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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Magalí Etchebarne]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/magali-etchebarne/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Magalí Etchebarne]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Es todo un tema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tema_129_11522427.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d9f0923-1e0b-4c95-948c-d251e2699a5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es todo un tema"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La magia de la buena literatura es el modo en que las verdades y las falsedades pueden tejerse en una misma obra de una manera que se vea profundamente bella. Tres autoras sabias, también impuras, que escriben  sobre la experiencia de ser persona y vivir entre personas. </p></div><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as me encontr&eacute; pensando mucho en las grandes escritoras. Hace un par de semanas sali&oacute; en una revista <a href="https://www.vulture.com/article/rachel-cusk-parade-book-review.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un texto maravilloso sobre </a><a href="https://www.vulture.com/article/rachel-cusk-parade-book-review.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Rachel Cusk</strong></a><a href="https://www.vulture.com/article/rachel-cusk-parade-book-review.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de la cr&iacute;tica literaria </a><a href="https://www.vulture.com/article/rachel-cusk-parade-book-review.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Andrea Long Chu</strong></a>, una chica muy joven que viene escribiendo de las mejores cosas de Internet. Cusk es una de mis escritoras favoritas; todo indica que tambi&eacute;n es una de las favoritas de Andrea Long Chu, que en ese ensayo la despedaza con amor. Cusk, pens&eacute; mientras le&iacute;a el texto, es de esas escritoras tan hipn&oacute;ticas y envolventes que te hacen pasar ideas rar&iacute;simas como whisky caro, como agua, pero mejor. No me molesta del todo, creo que a Long Chu tampoco: en el fondo me gustan las novelas de ideas si tienen humor, encanto y sutileza, incluso cuando las ideas que esas novelas ponen a circular no me parecen particularmente buenas. Quiero decir: casi siempre prefiero una novela llena de hip&oacute;tesis que no me seducen antes que una novela sin hip&oacute;tesis. 
    </p><p class="article-text">
        Pero por eso mismo tambi&eacute;n me gustan intentos como el de Long Chu de entender cu&aacute;les son esas ideas, de hacerlas bailar, no desprendidas de su forma (no fingiendo que esa separaci&oacute;n es posible) sino en una plena comprensi&oacute;n de lo que las hace seductoras. Long Chu desnuda algunas cuestiones que, vistas de cerca, son bastante graciosas: el modo en que Cusk logra pone darles un halo de misterio y poes&iacute;a a preguntas que en el fondo son triviales (&iquest;puede una mujer ser artista? &iquest;puede una mujer ser feliz? &iquest;puede una mujer ser madre y artista? &iquest;puede una mujer no ser madre y ser artista?). 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de lo que piensan las personas que tienen ganas de indignarse con &ldquo;lo progre&rdquo;, las lecturas pol&iacute;ticas del arte no son siempre morales. La de Long Chu, de hecho, no lo es. La prohibici&oacute;n de hablar de la politicidad de un texto es igual de tonta que la de medir todos los textos por el aporte que hagan a La Causa, sea cual sea la causa en cuesti&oacute;n. Parte de la magia de la buena literatura es el modo en que las verdades y las falsedades, las pepitas de sabidur&iacute;a y los prejuicios m&aacute;s b&aacute;sicos, pueden tejerse en una misma obra de una manera que se vea profundamente bella, una manera a la que una no le cambiar&iacute;a nada. Parte de la magia de la buena literatura es esa impureza. Las novelas de Cusk son todas as&iacute;, sucias y perfectas.
    </p><p class="article-text">
        Coment&eacute; este texto de Long Chu con varios amigos; pocos d&iacute;as despu&eacute;s, con esos amigos, charlar&iacute;amos del esc&aacute;ndalo de <strong>Alice Munro</strong>. Otra vez, mucha confusi&oacute;n: ya nadie quiere hablar de &eacute;tica, pol&iacute;tica y est&eacute;tica porque parecer&iacute;a que todas las posiciones disponibles est&aacute;n asociadas a alguna idea de lo impoluto. O bien efectivamente los artistas deben ser intachables, o bien el pensamiento sobre lo bello no debe contaminarse con ning&uacute;n pensamiento sobre el mundo. Dos posiciones igual de absurdas. Fuera de ellas hay algo m&aacute;s sensato, pero todo lo que es lo sensato son arenas movedizas: todas posiciones provisorias. La que tengo hoy: supongo que lo que me sorprende de que Munro se haya quedado casada con el tipo que ella sab&iacute;a que hab&iacute;a abusado de su hija (y que la haya expulsado a ella de su vida, e incluso la haya culpado y resentido) no es que las mujeres sean capaces de eso, o que una madre sea capaz de eso, o que alguien que es capaz de escribir cuentos perfectos sea, adem&aacute;s, capaz de hacer eso. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que me sorprende de Alice Munro es lo mismo que me sorprende, a veces, de Rachel Cusk, y tambi&eacute;n tiene que ver con la impureza: que gente que puede escribir cosas muy sabias respecto de lo que implica ser humano no tenga acceso, en otros aspectos de su obra (o en el caso de Munro, de su vida) a esa clase de sabidur&iacute;a. No me sorprender&iacute;a necesariamente en otra clase de autor: pero Cusk y Munro forman parte de esas autoras que llamo as&iacute;, autoras sabias, gente que escribe bien en parte porque piensa muy bien sobre la experiencia de ser persona y vivir entre personas. No escriben policiales ajedrec&iacute;sticos, no pintan paisajes; piensan, sobre todo, sobre gente. Nos sorprende, o nos choca, en alg&uacute;n sentido, lo compartimentado de la sabidur&iacute;a, porque en nuestra imaginaci&oacute;n la vemos toda &iacute;ntegra, como lo pensaban los griegos: en nuestros corazones lo bello es bueno y lo bueno es justo, y lo justo es sabio. No dejan de impresionarnos nunca los agujeros de la realidad, lo separadas que pueden estar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Y en realidad estas escritoras se me juntaron en la mente porque termin&eacute; el libro nuevo de <strong>Magal&iacute; Etchebarne</strong>, <em>La vida por delante</em>, y Etchebarne es otra de esas escritoras sabias. Intento entender, mientras avanzo entre sus cuentos, en qu&eacute; consiste esa sabidur&iacute;a. Etchebarne es m&aacute;s joven que Cusk y que Munro, y seguramente por eso el feminismo se cuela entre sus materiales m&aacute;s y mejor que entre los de Cusk y Munro: no un contenido feminista, no una militancia, sino eso, un material. La pregunta por qu&eacute; es vivir como mujer en este mundo aparece mezclada con todas las otras preguntas importantes de la vida: qu&eacute; es trabajar, qu&eacute; es envejecer, qu&eacute; es morirse o que se te mueran, qu&eacute; es enamorarse y desenamorarse. 
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si lo explico bien, y tampoco s&eacute; si ella lo ver&iacute;a as&iacute;, pero yo no puedo evitar pensarlo: Etchebarne le da a la pregunta por habitar el g&eacute;nero una dignidad &uacute;nica al no ponerla adelante de todo, en ning&uacute;n escal&oacute;n, sino en l&iacute;nea con los dem&aacute;s grandes interrogantes de la existencia. Sus hero&iacute;nas son mujeres que cuidan como pueden, que est&aacute;n, pero no est&aacute;n, que tratan de habitar los lugares disponibles para ellas, o m&aacute;s bien no tratan, sencillamente lo hacen, mejor o peor. No son pasivas frente a las vidas que llevan. Las critican con fervor, pero no fingen que pueden salirse de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        No fingen, pero (y en esto Etchebarne es m&aacute;s sabia que Cusk) tampoco se regodean en sus prisiones. No fingen que ser mujer no es un tema: tampoco fingen que el problema es existencial y m&aacute;gico cuando el problema es material, o casual, o contingente, porque les gustan los problemas materiales, casuales y contingentes. Esa es la sensaci&oacute;n que me da la literatura de Etchebarne: el respeto absoluto por el caos y el accidente, la inteligencia de verlo con poes&iacute;a sin necesidad de verlo con grandilocuencia. Ser mujer es un tema, para Etchebarne y sus chicas, pero no un tema con may&uacute;sculas. M&aacute;s como cuando le dec&iacute;s a una amiga: Es todo un tema, &iquest;viste?
    </p><p class="article-text">
        <em>TT/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tema_129_11522427.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jul 2024 03:00:43 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El vecino de Lydia Davis, series de julio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/vecino-lydia-davis-series-julio_129_11501529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c249b8b5-9e9a-4434-b601-dab8ed6ded42_16-9-discover-aspect-ratio_default_1098410.jpg" width="568" height="320" alt="El vecino de Lydia Davis, series de julio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">La puerta de la nostalgia, un crimen inquietante</p></div><p class="article-text">
        <em>Desconozco a las personas. Las personas que no conozco cultivan h&aacute;bitos que no se parecen en lo m&aacute;s m&iacute;nimo a los m&iacute;os. Esos h&aacute;bitos me sorprenden y, sin embargo, no sorprenden a otras personas: los dan totalmente por sentados. Est&aacute; la que se asocia al club de caza. Y est&aacute; el que toma Dubonnet antes de cenar y siempre sabe cu&aacute;ndo es hora para una copa. Esas personas no se parecen a m&iacute; y en realidad tampoco se parecen entre s&iacute;, aunque se me hacen m&aacute;s parecidas entre s&iacute; que a m&iacute;, solamente porque las une el hecho de que las desconozco.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Un d&iacute;a me mudo a una casa vac&iacute;a y, de repente, al lado vive un hombre que desconozco. Yo hago mi vida y mi vecino hace su vida y, gracias a las cosas que nos unen, nos convertimos en una suerte de familia. Nos parecemos y, al mismo tiempo, no nos parecemos a una familia, considerando que empezamos a relacionarnos sin conocernos y formamos una alianza temporal, mientras que los integrantes de una familia suelen desconocerse con los a&ntilde;os y terminar relacionados solo por lazos de sangre. Un vecino se convierte en una suerte de primo o de padre. Otras veces, un vecino se convierte en un enemigo ac&eacute;rrimo, una presencia intolerable que poco a poco invade el terreno propio.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Esa gente que no conocemos&quot; fue traducido al español por Eleonora González Capria.                            </span>
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        As&iacute; arranca <em>Esa gente que no conocemos</em>, el relato que le da nombre al nuevo libro de <strong>Lydia Davis</strong>. Lo public&oacute; Eterna Cadencia Editora, la traducci&oacute;n es de <strong>Eleonora Gonz&aacute;lez Capria</strong> y llega a las librer&iacute;as por estos d&iacute;as, entre las novedades editoriales de julio. Dejo este fragmento ah&iacute;, como un anzuelo, por si les provoca ganas de ir a buscar el libro, porque es de lo m&aacute;s lindo que le&iacute; por estas horas y porque me dej&oacute; pensando en esas escenas de enrarecimiento cotidiano que se presentan ante nuestros ojos en los lugares m&aacute;s inesperados.
    </p><p class="article-text">
        Cada entrega de <em>Mil lianas</em> es, a su modo, <strong>una reuni&oacute;n y un homenaje a esa gente que no conocemos</strong>, a esos que creemos tener cerca, a esos que nos generan tanta extra&ntilde;eza como fascinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pasen, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Ahora bien</strong></em><strong>, de Camilo S&aacute;nchez. </strong><em>&ldquo;Es siempre m&aacute;s o menos as&iacute;. Con mayor o menor pericia se narra, como en un sue&ntilde;o, algo que pudo haber sucedido&rdquo;</em>, dice en el pr&oacute;logo de <em>Ahora bien</em> (El Bien del Sauce, 2024) el escritor argentino Camilo S&aacute;nchez. <strong>Y m&aacute;s que decir, lo desliza con toda calma, como ocurre con las escenas que se despliegan en el texto y que tienen en el centro a Jacques Lacan y al poeta chino Fran&ccedil;ois Cheng.</strong> El libro se detiene precisamente en un v&iacute;nculo, a esta altura m&iacute;tico, que tuvo lugar entre finales de los &lsquo;60 y mediados de los &lsquo;70, cuando el c&eacute;lebre psicoanalista se aproxim&oacute; al escritor (todav&iacute;a in&eacute;dito en aquel tiempo en Francia, con los a&ntilde;os Cheng se convertir&iacute;a  en una referencia acad&eacute;mica ineludible en ese pa&iacute;s) con la intenci&oacute;n de retomar algunos saberes chinos que atesoraba desde su juventud. <strong>En el texto de S&aacute;nchez, en esa deriva entre lo que fue, lo que la memoria reconstruye o lo que pudo haber sido, Lacan sale de su casa-consultorio con tres libros de autores chinos de su biblioteca y cruza la calle en busca del poeta.</strong> Desde ese momento &ndash;una ma&ntilde;ana de abril de 1969&ndash; se encuentran, se pierden en los caracteres que leen y recrean juntos, estudian, se hacen amigos, se elogian (Lacan, de hecho, lleva a Cheng a uno de sus seminarios) y luego vuelven a perderse. Repleto de citas que arman una constelaci&oacute;n impactante de lecturas y de autores, <em>Ahora bien</em> se mueve entre la narraci&oacute;n de esa serie de episodios &ndash;una que est&aacute; rota de entrada, una que se pregunta si nombrar y vivir son acaso la misma cosa&ndash;, el viaje on&iacute;rico y el libro de memorias. Es que el autor de <em>Ahora bien</em> tambi&eacute;n hace a lo largo de las p&aacute;ginas su propio vaiv&eacute;n vital entre su recorrido literario y los hitos que lo llevaron como un im&aacute;n hacia la poes&iacute;a y la cultura chinas.
    </p><p class="article-text">
        Contado a partir de fragmentos peque&ntilde;os, el extraordinario <em>Ahora bien</em>, hilvana el encuentro de dos vidas para detenerse en un cruce maravilloso de lecturas y de tiempos, para iluminar po&eacute;ticamente ese hilo infinito que fluye, entre la palabra y la enso&ntilde;aci&oacute;n, y que solemos llamar literatura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Camilo S&aacute;nchez naci&oacute; en Mar del Plata, en 1958 y ejerci&oacute; el periodismo en medios gr&aacute;ficos durante casi cuatro d&eacute;cadas.</strong> Es autor, entre otros, de los libros <em>La viuda de los Van Gogh</em> (Edhasa, 2012) y <em>La Feliz</em> (Edhasa, 2018). Poeta, editor y gran lector, en 2012 fue uno de los socios fundadores de la revista <em>Dang Dai</em>, primera publicaci&oacute;n de intercambio cultural entre Argentina y China.
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                &quot;Ahora bien&quot;, lo nuevo de Camilo Sánchez.                            </span>
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        <em><strong>Ahora bien</strong></em><strong>, de Camilo S&aacute;nchez, sali&oacute; por el sello El Bien del Sauce.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>La vida por delante</strong></em><strong>, de Magal&iacute; Etchebarne. </strong>Los cuatro relatos que forman parte de&nbsp;<em>La vida por delante</em>&nbsp;(P&aacute;ginas de Espuma, 2024) ofrecen una aproximaci&oacute;n reveladora a distintas rugosidades de la vida de sus protagonistas (la enfermedad, la muerte, el duelo, el fade-out infinito de un amor que no se termina de esfumar).<strong>&nbsp;Con un talento especial para meterse en los pliegues, para echar luz en los abismos, la escritora Magal&iacute; Etchebarne vuelve a confirmar en este libro que es una de las mejores observadoras de todo eso que no termina de irse y que puede moldear con maestr&iacute;a cuentos encantadores.</strong>&nbsp;Rescatista tenaz de esa materia intangible y radiante de la que est&aacute; hecha la mejor literatura, pareciera tener siempre el o&iacute;do dispuesto para ir a la pesca de palabras y escenas evanescentes, sin solemnidad, y a la vez sin escaparle al dolor en su versi&oacute;n m&aacute;s &aacute;spera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Magal&iacute; Etchebarne acaba de volver de Espa&ntilde;a, donde realiz&oacute; una gira por varias ciudades por el lanzamiento de su nuevo libro</strong>, con el que gan&oacute;<strong>&nbsp;</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/escritora-argentina-magali-etchebarne-gano-premio-ribera-duero-distingue-mejores-cuentos-espanol_1_11225574.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el prestigioso Premio Ribera del Duero, uno de los m&aacute;s importantes que se entregan a la narrativa breve escrita en espa&ntilde;ol</a>. Hace unos d&iacute;as me encontr&eacute; con ella en Buenos Aires para hablar de esta publicaci&oacute;n, que ya se ubica entre las m&aacute;s destacadas del a&ntilde;o. Pueden leer la nota <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/magali-etchebarne-adultez-hay-teatro-actuando_1_11487621.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
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                &quot;La vida por delante&quot;, el nuevo libro de cuentos de Magalí Etchebarne.                            </span>
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        <em><strong>La vida por delante</strong></em><strong>, de Magal&iacute; Etchebarne, sali&oacute; por P&aacute;ginas de Espuma. M&aacute;s sobre el libro </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/magali-etchebarne-adultez-hay-teatro-actuando_1_11487621.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Libros del mes.</strong> No s&eacute; bien c&oacute;mo &ndash;o s&iacute;: el tiempo se enrarece y se escapa cada vez m&aacute;s&ndash;, pero pas&oacute;: cambiamos de mes. Y mientras sigo sin terminar de leer <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-junio-poesia-completa-juana-bignozzi-lee-child-mariana-enriquez-ilustrada-texto-premiado_1_11422242.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todo lo que lleg&oacute; y llam&oacute; mi atenci&oacute;n en junio</a>, empec&eacute; de a poco a pispear las novedades editoriales de julio, el mes de los memes y del fr&iacute;o. Les dec&iacute;a arriba que el libro de <strong>Lydia Davis</strong> est&aacute; entre lo m&aacute;s interesante, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-julio-lydia-davis-maria-negroni-vida-asis-titulos-figura-peron_1_11492201.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pero hay varias publicaciones m&aacute;s que reun&iacute; en esta gu&iacute;a</a>. Anticipo algunos nombres: llega lo nuevo de <strong>Mar&iacute;a Gainza</strong>, la poes&iacute;a reunida de <strong>Ursula K Le Guin</strong>, una investigaci&oacute;n de <strong>Javier Sinay</strong> sobre el atentado a la AMIA y un libro de correspondencia ap&oacute;crifa de <strong>Mar&iacute;a Negroni</strong>.
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                    alt="Julio llega con libros de autoras y autores como Lydia Davis, Javier Sinay, María Negroni, José Natanson, María Gainza y Juan Gabriel Tokatlian, entre otros."
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            <span class="title">
                Julio llega con libros de autoras y autores como Lydia Davis, Javier Sinay, María Negroni, José Natanson, María Gainza y Juan Gabriel Tokatlian, entre otros.                            </span>
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        <strong>La gu&iacute;a con las novedades editoriales destacadas de julio </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-julio-lydia-davis-maria-negroni-vida-asis-titulos-figura-peron_1_11492201.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Series del mes.</strong> Tambi&eacute;n el universo audiovisual se renueva este mes, con estrenos, <strong>regresos esperados, nuevas temporadas o pel&iacute;culas que despu&eacute;s de un buen recorrido en cines desembarcan en formato hogare&ntilde;o</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-julio-vuelta-encargado-oso-clasico-cine_1_11495454.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden leer un resumen</a> con algunas de las series y pel&iacute;culas que llegan a lo largo de julio a las plataformas de streaming m&aacute;s populares.
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                    alt="Las plataformas de streaming se renuevan en julio, con nuevas temporadas de &quot;El encargado&quot;, &quot;El oso&quot; y &quot;Futurama&quot;, entre otras grandes producciones."
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            <span class="title">
                Las plataformas de streaming se renuevan en julio, con nuevas temporadas de &quot;El encargado&quot;, &quot;El oso&quot; y &quot;Futurama&quot;, entre otras grandes producciones.                            </span>
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        <strong>El repaso por las series y pel&iacute;culas que llegan al streaming en julio </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-julio-vuelta-encargado-oso-clasico-cine_1_11495454.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora. </strong>Se rompieron los &uacute;ltimos auriculares m&aacute;s o menos decentes que me quedaban, as&iacute; que escuchar m&uacute;sica, sobre todo mientras camino, se hizo imposible. Sin embargo, y para seguir con lo que habl&aacute;bamos al comienzo, <strong>llegu&eacute; a armar una selecci&oacute;n azarosa con canciones que hablan de la gente</strong>. Hay gente brillante, feliz, buena, rara, sin swing en estos temas. Tambi&eacute;n gente que es simplemente gente y gente que no, <strong>de la mano de New Order, Dillom, The Doors, Mercedes Sosa, &Eacute;l Mat&oacute;, Pet Shop Boys</strong>, entre much&iacute;simos otros y otras.
    </p><p class="article-text">
        Como siempre, la banda sonora de Mil lianas <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=cc899d1114744d8f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se escucha por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>Con la presencia de <strong>m&aacute;s de 300 sellos expositores de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, M&eacute;xico, Paraguay, Per&uacute;, Uruguay, Venezuela y Espa&ntilde;a</strong>, visitas internacionales y una gran cantidad de actividades gratuitas, por estos d&iacute;as se anunci&oacute; que tendr&aacute; lugar una nueva edici&oacute;n de la Feria de Editores (FED) en Buenos Aires. Ser&aacute; los d&iacute;as jueves 8, viernes 9, s&aacute;bado 10 y domingo 11 de agosto y una vez m&aacute;s el lugar elegido es el Complejo Art Media, del barrio porte&ntilde;o de Chacarita. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-editores-2024-confirmaron-detalles-proxima-edicion-nombres-visitas-internacionales_1_11476761.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden leer m&aacute;s</a> sobre los autores, autoras y sellos editoriales independientes que estar&aacute;n presentes a lo largo de esos cuatro d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/vecino-lydia-davis-series-julio_129_11501529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jul 2024 09:22:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El vecino de Lydia Davis, series de julio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Feria de Editores,Magalí Etchebarne,Lydia Davis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Magalí Etchebarne: “En la adultez hay algo de teatro, estamos todos actuando un poco”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/magali-etchebarne-adultez-hay-teatro-actuando_1_11487621.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96d881d1-b3e3-4760-8aad-97fdb5a3b870_16-9-discover-aspect-ratio_default_1098084.jpg" width="4844" height="2725" alt="Magalí Etchebarne: “En la adultez hay algo de teatro, estamos todos actuando un poco”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora argentina ganó este año el prestigioso Premio Ribera del Duero por “La vida por delante”, un libro con cuatro cuentos encantadores donde explora con maestría el deterioro de los cuerpos, el duelo, la amistad como una forma de rescate y el lento ocaso de la clase media, entre otros asuntos.</p></div><p class="article-text">
        Los cuatro relatos que forman parte de <em>La vida por delante</em> (P&aacute;ginas de Espuma, 2024) ofrecen una aproximaci&oacute;n reveladora a distintas rugosidades de la vida de sus protagonistas (la enfermedad, la muerte, el duelo, el fade-out infinito de un amor que no se termina de esfumar).<strong> Con un talento especial para meterse en los pliegues, para echar luz en los abismos, la escritora Magal&iacute; Etchebarne vuelve a confirmar en este libro que es una de las mejores observadoras de todo eso que no termina de irse y que puede moldear con maestr&iacute;a cuentos encantadores.</strong> Rescatista tenaz de esa materia intangible y radiante de la que est&aacute; hecha la mejor literatura, pareciera tener siempre el o&iacute;do dispuesto para ir a la pesca de palabras y escenas evanescentes, sin solemnidad, y a la vez sin escaparle al dolor en su versi&oacute;n m&aacute;s &aacute;spera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Etchebarne acaba de volver de Espa&ntilde;a, donde realiz&oacute; una gira por varias ciudades por el lanzamiento de su nuevo libro</strong>, con el que gan&oacute;<strong> </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/escritora-argentina-magali-etchebarne-gano-premio-ribera-duero-distingue-mejores-cuentos-espanol_1_11225574.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el prestigioso Premio Ribera del Duero, uno de los m&aacute;s importantes que se entregan a la narrativa breve escrita en espa&ntilde;ol</a>. En Buenos Aires recibe a elDiarioAR para hablar de esta publicaci&oacute;n, que ya se ubica entre las m&aacute;s destacadas del a&ntilde;o.
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                    alt="En &quot;La vida por delante&quot;, la escritora ofrece cuatro cuentos que navegan entre lo doloroso y lo bello."
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            <span class="title">
                En &quot;La vida por delante&quot;, la escritora ofrece cuatro cuentos que navegan entre lo doloroso y lo bello.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash;La &uacute;ltima vez que te entrevist&eacute; fue por la salida de tu libro de poemas </strong><em><strong>C&oacute;mo cocinar un lobo</strong></em><strong>. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/magali-etchebarne-libro-muerte-padres-duelo-balbuceo-lenguaje-nuevo_1_9922438.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En esa oportunidad hablaste de una especie de &ldquo;balbuceo de un nuevo lenguaje&rdquo;, que intentaste en tu aproximaci&oacute;n a la poes&iacute;a</strong></a><strong>. Un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s, volv&eacute;s a los cuentos y gan&aacute;s un premio con un libro que, lejos de balbucear, afirma o confirma un tono muy marcado que ya ten&iacute;as en tus primeros cuentos. A la hora de escribir, &iquest;pens&aacute;s en t&eacute;rminos de tono? &iquest;Un tono sale? &iquest;Se trabaja? &iquest;Se piensa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Supongo que todas esas cosas. Pero a m&iacute; me pasa que a veces mientras estoy escribiendo me cuesta darme cuenta si eso que escribo tiene un tono o si hay una voz. A veces pienso si es que no me estoy queriendo <em>parecer a</em>. Tambi&eacute;n me da miedo de que en la b&uacute;squeda de que pasen cosas en lo que escribo pueda llegar a perder mi voz o que quede diluida. Por eso me interesan los espacios de lecturas que tenemos en esta ciudad, en librer&iacute;as o en bares. Porque cuando te invitan a leer aparecen instancias en las que te das cuenta, no tanto de que ten&eacute;s una voz, pero s&iacute; de que tu texto no suena como el del otro. Por m&aacute;s que se cuenten universos temas, o problemas, tu mirada es una y la del otro tiene su originalidad y eso que escribe lo mira desde otro lugar. <strong>En mi caso, cuando escribo no s&eacute; si estoy pensando en una voz o en un tono, pero s&iacute; hago un esfuerzo por pensar qu&eacute; es lo que voy a contar y qu&eacute; es lo que voy a mirar de eso. </strong>Con estos cuentos, trataba de pensar todo el tiempo en qui&eacute;n era la que narraba, desde qu&eacute; lugar lo contaba, qu&eacute; le pasa tambi&eacute;n en el tiempo a ese personaje narrador. Primero es una ni&ntilde;a que est&aacute; ah&iacute;, como escondida entre dos sillas, con los pies fr&iacute;os y viendo qu&eacute; puede escuchar de los adultos. A la vez pensaba que no todo lo pod&iacute;a escuchar, por eso algunas cosas se las cuentan a la ma&ntilde;ana siguiente. Cuando sos chico est&aacute; lo que te acord&aacute;s y mucho de eso que te cuentan. Muchas veces las mujeres tenemos una relaci&oacute;n de conversaci&oacute;n intensa con la madre: las madres te cuentan cosas. Entonces para que se arme eso, que puede ser un tono o no, pensaba &ldquo;bueno, qu&eacute; le pudo haber contado y c&oacute;mo&rdquo;. Creo que ah&iacute;, eso s&iacute; es algo en lo que intento demorar y frenar: qui&eacute;n cuenta, c&oacute;mo, qu&eacute; ve y qu&eacute; mira. <strong>Est&aacute; esta frase de Claire Keegan que dice algo as&iacute; como que un personaje es lo que mira. Y ah&iacute; es donde aparece la voz del narrador, me parece.</strong> Tal vez eso s&iacute; es algo que creo que hago con conciencia cuando escribo: qu&eacute; elijo que los narradores o los personajes miren.&nbsp;Y ah&iacute; es donde me parece que capaz se forma un tono. Pero de todos modos siempre es dif&iacute;cil darte cuenta de si ten&eacute;s una voz o no. <strong>Como dijo alguna vez Hebe Uhart: es como que le pregunten a un ciempi&eacute;s c&oacute;mo es que mueve las patas</strong> (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;El t&iacute;tulo inicial del libro era una especie de enumeraci&oacute;n de asuntos (la madre, el trabajo, el amor, etc&eacute;tera) y al final qued&oacute; </strong><em><strong>La vida por delante</strong></em><strong>, que me llev&oacute; al t&iacute;tulo de tu primer libro, tal vez por la iron&iacute;a. </strong><em><strong>Los mejores d&iacute;as </strong></em><strong>tal vez no eran del todo buenos, y ac&aacute; la vida est&aacute; por delante, pero hay muerte, vejez y duelo. &iquest;Pensar en la vida por delante es una especie de consuelo, una crueldad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, hay algo parecido, son dos t&iacute;tulos un poco ir&oacute;nicos en el sentido de que <em>Los mejores d&iacute;as </em>no se sabe bien cu&aacute;les eran, si eran la promesa que le hac&iacute;a un personaje a otro, si eran los que hab&iacute;an pasado de la infancia o qu&eacute;. En este libro para m&iacute; tiene un poco de crueldad la frase porque el personaje al que se lo dicen est&aacute; postrado. Tambi&eacute;n se lo dicen con buenas intenciones, con la idea de que esto va a pasar y el futuro est&aacute; por delante, que hay, dir&iacute;amos, tiempo para rehacer tu vida. Pero la sensaci&oacute;n que para m&iacute; le quedaba a este personaje es que eso no estaba tan claro. Y que adem&aacute;s, s&iacute;, hay una vida por delante pero se trata de una mujer que est&aacute; mirando todo el tiempo algo que le pas&oacute;.<strong> El trauma tiene eso: es algo de lo que te pod&eacute;s alejar, pero al mismo tiempo lo orbit&aacute;s. Como una suerte de fuerza planetaria que se mantiene lejos, pero no tanto. Sobre la vejez, tambi&eacute;n est&aacute; esto de que nosotras mismas, a nuestros 40, tenemos la vida por delante, pero tambi&eacute;n nos empezamos a preguntar qu&eacute; forma de vida va a ser esa. El futuro no te saca necesariamente de lugares dolorosos.</strong> A m&iacute; me interesaba con ese personaje tambi&eacute;n pensar a alguien que no hubiera podido salir del dolor f&aacute;cilmente. En general creo que es algo que recorre todos los cuentos, en los cuatro est&aacute; eso, aunque no s&eacute; si es algo que pens&eacute; mientras escrib&iacute;a del todo conscientemente. Pero s&iacute;, cuando hab&iacute;a avanzado, me daba cuenta de que hab&iacute;a mucho dolor en todos, en todos los personajes y en todos los cuentos. En alg&uacute;n momento me llegu&eacute; a preguntar por una salida positiva a esto. Pero al rato me dec&iacute;a &ldquo;bueno, son personajes que est&aacute;n ah&iacute; sufriendo&rdquo;. Ese es el tiempo de la narraci&oacute;n: el del dolor.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Siempre es difícil darte cuenta de si tenés una voz o no. Como dijo alguna vez Hebe Uhart: es como que le pregunten a un ciempiés cómo es que mueve las patas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Muchas veces cuando se habla de pel&iacute;culas se usa la expresi&oacute;n </strong><em><strong>coming of age</strong></em><strong> para referirse a las historias que bordean el momento en que los protagonistas de alg&uacute;n modo se hacen grandes, llegan a cierta conciencia o adultez. Y pensaba que estos cuentos podr&iacute;an ser como un reverso: ya no son historias de hacerse sino de deshacerse como grandes. &iquest;Te interesa particularmente el tema de la adultez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Un poquito me pas&oacute; en la vida (risas). Como que soy adulta y soy una se&ntilde;ora pero en general todo el tiempo estoy pensando &ldquo;esto lo hago porque es de mi edad&rdquo;. Corresponde que haga esto porque ahora tengo esta edad. Pienso bastante en c&oacute;mo deber&iacute;a actuar una mujer de mi edad en distintas circunstancias. Como todo el tiempo tengo esa extra&ntilde;eza con la edad. Creo que por una falla psiqui&aacute;trica (risas). <strong>Cuando era chiquita la edad me obsesionaba tanto que me mandaba cartas a m&iacute; misma para leer cuando fuera grande y las cerraba con cinta scotch. Las dejaba selladas y pon&iacute;a &ldquo;Para que las leas cuando tengas 20&rdquo;.</strong> A m&iacute; lo que me torturaba era pensar si yo iba a seguir siendo la misma,&nbsp;si crecer significaba que la que eras no quedaba en ninguna parte. Hoy me doy cuenta de que no queda en ninguna parte, que esa ni&ntilde;a ya no existe m&aacute;s, que es verdad que te va comiendo una nueva persona. As&iacute; que me gustar&iacute;a volver atr&aacute;s y decirle a esa nena que s&iacute;, que todas esas profec&iacute;as negras se cumplen (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En tus cuentos, hay una ni&ntilde;a que observa a los adultos, a los que empieza a notar menos estables de lo que supon&iacute;a, y al mismo tiempo los adultos parecieran estar jugando a ser adultos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno, &iexcl;eso es lo que me pasa por ejemplo cuando hablo con mis amigos que tienen hijos! (risas). Los veo y digo &ldquo;ayer est&aacute;bamos en otro<em> mood</em> y hoy sos padre o madre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;En la placita.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;Claro! Entonces pienso &iquest;y qu&eacute; es esto? Para m&iacute; es porque en la adultez hay algo de teatro, estamos todos actuando un poco de eso. Como cuando alguien va al trabajo y habla y trata de hablar con seguridad a alguien para convencerlo de algo. Es una forma de actuaci&oacute;n. <strong>Con la edad me pasa eso de preguntarme por esto entre lo que soy y la edad que uno tiene. Pienso mucho en esa distancia. En esto de no sentirse de una determinada edad o en los a&ntilde;os en general. </strong>A los personajes trat&eacute; de imagin&aacute;rmelos por los 40 a&ntilde;os, pero hay uno, Julia, que es adolescente en el '94, entonces tiene un poco m&aacute;s, tal vez 50 y pico. Pero bueno, la mayor&iacute;a son de esas d&eacute;cadas, que adem&aacute;s son momentos de extra&ntilde;eza para las mujeres en general, porque te empez&aacute;s a encontrar con esto de que ya no sos tan joven pero tampoco sos una vieja.
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                Magalí Etchebarne nació en Buenos Aires, en 1983.                            </span>
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        <strong>&ndash;Hablando de mujeres, lo que not&eacute; en todos los cuentos es que aparecen peque&ntilde;as sociedades de mujeres, a veces m&aacute;s firmes y a veces m&aacute;s transitorias. Hay amigas, hermanas, mitad-hermanas, parientas, dos que parecen rivales y despu&eacute;s se acercan. &iquest;Lo pensaste as&iacute;? &iquest;Fue surgiendo en la escritura?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Sab&eacute;s que cuando hicimos una lectura en Madrid hace poquito, yo estaba diciendo que para m&iacute;, a pesar que el libro se llama La vida por delante, lo que lo recorre es la muerte y el duelo. Y una chica me dijo que si bien eso era verdad, lo que para ella tambi&eacute;n lo atravesaba es que en los personajes hab&iacute;a como una especie de salida que es la amistad. Claro, yo obviamente que fui consciente de que en el primero de los cuentos est&aacute; este grupo de amigas que son muy importantes porque son como una suerte de moiras que opinan de lo que les pasa. Pero despu&eacute;s de eso empec&eacute; a notar que hab&iacute;a m&aacute;s mujeres amigas. <strong>Y pens&aacute;ndolo creo que pas&oacute; porque mientras estaba escribiendo, algo que me llev&oacute; muchos a&ntilde;os, hablamos algunas veces con amigas como Cecilia Fanti y Eva &Aacute;lvarez que en general hab&iacute;amos le&iacute;do poco en relaci&oacute;n a grupos de amigas.</strong> Quiero decir algo as&iacute; como grupos de amigas en la literatura. Entonces siempre pens&aacute;bamos eso, nos trat&aacute;bamos de recomendar. Y yo creo que se me col&oacute; esto de alguna manera. Tambi&eacute;n, obviamente, porque creo que en mi vida son importantes mis amigas. Y creo que las amigas en general para las mujeres son como una red vital. Todo flaquea y las amigas quedan &iquest;no? Mi mam&aacute; dec&iacute;a eso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Mencionabas al duelo y a la muerte en general y el libro tambi&eacute;n se puede pensar desde los finales. Quiero decir, hay instancias intermedias que atraviesan los personajes, o estad&iacute;os de cosas que no se terminan de cerrar del todo. Como si no hubiera finales posibles. Incluso la &uacute;ltima de las historias, la historia de una pareja, da la impresi&oacute;n de que podr&iacute;a seguir y seguir.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, yo creo que en general los cuentos podr&iacute;an haber terminado incluso antes, o incluso varias p&aacute;ginas despu&eacute;s. Hoy estoy citando mucho a Hebe Uhart, pero siempre pienso en algo que ella dec&iacute;a sobre los cuentos. En el cuento algo ya pas&oacute;, dec&iacute;a ella, y yo le agrego un &ldquo;pero&rdquo;. No s&eacute; si es que yo le agrego un pero, pero s&iacute; me imagino que a estos personajes ya les pasaron las cosas y lo que leemos es como una fracci&oacute;n del tiempo de sus vidas, una foto, un viaje. Como con una revelaci&oacute;n o con un recuerdo que trae algo. Pero digamos que ya pas&oacute; lo que ten&iacute;a que pasar o el gran suceso ya ocurri&oacute; y lo que leemos son los restos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Otro asunto muy presente en el libro es el de una especie de ocaso de la clase media argentina. Algo que tampoco termina de desaparecer pero que est&aacute; en un abismo.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, est&aacute; esta clase media en crisis. Y tambi&eacute;n me interesaba que apareciera el trabajo en los cuentos, que los personajes trabajen, que yo misma sepa de qu&eacute; viven. Que es algo que en general me preocupa en la vida y me preocupa cuando leo. No entender de qu&eacute; vive un personaje me fastidia. En el caso de la clase media, s&iacute;, hay una suerte de limbo, todos los matices en general est&aacute;n desapareciendo. <strong>Como me dec&iacute;a un amigo hace poco, los personajes tienen un hedonismo berreta, &iquest;no?</strong> (risas). Pueden tomar hongos en la terraza o irse a una playa de medio pelo, evocar unas vacaciones en R&iacute;o de Janeiro, pero en los &lsquo;70. Esa idea de viaje al exterior, esas costumbres siempre me interesaron. Tambi&eacute;n esos personajes que se mueven en una ciudad y el m&aacute;ximo lujo al que acceden es tomar un cafecito en Palermo.&nbsp;
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                La escritora durante la ceremonia del Premio Ribera del Duero que tuvo lugar en marzo en Madrid.                            </span>
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        <strong>&ndash;En la entrevista por </strong><em><strong>C&oacute;mo cocinar un lobo</strong></em><strong>, me hablaste de Ricardo Piglia y su idea de la escritura como un ir siempre a tientas, como un nadador cada vez que se mete al agua, como estar siempre empezando. &iquest;Te pas&oacute; algo as&iacute; a la hora de volver al cuento?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Quiz&aacute;s no fue tan a tientas como cuando escrib&iacute; esos poemas, porque ah&iacute; sent&iacute;a que estaba pisando un terreno desconocido. Y ac&aacute; no es que me sienta como una experta, pero m&aacute;s o menos yo sab&iacute;a por d&oacute;nde quer&iacute;a ir. O quiz&aacute;s no lo sab&iacute;a, pero a medida que escrib&iacute;a eso iba apareciendo. Incluso esto que dec&iacute;amos de los finales, que si bien puede ser que no sean del todo n&iacute;tidos, a m&iacute; s&iacute; se me aparec&iacute;a alguna imagen de c&oacute;mo iban a terminar. O me imaginaba la escena final. En alg&uacute;n momento de la escritura me aparec&iacute;a la escena final y trataba de ir hacia ah&iacute;. Pero igual siempre escribo a tientas. A m&iacute; eso me divierte que sea as&iacute;, no saber c&oacute;mo lo voy a hacer. No saber si vas a poder escribir eso que imagin&aacute;s: eso es lo lindo de la escritura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;El humor o esa cosa medio corrosiva que tienen algunas zonas de los relatos apareci&oacute; r&aacute;pido en la escritura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es curioso porque yo siento que ac&aacute; puse mis terrores. Para m&iacute; hay m&aacute;s muerte y m&aacute;s terror ac&aacute; que en el libro de poemas. Porque creo que ac&aacute; de alguna manera eso lo digo, &iquest;no? <strong>En el de poemas yo creo que lo bordeaba y ac&aacute; me parece que, por c&oacute;mo son personajes, es m&aacute;s n&iacute;tido el terror a la vejez, a la muerte, a la enfermedad. As&iacute; que lo del humor a m&iacute; me sorprendi&oacute;. </strong>Quiero decir: no es que me sorprendi&oacute; como &ldquo;uy, es gracioso, a alguien le result&oacute; chistoso&rdquo;. Pero pude ver que quiz&aacute;s alguien puede sonre&iacute;r agridulcemente, amargamente. A la vez es muy dif&iacute;cil a veces medir qu&eacute; puede ser lo gracioso o, mejor dicho, qu&eacute; puede ser algo que le baje el volumen a lo doloroso. Pero enseguida me di cuenta que tambi&eacute;n estaba bastante fuera de control, porque quiz&aacute;s eso s&iacute; ten&iacute;a que ver con algo de mi tono. Creo que es algo que est&aacute; en m&iacute; y que quiz&aacute;s no lo controlo del todo: cada vez que un relato se pon&iacute;a oscuro, si yo sent&iacute;a que estaba entrando a lugares que me resultaban dolorosos, como en la vida yo intentaba salir. Y eso lo siento como un desv&iacute;o un poco tragic&oacute;mico m&iacute;o. Tal vez eso despu&eacute;s es lo que se lee como algo gracioso. Hoy estoy muy citadora de <strong>Hebe Uhart</strong>, pero ella dice que el humor es una forma de perd&oacute;n en un texto y que es como una manera no de ponerse por encima del tema o del asunto de los personajes.&nbsp;
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                    alt="Magalí Etchebarne también es autora del libro &quot;Los mejores días&quot; y del poemario &quot;Cómo cocinar un lobo&quot;."
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                Magalí Etchebarne también es autora del libro &quot;Los mejores días&quot; y del poemario &quot;Cómo cocinar un lobo&quot;.                            </span>
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        <strong>&ndash;En varias notas contaste que para escribir te pusiste unos plazos para llegar a la fecha de cierre del concurso que ganaste. Adem&aacute;s de concentrarte en la escritura, &iquest;te pusiste a leer especialmente a algunos autores o autoras o textos que tuvieran que ver con los asuntos de los cuentos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Siempre trato de leer cuentistas que me gustan para ver c&oacute;mo hacen lo que hacen. Como para entender c&oacute;mo se pasa de un p&aacute;rrafo al otro (risas). <strong>Siempre vuelvo a Claire Keegan, siempre. Me resulta una maestra de las transiciones. Siento que la leo y que en cada p&aacute;rrafo pasa algo. Y en el siguiente hay algo nuevo. Hay algo ah&iacute; de una construcci&oacute;n casi de relojer&iacute;a que me fascina. Tambi&eacute;n Alice Munro. </strong>De ac&aacute;, no s&eacute;, con Hebe Uhart me pasa que la leo muchas veces para destrabarme. Algo de su aparente austeridad para escribir me encanta. Uno lee a Hebe y te parece que est&aacute;s escuchando hablar a tu mam&aacute; o a tu abuela y hay algo medio oral que siempre me conecta con algo muy de ac&aacute;. Me pasa bastante eso tambi&eacute;n, cuando leo muchas traducciones o autores extranjeros despu&eacute;s necesito volver a la literatura argentina porque tambi&eacute;n necesito recordar c&oacute;mo hablamos ac&aacute;. Y en general tambi&eacute;n leo mucha poes&iacute;a. Cuando necesito una palabra se la robo a la poes&iacute;a. Hago esto de leer un libro de poes&iacute;a hasta dar con algo. Y con la poes&iacute;a no es que doy con algo porque lo estoy buscando sino que encuentro una palabra que me parece espectacular, y digo &ldquo;hay que usarla&rdquo; y la uso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Otra vez aparece eso de querer atajar esas cosas que no se terminan de ir, una forma de rescatar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Me pasa mucho con algunas palabras. En Espa&ntilde;a ve&iacute;a que se usa un mont&oacute;n &ldquo;estropear&rdquo;, que es re linda y ac&aacute; la estamos dejando de usar. Cuando viaj&eacute; hab&iacute;a un cartel en un lugar que dec&iacute;a &ldquo;no se apoye, persiana estropeada&rdquo;. Y ah&iacute; dije &ldquo;claro, nosotros ya no la usamos m&aacute;s&rdquo;. Y es hermosa.<strong> Entonces tambi&eacute;n escrib&iacute;s para que algunas palabras no se vayan. Un poco lo que hice en el libro de poemas fue acordarme de las palabras que usaba mi mam&aacute;. </strong>Toda esa cantera del lenguaje que yo me di cuenta que se perd&iacute;a y que, de hecho, se perdi&oacute;. Hay palabras que las escrib&iacute; ah&iacute; pero que ya no las uso y eso a m&iacute; me da pena porque las palabras que te rodean en un momento de verdad son tu mundo. Y eso s&iacute; sent&iacute; mucho: si se iban tantas palabras entonces se estaba descomponiendo una forma de mi mundo y una forma de contar el mundo que se fue con ellas.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siempre vuelvo a Claire Keegan, siempre. Me resulta una maestra de las transiciones. Siento que la leo y que en cada párrafo pasa algo. Y en el siguiente hay algo nuevo. Hay algo ahí de una construcción casi de relojería que me fascina</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Escribir es una manera tambi&eacute;n de exorcizar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Yo suelo exorcizar bastante. En general, lo que siento es que cuando estoy con un cuento inflo, inflo, inflo, y miento, miento, miento, invento, pero todo surge alrededor de un coraz&oacute;n, digamos, de cierta verdad. <strong>Siempre hay algo en el origen, una palabra o una imagen que a m&iacute; me produjo algo en el cuerpo: me pas&oacute; algo y me tuve que poner a escribir. </strong>Y muchas veces lo que me pasa es que me pongo a escribir porque algo me duele o porque algo me da rabia. Y quiz&aacute;s no es s&oacute;lo la rabia sino simplemente la vida, que es muy dif&iacute;cil y te hace escribir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Muchas veces el germen es medio sonoro, por lo que has contado. Puede ser una palabra o una frase que escuchaste.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;, y ese dolor en general sale de alg&uacute;n lado. Y sale de alg&uacute;n lado que tiene que ver con el lenguaje. <strong>Y si no sale del lenguaje, el lenguaje es lo que tengo para hacerlo aparecer o darle forma.</strong> El que pinta lo pintar&aacute;, los que escribimos encontramos en las palabras el lugar que tenemos para darle cuerpo a eso y pincharlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/magali-etchebarne-adultez-hay-teatro-actuando_1_11487621.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Jun 2024 03:01:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Magalí Etchebarne: “En la adultez hay algo de teatro, estamos todos actuando un poco”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Magalí Etchebarne,Literatura argentina,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los libros de junio: la poesía completa de Juana Bignozzi, Lee Child, Mariana Enriquez ilustrada y un texto premiado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-junio-poesia-completa-juana-bignozzi-lee-child-mariana-enriquez-ilustrada-texto-premiado_1_11422242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/824f0f31-46bd-4ed6-933d-f56bc3fdbf4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los libros de junio: la poesía completa de Juana Bignozzi, Lee Child, Mariana Enriquez ilustrada y un texto premiado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mes, cargado de títulos y de autores notables, llegó con novedades editoriales muy diversas. De qué se tratan y qué sellos los publicaron.</p></div><p class="article-text">
        Pese a la crisis econ&oacute;mica, que se sigue profundizando y tambi&eacute;n afecta al sector editorial, los sellos radicados en la Argentina y los extranjeros que distribuyen su publicaciones en el pa&iacute;s siguen ofreci&eacute;ndole a los lectores <strong>novedades muy diversas, entre novelas, poemarios, ensayos, textos h&iacute;bridos, novelas gr&aacute;ficas, cuentos y m&aacute;s</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por algunos de los lanzamientos editoriales m&aacute;s destacados, previstos para el mes de junio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>La vida en serio. Obra completa (1998-2019)</strong></em><strong>, de Juana Bignozzi.</strong> Tal como adelanta la editorial Adriana Hidalgo, este primer volumen de la obra completa de Juana Bignozzi &ldquo;contiene lo publicado por ella desde 1998 hasta su libro p&oacute;stumo de 2019. Se incluyen en esta edici&oacute;n al cuidado de <strong>Mercedes Halfon</strong> dos materiales de diferentes per&iacute;odos que hasta ahora no hab&iacute;an sido editados en libros. Por un lado, su texto <em>Yo</em> y un conjunto de poemas publicados originalmente en el dossier que el c&eacute;lebre Diario de Poes&iacute;a le dedic&oacute; en 1998&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El segundo material in&eacute;dito es<em> La escalera de Aracoeli</em>, una serie de poemas que si bien Bignozzi hab&iacute;a anunciado en diversas ocasiones como un poemario que ten&iacute;a entre manos, nunca sali&oacute; de su casa. Al recorrido cronol&oacute;gico se suma un apartado con los paratextos originales &ndash;contratapas y pr&oacute;logos- que acompa&ntilde;aron la edici&oacute;n de estos libros, con los comentarios que le dedicaron a sus poemas <strong>Jorge Lafforgue, Daniel Garc&iacute;a Helder, Beatriz Sarlo, Mart&iacute;n Gambarotta, Mart&iacute;n Rodr&iacute;guez y Halfon</strong>&rdquo;, comentaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Llega a las librerías la obra completa de Juana Bignozzi."
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            <span class="title">
                Llega a las librerías la obra completa de Juana Bignozzi.                            </span>
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        <em><strong>La vida en serio. Obra completa (1998-2019)</strong></em><strong>, de Juana Bignozzi, sali&oacute; por Adriana Hidalgo Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>2. La vida por delante, de Magal&iacute; Etchebarne</strong></em><strong>.</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/escritora-argentina-magali-etchebarne-gano-premio-ribera-duero-distingue-mejores-cuentos-espanol_1_11225574.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ganadora con esta publicaci&oacute;n del prestigioso Premio Ribera del Duero</a>, la escritora argentina <strong>Magal&iacute; Etchebarne</strong> vuelve al cuento con La vida por delante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un grupo de mujeres que se resiste a la sordidez del paso del tiempo; dos amigas de vacaciones en un paisaje imponente, donde acecha la oscuridad y el pasado como un animal feroz; dos hermanas que retrasan desprenderse de las cenizas de su madre en el mar; una pareja que vive en la tensi&oacute;n del conflicto permanente&rdquo;, describen desde la editorial P&aacute;ginas de Espuma sobre las cuatro historias que integran este volumen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la mirada y el o&iacute;do atentos a lo terrible, pero tambi&eacute;n a lo bello, los cuentos de Magal&iacute; Etchebarne, plenos en maestr&iacute;a, inteligencia y humor, se internan en la vida de unos personajes en constante batalla con el dolor. Cuatro universos en los que danzan enredados la tragedia y la comedia y que retratan con destreza las inclemencias de la vida y la incansable b&uacute;squeda del amor y la ilusi&oacute;n. <strong>Cuatro cuentos largos, esa tierra de nadie entre la distancia larga y la breve, que constituyen una propuesta h&iacute;brida entre el cuento y la novela</strong>, donde personajes atraviesan m&aacute;s de uno, objetos ganan su simbolismo en diferentes historias y los espacios comparten atm&oacute;sfera acu&aacute;tica. Un libro construido a partir de un estilo preciso, exacto, que rezuma inteligencia, poes&iacute;a y humor. Cuatro relatos que nos muestran que siempre hay una vida por delante&rdquo;, agregan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;La vida por delante&quot;, el nuevo libro de cuentos de Magalí Etchebarne.                            </span>
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        <em><strong>La vida por delante, de Magal&iacute; Etchebarne</strong></em><strong>, es una novedad de P&aacute;ginas de Espuma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>3. En El Pensamiento, de C&eacute;sar Aira</strong></em><strong>.</strong> &ldquo;En un lugar remoto de La Pampa argentina se encuentra El Pensamiento: un par de calles y un pu&ntilde;ado de casas construidas alrededor de una estaci&oacute;n ferroviaria. Dej&aacute;ndose llevar por los recuerdos hasta ahora olvidados, el narrador de esta historia evoca el &uacute;ltimo a&ntilde;o que vivi&oacute; en esta diminuta localidad, con siete a&ntilde;os y justo antes de mudarse a la ciudad de Coronel Pringles con su familia. Criado en un ambiente rural, entre sirvientas, una madre tierna y un patriarca que poco a poco ha ido comprando el pueblo entero, su &uacute;ltimo a&ntilde;o estuvo marcado por dos sucesos memorables que hicieron tambalearse la id&iacute;lica paz de los vecinos: la llegada de un preceptor de la ciudad para ocuparse de la educaci&oacute;n del narrador y la misteriosa desaparici&oacute;n de una locomotora&rdquo;, se&ntilde;alan los editores de este nuevo libro de C&eacute;sar Aira.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entre personajes como sacados de una novela decimon&oacute;nica, gui&ntilde;os proustianos y estampas pampeanas de una Argentina que quiere abrazar el progreso y el orden, Aira construye una novela de iniciaci&oacute;n que muta y nunca es lo que parece, pero que despliega de nuevo el gran talento, el desbordante imaginario y la originalidad radical que marcan la obra de uno de los grandes autores de nuestro tiempo&rdquo;, agregan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &quot;En El Pensamiento&quot;, un nuevo libro de César Aira.                            </span>
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        <em><strong>En El Pensamiento, de C&eacute;sar Aira</strong></em><strong>, sali&oacute; por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>Obl&iacute;game</strong></em><strong>, de Lee Child.</strong> El sello Blatt &amp; R&iacute;os anunci&oacute; el lanzamiento de una nueva novela de la serie de Jack Reacher: <em>Obl&iacute;game</em>, de <strong>Lee Child</strong>, con traducci&oacute;n de <strong>Aldo Giacometti</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Publicada originalmente en 2015, esta es la novela 20 de la serie. Dentro del cat&aacute;logo de Blatt &amp; Rios, es el d&eacute;cimo libro del autor, luego de los vol&uacute;menes de relatos <em>Noche caliente</em> y <em>Sin segundo nombre</em>, del fant&aacute;stico ensayo <em>El h&eacute;roe</em> y las novelas <em>Tiempo pasado</em>, <em>Ma&ntilde;ana no est&aacute;s</em>, <em>Luna azul</em>, <em>Escuela nocturna</em>,<em> Sin fallos </em>y <em>El asunto</em>&rdquo;, se&ntilde;alaron desde la editorial argentina y agregaron: &ldquo;Obl&iacute;game es un tecnothriller apasionante y muy oscuro que comienza en un paraje rural llamado Mother's Rest, adonde Reacher llega de visita por pura curiosidad. Como siempre, los problemas lo encuentran apenas pone un pie en el and&eacute;n. Mal por ellos. <strong>En esta entrega, un Reacher m&aacute;s vulnerable de lo habitual (y tan an&aacute;logico como siempre) se ver&aacute; obligado a explorar los remotos meandros de la web para desentra&ntilde;ar una organizaci&oacute;n delictiva que tiene unos negocios muy a resguardo de la mirada de los curiosos</strong>. Obl&iacute;game es una historia que mantiene al lector al borde de la silla, pasando las p&aacute;ginas sin pausa, con personajes interesantes y un argumento que funciona como un mecanismo de relojer&iacute;a&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Oblígame&quot;, una nueva entrega de la saga de Jack Reacher, de Lee Child."
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            <span class="title">
                &quot;Oblígame&quot;, una nueva entrega de la saga de Jack Reacher, de Lee Child.                            </span>
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        <em><strong>Obl&iacute;game</strong></em><strong>, de Lee Child, sali&oacute; por Blatt &amp; R&iacute;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>La mujer que escribi&oacute; Frankenstein</strong></em><strong>, de Esther Cross.</strong> En este libro apasionante, la escritora argentina <strong>Esther Cross </strong>va tras los pasos de Mary Shelley con la ayuda de distintos, sorprendentes materiales.
    </p><p class="article-text">
        Tal como apuntan desde la editorial Min&uacute;scula, que acaba de reeditar el libro Cross acompa&ntilde;a a Shelley &ldquo;al cementerio donde la escritora, de peque&ntilde;a, se instalaba a leer; estudia sus cartas, su diario, la observa en sus duelos. Y profundiza en el mundo que se gestaba a su alrededor: <strong>la Londres moderna, la ciencia del futuro, mediante la experimentaci&oacute;n con cad&aacute;veres</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En palabras de la escritora <strong>Mariana Enriquez</strong>, <em>La mujer que escribi&oacute; Frankenstein</em> es &ldquo;un libro hermoso y extravagante, sumamente original. Un libro sobre Mary Shelley, sobre su &eacute;poca y su obra, sobre los personajes de la medicina clandestina y la Londres negra, sobre algunos escritores rom&aacute;nticos y algunos cirujanos famosos &mdash;todos en un desfile compacto y absorbente, como un gabinete de curiosidades literario&mdash;, pero, sobre todo, es un libro sobre el cuerpo. <strong>En sus p&aacute;ginas, con un estilo sobrio y filoso, se corta carne como en una mesa de disecci&oacute;n, carne viva y carne muerta</strong>&rdquo;.&nbsp;Publicado por primera vez en Argentina en 2013, este libro consigue esclarecer la relaci&oacute;n de la escritora inglesa con su &eacute;poca al mostrar, de forma magistral, c&oacute;mo una alumbra a la otra y viceversa.
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                    alt="La mujer que escribió Frankenstein, de Esther Cross, fue reeditado por Editorial Minúscula."
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            <span class="title">
                La mujer que escribió Frankenstein, de Esther Cross, fue reeditado por Editorial Minúscula.                            </span>
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        <em><strong>La mujer que escribi&oacute; Frankenstein</strong></em><strong>, de Esther Cross, sali&oacute; por Editorial Min&uacute;scula.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Lugones. Los intelectuales y el poder en Argentina</strong></em><strong>, de Cristina Mucci. </strong>El 13 de junio se cumplen 150 a&ntilde;os del nacimiento de Leopoldo Lugones. La vida de este escritor argentino, reconocido por sus aportes a la literatura moderna y cuestionado por su adhesi&oacute;n a los autoritarismos y su apoyo al golpe de Estado del 30, es <strong>el punto de partida que le sirve a la periodista Cristina Mucci para contar en este libro la relaci&oacute;n de los intelectuales con el poder a lo largo de la historia argentina</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Literatura y poder no eran asuntos separados, como s&iacute; lo fueron despu&eacute;s&rdquo;, apunta la autora en el libro, donde cuenta el particular recorrido de Lugones hasta llegar a los hechos y los protagonistas que conoce de primera mano por su trayectoria como periodista cultural: desde el regreso de la democracia y el de los intelectuales a la conversaci&oacute;n p&uacute;blica hasta las tensiones m&aacute;s recientes sobre el papel y el financiamiento de la cultura en sociedades en crisis.
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            <span class="title">
                El nuevo libro de Cristina Mucci cuenta la vida de Leopoldo Lugones.                            </span>
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        <strong>Lugones. Los intelectuales y el poder en Argentina, de Cristina Mucci, sali&oacute; por Sudamericana.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>La Circunstancia</strong></em><strong>, de Jorge Consiglio. &ldquo;</strong>Jorge Consiglio vuelve a sorprender con un relato cautivante y descarnado, que avanza con el v&eacute;rtigo de las b&uacute;squedas: un delito es investigado; una mujer reconstruye su genealog&iacute;a familiar. De fondo, la inagotable llanura pampeana. Y su eterno opuesto, la ciudad. <strong>En los bordes del realismo, escrita con un estilo audaz y punzante, </strong><em><strong>La Circunstancia</strong></em><strong> reafirma la maestr&iacute;a narrativa del autor de </strong><em><strong>Hospital Posadas</strong></em><strong>, </strong><em><strong>Tres monedas</strong></em><strong>, </strong><em><strong>Sodio</strong></em><strong> y </strong><em><strong>Villa del Parque</strong></em> y reaviva debates que atraviesan la historia de nuestro pa&iacute;s y de nuestra literatura&rdquo;, adelant&oacute; Eterna Cadencia Editora sobre esta nueva novela del destacado escritor argentino.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una mujer est&aacute; detenida en una comisar&iacute;a. Su templanza desconcierta a los agentes que la rodean, pero a su vez le permite tener la valent&iacute;a necesaria para hacer su declaraci&oacute;n all&iacute; mismo y no en el juzgado. <strong>As&iacute; comienza un relato tan descarnado como atrapante, en el que se cruza su genealog&iacute;a familiar &ndash;es la cuarta generaci&oacute;n de argentinos&ndash;, con la historia del pa&iacute;s.</strong> Hija &uacute;nica de un hacendado amante de los caballos y de una mujer dedicada a la vida dom&eacute;stica, pasa sus primeros a&ntilde;os, sin mayores sobresaltos, en una estancia de un pueblito de la llanura pampeana. Es una ni&ntilde;a amorosa, mimada por todos, y tempranamente manifiesta un inter&eacute;s particular por el arte. Hasta que una inundaci&oacute;n inaudita acarrea consecuencias inesperadas para toda la familia y debe mudarse a Buenos Aires. Jorge Consiglio revisita, y tambi&eacute;n expande, la cl&aacute;sica oposici&oacute;n campo-ciudad y, en ese gesto, encuentra un terreno f&eacute;rtil para explorar los l&iacute;mites del realismo y de la tradici&oacute;n literaria argentina. La Circunstancia, escrita con un estilo audaz y certero, ilumina zonas de la historia de un pa&iacute;s que parec&iacute;an saldadas, pero que en verdad est&aacute;n m&aacute;s vivas que nunca&rdquo;, apunta la sinopsis oficial de la novela.
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                &quot;La Circunstancia&quot;, la nueva novela de Jorge Consiglio.                            </span>
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        <em><strong>La Circunstancia</strong></em><strong>, de Jorge Consiglio, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Una liturgia com&uacute;n</strong></em><strong>, de Joan Didion.</strong> Este libro de 1977 es considerado por varios expertos como la novela m&aacute;s lograda de la escritora estadounidense <strong>Joan Didion</strong> y uno de los iconos de la novel&iacute;stica del siglo XX. Reeditada ahora en espa&ntilde;ol a trav&eacute;s del sello Random House, el libro ofrece, seg&uacute;n su sinopsis oficial, &ldquo;el relato de una tragedia personal y pol&iacute;tica que sucede en Boca Grande, <strong>un imaginario Estado centroamericano dominado por la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica</strong>, el reparto del poder entre los miembros de una misma familia, el tr&aacute;fico de armas y las conspiraciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La novela, de gran repercusi&oacute;n a lo largo de las d&eacute;cadas,<strong> fue elogiada, entre otros, por autores como Tennessee Williams y Joyce Carol Oates</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La nueva edición de  &#039;Una liturgia común&#039;, de Joan Didion, salió por Random House."
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            <span class="title">
                La nueva edición de  &#039;Una liturgia común&#039;, de Joan Didion, salió por Random House.                            </span>
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        <em><strong>Una liturgia com&uacute;n</strong></em><strong>, de Joan Didion, sali&oacute; por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. La invenci&oacute;n del equilibrio, de Alicia Genovese. </strong>&ldquo;Tanto en la f&iacute;sica como en las pasiones hay impulsos contrarios, armon&iacute;as moment&aacute;neas, sustentos inestables, corrientes subterr&aacute;neas. Tratamos de hacer pie en la contingencia. Como el trapecista en su eje, ese artista del aire que encuentra en el vac&iacute;o una frontera, la atracci&oacute;n del salto, un recuerdo de la ni&ntilde;ez, impulsa a la poeta a aferrarse a las palabras para tentar la deriva, para inventar el equilibrio. O la simetr&iacute;a que se quiebra, lo que se desempareja por azar, por secreto designio aleatorio, como la m&uacute;sica pl&aacute;cida de los m&oacute;viles de viento.<strong> Equilibrios, correspondencias, armon&iacute;as, ca&iacute;das, el dictum de lo vivo, son la materia de estos versos. Versos escritos en un sottovoce cordial, que prenden, como las plantas, que traen el rumor del at&aacute;vico pulso del coraz&oacute;n</strong>&rdquo;, se&ntilde;alan desde Fondo de Cultura Econ&oacute;mica sobre este libro de la poeta y ensayista argentina <strong>Alicia Genovese</strong>.
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                &quot;La invención del equilibrio&quot;, de Alicia Genovese.                            </span>
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        <em><strong>La invenci&oacute;n del equilibrio</strong></em><strong>, de Alicia Genovese, es una novedad de Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>Mirlo. Cuadernos de la amistad</strong></em><strong>, de Guillermo Saccomanno.</strong> &ldquo;Hay un momento de la vida en que un hombre mira hacia atr&aacute;s, hace memoria y reflexiona en una suerte de recapitulaci&oacute;n. Su&nbsp; tono no es melanc&oacute;lico sino de valoraci&oacute;n &iacute;ntima de lo vivido. Y&nbsp; trata de reconocer aquello que ha sido feliz y crucial. <strong>En el&nbsp;recuento de las experiencias y de los a&ntilde;os, sus amigos han sido&nbsp; una presencia permanente. A ellos est&aacute; dedicado este libro</strong>.Guillermo Saccomanno cuenta la historia en com&uacute;n con amigos&nbsp; queridos que han muerto, y sin embargo la conversaci&oacute;n sigue.&nbsp; Con los vivos el intercambio va variando y se proyecta hacia&nbsp; los a&ntilde;os por venir. Todos son habitantes de la costa que han&nbsp; atravesado caminos propios con innumerables revelaciones. <strong>En&nbsp;algunos casos, sus miradas sobre el mundo muestran recorridos&nbsp; marcadamente diferentes y, no obstante, complementarios.</strong> Unos y otros se ganan un lugar en el coraz&oacute;n del lector.&nbsp; La relaci&oacute;n entre estos hombres, la amistad viril, que con tanta&nbsp; precisi&oacute;n describe este libro conmovedor,&nbsp; va tomando distintas formas a lo largo del tiempo; la tensi&oacute;n, los ripios&nbsp; de la rivalidad y las ense&ntilde;anzas&nbsp; conviven con las lealtades, que&nbsp; esconden sentimientos profundos&nbsp; y amorosos que se dan con&nbsp; naturalidad. Mirlo es el retrato certero de los amigos queridos,&nbsp; u n drama que encuentra un registro l&iacute;rico de enorme&nbsp; belleza&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de este nuevo libro del autor argentino Guillermo Saccomanno.
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        <em><strong>Mirlo. Cuadernos de la amistad</strong></em><strong>, de Guillermo Saccomanno, es una novedad de Seix Barral.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11. </strong><em><strong>Las cosas que perdimos en el fuego</strong></em><strong>, de Mariana Enriquez, ilustrado por Lucas Nine.</strong> Esta publicaci&oacute;n es la adaptaci&oacute;n gr&aacute;fica de <strong>cuatro relatos de la c&eacute;lebre obra de Mariana Enriquez, a trav&eacute;s de la mirada y el trazo del dibujante Lucas Nine</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nine naci&oacute; en Buenos Aires, en 1975. Es dibujante, ilustrador, historietista y director de cine de animaci&oacute;n. Sus obras han sido publicadas en diversos diarios, libros y revistas, y se han exhibido en varios pa&iacute;ses de Am&eacute;rica y Europa. Ha obtenido diversos premios por su trabajo como ilustrador, y sus animaciones han sido proyectadas en festivales de Argentina, Italia, Espa&ntilde;a, Alemania y Francia (Annecy). <strong>Fue guionista y director de uno de los segmentos del largometraje </strong><em><strong>&Aacute;nima Buenos Aires</strong></em><strong> (2012)</strong>, premiado en varios festivales internacionales de animaci&oacute;n.
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                &quot;Las cosas que perdimos en el fuego&quot;, de Mariana Enriquez, ilustrado por Lucas Nine.                            </span>
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        <em><strong>Las cosas que perdimos en el fuego</strong></em><strong>, de Mariana Enriquez, ilustrado por Lucas Nine, sali&oacute; por Salamandra Graphic.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>Manual aplicado de gastronom&iacute;a cient&iacute;fica</strong></em><strong>, de Mariana Koppmann.</strong> &ldquo;Como saben profesionales y aficionados, cocinar es tambi&eacute;n hacer ciencia: se trata de experimentar con sabores y texturas, probar, ajustar y volver a probar recetas hasta dar con el resultado esperado, ese que despierte aplausos en la mesa. Este libro viene a ofrecer conocimientos y herramientas para el mejor encuentro entre la ciencia y la cocina.<strong> El </strong><em><strong>Manual aplicado de gastronom&iacute;a cient&iacute;fica</strong></em><strong> explora los procedimientos que permiten combinar los ingredientes que ten&eacute;s en la alacena y en la heladera, tratarlos y transformarlos en platos &uacute;nicos. </strong>Se incluyen en estas p&aacute;ginas, por ejemplo, los procesos para preparar panes o delicias de la pasteler&iacute;a y un detallado e infalible paso a paso para lograr la masa madre. No faltan a la cita las t&eacute;cnicas para elaborar lo que en la jerga culinaria se llama geles, espumas y emulsiones (m&aacute;s sencillo: gelatinas, flanes, cremas, merengues, mayonesas y m&aacute;s). Tambi&eacute;n se revelan los secretos para crear frituras y rebozados originales, y las claves del uso de nitr&oacute;geno l&iacute;quido y la cocci&oacute;n al vac&iacute;o en las cocinas dom&eacute;sticas&rdquo;, adelantan los editores de esta publicaci&oacute;n que lanza este mes Siglo XXI.
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                &#039;Manual aplicado de gastronomía científica&#039; salió por Siglo XXI Editores.                            </span>
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        <em><strong>Manual aplicado de gastronom&iacute;a cient&iacute;fica</strong></em><strong>, de Mariana Koppmann, es una novedad de Siglo XXI Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>13. </strong><em><strong>No son haikus</strong></em><strong>, de Ana Mar&iacute;a Shua.</strong> Maestra reconocida de la microficci&oacute;n, Ana Mar&iacute;a Shua incursiona en esta publicaci&oacute;n en otra forma de la&nbsp; brevedad literaria: poemas de diecisiete s&iacute;labas a los que se podr&iacute;a llamar haikus.&nbsp; Esa tradicional composici&oacute;n de origen japon&eacute;s, compuesta por tres versos de cinco, siete&nbsp; y cinco moras (especie de unidad sonora japonesa equiparable a la s&iacute;laba), <strong>es famosa por&nbsp;ofrecer un concentrado de emoci&oacute;n y sentido en una extensi&oacute;n brev&iacute;sima</strong>. &ldquo;Me fascinan los&nbsp;l&iacute;mites, el desaf&iacute;o de la expresi&oacute;n po&eacute;tica encerrada en rigurosas diecisiete s&iacute;labas. Por ser&nbsp; autora y, sobre todo, lectora de microrrelatos, s&eacute; que la brevedad extrema puede ser un atajo&nbsp; hacia el m&aacute;ximo significado&rdquo;. <strong>Pero, aclara, sus poemas no son estrictamente haikus</strong>.
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                &#039;No son haikus&#039;, lo nuevo de Ana María Shua.                            </span>
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        <em><strong>No son haikus</strong></em><strong>, de Ana Mar&iacute;a Shua, sali&oacute; por Emec&eacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14. </strong><em><strong>La invenci&oacute;n de un lector</strong></em><strong>, de Cecilia Fanti.</strong> &ldquo;&iquest;C&oacute;mo nace una librer&iacute;a? &iquest;C&oacute;mo se mantiene y evoluciona con el tiempo?&rdquo;, son algunas de las preguntas que intenta responder en esta publicaci&oacute;n la escritora y librera argentina <strong>Cecilia Fanti</strong>, quien propone <strong>seis apuntes sobre la formaci&oacute;n del cat&aacute;logo de una librer&iacute;a y una reflexi&oacute;n sobre el trabajo de una librera</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los editores de este libro, en la publicaci&oacute;n la autora &ldquo;detalla las din&aacute;micas de la selecci&oacute;n de un cat&aacute;logo y su organizaci&oacute;n a partir del encuentro cotidiano con sus lectores: los recurrentes, que son como amigos y aceptan las recomendaciones;<strong> los nuevos, que a veces desean un libro inexistente; o los ladrones, que siempre mejoran la t&eacute;cnica</strong>. Mientras hace los pedidos o las devoluciones y escoge los t&iacute;tulos que ir&aacute;n al escaparate o a la mesa de novedades, en este libro accedemos a la complejidad &mdash;a la delicadeza&mdash; del oficio del que dependen todos los actores del universo literario&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un cat&aacute;logo nunca est&aacute; cerrado. En principio porque la producci&oacute;n de libros nunca se detiene. <strong>En su construcci&oacute;n hubo una sensibilidad y una decisi&oacute;n est&eacute;tica que luego definieron una &eacute;tica de trabajo en la librer&iacute;a</strong>&rdquo;, apunta Fanti en su flamante libro, que llega a la Argentina a trav&eacute;s del sello Gris Tormenta.
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                &#039;La invención de un lector&#039;, el nuevo libro de Cecilia Fanti.                            </span>
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        <em><strong>La invenci&oacute;n de un lector</strong></em><strong>, de Cecilia Fanti, es una novedad de la editorial Gris Tormenta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>15. </strong><em><strong>30 d&iacute;as.</strong></em><em> </em><em><strong>La trama del atentado a la AMIA</strong></em><strong>, de Alejandro R&uacute;a.</strong> &ldquo;30 d&iacute;as relata un fragmento de la historia, un cap&iacute;tulo de la d&eacute;cada de 1990 que marc&oacute; la&nbsp; Argentina para siempre: el atentado a la Asociaci&oacute;n Mutual Isarelita Argentina (AMIA). Este libro sigue las pisadas de los acusados de la voladura de la mutual jud&iacute;a en las semanas&nbsp; previas al atentado y <strong>se adentra en la intimidad del poder y de la investigaci&oacute;n judicial en los&nbsp;d&iacute;as posteriores al ataque del 18 de julio de 1994</strong>. Alejandro R&uacute;a investig&oacute; durante m&aacute;s de veinte a&ntilde;os el atentado a la AMIA. Lo hizo como secretario ejecutivo de la Unidad Especial de Investigaci&oacute;n creada por el gobierno nacional&nbsp; en 2001, como abogado querellante de v&iacute;ctimas del atentado y como defensor en el caso&nbsp; del memor&aacute;ndum de entendimiento con Ir&aacute;n. <strong>Durante m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, atesor&oacute; un&nbsp; archivo de documentos, testimonios e im&aacute;genes, que desmenuza y comparte en esta intensa&nbsp;investigaci&oacute;n</strong> para relatarlo como si se tratara del diario de un mes fat&iacute;dico y adrenal&iacute;nico&rdquo;, anticipa Editorial Planeta sobre esta publicaci&oacute;n.
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                &#039;30 días&#039;, el nuevo libro de Alejandro Rúa.                            </span>
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        <strong>16. </strong><em><strong>Los cuidados</strong></em><strong>, de Agustina Larrea.</strong> &ldquo;Los cuentos de <em>Los cuidados</em> nos llevan a barrios, pueblos, campos, quintas, asilos, que est&aacute;n fuera del centro, a relatos fuera de este presente. Leerlos es empezar a habitar im&aacute;genes corridas hacia el pasado. Todas las historias guardan un misterio, <strong>todas est&aacute;n situadas en una zona oscura</strong>. Atravesar la oscuridad, pero no solo para descifrar los secretos, sino para iluminar los mecanismos humanos que fundan los puntos sombr&iacute;os, es lo que logra Agustina Larrea con una escritura excepcional. Haciendo uso del anacronismo deliberado, en Los cuidados la autora elige ir a viejas voces, colores y lugares, imaginarios compuestos con tonos olvidados para dar cuenta de los temas universales de los que la literatura no deja de ocuparse, porque no dejan de definirnos: la infamia, las zonas opacas del alma, lo que permanece oculto, los vicios que nos agobian&rdquo;, apunta la escritora <strong>Cynthia Edul</strong> en la contratapa de este libro de la escritora y periodista argentina <strong>Agustina Larrea</strong>. Se trata del primer libro de cuentos de esta autora y est&aacute; compuesto por siete relatos.
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                &#039;Los cuidados&#039; es un libro de cuentos de Agustina Larrea.                            </span>
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        <em><strong>Los cuidados</strong></em><strong>, de Agustina Larrea, sali&oacute; por la editorial Parip&eacute; Books.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>17. </strong><em><strong>Arturo, la estrella m&aacute;s brillante</strong></em><strong>, de Reinaldo Arenas.</strong> Se trata, seg&uacute;n los editores locales del sello Sigilo, de <strong>la novela l&iacute;rica y alucinada de un preso en los campos de &ldquo;reeducaci&oacute;n&rdquo; del r&eacute;gimen castrista </strong>y a la vez un testimonio bello y estremecedor. Poco conocida, esta peque&ntilde;a obra maestra del genio cubano apareci&oacute; por primera vez en Barcelona en 1984, apuntan desde la editorial que ahora decidi&oacute; publicarla y distribuirla este mes en librer&iacute;as.
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                    alt="El libro &#039;Arturo, la estrella más brillante&#039;, de Reinaldo Arenas, salió por Sigilo."
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            <span class="title">
                El libro &#039;Arturo, la estrella más brillante&#039;, de Reinaldo Arenas, salió por Sigilo.                            </span>
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        <strong>El libro </strong><em><strong>Arturo, la estrella m&aacute;s brillante</strong></em><strong>, de Reinaldo Arenas, sali&oacute; por Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>18. </strong><em><strong>&iquest;Ha muerto mam&aacute;?</strong></em><strong>, de Vigdis Hjorth. </strong>&ldquo;Johanna es artista y ha pasado las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas viviendo en Estados Unidos con su esposo y su hijo. Tras la muerte de su marido, Johanna regresa a su Noruega natal. Una galer&iacute;a la ha invitado a una exposici&oacute;n retrospectiva, con una nueva obra suya como pieza central. <strong>Johanna alquila un apartamento junto al fiordo y una peque&ntilde;a caba&ntilde;a en el bosque a las afueras de la ciudad.</strong> A medida que atraviesa la urbe, de un lado a otro entre los dos lugares, busca dar sentido a su vida en el trabajo que tiene por delante y descubre algo que une su pasado con el presente&rdquo;, apuntan desde N&oacute;rdica Libros sobre esta novela que acaba de lanzarse en Argentina. Se trata de la segunda novela de la autora noruega <strong>Vigdis Hjorth</strong> (1959), de quien hace algunos a&ntilde;os circul&oacute; la exitosa <em>La herencia</em>. &ldquo;Comparada frecuentemente con Karl Ove Knausg&aring;rd por escribir sin tapujos y contar las cosas como realmente son, Hjorth regresa a los temas familiares para sumergirnos en una historia fascinante sobre los anhelos y decepciones m&aacute;s fundamentales de nuestras vidas. Se la recomendamos especialmente&rdquo;, detallan sus editores.
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                ¿Ha muerto mamá? es una novela de la escritora noruega Vigdis Hjorth.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>&iquest;Ha muerto mam&aacute;?</strong></em><strong>, de Vigdis Hjorth, sali&oacute; por N&oacute;rdica Libros.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>19. </strong><em><strong>Cuesta abajo</strong></em><strong>, de Juana Libedinsky.</strong> &ldquo;Un grave accidente, esquiando, irrumpe en la vida de Conrado, un profesional joven y exitoso. No es solo su suerte lo que se debate en la cama de un hospital. La familia &mdash;mujer, dos hijos&mdash; asume que tambi&eacute;n sus vidas quedan en suspenso. Juanita, su esposa, periodista de renombre, cuenta aqu&iacute;, en primera persona, esa historia, que involucra su propia metamorfosis. <strong>Es un testimonio estremecedor, pero tambi&eacute;n, en cada l&iacute;nea, el m&aacute;s certero retrato de la capacidad de la naturaleza humana cuando se lleva al l&iacute;mite</strong>. La prosa vibrante, florida y visceral nos toma de la mano y nos pasea con ritmo de cr&oacute;nica: lo cotidiano y lo trascendental se superponen. Cuesta abajo es un libro por momentos trepidante, en otros, reflexivo, que se lee con el aliento en pausa. Drama. Amor. Pasiones. Y, con la fuerza de un rayo, la esperanza&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de esta publicaci&oacute;n, que acaba de salir por el sello La Bestia Equil&aacute;tera.
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                &#039;Cuesta abajo&#039; salió por La Bestia Equilátera.                            </span>
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        <em><strong>Cuesta abajo</strong></em><strong>, de Juana Libedinsky, sali&oacute; por La Bestia Equil&aacute;tera.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>20. </strong><em><strong>Obras rotas</strong></em><strong>, de Pablo Messiez. </strong>&ldquo;Este conjunto de obras marca un recorrido vital. Las plantas, la ceguera, una zapater&iacute;a que se parece a los sue&ntilde;os, algunos personajes alrededor de lo sagrado, el borde entre lo real y su artificio. Las obras de Pablo Messiez no parecen reposar nunca en la comodidad, nada es del todo lo que parece, nada es demasiado estable, todo est&aacute; a punto de mutar. <strong>La escritura, para avanzar, se nutre de poes&iacute;a, pintura, biograf&iacute;a, periferias culturales.</strong> Los personajes emergen entra&ntilde;ables y, al mismo tiempo, nos muestran su rev&eacute;s, su costura, nos alertan: lo que vemos es ficci&oacute;n, una fiesta irreverente de la imaginaci&oacute;n. Es que hay, en estas obras, una potencia acumulada que ha generado espect&aacute;culos hermosos, inolvidables&rdquo;, escribi&oacute; Santiago Loza sobre esta publicaci&oacute;n que contiene obras del dramaturgo argentino <strong>Pablo Messiez</strong>, ahora editadas por el sello Parip&eacute; Books.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quienes pudimos ver espect&aacute;culos de Pablo sentimos el v&eacute;rtigo de asistir a un acontecimiento inquietante. Alguien est&aacute; pensando el teatro en su totalidad. <strong>Al leer estas obras nos sentimos privilegiados de ser parte de la experiencia Messiez, una escritura que da cuenta del estallido</strong>&rdquo;, concluye Loza.
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                &#039;Obras rotas&#039;, de Pablo Messiez.                            </span>
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        <em><strong>Obras rotas</strong></em><strong>, de Pablo Messiez, sali&oacute; por Parip&eacute; Books.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-junio-poesia-completa-juana-bignozzi-lee-child-mariana-enriquez-ilustrada-texto-premiado_1_11422242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Jun 2024 09:25:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los libros de junio: la poesía completa de Juana Bignozzi, Lee Child, Mariana Enriquez ilustrada y un texto premiado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,novedades editoriales,Literatura,Mariana Enriquez,Magalí Etchebarne,Jorge Consiglio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La hora del precipicio, vientos que arrasan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/hora-precipicio-vientos-arrasan_129_11232847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22403e57-9e79-4239-aad5-3b5133dc951c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1092099.jpg" width="2484" height="1397" alt="La hora del precipicio, vientos que arrasan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Elogio de las piedras, algunos libros de marzo</p></div><p class="article-text">
        <em>Alguien se ocupa de tu vida sosteniendo una cuerda. Alguien asegura el ascenso, vigila el descenso.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Escalar es un deporte, un juego al aire libre, pero con el vac&iacute;o expuesto debajo, listo para hacer valer su severa ley de la gravedad, sin excepci&oacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ese vac&iacute;o est&aacute; lleno: de metros escalados, de mosquetones dentro de un ojo de metal y de cuerda enredada, y el deseo encaminado a cumplirse.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Los dedos piensan, tocando concavidades, protuberancias, fisuras. Los dedos piensan el cuerpo que debe seguirlos. Luego, los pies se abren al impulso que se ajusta en las presas siguientes. El cuerpo que escala es un acorde&oacute;n que se abre y se cierra entre las puntas de los pies y de las manos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Una escalada es tambi&eacute;n una partitura ejecutada por un instrumento de viento que va con la m&uacute;sica sobre un teclado ciego.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Escribo estas l&iacute;neas para acompa&ntilde;ar una gu&iacute;a de escalamiento y divago pensando c&oacute;mo esas pocas observaciones se pueden aplicar sin necesidad de rocas y acantilados. &iquest;Me comporto as&iacute; aun sin escalar? Algunas veces advierto el vac&iacute;o bajo los pies, como un ir camino al precipicio. Desde alg&uacute;n lugar una persona querida me est&aacute; cuidando, pero no sostiene una cuerda. Contin&uacute;o lentamente el tramo marcado, voy instintivamente y pienso que he conocido vac&iacute;os m&aacute;s violentos, con una fuerza superior de atracci&oacute;n terrestre. Me empujaba una voluntad de estar en esos lugares y en esos tiempos, una derrota asumida porque s&iacute;, y porque eso no significaba desertar.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hoy en un vac&iacute;o expuesto a la desgracia, a una ruina, pienso que soy bueno para los precipicios. Aun sin equilibrio de fun&aacute;mbulo, s&eacute; de qu&eacute; se trata la llamada ley de gravedad. Trata de cosas graves, que pesan, pero no son un lastre, sino que por el contrario son sustancia, voz constituyente de mi persona.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ES PELIGROSO EXPONERSE, dice el cartel oficial de los tiempos que corren. Es necesario hacerlo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Para una gu&iacute;a de escalada</strong></em><strong>, Erri De Luca</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este texto del escritor italiano pertenece al libro <em>El m&aacute;s y el menos</em>, que edit&oacute; hace poquito <a href="https://www.instagram.com/portaculturas.cba" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la editorial cordobesa Portaculturas</a>, abajo les cuento m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Como me enloqueci&oacute; por su belleza y fue, de alguna manera, mi libro del verano que acaba de terminar, ped&iacute; permiso para usarlo en este comienzo. Rodeada de precipicios, entonces, arranca <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de Mil Lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>El viento que arrasa</strong></em><strong>, de Paula Hern&aacute;ndez. </strong>Un hombre s&uacute;per carism&aacute;tico predica, grita, da &oacute;rdenes &ndash;a los presentes y tambi&eacute;n a alg&uacute;n tipo de fuerza paranormal&ndash; mientras una multitud se emociona con sus palabras y una chica joven mira la escena desde afuera. La ceremonia se va poniendo cada vez m&aacute;s intensa, hasta que llega a su cl&iacute;max y finalmente esa fuerza intrusa abandona los cuerpos de los fieles, que por fin son liberados del mal. Desde las primeras escenas, <em>El viento que arrasa</em> ofrece alguna pista sobre su devenir: <strong>ser&aacute; una historia de exorcismos, de dejar afuera distintos pesos que cargan los protagonistas, de alg&uacute;n tipo de renovaci&oacute;n</strong>.
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            </figure><p class="article-text">
        Dirigida por la cineasta <strong>Paula Hern&aacute;ndez</strong> y basada en la novela hom&oacute;nima de <strong>Selva Almada</strong>, <strong>la pel&iacute;cula cuenta la historia de Leni (Almudena Gonz&aacute;lez, en un destacad&iacute;simo papel) y de su padre, el reverendo Pearson (Alfredo Castro), un pastor evang&eacute;lico con el que recorren lugares inh&oacute;spitos en un auto destartalado</strong>. Van por  pueblos en los que &eacute;l lleva adelante rituales y ella, que tiene 18 a&ntilde;os, ayuda con eficacia en todo tipo de log&iacute;sticas: monta los lugares, graba casettes con las lecturas de la palabra divina que hace su padre, convoca a los feligreses, se encarga de la comida. La dupla parece ir siguiendo la coreograf&iacute;a de esos d&iacute;as repetidos con fluidez en paisajes impactantes, calurosos y a veces salvajes. Hasta que un d&iacute;a, en un paraje sospechoso, el auto se rompe y se ven obligados a convocar a un mec&aacute;nico. As&iacute; conocen al Gringo Brauer (<strong>Sergi L&oacute;pez</strong>) y al joven Chango (<strong>Joaqu&iacute;n Acebo</strong>). As&iacute;, tambi&eacute;n, cada uno de ellos ir&aacute; viendo cu&aacute;les son sus l&iacute;mites, sus debilidades, y sobre todo, sus diferencias. 
    </p><p class="article-text">
        Narrada como una suerte de road-movie<strong> hasta que el percance con el auto detiene ese tono para abrir un relato donde se priorizan las caras, los gestos m&iacute;nimos y el ambiente cada vez m&aacute;s agobiante que Hern&aacute;ndez captura con gran talento</strong>,<em> El viento que arrasa</em> es una pel&iacute;cula de v&iacute;nculos entre padres e hijos y de silencios fr&aacute;giles. Porque aunque todos callan &ndash;Leni un poco harta de la rutina que lleva, el reverendo que habla sin parar pero dice cada vez menos, el Gringo que guarda m&aacute;s de un secreto y el t&iacute;mido Chango que querr&iacute;a probar suerte con otro tipo de vida&ndash; ese encuentro fortuito que los re&uacute;ne los llevar&aacute; a cambiar para siempre, a activar un mecanismo con la fuerza arrasadora del viento.&nbsp;
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                    alt="&quot;El viento que arrasa&quot; está basada en la novela homónima de la escritora argentina Selva Almada."
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            <span class="title">
                &quot;El viento que arrasa&quot; está basada en la novela homónima de la escritora argentina Selva Almada.                            </span>
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        <strong>Luego de un recorrido por distintos festivales internacionales, la pel&iacute;cula </strong><em><strong>El viento que arrasa</strong></em><strong>, de Paula Hern&aacute;ndez, se estren&oacute; esta semana en salas de cine de todo el pa&iacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>El m&aacute;s y el menos</strong></em><strong>, de Erri De Luca. </strong>&nbsp;Esquelas armadas a partir de memorias de juventud, cr&oacute;nicas de sus d&iacute;as como alba&ntilde;il, reflexiones de un par de p&aacute;ginas sobre su padre o sobre su generaci&oacute;n, cuentos breves, poemas. En <em>El m&aacute;s y el menos</em> el escritor italiano Erri De Luca ofrece textos cortos y magn&eacute;ticos que arman una suerte de itinerario vital en el que se cruzan sus pasiones: la militancia, la escritura, el alpinismo, la vida itinerante, el compromiso social en un mundo que se derrumba y en el que el autor subraya zonas de sacrificio bien marcadas: los desplazamientos a los que son forzados los inmigrantes, los cuerpos de los trabajadores.
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                    alt="El libro &quot;El más y el menos&quot;, de Erri De Luca, fue publicado por Portaculturas, una editorial independiente de Córdoba."
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                El libro &quot;El más y el menos&quot;, de Erri De Luca, fue publicado por Portaculturas, una editorial independiente de Córdoba.                            </span>
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        Lanzado en su pa&iacute;s en 2015, el libro fue publicado ahora por el sello cordob&eacute;s Portacultura, con traducci&oacute;n del argentino Javier Folco en una edici&oacute;n preciosa, que, tal como se&ntilde;ala la escritora Valeria Tentoni en la contratapa, re&uacute;ne una colecci&oacute;n &ldquo;<strong>de memorias simples y encantadas por una pulsi&oacute;n afor&iacute;stica, como si del recuerdo brotaran naturalmente las epifan&iacute;as&rdquo;</strong>.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De Luca es uno de los escritores contempor&aacute;neos italianos m&aacute;s importantes. Su primera novela, <em>Aqu&iacute; no, ahora no</em>, fue publicada en Italia en 1989. Desde entonces, sus numerosos y multipremiados libros se han traducido a m&aacute;s de treinta idiomas.
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            <span class="title">
                El escritor Erri De Luca nació en Nápoles, Italia, en 1950.                            </span>
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        <strong>El libro </strong><em><strong>El m&aacute;s y el menos</strong></em><strong>, de Erri De Luca, con traducci&oacute;n de Javier Folco, sali&oacute; por la </strong><a href="https://www.instagram.com/portaculturas.cba/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>editorial Portaculturas</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Una vida por delante</strong></em><strong>, de Magal&iacute; Etchebarne.</strong> Una noticia buen&iacute;sima que se conoci&oacute; por estas horas: la escritora argentina <strong>Magal&iacute; Etchebarne</strong> gan&oacute; el Premio Ribera del Duero, uno de los galardones literarios de narrativa breve m&aacute;s importantes en idioma espa&ntilde;ol. Fue por su libro de cuentos <em>Una vida por delante</em>, que editar&aacute; P&aacute;ginas de Espuma a partir de mayo (<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/escritora-argentina-magali-etchebarne-gano-premio-ribera-duero-distingue-mejores-cuentos-espanol_1_11225574.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace pueden leer m&aacute;s detalles de los textos que lo integran y tambi&eacute;n las palabras elogiosas que le dedic&oacute; el jurado</a>).
    </p><p class="article-text">
        El premio a Magal&iacute; me puso contenta por varios motivos. El principal, obviamente, porque es una escritora brillante que admiro (mencion&eacute; sus libros varias veces en este espacio, le ped&iacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/silvina-ocampo-escritora-inquietante-rego-imaginacion-misterios-literatura_1_10413724.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas palabras sobre Silvina Ocampo</a> y tambi&eacute;n pueden leer <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/magali-etchebarne-libro-muerte-padres-duelo-balbuceo-lenguaje-nuevo_1_9922438.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta entrevista a prop&oacute;sito de su libro C&oacute;mo cocinar un lobo</a>). <strong>Hay un sonido muy singular en lo que dicen sus personajes o en c&oacute;mo dicen las voces que narran sus historias</strong> y ella misma tiene una forma discreta de moverse en un universo que a veces puede ponerse chill&oacute;n o muy farolero.
    </p><p class="article-text">
        El segundo motivo: porque me gust&oacute; que desde Europa eligieran esta vez a alguien que se aleja de ciertos lugares comunes que suelen pensarse &ndash;desde all&aacute;, claro, no desde los autores y autoras&ndash; sobre lo que se escribe y sobre lo que pasa en este rinc&oacute;n tan diverso que es Latinoam&eacute;rica. <strong>Por &uacute;ltimo: &iexcl;porque por fin una buena entre tanta desolaci&oacute;n!</strong>
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            <span class="title">
                La escritora argentina Magalí Etchebarne, ganadora del Premio Ribera del Duero.                            </span>
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        <strong>La nota sobre el premio a Magal&iacute; Etchebarne por su libro </strong><em><strong>Una vida por delante</strong></em><strong> </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/escritora-argentina-magali-etchebarne-gano-premio-ribera-duero-distingue-mejores-cuentos-espanol_1_11225574.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>puede leerse por ac&aacute;</strong></a><strong>. En </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/magali-etchebarne-libro-muerte-padres-duelo-balbuceo-lenguaje-nuevo_1_9922438.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>este enlace</strong></a><strong>, una entrevista de archivo con la escritora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> Para seguir con el tono del comienzo, esta semana eleg&iacute; canciones que hablan de monta&ntilde;as, de alturas, de montes. <strong>Hay de todo: The Postal Service, Blur, Luis Alberto Spinetta (</strong><em><strong>&ldquo;trepen a los techos, ya llega la aurora&rdquo;</strong></em><strong>: repitan conmigo), Tina Turner, Marvin Gaye con Tammi Terrell, Arcade Fire, Los esp&iacute;ritus, Prince, Mercedes Sosa</strong> y m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En el texto que les compart&iacute; antes, <strong>Erri De Luca</strong> habla de personas queridas que, sin cuerdas a mano, resultan de todos modos un sost&eacute;n cuando bordeamos alg&uacute;n tipo de precipicio. Algo parecido ocurre con la m&uacute;sica, con bandas o con canciones: en un momento, aunque sea chiquito, se nos dispara alg&uacute;n tipo de abismo hasta que nos agarramos de alguna voz o alg&uacute;n sonido que tiene el superpoder de mantenernos en pie.
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    </figure><p class="article-text">
        No pregunten c&oacute;mo vivo: durante mis vacaciones recientes me pas&oacute; algo as&iacute; con la versi&oacute;n de <em>One More Time</em> que hizo Tenacious D, la banda del actor <strong>Jack Black</strong> &ndash;de paso: gracias siempre por <em>Alta fidelidad</em> y <em>Escuela de rock</em>, entre tant&iacute;simas otras&ndash;. <strong>El tema forma parte de la banda sonora de la pel&iacute;cula </strong><em><strong>Kung Fu Panda 4</strong></em> (en serio, no pregunten) y tambi&eacute;n lo agregu&eacute; a nuestra lista compartida, esa que <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=228b784fa0da4cc6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre encuentran por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Black y su banda hicieron una presentaci&oacute;n muy graciosa de la canci&oacute;n que qued&oacute; registrada en el video que les comparto.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>Hablamos muchas veces por ac&aacute; sobre la Feria de Editores porque es uno de los encuentros literarios que m&aacute;s me gustan en Buenos Aires y, m&aacute;s adelante, cuando se aproxime la edici&oacute;n 2024 (si manejan dosis muy altas de ansiedad: <a href="https://www.instagram.com/feriadeeditores/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; confirmada para 8, 9, 10 y 11 de agosto</a>) seguramente les ir&eacute; contando cu&aacute;les son las novedades de este a&ntilde;o, los invitados y las editoriales independientes que estar&aacute;n presentes. 
    </p><p class="article-text">
        Por estos d&iacute;as los organizadores de la FED presentaron <strong>un informe a partir de una encuesta que hacen, junto al Centro de Estudios y Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas del Libro de la Universidad de San Mart&iacute;n</strong> entre los asistentes a la feria para conocer sus h&aacute;bitos de lectura, sus autores favoritos, la cantidad de libros que leen por a&ntilde;o y m&aacute;s. Hay varios datos curiosos. Si tienen ganas de conocer un poco m&aacute;s, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/editoriales-independientes-estudio-revela-publico-son-autores-favoritos_1_11229429.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace pueden leer una nota que arm&eacute; con lo que m&aacute;s me llam&oacute; la atenci&oacute;n sobre lectores y lectoras que eligen a las editoriales independientes</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/hora-precipicio-vientos-arrasan_129_11232847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Mar 2024 09:06:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La hora del precipicio, vientos que arrasan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Películas,Magalí Etchebarne,Editoriales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escritora argentina Magalí Etchebarne ganó el Premio Ribera del Duero que distingue a los mejores cuentos en español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/escritora-argentina-magali-etchebarne-gano-premio-ribera-duero-distingue-mejores-cuentos-espanol_1_11225574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6328d6ec-d2a3-4a19-b29c-74f53d21ec2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La escritora argentina Magalí Etchebarne ganó el Premio Ribera del Duero que distingue a los mejores cuentos en español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora se llevó el prestigioso galardón, uno de los más importantes para la narrativa breve, por su libro Una vida por delante, que se publicará este año. La palabra del jurado, de qué se trata la publicación y cuándo llegará a las librerías.</p><p class="subtitle">Entrevista - Magalí Etchebarne y un libro entre la muerte de sus padres, el duelo y “el balbuceo de un lenguaje nuevo”</p><p class="subtitle">Columna Nómade - Cómo cocinar un lobo, por Fabián Casas</p></div><p class="article-text">
        La escritora argentina <strong>Magal&iacute; Etchebarne</strong> gan&oacute; el prestigioso Premio Ribera del Duero, uno de los galardones literarios de narrativa breve m&aacute;s importantes en idioma espa&ntilde;ol, por su libro de cuentos <em>Una vida por delante</em>.<strong> El anuncio se realiz&oacute; desde Espa&ntilde;a, donde la autora fue distinguida por un jurado presidido por Mariana Enriquez</strong> y compuesto adem&aacute;s por <strong>Carlos Cast&aacute;n</strong> y <strong>Brenda Navarro</strong>, acompa&ntilde;ados por <strong>Enrique Pascual</strong>, presidente de la D.O. de Ribera del Duero, y <strong>Juan Casamayor</strong>, editor de P&aacute;ginas de Espuma, el sello que publicar&aacute; el libro este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Etchebarne, que naci&oacute; en Argentina en 1983, <strong>tuvo su debut literario en 2017 con el destacado libro de cuentos </strong><em><strong>Los mejores d&iacute;as</strong></em>, que public&oacute; el sello independiente argentino Tenemos las M&aacute;quinas. Se&ntilde;alada en ese momento su autora como una de los mejores y promisorias referentes del rubro entre las nuevas generaciones de escritores del pa&iacute;s, el libro se convirti&oacute; desde entonces en un sostenido &eacute;xito entre lectores y cr&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Desde que me enter&eacute;, no duermo! No creo olvidarme nunca el d&iacute;a que Juan Casamayor me llam&oacute; para decirme que hab&iacute;a ganado&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; la escritora en una entrevista difundida por su nueva casa editorial y agreg&oacute;: <strong>&ldquo;Ganar este premio, es una forma de la felicidad nueva, que no conoc&iacute;a realmente&rdquo;.</strong>
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                Magalí Etchebarne nació en Buenos Aires, en 1983.                            </span>
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        &ldquo;Estuve varios a&ntilde;os trabajando con estos cuentos y cuando me enter&eacute; de la convocatoria se convirti&oacute; en un desaf&iacute;o presentarme. Me lo propuse hace m&aacute;s de un a&ntilde;o. Sobre el final, cuando quedaban pocas semanas para que se cerrara la convocatoria, pens&eacute; que no iba a llegar, esos instantes en los que uno flaquea. Estoy muy feliz, muy agradecida. Ya hab&iacute;a sido un premio quedar finalista, que hayan seleccionado mi manuscrito entre tantos que se recibieron y <strong>llegar a esa instancia con escritoras que admiro tanto, Fernanda Tr&iacute;as, Katya Adaui, Nuria Labari y Dahlia de la Cerda</strong>. P&aacute;ginas de espuma es una editorial de mucho prestigio, la gran casa y la fiesta de los cuentistas en habla hispana, as&iacute; que haber llegado hasta esa instancia ya era un honor&rdquo;, apunt&oacute; Etchebarne.
    </p><p class="article-text">
        En esta octava edici&oacute;n del concurso Ribera del Duero, <strong>que distingui&oacute; en sus ediciones pasadas a autores como Guadalupe Nettel, Liliana Colanzi y los argentinos Marcelo Luj&aacute;n y Samanta Schweblin</strong>, entre otros, el premio para la escritora ser&aacute; de <strong>25 mil euros</strong>, adem&aacute;s de la publicaci&oacute;n del texto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se anunci&oacute;, el libro de la autora argentina saldr&aacute; a la venta a trav&eacute;s de P&aacute;ginas de Espuma simult&aacute;neamente en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Espa&ntilde;a, M&eacute;xico y Uruguay <strong>a partir del 8 de mayo en su edici&oacute;n en papel</strong>. Adem&aacute;s estar&aacute; disponible en ebook y como audiolibro en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El jurado resalt&oacute; que es <strong>un libro escrito con un humor aut&eacute;ntico que logra una construcci&oacute;n de im&aacute;genes y unos personajes complejos con el cuidado que solo alguien que conoce y sabe manejar el lenguaje puede hacer</strong>. Una propuesta contempor&aacute;nea llena de agudeza, dinamismo, los conflictos del cotidiano y la intimidad tomados con inteligencia y frescura, pero sin renunciar a la dimensi&oacute;n m&aacute;s oscura e inquietante de los v&iacute;nculos humanos&rdquo;, inform&oacute; la editorial en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        En esta edici&oacute;n del concurso espa&ntilde;ol <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/escritora-argentina-magali-etchebarne-finalista-premio-ribera-duero-narrativa-breve_1_10922020.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;an quedado como finalistas textos de la escritora peruana Katya Adaui, la mexicana Dahlia de la Cerda, la espa&ntilde;ola Nuria Labari y la uruguaya Fernanda Tr&iacute;as</a>.
    </p><h3 class="article-text"><strong>De qu&eacute; se trata 'Una vida por delante'</strong></h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la sinopsis oficial, el libro de Etchebarne contiene cuatro cuentos largos, &ldquo;esa tierra de nadie entre la distancia larga y a breve, que constituyen <strong>una propuesta h&iacute;brida entre el cuento y la novela</strong>, donde personajes atraviesan m&aacute;s de un cuento, donde objetos ganan su simbolismo en diferentes historias y los espacios comparten atm&oacute;sfera acu&aacute;tica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un libro construido a partir de <strong>un estilo preciso, exacto</strong>, que rezuma inteligencia, poes&iacute;a y humor&rdquo;, destacan.
    </p><p class="article-text">
        Las cuatro historias, seg&uacute;n trascendi&oacute;, tienen en primer plano &ldquo;la resistencia de un grupo de mujeres a la enfermedad y a la huida de sus maridos; <strong>a dos amigas unidas por la creaci&oacute;n que planifican sus vacaciones junto a suicidas</strong>; a dos hermanas que retrasan desprenderse de las cenizas de su madre en el mar y a una pareja que vive instalada en el conflicto permanente&rdquo;.
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                    alt="Etchebarne sorprendió en 2017 con su libro de cuentos &quot;Los mejores días&quot;."
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                Etchebarne sorprendió en 2017 con su libro de cuentos &quot;Los mejores días&quot;.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>El trabajo de Magal&iacute; Etchebarne</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Magal&iacute; Etchebarne es de las autoras m&aacute;s aut&eacute;nticas que he le&iacute;do. No hay postura ni solemnidad en su escritura. <strong>Encuentra humor en la tragedia y sabe de la tristeza con rabia y ternura.</strong> Su estilo es pura frescura e inteligencia&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; la escritora Mariana Enriquez, presidenta del jurado de esta edici&oacute;n del Premio.
    </p><p class="article-text">
        Etchebarne, que se desempe&ntilde;a como editora literaria, estudi&oacute; Letras en la Universidad de Buenos Aires. Luego de publicar relatos en revistas literarias y antolog&iacute;as, deslumbr&oacute; con su libro de cuentos <em>Los mejores d&iacute;as</em> (2017). En 2023 public&oacute; tambi&eacute;n por el sello independiente Tenemos las M&aacute;quinas el libro <em>C&oacute;mo cocinar un lobo</em> (2023), un poemario, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/magali-etchebarne-libro-muerte-padres-duelo-balbuceo-lenguaje-nuevo_1_9922438.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n revel&oacute; ante elDiarioAR, entre la muerte de sus padres, el duelo y &ldquo;el balbuceo de un lenguaje nuevo&rdquo;</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Un año se pasa de ser hija a poeta, y los versos se convierten en manotazos a la memoria&quot;, escribió Marina Mariasch sobre los poemas de &quot;Cómo cocinar un lobo&quot;."
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                &quot;Un año se pasa de ser hija a poeta, y los versos se convierten en manotazos a la memoria&quot;, escribió Marina Mariasch sobre los poemas de &quot;Cómo cocinar un lobo&quot;.                            </span>
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        &ldquo;El cuento es un g&eacute;nero fabuloso, <strong>me obsesiona estudiar c&oacute;mo los cuentistas que m&aacute;s me gustan los construyen, qu&eacute; licencias se toman, hasta d&oacute;nde llevan los l&iacute;mites del cuento</strong>, d&oacute;nde eligen terminar, imaginar razones. A veces las reglas del cuento aparecen difusas para m&iacute;, a veces no quiero respetarlas, otras veces me parece que las formas cl&aacute;sicas me permiten bailar dentro y desplegar un estilo propio o, idealmente, lo m&aacute;s propio posible&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; sobre su trabajo Etchebarne en una entrevista difundida ante el anuncio del premio.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/escritora-argentina-magali-etchebarne-gano-premio-ribera-duero-distingue-mejores-cuentos-espanol_1_11225574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Mar 2024 12:23:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La escritora argentina Magalí Etchebarne ganó el Premio Ribera del Duero que distingue a los mejores cuentos en español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Magalí Etchebarne,Concursos Literarios,Cuentos,Literatura argentina,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo más destacado del año en la literatura argentina: doce libros entre el cuento, la novela, la poesía y lo híbrido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/destacado-ano-literatura-argentina-doce-libros-cuento-novela-poesia-hibrido_1_10771650.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1fe8f9df-1d2b-426f-9882-48d47e6e67ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo más destacado del año en la literatura argentina: doce libros entre el cuento, la novela, la poesía y lo híbrido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una selección arbitraria de notables publicaciones editadas este año escritas por autores y autoras que proponen riesgo, universos únicos e historias novedosas. De qué se tratan y las editoriales que las lanzaron.</p><p class="subtitle">30 años sin Silvina Ocampo, la escritora inquietante que regó de imaginación y misterios la literatura</p></div><p class="article-text">
        Los balances siempre implican sesgos, omisiones, arbitrariedades, decisiones que no le hacen justicia a todo lo que ocurri&oacute; en un determinado per&iacute;odo y un recorte obligado por el tiempo o, mejor, por su falta. <strong>Sin embargo, tambi&eacute;n pueden llegar a ser un espacio de cierto refugio</strong>: el a&ntilde;o se va y tuvimos la posibilidad de leer libros interesantes, arriesgados, graciosos, conmocionantes que vale la pena rescatar.
    </p><p class="article-text">
        Para esta primera entrega del Balance 2023 se seleccionaron publicaciones entre el cuento, la novela, la poes&iacute;a y lo h&iacute;brido. Todas salieron este a&ntilde;o y fueron escritas por autoras y autores de Argentina. <strong>En pr&oacute;ximas ediciones tendr&aacute;n lugar los extranjeros, el ensayo y la no-ficci&oacute;n, entre otros.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hechas todas las aclaraciones del caso, va a continuaci&oacute;n una lista con grandes libros publicados a lo largo de 2023.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.&nbsp; </strong><em><strong>La paciencia del agua sobre cada piedra</strong></em><strong>, de Alejandra Kamiya.</strong> &ldquo;Toda la oscuridad del mundo cabe en una habitaci&oacute;n peque&ntilde;a. Porque la oscuridad no deja intersticios como dudas. No distingue entre rincones o espacios abiertos, no hay para esa boca nada demasiado &iacute;nfimo ni demasiado grande. Es de lo que no tiene medida, como Dios o el miedo&rdquo;, se lee en las primeras l&iacute;neas de <em>La paciencia del agua sobre cada piedra</em> (Eterna Cadencia) el libro de cuentos de la escritora argentina <strong>Alejandra Kamiya</strong> que sali&oacute; en marzo. Como un avance, como una muestra peque&ntilde;a de todo eso que vendr&aacute; despu&eacute;s y no siempre es ostensible al primer vistazo, los cuentos de Kamiya exploran distintos tipos de oscuridades. A veces con la p&eacute;rdida y el duelo en primer plano, a veces con eso que apenas se puede mencionar intentando salir a la superficie, la escritora, <strong>una de las m&aacute;s interesantes y sutiles de la literatura argentina contempor&aacute;nea, busca en las hendiduras</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El libro de Alejandra Kamiya salió por la editorial Eterna Cadencia.                            </span>
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        En este tomo de cuentos encantador, las historias cruzan animales con humanos (una mujer convive con un mono; otra recuerda todos los perros que la acompa&ntilde;aron en su vida); vidas vigorosas con otras que se aproximan al ocaso; melancol&iacute;as con entusiasmos desenfrenados, <strong>como dejarse llevar por un elefante</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En todos los casos, se trata de narraciones que se ubican en los intersticios, en una zona que parece cotidiana y a la vez se nutre de lo on&iacute;rico. Cubrir a estos cuentos de adjetivos &ndash;ya hay much&iacute;simos por ac&aacute;, s&iacute;&ndash; les juega en contra, los recarga de algo que es ajeno, los aplasta. <strong>Porque Kamiya escribe desde la simpleza, desde la imagen m&aacute;s desgranada, desde la gota de agua que, en su austeridad, no para de moverse</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que un tono o un estilo no es algo que uno piensa y despu&eacute;s lo busca. Hay un movimiento hacia adentro que tiene que ver con intentar ser lo m&aacute;s aut&eacute;ntico posible y tal vez ah&iacute; sale el estilo que tenga que ser. <strong>Obviamente, despu&eacute;s de que sali&oacute; te sorprend&eacute;s y te alegr&aacute;s con eso</strong>, hasta por ah&iacute; pens&aacute;s 'claro, me gusta, esto soy yo'. Pero no se busca una est&eacute;tica de manera exterior sino explorando hacia adentro&rdquo;, dijo la escritora ante <em>elDiarioAR</em> <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/alejandra-kamiya-libro-cuentos-encantador-fosforos-humedos-duelos-japon-amor-no-correspondido_1_10129723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista</a>.
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                Alejandra Kamiya es autora de &quot;La paciencia del agua sobre cada piedra&quot;, uno de los libros del año.                            </span>
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        <em><strong>La paciencia del agua sobre cada piedra</strong></em><strong>, de Alejandra Kamiya, sali&oacute; por Eterna Cadencia editora. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/alejandra-kamiya-libro-cuentos-encantador-fosforos-humedos-duelos-japon-amor-no-correspondido_1_10129723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con la autora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong><em><strong> A trav&eacute;s del bosque</strong></em><strong>, de Laura Alcoba. </strong>&ldquo;Este libro se inspira en hechos reales. Las identidades fueron cambiadas de manera voluntaria, al igual que ciertas circunstancias, para preservar la vida actual de las personas involucradas en esta historia&rdquo;, se lee en <em>A trav&eacute;s del bosque </em>(Alfaguara), el libro de <strong>Laura Alcoba</strong> que se edit&oacute; en espa&ntilde;ol este a&ntilde;o con traducci&oacute;n de <strong>Eduardo Berti</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Es que la escritora, tal como apuntamos por aqu&iacute;, naci&oacute; en la Argentina pero <strong>vive desde los 10 a&ntilde;os en Francia</strong>, donde debi&oacute; exiliarse junto a su madre durante la dictadura militar. En esta oportunidad, la autora de <em>La casa de los conejos</em> se aproxima a aquellos tiempos de su infancia y destierro, pero no para concentrarse en su c&iacute;rculo familiar, tal como planteaba en sus libros <em>El azul de las abejas</em> y <em>La danza de la ara&ntilde;a</em>, sino para recuperar una historia de otros exiliados argentinos. <strong>Una ma&ntilde;ana helada de 1984, una mujer que en el libro se llama Griselda llena la ba&ntilde;era y ahoga all&iacute; a sus dos hijos menores (en el relato, Sacha y Boris), quienes mueren en el acto</strong>. Empapada y con lo puesto, cruza la calle para retirar de la escuela a su hija mayor, Flavia, de apenas seis a&ntilde;os.
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                    alt="&quot;A través del bosque&quot;, de la escritora Laura Alcoba, llegó a las librerías argentinas en 2023."
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                &quot;A través del bosque&quot;, de la escritora Laura Alcoba, llegó a las librerías argentinas en 2023.                            </span>
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        A partir de esa escena estremecedora, Alcoba reconstruye tres d&eacute;cadas despu&eacute;s aquellos hechos, va y viene en el tiempo, habla con todos los protagonistas (Flavia, la hija sobreviviente hoy fot&oacute;grafa de profesi&oacute;n, describe a Griselda como una madre &ldquo;presente y muy amorosa&rdquo;) y, sobre todo, hace preguntas. <strong>Con una narraci&oacute;n deslumbrante, la escritora logra aproximarse de esta manera a eso que parece inconcebible y atraviesa ese bosque perturbador m&aacute;s interesada en los resquicios que en las respuestas.</strong> Como si maniobrara aros de fuego, con delicadeza y precisi&oacute;n logra darle forma a un enigma y, en ese movimiento sutil, a un libro extraordinario.
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                    alt="Laura Alcoba vivió hasta los diez años en la Argentina antes de radicarse en París"
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                Laura Alcoba vivió hasta los diez años en la Argentina antes de radicarse en París                            </span>
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        <em><strong>A trav&eacute;s del bosque</strong></em><strong>, de Laura Alcoba, sali&oacute; por Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>C&oacute;mo cocinar un lobo</strong></em><strong>, de Magal&iacute; Etchebarne. </strong><em>Los mejores d&iacute;as</em> (Tenemos las m&aacute;quinas), su debut literario de 2017, fue uno de esos libros que se convierten en un fen&oacute;meno: una editorial independiente y peque&ntilde;a apostaba por una escritora joven con un pulso narrativo muy particular que de inmediato cosech&oacute; elogios de la cr&iacute;tica y la admiraci&oacute;n de numerosos lectores. <strong>Era un volumen de cuentos que tra&iacute;a un sonido nuevo &ndash;algo que se vinculaba a la tradici&oacute;n y al mismo tiempo se despegaba, como en un balanceo&ndash; con historias encantadoras alrededor de los v&iacute;nculos humanos, el desgarro interior, la torpezas del deseo, los vaivenes del pasado. </strong>Tambi&eacute;n con p&aacute;jaros (&iexcl;muchos p&aacute;jaros!), con paisajes sutiles, con la naturaleza siempre magn&eacute;tica y al acecho. El escritor Federico Falco lo resumi&oacute; con precisi&oacute;n: &ldquo;Magal&iacute; Etchebarne tiene una capacidad impresionante para poner en palabras las contradicciones, las inseguridades y los deseos de sus personajes. Un primer libro de una contundencia pocas veces vista&rdquo;.
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                    alt="La escritora argentina Magalí Etchebarne publicó en 2023 &quot;Cómo cocinar un lobo&quot;."
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            <span class="title">
                La escritora argentina Magalí Etchebarne publicó en 2023 &quot;Cómo cocinar un lobo&quot;.                            </span>
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        A comienzos de 2023, mientras aquel libro super&oacute; las diez ediciones, se edit&oacute; en Espa&ntilde;a y sigue circulando, Magal&iacute; Etchebarne decidi&oacute; volver. <strong>Pero, esta vez, con una nueva sorpresa: un libro de poemas. </strong>Es que a <em>Los mejores d&iacute;as</em> le sucedieron tiempos dif&iacute;ciles: primero muri&oacute; su padre, luego a su madre le diagnosticaron c&aacute;ncer y la escritora debi&oacute; acompa&ntilde;ar, pandemia mediante, el proceso de su deterioro hasta su muerte.
    </p><p class="article-text">
        <em>C&oacute;mo cocinar un lobo</em> (Tenemos las M&aacute;quinas) podr&iacute;a pensarse como un poemario de duelo antes del duelo. Como la memoria de un cuerpo, de una casa familiar, de un mundo que tambalea y en ese temblor vibra entre el recuerdo, las im&aacute;genes y los silencios. Con delicadeza y como quien cocina a fuego lento entre el dolor y el eco de una voz poderosa, <strong>Magal&iacute; Etchebarne lo hizo de nuevo</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre escribo cuentos, eso es lo que estoy escribiendo casi todo el tiempo. <strong>Con la poes&iacute;a hab&iacute;a empezado como un ejercicio de probar y ver, mientras atraves&eacute; todo el proceso de la muerte de mis padres</strong>. Ese es el centro de <em>C&oacute;mo cocinar un lobo</em>, en particular la enfermedad de mi madre&rdquo;, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/magali-etchebarne-libro-muerte-padres-duelo-balbuceo-lenguaje-nuevo_1_9922438.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cont&oacute; la escritora en esta entrevista con elDiarioAR</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Un año se pasa de ser hija a poeta, y los versos se convierten en manotazos a la memoria&quot;, escribió Marina Mariasch sobre los poemas de &quot;Cómo cocinar un lobo&quot;."
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                &quot;Un año se pasa de ser hija a poeta, y los versos se convierten en manotazos a la memoria&quot;, escribió Marina Mariasch sobre los poemas de &quot;Cómo cocinar un lobo&quot;.                            </span>
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        <em><strong>C&oacute;mo cocinar un lobo</strong></em><strong>, de Magal&iacute; Etchebarne, sali&oacute; por Tenemos las M&aacute;quinas. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/magali-etchebarne-libro-muerte-padres-duelo-balbuceo-lenguaje-nuevo_1_9922438.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con la autora. Y, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/cocinar-lobo_1_10043792.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por ac&aacute;</strong></a><strong>, la columna que Fabi&aacute;n Casas le dedic&oacute; al libro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>Fortuna</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n D&iacute;az. </strong>&iquest;De qu&eacute; est&aacute; hecha la riqueza? &iquest;Y las historias que intentan contarla? &iquest;De qu&eacute; est&aacute; hecha la Historia en may&uacute;sculas? &iquest;Y las voces que la componen? En esa tensi&oacute;n, en eso que parece esbozarse y a la vez siempre ofrece una capa m&aacute;s, se planta la colosal y &uacute;ltima novela de Hern&aacute;n D&iacute;az. El libro, escrito en ingl&eacute;s porque su autor naci&oacute; en Argentina pero est&aacute; radicado en los Estados Unidos hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, sali&oacute; en 2022, <strong>se llam&oacute; </strong><em><strong>Trust</strong></em><strong> (Riverhead Books, 2022) y se convirti&oacute; en una de las publicaciones m&aacute;s comentadas por medios de todo el mundo</strong>. Este a&ntilde;o, traducido como <em>Fortuna</em> (Anagrama), lleg&oacute; al p&uacute;blico hispanoparlante y <a href="https://www.eldiarioar.com/conexiones/hernan-diaz-gano-pulitzer-ficcion-fortuna-hubo-reconocimiento-fotografo-rodrigo-abd_1_10186625.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sigui&oacute; cosechando elogios y premios</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Hernán Díaz, nacido en Buenos Aires y radicado en Nueva York desde hace más de 20 años, es autor de uno de los libros más elogiados del año."
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            <span class="title">
                Hernán Díaz, nacido en Buenos Aires y radicado en Nueva York desde hace más de 20 años, es autor de uno de los libros más elogiados del año.                            </span>
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        Entre lo m&aacute;s interesante de una narraci&oacute;n tan magistralmente armonizada y llena de pliegues, est&aacute; la forma que el autor encontr&oacute; para narrar la historia.&nbsp;<strong>Porque&nbsp;</strong><em><strong>Fortuna</strong></em><strong>&nbsp;en realidad no es una novela &uacute;nica sino que la integran cuatro libros</strong>. El universo que aparece en ellos, tejido a partir de descripciones filosas y al mismo tiempo con un pulso atrapante, es el de los a&ntilde;os &lsquo;20 y los &lsquo;30. Nueva York y en especial Wall Street: esas veredas del dinero fresco, de los personajes que se hacen millonarios en segundos, de la especulaci&oacute;n, del lujo, de las reuniones sociales, de la envidia de los ricos de otras &eacute;pocas.
    </p><p class="article-text">
        La primera de las piezas del libro, punto de partida para acceder a todos los dem&aacute;s, es un texto que lleva como t&iacute;tulo&nbsp;<em>Obligaciones</em>&nbsp;y tiene la firma de un tal Harold Vanner.&nbsp;<strong>A medida que pasan las p&aacute;ginas, y gracias a la maestr&iacute;a de D&iacute;az, se puede notar que se trata de un best seller con dos protagonistas muy marcados</strong>: Benjamin Rask, un magnate y as de las finanzas, y su esposa Helen, hija de la aristocracia venida a menos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo ese libro adentro de&nbsp;<em>Fortuna</em>&nbsp;es apenas un puntapi&eacute;. Luego llegar&aacute;n otros (y nuevamente la destreza de D&iacute;az se notar&aacute; los cambios de registro y de g&eacute;neros) con forma de&nbsp;<em>memoir</em>&nbsp;y de diario &iacute;ntimo.&nbsp;<strong>Y entonces las preguntas sobre aquello que parec&iacute;a una versi&oacute;n consolidada de la historia se multiplicar&aacute;n hacia el infinito.</strong>&nbsp;Y se replegar&aacute;n tambi&eacute;n hacia adentro, para llevar a los lectores a cuestionarse cu&aacute;nto de eso que se lee como algo cerrado o definitivo no es m&aacute;s que una voz, entre muchas.
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                    alt="&quot;Fortuna&quot;, de Hernán Díaz, es la versión en español de su exitoso libro &quot;Trust&quot;, publicado en 2022 en los Estados Unidos."
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                &quot;Fortuna&quot;, de Hernán Díaz, es la versión en español de su exitoso libro &quot;Trust&quot;, publicado en 2022 en los Estados Unidos.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Fortuna</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n D&iacute;az, sali&oacute; por Anagrama. M&aacute;s informaci&oacute;n sobre el libro, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/fortuna-hernan-diaz-atrapante-libro-argentino-escribe-ingles-convirtio-suceso-mundial_1_10118274.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>El hechizo del verano</strong></em><strong>, de Virginia Higa.</strong>&nbsp;&ldquo;En 2017 me mud&eacute; a Estocolmo con mi pareja, Federico, a partir de una oferta laboral que recibi&oacute; como investigador cient&iacute;fico. En el oto&ntilde;o de 2019 naci&oacute; nuestro hijo. Las cr&oacute;nicas que siguen fueron escritas durante estos a&ntilde;os y, si bien hablan de temas diversos, tienen como tel&oacute;n de fondo la experiencia de vida en Suecia&rdquo;, dice&nbsp;<strong>Virginia Higa</strong>&nbsp;en la nota que precede los textos que integran&nbsp;<em>El hechizo del verano</em>&nbsp;(Sigilo).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los cap&iacute;tulos del libro, sin caer en simplismos, dan cuenta de una sorpresa, del pasaje que implica empezar a vivir en otra lengua.&nbsp;<strong>Un movimiento que pone en juego los sentidos, los modos de moverse en una ciudad y sus suburbios, y las formas de decir</strong>&nbsp;(&ldquo;Qu&eacute; maravilla, pens&eacute;, estar entre humanos y no entender nada&rdquo;, apunta la autora en el primer episodio).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Virginia Higa, autora de la novela &quot;Los sorrentinos&quot;, publicó este año el libro &quot;El hechizo del verano&quot;."
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                Virginia Higa, autora de la novela &quot;Los sorrentinos&quot;, publicó este año el libro &quot;El hechizo del verano&quot;.                            </span>
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        Con la lupa puesta entonces en las palabras &ndash;del idioma que la rodea, pero tambi&eacute;n, de las conversaciones en el cine de&nbsp;<strong>&Eacute;ric Rohmer</strong>, de los libros de&nbsp;<strong>Jane Austen</strong>, de las cartas de&nbsp;<strong>Manuel Puig</strong>, de la nomenclatura del naturalista sueco Linneo, ese h&eacute;roe que nombr&oacute;, catalog&oacute;, clasific&oacute;&nbsp;plantas, minerales y animales&ndash; la escritora despliega con humor y lucidez un conjunto de textos breves que combinan curiosidad, experiencia y reflexi&oacute;n.&nbsp;<strong>Una serie de postales que hechizan por su escritura di&aacute;fana, sus descripciones ajustadas y el modo en que reflejan una enorme capacidad de escucha.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Virginia Higa nació en Bahía Blanca. En la actualidad vive en Estocolmo, Suecia.                            </span>
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        <em><strong>El hechizo del verano</strong></em><strong>, de Virginia Higa, sali&oacute; por Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6.&nbsp;</strong><em><strong>Diario de limpieza</strong></em><strong>, de Mat&iacute;as Moscardi.&nbsp;</strong>Tres dimensiones se superponen en este libro breve, gracioso y estimulante: un diario que es un diario (es decir, el repaso de los d&iacute;as del narrador y su familia), tambi&eacute;n un&nbsp;recorrido por diarios de escritores y, al mismo tiempo, una especie de mini-thriller dom&eacute;stico.&nbsp;<strong>En&nbsp;</strong><em><strong>Diario de limpieza&nbsp;</strong></em><strong>(Bosque Energ&eacute;tico), el escritor argentino Mat&iacute;as Moscardi se mete con la mugre &ndash;o mejor, con todo lo que hacemos para combatirla&ndash; para intentar desgranarla mientras &eacute;l mismo describe c&oacute;mo limpia su casa trapo, escoba o Blem en mano.</strong>&nbsp;En paralelo, hace distintas lecturas de libros en los que se analizan la limpieza y la suciedad a lo largo de la historia y busca tambi&eacute;n en diarios &iacute;ntimos de escritoras y escritores para ver c&oacute;mo ellos mismos abordaron esa cuesti&oacute;n, por momentos tediosa en su repetici&oacute;n, por momentos apasionante y casi siempre vinculada de alguna manera con la tarea de escribir. En la tercera pata, el relato, que est&aacute; separado en diez semanas, un asunto hogare&ntilde;o tensiona la historia: una invasi&oacute;n misteriosa y sucia dentro de la casa inquieta al narrador, que buscar&aacute; de todas las formas posibles combatir ese terror.&nbsp;
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                &quot;Diario de limpieza&quot;, de Matías Moscardi.                            </span>
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        Con ese suspenso de fondo y una escritura di&aacute;fana, tal como sostiene la escritora&nbsp;<strong>Marina Yuszcuk</strong>&nbsp;en la contratapa, el autor es &ldquo;capaz de orquestar la vida cotidiana, la literatura y la filosof&iacute;a&rdquo; para terminar dejando a su paso pistas <strong>&ndash;como motas infinitas que no hay trapo que termine de borrar&ndash; </strong>sobre lo precario y lo ins&oacute;lito de lo que hacemos y nos sostiene todos los d&iacute;as.
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                    alt="Matías Moscardi nació en Mar del Plata, Argentina, en 1983. Es doctor en Letras, investigador del Conicet y docente en la UNMdP."
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                Matías Moscardi nació en Mar del Plata, Argentina, en 1983. Es doctor en Letras, investigador del Conicet y docente en la UNMdP.                            </span>
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        <strong>El libro&nbsp;</strong><em><strong>Diario de limpieza</strong></em><strong>, de Mat&iacute;as Moscardi, sali&oacute; por la editorial Bosque Energ&eacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Las ni&ntilde;as del naranjel</strong></em><strong>, de Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara.</strong> <em>&ldquo;Soy inocente y tan a imagen y semejanza de Dios como cualquiera, como todos, no obstante haber sido grumete, tendero y soldado, m&aacute;s antes &ndash;antes&ndash; ni&ntilde;ita en tu falda (...). Has de saber que he aprendido a contar historias y llevo cosas de ac&aacute; para all&aacute;, soy arriero; te sorprendo, &iquest;verdad?&rdquo;</em>, escribe al comienzo de&nbsp;<em>Las ni&ntilde;as del naranjel</em>&nbsp;(Random House) el protagonista de esta historia. Se trata de una carta que tiene como destinataria a su t&iacute;a y que ofrece algunas pistas para ir armando la hoja de ruta de la novela: un personaje que antes fue una ni&ntilde;a y ahora es Antonio, que cree en Dios y se siente inocente, que fue soldado, que aprendi&oacute; a contar historias y que lleva cosas de ac&aacute; para all&aacute;.&nbsp;<strong>Alguien en fuga, alguien que recorre territorios espada en mano.</strong>
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            <span class="title">
                La novela de Gabriela Cabezón Cámara salió por Literatura Random House.                            </span>
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        Con el controvertido personaje de&nbsp;<strong>Catalina de Erauso</strong>&nbsp;del Siglo de Oro Espa&ntilde;ol en el centro de la escena &ndash;una figura m&aacute;s conocida como &ldquo;La Monja Alf&eacute;rez&rdquo; porque naci&oacute; ni&ntilde;a en 1592, luego se sum&oacute; como var&oacute;n a la llamada Conquista espa&ntilde;ola de Am&eacute;rica y m&aacute;s adelante escribi&oacute; una pol&eacute;mica autobiograf&iacute;a&ndash; la escritora argentina&nbsp;<strong>Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara</strong>&nbsp;volvi&oacute; a narrar, como lo hab&iacute;a hecho en su descomunal novela&nbsp;<em>Las aventuras de la China Iron</em>, una impactante historia en movimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta vez tom&oacute; una figura m&iacute;tica para cruzarla con una selva que se parece bastante a las del cineasta japon&eacute;s&nbsp;<strong>Hayao Miyazaki</strong>, con dos ni&ntilde;as ind&iacute;genas que no paran de hacer preguntas, con palabras en guaran&iacute; y escenas disparatadas, con crueldades y asesinatos de todo tipo, con peripecias narradas con humor y v&eacute;rtigo en un territorio que, mientras Antonio se preocupa por escribir y de recordar, sigue siendo arrasado.
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                    alt="La escritora argentina Gabriela Cabezón Cámara publicó en 2023 la novela &quot;Las niñas del naranjel&quot;."
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            <span class="title">
                La escritora argentina Gabriela Cabezón Cámara publicó en 2023 la novela &quot;Las niñas del naranjel&quot;.                            </span>
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        <em><strong>Las ni&ntilde;as del naranjel</strong></em><strong>, de Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara, sali&oacute; por Random House. M&aacute;s sobre el libro, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/gabriela-cabezon-camara-destruccion-latinoamerica-termino-siguen-arrasando-personas-territorios_1_10656288.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8.&nbsp;</strong><em><strong>La sombra de un jinete desesperado</strong></em><strong>, de Juan Mattio.&nbsp;</strong>&ldquo;El t&iacute;tulo del libro es una cita de un poema de Miguel &Aacute;ngel Bustos, que public&oacute; en&nbsp;Visi&oacute;n de los hijos del mal&nbsp;y que dice: &lsquo;Todo caballo lleva la sombra de un jinete desesperado&rsquo;. No puedo pensar en una imagen mejor para definir la forma ensayo. Trasladando, podr&iacute;amos decir que toda hip&oacute;tesis te&oacute;rica lleva la sombra de un autor desesperado. Mientras escrib&iacute;a me preocupaba que los ensayos de este libro no se escribieran de un modo impersonal y distante (...). Me preocupaba porque lo cierto es que estos objetos est&aacute;n ligados a mis estados de &aacute;nimo y a mis ansiedades pol&iacute;ticas de un modo &iacute;ntimo y no solo intelectual&rdquo;, avisa&nbsp;<strong>Juan Mattio</strong>&nbsp;en el pr&oacute;logo de&nbsp;<em>La sombra de un jinete desesperado</em>&nbsp;(Ediciones Godot). Un libro armado, si se quiere, a partir de esa desesperaci&oacute;n lectora que viene atada a &ldquo;la certeza de la incomunicaci&oacute;n que anida en el lenguaje&rdquo;, de esa voracidad infinita, de ese temblor que provocan en el escritor algunos libros, algunas pel&iacute;culas y algunas series.&nbsp;<strong>En especial de un universo que lo obsesiona: esa zona que oscila en el g&oacute;tico, en las ficciones extra&ntilde;as del terror y el&nbsp;</strong><em><strong>noir</strong></em><strong>, en las distintas distop&iacute;as que abre la ciencia ficci&oacute;n.</strong>
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                    alt="Juan Mattio es autor de &quot;Tres veces luz&quot;, que obtuvo una mención en el premio Casa de las Américas. Su segunda novela, &quot;Materiales para una pesadilla&quot;, ganó el Premio Fundación Medifé/Filba."
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            <span class="title">
                Juan Mattio es autor de &quot;Tres veces luz&quot;, que obtuvo una mención en el premio Casa de las Américas. Su segunda novela, &quot;Materiales para una pesadilla&quot;, ganó el Premio Fundación Medifé/Filba.                            </span>
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        El libro est&aacute; compuesto por ocho cap&iacute;tulos breves en los que Mattio se dedica, a partir de diversos recursos ret&oacute;ricos, a repensar la influencia del novelista estadounidense&nbsp;<strong>Philip K. Dick</strong>&nbsp;(una figura &ldquo;espectral&rdquo;, en sus palabras, que recorre toda la publicaci&oacute;n), a elaborar cruces alrededor de lo que el autor llama &ldquo;marxismo g&oacute;tico&rdquo;; a revisitar la serie&nbsp;<em>The Wire&nbsp;</em>o la pel&iacute;cula&nbsp;<em>Seven</em>.&nbsp;<strong>Pero, lejos de las afirmaciones categ&oacute;ricas, lo que logra Mattio es invitar a los lectores apasionadamente a atravesar eso que &eacute;l llama un &ldquo;paisaje mental&rdquo;</strong>, con textos un poco anfibios y cautivantes (uno de los cap&iacute;tulos es una suerte de diario &iacute;ntimo con fechas y escenas muy personales; otro es una carta al guionista de una pel&iacute;cula) donde, adem&aacute;s de subrayar textos de&nbsp;<strong>Gilles Deleuze</strong>&nbsp;o fragmentos de&nbsp;<em>El capital</em>, recupera algunas de sus experiencias m&aacute;s &iacute;ntimas, sus p&eacute;rdidas y su memoria familiar para plantear hip&oacute;tesis de lectura sobre esos materiales.&nbsp;
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                    alt="&quot;La sombra de un jinete desesperado&quot;, del escritor argentino Juan Mattio."
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                &quot;La sombra de un jinete desesperado&quot;, del escritor argentino Juan Mattio.                            </span>
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        <em><strong>La sombra de un jinete desesperado</strong></em><strong>, de Juan Mattio, sali&oacute; por Ediciones Godot.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Las indignas</strong></em><strong>, de Agustina Bazterrica. </strong>Autora de&nbsp;<em>Cad&aacute;ver exquisito&nbsp;</em>(Alfaguara, 2017), que gan&oacute; el Premio Clar&iacute;n y se convirti&oacute; con los a&ntilde;os en un fen&oacute;meno editorial por sus sucesivas reimpresiones y traducciones alrededor del mundo, Agustina Bazterrica public&oacute; en 2023 la novela dist&oacute;pica&nbsp;<em>Las indignas&nbsp;</em>(Alfaguara), que tiene en primer plano a un culto religioso que somete a sus v&iacute;ctimas, todas mujeres, a todo tipo de torturas en un mundo arrasado despu&eacute;s de guerras por el agua y cat&aacute;strofes ambientales. Un libro que surgi&oacute;, entre otros momentos, durante un viaje a Cusco, cuando la escritora tuvo la oportunidad de visitar un monasterio que encontr&oacute; &ldquo;bastante siniestro&rdquo;.&nbsp;<strong>Despu&eacute;s vinieron la iconograf&iacute;a religiosa que recordaba haber estudiado en la universidad, las im&aacute;genes de su adolescencia en un colegio de monjas, la relectura en un taller del Quijote</strong>, donde le quedaron resonando las palabras&nbsp;<em>Santa Hermandad</em>.
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                    alt="&quot;Las indignas&quot;, la novela que la escritora argentina Agustina Bazterrica publicó en 2023."
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                &quot;Las indignas&quot;, la novela que la escritora argentina Agustina Bazterrica publicó en 2023.                            </span>
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        La particular forma que propone&nbsp;<em>Las indignas</em>&nbsp;es la de un diario &iacute;ntimo, con una narradora que va contando sus d&iacute;as junto a sus compa&ntilde;eras de encierro en la Casa de la Hermandad Sagrada, al mando de la feroz Hermana Superior y de una suerte de l&iacute;der invisible pero poderoso al que solamente se conoce como &Eacute;l.&nbsp;<strong>Escribe de noche, tacha algunas de sus palabras, relata ceremonias, mutilaciones, sacrificios y todo tipo de violencias</strong>&nbsp;para alcanzar una supuesta salvaci&oacute;n o en nombre de la iluminaci&oacute;n que solamente conseguir&aacute;n unas pocas elegidas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las piezas se van armando como un rompecabezas.<strong>&nbsp;A m&iacute; no me interesa tanto la historia, porque en un punto ya est&aacute; todo escrito.&nbsp;</strong>Es una ilusi&oacute;n que se tiene hoy en d&iacute;a esto de que algo es o tiene que ser original. En realidad nada es original, es todo una reescritura. Lo que pasa es que el trabajo del artista o del escritor y la escritora, es lograr que su obra parezca novedosa, que parezca original.&nbsp;<strong>Entonces, a m&iacute; lo que me interesa es c&oacute;mo voy a contar esa historia, desde qu&eacute; punto de vista, con qu&eacute; registro, con qu&eacute; narrador</strong>&rdquo;, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/agustina-bazterrica-patriarcado-no-sostiene-unicamente-varones-machistas-hay-mujeres-complices_1_10518187.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cont&oacute; la escritora ante elDiarioAR en esta entrevista</a>.
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                Agustina Bazterrica nació en Buenos Aires, en 1974.                            </span>
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        <em><strong>Las indignas</strong></em><strong>, de Agustina Bazterrica, sali&oacute; por Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10.</strong> <em><strong>La pizarra m&aacute;gica</strong></em><strong>, de Virginia Cosin.&nbsp;</strong>&ldquo;No quiero saber qui&eacute;n soy. No s&eacute; en qu&eacute; me convert&iacute;. Si lo supiera, no podr&iacute;a escribir&rdquo;, se&ntilde;ala&nbsp;<strong>Virginia Cosin</strong>&nbsp;en uno de los fragmentos que componen<em>&nbsp;La pizarra m&aacute;gica</em>&nbsp;(Vinilo Editora). Es que este libro est&aacute;, justamente,&nbsp;<strong>hecho de peque&ntilde;as escenas, de fracciones, de inestabilidades&nbsp;</strong>donde se combinan la trayectoria de Cosin como lectora con esa deriva siempre voluble que es la de la escritura: no hay un lugar al que llegar en ese recorrido sin br&uacute;jula, en ese viaje para el que &ldquo;hay que saber perder&rdquo;, como se&ntilde;ala la autora.
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                    alt="Virginia Cosin nació en Caracas, en 1973. Vive desde los 5 años en Buenos Aires, donde trabaja como coordinadora de talleres de lectura y escritura."
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                Virginia Cosin nació en Caracas, en 1973. Vive desde los 5 años en Buenos Aires, donde trabaja como coordinadora de talleres de lectura y escritura.                            </span>
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        Con im&aacute;genes memorables de sus primeros encandilamientos con los libros y con los amores (<strong>J. D. Salinger</strong>&nbsp;a la cabeza), con apuntes alrededor de su tarea como coordinadora de talleres de escritura (&ldquo;no creo en los consejos&rdquo; y &ldquo;no doy consignas&rdquo;), con frases punzantes y contundentes como flechas, con ese tejido mutante que armaron sus lecturas, con sus propios vaivenes en la escritura,&nbsp;<strong>Cosin ofrece un camino alrededor de la ficci&oacute;n, la verdad y la memoria hecho de retazos que se van tramando con elegancia y sensibilidad</strong>.
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                &quot;La pizarra mágica&quot;, el último libro de Virginia Cosin.                            </span>
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        <em><strong>La pizarra m&aacute;gica</strong></em><strong>, de Virginia Cosin, sali&oacute; por Vinilo Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11 </strong><em><strong>El amor es un monstruo de Dios</strong></em><strong>, de Luciana De Luca.</strong>&nbsp;Cuando se public&oacute;&nbsp;<em>Otras cosas por las que llorar</em>&nbsp;(Tusquets, 2021), la primera novela de&nbsp;<strong>Luciana De Luca</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/lagrimas-ocultas-policial-estremecio-ingleses_129_7907751.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se destac&oacute; por aqu&iacute;</a> un modo muy particular de la escritora para las descripciones que ofrece en sus historias.&nbsp;<strong>Una forma, si se quiere, de ubicar el microscopio y, al mismo tiempo, de esconderlo para que nunca se note esa b&uacute;squeda de entom&oacute;loga de las rarezas de los v&iacute;nculos humanos que caracteriza a esta autora.&nbsp;</strong>La sobriedad como bandera, tambi&eacute;n. Y es que se trata casi siempre de im&aacute;genes como latigazos: cortas, punzantes, al hueso, con oraciones que se anudan, que vuelven sobre s&iacute; mismas, que corroen, que iluminan.&nbsp;
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                El amor es un monstruo de Dios, de Luciana De Luca.                            </span>
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        En su impactante novela de 2023,&nbsp;<em>El amor es un monstruo de Dios&nbsp;</em>(Tusquets, 2023),<strong>&nbsp;la escritora subraya ese estilo para meterse esta vez en un escenario siniestro, pantanoso y un poco g&oacute;tico</strong>. Se combinan un pueblo agobiante invadido por moscas durante una huelga de los trabajadores del cementerio, la llegada de unos mormones que inquietan y al mismo tiempo fascinan a los habitantes del lugar, y una familia que se desmarca del resto por su dinero y tambi&eacute;n por una serie de misterios que la rodean: un padre espectral, una madre feroz, dos hijos a los que todos catalogan de &ldquo;deformes&rdquo;.&nbsp;<strong>La protagonista y narradora de la novela pertenece a ese linaje al que todo el mundo mira con sospecha. Ella tambi&eacute;n. Pero su sospecha se ir&aacute; transformando en una suerte de fuego interior</strong>&nbsp;que la har&aacute; recorrer las torsiones de su historia familiar y tambi&eacute;n las propias, con sus interrogantes, con su cuerpo, con los monstruos de un amor y el vaiv&eacute;n de su deseo a cuestas.
    </p><p class="article-text">
        Atrapante, vertiginosa y llena de escenas indelebles,&nbsp;<em>El amor es un monstruo de Dios&nbsp;</em><strong>volvi&oacute; a confirmar a Luciana De Luca como una narradora audaz</strong>&nbsp;a la que hay que seguir prestando atenci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Luciana De Luca nació en Buenos Aires, en 1978, y creció en el litoral argentino."
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            <span class="title">
                Luciana De Luca nació en Buenos Aires, en 1978, y creció en el litoral argentino.                            </span>
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        <em><strong>El amor es un monstruo de Dios</strong></em><strong>, de Luciana De Luca, sali&oacute; por Tusquets.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>La naturaleza secreta de las cosas de este mundo</strong></em><strong>, de Patricio Pron.&nbsp;</strong><em>&ldquo;</em>Va a chocar, va a perder el control del autom&oacute;vil y va a embestir las vallas que separan la autopista del bosque y de los secretos que &eacute;ste oculta, pero Olivia a&uacute;n no lo sabe; no tiene idea de lo que va a sucederle en un momento, cuando un recuerdo de una intensidad desusada la asalte, rompa sobre ella como una ola y la arrastre consigo&rdquo;.&nbsp;<strong>Con esa cadencia, con esa intensidad, con esa imagen en movimiento comienza&nbsp;</strong><em><strong>La naturaleza secreta de las cosas de este mundo</strong></em><strong>&nbsp;(Anagrama), la reciente novela del escritor argentino Patricio Pron.</strong>
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                La novela de Pron salió por Anagrama.                            </span>
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        Separada en dos partes en el libro y con una tercera que el autor invita a leer en su p&aacute;gina web, la novela traza un camino magn&eacute;tico desde su escritura, lleno de desv&iacute;os.&nbsp;<strong>Es que, a partir de esa escena inicial se ir&aacute; contando la historia de Olivia, una actriz que creci&oacute; al lado de una madre indescifrable, y de Edward, el padre de la protagonista, un artista visual que cuando la joven ten&iacute;a 14 a&ntilde;os decidi&oacute; irse de la casa familiar de manera abrupta</strong>&nbsp;y sin ning&uacute;n tipo de explicaci&oacute;n. Esa partida &ndash;una fuga secreta que abrir&aacute; el juego para otros misterios&ndash; ser&aacute; el interrogante y tambi&eacute;n el pulso que marcar&aacute; la vida de todos en un libro que indaga sobre la identidad, sobre la necesidad de huir, sobre lo que parece accidental y sobre la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Pron, que naci&oacute; en Rosario y vive en Madrid hace varios a&ntilde;os,&nbsp;<strong>estuvo de visita por Buenos Aires este a&ntilde;o para presentar la novela</strong>. A partir de ese viaje, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/patricio-pron-literatura-inmenso-repositorio-vidas-posibles_1_10747485.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">surgi&oacute; el siguiente intercambio por escrito con&nbsp;elDiarioAR</a>.
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                    alt="Patricio Pron estuvo de visita en Buenos Aires en 2023 para presentar su nuevo libro."
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            <span class="title">
                Patricio Pron estuvo de visita en Buenos Aires en 2023 para presentar su nuevo libro.                            </span>
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        <strong>La novela&nbsp;</strong><em><strong>La naturaleza secreta de las cosas de este mundo</strong></em><strong>, de Patricio Pron, sali&oacute; por Anagrama.&nbsp;</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/patricio-pron-literatura-inmenso-repositorio-vidas-posibles_1_10747485.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este enlace, una entrevista con el escritor</a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/destacado-ano-literatura-argentina-doce-libros-cuento-novela-poesia-hibrido_1_10771650.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Dec 2023 14:23:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo más destacado del año en la literatura argentina: doce libros entre el cuento, la novela, la poesía y lo híbrido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,Hernán Díaz,Agustina Bazterrica,Magalí Etchebarne]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Magalí Etchebarne y un libro entre la muerte de sus padres, el duelo y “el balbuceo de un lenguaje nuevo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/magali-etchebarne-libro-muerte-padres-duelo-balbuceo-lenguaje-nuevo_1_9922438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d2e4608-c48a-4c68-ab79-144261c684f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1065861.jpg" width="1182" height="665" alt="Magalí Etchebarne y un libro entre la muerte de sus padres, el duelo y “el balbuceo de un lenguaje nuevo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora argentina, que se destacó en 2017 con su primer y notable libro de cuentos, incursionó ahora en la poesía. El proceso de escritura, el impacto que le produjo un texto de Annie Ernaux y cómo contar literariamente el momento en que se desarma la casa familiar.
</p><p class="subtitle">Entrevista - Los secretos de la ceremonia del té: la búsqueda de las raíces en Japón de una escritora a contramano del vértigo</p></div><p class="article-text">
        <em>Los mejores d&iacute;as </em>(Tenemos las m&aacute;quinas), su debut literario de 2017, fue uno de esos libros que se convierten en un fen&oacute;meno: una editorial independiente y peque&ntilde;a apostaba por una escritora joven con un pulso narrativo muy particular que de inmediato cosech&oacute; elogios de la cr&iacute;tica y la admiraci&oacute;n de numerosos lectores. <strong>Era un volumen de cuentos que tra&iacute;a un sonido nuevo &ndash;algo que se vinculaba a la tradici&oacute;n y al mismo tiempo se despegaba, como en un balanceo&ndash; con historias encantadoras alrededor de los v&iacute;nculos humanos, el desgarro interior, la torpezas del deseo, los vaivenes del pasado.</strong> Tambi&eacute;n con p&aacute;jaros (&iexcl;muchos p&aacute;jaros!), con paisajes sutiles, con la naturaleza siempre magn&eacute;tica y al acecho. El escritor <strong>Federico Falco</strong> lo resumi&oacute; con precisi&oacute;n: &ldquo;Magal&iacute; Etchebarne tiene una capacidad impresionante para poner en palabras las contradicciones, las inseguridades y los deseos de sus personajes. Un primer libro de una contundencia pocas veces vista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algunos a&ntilde;os despu&eacute;s, mientras aquel libro super&oacute; las diez ediciones, se edit&oacute; en Espa&ntilde;a y sigue circulando, <strong>Magal&iacute; Etchebarne decidi&oacute; volver.</strong> Pero, esta vez, con una nueva sorpresa: un libro de poemas. Es que a <em>Los mejores d&iacute;as</em> le sucedieron tiempos dif&iacute;ciles: primero muri&oacute; su padre, luego a su madre le diagnosticaron c&aacute;ncer y la escritora debi&oacute; acompa&ntilde;ar, pandemia mediante, el proceso de su deterioro hasta su muerte.
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                    alt="&quot;Un año se pasa de ser hija a poeta, y los versos se convierten en manotazos a la memoria&quot;, escribió Marina Mariasch sobre los poemas de &quot;Cómo cocinar un lobo&quot;."
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                &quot;Un año se pasa de ser hija a poeta, y los versos se convierten en manotazos a la memoria&quot;, escribió Marina Mariasch sobre los poemas de &quot;Cómo cocinar un lobo&quot;.                            </span>
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        <em>C&oacute;mo cocinar un lobo </em>(Tenemos las M&aacute;quinas, 2023) podr&iacute;a pensarse como un poemario de duelo antes del duelo. Como la memoria de un cuerpo, de una casa familiar, de un mundo que tambalea y en ese temblor vibra entre el recuerdo, las im&aacute;genes y los silencios. <strong>Con delicadeza y como quien cocina a fuego lento entre el dolor y el eco de una voz poderosa, Magal&iacute; Etchebarne lo hizo de nuevo</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre escribo cuentos, eso es lo que estoy escribiendo casi todo el tiempo. Con la poes&iacute;a hab&iacute;a empezado como un ejercicio de probar y ver, mientras atraves&eacute; todo el proceso de la muerte de mis padres. Ese el centro de <em>C&oacute;mo cocinar un lobo</em>, en particular la enfermedad de mi madre&rdquo;, se&ntilde;ala la escritora en di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fueron apareciendo de a poco estos poemas? &iquest;Los escribiste mientras acompa&ntilde;abas a tu madre?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fueron tiempos bastante pesados y densos en los que siempre llev&eacute; un diario. Yo estaba muy cansada, f&iacute;sicamente y mentalmente. Y esta fue la forma que me sali&oacute;. <strong>Creo que no pude escribirlo de otra manera. O sea, no quer&iacute;a tampoco hacerlo de otra manera y a la vez siempre llegaba a una cosa muy breve, como de entraditas de diario o versitos. Iba tomando notas que despu&eacute;s, en alg&uacute;n momento pasado el tiempo, me sent&eacute; y acomod&eacute;.</strong> Pero muchas cosas nacieron as&iacute;, como notas de duelo. Eso que escrib&iacute;s mientras est&aacute;s <em>duelando</em>. Con la muerte de mi padre tambi&eacute;n. Se dio la casualidad &ndash;y no tan casualidad, porque con la escritura pasan estas cosas medio extra&ntilde;as&ndash; que es que dos d&iacute;as antes de que &eacute;l muriera empec&eacute; a llevar un diario nuevo. Yo siempre llevaba diarios y dije &ldquo;voy a empezar a llevar un diario y tenerlo siempre a mano en el celular&rdquo;. Entonces, cuando iba camino al trabajo por ejemplo, pod&iacute;a escribir. Y lo abr&iacute; dos d&iacute;as antes, sin saber que mi padre iba a morir, y justo coincidi&oacute; con que se convirti&oacute; en el lugar, de alguna manera, de procesar eso que nos va a pasar a todos. Eso, creo: fueron a&ntilde;os de acompa&ntilde;ar enfermedad y de muerte y eso es lo que me sali&oacute;. <strong>Era la forma as&iacute;, m&aacute;s fragmentada y quiz&aacute;s un poco m&aacute;s opaca, en la que me sent&iacute;a m&aacute;s protegida para contar. Y necesitaba escribirlo, no porque quer&iacute;a cont&aacute;rselo a alguien sino porque yo necesitaba escribirlo y sal&iacute;a as&iacute;, no como un relato</strong>. Obviamente que en la escritura de los cuentos yo pongo siempre cosas de cierta realidad. Pero ac&aacute; no era que quer&iacute;a contar mi vida ni nada de eso. Pero a estos procesos no pod&iacute;a sentarme a escribirlos de forma ordenada y narrativa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En el camino te cruzaste con lecturas alrededor de la muerte o el desgaste f&iacute;sico de los padres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mir&aacute;, me pas&oacute; que yo no hab&iacute;a le&iacute;do a <strong>Annie Ernaux</strong> hasta que la salud de mi mam&aacute; se deterior&oacute; mucho. Y justo llegu&eacute; a <em>No he salido de mi noche</em>, que es un diario que ella lleva de su madre cuando est&aacute; enferma, cuando est&aacute; internada en un geri&aacute;trico, tambi&eacute;n una cl&iacute;nica, y en otro momento, cuando se la lleva a su casa. Es doloros&iacute;simo. Porque adem&aacute;s ella reflexiona ah&iacute; mucho sobre la escritura. En realidad, la madre y la escritura.<strong> Ese libro me hab&iacute;a parecido s&uacute;per iluminador, porque aparec&iacute;a algo que a m&iacute; tambi&eacute;n me pasaba: esto de que la escritura era algo que mi mam&aacute; me hab&iacute;a habilitado. </strong>Porque fue ella la que me habilit&oacute; los libros. Fue la que me estimulaba para escribir desde chica. Entonces la escritura estaba muy cerca de ella y empec&eacute; a percibir que mi mam&aacute; iba a morir, si bien todav&iacute;a no estaba en el proceso final, lo intu&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siempre escribo cuentos, eso es lo que estoy escribiendo casi todo el tiempo. Con la poesía había empezado como un ejercicio de probar y ver, mientras atravesé todo el proceso de la muerte de mis padres. Ese el centro de &#039;Cómo cocinar un lobo&#039;.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Algo que sucede con Annie Ernaux y se puede vincular con lo que traen tus poemas es que, lejos de cierto estereotipo, al describir los lugares de los que vienen ustedes como escritoras no se trata en ning&uacute;n caso de lugares repletos libros.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, en mi casa familiar no hubo bibliotecas que vaciar. De hecho, cuando muri&oacute; mi mam&aacute; la casa estaba intacta, llena de cosas. Porque adem&aacute;s fue la casa en la que vivieron mis abuelos. <strong>Es una casa que tiene 110 a&ntilde;os. Mi abuelo era ebanista entonces estaban todas las cosas de &eacute;l. Mi pap&aacute; ten&iacute;a los p&aacute;jaros que aparecen en los poemas. A &eacute;l le gustaban mucho los animales.</strong> Tengo un amigo librero que me dijo: &ldquo;Cuando muri&oacute; mi madre nosotros fuimos a sacar las cosas y encontramos cartas y diarios&rdquo; y yo pensaba &ldquo;bueno, qu&eacute; espectacular abrir y que empiecen a aparecer cosas que te den material&rdquo;. Pero a m&iacute; y a mi hermana nos pasaba que no encontr&aacute;bamos nada, &iexcl;no encontr&aacute;bamos secretos, un diario, cartas, nada! No hab&iacute;a absolutamente nada. Hab&iacute;a fotos y mi pap&aacute; era s&uacute;per acumulador as&iacute; que lo que hab&iacute;a era recuerdos, cosas que &eacute;l guardaba, much&iacute;simas fotos. Y los animales, s&iacute;, sus p&aacute;jaros. En mi familia siempre hubo p&aacute;jaros: mi abuelo era palomero y mi pap&aacute; cazaba desde chiquito. As&iacute; que fue como vaciar una casa de otro siglo. Pero no hab&iacute;a libros, salvo los m&iacute;os,&nbsp;los que yo hab&iacute;a dejado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido hay una especie de g&eacute;nero de textos sobre casas que se vac&iacute;an. &iquest;Encaraste tambi&eacute;n lecturas o escenas as&iacute; para este libro?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando todo esto estaba pasando yo no estaba leyendo especialmente cosas en relaci&oacute;n a la muerte de los padres o el duelo porque lo estaba viviendo. La verdad es que en ese momento no quer&eacute;s leer lo que est&aacute;s viviendo. S&iacute; hab&iacute;a le&iacute;do lo de <strong>Annie Ernaux</strong>. Despu&eacute;s, cuando empec&eacute; a armar estos poemas y a querer trabajarlos, alguien me pas&oacute; el libro de <strong>Roland Barthes</strong> sobre el duelo, que es sobre su madre tambi&eacute;n. <strong>Y ah&iacute; s&iacute;, ah&iacute; s&iacute; encontraba esas lecturas, esos huecos cuando la literatura te funciona como de autoayuda, en el sentido de que le pone palabras a algunas cosas.</strong> Eso que a veces uno dice &ldquo;es muy exagerado estar sintiendo esto&rdquo; porque son nuestros padres y uno sabe que se van a morir. Pero bueno, al menos para m&iacute; fue acompa&ntilde;ar un proceso muy f&iacute;sico que, creo, suele pasar en los hijos que acompa&ntilde;an, que cuidan a los padres, que cuidan sus cuerpos. Que no es solo acompa&ntilde;ar, ir de visita. No es que yo iba a la casa de mi mam&aacute; una vez por semana; gestionaba, la cuidaba. Y ese es un lugar en el que qued&aacute;s muy cansado. S&iacute;, creo que es bastante traum&aacute;tico ese deterioro en cierta forma. En un poema del libro yo copi&eacute; un fragmento de una novela de <strong>Rick Moody</strong>. Se llama <em>Purple America</em> y ah&iacute; describe c&oacute;mo ba&ntilde;a a su madre, pero tambi&eacute;n lo que piensa mientras lo hace, la radio que escuchan, c&oacute;mo la limpia. Con eso hice una especie de <em>cover</em>. Tambi&eacute;n us&eacute; este ep&iacute;grafe de <strong>Juana Manuela Gorriti</strong> que tom&eacute; del libro <em>Lo &iacute;ntimo</em> y tiene un formato de diario de los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida en los que ella comienza escribiendo sobre su casa de su infancia. Esto que implica volver a ese lugar y lo que queda. Bueno, y habla de la memoria, de los amigos, las palabras. 
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        <strong>&iquest;Cu&aacute;l era tu v&iacute;nculo con la poes&iacute;a antes de escribir estos poemas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre fui lectora de poes&iacute;a, pero nunca una lectora omn&iacute;vora ni muy erudita. En la facultad se lee bastante poca poes&iacute;a y despu&eacute;s s&iacute;, obviamente leo y empec&eacute; a leer m&aacute;s. Otro libro que me gust&oacute; mucho encontrar, que por suerte le&iacute; despu&eacute;s de haber escrito lo m&iacute;o, es el de <strong>Tamara Kamenszain</strong>, <em>El eco de mi madre</em>. Su madre tiene Alzheimer y ah&iacute; los poemas forman una especie de novela. Aparece el relato de ese registro, sobre todo de lo que le va pasando con la lengua. Y esto es un poco lo que a m&iacute; me pas&oacute; con mi madre. Porque lo que m&aacute;s me inquietaba de la experiencia de verla envejecer y deteriorarse era que ella ya no me hablaba como me hab&iacute;a hablado hasta ese momento. No tanto lo f&iacute;sico &iquest;no? Que es algo que es m&aacute;s lento y te vas como acomodando. <strong>Muchas veces la p&eacute;rdida del lenguaje y de la coherencia aparecen de golpe y eso es s&uacute;per impactante: que alguien deje de hablar como hablaba.</strong> Incluso empez&oacute; a usar palabras que no eran de ella y que quiz&aacute;s eran m&aacute;s de mi abuela. Palabras de la infancia que ella hab&iacute;a dejado de usar. Yo dec&iacute;a &ldquo;&iquest;es ella o es mi abuela la que habla?&rdquo;. Quiz&aacute;s hoy no es nada llamativo, pero mi mam&aacute; me tuvo a los 43 a&ntilde;os y mi pap&aacute; ten&iacute;a casi 50. Entonces siempre fueron bastante grandes en relaci&oacute;n a los padres de mis amigos. Cuando me iban a buscar a un cumplea&ntilde;os y muchas veces me dec&iacute;an &ldquo;Maga, te vino a buscar tu abuela&rdquo;, y era mi mam&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la contratapa de </strong><em><strong>C&oacute;mo cocinar un lobo</strong></em><strong> Marina Mariasch apunta esto de &ldquo;aprender un lenguaje nuevo, el de la poes&iacute;a&rdquo; durante un a&ntilde;o en el que se pasa de ser hija a ser poeta. &iquest;Tuviste que aprender algo nuevo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s para m&iacute; la poes&iacute;a tiene esta cosa de balbuceo, y yo siento que esto que escrib&iacute; es una aproximaci&oacute;n a la poes&iacute;a. No me animo a decir que son poemas, es un intento de ver si me sal&iacute;a. Y apareci&oacute; esta cosa balbuceante. <strong>Ah&iacute; es donde siento que, bueno, s&iacute;, es un paso de hija a encontrar una manera de poder nombrar esto que estaba pasando.</strong> Roland Barthes dice &ldquo;a partir de ahora soy mi propia madre&rdquo;, &ldquo;a partir de ahora y para siempre soy mi propia madre&rdquo;. Algo de eso hay, pero no s&eacute; si poeta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero s&iacute; te animaste a probar con otras formas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, eso sin dudas. Para m&iacute; es as&iacute;, jugar con un lenguaje. Y esto a m&iacute; me vino bien.<em> </em><strong>La poes&iacute;a tiene esta cosa de desv&iacute;o y algo m&aacute;s opaco. Con ese lenguaje encontraba un lugar en el que me era posible hablar de esto</strong><em><strong>.</strong></em> Tambi&eacute;n pasa que en general uno no escribe pensando que sabe hacerlo, &iquest;no? Cuando te pon&eacute;s a escribir siempre es un &ldquo;a ver si me sale&rdquo;. De hecho, ahora que estoy escribiendo otros cuentos todo el tiempo intento ver si funciona. No los escribo con seguridad. Los escribo con mucha dedicaci&oacute;n, pero no estoy pensando que van a ser le&iacute;dos ni c&oacute;mo. Creo que eso es tambi&eacute;n lo que hace que tarde tanto.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La poesía tiene esta cosa de balbuceo, y yo siento que esto que escribí es una aproximación a la poesía. No me animo a decir que son poemas, es un intento de ver si me salía. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Siempre te salen formas breves?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, lo m&iacute;o entre el cuento y esto siempre es s&uacute;per taquillero (risas) Me sale breve, s&iacute;. Siempre pienso en una frase de (Ricardo) Piglia, que dice algo as&iacute; como que uno escribe como un nadador que se est&aacute; por tirar al agua y no sabe si va a poder nadar. Para m&iacute; siempre es ir un poco a tientas. Y en la poes&iacute;a m&aacute;s todav&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dec&iacute;as que te tom&aacute;s un buen tiempo para escribir, sobre todo con los cuentos. &iquest;C&oacute;mo fue en este caso, que lo que escribiste est&aacute; m&aacute;s pegado a lo que fuiste viviendo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi pap&aacute; falleci&oacute; en 2018 y mi mam&aacute; en 2020. Algunos eran poemas que yo hab&iacute;a empezado a escribir ah&iacute;. Otros que quiz&aacute;s son los que se refieren m&aacute;s al amor, digamos, eran anteriores y decid&iacute; reunirlos. Sobre todo para armar esta suerte de a&ntilde;o que intenta contar el libro, mostrar un proceso de muerte y enfermedad y tambi&eacute;n de todo lo otro. Hay un poema muy lindo de <strong>Sharon Olds</strong> en el que habla de la muerte del padre y, no me acuerdo demasiado bien el inicio, pero es como que acaban de enterrar al padre, ella se acuesta con su pareja y hacen el amor y &eacute;l le tapa la boca cada vez que ella llora o gime. Esa instancia donde la vida se mezcla con la muerte todo el tiempo. <strong>A Sharon Olds la descubr&iacute; hace unos a&ntilde;os. Ella escribi&oacute; much&iacute;simo sobre la muerte de sus padres y adem&aacute;s sobre esta cuesti&oacute;n f&iacute;sica con los padres.</strong> Yo ten&iacute;a esta cosa de que con mi mam&aacute; todo era muy pr&oacute;ximo. Ten&iacute;a una relaci&oacute;n muy linda, era un muy buen v&iacute;nculo, complejo como cualquier madre e hija, pero de mucha proximidad f&iacute;sica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En general uno no escribe pensando que sabe hacerlo. Cuando te ponés a escribir siempre es un “a ver si me sale”. De hecho, ahora que estoy escribiendo otros cuentos todo el tiempo intento ver si funciona.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay muchas escenas en los poemas donde aparecen como pegadas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era eso: estar en la cama con mi mam&aacute; y pasar tiempo. Mucha proximidad. No con mi padre, que era un hombre casi de otro siglo, entonces la distancia aparec&iacute;a en todo sentido. Pero con mi mam&aacute; s&iacute;. Entonces para m&iacute; fue partir de esa observaci&oacute;n, de c&oacute;mo ella empez&oacute; a envejecer y se me volvi&oacute; un poco como una obsesi&oacute;n en esos a&ntilde;os. Despu&eacute;s de haber publicado el libro de cuentos todo coincidi&oacute; y me pas&oacute; esto de que &ldquo;entr&eacute; en una&rdquo; (risas). Entr&eacute; en una medio oscura y <em>depre</em>. Estoy intentando salir del t&uacute;nel (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es curioso que la propia escritura te llev&oacute; a este lugar cuando hab&iacute;a una expectativa alrededor de un nuevo libro de cuentos tuyo, despu&eacute;s de la repercusi&oacute;n y los buenos comentarios que tuvo el primero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, quiz&aacute;s podr&iacute;a haber esperado, pero esto creo que sali&oacute; como una ofrendita a ellos y por eso la tapa es esta cosa un poco de ritual dom&eacute;stico. <strong>Hay una cosa cat&aacute;rtica. Es re feo decir cat&aacute;rtica, pero es un poco cat&aacute;rtica y de ofrenda al duelo y a ellos. Esto es lo que pude hacer.</strong> As&iacute; es como pude cocinar este dolor de sus muertes y puedo pasar a otra cosa ahora. S&iacute;, ahora puedo lanzarme a la ficci&oacute;n con todo. Ahora puedo hablar de fantasmas, de otros fantasmas. &iexcl;De fantasmas que venden, no los padres! (risas).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Magalí Etchebarne nació en Buenos Aires, en 1983.                            </span>
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        <strong>Siempre est&aacute; el debate o la pol&eacute;mica o la cuesti&oacute;n alrededor de cu&aacute;ndo la literatura se posa &ldquo;m&aacute;s cerca de la verdad&rdquo;, para usar el t&iacute;tulo de la colecci&oacute;n que dirig&iacute;s en Ediciones B (N. de la R: Magal&iacute; Etchebarne trabaja como editora). Si esto sucede cuando alguien escribe algo que, entre muchas comillas, le pas&oacute; o le pas&oacute; a alguien cercano, o, por el contrario, cuando todo es, otra vez comillas, pura invenci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo me hago la misma pregunta, qu&eacute; es verdad en un texto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;O cu&aacute;ndo est&aacute;s m&aacute;s cerca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, qu&eacute; ser&iacute;a eso. En lo personal me pasa que a veces puedo tomar una an&eacute;cdota, no porque me interese contar esa an&eacute;cdota, sino porque me sirve a m&iacute; para escribir, digamos, me sirve para despu&eacute;s b&aacute;sicamente inventar. Ahora qu&eacute; es la verdad o por d&oacute;nde va, no s&eacute;. Una vez <strong>Pedro Mairal </strong>en una entrevista dijo que &eacute;l daba un taller de escritura en una c&aacute;rcel para mujeres que cada tanto pod&iacute;an salir a sus casas y les hab&iacute;a hecho escribir un texto en relaci&oacute;n a lo que sent&iacute;an justamente cuando sal&iacute;an. Una mujer escribi&oacute; que lo que m&aacute;s le impact&oacute; cuando ella llegaba a su casa era la fragilidad de la vajilla. Porque claro, en una c&aacute;rcel todo es de lata. <strong>Entonces &eacute;l dec&iacute;a algo que estaba muy bien: quiz&aacute;s si vos y yo nos ponemos a escribir qu&eacute; es lo que puede impactar m&aacute;s a una persona cuando recupera la libertad, no s&eacute;, dir&iacute;amos la amplitud de los espacios.</strong> Pero con esta imagen de la fragilidad versus la rigidez hay algo de la experiencia propia que trae otro tipo de riqueza. No quiere decir que uno no pueda imaginar en el sentido de decir &ldquo;esta es la verdad&rdquo;. Pero para m&iacute; es eso, un cierto matiz de lo que uno escribe o del texto que a veces es lo que te sirve para empezar a escribir. <strong>A m&iacute; me funciona un poco como germen o como un poquito de masa madre, y a partir de ah&iacute; inflar. </strong>Como si fuese esto del pastorcito, pero al rev&eacute;s. No mentir, mentir, mentir, y de vez en cuando decir la verdad sino decir siempre la verdad y mentir una vez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En tu caso, en los poemas y tambi&eacute;n en los cuentos el pasado est&aacute; muy presente. O la memoria.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, siempre estoy mirando para atr&aacute;s (risas). Creo que porque soy una melanc&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sos del otro siglo tambi&eacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que eso es tambi&eacute;n lo que me impactaba de observar la vejez: la idea de que ya no hay futuro sino que lo que ten&eacute;s por delante en realidad es recordar. Esa cosa del pasado: &iexcl;es mentira que el pasado est&aacute; atr&aacute;s!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Te interesa ese pasado din&aacute;mico, digamos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que todo el tiempo te va pasando algo, que de verdad eso para m&iacute; es una cuesti&oacute;n del cerebro: te vas acordando de cosas que no te acordabas. Empiezan a aparecer recuerdos de lugares o personas que no est&aacute;n. Con la edad empieza a ocurrir m&aacute;s. <strong>Le empez&aacute;s a prestar atenci&oacute;n a lugares de la memoria a los que no les hab&iacute;as prestado atenci&oacute;n para nada.</strong> Sin ir m&aacute;s lejos mi madre muy cerca de la muerte empez&oacute; a recordar algunas cosas, con raptos de una lucidez y mucha nitidez de su infancia. Entonces ah&iacute; yo pensaba: &iquest;todo eso d&oacute;nde estuvo hasta ahora?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero tu v&iacute;nculo con el pasado en tus textos no es exactamente nost&aacute;lgico. O es una nostalgia en&eacute;rgica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es lindo. Pero s&iacute;, para m&iacute; el pasado siempre est&aacute;, siempre estoy mirando el pasado. No con idealizaci&oacute;n, pero yo creo que de verdad el pasado es lo &uacute;nico que ten&eacute;s. Es un <em>hasta ac&aacute;</em>. Despu&eacute;s s&iacute;, bueno, tratamos de ser optimistas (risas).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Feb 2023 03:31:25 +0000]]></pubDate>
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