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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Mauricio Kartun]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/mauricio-kartun/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Mauricio Kartun]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Mauricio Kartun: “Me fascina la capacidad que tenemos los humanos de construir sentido a través de relatos repetidos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mauricio-kartun-fascina-capacidad-humanos-construir-sentido-traves-relatos-repetidos_1_12493204.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e539f98-c551-49d1-bd6b-e65d8677e051_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122776.jpg" width="1961" height="1103" alt="Mauricio Kartun: “Me fascina la capacidad que tenemos los humanos de construir sentido a través de relatos repetidos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de publicar “Dolores 10 minutos”, un libro de cuentos hilarantes donde expone con maestría humor, amor, sexo y una clase media en vías de extinción. La "batalla cultural" del gobierno, su mirada teatral de la vida cotidiana y por qué se considera un chatarrero de su propio material.</p></div><p class="article-text">
        Dice que los cuentos que acaba de publicar son <strong>&ldquo;el resultado contradictorio de la tragedia de la pandemia&rdquo;</strong>. El mundo pareci&oacute; detenerse y <strong>Mauricio Kartun</strong> aprovech&oacute; esos d&iacute;as de incertidumbre para darle vida a un mont&oacute;n de personajes que no paran de moverse. Primero los dio a conocer por entregas, en su cuenta de Facebook. Los prob&oacute; como una suerte de titiritero virtual, los recicl&oacute;, les dio algunas vueltas y hoy integran <em>Dolores 10 minutos</em> (Alfaguara, 2025). 
    </p><p class="article-text">
        El libro es, de hecho, un retrato hilarante de seres movedizos que andan por rutas, se escapan del mundo, se esconden por un rato, intercambian bienes o servicios ins&oacute;litos <strong>(una paseadora de maridos, por ejemplo, un incre&iacute;ble guionista de vidas ajenas, un modelo que desfila en una vidriera a la calle)</strong>, caminan por los terrenos siempre resbaladizos del amor o del sexo y rehuyen sin pausa a lo habitual. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es en los vaivenes donde prefiere ubicarse Kartun</strong> y en las paradojas donde encuentra el motor de una escritura di&aacute;fana, aguda y profundamente vitalista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Buena parte de los cuentos de este libro son restos de alg&uacute;n imaginario que pretend&iacute;a ser teatral hasta que sent&iacute; que no iba a entrar en esa forma. El otro d&iacute;a jodiendo dec&iacute;a &lsquo;ten&iacute;a la heladera llena de carne para el asado del domingo, llovi&oacute;, y entonces hice puchero&rsquo;.<strong> Estos cuentos son puchero de asado teatral</strong>&rdquo;, dice ante <em>elDiarioAR</em> entre risas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Dolores 10 minutos y otros relatos, lo nuevo de Mauricio Kartun."
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                Dolores 10 minutos y otros relatos, lo nuevo de Mauricio Kartun.                            </span>
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        <strong>&ndash; No le ten&eacute;s miedo al reciclaje de tu propio material, sos un poco chatarrero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro. Yo soy muy chatarrero por un lado, y por el otro no soy guardabosques de mi rol como narrador. S&iacute; soy guardabosques de mi rol dramat&uacute;rgico, ese rol s&iacute; lo cuido porque ah&iacute; pretendo que cada cosa que escriba tenga al menos el nivel de otras anteriores. Pero no me pasa como narrador, ah&iacute; no me exijo. <strong>Me siento m&aacute;s el cuenta cuentos del barrio, el cuenta cuentos de la tribu. Me siento m&aacute;s cerca de un rol de entretenedor.</strong> Publicarlos en una red social me daba la alternativa secreta y &uacute;til de ir corrigiendo en funci&oacute;n de lo que ve&iacute;a en las respuestas. El lector nunca se enterar&aacute;, pero la versi&oacute;n que ley&oacute; no era igual a la anterior ni a la que vino despu&eacute;s, continuamente el material fue cambiando. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Ah&iacute; eras como el dramaturgo y el director a la vez. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, exactamente. Fue ir probando e ir corrigiendo. Y tambi&eacute;n ir viendo la resonancia. O los comentarios en relaci&oacute;n a lo que se entend&iacute;a y lo que no se entend&iacute;a. No todos los cuentos pertenecen a ese momento, pero s&iacute; buena parte. <strong>Fue un momento, adem&aacute;s, donde me empec&eacute; a tomar un poco m&aacute;s en serio la escritura de la narrativa en la medida en que empec&eacute; a corregir m&aacute;s. </strong>Hay algo de publicar en redes que todo lo reduce a la responsabilidad de un posteo. Digo, no es literatura, es un posteo. Hasta que dec&iacute;s &ldquo;bueno, si sobre un posteo trabajo obsesivamente en t&eacute;rminos de lenguaje, de estructura, de sentido y dem&aacute;s, se puede transformar en literatura&rdquo;.
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        <strong>&ndash; Resulta curioso que sos alguien que como dramaturgo lleva la vida al teatro y como narrador llev&aacute;s el teatro a la vida. Varias escenas de los cuentos muestran algo as&iacute; como una teatralidad en la vida cotidiana: hay una persona que es un poco un guionista que resuelve problemas de otros, aparece una mendiga que hace una especie de puesta en escena o una familia que se va armando al costado de una ruta como un elenco. &iquest;El teatro est&aacute; con vos todo el tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es que es as&iacute;. Yo no soy un narrador, soy un dramaturgo que escribe narrativa. De la misma manera que acept&eacute; hace a&ntilde;os que nunca iba a ser un director teatral, iba a ser siempre un dramaturgo que dirige. Pude entender que cuando uno tiene la cabeza pre formateada, es decir cuando tu sinapsis recorre determinado camino de manera m&aacute;s o menos burocr&aacute;tica, pedirle hacer otra cosa por esos mismos recorridos es renovarle tambi&eacute;n el lenguaje. Es decir que yo puedo repetirme como dramaturgo. Pero si uso los recursos de dramaturgo escribiendo narrativa, encuentro algo nuevo. Parte de aquello que algunos cr&iacute;ticos han encontrado como originalidad en esta escritura tiene que ver con la aplicaci&oacute;n de esa ecuaci&oacute;n. Yo escribo como dramaturgo. <strong>Es decir, yo escribo desde el cuerpo de los personajes. No puedo escribir de otra manera. No puedo asumir ese acto de objetivaci&oacute;n de mirar una realidad y narrarla desde arriba.</strong> Necesito meterme en esos cuerpos. Lo que vos llam&aacute;s la teatralidad de estos cuentos seguramente tiene que ver con eso: son personajes creados desde su m&aacute;s puro esp&iacute;ritu teatral.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Kartun escribió los cuentos de su flamante libro durante los días de restricciones sanitarias de la pandemia.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Una insistencia tuya tiene que ver con la idea del mito. En tus obras teatrales y tambi&eacute;n en estos cuentos. Ac&aacute; hay alguno llevado hacia un rinc&oacute;n pop o actual, como el de Orfeo. Pero tambi&eacute;n hay leyendas, historias que se cuentan fleteros, colectiveros, jugadores de bochas o familiares. &iquest;Por qu&eacute; volv&eacute;s siempre a este terreno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, yo tengo una debilidad por el mito, por la observaci&oacute;n de la construcci&oacute;n de sentido a trav&eacute;s del relato. Por la observaci&oacute;n de c&oacute;mo algunos relatos se constituyen en mitos cl&aacute;sicos. Pero tambi&eacute;n por la mitolog&iacute;a popular, el mito urbano, los mitos familiares. Me asombra y me fascina la capacidad que tenemos los humanos de construir sentido a trav&eacute;s de relatos repetidos. Me interesa ver esos relatos que va se van sintetizado hasta encontrar la esencia de un mito, esa historia que me repito para hacer algo a veces da&ntilde;ino y a veces positivo. C&oacute;mo, por ejemplo, cada uno de nosotros expresa sus mitos familiares. Y c&oacute;mo un mito no es otra cosa que un relato reducido a sus elementos significantes b&aacute;sicos que son los que me queman la cabeza cada vez que vuelven a m&iacute;, &iquest;no? Yo a veces jodo con uno propio: en mi familia circulaba el mito de mi pap&aacute; como el hombre m&aacute;s querido del barrio. <strong>Entonces, cuando muri&oacute; mi pap&aacute; me apareci&oacute; la sensaci&oacute;n de &ldquo;te ten&eacute;s que poner esa ropa&rdquo;. Esto de &ldquo;heredaste el sobretodo de tu pap&aacute; y el rol del se&ntilde;or m&aacute;s querido del barrio&rdquo;.</strong> Esto, con el tiempo, me llev&oacute; a deconstruir ese mito, a descubrir de qu&eacute; estaba compuesto, qu&eacute; ten&iacute;a de bueno en tanto era mod&eacute;lico de un buen comportamiento y en tanto era malo cuando me obligaba a obedecer determinados mandatos. Bueno, eso es lo que tienen los mitos y a m&iacute; me apasionan. Es un tema sobre el que vuelvo continuamente, sobre el que leo y, sobre todo, sobre el que pienso de manera cotidiana.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo escribo desde el cuerpo de los personajes. No puedo escribir de otra manera. No puedo asumir ese acto de objetivación de mirar una realidad y narrarla desde arriba.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En uno de los cuentos, esto de volverse leyenda est&aacute; visto como una condena y tambi&eacute;n como algo medio inevitable.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;. Y por eso tambi&eacute;n vuelvo sobre la construcci&oacute;n de mitos que sobreviven en el tiempo y sobre c&oacute;mo el tiempo es impiadoso con los relatos. Hay un espacio donde algunos relatos van muriendo. Y tambi&eacute;n est&aacute; esa sensaci&oacute;n de otros que sobreviven, que flotan y sobreviven y quedan all&iacute;. <strong>Y continuamente los volvemos a tomar para hablar de los mismos temas a trav&eacute;s del tiempo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Una entidad casi mitol&oacute;gica de la mayor&iacute;a de tus cuentos es la clase media. Hay mucho intercambio tambi&eacute;n, de bienes, de autos, de dinero, de viajes, de propiedades. &iquest;Qu&eacute; te interesa en particular de ese universo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Seguramente tenga que ver con la observaci&oacute;n de mi entorno. Mi entorno es un entorno de clase media. Para escribir es inevitable tomar el lado m&aacute;s bajo de los individuos. <strong>Yo pienso en la clase media, me miro y nos miro a todos mucho peores de lo que somos. Seguramente porque el mejor material para escribir siempre es el de la mediocridad</strong>, el del conflicto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Kartun es autor de unas 30 obras teatrales, entre las que se destacan Chau Misterix, Sacco y Vanzetti, El Partener, El niño argentino y Terrenal."
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                Kartun es autor de unas 30 obras teatrales, entre las que se destacan Chau Misterix, Sacco y Vanzetti, El Partener, El niño argentino y Terrenal.                            </span>
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        <strong>&ndash; Tambi&eacute;n se ve a la clase media ac&aacute; y en tu novela </strong><em><strong>Salo solo</strong></em><strong> como un material que est&aacute; mutando o que va en v&iacute;as de extinci&oacute;n, que permanece como una pregunta o una tensi&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, s&iacute;. Es que <strong>probablemente sea el sector m&aacute;s metam&oacute;rfico</strong> en el sentido de que hay un sector de pobreza estructural nacido en la pobreza y condenado terriblemente a sobrevivir en ella y hay un sector privilegiado con las mismas caracter&iacute;sticas: nacido en la riqueza y con garant&iacute;as de vivir toda su vida en ella. Y, en el medio, los que tratan de no quemarse con el fuego de la miseria y manotean en el aire para volar hacia una nube de posible riqueza a la que a veces llegan a rozar con la punta de los dedos y otras veces vuelven a caer. Ese lugar es un lugar muy din&aacute;mico. El lugar de la clase media est&aacute; siempre con la sensaci&oacute;n de limbo, de &ldquo;cerr&eacute; el kiosco y me hund&iacute;&rdquo; o al rev&eacute;s: &ldquo;gan&eacute; un poquito m&aacute;s y me salv&eacute;&rdquo;. <strong>Ese vaiv&eacute;n permanente, que yo por cierto viv&iacute;, conoc&iacute;, padec&iacute; y disfrut&eacute;, por qu&eacute; no, cuando alguna vez me fue bien, es un campo de much&iacute;sima m&aacute;s riqueza para la escritura</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En los textos aparecen intercambios de dinero, hay reconversiones de negocios, locales que cierran, personas que cambian de trabajo. Por lo general hay cierto pudor para hablar de dinero en algunos espacios, pero no parece ser tu caso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Te voy a contar una indignidad (risas). En algunos momentos de mi vida, sobre todo en los a&ntilde;os 70, trabaj&eacute; como actor en pel&iacute;culas inefables de Olmedo, Porcel o Andreita del Boca. Yo ven&iacute;a de trabajar en el Mercado de Abasto, por lo tanto para m&iacute; el contacto con el dinero era un contacto hablado. Quiero decir: para comprar un cami&oacute;n de papa y que te bajen el precio hay que hablar mucho. Hay que tener muchos argumentos para decir cu&aacute;nto te puedo pagar y c&oacute;mo te lo puedo pagar. Ah&iacute; la plata es hablada, cosa que en general no sucede en otros &aacute;mbitos. Para muchos la plata es &ldquo;tu sueldo es tanto&rdquo; y se tiene ese sueldo. No hay espacio para discutir ese sueldo todos los d&iacute;as, como con la papa. Por lo general nadie va a discutir a diario &ldquo;si hoy trabaj&eacute; m&aacute;s y deber&iacute;a ganar m&aacute;s&rdquo;. <strong>Cuando yo empec&eacute; a trabajar como actor discut&iacute;a con los productores la plata como si fuera una bolsa de papa. </strong>Y entonces algunos actores de mi generaci&oacute;n, esos que hac&iacute;an peque&ntilde;os papeles como yo, me ped&iacute;an que fuese yo a negociar por ellos. Me dec&iacute;an &ldquo;vos no ten&eacute;s problemas para hablar de la plata&rdquo;. A m&iacute; me causaba gracia y a la vez me daba un poquito de verg&uuml;enza porque me sent&iacute;a sapo de otro pozo. Bueno, algo as&iacute; me ha pasado siempre: la sensaci&oacute;n de ese contacto frecuente con la plata que te da el ser clase media comerciante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En los &aacute;mbitos culturales cuesta que se hable de dinero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; <strong>&iexcl;No se habla de cu&aacute;nto se gana!</strong> A m&iacute; me resulta curioso, por ejemplo, en los elencos teatrales cuando hacen acuerdos pongamos con un teatro determinado. Entonces todos est&aacute;n negociando y parecer&iacute;a haber como una especie de reserva en relaci&oacute;n al arreglo personal. A veces me resulta muy sorprendente esto. Digo, <strong>somos tribu en el trabajo y en la cobranza somos individuos que negociamos independientemente y no hablamos del tema</strong>. Me parece que tiene que ver justo con ese lugar raro de la clase media. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo pienso en la clase media, me miro y nos miro a todos mucho peores de lo que somos. Seguramente porque el mejor material para escribir siempre es el de la mediocridad, el del conflicto.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En los cuentos hay mucha reflexi&oacute;n sobre el humor, sobre las personas que trabajan de hacer humor o animar fiestas, por ejemplo. Y al mismo tiempo son historias muy graciosas. &iquest;Qu&eacute; te pasa con eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, por un lado el humor est&aacute; utilizado y por el otro est&aacute; tematizado. Es un tema que me interesa y que atravieso en cada una de mis producciones. Y creo que me interesa porque muchas veces se relaciona con la paradoja. Me refiero a la paradoja de la zona luminosa del humor, la zona vital del humor, en la contradicci&oacute;n de un cuerpo que sufre. Est&aacute; el actor que sufre, el payaso que sufre, o el payaso siniestro como en el caso del cuento de la playa. Esa mezcla que a veces para el espectador o el lector puede resultar ins&oacute;lita. A veces cuesta imaginar al humorista como alguien siniestro porque hay algo del humor que es vida. <strong>El humor es energ&iacute;a, el humor es entusiasmo, el humor es estado sagrado. Digo, el humor tiene algo de beneficioso o es supuestamente terap&eacute;utico.</strong> Pero para los humoristas no siempre (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Tus payasos est&aacute;n un poco entumecidos, con el cuerpo complicado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es que tiene que ver con mi condici&oacute;n de dramaturgo. Hay una definici&oacute;n a la que vuelvo mucho. En <em>El origen de la tragedia</em>, Nietzsche dice algo as&iacute; como que si el trabajo del poeta es vislumbrar una multitud de seres que vuelan a su alrededor, el trabajo del dramaturgo es adem&aacute;s convertirse en ellos. Los dramaturgos, entonces, no solo vemos seres volando a nuestro alrededor sino que tenemos la pulsi&oacute;n travesti de entrar en esos cuerpos y habitarlos. Ser en otro cuerpo. Y esto se constituye tambi&eacute;n en una forma de trabajo porque yo para escribir no encuentro mejor energ&iacute;a que la de habitar alg&uacute;n cuerpo y sentir ese acto divertido de hablar desde ese cuerpo. Divertido en el sentido habitual, en la alegr&iacute;a, y divertido en el sentido m&aacute;s radical, en el sentido m&aacute;s profundo de la palabra. Divertir es verter por dos caminos, dos vertientes diferentes. <strong>Divertir es salir de la vertiente normal de mi red conceptual y entrar en otra que me sorprende y me hace estallar en una carcajada. Ese fen&oacute;meno de lo divertido, escribir desde el cuerpo de alguien, es divertido porque sal&iacute;s de la vertiente de tu propia realidad y de pronto est&aacute;s imaginando como otro. </strong>Es un &ldquo;yo vieja en barrio&rdquo;. O &ldquo;yo camionero&rdquo;. Es inefable. Una vez un amigo muy querido, psicoanalista, hab&iacute;a abandonado su trabajo y se puso a escribir teatro. Le preguntaron y cont&oacute; algunas razones personales por las que hab&iacute;a dejado la pr&aacute;ctica como psicoanalista. Un d&iacute;a le dije: &ldquo;&iquest;y la dramaturgia no la dejar&iacute;as?&rdquo;. Entonces sali&oacute; con una respuesta muy psicoanal&iacute;tica y muy teatral a la vez. Me dijo &ldquo;&iquest;c&oacute;mo voy a dejar de hacer ese lugar donde si quiero puedo ser mi propia madre?&rdquo; (risas). <strong>Es as&iacute;, en dramaturgia yo puedo ser mi propia madre. Hay algo de eso de transformarse en otro que es muy poderoso. </strong>Extraordinariamente m&aacute;s rico que el trabajo del actor que hace lo mismo, aunque f&iacute;sicamente, porque ac&aacute; es voluntario. Porque no necesito que nadie me proponga ning&uacute;n papel. Hay algo de estar escribiendo y meti&eacute;ndote en el cuerpo de otro. Es un trabajo raro y apasionante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En 2023 el dramaturgo publicó &quot;Salo solo&quot;, su primera novela."
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                En 2023 el dramaturgo publicó &quot;Salo solo&quot;, su primera novela.                            </span>
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        <strong>&ndash; Te escuch&eacute; reflexionar sobre c&oacute;mo la virtualidad cambi&oacute; la percepci&oacute;n de nuestros cuerpos y al mismo tiempo segu&iacute;s siendo alguien que no usa tel&eacute;fono celular.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;. No s&eacute; por cu&aacute;nto tiempo. No hago de esto un dogma. Cada vez que viajo me fastidio con las dificultades cada vez mayores de no usarlo. O cuando alg&uacute;n banco te exige alg&uacute;n c&oacute;digo se me pone complicado. Tambi&eacute;n con los turnos m&eacute;dicos, el otro d&iacute;a hice una cosa rid&iacute;cula que fue llevar impresa una autorizaci&oacute;n virtual que deber&iacute;a haber mostrado en un tel&eacute;fono (risas). Lo que creo me permite esto es tener al menos alg&uacute;n punto de vista objetivo sobre el fen&oacute;meno. Sobre todo sobre la parte negativa, la parte positiva no hace falta hablarlo, digo, la propia adopci&oacute;n del medio virtual, por ejemplo, para publicar las primeras versiones de los cuentos habla de sus virtudes. Pero s&iacute; <strong>me permito la observaci&oacute;n de este otro costado da&ntilde;ino</strong>. De lo que est&aacute; quitando. Y tambi&eacute;n, por qu&eacute; no, del lugar de revalorizaci&oacute;n que eso le da a las actividades presenciales y corporales. Observar c&oacute;mo esas actividades empiezan a volverse lugares de resistencia. Espacios de opini&oacute;n contracultural. Peque&ntilde;as acciones antisistema o micropol&iacute;ticas antisistema. No voy en el subte mirando la pantalla, leo. Aprovecho el subte para leer. Camino y cuando camino me olvido del celu. Voy al teatro, apago el celular durante una hora y media y acepto que la vida puede ser mirada desde un solo punto de vista que es la butaca que me toc&oacute;. Sentarse con la paciencia de que las cosas vendr&aacute;n sin la alternativa de darle rewind ni fast forward. Sin ir adelante y sin ir atr&aacute;s. <strong>En este sentido, el teatro dio la vuelta. Digo, el teatro se transform&oacute; como en una especie de lugar de resignificaci&oacute;n del tiempo real, de lo que se hace a pie, del punto de vista &uacute;nico.</strong> Estas cosas que puedo pensar porque no estoy pegado a una pantalla. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pr&oacute;ximo estreno</strong></h2><p class="article-text">
        Por estos d&iacute;as Kartun vive de ensayo en ensayo. <strong>Es que se prepara para el estreno de una nueva obra, que lo tiene una vez m&aacute;s como dramaturgo y director. </strong>Se llama <em>Baco polaco</em> y llegar&aacute; en septiembre al Teatro Sarmiento perteneciente al Complejo Teatral de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un texto que hab&iacute;a escrito hace unos a&ntilde;os para postularme a un festival de teatro griego que hizo el Konex. Ah&iacute; me fui al viejo libro de <strong>Jan Kott</strong>, <em>El manjar de los dioses</em>, que es sobre tragedia. Kott para m&iacute; es una especie de Dios polaco. Y empec&eacute; a leer sobre tragedia buscando el punto de vista de &eacute;l. Me qued&eacute; muy enganchado con lo que &eacute;l hablaba de las bacantes. Fui a Las bacantes, la le&iacute;, bocet&eacute; r&aacute;pidamente una historia. La obra no fue elegida en aquel momento, pero algo qued&oacute; dando vueltas all&iacute;. Y pasa eso: las cosas que est&aacute;n en la cabeza demandan. Como los amores, como las fascinaciones. Ese romance diminuto de verano que no se va de la cabeza. Queda, y queda y queda dando vueltas. Y un d&iacute;a me sent&eacute;, escrib&iacute; una versi&oacute;n. Se nota que mucho entusiasmo no ten&iacute;a porque despu&eacute;s escrib&iacute; otra cosa diferente. Cada vez que la iba a encarar terminaba con un texto nuevo y me entusiasmaba m&aacute;s con eso &uacute;ltimo. <strong>A veces pasa eso, es como con los hijos: no es que uno al m&aacute;s chiquito lo quiere m&aacute;s, es que lo tiene en brazos y hay algo de estar pegado a &eacute;l que tira. </strong>As&iacute; <em>Baco polaco</em> iba quedando. Hasta que finalmente decid&iacute; montarlo este a&ntilde;o. Es un material muy experimental. Muy experimental. Muy narrativo y con una est&eacute;tica dif&iacute;cil de escenificar. Y sent&iacute; que ten&iacute;a que armar un equipo de audaces y me pareci&oacute; que era momento de hacer algo que so&ntilde;aba hace mucho tiempo que era trabajar con artistas de la Escuela de Arte Dram&aacute;tico de la Ciudad de Buenos Aires, donde yo di clases durante 25 a&ntilde;os&rdquo;, cuenta entusiasmado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Este estreno llega en un tiempo muy vital, con muchas obras en cartel al menos en Buenos Aires. Y, al mismo tiempo, con muchos interrogantes por los cambios anunciados por el gobierno nacional para el Instituto Nacional del Teatro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La situaci&oacute;n es dram&aacute;tica. Es terrible. La repercusi&oacute;n en el circuito se empieza a ver de a poco, pero todav&iacute;a no es tr&aacute;gica. Tomo simplemente el fen&oacute;meno de la Ciudad de Buenos Aires, ser&iacute;a extremadamente m&aacute;s complejo y habr&iacute;a que hablar de todo lo que se pierde en el pa&iacute;s al perder presencia formativa y creativa que ofrece el Instituto en las provincias. Lo que veo ac&aacute; es que hab&iacute;a una oferta muy grande dada por ciertas peque&ntilde;as facilidades que daban los subsidios del Instituto no solamente a los elencos sino tambi&eacute;n a las salas. Esto ven&iacute;a  permitiendo que lugares que eran originalmente estudios en los que se daban clases se fueron transformando en peque&ntilde;as salas que a la vez tambi&eacute;n las necesidades de esos elencos independientes. Esto cre&oacute; un c&iacute;rculo virtuoso de teatro de gran calidad a bajo precio. <strong>Por un lado, un beneficio econ&oacute;mico extraordinario para esa clase media consumidora de teatro que ten&iacute;a acceso a producci&oacute;n variada, de calidad, talentosa y a menos de la mitad de lo que cuesta en una sala grande en la que naturalmente hay otros costos, hay otras demandas</strong>. Esto cre&oacute; un circuito virtuoso que se retroalimenta pero que se corta como todo hilo por el lugar m&aacute;s d&eacute;bil. Entonces, si se cortan estos subsidios o se reducen como estamos viendo, la producci&oacute;n inevitablemente va a bajar. As&iacute;, la ley de oferta demanda har&aacute; que solo sobrevivan aquellos espect&aacute;culos que tienen producci&oacute;n comercial. Por lo tanto solo van a sobrevivir espect&aacute;culos que tienen un valor de entrada alto. Entonces una clase media consumidora de valores de teatro independiente no podr&aacute; acceder y esto se ir&aacute; perdiendo. Ya se est&aacute; viendo, se empieza a  insinuar. 
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                En septiembre, Kartun estrenará &quot;Baco polaco&quot;, su nueva obra teatral.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Qu&eacute; te pasa cuando escuch&aacute;s hablar de &ldquo;la calidad&rdquo; de los espect&aacute;culos que se subsidian?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Cuando alguien discute en esos t&eacute;rminos desde la industria yo le digo &ldquo;basta que entres en Netflix y me digas cu&aacute;ntas series y pel&iacute;culas realmente buenas hay para vos, haceme la lista. &iquest;Entran en una hoja? S&iacute;. &iquest;Cu&aacute;ntas hojas necesitar&iacute;as para hacer el cat&aacute;logo de Netflix? Un libro&rdquo; (risas). Ten&iacute;an guita, ten&iacute;an producci&oacute;n, ten&iacute;an industria. Ten&iacute;an todo lo que necesitaban y sin embargo hay un 90% fallido. Esto tiene que ver con la condici&oacute;n de trabajo del artista. <strong>Es as&iacute;, ten&eacute;s que hacerlo y despu&eacute;s ver. La Ley Nacional de Teatro propon&iacute;a esto, hacer, hacer, hacer.</strong> D&aacute;rselo al espectador y que el espectador cree por la propia energ&iacute;a de su bolsillo este circuito. Si eso se rompe perdemos algo precioso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En este contexto no solo se anuncian recortes presupuestarios sino que en muchos casos hay ataques directos a figuras del arte o del espect&aacute;culo en t&eacute;rminos generales. &iquest;C&oacute;mo le&eacute;s esto? &iquest;Qu&eacute; ves en esta llamada &ldquo;batalla cultural&rdquo; del gobierno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Hay distintos elementos. Digo, por un lado <strong>hay una clara estrategia de levantar a tal altura la vara de la agresi&oacute;n, del odio, de lo siniestro, para que por debajo pasen pol&iacute;ticas que de otra manera no pasar&iacute;an</strong>. Si, por ejemplo, yo tengo instalada la hip&oacute;tesis de &ldquo;no odiamos lo suficiente a los periodistas&rdquo; y yo la acepto, por debajo de esa vara van a pasar cosas un poco m&aacute;s bajas, pero no menos siniestras. Me parece que el gran desaf&iacute;o es no aceptarlas nunca.<strong> No naturalizar la existencia de ese pensamiento desmesurado y siniestro.</strong> Por el otro lado, los ataques personales se transforman en una especie de arma cotidiana tan peligrosa como lo otro. Si yo acepto la hip&oacute;tesis de que a quien piensa distinto puedo destruirlo por medios de una batalla virtual, por ejemplo, por mentiras, por fake news o por ataques, en realidad lo que estoy haciendo es declarando una guerra. Es inevitable que esto cree una batalla que el otro no busc&oacute;. Que el otro no eligi&oacute;. Llevar la batalla al lado sucio. <strong>A m&iacute; esto inevitablemente me lleva a ver aquellas im&aacute;genes de la preguerra que uno ve&iacute;a en las pel&iacute;culas como zona lejana que ya hab&iacute;a pasado y pensaba que no regresar&iacute;a. El huevo de la serpiente de la Alemania nazi.</strong> Por eso creo que hay algo de lo que est&aacute; pasando que creo que nos obliga a mirar, volviendo al principio, en los mitos de la historia. Digo, ir a los relatos de la historia, ir a sus mitos, y ver justamente c&oacute;mo esa degradaci&oacute;n fue la que de alguna manera cre&oacute; un campo f&eacute;rtil para que crezca el horror en sus m&aacute;s diversas formas.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mauricio-kartun-fascina-capacidad-humanos-construir-sentido-traves-relatos-repetidos_1_12493204.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Jul 2025 03:01:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mauricio Kartun: “Me fascina la capacidad que tenemos los humanos de construir sentido a través de relatos repetidos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mauricio Kartun,Libros,Literatura argentina,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los libros de mayo: Claudia Piñeiro, Ricardo Romero, Mauricio Kartun y un clásico del peronismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-mayo-claudia-pineiro-ricardo-romero-mauricio-kartun-clasico-peronismo_1_12272911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c85a1819-1607-4327-8d78-6d68d8094ee2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los libros de mayo: Claudia Piñeiro, Ricardo Romero, Mauricio Kartun y un clásico del peronismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mes llega cargado de novedades editoriales. De qué se tratan y qué sellos las publicaron.</p></div><p class="article-text">
        Con <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/abucheos-autoridades-nacionales-provocacion-cifelli-discurso-juan-sasturain-abrio-feria-libro-2025_1_12246353.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires</a> como uno de los hitos m&aacute;s importantes del a&ntilde;o, las editoriales locales y tambi&eacute;n los sellos internacionales que publican sus textos en el pa&iacute;s lanzar&aacute;n <strong>una gran variedad de publicaciones a lo largo de todo el mes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por algunas de las m&aacute;s destacadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>El libro de los sesgos</strong></em><strong>, de Ricardo Romero.</strong> &ldquo;Tus ideas son tuyas&hellip; &iquest;Est&aacute;s seguro? &iquest;Y si te dij&eacute;ramos que no siempre? &iquest;Y si te dij&eacute;ramos que lo que percibimos no es m&aacute;s que lo que queremos percibir? &iquest;Que no hay elecci&oacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil que decidir qu&eacute; queremos pensar? <strong>La mente humana es un laberinto de atajos y enga&ntilde;os, y </strong><em><strong>El libro de los sesgos</strong></em><strong> explora los procesos ocultos que rigen nuestro pensamiento. </strong>El sesgo de confirmaci&oacute;n, la falacia de composici&oacute;n, la paradoja de la elecci&oacute;n y la ilusi&oacute;n de agrupamiento son solo algunos de los mecanismos cognitivos que act&uacute;an como anteojos a trav&eacute;s de los cuales vemos la realidad circundante. Ricardo Romero pone en primer plano su influencia en nuestra vida cotidiana, y nos invita a ver de qu&eacute; manera Jerry Seinfeld, Walter White, Neo, Malcom Crowe y muchos otros personajes de nuestros consumos culturales son claros ejemplos de ello&rdquo;, se lee en la contratapa de la publicaci&oacute;n del escritor argentino Ricardo Romero.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las p&aacute;ginas de este libro contienen la invitaci&oacute;n a pensar c&oacute;mo pensamos, a tratar de reconocer, de la mano de conceptos surgidos en la psicolog&iacute;a social durante la segunda mitad del siglo xx, algunas configuraciones mentales que nos condicionan. <strong>Pensamientos, s&iacute;, pero sobre todo formas de pensar, mecanismos autom&aacute;ticos que se ponen en funcionamiento cada vez que vamos a tomar una decisi&oacute;n.</strong> No son todos, no son las &uacute;nicos, pero lo que proponemos es una puerta de entrada. Bienvenidos a este tren fantasma mental, y que cada uno se haga cargo de las criaturas que encuentre&rdquo;, apunta el autor de este libro lanzado por Ediciones Godot.
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            <span class="title">
                El libro de los sesgos, de Ricardo Romero, salió por Ediciones Godot.                            </span>
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        <em><strong>El libro de los sesgos</strong></em><strong>, de Ricardo Romero, sali&oacute; por Ediciones Godot.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Las Mar&iacute;as de los Toldos</strong></em><strong>, de Aurora Venturini.</strong> &ldquo;Le pidieron que escribiera una biograf&iacute;a de Eva Per&oacute;n. Dijo que no. Se lo volvieron a pedir y se volvi&oacute; a negar<strong>. En 2011, cuando por fin su obra circulaba en librer&iacute;as, Aurora Venturini se presentaba, adem&aacute;s, como una de las pocas personas con vida y memoria capaces de decirnos algo nuevo sobre Eva. </strong>Desde el d&iacute;a en que recibi&oacute; su premio por <em>Las primas</em> en diciembre de 2007, hasta su muerte en 2015, se hab&iacute;a ocupado de ostentar una relaci&oacute;n muy cercana con quien hab&iacute;a sido su jefa, no solo espiritual [...]. Si bien es imposible ubicar a <em>Las Mar&iacute;as de Los Toldos</em>, como ella insist&iacute;a ante sus editores, en el espectro de la biograf&iacute;a, es evidente que propone una genealog&iacute;a fantasm&aacute;tica y una respuesta alucinada a las principales preguntas que la figura de Eva Per&oacute;n provoca entre seguidores y detractores. &iquest;De qu&eacute; estaba hecha esa mujer? &iquest;Qu&eacute; materia la lleva a convertirse en lo que se convirti&oacute;? &iquest;Qu&eacute; fuerza la mov&iacute;a a ser todo lo que fue? &iquest;Por qu&eacute; daba tanto miedo su cad&aacute;ver? &iquest;Volver&aacute;?&rdquo;, apunta la escritora y periodista <strong>Liliana Viola</strong> en el pr&oacute;logo de esta publicaci&oacute;n de <strong>Aurora Venturini </strong>que llega este mes de la mano de Tusquets.
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                Este mes llega un nuevo rescate de la obra de Aurora Venturini.                            </span>
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        <strong>&nbsp;</strong><em><strong>Las Mar&iacute;as de los Toldos</strong></em><strong>, de Aurora Venturini, sali&oacute; por Tusquets.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>La vida, la novela y el amor</strong></em><strong>, de Federico Jeanmaire. &ldquo;</strong>La novela es un amor a primera vista entre algo que nos llam&oacute; la atenci&oacute;n hace dos segundos o treinta a&ntilde;os y la p&aacute;gina vac&iacute;a. Algo que nos identifica o nos aleja. Sin embargo, aunque pueda hacernos un poco m&aacute;s felices, la novela no busca nuestra felicidad.<strong> Quiz&aacute; sea por eso que Federico Jeanmaire se sent&oacute; a escribir este libro sin dudar: no quer&iacute;a escribir otra novela, tampoco un ensayo. Se propuso, entonces, hablar sobre la vida y la novela. Y el amor.</strong> La singular cadencia de su escritura puede, por momentos, distraernos de su prop&oacute;sito, pero es, en su integridad, un texto que ilumina por completo a quien escribe o tiene el impulso de hacerlo. Tambi&eacute;n a quien lee o necesita escapar de lo absurdo de la existencia. Adem&aacute;s de notas ocultas sobre el oficio, hay historias personales: la del autor con su hijo, la del autor frente a su madre anciana y, por supuesto, la de por qu&eacute; escribir o para qu&eacute; leer&rdquo;, se&ntilde;alan los editores de esta delicada publicaci&oacute;n. Sali&oacute; por el sello La Cruj&iacute;a dentro de la colecci&oacute;n que lleva como nombre Ser Escritor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escribir novelas nos ayuda a vivir. Ponemos entre par&eacute;ntesis el mundo, el verdadero, para lanzarnos al encuentro de otro mundo, uno imaginado. No hay nada mejor que poner entre par&eacute;ntesis el mundo verdadero para vivir sin angustias. <strong>Hacemos algo, pensamos todo el tiempo en eso, nos apartamos y nos olvidamos hasta de nosotros mismos y nuestras penurias.</strong> Algo parecido les ocurre a los lectores de novelas&rdquo;, sostiene <strong>Federico Jeanmaire</strong> en este libro.
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                La vida, la novela y el amor, lo nuevo de Federico Jeanmaire.                            </span>
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        <em><strong>La vida, la novela y el amor</strong></em><strong>, de Federico Jeanmaire, sali&oacute; por La Cruj&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>Osvaldo Lamborghini, una biograf&iacute;a</strong></em><strong>, de Ricardo Strafacce.</strong> &ldquo;Blatt &amp; R&iacute;os presenta una reedici&oacute;n fundamental para la historia de la literatura argentina. Se trata de <em>Osvaldo Lamborghini, una biograf&iacute;a</em>, de Ricardo Strafacce, <strong>un libro monumental publicado originalmente por Mansalva en 2008 y que permanec&iacute;a casi inhallable, agotado desde hace a&ntilde;os. </strong>Se trata de un volumen de casi 900 p&aacute;ginas que recorre con minucioso detalle la vida, la obra y la pr&aacute;ctica (pol&iacute;tica, psicoanal&iacute;tica, literaria) de uno de los autores m&aacute;s importantes de la literatura argentina del siglo XX. Material de consulta permanente para todo aquel que quiera estudiar la materia, el libro se convirti&oacute; en un texto de culto que hoy vuelve a estar disponible en librer&iacute;as de todo el pa&iacute;s&rdquo;, informaron los editores de este libro en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ricardo Strafacce narra la vida de quien fue reconocido como un maestro por algunas de las m&aacute;s l&uacute;cidas plumas literarias de finales del siglo XX, como C&eacute;sar Aira, Fogwill, N&eacute;stor Perlongher, H&eacute;ctor Libertella o Tamara Kamenszain. La potencia de su literatura se extendi&oacute; durante la productiva d&eacute;cada del noventa, en narrativa pero sobre todo en poes&iacute;a, y llega hasta nuestros d&iacute;as llena de vigor y sin perder novedad. Todos somos lamborgh&iacute;neos, todos lo fuimos o lo seremos, incluso secretamente. <strong>Con un trabajo archiv&iacute;stico, de entrevistas y escritura que le llev&oacute; diez a&ntilde;os, Strafacce detalla en este libro la lucha de Osvaldo Lamborghini por ser publicado, su infancia, sus parejas, su car&aacute;cter de mito viviente, los diferentes domicilios que habit&oacute;, su estudio, difusi&oacute;n y ejercicio del psicoan&aacute;lisis, su exilio y su muerte. </strong>Tampoco se priva de bucear en la acci&oacute;n pol&iacute;tica que despleg&oacute; en sectores del peronismo, ni de indagar en la relaci&oacute;n con su hermano Le&oacute;nidas, grand&iacute;simo poeta &eacute;l tambi&eacute;n. Y claro, la g&eacute;nesis de sus textos m&aacute;s logrados, desde <em>El fiord </em>hasta <em>Tadeys</em>&rdquo;, agregaron.
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                Osvaldo Lamborghini, una biografía, de Ricardo Strafacce, salió por Blatt &amp; Ríos.                            </span>
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        <em><strong>Osvaldo Lamborghini, una biograf&iacute;a</strong></em><strong>, de Ricardo Strafacce, sali&oacute; por Blatt &amp; R&iacute;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>Hija biogr&aacute;fica</strong></em><strong>, de Romina Paula.</strong> &ldquo;Leonor se muda con Leticia, su madre, a las sierras de C&oacute;rdoba. Y desde ah&iacute; se cuestiona: &iquest;qu&eacute; hace de una casa un hogar? Esa pregunta impulsa su relato y la lleva a contar, por un lado, la historia de Leticia, la historia que fue escuchando durante su infancia, la de una mujer que fue actriz y viajera. <strong>Por otra parte, a medida que narre a su madre, ir&aacute; construyendo y reconstruyendo su propia biograf&iacute;a.</strong> Porque Leonor, que ya vino con ese nombre y que &ndash;como ella dice&ndash; con ese nombre pas&oacute; 'de brazo en brazo', tiene otra madre, una biol&oacute;gica, a la que nunca conoci&oacute; y a la que va a querer conocer. Romina Paula desmonta aqu&iacute; una hija biol&oacute;gica, para, a trav&eacute;s de la narraci&oacute;n, de la potencia que tiene una narraci&oacute;n en la trayectoria de una vida, construir una hija biogr&aacute;fica. Y lo hace con una voz que nace del territorio: enhebradas en cada hilo de estas p&aacute;ginas, est&aacute;n las sierras, con sus &aacute;rboles, sus p&aacute;jaros, sus perfumes, con la forma en la que el sol atraviesa la copa de los &aacute;rboles, con el fr&iacute;o crudo y el amparo del arroyo. La lengua que encuentra Leonor es la lengua que nace de ese paisaje. Como todas las novelas de Romina Paula, <em>Hija biogr&aacute;fica</em> inventa una nueva forma narrativa: un mon&oacute;logo que teje un territorio abierto a la exploraci&oacute;n, una infancia sostenida por un lazo de amor, y una identidad biogr&aacute;fica forjada al calor de las historias compartidas&rdquo;, se lee en la contratapa de esta novela de la escritora argentina <strong>Romina Paula</strong>. <strong>El libro fue publicado por la editorial Entrop&iacute;a.</strong>
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                Hija biográfica, de Romina Paula, salió por Entropía.                            </span>
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        <em><strong>Hija biogr&aacute;fica</strong></em><strong>, de Romina Paula, sali&oacute; por Entrop&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>La muerte ajena</strong></em><strong>, de Claudia Pi&ntilde;eiro.</strong> &ldquo;Ver&oacute;nica Balda es periodista y conduce uno de los programas de radio m&aacute;s escuchados de la ma&ntilde;ana. Cierto d&iacute;a, recibe una noticia que cambiar&aacute; por completo el curso de su vida: una joven cay&oacute; de un quinto piso en el barrio de Recoleta. El departamento pertenece a un reconocido empresario agropecuario y la muerte de la mujer es mucho m&aacute;s que una noticia alarmante. Ver&oacute;nica sabe qui&eacute;n es, una historia densa y secreta las conecta. <strong>A medida que se desarrolle la novela, el lector conocer&aacute; diferentes versiones de los hechos, revelando c&oacute;mo un relato puede ser multifac&eacute;tico y subjetivo, repleto de artificios y supuestos.</strong> Maestra en la construcci&oacute;n de atm&oacute;sferas inquietantes y el manejo de la tensi&oacute;n narrativa, Claudia Pi&ntilde;eiro aborda de forma audaz un tema de escalofriante actualidad, y desnuda, a trav&eacute;s de la siempre fascinante posibilidad de la ficci&oacute;n, uno de los v&iacute;nculos m&aacute;s oscuros, &iacute;ntimos y antiguos: el de la prostituci&oacute;n VIP con el poder de turno&rdquo;, se lee en la contratapa de esta publicaci&oacute;n. Se trata de la nueva novela de la escritora argentina Claudia Pi&ntilde;eiro y llegar&aacute; a las librer&iacute;as a trav&eacute;s del sello Alfaguara.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La muerte ajena, la nueva novela de Claudia Piñeiro.                            </span>
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        <em><strong>La muerte ajena</strong></em><strong>, de Claudia Pi&ntilde;eiro, sali&oacute; por Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Do&ntilde;a Mar&iacute;a. Historia de vida, memoria e identidad pol&iacute;tica</strong></em><strong>, de Daniel James. </strong>&ldquo;Despu&eacute;s de a&ntilde;os de estar agotado, vuelve esta nueva edici&oacute;n de este cl&aacute;sico libro sobre el peronismo y la historia argentina&rdquo;, se&ntilde;alan desde la editorial Omn&iacute;vora sobre su flamante lanzamiento escrito por el historiador brit&aacute;nico <strong>Daniel James</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para este libro <strong>Daniel James entrevist&oacute; durante a&ntilde;os a Mar&iacute;a Roldan, trabajadora de la industria de la carne de Berisso, delegada sindical y una de las organizadoras de la marcha hacia Plaza de Mayo del 17 de octubre de 1945.</strong> El resultado es un relato c&aacute;lido y sensible que recorre buena parte de la historia argentina del siglo XX argentino. Este libro nos habla de la historia del peronismo y la clase obrera argentina, poniendo en el centro de la escena la voz plebeya de Mar&iacute;a Roldan&rdquo;, destacaron desde la editorial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entr&eacute; al frigor&iacute;fico en 1944, en la picada. Cortaba carne y le sacaba el nervio y pon&iacute;a la carne limpia ah&iacute; y el nervio en otro tacho, hab&iacute;a que hacer cien kilos de carne limpia por hora. Esa era una secci&oacute;n muy grande, mil doscientas mujeres. Era un pueblo, era una cuadra, usted miraba as&iacute;, todo blanco de gente trabajando, hermoso, era un espect&aacute;culo. Las ganas de llevar un peso a la casa y el hambre y la necesidad le obligan a aprender en dos d&iacute;as.<strong> Era trabajo duro. Al comienzo del d&iacute;a ya estaba la carne ah&iacute;, ya estaba el que pesaba con la balanza ah&iacute;, ya estaba el apuntador que apuntaba los kilos. </strong>Hab&iacute;a un l&iacute;mite, que hab&iacute;a que llegar a por lo menos noventa, cien kilos por hora. Y si no llegaba la acusaban. Una vez le dijo un jefe a una chica: &lsquo;Usted es una in&uacute;til&rsquo;, y yo, que era delegada, le dije: &lsquo;Cuide la boca, se&ntilde;or, ac&aacute; no hay ninguna in&uacute;til, la chica no puede hacer m&aacute;s de lo que hace, pero cada d&iacute;a va a trabajar m&aacute;s, cada d&iacute;a va a rendir m&aacute;s, pero no la insulte, no la ofenda, es una mujer&rsquo;&rdquo;, se lee en las p&aacute;ginas de esta publicaci&oacute;n.
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                    alt="Doña María. Historia de vida, memoria e identidad política, de Daniel James, salió por Omnívora Editora."
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            <span class="title">
                Doña María. Historia de vida, memoria e identidad política, de Daniel James, salió por Omnívora Editora.                            </span>
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        <em><strong>Do&ntilde;a Mar&iacute;a. Historia de vida, memoria e identidad pol&iacute;tica</strong></em><strong>, de Daniel James, sali&oacute; por Omn&iacute;vora Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Dolores 10 minutos y otros relatos</strong></em><strong>, de Mauricio Kartun. &ldquo;</strong>Despu&eacute;s de la extraordinaria acogida de su novela <em>Salo solo. El patrullero del amor</em>, <strong>vuelve Mauricio Kartun con quince relatos inolvidables</strong> que, a trav&eacute;s de su o&iacute;do delicado y experto, conmueven, divierten y nos hacen festejar a esa literatura que siempre encuentra a sus lectores&rdquo;, informaron desde Alfaguara sobre esta publicaci&oacute;n del escritor y dramaturgo argentino Mauricio Kartun.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una paseadora de maridos. Un animador de fiestas desanimado. Un Orfeo pop. Un guionista de vidas reales. Un adonis de vidriera. Un exatleta, ciego, que vende pirulines a la salida de un colegio. Como en sus obras de teatro, los personajes de Mauricio Kartun conviven en fauna curiosa y exc&eacute;ntrica. Cargadas de ese humor que es el sello de su estilo, <strong>cada una de estas historias se constituye adem&aacute;s como cuadro animado, como piezas orales que se ven, como acabadas escenas visuales</strong>&rdquo;, se lee en la contratapa del libro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dolores 10 minutos y otros relatos, lo nuevo de Mauricio Kartun.                            </span>
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        <em><strong>Dolores 10 minutos y otros relatos</strong></em><strong>, de Mauricio Kartun, sali&oacute; por Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Recuperar la dignidad</strong></em><strong>. Contra el devenir brutalista del mundo, de Cynthia Fleury. &ldquo;</strong>Desde hace algunos a&ntilde;os asistimos a un discurso solemne en defensa de la dignidad (de los trabajadores, de los m&aacute;s vulnerables los ancianos, los enfermos, incluso de los animales), mientras en la pr&aacute;ctica toleramos y hasta naturalizamos que amplios sectores carezcan de umbrales m&iacute;nimos de bienestar. En ese abismo entre los principios que se declaman y los derechos concretos, la dignidad est&aacute; maltrecha, como se ve en los hospitales, los geri&aacute;tricos, las c&aacute;rceles, el espacio p&uacute;blico. Y casi nadie queda a salvo: ni los que est&aacute;n m&aacute;s a resguardo (en el mundo del trabajo) ni los que est&aacute;n en la periferia (los excluidos), porque normalizar formas degradadas de vida da&ntilde;a la convivencia social.<strong> &iquest;Qu&eacute; hacer frente a este devenir brutalista del mundo, que arrasa la salud ps&iacute;quica y f&iacute;sica de las personas y tambi&eacute;n pone en riesgo la sostenibilidad del planeta? &iquest;Es la violencia una v&iacute;a posible para recuperar la dignidad amenazada?</strong> A partir de una formidable reflexi&oacute;n filos&oacute;fica que integra las teor&iacute;as del cuidado y el pensamiento decolonial, Cynthia Fleury propone una cl&iacute;nica de la dignidad que replantea las pr&aacute;cticas terap&eacute;uticas desde la perspectiva de los m&aacute;s vulnerados. &iquest;C&oacute;mo pueden preservar su dignidad quienes realizan tareas agobiantes de cuidado de otros, o quienes recolectan desechos para sobrevivir, o quienes soportan una humillaci&oacute;n o estigmatizaci&oacute;n cotidiana? &iquest;C&oacute;mo acompa&ntilde;arlos sin reproducir l&oacute;gicas de dominaci&oacute;n y maltrato?&rdquo;, se lee en la contratapa de este libro de la fil&oacute;sofa y psicoanalista francesa, una publicaci&oacute;n que<strong> llega al pa&iacute;s a trav&eacute;s de Siglo XXI Editores</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Recuperar la dignidad. Contra el devenir brutalista del mundo, de Cynthia Fleury, salió por Siglo XXI Editores.                            </span>
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        <em><strong>Recuperar la dignidad. Contra el devenir brutalista del mundo</strong></em><strong>, de Cynthia Fleury, sali&oacute; por Siglo XXI Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>Utz</strong></em><strong>, de Bruce Chatwin.</strong> Tal como apuntan los editores de esta publicaci&oacute;n que este mes se lanzar&aacute; de la mano del sello independiente Pinka Editora se trata de<strong> &ldquo;la &uacute;ltima novela del gran escritor de viajes del siglo XX&rdquo; que nunca antes hab&iacute;a sido publicada en la Argentina</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los mundos alternativos que ofrece la miniatura: esa es la apuesta de Kaspar Utz para atravesar los paranoicos a&ntilde;os de la Guerra Fr&iacute;a en Praga. El protagonista de esta novela colecciona estatuillas de porcelana producidas por la m&iacute;tica f&aacute;brica Meissen dos siglos atr&aacute;s, cuando la Piedra Filosofal era todav&iacute;a un sue&ntilde;o alcanzable. Como todo coleccionista, Utz es tambi&eacute;n un nost&aacute;lgico, un obsesivo, un fetichista, un perverso. Vive envuelto en la bruma atemporal de su habitaci&oacute;n junto a cientos de piezas diminutas. <strong>A su alrededor danzan jerarcas nazis y funcionarios comunistas, la leyenda del G&oacute;lem, exc&eacute;ntricos reyes del siglo XVIII, emperadores chinos, una campesina que lo adora y sopranos que cantan &oacute;pera haciendo temblar su garganta.</strong> Publicada en el oto&ntilde;o de 1988, poco antes de la muerte de Bruce Chatwin, esta novela narra, con refinada iron&iacute;a, la vida de un hombre marcada por la historia de un siglo&rdquo;, se lee en la contratapa de este libro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Utz, de Bruce Chatwin, salió por la editorial Pinka.                            </span>
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        <em><strong>Utz</strong></em><strong>, de Bruce Chatwin, sali&oacute; por la editorial Pinka.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>Diario de novela</strong></em><strong>, de Sabina Urraca.</strong> &ldquo;Despu&eacute;s de tomar notas durante a&ntilde;os, Sabina Urraca se encierra a tratar de darle una forma a toda esa acumulaci&oacute;n dispersa, a intentar hacer foco y extraer, de ese mont&oacute;n de materia prima, una novela. <strong>Y, mientras tanto, sigue tomando notas, no ya sobre la novela en s&iacute;, sino sobre el proceso de escritura de la novela, sobre lo que sucede en la mente, el cuerpo y el &aacute;nimo de un escritor mientras escribe. </strong>Este es un diario de escritura y de posponer la escritura; de comparar c&oacute;mo antes escribir era f&aacute;cil y ahora ya no lo es; de los vericuetos que podemos inventarnos para no sentarnos a escribir; de las dudas que nos carcomen pese a que la escritura fluye y &ndash;supuestamente&ndash; todo va bien; del darse &aacute;nimos y hacerse trampas para no caer en la desaz&oacute;n, de los amigos que acompa&ntilde;an y de la soledad necesaria, del compromiso, el deseo y los fantasmas que rondan a nuestras espaldas mientras las yemas de nuestros dedos se detienen sobre el teclado. &lsquo;Ojal&aacute; el libro me importase menos. Es como alguien de quien me he enamorado. Cuando hablo con ese alguien, me atenaza la timidez, me siento fea y hago gestos raros, forzados. Me voy contracturando. As&iacute; es como escribo este libro&rsquo;. A lo largo del diario, una y otra vez, Sabina busca met&aacute;foras para narrar la escritura, intentos de definir qu&eacute; es escribir, por qu&eacute;, para qu&eacute; se escribe. Me gusta particularmente esta comparaci&oacute;n: la novela como alguien de quien nos hemos enamorado y el riesgo, siempre ah&iacute;, latente hasta el punto final, de que ese amor no sea correspondido. De esa ansiedad, de esas dudas constantes y tambi&eacute;n de esa felicidad de la seducci&oacute;n y el anhelo, est&aacute; hecho este libro. Un libro inteligente, generoso e intr&eacute;pido, de puertas abiertas, de trapitos al sol. Un libro exquisito y profundo, de una frescura y una sinceridad que se celebra y se agradece&rdquo;, escribi&oacute; <strong>Federico Falco</strong> sobre esta flamante publicaci&oacute;n de la escritora espa&ntilde;ola <strong>Sabina Urraca</strong> que sali&oacute; en Argentina por el sello Bosque Energ&eacute;tico.
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                Diario de novela, de Sabina Urraca, salió por Bosque Energético.                            </span>
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        <em><strong>Diario de novela</strong></em><strong>, de Sabina Urraca, sali&oacute; por Bosque Energ&eacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>13. </strong><em><strong>Tinta china</strong></em><strong>, de Juan Sasturain.</strong> &ldquo;Hugo Pratt y Jean Giraud, Moebius, dos encantadores dibujantes, aterrizan en Buenos Aires en el a&ntilde;o 1979. Llegan, junto con su amigo Opi, para participar de una bienal de historieta. Cuando Opi desaparece del hospital donde estaba internado, <strong>recurren a la agencia de Julio Etchenike, quien a pesar de algunas dudas iniciales decide tomar el caso. </strong>Este es apenas el principio de la nueva aventura de nuestro investigador privado, que ir&aacute; adentr&aacute;ndose cada vez m&aacute;s en una colosal estafa que implica a polic&iacute;as, militares, servicios, dibujantes, editores, esposas, madres, hijos, amigos y amantes en un momento de la historia argentina donde es dif&iacute;cil definir con precisi&oacute;n qui&eacute;n es qui&eacute;n y cu&aacute;les son los objetivos de cada uno. Con Tinta china vuelve Etchenike, acompa&ntilde;ado por sus inseparables Tony &laquo;el Gallego&raquo; Garc&iacute;a y el Negro Sayago, en una historia de traiciones e intereses cruzados en la que nada es lo que parece y donde solamente un escritor del talento de Juan Sasturain puede hacer posible que lo que empieza siendo una novela policial se convierta en el relato vivaz y entra&ntilde;able de toda una nacionalidad: la argentina&rdquo;, se lee en la contratapa de esta novela de <strong>Juan Sasturain</strong> publicada por Alfaguara.
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                Tinta china, de Juan Sasturain, salió por Alfaguara.                            </span>
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        <em><strong>Tinta china</strong></em><strong>, de Juan Sasturain, sali&oacute; por Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14. </strong><em><strong>La torre del amor</strong></em><strong>, de Rachilde. </strong>&ldquo;En el coraz&oacute;n del oc&eacute;ano, donde el viento y las olas dictan las leyes, se alza el faro de Ar-Men, una torre devoradora de hombres. <strong>En su interior, Jean Maleux, un joven guardi&aacute;n reci&eacute;n llegado, debe convivir con Mathurin Barnabas, un anciano enclaustrado durante a&ntilde;os que ha sido consumido por el rencor y la soledad hasta convertirse en un ser monstruoso.</strong> Mientras el faro cruje bajo la furia del mar, entre ambos se despliega un juego de sumisi&oacute;n y resistencia, de poder y deseo, donde la frontera entre lo humano y lo bestial se desdibuja&rdquo;, se&ntilde;alan los editores de esta novela, que llega a la Argentina de la mano de Ediciones La Parte Maldita, con traducci&oacute;n del escritor <strong>Diego Muzzio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Publicada en 1899, La torre del amor es una novela feroz y perturbadora que sumerge al lector en un mundo de obsesi&oacute;n, fetichismo y muerte. Rachilde compone aqu&iacute; una atm&oacute;sfera opresiva y alucinante en la que el mar &mdash;la mer, en franc&eacute;s, omnipresente y voraz&mdash; no es solo un escenario, sino un personaje m&aacute;s. Un cl&aacute;sico oscuro y desafiante que empuja los l&iacute;mites de la naturaleza humana&rdquo;, se lee en la contratapa del libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rachilde, seud&oacute;nimo de Marguerite Eymery, naci&oacute; el 11 de febrero de 1860 </strong>en Ch&acirc;teau-l&rsquo;&Eacute;v&ecirc;que, Francia. Escritora transgresora y figura clave del decadentismo, desafi&oacute; las normas de su tiempo con novelas que exploraban el erotismo, la identidad de g&eacute;nero y el poder. Entre sus obras m&aacute;s conocidas se encuentran Monsieur V&eacute;nus y La Marquise de Sade, en las que desdibuj&oacute; los l&iacute;mites entre lo masculino y lo femenino, el deseo y la violencia. <strong>Su estilo provocador y su rechazo a las convenciones la convirtieron en una de las voces m&aacute;s audaces de la literatura francesa de finales del siglo XIX</strong>.
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                La torre del amor, de Rachilde, salió por La Parte Maldita.                            </span>
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        <em><strong>La torre del amor</strong></em><strong>, de Rachilde, sali&oacute; por La Parte Maldita.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>15. </strong><em><strong>La infancia de quien</strong></em><strong>, de Jos&eacute; Luis Juresa.</strong> &ldquo;En este libro, la infancia es un juguete que se reconstruye no con la tonalidad de la melancol&iacute;a sino con la del asombro. <strong>No es el libro de un renacido sino el testimonio sereno y respetuoso de quien adquiere una respiraci&oacute;n m&aacute;s expandida, m&aacute;s amplia. </strong>De quien ha salido de un sortilegio -que tampoco estaba tan mal- y ha sido tocado por un sortilegio mayor&rdquo;, se&ntilde;ala la escritora y periodista Leila Guerriero en el pr&oacute;logo de esta publicaci&oacute;n escrita por el psicoanalista argentino Jos&eacute; Luis Juresa y lanzada este mes por el sello Nocturna.
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                La infancia de quien, el nuevo libro del psicoanalista José Luis Juresa.                            </span>
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        <em><strong>La infancia de quien</strong></em><strong>, de Jos&eacute; Luis Juresa, sali&oacute; por Noctura Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>16. </strong><em><strong>Luz y oscuridad, una continuaci&oacute;n</strong></em><strong>, de Minae Mizumura. </strong>&ldquo;<em>Luz y oscuridad</em> es una novela de singular valor en la obra de Natsume S&#333;seki y en la literatura japonesa moderna. La muerte del autor en 1916 dej&oacute; la novela interrumpida en el cap&iacute;tulo 188. Muchos escritores japoneses han especulado sobre un posible final para esta historia.<strong> Fue Minae Mizumura quien hizo suyo el desaf&iacute;o de imaginarlo. </strong>En su continuaci&oacute;n &ndash;tarea admirable que permite seguir la trama sin haber le&iacute;do la novela inconclusa&ndash;, recrea la escritura de S&#333;seki para describir las &rdquo;partes oscuras&ldquo; decisivas a la hora de delinear las relaciones entre personajes. Quienes lean esta novela dif&iacute;cilmente puedan permanecer indiferentes al desaf&iacute;o literario que significaba continuar un texto as&iacute; en el Jap&oacute;n de 1990, y percibir&aacute;n una historia humana que supera tanto las distancias de tiempo y espacio como las diferencias de idiosincrasia entre pa&iacute;ses&rdquo;, se&ntilde;alan desde Adriana Hidalgo Editora sobre esta publicaci&oacute;n.
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                Luz y oscuridad, una continuación, de Minae Mizumura, salió por Adriana Hidalgo.                            </span>
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        <em><strong>Luz y oscuridad, una continuaci&oacute;n</strong></em><strong>, de Minae Mizumura, sali&oacute; por Adriana Hidalgo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>17. </strong><em><strong>Teatro comercial. 299 notas sobre direcci&oacute;n y puesta en escena</strong></em><strong>, de Lisandro Rodr&iacute;guez. </strong>&ldquo;No es f&aacute;cil poner en palabras lo que se hace, mucho menos &lsquo;algo tan complejo como el acto de dirigir teatro y el misterio de la creaci&oacute;n&rsquo;, como se&ntilde;ala la actriz, dramaturga y directora de cine y teatro Lorena Vega en el pr&oacute;logo de Teatro comercial. Sin embargo, eso es lo que hace Lisandro Rodr&iacute;guez en su primer libro: reflexionar, pasar por el cuerpo &ndash; &lsquo;la cabeza tambi&eacute;n es parte del cuerpo&rsquo;, recuerda&ndash; el oficio al que se dedica desde hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas. Artista esc&eacute;nico, director, actor, autor, docente y m&uacute;sico nacido en 1980 en Quilmes, provincia de Buenos Aires, <strong>el nombre de Lisandro Rodr&iacute;guez se relaciona con los trabajos en colaboraci&oacute;n y tambi&eacute;n con la voluntad de experimentar y buscar.</strong> Dirigi&oacute; durante 15 a&ntilde;os Elefante Club de Teatro y en 2018, fund&oacute; Estudio Los Vidrios, espacio de investigaci&oacute;n y producci&oacute;n esc&eacute;nica, en Villa Urquiza. Entre sus numerosos trabajos destacan <em>Est&aacute;s conduciendo un dibujo</em> y <em>La mujer puerca</em>, mientras que en cine protagoniz&oacute; pel&iacute;culas como <em>La Paz</em>, de <strong>Santiago Loza</strong>, ganadora de la competencia argentina del BAFICI en 2013&rdquo;, informan desde Parip&eacute; Books sobre su lanzamiento de mayo y agregan: &ldquo;Articulado en forma de 299 notas breves sobre direcci&oacute;n y puesta en escena, y ya desde el gui&ntilde;o l&uacute;dico de su t&iacute;tulo, Teatro comercial no intenta establecer definiciones cerradas ni contribuir al mito del artista. <strong>Se trata, m&aacute;s bien, de pensar el teatro como las posibilidades que abre ese &lsquo;pacto transitorio, de confianza, de fe absoluta, ligado a la verdad&rsquo;</strong>, y la direcci&oacute;n esc&eacute;nica como un m&uacute;sculo que se ejercita, una forma de ponerse en movimiento y de acompa&ntilde;ar m&aacute;s que de decirle al otro lo que tiene que hacer. En palabras del autor, un acto de militancia y &lsquo;de amor para con otros&rsquo;&rdquo;.
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                    alt="Teatro comercial. 299 notas sobre dirección y puesta en escena, de Lisandro Rodríguez, salió por Paripé Books."
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                Teatro comercial. 299 notas sobre dirección y puesta en escena, de Lisandro Rodríguez, salió por Paripé Books.                            </span>
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        <em><strong>Teatro comercial. 299 notas sobre direcci&oacute;n y puesta en escena</strong></em><strong>, de Lisandro Rodr&iacute;guez, sali&oacute; por Parip&eacute; Books.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>18. </strong><em><strong>Criatura</strong></em><strong>, de Amina Cain. </strong>&ldquo;Los relatos que componen Criatura son piezas enigm&aacute;ticas, de sentido latente. Como en el arte del bons&aacute;i, Amina Cain dise&ntilde;a con esmero los espacios donde circulan sus protagonistas, criaturas inciertas, heridas, en transformaci&oacute;n. <strong>Una serie de personajes que parecen siempre el mismo:</strong> una mujer aquejada por un trauma a quien le &laquo;vienen palabras&raquo;; la maestra aficionada al teatro que se aburre de sus propias clases, pero quiere estar presente para sus alumnos; una librera a la que no le importan los libros; una empleada de limpieza de un hotel que encuentra solaz en peque&ntilde;os momentos, objetos, olores, recuerdos; una escritora que recibe visitas con demasiada frecuencia y siente que nunca podr&aacute; escribir una novela mientras observa c&oacute;mo su intimidad se desdibuja. Espec&iacute;menes enlazados por las mismas fijaciones e inquietudes acerca de la b&uacute;squeda de prop&oacute;sito y el sentido de pertenencia. <em>C</em><em><strong>riatura</strong></em><strong> podr&iacute;a leerse como una novela filos&oacute;fica que explora temas recurrentes en la narrativa de Cain: la influencia de la literatura y el arte en la percepci&oacute;n de la realidad, los espacios donde ocurre nuestra convivencia, la introspecci&oacute;n y la relaci&oacute;n con la naturaleza y el cuerpo.</strong> Traducidos con un o&iacute;do extraordinario por <strong>Daniela Bentancur</strong>, se presentan por primera vez en espa&ntilde;ol en esta edici&oacute;n&rdquo;, adelantaron desde el sello editorial Fiordo sobre este lanzamiento.
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                Criatura, de Amina Cain, salió por Fiordo.                            </span>
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        <em><strong>Criatura</strong></em><strong>, de Amina Cain, sali&oacute; por Fiordo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>19.</strong><em><strong> Un detalle siniestro en el uso de la palabra fascismo. Para qu&eacute; no sirve la historia</strong></em><strong>, de Santiago Gerchunoff. </strong>&ldquo;Este breve ensayo no pretende dilucidar si es riguroso o no usar la palabra fascismo en los a&ntilde;os veinte del siglo XXI. Tampoco analiza si se abusa de ella como estrategia electoral. Se pregunta en cambio por la emoci&oacute;n pol&iacute;tica que mueve a quien la utiliza para se&ntilde;alar a un adversario, y disecciona, con un argumento sorprendente y luminoso, el car&aacute;cter siniestro que esconden las lecturas contempor&aacute;neas del pasado que recurren a la historia como profec&iacute;a y advertencia&rdquo;, adelantan sobre esta publicaci&oacute;n sus editores. <strong>Se trata de una nueva entrega de la colecci&oacute;n Nuevos Cuadernos de la editorial Anagrama</strong>.
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                Un detalle siniestro en el uso de la palabra fascismo. Para qué no sirve la historia, de Santiago Gerchunoff, salió por Anagrama.                            </span>
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        <em><strong>Un detalle siniestro en el uso de la palabra fascismo. Para qu&eacute; no sirve la historia</strong></em><strong>, de Santiago Gerchunoff, sali&oacute; por Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>20. </strong><em><strong>El pa&iacute;s que quieren los due&ntilde;os</strong></em><strong>, de Alejandro Bercovich.</strong> &ldquo;Este libro propone un debate pendiente para una democracia que nunca supo, nunca pudo o nunca quiso discutir el rol de la &eacute;lite empresarial. <strong>Alejandro Bercovich reuni&oacute; a prestigiosos especialistas en distintos temas para preguntarse junto a ellos: &iquest;Con qu&eacute; pa&iacute;s sue&ntilde;an los due&ntilde;os de la Argentina?</strong> &iquest;Qu&eacute; futuro imaginan para las empresas, los campos, las m&aacute;quinas, los edificios, los centros comerciales, la infraestructura, los bancos, las plataformas digitales y los recursos naturales que controlan? &iquest;Tienen acaso un proyecto productivo-tecnol&oacute;gico que lleve a la sociedad hacia esa tierra prometida? &iquest;Es una idea de desarrollo nacional aut&oacute;nomo o apenas un plan de negocios subordinado a intereses extranjeros? &iquest;Hay lugar para todos y todas en ese pa&iacute;s? &iquest;Qu&eacute; est&aacute;n dispuestos a ceder para que los acompa&ntilde;emos en ese rumbo? &iquest;Apuestan a dirigir el tr&aacute;nsito hacia ah&iacute; o apenas a mantener sus privilegios y acrecentar sus fortunas a expensas de los dem&aacute;s? &iquest;Es Javier Milei el instrumento pol&iacute;tico que estaban esperando? Las respuestas construyen desde sus respectivos focos un ensayo potente, riguroso y esclarecedor&rdquo;, informaron desde Planeta sobre esta novedad editorial del periodista<strong> Alejandro Bercovich</strong>.
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                El país que quieren los dueños, de Alejandro Bercovich, salió por Editorial Planeta.                            </span>
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        <em><strong>El pa&iacute;s que quieren los due&ntilde;os</strong></em><strong>, de Alejandro Bercovich, sali&oacute; por Editorial Planeta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>21. </strong><em><strong>Desfile</strong></em><strong>, de Rachel Cusk.</strong> &ldquo;Hacia la mitad de su vida, el artista G empieza a pintarlo todo al rev&eacute;s; con el tiempo, acaba dibujando tambi&eacute;n a su mujer cabeza abajo, la retrata poco agraciada. Sus cuadros consiguen un &eacute;xito enorme. En Par&iacute;s, una mujer ataca a otra en la calle. La atacante huye, pero no sin antes darse la vuelta para contemplar a su v&iacute;ctima, como un pintor alej&aacute;ndose unos pasos del lienzo. A los veintid&oacute;s a&ntilde;os, la pintora G deja su casa para empezar una nueva vida en otro pa&iacute;s, lejos de sus padres. Sus cuadros suscitan la desaprobaci&oacute;n del hombre con el que m&aacute;s adelante acaba cas&aacute;ndose. <strong>Cuando una mujer muere, sus hijos se enfrentan a su legado: las historias que cont&oacute;, el papel que les asign&oacute; a cada uno de ellos, las formas en las que los priv&oacute; de su amor. </strong>Su muerte es una especie de liberaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de esta novela, que llega al pa&iacute;s editada por el sello Libros del Asteroide.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Desfile, de Rachel Cusk, salió por Libros del Asteroide.                            </span>
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        <em><strong>Desfile</strong></em><strong>, de Rachel Cusk, sali&oacute; por Libros del Asteroide.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>22. </strong><em><strong>Ficciones gauchopunks</strong></em><strong>, de Michel Nieva. </strong>&ldquo;Este libro re&uacute;ne las primeras dos novelas publicadas en Buenos Aires por Michel Nieva en 2013 y 2018, que tuvieron una circulaci&oacute;n muy acotada. <strong>El imaginario de estas </strong><em><strong>ficciones gauchopunks</strong></em><strong> abreva en dos l&iacute;neas principales: la gauchesca rioplatense con su vasta tradici&oacute;n literaria (del Mart&iacute;n Fierro a Borges), y el cyberpunk</strong>, esa corriente de la ciencia ficci&oacute;n que especul&oacute; con una ciencia y una tecnolog&iacute;a al servicio de la rebeli&oacute;n. Aqu&iacute; los mitos de la Argentina resucitan, reconfigurados, desplaz&aacute;ndose hacia un futuro incierto y brutal&rdquo;, informaron desde la editorial Caja Negra sobre este lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En <em>&iquest;Sue&ntilde;an los gauchoides con &ntilde;and&uacute;es el&eacute;ctricos?</em> un joven experimenta con una m&aacute;quina e inventa una bebida con propiedades desconocidas que supera en popularidad a la Coca-Cola. Entre la biotecnolog&iacute;a y la omnipotencia corporativa, una galer&iacute;a de personajes variopintos se propone objetivos ins&oacute;litos, como revivir a Sarmiento, el pr&oacute;cer nacional. En <em>Ascenso y apogeo del Imperio Argentino</em> el autor explora el g&eacute;nero de la ucron&iacute;a, para imaginar un universo paralelo en el cual la Argentina es un magno imperio que abarca desde la Tierra y la cultura universal a las inmensidades del cosmos. <strong>Con ecos de Philip K. Dick, las historias que integran este texto alternan entre diversos planos de la realidad en los que una agrupaci&oacute;n secreta anti-francesa toma las armas para detener una invasi&oacute;n</strong>, mientras que un librero se ve envuelto en una trama policial que involucra obras desconocidas de Per&oacute;n y el comercio clandestino de partes de su cuerpo&rdquo;, destacan los editores y agregan: &ldquo;Estas novelas construyen meta-mundos y contienen el germen de la obra posterior de Nieva. Tambi&eacute;n confirman algunos de sus intereses recurrentes: los complots, los aut&oacute;matas, la experiencia sudamericana de la tecnolog&iacute;a, las mutaciones de la carne, la violencia gore. Nieva representa a la Argentina fragmentada entre la barbarie anal&oacute;gica y la civilizaci&oacute;n digital <strong>como esa gran llanura de los chistes de la que hablaba Osvaldo Lamborghini</strong>. Solo que en su versi&oacute;n la tecnolog&iacute;a y la tradici&oacute;n se funden en las sombras y lo que parec&iacute;a imposible se convierte en un destino tan perturbador como inevitable&rdquo;, agregan.
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            <span class="title">
                Ficciones gauchopunks, de Michel Nieva, salió por Caja Negra.                            </span>
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        <em><strong>Ficciones gauchopunks</strong></em><strong>, de Michel Nieva, sali&oacute; por Caja Negra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>23. </strong><em><strong>Bj&ouml;rk: una constante mutaci&oacute;n.</strong></em><strong> </strong>&ldquo;<strong>Bj&ouml;rk Gu&eth;mundsd&oacute;ttir</strong>, conocida simplemente como Bj&ouml;rk, es probablemente la artista islandesa m&aacute;s famosa e importante de todos los tiempos. Nacida en 1965, fue una ni&ntilde;a prodigio que con 6 a&ntilde;os tocaba flauta y piano. Public&oacute; su primer disco con 12 a&ntilde;os y form&oacute; parte de diferentes bandas desde su adolescencia, aunque es habitual considerar el comienzo de su carrera su &aacute;lbum titulado Debut. Desde entonces casi tres d&eacute;cadas de tr&aacute;nsito entre lo experimental y lo cl&aacute;sico: el trip-hop, la m&uacute;sica cl&aacute;sica, versiones de standards de jazz, la electr&oacute;nica IDM&hellip; <strong>Pasando por las alfombras rojas del Festival de Cannes o los Oscar, protagonizando una exposici&oacute;n en el MoMA o formando parte de su colecci&oacute;n permanente, Bj&ouml;rk es un g&eacute;nero en s&iacute; misma</strong>, siempre en movimiento, siempre en cambio, una constante mutaci&oacute;n&rdquo;, se lee en la contratapa de esta publicaci&oacute;n, que llega a la Argentina a trav&eacute;s del sello N&oacute;rdica.
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                Björk: una constante mutación salió por Nórdica.                            </span>
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        <strong> </strong><em><strong>Bj&ouml;rk: una constante mutaci&oacute;n </strong></em><strong>sali&oacute; por N&oacute;rdica Libros.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>24. </strong><em><strong>El libro de la transformaci&oacute;n</strong></em><strong>, de Fernando Pessoa.</strong> &ldquo;El libro de la transformaci&oacute;n, publicado por Interzona, es la edici&oacute;n m&aacute;s completa y reveladora hasta la fecha de los textos que marcan el inicio de la aventura literaria de Fernando Pessoa. <strong>Por primera vez, se re&uacute;ne en un solo volumen &mdash;con edici&oacute;n cr&iacute;tica y traducci&oacute;n colaborativa&mdash; el conjunto de escritos que componen este proyecto clave</strong>, muchos de los cuales permanec&iacute;an in&eacute;ditos. Firmado por cuatro (pre)heter&oacute;nimos <strong>&mdash;Alexander Search, Pantale&atilde;o, Jean Seul de M&eacute;luret y Charles James Search&mdash;</strong> y escrito en tres idiomas, este libro re&uacute;ne poemas, s&aacute;tiras, f&aacute;bulas, ensayos, monograf&iacute;as y textos inclasificables. Es una obra fundamental para comprender el momento en que el joven Pessoa comienza a desplegar su caracter&iacute;stico juego de m&aacute;scaras, lenguas y estilos. <strong>En lugar de una &uacute;nica traducci&oacute;n, esta edici&oacute;n propone una soluci&oacute;n coral: distintos traductores (bajo la coordinaci&oacute;n de Mat&iacute;as Battiston)&nbsp;asumieron cada voz, respetando el car&aacute;cter singular de cada figura autoral.</strong> As&iacute;, la multiplicidad se refleja tambi&eacute;n en la forma de leer el texto en castellano&rdquo;, inform&oacute; en un comunicado la editorial Interzona sobre este lanzamiento de mayo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s que una simple recopilaci&oacute;n, <em>El libro de la transformaci&oacute;n</em> es el punto de partida imprescindible para entender la g&eacute;nesis de la escritura pessoana, <strong>el laboratorio donde comienza a tomar forma su universo literario</strong>. Cada fragmento funciona como una puerta de entrada a un mundo distinto, reafirmando la idea de que en Pessoa no hay una voz, sino muchas&rdquo;, agregaron.
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            <span class="title">
                El libro de la transformación, de Fernando Pessoa, salió por Interzona.                            </span>
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        <em><strong>El libro de la transformaci&oacute;n</strong></em><strong>, de Fernando Pessoa, sali&oacute; por Interzona.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;AL/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-mayo-claudia-pineiro-ricardo-romero-mauricio-kartun-clasico-peronismo_1_12272911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 May 2025 09:43:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los libros de mayo: Claudia Piñeiro, Ricardo Romero, Mauricio Kartun y un clásico del peronismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Feria del Libro,Literatura argentina,Mauricio Kartun,Claudia Piñeiro,Juan Sasturain]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Las dos caras de Steve Martin, series de abril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/caras-steve-martin-series-abril_129_11264703.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b9c55db-7e85-4510-a726-1076003de557_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las dos caras de Steve Martin, series de abril"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p></div><p class="article-text">
        Un asunto familiar que de a poco se va resolviendo hace que esta vez esta introducci&oacute;n tome la forma de una esquela muy breve, una esquela canap&eacute;. Vi circular en Facebook <strong>(s&iacute;, sigo entrando a ese boliche que es puro destiempo)</strong> <a href="https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=pfbid02YmNzg1P8h5HijG57vKmGqDFAQ5jMP3zBZ3JuYMmrdbEt5dK9uAsDZuXud28g9N7Bl&amp;id=1151390594" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un texto que escribi&oacute; ah&iacute; </a><a href="https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=pfbid02YmNzg1P8h5HijG57vKmGqDFAQ5jMP3zBZ3JuYMmrdbEt5dK9uAsDZuXud28g9N7Bl&amp;id=1151390594" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Rosario Bl&eacute;fari </strong></a><a href="https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=pfbid02YmNzg1P8h5HijG57vKmGqDFAQ5jMP3zBZ3JuYMmrdbEt5dK9uAsDZuXud28g9N7Bl&amp;id=1151390594" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2016</a> y que, aunque tiene unos a&ntilde;os, creo que captura muy bien el perfume de estos d&iacute;as. Los artistas m&aacute;s sensibles son esos que, como ella, <strong>nunca pueden escapar a la modulaci&oacute;n de sus superpoderes</strong>: sintonizar antes, volverse eternos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo dejo por ac&aacute; y, si tienen ganas despu&eacute;s, pueden pasar por <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de Mil lianas</a>.
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        <strong>1. </strong><em><strong>&iexcl;Steve! (martin): un documental en dos partes</strong></em><strong>. </strong>Un documental mutante para un personaje que decidi&oacute;, en pleno &eacute;xito de su carrera como comediante de stand-up, dar una suerte de volantazo y cambiar la direcci&oacute;n de su trabajo. Ya desde su nombre &ndash;<em>&iexcl;Steve! (martin): un documental en dos partes</em>&ndash; y <strong>con un planteo que viene en dos entregas, como caras de una moneda dif&iacute;cil de rotular</strong>, la nueva producci&oacute;n de AppleTV+ que tiene como protagonista al actor, director, guionista y m&uacute;sico Steve Martin sorprende por su forma y por el enorme trabajo de archivo que hace a partir de una figura central del mundo del espect&aacute;culo estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        En la primera de las entregas, que lleva como t&iacute;tulo <em>Entonces</em>, <strong>el documental recupera los inicios, algo de la vida familiar con la figura de un padre imposible y la &eacute;poca en la que el actor se luci&oacute; como un comediante s&uacute;per popular. </strong>Con &eacute;l narrando en <em>off</em> su vida y con im&aacute;genes adorables entre fotos y videos de sus espect&aacute;culos, se traza un primer salto, cuando Martin pas&oacute; de ser un actor poco conocido a llenar estadios y grandes teatros con su show, repleto de gags, de rutinas que &eacute;l mismo guionaba y de ese humor f&iacute;sico que lo caracteriz&oacute; en ese tiempo, mientras promediaba la d&eacute;cada del &lsquo;70.
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        En la segunda parte del documental, que lleva como t&iacute;tulo <em>Ahora</em>, el relato cambia completamente de estilo. <strong>Y lo hace para marcar la b&uacute;squeda vital del protagonista, que en medio del gran &eacute;xito que viv&iacute;a con el stand-up decidi&oacute; abandonarlo para probar suerte con las pel&iacute;culas.</strong> En esta segunda entrega, entonces, vemos al actor hablando a c&aacute;mara, conversando con colegas (entre otros, su inseparable amigo <strong>Martin Short</strong> y tambi&eacute;n <strong>Jerry Seinfeld</strong>), reflexionando sobre su trayectoria, repasando su archivo personal (entre otras cosas, las fotos y los guiones de las pel&iacute;culas donde trabaj&oacute; y algunos textos que escribi&oacute;), manejando con su porte siempre impecable, hablando sobre su frondosa colecci&oacute;n de obras de arte, actuando en un escenario y comentando todas sus pel&iacute;culas. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n aparecen otras personas intentando describir a Martin, <strong>a todas luces una persona introvertida y por momentos indescifrable</strong>. Hacen el intento, entre otros, sus amigos, la comediante <strong>Tina Fey</strong>, la hermana y hasta la propia esposa del actor, <strong>Anne Stringfield</strong>. En paralelo, adem&aacute;s se van revelando im&aacute;genes de una tira c&oacute;mica ilustrada sobre su carrera en el cine  que el actor escribe acompa&ntilde;ado por un artista gr&aacute;fico y exponiendo algunas situaciones de su intimidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cinco d&eacute;cadas de trabajo y tantas facetas encarnadas en un aut&eacute;ntico genio de la comedia parecen, a priori, algo dif&iacute;cil de condensar.</strong> Sin embargo este documental lo consigue, a partir de un trabajo que combina delicadeza a la hora de elegir las escenas que conforman lo central de una vida tan llena de pliegues y una mirada luminosa sobre el humor en sus distintas versiones.
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                Steve Martin es uno de los comediantes más queridos de Hollywood.                            </span>
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        <em><strong>&iexcl;Steve! (martin): un documental en dos partes</strong></em><strong> est&aacute; disponible en AppleTV+.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Series y pel&iacute;culas en streaming.</strong> Abril trae al mundo del streaming una combinaci&oacute;n, entre pel&iacute;culas recientes muy comentadas y amadas &ndash;como <em>D&iacute;as perfectos</em> de <strong>Wim Wenders</strong>, anoten que desde el 12 se podr&aacute; ver por Mubi&ndash; y lanzamientos de series, documentales y largometrajes bien diversos. Hay algo de animaci&oacute;n, investigaciones alrededor de la naturaleza y un esperado lanzamiento argentino, <strong>con el actor Oscar Mart&iacute;nez como protagonista</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-abril-dias-perfectos-nuevo-cohn-duprat-oppenheimer_1_11244591.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este enlace pueden encontrar una especie de gu&iacute;a</a> que arm&eacute;, con t&iacute;tulos, fechas y plataformas con lo m&aacute;s destacado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las plataformas de streaming se renuevan con diversas propuestas en abril"
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                Las plataformas de streaming se renuevan con diversas propuestas en abril                            </span>
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        <strong>La gu&iacute;a con lanzamientos de series y pel&iacute;culas para ver por streaming durante abril </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-abril-dias-perfectos-nuevo-cohn-duprat-oppenheimer_1_11244591.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Un lugar soleado para gente sombr&iacute;a</strong></em><strong>, de Mariana Enriquez. </strong>Mariana Enriquez dice que escribi&oacute; los doce cuentos que integran <em>Un lugar soleado para gente sombr&iacute;a</em> (Anagrama, 2024) durante el verano agobiante de 2023 en Argentina.<strong> Que salieron uno tras otro despu&eacute;s de revisar apuntes que hab&iacute;a tomado durante un tiempo, en especial durante los d&iacute;as de la pandemia</strong>: algo que registr&oacute; sobre el secuestro y el asesinato del joven argentino Mat&iacute;as Berardi, por ejemplo, termin&oacute; formando parte del cuento <em>Mis muertos tristes</em>, que tiene a una mujer tratando de lidiar con distintos fantasmas que acechan en un barrio perif&eacute;rico de Buenos Aires (&ldquo;Me impresion&oacute; mucho cierta crueldad involuntaria de la gente, que no lo ayud&oacute; en ese momento en que &eacute;l logra escapar de los secuestradores hasta que lo atrapan de nuevo&rdquo;, recuerda). Una serie de mensajes inquietantes que recibi&oacute; en el contestador autom&aacute;tico de su casa fueron, a su vez, la llave para la historia de <em>La mujer que sufre</em>, otro de los relatos. <strong>&ldquo;Pasa que voy tomando cosas de distintas &eacute;pocas, peque&ntilde;as im&aacute;genes, peque&ntilde;as situaciones, y despu&eacute;s las voy metiendo en mis obsesiones m&aacute;s generales&rdquo;</strong>, comenta entre risas sobre la trastienda de sus relatos. Este volumen, seg&uacute;n cree, trae historias de un &ldquo;horror melanc&oacute;lico&rdquo; donde se suceden fantasmas de todo tipo: algunos vinculados con la &uacute;ltima dictadura, otros con los malestares del cuerpo, otros con los que recorren un hotel m&iacute;tico y aterrador en Los &Aacute;ngeles.
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                    alt="La escritora argentina Mariana Enriquez acaba de lanzar &quot;Un lugar soleado para gente sombría&quot;, un nuevo libro de cuentos entre el terror y los fantasmas."
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                La escritora argentina Mariana Enriquez acaba de lanzar &quot;Un lugar soleado para gente sombría&quot;, un nuevo libro de cuentos entre el terror y los fantasmas.                            </span>
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        Reci&eacute;n llegada a Buenos Aires despu&eacute;s de una gira por Espa&ntilde;a, donde present&oacute; su flamante libro ante distintas multitudes que la esperaban con entusiasmo para verla en vivo &ndash;algo que es cada vez m&aacute;s habitual para ella y que le ocurre en distintas partes del mundo&ndash;, pude entrevistar a la escritora en un bar porte&ntilde;o para hablar de esta publicaci&oacute;n, <strong>de por qu&eacute; insiste en dedicarse al terror, de por qu&eacute; se enfoc&oacute; esta vez en el cuerpo para tramar sus historias, de la supuesta ola de escritoras latinoamericanas y de m&eacute;diums en la Casa Rosada</strong>, entre otras cosas. Pueden encontrar la nota <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/mariana-enriquez-hay-aceleracion-autodestructiva-mundo-habia-visto_1_11247741.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
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                Así es la tapa del nuevo libro de cuentos de Mariana Enriquez.                            </span>
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        <em><strong>Un lugar soleado para gente sombr&iacute;a</strong></em><strong>, de Mariana Enriquez, sali&oacute; por Anagrama. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/mariana-enriquez-hay-aceleracion-autodestructiva-mundo-habia-visto_1_11247741.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con la autora.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>Implosi&oacute;n</strong></em><strong>, de Javier Van de Couter.</strong> Desde 2004, cuando un adolescente entr&oacute; a la escuela Islas Malvinas, dispar&oacute; contra sus compa&ntilde;eros, mat&oacute; a tres e hiri&oacute; a otros cinco, Carmen de Patagones qued&oacute; asociado a las palabras &ldquo;masacre&rdquo; o &ldquo;tragedia&rdquo;. Cada vez que se menciona ese pueblo &ndash;la localidad m&aacute;s austral de la provincia de Buenos Aires, a casi mil kil&oacute;metros de la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires&ndash; aparece la memoria: <strong>un chico apodado Juniors que entr&oacute; con la pistola de su padre militar; las risas, al principio, cuando todos pensaban que se trataba de un arma de juguete, un aula que se convirti&oacute; en el escenario del horror</strong>.
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            </figure><p class="article-text">
        El director de cine y guionista <strong>Javier Van de Couter</strong> vio la tragedia escolar desde lejos: ya se hab&iacute;a ido de Patagones a estudiar y trabajar a Buenos Aires pero, como les ocurre a todos los que son de all&aacute;, la pregunta sobre aquel episodio <strong>&ndash;&iquest;c&oacute;mo fue? &iquest;qu&eacute; pas&oacute;? y sobre todo: &iquest;por qu&eacute;?&ndash; </strong>volv&iacute;a cada vez que mencionaba su lugar de origen. Tanto, que se puso a pensar en lo ocurrido, en ese antes y despu&eacute;s, en los mecanismos que operan en los lugares donde todos se conocen con todos, en la adolescencia. <strong>Primero quiso entrevistar a los sobrevivientes y as&iacute; conoci&oacute; a Rodrigo Torres y Pablo Saldias, dos de los j&oacute;venes que fueron heridos aquella ma&ntilde;ana.</strong> Despu&eacute;s de hablar con ellos, pens&oacute; que un camino posible para contar la historia era la ficci&oacute;n cinematogr&aacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; surgi&oacute; <em>Implosi&oacute;n</em>, una pel&iacute;cula con tono de road movie encabezada por los protagonistas reales de la tragedia que se lanz&oacute; en el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI) en 2021 y circul&oacute; por distintas salas de todo el pa&iacute;s. <strong>En la pantalla, Rodrigo y Pablo son dos treinta&ntilde;eros ahora que salen a la ruta en busca del ex compa&ntilde;ero de clase en un viaje al pasado, pero tambi&eacute;n al interior de ese dolor que los acompa&ntilde;a desde hace tanto tiempo.</strong> A 20 a&ntilde;os de aquel episodio, <em>Implosi&oacute;n</em> <a href="https://play.cine.ar/INCAA/produccion/8888" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleg&oacute; por estos d&iacute;as a la plataforma CineAR y se puede ver all&iacute; de forma gratuita</a> (de paso: esperamos que este espacio tan importante de difusi&oacute;n del cine argentino se mantenga, en estos tiempos de recortes y crueldades varias por parte del gobierno nacional). Si quieren saber m&aacute;s de la pel&iacute;cula, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/sobrevivir-contarlo-masacre-carmen-patagones-road-movie-rodea_128_7334074.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace pueden leer una entrevista que les hice al director y a uno de los protagonistas</a> al momento del estreno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Rodrigo y Pablo, protagonistas de la película &quot;Implosión&quot;, una ficción que aborda la tragedia de Carmen de Patagones"
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                Rodrigo y Pablo, protagonistas de la película &quot;Implosión&quot;, una ficción que aborda la tragedia de Carmen de Patagones                            </span>
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        <em><strong>Implosi&oacute;n</strong></em><strong>, de Javier Van de Couter, </strong><a href="https://play.cine.ar/INCAA/produccion/8888" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede ver gratis en CineAR Play</strong></a><strong>. M&aacute;s informaci&oacute;n sobre la pel&iacute;cula, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/sobrevivir-contarlo-masacre-carmen-patagones-road-movie-rodea_128_7334074.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> <strong>Bruce Springsteen</strong>, un favorito de esta casa virtual, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=aTBsNMZZPf8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hizo una aparici&oacute;n</a> en la serie <em>Curb Your Enthusiasm</em> y, en d&iacute;as dif&iacute;ciles como estos, esa sorpresa&nbsp; logr&oacute; arrancarme una sonrisa. As&iacute; que para celebrarlo, sum&eacute; a nuestra lista de canciones compartidas (s&iacute;, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=f10f55a75521424f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esa que siempre encuentran por ac&aacute;</a>) algunas canciones de su repertorio.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track.</strong> A finales de abril tendr&aacute; lugar una nueva edici&oacute;n de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Un encuentro cultural grande y muy diverso, a veces ruidoso, a veces inabarcable, a veces intenso. <strong>Con dudas por la situaci&oacute;n econ&oacute;mica por buena parte de los expositores y tambi&eacute;n de la organizaci&oacute;n, en las &uacute;ltimas horas se llev&oacute; adelante una conferencia en la que se adelantaron algunos detalles de la edici&oacute;n 2024</strong>, que arrancar&aacute; para el p&uacute;blico general el 25 de este mes. Estuve ah&iacute; y anot&eacute; algunas curiosidades (tambi&eacute;n chismes, claro) <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-2024-sera-encuentro-cultural-crisis-economica-tension-gobierno-milei_1_11264599.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que pueden leer por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bonus track II. </strong>Si andan con ganas de teatro y est&aacute;n en Buenos Aires, dejo anotadas por ac&aacute; dos obras que no pueden perderse. Por un lado, <em>La vis c&oacute;mica</em>, de <strong>Mauricio Kartun</strong>, que volvi&oacute; hace poquito con su quinta temporada. <strong>Est&aacute; todos los s&aacute;bados en el Centro Cultural de la Cooperaci&oacute;n, Corrientes 1543.</strong> M&aacute;s informaci&oacute;n, <a href="https://www.alternativateatral.com/obra67979-la-vis-comica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>. La segunda es <em>El punto de costura</em>, de <strong>Cynthia Edul</strong> (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/escribir-nudos-serie-entranable_129_10407842.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mencionamos algo por ac&aacute; cuando se lanz&oacute;</a>), que tendr&aacute; algunas funciones en abril en Arthaus, Bartolom&eacute; Mitre 434. Para saber m&aacute;s, <a href="https://www.alternativateatral.com/obra84368-el-punto-de-costura" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden chusmear por ac&aacute;</a>.
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                El elenco de &quot;La vis cómica&quot;, de Mauricio Kartun.                            </span>
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        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/caras-steve-martin-series-abril_129_11264703.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Apr 2024 09:23:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las dos caras de Steve Martin, series de abril]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Películas,Steve Martin,Mauricio Kartun]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El viaje de la Difunta Correa, dos regresos y un cuento de Quiroga en cuatro obras de teatro notables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/viaje-difunta-correa-regresos-cuento-quiroga-cuatro-obras-teatro-notables_1_10435522.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86e2e7ad-4a05-4492-b59c-2348409de507_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El viaje de la Difunta Correa, dos regresos y un cuento de Quiroga en cuatro obras de teatro notables"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Cuatro espectáculos potentes refrescan la cartelera teatral porteña. De qué se tratan y dónde verlos.
</p></div><p class="article-text">
        En una cartelera teatral vers&aacute;til y agitada como la que ofrece la Ciudad de Buenos Aires coinciden por estos d&iacute;as algunas obras teatrales que, m&aacute;s all&aacute; de sus estilos y mundos diversos, tienen algo en com&uacute;n en sus propuestas: todas ellas <strong>vienen a renovar el panorama a fuerza de textos potentes de autores y autoras locales</strong> con actuaciones impactantes.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por todas ellas y las coordenadas para verlas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Salvajada</strong></em><strong>. </strong>Hay momentos de musical, despliegue de t&iacute;teres, escenas intimistas y un texto chirriante, por momentos muy gracioso, repleto de capas alrededor de lo humano y lo salvaje, de la naturaleza y la ficci&oacute;n. Con direcci&oacute;n de <strong>Luis Rivera L&oacute;pez</strong>, <em>Salvajada</em> fue escrita por el dramaturgo y autor argentino <strong>Mauricio Kartun</strong> a partir del cuento <em>Juan Dari&eacute;n</em>, de <strong>Horacio Quiroga</strong>. La historia tiene en el centro a Juan Dari&eacute;n una suerte de tigre humanizado, un yaguaret&eacute; criado con mucho cari&ntilde;o y reparos por una mujer. <strong>Las circunstancias lo llevan a lanzarse al mundo para crecer entre hombres y mujeres que lo miran con recelo</strong>: es diferente y esa diferencia pone a los dem&aacute;s ante sus propios abismos.
    </p><p class="article-text">
        El elenco, con actuaciones muy destacadas, est&aacute; compuesto por <strong>Valentina Bassi</strong>, <strong>Carlos Belloso</strong>, <strong>M&oacute;nica Felippa</strong>, <strong>Diego</strong> <strong>Ferrari</strong>, <strong>Carolina Guevara</strong>, <strong>Pablo Mariuzzi</strong>, <strong>Gustavo Mas&oacute;</strong>, <strong>Julieta Rivera L&oacute;pez</strong>, <strong>Carolina Tejeda</strong> y <strong>Blanca Vega</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una escena de &quot;Salvajada&quot;, en el Teatro Nacional Cervantes."
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                Una escena de &quot;Salvajada&quot;, en el Teatro Nacional Cervantes.                            </span>
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        <strong>Cu&aacute;ndo y d&oacute;nde:</strong> Hasta el 17 de septiembre, de jueves a domingo a las 20 en el Teatro Nacional Cervantes (Libertad 815, CABA). M&aacute;s informaci&oacute;n, <a href="https://www.teatrocervantes.gob.ar/obra/salvajada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Sombras, por supuesto</strong></em><strong>. </strong>&ldquo;El cine de Fassbinder estuvo presente en todos nuestros procesos como grupo, a la hora de ponernos a ensayar, particularmente por su trabajo con las actrices y actores. En esta ocasi&oacute;n decidimos tomarlo directamente como punto de partida y entonces, al tenerlo en cuenta tambi&eacute;n a la hora de escribir, me interpel&oacute; m&aacute;s la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica de su obra, su componente anarquista: mirar el mundo con humor y amor, con una profunda fe en la posibilidad de transformarlo, desde el m&iacute;nimo rinc&oacute;n que a uno le toque&rdquo;, apunta <strong>Romina Paula</strong> en el programa de <em>Sombras, por supuesto</em>. Una obra que implica dos regresos: por un lado, el de la compa&ntilde;&iacute;a que ella encabez&oacute; como autora y que vuelve a reunirse despu&eacute;s de obras emblem&aacute;ticas<strong> </strong>para el teatro independiente argentino de la d&eacute;cada pasada como <em>Algo de ruido hace</em>, <em>El tiempo todo entero</em> y <em>Fauna</em>. <strong>Y tambi&eacute;n la vuelta a Fassbinder, a su universo, diez a&ntilde;os despu&eacute;s de aquellos ensayos</strong> del grupo que supo llamarse Los Primos y luego deriv&oacute; en la Compa&ntilde;&iacute;a El silencio.
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                    alt="La escritora Romina Paula volvió al teatro con una nueva obra."
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            <span class="title">
                La escritora Romina Paula volvió al teatro con una nueva obra.                            </span>
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        Con los cuatro int&eacute;rpretes todo el tiempo en escena, un tono emotivo siempre presente y con la posibilidad de verlos desde los cuatro lados porque el escenario est&aacute; en la mitad y el p&uacute;blico queda sentado alrededor, en <em>Sombras, por supuesto</em> su autora parte de la desaparici&oacute;n de un joven y de un interrogatorio policial a sus familiares. Pero esas escenas son excusas &ndash;sombras, por supuesto&ndash; para hacer crujir la base de un dispositivo que se va descomponiendo. <strong>Una proyecci&oacute;n que se desarticula, que tironea de los artificios, las palabras, las formas de decir.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con actuaciones notables, la obra est&aacute; protagonizada por <strong>Esteban Bigliardi</strong>, <strong>Pilar Gamboa</strong>, <strong>Esteban Lamothe </strong>y <strong>Susana</strong> <strong>Pamp&iacute;n</strong>. 
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                Pilar Gamboa, una de las protagonistas de &quot;Sombras, por supuesto&quot;.                            </span>
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        <strong>Cu&aacute;ndo y d&oacute;nde:</strong> Hay funciones previstas para agosto, septiembre, octubre y noviembre en distintos d&iacute;as y horarios en la sala principal de Arthaus Central (Bartolom&eacute; Mitre 434, CABA). M&aacute;s informaci&oacute;n, <a href="https://www.alternativateatral.com/obra84567-sombras-por-supuesto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Precoz</strong></em><strong>.</strong> &ldquo;Dirigir no me resulta f&aacute;cil, es muy dif&iacute;cil, es mucha responsabilidad, siempre me cuesta decidir. Y en general dirig&iacute; cosas que me proponen, no es que yo ando con materiales y digo: &lsquo;Che, tengo ganas de hacer esta obra, est&aacute; bueno este material&rsquo;. Nunca me pasa eso. Y siempre ando con mucha duda. <em>Precoz</em> en particular es un libro que me acercan <strong>Flor Monfort</strong> y <strong>Natalia Kleiman</strong>, es la primera obra de un camino que ellas quieren hacer produciendo con materiales que les interesan y que tienen de alguna manera una perspectiva de g&eacute;nero, una interpelaci&oacute;n desde ese lugar. Y me costaba agarrarlo porque me parec&iacute;a dif&iacute;cil. El libro me atra&iacute;a y lo rechazaba al mismo tiempo. Lo tuve que leer un par de veces para entender m&aacute;s. Tuve que hacer varias lecturas&rdquo;, dijo <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lorena-vega-reconstruccion-necesitamos-mundo-varones-repensandose-adentro_128_8351298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista con elDiarioAR</a> hace un tiempo la actriz, directora y dramaturga <strong>Lorena Vega</strong>.
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                    alt="Una escena de &quot;Precoz&quot;, con dirección de Lorena Vega."
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                Una escena de &quot;Precoz&quot;, con dirección de Lorena Vega.                            </span>
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        Basada en una novela de la escritora <strong>Ariana Harwicz</strong>, la obra tiene como protagonistas a una madre y un hijo adolescente que viven en varios m&aacute;rgenes: el geogr&aacute;fico (deambulan por una zona incierta y hostil), el legal (&iquest;qui&eacute;n se hace cargo de qui&eacute;n en esta historia?) y el afectivo. &ldquo;Bordeando los l&iacute;mites del amor insano y perfecto, la soledad m&aacute;s absoluta y el desprecio de la sociedad, juntos son dinamita: separados, no son nada&rdquo;, sintetizan desde la producci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego de una temporada que tuvo a Julieta D&iacute;az en el rol de la madre, la obra ahora est&aacute; protagonizada por la destacada actriz <strong>Valeria Lois</strong> en ese papel y en el rol del hijo se sigue luciendo <strong>Tom&aacute;s Wicz</strong>. La adaptaci&oacute;n fue realizada por <strong>Juan Ignacio Fern&aacute;ndez</strong>.
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            <span class="title">
                Lorena Vega dirige la obra &quot;Precoz&quot;, que se basa en un libro de Ariana Harwicz.                            </span>
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        <strong>Cu&aacute;ndo y d&oacute;nde:</strong> Jueves y viernes a las 20. En la sala Dumont 2020 (Santos Dumont 2020, CABA). M&aacute;s informaci&oacute;n, <a href="https://alternativateatral.com/obra75267-precoz" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>La madre del desierto</strong></em><strong>.</strong> Estrenada hace algunos a&ntilde;os en el Teatro Nacional Cervantes, la vuelta a escena de <em>La madre del desierto</em>, de <strong>Ignacio Bartolone</strong>, es, por su trabajo con la lengua y por la enorme entrega de sus protagonistas, una alegr&iacute;a. Con la historia m&iacute;tica de la Difunta Correa en el horizonte &ndash;un horizonte que se difumina, que se torsiona hasta volverse inasible&ndash; la acci&oacute;n transcurre en un paisaje ocre por el que deambulan La Deolinda (<strong>Alejandra Flechner</strong>) y El Bebo Pura Leche (<strong>Juan Isola</strong>). Son una madre y un beb&eacute; en una intemperie apabullante; son dos personas que, en esa soledad, dialogan; que tironean de las palabras y tambi&eacute;n de la incertidumbre que los rodea. Se vislumbra el desierto omnipresente y, con esa misma contundencia, tambi&eacute;n aparecen el pasado, los fantasmas, las p&eacute;rdidas.
    </p><p class="article-text">
        Con actuaciones extraordinarias de Flechner e Isola y un tono po&eacute;tico bell&iacute;simo (c&oacute;mico a veces, conmovedor siempre) Bartolone ofrece de esta manera una obra que, con la forma sinuosa de un periplo, superpone elementos que habilitan preguntas sobre la historia nacional, los cuerpos, la identidad, los l&iacute;mites del lenguaje y las posibilidades de lo representable.
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                    alt="Alejandra Flechner en una escena de &quot;La madre del desierto&quot;."
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            <span class="title">
                Alejandra Flechner en una escena de &quot;La madre del desierto&quot;.                            </span>
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        <strong>Cu&aacute;ndo y d&oacute;nde: </strong>Domingos a las 17, en El Galp&oacute;n de Guevara (Guevara 326, CABA). M&aacute;s informaci&oacute;n, <a href="https://www.alternativateatral.com/obra54011-la-madre-del-desierto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/viaje-difunta-correa-regresos-cuento-quiroga-cuatro-obras-teatro-notables_1_10435522.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Aug 2023 08:54:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El viaje de la Difunta Correa, dos regresos y un cuento de Quiroga en cuatro obras de teatro notables]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Romina Paula,Mauricio Kartun,Esteban Lamothe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lanzan dos concursos literarios destacados: premios, requisitos y cómo participar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lanzan-concursos-literarios-destacados-premios-requisitos-participar_1_10251097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/679ac697-5a6b-43bb-a7c4-689ca68a03a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lanzan dos concursos literarios destacados: premios, requisitos y cómo participar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una convocatoria busca estimular la escritura de personas de entre 20 y 40 años. La otra tiene como eje analizar los 40 años de democracia. Los detalles.
</p></div><p class="article-text">
        Por estos d&iacute;as se lanzaron <strong>dos destacadas convocatorias destinadas a personas con inter&eacute;s en la escritura</strong>. Por un lado, se anunci&oacute; una nueva edici&oacute;n del premio <em>Todos los tiempos el tiempo</em> y, por el otro, el Congreso nacional abri&oacute; el llamado para participar del concurso de ensayo hist&oacute;rico &ldquo;40 a&ntilde;os de democracia argentina: logros y desaf&iacute;os de nuestra historia reciente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La primera de las propuestas est&aacute; destinada a autores y autoras de 20 a 40 a&ntilde;os de todo el pa&iacute;s. <strong>Se trata de la cuarta edici&oacute;n del premio est&iacute;mulo a la escritura Todos los tiempos el tiempo</strong>, organizado por la Fundaci&oacute;n Bunge y Born, Fundaci&oacute;n Proa y el diario La Naci&oacute;n, y ofrece premios de <strong>hasta 600 mil pesos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las cinco categor&iacute;as para las que se puede enviar material son Narrativa, Narrativa breve, Gui&oacute;n, Dramaturgia y Narrativa Gr&aacute;fica. Quienes resulten ganadores de las primeras cuatro categor&iacute;as <strong>obtendr&aacute;n un est&iacute;mulo, para terminar la obra, de 600 mil pesos</strong>; mientras que los interesados en la categor&iacute;a Narrativa Gr&aacute;fica (novela gr&aacute;fica, historieta, ilustraci&oacute;n infantil, entre otros) contar&aacute;n con un incentivo a la publicaci&oacute;n de una obra in&eacute;dita terminada de 400 mil pesos.
    </p><p class="article-text">
        La convocatoria <strong>est&aacute; abierta hasta el 20 de julio inclusive</strong>, a trav&eacute;s del sitio web todoslostiempos.org (<a href="https://todoslostiempos.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se puede ver en este enlace</a>) donde se encuentran las bases y condiciones.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1659675876097765378?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En esta edici&oacute;n se anunci&oacute; que tambi&eacute;n habr&aacute; catorce menciones de honor para personas que acceder&aacute;n al programa de Cl&iacute;nicas grupales de escritura, coordinadas por la destacada autora <strong>Ariana Harwicz</strong> y el escritor y docente <strong>Daniel Link</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El jurado estar&aacute; compuesto por el escritor <strong>Alan Pauls</strong>; la escritora y editora <strong>Paula P&eacute;rez Alonso</strong>; la autora, actriz y directora de cine y teatro <strong>Romina Paula</strong>; y el periodista y profesor <strong>H&eacute;ctor Guyot</strong>.&nbsp;Los resultados de este concurso se dar&aacute;n a conocer en noviembre de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, <strong>hasta el 31 de agosto</strong> se puede participar del concurso de ensayo hist&oacute;rico &ldquo;40 a&ntilde;os de democracia argentina: logros y desaf&iacute;os de nuestra historia reciente&rdquo;, organizado por el Congreso de la Naci&oacute;n y <strong>con premios de hasta 360 mil pesos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las obras ser&aacute;n evaluadas por <strong>un jurado compuesto por los historiadores Mara Espasande, Alejandro Rabinovich, Julia Rosemberg y Javier Trimboli y el dramaturgo y director de teatro Mauricio Kartun</strong> y las seleccionadas ser&aacute;n premiadas y publicadas.
    </p><p class="article-text">
        La convocatoria se enmarca en las acciones que viene desarrollando el Congreso para conmemorar cuatro d&eacute;cadas ininterrumpidas de vida democr&aacute;tica en el pa&iacute;s y tiene como objetivo <strong>&ldquo;aportar a la difusi&oacute;n y concientizaci&oacute;n acerca de la democracia como forma de organizaci&oacute;n social y pol&iacute;tica, fortaleciendo los consensos democr&aacute;ticos como garant&iacute;a para dirimir los conflictos bajo la plena vigencia del Estado de Derecho&rdquo;</strong>, indicaron los organizadores.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1660708479026200584?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El concurso plantea como ejes de an&aacute;lisis: tr&aacute;mites parlamentarios vinculados a la recuperaci&oacute;n y consolidaci&oacute;n del sistema democr&aacute;tico desde 1983 hasta la actualidad; <strong>las leyes de la democracia y sus debates hist&oacute;ricos</strong>; la lucha por una Argentina plural e inclusiva: la ampliaci&oacute;n de derechos desde 1983 hasta la actualidad; y la Memoria y los Derechos Humanos en la construcci&oacute;n y el fortalecimiento de la democracia argentina vistos desde la acci&oacute;n del Parlamento.
    </p><p class="article-text">
        Las obras deber&aacute;n presentarse con seud&oacute;nimo y enviarse a trav&eacute;s de un formulario online y aquellas que resulten premiadas se publicar&aacute;n y pasar&aacute;n a formar parte de la Biblioteca del Congreso.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s las y los ganadores recibir&aacute;n <strong>como primer premio 360 mil pesos, el segundo lugar, 270 mil y el tercero 180 mil</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa est&aacute; impulsada conjuntamente por la Direcci&oacute;n General de Cultura del Senado y la Direcci&oacute;n General de Cultura y Museo de la C&aacute;mara de Diputados, se lleva adelante desde el a&ntilde;o 2016 y ya cuenta con varios libros editados. Las bases y condiciones de la convocatoria se pueden ver en <a href="https://www.hcdn.gob.ar/secparl/dcultura/concursos/concurso-ensayo/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este enlace</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lanzan-concursos-literarios-destacados-premios-requisitos-participar_1_10251097.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 May 2023 01:16:09 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El surtidor de Mauricio Kartun, heridas de guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/surtidor-mauricio-kartun-heridas-guerra_129_10195948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2c16163-5404-45dd-a15e-a5e9f8708941_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El surtidor de Mauricio Kartun, heridas de guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">La contradicción de Almodóvar, vivir en un bolero</p></div><p class="article-text">
        Llevo varios d&iacute;as pinchada. Tironeada por ese loop: un mont&oacute;n de escenas se van apelmazando en el cuerpo y no tienen l&iacute;mites muy definidos. <strong>Esa boca de lobo &iacute;ntima donde nada alcanza: ni el tiempo, ni la plata, ni el amor, ni los esfuerzos, ni las palabras.</strong> Esa corriente que arrasa y hace esfumar las paredes entre el cansancio acumulado, las urgencias, las preocupaciones terrenales, los desvelos, una cuota de angustia, otra de tedio. Esa fuerza que estruja, que no es n&iacute;tida y que, al mismo tiempo, pesa. Y pesa una tonelada. En la espalda, en la cabeza, en la mirada del chico que tengo sentado al lado en el colectivo. Ah&iacute; estoy, en el colectivo, en esa soledad compartida y a cuestas, puro desamparo rodante. Sin im&aacute;genes claras para este espacio y con una neblina generalizada que atraviesa otros terrenos vitales.
    </p><p class="article-text">
        En d&iacute;as as&iacute; vuelvo a <a href="https://www.infobae.com/cultura/2017/09/22/mauricio-kartun-el-teatro-sigue-teniendo-la-energia-de-la-orgia-original-hay-que-hacerlo-entre-varios/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algo que dijo </a><a href="https://www.infobae.com/cultura/2017/09/22/mauricio-kartun-el-teatro-sigue-teniendo-la-energia-de-la-orgia-original-hay-que-hacerlo-entre-varios/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Mauricio Kartun</strong></a><a href="https://www.infobae.com/cultura/2017/09/22/mauricio-kartun-el-teatro-sigue-teniendo-la-energia-de-la-orgia-original-hay-que-hacerlo-entre-varios/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en una entrevista que le hice en 2017</a> (pude entrevistarlo <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/mauricio-kartun-pandemia-deserotizo-relacion-textos-teatrales_1_8740314.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una vez m&aacute;s por ac&aacute;</a> y, cada tanto, tengo la alegr&iacute;a de cruzarlo por el barrio en el que vivimos). <strong>Ese d&iacute;a estaba rodeado de sus plantas, de sus fotos, de esos rejuntes que suele hacer cuando camina</strong> (creo que me mostr&oacute; una maderita a la que &eacute;l le hab&iacute;a visto la forma de un personaje que despu&eacute;s pasar&iacute;a a formar parte de una de sus obras). Le pregunt&eacute; por qu&eacute; siempre destaca los concursos literarios como una energ&iacute;a que motoriza la escritura.<em> &ldquo;Es que todos somos resultado del deseo. Todos los seres humanos somos resultado del deseo del otro. El otro es el que de alguna manera establece una demanda. El otro, como interlocutor, es el que pide, el que demanda, el que crea una v&iacute;a para que hagas y tambi&eacute;n el que te propone una forma. Yo creo mucho en la energ&iacute;a de la interlocuci&oacute;n. &iquest;Para qui&eacute;n? &iquest;C&oacute;mo? &iquest;Cu&aacute;ndo? &iquest;D&oacute;nde? (...) Uno con el tiempo descubre que es una energ&iacute;a salvadora. Que cada vez que uno est&aacute; bajoneado, decepcionado, con poca energ&iacute;a para crear, el surtidor al que debe ir a cargar combustible es el deseo del otro. Nunca dentro de uno. Dentro de uno las cosas siempre est&aacute;n un poco mezcladas (...) Todas esas posibilidades del otro demandando son una generaci&oacute;n, en principio, de un canal de energ&iacute;a y despu&eacute;s tambi&eacute;n de una forma</em>&rdquo;, respondi&oacute;.
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                    alt="El dramaturgo argentino Mauricio Kartun, con su nueva novela."
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                El dramaturgo argentino Mauricio Kartun, con su nueva novela.                            </span>
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        Vi que esta semana Kartun presentaba en la Feria del Libro su novela<em> Salo solo. El patrullero del amor</em> (Alfaguara, 2023) y un poco tomada por cierto pensamiento m&aacute;gico <strong>(&ldquo;el pensamiento es m&aacute;gico&rdquo;, carraspe&oacute; un amigo por estas horas)</strong> voy a escucharlo como quien entra a un templo con desesperaci&oacute;n, a cortarse el pelo triste o a una curandera. Con esa urgencia, con esas ganas de que todo pase r&aacute;pido y cambie despu&eacute;s de un <em>abracadabra</em>.
    </p><p class="article-text">
        Durante la presentaci&oacute;n Kartun cuenta que el libro naci&oacute; durante los d&iacute;as m&aacute;s duros del confinamiento por la pandemia. <strong>Pas&oacute; m&aacute;s de un a&ntilde;o aislado con su esposa en una casa que tienen cerca del mar</strong>. &ldquo;<em>&iquest;C&oacute;mo voy a escribir teatro si no s&eacute; cu&aacute;ndo voy a volver a ensayar?&rdquo;</em>, se preguntaba. &ldquo;<em>&iquest;Qu&eacute; hacemos con la escritura? &iexcl;Qu&eacute; hacemos con el deseo! Porque de alguna manera uno siempre escribe on demand. Porque hay una expectativa del otro lado, porque vas a publicar, porque viene un concurso o porque vas a estrenar. Si no, la verdad, esto de escribir durante un largo tiempo algo a lo que uno no le conoce el destino es muy dif&iacute;cil</em>&rdquo;, dice ante un p&uacute;blico que lo escucha con mucha atenci&oacute;n.
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                    alt="Después de numerosas publicaciones y de una trayectoria notable en el teatro argentino, Kartun publicó su primera novela."
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            <span class="title">
                Después de numerosas publicaciones y de una trayectoria notable en el teatro argentino, Kartun publicó su primera novela.                            </span>
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        Entonces relata que sal&iacute;a a caminar y que en sus recorridos pasaba por la casa de un amigo que hab&iacute;a muerto hac&iacute;a poco, una de las personas m&aacute;s graciosas que conoci&oacute;. <strong>Recuerda una conversaci&oacute;n que hab&iacute;a tenido cuando ese amigo se hab&iacute;a divorciado y la soledad le pesaba</strong>: un d&iacute;a le coment&oacute; que hab&iacute;a empezado un curso de filosof&iacute;a. A Kartun le hizo un poco de ruido el inter&eacute;s repentino de su amigo por Spinoza hasta que apareci&oacute; la revelaci&oacute;n: &iexcl;un curso siempre es un lugar en el que se puede conocer gente!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; Kartun pesc&oacute; <strong>algo as&iacute; como un perfume</strong>: &ldquo;<em>En ese gran impulso hay una fuerza. Los que escribimos teatro sabemos que necesitamos un conflicto, una energ&iacute;a que mueva todo. &iquest;Hay una fuerza m&aacute;s grande en el mundo que salir a buscar amor y sexo? &iexcl;No hay! &iquest;Hay alg&uacute;n impulso que haya creado m&aacute;s cosas que la b&uacute;squeda del afecto?&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Como si fueran piedras para hacer fuego, esa imagen y ese amigo surtidor hicieron chispa contra una forma, que fue la de peque&ntilde;os relatos que Kartun fue subiendo a Facebook y que provocaron carcajadas en cientos de lectores en esa red social durante aquellos d&iacute;as de incertidumbre global. El protagonista: Salom&oacute;n Goldfarb, el viudo desvelado que por consejo de su psiquiatra sali&oacute; a patrullar. <strong>Sus aventuras y desventuras amorosas &ndash;todas divertid&iacute;simas, todas llenas de im&aacute;genes incandescentes&ndash; se podr&iacute;an multiplicar al infinito.</strong> Por ahora integran este libro que Kartun presenta con todo su don, con toda su gracia. &ldquo;Creo mucho en la belleza del que r&iacute;e&rdquo;, dice m&aacute;s adelante.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s se refiere al humor, ese lugar al que siempre vuelve: &ldquo;Para m&iacute; es vital, no terap&eacute;utico&rdquo;. Hacia el final, directamente nos hace entrar en estado de hipnosis, entre risotadas y aplausos. <strong>En alg&uacute;n momento lee una aventura de Salo, en otro retoma la </strong><em><strong>archicitada</strong></em><strong> frase de Sartre y la remienda con una sonrisa</strong>: &ldquo;El infierno son los otros, s&iacute;, pero tambi&eacute;n el para&iacute;so&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Empieza <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de Mil Lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Victoriosa</strong></em><strong>, de Yishai Sarid. </strong>Abigail es brillante, directa y brutal. Hija de un psicoanalista y de una ama de casa que pretend&iacute;a para ella &ldquo;una vida normal&rdquo;, termin&oacute; cursando sus estudios en una escuela a la que llama &ldquo;de superdotados&rdquo; y luego se form&oacute; en Psicolog&iacute;a. Pero lejos del anhelo familiar, ella entr&oacute; por una puerta distinta a la disciplina paterna y tuvo una carrera destacada en el ej&eacute;rcito israel&iacute; como psic&oacute;loga militar. &iquest;Su especialidad, su campo de investigaci&oacute;n, su pr&aacute;ctica? Preparar a las personas enviadas a las batallas para enfrentarse con la muerte. Como ejecutores, como testigos, como posibles v&iacute;ctimas.
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                    alt="La novela &quot;Victoriosa&quot;, de Yishai Sarid, acaba de salir en español por la editorial Sigilo."
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                La novela &quot;Victoriosa&quot;, de Yishai Sarid, acaba de salir en español por la editorial Sigilo.                            </span>
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        En ese terreno, entre la frialdad, la estrategia, la deshumanizaci&oacute;n, el deber, las tensiones, las atrocidades y los estragos que deja cualquier guerra, se mete la novela <em>Victoriosa </em>(Sigilo, 2023), del escritor israel&iacute; <strong>Yishai Sarid</strong> para ofrecer una historia contundente y sobria. Un libro que deja traslucir contradicciones m&aacute;s que certezas. Es que, llegando a los 50 a&ntilde;os Abigail se convirti&oacute; en una especie de asesora sobre estos asuntos, <strong>mientras que en su propio consultorio se multiplican los pacientes que fueron enviados a combatir en otros tiempos</strong> &ndash;probablemente arengados por ella misma o sus colegas&ndash; y le exponen todo tipo de traumas y heridas. As&iacute;, todas las convicciones de la protagonista, que circula en un mundo de varones con desparpajo y solvencia, empiezan a tambalear y crujen todav&iacute;a m&aacute;s cuando es su propio hijo adolescente el que es reclutado para combatir mientras se cocina una nueva contienda b&eacute;lica. 
    </p><p class="article-text">
        El escritor Yishai Sarid naci&oacute; en Tel Aviv, en 1965. Antes de su carrera literaria lleg&oacute; a ser oficial del ej&eacute;rcito y tiene experiencia en inteligencia militar.<strong> Su novela </strong><em><strong>El poeta de Gaza</strong></em><strong> fue traducida a ocho idiomas y gan&oacute; el gran premio de Novela Negra Extranjera en Francia (2011).</strong> <em>Victoriosa</em>, recientemente traducida al espa&ntilde;ol por Ana Bejarano para Sigilo, es su sexta novela.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Yishai Sarid nació en Tel Aviv en 1965. Es abogado y escritor. &quot;Victoriosa&quot; es su sexta novela.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>Victoriosa</strong></em><strong>, de Yishai Sarid con traducci&oacute;n de Ana Bejarano, sali&oacute; por la editorial Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Olivia Colman por dos. </strong>La actriz brit&aacute;nica es una favorita absoluta de este espacio. De hecho, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/siete-series-peliculas-ver-olivia-colman-streaming-mujer-irritante-hija-oscura-reina-apuros_1_8656795.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hace un tiempo hice este compilado con algunas series y pel&iacute;culas que la tienen como protagonista y se pueden ver por streaming</a>. <strong>En los &uacute;ltimos d&iacute;as se sumaron dos.</strong> Por un lado, lleg&oacute; al cat&aacute;logo de Netflix la pel&iacute;cula <em>El padre</em>, que tuvo un estreno en cines un poco acotado en 2021, y por la que Anthony Hopkins se llev&oacute; el Oscar a mejor actor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El largometraje sigue los d&iacute;as de Anne (interpretada de una manera muy sutil por la propia Colman), la hija de Anthony (Hopkins), quien <strong>busca reclutar a una persona para cuidar a su padre</strong>, un hombre grande que empieza a mostrar signos de p&eacute;rdida de memoria.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El relato, que juega con los desvar&iacute;os del protagonista, har&aacute; que los espectadores, a veces un poco perdidos como &eacute;l, se vayan metiendo en su cabeza. <strong>Una pel&iacute;cula que, pese a algunos desajustes en la narraci&oacute;n, cuenta con grandes actuaciones y una historia tan desgarradora como universal. </strong>En la cr&iacute;tica de algunos medios internacionales el largometraje tuvo rese&ntilde;as desparejas: algunos denostaron la teatralidad en la puesta, otros rescataron justamente esa decisi&oacute;n de su director franc&eacute;s <strong>Florian Zeller</strong>. Por las dudas, un recordatorio: <em>El padre</em> est&aacute; basada en la obra de teatro<em> Le Pere</em>, del mismo director.
    </p><p class="article-text">
        Por estos d&iacute;as tambi&eacute;n se sum&oacute; a la plataforma Star+ la pel&iacute;cula<em> Imperio de luz</em>, que tambi&eacute;n tiene a Colman como protagonista y a Sam Mendes como director. <strong>En este caso se trata de una historia de amor que transcurre alrededor de un cine antiguo en la costa sur de Inglaterra</strong>, en la d&eacute;cada de 1980.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La pel&iacute;cula</strong><em><strong> El padre </strong></em><strong>est&aacute; disponible en Netflix. El largometraje </strong><em><strong>Imperio de luz</strong></em><strong> se puede ver por Star+.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Viedma, la capital que no fue</strong></em><strong>, de Jorge Leandro Col&aacute;s. </strong>&ldquo;Esta no es una voluntad presidencial. Esta es, gracias a Dios, la decisi&oacute;n de un pueblo que por fin se ha convencido de la necesidad de cambiar su rumbo&rdquo;. <strong>Ra&uacute;l Alfons&iacute;n habla en la Patagonia desde un balc&oacute;n.</strong> Lo hace frente a un grupo de ciudadanos que, entre la sorpresa, la ilusi&oacute;n y algunas resistencias, se prepara para un movimiento radical que cambiar&aacute; sus vidas. Luego de que se aprobara en el Congreso de la Naci&oacute;n la llamada Ley de Traslado de la Capital, los poderes del Estado iban a dejar de estar en Buenos Aires para instalarse en un nuevo y ampuloso distrito federal que se construir&iacute;a en las localidades de Viedma, Carmen de Patagones y Guardia Mitre, entre lo m&aacute;s austral de la provincia de Buenos Aires y el norte de R&iacute;o Negro.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Con ese discurso de 1986, con otros grandes rescates de archivo, con testimonios de vecinos y autoridades, con las voces de periodistas locales que tuvieron la primicia y con los arquitectos convocados para trazar el plan, el cineasta argentino <strong>Jorge Leandro Col&aacute;s</strong> arm&oacute; el notable documental <em>Viedma, la capital que no fue</em> que, despu&eacute;s de su estreno en el BAFICI, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/documental-reconstruye-extravagante-plan-alfonsin-mudar-capital-argentina-patagonia_1_10180201.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleg&oacute; por estos d&iacute;as a salas de cine en todo el pa&iacute;s</a>.
    </p><p class="article-text">
        A partir de una narraci&oacute;n detallada y muy sobria en los recuerdos de quienes vivieron de cerca aquellos d&iacute;as, <strong>el largometraje se detiene en la sorpresa inicial de los habitantes de Viedma, en las cuestiones t&eacute;cnicas que implicaban entonces una empresa tan ambiciosa y un poco extravagante y, finalmente, en todo lo que lleg&oacute; a planificarse y qued&oacute; trunco</strong>. Si tienen ganas de leer un poco m&aacute;s, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/documental-reconstruye-extravagante-plan-alfonsin-mudar-capital-argentina-patagonia_1_10180201.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta nota arm&eacute; algo un poco m&aacute;s extenso sobre la pel&iacute;cula</a>, que vale la pena ver en pantalla grande si tienen la posibilidad de cruzarse con alguna funci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Raúl Alfonsín en una toma del documental &quot;Viedma, la capital que no fue&quot;.                            </span>
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        <em><strong>Viedma, la capital que no fue</strong></em><strong>, de Jorge L. Col&aacute;s, lleg&oacute; a varios cines de todo el pa&iacute;s. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/documental-reconstruye-extravagante-plan-alfonsin-mudar-capital-argentina-patagonia_1_10180201.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>M&aacute;s informaci&oacute;n, por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> Imposible no recordar a <strong>Rita Lee</strong> aqu&iacute; esta semana. <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-75-anos-rita-lee-reina-rock-vanguardia-brasilena_1_10188979.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una reina de verdad y una pionera</a>. Eleg&iacute; algunas canciones de Os Mutantes, otras de ella en solitario y otras en participaci&oacute;n con otros m&uacute;sicos de Brasil, que <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=6733dfebf30d4e95" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se suman ya mismo a nuestra banda sonora compartida</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Estuve escuchando bastante el disco <em>Secret Life</em>, que acaban de lanzar el productor brit&aacute;nico Fred Again y el legendario <strong>Brian Eno</strong> (de pie, se&ntilde;oras, se&ntilde;ores, &iexcl;de pie!). No me decido: por momentos los sonidos que proponen me envuelven y esa m&uacute;sica entre la electr&oacute;nica y el <em>ambient</em> me lleva, por momentos de tan et&eacute;reo lo que escucho me expulsa. <strong>As&iacute; que elijan ustedes.</strong> Sum&eacute; los temas que m&aacute;s me gustaron a nuestra lista y tambi&eacute;n les dejo el disco completo ac&aacute; abajo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track.</strong> Me animo a decirlo as&iacute;, rimbombante.<em> </em><em><strong>La chica del sur</strong></em><strong>, de Jos&eacute; Luis Garc&iacute;a, es uno de los mejores documentales argentinos de la historia (abajo les dejo el tr&aacute;iler, si no me creen).</strong> Pero hay un problema: salvo cuando lo pasan cada tanto en cable por I-sat o en alg&uacute;n lugar <em>non sancto</em>, es medio dif&iacute;cil de ver. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        El domingo 14 de mayo, <strong>Juan Pablo Mansilla</strong>, autor del newsletter <em>L&iacute;nea Documental</em> (quiero creer que ya est&aacute;n suscriptos, pero si todav&iacute;a no lo hicieron, <a href="https://lineadocumental.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es por ac&aacute;</a>) y uno de los mayores expertos en el rubro &ndash;y no digo m&aacute;s de Juan por pudor y porque, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/dias-amor-duelo-fuga-chino-darin_129_8986118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo aprendimos del </a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/dias-amor-duelo-fuga-chino-darin_129_8986118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Chino Dar&iacute;n</strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/dias-amor-duelo-fuga-chino-darin_129_8986118.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> cuando una quiere referirse a su pareja</a>: <strong>si lo defino, lo limito</strong>&ndash; lo va a proyectar en el bar <em>Yunta</em> de Almagro. Si est&aacute;n en Buenos Aires, es una linda oportunidad porque, adem&aacute;s, al finalizar la pel&iacute;cula habr&aacute; entrevista con el director. <a href="https://www.instagram.com/p/CrUmyVNtrkk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s detalles, por ac&aacute;.</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bonus track II.</strong> Se va terminando la Feria del Libro de Buenos Aires 2023, como ya dijimos, <em>ese te amo, te odio dame m&aacute;s</em> anual de quienes trabajan en la industria editorial y sus barrios aleda&ntilde;os. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-2023-expectativas-moderadas-sorpresas-ventas-despues-ano-record_1_10189723.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; algunos editores me comentaron sus impresiones de esta  edici&oacute;n, por si quieren pispear.</a> Tambi&eacute;n les dejo un recordatorio por si van a La Rural y tienen ganas de buscar los libros que comentamos Mil Lianas: <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/libros" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los encuentran en este link</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/surtidor-mauricio-kartun-heridas-guerra_129_10195948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 May 2023 09:16:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El surtidor de Mauricio Kartun, heridas de guerra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Películas,Mauricio Kartun,Olivia Colman,Netflix]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El tiempo es movimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tiempo-movimiento_129_9766072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6334f0f3-b2c4-4fc8-af41-683a4d61dda3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El tiempo es movimiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Joan Manuel Serrat y Mauricio Kartún tienen casi la misma edad y en el escenario conmueven por igual. ¿Por qué? ¿Qué lo hace conmovedor? ¿Lo conmovedor es el cuerpo? ¿Lo conmovedor es el tiempo? ¿O la persistencia? se pregunta Romina Paula en esta columna. </p></div><p class="article-text">
        El s&aacute;bado fui a ver a <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/serrat-argentina-historia-despedida-emocional-politica_1_9746409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joan Manuel Serrat a uno de sus conciertos despedida</a>. No escuch&eacute; a Serrat de ni&ntilde;a, no espec&iacute;ficamente, pero sus canciones siempre estuvieron en el aire de alg&uacute;n modo. A los 21 a&ntilde;os conoc&iacute; a algo as&iacute; como un sobrino o ahijado de Serrat, el hijo del guitarrista, con quien somos amigos desde entonces, as&iacute; que el s&aacute;bado fui con Jofre que vino por unos d&iacute;as a ver a Serrat en uno de sus conciertos despedida.
    </p><p class="article-text">
        Mientras esperamos en una suerte de pre camarines antes de que empiece el show, conversamos con la mujer de Serrat y otra mujer catalana que, me entero despu&eacute;s, enviud&oacute; hace poco. Ellas son muy amables, comparten sus an&eacute;cdotas de llegar un d&iacute;a antes o un d&iacute;a despu&eacute;s a aeropuertos, pasan al catal&aacute;n, que me fascina, se dan cuenta, vuelven al espa&ntilde;ol, para incluirme, y de alg&uacute;n modo acabo viendo un video en el celular de la viuda de su hija tir&aacute;ndose a la pileta en una mansi&oacute;n de alg&uacute;n pa&iacute;s de Oriente, una intimidad de ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Serrat, a sus 78 a&ntilde;os, act&uacute;a a lo largo de 2 horas 45. El sitio est&aacute; colmado, la gente, extasiada. La mayor&iacute;a de la gente es bastante mayor. Los &lsquo;j&oacute;venes&rsquo; somos los de mi generaci&oacute;n, que crecimos -crecieron- escuchando a Serrat en sus casas. La gente est&aacute; realmente muy emocionada y aguanta todas esas horas y pide bis y bis. El show est&aacute; articulado con bastantes mon&oacute;logos de Serrat entre canci&oacute;n y canci&oacute;n, los mon&oacute;logos est&aacute;n bien escritos, con buenos chistes que la gente celebra, vinculados a la escritura de sus canciones y a an&eacute;cdotas de su vida y su familia. Tiene eso del show antol&oacute;gico, de mirar hacia atr&aacute;s, habla de su madre, de su padre, de su abuelo asesinado por el franquismo, con foto de ese abuelo. En el escenario lo acompa&ntilde;an dos m&uacute;sicos de la primera &eacute;poca, de la &eacute;poca del pap&aacute; de Jofre, que cuando se levantan de detr&aacute;s de sus instrumentos para saludar, lo hacen caminando con bastante dificultad. Serrat mismo est&aacute; regio, qui&eacute;n pudiera hacer dos horas cuarenta y cinco de show a cualquier edad, y su voz sale tan incre&iacute;blemente n&iacute;tida de entre esos labios que no se abren tanto para cantar. Otro fen&oacute;meno ya no tan evidente en espect&aacute;culos musicales es que los m&uacute;sicos est&eacute;n efectivamente en el escenario ejecutando sus instrumentos. Muchos artistas en shows gigantes prescinden de la m&uacute;sica en vivo y es una percepci&oacute;n muy distinta la del show musical, cuando el m&uacute;sico no est&aacute;. Recuerdo una escena de <em>Mulholland Drive</em> de David Lynch, en la que las protagonistas, ambas de peinadito rubio reluciente, se sientan del brazo en las butacas p&uacute;rpura del Club Silencio en cuyo escenario hay un presentador que repite <em>&ldquo;No hay banda, no hay orquesta&rdquo;</em>, aunque la m&uacute;sica se oiga, &eacute;l insiste en hacernos saber, que todo est&aacute; grabado. Algo de esa sensaci&oacute;n de siniestro reaparece para mi cuando voy a ver un recital y oigo la m&uacute;sica a&uacute;n cuando no haya banda, no haya orquesta, y los sonidos provengan grabados de un ordenador.
    </p><p class="article-text">
        Pero como Serrat es de la &eacute;poca en que la m&uacute;sica mayormente era interpretada por m&uacute;sicos en instrumentos, de madera o de metal, se despide de los escenarios con m&uacute;sicos y m&uacute;sica real y realista, presentes en el presente, con unidad de tiempo y lugar.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente asisto a una lectura de <em>La Tempestad </em>de Shakespeare entera en el precioso jard&iacute;n del museo Fern&aacute;ndez Blanco. Para quien no conozca la trama, un padre (Pr&oacute;spero) y su hija (Miranda) est&aacute;n varados durante 12 a&ntilde;os en una isla desierta. En el presente de la acci&oacute;n Pr&oacute;spero, que es mago, alquimista, creador, artista, hace naufragar a su hermano usurpador junto a una consorte de nobles y marineros y, por medio de artilugios m&aacute;gicos, consigue casar a su hija, recuperar su ducado y escarmentar a los usurpadores. En t&eacute;rminos te&oacute;ricos es una obra importante por su metateatralidad: si bien Shakespeare casi siempre expone que est&aacute; en el teatro en sus obras, en esta es m&aacute;s expl&iacute;cito. Pr&oacute;spero es el demiurgo, el artista, el creador, desterrado y solo, en su poder de enga&ntilde;ar, que en el ep&iacute;logo reconoce que&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Si es que me quieren redimir</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>por favor no dejen de aplaudir.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Impulsen mis velas con su aliento</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>para que no fracase mi proyecto,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que era agradar.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Expone que est&aacute; siendo visto, expone que s&oacute;lo quer&iacute;a cari&ntilde;o, y aplausos, como un ni&ntilde;ito.
    </p><p class="article-text">
        En la lectura de autores que hicimos el otro d&iacute;a, el personaje de Pr&oacute;spero fue le&iacute;do por<strong> Mauricio Kart&uacute;n</strong>, maestro de la mayor parte de los que no dedicamos al teatro y al cine en Buenos Aires y el resto del pa&iacute;s. Kart&uacute;n tiene casi la misma edad que Serrat y al igual que &eacute;l, sigue proyectando su voz con absoluta claridad. El Pr&oacute;spero de Kart&uacute;n en el jard&iacute;n es conmovedor para todxs les que estamos ah&iacute;: Kart&uacute;n es Pr&oacute;spero para la mayor&iacute;a de nostrxs, maestro de maestros. Lleva m&aacute;s de 30 a&ntilde;os ense&ntilde;ando dramaturgia en este pa&iacute;s y en otros, mientras escribe y dirige sus obras tambi&eacute;n, Kart&uacute;n es &eacute;tico y vital. Serrat es &eacute;tico y vital.
    </p><p class="article-text">
        El paso del tiempo en los cuerpos es conmovedor. &iquest;El paso del tiempo en un cuerpo es conmovedor? &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Qu&eacute; lo hace conmovedor? &iquest;Lo conmovedor es el cuerpo? &iquest;Lo conmovedor es el tiempo? &iquest;O la persistencia? &iquest;Lo conmovedor en ellos no es la edad que tienen, sino todo lo que han hecho en esos a&ntilde;os, y que lo sigan haciendo?
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os que me conmueve tambi&eacute;n, el misterio de la voz: la imagen, en mi opini&oacute;n, se deja registrar mejor que la voz. La voz, aunque grabada, nunca se parece a la voz de alguien, de cerca. La voz, &iquest;envejece tambi&eacute;n? La voz de Kart&uacute;n tiene vigor, la de Serrat tiene vigor, la de mi madre, vaya que s&iacute;, tiene vigor. Para m&iacute;, cada vez, alguien en el escenario, sobre todo en el teatro, es m&aacute;s que nada su voz, m&aacute;s que nada en el teatro.
    </p><p class="article-text">
        Wikipedia, cuando pregunto &ldquo;<em>&iquest;Qu&eacute; es envejecer?</em>&rdquo; dice que &ldquo;<em>El </em><em><strong>envejecimiento</strong></em><em> o </em><em><strong>senescencia</strong></em><em> es el conjunto de modificaciones morfol&oacute;gicas y fisiol&oacute;gicas que aparecen como consecuencia de la acci&oacute;n del tiempo sobre los seres vivos.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Arist&oacute;teles, cuando habla de las unidades teatrales (unidad de acci&oacute;n, tiempo y lugar), constata que el tiempo no es un movimiento, pero que no hay tiempo sin movimiento, pues ambos se perciben juntos: si algo se ha movido es que alg&uacute;n tiempo ha pasado, si algo ha pasado es que alg&uacute;n movimiento se ha producido.
    </p><p class="article-text">
        Si alg&uacute;n tiempo ha pasado es que alg&uacute;n movimiento se ha producido.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ser&aacute; esa acumulaci&oacute;n de movimientos lo que conmueve en un cuerpo que lleva tiempo en el mundo?
    </p><p class="article-text">
        <em>RP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Romina Paula]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tiempo-movimiento_129_9766072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Dec 2022 03:12:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El tiempo es movimiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Manuel Serrat,Mauricio Kartun]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La película del verano, una catástrofe de cortinas bajas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/pelicula-verano-catastrofe-cortinas-bajas_129_8758315.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b960f70-6818-4109-b8ec-9d3b397925e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La película del verano, una catástrofe de cortinas bajas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Las nubes de Joni Mitchell, la decepción y un mosquito</p></div><p class="article-text">
        <em>Voy a girar tan r&aacute;pido hasta desaparecer </em>(<em><strong>Perfume</strong></em><strong> - Mar&iacute;a Gabriela Epumer).</strong>
    </p><p class="article-text">
        El l&eacute;xico del mundo de los que trabajan en televisi&oacute;n es fascinante: se refieren a cosas como <em>el vivo </em>o, mejor, dicen que van a <em>hacer un vivo</em> <strong>(a veces, incluso, aparece una versi&oacute;n todav&iacute;a m&aacute;s artificial del artificio: </strong><em><strong>el falso vivo</strong></em><strong>)</strong>; hablan de estar <em>en el aire</em>, de <em>pa&ntilde;os de im&aacute;genes</em>, de <em>sinfines</em>. De ese microclima lleno de paredes de <em>durlock</em>, de maquillaje, de objetos que no son lo que parecen, de catering que se va desintegrando en rincones y de <em>decorados</em> (otra palabra para anotar), <strong>hoy me quedo con un verbo que me encanta por c&oacute;mico, por sonoro</strong>: <em>ponchar</em>. Las palabras y los enredos: mientras que en los estudios de televisi&oacute;n de Argentina <em>ponchar</em> es hacer foco sobre algo o alguien, sacarlo de su invisibilidad para mostrarlo en plano, parece que en algunos lugares de Centroam&eacute;rica ese verbo se usa como sin&oacute;nimo de desinflar o de pinchar.
    </p><p class="article-text">
        Hace muchos a&ntilde;os, en un trabajo un poco deforme que tuve me cruzaba todos los d&iacute;as con un director de televisi&oacute;n. Uno de esos que se ponen al frente de <em>vivos</em> muchas horas por d&iacute;a, que deambulan c&oacute;modos en ese v&eacute;rtigo de estar <em>al aire</em> desde el lugar oscuro y lleno de pantallas que llaman<em> el control</em>, que dan la orden de <em>ponchar</em> a tal o a cual mientras mueven sus manos sobre botones y palancas. <strong>Un tipo tan fascinante como las expresiones que circulan en ese universo: bajito, de ojos saltones, de un humor chabacan&iacute;simo y a la vez desopilante</strong> (los mejores apodos, las chanzas m&aacute;s divertidas, las crueldades m&aacute;s flagrantes y los mayores gestos de complicidad los escuch&eacute; y vi en ese lugar, en ese <em>control</em> que es siempre una trastienda, <strong>lo que no es aire, lo que queda afuera</strong>, lo que pasa <em>del otro lado de</em>).
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                    alt="Paloma Efron, más conocida como Blackie, fue una pionera de los medios argentinos."
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                Paloma Efron, más conocida como Blackie, fue una pionera de los medios argentinos.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        De esos d&iacute;as de desenfreno me qued&eacute; con varias im&aacute;genes, que en alg&uacute;n momento se convertir&aacute;n en otra cosa. Y tambi&eacute;n con una frase que este director sol&iacute;a gritar con furia, acompa&ntilde;ada de una buena cantidad de insultos, cuando alg&uacute;n t&eacute;cnico comet&iacute;a un error y pretend&iacute;a justificarse: <strong>&ldquo;&iexcl;Las excusas no se televisan!&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Siempre tuve claro que la frase no era una ocurrencia de este tipo y cuando quise buscarla descubr&iacute; que su germen es confuso. En una b&uacute;squeda r&aacute;pida por Google vi que en algunos lugares se la atribuyen a <strong>Paloma </strong><em><strong>Blackie</strong></em><strong> Efron</strong>, la pionera de los medios argentinos. Entonces le pregunt&eacute; a la colega <strong>Hinde Pomeraniec</strong>, amiga de esta casa y bi&oacute;grafa de este personaje incre&iacute;ble<em> </em>con su libro <em>Blackie: la dama que hac&iacute;a hablar al pa&iacute;s </em>(2010). Quer&iacute;a saber si ella fue, efectivamente, la autora de la frase o si, a fuerza de repetici&oacute;n, aquello se instal&oacute; como un mito. Con la rigurosidad que la caracteriza, Hinde me cont&oacute; que entre las numerosas fuentes que consult&oacute; para su trabajo nunca dio con esa cita puntual, pero que le sonaba, sin embargo, como una sentencia muy propia de <em>Blackie</em>. <strong>(Aviso: no resolvimos el misterio, pero me enter&eacute; de una buena noticia: el libro sobre </strong><em><strong>Blackie</strong></em><strong> tendr&aacute; una reedici&oacute;n este a&ntilde;o, as&iacute; que de &eacute;l, de la autora y de su protagonista vamos a hablar pronto)</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras y los enredos, otra vez: todo esto para decir que las excusas no se televisan, pero insisten. Todo esto para volver sobre las palabras. Y tambi&eacute;n sobre las excusas. <strong>Mi excusa de estas horas: una contractura me atraviesa como un rayo y, mientras trabajo, todo lo que alguna vez me pareci&oacute; n&iacute;tido ahora qued&oacute; te&ntilde;ido por esta sensaci&oacute;n opaca</strong>. Incluso esto, sobre todo esto que escribo ahora. Es que la contractura me corri&oacute; de la escena, me dej&oacute; sin capacidad de <em>ponchar</em> con claridad o contundencia sobre nada. Un Apocalipsis puertas adentro. <strong>&ldquo;No hay cat&aacute;strofe que suceda fuera del cuerpo&rdquo;</strong>, dice y exhibe una vi&ntilde;eta de <em>@eltopoilustrado</em>, <a href="https://www.instagram.com/eltopoilustrado/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ese proyecto precioso del ilustrador Cristian Turdera y el fil&oacute;sofo Tob&iacute;as Schleider</a>, que de las redes sociales pas&oacute; a convertirse en una serie de libros divinos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1375145459044524036?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pero no quiero sonar extrema, ni poner una &eacute;pica particular ah&iacute; donde hay solamente eso: <strong>un dolor intenso de esos que pinchan por un buen rato, que dan ganas de dejar la mayor&iacute;a de las cosas en suspenso</strong>, de meterse para adentro, de evaporarse para que el cuerpo duela menos, de mantener el local abierto y trabajar <em>con la cortina baja</em>, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/mauricio-kartun-pandemia-deserotizo-relacion-textos-teatrales_1_8740314.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como dice Mauricio Kartun por ac&aacute;</a> (atenci&oacute;n que abajo les cuento m&aacute;s). 
    </p><p class="article-text">
        La contractura y una fantas&iacute;a: <em>c&oacute;mo desaparecer completamente</em>. La contractura, tambi&eacute;n, como un perfume que persevera (de paso: la canci&oacute;n que m&aacute;s escuch&eacute; en estos d&iacute;as es <em>Perfume</em>, de <strong>Mar&iacute;a Gabriela Epumer</strong>, la letra dice <em>voy a gritar tan fuerte que vas a entender/voy a saltar tan alto que voy a volar/voy a girar tan r&aacute;pido hasta desaparecer</em>).
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    </figure><p class="article-text">
        Poco antes de este peque&ntilde;o estallido interior ven&iacute;a leyendo deslumbrada el libro <em>La obligaci&oacute;n de ser genial </em>(Gog y Magog, 2021), de la escritora argentina <strong>Betina Gonz&aacute;lez</strong> (hablamos de <em>Olimpia</em>, su &uacute;ltima novela, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/formas-violencia-agujero-miedo_129_8378422.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a> y por ac&aacute;, cuando<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/grandes-libros-ano-seleccion-chicas-tiempos-suspendidos_1_8590622.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> hicimos un repaso por libros de chicas en tiempos suspendidos</a>). 
    </p><p class="article-text">
        En uno de los ensayos m&aacute;s interesantes <strong>&ndash;cuesta elegir un fragmento porque el libro es una maravilla de punta a punta&ndash;</strong>, la autora indaga sobre el v&iacute;nculo entre la escritura y el secreto. Les comparto lo que subray&eacute; sobre este punto.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Secreto en su doble sentido, porque para esconder algo primero lo tenemos que apartar del mundo. Eso &ndash;ese excluirse del mundo&ndash; es lo que hace todo escritor y la exclusi&oacute;n (la b&uacute;squeda de soledad) es siempre sospechosa, sobre todo hoy, cuando la demanda de comunicaci&oacute;n y participaci&oacute;n es tan extrema. </em><em><strong>En ese apartarse caben tambi&eacute;n las formas particulares en las que la exclusi&oacute;n es traducida en una praxis, una po&eacute;tica propia.</strong></em><em> Y ah&iacute; el secreto encuentra su segunda acepci&oacute;n, la escritura como algo escondido, privado, encubierto, algo que en principio es de una y para una, algo en lo que una cifra un deseo profundo de desaparecer, de no ser descubierta, de no ser comprendida&rdquo;.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;La obligación de ser genial&quot; es un libro de ensayos de la escritora argentina Betina González"
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                &quot;La obligación de ser genial&quot; es un libro de ensayos de la escritora argentina Betina González                            </span>
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        Les dejo <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de </a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mil lianas</em></a>, nuestro escondite semanal, nuestra excusa secreta. Una forma de desaparecer, <strong>entre palabras y enredos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Japanese Film Festival Online 2022.</strong></em> Hay producciones recientes, pel&iacute;culas animadas, documentales y un cl&aacute;sico como <em>Rashomon</em>, de Akira Kurosawa. <strong>Lanzado esta semana y con una selecci&oacute;n de pel&iacute;culas que se podr&aacute;n ver de manera virtual y gratuita hasta el 27 de febrero, el Japanese Film Festival Online 2022 (o JFF Plus) ofrece 20 t&iacute;tulos</strong> bien variados de una de las cinematograf&iacute;as m&aacute;s potentes del planeta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El Festival de Cine Japonés Online ofrece 20 películas para ver gratis"
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                El Festival de Cine Japonés Online ofrece 20 películas para ver gratis                            </span>
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        Lanzado en 2016 por la Fundaci&oacute;n Jap&oacute;n, una entidad gubernamental de ese pa&iacute;s, tiene como objetivo <strong>&ldquo;compartir el encanto del cine japon&eacute;s con el mundo&rdquo;</strong> y lo logra. Todas las pel&iacute;culas se ven en la p&aacute;gina del festival con subt&iacute;tulos en varios idiomas, incluido el espa&ntilde;ol, y, una vez que los usuarios se registran y dan play a cada largometraje, lo tienen disponible durante 48 horas.
    </p><p class="article-text">
        En mi caso, arranqu&eacute; por <em>It&rsquo;s a Summer Film</em>! (2021), <strong>una comedia fresqu&iacute;sima con un poco de ciencia ficci&oacute;n en la que un grupo de adolescentes amantes del cine se propone, con los recursos que tienen a mano, grabar una pel&iacute;cula de </strong><em><strong>samurais</strong></em> como las que se hac&iacute;an en otros tiempos. 
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        En <em>It's a Summer Film!</em> hay escenas de cine dentro del cine, hay fantas&iacute;a, hay preguntas sobre los v&iacute;nculos y el amor y hay, tambi&eacute;n, misterios alrededor del chico elegido como protagonista de esa supuesta pel&iacute;cula del verano. <strong>Si tienen un rato y muchas ganas de distenderse, les dir&iacute;a que no se la pierdan.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La programaci&oacute;n completa del Japanese Film Festival Online 2022 </strong><a href="https://jff.jpf.go.jp/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>se puede encontrar por ac&aacute;</strong></a><strong>. La Embajada de Jap&oacute;n en la Argentina </strong><a href="https://www.instagram.com/japanemb_arg/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>ofrece por ac&aacute;  comentarios y rese&ntilde;as sobre varias de las pel&iacute;culas</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Terrenal</strong></em><strong>, de Mauricio Kartun. </strong>Camina dos horas por d&iacute;a, cuida un jard&iacute;n, volvi&oacute; a escribir narrativa, mantiene un archivo con miles y miles de fotos. Con m&aacute;s de cinco d&eacute;cadas de trabajo, <strong>Mauricio Kartun</strong> es una de las grandes figuras de la escena cultural argentina y uno de los autores m&aacute;s l&uacute;cidos.
    </p><p class="article-text">
        Me di el gusto de entrevistarlo por estos d&iacute;as en <em>elDiarioAR</em> (<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/mauricio-kartun-pandemia-deserotizo-relacion-textos-teatrales_1_8740314.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute; les dejo el link</a>) con la excusa del lanzamiento de la novena temporada de su obra <em>Terrenal</em>, que <strong>se convirti&oacute; en una especie de fen&oacute;meno de la cartelera porte&ntilde;a</strong>, un suceso imparable de p&uacute;blico, de cr&iacute;tica y de premios. 
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                    alt="El dramaturgo Mauricio Kartun acaba de estrenar la novena temporada con su obra &quot;Terrenal&quot;, que está por llegar a las mil funciones"
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            <span class="title">
                El dramaturgo Mauricio Kartun acaba de estrenar la novena temporada con su obra &quot;Terrenal&quot;, que está por llegar a las mil funciones                            </span>
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        Aprovecho, entonces, para recordar que <em>Terrenal</em> volvi&oacute; y que se trata de una de las obras m&aacute;s importantes del teatro argentino de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como el propio autor describe, <strong>la obra es una reescritura de la historia de Ca&iacute;n y Abel, que Kartun decidi&oacute; situar en el Conurbano</strong> con actores que brillan a la hora de reponer un texto impactante que se desliza sobre la tensi&oacute;n entre el que tiene y el que no, la propiedad de la tierra y los medios de producci&oacute;n, la desigualdad como disparador de un conflicto universal y eterno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                &quot;Terrenal&quot; se presenta los sábados y domingos a las 20, en la sala Caras y Caretas 2037, en el centro porteño.                            </span>
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        &ldquo;Ca&iacute;n productor morronero. Abel vagabundo, vendedor de carnada viva en una banquina del asfalto que va al Tigris. <strong>Hermanos a los bifes compartiendo ese terreno, su ed&eacute;n berreta, partido al medio, al que nunca podr&aacute;n volver morada com&uacute;n.</strong> La dial&eacute;ctica imperecedera entre el sedentario y el n&oacute;made. Y Tatita, siempre ausente, que regresa al fin ese domingo melanc&oacute;lico&rdquo;, detalla el programa de esta obra imperdible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La obra de teatro </strong><em><strong>Terrenal. Peque&ntilde;o misterio &aacute;crata</strong></em><strong>, escrita y dirigida por Mauricio Kartun se presenta los s&aacute;bados y los domingos, a las 20, en la Sala Caras y Caretas 2037, ubicada en Sarmiento 2037, Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires. A partir de abril, en la misma sala, se presentar&aacute; tambi&eacute;n </strong><em><strong>La vis c&oacute;mica</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Ruge el bosque</strong></em><strong>. </strong>Ac&aacute; hago trampa porque no les cuento de una lectura o de algo que vi, sino que les comparto una convocatoria que me hizo llegar la productora e impulsora de proyectos culturales siempre novedosos <strong>Javiera P&eacute;rez Salerno </strong>y me pareci&oacute; s&uacute;per atractiva. Se trata de <a href="https://rugeelbosque.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ruge el bosque</a>, un movimiento que busca armar una antolog&iacute;a de poes&iacute;a <strong>&ldquo;que funcione como una respuesta po&eacute;tica, ecol&oacute;gica y pol&iacute;tica a los cambios clim&aacute;ticos, sociales y ling&uuml;&iacute;sticos del presente en el Cono Sur&rdquo;</strong>. Para eso, la organizaci&oacute;n convoca a poetas del Cono Sur a enviar su material sobre este tema.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1493566872314286082?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pas&oacute; en tu zona? &iquest;C&oacute;mo cambi&oacute; el paisaje? &iquest;A qu&eacute; veneno est&aacute;s expuestx? <strong>&iquest;C&oacute;mo influyen los cambios medioambientales en la vida de las personas, animales, plantas y recursos naturales de tu bioregi&oacute;n?</strong> Buscamos poetas que puedan detenerse a mirar sus ecosistemas y hacerse preguntas. Que esas preguntas disparen escrituras que respondan a los problemas ecol&oacute;gicos que enfrentamos d&iacute;a a d&iacute;a. Que ese movimiento provoque una extra&ntilde;eza sobre las formas de opresi&oacute;n clim&aacute;tica, pol&iacute;tica, racial y ling&uuml;&iacute;stica que se volvieron sistem&aacute;ticas. Buscamos llamar la atenci&oacute;n sobre los problemas interseccionales de la crisis ecol&oacute;gica actual desde la potencia de la poes&iacute;a&rdquo;, anuncian en su p&aacute;gina oficial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las obras seleccionadas formar&aacute;n parte de un libro y recibir&aacute;n el equivalente a 100 d&oacute;lares en moneda local.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La convocatoria </strong><em><strong>Ruge el bosque</strong></em><strong> est&aacute; abierta hasta el 31 de marzo de 2022. </strong><a href="https://rugeelbosque.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>M&aacute;s informaci&oacute;n, por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/pelicula-verano-catastrofe-cortinas-bajas_129_8758315.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Feb 2022 11:27:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La película del verano, una catástrofe de cortinas bajas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Japón,Libros,Literatura,Teatro,Mauricio Kartun]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mauricio Kartun: “La pandemia me deserotizó un poco en relación a los textos teatrales”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mauricio-kartun-pandemia-deserotizo-relacion-textos-teatrales_1_8740314.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26f3e6f5-5f89-4746-81d4-e1103e23e205_16-9-discover-aspect-ratio_default_1040741.jpg" width="2357" height="1326" alt="Mauricio Kartun: “La pandemia me deserotizó un poco en relación a los textos teatrales”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dramaturgo, escritor, director y maestro de los autores teatrales más interesantes de la escena argentina acaba de lanzar la novena temporada de su exitosa obra "Terrenal". En diálogo con elDiarioAR habló sobre cómo fue su trabajo con la escritura a partir de las restricciones sanitarias, de su nueva apuesta por la narrativa, del uso que le encontró a las redes sociales, del compromiso político en la actualidad y del refugio que construyó con sus plantas.</p><p class="subtitle">Entrevista - Lorena Vega: “La reconstrucción que necesitamos es con el mundo de los varones repensándose, pero adentro”</p></div><p class="article-text">
        Se suele se&ntilde;alar que tal o cual persona es <em>sin&oacute;nimo de</em> tal o cual actividad. <strong>Pero muchas veces esa definici&oacute;n, lejos de servir como una orientaci&oacute;n o un mapa, achica, sintetiza en el peor de los sentidos, excluye</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de <strong>Mauricio Kartu</strong>n decir que <em>es sin&oacute;nimo de teatro</em> implicar&iacute;a dejar afuera un mont&oacute;n de sus intereses, de sus obras, de las actividades que lleva adelante con una vivacidad inagotable y hasta de las obsesiones que lo rodean: de darle vida a un archivo fotogr&aacute;fico que re&uacute;nes miles y miles de materiales, a la pasi&oacute;n por las plantas; <strong>de los textos en forma de posteos de Facebook en los que puede llegar a recomendar series o compartir alg&uacute;n relato tipo follet&iacute;n, hasta las caminatas por la ciudad de las que vuelve con algo en la cabeza</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Entonces s&iacute;, con m&aacute;s de cinco d&eacute;cadas de trabajo<strong> Mauricio Kartun</strong> es uno de los mayores autores teatrales del pa&iacute;s, pero tambi&eacute;n es director de varias de sus obras, tambi&eacute;n es docente y formador de los dramaturgos m&aacute;s destacados de la escena local. <strong>Tambi&eacute;n es una persona que vive reflexionando sobre la escritura y este a&ntilde;o editar&aacute; un libro con material de narrativa nuevo que produjo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os</strong>, y sostiene un compromiso pol&iacute;tico en lo que hace. Y a la vez es archivista, jardinero, caminante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mauricio Kartun nació en la localidad de San Martín, en 1946                            </span>
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        Poco despu&eacute;s de lanzar la novena temporada de su obra <em>Terrenal</em>, que est&aacute; por cumplir mil funciones y se convirti&oacute; en un suceso imparable de p&uacute;blico, de cr&iacute;tica y de premios, en un di&aacute;logo por videollamada con <em>elDiarioAR</em> se refiri&oacute; al fen&oacute;meno de esta versi&oacute;n del mito de Ca&iacute;n y Abel que decidi&oacute; situar en el Conurbano. O, como se&ntilde;ala la descripci&oacute;n de la obra en su programa de mano, la historia de &ldquo;Ca&iacute;n productor morronero. Abel vagabundo, vendedor de carnada viva en una banquina del asfalto que va al Tigris. <strong>Hermanos a los bifes compartiendo ese terreno, su ed&eacute;n berreta, partido al medio, al que nunca podr&aacute;n volver morada com&uacute;n.</strong> La dial&eacute;ctica imperecedera entre el sedentario y el n&oacute;made. Y Tatita, siempre ausente, que regresa al fin ese domingo melanc&oacute;lico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Terrenal</strong></em><strong> se convirti&oacute; en una especie de fen&oacute;meno dentro de la cartelera del teatro porte&ntilde;o. &iquest;C&oacute;mo pens&aacute;s esta permanencia?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como toda construcci&oacute;n tiene fachada y tiene cimientos. Naturalmente uno disfruta de la fachada, que es lo que se ve y se admira (cambia el tono de voz): &ldquo;Van a llegar a mil funciones. Van por la novena temporada y la gente sigue yendo&rdquo;. Y hay mucha gente que ve la obra por segunda, tercera, cuarta vez. <strong>Ese es el fen&oacute;meno visible, vamos, que en este campo de posici&oacute;n narcisista del yo suponen las redes sociales, la difusi&oacute;n, los medios, los artistas &iquest;no? </strong>En ese sentido uno tiene cumplidos los objetivos. Estrenamos, tenemos buenas expectativas, ya hay buena venta para las primeras semanas. Pero, por otro lado, est&aacute;n los cimientos, porque todo fen&oacute;meno en realidad se sostiene en un esfuerzo muy grande. <strong>Hay una ecolog&iacute;a del &eacute;xito, digamos. Porque no es que funciona solo, vos lo pones all&iacute;: hay una serie de coordenadas que tienen que cumplirse y una serie de procedimientos que deben realizarse. En principio, naturalmente, la valorizaci&oacute;n del producto. Eso que uno ofrece tiene que estar en el mejor grado de calidad posible.</strong> Y esto supone un esfuerzo muy grande para los actores despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os. Se suele decir que cada funci&oacute;n es un juego, &iexcl;pero los juegos se desgastan! &iquest;Por qu&eacute;? Bueno, porque un juego, en todo caso, es una convenci&oacute;n y las convenciones se desgastan. Este juego, adem&aacute;s, supone humor y el humor supone sorprender a alguien. Entonces repetir mil veces una funci&oacute;n realmente le quita sorpresa. Eso podr&iacute;a hacer que los actores pierdan ellos mismos la sorpresa y, por lo tanto, cierto estado de espontaneidad, de gozo, locura creadora, asociaci&oacute;n libre. <strong>Sin embargo trabajamos con un elenco de gente comprometida con el espect&aacute;culo y dispuesta en cada funci&oacute;n a buscar ese estado. </strong>Dispuestos a que en cada funci&oacute;n aparezca el juego y, como resultado, la fiesta. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sentiste en alg&uacute;n momento alg&uacute;n tipo de desgaste? &iquest;C&oacute;mo lo viv&iacute;s desde tu rol?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde que empec&eacute; a dirigir asum&iacute; un fen&oacute;meno en el que creo, y es que todo espect&aacute;culo debe tener soporte. Me refiero a un soporte humano. Los espect&aacute;culos no crean ning&uacute;n fen&oacute;meno m&aacute;gico, los espect&aacute;culos no se venden solos. <strong>No alcanza con ser un director aunque seas bueno, no alcanza con ser un dramaturgo aunque seas bueno, si el espect&aacute;culo no tiene ese soporte de producci&oacute;n</strong>. En nuestro caso venimos a representar, dentro del gran campo teatral de ac&aacute;, la clase media teatral, no funcionamos como los teatros comerciales que se mueven con cifras para nosotros inalcanzables ni estamos en el denominador de los teatros independientes que trabajan en salas m&aacute;s peque&ntilde;as a las que muchas veces no les alcanza la recaudaci&oacute;n. Nosotros tenemos un proyecto profesional y hay cierta felicidad en poder sostenerlo. <strong>Es como con las parejas: una pareja no se sostiene solamente porque haya un atractivo sexual, sensual e intelectual muy fuerte entre dos o m&aacute;s personas. Hay que trabajar. </strong>Y trabajar significa entender al otro, crear un soporte que sostenga esa pareja. Por supuesto dentro de esa pareja est&aacute; el disfrutar la felicidad. De la misma manera, yo creo que muchos fen&oacute;menos que tienen que ver con cierto estado de plenitud suponen el esfuerzo de crear un soporte. Hay que trabajar para que se produzca esa felicidad.&nbsp;
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                &quot;Terrenal&quot;, la obra escrita y dirigida por Mauricio Kartun, durante una de sus primeras temporadas                            </span>
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        <strong>Una de las &uacute;ltimas veces que hablamos</strong><a href="https://www.infobae.com/cultura/2017/09/22/mauricio-kartun-el-teatro-sigue-teniendo-la-energia-de-la-orgia-original-hay-que-hacerlo-entre-varios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong> fue durante una entrevista en la que  dijiste que el teatro &ldquo;sigue teniendo la energ&iacute;a de la org&iacute;a original, hay que hacerlo entre varios&rdquo;</strong></a><strong>. &iquest;Qu&eacute; ocurri&oacute; con esa energ&iacute;a y la pandemia, que corri&oacute; por un momento a los cuerpos de la escena o los detuvo? &iquest;C&oacute;mo fue para vos estar m&aacute;s adentro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, &iexcl;cuando no hay org&iacute;a siempre est&aacute; la soluci&oacute;n del <em>videito</em>! (risas). <strong>Los tiempos de mayores restricciones los viv&iacute; radicado fuera de Buenos Aires, en un lugar muy tranquilo y muy solitario. </strong>Pero aceptando la posibilidad paliativa que daban, por ejemplo, los <em>streamings</em>. De hecho hicimos algunos espect&aacute;culos nuestros. Tambi&eacute;n apareci&oacute; la posibilidad de ensayar por Zoom. <strong>Por un lado, parece un disparate y por el otro lado tiene una curiosa facilidad, tienta a decir &ldquo;che, &iquest;nos juntamos dentro de tres horas y pasamos tal escena?&rdquo;. Es decir, tuvo algo compensatorio en su facilidad. </strong>En mi caso, adem&aacute;s, me encontr&eacute; haciendo algo que me puso muy feliz: retom&eacute; la escritura de narrativa, algo que empec&eacute; cuando era veintea&ntilde;ero y que dej&eacute;, creyendo que para siempre, por la dramaturgia. La dramaturgia me enamor&oacute;, la dramaturgia me sedujo, me atrajo, me incorpor&oacute; a un mundo y me sac&oacute; del otro. Curiosamente en esos momentos de mayor falta de teatro descubr&iacute; varias cosas. Descubr&iacute;, en principio, la posibilidad de recuperar el lenguaje de la narrativa. Por el otro lado, descubr&iacute; tambi&eacute;n que las redes sociales eran un medio tan bueno como cualquier otro para publicar. Agregar un soporte, en mi caso de material narrativo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fuiste armando un follet&iacute;n, un material por entregas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, estuvo eso. Luego empec&eacute; una saga, una saga humor&iacute;stica. Bueno, uno podr&iacute;a llamarlo serie, unitarios. <strong>Peque&ntilde;as historias unitarias que giraban sobre un mismo personaje. Como decimos en el medio, &ldquo;se arm&oacute;&rdquo;. Se arm&oacute;. </strong>Hubo algo que empez&oacute; a funcionar: la demanda empez&oacute; a crear la oferta, que es lo que uno desea que le suceda siempre adentro de la cabeza, &iquest;no? Que haya una demanda que cree internamente la energ&iacute;a de la oferta. Y ahora estos d&iacute;as estoy cerrando justamente acuerdo de publicaci&oacute;n de los materiales que ya ahora pasar&iacute;an a un libro. As&iacute; que dir&iacute;a, como siempre buscando lo positivo en la desgracia, que me reencontr&eacute; con algunas cosas realmente interesantes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La dramaturgia me enamoró, la dramaturgia me sedujo, me atrajo, me incorporó a un mundo y me sacó del otro. Curiosamente en esos momentos de mayor falta de teatro descubrí, en principio, la posibilidad de recuperar el lenguaje de la narrativa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Con frecuencia reflexion&aacute;s en tus clases alrededor de lo que llam&aacute;s &ldquo;el acto creador&rdquo;. &iquest;En el caso de la pandemia te dispar&oacute; alguna cosa, seguiste en estos materiales de la escritura como antes o hubo algo distinto en estas circunstancias de un mundo en una especie de parate generalizado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dos fen&oacute;menos. Primero, el fen&oacute;meno de las clases, que fue una gran p&eacute;rdida. Gran p&eacute;rdida. Yo segu&iacute; haciendo algunas clases. Tambi&eacute;n aparecen compensaciones interesantes: con Zoom, por ejemplo, pod&eacute;s hacer clases internacionales, algo que supone llegar a otro p&uacute;blico y a valor d&oacute;lar, nada despreciable. <strong>Pero la p&eacute;rdida de la energ&iacute;a emisora que crea la esencia de un grupo en tu cabeza es intransferible.</strong> Digo, esto de estar dando clases frente a un grupo y saber que la cabeza se mueve en un estado de improvisaci&oacute;n y asociaci&oacute;n libre y crea nuevas reflexiones, sobre ese fen&oacute;meno tuve, dir&iacute;a, como la sensaci&oacute;n de achancharte cuando dej&aacute;s de ir al gimnasio. <strong>En relaci&oacute;n a las clases ha pasado eso, siento que me achanch&eacute; y estoy esperando que llegue el momento de volver a enfrentar auditorios</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Terrenal&quot; se presenta los sábados y domingos a las 20, en la sala Caras y Caretas 2037, en el centro porteño.                            </span>
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        <strong>&iquest;Y en la escritura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que pasa con el fen&oacute;meno de la escritura es que no supone un recipiente mayor que el de tu cabeza y algunos metros alrededor. Quiero decir, al momento de escribir todo ese gran contexto desaparece. Digo, aparecen algunas cosas, esas cosas que uno ya tiene adentro. Aparece lo que los creadores llamamos los universos. <strong>Mis universos est&aacute;n ac&aacute;, qu&eacute; s&eacute; yo, est&aacute;n en esa biblioteca que vos ves ah&iacute; al fondo y en una que tengo ac&aacute; adelante. Est&aacute;n en mi cabeza. La sensaci&oacute;n de esos tiempos fue cerrarme en los universos.</strong> Y lo que hice durante toda la pandemia s&iacute; fue sostener un ritmo: siempre he sido un pensador caminante. Camino y pienso, camino y me aparecen las cosas y vivo con las libretitas en la mano donde voy anotando. Lo he hecho siempre, pero en esta &eacute;poca adem&aacute;s lo sistematic&eacute; casi terap&eacute;uticamente. La necesidad de caminar dos horas diarias y que esas dos horas sean dos horas de elaboraci&oacute;n de algo. <strong>Tengo una especie de curiosa condici&oacute;n y es que no uso tel&eacute;fono celular, por lo tanto en mis caminatas aparecen otros est&iacute;mulos: todo lo que produce el alrededor. </strong>Sistematic&eacute; esto: salir, caminar, saber que cuando vuelvo, vuelvo siempre con la alegr&iacute;a del pescador. El pescador sale lleno de ansiedad y con la canasta vac&iacute;a y vuelve siempre con algo. Me quedo con ese regreso del pescador, que por supuesto tiene d&iacute;as que no pesca nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En muchos casos, adem&aacute;s, lo convertiste en posteos de tu cuenta de Facebook.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, hay algo en ese medio ins&oacute;lito que ha creado la &uacute;ltima d&eacute;cada que son las redes sociales, donde uno termina configurando a veces su pensamiento en forma de posteo. <strong>A veces era salir, caminar, y sentir que tal cosa era importante compartirla. Es el fen&oacute;meno de la expresi&oacute;n en el sentido m&aacute;s puro y m&aacute;s salvaje. Nosotros escribimos, dirigimos o actuamos a partir de la energ&iacute;a de la expresi&oacute;n.</strong> Cuando no hay energ&iacute;a de expresi&oacute;n lo &uacute;nico que hay es el saber profesional, el oficio. En general, cuando escrib&iacute;s o dirig&iacute;s de oficio lo que sale es el resultado de lo que sab&eacute;s, pero no de lo que descubr&iacute;s. Para que aparezca algo verdaderamente tiene que estar el deseo de expresi&oacute;n. El origen de la palabra expresi&oacute;n es exprimir y exprimir es ir m&aacute;s all&aacute; de lo primero. <em>Ex primere</em>. La expresi&oacute;n es un exprimido (risas). Cuando aparece ese sentido de la expresi&oacute;n, cuando sent&iacute;s esto va m&aacute;s all&aacute; de lo primero, lo que segundo que aparece es pensar d&oacute;nde lo expreso. Y las redes sociales se han transformado en un lugar de expresi&oacute;n que viene, qu&eacute; s&eacute; yo, a reemplazar a las viejas mesas de bar. Es encontrar un grupo en el cual dar de uno sus ideas, su creatividad, su ingenio. Hay que entender estos fen&oacute;menos tribales que pertenecen a un lugar de creatividad oral. A veces son presenciales como los bares, y a veces son virtuales, como en las redes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es curioso porque las cosas que vos llev&aacute;s a la virtualidad de Facebook tienen que ver a su vez con un mundo de objetos tangibles, de libretas, de fotos que vas encontrando o que compr&aacute;s para tu archivo y compart&iacute;s a partir de tu pulsi&oacute;n de archivista. &iquest;C&oacute;mo analiz&aacute;s este fen&oacute;meno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, yo soy archivista, archivista de fotograf&iacute;a.<strong> El archivismo no deja de ser una enfermedad (risas). No deja de ser un trastorno. Un trastorno del acumulador compulsivo que, de pronto, le encuentra un sentido a eso que guarda. </strong>Entonces, a partir de esa coincidencia, empieza a sentir que arma discursos. Es decir, tener una fotograf&iacute;a no es nada, tener cinco mil sobre el mismo tema en realidad es crear un discurso sobre ese tema. Yo tengo, por ejemplo, en el archivo virtual de la Universidad de Tres de Febrero, la UNTREF, todo mi archivo de fotograf&iacute;as sobre artistas de variedades. Quienquiera que entre y lo recorra se encontrar&aacute; un discurso, encontrar&aacute; el mundo del artista de variedades.<strong> Ahora, formar un archivo tiene sentido solamente en tanto uno lo comparta. Si no se vuelve algo muy pajero.</strong> Tener una colecci&oacute;n, amontonar en cajas cosas que nadie ver&aacute; y cuyo &uacute;nico placer es hab&eacute;rselas sacado a otro que colecciona lo mismo, es medio siniestro. En cambio, cuando uno piensa en t&eacute;rminos de archivo, un archivo abierto, un archivo que se comparte, uno piensa en compartir la energ&iacute;a de esas im&aacute;genes. Ese es el sentido, es la fiesta del archivo. <strong>El archivo canuto es tremendo, es siniestra, en realidad, la idea de sacar de circulaci&oacute;n la energ&iacute;a de algo que comunica para incomunicarlo y meterlo en una caja.</strong> Te volv&eacute;s un incomunicador. Por el contrario, me parece que escanear las fotos que uno sabe que tienen un valor evocador, explicarlas y acompa&ntilde;arlas de un ep&iacute;grafe, es hacer circular. Es decir, darle sentido a ese archivo, darle sentido a esa acumulaci&oacute;n, y, por lo tanto, transformarla en discurso.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando escribís o dirigís de oficio lo que sale es el resultado de lo que sabés, pero no de lo que descubrís. Para que aparezca algo verdaderamente tiene que estar el deseo de expresión</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hablabas de la acumulaci&oacute;n y otra cuesti&oacute;n sobre la que sol&eacute;s escribir en tus redes tiene que ver con las plantas. &iquest;Eso lo fuiste descubriendo en alg&uacute;n momento de tu vida o te acompa&ntilde;&oacute; siempre? &iquest;C&oacute;mo es tu v&iacute;nculo con eso y c&oacute;mo lo asoci&aacute;s con la escritura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las plantas me acompa&ntilde;aron siempre, qu&eacute; s&eacute; yo. Mi primer departamento era un monoambiente. Pero el segundo que tuve ya ten&iacute;a balc&oacute;n terraza y ya met&iacute; plantas. Esto era en el a&ntilde;o 72. Como te pasa cuando met&eacute;s muchas plantas y las am&aacute;s, cuando te ten&eacute;s que mudar empez&aacute;s a buscar desesperadamente un lugar donde poder tenerlas. As&iacute; que&nbsp; viv&iacute; en tres departamentos, los tres con balc&oacute;n terraza. <strong>Las plantas necesitan atenci&oacute;n: si las ten&eacute;s, las ten&eacute;s que atender o no las tengas. Tener plantas tristes en una casa es condenarte a un estado de tristeza. A m&iacute; me pasa que voy a casas y veo plantas tristes y digo &ldquo;&iexcl;si no hay ninguna obligaci&oacute;n tener plantas!&rdquo;. </strong>As&iacute; que para m&iacute; atender a las plantas es un compromiso natural. Pero, por supuesto, por el otro lado, disfrut&aacute;s de su belleza, su frescura, su vitalidad. En verano, uno de los momentos m&aacute;s plenos del d&iacute;a es cuando a la ma&ntilde;ana abro la ventana y salgo al balc&oacute;n para sentarme en una sillita entre las plantas. Ese balc&oacute;n fresco es un momento de una plenitud extraordinaria. Y despu&eacute;s viene lo otro: atender las plantas a cierta edad es tambi&eacute;n algo terap&eacute;utico en varios sentidos. Moverse, levantar, agacharse, subir, bajar. Es extraordinariamente compensatorio al trabajo inm&oacute;vil que tengo: yo trabajo ac&aacute; todo el d&iacute;a con el tecladito. Saber que cada media hora, cada cuarenta minutos me levanto, cambio una planta de maceta, riego o preparo compost me reconforta. Todos los d&iacute;as hay algo que hacer en el balc&oacute;n. Es un trabajo afortunadamente interminable. <strong>Pero es un trabajo en el que, como en todo lo sagrado, hay un tiempo fuera del tiempo. A m&iacute; regar mi balc&oacute;n, regarlo completo en verano, me lleva media hora. Pens&aacute; en cualquier cosa que lleve media hora y es fastidiosa: media hora en la sala de espera del dentista y dec&iacute;s &ldquo;este hijo de puta me hizo esperar media hora&rdquo;. Media hora esperando el subte o la cena. Media hora puede llegar a ser una tortura. Para m&iacute; la media hora de regar el balc&oacute;n es plenitud. No es un trabajo, es una actividad en el sentido de ponerte activo.</strong> Por otro lado, como eso crea un tiempo sagrado en ese tiempo tambi&eacute;n entr&aacute;s en conexi&oacute;n con otras cosas. Yo entro en conexi&oacute;n con lo que estoy escribiendo. Dejo lo que estoy escribiendo y me lo llevo all&iacute; y esa mezcla con las plantas, con el agua, con la frescura, produce un fen&oacute;meno en la cabeza. No es casual, por ejemplo, que los escritores hablen mucho de los gatos. Se me ocurre ahora <strong>Osvaldo Soriano</strong>. &iquest;Qu&eacute; significa eso? Significa vincularte con otra energ&iacute;a. Cuando vos ten&eacute;s un trabajo donde todo se realiza afuera es muy distinto a tener lo que tenemos nosotros, que es un trabajo donde todo se realiza adentro. Entonces hay que crearle a ese adentro un contexto en el cual manifestarse. As&iacute; aparecen estas cosas, los gatos, las plantas, estas actividades que te permiten salir de lo que est&aacute;s escribiendo sin ir a hacer otra cosa. No es otra cosa. Es la continuaci&oacute;n del estado sagrado.&nbsp;
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                    alt="Kartun es autor, entre otras, de las obras El niño argentino, Chau Misterix, El partener, La casita de los viejos, Sacco y Vanzetti, La Madonnita, Ala de criados y Salomé de chacra."
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                Kartun es autor, entre otras, de las obras El niño argentino, Chau Misterix, El partener, La casita de los viejos, Sacco y Vanzetti, La Madonnita, Ala de criados y Salomé de chacra.                            </span>
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        <strong>Mencionabas esto del afuera y el adentro que supone tu actividad y a la vez sos una persona informada, que lee el diario. &iquest;C&oacute;mo te llev&aacute;s con esto de entrar en esa temporalidad especial, digamos, para dedicarte a la escritura con vivir en un pa&iacute;s con sus din&aacute;micas, sus problemas, sus temas? &iquest;Es posible abstraerse completamente&nbsp; y, por otro lado, tener que pagar las cuentas, llevar una vida como la de cualquier ciudadano?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aplicando tambi&eacute;n aqu&iacute; distintas energ&iacute;as. <strong>En principio leer el diario supone una energ&iacute;a cat&aacute;rtica que es la protesta, que es la puteada. En la lectura de un medio, sea lo que fuese y pase lo que pase, uno siempre encontrar&aacute; algo que contradice su deseo o su creencia y, por lo tanto, aparece la protesta. Yo puteo mucho leyendo los medios.</strong> Mucho. Luego, naturalmente, aparece la reflexi&oacute;n, a m&iacute; me parece que est&aacute;n en contacto con la realidad nacional e internacional es fundamental. Estar en contacto con eso me parece que hace a lo contempor&aacute;neo de tu cabeza. Despu&eacute;s est&aacute; la tercera energ&iacute;a, que es la negadora. Tuve unos cuantos a&ntilde;os de terapia, de psicoan&aacute;lisis, en los cuales a cierta altura me ve&iacute;a enfrentando la energ&iacute;a de la negaci&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute;? Porque frente a cierto estado de realizaci&oacute;n necesaria que uno tiene a cierta edad, la negaci&oacute;n es un acto como el de procrastinar &iquest;no? Es un acto que no te permite realizarte. <strong>Con el paso de los a&ntilde;os uno empieza a descubrir que en todo lo malo hay algo bueno y que es necesario trabajar sin las malas energ&iacute;as de la puteada en s&iacute;. Entonces s&eacute; c&oacute;mo cortar. S&eacute; c&oacute;mo negar. S&eacute; c&oacute;mo frente a cierta realidad tengo que bajar la cortina y trabajar con el local cerrado.</strong> Ese acto, en todo caso, es un acto que a los creadores nos permite armar universos. Por supuesto que esos universos est&aacute;n influenciados, ya vienen influenciados. Yo me meto en un universo de una narraci&oacute;n, de una obra de teatro, de una novela, de un cuento. Que ese universo ya viene modificado por lo que pas&oacute; es cierto, lo que no puedo hacer es meter lo que est&aacute; pasando en ese universo. Si no, se contamina inevitablemente.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mauricio Kartun suele compartir en su cuenta de Facebook material de su enorme archivo fotográfico."
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                Mauricio Kartun suele compartir en su cuenta de Facebook material de su enorme archivo fotográfico.                            </span>
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        <strong>Sin embargo muchas veces ha pasado que cuando alguien va a ver una de tus obras o lee el texto dice &ldquo;ah, pero esto est&aacute; situado a comienzos del siglo pasado y sin embargo parece que pas&oacute; ayer&rdquo;. Se lee desde este lado un trabajo, si se quiere, como de extrapolar algo, de llevarlo tan a algo que parece lejano y a su vez no.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Insisto, el procedimiento no es el de aparear lo que est&aacute;s escribiendo con lo que est&aacute; pasando. Lo que quiero decir es que a m&iacute; me perturbar&iacute;a mucho el bombardeo externo sobre lo que estoy escribiendo. <strong>Me perturbar&iacute;a mucho permitir que lo que leo en el diario entre de manera interesada a una obra.</strong> Y digo interesada en el sentido m&aacute;s literal: meter entre, <em>interesare</em>, clavar entre. Entonces, si la realidad me clava lo que estoy escribiendo es muy probable que me lo cotidianice. Es muy probable que yo haga catarsis y ponga cosas de las que deber&iacute;a haber hecho catarsis con una puteada y no en eso que estoy escribiendo. Aparece la realidad que ya modific&oacute; mi imaginario. Pero trato de aislarme de las pasiones cotidianas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Yo me meto en un universo de una narración, de una obra de teatro, de una novela, de un cuento. Que ese universo ya viene modificado por lo que pasó es cierto, lo que no puedo hacer es meter lo que está pasando en ese universo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En este sentido, &iquest;qu&eacute; sucede con algo que seguramente y sobre todo durante tu juventud se mencionaba mucho, que era la idea de los intelectuales y su compromiso? &iquest;C&oacute;mo lo viv&iacute;s hoy? &iquest;Cambi&oacute; algo en ese aspecto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, sigue. Lo que sucede es que en algunas &eacute;pocas el compromiso tiene en mi caso manifestaciones m&aacute;s comunitarias. Es estar comprometido con las ideas y pensar que esas ideas se constituyen en el faro y tambi&eacute;n en el camino de cada cosa que hac&eacute;s. Las cosas que hac&eacute;s como artista y de las cosas que hac&eacute;s en el cotidiano. <strong>Yo tengo tanto compromiso con aquello que digo en tanto siento que verdaderamente expresa aquello en lo que creo</strong>, como en la forma en que acepto repartir la guita en mis trabajos, por ejemplo. Armo cooperativas en las que todos ganamos lo mismo. Y propongo siempre cooperativas, toda vez que dirijo propongo cooperativas en las que todos tenemos el mismo puntaje. <strong>El compromiso no es algo que se agota en la manifestaci&oacute;n de las ideas pol&iacute;ticas, sino en la manifestaci&oacute;n de una pr&aacute;ctica pol&iacute;tica</strong>. Yo no tengo ning&uacute;n fanatismo, tengo convicci&oacute;n. Yo tengo convicci&oacute;n en un mundo que se mueve en funci&oacute;n a los valores con los que yo he establecido un compromiso. Y me parece sano que todos los tengamos. Que todos podamos constituirlos. Por encima de que esos valores coincidan con los m&iacute;os. A m&iacute; me parece que las cosas toman sentido cuando se instalan en valores. Y que a la vez pierden cuando uno se transforma en la hoja en la tormenta &iquest;no? Cuando uno simplemente va al vaiv&eacute;n de la opini&oacute;n de los dem&aacute;s. <strong>Me parece que hay ciertas variables b&aacute;sicas que hablan del mundo que te imagin&aacute;s. Del mundo que dese&aacute;s. Y lo que me parece sano, me parece saludable, no solamente para el mundo sino para uno mismo, es manifestarse en los l&iacute;mites justamente de ese mundo en el que uno cree</strong>. Aceptando, por supuesto, las contradicciones, las dificultades. Pero trabajar en ese camino, armarse un esquema de c&oacute;mo uno quiere el mundo y en lo posible tratar de vivir dentro de ese esquema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s del material de narrativa con el que estuviste trabajando, &iquest;ten&eacute;s dando vueltas cosas vinculadas con la dramaturgia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estoy picoteando. <strong>La verdad es que la pandemia me deserotiz&oacute; un poco en relaci&oacute;n a los textos teatrales</strong>. Me dio como la sensaci&oacute;n de &ldquo;uy, qu&eacute; dif&iacute;cil se pone&rdquo;. Y yo escribo, digo, el deseo tambi&eacute;n aparece con la oferta. Pero en mi caso el fen&oacute;meno de oferta y demanda es auto resuelto (risas). Como director creo una demanda que resuelvo. Y hoy la verdad es que como director me cuesta mucho armar una demanda. Entonces, &iquest;qu&eacute; me puedo pedir como autor? Si estamos ensayando con barbijo. Estamos ensayando<em> La vis c&oacute;mica</em> con una novedad que va a salir preciosa, <strong>Horacio Roca</strong> se incorpor&oacute; y est&aacute; haciendo un trabajo hermoso. <strong>Hay d&iacute;as que me r&iacute;o porque pienso que s&oacute;lo le conozco la expresi&oacute;n de la nariz</strong>. Es muy dif&iacute;cil trabajar as&iacute;. De todos modos tengo varios textos que estuve terminando. Una obra de teatro in&eacute;dita, otra que se llama <em>Salvajada</em>, que escrib&iacute; para t&iacute;teres pero que me gustar&iacute;a montar en una versi&oacute;n con actores. La tengo cocinada en la cabeza. Pero para esto lo que debe aparecer son las condiciones de montaje, digamos, las condiciones teatrales de puesta en escena de un espect&aacute;culo nuevo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Te dio miedo en alg&uacute;n momento el virus, sentiste algo como &ldquo;me lo agarro y no s&eacute; qu&eacute; puede pasar&rdquo;?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A ver, en lo cotidiano me dio prudencia y en los sue&ntilde;os me dio miedo. Obviamente algo hab&iacute;a: varias noches so&ntilde;&eacute; estar en un grupo y descubrir que andaba sin barbijo. Esa misma ansiedad, la ansiedad tradicional del sue&ntilde;o en el que te pens&aacute;s que saliste desnudo a la calle o la del actor que se ve arriba del escenario y no se acuerda la letra. <strong>Es otra forma del desnudo, me pas&oacute; en varios sue&ntilde;os y me di cuenta que estoy bastante m&aacute;s cagado de lo que cre&iacute;a</strong>. Pero, bueno, a veces en el cotidiano te olvid&aacute;s mientras el inconsciente labura.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>La obra de teatro Terrenal. Peque&ntilde;o misterio &aacute;crata, escrita y dirigida por Mauricio Kartun se presenta los s&aacute;bados y los domingos, a las 20, en la Sala Caras y Caretas 2037, ubicada en Sarmiento 2037, CABA. A partir de abril, en la misma sala, se presentar&aacute; tambi&eacute;n La vis c&oacute;mica.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mauricio-kartun-pandemia-deserotizo-relacion-textos-teatrales_1_8740314.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Feb 2022 03:02:06 +0000]]></pubDate>
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