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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Gabriel García Márquez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/gabriel-garcia-marquez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Gabriel García Márquez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una novela familiar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/novela-familiar_129_12308141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93f04c47-a33e-44b5-84e3-95e64dc593e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118030.jpg" width="471" height="265" alt="Una novela familiar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras las novelas del siglo XIX daban a la familia por sentada y las del siglo XX exploraban las fisuras de ese modelo, la literatura del siglo XXI está obligada a mirarla como un objeto extraño: un artefacto que ya no encaja del todo en nuestras vidas.</p></div><p class="article-text">
        El a&ntilde;o que viene quiero escribir una novela familiar: me refiero a una de esas novelas en las que hay varios protagonistas, todos de la misma familia, y de distintas generaciones. Como pas&oacute; con mi libro anterior, les tocar&aacute; a los lectores y lectoras de esta columna ser testigos involuntarios de mis lecturas y devaneos en el camino a ese libro que nadie sabe todav&iacute;a si llegar&aacute; a existir, pero bueno, una no tiene tres cabezas para andar pensando en tantas cosas distintas. O m&aacute;s bien, incluso si una tiene abiertos tres anotadores todos los anotadores son el mismo anotador. 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima novela familiar que le&iacute; la coment&eacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/pie-afuera-mundo_129_12156315.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta columna</a>: fue <em>Las correcciones </em>de <strong>Jonathan Franzen</strong>, que sigue la historia de dos generaciones, un matrimonio de padres y sus tres hijos adultos. Si me pongo a pensar, creo que la anterior que hab&iacute;a le&iacute;do es <em>Fortuna</em>, de <strong>Hern&aacute;n D&iacute;az</strong>, que probablemente sea tambi&eacute;n una de las novelas familiares m&aacute;s recientes. Siempre es dif&iacute;cil hacer este tipo de generalizaciones, pero no creo que la novela familiar sea un g&eacute;nero tan popular en esta &eacute;poca como lo era hace cien o doscientos a&ntilde;os. Muchos cl&aacute;sicos absolutos de la novela pertenecen a este g&eacute;nero: <em>Ana Karenina</em>, <em>Cien a&ntilde;os de soledad</em>,<em> Cumbres borrascosas</em> y <em>Pastoral americana</em>, por mencionar solo algunas que le&iacute; y que me gustan mucho. Hoy, en cambio, tengo la sensaci&oacute;n de que las grandes novelas hablan de parejas, o de aprendizajes personales, o de maternidad, o paternidad, perder a tu mam&aacute; o a tu pap&aacute;, incluso pueden hablar de amistades; pero hay un foco, quiz&aacute;s, en las relaciones uno a uno. Un foco en el sentido literal, un <em>close up</em>: nos interesan las sutilezas y los detalles m&iacute;nimos de una relaci&oacute;n, m&aacute;s que esa especie de pertenencia vaga e incierta (ese<em> parecido de familia</em>) que se arma entre los miembros de un mismo &aacute;rbol geneal&oacute;gico. 
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        Es curioso; cuando pienso en la vida de una persona creo que es muy dif&iacute;cil armar con eso una novela, m&aacute;s all&aacute; de las mil millones de autoficciones que leemos y escribimos todos los d&iacute;as. La vida de una persona, creo, no se presta en t&eacute;rminos de estructura para armar una novela con principio y final; hay que inventarle una estructura, porque el punto de vista de esa persona tiene algo de infinito. De la propia vida no podemos contar ni el principio ni el final; cualquier comienzo o cierre que se elija es profundamente arbitrario. 
    </p><p class="article-text">
        En alg&uacute;n sentido con las familias pasa lo mismo (aunque <em>Cien a&ntilde;os de soledad</em> intenta hacer eso: contar el principio y el final de un apellido). En otro, hay algo que se siente un poquito m&aacute;s estructurado, aunque sea porque el n&uacute;mero m&aacute;gico de la narraci&oacute;n, en mi humilde y cuadrada opini&oacute;n, es el tres (por la introducci&oacute;n, el conflicto y el desenlace). En general son tres las generaciones que llegan a convivir en una familia; es f&aacute;cil sentir de chico que uno es el desenlace de una historia que empez&oacute; mucho antes, y ver c&oacute;mo un d&iacute;a nos convertimos en el conflicto. Pienso que de lo m&aacute;s extra&ntilde;o de la maternidad debe ser ir intuyendo el siguiente paso; la sensaci&oacute;n de que una tambi&eacute;n es la preparaci&oacute;n para la vida de otro, de que una puede ser, adem&aacute;s de protagonista, pr&oacute;logo. 
    </p><p class="article-text">
        Iba a empezar esta serie de columnas (que ser&aacute;n salteadas, espor&aacute;dicas: tampoco quiero aburrir insistiendo todas las semanas con mi proyectito) con una relectura de <em>Mansfield Park</em>, una de las primeras novelas familiares que le&iacute;, pero creo que mejor introducir una variable qu&eacute; estar&aacute; rondando todo el asunto: qu&eacute; significa querer escribir una novela familiar en el momento en que todos hablan de las familias. De la crisis de la familia, de la crisis de la natalidad, de la pregunta por qu&eacute; es una familia, qu&eacute; puede reemplazarla o para qu&eacute; sirve. En la &eacute;poca en que se escribi&oacute; <em>Mansfield Park</em> las familias eran fundamentalmente dos cosas: organizaciones productivas y redes de cuidado. Los hijos eran mano de obra para sus padres, heredaban sus oficios o sus propiedades para manejarlas; quienes llegaban a ancianos viv&iacute;an en las mismas casas que sus hijos. Una solterona como <strong>Jane Austen</strong>, que hoy ser&iacute;a una de esas mujeres sin familia y llenas de gatos que denigra <strong>Donald Trump</strong>, estaba dedicada a cuidar a sus sobrinos; probablemente cumpl&iacute;a con tantas tareas de cuidado como su hermana casada, m&aacute;s all&aacute; de que su posici&oacute;n les permitiera mantener a unos algunos sirvientes. 
    </p><p class="article-text">
        De esas dos cosas que eran las familias en el siglo XIX ya definitivamente no son la primera; el trabajo productivo est&aacute; divorciado de la dimensi&oacute;n familiar. Lo segundo est&aacute; un poco por verse; los cuidados de los ancianos est&aacute;n en las clases medias y altas, casi totalmente tercerizados; los de los ni&ntilde;os mucho menos, pero ya no es obligatorio tenerlos, ni casarse y &ldquo;armar familia&rdquo; (o mantenerla armada) para tenerlos. 
    </p><p class="article-text">
        Las grandes novelas familiares del siglo XIX dan a la familia por hecha: la piensan, pero a la vez la suponen. La angustia de escribir sobre la familia en el siglo XIX es la angustia de lo inescapable; la del siglo XX, en cambio, es la angustia opuesta. Escribir una novela familiar en el siglo XXI es necesariamente mirarla como a un artefacto extra&ntilde;o, como uno de esos muebles gigantes que ten&iacute;an las abuelas y ya no entran en nuestros departamentos diminutos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/novela-familiar_129_12308141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 May 2025 04:31:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una novela familiar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jonathan Franzen,Hernán Díaz,Gabriel García Márquez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El puñetazo que Vargas Llosa le pegó a García Márquez y partió la literatura latinoamericana en dos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/punetazo-vargas-llosa-le-pego-garcia-marquez-partio-literatura-latinoamericana_1_12219700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/578a089b-a46b-4020-b3f2-e26fa7ceec7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El puñetazo que Vargas Llosa le pegó a García Márquez y partió la literatura latinoamericana en dos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El golpe acabó con una década de amistad en la que ambos escritores vivieron a tan solo unas calles en el barrio de Sarrià de Barcelona.</p><p class="subtitle">Muere Mario Vargas Llosa, último gran exponente del 'boom latinoamericano'
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/murio-nobel-literatura-mario-vargas-llosa_1_12218954.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Vargas Llosa</a> y <strong>Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez</strong> fueron amigos durante cerca de una d&eacute;cada, hasta que un pu&ntilde;etazo lo cambi&oacute; todo. El sonado golpe tuvo lugar el <strong>12 de febrero de 1976</strong>, en el auditorio de la C&aacute;mara Nacional de la Industria Cinematogr&aacute;fica de M&eacute;xico.<strong> &ldquo;&iexcl;'Esto es por lo que le dijiste a Patricia!&rdquo;</strong>, le reclam&oacute; el escritor peruano fallecido este domingo haciendo referencia a la que fuera su esposa, Patricia Llosa; antes de dejar inconsciente, sangrando, al autor de <em>Cien a&ntilde;os de soledad</em>. El tortazo rompi&oacute; para siempre la estrecha relaci&oacute;n entre dos de los m&aacute;ximos referentes del 'boom latinoamericano'.
    </p><p class="article-text">
        Los escritores hab&iacute;an acudido al estreno del documental <em>La odisea de los Andes</em>, cuyo guion hab&iacute;a escrito Vargas Llosa, que narraba la conocida como 'tragedia de los Andes'. La 'odisea' que acompa&ntilde;&oacute; al equipo de rugby que se estrell&oacute; en 1972 en la cordillera, y aguant&oacute; durante meses bajo la nieve aliment&aacute;ndose de los cuerpos de sus compa&ntilde;eros. La misma historia que, primero ser&iacute;a relatada desde la ficci&oacute;n en <em>&iexcl;Viven!</em> (Frank Marshall, 1993), y con la que el cineasta espa&ntilde;ol Juan Antonio Bayona triunf&oacute; adaptando <em>La sociedad de la nieve</em>, el libro en el que Pablo Vierci se acerc&oacute; a la experiencia real de los supervivientes, a quienes pudo entrevistar.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de los dos autores lleg&oacute; a confirmar cu&aacute;l hab&iacute;a sido el motivo de la disputa, ni si esta se debi&oacute; al supuesto escarceo que Garc&iacute;a M&aacute;rquez habr&iacute;a tenido con la esposa de Vargas Llosa. Tampoco cu&aacute;les fueron las palabras dirigidas a su pareja que el segundo recrimin&oacute; al primero, pero s&iacute; que nunca m&aacute;s volvieron a ser amigos. El episodio fue recogido por el escritor peruano Jaime Bayly en su novela<em> Los genios</em> (Galaxia Gutenberg), publicada en 2023. El autor cont&oacute; que Patricia Llosa &ndash;mujer y prima hermana de Vargas Llosa&ndash; conoci&oacute; al colombiano en 1975, en un encuentro literario al que este acudi&oacute; con su mujer. &ldquo;All&iacute; pasaron cosas&rdquo;, apunt&oacute; Jaime Bayly, que tambi&eacute;n reconoci&oacute; que aun as&iacute; no ten&iacute;a &ldquo;pruebas&rdquo; que confirmaran el porqu&eacute; de la pelea.
    </p><p class="article-text">
        El pu&ntilde;etazo fue inmortalizado por el fot&oacute;grafo Rodrigo Moya, que public&oacute; en <em>La Jornada</em> su testimonio sobre lo sucedido, en un texto que titul&oacute; <a href="https://aristeguinoticias.com/1704/kiosko/la-terrifica-historia-de-un-ojo-morado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La terror&iacute;fica historia de un ojo morado</em></a>. &ldquo;Con una fuerte hemorragia &ndash;el ojo cerrado y en estado de shock&ndash; Mercedes y amigos de Gabo lo condujeron a su casa en el Pedregal. Se trataba de evitar cualquier esc&aacute;ndalo, y el internamiento hospitalario no habr&iacute;a pasado desapercibido. Mercedes me describi&oacute; el tratamiento con bistecs sobre el ojo, que le hab&iacute;a aplicado toda la noche a su vapuleoso esposo para absorber la hemorragia&rdquo;, escribi&oacute; Moya.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n indic&oacute;, la pareja de Garc&iacute;a M&aacute;rquez no cesaba de repetir: &ldquo;Mario es un celoso est&uacute;pido&rdquo;. Fue el propio escritor colombiano el que le pidi&oacute; que inmortalizada el hematoma. Unas im&aacute;genes que solicit&oacute; que le guardara y que no vieron la luz hasta su ochenta cumplea&ntilde;os, cuando el fot&oacute;grafo consider&oacute; &ldquo;correcta&rdquo; su publicaci&oacute;n y la del texto con la que lo acompa&ntilde;&oacute;. Su &ldquo;comentario sobre el terr&iacute;fico encuentro entre dos grandes escritores, uno de izquierda, y otro de contundentes derechazos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una amistad fraguada en Barcelona</h2><p class="article-text">
        Los ganadores del Nobel se conocieron en el aeropuerto de Caracas en agosto de 1967. Entonces el peruano, que ya era un autor aclamado por la cr&iacute;tica, ten&iacute;a 31 a&ntilde;os; mientras que el colombiano, de 40, acababa de lograr su gran hito con el &eacute;xito de <em>Cien a&ntilde;os de soledad</em>. Los escritores terminaron por hacerse muy amigos, en especial gracias al periodo en el que vivieron a tan solo treinta metros en la ciudad de Barcelona, en el barrio de Sarri&agrave;. En esta &eacute;poca publicaron respectivamente <em>El oto&ntilde;o del patriarca </em>y <em>Pantale&oacute;n y las visitadoras</em>.
    </p><p class="article-text">
        En la ciudad condal escribi&oacute; Vargas Llosa <em>Historia de un deicidio</em>, que bas&oacute; en el trabajo que hab&iacute;a realizado para su tesis doctoral, en la que analiz&oacute; la obra de Garc&iacute;a M&aacute;rquez. Su amistad que qued&oacute; igualmente reflejada en <em>Las cartas del Boom</em>, un recopilatorio de la correspondencia intercambiada entre Julio Cort&aacute;zar, Carlos Fuentes, Garc&iacute;a M&aacute;rquez y Vargas Llosa. Los todav&iacute;a amigos, c&oacute;mplices de revoluci&oacute;n narrativa que cambi&oacute; la literatura en espa&ntilde;ol, continuaron su amistad en Par&iacute;s. All&iacute; coincidieron con sus respectivas parejas, Patricia Llosa y Mercedes Barcha, y fue donde podr&iacute;a haberse empezado a fraguar su enemistad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/punetazo-vargas-llosa-le-pego-garcia-marquez-partio-literatura-latinoamericana_1_12219700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Apr 2025 09:39:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Mario Vargas Llosa,Gabriel García Márquez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Cien años de soledad", la mejor adaptación posible confirma que la obra de García Márquez es inalcanzable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/cien-anos-soledad-mejor-adaptacion-posible-confirma-obra-garcia-marquez-inalcanzable_1_11894454.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be08f944-8549-4cd9-8479-cad35847f729_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Cien años de soledad&quot;, la mejor adaptación posible confirma que la obra de García Márquez es inalcanzable"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es muy complicado hacer una traslación de la obra de Gabriel García Márquez mejor que la que propone Netflix, todo un logro para la ficción en español. A la vez, es la prosa del escritor la que le confiere su valor</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, frente al pelot&oacute;n de fusilamiento, el coronel Aureliano Buend&iacute;a hab&iacute;a de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llev&oacute; a conocer el hielo&rdquo;. Pocos comienzos tan m&aacute;gicos e hipn&oacute;ticos existen en la historia de la literatura como el de <em><strong>Cien a&ntilde;os de soledad</strong></em>, la obra maestra de <strong>Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez</strong>. En apenas unas l&iacute;neas el escritor consigue dejar claro el estilo de una prosa de una belleza descomunal, que cabalga entre lo narrativo y lo po&eacute;tico, y que convierte algo tan cotidiano como un pedazo de hielo en un elemento de corte fant&aacute;stico que muestra tambi&eacute;n, de alguna forma, los primeros coqueteos de la novela con eso que luego se llamar&iacute;a realismo m&aacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        La profundidad de <em>Cien a&ntilde;os de soledad</em> y su extensi&oacute;n que abarca var&iacute;as l&iacute;neas de descendencia de los Buend&iacute;a siempre hab&iacute;an sido dos de los motivos por los que se la puso el adjetivo de <strong>inadaptable</strong>. Era una de esas novelas que parec&iacute;an imposibles de ser trasladadas a im&aacute;genes. Pero no era solo una cuesti&oacute;n de tama&ntilde;o y densidad, sino principalmente de estilo: &iquest;c&oacute;mo se pod&iacute;a mostrar en una imagen las palabras tan hermosas con las que Garc&iacute;a M&aacute;rquez describe todo lo que ocurre en su imaginada Macondo? La respuesta la deja clara la adaptaci&oacute;n en formato de serie que <strong>Netflix</strong> ha realizado con el apoyo de los hijos del autor. <strong>No se pod&iacute;a</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La s&uacute;per producci&oacute;n comienza con la voz en <em>off</em> que dice esas primeras frases de la obra mientras presenta a Aureliano imagin&aacute;ndose de peque&ntilde;o frente al hielo. Es un momento precioso y emocionante. Lo es porque uno escucha aquellas palabras que siempre se imagin&oacute; en su cabeza por primera vez convertidas en carne. Y es en ese primer segundo cuando uno entiende que lo que realmente emociona de <em>Cien a&ntilde;os de soledad</em>, m&aacute;s que su historia, es la forma en la que Gabo la escribi&oacute;. Inigualable. Insuperable.
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                Claudio Cataño en &#039;Cien Años de Soledad&#039;                            </span>
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        <em>Cien a&ntilde;os de soledad</em>, la serie, lo sabe. Es consciente y no lo esconde. Por ello mantiene en los momentos m&aacute;s trascendentales esa narraci&oacute;n omnisciente que sobrevuela por encima de todo. Es una decisi&oacute;n honesta y acertada, pero que tambi&eacute;n plantea la gran duda: &iquest;era necesario hacer esta serie si lo que funciona mejor es la palabra? <strong>Garc&iacute;a M&aacute;rquez se opuso siempre a realizar una pel&iacute;cula sobre su novela</strong>. De hecho, en varias ocasiones cont&oacute; que eran las tramas que hab&iacute;a intentado vender en forma de guiones, basadas en las tradiciones orales que escuchaba a su familia y conocidos, las que conformaron la historia al haber sido rechazadas por los productores audiovisuales.
    </p><h2 class="article-text">Sentimientos encontrados ante el logro de la adaptaci&oacute;n </h2><p class="article-text">
        Es cierto que en el momento en el que <em>Cien a&ntilde;os de soledad</em> quiso ser adaptada hubiera sufrido dos grandes males. El primero, es que lejos del <em>boom</em> de la ficci&oacute;n habr&iacute;a sido una pel&iacute;cula. Algo que hubiera sido un fracaso estrepitoso. En tres horas es imposible condensar ni una mil&eacute;sima parte del esp&iacute;ritu y la trama de la obra original. El segundo, es que para levantar una ficci&oacute;n tan ambiciosa como esta, que requiere reconstruir Macondo, hubiera sido, casi seguro, rodada en ingl&eacute;s. El escritor siempre dijo que eso era impensable, y la condici&oacute;n que pusieron sus herederos era que deb&iacute;a ser en espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es, y eso es algo importante. Que <em>Cien a&ntilde;os de soledad</em> exista <strong>es un &eacute;xito para la ficci&oacute;n hablada en espa&ntilde;ol</strong>. Que se haya hecho con tantos medios, con los mejores profesionales y con tanto gusto es digno de aplauso. Se nota en cada fotograma, en la fotograf&iacute;a, en la direcci&oacute;n art&iacute;stica, en la banda sonora&hellip; Todo desprende un amor sincero y enorme hacia la obra original. Eso hace que uno asista a estos primeros ocho episodios (que conforman la mitad de la adaptaci&oacute;n) ante <strong>sentimientos encontrados</strong>. Los que le dicen que Gabo nunca quiso que se adaptara. Lo que siente al confirmar que son sus palabras escritas las que todo lo elevan. Enfrentadas a la emoci&oacute;n de ver en im&aacute;genes y con tal poder&iacute;o lo que so&ntilde;&oacute;. Escucharlas en espa&ntilde;ol. No solo eso, con acento colombiano, como las pens&oacute; Gabo.
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        La adaptaci&oacute;n de <em>Cien a&ntilde;os de soledad</em> es la mejor adaptaci&oacute;n posible. Es muy complicado hacerlo mejor. Puede que imposible. Tambi&eacute;n es la constancia definitiva de que la obra maestra de Garc&iacute;a M&aacute;rquez es inalcanzable. Aun as&iacute; <strong>la serie se eleva en momentos hasta rozarla con los dedos</strong>, como en las m&aacute;gicas elipsis y transiciones. O en el momento en el que entra en juego la parte m&aacute;s pol&iacute;tica de la obra, con la llegada de los partidos pol&iacute;ticos y las elecciones a Macondo. En ese sentido, se sienten mucho m&aacute;s especiales los cap&iacute;tulos dirigidos por <strong>Laura Mora</strong> (directora que ya manifest&oacute; un gusto por algo similar al realismo m&aacute;gico en la excelente pel&iacute;cula <em>Los reyes del mundo</em>), que los rodados por <strong>&Aacute;lex Garc&iacute;a</strong>, que se basan m&aacute;s en la espectacularidad.
    </p><p class="article-text">
        Aciertan en no subrayar tampoco los elementos del realismo m&aacute;gico, sino en adoptarlos como algo natural dentro del propio estilo de la serie, que tambi&eacute;n gravita siempre en un terreno casi imaginado, en parte al estar marcados y dirigidos por la voz en <em>off</em>. Estos momentos suelen ir acompa&ntilde;ados de dicha voz creando momentos que se alejan del riesgo de acabar convertidos en un anuncio de colonia preciosista. Por supuesto la lluvia de flores amarillas es uno de los cl&iacute;max dram&aacute;ticos de esta primera parte (por el acontecimiento que lleva aparejado y que los lectores de la novela ya sabr&aacute;n). Aciertan tambi&eacute;n en el reparto, que se asemejan a c&oacute;mo uno pens&oacute; en muchos de los personajes, especialmente en el espigado, apuesto y taciturno Aureliano de mayor al que interpreta <strong>Claudo Cata&ntilde;o</strong>. O esa fuerza de la naturaleza que es <strong>Marleyda Soto</strong> como &Uacute;rsula en su vejez.
    </p><p class="article-text">
        Aunque suene a lugar com&uacute;n &ndash;hab&iacute;a un chiste al respecto en la gran <em>El sol del futuro</em>, de Nanni Moretti&ndash;, que <em>Cien a&ntilde;os de soledad</em> se vaya a ver en 190 pa&iacute;ses <strong>es un logro para la literatura en espa&ntilde;ol y para la ficci&oacute;n</strong>. Har&aacute; que muchos quieran leer por primera vez una obra insuperable, y a los ya enamorados har&aacute; que la quieran releer casi a la vez que disfrutan de estos primeros ocho episodios que se beben con gusto, que hasta emocionan y que acaban en alto para que el espectador quiera seguir acompa&ntilde;ando a los Buend&iacute;a en su repaso por la historia de Colombia a trav&eacute;s de ese Macondo inventado que no era m&aacute;s que un trasunto con el que Gabo radiografi&oacute; una forma de ser y a todo un pa&iacute;s entero.
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      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Dec 2024 09:42:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Cien años de soledad", la mejor adaptación posible confirma que la obra de García Márquez es inalcanzable]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Series,Netflix,Gabriel García Márquez]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Elogio de las piedras, algunos libros de marzo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/elogio-piedras-libros-marzo_129_10988599.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfc24ce7-40cb-421e-a211-c36138b86a16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elogio de las piedras, algunos libros de marzo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">El imán de los ritos, las series de marzo</p></div><p class="article-text">
        <strong>Uno.</strong> <em>&ldquo;Es palo, es piedra, es el fin del camino&rdquo;.</em> As&iacute; empieza una de las canciones m&aacute;s lindas de la historia en una de las enumeraciones m&aacute;s lindas de la historia. <strong>Tom Jobim escribi&oacute; </strong><em><strong>Aguas de marzo</strong></em><strong> en Po&ccedil;o Fundo, la casa-refugio que mand&oacute; a construir en la d&eacute;cada del &lsquo;70 a un par de horas de R&iacute;o de Janeiro, frente a un r&iacute;o</strong>. Un proyecto de vida. El mito dice que, por consejo m&eacute;dico y porque necesitaba un lugar de reposo, se la encarg&oacute; al arquitecto <strong>Wilfred Cordeiro</strong>, un amigo de su infancia, con algunas especificaciones: el sol ten&iacute;a que pegar en las ventanas de las habitaciones por la ma&ntilde;ana, las paredes que daban al sur deb&iacute;an ser ciegas para evitar los efectos del viento y de la lluvia del verano, los ambientes ten&iacute;an que estar en altura, apartados del suelo para que no se filtrara la humedad; el techo ten&iacute;a que tener tejas rojas. <em>Aguas de marzo</em> apareci&oacute; de repente, seg&uacute;n los investigadores brasile&ntilde;os <strong>Wagner Homem</strong> y <strong>Luiz Roberto Oliveira</strong>, cuando el artista ten&iacute;a dos preocupaciones encima: la composici&oacute;n de <em>Matita per&ecirc;</em>, otra de sus canciones, y el avance de las obras de aquella construcci&oacute;n. <em>Aguas de marzo</em> se grab&oacute; y se escuch&oacute; por todos lados. Qued&oacute; inmortalizada, entre otras, en la versi&oacute;n del propio Jobim con Elis Regina <strong>(Frank Sinatra afirm&oacute; que ese registro particular, que aparece en el disco </strong><em><strong>Elis &amp; Tom </strong></em><strong>de 1974, es &ldquo;lo m&aacute;s cercano a la perfecci&oacute;n&rdquo; que escuch&oacute; jam&aacute;s)</strong>. Para algunos expertos, la canci&oacute;n va siguiendo el v&eacute;rtigo de la construcci&oacute;n de una casa, ese plan que nunca se termina de ver completo y que apenas se asoma de a pedacitos. Un proyecto que salpica a martillazos y protege al mismo tiempo, ladrillo por ladrillo. Un <em>clan de ritmos rotos</em>, una sensaci&oacute;n que se escapa, un impulso que hace fuerza por convertirse en palabras o fragmentos: palo, piedra, camino.
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                Elis Regina y Tom Jobim, en un documental que los tiene como protagonistas.                            </span>
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        <strong>Dos.</strong> <em>&ldquo;Te levant&aacute;s cada d&iacute;a y no sab&eacute;s por d&oacute;nde va a venir el palo&rdquo;</em>, <em>&ldquo;No hay palabras&rdquo;</em>, <em>&ldquo;Es una impotencia muy dif&iacute;cil de describir&rdquo;</em>. En ese sentido iban los comentarios que escuch&eacute; esta semana infernal de marzo. V<strong>en&iacute;an de compa&ntilde;eros de viejos trabajos, personas admiradas, amigos y amigas querid&iacute;simos.</strong> Est&aacute;bamos frente a <em>T&eacute;lam</em> (digresi&oacute;n en plan <em>Yo y Platero</em>: <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/perras-suicidas-rosario-maestros-inesperados_129_9296332.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mi casa del sol naciente, la de las primeras veces, la de los maestros</a>, <strong>la de una fe perdida</strong>). Nadie pod&iacute;a encontrar las palabras, ah&iacute;, justo, en la casa de las palabras, el lugar de la parte por el todo; <strong>en la puerta de esa f&aacute;brica de ladrillos que se cuecen para que otros despu&eacute;s armen sus construcciones vistosas</strong>. Nos quedamos con las esquirlas, la casa amurallada, la lengua de roca.
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                Gabriela Mistral, la escritora chilena que ganó el Premio Nobel de Literatura en 1945.                            </span>
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        <strong>Tres. </strong><em>&ldquo;El lenguaje est&aacute; lleno de sentidos peyorativos para la piedra, pero yo, hija suya, quiero dar los aspectos maternales que ella tiene para el indo espa&ntilde;ol. La piedra lo construy&oacute; todo en el Cuzco y en el Yucat&aacute;n precolombinos, y en la Colonia espa&ntilde;ola ella volvi&oacute; a prestarse para levantar el templo, la casa gubernamental y las amplias moradas que todav&iacute;a proclaman un estilo de vida de gran dignidad. La piedra es la meseta sudamericana, es decir, la aristocracia de clima, de luz y de vistas; ella regala los lugares m&aacute;s salubres, donde no existen la marisma ni la ci&eacute;naga (...). La piedra forma el respaldo de la chilenidad; ella, y no un tapiz de hierba, sostiene nuestros pies&rdquo;</em>, escribi&oacute; en 1944 la poeta chilena Gabriela Mistral. <strong>Lo hizo como una suerte de elogio de la piedra para describir &ndash;desde la distancia&ndash; su casa, es decir, su Chile</strong>. Lo hizo en ese registro precioso y tan &uacute;nico que llam&oacute; <em>Recados</em>. Esos fragmentos que son parte y que componen, desde su forma m&iacute;nima, un todo repleto de astillas (un libro reciente y hermoso los recopila, abajo les cuento m&aacute;s). En palabras de la escritora, las piedras son como murallas que recubren un tesoro. <strong>Una pared que, luego de esa rigidez, abre paso a la sorpresa</strong>. Un camino posible, la ruta de acceso a su pa&iacute;s: <em>&ldquo;Se llega a &eacute;l por &lsquo;pasos&rsquo; cordilleranos y se cae sobre un vergel que nadie se esperaba&rdquo;</em>.
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        <strong>Cuatro.</strong> Vuelvo a escuchar la canci&oacute;n y pienso ahora que m&aacute;s que un final, en <em>Aguas de marzo</em> lo que Tom Jobim se esfuerza por subrayar es un camino.<strong> Por supuesto que anota que marzo es el mes del colof&oacute;n, el que le cierra la puerta al verano</strong> (para quienes se dediquen a anotar profec&iacute;as, tragedias o crueldades: su casa-refugio, de hecho, tambi&eacute;n <a href="https://g1.globo.com/rio-de-janeiro/chuvas-no-rj/noticia/2011/01/sitio-onde-tom-jobim-criou-aguas-de-marco-e-destruido-pela-chuva.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encontr&oacute; su final en el verano de 2011</a>, <strong>cuando las lluvias arrasaron la zona y destruyeron, entre muchas otras, aquella construcci&oacute;n que el m&uacute;sico hab&iacute;a so&ntilde;ado</strong>). Sin embargo, me gusta imaginar que no lo se&ntilde;ala en un tono conclusivo, que, en todo caso, describe en su enumeraci&oacute;n hermosa el recorrido de las aguas de marzo. C<strong>on sus saltos, con sus noches, con sus tristezas, con sus p&aacute;jaros, con sus lazos, con sus anzuelos, con sus misterios profundos</strong>. Y, en especial, con sus promesas de vida. Esas que nos obligan a ver de qu&eacute; modo reunir los fragmentos para volver a so&ntilde;ar con lo que sea que llamemos casa.
    </p><p class="article-text">
        Empieza una nueva edici&oacute;n de <em>Mil lianas</em>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Es por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.</strong><em><strong> Recados completos</strong></em><strong>, de Gabriela Mistral. </strong>Es importante, para comentar este libro, presentar algunos datos del contexto hist&oacute;rico. Y para eso, tal como se&ntilde;ala <strong>Diego del Pozo</strong> en el pr&oacute;logo, hay que ir hasta la d&eacute;cada de 1930. <em>&ldquo;En 1933 Gabriela Mistral fue destinada como c&oacute;nsul de Chile a Madrid. En ese momento ten&iacute;a cuarenta y cuatro a&ntilde;os, llevaba m&aacute;s de una d&eacute;cada fuera de Chile (exceptuando una corta estad&iacute;a en 1925), y era sin comparaci&oacute;n la intelectual y poeta m&aacute;s conocida del pa&iacute;s&rdquo;</em>, sostiene el investigador. Aunque tiempo atr&aacute;s hab&iacute;a rechazado propuestas para escribir desde el exterior columnas y colaboraciones en medios (<em>&ldquo;mi prosa no existe&rdquo;</em>, le dijo, por ejemplo, al director del diario <em>El Mercurio</em>) para esta &eacute;poca, m&aacute;s all&aacute; de la tarea protocolar, la escritora necesitaba generar ingresos. As&iacute; naci&oacute; entonces un formato muy particular de columnas que llam&oacute; &ldquo;Recados&rdquo;, un h&iacute;brido con el que Mistral manten&iacute;a una comunicaci&oacute;n especial con su pa&iacute;s y con sus lectores. <strong>Un tipo de escritura con tintes de correspondencia que comenz&oacute; en 1934.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; son los recados?&rdquo;</em>, se pregunt&oacute; el cronista <strong>Enrique Bunster</strong>. <em>&ldquo;&iquest;Son art&iacute;culos, cr&oacute;nicas, ensayos descriptivos o simplemente poemas en prosa? Una definici&oacute;n excluyente ser&iacute;a aventurada (...) Esas piezas de lenguaje y colorido asombrosos que hoy estiman algunos como la porci&oacute;n m&aacute;s homog&eacute;nea de su laureada producci&oacute;n&rdquo;</em>. <strong>Con la intenci&oacute;n de mostrar este aspecto tan &uacute;nico de su obra, el sello chileno La Pollera, que se distribuye en librer&iacute;as de todo el continente, lanz&oacute; ahora </strong><em><strong>Recados completos</strong></em><strong>, una monumental recopilaci&oacute;n de estos textos que la escritora escribi&oacute; para distintos medios</strong>. En total, hay 114 recados recopilados por Diego del Pozo, que los rastre&oacute; por diarios, por viejos compilados de textos y tambi&eacute;n por archivos donde aparecieron algunos recados que permanec&iacute;an in&eacute;ditos.
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                &quot;Recados completos&quot;, de Gabriela Mistral, recopila las misceláneas que la escritora chilena escribió por lo general para medios gráficos desde el exterior.                            </span>
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        La frescura de una prosa llena de capas, de gui&ntilde;os y de complicidad, sumado a la diversidad de asuntos que abordan los recados, hacen de este libro una publicaci&oacute;n impactante: hay comentarios de libros o de asuntos vinculados con las noticias y los personajes p&uacute;blicos de esos tiempos, hay miscel&aacute;neas sobre su pa&iacute;s, esa tierra que Mistral recuerda a la distancia; hay, tambi&eacute;n, textos dedicados a animales o especies de &aacute;rboles en forma de oda.
    </p><p class="article-text">
        Gabriela Mistral, seud&oacute;nimo de Lucila Godoy Alcayaga, naci&oacute; en Montegrande, Chile, el 7 de abril de 1889. Intelectual, escritora, educadora, poeta y diplom&aacute;tica, <strong>es la &uacute;nica mujer latinoamericana que recibi&oacute; el Premio Nobel de Literatura</strong> y una de las autoras m&aacute;s destacadas del siglo XX.
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                Gabriela Mistral al recibir el Premio Nobel.                            </span>
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        <em><strong>Recados completos</strong></em>,<strong> de Gabriela Mistral sali&oacute; por el sello chileno La Pollera Ediciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2 </strong><em><strong>La soldado</strong></em><strong>, de Paulina Tuchschneider.</strong> <em>&ldquo;Sosten&iacute;a mi M16 en una mano y mi champ&uacute; y mi m&aacute;scara humectante para el pelo en la otra. Apretaba el jab&oacute;n entre la axila y el brazo. Tras cerciorarme de que todas las que entraban a la ducha hab&iacute;an dejado su arma en la pila a un costado, decid&iacute; que har&iacute;a lo mismo. En medio del ruido y las voces, mientras me preguntaba si se conoc&iacute;an de antes y c&oacute;mo hab&iacute;an hecho para conectar tan r&aacute;pido y sentirse tan c&oacute;modas hablando as&iacute;, desnudas, divis&eacute; un hueco libre, a la derecha del grupo. Si daba un par de empujones, podr&iacute;a colgar mi toalla y reclamar mi derecho: hab&iacute;a llegado mi turno de entrar a una de las cabinas&rdquo;</em>. As&iacute; describe la joven narradora de la novela <em>La soldado</em> (C&uacute;mulus Nimbus, 2024) <strong>uno de sus primeros d&iacute;as como recluta en el servicio militar obligatorio de Israel</strong>. Tiene apenas 18 a&ntilde;os, muchas inquietudes (&iquest;qu&eacute; hace en ese lugar rodeada de desconocidas, teniendo que compartir espacios min&uacute;sculos y de gran intimidad?) y una &uacute;nica certeza (si pierde el arma que le dieron o se da&ntilde;a puede terminar en la c&aacute;rcel).
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                La tapa de la edición argentina de &quot;La soldado&quot;.                            </span>
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        La escritora <strong>Paulina Tuchschneider</strong>, que naci&oacute; en Polonia en 1987 y vive en Israel desde los 2 a&ntilde;os, atraves&oacute; la misma sensaci&oacute;n de no pertenecer, la incredulidad ante algunos absurdos del sistema (uno de los pocos del mundo con car&aacute;cter de obligatorio para las mujeres) y tambi&eacute;n el miedo que percibe la protagonista de su libro ante la inminencia de la guerra. <strong>Con humor por momentos, con gran capacidad para describir el terror, con una mirada &aacute;cida, la autora traz&oacute; en </strong><em><strong>La soldado</strong></em><strong> un relato irreverente</strong>. Las escenas, contadas en una primera persona encantadora, se suceden entre la ansiedad, las preguntas sobre el cuerpo y el paso a la adultez, las armas a mano y el fantasma del conflicto b&eacute;lico siempre cercano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as habl&eacute; con esta escritora por videollamada, ella en Ramat Gan, cerca de Tel Aviv, yo en Buenos Aires. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/huyo-servicio-militar-israel-escribio-libro-impactante-quise-contar-historia-no-son-considerados-heroes_1_10975590.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer la entrevista por ac&aacute;</a>. <strong>Atenci&oacute;n, si quieren ir agendando: la escritora vendr&aacute; este a&ntilde;o a participar de la Feria del Libro de Buenos Aires.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Paulina Tuchschneider es autora de la novela La soldado, que fue editada por estos días por el sello argentino Cúmulus Nimbus con traducción de Esther Cross"
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                Paulina Tuchschneider es autora de la novela La soldado, que fue editada por estos días por el sello argentino Cúmulus Nimbus con traducción de Esther Cross                            </span>
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        <em><strong>La soldado</strong></em><strong>, de Paulina Tuchschneider, con traducci&oacute;n de Esther Cross, sali&oacute; por la editorial C&uacute;mulus Nimbus. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/huyo-servicio-militar-israel-escribio-libro-impactante-quise-contar-historia-no-son-considerados-heroes_1_10975590.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con la autora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Libros de marzo</strong>. Pese a que persisten las inquietudes alrededor de la venta de libros, que siguen en baja, y aunque el precio de las publicaciones en la Argentina permanece como materia de debate,<strong> el mundo editorial prev&eacute; un marzo repleto de grandes lanzamientos</strong>. Desde las multinacionales hasta los sellos independientes anunciaron para este mes t&iacute;tulos y autores que se convierten en grandes apuestas.<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-marzo-maria-elena-walsh-gabriel-garcia-marquez-mariana-enriquez-destacado_1_10962845.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Por ac&aacute; pueden ver un resumen con algunos t&iacute;tulos y autores destacados</a>: <strong>de Mar&iacute;a Elena Walsh a C&eacute;sar Aira, de Mariana Enriquez a Clara Obligado hay novedades o reimpresiones muy tentadoras</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Marzo llega con grandes novedades en el mundo editorial."
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                Marzo llega con grandes novedades en el mundo editorial.                            </span>
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        <strong>La nota con las novedades editoriales de marzo </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-marzo-maria-elena-walsh-gabriel-garcia-marquez-mariana-enriquez-destacado_1_10962845.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> Despu&eacute;s de cuatro semanas imposibles, volvi&oacute; el silencio a casa (gracias a quienes me escribieron con preocupaci&oacute;n y cari&ntilde;o por <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/iman-ritos-series-marzo_129_10969498.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que les cont&eacute; en la edici&oacute;n pasada</a>). <strong>As&iacute; que estuve trabajando para hacer crecer la lista de canciones compartidas</strong> que <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=55c76d2b479340b6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre encuentran ac&aacute;</a>. Por supuesto que agregu&eacute; varias versiones de <em>Aguas de marzo</em>. Pero hay m&aacute;s. Con enorme expectativa por la salida de su disco solista <em>Maquillada en la cama</em> (va a estar dispobible al cierre de esta entrega, as&iacute; que atenci&oacute;n) tambi&eacute;n sum&eacute; el single <em>Emocionalmente tuya</em>, de <strong>Juliana Gattas</strong>. Lo estuve escuchando much&iacute;simo (y cantando m&aacute;s). 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        El fin de semana fui al cine a ver <em>Robot Dreams</em>, una pel&iacute;cula de animaci&oacute;n que es preciosa. Se me pegaron varias canciones de su banda sonora, en especial <em>September</em> de Earth, Wind &amp; Fire. <strong>Seleccion&eacute; ese tema y otros m&aacute;s para este espacio.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Por &uacute;ltimo, lleg&oacute; a Amazon Prime Video el documental <em>Hallelujah: Leonard Cohen, un viaje, una canci&oacute;n </em>que ya agend&eacute; para ver apenas encuentre un ratito. Por ahora, me puse a escuchar ese tema en distintas versiones.
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        <strong>Bonus track.</strong> Comentaba m&aacute;s arriba los libros del mes. Por la relevancia de su autor, que muri&oacute; hace diez a&ntilde;os y sigue siendo valorado entre los lectores, <strong>en el listado se destaca </strong><em><strong>En agosto nos vemos</strong></em><strong>, la novela que Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez escribi&oacute; casi hasta el final de sus d&iacute;as y que hab&iacute;a quedado in&eacute;dita</strong>. Luego de un trabajo muy particular de recuperaci&oacute;n de los manuscritos, sus hijos decidieron publicarla este a&ntilde;o. Asist&iacute; a una conferencia virtual que dieron <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/rescato-libro-gabriel-garcia-marquez-escribio-ultimos-dias-hijos-decidieron-publicar_1_10982931.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y por ac&aacute; pueden leer un poco m&aacute;s sobre el proceso de rescate y edici&oacute;n de este libro</a>, que est&aacute; llegando a las librer&iacute;as de todo el mundo por estas horas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los hijos de Gabriel García Márquez revelaron detalles de la publicación de &quot;En agosto nos vemos&quot;, el último libro del escritor colombiano.                            </span>
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        <strong>Posdata.</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/olas-gigantes-acecho-dia-amor_129_10949649.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hablaba por ac&aacute; hace unas semanas sobre las olas</a>, hoy sigo un poco monotem&aacute;tica con las aguas de marzo y lo decid&iacute;: me voy cerca del mar unos d&iacute;as. Nos reencontramos el viernes 22. Si en estos d&iacute;as sienten alg&uacute;n tipo de abstinencia, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden leer las ediciones anteriores de Mil lianas en este enlace</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/elogio-piedras-libros-marzo_129_10988599.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Mar 2024 08:59:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Música,Literatura argentina,Gabriel García Márquez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo se rescató el libro que Gabriel García Márquez escribió en sus últimos días y que sus hijos decidieron publicar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/rescato-libro-gabriel-garcia-marquez-escribio-ultimos-dias-hijos-decidieron-publicar_1_10982931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b9a9a6e-602c-4037-8d0d-2d2370f3d71d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo se rescató el libro que Gabriel García Márquez escribió en sus últimos días y que sus hijos decidieron publicar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llega a las librerías de todo el mundo “En agosto nos vemos”, un texto que se encontró entre los papeles personales del autor de "Cien años de soledad". Por qué el escritor decía que esa novela “no sirve para nada” y cuál fue el argumento para editarla, según los herederos del Nobel colombiano.
</p><p class="subtitle">Así comienza la novela inédita de Gabriel García Márquez que llega esta semana a las librerías</p></div><p class="article-text">
        Con gran expectativa por la salida del libro, que llegar&aacute; a todos los pa&iacute;ses hispanoparlantes a partir de este 6 de marzo, d&iacute;a del nacimiento del gran escritor colombiano, <strong>Gonzalo y Rodrigo Garc&iacute;a Barcha, hijos de Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, revelaron en una conferencia de prensa c&oacute;mo fue que tomaron la decisi&oacute;n de publicar </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/comienza-novela-inedita-gabriel-garcia-marquez-llega-semana-librerias_1_10974000.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la novela En agosto nos vemos (Sudamericana, 2024)</a>. Un texto, seg&uacute;n las propias palabras de los herederos del autor colombiano, que &ldquo;fue el fruto de un &uacute;ltimo esfuerzo por seguir creando contra viento y marea&rdquo; en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os de vida.
    </p><p class="article-text">
        En una presentaci&oacute;n ante la prensa que tuvo lugar en Espa&ntilde;a y que se transmiti&oacute; por videoconferencia para<strong> los medios latinoamericanos, los hijos del autor de</strong><em><strong> Cien a&ntilde;os de soledad</strong></em><strong>, junto a Pilar Reyes, directora editorial de la divisi&oacute;n literaria de Penguin Random House &ndash;la multinacional que publica en gran parte de los territorios hispanoparlantes la obra del colombiano&ndash; ofrecieron detalles sobre la trastienda del rescate de la novela</strong> y de su armado.
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            <span class="title">
                &quot;En agosto nos vemos&quot;, lo nuevo de Gabriel García Márquez.                            </span>
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        Seg&uacute;n Reyes, se trata de un material sobre el que Garc&iacute;a M&aacute;rquez fue dando pistas a lo largo de las d&eacute;cadas, antes de que su salud se deteriorara y de su muerte, el 17 de abril de 2014. La editora cont&oacute; que el Nobel colombiano se refiri&oacute; a la novela, que ahora lleva como t&iacute;tulo <em>En agosto nos vemos</em>, en una intervenci&oacute;n p&uacute;blica en 1999 en la sede de la Casa de las Am&eacute;ricas de Madrid. <strong>All&iacute; el escritor se hab&iacute;a referido a una historia en la que estaba trabajando &ldquo;armada a partir de cinco relatos aut&oacute;nomos con una misma protagonista&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, y luego de convocar a <strong>Crist&oacute;bal Pera</strong>, el editor que trabaj&oacute; con Garc&iacute;a M&aacute;rquez en sus dos &uacute;ltimos libros, los hijos del escritor decidieron volver al material, que permanec&iacute;a guardado, junto al resto del archivo personal del autor en el Harry Ransom Center de la Universidad de Texas.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a las palabras de Reyes, hab&iacute;a, entre los manuscritos, cinco versiones del texto, entre las que se encontraba una que el propio Garc&iacute;a M&aacute;rquez le facilit&oacute; a su hist&oacute;rica asistente, M&oacute;nica Alonso, <strong>con correcciones que hizo hasta 2008</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los hijos de García Márquez, durante la conferencia de lanzamiento de &quot;En agosto nos vemos&quot;."
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            <span class="title">
                Los hijos de García Márquez, durante la conferencia de lanzamiento de &quot;En agosto nos vemos&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Consultados sobre el proceso de edici&oacute;n del libro, que saldr&aacute; inicialmente <strong>con una tirada de 250 mil ejemplares</strong> en los territorios en los que Penguin Random House tiene los derechos (en M&eacute;xico, por ejemplo, el libro es editado por Planeta y tambi&eacute;n est&aacute;n planificadas las ediciones en numerosos idiomas), los hijos afirmaron en la conferencia de prensa que no hubo modificaciones al texto escrito por su padre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se ha agregado nada que no estuviera en los m&uacute;ltiples originales de esta novela&rdquo;, asegur&oacute; Gonzalo Garc&iacute;a Barcha, quien adem&aacute;s desminti&oacute; una versi&oacute;n que circul&oacute; hace un tiempo en la prensa colombiana y que sosten&iacute;a que el texto no ten&iacute;a un final, que estaba incompleto. <strong>Seg&uacute;n el hijo del autor de</strong><em><strong> Cien a&ntilde;os de soledad</strong></em><strong>, el propio Crist&oacute;bal Pera le consult&oacute; al escritor si su historia estaba cerrada y Garc&iacute;a M&aacute;rquez le asegur&oacute; que s&iacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo al relato del heredero del colombiano, el trabajo para conformar las p&aacute;ginas de<em> En agosto nos vemos</em> tuvo m&aacute;s que ver con la <strong>&ldquo;arqueolog&iacute;a de recolectar los distintos manuscritos que exist&iacute;an&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Crist&oacute;bal Pera ha dicho que su trabajo se ha limitado a la corroboraci&oacute;n de datos&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Consultados por un tramo del pr&oacute;logo del libro, en el que los dos hijos de Garc&iacute;a M&aacute;rquez afirman que el escritor <strong>hab&iacute;a dicho que esta novela &ldquo;no sirve&rdquo; y que hab&iacute;a que &ldquo;destruirla&rdquo;</strong>, <strong>Rodrigo Garc&iacute;a Barcha</strong> matiz&oacute; los t&eacute;rminos de su padre al asegurar que fueron proferidas cuando el escritor estaba en un proceso de p&eacute;rdida de su memoria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para entonces hab&iacute;a perdido la capacidad de leerse&rdquo;, dijo el hijo de Garc&iacute;a M&aacute;rquez, quien agreg&oacute; que si el libro no le hubiera gustado, el escritor mismo lo habr&iacute;a desechado. <strong>&ldquo;Lo que no le satisfac&iacute;a, lo destru&iacute;a, en este caso lo hubiera destruido para que no quedaran restos&rdquo;</strong>, subray&oacute; Garc&iacute;a Barcha, quien destac&oacute; que la novela permaneci&oacute; varios a&ntilde;os en los archivos personales de Garc&iacute;a M&aacute;rquez, siguiendo la voluntad del escritor, hasta que estuvo disponible para el p&uacute;blico en general y concit&oacute; la atenci&oacute;n de numerosos lectores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Gonzalo García, hijo de García Márquez, sobre la novela inédita del escritor: &quot;Es una historia feminista&quot;                            </span>
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        &ldquo;Nos fue animando a publicarlo el hecho de que no fuera una cosa secreta&rdquo;, agreg&oacute; y asegur&oacute; que el texto comparte, con el resto de la obra de su padre, <strong>&ldquo;una prosa preciosa&rdquo;, &ldquo;el conocimiento del ser humano&rdquo; y &ldquo;el poder de descripci&oacute;n&rdquo; </strong>que caracterizan a Garc&iacute;a M&aacute;rquez.
    </p><p class="article-text">
        Gonzalo, por su parte, agreg&oacute;: &ldquo;A m&iacute; me deja tranquilo que toda la obra de Gabo est&aacute; a disposici&oacute;n de sus lectores. <strong>No queda nada oculto</strong>&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n anticiparon los herederos de Garc&iacute;a M&aacute;rquez, <strong>la historia de </strong><em><strong>En agosto nos vemos</strong></em><strong> se sit&uacute;a en un presente m&aacute;s cercano a la actualidad, un tiempo de &ldquo;hace 20 o 25 a&ntilde;os&rdquo;</strong>. En el centro de la escena se ubica una mujer, llamada Ana Magdalena Bach, que a&ntilde;o tras a&ntilde;o toma el transbordador hasta la isla donde est&aacute; enterrada su madre para visitar la tumba en la que yace.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la mirada de la editora y de los hijos de Garc&iacute;a M&aacute;rquez, se trata de un relato que da cuenta del valor que el colombiano le brindaba al rol de las mujeres. <strong>Una novela, en alg&uacute;n sentido, feminista</strong>. &ldquo;A nivel familiar, aunque hab&iacute;a una mayor&iacute;a abrumadora de hombres, la que llevaba las riendas era Mercedes (Barcha)&rdquo;, afirm&oacute; uno de los herederos del colombiano, quien asegur&oacute; que su madre era &ldquo;una l&iacute;der absoluta&rdquo;. <strong>Una mujer que junto con la agente literaria Carmen Balcells se encarg&oacute; de potenciar la obra y el legado de Garc&iacute;a M&aacute;rquez.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El escritor colombiano premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, en una imagen de archivo. EFE/Mario Guzmán"
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                El escritor colombiano premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, en una imagen de archivo. EFE/Mario Guzmán                            </span>
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        Consultados sobre c&oacute;mo fue crecer al lado de un personaje m&iacute;tico del siglo XX, los dos hijos coincidieron en se&ntilde;alar que se trat&oacute; de una vida &ldquo;con libertad&rdquo;, sobre todo durante la adolescencia. Como cualquier joven, tambi&eacute;n, los dos apuntaron que pasaron etapas de cierto hast&iacute;o. <strong>&ldquo;O&iacute;r tanto hablar de Cien a&ntilde;os de soledad nos ten&iacute;a hartos&rdquo;,</strong> bromearon, al tiempo que destacaron el &ldquo;privilegio&rdquo; de haber podido viajar por distintos lugares del mundo junto a su padre y haber conocido a grandes personajes del &aacute;mbito literario.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la convivencia mientras Garc&iacute;a M&aacute;rquez trabajaba y escrib&iacute;a desde su casa, los hermanos Garc&iacute;a Barcha apuntaron que el escritor jam&aacute;s mostraba a sus allegados los textos en proceso: ni a sus hijos, ni a su esposa, ni a su agente, ni a sus colaboradores: <strong>&ldquo;Ense&ntilde;aba el libro cuando lo consideraba al 95%&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/rescato-libro-gabriel-garcia-marquez-escribio-ultimos-dias-hijos-decidieron-publicar_1_10982931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Mar 2024 18:48:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo se rescató el libro que Gabriel García Márquez escribió en sus últimos días y que sus hijos decidieron publicar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gabriel García Márquez,Libros,Literatura,Premio Nobel de Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los libros de marzo: María Elena Walsh, Gabriel García Márquez y Mariana Enriquez, entre lo más destacado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-marzo-maria-elena-walsh-gabriel-garcia-marquez-mariana-enriquez-destacado_1_10962845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19cecd23-d16b-4d9f-80a0-81938789461a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los libros de marzo: María Elena Walsh, Gabriel García Márquez y Mariana Enriquez, entre lo más destacado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mes, cargado de títulos y de autores notables, llega con grandes novedades editoriales. De qué se tratan y qué sellos los publicaron.</p></div><p class="article-text">
        Pese a que persisten las inquietudes alrededor de la venta de libros, que siguen en baja, y aunque <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/son-caros-libros-argentina_1_10955481.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el precio de las publicaciones en la Argentina permanece como materia de debate</a>, <strong>el mundo editorial prev&eacute; un marzo repleto de grandes lanzamientos</strong>. Desde las grandes multinacionales hasta los sellos independientes anunciaron para este mes t&iacute;tulos y autores que se convierten en grandes apuestas.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por algunas de las principales publicaciones que llegan a las librer&iacute;as por estos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>En agosto nos vemos</strong></em><strong>, de Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez.</strong> &ldquo;Cada mes de agosto Ana Magdalena Bach toma el transbordador hasta la isla donde est&aacute; enterrada su madre para visitar la tumba en la que yace. Esas visitas acaban suponiendo una irresistible invitaci&oacute;n a convertirse en una persona distinta durante una noche al a&ntilde;o. Escrita en el inconfundible y fascinante estilo de Garc&iacute;a M&aacute;rquez, <em>En agosto nos vemos</em> es un canto a la vida, a la resistencia del goce pese al paso del tiempo y al deseo femenino&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de Editorial Sudamericana sobre este libro del autor colombiano que gan&oacute; el Premio Nobel que muri&oacute; en 2014. Se trata de un texto que permaneci&oacute; in&eacute;dito hasta ahora y que, en palabras de los hijos del escritor, Rodrigo y Gonzalo Garc&iacute;a Barcha, <strong>&ldquo;fue el fruto de un &uacute;ltimo esfuerzo por seguir creando contra viento y marea&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la prensa mexicana, la novela fue descubierta por el escritor colombiano Gustavo Arango en el Archivo Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez del Harry Ransom Center de la Universidad de Texas y estar&aacute; disponible en las librer&iacute;as de todo Latinoam&eacute;rica a partir del 6 de marzo.
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                &quot;En agosto nos vemos&quot;, lo nuevo de Gabriel García Márquez.                            </span>
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        <em><strong>En agosto nos vemos</strong></em><strong>, de Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, es una publicaci&oacute;n de Editorial Sudamericana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>La llamada</strong></em><strong>, de Leila Guerriero.</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-no-gusta-complaciente-entrevistados_1_10873880.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mientras en Espa&ntilde;a este libro se est&aacute; convirtiendo en un sostenido &eacute;xito de ventas y de cr&iacute;tica</a>, a partir de marzo los lectores y las lectoras de Argentina podr&aacute;n conseguirlo en el pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A fines de los sesenta, con trece a&ntilde;os,<strong> la argentina Silvia Labayru era una adolescente t&iacute;mida, lectora, amante de los animales, entusiasta de John F. Kennedy, hija de una familia de militares que inclu&iacute;a a su padre, miembro de la Fuerza A&eacute;rea y piloto civil</strong>. A esa edad ingres&oacute; en el Colegio Nacional Buenos Aires, una instituci&oacute;n p&uacute;blica de gran prestigio, donde entr&oacute; en contacto con agrupaciones estudiantiles de izquierda y se transform&oacute; en una militante aguerrida. En marzo de 1976 se produjo en la Argentina un golpe de Estado que dio comienzo a una dictadura militar.&nbsp; Para entonces, embarazada de cinco meses y con veinte a&ntilde;os, Labayru integraba el sector de Inteligencia de la organizaci&oacute;n Montoneros, un grupo armado de extracci&oacute;n peronista. El 29 de diciembre de 1976 fue secuestrada por militares y trasladada a la ESMA, la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada, donde funcionaba un centro de detenci&oacute;n clandestino en el cual se tortur&oacute; y asesin&oacute; a miles de personas. All&iacute; tuvo a su hija que, una semana m&aacute;s tarde, fue entregada a los abuelos paternos. <strong>En la ESMA, Labayru fue torturada, obligada a realizar trabajo esclavo, violada reiteradamente por un oficial y forzada a representar el papel de hermana de Alfredo Astiz</strong>, un miembro de la Armada que se hab&iacute;a infiltrado en la organizaci&oacute;n Madres de Plaza de Mayo, un operativo que termin&oacute; con tres Madres y dos monjas francesas desaparecidas. La liberaron en junio de 1978 y en el avi&oacute;n rumbo a Madrid, junto a su hija de un a&ntilde;o y medio, pens&oacute;: &lsquo;Se acab&oacute; el infierno&rsquo;. Pero el infierno no hab&iacute;a terminado. Los argentinos en el exilio la repudiaron, acus&aacute;ndola de traidora a ra&iacute;z de la desaparici&oacute;n de las Madres. Abominada por quienes hab&iacute;an sido sus compa&ntilde;eros de militancia, arropada por unos pocos amigos fieles exiliados en Europa, hizo una vida. Hasta que en 2018 la contact&oacute; desde Buenos Aires un hombre que hab&iacute;a sido su pareja en los a&ntilde;os setenta y, en una secuencia en la que se funden manipulaciones familiares que torcieron el destino, comenz&oacute; a urdirse una historia que contin&uacute;a hasta hoy&rdquo;, adelant&oacute; Anagrama en un comunicado al esbozar una s&iacute;ntesis sobre la compleja vida de la protagonista de <em>La llamada</em>.
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                    alt="La periodista y escritora Leila Guerriero acaba de publicar un nuevo libro."
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            <span class="title">
                La periodista y escritora Leila Guerriero acaba de publicar un nuevo libro.                            </span>
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        La periodista Leila Guerriero comenz&oacute; a entrevistar Labayru en 2021, mientras se esperaba la sentencia del primer juicio por cr&iacute;menes de violencia sexual cometidos contra mujeres secuestradas durante la dictadura, en el que la mujer era denunciante. <strong>A lo largo de casi dos a&ntilde;os, y luego de un exhaustivo trabajo de b&uacute;squeda de otros testimonios, entre sus amigos, ex parejas, ex detenidos y ex compa&ntilde;eros de militancia, Guerriero traz&oacute; un relato impactante sobre una figura singular</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El resultado es el retrato de una mujer con una historia compleja en la que <strong>se amalgaman el amor, el sexo, la violencia, el humor, los hijos, los padres, la infidelidad, la pol&iacute;tica, los amigos, las mudanzas</strong>, y en la que sobrevuela una llamada telef&oacute;nica que, realizada desde la ESMA el 14 de marzo de 1977, le salv&oacute; la vida&rdquo;, se&ntilde;alan los editores del libro.
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                &quot;La llamada&quot;, lo nuevo de Leila Guerriero.                            </span>
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        <em><strong>La llamada</strong></em><strong>, de Leila Guerriero, es una novedad de Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>El feminismo</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Elena Walsh. </strong>&ldquo;Cuando todav&iacute;a no hab&iacute;a aparecido en la Argentina el colectivo Ni una menos, ni hab&iacute;an salido a las calles miles de chicas reclamando por el fin del patriarcado, <strong>Mar&iacute;a Elena Walsh escrib&iacute;a, cantaba y pronunciaba palabras inc&oacute;modas, cuestionaba los r&iacute;gidos roles asignados a mujeres y varones, se resist&iacute;a a lavar los platos por mandato</strong> y se manifestaba contra la misoginia y la violencia machista. <em>El feminismo</em> re&uacute;ne los textos que, como piedras preciosas y filosas, lanzaba desde diarios y revistas, columnas radiales, discos y escenarios. Escritos a lo largo de cincuenta a&ntilde;os -algunos in&eacute;ditos-, son de sorprendente actualidad, la confirman como la referente intelectual que trasciende generaciones y la revelan, adem&aacute;s, como pionera y precursora de la reciente eclosi&oacute;n de los movimientos de mujeres. Sin perder el humor y la paciencia, Walsh persuade con naturalidad y el alcance de su compromiso &eacute;tico la ha convertido en un s&iacute;mbolo que enriquece y renueva el feminismo en la Argentina&rdquo;, adelanta la contratapa de esta publicaci&oacute;n que sale este mes por Alfaguara.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Movimiento de Liberaci&oacute;n Femenina es una ideolog&iacute;a revolucionaria, no exprimida de libracos apolillados, sino del cotidiano martirio de la mitad de la humanidad. <strong>Nace en las ferias y junto a las bateas, a la vera de las camillas de ginec&oacute;logos carniceros y a contrapelo de los viejitos c&eacute;libes del Vaticano</strong> que vienen diagramando la conducta sexual seg&uacute;n conviene a los intereses de los capitales y a las fluctuaciones del mercado b&eacute;lico&rdquo;, se puede leer en uno de los impactantes textos que ofrece El feminismo, mientras que en otro la autora interroga: &ldquo;&iquest;Educamos a nuestras ni&ntilde;as para que en el d&iacute;a de ma&ntilde;ana (si lo hay) sean ociosas princesas del jet-set? &iquest;Las educamos para Heidis de almibarados bosques? &iquest;Las educamos para futuras cortesanas? &iquest;Las educamos para enanas mentales y superfluas &lsquo;se&ntilde;oras gordas&rsquo;?&rdquo;.
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                &quot;El feminismo&quot;, un libro que rescata textos periodísticos y columnas de María Elena Walsh.                            </span>
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        <em><strong>El feminismo</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Elena Walsh, sale por la editorial Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Clara Obligado por dos. La autora argentina llegar&aacute; a las librer&iacute;as por partida doble este mes.</strong> En primer lugar, con <strong>un monumental&nbsp;trabajo de edici&oacute;n y selecci&oacute;n que realiz&oacute; junto al ilustrador Agust&iacute;n Comotto</strong>. Con ensayos firmados por autores de la talla de <strong>Mart&iacute;n Kohan, Liliana Colanzi, Juan C&aacute;rdenas, Lina Meruane, Matilde S&aacute;nchez, Fernanda Tr&iacute;as, Federico Falco</strong>, entre muchos otros, el <em>Atlas de literatura latinoamericana</em> ofrece textos acerca de otros grandes autores como <strong>Antonio Di Benedetto, Sara Gallardo, Jos&eacute; Hern&aacute;ndez, Silvina Ocampo, Manuel Puig, Hebe Uhart, Rodolfo Walsh</strong>, entre otros.
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                    alt="&quot;Atlas de literatura latinoamericana&quot;, un trabajo compilatorio de la escritora argentina Clara Obligado."
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            <span class="title">
                &quot;Atlas de literatura latinoamericana&quot;, un trabajo compilatorio de la escritora argentina Clara Obligado.                            </span>
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        &ldquo;Un itinerario de libros, una cartograf&iacute;a que <strong>refleja qu&eacute; leen los autores y autoras de hoy</strong>, qu&eacute; nos recomendar&iacute;an, qu&eacute; textos del viejo canon perviven o se deben sumar, cu&aacute;les son los vasos comunicantes entre actualidad y tradici&oacute;n. Inestable, apasionado, intergeneracional, este Atlas representa un cambio de perspectiva, una nueva forma de asomarse a una literatura en estado de ebullici&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;alan desde N&oacute;rdica, el sello que edit&oacute; esta publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, de la autora, que vive en la actualidad en Espa&ntilde;a, <strong>se podr&aacute; conseguir en edici&oacute;n local su libro </strong><em><strong>Tres maneras de decir adi&oacute;s</strong></em><strong>, publicado por el sello P&aacute;ginas de Espuma</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas maneras de decir adi&oacute;s, hay instantes &uacute;nicos en los que la ficci&oacute;n y la memoria se hibridan y enra&iacute;zan en una misma p&aacute;gina para exhibir la red de una despedida. <strong>De este umbral doloroso germinan las historias encadenadas con las que Clara Obligado nos acerca a tres mujeres y sus profundas p&eacute;rdidas</strong>, a los diversos espacios y tiempos en que les toc&oacute; vivir&rdquo;, adelant&oacute; el sello sobre esta publicaci&oacute;n.
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                    alt="Clara Obligado nació en Buenos Aires. Con la llegada de la dictadura militar, en 1976 debió exiliarse en España, donde vive desde entonces."
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            <span class="title">
                Clara Obligado nació en Buenos Aires. Con la llegada de la dictadura militar, en 1976 debió exiliarse en España, donde vive desde entonces.                            </span>
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        <em><strong>Atlas de literatura latinoamericana </strong></em><strong>es una publicaci&oacute;n de N&oacute;rdica. </strong><em><strong>Tres maneras de decir adi&oacute;s</strong></em><strong> es una novedad de P&aacute;ginas de Espuma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>Un lugar soleado para gente sombr&iacute;a</strong></em><strong>, de Mariana Enriquez.</strong> La escritora argentina regresa al cuento con doce historias de horror. <strong>Doce relatos sobre el mal que acecha y la presencia de lo monstruoso</strong>, prometen desde Anagrama sobre esta publicaci&oacute;n.
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                    alt="Mariana Enriquez lanza un nuevo libro de cuentos."
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            <span class="title">
                Mariana Enriquez lanza un nuevo libro de cuentos.                            </span>
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        &ldquo;En uno de los cuentos, una mujer mantiene a raya a los fantasmas que andan sueltos por un barrio perif&eacute;rico de Buenos Aires; entre ellos, los de su madre muerta de una dolorosa enfermedad, los de unas adolescentes asesinadas en la calle, el de un ladr&oacute;n pillado en pleno robo y el de un chico que hu&iacute;a de un secuestro expr&eacute;s. <strong>En otra historia, una pareja alquila una casa para unas vacaciones en un pueblo que ha ido perdiendo habitantes desde que el tren dej&oacute; de pasar</strong>; visitan en la estaci&oacute;n abandonada la exposici&oacute;n de los perturbadores lienzos de un artista local, pero lo verdaderamente aterrador ser&aacute; conocer al autor de esas pinturas. En otra pieza, los voluntarios de una ONG que reparte comida por barrios marginales son perseguidos por unos ni&ntilde;os de pavorosos ojos negros. En otra, una periodista que investiga la historia de una chica desaparecida en un hotel en Los &Aacute;ngeles, cuyas espeluznantes im&aacute;genes recorrieron internet, acaba enfrent&aacute;ndose a otra leyenda de la ciudad&hellip;&rdquo;, adelant&oacute; la editorial.
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                La escritora y periodista Mariana Enriquez.                            </span>
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        <em><strong>Un lugar soleado para gente sombr&iacute;a</strong></em><strong>, de Mariana Enriquez, es una publicaci&oacute;n de Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Diccionario de autores latinoamericanos</strong></em><strong>, de C&eacute;sar Aira.</strong> El Diccionario de autores latinoamericanos de C&eacute;sar Aira fue publicado por primera vez en 1998 y reeditado en 2018, sin cambios significativos. Seg&uacute;n adelantaron sus editores, el sello Paid&oacute;s encara ahora su segunda reedici&oacute;n, &ldquo;siempre sin modificaciones, a no ser por la inclusi&oacute;n de las fechas de muerte de algunos autores, acaecidas entre la publicaci&oacute;n original y la actualidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La lista de referenciados en este jugoso volumen, por lo tanto, se detiene, como en su edici&oacute;n primera, en los nacidos antes de la d&eacute;cada de 1940. <strong>Narradores, poetas, dramaturgos, historiadores, cient&iacute;ficos, periodistas, cronistas antiguos y modernos, utopistas y aficionados se mezclan, acompa&ntilde;an, comparan y distinguen en este esfuerzo monogr&aacute;fico monumental</strong>, en base al gusto omn&iacute;voro y voraz de C&eacute;sar Aira por la lectura&rdquo;, detallan desde la editorial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Trabajo enteramente personal y dom&eacute;stico, acumulaci&oacute;n de comentarios de lecturas y notas de investigador aficionado, este Diccionario lo es s&oacute;lo por estar ordenado alfab&eacute;ticamente. <strong>No tiene aspiraciones de exhaustivo ni sistem&aacute;tico.</strong> Aunque puede ser de utilidad para el estudioso, est&aacute; dirigido m&aacute;s bien al lector y, dentro de esta especie, apunta a los buscadores de tesoros ocultos&rdquo;, dijo C&eacute;sar Aira sobre esta publicaci&oacute;n.
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                    alt="Una nueva edición del &quot;Diccionario de autores latinoamericanos&quot; de César Aira llega a las librerías por Paidós."
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                Una nueva edición del &quot;Diccionario de autores latinoamericanos&quot; de César Aira llega a las librerías por Paidós.                            </span>
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        <em><strong>Diccionario de autores latinoamericanos</strong></em><strong>, de C&eacute;sar Aira, es una publicaci&oacute;n de Paid&oacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>La &uacute;ltima actriz</strong></em><strong>, de Tamara Tenenbaum. </strong>&ldquo;Aunque so&ntilde;aba con ser actriz, Sabrina termin&oacute; por estudiar Artes. Impulsada por Gabriel &mdash;su director de tesis y su amante&mdash;, decide investigar las huellas del teatro jud&iacute;o en la Argentina. <strong>Para eso recurre a Jaim, un viejo profesor que le sugiere revisar los restos de los archivos de la AMIA, la mutual que sufri&oacute; un atentado terrorista en 1994</strong>. <em>&lsquo;Fue en ese momento que decid&iacute; que yo me iba a dedicar a ese pasado. No es que me llamara la atenci&oacute;n ese mundo, no m&aacute;s que cualquier mundo: lo que me convocaba era que hubiera desaparecido&rsquo;</em>. La investigaci&oacute;n resulta trabada y dif&iacute;cil porque la mayor&iacute;a de los documentos volaron con la bomba. Hasta que un coleccionista le ofrece una caja y all&iacute; descubre el diario de Jana, una actriz del teatro &iacute;dish en la Buenos Aires de 1960. Su figura es una suerte de espejo m&aacute;gico para Sabrina. Seguir sus huellas se vuelve una obsesi&oacute;n y todo lo dem&aacute;s &mdash;su familia, su carrera acad&eacute;mica, su relaci&oacute;n con Gabriel&mdash; pasa a segundo plano&rdquo;, adelanta la editorial sobre esta nueva novela de la escritora <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/adelanto-ultima-actriz-nueva-novela-tamara-tenenbaum_129_10970168.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta novela trata acerca de ser mujer, <strong>del deseo y la realizaci&oacute;n, del mito del d&iacute;buk y la posesi&oacute;n del cuerpo</strong>, de la tradici&oacute;n y la modernidad, de la ciudad de Buenos Aires y de la b&uacute;squeda de una clave existencial entre un mont&oacute;n de papeles quemados&rdquo;, apuntan los editores sobre el libro de la autora, tambi&eacute;n columnista en <em>elDiarioAR</em>.
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                    alt="Tamara Tenenbaum publica una nueva novela."
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                Tamara Tenenbaum publica una nueva novela.                            </span>
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        <em><strong>La &uacute;ltima actriz</strong></em><strong>, de Tamara Tenenbaum, es una publicaci&oacute;n de Seix Barral.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Poetas del dolor. Dickinson, Woolf, Plath, Pastan</strong></em><strong>, compilado por Renata Prati. </strong>&ldquo;En marzo llega a las librer&iacute;as Poetas del dolor, una antolog&iacute;a de poes&iacute;a que re&uacute;ne textos alrededor del dolor de Emily Dickinson, Virginia Woolf, Sylvia Plath y Linda Pastan. Este es un libro que trata sobre el malestar: sobre la pena, el duelo y la desolaci&oacute;n, sobre fiebres, contracturas y hospitales, sobre perder la cabeza y encontrarla cambiada. <em><strong>Poetas del dolor </strong></em><strong>re&uacute;ne, traduce y alienta a pensar con cuatro mujeres que vivieron y escribieron en tiempos diferentes: Emily Dickinson, Virginia Woolf, Sylvia Plath y Linda Pastan.</strong> La primera naci&oacute; hace casi dos siglos y la &uacute;ltima muri&oacute; hace muy poco, pero para ninguna parece haber sido f&aacute;cil vivir y escribir en momentos y contextos donde no se supon&iacute;a que una mujer deb&iacute;a pasarse la vida escribiendo. Aunque tuvieron todas un v&iacute;nculo innegable con el dolor, no fue de ninguna manera uno exento de debates y contradicciones. <strong>El dolor, ante todo, nunca es obvio, y las preguntas que nos plantea, y a cuya exploraci&oacute;n se aboca este libro, no admiten que las ignoremos</strong>&rdquo;, informan desde Omn&iacute;vora Editora sobre su lanzamiento de marzo.
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                &quot;Poetas del dolor&quot;, la novedad de Omnívora Editora para marzo.                            </span>
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        <em><strong>Poetas del dolor. Dickinson, Woolf, Plath, Pastan</strong></em><strong>, compilado por Renata Prati, es una publicaci&oacute;n de Omn&iacute;vora Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Isabel</strong></em><strong>, de Facundo Pastor.</strong> &ldquo;La madrugada del 24 de marzo de 1976, <strong>Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n</strong>, Isabel, dej&oacute; de ser presidenta de la Argentina, casi dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de <strong>Juan Domingo Per&oacute;n</strong>. El helic&oacute;ptero que la sac&oacute; de la Casa Rosada no fue a la Quinta de Olivos. &iquest;Qui&eacute;n la acompa&ntilde;aba? &iquest;Fue v&iacute;ctima de una trampa de su propio entorno? &iquest;Por qu&eacute; Massera la tuvo estrictamente vigilada? <strong>&iquest;C&oacute;mo es la vida hoy de esta mujer, a la que envuelve un silencio que parece m&aacute;s obligado que voluntario? Casi olvidada, o tal vez escondida, es momento de empezar a contar lo que vio, lo que sabe y lo que oculta.</strong> Facundo Pastor reconstruye, con ritmo de thriller, una historia en la que no faltan esp&iacute;as infiltrados en el entorno de una viuda acorralada, pilotos entrenados para una operaci&oacute;n secreta de inteligencia militar, traiciones y una negociaci&oacute;n extorsiva jam&aacute;s revelada que hubiera cambiado la historia argentina&rdquo;, apunta la contratapa de este libro del periodista argentino <strong>Facundo Pastor</strong>, que llega despu&eacute;s de otra atrapante publicaci&oacute;n, <em>Emboscada</em>, en la que se dedic&oacute; a reconstruir los &uacute;ltimos d&iacute;as de Rodolfo Walsh.&nbsp;
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                &quot;Isabel&quot;, el nuevo libro de Facundo Pastor que recorre la vida de María Estela Martínez de Perón.                            </span>
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        <em><strong>Isabel</strong></em><strong>, de Facundo Pastor, sali&oacute; por Aguilar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>Los mocos de la furia</strong></em><strong>, de Liliana Bodoc.</strong> &ldquo;La furia puede ser m&aacute;s grande que el enojo, m&aacute;s roja que la tristeza, m&aacute;s pesada que el resentimiento. <strong>Puede ser m&aacute;s feroz que la rabia y m&aacute;s duradera que un berrinche.</strong> Es una emoci&oacute;n fuerte y dif&iacute;cil, aunque a veces, frente a las injusticias o los malos tratos, aparece y resulta imposible contenerla. <strong>Liliana Bodoc</strong> nos cuenta en este libro su primer d&iacute;a de furia, ese en el que fue testigo de la humillaci&oacute;n de su gente querida. Pero tambi&eacute;n nos descubre una extraordinaria posibilidad: la de conjurar la furia con el poder de las palabras&rdquo;, informan desde Siglo XXI para chicos sobre este nuevo libro de la escritora argentina fallecida en 2018, de quien siguen apareciendo escritos que permanec&iacute;an in&eacute;ditos.
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                    alt="Siglo XXI para chicos publica un nuevo libro de la escritora argentina Liliana Bodoc."
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                Siglo XXI para chicos publica un nuevo libro de la escritora argentina Liliana Bodoc.                            </span>
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        <em><strong>Los mocos de la furia</strong></em><strong>, de Liliana Bodoc con ilustraciones de Mar&iacute;a Wernicke, es una publicaci&oacute;n de Siglo XXI para chicos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-marzo-maria-elena-walsh-gabriel-garcia-marquez-mariana-enriquez-destacado_1_10962845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Mar 2024 10:33:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los libros de marzo: María Elena Walsh, Gabriel García Márquez y Mariana Enriquez, entre lo más destacado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Industria editorial,Gabriel García Márquez,Leila Guerriero,Mariana Enriquez,César Aira]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así comienza la novela inédita de Gabriel García Márquez que llega esta semana a las librerías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/comienza-novela-inedita-gabriel-garcia-marquez-llega-semana-librerias_1_10974000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f07cedeb-4f9c-4d07-b64a-134c99f0960c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así comienza la novela inédita de Gabriel García Márquez que llega esta semana a las librerías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En agosto nos vemos" es un libro que el autor colombiano escribió hacia el final de su vida y que fue rescatado entre sus papeles personales. La fecha de lanzamiento mundial y un adelanto del texto.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cada mes de agosto Ana Magdalena Bach toma el transbordador hasta la isla donde est&aacute; enterrada su madre para visitar la tumba en la que yace. Esas visitas acaban suponiendo una irresistible invitaci&oacute;n a convertirse en una persona distinta durante una noche al a&ntilde;o. <strong>Escrita en el inconfundible y fascinante estilo de Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, </strong><em><strong>En agosto nos vemos</strong></em><strong> es un canto a la vida</strong>, a la resistencia del goce pese al paso del tiempo y al deseo femenino&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de Editorial Sudamericana sobre este libro p&oacute;stumo del autor colombiano que gan&oacute; el Premio Nobel y muri&oacute; en 2014. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un texto que permaneci&oacute; in&eacute;dito y que, en palabras de los hijos del escritor, <strong>Rodrigo y Gonzalo Garc&iacute;a Barcha</strong>, <strong>&ldquo;fue el fruto de un &uacute;ltimo esfuerzo por seguir creando contra viento y marea&rdquo;</strong>.&nbsp;
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                &quot;En agosto nos vemos&quot;, lo nuevo de Gabriel García Márquez.                            </span>
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        Seg&uacute;n la prensa mexicana, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/novela-inedita-gabriel-garcia-marquez-publicara-ano-viene_1_10163302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la novela fue descubierta por el escritor colombiano Gustavo Arango en el Archivo Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez del Harry Ransom Center de la Universidad de Texas</a> y <strong>estar&aacute; disponible en las librer&iacute;as de todo Latinoam&eacute;rica</strong> <strong>a partir del 6 de agosto</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por la expectativa que genera un lanzamiento de estas caracter&iacute;sticas trat&aacute;ndose de uno de los mayores autores en idioma espa&ntilde;ol, en las &uacute;ltimas horas, <a href="https://www.penguinlibros.com/ar/revista-lengua" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Lengua, una publicaci&oacute;n digital que pertenece a la multinacional Penguin Random House que edita los libros de Garc&iacute;a M&aacute;rquez</a>, public&oacute; un fragmento de la novela durante este domingo 6 de marzo, el d&iacute;a en el que Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez cumplir&iacute;a 97 a&ntilde;os, que puede leerse a continuaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">As&iacute; comienza <em>En agosto nos vemos</em>, de Garc&iacute;a M&aacute;rquez</h3><p class="article-text">
        Volvi&oacute; a la isla el viernes 16 de agosto en el transbordador de las tres de la tarde. Llevaba pantalones vaqueros, camisa de cuadros escoceses, zapatos sencillos de tac&oacute;n bajo y sin medias, una sombrilla de raso, su bolso de mano y como &uacute;nico equipaje un malet&iacute;n de playa. En la fila de taxis del muelle fue directa a un modelo viejo carcomido por el salitre. El chofer la recibi&oacute; con un saludo de amigo y la llev&oacute; dando tumbos a trav&eacute;s del pueblo indigente, con casas de bahareque, techos de palma amarga y calles de arena ardiente frente a un mar en llamas. Tuvo que hacer cabriolas para sortear los cerdos imp&aacute;vidos y a los ni&ntilde;os desnudos que lo burlaban con pases de torero. Al final del pueblo se enfil&oacute; por una avenida de palmeras reales donde estaban las playas y los hoteles de turismo, entre el mar abierto y una laguna interior poblada de garzas azules. Por fin se detuvo en el hotel m&aacute;s viejo y desmerecido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El conserje la esperaba con la ficha de inscripci&oacute;n lista para firmar y las llaves de la &uacute;nica habitaci&oacute;n del segundo piso que daba a la laguna. Subi&oacute; las escaleras con cuatro zancadas y entr&oacute; en el cuarto pobre con un olor de insecticida reciente y casi ocupado por completo con la enorme cama matrimonial. Sac&oacute; del malet&iacute;n un neceser de cabritilla y un libro intonso que puso en la mesa de noche con una p&aacute;gina marcada por el cortapapeles de marfil. Sac&oacute; una camisola de dormir de seda rosada y la puso debajo de la almohada. Sac&oacute; tambi&eacute;n una pa&ntilde;oleta de seda con estampados de p&aacute;jaros ecuatoriales, una camisa blanca de manga corta y unos zapatos de tenis muy usados, y los llev&oacute; al ba&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Antes de arreglarse se quit&oacute; el anillo de casada y el reloj de hombre que usaba en el brazo derecho, los puso en la repisa del tocador y se hizo abluciones r&aacute;pidas en la cara para lavarse el polvo del viaje y espantar el sue&ntilde;o de la siesta. Cuando acab&oacute; de secarse sopes&oacute; en el espejo sus senos redondos y altivos a pesar de sus dos partos. Se estir&oacute; las mejillas hacia atr&aacute;s con los cantos de las manos para acordarse de c&oacute;mo hab&iacute;a sido joven. Pas&oacute; por alto las arrugas del cuello, que ya no ten&iacute;an remedio, y se revis&oacute; los dientes perfectos y reci&eacute;n cepillados despu&eacute;s del almuerzo en el transbordador. Se frot&oacute; con el pomo de desodorante las axilas bien afeitadas y se puso la camisa de algod&oacute;n fresco con las iniciales AMB bordadas en el bolsillo. Se cepill&oacute; el cabello indio, largo hasta los hombros, y se amarr&oacute; la cola de caballo con la pa&ntilde;oleta de p&aacute;jaros. Para terminar, se suaviz&oacute; los labios con l&aacute;piz labial de vaselina simple, se humedeci&oacute; los &iacute;ndices en la lengua para alisarse las cejas encontradas, se dio un toque de Maderas de Oriente detr&aacute;s de cada oreja, y se enfrent&oacute; por fin al espejo con su rostro de madre oto&ntilde;al. La piel sin un rastro de cosm&eacute;ticos ten&iacute;a el color y la textura de la melaza, y los ojos de topacio eran hermosos con sus oscuros p&aacute;rpados portugueses. Se tritur&oacute; a fondo, se juzg&oacute; sin piedad, y se encontr&oacute; casi tan bien como se sent&iacute;a. S&oacute;lo cuando se puso el anillo y el reloj se dio cuenta de su retraso: faltaban seis para las cuatro, pero se concedi&oacute; un minuto de nostalgia para contemplar las garzas que planeaban inm&oacute;viles en el sopor ardiente de la laguna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El taxi la esperaba bajo los platanales del portal. Arranc&oacute; sin esperar &oacute;rdenes por la avenida de palmeras hasta un claro de los hoteles donde estaba el mercado popular al aire libre, y se detuvo en un puesto de flores. Una negra grande que dormitaba en una silla de playa despert&oacute; sobresaltada por la bocina, reconoci&oacute; a la mujer en el asiento posterior del autom&oacute;vil, y le dio entre risas y ch&aacute;charas el ramo de gladiolos que hab&iacute;a encargado para ella. Unas cuadras m&aacute;s adelante el taxi torci&oacute; por un sendero apenas transitable que sub&iacute;a por una cornisa de piedras afiladas. A trav&eacute;s del aire cristalizado por el calor se ve&iacute;a el Caribe abierto, los yates de placer alineados en la d&aacute;rsena del turismo, el transbordador de las cuatro que regresaba a la ciudad. En la cumbre de la colina estaba el cementerio m&aacute;s pobre. Empuj&oacute; sin esfuerzo el port&oacute;n oxidado y entr&oacute; con el ramo de flores en el sendero de t&uacute;mulos ahogados por la maleza. En el centro hab&iacute;a una ceiba de grandes ramas que la orient&oacute; para identificar la tumba de su madre. Las piedras afiladas hac&iacute;an da&ntilde;o aun a trav&eacute;s de las suelas de caucho recalentado, y el sol &aacute;spero se filtraba por el raso de la sombrilla. Una iguana surgi&oacute; de los matorrales, se detuvo en seco frente a ella, la mir&oacute; un instante y escap&oacute; en estampida.
    </p><p class="article-text">
        Se puso un guante de jard&iacute;n que llevaba en el bolso, y hab&iacute;a tenido que limpiar tres l&aacute;pidas cuando reconoci&oacute; la de m&aacute;rmol amarillento con el nombre de la madre y la fecha de su muerte, ocho a&ntilde;os antes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a repetido aquel viaje cada 16 de agosto a la misma hora, con el mismo taxi y la misma florista, bajo el sol de fuego del mismo cementerio indigente, para poner un ramo de gladiolos frescos en la tumba de su madre. A partir de ese momento no ten&iacute;a nada que hacer hasta las nueve de la ma&ntilde;ana del d&iacute;a siguiente, cuando sal&iacute;a el primer transbordador de regreso.
    </p><p class="article-text">
        Se llamaba Ana Magdalena Bach, hab&iacute;a cumplido cuarenta y seis a&ntilde;os de nacida y veintisiete de un matrimonio bien avenido con un hombre que amaba y que la amaba, y con el cual se cas&oacute; sin terminar la carrera de Artes y Letras, todav&iacute;a virgen y sin noviazgos anteriores. Su madre hab&iacute;a sido una c&eacute;lebre maestra de primaria montessoriana que, a pesar de sus m&eacute;ritos, no quiso ser nada m&aacute;s hasta su &uacute;ltimo aliento. Ana Magdalena hered&oacute; de ella el esplendor de los ojos dorados, la virtud de las pocas palabras y la inteligencia para manejar el temple de su car&aacute;cter. Era una familia de m&uacute;sicos. Su padre hab&iacute;a sido maestro de piano y director del Conservatorio Provincial durante cuarenta a&ntilde;os. Su marido, tambi&eacute;n hijo de m&uacute;sicos y director de orquesta, sustituy&oacute; a su maestro. Ten&iacute;an un hijo ejemplar que era el primer chelo de la Orquesta Sinf&oacute;nica Nacional a los veintid&oacute;s a&ntilde;os, y hab&iacute;a sido aplaudido por Mstislav Leop&oacute;ldovich Rostrop&oacute;vich en una sesi&oacute;n privada. En cambio, la hija de dieciocho a&ntilde;os ten&iacute;a una facilidad casi genial para aprender de o&iacute;do cualquier instrumento, pero s&oacute;lo le gustaba como pretexto para no dormir en casa. Estaba de amores alegres con un excelente trompetista de jazz, pero quer&iacute;a profesar en la orden de las Carmelitas Descalzas contra el parecer de sus padres.
    </p><p class="article-text">
        La voluntad de ser enterrada en la isla la hab&iacute;a expresado su madre tres d&iacute;as antes de morir. (...)
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">¡Ha llegado el momento más esperado!<br><br>✨ Ya se puede leer en nuestro sitio web un adelanto exclusivo de la novela inédita de Gabriel García Márquez, que llegará a librerías este miércoles 6 de marzo. ✨<br><br>Así empieza «En agosto nos vemos».<br>➡️ <a href="https://t.co/EZVfMHsx8l">https://t.co/EZVfMHsx8l</a> <a href="https://t.co/X7EUPBYBNA">pic.twitter.com/X7EUPBYBNA</a></p>&mdash; Revista LENGUA (@revistalengua) <a href="https://twitter.com/revistalengua/status/1764350399857709480?ref_src=twsrc%5Etfw">March 3, 2024</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/comienza-novela-inedita-gabriel-garcia-marquez-llega-semana-librerias_1_10974000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Mar 2024 18:06:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así comienza la novela inédita de Gabriel García Márquez que llega esta semana a las librerías]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gabriel García Márquez,Libros,Novelas,Premio Nobel de Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ficción protagoniza los planes editoriales de 2024 con una apuesta diversa y grandes nombres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/ficcion-protagoniza-planes-editoriales-2024-apuesta-diversa-grandes-nombres_1_10805777.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88191923-7cf8-49a9-bff0-0f77b794741a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ficción protagoniza los planes editoriales de 2024 con una apuesta diversa y grandes nombres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'En agosto nos vemos', la novela inédita del premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez, será uno de los acontecimientos editoriales más importantes del año.</p></div><p class="article-text">
        La agenda literaria de ficci&oacute;n 2024 promete hacer valer la bibliodiversidad y llegar a las librer&iacute;as argentinas con una oferta ecl&eacute;ctica que traer&aacute; un in&eacute;dito de <strong>Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez</strong>, primeras traducciones y rescates de autores como <strong>C&eacute;sar Aira, Mar&iacute;a Moreno, Paul Auster o Haruki Murakami</strong>; bestsellers del romance hist&oacute;rico como <strong>Florencia Bonelli y Gloria Casa&ntilde;as</strong>, autoras de culto como <strong>Lydia Davis o Claire Keegan</strong> y otros menos le&iacute;dos en esta latitud como <strong>Durian Sukegawa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>En agosto nos vemos</em>, la novela in&eacute;dita del premio Nobel colombiano Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, ser&aacute; el acontecimiento editorial m&aacute;s importante del a&ntilde;o de <strong>Penguin Random House</strong>. El sello tambi&eacute;n lanzar&aacute; un nuevo libro de la escritora, periodista y cr&iacute;tica cultural Mar&iacute;a Moreno, una obra con la que retomar&aacute; la producci&oacute;n literaria tras el ACV sufrido en 2021.
    </p><p class="article-text">
        Entre las novedades de Penguin habr&aacute; autores argentinos como Aira, Casa&ntilde;as, Alan Pauls, Mar&iacute;a Negroni, Mart&iacute;n Caparr&oacute;s y extranjeros como los de Margaret Atwood, John Balville u Ottessa Moshfegh. Mientras que el imperdible ser&aacute; el doblete King/King, que llegar&aacute; con una novela del rey del terror Stephen King y otra de su hijo, Owen.
    </p><p class="article-text">
        El otro gran grupo editorial que opera en Argentina, <strong>Planeta</strong>, promete nuevos romances con la marca registrada de Bonelli y esperados in&eacute;ditos, entre ellos, los libros de Murakami y Auster; o desde Argentina, de la joven periodista y activista feminista Tamara Tenembaum.
    </p><p class="article-text">
        De sellos medianos como <strong>Marea</strong> llegar&aacute; <em>S&oacute;lo quedamos nosotros</em>, una autoficci&oacute;n del peruano Jaime Rodr&iacute;guez que reflexiona sobre la masculinidad, novedad de la colecci&oacute;n Ficciones Reales que dirige Cristian Alarc&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea donde literatura y periodismo tejen cruces sutiles, <strong>Fiordo</strong> recuperar&aacute; la novela <em>Los galgos</em>, un hermoso cl&aacute;sico de la gran escritora y cronista argentina Sara Gallardo (1931-1988); y traer&aacute; la nueva novela de Kim Hye-jin, la escritora coreana que fue best-seller con el libro <em>Sobre mi hija</em>.
    </p><p class="article-text">
        La literatura irlandesa tendr&aacute; su lugar en los planes editoriales de 2024 gracias a <strong>Libros del Asteroide</strong>, que publicar&aacute; <em>La distancia que nos separa</em>, novela de Maggie O&rsquo;Farrell in&eacute;dita en espa&ntilde;ol; al tiempo que <strong>Eterna Cadencia</strong> publicar&aacute; <em>Bien tarde en el d&iacute;a</em>, nouvelle de Claire Keegan sobre un hombre que recuerda a la mujer con quien cree que podr&iacute;a haber pasado su vida.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de <em>Cuentos irlandeses contempor&aacute;neos</em>, una antolog&iacute;a de 25 relatos que va desde James Joyce hasta la actualidad, pasando por autores como Maeve Brennan o Nicole Flattery.
    </p><p class="article-text">
        Si de cuentos se trata, otra gran propuesta es la que traer&aacute; el sello <strong>Caja negra</strong> en su colecci&oacute;n Efectos Colaterales con el biopunk latino del colombiano Luis Carlos Barrag&aacute;n; o el sello <strong>Paradiso</strong> con <em>Ropamuerta</em>, una colecci&oacute;n de cuentos de Omar Ca&iacute;no que re&uacute;nen mundos abismales e inquietantes; as&iacute; como <em>Bestia extra&ntilde;a</em>, libro de Sebasti&aacute;n Maturano que se ubica entre el &lsquo;new weird&rsquo; y la ciencia ficci&oacute;n, en l&iacute;nea con cierta tradici&oacute;n vern&aacute;cula que pasa por Rodolfo Fogwill, Osvaldo Lamborghini, Mario Levrero y Alberto Laiseca.
    </p><p class="article-text">
        <em>Teor&iacute;a del tacto</em>, novedad de Fernanda Garc&iacute;a Lao editada por el sello <strong>Entrop&iacute;a</strong>, es una colecci&oacute;n de relatos breves que vuelven a su po&eacute;tica descarnada para describir los v&iacute;nculos humanos.
    </p><p class="article-text">
        A esto se sumar&aacute; un rescate excepcional: Eterna Cadencia publicar&aacute; por primera vez en espa&ntilde;ol <em>How to Pronounce Knife</em>, premiado libro de cuentos de SouvankhamThamma vongsa, nacida en un campo de refugiados laosianos en Nong Khai, Tailandia, y criada en Toronto, Canad&aacute;, cuya ficci&oacute;n apareci&oacute; revistas como Harper's y Granta.
    </p><p class="article-text">
        Publicar&aacute; tambi&eacute;n los primeros dos libros de cuentos de Alejandra Kamiya: <em>Los &aacute;rboles ca&iacute;dos tambi&eacute;n son el bosque</em> y <em>El sol mueve la sombra de las cosas quietas</em>; adem&aacute;s de nuevos relatos de la estadounidense Lydia Davis, <em>Our Strangers</em>, traducidos por Eleonora Gonz&aacute;lez Capria, con temas que van desde el matrimonio hasta insectos diminutos.
    </p><p class="article-text">
        En febrero <strong>Chai</strong> publicar&aacute; el in&eacute;dito en espa&ntilde;ol <em>Dorayaki</em>, del autor japon&eacute;s Durian Sukegawa, una novela sobre el paso del tiempo y la belleza de lo peque&ntilde;o que se desarrolla a partir de la relaci&oacute;n entre un joven solitario que trabaja en una peque&ntilde;a tienda de pasteles dorayakis y Tokue, una anciana que prepara una pasta de porotos adzuki excepcional.
    </p><p class="article-text">
        Y en abril presentar&aacute; <em>Todo lo que encontr&eacute; en la playa</em>, la historia de un pescador que hace una promesa para recuperar el tiempo perdido, escrita solo como Cynan Jones sabe hacer: prosa sin adornos ni juegos literarios sobre lo cotidiano y lo tr&aacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Nuevos in&eacute;ditos en castellano traer&aacute;n <strong>Adriana Hidalgo</strong> y sus sellos. Se trata de <em>Las cosas humanas</em>, novela de la premiada escritora francesa Karine Tuil, sobre el complejo caso judicial en el que se ve envuelto un joven de una familia poderosa acusado de violaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de <em>El regreso</em>, un rescate del brit&aacute;nico Walter de la Mare, uno de los escritores preferidos de H.P. Lovecraft, publicado originalmente en 1910, sobre un hombre que tras visitar el cementerio descubre que su cara ha cambiado.
    </p><p class="article-text">
        Otra historia de cementerios llegar&aacute; de la mano de Federico Jeanmaire con la novela <em>Lo que resta de la vida</em> (<strong>H&iacute;brida Editora</strong>), quien recorre los cementerios de Berl&iacute;n, Buenos Aires y Baradero para escribir sobre la muerte y los v&iacute;nculos en un texto conmovedor.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo sello es <em>Muy oscuro juntos</em>, una novela en clave er&oacute;tica de Scho&euml; Blintsjia sobre un amor t&oacute;xico, que llega tras su &eacute;xito de cr&iacute;tica y ventas, <em>El placer de abandonar</em>. En tanto que se publicar&aacute; <em>Faster</em>, de Eduardo Berti, un texto exquisito sobre la velocidad de las carreras y la vida.
    </p><p class="article-text">
        Quienes aman la poes&iacute;a tendr&aacute;n motivos de festejo, porque Adriana Hidalgo publicar&aacute; <em>La vida en serio</em>, que re&uacute;ne en este primer volumen la obra completa de la poeta argentina Juana Bignozzi, desde 1998 a sus poemas p&oacute;stumos.
    </p><p class="article-text">
        En tanto que el sello<strong> Paradiso</strong> traer&aacute; <em>S&iacute;, es</em>, de Fatima Pinheiro, un yo-l&iacute;rico en constante movimiento que se aventura en diversas lenguas (portugu&eacute;s, castellano, catal&aacute;n, japon&eacute;s) y lenguajes (alfanum&eacute;rico, concretista, verso, prosa, koans y tankas).
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s t&iacute;tulos destacables son <em>Letters to Kevin</em>, del estadounidense Stephen Dixon ilustrada por &eacute;l y <em>&iquest;Ha muerto mam&aacute;?</em>, de Vigdis Hjorth, que publicar&aacute; N&oacute;rdica. El sello <strong>Portaculturas</strong> traer&aacute; los libros <em>El animal m&aacute;s hermoso del mundo</em>, de Claudia Masin, y <em>&iexcl;Qui&eacute;n iba a decir!</em>, un texto de Valeria Tentoni ilustrado por Mariana Ruiz Johnson.
    </p><p class="article-text">
        Y <strong>Editorial Perif&eacute;rica</strong> har&aacute; lo propio con <em>Nada m&aacute;s</em>, de Marguerite Duras, una de las escritoras francesas m&aacute;s importantes de todos los tiempos, que falleci&oacute; tres d&iacute;as despu&eacute;s de la &uacute;ltima entrada de este libro. Un volumen intenso, lleno de frases terminantes y de despedida.
    </p><p class="article-text">
        La editorial <strong>Godot</strong> apostar&aacute; por los cl&aacute;sicos de Stefan Zweig: <em>Los milagros de la vida</em>, una novela sobre la relaci&oacute;n equ&iacute;voca entre un pintor y una joven en que representa para &eacute;l toda la belleza, la ternura y la inocencia de la que cree carecer; y <em>Viaje al pasado</em>, una reflexi&oacute;n alegre sobre el amor perdido.
    </p><p class="article-text">
        Peter Rock volver&aacute; en 2024 a las librer&iacute;as Argentina con <em>Pasajeros</em>, parte historia de fantasmas, parte exploraci&oacute;n l&iacute;rica de la familia; y Joseph Roth con <em>Job</em>, novela escrita en 1930 sobre las dif&iacute;ciles condiciones de vida de los jud&iacute;os en Europa Oriental; <em>El triunfo de la belleza</em>, un texto conmovedor sobre personajes que luchan por encontrar su lugar en el mundo tras el colapso del Imperio Austroh&uacute;ngaro; y <em>La marcha Radetzky</em>, novela que retrata el cambio social y pol&iacute;tico en Europa de fines de siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        Completan la oferta de novedades Virginia Woolf con <em>La habitaci&oacute;n de Jacob</em> y Samuel Beckett con <em>Belacqua</em>.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, una posibilidad de conocer autores poco le&iacute;dos en nuestro pa&iacute;s es a trav&eacute;s de la oferta que presentar&aacute; el sello <strong>Empat&iacute;a</strong>, centrada en escritores africanos que reflexionan sobre la realidad post-colonial en ficciones sobresalientes por su calidad literaria. Entre ellas, la las novelas <em>Un duelo inusual</em>, de Yewande Omotoso, sobre una madre que al morir su hija se reconoce en nuevos t&eacute;rminos; la inici&aacute;tica <em>Lejos de Douala</em>, de Max Lobe; y <em>&iquest;Por qu&eacute; bailas cuando caminas?</em>, de Abdourahman A. Waberi, un relato sobre c&oacute;mo llegamos a ser quienes somos. T&iacute;tulos que son s&oacute;lo una muestra del rico y diverso entramado que definir&aacute; la escena de la ficci&oacute;n literaria este 2024.
    </p><p class="article-text">
        <em>Por Dolores Pruneda Paz de la agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/ficcion-protagoniza-planes-editoriales-2024-apuesta-diversa-grandes-nombres_1_10805777.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jan 2024 03:02:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ficción protagoniza los planes editoriales de 2024 con una apuesta diversa y grandes nombres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,Gabriel García Márquez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una novela inédita de Gabriel García Márquez se publicará el año que viene]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/novela-inedita-gabriel-garcia-marquez-publicara-ano-viene_1_10163302.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfa5beb4-734e-4ca6-8213-7b1211c5c4e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una novela inédita de Gabriel García Márquez se publicará el año que viene"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'En agosto nos vemos' es el título del libro que verá la luz a los 10 años de la muerte del premio Nobel</p><p class="subtitle">Juan Villoro: “México es un estado fallido controlado parcialmente por el crimen organizado” </p></div><p class="article-text">
        La editorial Random House publicar&aacute; en 2024 una obra in&eacute;dita del laureado escritor colombiano <strong>Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez</strong>. Se titula <em>En agosto nos vemos</em> y en palabras de sus hijos, Rodrigo y Gonzalo Garc&iacute;a Barcha, &ldquo;fue el fruto de un &uacute;ltimo esfuerzo por seguir creando contra viento y marea&rdquo;. Seg&uacute;n la prensa mexicana,<strong> </strong><a href="https://confabulario.eluniversal.com.mx/la-soledad-de-las-palabras-en-defensa-de-la-novela-postuma-de-gabriel-garcia-marquez/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>fue descubierta por el escritor colombiano Gustavo Arango</strong></a><strong> en el Archivo Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez del Harry Ransom Center de la Universidad de Texas</strong><em> </em>y que fue revelado el pasado mes de julio. Forma parte de un conjunto de manuscritos, documentos personales, fotograf&iacute;as y cartas comprados en 2014 a la familia de Garc&iacute;a M&aacute;rquez, seg&uacute;n explica Arango.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La novela narra la historia de Ana Magdalena Bach, esposa de un m&uacute;sico c&eacute;lebre, que cada agosto peregrina a la isla donde est&aacute; enterrada su madre. Secretamente, en esos viajes establece encuentros amorosos y sexuales</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Qued&oacute; sin publicar, seg&uacute;n explic&oacute; Arango, probablemente por la influencia en la familia del informe desfavorable de una persona de la agencia de Carmen Balcells y que se ha encontrado anexado a la &uacute;ltima versi&oacute;n del manuscrito. Arango, profesor de espa&ntilde;ol y literatura latinoamericana de la Universidad del Estado de Nueva York y experto en la obra de Garc&iacute;a M&aacute;rquez, califica este informe de &ldquo;condescendiente y perdonavidas&rdquo;, &ldquo;con una arrogancia que delata su inexperiencia&rdquo; y &ldquo;desde&ntilde;oso&rdquo; y que &ldquo;fulmina cualquier posibilidad de publicaci&oacute;n al describir la novela como un cuento repetitivo y alargado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ley&eacute;ndolo una vez m&aacute;s a casi diez a&ntilde;os de su muerte descubrimos que el texto ten&iacute;a much&iacute;simos y muy disfrutables m&eacute;ritos y nada que impida gozar de lo m&aacute;s sobresaliente de la obra de Gabo: su capacidad de invenci&oacute;n, la poes&iacute;a del lenguaje, la narrativa cautivadora, su entendimiento del ser humano y su cari&ntilde;o por sus vivencias y sus desventuras, sobre todo en el amor, posiblemente el tema principal de toda su obra&rdquo;, recalcaron Rodrigo y Gonzalo Garc&iacute;a Barcha en una nota distribuida por la editorial. 
    </p><p class="article-text">
        Random House tiene los derechos de la novela para todo el mundo, donde lo publicar&aacute; de manera simult&aacute;nea, salvo en M&eacute;xico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/novela-inedita-gabriel-garcia-marquez-publicara-ano-viene_1_10163302.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Apr 2023 13:31:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una novela inédita de Gabriel García Márquez se publicará el año que viene]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Gabriel García Márquez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La voz perdida del caso Padilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/voz-perdida-caso-padilla_129_10004901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/284dd8c4-aaf6-46fa-b53b-aa2b73cb41f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La voz perdida del caso Padilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La difusión pública de los videos originales y completos de la autoinculpación del poeta cubano Heberto Padilla, quien durante un juicio televisado se acusó a sí mismo de contrarrevolucionario, permite al autor volver sobre una disputa cultural y política que agrietó en 1971 la relación entre el castrismo y el campo intelectual.</p></div><p class="article-text">
        De repente, una voz nos ofrece el verdadero calado de una disputa cultural y pol&iacute;tica que agriet&oacute; en 1971 la relaci&oacute;n entre el castrismo y el campo intelectual. Hablamos de la <em>autoconfesi&oacute;n </em>del poeta <strong>Herberto Padilla</strong>, una divisoria de aguas que a la distancia parece anecd&oacute;tica y, sin embargo, tuvo una fuerza tect&oacute;nica en la ciudad letrada. Durante a&ntilde;os se conocieron apenas fragmentos de su testimonio -supuestamente contrito- ante representantes de la Uni&oacute;n de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Despu&eacute;s circul&oacute; el texto completo y, desde hace pocos d&iacute;as, pudimos escuchar y ver completamente a <em>ese </em>Padilla. La exhumaci&oacute;n audiovisual de aquel episodio de hace 51 a&ntilde;os provoca escalofr&iacute;os. Esa situaci&oacute;n inquisitorial, hab&iacute;a sido recreada hace un a&ntilde;o por un grupo de artistas disidentes, que leyeron en voz alta el discurso autoincriminatorio. Fragmentos de ese material vertebran a su vez el reciente documental de <strong>Pavel Giroud</strong>, <em>El caso Padilla, </em>que incluye a algunos testigos de aquel momento inaugural: el 71 no solo es el nombre de un recomendable ensayo de <strong>Jorge Fornet</strong>, subtitulado &ldquo;anatom&iacute;a de una crisis&rdquo;. Supuso a su vez el comienzo en la isla del llamado quinquenio gris o negro. La disputa crom&aacute;tica se resuelve sin dudas hacia la segunda tonalidad si se presta el o&iacute;do y tambi&eacute;n la vista a este documento f&iacute;lmico.
    </p><p class="article-text">
        Para asomarse a lo que ocurri&oacute; entonces hay que retroceder todav&iacute;a m&aacute;s en el tiempo. Primero, a 1960. El 17 de abril de ese a&ntilde;o arrib&oacute; al puerto de Casilda el buque cisterna Andrey Vyshinsky. Sus primeras gotas de petr&oacute;leo sacaron a la Revoluci&oacute;n de un problema para llevarla a otro: en aras de defenderse del hostigamiento de Washington se acept&oacute;, despu&eacute;s de amagues de autonom&iacute;a, el padrinazgo sovi&eacute;tico. De esta manera, el nombre de Vyshinsky, nada menos que el fiscal de los Procesos de Mosc&uacute;, como se conocieron las farsas judiciales de Stalin concluidas en asesinatos sumarios, aport&oacute; una simiente que exced&iacute;a el flujo de crudo. El germen del caso Padilla hab&iacute;a venido de ultramar y encontrar&iacute;a en los estalinistas cubanos un ecosistema apto para su reproducci&oacute;n. De hecho, el primer gran y decisivo incidente en el campo de la cultura tendr&iacute;a lugar un a&ntilde;o despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El petr&oacute;leo sovi&eacute;tico puso en funcionamiento una econom&iacute;a sometida a fuertes tensiones y, a la vez, facilit&oacute; una peculiar conversi&oacute;n. As&iacute; como el negro esclavo preserv&oacute; sus creencias e identidad escondiendo el nombre sus Orishas debajo de las m&aacute;scaras cristianas &ndash;Babalu-ay&eacute; pas&oacute;, por ejemplo, a llamarse San L&aacute;zaro, y Och&uacute;n, la Virgen del Cobre-, el cubano tuvo que recurrir al simulacro como forma de supervivencia. Unos y otros resultaron sujetos sincr&eacute;ticos, aunque solo el primero fue consecuencia de un proceso de sedimentaci&oacute;n cultural entre africanos, criollos y espa&ntilde;oles. En el segundo caso, un conflicto entre potencias vincul&oacute; a dos culturas dif&iacute;cil de compatibilizar. Result&oacute; una asimilaci&oacute;n contingente y artificial, aunque no menos conflictiva. El libreto que, de tanto repetirlo, muchos aceptaron como verdad, deriv&oacute; en algunas pr&aacute;cticas que 1971 terminan de explicar cabalmente.
    </p><p class="article-text">
        Y Padilla, ah&iacute;. Su muerte c&iacute;vica e intelectual dej&oacute; heridas irreparables. El escenario punitivo comenz&oacute; a prepararse en 1968, el a&ntilde;o de la Ofensiva Revolucionaria que se propuso construir el socialismo y el comunismo al mismo tiempo. Aquel a&ntilde;o, Padilla, pol&iacute;glota y poeta con aires de<em> enfant terrible,</em> fuerte cr&iacute;tico en privado y a veces en p&uacute;blico del &ldquo;socialismo real&rdquo;, hab&iacute;a ganado el concurso de la UNEAC con su libro <em>Fuera del Juego.</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Los poetas cubanos ya no sue&ntilde;an</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>(ni siquiera en la noche).</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mis amigos no deber&iacute;an exigirme que rechace estos s&iacute;mbolos perplejos que han asaltado mi cultura.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>(Ellos afirman que es inglesa.)</em>
    </p><p class="article-text">
        Cuesta encontrar desde el presente los sentidos que tanto irritaron al liderazgo castrista. En lo que respecta al mismo poema &ldquo;Fuera del juego&rdquo;, descubrimos un bajo coeficiente de optimismo, iron&iacute;a, tambi&eacute;n, cierto distanciamiento, pero, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;Al poeta, desp&iacute;danlo!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ese no tiene aqu&iacute; nada que hacer.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No entra en el juego.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No se entusiasma.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No pone en claro su mensaje.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No repara siquiera en los milagros.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Se pasa el d&iacute;a entero cavilando.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Encuentra siempre algo que objetar.</em>
    </p><p class="article-text">
        El poemario se public&oacute; con una aclaratoria de la UNEAC. &ldquo;&iquest;A qui&eacute;n o a qui&eacute;nes sirven estos libros? &iquest;Sirven a nuestra revoluci&oacute;n, calumniada en esa forma, herida a traici&oacute;n por tales medios?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre la veleidad y el malestar genuino, Padilla se convirti&oacute; en sin&oacute;nimo de la desafecci&oacute;n, un referente desprejuiciado de quienes aterrizaban en La Habana para indagar sobre la marcha caribe&ntilde;a hacia el socialismo. Con ese prop&oacute;sito viajaron <strong>Rene Dumont</strong>, <strong>Hans Magnus Enzensberger</strong> y <strong>K.S. Karol</strong>. Hablamos de tres intelectuales de izquierda cuyos libros, <em>Cuba, &iquest;es socialista?</em>, <em>El interrogatorio de la Habana </em>y <em>Los guerrilleros en el poder, </em>provocaron ronchas de irritaci&oacute;n. Dumont fue prof&eacute;tico. Le hab&iacute;a interesado demostrar &ldquo;el precio elevado de la precipitaci&oacute;n&rdquo;, es decir, la tentativa de construir el socialismo y el comunismo al mismo tiempo. Dudaba, a pesar de los &ldquo;caracteres originales&rdquo; de la Revoluci&oacute;n, de la posibilidad de &ldquo;superar muy pronto los est&iacute;mulos materiales&rdquo; mientras, a la par, se otorgaban &ldquo;muchos privilegios a su grupo dirigente&rdquo;. Intentaba preguntarse &ldquo;si la militarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a posibilita el surgimiento de un cierto tipo de socialismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El caso Padilla no puede dejar de analizarse, con esos libros en el fondo, como el detonador de una ruptura anunciada con parte de los intelectuales europeos y norteamericanos (basta revisar el libro de <strong>Rafael Rojas</strong>, <em>Traductores de la utop&iacute;a. La Revoluci&oacute;n cubana y la nueva izquierda en Nueva York</em>) que termin&oacute; arrastrando a parte de los latinoamericanos. Vayamos a los hechos: el poeta fue llevado de su casa por agentes de seguridad en abril a un centro de detenci&oacute;n e interrogatorio. &ldquo;El encarcelamiento de Padilla era la culminaci&oacute;n de una escalada iniciada cuatro a&ntilde;os&rdquo;, se&ntilde;alaron en una carta p&uacute;blica a <strong>Fidel Castro</strong> nada menos que <strong>Simone de Beauvoir</strong>, <strong>Italo Calvino</strong>, <strong>Fernando Claud&iacute;n</strong>, <strong>Julio Cort&aacute;zar</strong>, <strong>Jean Daniel</strong>, <strong>Marguerite Duras</strong>, el propio Enzensbeger, <strong>Jean-Paul Sartre</strong>, <strong>Rossana Rossanda</strong>, <strong>Jorge Sempr&uacute;n</strong>, <strong>Mario Vargas Llosa</strong>, <strong>Carlos Franqui</strong>, <strong>Carlos Fuentes</strong>, <strong>Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez</strong>, entre otros. &ldquo;Tememos la reaparici&oacute;n de una tendencia sectaria mucho m&aacute;s violenta y peligrosa que la denunciada por usted en marzo de 1962&rdquo;, le dicen.
    </p><p class="article-text">
        Padilla permaneci&oacute; m&aacute;s de un mes encerrado y recuper&oacute; su libertad para <em>confesar</em> sus antiguas <em>felon&iacute;as</em>. Escucharlo y verlo estremece.
    </p><p class="article-text">
        <em>De estas actitudes, de estas posiciones, nunca me cansar&eacute; de arrepentirme mientras viva, nunca podr&eacute; arrepentirme en realidad cuando he visto la cantidad de enemigos que vienen a nuestro pa&iacute;s disfrazados de poetas, de teatristas, de soci&oacute;logos, de fot&oacute;grafos, de lo que sea posible&hellip; &iquest;Para qu&eacute; vienen? &iquest;A ver, a admirar la Revoluci&oacute;n? </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Padilla se lamenta luego de sus &ldquo;torpezas&rdquo; y &ldquo;errores&rdquo;, motivados por &ldquo;el deslumbramiento por las grandes capitales, por la difusi&oacute;n internacional, por las culturas for&aacute;neas&rdquo;. Dice que, a pesar del cansancio, est&aacute; frente a sus colegas porque quiere hablar y &ldquo;liberarse de un pasado&rdquo; que le pesa&ldquo;. Ha hablado casi una hora cuando sucede algo que la letra impresa nunca ha permitido constatar en su dimensi&oacute;n. Padilla va m&aacute;s all&aacute; de infligirse la humillaci&oacute;n: deviene <em>otro</em>. Nos hab&iacute;amos referido antes al simulacro y la santer&iacute;a, el juego de m&aacute;scaras como modo de supervivencia. Hacerse pasar por otro o <em>serlo </em>por unos instantes. En los toques de santo, el ritual de la comunidad afrocubana, por muchos a&ntilde;os clandestino o semi tolerado, el fren&eacute;tico repicar de los tambores habilita a que a los participantes se le <em>monte </em>una deidad y que, en virtud de sus atributos, femeninos (la citada Ochun, por ejemplo) o masculinos (Chang&oacute;, el orisha del trueno, pongamos), los afectados comiencen una suerte de performance mim&eacute;tica basada en la reproducci&oacute;n de gestos y movimientos propios de la figura invocada. El toque habilita esa transformaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A Padilla, si seguimos su protocolo, no se le <em>mont&oacute; </em>un santo venido con los barcos esclavistas sino el mismo dios estatal: Fidel Castro, acompa&ntilde;ado tal vez de otro fantasma, el propio Vishinsky. &iquest;Se dej&oacute; <em>montar</em>? &iquest;Fue una venganza tan secreta como sutil?<em> </em>&iquest;La urdi&oacute; conscientemente con el &uacute;nico consuelo de ser redimido por la historia? Lo cierto es que el poeta se apropi&oacute; de inflexiones ret&oacute;ricas y ademanes del l&iacute;der, repiti&oacute; la coreograf&iacute;a de sus brazos, con ese dedo &iacute;ndice que enfatizaba en el aire la perorata. &iquest;Qu&eacute; nos dicen esos rasgos y el teatro ac&uacute;stico que eman&oacute; de su garganta? &iquest;Qu&eacute; entendieron los escritores y artistas cubanos sentados delante suyo? &iquest;Hab&iacute;a sido Padilla apenas <em>mediador</em> de una admonici&oacute;n, como en un toque de santo estatizado? Les recomiendo que vayan a YouTube, a partir del minuto 14.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <em>Yo s&eacute; que hay muchos suspicaces &ndash;lo s&eacute;&ndash; que piensan, que piensan de un modo especial, singular, de un modo caracter&iacute;stico de ciertas zonas, de esta autocr&iacute;tica hondamente sentida. Y yo me digo que peor para ellos si no comprenden el valor moral que puede tener mi conducta, que puede tener una autocr&iacute;tica. Peor para ellos, para esos suspicaces, si no entienden, si no son capaces de comprender lo que significa que a un hombre que ha cometido errores se le permita la oportunidad de confesarlos, de explicarlos delante de sus compa&ntilde;eros y de sus amigos; peor para ellos, para esos suspicaces, si no creen en lo que yo estoy diciendo. Peor para ellos. Porque yo conozco, como muchos de ustedes, escritores revolucionarios que est&aacute;n aqu&iacute; presente, y que han tenido que dar ese salto de fuego de las propias caracter&iacute;sticas tan negativas que constituyen ese &aacute;ngulo enfermizo de la personalidad creadora. Si no comprenden, peor para ellos.</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Padilla presta su cuerpo y su dedo apunta hacia el auditorio.
    </p><p class="article-text">
        &hellip;<em>estoy convencido de que muchos de los que yo veo aqu&iacute; delante de m&iacute; mientras yo he estado hablando durante todo este tiempo, se han sentido consternados de cu&aacute;nto se parecen sus actitudes a mis actitudes, de cu&aacute;nto se parece mi vida, la vida que he llevado, a la vida que ellos llevan, han venido llevando durante todo este tiempo, de cu&aacute;nto se parecen mis defectos a los suyos, mis opiniones a las suyas, mis bochornos a los suyos. Yo estoy seguro de que ellos estar&aacute;n muy preocupados, de que estuvieron muy preocupados, adem&aacute;s, por mi destino durante todo este tiempo, de qu&eacute; ocurrir&iacute;a conmigo. Y de que al o&iacute;r estas palabras ahora dichas por m&iacute; pensar&aacute;n que con igual raz&oacute;n la Revoluci&oacute;n los hubiera podido detener a ellos. Porque la Revoluci&oacute;n no pod&iacute;a seguir tolerando una situaci&oacute;n de conspiraci&oacute;n venenosa de todos los grupitos de desafectos de las zonas intelectuales y art&iacute;sticas.</em>
    </p><p class="article-text">
        El poeta encontr&oacute; la luz durante sus conversaciones con los agentes de la seguridad.
    </p><p class="article-text">
        <em>La correlaci&oacute;n de fuerzas de la Am&eacute;rica Latina no puede tolerar que un frente, como es el frente de la cultura, sea un frente d&eacute;bil; no pod&iacute;a seguir tolerando esto. Y si no ha habido m&aacute;s detenciones hasta ahora, si no las ha habido, es por la generosidad de nuestra Revoluci&oacute;n</em>.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se queda ah&iacute;. El lugar de la confesi&oacute;n inducida pod&iacute;a haber sido ocupado por los otros.
    </p><p class="article-text">
        <em>Veo en muchos de los compa&ntilde;eros que est&aacute;n aqu&iacute;, cuyas caras est&aacute;n aqu&iacute;, errores muy similares a errores de los que ye comet&iacute;. Y si estos compa&ntilde;eros no llegaron al grado de deterioro moral, de deterioro moral a que yo llegu&eacute;, eso no los exime de ning&uacute;n modo de ninguna culpa. Quiz&aacute;s entre sus papeles, entre sus poemas, entre sus cuentecitos existen p&aacute;ginas tan bochornosas como muchas de las p&aacute;ginas que felizmente nunca se publicar&aacute;n y que estaban entre mis papeles.</em>
    </p><p class="article-text">
        En mayo se conoci&oacute; una segunda carta de intelectuales a Castro: &ldquo;Creemos un deber comunicarle nuestra verg&uuml;enza y nuestra c&oacute;lera. El lastimoso texto de la confesi&oacute;n que ha firmado Heberto Padilla s&oacute;lo puede haberse obtenido por medio de m&eacute;todos que son la negaci&oacute;n de la legalidad y la justicia revolucionarias&rdquo;. La suscribieron tambi&eacute;n esta vez <strong>Carlos Monsiv&aacute;is</strong>, <strong>Pier Paolo Pasolini</strong>, <strong>Tamara Deutscher</strong>, <strong>Istv&aacute;n M&eacute;sz&aacute;ros</strong>, <strong>Alain Resnais</strong>, <strong>Jos&eacute; Revueltas</strong> y <strong>Juan Rulfo</strong>. Cort&aacute;zar y Garc&iacute;a M&aacute;rquez se abstuvieron. &iquest;Lo habr&iacute;an hecho de haber podido escuchar y ver esas escenas?
    </p><p class="article-text">
        <em>Los guerrilleros en el poder</em>, el voluminoso ensayo del polaco-franc&eacute;s Karol, sigue siendo extraordinario. Lo termin&oacute; de escribir en 1969. Se edit&oacute; dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde. En su pr&oacute;logo a la edici&oacute;n italiana, de 1972, denunciaba el &ldquo;enmudecimiento de las voces te&oacute;ricamente m&aacute;s comprometidas&rdquo; y que se nucleaban en la revista <em>Pensamiento Cr&iacute;tico. </em>El autor, marxista, en la l&iacute;nea de <strong>Isaac Deutscher</strong>, el gran bi&oacute;grafo de Trotsky, expresaba a su vez el estupor por la situaci&oacute;n que hab&iacute;a atravesado Padilla y el tenor de una &ldquo;sorprendente autocr&iacute;tica&rdquo; en la cual &ldquo;se acusaba&rdquo; a s&iacute; mismo &ldquo;entre otras cosas de haber proporcionado informaci&oacute;n a dos conocidos agentes de la CIA&rdquo;, el propio Karol y Dumont. &ldquo;No es preciso decir que Padilla no hubiera podido procurarme informaci&oacute;n pol&iacute;tica ni aun en caso de necesidad: mis fuentes de informaci&oacute;n han sido los dirigentes cubanos, el propio Castro&rdquo;. Lo que afloraba en la isla era la &ldquo;antigua intolerancia&rdquo; y la &ldquo;incapacidad de algunos dirigentes comunistas para acoger una cr&iacute;tica o darle una r&eacute;plica razonada, sin recurrir al viejo m&eacute;todo de denunciar como enemigo &ndash;asalariado, a ser posible- a cualquiera que observe desapasionadamente su historia&rdquo;. De hecho, Fidel, quien hab&iacute;a llevado de la mano a Karol a numerosas de sus actividades, comenz&oacute; a hablar de los &ldquo;escritorzuelos&rdquo; europeos que, sin vivir las dificultades de la revoluci&oacute;n cubana se atrev&iacute;an a mirarla a distancia con pizcas de dudas.
    </p><p class="article-text">
        La Cuba actual en nada se parece a la del 71 aunque los choques entre la cultura y el poder siguen obedeciendo a la misma matriz. A eso hay que sumarle que los dramas actuales son mucho m&aacute;s desgarradores. La militarizaci&oacute;n de le econom&iacute;a intuida por Dumont ha adquirido rasgos insospechados entonces: una coalici&oacute;n castrense y hotelera, el grupo econ&oacute;mico y financiero Gaesa, maneja los resortes de un pa&iacute;s que, en plena pandemia, destin&oacute; gran parte de sus inversiones a un sector tur&iacute;stico que nunca termina de ocuparse a pleno y desatendi&oacute; con esp&iacute;ritu neoliberal a los sectores de educaci&oacute;n y salud. A los intelectuales ya no les interesa el devenir del tr&oacute;pico entr&oacute;pico. La voz recuperada de Padilla deber&iacute;a sin embargo obligarnos no solo a revisar aquella temporada siniestra sino a decir finalmente aquello que el pudor, el miedo a &ldquo;hacerle el juego al enemigo&rdquo; nos llam&oacute; a silenciar.
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/voz-perdida-caso-padilla_129_10004901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Mar 2023 03:02:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La voz perdida del caso Padilla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Heberto Padilla,Fidel Castro,Revolución Cubana,Julio Cortázar,Gabriel García Márquez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Revelan que Gabriel García Márquez tuvo una hija hace 30 años, fuera de su matrimonio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/revelan-gabriel-garcia-marquez-tuvo-hija-30-anos-fuera-matrimonio_1_8663343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/992c19ad-d303-41b8-a5af-bfc61512d2f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Revelan que Gabriel García Márquez tuvo una hija hace 30 años, fuera de su matrimonio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La hija secreta del Premio Nobel de Literatura de 1982 con la periodista y escritora mexicana Susana Cato, de nombre Indira, tiene aproximadamente 30 años de edad y fue "el más sagrado e íntimo secreto de García Márquez", según fue dado a conocer este domingo.</p></div><p class="article-text">
        El nobel colombiano Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez tuvo una hija fuera del matrimonio, llamada Indira, cuya existencia, desconocida hasta ahora, fue confirmada este lunes a Efe por familiares y amigos del escritor.
    </p><p class="article-text">
        La hija secreta del Nobel de Literatura de 1982 con la periodista y escritora mexicana Susana Cato tiene aproximadamente 30 a&ntilde;os de edad y fue &ldquo;el m&aacute;s sagrado e &iacute;ntimo secreto de Garc&iacute;a M&aacute;rquez&rdquo;, <a href="https://www.eluniversal.com.co/suplementos/facetas/una-hija-el-secreto-mejor-guardado-de-gabriel-garcia-marquez-IB5982569" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n el periodista Gustavo Tatis Guerra, quien revel&oacute; la noticia en un art&iacute;culo publicado en el diario El Universal, de Cartagena de Indias</a>.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, Gabriel Eligio Torres Garc&iacute;a, sobrino del escritor, confirm&oacute; a Efe la existencia de su prima Indira Cato, de cuya existencia solo hab&iacute;a rumores entre los m&aacute;s cercanos amigos del autor de &ldquo;Cien a&ntilde;os de soledad&rdquo;, fallecido el 17 de abril de 2014 en Ciudad de M&eacute;xico, a los 87 a&ntilde;os de edad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ella es un poco t&iacute;mida, de hecho ha sido un proceso bastante lento el acercamiento de ella al resto de la familia; pero s&iacute; claro, Indira, nosotros tenemos una comunicaci&oacute;n con ella, muy buenas relaciones&rdquo;, revel&oacute; Torres Garc&iacute;a, autor del libro &ldquo;La casa de los Garc&iacute;a M&aacute;rquez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ni&ntilde;a recibi&oacute; el nombre de Indira, al parecer en homenaje a la ex primera ministra de la India Indira Gandhi, quien se hab&iacute;a hecho amiga de Garc&iacute;a M&aacute;rquez durante un viaje que &eacute;l hizo a Nueva Delhi en 1983 para acompa&ntilde;ar a Fidel Castro a una cumbre del Movimiento de Pa&iacute;ses No Alineados.
    </p><p class="article-text">
        Indira Cato lleva el apellido de su madre, pues fue Susana Cato quien &ldquo;tom&oacute; la decisi&oacute;n de no tomar el apellido Garc&iacute;a M&aacute;rquez&rdquo;, se&ntilde;ala Gabriel Eligio Torres Garc&iacute;a, y a&ntilde;ade: &ldquo;Todo bien, otra prima m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez tuvo dos hijos, Rodrigo y Gonzalo, con su esposa Mercedes Barcha, fallecida tambi&eacute;n Ciudad de M&eacute;xico en septiembre de 2020, y seg&uacute;n Tatis, los familiares y amigos del escritor mantuvieron durante a&ntilde;os en secreto la existencia de Indira &ldquo;por respeto a Mercedes Barcha y lealtad a Gabo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Indira es una muchacha normal y gracias a que la mam&aacute; nunca permiti&oacute; que le pusieran el apellido (Garc&iacute;a M&aacute;rquez) ella pudo crecer tranquila, estudiar tranquila y hacer su vida tranquila&rdquo;, agreg&oacute; su primo en Cartagena.
    </p><h3 class="article-text">UN SECRETO MUY BIEN GUARDADO</h3><p class="article-text">
        Gerald Martin, autor de &ldquo;Una vida&rdquo;, la biograf&iacute;a de Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, tambi&eacute;n coment&oacute; brevemente el caso con Efe desde Londres, donde vive.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo lo sospech&eacute; hace 30 a&ntilde;os y me convenc&iacute; casi definitivamente hace 10 a&ntilde;os; es una regla de conducta m&iacute;a no hablar p&uacute;blicamente de amantes y/o sus hijos sin antes conversar personalmente con las personas en cuesti&oacute;n&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Martin a&ntilde;adi&oacute; que le gustar&iacute;a &ldquo;reflexionar un poco antes de comentar&rdquo; porque &ldquo;es una noticia con muchas implicaciones y consecuencias para muchas personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el escritor colombiano Dasso Sald&iacute;var, primer bi&oacute;grafo de Gabo y autor del libro &ldquo;Garc&iacute;a M&aacute;rquez. El viaje a la semilla&rdquo;, dijo a Efe desde Madrid: &ldquo;Creo que cualquier profundizaci&oacute;n en el tema conlleva el riesgo de tocar y herir fibras profundas en los protagonistas de esta hermosa y delicada historia de amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora la palabra la tienen ellos, en el caso de que quisieran hacerlo, aunque creo que ni Indira ni su madre ni sus hermanos lo van a hacer, por lo menos de momento&rdquo; agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la raz&oacute;n de haber mantenido en secreto la existencia de Indira, Torres Garc&iacute;a dijo: &ldquo;yo supongo, conociendo como conoc&iacute; a Gabo, que fue una manera de no incomodar a Mercedes, pero tambi&eacute;n de complacer la decisi&oacute;n de Susana, la madre de Indira&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Susana es la que no quiso que le pusieran el apellido Garc&iacute;a M&aacute;rquez a su hija porque Gabo estaba dispuesto a hacerlo&rdquo;, dijo, y a&ntilde;adi&oacute; que hasta donde sabe, &ldquo;Mercedes no se opuso en ning&uacute;n momento al cuidado de Indira porque al final era la sangre de su marido, digo yo ac&aacute;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">TRES HERMANOS</h3><p class="article-text">
        El sobrino de Gabo explic&oacute; que la relaci&oacute;n de Indira Cato con los otros hijos del escritor, Gonzalo y Rodrigo Garc&iacute;a Barcha, &ldquo;es muy buena, siempre ha sido buena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre la han apoyado y la han ayudado mucho, ellos est&aacute;n m&aacute;s all&aacute; de todo esto, nunca han dicho nada y saben que esta noticia iba a salir a la luz p&uacute;blica y se iba a conocer en cualquier momento&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el sobrino del Nobel, &ldquo;Gonzalo y Rodrigo siempre supieron de la existencia de su hermana, desde los primeros momentos y obviamente han hecho valer y respetar los derechos de Indira&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya habl&eacute; con Gonzalo y con Rodrigo y me dijeron que contara la verdad y que dijera lo que yo s&eacute;&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">UNA HIJA, EL SUE&Ntilde;O DE GABO</h3><p class="article-text">
        Garc&iacute;a M&aacute;rquez manifest&oacute; p&uacute;blicamente en varias oportunidades que uno de sus sue&ntilde;os era tener una hija, por lo que Torres Garc&iacute;a asegur&oacute; que la relaci&oacute;n entre ellos debi&oacute; ser muy buena. &ldquo;&Eacute;l se habr&iacute;a vuelto loco con su hija; Gabo siempre fue muy apegado a los sentimientos m&aacute;s que todo hacia sus hijos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo entendido de que Gabo desde un principio siempre estuvo a cargo de Indira y sigui&oacute; est&aacute;ndolo hasta donde aguant&oacute; y dej&oacute; instrucciones de que as&iacute; se siguiera (haciendo), porque lo que dec&iacute;a Gabo eso era sagrado&rdquo;, agreg&oacute; su sobrino.
    </p><p class="article-text">
        Susana Cato, madre de Indira, escribi&oacute; con Garc&iacute;a M&aacute;rquez los guiones de las pel&iacute;culas &ldquo;El espejo de dos lunas&rdquo; (1990) y &ldquo;Con el amor no se juega&rdquo; (1991).
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s por esa herencia Indira est&aacute; inmersa en el mundo del arte. &ldquo;S&eacute; que trabaja en cuesti&oacute;n de cine, ha hecho sus cortometrajes&rdquo;, dijo Torres Garc&iacute;a, quien cont&oacute; que unos a&ntilde;os antes de la pandemia ella le pidi&oacute; ayuda para presentar uno de sus cortos en el Festival de Cine de Cartagena de Indias (FICCI).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo le dije que le pod&iacute;a ayudar pero acordamos que se presentar&iacute;a de manera completamente inc&oacute;gnita; igual a ella no la conoc&iacute;a nadie entonces se pod&iacute;a hacer&rdquo;, dijo. 
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de EFE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/revelan-gabriel-garcia-marquez-tuvo-hija-30-anos-fuera-matrimonio_1_8663343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Jan 2022 17:11:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Revelan que Gabriel García Márquez tuvo una hija hace 30 años, fuera de su matrimonio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gabriel García Márquez,Indira Cato]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Premios Gabo 2021 anunció los 40 finalistas de Iberoamerica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/premios-gabo-2021-anuncio-finalistas-iberoamerica_1_8469401.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12ecac53-31c4-4816-a250-35bd0dfc3fbc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Premios Gabo 2021 anunció los 40 finalistas de Iberoamerica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre ellos está una investigación de la revista Anfibia sobre el Opus Dei. En esta edición se presentaron 1.585 postulaciones de países.</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://fundaciongabo.org/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Gabo</a>, creada por <strong>Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez</strong>, dio a conocer los finalistas de la novena edici&oacute;n de los <a href="https://premioggm.org/noticias/2021/11/premio-gabo-2021-estos-son-los-40-mejores-trabajos-de-iberoamerica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premios Gabo</a>; consisten en reconocimientos al periodismo iberoamericano, en espa&ntilde;ol y portugu&eacute;s. Entre los trabajos seleccionados est&aacute; una investigaci&oacute;n publicada en la<a href="https://opus-dei.revistaanfibia.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Revista Anfibia sobre las causas judiciales del Opus Dei</a> y escrito por <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/paula-bistagnino/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paula Bistagnino</a>, colaboradora tambi&eacute;n de <strong>elDiarioAR. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Son cuatro las categor&iacute;as para participar: Texto, Cobertura, Imagen e Innovaci&oacute;n. Se seleccionaron piezas que &ldquo;escudri&ntilde;an, develan, impactan y mueven las fibras de la sociedad, con narrativas que deslumbran y que demuestran una f&eacute;rrea pasi&oacute;n por un periodismo con destreza, rigurosidad y &eacute;tica&rdquo;, seg&uacute;n la p&aacute;gina web de los Premios.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos seleccionados son de Espa&ntilde;a, Brasil,  Ecuador, Nicaragua, Argentina,&nbsp; Colombia, El Salvador, Portugal y Chile, adem&aacute;s colaboraciones entre varios pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        De los <a href="https://premioggm.org/premio-gabo/edicion/2021/nominados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">40 trabajos</a> elegidos se anunciar&aacute;n 4 ganadores, uno por categor&iacute;a, en una <a href="https://www.eventbrite.co/e/maraton-de-las-mejores-historias-y-ceremonia-del-premio-gabo-2021-registration-204808396427" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ceremonia virtual</a> que se realizar&aacute; el 18 de noviembre. El 16 de noviembre tendr&aacute; lugar la &ldquo;Marat&oacute;n de las mejores historias de Iberoam&eacute;rica&rdquo;, un evento abierto al p&uacute;blico en el que se conocer&aacute;n los detalles detr&aacute;s de cada pieza seleccionada.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el Festival Gabo se llevar&aacute; a cabo de forma virtual, del 15 al 20 de noviembre. La programaci&oacute;n incluye talleres, charlas y clases magistrales gratuitas dirigidas a periodistas y editores de medios de comunicaci&oacute;n de Iberoam&eacute;rica, as&iacute; como estudiantes y docentes de comunicaci&oacute;n y p&uacute;blico general.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se tratar&aacute;n temas como el documental, el fotoperiodismo, colaboraciones period&iacute;sticas, la crisis medioambiental, nuevas narrativas sobre drogas, periodismo de viajes, herramientas audiovisuales, podcasts, uso de redes sociales y m&aacute;s. La programaci&oacute;n completa se puede consultar <a href="https://premioggm.org/festival-gabo/edicion/2021/programacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, algunos de los trabajos seleccionados por categor&iacute;a:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Texto</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&Agrave; espera da &aacute;gua</em> por <strong>S&eacute;rgio Miguel Buarque</strong> e <strong>In&ecirc;s Campelo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Marco Zero Conte&uacute;do (Brasil)
    </p><p class="article-text">
        Un reportaje sobre c&oacute;mo viven las familias m&aacute;s afectadas por el proyecto de transposici&oacute;n del R&iacute;o S&atilde;o Francisco, 10 a&ntilde;os despu&eacute;s de ser desalojadas de su propiedad.
    </p><p class="article-text">
        <em>Cu&aacute;nta selva necesita un hombre</em> de <strong>Karim Ganem Maloof</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Malpensante (Colombia)
    </p><p class="article-text">
        Una cr&oacute;nica de viaje ilustrada que retrata la nueva situaci&oacute;n de la Amazon&iacute;a colombiana, donde se intenta cambiar la coca por el queso.
    </p><p class="article-text">
        <em>Heredero: las causas judiciales que enfrenta el Opus Dei</em>, por <strong>Paula Bistagnino</strong>
    </p><p class="article-text">
        Revista Anfibia (Argentina) / Connectas (Colombia)
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de testimonios, causas judiciales y documentos, este reportaje revela c&oacute;mo funciona la estructura econ&oacute;mica y jur&iacute;dica con la que opera el Opus Dei.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cobertura</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Camino a encontrarles: historias de b&uacute;squeda</em>s, por <strong>Aranzaz&uacute; Ayala Mart&iacute;nez</strong>, <strong>Marcela Turati</strong>, <strong>Elia Baltazar</strong>, <strong>Uriel G&aacute;mez</strong>, <strong>Bianca Carreto</strong>, <strong>Luisa Iglesias</strong>, <strong>Patricia Mayorga</strong>, <strong>Melva Frutos</strong>, <strong>Paloma Robles</strong>, <strong>Marcos Vizcarra</strong> y <strong>Mary Lechuga</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A d&oacute;nde van los desaparecidos / Quinto Elemento Lab / IMER Noticias (M&eacute;xico)
    </p><p class="article-text">
        Una serie de cinco podcast sobre los m&eacute;todos que familiares de personas desaparecidas han desarrollado para encontrar a sus seres queridos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Documenta</em>, por <strong>Francisca Skoknic</strong>, <strong>Andrea Insunza</strong>, <strong>Antonio Maldonado</strong>, <strong>Juan Crist&oacute;bal Pe&ntilde;a</strong>, <strong>Daniela Mohor</strong>, <strong>Gabriela Pizarro</strong> e I<strong>gnacia Velasco</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La Bot Documenta (Chile)
    </p><p class="article-text">
        Proyecto web que combina el periodismo de datos y el periodismo de investigaci&oacute;n para realizar un seguimiento de las investigaciones judiciales de violaciones a los derechos humanos tras el estallido social chileno de 2019.
    </p><p class="article-text">
        <em>El reto tras la masacre: Memoria, Verdad, Justicia y No Repetici&oacute;n</em>, por <strong>N&eacute;stor Arce</strong>, <strong>Juli&aacute;n Navarrete</strong>, <strong>Franklin Villavicencio</strong>, <strong>Wilfredo Miranda</strong>, <strong>Maynor Salazar</strong>, <strong>Carlos Herrera</strong>, <strong>Ricardo Arce Aburto</strong> y <strong>Roy Moncada</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Divergentes (Nicaragua)
    </p><p class="article-text">
        Una serie de trabajos multimedia sobre los cr&iacute;menes de lesa humanidad cometidos por el r&eacute;gimen de Daniel Ortega en Nicaragua
    </p><p class="article-text">
        <strong>Imagen</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Imperdonable</em>, por <strong>Marl&eacute;n Vi&ntilde;ayo</strong>, <strong>Carlos Mart&iacute;nez</strong>, <strong>Andrea Bilbao</strong>, <strong>Neil Brandvold</strong>, <strong>Omnionn</strong>, <strong>V&iacute;ctor Pe&ntilde;a</strong> y <strong>Patrick Tombola</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;El Faro (El Salvador)
    </p><p class="article-text">
        La historia de un sicario que cumple su condena en una prisi&oacute;n salvadore&ntilde;a, donde no solo es culpable por sus cr&iacute;menes sino tambi&eacute;n por ser gay.
    </p><p class="article-text">
        <em>&lsquo;Lo m&aacute;s triste de la vida&rsquo;: familias de los migrantes guatemaltecos masacrados en M&eacute;xico se despiden de sus parientes</em>, por <strong>Daniele Volpe</strong>
    </p><p class="article-text">
        The New York Times (Estados Unidos)
    </p><p class="article-text">
        Reportaje gr&aacute;fico sobre las familias de migrantes guatemaltecos que les dan el &uacute;ltimo adi&oacute;s a sus parientes masacrados en M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        <em>O Longo Inverno</em>, por <strong>Sofia Arede</strong>, <strong>Jo&atilde;o L&uacute;cio</strong>, <strong>Marco Carrasqueira</strong>, <strong>Carla Gon&ccedil;alves</strong> y <strong>Diana Matias</strong>.
    </p><p class="article-text">
        SIC Not&iacute;cias (Portugal)
    </p><p class="article-text">
        Reportaje de televisi&oacute;n sobre la soledad de adultos mayores en casas de reposo durante la pandemia ante la prohibici&oacute;n de salir o recibir visitas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Innovaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Cartas na pandemia: jovens de SC e de campos de refugiados trocam mensagens sobre sonhos e afli&ccedil;&otilde;es</em>, por <strong>&Acirc;ngela Bastos</strong>, <strong>Ingrid Santos</strong>, <strong>&Acirc;ngela Prestes</strong>, <strong>Jo&atilde;o Scheller</strong>, <strong>Ben Ami Scopinho</strong> y <strong>Maiara Santos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Di&aacute;rio Catarinense (Brasil)
    </p><p class="article-text">
        Reportaje multimedia sobre ni&ntilde;os y adolescentes de Santa Catarina que, en medio de la pandemia, intercambian cartas con j&oacute;venes refugiados palestinos y libaneses, revelando sus sue&ntilde;os y miedos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Incendios en Venezuela</em>, por <strong>Helena Carpio</strong>, <strong>&Aacute;ngel Alay&oacute;n</strong>, <strong>Valentina Oropeza</strong>, <strong>&Oacute;scar Marcano</strong>, <strong>Salvador Benasayag</strong>, <strong>John Fuentes</strong>, <strong>Giorgio Cunto</strong> y <strong>Mariengracia Chirinos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Prodavinci</strong> (Venezuela)
    </p><p class="article-text">
        Proyecto multimedia que us&oacute; 3,7 millones de datos satelitales para investigar incendios en &aacute;reas protegidas de Venezuela durante los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <em>La Silla reconstruye c&oacute;mo polic&iacute;as mataron a los tres j&oacute;venes de Verbenal,</em> por <strong>Carlos Hern&aacute;ndez Osorio</strong>, <strong>Marcela Becerra</strong>, <strong>Daniela Amaya Rueda</strong>, <strong>Juan Esteban Lewin</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La Silla Vac&iacute;a (Colombia)
    </p><p class="article-text">
        Investigaci&oacute;n visual que estableci&oacute; que polic&iacute;as que dispararon durante las protestas del 9 de septiembre de 2020 en Bogot&aacute; s&iacute; mataron a tres j&oacute;venes manifestantes.
    </p><p class="article-text">
        <em>MGF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/premios-gabo-2021-anuncio-finalistas-iberoamerica_1_8469401.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Nov 2021 13:21:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Premios Gabo 2021 anunció los 40 finalistas de Iberoamerica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gabriel García Márquez,Premio Gabo,Fundación Gabo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Venderán más de 400 piezas del guardarropa de García Márquez y su esposa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/venderan-400-piezas-guardarropa-garcia-marquez-esposa_1_8403612.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bee1422f-6968-4f2e-8aa0-0dfe5987a03e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Venderán más de 400 piezas del guardarropa de García Márquez y su esposa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dinero recaudado será entregado íntegramente a la fundación FISANIM, que apoya a niños de comunidades indígenas del sur de México, que dirige la actriz mexicana Ofelia Medina, amiga de la familia. Con esta venta abrirá el miércoles en la Ciudad de México la Casa de la Literatura Gabriel García Márquez.</p></div><p class="article-text">
        Con la puesta en venta de m&aacute;s de 400 prendas y accesorios del guardarropa del escritor colombiano Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez y su esposa Mercedes Barcha, <strong>abrir&aacute; el mi&eacute;rcoles en la Ciudad de M&eacute;xico la Casa de la Literatura Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, un centro cultural que funcionar&aacute; en la amplia residencia del sur de la capital mexicana donde la pareja vivi&oacute;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El evento, denominado &ldquo;El armario de los Garc&iacute;a M&aacute;rquez&rdquo;, marcar&aacute; adem&aacute;s la apertura de este nuevo espacio que ser&aacute; dirigido por Emilia Garc&iacute;a Elizondo, nieta de Gabo -como se conoce popularmente al escritor-, quien particip&oacute; en la selecci&oacute;n de las prendas que ser&aacute;n puestas en venta, inform&oacute; la agencia de noticias <em>AFP</em>.
    </p><p class="article-text">
        Quienes quieran acudir a la casa ubicada en la calle Fuego 144, deber&aacute;n sacar una cita por correo electr&oacute;nico.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos de los trajes de Gabo son hechos a la medida, muchos tienen su nombre en la etiqueta. Fue muy lindo ver c&oacute;mo ten&iacute;a sastres predilectos y dise&ntilde;adores favoritos&rdquo;, record&oacute; Garc&iacute;a Elizondo a trav&eacute;s de un comunicado de prensa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n encontramos ropa que ten&iacute;a peque&ntilde;os vestigios de su vida como escritor. Un saco tiene un marcador en el bolsillo, que usaba para firmar sus libros, y otro una mancha de tinta. Quisimos dejar estos recuerdos&rdquo;, grafic&oacute; y aclar&oacute; que los sacos de tweed, &ldquo;un elemento permanente del estilo de Gabo&rdquo;, tambi&eacute;n estar&aacute;n en la colecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el caso de Mercedes Barcha, una de las piezas m&aacute;s valiosas que estar&aacute; exhibida mas no en venta es el vestido que llev&oacute; en la ceremonia en que su esposo recibi&oacute; el Premio Nobel de Literatura en 1982.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No existe un texto o entrevista donde Gabo y Mercedes hablen de su ropa como tal, aunque los dos siempre fueron muy fieles a sus maneras de vestir. El d&iacute;a de la entrega del Premio Nobel (...) Gabo us&oacute; un liquiliqui, un traje tradicional colombiano de gala, cosa que caus&oacute; mucha pol&eacute;mica&rdquo;, destac&oacute; Garc&iacute;a Elizondo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quienes deseen ver o a comprar estas piezas podr&aacute;n hacerlo, previa cita, desde el pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles 20 de octubre, inform&oacute; la familia del autor de &ldquo;Cien a&ntilde;os de soledad&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El dinero recaudado ser&aacute; entregado &iacute;ntegramente a la fundaci&oacute;n FISANIM, que apoya a ni&ntilde;os de comunidades ind&iacute;genas del sur de M&eacute;xico, que dirige la actriz mexicana Ofelia Medina, amiga de la familia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a M&aacute;rquez muri&oacute; el 17 de abril de 2014, a los 87 a&ntilde;os, mientras que Barcha falleci&oacute; a esa misma edad el 15 de agosto de 2020.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de agencias</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/venderan-400-piezas-guardarropa-garcia-marquez-esposa_1_8403612.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Oct 2021 20:22:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Venderán más de 400 piezas del guardarropa de García Márquez y su esposa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Gabriel García Márquez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un niño adicto a la heroína, una fabuladora y la historia que impactó a García Márquez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/nino-adicto-heroina-fabuladora-historia-impacto-garcia-marquez_129_6788869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97cb2b88-2d9d-4a39-9275-cb29dfca6846_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un niño adicto a la heroína, una fabuladora y la historia que impactó a García Márquez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En cada entrega, perfiles de grandes falsificadores, simuladores, artistas del engaño, infiltrados, estafadores profesionales y otros tramposos audaces.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Jimmy tiene ocho a&ntilde;os y es la tercera generaci&oacute;n de adictos a la hero&iacute;na, un ni&ntilde;o precoz, con pelo abundante, ojos aterciopelados y <strong>marcas de aguja como pecas sobre la piel suave de beb&eacute;</strong> de sus brazos delgados&rdquo;, se lee en una cruda cr&oacute;nica del diario estadounidense <em>The Washington Post</em> publicada el 28 de septiembre de 1980.
    </p><p class="article-text">
        El texto, bajo el t&iacute;tulo de <em>El mundo de Jimmy</em>, sigue con descripciones todav&iacute;a m&aacute;s impactantes y, a medida que avanza, pareciera ir conformando la imagen de un peque&ntilde;o <em>freak</em> que se deforma en cada l&iacute;nea para convertirse en un personaje m&aacute;s y m&aacute;s atroz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&Eacute;l es adicto desde los 5 a&ntilde;os. <strong>Aun as&iacute; hay una expresi&oacute;n angelical en su cara redonda y peque&ntilde;a cuando habla acerca de su vida: ropa, dinero, los Orioles de Baltimore y la hero&iacute;na</strong>. El mundo de Jimmy son las drogas pesadas y el dinero f&aacute;cil. &Eacute;l cree en esa vida. Todos los d&iacute;as, los adictos le compran hero&iacute;na a Ron, el amante de la madre de Jimmy, en la sala de su casa. Despu&eacute;s &lsquo;cocinan&rsquo; y se inyectan en los dormitorios&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El artículo del Washington Post con la historia del Jimmy firmado por Janet Cooke                            </span>
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        El art&iacute;culo, acompa&ntilde;ado con una ilustraci&oacute;n para proteger la identidad del menor, sigue en ese tono entre indignado e incuestionable del que va al terreno para contar una historia; la firmeza de quien supone que tiene la misi&oacute;n de revelar algo importante a la sociedad con may&uacute;sculas, que se va a enterar de algo trascendental a trav&eacute;s de sus ojos.&nbsp; <strong>Hasta que por fin, despu&eacute;s de m&aacute;s observaciones agudas de la cronista, Jimmy habla.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Jimmy prefiere este ambiente al de la escuela, donde una sola materia parece relevante para llevar a cabo su sue&ntilde;o. &lsquo;Quiero tener un auto, <strong>vestirme bien y tambi&eacute;n tener un buen lugar para vivir</strong>. As&iacute; que le presto atenci&oacute;n a la clase de matem&aacute;ticas para mantenerme al d&iacute;a cuando finalmente tenga algo para vender&rsquo;&rdquo;, se lee.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Janet Cooke, la periodista del Washington Post que impactó al mundo                             </span>
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        La nota llev&oacute; la firma de la periodista <strong>Janet Cooke</strong>, que hab&iacute;a ingresado al diario, uno de los m&aacute;s prestigiosos de los Estados Unidos, durante los primeros d&iacute;as de 1980, <strong>luego de presentar un curr&iacute;culum que llam&oacute; la atenci&oacute;n de los editores a cargo</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese tiempo, el medio estaba buscando diversidad y nuevas miradas, en lo que internamente llamaron <strong>&ldquo;la era post Watergate&rdquo;</strong>. Las grandes revelaciones se empezaban a mezclar en las p&aacute;ginas del matutino con<strong> historias de vida que reflejaban los supuestos grandes flagelos sociales</strong>, en un momento del periodismo que necesitaba refrescarse.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La nota llevó la firma de la periodista Janet Cooke, que había ingresado al diario, uno de los más prestigiosos de los Estados Unidos, durante los primeros días de 1980, luego de presentar un currículum que llamó la atención de los editores a cargo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los antecedentes de Cooke &ndash;una mujer de 25 a&ntilde;os, afroamericana, con destacados diplomas universitarios, miembro de la Asociaci&oacute;n de Reporteros Afroamericanos y experiencia tras su paso por un diario de Ohio llamado <em>Toledo Blade</em>&ndash; convencieron a los hist&oacute;ricos jefes de la redacci&oacute;n del <em>Post</em> de que era la indicada. <strong>Al poco tiempo la joven estaba sentada en la redacci&oacute;n</strong>: llamaba la atenci&oacute;n de todos por estar siempre en movimiento y su ferocidad para ir en busca de historias novedosas.
    </p><h3 class="article-text">El mundo seg&uacute;n Cooke</h3><p class="article-text">
        Para septiembre, Cooke ya hab&iacute;a firmado unas 50 notas. Pero fue la historia del peque&ntilde;o Jimmy la que finalmente la hizo brillar. <strong>Por primera vez, consigui&oacute; estar en la portada del diario y la cr&oacute;nica se replic&oacute; por todos lados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tal como cont&oacute; <strong>Mike Sager</strong>, un compa&ntilde;ero de redacci&oacute;n de Cooke con el que la periodista tuvo un breve romance en aquel momento de gloria y quien con el tiempo se convirti&oacute; en una especie de vocero, el art&iacute;culo fue <strong>&ldquo;la sensaci&oacute;n del momento, el equivalente de &lsquo;convertirse en viral&rsquo; en la d&eacute;cada de 1980, y se replic&oacute; nacional e internacionalmente&rdquo;</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El fraude de Janet Cooke fue contado por el periodista Mike Sager en su libro &quot;Janet&#039;s World&quot;"
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            <span class="title">
                El fraude de Janet Cooke fue contado por el periodista Mike Sager en su libro &quot;Janet&#039;s World&quot;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tan grande fue el shock que provoc&oacute;, que <strong>las autoridades quisieron dar con el paradero de Jimmy para quitarle la custodia a los adultos que deb&iacute;an contenerlo</strong>. El diario se refugi&oacute; en la llamada &ldquo;Primera Enmienda&rdquo; de la Constituci&oacute;n de los Estados Unidos para defender la libertad de expresi&oacute;n y los derechos de la joven periodista y <strong>se neg&oacute; a dar detalles sobre el paradero del peque&ntilde;o heroin&oacute;mano.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A la vez, se multiplicaron las cr&iacute;ticas contra el <em>Post</em>, que <strong>para muchos prioriz&oacute; la espectacularidad de una historia por sobre los riesgos que corr&iacute;a el ni&ntilde;o</strong>, que pese a los esfuerzos de varios &ndash;de grupos de activistas a autoridades locales&ndash; no pudo ser hallado por nadie durante esos d&iacute;as de fama global.
    </p><p class="article-text">
        La controversia sigui&oacute; hasta que, como ocurre usualmente con las historias que se publican en los medios, <strong>el fuego se fue apagando para darle lugar seguramente a otras pol&eacute;micas.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tan grande fue el shock que provocó, que las autoridades quisieron dar con el paradero de Jimmy para quitarle la custodia a los adultos que debían contenerlo. El diario se refugió en la llamada “Primera Enmienda” de la Constitución de los Estados Unidos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al a&ntilde;o siguiente, el 13 de abril de 1981, lleg&oacute; el momento m&aacute;s esperado para Cooke: <strong>le anunciaron que hab&iacute;a obtenido el prestigioso premio Pulitzer por su notable art&iacute;culo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La periodista, otra vez en boca de todos, fue la sensaci&oacute;n; <strong>los medios ahora quer&iacute;an contar su propia historia</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre otros, lo hizo el <em>Toledo Blade</em>, aquel diario local en el que Cooke hab&iacute;a dado sus primeros pasos, que <strong>public&oacute; una peque&ntilde;a nota contando la noticia que ten&iacute;a como protagonista a una ex miembro del plantel del diario</strong>. Tomaron la informaci&oacute;n de la joven que ten&iacute;an m&aacute;s a mano: el archivo con su curr&iacute;culum y sus antecedentes <strong>(seg&uacute;n ten&iacute;an en sus registros apenas hab&iacute;a pasado un a&ntilde;o en el Vassar College y ten&iacute;a un diploma de grado como licenciada en artes por la Universidad de Toledo).</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El Premio Pulitzer es uno de los más prestigiosos para los periodistas y escritores en los Estados Unidos                            </span>
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        Cuando el diario de ese d&iacute;a ya estaba en imprenta, los editores del <em>Blade</em> recibieron, como todos los medios, un cable de la agencia <em>AP</em> sobre Cooke que les llam&oacute; la atenci&oacute;n: lejos de lo que ellos ten&iacute;an en su archivo, <strong>all&iacute; se informaba que la joven ten&iacute;a un pomposo curr&iacute;culum que inclu&iacute;a un diploma de posgrado y tambi&eacute;n se afirmaba que era graduada del Vassar.</strong> De inmediato, se contactaron con los responsables de la agencia para corregir la informaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No pas&oacute; mucho tiempo <strong>hasta que empezaron a sonar los tel&eacute;fonos de los jefes del </strong><em><strong>Washington Post</strong></em>: Cooke hab&iacute;a mentido sobre sus estudios y supuestos logros acad&eacute;micos ante las autoridades del Pulitzer y la reputaci&oacute;n del diario empezaba a correr peligro.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Sager, <strong>durante las siguientes once horas Cooke fue convocada a la redacci&oacute;n e interrogada por los popes del diario, incluido el c&eacute;lebre Bob Woodward</strong>, quien ayud&oacute; a destapar el esc&aacute;ndalo del Watergate. Quer&iacute;an saber todo de ella, necesitaban confirmar que sus supuestos m&eacute;ritos acad&eacute;micos eran la &uacute;nica mentira que la joven les hab&iacute;a plantado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, entrada la madrugada, Cooke dispar&oacute; otra confesi&oacute;n que los dej&oacute; mudos: <strong>&ldquo;Jimmy no existe, tampoco su familia. Mi nota un invento. Quiero devolver el premio&rdquo;.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Janet Cooke escribió una carta en la que confesó su mentira"
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            <span class="title">
                Janet Cooke escribió una carta en la que confesó su mentira                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>La gran fabuladora</strong></h3><p class="article-text">
        A partir de entonces, la cronista qued&oacute; se&ntilde;alada como una de las mayores fabuladoras de la historia del periodismo y <strong>su figura llam&oacute; la atenci&oacute;n, una vez m&aacute;s, alrededor del mundo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hasta el escritor y periodista <strong>Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez</strong>, impactado por el esc&aacute;ndalo del falso ni&ntilde;o adicto y todo lo ocurrido, le dedic&oacute; una columna memorable que se public&oacute; en el diario <em>El Pa&iacute;s</em> con gran repercusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://elpais.com/diario/1981/04/29/opinion/357343203_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bajo el t&iacute;tulo de &iquest;Qui&eacute;n cree a Janet Coooke?</a>, <strong>el colombiano reflexion&oacute; con maestr&iacute;a sobre ese c&iacute;rculo en el diagrama de Venn donde a veces confluyen periodismo y literatura</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de la &eacute;tica y la pol&iacute;tica, <strong>la audacia de Janet Cooke, una vez m&aacute;s, plantea tambi&eacute;n las preguntas de siempre sobre las diferencias entre el periodismo y la literatura, que tanto los periodistas como los literatos llevamos siempre dormidas, pero siempre a punto de despertar en el coraz&oacute;n</strong>. Debemos empezar por preguntarnos cu&aacute;l es la verdad esencial en su relato&rdquo;, apunt&oacute; Garc&iacute;a M&aacute;rquez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Gabriel García Márquez quedó impactado por la historia de Cooke y le dedicó una memorable columna"
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                Gabriel García Márquez quedó impactado por la historia de Cooke y le dedicó una memorable columna                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Para un novelista lo primordial no es saber si el peque&ntilde;o Jimmy existe o no, sino establecer si su naturaleza de f&aacute;bula corresponde a una realidad humana y social, dentro de la cual pod&iacute;a haber existido.<strong> Este ni&ntilde;o, como tantos ni&ntilde;os de la literatura, podr&iacute;a no ser m&aacute;s que una met&aacute;fora leg&iacute;tima para hacer m&aacute;s cierta la verdad de su mundo</strong>. Hay por lo menos un punto a favor de esta coartada literaria: antes de que se descubriera la farsa de Janet Cooke, varios lectores hab&iacute;an escrito a su peri&oacute;dico para decir que conoc&iacute;an al peque&ntilde;o Jimmy, y muchos dec&iacute;an conocer otros casos similares. <strong>Lo cual hace pensar &ndash;gracias a los dioses tutelares de las bellas letras&ndash; que el peque&ntilde;o Jimmy no s&oacute;lo existe una vez</strong>, sino muchas veces, aunque no sea el mismo que invent&oacute; Janet Cooke&rdquo;, apunt&oacute; el escritor.
    </p><p class="article-text">
        Sager, el ex compa&ntilde;ero de ruta de Cooke, consigui&oacute; que la mujer le diera una nota para la revista GQ, en la que finalmente cont&oacute; su caso a mediados de los &lsquo;90. <strong>Ese texto luego se convirti&oacute; en un peque&ntilde;o libro llamado </strong><em><strong>El mundo de Janet</strong></em><strong>.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para un novelista lo primordial no es saber si el pequeño Jimmy existe o no, sino establecer si su naturaleza de fábula corresponde a una realidad humana y social, dentro de la cual podía haber existido, escribió García Márquez</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hab&iacute;a pasado m&aacute;s de una d&eacute;cada de la historia que la llev&oacute; a la fama y Cooke se mostraba arrepentida de haber publicado la historia falsa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante la larga charla que tuvo con Sager, revel&oacute; que hab&iacute;a empezado a mentir <strong>&ldquo;desde muy chica, como un mecanismo de supervivencia&rdquo;</strong>. &ldquo;Con el tiempo, me volv&iacute; muy buena para eso&rdquo;, revel&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Oculta por casi 15 a&ntilde;os, tambi&eacute;n acept&oacute; participar por esos d&iacute;as de una entrevista televisiva en la que revel&oacute; que hab&iacute;a abandonado para siempre su carrera period&iacute;stica, que hab&iacute;a vivido un tiempo en Par&iacute;s y que<strong> trabajaba en ese momento como cajera en un local de ropa de Kalamazoo, Michigan</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Janet Cooke reapareció en televisión a mediados de los &#039;90, cuando se publicó un libro que cuenta su historia                            </span>
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        <strong>&ldquo;En este caso particular no creo que el castigo se haya ajustado al delito. He perdido mi voz, he perdido la mitad de mi vida&rdquo;</strong>, cont&oacute; entre l&aacute;grimas.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, no se supo m&aacute;s de ella. El propio Sager, convertido en una suerte de nexo de Cooke con el mundo, cuenta que <strong>hasta la actualidad no hay semana en que no reciba un pedido de entrevista para la ex estrella del </strong><em><strong>Washington Post</strong></em><strong> </strong>o alg&uacute;n correo de un estudiante de periodismo que quiere saber m&aacute;s del caso.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.washingtonpost.com/archive/politics/1980/09/28/jimmys-world/605f237a-7330-4a69-8433-b6da4c519120/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La historia de Jimmy sigue disponible en el portal del diario</a>. La antecede una advertencia a los lectores: &ldquo;El siguiente art&iacute;culo no es correcto desde los hechos y <strong>se trata de una invenci&oacute;n de su autora</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/nino-adicto-heroina-fabuladora-historia-impacto-garcia-marquez_129_6788869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Jan 2021 01:30:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un niño adicto a la heroína, una fabuladora y la historia que impactó a García Márquez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Libros,Gabriel García Márquez,Impostores]]></media:keywords>
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