac-1fd3f331d824_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25302cd2-1613-46b7-99ac-1fd3f331d824_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/25302cd2-1613-46b7-99ac-1fd3f331d824_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Kartun escribió los cuentos de su flamante libro durante los días de restricciones sanitarias de la pandemia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Kartun escribió los cuentos de su flamante libro durante los días de restricciones sanitarias de la pandemia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Una insistencia tuya tiene que ver con la idea del mito. En tus obras teatrales y tambi&eacute;n en estos cuentos. Ac&aacute; hay alguno llevado hacia un rinc&oacute;n pop o actual, como el de Orfeo. Pero tambi&eacute;n hay leyendas, historias que se cuentan fleteros, colectiveros, jugadores de bochas o familiares. &iquest;Por qu&eacute; volv&eacute;s siempre a este terreno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, yo tengo una debilidad por el mito, por la observaci&oacute;n de la construcci&oacute;n de sentido a trav&eacute;s del relato. Por la observaci&oacute;n de c&oacute;mo algunos relatos se constituyen en mitos cl&aacute;sicos. Pero tambi&eacute;n por la mitolog&iacute;a popular, el mito urbano, los mitos familiares. Me asombra y me fascina la capacidad que tenemos los humanos de construir sentido a trav&eacute;s de relatos repetidos. Me interesa ver esos relatos que va se van sintetizado hasta encontrar la esencia de un mito, esa historia que me repito para hacer algo a veces da&ntilde;ino y a veces positivo. C&oacute;mo, por ejemplo, cada uno de nosotros expresa sus mitos familiares. Y c&oacute;mo un mito no es otra cosa que un relato reducido a sus elementos significantes b&aacute;sicos que son los que me queman la cabeza cada vez que vuelven a m&iacute;, &iquest;no? Yo a veces jodo con uno propio: en mi familia circulaba el mito de mi pap&aacute; como el hombre m&aacute;s querido del barrio. <strong>Entonces, cuando muri&oacute; mi pap&aacute; me apareci&oacute; la sensaci&oacute;n de &ldquo;te ten&eacute;s que poner esa ropa&rdquo;. Esto de &ldquo;heredaste el sobretodo de tu pap&aacute; y el rol del se&ntilde;or m&aacute;s querido del barrio&rdquo;.</strong> Esto, con el tiempo, me llev&oacute; a deconstruir ese mito, a descubrir de qu&eacute; estaba compuesto, qu&eacute; ten&iacute;a de bueno en tanto era mod&eacute;lico de un buen comportamiento y en tanto era malo cuando me obligaba a obedecer determinados mandatos. Bueno, eso es lo que tienen los mitos y a m&iacute; me apasionan. Es un tema sobre el que vuelvo continuamente, sobre el que leo y, sobre todo, sobre el que pienso de manera cotidiana.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo escribo desde el cuerpo de los personajes. No puedo escribir de otra manera. No puedo asumir ese acto de objetivación de mirar una realidad y narrarla desde arriba.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En uno de los cuentos, esto de volverse leyenda est&aacute; visto como una condena y tambi&eacute;n como algo medio inevitable.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;. Y por eso tambi&eacute;n vuelvo sobre la construcci&oacute;n de mitos que sobreviven en el tiempo y sobre c&oacute;mo el tiempo es impiadoso con los relatos. Hay un espacio donde algunos relatos van muriendo. Y tambi&eacute;n est&aacute; esa sensaci&oacute;n de otros que sobreviven, que flotan y sobreviven y quedan all&iacute;. <strong>Y continuamente los volvemos a tomar para hablar de los mismos temas a trav&eacute;s del tiempo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Una entidad casi mitol&oacute;gica de la mayor&iacute;a de tus cuentos es la clase media. Hay mucho intercambio tambi&eacute;n, de bienes, de autos, de dinero, de viajes, de propiedades. &iquest;Qu&eacute; te interesa en particular de ese universo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Seguramente tenga que ver con la observaci&oacute;n de mi entorno. Mi entorno es un entorno de clase media. Para escribir es inevitable tomar el lado m&aacute;s bajo de los individuos. <strong>Yo pienso en la clase media, me miro y nos miro a todos mucho peores de lo que somos. Seguramente porque el mejor material para escribir siempre es el de la mediocridad</strong>, el del conflicto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45545e9c-f1a2-4c92-8165-1279f2ef777b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45545e9c-f1a2-4c92-8165-1279f2ef777b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45545e9c-f1a2-4c92-8165-1279f2ef777b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45545e9c-f1a2-4c92-8165-1279f2ef777b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45545e9c-f1a2-4c92-8165-1279f2ef777b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45545e9c-f1a2-4c92-8165-1279f2ef777b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/45545e9c-f1a2-4c92-8165-1279f2ef777b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Kartun es autor de unas 30 obras teatrales, entre las que se destacan Chau Misterix, Sacco y Vanzetti, El Partener, El niño argentino y Terrenal."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Kartun es autor de unas 30 obras teatrales, entre las que se destacan Chau Misterix, Sacco y Vanzetti, El Partener, El niño argentino y Terrenal.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Tambi&eacute;n se ve a la clase media ac&aacute; y en tu novela </strong><em><strong>Salo solo</strong></em><strong> como un material que est&aacute; mutando o que va en v&iacute;as de extinci&oacute;n, que permanece como una pregunta o una tensi&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, s&iacute;. Es que <strong>probablemente sea el sector m&aacute;s metam&oacute;rfico</strong> en el sentido de que hay un sector de pobreza estructural nacido en la pobreza y condenado terriblemente a sobrevivir en ella y hay un sector privilegiado con las mismas caracter&iacute;sticas: nacido en la riqueza y con garant&iacute;as de vivir toda su vida en ella. Y, en el medio, los que tratan de no quemarse con el fuego de la miseria y manotean en el aire para volar hacia una nube de posible riqueza a la que a veces llegan a rozar con la punta de los dedos y otras veces vuelven a caer. Ese lugar es un lugar muy din&aacute;mico. El lugar de la clase media est&aacute; siempre con la sensaci&oacute;n de limbo, de &ldquo;cerr&eacute; el kiosco y me hund&iacute;&rdquo; o al rev&eacute;s: &ldquo;gan&eacute; un poquito m&aacute;s y me salv&eacute;&rdquo;. <strong>Ese vaiv&eacute;n permanente, que yo por cierto viv&iacute;, conoc&iacute;, padec&iacute; y disfrut&eacute;, por qu&eacute; no, cuando alguna vez me fue bien, es un campo de much&iacute;sima m&aacute;s riqueza para la escritura</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En los textos aparecen intercambios de dinero, hay reconversiones de negocios, locales que cierran, personas que cambian de trabajo. Por lo general hay cierto pudor para hablar de dinero en algunos espacios, pero no parece ser tu caso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Te voy a contar una indignidad (risas). En algunos momentos de mi vida, sobre todo en los a&ntilde;os 70, trabaj&eacute; como actor en pel&iacute;culas inefables de Olmedo, Porcel o Andreita del Boca. Yo ven&iacute;a de trabajar en el Mercado de Abasto, por lo tanto para m&iacute; el contacto con el dinero era un contacto hablado. Quiero decir: para comprar un cami&oacute;n de papa y que te bajen el precio hay que hablar mucho. Hay que tener muchos argumentos para decir cu&aacute;nto te puedo pagar y c&oacute;mo te lo puedo pagar. Ah&iacute; la plata es hablada, cosa que en general no sucede en otros &aacute;mbitos. Para muchos la plata es &ldquo;tu sueldo es tanto&rdquo; y se tiene ese sueldo. No hay espacio para discutir ese sueldo todos los d&iacute;as, como con la papa. Por lo general nadie va a discutir a diario &ldquo;si hoy trabaj&eacute; m&aacute;s y deber&iacute;a ganar m&aacute;s&rdquo;. <strong>Cuando yo empec&eacute; a trabajar como actor discut&iacute;a con los productores la plata como si fuera una bolsa de papa. </strong>Y entonces algunos actores de mi generaci&oacute;n, esos que hac&iacute;an peque&ntilde;os papeles como yo, me ped&iacute;an que fuese yo a negociar por ellos. Me dec&iacute;an &ldquo;vos no ten&eacute;s problemas para hablar de la plata&rdquo;. A m&iacute; me causaba gracia y a la vez me daba un poquito de verg&uuml;enza porque me sent&iacute;a sapo de otro pozo. Bueno, algo as&iacute; me ha pasado siempre: la sensaci&oacute;n de ese contacto frecuente con la plata que te da el ser clase media comerciante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En los &aacute;mbitos culturales cuesta que se hable de dinero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; <strong>&iexcl;No se habla de cu&aacute;nto se gana!</strong> A m&iacute; me resulta curioso, por ejemplo, en los elencos teatrales cuando hacen acuerdos pongamos con un teatro determinado. Entonces todos est&aacute;n negociando y parecer&iacute;a haber como una especie de reserva en relaci&oacute;n al arreglo personal. A veces me resulta muy sorprendente esto. Digo, <strong>somos tribu en el trabajo y en la cobranza somos individuos que negociamos independientemente y no hablamos del tema</strong>. Me parece que tiene que ver justo con ese lugar raro de la clase media. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo pienso en la clase media, me miro y nos miro a todos mucho peores de lo que somos. Seguramente porque el mejor material para escribir siempre es el de la mediocridad, el del conflicto.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En los cuentos hay mucha reflexi&oacute;n sobre el humor, sobre las personas que trabajan de hacer humor o animar fiestas, por ejemplo. Y al mismo tiempo son historias muy graciosas. &iquest;Qu&eacute; te pasa con eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, por un lado el humor est&aacute; utilizado y por el otro est&aacute; tematizado. Es un tema que me interesa y que atravieso en cada una de mis producciones. Y creo que me interesa porque muchas veces se relaciona con la paradoja. Me refiero a la paradoja de la zona luminosa del humor, la zona vital del humor, en la contradicci&oacute;n de un cuerpo que sufre. Est&aacute; el actor que sufre, el payaso que sufre, o el payaso siniestro como en el caso del cuento de la playa. Esa mezcla que a veces para el espectador o el lector puede resultar ins&oacute;lita. A veces cuesta imaginar al humorista como alguien siniestro porque hay algo del humor que es vida. <strong>El humor es energ&iacute;a, el humor es entusiasmo, el humor es estado sagrado. Digo, el humor tiene algo de beneficioso o es supuestamente terap&eacute;utico.</strong> Pero para los humoristas no siempre (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Tus payasos est&aacute;n un poco entumecidos, con el cuerpo complicado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es que tiene que ver con mi condici&oacute;n de dramaturgo. Hay una definici&oacute;n a la que vuelvo mucho. En <em>El origen de la tragedia</em>, Nietzsche dice algo as&iacute; como que si el trabajo del poeta es vislumbrar una multitud de seres que vuelan a su alrededor, el trabajo del dramaturgo es adem&aacute;s convertirse en ellos. Los dramaturgos, entonces, no solo vemos seres volando a nuestro alrededor sino que tenemos la pulsi&oacute;n travesti de entrar en esos cuerpos y habitarlos. Ser en otro cuerpo. Y esto se constituye tambi&eacute;n en una forma de trabajo porque yo para escribir no encuentro mejor energ&iacute;a que la de habitar alg&uacute;n cuerpo y sentir ese acto divertido de hablar desde ese cuerpo. Divertido en el sentido habitual, en la alegr&iacute;a, y divertido en el sentido m&aacute;s radical, en el sentido m&aacute;s profundo de la palabra. Divertir es verter por dos caminos, dos vertientes diferentes. <strong>Divertir es salir de la vertiente normal de mi red conceptual y entrar en otra que me sorprende y me hace estallar en una carcajada. Ese fen&oacute;meno de lo divertido, escribir desde el cuerpo de alguien, es divertido porque sal&iacute;s de la vertiente de tu propia realidad y de pronto est&aacute;s imaginando como otro. </strong>Es un &ldquo;yo vieja en barrio&rdquo;. O &ldquo;yo camionero&rdquo;. Es inefable. Una vez un amigo muy querido, psicoanalista, hab&iacute;a abandonado su trabajo y se puso a escribir teatro. Le preguntaron y cont&oacute; algunas razones personales por las que hab&iacute;a dejado la pr&aacute;ctica como psicoanalista. Un d&iacute;a le dije: &ldquo;&iquest;y la dramaturgia no la dejar&iacute;as?&rdquo;. Entonces sali&oacute; con una respuesta muy psicoanal&iacute;tica y muy teatral a la vez. Me dijo &ldquo;&iquest;c&oacute;mo voy a dejar de hacer ese lugar donde si quiero puedo ser mi propia madre?&rdquo; (risas). <strong>Es as&iacute;, en dramaturgia yo puedo ser mi propia madre. Hay algo de eso de transformarse en otro que es muy poderoso. </strong>Extraordinariamente m&aacute;s rico que el trabajo del actor que hace lo mismo, aunque f&iacute;sicamente, porque ac&aacute; es voluntario. Porque no necesito que nadie me proponga ning&uacute;n papel. Hay algo de estar escribiendo y meti&eacute;ndote en el cuerpo de otro. Es un trabajo raro y apasionante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc545b2e-e382-4231-8c26-bde97652c8b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc545b2e-e382-4231-8c26-bde97652c8b4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc545b2e-e382-4231-8c26-bde97652c8b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc545b2e-e382-4231-8c26-bde97652c8b4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc545b2e-e382-4231-8c26-bde97652c8b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cc545b2e-e382-4231-8c26-bde97652c8b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cc545b2e-e382-4231-8c26-bde97652c8b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En 2023 el dramaturgo publicó &quot;Salo solo&quot;, su primera novela."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En 2023 el dramaturgo publicó &quot;Salo solo&quot;, su primera novela.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Te escuch&eacute; reflexionar sobre c&oacute;mo la virtualidad cambi&oacute; la percepci&oacute;n de nuestros cuerpos y al mismo tiempo segu&iacute;s siendo alguien que no usa tel&eacute;fono celular.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;. No s&eacute; por cu&aacute;nto tiempo. No hago de esto un dogma. Cada vez que viajo me fastidio con las dificultades cada vez mayores de no usarlo. O cuando alg&uacute;n banco te exige alg&uacute;n c&oacute;digo se me pone complicado. Tambi&eacute;n con los turnos m&eacute;dicos, el otro d&iacute;a hice una cosa rid&iacute;cula que fue llevar impresa una autorizaci&oacute;n virtual que deber&iacute;a haber mostrado en un tel&eacute;fono (risas). Lo que creo me permite esto es tener al menos alg&uacute;n punto de vista objetivo sobre el fen&oacute;meno. Sobre todo sobre la parte negativa, la parte positiva no hace falta hablarlo, digo, la propia adopci&oacute;n del medio virtual, por ejemplo, para publicar las primeras versiones de los cuentos habla de sus virtudes. Pero s&iacute; <strong>me permito la observaci&oacute;n de este otro costado da&ntilde;ino</strong>. De lo que est&aacute; quitando. Y tambi&eacute;n, por qu&eacute; no, del lugar de revalorizaci&oacute;n que eso le da a las actividades presenciales y corporales. Observar c&oacute;mo esas actividades empiezan a volverse lugares de resistencia. Espacios de opini&oacute;n contracultural. Peque&ntilde;as acciones antisistema o micropol&iacute;ticas antisistema. No voy en el subte mirando la pantalla, leo. Aprovecho el subte para leer. Camino y cuando camino me olvido del celu. Voy al teatro, apago el celular durante una hora y media y acepto que la vida puede ser mirada desde un solo punto de vista que es la butaca que me toc&oacute;. Sentarse con la paciencia de que las cosas vendr&aacute;n sin la alternativa de darle rewind ni fast forward. Sin ir adelante y sin ir atr&aacute;s. <strong>En este sentido, el teatro dio la vuelta. Digo, el teatro se transform&oacute; como en una especie de lugar de resignificaci&oacute;n del tiempo real, de lo que se hace a pie, del punto de vista &uacute;nico.</strong> Estas cosas que puedo pensar porque no estoy pegado a una pantalla. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pr&oacute;ximo estreno</strong></h2><p class="article-text">
        Por estos d&iacute;as Kartun vive de ensayo en ensayo. <strong>Es que se prepara para el estreno de una nueva obra, que lo tiene una vez m&aacute;s como dramaturgo y director. </strong>Se llama <em>Baco polaco</em> y llegar&aacute; en septiembre al Teatro Sarmiento perteneciente al Complejo Teatral de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un texto que hab&iacute;a escrito hace unos a&ntilde;os para postularme a un festival de teatro griego que hizo el Konex. Ah&iacute; me fui al viejo libro de <strong>Jan Kott</strong>, <em>El manjar de los dioses</em>, que es sobre tragedia. Kott para m&iacute; es una especie de Dios polaco. Y empec&eacute; a leer sobre tragedia buscando el punto de vista de &eacute;l. Me qued&eacute; muy enganchado con lo que &eacute;l hablaba de las bacantes. Fui a Las bacantes, la le&iacute;, bocet&eacute; r&aacute;pidamente una historia. La obra no fue elegida en aquel momento, pero algo qued&oacute; dando vueltas all&iacute;. Y pasa eso: las cosas que est&aacute;n en la cabeza demandan. Como los amores, como las fascinaciones. Ese romance diminuto de verano que no se va de la cabeza. Queda, y queda y queda dando vueltas. Y un d&iacute;a me sent&eacute;, escrib&iacute; una versi&oacute;n. Se nota que mucho entusiasmo no ten&iacute;a porque despu&eacute;s escrib&iacute; otra cosa diferente. Cada vez que la iba a encarar terminaba con un texto nuevo y me entusiasmaba m&aacute;s con eso &uacute;ltimo. <strong>A veces pasa eso, es como con los hijos: no es que uno al m&aacute;s chiquito lo quiere m&aacute;s, es que lo tiene en brazos y hay algo de estar pegado a &eacute;l que tira. </strong>As&iacute; <em>Baco polaco</em> iba quedando. Hasta que finalmente decid&iacute; montarlo este a&ntilde;o. Es un material muy experimental. Muy experimental. Muy narrativo y con una est&eacute;tica dif&iacute;cil de escenificar. Y sent&iacute; que ten&iacute;a que armar un equipo de audaces y me pareci&oacute; que era momento de hacer algo que so&ntilde;aba hace mucho tiempo que era trabajar con artistas de la Escuela de Arte Dram&aacute;tico de la Ciudad de Buenos Aires, donde yo di clases durante 25 a&ntilde;os&rdquo;, cuenta entusiasmado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Este estreno llega en un tiempo muy vital, con muchas obras en cartel al menos en Buenos Aires. Y, al mismo tiempo, con muchos interrogantes por los cambios anunciados por el gobierno nacional para el Instituto Nacional del Teatro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La situaci&oacute;n es dram&aacute;tica. Es terrible. La repercusi&oacute;n en el circuito se empieza a ver de a poco, pero todav&iacute;a no es tr&aacute;gica. Tomo simplemente el fen&oacute;meno de la Ciudad de Buenos Aires, ser&iacute;a extremadamente m&aacute;s complejo y habr&iacute;a que hablar de todo lo que se pierde en el pa&iacute;s al perder presencia formativa y creativa que ofrece el Instituto en las provincias. Lo que veo ac&aacute; es que hab&iacute;a una oferta muy grande dada por ciertas peque&ntilde;as facilidades que daban los subsidios del Instituto no solamente a los elencos sino tambi&eacute;n a las salas. Esto ven&iacute;a  permitiendo que lugares que eran originalmente estudios en los que se daban clases se fueron transformando en peque&ntilde;as salas que a la vez tambi&eacute;n las necesidades de esos elencos independientes. Esto cre&oacute; un c&iacute;rculo virtuoso de teatro de gran calidad a bajo precio. <strong>Por un lado, un beneficio econ&oacute;mico extraordinario para esa clase media consumidora de teatro que ten&iacute;a acceso a producci&oacute;n variada, de calidad, talentosa y a menos de la mitad de lo que cuesta en una sala grande en la que naturalmente hay otros costos, hay otras demandas</strong>. Esto cre&oacute; un circuito virtuoso que se retroalimenta pero que se corta como todo hilo por el lugar m&aacute;s d&eacute;bil. Entonces, si se cortan estos subsidios o se reducen como estamos viendo, la producci&oacute;n inevitablemente va a bajar. As&iacute;, la ley de oferta demanda har&aacute; que solo sobrevivan aquellos espect&aacute;culos que tienen producci&oacute;n comercial. Por lo tanto solo van a sobrevivir espect&aacute;culos que tienen un valor de entrada alto. Entonces una clase media consumidora de valores de teatro independiente no podr&aacute; acceder y esto se ir&aacute; perdiendo. Ya se est&aacute; viendo, se empieza a  insinuar. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/705303eb-14d5-4708-9b6b-123397a4add6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/705303eb-14d5-4708-9b6b-123397a4add6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/705303eb-14d5-4708-9b6b-123397a4add6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/705303eb-14d5-4708-9b6b-123397a4add6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/705303eb-14d5-4708-9b6b-123397a4add6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/705303eb-14d5-4708-9b6b-123397a4add6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/705303eb-14d5-4708-9b6b-123397a4add6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En septiembre, Kartun estrenará &quot;Baco polaco&quot;, su nueva obra teatral."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En septiembre, Kartun estrenará &quot;Baco polaco&quot;, su nueva obra teatral.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Qu&eacute; te pasa cuando escuch&aacute;s hablar de &ldquo;la calidad&rdquo; de los espect&aacute;culos que se subsidian?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Cuando alguien discute en esos t&eacute;rminos desde la industria yo le digo &ldquo;basta que entres en Netflix y me digas cu&aacute;ntas series y pel&iacute;culas realmente buenas hay para vos, haceme la lista. &iquest;Entran en una hoja? S&iacute;. &iquest;Cu&aacute;ntas hojas necesitar&iacute;as para hacer el cat&aacute;logo de Netflix? Un libro&rdquo; (risas). Ten&iacute;an guita, ten&iacute;an producci&oacute;n, ten&iacute;an industria. Ten&iacute;an todo lo que necesitaban y sin embargo hay un 90% fallido. Esto tiene que ver con la condici&oacute;n de trabajo del artista. <strong>Es as&iacute;, ten&eacute;s que hacerlo y despu&eacute;s ver. La Ley Nacional de Teatro propon&iacute;a esto, hacer, hacer, hacer.</strong> D&aacute;rselo al espectador y que el espectador cree por la propia energ&iacute;a de su bolsillo este circuito. Si eso se rompe perdemos algo precioso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En este contexto no solo se anuncian recortes presupuestarios sino que en muchos casos hay ataques directos a figuras del arte o del espect&aacute;culo en t&eacute;rminos generales. &iquest;C&oacute;mo le&eacute;s esto? &iquest;Qu&eacute; ves en esta llamada &ldquo;batalla cultural&rdquo; del gobierno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Hay distintos elementos. Digo, por un lado <strong>hay una clara estrategia de levantar a tal altura la vara de la agresi&oacute;n, del odio, de lo siniestro, para que por debajo pasen pol&iacute;ticas que de otra manera no pasar&iacute;an</strong>. Si, por ejemplo, yo tengo instalada la hip&oacute;tesis de &ldquo;no odiamos lo suficiente a los periodistas&rdquo; y yo la acepto, por debajo de esa vara van a pasar cosas un poco m&aacute;s bajas, pero no menos siniestras. Me parece que el gran desaf&iacute;o es no aceptarlas nunca.<strong> No naturalizar la existencia de ese pensamiento desmesurado y siniestro.</strong> Por el otro lado, los ataques personales se transforman en una especie de arma cotidiana tan peligrosa como lo otro. Si yo acepto la hip&oacute;tesis de que a quien piensa distinto puedo destruirlo por medios de una batalla virtual, por ejemplo, por mentiras, por fake news o por ataques, en realidad lo que estoy haciendo es declarando una guerra. Es inevitable que esto cree una batalla que el otro no busc&oacute;. Que el otro no eligi&oacute;. Llevar la batalla al lado sucio. <strong>A m&iacute; esto inevitablemente me lleva a ver aquellas im&aacute;genes de la preguerra que uno ve&iacute;a en las pel&iacute;culas como zona lejana que ya hab&iacute;a pasado y pensaba que no regresar&iacute;a. El huevo de la serpiente de la Alemania nazi.</strong> Por eso creo que hay algo de lo que est&aacute; pasando que creo que nos obliga a mirar, volviendo al principio, en los mitos de la historia. Digo, ir a los relatos de la historia, ir a sus mitos, y ver justamente c&oacute;mo esa degradaci&oacute;n fue la que de alguna manera cre&oacute; un campo f&eacute;rtil para que crezca el horror en sus m&aacute;s diversas formas.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mauricio-kartun-fascina-capacidad-humanos-construir-sentido-traves-relatos-repetidos_1_12493204.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Jul 2025 03:01:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1e539f98-c551-49d1-bd6b-e65d8677e051_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122776.jpg" length="121584" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1e539f98-c551-49d1-bd6b-e65d8677e051_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122776.jpg" type="image/jpeg" fileSize="121584" width="1961" height="1103"/>
      <media:title><![CDATA[Mauricio Kartun: “Me fascina la capacidad que tenemos los humanos de construir sentido a través de relatos repetidos”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1e539f98-c551-49d1-bd6b-e65d8677e051_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122776.jpg" width="1961" height="1103"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mauricio Kartun,Libros,Literatura argentina,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pilar Ruiz, salvada varias veces de la muerte, vivita y creando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/pilar-ruiz-salvada-veces-muerte-vivita-creando_1_12476724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0179ee5-4fac-4d92-9396-bc136946bdd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pilar Ruiz, salvada varias veces de la muerte, vivita y creando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una obra teatral aventurada e innovadora, “Respirar”, propone el recorrido de la historia clínica de la dramaturga, directora y actriz que protagoniza, así como pone de relieve a los familiares y médicos que participaron en su sanación.</p></div><p class="article-text">
        Ella llega a este espect&aacute;culo con cinco heridas ya cicatrizadas que ahora las dibuja en el aire y las convierte en danza antes de caer al suelo para tomarse un respiro porque previamente ley&oacute; muy acelerada (&ldquo;Nazco prematura, con una malformaci&oacute;n estructural denominada atresia de es&oacute;fago y f&iacute;stula tr&aacute;queoesof&aacute;gica al pulm&oacute;n derecho. En esa &eacute;poca, la mayor&iacute;a de los y las ni&ntilde;as que nac&iacute;an con mi patolog&iacute;a cong&eacute;nita no sobreviv&iacute;an, etc&eacute;tera, etc&eacute;tera&hellip;). Cicatrices en su espalda que a los 18, cursando la Universidad Nacional de las Artes, Pilar Ruiz decidi&oacute; no quitarse como hab&iacute;a planeado con anterioridad. Y que, en <strong>Respirar, </strong>muestra con mezcla de orgullo y ternura, protegida por un admirable dise&ntilde;o de iluminaci&oacute;n, de Diego Becker, integrante del equipo que hizo posible, con diferentes aportes, esta singular&iacute;sima obra con tendencia perform&aacute;tica. Es decir, con una actriz presente que toma riesgos, que sigue una l&oacute;gica interna que le da sentido a su presentaci&oacute;n. Que mantiene una relaci&oacute;n con el p&uacute;blico y, a la vez, se aleja de la teatralidad m&aacute;s tradicional, partiendo de una escritura previa de la que es autora. Para decirlo mejor con las palabras de la cr&iacute;tica y curadora de arte contempor&aacute;neo canadiense Chantal Portbriand, hace m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas: &rdquo;Un mapa, una escritura que se descifra en lo inmediato, en el presente, una confrontaci&oacute;n con el espectador&ldquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15aa9651-d986-433b-8457-116b56c8eae7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15aa9651-d986-433b-8457-116b56c8eae7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15aa9651-d986-433b-8457-116b56c8eae7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15aa9651-d986-433b-8457-116b56c8eae7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15aa9651-d986-433b-8457-116b56c8eae7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15aa9651-d986-433b-8457-116b56c8eae7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/15aa9651-d986-433b-8457-116b56c8eae7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La protagonista de Respirar se espeja en la pantalla."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La protagonista de Respirar se espeja en la pantalla.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pilar, salvada cinco veces de la muerte a partir de sus primeras 24 horas de vida en este planeta, subtitula a esta obra, perfo, espect&aacute;culo: <strong>Bit&aacute;cora esc&eacute;nica en un acto</strong>. Tirando acaso alguna pista respecto de esa suerte de mueble que se instalaba en los barcos cerca del tim&oacute;n y que albergaba una br&uacute;jula o comp&aacute;s magn&eacute;tico; tambi&eacute;n un cuaderno o diario de a bordo con los detalles de la navegaci&oacute;n. Podr&iacute;a decirse que en <strong>Respirar</strong> hay dos br&uacute;julas principales que preservan el norte de esta chica &ndash;hoy de 37 a&ntilde;os&ndash; que aterriz&oacute; en este (en ocasiones) valle de l&aacute;grimas con m&iacute;nimas probabilidades de sobrevida en sus primeros a&ntilde;os. En primer lugar, su mam&aacute; Graciela &ndash;abogada y analista de sistemas&ndash; que se pas&oacute; d&iacute;as enteros en el hospital p&uacute;blico Garrahan, atendiendo a su hija mayor por la noche cuando volv&iacute;a a casa para descansar. Y que la fecha de la endoscopia necesaria para obtener un diagn&oacute;stico, con Pilar de a&ntilde;o y medio, anota minuciosamente en su agenda todo lo que va sucediendo y observando; que se da cuenta de que las cosas no van bien cuando la nena sale del quir&oacute;fano respirando penosamente; y entonces, desde el tel&eacute;fono p&uacute;blico del hospital llama a la otra br&uacute;jula importante en esta historia de perseverancia y sanaci&oacute;n: el doctor Arnaldo Grosman, neonat&oacute;logo y pediatra que llega volando a salvarle otra vez la vida a Pilar, en esta oportunidad debido a la mala praxis de una m&eacute;dica que le ha quemado un pulm&oacute;n y medio. La primera fue cuando naci&oacute;, se le descubri&oacute; la atresia de es&oacute;fago y dispuso que fuera inmediatamente a cirug&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f331b59-d1ae-4d8c-8355-fc313ff09ba7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f331b59-d1ae-4d8c-8355-fc313ff09ba7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f331b59-d1ae-4d8c-8355-fc313ff09ba7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f331b59-d1ae-4d8c-8355-fc313ff09ba7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f331b59-d1ae-4d8c-8355-fc313ff09ba7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5f331b59-d1ae-4d8c-8355-fc313ff09ba7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5f331b59-d1ae-4d8c-8355-fc313ff09ba7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La actriz y dramaturga dialoga con el público."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La actriz y dramaturga dialoga con el público.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y de vuelta, Graciela a hacer lo que hab&iacute;a que hacer cuando a los 8, la ni&ntilde;a, en el apuro por llegar a tiempo a la escuela, se atora con un pedazo de milanesa mirando a los Pitufos. Ah&iacute;, en el relato con suspenso de thriller que hace Pilar Ruiz en escena, esta madre siempre alerta llama al salvador Grosman, &eacute;l la manda urgente al Guti&eacute;rrez. Graciela toma a sus dos hijas, sube al coche y enfila a toda marcha, una mano en el volante, la otra con un pa&ntilde;uelo blanco que saca por la ventanilla en pleno tr&aacute;nsito de hora pico. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando llega al hospital es una tigresa sorteando obst&aacute;culos para defender a su cr&iacute;a en peligro y, en simult&aacute;neo, cuidando a la otra cr&iacute;a. Ni ni&ntilde;os ni madres en la sala de espera la detienen, a la primera puerta que se abre, ella avanza irreductible, llega frente a la m&eacute;dica y antes de que esta la rete por no respetar la cola, le dispara: &ldquo;Est&aacute; operada de una atresia de es&oacute;fago y una f&iacute;stula del pulm&oacute;n derecho y se acaba de atorar&rdquo;. Momento en que llega el pap&aacute; verdulero, gran soporte de la br&uacute;jula principal que, junto a la hermana Amparo, le susurra palabras amorosas a la atorada antes de que entre otra vez al quir&oacute;fano, de donde saldr&aacute; liberada del trozo milanesa. Pero no de tener que volver a ingresar a ese sitio cuando, a los 16, hay que operarla de escoliosis doble, despu&eacute;s de un a&ntilde;o de cors&eacute; que solo se ha quitado los s&aacute;bados, para la clase de teatro. Un tratamiento que fracas&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de esta &uacute;ltima cirug&iacute;a, Graciela, fiel a s&iacute; misma y a Pilar, asume la responsabilidad ante un m&eacute;dico que se burla ante la pregunta de la adolescente: &ldquo;&iquest;Voy a poder seguir haciendo teatro?&rdquo;. Naturalmente, esta madre la tiene clar&iacute;sima: &ldquo;No te vas a operar con nadie que desvalorice tus deseos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Deseos profundos de Pilar Ruiz que, desde muy pronto, descubre esa vocaci&oacute;n irrenunciable, inquebrantable por las artes esc&eacute;nicas. Vocaci&oacute;n de compartir ideas, una visi&oacute;n del mundo, emociones, historias con el p&uacute;blico. Vocaci&oacute;n que la ha impulsado, adem&aacute;s de actuar, a ampliar su horizonte como dramaturga, directora. A respirar teatro de manera sobresaliente, tratando tem&aacute;ticas que le importan como la condici&oacute;n de las mujeres m&aacute;s desvalidas, la amenaza de la trata, la vuelta de Malvinas&hellip; Y, obvio es decirlo, la necesidad de contar su autobiograf&iacute;a cl&iacute;nica, raz&oacute;n por la que consulta en 2023 al doctor Grosman, el de la noble praxis, le habla de este proyecto que se fue concretando con tanta felicidad y que actualmente comenz&oacute; a ofrecerse en la Sala de M&aacute;quinas, cobrando fuerte vigencia imprevista <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/pediatria-pais-viniendo-abajo-trabajadores-garrahan-congreso-defender-hospital_1_12411923.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">frente a la muy deplorable situaci&oacute;n actual del hospital Garrahan</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f4194e0-fd30-4b69-93b7-61fe143a9e4d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f4194e0-fd30-4b69-93b7-61fe143a9e4d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f4194e0-fd30-4b69-93b7-61fe143a9e4d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f4194e0-fd30-4b69-93b7-61fe143a9e4d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f4194e0-fd30-4b69-93b7-61fe143a9e4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7f4194e0-fd30-4b69-93b7-61fe143a9e4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7f4194e0-fd30-4b69-93b7-61fe143a9e4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pilar Ruiz, exenta de todo artificio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pilar Ruiz, exenta de todo artificio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pilar Ruiz, a a&ntilde;os luz de cualquier forma de demagogia o de autobombo, apelando a m&uacute;ltiples recursos &ndash;de imagen, sonido, luz, vestuario, escenograf&iacute;a&ndash; propone una distancia intermedia, no exactamente brechtiana, dirigi&eacute;ndose al p&uacute;blico sentado alrededor de una gran mesa ratona, al que se le ofrece t&eacute; de eucalipto y or&eacute;gano, bueno para las v&iacute;as respiratorias. Pilar interviene las proyecciones de videos con su discurrir y voltea paredes teatrales dejando solo la del fondo que, en verdad, es una pantalla. No hace el retrato psicol&oacute;gico de ning&uacute;n personaje salvo a trav&eacute;s de determinadas acciones o frases que dan una parte de sus perfiles, animando indirectamente al p&uacute;blico a completarlos. Con su narrativa epis&oacute;dica que va y vuelve en el tiempo, aunque ya sabemos que toda la angustia y el sufrimiento pasaron y ella est&aacute; bien viva, se genera episodios de creciente voltaje. Por otra parte, ci&ntilde;&eacute;ndose casi exclusivamente a lo referido a su historia cl&iacute;nica, Pilar Ruiz introduce un lenguaje t&eacute;cnico inusual en escena (nombres de patolog&iacute;as, de instrumental m&eacute;dico, de cirug&iacute;as), seguramente ajenos a muchos/as, que resultan casi una provocaci&oacute;n est&eacute;tica. Nombres que no suenan bonitos pero que se van haciendo familiares en el transcurrir de <strong>Respirar</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Respirar, bit&aacute;cora esc&eacute;nica en un acto&rdquo;, en Sala de M&aacute;quinas, Lavalle 1145, los s&aacute;bados a las 20,30. A la gorra. Hasta el 30/8.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/pilar-ruiz-salvada-veces-muerte-vivita-creando_1_12476724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Jul 2025 03:02:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f0179ee5-4fac-4d92-9396-bc136946bdd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="853338" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f0179ee5-4fac-4d92-9396-bc136946bdd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="853338" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pilar Ruiz, salvada varias veces de la muerte, vivita y creando]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f0179ee5-4fac-4d92-9396-bc136946bdd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vacaciones de invierno en Buenos Aires: propuestas para los más chicos y toda la familia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/vacaciones-invierno-buenos-aires-propuestas-chicos-familia_1_12472930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06c729bd-cb96-4146-b7f1-2bd818622e89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vacaciones de invierno en Buenos Aires: propuestas para los más chicos y toda la familia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para los próximos días sin clase hay una gran variedad de actividades para divertirse sin tomar mucho frío. Una selección de propuestas culturales para todas las edades.</p></div><p class="article-text">
        Comienzan las vacaciones de invierno en Buenos Aires y hay una completa agenda de actividades para que los chicos y sus familias puedan disfrutar momentos inolvidables. Incluye teatros y conciertos al aire libre, paseos por reservas naturales y mercados hasta juegos de rol con bomberos y perros de rescate, subir a la punta del Obelisco y una emocionante experiencia en la pista de patinaje del Parque de la Ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s muchas propuestas musicales y de teatro, a precios accesibles. Para todos los gustos y edades. 
    </p><h2 class="article-text">Actividades gratuitas</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>La Rep&uacute;blica de los Ni&ntilde;os</strong></span>. Es un lugar emblem&aacute;tico que inspir&oacute; a Disney a hacer sus parques. Son 53 hect&aacute;reas para disfrutar en familia. Adem&aacute;s, paseos en barco, en el tren, juegos mec&aacute;nicos, actividades y talleres. Abre de lunes a viernes de 7 a 19 y s&aacute;bados, domingos y feriados de 7 a 18. Camino General Belgrano, esquina Calle 500. Manuel Gonnet, La Plata.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Casa Museo Mar&iacute;a Elena Walsh</strong></span>. Distintos espect&aacute;culos para todas las edades. Desde las 10 de la ma&ntilde;ana en 3 de Febrero 547, Villa Sarmiento.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Cine de aventuras</strong></span>. Distintas pel&iacute;culas animadas. Del 20 de julio al 3 de agosto, jueves y domingos a las 16 y las 18:30. Gratis en el CC Munro, V&eacute;lez Sarsfield 4650, Munro.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Jard&iacute;n Japon&eacute;s</strong></span>. Una gran exposici&oacute;n de cultura japonesa ambientada para los ni&ntilde;os y sus familias. A partir de las 10 y desde las 14:30 se vienen las actividades para todos los chicos: origami, ikebana, bonsai, pintura japonesa, taiko y artes marciales como karate, judo y aikido tanto con talleres participativos como exhibiciones y shows. Los menores de 12 a&ntilde;os y los mayores de 65 entran gratis. En Av. Casares y Av. Figueroa Alcorta.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Centro Cultural 25 de Mayo</strong></span>. En Villa Urquiza ofrece durante las vacaciones de invierno una programaci&oacute;n con una gran variedad de espect&aacute;culos y actividades. Se destaca un Camping Cultural, una experiencia en la que se abren sus puertas para que los ni&ntilde;os puedan compartir, jugar, contar cuentos, dibujar y divertirse. Habr&aacute; talleres y obras para todas las edades. Desde las 10 en Avenida Triunvirato 4444.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Parque de la Ciudad</strong></span>. Este hist&oacute;rico lugar se prepara para recibir a cientos de familias entre el 19 de julio y el 3 de agosto, con una programaci&oacute;n repleta de propuestas culturales, recreativas y solidarias. Una de las principales atracciones ser&aacute; la esperada pista de hielo. Habr&aacute; talleres, obras de teatro, domos tem&aacute;ticos y espect&aacute;culos en vivo pensados especialmente para el p&uacute;blico infantil y familiar desde las 10 de la ma&ntilde;ana, en Av. Gral. F. de la Cruz 4000.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Tranv&iacute;a hist&oacute;rico</strong></span>. Un viaje al pasado. Consiste en recorrer el tradicional barrio de Caballito a bordo de un verdadero tranv&iacute;a, en un circuito de 20 minutos. De la mano de la Asociaci&oacute;n Amigos del Tranv&iacute;a se puede subir a las antiguas carrocer&iacute;as, con la entrega del boleto al subir, la vestimenta del chofer, todo como era en la antig&uuml;edad.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Museo del Agua</strong></span>. El Palacio de Aguas Corrientes, construido entre 1887 y 1894, con su llamativa arquitectura exterior, es uno de los monumentos m&aacute;s importantes de Buenos Aires. Las visitas guiadas son los lunes, mi&eacute;rcoles y viernes a las 11.00 pero est&aacute; abierto de lunes a viernes, de 9.00 a 13.00 y de 14.00 a 17.00. Queda en Riobamba 750, esquina C&oacute;rdoba.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Dinosaurio</strong></span>. Una imponente r&eacute;plica del esqueleto del dinosaurio m&aacute;s grande del mundo. El Patagotitan mayorum tiene 40 metros de largo, 8 metros de alto y pesa 72 toneladas. El ejemplar fue descubierto en 2014 en la provincia de Chubut y ahora el equipo cient&iacute;fico y t&eacute;cnico del Museo Egidio Feruglio (MEF) de Trelew lo trae a pleno Palermo, de forma libre y gratuita. En el Parque Carlos Thays, Av. del Libertador 2048.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Casa Nacional del Bicentenario</strong></span> se prepara para recibir a chicas, chicos y familias para disfrutar las vacaciones de invierno con actividades de todos los colores y sabores. M&uacute;sica, cine, talleres, visitas, recorridos, un mont&oacute;n de propuestas para olvidar el fr&iacute;o. Del 18 al 30 de julio, de martes a domingos de 15 a 20, en Riobamba 985.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Cabildo</strong></span>. Este lugar emblem&aacute;tico ofrece visitas con entrada gratuita. Una salida para conocer la historia del pa&iacute;s. El edificio hist&oacute;rico invita a grandes y chicos a recorrer sus salas. Los martes, mi&eacute;rcoles y viernes de 10:30 a 17, los jueves de 10:30 a 20. S&aacute;bados, domingos y feriados de 10:30 a 18. Lunes cerrado. En Bol&iacute;var y Av. de Mayo. Plaza de Mayo.</li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c0e5956-0511-46dd-8574-cfdce26d7008_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c0e5956-0511-46dd-8574-cfdce26d7008_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c0e5956-0511-46dd-8574-cfdce26d7008_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c0e5956-0511-46dd-8574-cfdce26d7008_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c0e5956-0511-46dd-8574-cfdce26d7008_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c0e5956-0511-46dd-8574-cfdce26d7008_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9c0e5956-0511-46dd-8574-cfdce26d7008_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Parque Invernal Luj&aacute;n</strong></span>. Un predio con 6.000 metros cuadrados al aire libre con diferentes espacios: un Centro Espacial, un Campamento Aventura, el Centro RecreArte y mucho m&aacute;s. Tambi&eacute;n estar&aacute; all&iacute; el Circo Migra, un espect&aacute;culo contempor&aacute;neo con una fuerte impronta teatral, con funciones diarias a las 15 y a las 17:30 horas y funciones a la gorra cada lunes. El auditorio con espect&aacute;culos en vivo gratuitos todos los d&iacute;as a las 14 y a las 16 horas. Del 19 de julio hasta el 2 de agosto, de 12 a 18, en el Parque San Mart&iacute;n, Dr. Real 364, Luj&aacute;n.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Suiza Pop</strong></span>. Animaci&oacute;n, videojuegos, artes visuales y literatura infantil suizas en Buenos Aires con entrada libre y gratuita. Se dar&aacute; el estreno nacional del film animado, Sauvages, de Claude Barras, y tambi&eacute;n habr&aacute; funciones de cortos suizos y argentinos para las infancias. Del 23 al 27 en El Cultural San Mart&iacute;n, Paran&aacute; 310.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Imagin&aacute; Bocha</strong></span>. En el Campo Argentino de Polo. El parque de atracciones cuenta con m&aacute;s de 20 espacios que incluyen inflables gigantes, parque a&eacute;reo, palestras para escalar, pelotero, camas el&aacute;sticas, actividades art&iacute;sticas y espacios sensoriales. Incluye la experiencia inmersiva &ldquo;Mundos imaginarios&rdquo;. De 10 a 19 en Av. del Libertador 4096.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Cine y teatro en el Borges</strong></span>. Distintas obras a las 15 y un ciclo de pel&iacute;culas de animaciones nacionales con funciones a las 17 y 19. Se podr&aacute; ver Robotia, de Diego Cagide y Diego Lucero, y Gigantes, de Gaspar Scheuer. En el Centro Cultural Borges, Viamonte 525.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Super Jump</strong></span>. Un parque inflable de m&aacute;s de 300 metros con obst&aacute;culos, toboganes y desaf&iacute;os dise&ntilde;ados para todas las edades, a partir de los 3 a&ntilde;os. Cancha de f&uacute;tbol, tiro al blanco, carrera ninja y tatet&iacute;, entre ellas. Abierto todos los d&iacute;as hasta el 3 de agosto de 11 a 20. En el Centro de Convenciones Buenos Aires, Av. Figueroa Alcorta 2099.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires</strong></span>. Se puede visitar y aprender de animales. Tambi&eacute;n hay realidad virtual para viajar y conocer biomas distintos. De martes a domingos desde las 10 en Av. Gral. Las Heras 4159.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>En la punta del Obelisco</strong></span>. El gran &iacute;cono porte&ntilde;o ofrece las mejores vistas panor&aacute;micas de la Ciudad para familias y chicos desde los 7 a&ntilde;os. La subida en ascensor dura 15 minutos y se har&aacute; del martes 22 al domingo 27. Hay que <a href="https://www.formulariosgcba.gob.ar/XbRGm8q7MD0z16LxAYaM/canal/web" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">inscribirse ac&aacute;</a>. </li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5edbbb6-7b0e-44e2-926d-18d010768541_source-aspect-ratio_50p_1122045.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5edbbb6-7b0e-44e2-926d-18d010768541_source-aspect-ratio_50p_1122045.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5edbbb6-7b0e-44e2-926d-18d010768541_source-aspect-ratio_75p_1122045.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5edbbb6-7b0e-44e2-926d-18d010768541_source-aspect-ratio_75p_1122045.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5edbbb6-7b0e-44e2-926d-18d010768541_source-aspect-ratio_default_1122045.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5edbbb6-7b0e-44e2-926d-18d010768541_source-aspect-ratio_default_1122045.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f5edbbb6-7b0e-44e2-926d-18d010768541_source-aspect-ratio_default_1122045.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>A patinar en el Parque de Invierno</strong></span>. El Parque de la Ciudad, en Villa Soldati, se transforma en un parque de invierno con m&uacute;ltiples propuestas para disfrutar en familia todos los d&iacute;as de 10 a 17. Habr&aacute; actividades infantiles y juegos a&eacute;reos como tirolesa, camas el&aacute;sticas, inflables y un tobog&aacute;n de invierno. Y la gran atracci&oacute;n que ya es un cl&aacute;sico: la gran Pista de Patinaje. </li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>La Usina para todos</strong></span>. La Usina del Arte ser&aacute; uno de los puntos culturales m&aacute;s importantes con actividades los fines de semana. De 14 a 19 se ofrecer&aacute;n talleres, conciertos y recorridos por el edificio. Habr&aacute; shows infantiles y el Foyer albergar&aacute; propuestas l&uacute;dicas y art&iacute;sticas. Y como parte de la programaci&oacute;n inclusiva los jueves habr&aacute; funciones distendidas, adaptadas para chicos neurodivergentes o con sensibilidad sensorial.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>C&oacute;mo funciona un dron</strong></span>. En la visita al Departamento de Aviaci&oacute;n Policial de Puerto Madero los chicos (a partir de 7 a&ntilde;os) van a conocer c&oacute;mo funcionan los aviones y las aeronaves no tripuladas (drones). La actividad dura una hora y se har&aacute; el martes 22. Requiere <a href="https://www.formulariosgcba.gob.ar/XbRGm8q7MD0z16LxAYaM/canal/web" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">inscripci&oacute;n ac&aacute;</a>. </li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>A jugar en el mercado</strong></span>. Del 19 al 3 de agosto en el Mercado de Belgrano (Juramento 2527) y en el Mercado de San Nicol&aacute;s (Av. C&oacute;rdoba 1750) habr&aacute; actividades para compartir en familia desde el mediod&iacute;a y durante cuatro horas con artistas itinerantes, burbujas, malabaristas, cintas y talleres infantiles. Participan m&aacute;s de 50 locales entre ambos mercados. </li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Videojuegos en el CC San Mart&iacute;n</strong></span>. Del 23 al 27, el CCSM ser&aacute; sede del evento Suiza Pop que incluye funciones de cine, charlas y talleres sin costo y con inscripci&oacute;n previa. Se proyectar&aacute;n pel&iacute;culas y cortos animados para todo p&uacute;blico como &ldquo;Sauvages&rdquo;, &ldquo;La vida de Calabac&iacute;n&rdquo;, y ciclos curados por Fantoche y el estudio H&eacute;lium Films. Y lo m&aacute;s buscado: habr&aacute; talleres para dise&ntilde;ar videojuegos, crear stop motion y explorar el arte de la ilustraci&oacute;n.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>M&aacute;xima velocidad en el Aut&oacute;dromo</strong></span>. El mi&eacute;rcoles 23 chicos desde los 8 a&ntilde;os podr&aacute;n recorrer el palco principal, el centro de alto rendimiento, la sala de Race control, los boxes y tambi&eacute;n la pista donde se desarrollar&aacute;n pruebas en vivo a toda velocidad. La actividad dura una hora media. Requiere <a href="https://shorturl.at/WnVZX" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">inscripci&oacute;n previa</a>. </li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>K9: perros al rescate</strong></span>. El jueves 24 en el barrio de Parque Chacabuco chicos de todas las edades podr&aacute;n conocer a los canes de la Brigada Especial de Perros de Rescate (K9) que ayudan a las personas en derrumbes, incendios, inundaciones y choques. Habr&aacute; demostraciones en vivo. Requiere <a href="https://shorturl.at/WnVZX" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">inscripci&oacute;n</a>. </li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>&iexcl;A dejar las rueditas!</strong></span>. El 19 y 20 en Parque Lezama (Av. Brasil y Paseo Col&oacute;n) los instructores de la Ciudad les ense&ntilde;ar&aacute;n a los chicos las t&eacute;cnicas para lograr el equilibrio que les permita aprender a andar en bici por sus propios medios. El 26 estar&aacute;n en el Parque vial (Av. Coronel Roca 5252) y el 27 en Boedo peatonal (Boedo 875). Es condici&oacute;n necesaria que las mam&aacute;s y/o pap&aacute;s est&eacute;n presentes. Pueden llevar su bici o utilizar una de las que habr&aacute; en el lugar.  </li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Expedici&oacute;n en el Jard&iacute;n Bot&aacute;nico</strong></span>. En el Jard&iacute;n Bot&aacute;nico Carlos Thays (Av. Santa Fe 3957) se desarrollar&aacute; una expedici&oacute;n bot&aacute;nica con diferentes desaf&iacute;os para que los chicos se lleven un diploma de explorador. Se har&aacute; los martes y jueves de 14 a 16.30. Y s&aacute;bado y domingo de 14.30 a 17.30 ocurrir&aacute; la actividad &ldquo;Jard&iacute;n bajo la lupa&rdquo; para descubrir los detalles de las plantas que son invisibles a simple vista.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Bomberitos por un d&iacute;a</strong></span>. En el Parque 3 de Febrero (Av. Infanta Isabel 110), el viernes 25 y el viernes 1&deg; desde las 14 los chicos podr&aacute;n ser Bomberos por un d&iacute;a y tambi&eacute;n ver a los perros K9 de B&uacute;squeda y Rescate. Habr&aacute; juegos y espacios de calma, y estar&aacute;n presentes la Banda de M&uacute;sica de La Polic&iacute;a, la Brigada Blanca y sus acrobacias en moto y la Aviaci&oacute;n policial con sus drones especiales. </li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>A mirar las estrellas</strong></span>. En el Planetario Galileo Galilei habr&aacute; espect&aacute;culos inmersivos, visitas guiadas, observaciones con telescopios y funciones todos los d&iacute;as. Y como parte de su propuesta inclusiva ofrecer&aacute; funciones distendidas de &ldquo;Veo Veo&rdquo; el s&aacute;bado 19, mi&eacute;rcoles 23, domingo 27 y mi&eacute;rcoles 30 a las 11.30. Y funciones de &ldquo;De la Tierra al universo&rdquo; con subt&iacute;tulos y Lengua de Se&ntilde;as Argentina (LSA) el s&aacute;bado 19 y domingo 27 a las 12.30. Las actividades tienen acceso arancelado, salvo las observaciones con telescopios, que son gratuitas y con cupo limitado.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Encuentros inesperados en el Malba</strong></span>. Del lunes 21 de julio al domingo 3 de agosto. En estas vacaciones de invierno, el equipo de Educaci&oacute;n de Malba presenta una serie de actividades, recorridos y talleres especialmente pensados para infancias y j&oacute;venes, con el objetivo de descubrir los mundos inesperados de Liliana Porter, Sandra V&aacute;squez de la Horra y otros artistas presentes en la muestra de la colecci&oacute;n del museo. El museo se llenar&aacute; de voces inusuales que podremos encontrar en las peque&ntilde;as escenas que transcurren en pinturas, dibujos y objetos. As&iacute; como nosotros creamos mundos a partir de la curiosidad, el juego, el azar y nuestras experiencias, esos elementos son clave en el trabajo de los artistas elegidos. En sus obras, aparecen encuentros inusuales, que tambi&eacute;n pueden habitar en nuestra imaginaci&oacute;n o en nuestros sue&ntilde;os. Nos cruzaremos con personas realizando tareas extra&ntilde;as, papeles arrugados desparramados en el piso, estatuillas, platitos rotos, mujeres-volc&aacute;n, mujeres-flores o insectos misteriosos y mucho m&aacute;s. Tanto en los recorridos como en los talleres, se trabajar&aacute; con diversos materiales para explorar nuestra imaginaci&oacute;n y plasmarla en la creaci&oacute;n de objetos propios. Todas las actividades son gratuitas y <a href="https://www.malba.org.ar/evento/vacaciones-de-invierno-2025-encuentros-inesperados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">requieren inscripci&oacute;n previa</a>.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Biblioteca Nacional</strong></span>. Durante las vacaciones de invierno, la Biblioteca Nacional pone a disposici&oacute;n del p&uacute;blico una biblioteca abierta infanto juvenil que puede visitarse en la Sala de Referencias del 6&ordm; piso con la tem&aacute;tica &ldquo;Bosque encantado&rdquo;. Adem&aacute;s de varias actividades para los m&aacute;s chicos. Visitas guiadas: de lunes a viernes a las 12 y a las 14 hs. Todas las actividades son con entrada libre y gratuita.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:#f8e71c;"><strong>Feria del Libro infantil y juvenil</strong></span>. Comenz&oacute; el 16 de julio en el Palacio Libertad, Sarmiento 151, de Ciudad de Buenos Aires hasta el domingo 3 de agosto en los siguientes horarios: Del mi&eacute;rcoles 16 al viernes 18 de julio de 9 a 20h. Del s&aacute;bado 19 de julio al domingo 3 de agosto de 14 a 20h. Tiene entrada libre y gratuita, m&aacute;s de 70 expositores y muchas actividades imperdibles. Es organizada por la Fundaci&oacute;n El Libro como un aporte para la formaci&oacute;n cultural y educativa de ni&ntilde;os y j&oacute;venes, incentivando su relaci&oacute;n temprana con los libros en un ambiente de alegr&iacute;a y entretenimiento.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Teatro</h2><p class="article-text">
        <strong>Narices. </strong>De Hugo Mid&oacute;n. Con Flavia Pereda y Alejandro Paker. Una obra para toda la familia, escrita a pocos meses del regreso de la democracia, que gener&oacute; una singular explosi&oacute;n de alegr&iacute;a y emoci&oacute;n y se convierte en un puente entre el pasado y el presente, para recordar que el arte es un catalizador de emociones y un reflejo de la identidad de un pueblo. <strong>A las 15, los d&iacute;as 21, 28 y 31 de julio en el Teatro Devoto, Av. Lincoln 3815. </strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-WsqUWemuoIw-1661', 'youtube', 'WsqUWemuoIw', document.getElementById('yt-WsqUWemuoIw-1661'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-WsqUWemuoIw-1661 src="https://www.youtube.com/embed/WsqUWemuoIw?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>La historia sin fin.</strong> Con adaptaci&oacute;n y direcci&oacute;n de Hern&aacute;n Bonsergent, es una m&aacute;gica e incre&iacute;ble puesta en escena con efectos especiales que sorprender&aacute;n a toda la familia. La pel&iacute;cula m&aacute;s famosa de los a&ntilde;os &lsquo;80 tiene su versi&oacute;n teatral para viajar al mundo de Fantas&iacute;a. A las 13:30 y a las 18 en el Teatro Multiescena, Av. Corrientes 1764
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-bIt6v8Q9p_8-1524', 'youtube', 'bIt6v8Q9p_8', document.getElementById('yt-bIt6v8Q9p_8-1524'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-bIt6v8Q9p_8-1524 src="https://www.youtube.com/embed/bIt6v8Q9p_8?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>At&oacute;mica Diana.</strong> Una divulgadora cient&iacute;fica, Diana Amado (quien tambi&eacute;n es profesora de f&iacute;sica y qu&iacute;mica) viaja en el tiempo para conocer a Isaac Newton, el cient&iacute;fico m&aacute;s importante de la historia de la humanidad y probar junto a &eacute;l unos cuantos experimentos. El viernes 26 de julio a las 14.30h en Naesqui, Charlone 1400, y el mi&eacute;rcoles 30 de julio a las 14:30 en el Paseo La Plaza, Montevideo 310.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hab&iacute;a otra vez. </strong>De Flor Su&aacute;rez. Con Maida Andrenacci, Fede Fedele y Caro Setton. Direcci&oacute;n de Emiliano Dionisi. Una narradora se desliza por relatos llenos de m&uacute;sica, magia, humor y amor, para invitarnos al extraordinario viaje de crecer. Del 20 de julio al 2 de agosto a las 15, en el Teatro Astros, Av. Corrientes 746.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-4Z0Ti-yLLro-7225', 'youtube', '4Z0Ti-yLLro', document.getElementById('yt-4Z0Ti-yLLro-7225'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-4Z0Ti-yLLro-7225 src="https://www.youtube.com/embed/4Z0Ti-yLLro?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Una historia de humor...del '900. </strong>El espect&aacute;culo fue creado para entretener y emocionar a toda la familia, con el objetivo de enfatizar la importancia del amor como &ldquo;leitmotiv&rdquo; de nuestra existencia y el juego como motor para una vida llena de sue&ntilde;os. Cuenta la historia de una pareja que atraviesa el amor en todas sus formas, las vicisitudes de los desencuentros y el cruce de culturas a partir de la inmigraci&oacute;n italiana en Argentina. Los mi&eacute;rcoles 23 y 30 de julio a las 15:30, los s&aacute;bados 26 de julio y 2 de agosto a las 17:30, en Teatro NoAvestruz, Humboldt 1857. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-stUXcZvSWpw-8671', 'youtube', 'stUXcZvSWpw', document.getElementById('yt-stUXcZvSWpw-8671'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-stUXcZvSWpw-8671 src="https://www.youtube.com/embed/stUXcZvSWpw?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Clic, cuando todo cambia. </strong>Una experiencia po&eacute;tica y teatral sobre la adolescencia y sus grandes quiebres. Bullying, trastornos alimenticios, abuso, identidad y el deseo de vivir son algunos de los temas que atraviesan esta obra desde una mirada sensible, con una puesta potente, m&uacute;sica en vivo, DJ y danza. Ideal para un p&uacute;blico adolescente. Los viernes a las 20 en Belisario Club de Cultura, Av. Corrientes 1624.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-0uvWLhmzz6M-2717', 'youtube', '0uvWLhmzz6M', document.getElementById('yt-0uvWLhmzz6M-2717'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-0uvWLhmzz6M-2717 src="https://www.youtube.com/embed/0uvWLhmzz6M?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Vivitos y coleando.</strong> Un cl&aacute;sico de Hugo Mid&oacute;n en una puesta renovada con una mirada atenta al cuidado del medio ambiente. Protagonizada por Osqui Guzm&aacute;n, Flavia Pereda y Juli&aacute;n Pucheta. El mi&eacute;rcoles 23 de julio a las 15, el viernes 25 de julio  a las 11, el s&aacute;bado 26 de julio a las 12, el mi&eacute;rcoles 30 de julio a las 14  y el jueves 31 de julio  a las 11, en Auditorio Belgrano, Virrey Loreto 2348.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-ruygxN0Hqfo-4694', 'youtube', 'ruygxN0Hqfo', document.getElementById('yt-ruygxN0Hqfo-4694'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-ruygxN0Hqfo-4694 src="https://www.youtube.com/embed/ruygxN0Hqfo?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Circo Servi&aacute;n. </strong>Esta reconocida propuesta art&iacute;stica de nivel internacional combina n&uacute;meros circenses de alto impacto con una puesta esc&eacute;nica teatral, coreogr&aacute;fica y tecnol&oacute;gica, logrando una experiencia inmersiva &uacute;nica para grandes y chicos. Llega su esperada temporada en Pilar, durante todas las vacaciones de invierno. Del lunes 21 de julio al domingo 3 de agosto, doble funci&oacute;n todos los d&iacute;as, a las 15 y las 18 en Colectora Panamericana KM50, Ramal Pilar, Bajada puente Las Magnolias.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-NEgtwpUP-8c-4595', 'youtube', 'NEgtwpUP-8c', document.getElementById('yt-NEgtwpUP-8c-4595'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-NEgtwpUP-8c-4595 src="https://www.youtube.com/embed/NEgtwpUP-8c?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Los Cazurros.</strong> Vuelven a escena para compartir con el p&uacute;blico su show titulado Al rescate de la imaginaci&oacute;n. La compa&ntilde;&iacute;a con m&aacute;s de 30 a&ntilde;os de trayectoria invita a una tarde con su particular estilo, con juegos, y algunos invitados de honor. Los jueves 24 y 31 de julio a las 17:30 en el Centro Cultural Konex  Sarmiento 311. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-OclTcZYUDBw-7126', 'youtube', 'OclTcZYUDBw', document.getElementById('yt-OclTcZYUDBw-7126'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-OclTcZYUDBw-7126 src="https://www.youtube.com/embed/OclTcZYUDBw?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">M&uacute;sica</h2><p class="article-text">
        <strong>Orquesta Nacional de M&uacute;sica Argentina Juan de Dios Filiberto. </strong>Presenta Filiberto para la ni&ntilde;ez dirigidos por Ezequiel Silberstein junto a la cantante y compositora Mariana Baggio, viernes 25 de julio a las 18 gratis, en el CCK, Sarmiento 151.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Copla Colores. </strong>El grupo presenta M&uacute;sicas del mundo, un viaje sonoro por el mundo, desde Senegal y Brasil hasta los Pa&iacute;ses Bajos, culminando en nuestra Argentina con el alegre carnavalito y otros ritmos folcl&oacute;ricos. Se presenta el s&aacute;bado 26 de julio a las 17hs en Batacazo de Arte, Av. Su&aacute;rez 1502.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-unNnr1IrjFo-3096', 'youtube', 'unNnr1IrjFo', document.getElementById('yt-unNnr1IrjFo-3096'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-unNnr1IrjFo-3096 src="https://www.youtube.com/embed/unNnr1IrjFo?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>M&uacute;sica para imaginar. </strong>Canciones interpretadas por la Banda Sinf&oacute;nica Nacional de Ciegos Pascual Grisol&iacute;a. El director principal invitado ser&aacute; Agustin Tocalini y el narrador y actor ser&aacute; Iv&aacute;n Garc&iacute;a. Los d&iacute;as 20, 24, 25, 26, 27 y 31 de julio a las 14:30, gratis, en la Sala Mar&iacute;a Guerrero, del Teatro Nacional Cervantes, Libertad 815.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los chicos al Col&oacute;n</strong>. Del domingo 13 al domingo 3 de agosto el primer coliseo ofrece funciones con propuestas para toda la familia. La programaci&oacute;n incluye &ldquo;Sancho Panza, Aventuras en La Mancha&rdquo; en una versi&oacute;n coreogr&aacute;fica inspirada en Don Quijote. Y tambi&eacute;n obras y fragmentos de grandes cl&aacute;sicos de la m&uacute;sica como &ldquo;El carnaval de los animales&rdquo; de Camille Saint-Sa&euml;ns, &ldquo;La flauta m&aacute;gica&rdquo; y &ldquo;Los cuentos de Hoffmann&rdquo;. Las entradas est&aacute;n a la venta en <a href="https://teatrocolon.org.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.teatrocolon.org.ar</a> y en la boleter&iacute;a del Teatro Col&oacute;n, Tucum&aacute;n 1171. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Koufequin. </strong>La reconocida banda de pop rock para chicxs presenta sus nuevas canciones y todos sus hits como &ldquo;El tibur&oacute;n Kanishka&rdquo; o &ldquo;El rap de los dinosaurios&rdquo;, para festejar 20 a&ntilde;os de carrera, el viernes 25 de Julio a las 17:30 en el ND teatro, Paraguay 918.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Divertrap. </strong>Ganador de 7 Premios ATINA, promete un show que mezcla espect&aacute;culo teatral con recital urbano, para bailar y participar de canciones e historias musicales que sacuden la cabeza por sus ritmos y por el contenido de sus letras (habilidades socio-emocionales). Se presenta los jueves 24 y 31 de julio a las 16 en P&aacute;ramo Cultural, Carlos Calvo 3974.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-LpwwNCgQp6o-9938', 'youtube', 'LpwwNCgQp6o', document.getElementById('yt-LpwwNCgQp6o-9938'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-LpwwNCgQp6o-9938 src="https://www.youtube.com/embed/LpwwNCgQp6o?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Peque&ntilde;o Pez. </strong>Tras una d&eacute;cada de construir un mundo m&aacute;gico junto a sus seguidores, la banda infantil que marc&oacute; a generaciones se encontrar&aacute; con su p&uacute;blico en la calle Corrientes. Los d&iacute;as 21, 24, 25, 26, 27, 31 de julio y 1 de agosto a las 17:00 en Teatro Broadway, Av. Corrientes 1155.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-F8sFFTJgyqw-6205', 'youtube', 'F8sFFTJgyqw', document.getElementById('yt-F8sFFTJgyqw-6205'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-F8sFFTJgyqw-6205 src="https://www.youtube.com/embed/F8sFFTJgyqw?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Canticu&eacute;nticos. </strong>Del 19 de julio al 3 de agosto, el emblem&aacute;tico grupo de m&uacute;sica para infancias viene desde Santa Fe para presentarse en la calle Corrientes con su t&iacute;pico espect&aacute;culo invernal con todos sus cl&aacute;sicos hits. De martes a viernes a las 15 y los s&aacute;bados y domingos a las 14, en el Teatro El Nacional, Av. Corrientes 960.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-dTEK52R21Qw-5697', 'youtube', 'dTEK52R21Qw', document.getElementById('yt-dTEK52R21Qw-5697'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-dTEK52R21Qw-5697 src="https://www.youtube.com/embed/dTEK52R21Qw?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>El viaje sinf&oacute;nico. </strong>Un espect&aacute;culo musical que plantea un periplo por el universo de Studio Ghibli . Es un homenaje al cine de Hayao Miyazaki y a las composiciones de Joe Hisaishi, recorriendo la banda sonora de El viaje de Chihiro, El ni&ntilde;o y la garza, Mi vecino Totoro, La princesa Mononoke, entre tantos otros. Con una orquesta sinf&oacute;nica compuesta de 30 m&uacute;sicos, a cargo de la maestra Clara Ackermann. A las 19, los martes 22 y 29 de julio en el Auditorio Belgrano, Virrey Loreto 2348.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-XKd-qdNNko4-5544', 'youtube', 'XKd-qdNNko4', document.getElementById('yt-XKd-qdNNko4-5544'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-XKd-qdNNko4-5544 src="https://www.youtube.com/embed/XKd-qdNNko4?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Rock en Familia. </strong>Presenta Descubriendo a AC/DC y Metallica, un show dise&ntilde;ado para que los peque&ntilde;os den sus primeros pasos en el rock y que traer&aacute; toda la potencia y energ&iacute;a de los ic&oacute;nicos grupos en un espect&aacute;culo pensado para disfrutar y jam&aacute;s ser olvidado. El jueves 24 de a las 16 en el Teatro &Oacute;pera de La Plata, Av. 58 770.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-L2smvGUS1jY-9172', 'youtube', 'L2smvGUS1jY', document.getElementById('yt-L2smvGUS1jY-9172'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-L2smvGUS1jY-9172 src="https://www.youtube.com/embed/L2smvGUS1jY?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Konex para chicos. </strong>Este cl&aacute;sico invernal llega con 22 propuestas que incluyen teatro cl&aacute;sico, musical, a oscuras, circense, danza, experiencias l&uacute;dicas y m&aacute;s. En el patio central y las cuatro salas de este espacio se podr&aacute; ver a El Cascanueces, Les Ivans, Fulanos (de Gerardo Hochman), D&uacute;o Karma, Vuelta Canela, Nilocos, Los Cazurros, Laberinto Masticable, Tito y Coloso, Mundo Arlequin, Valor Vereda, Jam de Magia y Quiroga y la selva iluminada. A partir del s&aacute;bado 19 de julio y hasta el 3 de agosto inclusive. En Ciudad Cultural Konex, Sarmiento 3131.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-2Y9GYoCX5QQ-1108', 'youtube', '2Y9GYoCX5QQ', document.getElementById('yt-2Y9GYoCX5QQ-1108'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-2Y9GYoCX5QQ-1108 src="https://www.youtube.com/embed/2Y9GYoCX5QQ?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Beatles para chicos. </strong>Nube 9 es una de las bandas homenaje a los Beatles m&aacute;s destacadas de Am&eacute;rica Latina. Liderada por Fernando Blanco, llega con una invitaci&oacute;n a sumergirse en el m&aacute;gico universo de esta banda. Con un formato interactivo y pensado especialmente para las infancias, toca las canciones m&aacute;s queridas del legendario grupo de Liverpool. Del 22 de julio al 1 de agosto a las 13 en en Bebop Jazz Club, Uriarte 1658.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-m2uTFF_3MaA-9133', 'youtube', 'm2uTFF_3MaA', document.getElementById('yt-m2uTFF_3MaA-9133'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-m2uTFF_3MaA-9133 src="https://www.youtube.com/embed/m2uTFF_3MaA?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Topa. </strong>Acompa&ntilde;ado por dinosaurios, robots, el glamour de los a&ntilde;os &lsquo;70 y un gran elenco de actores y bailarines, recorre sus mejores canciones. Con gran impacto visual, un encuentro para cantar, bailar, re&iacute;r y so&ntilde;ar. El martes 22 de julio a las 15 en Teatro Nin&iacute; Marshall, Per&uacute; 1401, Tigre y <a href="https://www.instagram.com/p/DJ7cif3Rkw-/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en varios lugares m&aacute;s</a>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-BZVDnjmIjjY-4190', 'youtube', 'BZVDnjmIjjY', document.getElementById('yt-BZVDnjmIjjY-4190'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-BZVDnjmIjjY-4190 src="https://www.youtube.com/embed/BZVDnjmIjjY?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Marvel Studio&rsquo;s Infinity Saga.</strong> El concierto del Universo Cinematogr&aacute;fico de Marvel bajo la direcci&oacute;n del maestro Ezequiel Silberstein y con la interpretaci&oacute;n en vivo a cargo de la Asociaci&oacute;n de Profesores de la Orquesta Estable del Teatro Col&oacute;n. El 24 y el 25 de julio a las 19 y el 26 de julio a las 20 en el Teatro Coliseo, Marcelo T. de Alvear 1125. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-UOYZXaC5bSA-5432', 'youtube', 'UOYZXaC5bSA', document.getElementById('yt-UOYZXaC5bSA-5432'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-UOYZXaC5bSA-5432 src="https://www.youtube.com/embed/UOYZXaC5bSA?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Los Raviolis.</strong> Presentan su show Piyama Party una sucesi&oacute;n de situaciones tan absurdas como familiares, magistralmente entrelazadas con los temas que ya son himnos del cancionero familiar y la mirada magistral de un director consagrado en el mundo de la comedia teatral como Diego Reinhold.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-8gudd1rNfVk-9010', 'youtube', '8gudd1rNfVk', document.getElementById('yt-8gudd1rNfVk-9010'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-8gudd1rNfVk-9010 src="https://www.youtube.com/embed/8gudd1rNfVk?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/vacaciones-invierno-buenos-aires-propuestas-chicos-familia_1_12472930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jul 2025 09:50:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/06c729bd-cb96-4146-b7f1-2bd818622e89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1260228" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/06c729bd-cb96-4146-b7f1-2bd818622e89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1260228" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vacaciones de invierno en Buenos Aires: propuestas para los más chicos y toda la familia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/06c729bd-cb96-4146-b7f1-2bd818622e89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vacaciones de invierno,Teatro,Cine,Música,Infancias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El podcast Epistolar celebra una nueva presentación en vivo con lecturas y música en La Casa de Lolita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/podcast-epistolar-celebra-nueva-presentacion-vivo-lecturas-musica-casa-lolita_1_12446131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1989d6d0-fbdb-4b4c-aea0-a8ca74dd957a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El podcast Epistolar celebra una nueva presentación en vivo con lecturas y música en La Casa de Lolita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ciclo creado por Diego Jemio y Tomás Sprei recupera el arte perdido del carteo a través de la interpretación de actores y actrices. La experiencia, que ya lleva casi 190 episodios, tendrá su próxima edición escénica el domingo 13 en Palermo.</p></div><p class="article-text">
        Una carta es un secreto a voces, un susurro escrito que cruz&oacute; d&eacute;cadas, geograf&iacute;as o pasiones hasta llegar a ser le&iacute;do por alguien que no fue su destinatario original. Y eso mismo ocurre con <em>Epistolar</em>, el podcast ideado por el periodista cultural Diego Jemio y el productor de audio Tom&aacute;s Sprei, que desde diciembre de 2018 transforma cartas reales de personas que existieron en piezas sonoras interpretadas por actores y actrices de reconocida trayectoria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este domingo 13 de julio a las 19, en La Casa de Lolita (Humboldt 1784, CABA), el ciclo tendr&aacute; una nueva edici&oacute;n en vivo</strong>, con lectura a cargo de Paula Fern&aacute;ndez Mbarak, m&uacute;sica de Jos&eacute; Ferrufino y la presentaci&oacute;n del propio Jemio. Las entradas <a href="https://alpogo.com/evento/epistolar-20727" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;n disponibles a trav&eacute;s de Alpogo</a>.
    </p><p class="article-text">
        Desde su nacimiento, <em>Epistolar</em> no dej&oacute; de crecer. Ya cuenta con casi 190 cartas grabadas y disponibles en <a href="https://open.spotify.com/show/6qImtoCIDIlURpuR0Tib4N?si=09a39237c6d74aab" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a> y <a href="https://www.youtube.com/@epistolar.podcastdecartas543" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">YouTube</a>. Las voces que dieron vida a los textos epistolares incluyen nombres como Julieta Ortega, Norman Briski, Jorge Marrale, Ana Mar&iacute;a Picchio, Mauricio Kartun, Gerardo Romano y Luciano C&aacute;ceres, entre otros. Pero m&aacute;s all&aacute; del formato podcast, el proyecto se transform&oacute;: <strong>profesores de literatura, historia y teatro comenzaron a usarlo como herramienta pedag&oacute;gica, y el equipo lo llev&oacute; tambi&eacute;n al escenario, con presentaciones en museos, centros culturales y teatros de todo el pa&iacute;s y de Uruguay</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para Jemio, la propuesta surgi&oacute; de una conjunci&oacute;n personal y amorosa de mundos: la literatura epistolar, la radio y el teatro. <strong>&ldquo;Quise ver qu&eacute; pasaba con estos textos que fueron escritos en un registro de intimidad cuando eran atravesados por la voz, el cuerpo y los sentimientos de actores y actrices&rdquo;</strong>, explic&oacute;. La lectura actoral es acompa&ntilde;ada por una introducci&oacute;n con guion propio y m&uacute;sica original, y cada carta funciona como una historia aut&oacute;noma, breve, emocional, capaz de interpelar a quien la escucha aun sin conocer a los protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las cartas elegidas abarcan una gran variedad de g&eacute;neros y emociones: de amor, pol&iacute;ticas, abiertas, de padres a hijos, manifiestos.</strong> Y seg&uacute;n Jemio, uno de los desaf&iacute;os para los actores es interpretar &uacute;nicamente con la voz: sin cuerpo, sin escena, solo con inflexiones y matices. La respuesta suele ser entusiasta y muchas veces los int&eacute;rpretes comparten con &eacute;l sus propias experiencias con el carteo, como si la propuesta activara una memoria sentimental transversal a generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de un gesto nost&aacute;lgico, <em>Epistolar</em> propone un rescate: <strong>&ldquo;Una forma de pensamiento perdido, un peque&ntilde;o ritual &iacute;ntimo&rdquo;</strong>. En tiempos de mensajes breves, vertiginosos y fragmentados, el proyecto invita a detenerse, a volver a la palabra bien dicha, al texto que emociona y conmueve. <strong>&ldquo;En el medio de tanto escombro, salir y ofrecer una flor me parece que no es poca cosa&rdquo;, resume Jemio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/podcast-epistolar-celebra-nueva-presentacion-vivo-lecturas-musica-casa-lolita_1_12446131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Jul 2025 10:08:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1989d6d0-fbdb-4b4c-aea0-a8ca74dd957a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="360723" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1989d6d0-fbdb-4b4c-aea0-a8ca74dd957a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="360723" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El podcast Epistolar celebra una nueva presentación en vivo con lecturas y música en La Casa de Lolita]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1989d6d0-fbdb-4b4c-aea0-a8ca74dd957a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Podcast,Teatro,Cartas,Cartas de amor,Literatura,Epistolar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La comunidad teatral se movilizó por el Instituto Nacional del Teatro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/comunidad-teatral-movilizo-instituto-nacional-teatro_1_12348116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b839762d-c233-4cfb-b656-829c7fc8c8af_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119006.jpg" width="721" height="406" alt="La comunidad teatral se movilizó por el Instituto Nacional del Teatro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El abrazo para evitar que se cierre el organismo encargado de fomentar las artes escénicas en todo el país provocó un amplio operativo policial en el mediodía del domingo para unas 400 personas. Los actores y actrices quedaron en la mira de la policía. </p></div><p class="article-text">
        La comunidad teatral realiz&oacute; este domingo al mediod&iacute;a un abrazo a la sede del Instituto Nacional de Teatro (INT), que funciona en el cuarto piso de la Casa del Teatro, ubicada en Avenida Santa Fe 1235, CABA. La manifestaci&oacute;n recibi&oacute; un inesperado operativo policial y la aplicaci&oacute;n del protocolo antipiquetes, como denunciaron varios actores y actrices en redes sociales. 
    </p><p class="article-text">
        La convocatoria era a las 12, todo transcurr&iacute;a pac&iacute;ficamente con la presencia de unas 400 personas, entre ellas personalidades de la escena teatral como Georgina Barbarosa, Soledad Villamil, Carlos Belloso, V&iacute;ctor Laplace, Ra&uacute;l Rizzo y Alejandro Tantanian.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/444a8515-0cff-4eca-86d2-c8440d69b8f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/444a8515-0cff-4eca-86d2-c8440d69b8f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/444a8515-0cff-4eca-86d2-c8440d69b8f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/444a8515-0cff-4eca-86d2-c8440d69b8f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/444a8515-0cff-4eca-86d2-c8440d69b8f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/444a8515-0cff-4eca-86d2-c8440d69b8f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/444a8515-0cff-4eca-86d2-c8440d69b8f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Los manifestantes cantaron el himno y cuando ya todo estaba por terminar y ocuparon un sector m&aacute;s&nbsp;amplio de la avenida se desplegaron las fuerzas policiales y corrieron a las personas hacia la vereda. &nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-cjMOwLUW8q0-2528', 'youtube', 'cjMOwLUW8q0', document.getElementById('yt-cjMOwLUW8q0-2528'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-cjMOwLUW8q0-2528 src="https://www.youtube.com/embed/cjMOwLUW8q0?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        La convocatoria era para expresar la oposici&oacute;n del sector al intento del gobierno de Javier Milei de cerrar el Insituto Nacional del Teatro, el organismo estatal de car&aacute;cter federal destinado al fomento de las artes esc&eacute;nicas del circuito independiente.
    </p><p class="article-text">
        Hace diez d&iacute;as, cuando el vocero presidencial Manuel Adorni anunci&oacute; &ldquo;el cierre, la centralizaci&oacute;n y la fusi&oacute;n de organismos&rdquo; dependientes de la Secretar&iacute;a Cultura de la Naci&oacute;n por las atribuciones que concede al Gobierno la ley Bases se encendieron las alarmas de la comunicad art&iacute;stica. En reacci&oacute;n y rechazo, convocaron a la manifestaci&oacute;n de este domingo que result&oacute; convocar tambi&eacute;n una fuerte presencia de la Polic&iacute;a de la Ciudad. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1929213190107213884?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La actriz y conductora Georgina Barbarrosa grab&oacute; un video diciendo que estaba &ldquo;la polic&iacute;a reprimiendo a los actores&rdquo; y activ&oacute; a la comunidad art&iacute;stica&ndash; que hizo correr la voz&ndash; y tambi&eacute;n a los trolls en redes sociales. 
    </p><p class="article-text">
        La actriz Soledad Villlamil ironiz&oacute; sobre la &ldquo;la presencia muy violenta y amenazante de la polic&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Parece que les importa un mont&oacute;n&hellip;que haya tanta polic&iacute;a quiere decir que es un tema que es muy importante y al rev&eacute;s de disuadirnos creo que nos da m&aacute;s fuerza&rdquo;, expres&oacute;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DKXtMOepU-w/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En conferencia de prensa, Adorni dijo que el Instituto Nacional del Teatro estaba &ldquo;sobredimensionado y con funciones duplicadas&rdquo; y que pasar&aacute; a ser un organismo centralizado perdiendo as&iacute; su autonom&iacute;a. &ldquo;Se gastaba un 65% del presupuesto en sueldos y funcionamiento y solo un 35% llegaba efectivamente al teatro&rdquo;, dijo. Al otro d&iacute;a, la medida que implica una profunda modificaci&oacute;n a su estructura interna de este instituto creado por la a Ley 24.800 fue publicada en el Bolet&iacute;n Oficial. Para justificar la medida, el decreto toma como base un informe de la Sindicatura General de la Naci&oacute;n (Sigen) de octubre de 2023. A partir de esos datos, el Ejecutivo llega a la conclusi&oacute;n de que los sistemas de control interno del INT &nbsp;&ldquo;son d&eacute;biles&rdquo; y que se requieren correcciones.
    </p><p class="article-text">
        La comunidad teatral rechaz&oacute; el informe en el que se bas&oacute; Adorni y adelant&oacute; que disputar&aacute; su lucha en defensa del organismo en tres terrenos: la calle, el Poder Legislativo y la Justicia.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1929219749273084032?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1929254183548366899?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        MP
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/comunidad-teatral-movilizo-instituto-nacional-teatro_1_12348116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Jun 2025 01:39:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b839762d-c233-4cfb-b656-829c7fc8c8af_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119006.jpg" length="134685" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b839762d-c233-4cfb-b656-829c7fc8c8af_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119006.jpg" type="image/jpeg" fileSize="134685" width="721" height="406"/>
      <media:title><![CDATA[La comunidad teatral se movilizó por el Instituto Nacional del Teatro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b839762d-c233-4cfb-b656-829c7fc8c8af_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119006.jpg" width="721" height="406"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Asociación Argentina de Actores,Georgina Barbarrosa,Soledad Villamil,Instituto Nacional del Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Tintorero": cómo se fusionan en una obra teatral la historia de un hijo de inmigrantes japoneses y la defensa de los jubilados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tintorero-fusionan-obra-teatral-historia-hijo-inmigrantes-japoneses-defensa-jubilados_1_12327592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a4e940d-7800-4b53-9a95-71dfb7160083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Tintorero&quot;: cómo se fusionan en una obra teatral la historia de un hijo de inmigrantes japoneses y la defensa de los jubilados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre juegos con su hija y recuerdos de sus raíces japonesas, César Arakaki actúa su propia historia: la de un militante condenado por protestar en 2017. 'Tintorero', su unipersonal, convierte la lucha política en ficción teatral. Se presentarán varias funciones los domingos en Paraje Artesón, CABA.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La historia de un hombre que juega con su hijita en el tiempo en que tarda en prepararse un arroz&rdquo;</em>, as&iacute; se presenta &ldquo;<a href="https://www.instagram.com/tintoreroteatro?igsh=MTEzN3BwczV6aWE3cA==" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Tintorero</strong></a>&rdquo;, la obra teatral que protagoniza el actor <strong>C&eacute;sar Arakaki</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Esa intimidad biogr&aacute;fica en nada parece vincularse con el trasfondo de la obra. &ldquo;C&eacute;sar fue uno de los miles de trabajadores que el 14 y el 18 de diciembre del 2017 salieron a manifestarse contra la reforma previsional, votada luego por el Congreso. <strong>Siendo militante, hoy est&aacute; condenado aunque est&aacute; probado que se lo condena para criminalizar la protesta social</strong>. En todo el pa&iacute;s y en el extranjero se est&aacute; llevando adelante el reclamo por su absoluci&oacute;n. C&eacute;sar es actor, Tintorero es el unipersonal escrito y dirigido por <strong>Iv&aacute;n Moschner</strong>, a partir de charlas entre los dos. <strong>Tintorero </strong>cuenta la historia de C&eacute;sar y transforma la escena en ficci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El actor y director <strong>Iv&aacute;n Moschner</strong> dialog&oacute; con <strong>elDiarioAR </strong>y se refiri&oacute; a esta <strong>dualidad entre lo personal y lo pol&iacute;tico</strong>: &ldquo;<strong>El p&uacute;blico espera un panfleto</strong>, porque conoce el tema. Eso ya est&aacute; informado, <strong>entonces lo primero que se produce en el p&uacute;blico es que est&aacute; viendo una obra de teatro</strong>. Entra a una ficci&oacute;n que si bien es el tema expl&iacute;cito, <strong>est&aacute; escondido detr&aacute;s de una forma teatral</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sab&iacute;amos que la primera poblaci&oacute;n que la iba a ver ya conoc&iacute;a el tema de la obra, que es la persecuci&oacute;n judicial hacia C&eacute;sar. Hab&iacute;a que mostrar otra cara, otro espacio del mismo tema. Y ese tema ligarlo al origen de los problemas generales que vivimos los humanos. En este caso <strong>el actor y protagonista de la obra es descendiente de japoneses</strong>, por eso hab&iacute;a que llevar la historia a un mundo ficcional que trascienda el tema. Esto trabajado desde muchos factores, primero el texto, de las palabras elegidas, c&oacute;mo el actor las dice, y sus movimientos y acciones, ah&iacute; se arma lo ficci&oacute;n, un mundo. El p&uacute;blico acompa&ntilde;a, <strong>hasta que en un momento entra a la obra</strong>, a lo que est&aacute; viviendo esa mezcla de personaje y actor&rdquo;, dice <strong>Moschner</strong>, ganador del <strong>Premio ACE</strong> en el a&ntilde;o 2016 como mejor actor en Teatro Alternativo por la obra <em><strong>Todas las cosas del mundo</strong></em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce855aac-c7e7-4147-9618-91c9857c09f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce855aac-c7e7-4147-9618-91c9857c09f6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce855aac-c7e7-4147-9618-91c9857c09f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce855aac-c7e7-4147-9618-91c9857c09f6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce855aac-c7e7-4147-9618-91c9857c09f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce855aac-c7e7-4147-9618-91c9857c09f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ce855aac-c7e7-4147-9618-91c9857c09f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Luciana Morcillo está a cargo de escenografía, vestuario, asistencia y producción."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Luciana Morcillo está a cargo de escenografía, vestuario, asistencia y producción.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La idea de la obra cuando la estrenamos era que sirva para la visualizaci&oacute;n de mi caso, para que la gente conozca. Ir haci&eacute;ndola en diferentes provincias. <strong>Por eso la obra se mont&oacute; con una estructura sencilla para poder girar, para poder ir a lugares donde hab&iacute;a luchas en curso y poder apoyarlas</strong>, poder montarla en la calle, en un escenario, con luces, sin luces. La repercusi&oacute;n que tuvo fue buen&iacute;sima, viajamos a muchos lados. Estuvimos en <strong>Bah&iacute;a Blanca</strong>, a <strong>Mar del Plata</strong>, <strong>Neuqu&eacute;n</strong>, <strong>Salta</strong>, <strong>Jujuy</strong>&rdquo;, dice <strong>C&eacute;sar Arakaki</strong> a <strong>elDiarioAR</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya vamos por la tercer temporada, y para m&iacute; es muy emocionante porque tambi&eacute;n est&aacute; la historia de mis viejos que son inmigrantes que vinieron a la Argentina desde Jap&oacute;n. <strong>En la obra esto lo reivindico</strong>. Cada vez que termina la obra la gente termina emocionada y me emociono yo&rdquo;. agrega el protagonista.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el montaje &ldquo;n&oacute;made&rdquo; de la obra tambi&eacute;n habla<strong> Iv&aacute;n Moschner</strong>: &ldquo;<strong>La obra fue concebida desde el vamos para poder armar un equipo muy peque&ntilde;o y que pueda ser itinerante</strong>. Es un concepto que va m&aacute;s all&aacute; de esta obra especialmente, est&aacute; ligado a la posibilidad de andar con una obra y adem&aacute;s porque hay una suerte de exigencia de tener poca parafernalia. <strong>Hacer una obra simple</strong>, simple en el sentido de su montaje&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/465ade17-ad06-4e42-a8a7-5517c7286b05_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/465ade17-ad06-4e42-a8a7-5517c7286b05_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/465ade17-ad06-4e42-a8a7-5517c7286b05_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/465ade17-ad06-4e42-a8a7-5517c7286b05_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/465ade17-ad06-4e42-a8a7-5517c7286b05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/465ade17-ad06-4e42-a8a7-5517c7286b05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/465ade17-ad06-4e42-a8a7-5517c7286b05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Iván Moschner es director teatral y actor de cine, televisión y teatro."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Iván Moschner es director teatral y actor de cine, televisión y teatro.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Una obra m&aacute;s actual que cuando se estren&oacute;</h2><p class="article-text">
        En &ldquo;<strong>Tintorero&rdquo; </strong>se fusionan una historia personal y la lucha de un militante pol&iacute;tico. <strong>C&eacute;sar es Tintonero pero a la vez es otro</strong>. La dial&eacute;ctica entre realidad y ficci&oacute;n se despliega en el escenario con ritmo, complejidad sensorial, m&uacute;ltiples voces, destreza corporal y muchas palabras en japon&eacute;s. En este punto<strong> la reivindicaci&oacute;n de la inmigraci&oacute;n, es decir del inmigrante como tal, funciona como un audaz elemento a contrapelo, en tiempos de alza xen&oacute;foba en todo el mundo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La obra, estrenada en noviembre del a&ntilde;o 2022, cobra renovada actualidad bajo el gobierno de<strong> Javier Milei</strong>, tras las reiteradas movilizaciones de jubilados al Congreso Nacional, que siguen reclamando por jubilaciones de miseria (<strong>la jubilaci&oacute;n m&iacute;nima en Argentina hoy alcanza los $366,481.75, con un bono de $70 mil inclu&iacute;do</strong>), y que son brutalmente reprimidas mi&eacute;rcoles tras mi&eacute;rcoles durante los operativos de la ministra de Seguridad <strong>Patricia Bullrich</strong>. De hecho, <strong>Arakaki dedic&oacute; las &uacute;ltimas funciones al fotoperiodista </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/causa-pablo-grillo-detectan-irregularidades-evidencias-aportaron-fuerzas-seguridad_1_12322987.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Pablo Grillo</strong></a>, que si bien presenta mejor&iacute;as, sigue en estado grave tras la represi&oacute;n del d&iacute;a 12 de abril en las inmediaciones del Congreso Nacional, donde los jubilados marcharon con el  apoyo de hinchas de clubes del f&uacute;tbol argentino.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los jueces de la causa que termin&oacute; con la condena tanto a <strong>C&eacute;sar Arakaki</strong> como de <strong>Daniel Ruiz</strong>, es <strong>Diego G. Barroetave&ntilde;a.</strong> En la fundamentaci&oacute;n del fallo que se conoci&oacute; en diciembre de 2024, dicho magistrado sostiene que con su accionar los condenados generaron &ldquo;<strong>un punto de quiebre, impactando de manera nociva en la regular marcha del gobierno de ese entonces</strong>&rdquo;. Pr&aacute;cticamente ser&iacute;an responsables del &ldquo;comienzo del fin&rdquo; del gobierno de <strong>Mauricio Macri</strong>, lo cual revela el car&aacute;cter eminentemente pol&iacute;tico y disciplinador de la resoluci&oacute;n judicial. Cabe recordar que se trata de la causa que se desprende de la jornada de protestas masivas que dieron lugar al siempre invocado lugar de com&uacute;n de las &ldquo;14 toneladas de piedras&rdquo; y &ldquo;El Gordo Mortero&rdquo; (<strong>Sebasti&aacute;n Romero</strong>).
    </p><p class="article-text">
        En su fundamentaci&oacute;n el juez<strong> Barroetave&ntilde;a </strong>tambi&eacute;n elogia las &ldquo;virtudes&rdquo; de una condena a prisi&oacute;n efectiva, se&ntilde;alando que la misma tendr&iacute;a<strong> &ldquo;una repercusi&oacute;n positiva en C&eacute;sar Javier Arakaki </strong>(...)<strong> </strong>le permitir&aacute; incorporar las herramientas necesarias para desenvolverse de manera adecuada con sus conciudadanos, <strong>de modo de lograr un apropiado respeto por la ley que rige la vida en comunidad</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, desde <strong>la defensa legal de Arakaki</strong> sostienen que la persecusi&oacute;n judicial, que ya lleva siete a&ntilde;os, se sostuvo durante los gobiernos de <strong>Mauricio Macri</strong> y de<strong> Alberto Fern&aacute;ndez</strong>, y que se trata de &ldquo;<strong>una condena sin pruebas, arbitraria y que representa un enorme retroceso para las libertades democr&aacute;ticas en el pa&iacute;s</strong>. Se lo condena por intimidaci&oacute;n p&uacute;blica, un cargo que tiene hasta 6 a&ntilde;os de prisi&oacute;n y que de quedar firme resultar&iacute;a un grav&iacute;simo precedente para el movimiento popular&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Pr&oacute;ximas funciones</h2><p class="article-text">
        Con <strong>entrada a la gorra</strong>, &ldquo;<strong>Tintorero&rdquo;</strong> <strong>se presentar&aacute; los domingos a las 14hs en Paraje Artes&oacute;n</strong> durante varios meses: <strong>22 junio, 20 de julio, 24 de agosto, 21 de septiembre, 19 de octubre y 23 de noviembre</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tintorero </strong>es una muestra de c&oacute;mo, una vez m&aacute;s, la potencia<strong> verdaderamente libertaria </strong>del teatro y del arte, dan testimonio e interpelan el presente.  
    </p><p class="article-text">
        <em>MU</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Ulacia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tintorero-fusionan-obra-teatral-historia-hijo-inmigrantes-japoneses-defensa-jubilados_1_12327592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 May 2025 20:38:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8a4e940d-7800-4b53-9a95-71dfb7160083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="88669" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8a4e940d-7800-4b53-9a95-71dfb7160083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="88669" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["Tintorero": cómo se fusionan en una obra teatral la historia de un hijo de inmigrantes japoneses y la defensa de los jubilados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8a4e940d-7800-4b53-9a95-71dfb7160083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Jubilados,Protestas,Congreso Nacional,Mauricio Macri,Javier Milei,Marcha de jubilados,Pablo Grillo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las Bacantes de Eurípides devenidas bingueras clandestinas, con mucho humor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/bacantes-euripides-devenidas-bingueras-clandestinas-humor_1_12326471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9f915a8-8519-4a1b-a3fc-38913ed3cf26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las Bacantes de Eurípides devenidas bingueras clandestinas, con mucho humor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En plan de comedia delirante, incorrecta y muy divertida, la española Ana López Segovia reescribió la tragedia griega que el director Francisco Civit, con numeroso y excelente elenco, ha llevado a escena con grandes aciertos.
</p></div><p class="article-text">
        En pleno Almagro, en una sala con nombre m&aacute;s que pertinente, &Iacute;taca (isla natal de Ulises), los s&aacute;bados al atardecer, el p&uacute;blico que asiste a la representaci&oacute;n de <strong>Las Bingueras de Eur&iacute;pides</strong> no para de re&iacute;rse ante el desarrollo trepidante de esta versi&oacute;n libre, s&iacute;, pero que guarda fidelidad esencial al original: encontrando equivalencias, espej&aacute;ndose a su modo en aquella creaci&oacute;n del genial autor, tan sensible a las desdichas de las victimas de la sociedad, de la pol&iacute;tica. Entre las cuales ciertamente figuraban las mujeres, grandes protagonistas de sus piezas (<strong>Medea</strong>, <strong>Ifigenia</strong>, <strong>Ant&iacute;gona</strong>,<strong> H&eacute;cuba</strong>&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que se reescribe este cl&aacute;sico, el &uacute;nico de la Antigua Grecia que toma como protagonista a Dionisio (Dioniso, Dionisios, seg&uacute;n las traducciones), dios de las vi&ntilde;as, el &eacute;xtasis y tambi&eacute;n del teatro, arte que se origin&oacute; a partir de las celebraciones justamente llamadas dionis&iacute;acas: &ldquo;Una gran pieza sobre el teatro, sobre la naturaleza de la ilusi&oacute;n teatral&rdquo;, escribi&oacute; a prop&oacute;sito de <strong>Las Bacantes</strong> Michel Raoul-Dans en la p&aacute;gina web de Le Th&eacute;&acirc;tre du Soleil, febrero de 2017. &ldquo;La principal cuesti&oacute;n que trata ha devenido central en la actualidad: la identidad. De la naturaleza, de edad, de sexo, de situaci&oacute;n social, de origen. Dionisio es el dios de la diferencia, de la metamorfosis, de la confusi&oacute;n, de lo salvaje. Enfrenta el mundo de la raz&oacute;n, del contrato, de los territorios (&hellip;). Dionisio es el Otro, el que barre fronteras entre lo humano y lo divino, entre lo humano y lo bestial. Una invitaci&oacute;n a pensar&hellip;&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6386b388-cbc7-4488-9d7c-3c932bd6ccbd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6386b388-cbc7-4488-9d7c-3c932bd6ccbd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6386b388-cbc7-4488-9d7c-3c932bd6ccbd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6386b388-cbc7-4488-9d7c-3c932bd6ccbd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6386b388-cbc7-4488-9d7c-3c932bd6ccbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6386b388-cbc7-4488-9d7c-3c932bd6ccbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6386b388-cbc7-4488-9d7c-3c932bd6ccbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sobre el escenario actúan, circulan, hacen música, bailan –en algunos casos se desdoblan–, 16 intérpretes sin que se produzca la menor confusión de roles."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sobre el escenario actúan, circulan, hacen música, bailan –en algunos casos se desdoblan–, 16 intérpretes sin que se produzca la menor confusión de roles.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la versi&oacute;n que se est&aacute; dando en Almagro, bajo la brillante direcci&oacute;n de Francisco Civit &ndash;un puestista que se distingue por la coherencia y significaci&oacute;n de sus elecciones&ndash; se han efectuado ligeros cambios en el texto referidos a los localismos del original, cuya autora es gaditana de coraz&oacute;n. As&iacute; como se han modificado la m&uacute;sica y el canto propios de Andaluc&iacute;a, por ritmos compuestos por Civit y Juan Pablo Maicas (autor asimismo de los arreglos), contando con la colaboraci&oacute;n de integrantes del elenco que, a su vez, canta y se mueve siguiendo las oportunas coreograf&iacute;as de Silvina Duna, bajo las cambiantes luces de Facundo Estol.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una compa&ntilde;&iacute;a de ni&ntilde;as desatadas</strong></h2><p class="article-text">
        La autora de <strong>Las Bingueras&hellip;</strong>, Ana L&oacute;pez Segovia, es licenciada en filolog&iacute;a hisp&aacute;nica, actriz, cantante, directora de teatro, formada en canto. Ha trabajado con La Zaranda, entre otros grupos de teatro. Tambi&eacute;n ha actuado en pel&iacute;culas, series de TV. Afincada en C&aacute;diz desde los 11, muy joven, estando en la universidad en los &rsquo;90, fund&oacute; La Caramba Teatro. Y ya en este siglo, se reuni&oacute; con las actrices Alejandra L&oacute;pez, Teresa Quintero y Roc&iacute;o Segovia para conformar Las Ni&ntilde;as de C&aacute;diz. Un nombre que remite a bailarinas y cantantes del Imperio Romano, <em>Puellas Gaditanae</em>, artistas populares, irreverentes, provocadoras y libres. Una declaraci&oacute;n de principios que se concret&oacute; en espect&aacute;culos como <strong>Cabar&eacute; </strong>a <strong>la gaditana</strong> (2017), <strong>Lys&iacute;strata</strong> (2028), <strong>El viento salvaje</strong> &ndash;inspirada en<strong> Fedra</strong> y <strong>Medea&ndash; </strong>(2020) y la obra actualmente en cartel en el teatro &Iacute;taca. Siempre con suceso creciente de p&uacute;blico y de cr&iacute;tica en toda Espa&ntilde;a, am&eacute;n de recibir varios premios. Las salerosas Ni&ntilde;as suelen contar con los aportes de Jos&eacute; Troncoso y Fernando Cueto, identificados con el ideario de la compa&ntilde;&iacute;a. Para ellas es natural apelar a recursos de la cultura popular y de la considerada alta cultura. Aunque se toman muy en serio su trabajo art&iacute;stico en todos los rubros, y el humor est&aacute; habitualmente presente en las obras que presentan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6bea21f-a15e-4c8f-9160-40fb0e7bd111_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6bea21f-a15e-4c8f-9160-40fb0e7bd111_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6bea21f-a15e-4c8f-9160-40fb0e7bd111_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6bea21f-a15e-4c8f-9160-40fb0e7bd111_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6bea21f-a15e-4c8f-9160-40fb0e7bd111_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6bea21f-a15e-4c8f-9160-40fb0e7bd111_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b6bea21f-a15e-4c8f-9160-40fb0e7bd111_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Eurípides"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Eurípides                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Todo el a&ntilde;o es carnaval, y por tanto, siempre podemos subvertir valores, cuestionarlos, tomar en solfa el poder, el clero, la monarqu&iacute;a y lo que haga falta&rdquo;, ha declarado Ana L&oacute;pez Segovia, que maneja con facilidad la rima porque desde chica aprendi&oacute; a versificar. Reconoce que, en sus creaciones como dramaturga, primero est&aacute; la intuici&oacute;n, luego el m&eacute;todo el orden, sin descuidar jam&aacute;s la formaci&oacute;n y la lectura.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39662ec0-3f05-416a-b1b0-0431b674cc65_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39662ec0-3f05-416a-b1b0-0431b674cc65_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39662ec0-3f05-416a-b1b0-0431b674cc65_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39662ec0-3f05-416a-b1b0-0431b674cc65_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/39662ec0-3f05-416a-b1b0-0431b674cc65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/39662ec0-3f05-416a-b1b0-0431b674cc65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/39662ec0-3f05-416a-b1b0-0431b674cc65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las Bingueras de Eurípides está los sábados a las 18 en Ítaca."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las Bingueras de Eurípides está los sábados a las 18 en Ítaca.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un esp&iacute;ritu travieso y desculpabilizador</strong></h2><p class="article-text">
        Sobre el escenario del &Iacute;taca act&uacute;an, circulan, hacen m&uacute;sica, bailan &ndash;en algunos casos se desdoblan&ndash;, 16 int&eacute;rpretes sin que se produzca la menor confusi&oacute;n de roles, sin que la narrativa deje de fluir con ritmo incesante. Las/os espectadoras/es con m&aacute;s roce respecto de Eur&iacute;pides pueden encontrar parentescos entre Servando, el polic&iacute;a m&aacute;s indulgente, y Tiresias; o entre Suarzeneguer y Penteo (o Cadmo, si prefieren). Y sin duda, entre Mercedes, la mujer reprimida por su hijo controlador, con &Aacute;gave, t&iacute;a de Dionisio. Y quienes no hayan frecuentado en su vida la tragedia griega, igualmente han de seguir con simpat&iacute;a e inter&eacute;s las historias de estas mujeres de barrio, con sus vestidos estampados, sus manualidades y esos t&iacute;picos chistes sexualizados con los n&uacute;meros del bingo clandestino que van saliendo. Todas con alguna frustraci&oacute;n a cuestas, que gracias a esta Dionisia fuera de la norma, tirando a andr&oacute;gina &ndash;en primera instancia, se presenta como Dionisio, ella tambi&eacute;n en busca de ser reconocida&ndash;, que las convoca para encuentros amistosos, solidarios, liberadores. Sobre todo, desculpabilizadores y estimulantes. Sin vino pero d&aacute;ndose alegremente con el tradicional licor de an&iacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fcd9592-bdcb-41dc-956f-9e5f0d6d6170_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fcd9592-bdcb-41dc-956f-9e5f0d6d6170_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fcd9592-bdcb-41dc-956f-9e5f0d6d6170_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fcd9592-bdcb-41dc-956f-9e5f0d6d6170_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fcd9592-bdcb-41dc-956f-9e5f0d6d6170_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8fcd9592-bdcb-41dc-956f-9e5f0d6d6170_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8fcd9592-bdcb-41dc-956f-9e5f0d6d6170_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Servando y Suarzeneguer o Tiresias y Penteo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Servando y Suarzeneguer o Tiresias y Penteo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que contamos tiene que ver con <strong>Las Bacantes</strong>, solo que tra&iacute;das al siglo XXI&rdquo;, dice la autora. &ldquo;Hablamos del espacio &iacute;ntimo entre mujeres, como aquellas fiestas en que ellas se reun&iacute;an a solas y los hombres no sab&iacute;an qu&eacute; estaban haciendo. Frente a este mundo dionis&iacute;aco, sensual, relajado, de cachondeo, est&aacute; el otro mundo, apol&iacute;neo, representado por el polic&iacute;a, tan ligado al rol masculino de autoridad, inflexibilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque detr&aacute;s del texto se puede advertir la erudici&oacute;n de la autora, no hay exhibicionismo ni pedanter&iacute;a en su escritura. Ella no quiere demostrar nada, mucho menos alardear. Cualquier persona puede entender en su medida esta obra, disfrutarla, salir con esa saludable gratificaci&oacute;n que procura la buena comedia jocosa. Y con suerte y vientos favorables, quiz&aacute;s quiera ir a Google, buscar a Eur&iacute;pides, leer acerca de sus Bacantes. E incluso esta misma persona, bien puede que quiera repetir, volver por m&aacute;s<strong> Bingueras</strong>, m&aacute;s risas y menos machismo dominador y mis&oacute;gino.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/91b017c3-5a54-4cb5-ba67-bddee0d32948_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/91b017c3-5a54-4cb5-ba67-bddee0d32948_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/91b017c3-5a54-4cb5-ba67-bddee0d32948_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/91b017c3-5a54-4cb5-ba67-bddee0d32948_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/91b017c3-5a54-4cb5-ba67-bddee0d32948_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/91b017c3-5a54-4cb5-ba67-bddee0d32948_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/91b017c3-5a54-4cb5-ba67-bddee0d32948_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Penteo atacado por las bacantes, fresco de Pompeya, siglo I DC"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Penteo atacado por las bacantes, fresco de Pompeya, siglo I DC                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El esp&iacute;ritu jod&oacute;n del texto es exaltado con inteligencia por la decantada puesta en escena, por el entusiasta rendimiento de todo el elenco. El espect&aacute;culo brinda momentos tan desopilantes como cuando Dionisia les administra las pastillitas, deposit&aacute;ndolas en la lengua de cada una en un gui&ntilde;o a la comuni&oacute;n que reciben los fieles cristianos. Pero el summun llega cuando Dori se topa con un desconocido en pleno tornado, ella cargando con sus compras de alimentos. Y el viento los arrebata, &ldquo;nos centrifugamos juntos&rdquo;, relatar&aacute; ella despu&eacute;s; vuelan los calzones y las vituallas en el paroxismo. Un hallazgo hilarante de erotismo y fantas&iacute;a, coqueteando con el realismo m&aacute;gico gracias a las superlativas actuaciones &ndash;sin desmerecer el resto del numeroso y meritorio elenco&ndash; de Mariana Ortiz Lozada y Roberto Monzo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Las Bingueras de Eur&iacute;pides</strong></em><em>, los s&aacute;bados a las 18 en &Iacute;taca, Humahuaca 4027</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>MS/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/bacantes-euripides-devenidas-bingueras-clandestinas-humor_1_12326471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 May 2025 03:01:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a9f915a8-8519-4a1b-a3fc-38913ed3cf26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="318486" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a9f915a8-8519-4a1b-a3fc-38913ed3cf26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="318486" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las Bacantes de Eurípides devenidas bingueras clandestinas, con mucho humor]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a9f915a8-8519-4a1b-a3fc-38913ed3cf26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
