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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Polarización]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/polarizacion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Polarización]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Influencers ultras: así es como los mercenarios del algoritmo monetizan crisis de odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/influencers-ultras-mercenarios-algoritmo-monetizan-crisis-odio-torre-pacheco_1_12477994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9138bf04-1caf-4f23-945d-a0ddc9653e40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Influencers ultras: así es como los mercenarios del algoritmo monetizan crisis de odio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Los agitadores de ultraderecha convirtieron las crisis sociales en su modelo de negocio, transformando conflictos –como el de Torre Pacheco en España contra los migrantes– o catástrofes –ocurridas a raiz de fenómenos meteorológicos– en contenido viral que monetiza el miedo y la polarización.</p></div><p class="article-text">
        &mdash; Yo solo quiero dar mi valoraci&oacute;n como profesional independiente de lo que dice el pueblo, porque yo he venido aqu&iacute; a entrevistar al pueblo. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &iquest;Pero t&uacute; a qu&eacute; te dedicas? &iquest;Eres creador de contenido?
    </p><p class="article-text">
        &mdash; A esto. Entrevistas, actualidad...
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &iquest;Formas parte de los convocantes?
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &iexcl;No, no! Yo tengo mi canal de YouTube, yo vivo de esto, de las visitas, y ya est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Pero con calma, &iquest;vale?
    </p><p class="article-text">
        &mdash; Tienes mi palabra de que voy a ir con todo el respeto del mundo. De hecho, le voy a pedir a la gente que se calme porque quiero trasladar su voz.
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &iquest;Y cu&aacute;l es su voz? 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Su voz es que hay gente que est&aacute; muy harta de que la califiquen como ultraderecha y simplemente est&aacute;n hartos de la inseguridad perpetua que hay en Torre Pacheco (Murcia, Espa&ntilde;a) debido a una inmigraci&oacute;n que no se adapta a esta ciudad y a este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No es sencillo definir el fen&oacute;meno de los agitadores de la ultraderecha. Sin embargo, esta conversaci&oacute;n entre Adri&aacute;n de Oliveira, alias RescueYou (<em>te rescato</em>, en ingl&eacute;s), y una reportera de La Sexta, es paradigm&aacute;tica. El influencer revela su triple cara en una sola interacci&oacute;n: se viste de profesional independiente, para reconocer segundos despu&eacute;s que el algoritmo es su patr&oacute;n y que vive de alimentarlo. Por &uacute;ltimo, deja bien claro su mensaje ultra, que asciende a &ldquo;la voz del pueblo&rdquo; a pesar de que en la protesta donde la recogi&oacute; hab&iacute;a m&aacute;s polic&iacute;as y periodistas que manifestantes.
    </p><p class="article-text">
        En el momento de la conversaci&oacute;n apenas medio centenar de personas rodeaban a De Oliveira. Pero el influencer ultra era la conexi&oacute;n entre dos mundos: al otro lado de la pantalla, una multitud de 45.000 personas jaleaban sus comentarios racistas (&ldquo;vienen de pa&iacute;ses donde hay mutilaci&oacute;n genital femenina, donde hay matrimonio infantil, son culturas incompatibles&rdquo;) y machistas (&ldquo;ha visto que soy un t&iacute;o importante y se est&aacute; acercando. Se est&aacute; relamiendo la hembra hacia el macho alfa&rdquo;), recompens&aacute;ndolos con donaciones de dinero en directo. 
    </p><p class="article-text">
        Es una c&aacute;mara de eco de la extrema derecha e influencers como De Oliveira son sus soldados sobre el terreno. Son su c&aacute;mara y su micr&oacute;fono, pero tambi&eacute;n su pu&ntilde;o. Si la cosa decae no temen en dar un paso al frente y provocar el conflicto por su cuenta. Lo hacen habitualmente en el Congreso espa&ntilde;ol, donde se dedican a reventar las ruedas de prensa de diputados de la izquierda. La &uacute;ltima que De Oliveira consigui&oacute; suspender <a href="https://cadenaser.com/nacional/2025/06/10/un-agitador-ultra-boicotea-la-rueda-de-prensa-de-la-portavoz-de-sumar-en-el-congreso-cadena-ser/?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con sus gritos</a> fue la Ver&oacute;nica Mart&iacute;nez, portavoz de Sumar, en junio.  
    </p><p class="article-text">
        Crisis como la de Torre Pacheco son el terreno m&aacute;s f&eacute;rtil para esta estrategia. La localidad murciana en Espa&ntilde;a se ha convertido esta semana en el &uacute;ltimo laboratorio sobre c&oacute;mo transformar conflictos locales en contenido viral, monetizando el miedo y la polarizaci&oacute;n social. Contra la izquierda, contra los periodistas, contra la inmigraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la primera l&iacute;nea de la protesta hab&iacute;a una decena de influencers como De Oliveira. Muchos s&iacute; ejercieron el papel de convocantes, como Daniel Esteve, l&iacute;der de Desokupa, que llevaba varios d&iacute;as haciendo declaraciones extremas. &ldquo;Muy pronto estaremos en Torre Pacheco&rdquo;, avisaba a trav&eacute;s de YouTube: &ldquo;Solo hay una puta soluci&oacute;n. Patrullas de vecinos. Gente con cojones y en la mano, palos. &iexcl;Palos!&rdquo;, <a href="https://youtu.be/hrhqseC9dok?si=OmNw21Mqu3tFWiWE&amp;t=340" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vociferaba</a>. &ldquo;Patrullas, palos y hospital. Esa es la combinaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los influencers calentaron los &aacute;nimos agitando el odio en sus redes sociales y convocando una &ldquo;manifestaci&oacute;n masiva en contra de la inmigraci&oacute;n irregular&rdquo; y por la &ldquo;seguridad de los vecinos&rdquo;. Sin embargo, eran ellos y no los vecinos los que se turnaron durante la protesta para tener el rol de protagonista, pas&aacute;ndose el micr&oacute;fono para dar m&iacute;tines y gritar consignas. Todos necesitaban mostrar a sus seguidores que hab&iacute;an estado en la primera l&iacute;nea, aunque ninguno repiti&oacute; los comentarios violentos que llevaban d&iacute;as vertiendo en redes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El agitador Bertrand Ndongo, dando un discurso ante los manifestantes anti-inmigración en Torre Pacheco.                            </span>
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        Agitadores como Vito Quiles o Bertrand Ndongo protagonizaron incidentes desde por la ma&ntilde;ana. Con todo, otro de los pinchazos de la manifestaci&oacute;n fue que ni Quiles ni Esteve participaron. El l&iacute;der de Desokupa y sus tres acompa&ntilde;antes abandonaron el pueblo cuando esta iba a comenzar, mientras que el joven lo hizo poco despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la prensa explic&oacute; que lo hac&iacute;a voluntariamente, pero en sus redes afirm&oacute; que la Guardia Civil lo hab&iacute;a obligado. &ldquo;No nos podemos pasear por las calles de Murcia y Torre Pacheco para informar de lo que est&aacute; pasando, pero Puigdemont se puede pasear tranquilamente por las calles de Barcelona con una orden de detenci&oacute;n. &iquest;Pero qu&eacute; Espa&ntilde;a es esta?&rdquo;, se quejaba. 
    </p><p class="article-text">
        El espect&aacute;culo para las redes continu&oacute; sin dos de sus m&aacute;ximos exponentes, con los influencers oscilando toda la jornada entre la retransmisi&oacute;n, la arenga y los ataques al Gobierno, a los inmigrantes y a los periodistas. &ldquo;&iquest;Y saben qu&eacute; es lo mejor? &iexcl;Que no me han tenido que pagar el sueldo, a diferencia de a estos!&rdquo;, proclamaba De Oliveira sobre estos &uacute;ltimos en uno de los habituales momentos en los que giraba la c&aacute;mara y convert&iacute;a la retransmisi&oacute;n en un mit&iacute;n, logrando el aplauso general.
    </p><h2 class="article-text">Agitadores para los descre&iacute;dos </h2><p class="article-text">
        Torre Pacheco ha sido un s&iacute;ntoma de un fen&oacute;meno global. Una profunda crisis de desconfianza que afecta tanto a los pol&iacute;ticos como a los medios tradicionales. Seg&uacute;n los<strong> datos del &uacute;ltimo informe del Instituto Reuters </strong>de la Universidad de Oxford, publicado este junio, el 56% de los espa&ntilde;oles considera a los pol&iacute;ticos como la principal fuente de desinformaci&oacute;n, mientras que la confianza en los medios est&aacute; en el 37%, un m&iacute;nimo hist&oacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        Los datos son similares en la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses analizados. <strong>&ldquo;Nuestros hallazgos apuntan a una ca&iacute;da continua en el consumo de medios tradicionales como la televisi&oacute;n, la prensa escrita y las webs de noticias, mientras crece la dependencia de las redes sociales, las plataformas de v&iacute;deo y los agregadores online</strong>&rdquo;, apunta el Instituto. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas tendencias parecen estar fomentando el crecimiento de un sector de medios alternativos centrado en la figura del creador, que a menudo se posiciona en oposici&oacute;n a los medios de comunicaci&oacute;n tradicionales&rdquo;, contin&uacute;a el informe. &ldquo;Aunque en la pr&aacute;ctica muchas de sus caras m&aacute;s visibles provienen precisamente de esos medios&rdquo;, avisa.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a sigui&oacute; esa tendencia. Rostros como el de Daniel Esteve han pasado a&ntilde;os apareciendo en determinados programas de televisi&oacute;n, familiariz&aacute;ndose con la audiencia. Lo mismo ocurri&oacute; con Javier Negre, uno de los pioneros en llevar el doble sombrero de comunicador y activista de la extrema derecha. Figuras que aprovecharon su exposici&oacute;n en medios tradicionales para saltar a las redes y empezar a monetizar el odio y la violencia dial&eacute;ctica sin ning&uacute;n obst&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Es desde esa conexi&oacute;n directa con una audiencia que ya los vio en medios tradicionales desde donde despliegan su estrategia de las tres caras. Proponen su propia agenda informativa apoyada en un mensaje ultra potenciado por los algoritmos. <strong>&ldquo;Buenos d&iacute;as, familia, est&aacute;is en Desokupa News, las noticias como son y no como las cuentan en el mierd&oacute;n de la televisi&oacute;n&rdquo;,</strong> dice Esteve en cada uno de sus <em>informativos</em>, con periodicidad casi diaria. Negre, por su parte, sigue dirigiendo EDATV, cantera de muchos de estos agitadores, como Vito Quiles. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sus contenidos est&aacute;n dise&ntilde;ados para alimentar los algoritmos de recomendaci&oacute;n, que premian la polarizaci&oacute;n, la indignaci&oacute;n y el </strong><em><strong>engagement </strong></em><strong>emocional. </strong>Al producir v&iacute;deos casi a diario, con mensajes extremos y ataques constantes a gobiernos, minor&iacute;as o medios tradicionales, logran que las plataformas los muestren constantemente a los usuarios. Una estrategia que no solo maximiza su visibilidad, sino que tambi&eacute;n se traduce en rentabilidad directa: monetizaci&oacute;n por visualizaciones, patrocinios ideol&oacute;gicamente afines, donaciones de suscriptores y venta de productos propios. 
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, <strong>su modelo de negocio depende de mantener un nivel constante de crispaci&oacute;n, que los algoritmos amplifican y recompensan. </strong>En muchas ocasiones, como en el caso del propio Esteve o  los influencers ultras que tomaron la palabra en la manifestaci&oacute;n de Torre Pacheco, la violencia que comparten para seducir al algoritmo no se repite en la vida real: es un conflicto producido, editado y consumido dentro del mismo circuito cerrado que lo alimenta.
    </p><h2 class="article-text">Los bulos y las termitas</h2><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; tiene una influencia directa en la vida real es la desinformaci&oacute;n que comparten en momentos de crisis. <strong>&ldquo;Creadores e influencers est&aacute;n, en algunos pa&iacute;ses, desempe&ntilde;ando un papel significativo en la configuraci&oacute;n de los debates p&uacute;blicos&rdquo;, avisa el informe del Instituto Reuters. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante la cat&aacute;strofe de la DANA, </strong>figuras como &Aacute;ngel Gait&aacute;n, Rub&eacute;n Gisbert o Alvise P&eacute;rez <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/bulos-selfies-influencers-ultras-quieren-erigirse-heroes-dana_1_11798818.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">convirtieron la tragedia en contenido viral</a>. Recaudaron dinero, grabaron v&iacute;deos dram&aacute;ticos, organizaron env&iacute;os de ayuda e inundaron las redes con bulos. <strong>Afirmaron que hab&iacute;a cientos de cad&aacute;veres en el parking de Bonaire &mdash;lo que fue desmentido por los buzos&mdash;, acusaron a C&aacute;ritas y Cruz Roja de bloquear la ayuda, o difundieron que la ropa donada estaba siendo tirada por las autoridades</strong>. Una actuaci&oacute;n que ellos monetizaron, pero que dificult&oacute; el trabajo de las autoridades. 
    </p><p class="article-text">
        El patr&oacute;n se repite en otros pa&iacute;ses.<strong> Los disturbios xen&oacute;fobos del Reino Unido de 2024 </strong>comenzaron tras la viralizaci&oacute;n de una noticia  falsa que aseguraba que un inmigrante hab&iacute;a asesinado a dos ni&ntilde;as en Southport, al sur del pa&iacute;s. Tras varias noches de enfrentamientos entre polic&iacute;a y manifestantes antiinmigraci&oacute;n, la Polic&iacute;a revel&oacute; que el principal sospechoso era un menor brit&aacute;nico que ya hab&iacute;a sido detenido, en un intento de calmar la tensi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Estados Unidos, la reciente oleada de incendios en Los &Aacute;ngeles fue utilizada por figuras de la derecha radical para difundir noticias falsas que culpaban a pol&iacute;ticas de diversidad e inclusi&oacute;n, desviando la atenci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico. </strong>Desde Elon Musk o Alex Jones hasta influencers con comunidades m&aacute;s peque&ntilde;as, la narrativa se centr&oacute; en responsabilizar a la primera jefa de bomberos abiertamente LGBTQ+ de la ciudad, acus&aacute;ndola de <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2025/jan/10/rightwing-misinformation-los-angeles-fire" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;anteponer la ideolog&iacute;a a la seguridad&rdquo;</a>, mientras esparc&iacute;an falsedades sobre recortes inexistentes, fondos desviados a Ucrania o migrantes culpables de recibir ayudas que supuestamente deber&iacute;an ir a los afectados por los fuegos. 
    </p><p class="article-text">
        Noticias falsas que son combustible para el algoritmo y pegamento para sus c&aacute;maras de eco. Lo que comenz&oacute; como una estrategia para monetizar la desconfianza se ha convertido en una maquinaria capaz de transformar tensiones locales en crisis nacionales, conflictos vecinales en contenido viral y rumores en movilizaci&oacute;n social. <strong>La pregunta ya no es si estos agitadores influyen en la opini&oacute;n p&uacute;blica, sino hasta qu&eacute; punto est&aacute;n redefiniendo el espacio p&uacute;blico</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos del Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/influencers-ultras-mercenarios-algoritmo-monetizan-crisis-odio-torre-pacheco_1_12477994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jul 2025 03:02:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ultraderecha,Algoritmo,Polarización,conflicto,Torre Pacheco,DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos),España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el último año, la democracia argentina se deterioró por la creciente polarización política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/ultimo-ano-democracia-argentina-deterioro-creciente-polarizacion-politica_1_10929453.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e500e64b-85c2-4c11-9d3a-bc741199c9f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En el último año, la democracia argentina se deterioró por la creciente polarización política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el cuadragésimo aniversario de la recuperación del régimen constitucional, Argentina cayó al puesto 54 de 167 en el ranking de democracia elaborado por la revista británica. Uruguay y Costa Rica son los únicos dos países de Latinoamérica que se califican como "democracias plenas".</p></div><p class="article-text">
        En 2023, y <strong>a 40 a&ntilde;os de retorno al r&eacute;gimen constitucional, la democracia en Argentina se deterior&oacute; debido a la creciente polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica</strong>. Seg&uacute;n el &iacute;ndice de Democracia publicado por <em>The Economist</em>, el pa&iacute;s cay&oacute; cuatro lugares respecto del 2022 hasta el puesto 54 en el ranking mundial que abarca a 167 pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        El informe realizado por la Unidad de Inteligencia de dicha revista atribuy&oacute; el retroceso de la Argentina a la creciente polarizaci&oacute;n entre las principales fuerzas pol&iacute;ticas, lo cual se acentu&oacute; durante la campa&ntilde;a electoral para los comicios presidenciales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El libertario de derecha, Javier Milei, de La Libertad Avanza y el candidato del partido peronista Uni&oacute;n por la Patria, Sergio Massa, y sus partidarios elevaron las apuestas de las elecciones a un punto &aacute;lgido, argumentando que si perd&iacute;an la democracia en Argentina estar&iacute;a en riesgo&rdquo;, explica el documento elaborado por el medio brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser la excepci&oacute;n, el caso argentino acompa&ntilde;a una <strong>tendencia de deterioro de los est&aacute;ndares democr&aacute;ticos a nivel mundial </strong>en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. El estudio revela que la media global de calidad de estos reg&iacute;menes cay&oacute; a su nivel m&aacute;s bajo desde 2006, a&ntilde;o en que se cre&oacute; el &iacute;ndice: lleg&oacute; a 5,23 de 10.
    </p><p class="article-text">
        Las causas de este desgaste global son variadas e incluyen el <strong>recrudecimiento de conflictos armados</strong> en diversas regiones as&iacute; como tambi&eacute;n el deterioro de la situaci&oacute;n en pa&iacute;ses que ya se encontraban bajo reg&iacute;menes autoritarios. De igual modo, la <strong>proliferaci&oacute;n de la xenofobia y el sentimiento antiinmigraci&oacute;n</strong> en m&uacute;ltiples pa&iacute;ses ha ido socavando la calidad democr&aacute;tica seg&uacute;n el informe que tiene en cuenta la cultura pol&iacute;tica, funcionamiento del gobierno, proceso electoral y pluralismo; participaci&oacute;n pol&iacute;tica y libertades civiles de las naciones.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>p&eacute;rdida de confianza en los partidos pol&iacute;ticos</strong> tambi&eacute;n juega un rol preponderante. Seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe de Latinobar&oacute;metro para el 2023, en Am&eacute;rica Latina, el 77% de los encuestados considera que estas instituciones no funcionan correctamente.
    </p><h3 class="article-text">Am&eacute;rica Latina acumula ocho a&ntilde;os consecutivos de deterioro democr&aacute;tico</h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n advierten desde The Economist, con los resultados del 2023, <strong>Latinoam&eacute;rica y el Caribe experimenta su octavo a&ntilde;o consecutivo de retroceso democr&aacute;tico</strong>. Sin embargo, contin&uacute;a erigi&eacute;ndose a nivel mundial como la tercera regi&oacute;n m&aacute;s democr&aacute;tica del mundo, detr&aacute;s de Am&eacute;rica del Norte y Europa Occidental. Esta &uacute;ltima zona es la &uacute;nica que no registr&oacute; un deterioro promedio en lo que respecta a calidad democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>El mayor retroceso se produjo en la subregi&oacute;n de Centroam&eacute;rica</strong>, marcado por los descensos en El Salvador, Nicaragua, Guatemala y Honduras&rdquo;, explicaron en el informe. Del total de 167 pa&iacute;ses, Nicaragua se ubica en el puesto 143 y es el pa&iacute;s latinoamericano con peor desempe&ntilde;o. Junto con Venezuela (142), Cuba (135) y Hait&iacute; (129), destaca como uno de los reg&iacute;menes autoritarios de esta regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el extremo opuesto, <strong>Uruguay y Costa Rica son los &uacute;nicos dos pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica que fueron clasificados como &ldquo;democracias plenas&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, El Salvador -donde recientemente se celebraron elecciones presidenciales y Nayib Bukele renov&oacute; su mandato por otros cinco a&ntilde;os- fue catalogado como un &ldquo;r&eacute;gimen h&iacute;brido&rdquo;. A pesar de la celebraci&oacute;n de comicios y el amplio apoyo a la pol&iacute;tica de seguridad aplicada por el mandatario, recientemente han aumentado las denuncias internacionales por presuntas detenciones arbitrarias y violaciones a los derechos humanos en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que El Salvador (96), Guatemala (100), Honduras (95), M&eacute;xico (90), Bolivia (106), Ecuador (85) y Per&uacute; (77) tambi&eacute;n fueron catalogados como reg&iacute;menes h&iacute;bridos.
    </p><p class="article-text">
        Por su lado, <strong>Argentina califica dentro de los reg&iacute;menes democr&aacute;ticos, pero &ldquo;deficientes&rdquo;</strong>. En esta misma categor&iacute;a caen Panam&aacute; (48), Brasil (51), Colombia (55), Rep&uacute;blica Dominicana (61) y Paraguay (74). Seg&uacute;n el informe de la revista brit&aacute;nica, este tipo de reg&iacute;menes constitucionales cuentan con elecciones libres, pero presentan <strong>&ldquo;debilidades significativas&rdquo; en lo que refiere a participaci&oacute;n pol&iacute;tica o gobernanza</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>ACM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/ultimo-ano-democracia-argentina-deterioro-creciente-polarizacion-politica_1_10929453.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Feb 2024 00:56:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En el último año, la democracia argentina se deterioró por la creciente polarización política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Democracia,Polarización,The Economist,partidos políticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["A matar o morir", la ultra polarización que Massa proyecta con Milei]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/matar-morir-ultra-polarizacion-massa-proyecta-milei_1_10517275.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60c425c6-74b0-42b4-8887-4599409b3714_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;A matar o morir&quot;, la ultra polarización que Massa proyecta con Milei"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El candidato se autonomiza de las tácticas que define su equipo de campaña. Los focus "familiares" y las sugerencias que le llegan por WhatsApp y se convierten en medidas de gobierno. Mientras los estrategas de UP hablan de sostener el esquema de tercios con Bullrich competitiva, Massa advierte que la elección de octubre se encamina a una polarización clásica entre el peronismo y Milei.  </p></div><p class="article-text">
        <strong>Sergio Massa</strong> mira su celular, <em>scrollea</em>, responde algunos mensajes, otros los pasa por alto, luego se detiene en uno. &ldquo;Mir&aacute; que bueno esto&rdquo;, dice en voz alta y llama la atenci&oacute;n de sus colaboradores. Un amigo empresario, cuyo nombre evita pronunciar, le sugiri&oacute; una idea que horas despu&eacute;s, luego de varias consultas t&eacute;cnicas, el ministro-candidato anunciar&iacute;a desde La Rioja: el sorteo de autos y electrodom&eacute;sticos entre los consumidores y los comerciantes que participen del programa &ldquo;Compre sin IVA&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El b&uacute;nker de Uni&oacute;n por la Patria (UP), el edificio vidriado de la calle Mitre, es un <strong>enjambre de campa&ntilde;&oacute;logos y analistas, pero Massa tiene una din&aacute;mica silvestre</strong>: escucha con atenci&oacute;n los informes cualitativos y cuantitativos que le acercan sus equipos pero, en cosas puntuales, tiene <strong>sus propios focus</strong>. Antes de la medida por la devoluci&oacute;n del IVA, le avis&oacute; a su madre Lucy y a su t&iacute;a Sara que miren en TV el anuncio y luego las contact&oacute; para ver si les hab&iacute;a parecido claro el mensaje.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Massa está en el lugar donde siempre quiso estar pero en el momento menos oportuno. Se juega su propio pellejo por lo que, más allá de decisiones de laboratorio de campaña, en sus decisiones de campaña opera según su instinto. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Intervienen, en esos procesos, el impulso y la osad&iacute;a. Hay una dimensi&oacute;n inasible: Massa, que est&aacute; en el lugar donde siempre quiso estar pero quiz&aacute; en el momento menos oportuno, se juega en este desaf&iacute;o su propio pellejo pol&iacute;tico por lo que, m&aacute;s all&aacute; de decisiones de laboratorio que de los gur&uacute;s de campa&ntilde;a, en sus decisiones pol&iacute;ticas y de campa&ntilde;a opera seg&uacute;n su propio instinto. Repite, aunque no es la primera vez que lo hace, que si pierde la elecci&oacute;n su carrera pol&iacute;tica habr&aacute; terminado. <strong>&ldquo;Ya est&aacute;, si no se d&aacute;, me retiro&rdquo;</strong>, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que hacer una trazabilidad de ese planteo. No es la primera vez que Massa anuncia que dejar&aacute; la pol&iacute;tica. Hace unos meses, de hecho, asegur&oacute; que su cargo de ministro de Econom&iacute;a era la escala final de una serie de cargos y postulaciones, y que no ser&iacute;a candidato a nada en el 2023. Involucr&oacute;, incluso, a su hijo Tom&aacute;s, que lleg&oacute; a decir en p&uacute;blico que no quer&iacute;a que su padre vuelva a ser candidato. <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/ingenieria-secreta-unidad-triple-agente-error-no-forzado-cristina-condiciones-alberto_1_10323060.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pasaron cosas, y en junio pasado, tras un raid fren&eacute;tico, el ministro se convirti&oacute; en candidato presidencial</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero esa es otra historia. <strong>El planteo del tigrense de que dejar&iacute;a la pol&iacute;tica impacta sobre la construcci&oacute;n de un hipot&eacute;tico, pero probable, peronismo fuera del poder. </strong>En ese ejercicio de imaginaci&oacute;n, a Massa se lo suele ver como un actor determinante en la pr&oacute;xima etapa, tensi&oacute;n que subyace detr&aacute;s de la metralla de <strong>M&aacute;ximo Kirchner</strong>, y otros actores de La C&aacute;mpora como <strong>Mayra Mendoza</strong>, contra el gobernador <strong>Axel Kicillof</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En la interpretaci&oacute;n lineal, por su condici&oacute;n de candidato presidencial, si gana Massa comenzar&iacute;a a expresar una nueva conducci&oacute;n del peronismo y, si pierde, formar&iacute;a parte del <em>scrum</em> de dirigentes que deber&iacute;a encabezar la nueva etapa del PJ. &ldquo;La generaci&oacute;n de los que tenemos 50&rdquo;, dijo Massa hace una semana en una entrevista en la Televisi&oacute;n P&uacute;blica cuando cont&oacute; una charla con otros dirigentes en los que se habl&oacute; de hacerse cargo porque, seg&uacute;n sus palabras, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/sergio-massa-mensaje-cristina-no-miremos-no-hay-nadie_1_10499531.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;arriba, no hay nadie&rdquo;</a>, en un mensaje que se tradujo como lo que fue: que <strong>Cristina Kirchner </strong>ya no est&aacute; en la pir&aacute;mide de conducci&oacute;n del peronismo.
    </p><h3 class="article-text">Octubre</h3><p class="article-text">
        El Massa autogestivo, el que recurre a sus propios focus y decide medidas a partir de sugerencias ajenas a su equipo de Econom&iacute;a, se mueve del mismo modo respecto a la apuesta electoral. En los &uacute;ltimos d&iacute;as, a pesar de que el comando de UP traz&oacute; una t&aacute;ctica que consiste en tratar de mantener arriba del ring a Patricia Bullrich y alimentar la disputa de tercios, aunque sean proporcionalmente desiguales, Massa entr&oacute; en otra clave: <strong>empez&oacute; a proyectar una ultra polarizaci&oacute;n con Javier Milei.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aparece, otra vez, el an&aacute;lisis de cercan&iacute;a y el olfato. En sus recorridas y sus charlas con dirigentes, Massa detecta que Patricia Bullrich est&aacute; fuera de la conversaci&oacute;n, no es vista como en otros tiempos como un factor de riesgo, sino que todas las lecturas y los movimientos tiene como foco al libertario. Frente al desgranamiento de Bullrich, el candidato entiende que la elecci&oacute;n de octubre marcha hacia una ultra polarizaci&oacute;n y que ante eso, el PJ debe jugar a fondo para lograr el n&uacute;mero m&aacute;s alto. Parte de un mandamiento. <strong>&ldquo;El que no vota en la general &iquest;te va a votar en el balotaje?&rdquo;</strong>, pregunta pero, en verdad, emite un dictamen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Massa en el relanzamiento de su campaña en Tucumán                            </span>
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        Octubre es &ldquo;a matar o morir&rdquo; es la consigna que brota del entorno m&aacute;s estrecho de Massa aunque el equipo de campa&ntilde;a de UP se mueva con la l&oacute;gica de que la elecci&oacute;n del 22-O es de tres jugadores, que hay que polarizar al mismo tiempo con Milei y Bullrich, el truco ese de que son los mismo, dos versiones de una misma derecha, separados al nacer. Massa no: el candidato entiende que Bullrich est&aacute; fuera de carrera, se est&aacute; descascarando, apenas llega a los 20 puntos y tiende a caer por sus malas decisiones de campa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Ante eso, octubre se encamina a una disputa binaria, m&aacute;s tradicional, en la que Massa expresa al oficialismo y Milei se recorta como la expresi&oacute;n opositora, relegando a Bullrich a un tercer lugar, sin expectativa. Ese panorama supone un desaf&iacute;o extra: si, como especula Massa, Bullrich est&aacute; en ca&iacute;da libre y corre riesgos de quedar abajo de los 20 puntos, eso incrementa la posibilidad de que Milei se arrime a la posibilidad de ganar en primera vuelta, con 45 puntos o con m&aacute;s de 40 y 10 de diferencia sobre el segundo. No es un escenario que, matem&aacute;ticamente crean posible en el dispositivo Massa.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, aunque en un escenario diferente, Massa aplica indicaciones de l&oacute;gica electoral: su disputa es mano a mano con Milei, pero evitar&aacute; en todo lo posible mencionar al libertario y confrontar directamente con &eacute;l, sino objetar sus medidas a partir de proyectar c&oacute;mo ser&iacute;a un pa&iacute;s gobernador por Milei. Repite, en sus discursos, un men&uacute; de advertencias sobre la venta de &oacute;rganos y de ni&ntilde;os, sobre la libre portaci&oacute;n de armas -cita las matanzas en EE.UU., entre j&oacute;venes armados- sobre la eliminaci&oacute;n de toda la educaci&oacute;n p&uacute;blica, desde maternales estatales hasta la universidad. 
    </p><p class="article-text">
        <em>PI/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Ibáñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/matar-morir-ultra-polarizacion-massa-proyecta-milei_1_10517275.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Sep 2023 14:11:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["A matar o morir", la ultra polarización que Massa proyecta con Milei]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sergio Massa,Javier Milei,Polarización,Cristina Fernández de Kirchner]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué no tenemos un nuevo 2001?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-nuevo-2001_1_10428654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0cad131-4af5-48c9-ad15-e882f444cf10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué no tenemos un nuevo 2001?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La polarización entre los votantes —y dirigentes— del peronismo y de Juntos por el Cambio es ideológica pero también afectiva. El autor interpreta que esa división, lo que llamamos grieta, le otorga vitalidad a la política, al punto que esta resiste a pesar de la profundidad y extensión en el tiempo de la crisis económica que padece la Argentina. La anomalía criolla: economía rota, política resistente.</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Argentina encarna una rareza en la regi&oacute;n: combina estabilidad pol&iacute;tica con crisis macroecon&oacute;mica, mientras en Sudam&eacute;rica &mdash;al rev&eacute;s&mdash; proliferan los casos de crisis pol&iacute;tica con estabilidad macroecon&oacute;mica. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>El tablero pol&iacute;tico del vecindario cruje.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En Chile, un ciclo de protestas sociales in&eacute;ditas hizo colapsar el sistema de partidos que organiz&oacute; al pa&iacute;s por tres d&eacute;cadas e inaugur&oacute; un proceso de reforma constitucional y fragmentaci&oacute;n pol&iacute;tica.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Desde la salida de Rafael Correa, Ecuador est&aacute; atravesado por las movilizaciones callejeras, la debilidad de los liderazgos y el conflicto institucional: en mayo, el presidente Guillermo Lasso anunci&oacute; la &ldquo;muerte cruzada&rdquo; del Congreso y el llamado anticipado a elecciones. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Brasil, por su parte, intenta normalizar su vida p&uacute;blica bajo el mando de Lula Da Silva tras el ascenso y ca&iacute;da de Jair Bolsonaro. No asoma sencilla la tarea: en marzo, los seguidores del expresidente intentaron tomar las instituciones de gobierno.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Per&uacute; es el ep&iacute;tome de esta tendencia regional. Como Argentina, el pa&iacute;s andino ingres&oacute; a la d&eacute;cada del &acute;90 con un estallido hiperinflacionario. A diferencia de Argentina, Per&uacute; logr&oacute; domar la din&aacute;mica de aumento de precios en el mediano plazo. Pero, en ese proceso, dinamit&oacute; su sistema de representaci&oacute;n pol&iacute;tica. Un solo dato ilustra este contraste: </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>mientras el titular del Banco Central, Julio Velarde, lleva casi 17 a&ntilde;os ininterrumpidos en el cargo</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, los peruanos ya tuvieron 6 presidentes en los &uacute;ltimos 7 a&ntilde;os y el vac&iacute;o de poder y el divorcio entre pol&iacute;tica y sociedad se convirtieron en una huella permanente de su dispositivo de (des)gobierno.</span>
    </p><h3 class="article-text">Pero Argentina...</h3><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ante este panorama regional de inestabilidad pol&iacute;tica con estabilidad econ&oacute;mica, Argentina ofrece su cara opuesta. La inflaci&oacute;n supera el 110% interanual, la econom&iacute;a acumula a&ntilde;os de estancamiento y el sost&eacute;n financiero del FMI es lo &uacute;nico que parece separarnos del abismo. Ante la fragilidad de la moneda propia, todos los argentinos conocen la &uacute;ltima cotizaci&oacute;n del d&oacute;lar (en sus m&uacute;ltiples variantes) y tienen una opini&oacute;n formada sobre cu&aacute;ndo ocurrir&aacute; la siguiente corrida cambiaria.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>La econom&iacute;a argentina, en definitiva, est&aacute; rota. Y sin embargo, la pol&iacute;tica &mdash;los principales partidos y las instituciones de gobierno&mdash; resiste. </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">No hay una ola de protestas sociales y una demanda de cambio institucional (como en Chile), ni un conflicto profundo entre los poderes del Estado (como en Ecuador) ni una fragmentaci&oacute;n del poder pol&iacute;tico que comprometa el funcionamiento democr&aacute;tico (como en Per&uacute;).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Es cierto que hay un extendido malestar social, que el </span><a href="https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/desencanto-pega-provincias-picos-21-voto-blanco-bajas-10-puntos-concurrencia_1_10391843.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">ausentismo &mdash;indicador de la bronca&mdash; creci&oacute; levemente en las elecciones provinciales</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> celebradas hasta el momento y que la amenaza de Javier Milei enciende las alarmas. Pero los resultados de las elecciones provinciales celebradas hasta el momento y el cierre de listas nacionales arrojan m&aacute;s indicios de continuidad que de ruptura en el sistema pol&iacute;tico.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El peronismo y Juntos por el Cambio, las dos grandes coaliciones que organizan la representaci&oacute;n y el conflicto pol&iacute;tico en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, se perfilan para ser los principales competidores de la elecci&oacute;n presidencial. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>A pesar de haber protagonizado recientemente experiencias fallidas de gobierno y fuertes tensiones internas, los dos espacios pol&iacute;ticos siguen concentrando la mayor parte de las adhesiones ciudadanas</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. &iquest;C&oacute;mo se explica esta vigencia? &iquest;Por qu&eacute;, a pesar de todo, la divisi&oacute;n kirchnerismo-antikirchnerismo parece seguir ordenando nuestro sistema pol&iacute;tico?</span>
    </p><h3 class="article-text">Una polarizaci&oacute;n ideol&oacute;gica y de desprecio mutuo</h3><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La grieta que se inaugur&oacute; en Argentina en 2008 sigue vigente porque cristaliza ideas y actitudes muy representativas de nuestra sociedad. La oferta pol&iacute;tica &mdash;el peronismo en su versi&oacute;n kirchnerista y Juntos por el Cambio&mdash; se sostiene en el tiempo porque conecta fielmente con la demanda social, lo que los ciudadanos tienen en la cabeza.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En otras palabras: </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Uni&oacute;n por la Patria y Juntos por el Cambio son veh&iacute;culos de una divisi&oacute;n muy profunda en la sociedad. En Argentina, la polarizaci&oacute;n es ideol&oacute;gica: hay una divisi&oacute;n marcada en torno al conjunto de pol&iacute;ticas que deber&iacute;an regir el rumbo general del pa&iacute;s. Pero es, tambi&eacute;n, afectiva: hay un deprecio mutuo entre los dos grandes grupos pol&iacute;ticos</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Los recientes informes sobre Creencias Sociales elaborados por el Instituto Pulsar de la UBA apoyan esta presunci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Argentina est&aacute; atravesada por una marcada polarizaci&oacute;n ideol&oacute;gica que hace de JxC y UxP dos coaliciones con un alineamiento program&aacute;tico bastante transparente. Los seguidores de Juntos por el Cambio son mayoritariamente partidarios de una econom&iacute;a m&aacute;s abierta y menos regulada &mdash;son m&aacute;s privatistas&mdash;; los seguidores de Uni&oacute;n por la Patria, por su parte, promueven una econom&iacute;a m&aacute;s regulada y protegida &mdash;son m&aacute;s estatistas&mdash;.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Algunos datos de las encuestas hechas por Pulsar &mdash;</span>un observatorio de la Universidad de Buenos Aires especializado en el estudio de la opini&oacute;n p&uacute;blica&mdash; <span class="highlight" style="--color:white;">iluminan este ordenamiento de las preferencias ciudadanas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Para el 72% de los votantes de Juntos por el Cambio es preferible un pa&iacute;s en el que la mayor parte del empleo sea creado por empresas privadas; en el caso de Uni&oacute;n por la Patria, el 54% considera mejor que la mayor parte del empleo sea creado por el Estado y las empresas p&uacute;blicas. </span>
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            <span class="title">
                Empleo público y empleo privado                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">A su vez, 7 de cada 10 votantes de Juntos por el Cambio se muestran favorables a un paquete de reformas que aumente la edad jubilatoria, flexibilice la legislaci&oacute;n laboral y promueva una apertura econ&oacute;mica. En el bloque peronista, el 73% se opone a este programa de reformas de mercado. Las miradas divergen, tambi&eacute;n, sobre el rol de los sindicatos: para la mayor&iacute;a de los votantes de Juntos por el Cambio (63%), los sindicatos perjudican la generaci&oacute;n de empleo; para la mayor&iacute;a de los votantes de UxP (52%), las organizaciones del trabajo cumplen un rol importante en la defensa de los intereses de sus representados.</span>
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                Predisposición a las reformas                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">El desencuentro se replica en una serie de temas &mdash;rol del Estado, perfil del gasto p&uacute;blico, impuestos&mdash; que, en conjunto, dan cuenta de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>dos agrupamientos ciudadanos opuestos en el modo de concebir la agenda econ&oacute;mica de un pa&iacute;s: unos &mdash;los votantes de Juntos por el Cambio&mdash; eminentemente privatistas; otros &mdash;los votantes de Uni&oacute;n por la Patria&mdash;, mayoritariamente estatistas.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Juntos por el Cambio y el peronismo, en este sentido, expresan dos coaliciones con preferencias program&aacute;ticas muy distinguibles entre s&iacute;. Sin embargo, las cosas se complican: como en Estados Unidos o Brasil, en Argentina la polarizaci&oacute;n ideol&oacute;gica se solapa y potencia con la polarizaci&oacute;n afectiva, esto es, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>el rechazo rec&iacute;proco que muestran los votantes de Juntos por el Cambio y el kirchnerismo</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La identificaci&oacute;n pol&iacute;tica negativa &mdash;la repulsi&oacute;n sistem&aacute;tica de los votantes y dirigentes de otra expresi&oacute;n pol&iacute;tica&mdash; es uno de los grandes movilizadores del voto y de la discusi&oacute;n p&uacute;blica en las democracias occidentales. De acuerdo con el primer informe de Creencias Sociales de Pulsar, 1 de cada 2 argentinos tienen relaciones personales que pueden verse condicionadas por la polarizaci&oacute;n (ya sea porque juzgan personalmente a otra gente en funci&oacute;n de sus ideas pol&iacute;ticas, o bien porque manifiestan que no podr&iacute;a estar en pareja con una persona con ideas pol&iacute;ticas opuestas).</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Polarización según el informe de Pulsar                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Econom&iacute;a rota, pol&iacute;tica estable</span></h3><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hoy todas las encuestas muestran a Juntos por el Cambio y Unidad por la Patria en un escenario de paridad, con Milei en tercer lugar, lejos del </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>sorpasso</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Mientras la econom&iacute;a se hunde, la pol&iacute;tica exhibe una llamativa estabilidad. Hay malestar social, pero no una demanda abrumadora de </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>outsiders</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> ni de renovaci&oacute;n de la clase dirigente. </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">La oferta pol&iacute;tica sigue ordenada por dos polos irreconciliables que expresan actitudes, visiones y demandas con ra&iacute;ces profundas en la sociedad.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En alg&uacute;n punto, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>la vibrante polarizaci&oacute;n &mdash;ideol&oacute;gica y afectiva&mdash; que atraviesa a la sociedad opera, al mismo tiempo, como antibi&oacute;tico y bacteria: evita que Argentina caiga en un estadillo como el de principios de siglo o como el que aqueja actualmente a otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, pero produce un empate pol&iacute;tico entre ambos bandos que retroalimenta la inestabilidad econ&oacute;mica. Mientras seguimos pregunt&aacute;ndonos cu&aacute;ndo nos llega &ldquo;un nuevo 2001&rdquo; ante una econom&iacute;a que se deteriora desde hace a&ntilde;os, la Argentina sigue atrapada en el laberinto de una polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica profundamente arraigada en la sociedad. </span>
    </p><p class="article-text">
        <em>JC/PI/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Cachés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-nuevo-2001_1_10428654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Aug 2023 03:16:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué no tenemos un nuevo 2001?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Polarización,Crisis del 2001,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que la polarización política le hace a tu cerebro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/polarizacion-politica-le-cerebro_1_10346386.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc9388df-bc3f-4d2d-802e-7e24739306f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que la polarización política le hace a tu cerebro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La neurociencia explica el éxito de las estrategias políticas que secuestran nuestras emociones y avivan el enfrentamiento
</p></div><p class="article-text">
        La polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica afecta a tus niveles de atenci&oacute;n, a tu memoria y atiza tus emociones generando una espiral que nubla la raz&oacute;n. Tambi&eacute;n puede provocar consecuencias f&iacute;sicas: ansiedad, trastornos del sue&ntilde;o y hasta taquicardias. Y, aunque es contagiosa, su transmisi&oacute;n no se parece a la de un virus, sino a la de un fuego que debe ser alimentado constantemente con mensajes de refuerzo y confrontaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos son algunos de los efectos de este fen&oacute;meno pol&iacute;tico en el que est&aacute;n enredadas muchas democracias occidentales. Neurocient&iacute;ficos de todo el mundo investigan en este campo en busca de una explicaci&oacute;n a esta espiral irracional que amenaza los pilares de nuestra convivencia. Y buscan estrategias para combatirla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entenderlo y encontrar la forma de evitarlo es nuestro santo grial&rdquo;, confiesa <a href="https://twitter.com/daantjedebruin" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daantje Bruin</a>, psic&oacute;loga cognitiva de la Universidad de Brown. Tratando de entender las bases neurobiol&oacute;gicas de la polarizaci&oacute;n, en un trabajo reciente ella y su equipo registraron la actividad cerebral de votantes de distinto signo en Estados Unidos y hallaron que aquellos que estaban alineados con las mismas ideas presentaban <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.abq5920" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patrones de actividad neuronal similares</a>. De paso, tambi&eacute;n vieron que los sujetos m&aacute;s ideologizados aplicaban el filtro ideol&oacute;gico desde el propio momento en que se los expon&iacute;a a una informaci&oacute;n, dijera esta lo que dijera. &ldquo;Si leen el mismo art&iacute;culo, diferentes personas extraen conclusiones totalmente distintas&rdquo;, explica Bruin. &ldquo;La polarizaci&oacute;n influye claramente en c&oacute;mo procesamos el mundo exterior&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La polarización influye claramente en cómo procesamos el mundo exterior
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Daantje Bruin</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga cognitiva de la Universidad de Brown
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sus resultados coinciden con los que obtuvo la psic&oacute;loga espa&ntilde;ola <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Helena_Matute" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Helena Matute</a> en experimentos en Espa&ntilde;a y Reino Unido. En estas pruebas, a los participantes se les presentaba el resultado de una pol&iacute;tica en un pa&iacute;s ficticio y a la mitad se les dec&iacute;a que el gobierno era de derecha y a la otra que era de izquierda. Una mayor&iacute;a juzgaba el resultado seg&uacute;n su ideolog&iacute;a previa: la <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0212615" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ilusi&oacute;n de causalidad</a>, de que las mejoras se deb&iacute;an a la acci&oacute;n del gobierno, era mayor cuando el partido era de su signo pol&iacute;tico. &ldquo;Incluso con los mismos datos, la interpretaci&oacute;n de cada individuo no tiene nada que ver&rdquo;, explica. &ldquo;Y esto es un c&iacute;rculo vicioso porque, gracias a los sesgos de confirmaci&oacute;n, todo lo que veas te dar&aacute; la raz&oacute;n&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">En el cerebro del votante de Vox</h3><p class="article-text">
        <a href="https://clarapretus.super.site/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clara Pretus</a>, investigadora del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones M&eacute;dicas (IMIM) que estudia fen&oacute;menos como el extremismo yihadista, realiz&oacute; recientemente un estudio con 36 votantes de Vox en Espa&ntilde;a. Para el trabajo, cuyos resultados preliminares adelant&oacute; a <a href="http://elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, ella y su equipo registraron la actividad cerebral de los voluntarios mediante resonancia magn&eacute;tica funcional mientras les mostraban diferentes tipos de contenidos de redes sociales, desde m&aacute;s neutros a m&aacute;s polarizados.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un estudio con 36 votantes de Vox mostró que su actividad cerebral se disparaba con contenidos polarizantes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando el contenido es polarizante, vimos una diferencia de actividad cerebral muy grande&rdquo;, explica. &ldquo;Y pensamos que lo que ocurre es que estos contenidos tienen un gran valor social para ellos, para qui&eacute;nes son delante de su grupo, para los dem&aacute;s, algo que pasa tambi&eacute;n con los votantes de izquierdas&rdquo;. Porque entre las preguntas que hac&iacute;an a los voluntarios estaba la de si compartir&iacute;an este tipo de tuits ideol&oacute;gicos con otros y la respuesta era casi siempre afirmativa. &ldquo;En general &ndash;sostiene Pretus&ndash; cuanto m&aacute;s polarizado es el contexto, m&aacute;s importante es que la persona lo se&ntilde;alice mediante mensajes polarizantes, m&aacute;s necesario es que te posiciones&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Exacerbaci&oacute;n emocional</h3><p class="article-text">
        El neurocient&iacute;fico <a href="https://www.marianosigman.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mariano Sigman</a> es uno de los especialistas que m&aacute;s indag&oacute; sobre estos fen&oacute;menos de polarizaci&oacute;n. A su juicio, se trata de una estrategia que explota el modo de respuesta inmediata del cerebro vinculado a las emociones. &ldquo;Y, cuando eso pasa, afecta a tu percepci&oacute;n&rdquo;, explica. &ldquo;Adem&aacute;s, esa exacerbaci&oacute;n emocional se vuelve adictiva, se convierte en algo que se alimenta a s&iacute; mismo&rdquo;. Este es el terreno que algunos pol&iacute;ticos est&aacute;n abonando para conseguir adeptos, indica. &ldquo;Como han hecho la industria de la alimentaci&oacute;n o la del entretenimiento &ndash;asegura&ndash; la pol&iacute;tica ha encontrado que la exaltaci&oacute;n de ciertas emociones genera adhesi&oacute;n, y lo est&aacute;n explotando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De la misma opini&oacute;n es <a href="https://www.eldiario.es/autores/luis_miller/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis Miller</a>, doctor en Sociolog&iacute;a y cient&iacute;fico titular del CSIC, que acaba de publicar un libro monogr&aacute;fico sobre el tema, <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-polarizados/373061" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Polarizados</em></a>. &ldquo;Lo que ocurre es que todas estas tendencias populistas y polarizadoras explotan nuestra cognici&oacute;n, con posiciones ego&iacute;stas y cortoplacistas&rdquo;, explica. &ldquo;El objetivo &uacute;ltimo es movilizar a los tuyos y en la medida de lo posible desmoralizar a los otros&rdquo;. Para ello se utilizan las v&iacute;as r&aacute;pidas de las que habla el psic&oacute;logo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pensar_r%C3%A1pido,_pensar_despacio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel Kahneman</a>, mensajes que se adaptan muy bien a nuestra forma de funcionar cognitivamente.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La polarización se produce cuando una de tus identidades sociales acaba anulando al resto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis Miller</span>
                                        <span>—</span> Doctor en Sociología y científico titular del CSIC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Miller, son claves otras dos cuestiones. La explotaci&oacute;n de nuestra tendencia natural al tribalismo, y la forma en que los pol&iacute;ticos se aprovechan de nuestro conflicto de identidades. &ldquo;Todos tenemos una serie de identidades sociales (soy espa&ntilde;ol, del Madrid, de un barrio de C&oacute;rdoba&hellip;) y la polarizaci&oacute;n se produce cuando una de tus identidades sociales acaba anulando al resto&rdquo;, subraya. Tambi&eacute;n se pone en marcha lo que &Eacute;tienne de La Bo&eacute;tie llam&oacute; en el siglo XVI la &ldquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Discurso_sobre_la_servidumbre_voluntaria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">servidumbre voluntaria</a>&rdquo;, recalca Sigman. &ldquo;Esto es lo que sucede en un concierto de rock, que un tipo toca unos acordes y te entregas&rdquo;, explica. &ldquo;Nos pasa ante un movimiento de Mick Jagger o una arenga de Donald Trump. Los dos usurpan el mismo sistema, te convierten en una marioneta emocional&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Palabras que incendian</h3><p class="article-text">
        La investigadora espa&ntilde;ola Clara Pretus tambi&eacute;n estudi&oacute; las pr&aacute;cticas de los partidos en Espa&ntilde;a para generar polarizaci&oacute;n y sacar r&eacute;ditos electorales. &ldquo;Los pol&iacute;ticos utilizan un mont&oacute;n de estrategias que nosotros sabemos, por estudios, que hacen llegar su mensaje a m&aacute;s gente y consiguen que se vinculen m&aacute;s afectivamente a sus postulados&rdquo;, asegura.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las t&eacute;cnicas m&aacute;s efectivas es usar el lenguaje moral y emocional. &ldquo;Cada palabra moral o emocional (&rdquo;culpable&ldquo;, &rdquo;asesinato&ldquo;) potencia las posibilidades de aumentar su uso en un 15% en redes sociales&rdquo;, explica Pretus. Como ejemplo, la especialista cita <a href="https://twitter.com/IdiazAyuso/status/1658381119971000320" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un tuit de Isabel D&iacute;az Ayuso</a> durante la precampa&ntilde;a de las elecciones auton&oacute;micas de 2023 que suele ense&ntilde;ar en sus clases, en el que la presidenta de la Comunidad de Madrid utiliza seis o siete de estas palabras morales, en el contexto de la pol&eacute;mica por las listas municipales de Bildu. &ldquo;Es una combinaci&oacute;n explosiva&rdquo;, afirma la experta. &ldquo;A veces veo cosas tan buenas que pienso: esto es cient&iacute;fico&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Tuit de Ayuso en precampaña cargado de lenguaje emocional                            </span>
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        La polarizaci&oacute;n se consigue mediante palabras que apuntan a nuestras emociones con enorme precisi&oacute;n, coincide Mariano Sigman. &ldquo;Se utilizan herramientas que est&aacute;n muy afinadas, como Twitter, que es un sistema de exaltaci&oacute;n del odio, un ecosistema en el cual ese fuego se enciende r&aacute;pido, como esas pastillas que aceleran la combusti&oacute;n&rdquo;.<strong> </strong>&ldquo;Esto es lo que se llama <a href="https://dobetter.esade.edu/es/polarizacion-afectiva" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">polarizaci&oacute;n afectiva</a>, que se basa en emociones y sentimientos, y tira de todos estos atajos cognitivos que tenemos todos&rdquo;, apunta Miller. &ldquo;Son cuestiones que las ciencias del comportamiento han estudiado y se est&aacute;n utilizando&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La &ldquo;tormenta perfecta&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Algunos especialistas, como el investigador de la Universidad de Nueva York <a href="https://www.jayvanbavel.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jay Van Bavel</a>, alertaron de que estas din&aacute;micas &ldquo;suponen un serio problema para el sano <a href="https://www.researchgate.net/publication/326139477_The_partisan_brain_An_Identity-based_model_of_political_belief" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">funcionamiento de las democracias</a>&rdquo;, ya que se genera un caldo de cultivo en el que los hechos ya no importan y la gente pone su lealtad a unas ideas por encima de la verdad.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando activamos circuitos más afectivos e identitarios se inhiben los circuitos de deliberación, un circuito estrangula al otro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clara Pretus</span>
                                        <span>—</span> Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando activamos circuitos m&aacute;s afectivos e identitarios se inhiben los circuitos de deliberaci&oacute;n, un circuito estrangula al otro&rdquo;, asegura Pretus. Al a&ntilde;adir tensi&oacute;n al sistema, defender las ideas de tu grupo se puede convertir en un valor de supervivencia. &ldquo;En experimentos en los que indujimos sentimientos de <a href="https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fpsyg.2018.02462/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exclusi&oacute;n social</a> en un grupo de origen magreb&iacute;&rdquo;, describe, &ldquo;vimos que las personas reaccionaban a los valores m&aacute;s mundanos como si fueran valores polarizantes&rdquo;. En otras palabras, hasta lo m&aacute;s cotidiano adquiere una significaci&oacute;n ideol&oacute;gica, lo que explica a veces por qu&eacute; algunos colectivos votan en contra de sus intereses m&aacute;s inmediatos y se mueven por la defensa de s&iacute;mbolos o identidades.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Tuit de Esteban González Pons (PP) cargado de lenguaje moral y emocional                            </span>
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        Todos estos elementos, explica Miller, se combinan con fen&oacute;menos como la crispaci&oacute;n y el populismo, y se van configurando bandos ideol&oacute;gicos predispuestos al choque. &ldquo;Llevada al extremo, esta situaci&oacute;n conduce al enfrentamiento social directo&rdquo;, asegura. &ldquo;Si unes una divisi&oacute;n social, y le insuflas esos discursos populistas en uno o en los dos bandos, tienes la tormenta perfecta&rdquo;. A su juicio, la clave est&aacute; en que la pol&iacute;tica se salt&oacute; las normas sociales que nos hemos impuesto para restringir nuestro comportamiento tribal, y se instal&oacute; en un &ldquo;todo vale&rdquo; como el que protagonizaron los <em>trumpistas </em>y los defensores del Brexit.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Salir de la espiral</h3><p class="article-text">
        &iquest;Es posible romper esta espiral irracional en la que cada vez menos gente parece dispuesta a atender a los argumentos del otro? &ldquo;Nuestro trabajo y otros muestran que escapar de esta din&aacute;mica es menos f&aacute;cil de lo que pudiera parecer, porque est&aacute; muy arraigado y no es tan f&aacute;cil como presentar a la gente datos correctos&rdquo;, responde Daantje Bruin. Los estudios m&aacute;s recientes, de hecho, muestran que entre los conservadores no funcionan las estrategias de &ldquo;<em>fact checking</em>&rdquo;, ni en Estados Unidos ni en Espa&ntilde;a, y que en sujetos muy polarizados presentarles informaci&oacute;n del otro lado solo fortalece lo que ya creen.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como han hecho la industria de la alimentación o la del entretenimiento, la política ha encontrado que la exaltación de ciertas emociones genera adhesión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mariano Sigman</span>
                                        <span>—</span> Neurocientífico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Helena Matute y sus colaboradores pusieron en marcha talleres de metodolog&iacute;a cient&iacute;fica en centros educativos para aportar herramientas que reduzcan el impacto de la comunicaci&oacute;n polarizante, con resultados muy positivos, pero ser&iacute;a dif&iacute;cil de aplicar a gran escala. La visi&oacute;n m&aacute;s optimista la pone Lluis Miller, quien cree que a la larga la sociedad se cansa de estos movimientos pol&iacute;ticos que dividen, y en alg&uacute;n momento hay una nueva oportunidad para los liderazgos moderados. &ldquo;El peligro &ndash;advierte&ndash; no vendr&iacute;a tanto de los movimientos m&aacute;s estridentes, sino de los procesos m&aacute;s grises como los que se viven en Hungr&iacute;a o Polonia, donde un partido va socavando poco a poco el sistema hasta anular la divisi&oacute;n de poderes y, cuando te quieres dar cuenta,&nbsp;ya no tienes vuelta atr&aacute;s&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Martínez Ron]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/polarizacion-politica-le-cerebro_1_10346386.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Jul 2023 12:13:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que la polarización política le hace a tu cerebro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Polarización,Política,Neurociencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Radiografía del electorado argentino: unido en el enojo con las élites, separado por planes sociales e impuestos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/radiografia-electorado-argentino-unido-enojo-elites-separado-planes-sociales-e-impuestos_129_9415304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e2114c3-d404-4c9a-aaa7-97db762ac027_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Radiografía del electorado argentino: unido en el enojo con las élites, separado por planes sociales e impuestos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una encuesta revela que la polarización no se basa en sentimientos de animadversión hacia el otro, sino por diferencias en la mirada sobre los impuestos y sobre los planes sociales. Gabriel Vommaro y Gabriel Kessler analizan una coincidencia extendida -el enojo con los políticos y políticas- y una diferencia entre los votantes del Frente de Todos en relación a la corrupción.</p></div><p class="article-text">
        La consolidaci&oacute;n de una estructura de dos coaliciones (Frente de Todos y Juntos) en la oferta electoral en Argentina vino acompa&ntilde;ada de una creciente polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica. <strong>Dirigentes macristas y dirigentes kirchneristas, por simplificar, no s&oacute;lo organizan el conflicto pol&iacute;tico que seguimos por los medios de comunicaci&oacute;n, sino que buena parte de ellos tambi&eacute;n profesan por el otro una animadversi&oacute;n abierta y pronunciada.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La radicalizaci&oacute;n del conflicto entre espacios pol&iacute;ticos en torno al juicio de Vialidad, primero, y a las interpretaciones y discursos de las y los principales l&iacute;deres pol&iacute;ticos sobre el atentado contra la vicepresidenta Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, luego, no parecen augurar un acercamiento de posiciones entre la dirigencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;cu&aacute;n homog&eacute;neas son estas coaliciones &ldquo;por abajo&rdquo;? &iquest;qu&eacute; divide y qu&eacute; separa a los votantes de ambos campamentos?
    </p><p class="article-text">
        Una encuesta que realizamos recientemente con apoyo de la Escuela IDAES y el Programa Pascal de la UNSAM en el AMBA contribuye a echar alguna luz sobre estas preguntas. En ella se les propuso a las personas encuestadas que tomaran posici&oacute;n sobre una variedad de temas sociales,  de Seguridad, econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos, culturales y de g&eacute;nero. Para caracterizar a los encuestados se indag&oacute; sobre la opci&oacute;n de voto en las elecciones presidenciales de 2019 y la intenci&oacute;n de voto en las presidenciales de 2023, adem&aacute;s de su nivel educativo, la situaci&oacute;n laboral, la edad y el sexo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que los votantes de las dos coaliciones est&aacute;n divididos con bastante claridad en algunos temas. Suele aseverarse que la polarizaci&oacute;n en Argentina es principalmente afectiva, es decir que est&aacute; basada en sentimientos de animadversi&oacute;n contra el otro y de sobreestimaci&oacute;n de las cualidades del propio grupo: sentimientos de superioridad moral y descalificaci&oacute;n &eacute;tica del adversario (corrupto, autoritario) juegan en t&aacute;ndem. Sin embargo, <strong>nuestros datos muestran que existen tambi&eacute;n posiciones divergentes en temas centrales de la agenda, y que estas divisiones est&aacute;n claramente relacionadas con los votantes del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es com&uacute;n escuchar adem&aacute;s que son las agendas culturales, asociadas con temas de g&eacute;nero y derechos sexuales y reproductivos, los que generaron mayor divisi&oacute;n en nuestro pa&iacute;s en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. <strong>Por el contrario, nuestros datos muestran que los temas que m&aacute;s divisi&oacute;n generan entre votantes de ambas coaliciones son de ra&iacute;z econ&oacute;mico-distributiva: la mirada sobre los impuestos y sobre los planes sociales</strong>. Ante la afirmaci&oacute;n &ldquo;los impuestos en Argentina castigan al que le va bien&rdquo;, las posiciones extremas (muy de acuerdo y muy en desacuerdo) concentraron el mayor porcentaje de respuestas (aproximadamente un tercio en cada caso). Las diferencias entre las y los votantes del Frente de Todos y las y los votantes de Juntos por el Cambio son pronunciadas: 19% de quienes apoyan a la coalici&oacute;n peronista est&aacute;n muy de acuerdo con la afirmaci&oacute;n, contra el 47% de las y los votantes de Juntos por el Cambio. <strong>En cuanto a los planes sociales, s&oacute;lo un 8% de los votantes de Juntos por el Cambio en 2019 cree que &ldquo;los planes sociales son necesarios para que los m&aacute;s pobres puedan subsistir&rdquo;, frente a un 32% de los votantes del Frente de Todos.</strong>
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                Gráfico 1. Muy de acuerdo con la frase “Los impuestos en Argentina castigan al que le va bien” según opción de voto 2019.                            </span>
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                Gráfico 2. Muy de acuerdo con la frase “Los impuestos en Argentina castigan al que le va bien” según opción de voto 2023                            </span>
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            <span class="title">
                Gráfico 3. Opiniones con respecto a los planes sociales según opción de voto 2019                            </span>
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            <span class="title">
                Gráfico 4. Opiniones con respecto a los planes sociales según opción de voto 2023                            </span>
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        Los impuestos y los planes sociales son cuestiones distributivas centrales de la agenda pol&iacute;tica en Argentina: cu&aacute;nto dinero cobra el Estado a sus ciudadanos y ciudadanas, por un lado, y cu&aacute;nto invierte en inclusi&oacute;n de las franjas m&aacute;s precarias de los sectores populares, por el otro, es materia de divisi&oacute;n pronunciada entre votantes de ambas coaliciones. No es, por el contrario, tema de divisi&oacute;n dentro de cada coalici&oacute;n: no se advierten diferencias entre quienes elegir&iacute;an a Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner o a Alberto Fern&aacute;ndez en 2023, as&iacute; como tampoco entre quienes declaran que prefieren a Horacio Rodr&iacute;guez Larreta, a Mauricio Macri o a Patricia Bullrich.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no todo es divisi&oacute;n entre los votantes de una y otra coalici&oacute;n. Se mantiene un consenso contrario a que los servicios p&uacute;blicos sean gestionados por empresas. Asimismo, hay importantes consensos en materia cultural, con un sentido que podemos llamar &ldquo;progresista&rdquo;: en la agenda de g&eacute;nero y diversidades, <strong>la mayor&iacute;a de los votantes de ambas coaliciones tiene posiciones favorables a los derechos del colectivo LGTBQI+, tanto al casamiento entre personas del mismo sexo como a que puedan adoptar ni&ntilde;os.</strong>
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            <span class="title">
                Gráfico 5. Muy de acuerdo con la frase “Las parejas del mismo sexo tienen derecho a adoptar hijos” según opción de voto 2019                            </span>
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        Tambi&eacute;n identificamos un corrimiento punitivo generalizado hacia posiciones proclives a la &ldquo;mano dura&rdquo;, con un sesgo mayor (esperable) en la coalici&oacute;n de centro-derecha, pero con casi la mitad de los votantes de el Frente de Todos a favor de aplicar la pena de muerte &ldquo;en algunos casos&rdquo;. Pero al mismo tiempo, hay consenso entre los votantes de las dos coaliciones contrario al uso de armas por parte de los ciudadanos &ldquo;para defenderse de los delincuentes&rdquo;. En definitiva, buena parte de la sociedad argentina parece coincidir en una demanda al Estado para que castigue m&aacute;s severamente el delito, pero no para que la sociedad administre la violencia por sus propios medios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existe un tema en que la grieta se disipa: <strong>el descontento generalizado con las &eacute;lites, tanto pol&iacute;ticas como econ&oacute;micas.</strong> En la agenda pol&iacute;tica, predomina una mirada negativa de los pol&iacute;ticos por pensar &ldquo;s&oacute;lo en sus intereses&rdquo;. Ciertamente el n&uacute;cleo electoral cristinista (formado por quienes votar&iacute;an por Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner en 2023) tienen una mirada menos negativa de los pol&iacute;ticos que el resto, pero tomada en su conjunto la coalici&oacute;n peronista es muy cr&iacute;tica de la dirigencia. En cuanto al acuerdo con que &ldquo;las leyes no se aplican igual para los ricos que para el resto de la sociedad&rdquo;, aunque es una afirmaci&oacute;n menos compartida por los votantes de Juntos por el Cambio (en especial por quienes prefieren a Macri y a Bullrich), el descontento con el imperio de la igualdad ante la ley en Argentina tambi&eacute;n rompe la polarizaci&oacute;n (56% de los votantes de A. Fern&aacute;ndez en 2019 y 48% de los votantes de Macri en 2019 est&aacute;n muy de acuerdo con esta afirmaci&oacute;n). El fen&oacute;meno Milei en 2021 parece ser un primer emergente electoral de un caldo cr&iacute;tico que se sigue cociendo en la sociedad.
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                Gráfico 6. Muy de acuerdo con la frase “En Argentina las leyes no se aplican igual para los ricos que para el resto de la sociedad” según opción de voto 2019                            </span>
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                Gráfico 7. Muy de acuerdo con la frase “En Argentina, los políticos piensan sólo en sus intereses” según opción de voto 2019                            </span>
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        Ahora bien, tampoco los votantes de ambas coaliciones son homog&eacute;neos. Quienes seguir&iacute;an eligiendo a Alberto Fern&aacute;ndez en 2023 tienen posiciones bastante similares a quienes se inclinar&iacute;an por Horacio Rodr&iacute;guez Larreta en cuanto a la portaci&oacute;n de armas, la pena de muerte, la gesti&oacute;n privada de empresas de servicios p&uacute;blicos y la igualdad ante la ley. En todos los casos tienden a ocupar el centro pol&iacute;tico frente a posiciones m&aacute;s consistentemente de centroderecha/derecha en el caso de quienes votar&iacute;an a Macri o a Bullrich y de centro-izquierda/izquierda entre el electorado n&uacute;cleo de Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner. Se entiende por qu&eacute; las tensiones entre elegir el camino del centro o afianzar el perfil program&aacute;tico m&aacute;s definido hacia izquierda o derecha est&aacute; presente en las dos coaliciones.
    </p><p class="article-text">
        La agenda punitiva divide a las y los votantes de ambas coaliciones. Hay diferencias marcadas entre votantes de R. Larreta y votantes de Macri y Bullrich respecto de la pena de muerte y de la &ldquo;mano dura&rdquo;. Lo mismo sucede en las y los votantes del Frente de Todos entre cristinistas y no cristinistas. La grieta al interior del Frente de Todos respecto de la agenda punitiva contribuye a entender las dificultades de esa coalici&oacute;n para ofrecer una propuesta program&aacute;tica definida en temas de seguridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay divergencias propias de cada campamento electoral. En Juntos por el Cambio se observa un n&uacute;cleo privatista m&aacute;s definido representado por quienes votar&iacute;an por Macri o Bullrich en 2023. <strong>En el Frente de Todos, en tanto, la divisi&oacute;n m&aacute;s profunda se da en torno a la corrupci&oacute;n. Los y las posibles votantes cristinistas de 2023 creen en su mayor&iacute;a (65%) que &ldquo;la corrupci&oacute;n es un problema en Argentina, pero hay otros problemas m&aacute;s importantes&rdquo;. En tanto, quienes se inclinar&iacute;an por Alberto Fern&aacute;ndez en 2023 consideran mayoritariamente (66%) que &ldquo;los principales problemas de Argentina vienen de la corrupci&oacute;n&rdquo;.</strong> La centralidad de la corrupci&oacute;n en el diagn&oacute;stico de los problemas del pa&iacute;s y por tanto en la agenda p&uacute;blica genera divisi&oacute;n al interior del Frente de Todos. Esto ayuda a entender por qu&eacute; cada vez que la corrupci&oacute;n vuelve al centro de la escena se agudiza la polarizaci&oacute;n y el conflicto pol&iacute;tico, que tensiona no s&oacute;lo la relaci&oacute;n entre coaliciones, sino tambi&eacute;n la de los diferentes grupos de votantes del peronismo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Gráfico 8. Opiniones con respecto a la corrupción según opción de voto 2023                            </span>
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        En definitiva, la grieta a nivel de las &eacute;lites pol&iacute;ticas parece corresponder con divisiones en el electorado argentino. El conflicto tiene un fuerte componente distributivo: cu&aacute;nto debe recaudar el Estado y cu&aacute;nto debe gastar en sus ciudadanos m&aacute;s vulnerables es un asunto no saldado en la Argentina post 2001. Pero tambi&eacute;n hay tensiones al interior de cada coalici&oacute;n, a todas luces soslayados por las y los l&iacute;deres de cada una de ellas, que se esfuerzan por evitar los temas divisivos de sus votantes y por subrayar lo que los une.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de los consensos identificados es posible ubicar el conflicto pol&iacute;tico en mejores t&eacute;rminos; reconociendo, por caso, que hay problemas compartidos (una sociedad crecientemente punitiva) pero tambi&eacute;n avances transversales (en materia de g&eacute;nero y diversidades). Y desaf&iacute;os compartidos: que el Estado realice una gesti&oacute;n de los bienes p&uacute;blicos a la altura de los consensos no-privatistas, y que las &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas sepan que acecha un descontento transversal que podr&iacute;a erosionar el apego a la democracia y la confianza respecto de la igualdad ante la ley. 
    </p><p class="article-text">
        <em>GV/GC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriel Vommaro, Gabriel Kessler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/radiografia-electorado-argentino-unido-enojo-elites-separado-planes-sociales-e-impuestos_129_9415304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Sep 2022 03:03:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Radiografía del electorado argentino: unido en el enojo con las élites, separado por planes sociales e impuestos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Frente de Todos,Juntos,Polarización,Planes sociales,Impuestos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El centro es un sueño eterno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/centro-sueno-eterno_129_9305610.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2ce538f-5b68-406a-8684-91e4f5bd1617_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El centro es un sueño eterno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para el autor, las tendencias hacia la polarización, aunque sea asimétrica, se mantienen en el sistema político. El protagonismo nunca abandonado de Cristina Kirchner y la "estabilización inclusiva" de Massa que no puede esconder el ajuste.</p></div><p class="article-text">
        Antes del intento de magnicidio contra Cristina Kirchner, la discusi&oacute;n pasaba por la &ldquo;recuperaci&oacute;n de la centralidad&rdquo; pol&iacute;tica de la vicepresidenta, a partir de su inteligente contraofensiva en el juicio de Vialidad. Como el &laquo;Pierre Menard&raquo; de Borges, las plumas del an&aacute;lisis pol&iacute;tico volv&iacute;an a reescribir la novela de una centralidad que, en&nbsp;realidad, nunca hab&iacute;a perdido.<strong> Cristina Kirchner es una figura central de la pol&iacute;tica argentina desde hace por lo menos quince a&ntilde;os</strong>. La verdadera cuesti&oacute;n pasaba por determinar qu&eacute; significaba en t&eacute;rminos concretos esa centralidad: &iquest;centralidad en el peronismo?, indiscutible; &iquest;centralidad en el sistema pol&iacute;tico?, compartida, pero real; &iquest;centralidad en la sociedad?, es m&aacute;s complejo.
    </p><p class="article-text">
        A diez d&iacute;as del repudiable ataque que estremeci&oacute; a la Argentina, todo aquello parece historia antigua en un pa&iacute;s en el que arroj&aacute;s una semilla y nace una nueva coyuntura. Hoy, un fantasma acecha al universo de las interpretaciones:<strong> el espectro de la desconfianza o de la indiferencia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso parecen sugerir los primeros sondeos de opini&oacute;n realizados despu&eacute;s del atentado y que circulan en el planeta aparte de los politizados. Uno que dar&aacute; a conocer por estas horas la consultora <em>Zuban-C&oacute;rdoba y Asociados</em> y otro que divulg&oacute; en la semana la encuestadora <em>Trespuntocero</em>. Pese a que una mayor&iacute;a abrumadora asegura que las principales fuerzas pol&iacute;ticas deber&iacute;an arribar a alg&uacute;n acuerdo, <strong>el mismo porcentaje considera que es imposible.</strong> En unas jornadas tan cargadas de realismo ingl&eacute;s, vale recordar la definici&oacute;n de una mujer que fue tan o m&aacute;s importante que la longeva Isabel II en la historia reciente de Gran Breta&ntilde;a: Margaret Thatcher. &ldquo;A mi modo de ver el consenso parece ser el proceso de abandono de toda creencia, principio, valor y pol&iacute;tica en busca de algo en lo que nadie cree, pero a lo que nadie se opone&rdquo;, escribi&oacute; la &ldquo;Dama de hierro&rdquo; en sus memorias a las que titul&oacute; <em>Los a&ntilde;os de Downing Street.</em>
    </p><p class="article-text">
        Los mismos estudios se&ntilde;alan que otra porci&oacute;n importante de la poblaci&oacute;n <strong>descree de un eventual esclarecimiento del atentado</strong> y la divisi&oacute;n en torno a quienes consideran que <strong>&ldquo;el odio es el otro&rdquo; </strong>coincide exactamente con las intensidades de la grieta. 
    </p><p class="article-text">
        Los primeros pasos de la investigaci&oacute;n judicial y policial hicieron su aporte a la confusi&oacute;n general: celulares que se resetean solos; pruebas que se esfuman en el aire e informaci&oacute;n que se filtra en masa a la prensa sin importar cuan secreto sea el sumario. En este caso, no es un tema de discursos, sino de instituciones materiales concretas que integran el vidrioso aparato del Estado argentino.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la percepci&oacute;n no escapa al prisma de una polarizaci&oacute;n que fortalece sus &mdash;cada vez m&aacute;s reducidos&mdash; n&uacute;cleos duros y tambi&eacute;n contiene un &ldquo;centro&rdquo;, pero un centro que no cree en el milagro del consenso,<strong> sino que rechaza de manera creciente a todos y todas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        No solo las encuestas &mdash;con sus l&iacute;mites y distorsiones&mdash; grafican el estado de &aacute;nimo general. La actitud de las dirigencias pol&iacute;ticas en las coaliciones tradicionales &mdash;volviendo a base de sus posiciones cl&aacute;sicas, luego de un primer minuto de escozor&mdash; evidencia que algo perciben del clima. En este tango engrietado, ni la misa del final iba a salir: en la ceremonia &ldquo;por la paz y la fraternidad de los argentinos&rdquo; que se realiz&oacute; el s&aacute;bado en la Bas&iacute;lica de Luj&aacute;n,<strong> lo m&aacute;s parecido a un opositor fue&hellip; Eduardo Duhalde.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque suene determinista, el &ldquo;clima&rdquo; est&aacute; muy condicionado por un factor ineludible: <strong>la econom&iacute;a. </strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>Massa sobregirado</strong></h3><p class="article-text">
        Sergio Massa pas&oacute; la gorra en su gira por Estados Unidos y logr&oacute; destrabar (y ampliar) cr&eacute;ditos del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El v&iacute;nculo cultivado por mucho tiempo con Mauricio Claver-Carone, presidente del BID, habilit&oacute; los US$ 1.200 millones que le permiten reforzar las reservas Banco Central. Otros US$ 900 millones del Banco Mundial llegar&aacute;n en los pr&oacute;ximos seis meses. El lunes, Massa y su equipo se reunir&aacute;n con la directora gerenta del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, para rendir examen e informar las buenas nuevas. Representantes de varias multinacionales con quienes se reuni&oacute; (Volkswagen, Whirpool, Chevron, ExxonMobil o Total) le prometieron inversiones en distintas &aacute;reas. Massa, que sabe venderse caro cuando m&aacute;s barato est&aacute;, publicit&oacute; sus logros con promotores hasta en los rincones menos pensados. 
    </p><p class="article-text">
        La diferencia que perciben los hombres de negocios &mdash;comparada con la fallida gesti&oacute;n de Mart&iacute;n Guzm&aacute;n&mdash; es el apoyo casi incondicional del kirchnerismo al programa de ajuste presentado bajo el eufemismo de un &ldquo;plan de estabilizaci&oacute;n&rdquo;. Hasta el diputado y economista Itai Hgaman del Frente Patria Grande (al que tambi&eacute;n pertenece Juan Grabois) <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/itai-hagman-desafio-massa-estabilizar-economia-producir-ajuste-bolsillo-gente_1_9294288.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">habl&oacute;</a> &mdash;con el lenguaje &ldquo;t&eacute;cnico&rdquo; de un Gabriel Rubinstein&mdash; de la necesidad de apoyar el programa econ&oacute;mico e improvis&oacute; una curiosa diferenciaci&oacute;n: estabilizaci&oacute;n inclusiva o estabilizaci&oacute;n excluyente. Olvid&oacute; un detalle:<strong> todas las experiencias de &ldquo;estabilizaciones&rdquo; que se conocen en la historia &mdash;</strong><em><strong>urbi et orbi&mdash;</strong></em><strong> son por naturaleza excluyentes. </strong>La que llevan adelante el t&aacute;ndem Massa-Rubinstein no es la excepci&oacute;n. A la fenomenal transferencia de ingresos que tiene lugar por diferentes v&iacute;as (inflaci&oacute;n, tarifazos, &ldquo;d&oacute;lar soja&rdquo;) la pueden contar como quieran, pero tiene un solo nombre: <strong>ajuste</strong>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo confirman pr&aacute;cticamente todos los datos que se divulgan cotidianamente: el &uacute;ltimo fue el &iacute;ndice Ripte &mdash;medido por el Ministerio de Trabajo&mdash; que estim&oacute; que en julio los salarios formales variaron 5,3% y<strong> perdieron m&aacute;s de dos puntos porcentuales en relaci&oacute;n con el 7,4% de inflaci&oacute;n.</strong> La consultora <em>PxQ</em> estim&oacute; en su &uacute;ltimo informe que la inflaci&oacute;n de agosto fue de 6,8%, mientras que el &iacute;ndice de precios en el Gran Buenos Aires subi&oacute;, seg&uacute;n el registro que realiza mensualmente Ecolatina, un 6,7% en el mismo mes. El Indec dar&aacute; a conocer esta semana los datos oficiales.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo, est&aacute; en duda si la &ldquo;estabilizaci&oacute;n&rdquo; massista merece ese nombre o es un nuevo emparche general para el naufragio actual. Un economista escuchado entre quienes integran eso que llaman &ldquo;los mercados&rdquo; equilibra el optimismo de la voluntad de Sergio Massa con el pesimismo de los n&uacute;meros duros: &ldquo;Tenemos el nivel m&aacute;s bajo de reservas desde el 2001; una inflaci&oacute;n arriba del 90% que es una cuesti&oacute;n de otro orden, no un simple &lsquo;problema inflacionario&rsquo;; la medida que beneficia a los sojeros es como darle un caramelo a un chico, &iquest;c&oacute;mo se lo sac&aacute;s?, adem&aacute;s, como mucho, Massa logr&oacute; adelantar algo de ventas y es inconcebible que con la soja en los precios actuales estemos contando las monedas&rdquo;, sentenci&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Presenciamos el crecimiento del PBI como en los mejores a&ntilde;os y la distribuci&oacute;n del ingreso como en los peores. <strong>Y una forma muy particular de evitar la devaluaci&oacute;n: devaluando a la carta. </strong>Eso y no otra cosa fue la &ldquo;promoci&oacute;n primavera&rdquo; para los due&ntilde;os del poroto m&aacute;gico, combinado con la aceleraci&oacute;n de las microdevaluaciones que realiza diariamente el Banco Central y que, de acuerdo al ritmo que lleva en lo que va de septiembre, <strong>apunta al 7% para todo el mes</strong>, r&eacute;cord en mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Esas son las &ldquo;condiciones de recepci&oacute;n&rdquo; de los discursos (de odio o no): una sociedad abrumada por la crisis infinita que lleva a&ntilde;os, con una porci&oacute;n considerable que en la coyuntura hace malabares para llegar a fin de mes.
    </p><p class="article-text">
        Condiciones poco tenidas en cuenta por quienes examinan la ascendencia de los &ldquo;discursos de odio&rdquo; o la indiferencia ante la gravedad de los hechos. Con destacables excepciones, como la del investigador Ariel Wilkis que <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/sabag-montiel-hijo-legitimo-economia-popular_129_9300758.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ampli&oacute; el an&aacute;lisis</a> de lo que en <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/odio-causas_129_9287605.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta misma columna</a> la semana pasada llamamos un proceso &ldquo;individuaci&oacute;n social&rdquo; y alert&oacute;: &ldquo;Los discursos sobre el discurso del odio corren el riesgo de llevarse por delante la sociedad y tramar una pol&iacute;tica moral sin cambio social&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Latinoamericanizaci&oacute;n y &ldquo;polarizaci&oacute;n asim&eacute;trica&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        La consolidaci&oacute;n (y en algunas &aacute;reas, la profundizaci&oacute;n) del neoliberalismo, la crisis que se arrastra desde hace una d&eacute;cada, el ajuste eterno que ya lleva seis a&ntilde;os, el aumento de la desigualdad, la dualizacion de la clase trabajadora, la pobreza y la indigencia (todos procesos fortalecidos por el impasse pand&eacute;mico) profundizaron la tendencia a la &ldquo;latinoamericanizaci&oacute;n&rdquo; de la Argentina. Frente a esa realidad de cambios en la estructura social, surge un interrogante l&iacute;cito: <strong>&iquest;Por qu&eacute; no iban a cambiar tambi&eacute;n sus estructuras pol&iacute;ticas? </strong>El protobolsonarismo que habita y crece en las fronteras radicalizadas de Juntos por el Cambio difuminando sus fronteras con las huestes de los libertarianos puede tener ra&iacute;ces m&aacute;s profundas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la idea de un giro unilateral hacia la derecha o la ultraderecha puede ser desacertada y, sobre todo, desorientadora. Las tendencias a la polarizaci&oacute;n se sostienen, aunque sea en forma de <strong>&ldquo;polarizaci&oacute;n asim&eacute;trica&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La definici&oacute;n fue usada por acad&eacute;micos norteamericanos para explicar las &uacute;ltimas transformaciones de sus sistemas pol&iacute;ticos (aunque tambi&eacute;n se utiliz&oacute; en latitudes tan diferentes como Espa&ntilde;a o Colombia): el fen&oacute;meno describe que si bien los dos partidos han tenido movimientos importantes en el espectro ideol&oacute;gico con respecto al centro<strong>, el partido Republicano ha girado proporcionalmente m&aacute;s hacia la derecha que lo que el Dem&oacute;crata ha avanzado hacia la izquierda. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s, en el escenario pol&iacute;tico existe una centroizquierda contenida (hasta ahora) en el Frente de Todos, en el que los talibanes de la moderaci&oacute;n se hicieron del mando, pero adem&aacute;s, una &ldquo;extrema izquierda&rdquo; (el FITU con guarismos destacados en provincias como Jujuy o el conurbano bonaerense), y en el terreno social, una extendida organizaci&oacute;n sindical de ocupados, desocupados o informales que nadie pudo desmantelar. 
    </p><p class="article-text">
        No advertir los desplazamientos hacia la derecha puede ser un error tan unilateral como su contrario: no distinguir sus posibles contratendencias. No s&oacute;lo por una cuesti&oacute;n de an&aacute;lisis, sino de relaciones de fuerza, dato esencial para la acci&oacute;n pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Rosso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/centro-sueno-eterno_129_9305610.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Sep 2022 03:01:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El centro es un sueño eterno]]></media:title>
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