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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Rosario Bléfari]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/rosario-blefari/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Rosario Bléfari]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Martín Rejtman: “El encanto de un viaje está en verse como otro y pensar cuánto de tu contexto te arma como persona”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/martin-rejtman-encanto-viaje-verse-pensar-contexto-arma-persona_1_12782139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f15fc949-fd9e-4de8-a092-65a1d64363e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Martín Rejtman: “El encanto de un viaje está en verse como otro y pensar cuánto de tu contexto te arma como persona”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de publicar “Cuarto sucio, ubicación peligrosa”,  en el que registra escenas de sus recorridos por el mundo donde se cruzan recepcionistas malhumorados, hoteles anodinos y sorprendentes, equívocos, compañías ocasionales de retiros de yoga, festivales o residencias literarias. Su mirada sobre el tiempo, por qué siempre aparece el dinero en su obra y la importancia de los regresos.</p><p class="subtitle">Entrevista - Laura Ramos y un libro sobre su niñera espía: “Volví al pasado de mi familia, un lugar del que siempre quise huir”</p></div><p class="article-text">
        Ser pasajero: cuando lo invitan a dar una conferencia, a un festival, a formar parte de una residencia literaria en un pa&iacute;s remoto o en alguna ciudad argentina. Ser pasajero: cuando elige recorrer alg&uacute;n paisaje deslumbrante o hacer un retiro de yoga. Ser pasajero: cuando alg&uacute;n recepcionista de hotel no termina de entender lo que le pregunta, cuando hay confusiones, demoras y equ&iacute;vocos muy graciosos. <strong>Ser pasajero: enredarse, dar vueltas, volver a lugares conocidos, perderse en los desconocidos, ver c&oacute;mo se repiten, c&oacute;mo se singularizan y, finalmente, de qu&eacute; est&aacute;n hechos los d&iacute;as</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cineasta y escritor Mart&iacute;n Rejtman acaba de publicar el libro </strong><em><strong>Cuarto sucio, ubicaci&oacute;n peligrosa </strong></em><strong>(Ediciones Universidad Diego Portales, 2025), una suerte de diario personal donde registra a lo largo de m&aacute;s de quince a&ntilde;os una gran cantidad de viajes que hizo por trabajo o por placer</strong>. El hilo que une a los textos, justamente, es el tr&aacute;nsito, el pasaje, el ir y venir que, con gracia, con austeridad y con elegancia, Rejtman reconstruye a partir de sus observaciones. As&iacute;, los n&uacute;meros de las habitaciones de hoteles de Curitiba, Tokio, Santiago de Chile, Washington, Londres, Cachi o Bangkok son excusas para mirar, para capturar di&aacute;logos ins&oacute;litos, para pensarse a s&iacute; mismo y tambi&eacute;n a los otros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La tapa de &quot;Cuarto sucio, ubicación peligrosa&quot;, de Martín Rejtman."
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                La tapa de &quot;Cuarto sucio, ubicación peligrosa&quot;, de Martín Rejtman.                            </span>
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        <strong>&ndash; Quer&iacute;a arrancar por tu v&iacute;nculo con la escritura. Evidentemente al principio parece haber estado asociada ciento por ciento con el cine hasta que decidiste que se abr&iacute;a, que iba hacia otro lado, como ocurri&oacute; con los cuentos. &iquest;Ten&eacute;s registro del momento de esa bifurcaci&oacute;n? &iquest;Fue as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, m&aacute;s o menos s&iacute;. &iquest;Viste que hay historias que uno cuenta y que las repite tanto que se convierten en una especie de mito personal? (risas). Y despu&eacute;s ya no sab&eacute;s si son ciertos o si son inventos tuyos. <strong>As&iacute; que mi invento o por lo menos mi idea de c&oacute;mo fue que empec&eacute; a escribir literatura se da cuando yo me fui a estudiar a Estados Unidos. Ah&iacute; quer&iacute;a escribir guiones de cortos y ponerme a filmarlos enseguida. En un momento me di cuenta de que no iba a poder filmarlos a todos, que uno puede filmar determinada cantidad de cosas pero no pod&eacute;s filmar todo.</strong> Esto por ah&iacute; pasa cuando ten&eacute;s 20 a&ntilde;os y ten&eacute;s muchas cosas en la cabeza. Fue ah&iacute; que empec&eacute; a escribir algunos cuentos, bastante malos me parece, pero despu&eacute;s volv&iacute; a Buenos Aires con la idea de hacer un largometraje. Ese largo se pinch&oacute;, se film&oacute; una semana y no se pudo terminar. <strong>Rosario Bl&eacute;fari</strong> era la protagonista. En ese tiempo me puse a escribir los cuentos de <em>Rapado</em> que despu&eacute;s fueron el origen del gui&oacute;n de la pel&iacute;cula. Creo que cuando escrib&iacute; esos cuentos ya ten&iacute;a pensado un poco que de ah&iacute; quer&iacute;a sacar una pel&iacute;cula. Se ve que pesaba el trauma de no haber podido terminar la otra, aunque esto lo estoy pensando ahora, y dije bueno, por ah&iacute; es momento de hacer algo concreto, posible, que empiece y termine como los cuentos. <strong>Algo que pueda terminar yo en mi casa sin necesidad de tener que juntar la plata, reunir un equipo t&eacute;cnico, llamar a los actores y hacer todo lo que implica una pel&iacute;cula.</strong> Pero bueno, hab&iacute;a empezado a escribir literatura antes, en Estados Unidos, un poco por sobreabundancia de ideas para decirlo de alguna manera, no s&eacute;. Por una cosa un poco adolescente, tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;A Estados Unidos hab&iacute;as ido a estudiar cine, pero tu formaci&oacute;n previa ac&aacute; hab&iacute;a sido en Letras?&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En realidad ac&aacute; fui a la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras un a&ntilde;o. Yo quer&iacute;a dedicarme a hacer pel&iacute;culas. <strong>En ese momento mi mam&aacute; me dijo: &ldquo;Ten&eacute;s que ir a la Facultad por lo menos, estudiar algo, si no, no vas a tener nada para contar&rdquo;</strong>. &iexcl;Y ten&iacute;a raz&oacute;n! (risas). As&iacute; que me anot&eacute; en Filosof&iacute;a y Letras, pero en la carrera de Historia. Hice un a&ntilde;o y no termin&eacute;, creo que varias materias que hice eran de Letras. De todas maneras, no estudi&eacute; nunca realmente literatura. Si no me equivoco, tampoco fui nunca a un taller literario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Eras muy lector de chico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, de chico fui siempre lector. Empec&eacute; a ver pel&iacute;culas y empec&eacute; a leer con inter&eacute;s m&aacute;s o menos al mismo tiempo, a los 13. En mi casa hab&iacute;a una biblioteca muy grande, la biblioteca de mi mam&aacute;. <strong>Fue todo un tema este a&ntilde;o que falleci&oacute; mi vieja y no sab&iacute;a qu&eacute; hacer con sus libros, que tambi&eacute;n eran los libros con los que yo empec&eacute; a leer. </strong>Con los objetos por ah&iacute; es m&aacute;s f&aacute;cil: algunos los regal&aacute;s, otros los vend&eacute;s, otros los tir&aacute;s. A los libros yo no quer&iacute;a tirarlos. Entonces decid&iacute; quedarme con algunos y otros los regal&eacute; entre amigos. De alguna manera dispers&eacute; esa biblioteca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Te acord&aacute;s qu&eacute; literatura hab&iacute;a ah&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; S&iacute;, hab&iacute;a muchos policiales, aunque yo no le&iacute;a tanto los policiales, iba m&aacute;s por alg&uacute;n latinoamericano. Hab&iacute;a de todo, me acuerdo que mi mam&aacute; me dio para leer a los 13 o 14 <em>El lamento de Portnoy</em>, de <strong>Philip Roth</strong> y<em> El p&aacute;jaro pintado</em> de <strong>Jerzy Kosi&#324;ski</strong> que es un libro muy violento sobre la guerra, con mucha violencia. No s&eacute; por qu&eacute;, no s&eacute; qu&eacute; le agarr&oacute; a mi vieja para darme esos libros. No s&eacute; si fue algo consciente, como para tirarme todo de golpe o si fue como un desliz. Ella en esos a&ntilde;os le&iacute;a un mont&oacute;n y estudiaba teatro, aunque no era artista ni nada que se le parezca pero estaba en contacto con esos circuitos de Buenos Aires, la Galer&iacute;a del Este y qu&eacute; s&eacute; yo. <strong>Yo despu&eacute;s segu&iacute;, le&iacute;a bastante Cort&aacute;zar, Vargas Llosa, S&aacute;bato. Me le&iacute;a un libro en dos d&iacute;as. Era un lector s&uacute;per &aacute;vido</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Viste que hay historias que uno cuenta y que las repite tanto que se convierten en una especie de mito personal? Y después ya no sabés si son ciertos o si son inventos tuyos. Así que mi invento o por lo menos mi idea de cómo fue que empecé a escribir literatura se da cuando yo me fui a estudiar a Estados Unidos.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;&iquest;C&oacute;mo surge el proyecto de </strong><em><strong>Cuarto sucio, ubicaci&oacute;n peligrosa</strong></em><strong>? Porque por ah&iacute; cont&aacute;s que el plan de escribir sobre viajes ya estaba hac&iacute;a un tiempo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, la idea del libro viene desde hace mucho. Fue <strong>Leila Guerriero </strong>la que me propuso hacer este libro hace un mont&oacute;n a partir de unas cr&oacute;nicas que <strong>Juli&aacute;n Gorodischer</strong> me pidi&oacute; que escribiera para <em>Clar&iacute;n</em>. En ese momento yo escrib&iacute;a algunas notas period&iacute;sticas cuando necesitaba algo de plata. Hubo un tiempo en el que el periodismo o la escritura daban un poco m&aacute;s de plata que ahora, ahora no dan nada. De hecho fue en ese momento tambi&eacute;n que me mandaron a cubrir la Ruta 66 en Estados Unidos para el primer n&uacute;mero de la revista <em>El Planeta Urbano</em>. <strong>Para lo de </strong><em><strong>Clar&iacute;n</strong></em><strong>, Juli&aacute;n Gorodischer primero me dijo si no hac&iacute;a unas cr&oacute;nicas sobre taxis. Yo dudaba porque la verdad es que no tomaba muchos taxis o no me parec&iacute;a tan interesante. Justo estaba por irme de viaje a Europa, donde no iba a tomar taxis porque eran car&iacute;simos. Entonces le digo que por ah&iacute; pod&iacute;a hacer cr&oacute;nicas de hoteles</strong>. Y as&iacute; fue, sali&oacute; en el diario y eso lo ley&oacute; Leila, que despu&eacute;s me llam&oacute; por tel&eacute;fono sin conocerme para preguntarme si quer&iacute;a hacer un libro con eso. Yo no sab&iacute;a si era una buena idea y estuvimos as&iacute; con un tira y afloje sobre eso durante mucho tiempo. De todas maneras segu&iacute; tomando notas sobre el tema en mis viajes, durante unos 12 o 15 a&ntilde;os. Yo pensaba, por ah&iacute;, en hacer algo donde aparec&iacute;a en una parte del libro con mi punto de vista, pero tambi&eacute;n con otros escritores. Porque me parec&iacute;a demasiado cargar sobre m&iacute; el peso de tener que escribir un libro sobre lo m&iacute;o. Algo de esa idea, sin embargo, fue quedando y a lo largo del tiempo segu&iacute; escribiendo. Hasta que el a&ntilde;o pasado volv&iacute; a contactar a Leila y le dije &ldquo;che, &iquest;est&aacute;s enojada conmigo?&rdquo;. Y por suerte me dijo que no (risas). <strong>Le cont&eacute; que ten&iacute;a muchas notas que hab&iacute;a tomado en todo este tiempo. Me dijo &ldquo;bueno, mandame y vemos qu&eacute; hacemos&rdquo;</strong>. Y ah&iacute; se arm&oacute;, rapid&iacute;simo. Cuando nos pusimos a revisar el material hablamos mucho, ella revisaba y me hac&iacute;a propuestas. Con ella fue un trabajo muy generoso de su parte, exhaustivo, excelente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Al leer el libro, hay un giro autobiogr&aacute;fico en el material que pareciera desmarcarse de tus otros libros y de tus pel&iacute;culas. Uno puede suponer que siempre hay elementos propios de la vida de los autores o directores, pero ac&aacute; aparece una primer&iacute;sima primera persona&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;. &iexcl;Y es todo lo que cuento es cierto adem&aacute;s! (risas). De todas maneras, no fue la primera vez. Hay dos ejemplos anteriores. <strong>Uno es un libro donde publiqu&eacute; el gui&oacute;n de </strong><em><strong>Silvia Prieto</strong></em><strong>. Yo hab&iacute;a escrito un diario de rodaje, y aunque no lo hab&iacute;a hecho para publicar ni nada, cuando se lo mostr&eacute; a Rosario (Bl&eacute;fari) me dijo &ldquo;est&aacute; buen&iacute;simo&rdquo;. Despu&eacute;s habl&eacute; con Fernando Fagnani, que era el editor de Norma, y se lo mostr&eacute;, tambi&eacute;n le gust&oacute; mucho y decidimos incluirlo.</strong> Antes estuvo un libro que se llama <em>Treinta y cuatro historias</em> que est&aacute; dentro de otro libro sobre Guillermo Kuitca que se public&oacute; en los &lsquo;90. Ah&iacute; hay algunas que son historias personales y otras que son historias de Guillermo: una especie de libro raro con algunas cosas completamente en primera persona, aunque no se dice cu&aacute;les son en primera persona m&iacute;a y cu&aacute;les son en primera persona de otros personajes que aparecen.
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                    alt="Rosario Bléfari en una escena de la película &quot;Silvia Prieto&quot;, de Martín Rejtman."
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                Rosario Bléfari en una escena de la película &quot;Silvia Prieto&quot;, de Martín Rejtman.                            </span>
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        <strong>&ndash;&nbsp;En cine usaste varias veces la voz en off para que tus personajes relataran en primera persona algunos episodios. En este libro esa primera persona mira, cuenta, describe a partir de esas notas que fuiste tomando. &iquest;Tuviste que trabajar mucho esa construcci&oacute;n o fue algo fluido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, tom&eacute; notas en los viajes y despu&eacute;s lo redact&eacute;. De hecho lo que hice el a&ntilde;o pasado fue agarrar todas las libretas y las notas de la computadora y busqu&eacute; todo lo que tuviera relaci&oacute;n con viajes u hoteles. En algunos hab&iacute;a anotado hotel, el n&uacute;mero de la habitaci&oacute;n. En otras no tanto y tuve que investigar un poco, buscar atr&aacute;s en mis mails. Pero a la hora de redactarlo no hubo una idea de construcci&oacute;n de nada. Solamente pensaba que cada peque&ntilde;a historia fuera una peque&ntilde;a historia, un peque&ntilde;o relato. <strong>Nunca hubo una idea de construir un personaje ni se me ocurri&oacute; pensar en c&oacute;mo construir una primera persona. Porque creo que en el momento en que te sent&aacute;s a escribir en primera persona eso ya est&aacute;, est&aacute; dado me parece. &iexcl;Sobre todo porque ac&aacute; soy yo!</strong> Cuando me preguntan por las pel&iacute;culas siempre pasa que quieren saber de d&oacute;nde vienen. Obviamente que los materiales con los que uno construye las ficciones siempre tienen mucho personal. En mi caso mucho, pero nunca nada de todo eso es autobiogr&aacute;fico. Hice <em>La pr&aacute;ctica</em>, una pel&iacute;cula sobre el yoga. Y, s&iacute;, yo practico yoga. Fui a un retiro de yoga mucho tiempo en un viaje al norte de Santiago de Chile. Y, como el protagonista, tambi&eacute;n me ca&iacute; en una alcantarilla. Todo eso pas&oacute; pero no soy yo, como en este libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En dos entradas del libro hay referencias interesantes al tiempo. Una que tiene que ver con la administraci&oacute;n del tiempo, te pregunt&aacute;s, y te cito, por &ldquo;cu&aacute;nto hay que dedicarle a escribir, cu&aacute;nto a leer y cu&aacute;nto a vivir&rdquo;. En otro tramo habl&aacute;s del tiempo de los viajes como un par&eacute;ntesis, un tiempo distinto sin progresi&oacute;n. &iquest;El tiempo en general es un asunto que te inquieta o quer&iacute;as pensarlo particularmente ac&aacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, para m&iacute; es un asunto el tiempo. El tiempo como la idea de perder el tiempo. El tiempo en el que no hago nada. El tiempo que le dedico, no s&eacute;, un d&iacute;a entero a escribir una oraci&oacute;n. Pero no por detallista y perfeccionista, sino porque me distraigo. El tiempo siempre es un tema para alguien que se dedica, como yo, a actividades no tradicionales. Los que no tenemos un trabajo fijo ni un horario concreto. Muchas veces ni siquiera tenemos un plazo de entrega y cuando hay un plazo de entrega ese l&iacute;mite te sirve siempre porque te ayuda a ordenarte. Pero donde yo me muevo es una cosa m&aacute;s dif&iacute;cil de gestionar y de administrar me parece. <strong>Encima a m&iacute; me pasa que voy fluctuando entre esos per&iacute;odos laxos y otros donde el tiempo es bastante organizado y marca todo como por los rodajes donde cada minuto, cada segundo cuenta. Ten&eacute;s que usar el tiempo de una manera s&uacute;per eficiente</strong>. A veces trato de pensar de manera optimista, esto de que en verdad un escritor est&aacute; todo el tiempo trabajando. Quiere creer eso, pero tambi&eacute;n la realidad me lleva a pensar que soy un poco vago o que en realidad trabajo muy poco. O mucho menos de lo que deber&iacute;a trabajar. Me est&aacute; pasando en estos d&iacute;as que me cuesta mucho ponerme a trabajar. A veces me pongo a escribir y cierro un p&aacute;rrafo y digo &ldquo;ya est&aacute;&rdquo;. Pero no digo &ldquo;ya est&aacute;&rdquo; para todo el d&iacute;a, es como que me siento aliviado y ya puedo pasar a otra cosa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando me preguntan por las películas siempre pasa que quieren saber de dónde vienen. Obviamente que los materiales con los que uno construye las ficciones siempre tienen mucho personal. En mi caso mucho, pero nunca nada de todo eso es autobiográfico.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En los viajes que describ&iacute;s aparece una especie de media lengua, un ingl&eacute;s un poco roto que hablan personas que no tienen al ingl&eacute;s como primera lengua y vos mismo. Algo muy tuyo de lo absurdo de la incomunicaci&oacute;n o de los equ&iacute;vocos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, puede ser. Es que se usa un idioma que no es de nadie. Muchas veces, cuando uno tiene que hablar con la gente en los hoteles, es porque hay algo que falta o algo que no funciona. <strong>En general la gente est&aacute; entrenada para responder sobre cosas que funcionan, no sobre cosas que no funcionan. Y, al mismo tiempo, uno tampoco est&aacute; tan entrenado en c&oacute;mo resolver esos problemas.</strong> Y en los viajes problemas hay todo el tiempo. Entonces s&iacute;, se arman situaciones de una comunicaci&oacute;n muy extra&ntilde;a o un poco balbuceante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Tambi&eacute;n hay algo c&oacute;mico, &iquest;lo pens&aacute;s a la hora de escribir? &iquest;Te interesa que haya humor en lo que relat&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ndash; A m&iacute; esas cosas me dan mucha risa. Lo que pasa es que el ser consciente de que uno est&aacute; escribiendo un libro hace que uno se pueda ver un poco m&aacute;s desde afuera. Entonces, todo lo que a otra persona probablemente lo enojar&iacute;a, a m&iacute; me divierte. Y no solo me divierte sino que me produce cierta satisfacci&oacute;n porque digo &ldquo;ah, tengo material que est&aacute; bueno&rdquo; o &ldquo;con esto ac&aacute; tengo algo m&aacute;s para contar&rdquo;. Se habla del v&eacute;rtigo de &ldquo;la hoja en blanco&rdquo;, pero en mi caso era el de la habitaci&oacute;n vac&iacute;a: ten&iacute;a miedo de abrir y que no hubiera nada. <strong>Pero creo que tener el libro entre manos me ayud&oacute; a estar atento. Y en general tengo el o&iacute;do puesto en esas situaciones. El ojo puesto en eso. No s&eacute; si es algo buscado, pero s&iacute; le presto atenci&oacute;n a esas cosas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Y quer&eacute;s que el que te lea se r&iacute;a con lo que escrib&iacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, espero que s&iacute;. A veces me preguntan si en tal pel&iacute;cula hab&iacute;a que re&iacute;rse o no hab&iacute;a que re&iacute;rse. O hay gente que me dice &ldquo;che, me re&iacute; mucho pero no sab&iacute;a si estaba bien&rdquo;. No est&aacute;n seguros de que ten&iacute;an que re&iacute;rse o no ten&iacute;an que re&iacute;rse. Me llama la atenci&oacute;n y me causa gracia eso porque para m&iacute; es bastante obvio eso en el humor: que si te re&iacute;s, te re&iacute;s y listo. No hay mucha pregunta ah&iacute;, me parece.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Además de ser autor y director de películas como &quot;Rapado&quot;, &quot;Silvia Prieto&quot;, &quot;Los guantes mágicos&quot; y &quot;Dos disparos&quot;, Rejtman es autor de libros de relatos como &quot;Velcro y yo&quot;, &quot;Literatura y otros cuentos&quot; y &quot;Tres cuentos&quot;."
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                Además de ser autor y director de películas como &quot;Rapado&quot;, &quot;Silvia Prieto&quot;, &quot;Los guantes mágicos&quot; y &quot;Dos disparos&quot;, Rejtman es autor de libros de relatos como &quot;Velcro y yo&quot;, &quot;Literatura y otros cuentos&quot; y &quot;Tres cuentos&quot;.                            </span>
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        <strong>&ndash; En este libro se cuelan noticias o personajes vinculados con la pol&iacute;tica. Se menciona a Jos&eacute; Antonio Kast, por ejemplo, que por estas horas es noticia en Chile. Y tambi&eacute;n aparece el nombre de Javier Milei cuando habl&aacute;s con un taxista. &iquest;Eso fue buscado? &iquest;Te interesaba que estuviera esa dimensi&oacute;n pol&iacute;tica o lo pensaste como un registro documental de &eacute;poca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me parec&iacute;a que estaba bien que el libro tuviera cierta cosita documental.<strong> Pero lo de esos personajes no fue buscado para nada, eran situaciones que pasaban y me gustaba que estuvieran. </strong>Me gustaba que uno pudiera relacionar determinados momentos de los viajes con &eacute;pocas particulares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En tus pel&iacute;culas la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica es clara, aunque no est&aacute; en primer plano, no se podr&iacute;a decir que hac&eacute;s un cine militante o un cine pol&iacute;tico en los t&eacute;rminos en los que se sol&iacute;a hablar en otras d&eacute;cadas del pa&iacute;s. Pienso, sin ir m&aacute;s lejos, en </strong><em><strong>Silvia Prieto</strong></em><strong>, para m&iacute; la pel&iacute;cula que cierra&nbsp;los &lsquo;90 en Argentina, la que traza un l&iacute;mite, la que pone a circular rollos de d&oacute;lares, chicas que cortan la calle en Palermo y dem&aacute;s. &iquest;Te interesa la pol&iacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; A ver, me interesa la realidad. O, mejor dicho, no me interesa el cine pol&iacute;tico en s&iacute; mismo. El r&oacute;tulo de &ldquo;cine pol&iacute;tico&rdquo; me parece un poco una pavada. Como la idea de &ldquo;cine de g&eacute;nero&rdquo;, todas esas definiciones me parecen auto limitantes. <strong>Me parece que cualquier pel&iacute;cula obviamente va a estar reflejando un contexto pol&iacute;tico y lo tiene que hacer s&iacute; o s&iacute;. No hay forma de que no ocurra. Pero querer ponerle intenci&oacute;n a eso me parece problem&aacute;tico. Qu&eacute; s&eacute; yo, no s&eacute;. Me acuerdo de cuando vi </strong><em><strong>La hora de los hornos</strong></em><strong>, por ejemplo, que es la pel&iacute;cula pol&iacute;tica argentina por excelencia o a la que le ponen r&aacute;pido ese r&oacute;tulo.</strong> A m&iacute; me interes&oacute; m&aacute;s como una pel&iacute;cula pop que como una pel&iacute;cula pol&iacute;tica. Obviamente estaba la pol&iacute;tica metida ah&iacute;, pero lo que m&aacute;s me llam&oacute; la atenci&oacute;n era lo pop que era. Y eso seguramente pasa a pesar de la voluntad de los directores. Creo que en general siempre es m&aacute;s interesante lo que pasa &ldquo;a pesar de&rdquo; antes que lo que pasa intencionadamente.&nbsp;Hay m&aacute;s verdad en eso. Hay m&aacute;s pol&iacute;tica, tambi&eacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para mí es un asunto el tiempo. El tiempo como la idea de perder el tiempo. El tiempo en el que no hago nada. El tiempo que le dedico, no sé, un día entero a escribir una oración. Pero no por detallista y perfeccionista, sino porque me distraigo. El tiempo siempre es un tema para alguien que se dedica, como yo, a actividades no tradicionales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El dinero suele ser problem&aacute;tico para el arte en general y dir&iacute;a que para las personas que se mueven en el mundo cultural. Cuesta hablar de plata, es un asunto que se omite o se ve desde la distancia. Sin embargo, en tu obra en general y en este libro en particular el dinero est&aacute; presente: sabemos cu&aacute;nto cuesta una noche de hotel en tal lugar, un traslado, algo que compr&aacute;s o regate&aacute;s para que salga menos. &iquest;Te interesaba que quedara ese registro tambi&eacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; No s&eacute;, eran las notas que tomaba. Y esas notas son el documento de un momento, me parece que eso es lo que cuenta. Pensando en el dinero, est&aacute; el libro de Rosario (N. de la R: se refiere al libro <em>Diario del dinero</em>, de Rosario Bl&eacute;fari, publicado por Mansalva). Yo todav&iacute;a no lo le&iacute;. En este caso es m&aacute;s una cuesti&oacute;n de necesidad que otra cosa. Y anotarlo, me parece que hac&iacute;a parte del viaje: cuando uno viaja va tomando decisiones en relaci&oacute;n al dinero que tiene. A qu&eacute; hotel vas, qu&eacute; comes, qu&eacute; haces despu&eacute;s, cu&aacute;nto tiempo te qued&aacute;s. Todo eso tiene mucho que ver con cu&aacute;nto dinero ten&eacute;s.<strong> Entre la gente que yo conozco, es muy poca la que no tiene ninguna limitaci&oacute;n en este sentido. El dinero es lo que te pone l&iacute;mites siempre. </strong>Me acuerdo cuando era chico que me parec&iacute;a que nunca iba a suceder el momento en que iba a ir a un restaurante e iba a poder elegir un plato sin mirar el precio. Me parec&iacute;a que eso era una utop&iacute;a, que era algo imposible (risas), Y no es que mi familia no tuviera plata, mi familia estaba bien. Pero nunca fue de &ldquo;pedite lo que quieras&rdquo;. Siempre vi un l&iacute;mite, me sent&iacute; medido. Por ah&iacute; esto con el tiempo se afianz&oacute; m&aacute;s, porque uno para hacer una pel&iacute;cula est&aacute; como contando los centavos todo el tiempo. Y a la vez por ah&iacute; tiene que ver con mi personalidad tambi&eacute;n: por un lado ser muy consciente de la plata y por el otro no tener ninguna noci&oacute;n. <strong>O sea, por un lado soy muy consciente de lo que gasto, pero no soy consciente de lo que tengo. De repente un d&iacute;a me qued&eacute; sin un centavo y no s&eacute; qu&eacute; hacer, y no tengo plata para tomar un caf&eacute;</strong>. Y de pronto encuentro 300 d&oacute;lares en un caj&oacute;n que me quedaron olvidados. Ahora no es tan as&iacute;, ahora es otra situaci&oacute;n, pero durante mucho tiempo mi vida fue as&iacute;, como de no saber, de mucha incertidumbre por un lado y a la vez de nunca pasarla mal realmente. Con muchos viajes hay algo raro y es que tienen que ver con invitaciones. Entonces por momentos parece que tengo una vida  de unmillonario y en realidad la mayor&iacute;a del tiempo tengo que cuidar cada centavo porque no tendr&iacute;a c&oacute;mo sostener eso del todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Otra zona muy presente en el libro tiene que ver con los regresos, con volver a lugares en los que ya estuviste. &iquest;Te interesaba esto en particular?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, me interesa y es algo que noto o algo que trato de mirar. <strong>Las veces que vuelvo. Lo que significa volver a otro lugar. Lo que significa volver a tu casa. </strong>Mir&aacute;, justo acabo de volver de Roma. Yo viv&iacute; un a&ntilde;o en Roma entre el &lsquo;82 y el &lsquo;83 y despu&eacute;s volv&iacute; a la ciudad dos veces. Esta vez estuve un mes y pico, me alquil&eacute; un departamento y me fui a escribir ah&iacute;. Despu&eacute;s de mucho tiempo, algunos despu&eacute;s de 40 a&ntilde;os, vi amigos de aquella primera vez. Y s&iacute;, es como que fui a eso especialmente porque quer&iacute;a volver a ese lugar. Quer&iacute;a ver qu&eacute; me pasaba de vuelta en un lugar a donde ya hab&iacute;a vivido a los 21. &iquest;Qu&eacute; me pasa ah&iacute; hoy a los 64? All&aacute; hab&iacute;a trabajado un poco en cine como segundo asistente de montaje en una pel&iacute;cula. Pero tuve mucho tiempo de estar viendo qu&eacute; hacer, de estar buscando un trabajo y una casa. Todo ese a&ntilde;o fue un a&ntilde;o as&iacute;, de movimiento. Y de formaci&oacute;n tambi&eacute;n. <strong>Y ahora fui a escribir y, aunque estuve m&aacute;s quieto,&nbsp;me vi como tratando de inspirarme con la ciudad de alg&uacute;n modo, como me hab&iacute;a pasado antes. Uno siempre est&aacute; tratando de inspirarse con lo que tiene alrededor. </strong>Esta vez tambi&eacute;n hice una proyecci&oacute;n de <em>Silvia Prieto</em> ah&iacute;. Vinieron mis amigos, pero ninguno me dijo qu&eacute; le pareci&oacute; la pel&iacute;cula (risas). Despu&eacute;s de d&iacute;as as&iacute;, cuesta volver. Quiero decir: volver a la casa de uno despu&eacute;s de un viaje siempre es un tema. Siempre est&aacute; todo medio mal, &iquest;viste?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Te refer&iacute;s a la situaci&oacute;n actual, a la econom&iacute;a, a volver a la Argentina del gobierno de Javier Milei?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, claro.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Me toca entrevistar a escritores y escritoras todas las semanas y varios me dicen que les est&aacute; costando escribir en este contexto pol&iacute;tico, que esta situaci&oacute;n los desanima o que se distraen y enojan con las noticias. &iquest;A vos te pasa algo as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Bueno, por algo me quise ir a Italia, sent&iacute;a que no era un buen momento para estar ac&aacute;.<strong> Tengo un l&iacute;mite de tolerancia muy bajo. Pasan tres meses y ya me quiero ir. Con este gobierno me est&aacute; pasando eso: no soporto lo que sucede. Y me da ganas de irme, s&iacute;, de estar afuera. Respirar otro aire, qu&eacute; s&eacute; yo.</strong> Igual ac&aacute;&nbsp;uno tambi&eacute;n puede armar su propio circuito o sus propios canales de informaci&oacute;n. No tengo por qu&eacute; estar leyendo siempre <em>Diario Milei</em> (risas), pod&eacute;s estar leyendo a otros. Pero claro, a pesar de eso, sal&iacute;s a la calle y ves a la gente que duerme en cualquier parte, te encontr&aacute;s con la miseria. Es imposible que te mantengas al margen de eso, no hay forma de estar al margen. Despu&eacute;s tambi&eacute;n est&aacute; el desprecio por la cultura, aunque m&aacute;s que el desprecio, es peor que desprecio, es como una guerra a la cultura. En un punto es desesperanzador, dec&iacute;s &ldquo;d&oacute;nde ca&iacute;mos&rdquo;, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Hacia el final del libro hay una escena muy linda en la que vos mismo no te reconoc&eacute;s en un espejo: de un d&iacute;a para otro te dejaste el bigote. La cuesti&oacute;n de la identidad atraviesa toda tu obra, con personajes que de repente quieren cambiar sus vidas, con esa ilusi&oacute;n de que se pueden intercambiar f&aacute;cilmente por las de otros. &iquest;Viajar es intentar ser otro? &iquest;Buscaste ser otro en los viajes?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, me gusta la idea de que est&aacute;s en lugares donde no te conoce nadie. <strong>No s&eacute; si exactamente quer&eacute;s convertirte en otra persona, pero hay algo de ese anonimato que es lindo</strong>. Los viajes tienen algo de eso, de hacerse an&oacute;nimo en un punto, de borrarse un poco lo que creemos que somos. Por ah&iacute; el encanto de un viaje est&aacute; en verse como otro y pensar cu&aacute;nto de tu contexto te arma como persona. <strong>Como te dije viv&iacute; en Italia, viv&iacute; en Estados Unidos. Y de alguna manera ah&iacute; no era como ac&aacute;. Era otro, no hablaba castellano con nadie. Y en Estados Unidos me pasaba tambi&eacute;n. Era otra persona. Era un estudiante de cine, no era el hijo de mi pap&aacute; y mi mam&aacute;, ni el hermano de mi hermana. Era yo sin todo eso y sin mi idioma tambi&eacute;n</strong>. Hay algo atractivo, hay algo que est&aacute; bueno en eso. Aunque tambi&eacute;n, a la larga, algo de eso se puede volver un poco como una carga y creo que por eso siempre volv&iacute;. Me podr&iacute;a haber quedado en Estados Unidos, me podr&iacute;a haber quedado en Italia, realmente me sent&iacute;a muy bien. Hice muy buenos amigos. Me parece que disfruto mucho viajar y volver, es como un doble movimiento. Por eso si pasan tres meses y estoy en un mismo lugar ya me empiezo a inquietar.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/martin-rejtman-encanto-viaje-verse-pensar-contexto-arma-persona_1_12782139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Nov 2025 03:02:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Martín Rejtman: “El encanto de un viaje está en verse como otro y pensar cuánto de tu contexto te arma como persona”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Martín Rejtman,Libros,Rosario Bléfari,Cine argentino,Leila Guerriero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fantasía de Silvia Prieto, series de septiembre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/fantasia-silvia-prieto-series-septiembre_129_12579446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49fa969c-1537-466a-bdf8-af2b1fda6f9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125146.jpg" width="1185" height="666" alt="La fantasía de Silvia Prieto, series de septiembre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.
</p><p class="subtitle">El mar de Herzog, Saer y Piglia reunidos</p></div><p class="article-text">
        <em>A lo mejor&nbsp;te confundi&oacute;/mi forma de ser/Qui&eacute;n sabe si entendiste alguna vez, yo tampoco s&eacute; muy bien c&oacute;mo es. </em><em><strong>Ning&uacute;n mensaje, Rosario Bl&eacute;fari</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno. </strong><em>&ldquo;Cuando termin&eacute; el secundario hice un test vocacional y sal&iacute;a que me inclinaba hacia una carrera&hellip; por ejemplo Letras. Empec&eacute; Letras y no me convenci&oacute; el &aacute;rea de literatura y decid&iacute; orientarme hacia la ling&uuml;&iacute;stica. Porque me parece muy interesante: el lenguaje es muy rico, el lenguaje es muy misterioso. Y eso s&iacute; me gust&oacute; estudiarlo, ver c&oacute;mo se maneja, las reglas que tiene. Todo eso me gusta, c&oacute;mo se comunica la gente, c&oacute;mo a veces nos entendemos a media lengua. Porque a veces hay muchos supuestos, muchos sobreentendidos. Porque la gente no dice todo, dice una parte y se entiende igual. Es muy interesante eso&rdquo;</em>. La que habla frente a c&aacute;mara es una mujer que se llama <strong>Silvia Prieto</strong>. Lo hace hacia el final de la pel&iacute;cula <em>Silvia Prieto</em>, de <strong>Mart&iacute;n Rejtman</strong>, cuando corren los t&iacute;tulos. Antes y despu&eacute;s de ella habla otra Silvia Prieto y otra m&aacute;s, y otra m&aacute;s: una muy joven que cuenta que es de Chaco y viaj&oacute; a Buenos Aires a estudiar dise&ntilde;o gr&aacute;fico porque le gust&oacute; el nombre de esa carrera sin saber de qu&eacute; se trataba, otra que tiene dos hijos y le gusta escribir cada tanto (<em>&ldquo;en mis ratos, cuando trato de buscarme a m&iacute; misma escribo, me enriquece much&iacute;simo&rdquo;</em>), otra que dice que estudi&oacute; para ser <em>&ldquo;counselor&rdquo;</em> y que tiene <em>&ldquo;una vida com&uacute;n, pero linda&rdquo;</em>. <strong>La pregunta es parte de esos sobreentendidos de los que habla Silvia Prieto: aunque no lo vemos, suponemos que alg&uacute;n productor les pregunt&oacute; a cada una de ellas qui&eacute;nes son, qu&eacute; es de su vida.</strong> Cada Silvia Prieto se ofrece entonces en su individualidad y al mismo tiempo en su repetici&oacute;n. Cada una arma una versi&oacute;n posible en su relato. Primero las vemos todas juntas tomando el t&eacute;, intentando ver qu&eacute; las une adem&aacute;s del nombre y a la vez haciendo un esfuerzo por subrayar lo que las hace &uacute;nicas. <strong>Pero las palabras, inevitablemente, las van llevando en la conversaci&oacute;n a lugares comunes, como la profesi&oacute;n, el barrio donde viven, la composici&oacute;n familiar</strong> (en ese tironeo, en esa pretensi&oacute;n de <em>ser</em> alguien y al mismo tiempo fundirnos entre otros &ndash;pareciera mostrarnos Rejtman&ndash; estamos un poco todos, nos llamemos Silvia Prieto o no). El gesto de incorporar esa zona documental es curios&iacute;simo &ndash;y magistral sin ser denso, como todo el cine de Rejtman que siempre parece levitar&ndash; despu&eacute;s de haber visto una hora y pico de una pel&iacute;cula de uno de los artistas m&aacute;s extraordinarios del pa&iacute;s. Alguien que por lo general suele rodearse tambi&eacute;n de otros artistas muy singulares. <strong>Sin ir m&aacute;s lejos, Rosario Bl&eacute;fari, una Silvia Prieto que en la pel&iacute;cula fantasea con cambiar su vida o su forma de ser el d&iacute;a en que cumple 27 a&ntilde;os.</strong> Una mujer que quiere ser otra hasta que encuentra que hay otra que se llama como ella. Una mujer que da vueltas, que no dice todo, que se mueve entre contingencias, como en toda la filmograf&iacute;a de Rejtman, a partir de intercambios absurdos y reales (de d&oacute;lares enrollados con bandas el&aacute;sticas en latitas a sacos, caf&eacute;s, l&aacute;mparas de botella, maridos: un mundo encantador, permutable, <em>rejtmaniano</em>).
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        <strong>Dos. </strong><em>&ldquo;No sali&oacute;. No me desferreyric&eacute;, que siempre es mi objetivo&rdquo;</em>, me dijo entre risas hace unos d&iacute;as el escritor <strong>Gustavo Ferreyra</strong>, tambi&eacute;n un personaje excepcional dentro de la literatura argentina, en una entrevista p&uacute;blica de la que <a href="https://youtu.be/g0FC2ByMhW8?si=7GgZ-T01GqBS7UPX" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conservo el audio</a>. Hablaba de su novela <em>La familia</em>, un texto monumental para el que, cont&oacute;, se propuso &ldquo;<em>poner toda la carne al asador&rdquo;</em>. Durante su juventud (<em>&ldquo;ten&iacute;a 20 a&ntilde;os, era bastante zonzo&rdquo;</em>, aclar&oacute;) <strong>Ferreyra fantaseaba con que en alg&uacute;n momento iba a </strong><em><strong>&ldquo;dominar la t&eacute;cnica narrativa al estilo Joyce&rdquo;</strong></em><strong> para despu&eacute;s</strong><em><strong> &ldquo;poder pasar a otra cosa&rdquo;</strong></em><strong>. </strong><em>&ldquo;Joyce era como una cosa que uno dice &lsquo;no hay nada m&aacute;s all&aacute; de este tipo&rsquo;. Cuando le&iacute; el Ulises dije: &lsquo;este tipo es un monstruo horrible pero, bueno, es lo m&aacute;s grande que hay&rsquo;&rdquo;</em>, me coment&oacute; el escritor. Sin embargo, despu&eacute;s de varias novelas donde ya hab&iacute;a puesto todo su ferreyrismo al fuego y tres a&ntilde;os de escritura para <em>La familia</em> <strong>&ndash;otro lugar com&uacute;n que en manos y palabras de Ferreyra se destartala, se hace media lengua, se </strong><em><strong>desfamiliariza</strong></em><strong>&ndash;</strong> ese intento por ser otro no ocurri&oacute;:&nbsp;<em>&ldquo;Adem&aacute;s varios me dec&iacute;an &lsquo;vos ya sos experimental, &iquest;cu&aacute;nto m&aacute;s pod&eacute;s ser?&rsquo;. Entonces dije &lsquo;bueno, escribo lo que sale, escribo la obra que sale&rsquo;. Es que siento que hay una obra que emerge. Es una fantas&iacute;a, obviamente, pero siento que para m&iacute;, como escritor, es una fantas&iacute;a necesaria: que hay algo que es una obra a la cual me debo. Me debo a esa obra y es lo que escribo. Esto de hacer de la contingencia una necesariedad es un enga&ntilde;o inevitable del ser humano. Y en m&iacute; es as&iacute; tambi&eacute;n como escritor. En &uacute;ltima instancia, cuando termino una obra, qu&eacute; s&eacute; yo, digo &lsquo;era esa obra, no pod&iacute;a ser otra&rsquo;&rdquo;</em>.
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                &quot;La familia&quot;, de Gustavo Ferreyra.                            </span>
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        <strong>Tres. </strong><em>&ldquo;Un buen nombre es lo m&aacute;s valioso que uno puede tener&rdquo;</em>. Eso dec&iacute;a varias veces un locutor en <a href="https://youtu.be/Q7tkGUm3LWU?si=i9EfC5xOfrCjrQKY" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una publicidad que ve&iacute;a en la televisi&oacute;n cuando era chica</a> y me encantaba. <strong>Era el aviso de un banco, el Banco R&iacute;o, que ir&oacute;nicamente con el tiempo cambi&oacute; de nombre.</strong> Las im&aacute;genes mostraban una sucesi&oacute;n de nenes y nenas que dec&iacute;an frente a c&aacute;mara c&oacute;mo se llamaban. <em>&ldquo;Mi nombre es Constanza&rdquo;</em>, dec&iacute;a una; <em>&ldquo;Marianito&rdquo;</em>, lanzaba otro. Despu&eacute;s ven&iacute;an varios m&aacute;s que sonre&iacute;an casi sin dientes. <strong>Hasta que llegaba el momento en el que una dec&iacute;a </strong><em><strong>&ldquo;me llamo Agustina&rdquo;</strong></em><strong> y vi&eacute;ndola en casa siempre me conmov&iacute;a.</strong> Todos eran &uacute;nicos y al mismo tiempo una contingencia: si yo, tambi&eacute;n Agustina, pod&iacute;a ser la de la tele o viceversa. Un nombre propio y no tanto. En el segundo tramo del aviso ven&iacute;a el interrogante sobre el futuro, sobre eso que los chicos quer&iacute;an ser cuando fueran grandes. <strong>La pregunta, otro sobreentendido: seguramente alg&uacute;n productor les hab&iacute;a preguntado de antemano a cada uno de ellos o les hab&iacute;a indicado la respuesta que iba a quedar mejor para promocionar al banco. </strong>Aparecen lugares comunes, fantas&iacute;as y tambi&eacute;n salidas ins&oacute;litas, como la de una nena que habla de trabajar con una computadora <em>&ldquo;para tocar todos los botonitos&rdquo;</em>. Lo importante, de todos modos, es el buen nombre, &ldquo;<em>lo m&aacute;s valioso que uno puede tener&rdquo;</em>. Esa premisa resuena en mi cabeza y me hace re&iacute;r cada vez que me llega un correo con una consulta m&eacute;dica para Agustina Larrea. <strong>Es que tengo una Silvia Prieto (&iquest;o yo soy la Silvia Prieto de ella?) que es ginec&oacute;loga.</strong> Una vez por semana (algunas veces m&aacute;s, otras menos), alguien me manda un estudio, una inquietud, una buena noticia o alguna no tan buena. <strong>Despu&eacute;s de responderles que soy Agustina Larrea &ndash;aunque no esa que esperan&ndash; y que tienen mal la direcci&oacute;n, me quedo pensando si a Agustina Larrea le pasar&aacute; lo mismo. </strong>Quiero decir, si le llegar&aacute;n mensajes que son para m&iacute;. Llego a fantasear con que m&aacute;s all&aacute; hay una vida que me estoy perdiendo; con que, lejos de mi correspondencia que suele ser bastante pedestre, Agustina Larrea recibe mensajes con propuestas fabulosas, con invitaciones a viajes o a proyectos incre&iacute;bles. <strong>Y ella, que para algo es ni m&aacute;s ni menos que Agustina Larrea, elige cambiar su vida, como Silvia Prieto cuando cumple 27.&nbsp;</strong>Y&nbsp;acepta.&nbsp;
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        <strong>Cuatro. </strong><em>&ldquo;A lo mejor te confundi&oacute;/mi forma de ser/qui&eacute;n sabe si entendiste alguna vez/yo tampoco s&eacute; muy bien c&oacute;mo es&rdquo;</em>, canta <strong>Rosario Bl&eacute;fari</strong> en <em><strong>Ning&uacute;n mensaje</strong></em>, <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/7BskjojAHlGOqPVHnseiNd?si=c18d8e1a9efe42b0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la canci&oacute;n que dispara mi computadora</a>. La dejo hasta el final, no toco ning&uacute;n <em>botonito</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cinco.</strong> Cuenta <strong>Mart&iacute;n Rejtman</strong> en el libro <em>Es solo una pel&iacute;cula</em> (La Cruj&iacute;a, 2023), de <strong>Pablo Chernov</strong> y <strong>Fernando Krapp</strong>: <em>&ldquo;La reuni&oacute;n de las Silva Prieto del final de la pel&iacute;cula fue una producci&oacute;n aparte para encontrarlas. </em><em><strong>Se busc&oacute; a las Silvia Prieto reales a trav&eacute;s de la gu&iacute;a telef&oacute;nica pero, como se dice en la pel&iacute;cula, hab&iacute;a solo dos.</strong></em><em> Despu&eacute;s llamaron a todos los Prieto preguntando si no ten&iacute;an alg&uacute;n pariente de nombre Silvia. Y al final fuimos a los padrones electorales. Ah&iacute; es donde apareci&oacute; la mayor&iacute;a y las convocamos para la escena final. Una sola no acept&oacute;. En el estreno de la pel&iacute;cula en el BAFICI, cuando termin&oacute; la proyecci&oacute;n, una mujer se acerc&oacute; para hablarme y me dijo: &lsquo;</em><em><strong>Yo soy la Silvia Prieto que dijo que no</strong></em><em>&rsquo;&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Empieza esto que se llama <em>Mil lianas</em>. Una versi&oacute;n, <strong>algo que se parece a otra cosa</strong>. Una vez m&aacute;s, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Series del mes.&nbsp;</strong>Las principales plataformas anunciaron, una vez m&aacute;s, diversos lanzamientos que llegar&aacute;n a las pantallas para ver en formato hogare&ntilde;o a lo largo de todo el mes. <strong>Hay series nuevas, regresos esperados y pel&iacute;culas que desembarcan en el streaming despu&eacute;s de su paso por festivales y salas de cine</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte, le pongo algunas fichas a <em>Task</em>, una serie de HBO Max que se estrena el domingo 7 de septiembre. Con <strong>Mark Ruffalo</strong> como protagonista y agente del FBI a cargo de investigar una serie de robos violentos, <strong>est&aacute; ambientada en los suburbios de Filadelfia</strong> y fue creada por <strong>Brad Ingelsby</strong>, el mismo de <em>Mare of Easttown</em> (si se les pas&oacute;, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/crimen-maradona_129_7845767.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablamos hace un tiempito de esa serie protagonizada por </a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/crimen-maradona_129_7845767.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Kate Winslet</strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/crimen-maradona_129_7845767.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> por ac&aacute;</a>). Pero, por supuesto, hay mucho m&aacute;s. Les dejo <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-septiembre-espias-mark-ruffalo-susana-gimenez-libro-claudia-pineiro_1_12570363.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace una suerte de gu&iacute;a que arm&eacute;</a> con tr&aacute;ilers, fechas y datos de pel&iacute;culas y series destacadas para ver por streaming este mes.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La gu&iacute;a con series y pel&iacute;culas destacadas que llegan al streaming en septiembre </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-septiembre-espias-mark-ruffalo-susana-gimenez-libro-claudia-pineiro_1_12570363.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Peque&ntilde;os lectores</strong></em><strong>, de Yael Frankel. </strong>&ldquo;<em>Con el tiempo cambi&oacute; la idea que ten&iacute;a de la ilustraci&oacute;n como algo &iacute;ntimamente relacionado con la belleza. Poco a poco dej&eacute; de buscar en ese camino; no me interesa el adorno, lo bello (&iquest;qu&eacute; ser&aacute; lo bello?), el p&oacute;ster para colgar en la pared (aunque las paredes de mi casa y de mi estudio est&aacute;n repletas de ilustraciones propias y ajenas); no pretendo eso como un ideal; prefiero, sobre todo cuando hablo de un personaje, indagar en su interior y darle ciertos rasgos entra&ntilde;ables &ndash;y no solo en t&eacute;rminos gr&aacute;ficos. Para conseguirlo, procuro dotarlo con alguna cuota de &lsquo;humanidad&rsquo;. Pero c&oacute;mo lograr eso si es algo que no quiero resolver gr&aacute;ficamente ni describir en el texto? Entonces, me pongo un objetivo: intentar, con m&iacute;nimos detalles, que esa cuota de humanidad, por ejemplo, sea visible en su propia incongruencia o en sus contradicciones&rdquo;</em>, afirma <strong>Yael Frankel</strong> en <em>Peque&ntilde;os lectores</em> (Gris Tormenta, 2025).
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                    alt="El ensayo &quot;Pequeños lectores&quot;, de Yael Frankel, salió por el sello Gris Tormenta."
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                El ensayo &quot;Pequeños lectores&quot;, de Yael Frankel, salió por el sello Gris Tormenta.                            </span>
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        Repleto de ese tipo de reflexiones, de una b&uacute;squeda genuina a trav&eacute;s de su obra y de introspecci&oacute;n sobre algunos hitos de su vida, en este ensayo la escritora e ilustradora argentina indaga en su propio recorrido como artista, pero tambi&eacute;n como ni&ntilde;a y como madre de ni&ntilde;os lectores. <strong>Frankel es una de las autoras m&aacute;s destacadas en el rubro de los llamados &ldquo;libros &aacute;lbum&rdquo;, aquellos donde la ilustraci&oacute;n y el texto comparten la funci&oacute;n narrativa. </strong>Gran parte de ellos &ndash;aunque no exclusivamente&ndash; est&aacute;n dedicados al p&uacute;blico infantil, un asunto que la llev&oacute; en <em>Peque&ntilde;os lectores</em> a pensar en la creaci&oacute;n, la edici&oacute;n y la circulaci&oacute;n de libros para chicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entrevist&eacute; hace unos d&iacute;as a <strong>Yael Frankel</strong> para hablar sobre su nuevo libro. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/yael-frankel-publico-infantil-sagrado-respeto-admiro-quiero-identifico_1_12565468.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer la nota por ac&aacute;</a>.
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                    alt="Los libros de Yael Frankel son publicados en Argentina, pero también editoriales de editoriales de Colombia, Chile, España, Italia, Francia, Suiza y China."
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            <span class="title">
                Los libros de Yael Frankel son publicados en Argentina, pero también editoriales de editoriales de Colombia, Chile, España, Italia, Francia, Suiza y China.                            </span>
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        <em><strong>Peque&ntilde;os lectores</strong></em><strong>, de Yael Frankel, sali&oacute; por el sello Gris Tormenta. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/yael-frankel-publico-infantil-sagrado-respeto-admiro-quiero-identifico_1_12565468.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Filba internacional.</strong> Habl&aacute;bamos arriba de la fantas&iacute;a o la posibilidad concreta de ser otros y por estas horas se anunci&oacute; la llegada de una nueva edici&oacute;n del Filba internacional, que este a&ntilde;o <strong>justamente tiene como premisa o t&iacute;tulo &ldquo;Alter&rdquo;</strong>. <em>&ldquo;&iquest;Para qu&eacute; se escribe, y para que se lee, si no es para ser otro? Si hay una tendencia natural en la literatura &ndash;en quienes la leemos, en quienes la escriben&ndash; es la de viajar hacia otra cosa. Esa sola inclinaci&oacute;n &ndash;que est&aacute; en su ra&iacute;z&ndash; justifica su existencia y quiz&aacute;s garantiza su resistencia a la extinci&oacute;n&rdquo;</em>, plantean desde el festival literario, que <strong>se llevar&aacute; adelante en Buenos Aires del 25 al 28 de septiembre</strong> y que contar&aacute; con la presencia de escritores internacionales y locales muy interesantes.
    </p><p class="article-text">
        La programaci&oacute;n, de la que les ir&eacute; comentando m&aacute;s en pr&oacute;ximas ediciones de <em>Mil lianas</em>, <a href="https://filba.org.ar/filba-internacional/festival-internacional-de-literatura-filba-2025_135" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se puede ver completa por ac&aacute;</a><a href="https://filba.org.ar/filba-internacional/festival-internacional-de-literatura-filba-2025_135/programa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">.</a> <strong>Atenci&oacute;n: aunque son todas gratuitas, hay algunas actividades que requieren de inscripci&oacute;n previa en la p&aacute;gina y esa opci&oacute;n se habilita a partir de hoy.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En la realidad cotidiana vive la realidad fant&aacute;stica de la imaginaci&oacute;n, el deseo, el delirio, los relatos. En una persona hay muchas personas. En un minuto hay muchos d&iacute;as. Y si ese milagro de sensibilidades expandidas sucede, es porque existen las literaturas. </em><em><strong>Lo otro, lo alterno &ndash;una persona, una idea, un lugar&ndash; es lo ajeno, lo desconocido, lo que puede asustar y fascinar, por partes iguales</strong></em><em>, lo que contrasta con lo que creemos que somos y siempre, queramos o no, nos constituye&rdquo;</em>, apuntan desde Filba.
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            <span class="title">
                Llega una nueva edición del Filba internacional, el festival literario gratuito de Buenos Aires con numerosas actividades.                            </span>
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        <strong>Del 25 al 28 de septiembre tendr&aacute; lugar una nueva edici&oacute;n del Filba. La programaci&oacute;n completa </strong><a href="https://filba.org.ar/filba-internacional/festival-internacional-de-literatura-filba-2025_135/programa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede ver por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Glauber Rocha online. </strong>Como todos los meses, les recuerdo que Lumiton, mi plataforma favorita para ver pel&iacute;culas en casa, renov&oacute; su programaci&oacute;n<strong> con ciclos online y gratuitos que se podr&aacute;n ver a lo largo de todo septiembre desde Argentina</strong>. Uno que me interesa especialmente este mes es el que le dedican al cineasta brasile&ntilde;o <strong>Glauber Rocha</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el 29 de septiembre <strong>se podr&aacute;n ver seis pel&iacute;culas clave de su filmograf&iacute;a</strong>, como <em>Barravento</em>, <em>Tierra en trance</em>, <em>La edad de la Tierra</em>, <em>Dios y el diablo en la tierra del sol</em>, <em>El le&oacute;n de siete cabezas</em> y <em>El drag&oacute;n de la maldad contra el santo guerrero</em>. Se accede <a href="https://lumiton.ar/grupo_de_eventos/vecine-vecine-glauber-rocha-3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Glauber Rocha fue un destacado cineasta, escritor y pol&iacute;tico brasile&ntilde;o nacido en Bah&iacute;a, reconocido como emblema y fundador del movimiento del Cinema Novo, movimiento cinematogr&aacute;fico surgido en la d&eacute;cada de 1950, que buscaba retratar la realidad social y pol&iacute;tica de Brasil desde una perspectiva cr&iacute;tica y comprometida, fusionando el arte y la pol&iacute;tica como parte de la vida social. </em><em><strong>Aunque el Cinema Novo se centraba en la realidad social, los cineastas tambi&eacute;n experimentaron con t&eacute;cnicas cinematogr&aacute;ficas, como el uso de montaje no lineal, narrativas fragmentadas, simbolismo visual, y elementos del realismo m&aacute;gico.</strong></em><em> Adem&aacute;s, dentro de las inquietudes aparec&iacute;a la construcci&oacute;n de una identidad visual relacionada con la idiosincrasia, lo que implicaba dar protagonismo a las historias, las personas, las problem&aacute;ticas y contradicciones de los pueblos latinoamericanos&rdquo;</em>, detallan&nbsp;desde Lumiton.
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                Lumiton lanza un ciclo dedicado al cineasta brasileño Glauber Rocha.                            </span>
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        <strong>El ciclo online y gratuito de pel&iacute;culas dedicado a la filmograf&iacute;a de Glauber Rocha </strong><a href="https://lumiton.ar/grupo_de_eventos/vecine-vecine-glauber-rocha-3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede ver por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong>Pas&eacute; buena parte de este a&ntilde;o escuchando <em>Dan&rsquo;s Boogie</em>, lo &uacute;ltimo de la banda <em>indie</em> Destroyer, los canadienses con <strong>Dan Bejar</strong> a la cabeza. Por estos d&iacute;as el grupo lanz&oacute; el videoclip de la canci&oacute;n <em>Travel Light</em>, que me gust&oacute; mucho y me pareci&oacute; una buena excusa para sumar algunas de las canciones del disco a nuestra banda sonora compartida. Como todos los viernes, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=216c94b4abac4f48" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la encuentran ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Una linda noticia de esta semana (y tambi&eacute;n una excusa para escuchar sus canciones): <strong>Juana Molina anunci&oacute; que antes de fin de a&ntilde;o estar&aacute; listo su pr&oacute;ximo &aacute;lbum</strong>, que se llamar&aacute; <em>Doga</em> y presentar&aacute; en vivo con dos fechas: 21 y 22 de noviembre en La Trastienda de Buenos Aires. &ldquo;Despu&eacute;s de casi 7 a&ntilde;os de grabar y grabar y grabar y casi siete a&ntilde;os de pensar que no ten&iacute;a nada, <strong>nos llevamos la sorpresa de que en realidad ten&iacute;a miles de horas de m&uacute;sica</strong>. Grabaciones en diferentes circunstancias, lugares y personas&rdquo;, <a href="https://www.instagram.com/p/DOGskmQEUdd/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adelant&oacute; en su cuenta de Instagram</a>.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong>Atenci&oacute;n si andan por Buenos Aires este fin de semana: el s&aacute;bado 6 y el domingo 7 de septiembre tendr&aacute; lugar el Festival Argentino de Historieta en el Centro Cultural Rojas (Corrientes 2038, CABA). <strong>Con entrada libre y gratuita, participar&aacute;n m&aacute;s de 40 sellos de todo el pa&iacute;s; habr&aacute; charlas, talleres, feria editorial y proyecciones.</strong> Pueden leer m&aacute;s sobre la programaci&oacute;n y ver los horarios de algunas actividades, <a href="https://www.instagram.com/fahistorietas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entre las actividades destacadas habr&aacute; talleres infantiles de dibujo para reinventar nuevas historias de Ast&eacute;rix; talleres de gui&oacute;n, en los cuales se podr&aacute;n repasar algunos de los recursos espec&iacute;ficos de la historieta; se realizar&aacute; un 'Tinder de historieta', un espacio para que se conozcan entre s&iacute; guionistas y dibujantes que est&eacute;n buscando formar duplas. El festival comenzar&aacute; con un homenaje a <strong>Daniel Divinsky</strong>, el s&aacute;bado a las 15 horas, y finalizar&aacute; con la presentaci&oacute;n, el domingo a las 19 horas, de la nueva novela gr&aacute;fica de Tute <em>Ensayo para mi muerte</em>&rdquo;, informaron los organizadores de FAH.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DOEptI5EtRo/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Posdata. </strong>Arrancamos hablando de <em>Silvia Prieto</em> y les recuerdo que la pel&iacute;cula est&aacute; disponible para ver en Mubi. Antes de despedirme, aprovecho para agradecer, como todas las semanas, a quienes me escriben con comentarios sobre <em>Mil lianas</em>. Me encuentran, o a mi versi&oacute;n virtual, <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/fantasia-silvia-prieto-series-septiembre_129_12579446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Sep 2025 09:26:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fantasía de Silvia Prieto, series de septiembre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Películas,Rosario Bléfari,Martín Rejtman]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[‘Parasite’ en Tucumán, las series de agosto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/parasite-tucuman-series-agosto_129_11566068.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f21b457-dba4-4ff6-bf67-1a0c23bb9edb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Parasite’ en Tucumán, las series de agosto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">La vuelta de 'Imprenteros', un equilibrio inventado</p></div><p class="article-text">
        Ruido. En las primeras escenas de la pel&iacute;cula<em> Los due&ntilde;os</em>, P&iacute;a (interpretada por una <strong>Rosario Bl&eacute;fari</strong> de pelo cort&iacute;simo, como diciendo &ldquo;ojo que pincha&rdquo;: un elemento m&aacute;s para marcar su distancia con todo lo que la rodea) va arriba de un taxi camino a la finca de su familia en alguna zona rural de Tucum&aacute;n. <strong>A trav&eacute;s de la ventanilla, la naturaleza se hace sucesi&oacute;n: de &aacute;rboles, de pastos enclenques, de caminos polvorientos, de construcciones m&aacute;s o menos precarias. </strong>La alternancia entre la formalidad del campo y el caos de lo descampado, un escenario que ante sus ojos urbanos y terratenientes podr&iacute;a implicar peligro y tambi&eacute;n alguna versi&oacute;n de la aventura. La excursi&oacute;n que quiz&aacute; P&iacute;a so&ntilde;aba id&iacute;lica &ndash;ese irse a lo propio, a la tierra familiar&ndash; se enturbia por lo que oye: la radio del taxi suena estridente, con un comentarista que no para de hablar a los gritos. Si, como me dijo hace unos d&iacute;as <strong>Jorge Consiglio</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/jorge-consiglio-arte-lugar-utopia-desflecado_1_11537134.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista</a>, de Sarmiento para ac&aacute; &ldquo;todos estamos inevitablemente escribiendo y reescribiendo esta cuesti&oacute;n bin&oacute;mica de la civilizaci&oacute;n y la barbarie&rdquo;, la pel&iacute;cula pareciera ir aflojando y tensando ese nudo insoslayable a medida que avanza de una manera extraordinaria y, sobre todo, sonora. La semilla queda plantada desde el comienzo, lo primero que pide &ndash;o exige&ndash; P&iacute;a es que el taxista termine con el ruido: <em>&ldquo;&iquest;Puede bajar un poco el volumen por favor?&rdquo;</em>. M&aacute;s adelante vendr&aacute;n las escenas de los trabajadores de la finca apoltronados en las instalaciones de la casa principal en plan <em>Parasite</em>, pero antes y mejor que <strong>Bong Joon-ho</strong>, con sus propios sonidos. <strong>El m&aacute;s estrepitoso: el del aparato para ver DVD&rsquo;s.</strong> Adherido, el eco de varias preguntas que retumban, pero nunca se terminan de formular: en un campo aislado del mundo o en un departamento coqueto, despu&eacute;s de un d&iacute;a de trabajo al sol o de reposo a la sombra, proletario o propietario, &iquest;qu&eacute; hacemos con las intersecciones?, &iquest;qui&eacute;n es due&ntilde;o de qu&eacute;?, &iquest;qu&eacute; se puede hacer, salvo ver pel&iacute;culas?
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        M&aacute;s ruido.<strong> </strong>Los alaridos del saqueo, el bip de las m&aacute;quinas del hospital y, sobre todo, el zumbido de las motos.<em> </em>La pel&iacute;cula <em>El motoarrebatador</em> tambi&eacute;n trae un cat&aacute;logo sonoro que se prende y se apaga. <strong>Otra historia repleta de binomios, de intermitencias, de preguntas que insisten en silencio</strong>. Como una mentira estirada, el truco de un mago a punto de develarse, el famoso secreto a voces.
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        Todav&iacute;a m&aacute;s ruido.<strong> </strong>En los primeros planos de <em>Planta permanente</em> tambi&eacute;n est&aacute; <strong>Rosario Bl&eacute;fari</strong> en movimiento. Pero esta vez, no la lleva alguien, es ella misma la que tiene que arrastrar en un carro los b&aacute;rtulos con los que limpia una dependencia p&uacute;blica. Pelo m&aacute;s largo, m&aacute;s l&aacute;nguido, m&aacute;s cercano. Se llama Marcela. A su lado va su compa&ntilde;era Lila (la incre&iacute;ble <strong>Liliana Ju&aacute;rez</strong>, protagonista de los tres largometrajes), tambi&eacute;n con su carro. Los ruidos vendr&aacute;n, entonces, de la coreograf&iacute;a de todos los d&iacute;as, del traj&iacute;n por los pasillos, de las aspiradoras, de los cuchicheos entre las dos y con otros empleados p&uacute;blicos como ellas. <strong>El sonido, como en muchos trabajos, ser&aacute; el que habilite el sigilo, el que logre abrirse paso en un micromundo repleto de sospechas y sospechosos</strong>. Un rumor en voz baja, un zumbido constante (despu&eacute;s de todo, no hay nada m&aacute;s atronador que algo que se quiere mantener en secreto). Hasta que venga otra mujer, una nueva directora de la dependencia, que llenar&aacute; el lugar con su propia banda sonora (palabras pomposas y vac&iacute;as) y traer&aacute; el estruendo final en forma de crujido.
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            </figure><p class="article-text">
        Por estos d&iacute;as la plataforma Mubi program&oacute; las pel&iacute;culas <em>Los due&ntilde;os</em> (<strong>Agust&iacute;n Toscano</strong> y <strong>Ezequiel Radusky</strong>, 2013), <em>El motoarrebatador</em> (<strong>Agust&iacute;n Toscano</strong>, 2018) y <em>Planta permanente</em> (<strong>Ezequiel Radusky</strong>, 2019) en un ciclo espectacular que se llama <em>Ra&iacute;ces tucumanas</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En eso estuve, mirando y tratando de escuchar. Ahora s&iacute;, entre ruidos y silencios, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empieza una nueva edici&oacute;n de Mil lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Series y pel&iacute;culas de agosto.</strong> Con el nuevo mes, las plataformas de streaming se refrescan. O eso dicen, <strong>mientras suman a sus cat&aacute;logos nuevas temporadas de series conocidas, pel&iacute;culas cl&aacute;sicas y algunas propuestas novedosas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-agosto-maxima-zorreguieta-godard-final-historia-esperada_1_11559870.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Les dejo por ac&aacute; un resumen con lo m&aacute;s destacado de lo que se lanzar&aacute; en formato hogare&ntilde;o durante agosto</a>. Por mi parte, tengo muchas ganas de ver el documental <em>Elizabeth Taylor: las cintas perdidas</em> que <strong>lanza Max el 3 de agosto</strong> y la nueva temporada de la adorable <em>Only Murders in the Building</em>, por Disney+.
    </p><p class="article-text">
        Algo m&aacute;s, para los nost&aacute;lgicos: Netflix anunci&oacute; que sumar&aacute; a su men&uacute; <strong>las seis temporadas de </strong><em><strong>Lost</strong></em><strong>, a partir del 15 de agosto</strong>.
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                &quot;The Umbrella Academy&quot;, lo mejor de Godard y una biopic de Máxima Zorreguieta, entre los lanzamientos más destacados del streaming de agosto.                            </span>
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        <strong>El resumen con las series y pel&iacute;culas que llegan al streaming en agosto </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-agosto-maxima-zorreguieta-godard-final-historia-esperada_1_11559870.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Turco. Vida, obra y secretos de Jorge Cayetano As&iacute;s</strong></em><strong>, de Pablo Perantuono y Fernando Soriano. </strong><em>Un Isidoro Ca&ntilde;ones plebeyo y suburbano</em>, como describen los autores del libro&nbsp;<em>Turco. Vida, obra y secretos de Jorge Cayetano As&iacute;s</em>&nbsp;(Planeta, 2024). Un chico que creci&oacute; en Villa Dom&iacute;nico, en el conurbano bonaerense, y termin&oacute; conociendo como nadie las calles de Par&iacute;s, con sus noches lujosas y sus personajes estridentes. Un infiltrado, un vampiro. El hombre que, despu&eacute;s de trabajar a&ntilde;os all&iacute;, hizo enfurecer a la plana mayor de&nbsp;<em>Clar&iacute;n</em>&nbsp;con un libro &aacute;cido y gracios&iacute;simo. El que tuvo &eacute;xito durante la dictadura mientras sus amigos eran secuestrados por los militares. El que pas&oacute; del Partido Comunista en la juventud a convertirse en un cuadro del menemismo, con sus mo&ntilde;os en primer plano listo para combatir en debates televisivos con cualquiera que le pusieran enfrente (del periodista&nbsp;<strong>Jorge Lanata&nbsp;</strong>al actor&nbsp;<strong>Gerardo Romano</strong>: un mundo alucinante). El que se obsesion&oacute; con los servicios de inteligencia, el que pas&oacute; horas con sus amigos del bar Florida Garden. El que escribi&oacute; m&aacute;s de 20 libros, el de la vida &iacute;ntima intensa. Tambi&eacute;n el del cinismo de las redes sociales y el que se reinvent&oacute;, cuando ya hab&iacute;a pasado los 70 a&ntilde;os, con su propia p&aacute;gina de internet. O, como &eacute;l mismo se define,&nbsp;<strong>&ldquo;un te&oacute;rico del derrumbe&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La vida del escritor <strong>Jorge As&iacute;s</strong> es una vida de vaivenes. Despu&eacute;s de una exhaustiva investigaci&oacute;n, de hacer una lectura profunda de toda su obra y de llevar adelante un centenar de entrevistas,<strong>&nbsp;los periodistas Pablo Perantuono y Fernando Soriano lograron plasmar todas las aristas de un personaje tan particular en un libro atrapante que es el retrato de un hombre y tambi&eacute;n de un pa&iacute;s oscilante. </strong>Hace unos d&iacute;as entrevist&eacute; a Perantuono y Soriano para preguntarles c&oacute;mo fue el proceso que los llev&oacute; durante tres a&ntilde;os a indagar en una figura fascinante y compleja. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libro-cuenta-vida-secretos-jorge-asis-pc-menemismo-best-seller-maldito-boom-redes_1_11552362.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer la nota por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Turco. Vida, obra y secretos de Jorge Cayetano Asís&quot;, de Pablo Perantuono y Fernando Soriano, salió por Planeta.                            </span>
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        <strong>El libro </strong><em><strong>Turco. Vida, obra y secretos de Jorge Cayetano As&iacute;s</strong></em><strong>, de Pablo Perantuono y Fernando Soriano, sali&oacute; por Planeta. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libro-cuenta-vida-secretos-jorge-asis-pc-menemismo-best-seller-maldito-boom-redes_1_11552362.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con los autores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Apostilla.</strong> En el verano <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/iman-ritos-series-marzo_129_10969498.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablamos por ac&aacute;</a> de <em>La Ni&ntilde;a de Oro</em> (Anagrama, 2024), del escritor argentino <strong>Pablo Maurette</strong>. Una novela policial vibrante, con personajes y escenas memorables; una historia sofisticada pero no canchera. El 8 de agosto el autor, que vive en el exterior y est&aacute; de visita por Buenos Aires, va a hablar de su libro en la librer&iacute;a Suerte maldita del barrio de Palermo. <a href="https://x.com/SuerteMaldita_/status/1818619122323738940" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Les dejo este enlace con las coordenadas</a> de la presentaci&oacute;n y <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/pablo-maurette-escritor-justicia-utopia-inconseguible_1_10953502.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute; un link a la entrevista que le hice a Maurette este a&ntilde;o</a>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1818619122323738940?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> Hace unos d&iacute;as <strong>Charly Garc&iacute;a</strong> record&oacute; en sus redes que <strong>se cumplieron 30 a&ntilde;os</strong> de la salida de su disco <em>La hija de la l&aacute;grima</em> (&iquest;qu&eacute;? S&iacute;, 30, ni idea). <strong>Pens&eacute; que era una buena excusa para buscar otros discos de 1994 que me gustan mucho y me puse a elegir canciones de varios de ellos</strong>. As&iacute; que esta vez entran a nuestra banda sonora temas del MTV Unplugged de Nirvana; de <em>Dummy</em>, de Portishead; de <em>Wildflowers</em>, de <strong>Tom Petty</strong>; de <em>Re</em>, de Caf&eacute; Tacvba; de <em>Bistro M&aacute;laga</em>, de Estupendo; de <em>Bee Thousand</em>, de Guided By Voices; de <em>Valent&iacute;n Alsina</em>, de 2 minutos; de <em>Ill Communication</em>, de Beastie Boys y de <em>Gestos de amor</em>, de <strong>Mercedes Sosa</strong>. Se escucha, como siempre, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=b4d4deb01c434e70" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?utm_source=generator&theme=0" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track.</strong> La semana pasada <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/vuelta-imprenteros-equilibrio-inventado_129_11549949.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les habl&eacute; con fervor</a> del documental <em>Imprenteros</em>. Si andan por Buenos Aires, quer&iacute;a dejarles, a modo de recordatorio, <a href="https://www.instagram.com/p/C9xQW1QRgmM/?utm_source=ig_web_copy_link&amp;igsh=MzRlODBiNWFlZA==" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este enlace con los horarios y d&iacute;as de las funciones</a> en la Sala Lugones del Teatro San Mart&iacute;n y en el auditorio del Malba. Pueden leer m&aacute;s sobre <strong>Lorena Vega</strong> y su proyecto <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lorena-vega-familia-maquina-imperfecta-mundo_1_11553046.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista reciente</a> que le hizo <strong>Natalia Laube.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C9xQW1QRgmM/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/C9xQW1QRgmM/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/C9xQW1QRgmM/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Imprenteros (@imprenteros.laobra)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track II.</strong> La semana que viene algunos vamos a estar metidos en la siempre efervescente Feria de Editores de Buenos Aires. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-editores-2024-firme-apoyo-ley-precio-unico-libros-anuncian-nueva-edicion_1_11543955.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Les dejo por ac&aacute; un enlace con un resumen de las actividades previstas para esta edici&oacute;n</a>. Y les cuento que durante los cuatro d&iacute;as de la feria vamos a estar armando notas y comentarios de libros disponibles que <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/feria-de-editores/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">van a poder leer por ac&aacute;</a> en <em>elDiarioAR</em>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/parasite-tucuman-series-agosto_129_11566068.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Aug 2024 09:42:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Parasite’ en Tucumán, las series de agosto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Películas,Feria de Editores,Rosario Bléfari]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Algo para decirte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/decirte_129_10380543.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c55978d1-3767-40aa-8bfc-d84b2553f26f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Algo para decirte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estreno que no será tema de columna, un disco nuevo y una novela inédita, la guarida de un niño y el video de una mujer que se baja a los gritos de un avión: un texto atravesado por espíritus y una reflexión sobre la condición de posibilidad del teatro. </p></div><p class="article-text">
        Bueno listo estren&eacute; y me qued&eacute; vac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la apertura de un proceso se trate justo de lo contrario, de volver a vincularse a trav&eacute;s de una obra, de una ficci&oacute;n. Decir algo de alg&uacute;n modo, que vengan a verlo, que perciban, y dialoguen con eso. Es, en el mejor de los casos, abrir una conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pens&eacute; que escribir&iacute;a acerca del estreno de la obra esta semana, pero no apareci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mi &uacute;ltima columna fue mayormente acerca de la actuaci&oacute;n y acaso eso me haya negado el acceso a volver a hablar de eso en esta.
    </p><p class="article-text">
        Para el programa de mano escrib&iacute;:
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Esta extra&ntilde;a necesidad de trabajar</em></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>es sin duda fortaleza y debilidad </em></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>al mismo tiempo&rdquo; </em></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>R.W. Fassbinder</em></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>El cine de Fassbinder estuvo presente en todos nuestros procesos como grupo, a la hora de ponernos a ensayar, particularmente por su trabajo con las actrices y actores. En esta ocasi&oacute;n decidimos tomarlo directamente como punto de partida y entonces, al tenerlo en cuenta tambi&eacute;n a la hora de escribir, me interpel&oacute; m&aacute;s la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica de su obra, su componente anarquista: mirar el mundo con humor y amor, con una profunda f&eacute; en la posibilidad de transformarlo, desde el m&iacute;nimo rinc&oacute;n que a uno le toque.</em></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El jueves 6 hicimos el ensayo general. Ese mismo d&iacute;a se cumpl&iacute;an tres a&ntilde;os de la muerte de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Rosario Bl&eacute;fari</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Llegamos bastante justo con el montaje de la obra, pero ese d&iacute;a los esp&iacute;ritus del teatro nos visitaron y todo se acomod&oacute;. Muchos m&aacute;s que para el mismo estreno, en el que los nervios hicieron lo suyo y nos dejaron temblando a&uacute;n una vez terminada la funci&oacute;n, con una sensaci&oacute;n m&aacute;s ambigua que la de ese ensayo general.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esta semana estuve escuchando una y otra vez el disco nuevo de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Nina Su&aacute;rez</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, la hija de Rosario. Se llama </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Algo para decirte </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">y son nueve canciones que Nina toca con su banda. Hay una en particular, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Corrida al arco</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que no puedo dejar de escuchar. Se la escuch&eacute; a Nina acompa&ntilde;ada por su guitarra en la presentaci&oacute;n del &uacute;ltimo libro de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Camila Fabbri</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Ah&iacute; Nina cont&oacute; que hizo la canci&oacute;n a partir de un cap&iacute;tulo de una novela in&eacute;dita de Camila. Ya esa primera vez en esa terraza me hab&iacute;a atravesado y lo sigue haciendo ahora, cada vez que la reproduzco. Se lo comento a Camila quien, amablemente, me da para leer ese cap&iacute;tulo: el origen de la canci&oacute;n; la corrida al arco en el lenguaje de cada una.</span>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ram&oacute;n se arm&oacute; una guarida al pie de mi escritorio en un sitio bastante simp&aacute;tico y gracioso. Y anegado. Lo que no usa casi nunca es su propia habitaci&oacute;n. Va avanzando sobre la casa. Ya la conquist&oacute;. Ahora escucha <em>Clics Modernos</em> una y otra vez, una y otra vez. Particularmente se detiene en <em>Los Dinosaurios. </em>Lo que lo condujo a un video con las madres de plaza de mayo. Y al alegato del Juicio a las Juntas y al <em>Nunca m&aacute;s </em>y al libro Nunca m&aacute;s, que me pregunt&oacute; si pod&iacute;a leer.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte nunca termino de entender cu&aacute;l es el acceso apropiado a la informaci&oacute;n, o cu&aacute;l la cantidad apropiada. Ni siquiera tenemos el mismo criterio en todo con el pap&aacute; de Ram&oacute;n, acerca de qu&eacute; podr&aacute; asustarlo y qu&eacute; no, as&iacute; que de ah&iacute; en adelante todas las derivaciones posibles. &Eacute;l est&aacute; en el mundo, en este, con el acceso facil&iacute;simo a todo tipo de cosas, precisas, confusas, profundas, rid&iacute;culas, da&ntilde;inas, todo. No voy a poder blindarlo de eso, de lo que &eacute;l quiera ir a buscar. Lo &uacute;nico que espero es que siga teniendo ganas de comentar conmigo o con alguien aquello que vaya descubriendo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as estuvo dando vueltas por todos lados un video de una mujer que se baj&oacute; de un avi&oacute;n de un vuelo interno por Estados Unidos gritando que ella se bajar&iacute;a porque no se quedar&iacute;a a bordo con una persona que no es real, y que todos ir&iacute;an a morir. Ella dec&iacute;a que quer&iacute;a bajarse porque no iba a morir junto a o a causa de alguien que no es real. No s&eacute; qu&eacute; de toda la an&eacute;cdota hace que sea tan espeluznante, porque lo &uacute;nico que pasa es eso: una mujer rubia joven en un pasillo de avi&oacute;n grita y se&ntilde;ala hacia atr&aacute;s diciendo que ah&iacute; hay un hijo de puta que no es real, que ella no piensa seguir a bordo con &eacute;l, y que se va a bajar. En efecto, leo despu&eacute;s, se baja, y el vuelo se demora tres horas porque hacen bajar a todos, los vuelven a revisar, a todxs y sus equipajes, y luego vuelta a embarcar. No se me va de la cabeza el poder evocativo de esa peque&ntilde;a acci&oacute;n: una mujer que grita se&ntilde;alando y cuya &uacute;nica acusaci&oacute;n es que alguien no es real, causa p&aacute;nico y conmoci&oacute;n. Porque todos lo toman literalmente, como si ella estuviera acusando a alguien de ser <em>no humano</em> cuando acaso ella solo acusara a uno de no ser <em>aut&eacute;ntico</em>. Esa predisposici&oacute;n a la met&aacute;fora y la fantas&iacute;a de todxs nosotros en general, como un conjunto de ni&ntilde;os eternos, me causa bastante fascinaci&oacute;n y casi casi que la condici&oacute;n de posibilidad de que exista el teatro, el fen&oacute;meno teatral, eso que nos pone a dialogar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Romina Paula]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/decirte_129_10380543.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Jul 2023 03:37:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Algo para decirte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Rosario Bléfari,Camila Fabbri,Literatura,Nina Suárez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vida de excursión, cien películas en el mapa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/vida-excursion-cien-peliculas-mapa_129_10376002.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8866e5b-2cfc-4b9d-a6a3-c6236f049479_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vida de excursión, cien películas en el mapa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Museo de la decepción, Marx en espera</p></div><p class="article-text">
        <strong>Uno.</strong> No hay fechas as&iacute; sin filo, sin pu&ntilde;al doble: la memoria de la persona que falta y el recordatorio rasposo del tiempo para el que todav&iacute;a sigue (tres a&ntilde;os ya). <strong>El 6 de julio se cumplieron tres a&ntilde;os de la muerte de Rosario Bl&eacute;fari y, una vez m&aacute;s, las redes se llenaron de fotos, de recuerdos, de canciones</strong>. Mi amigo Mart&iacute;n comparti&oacute; un podcast que lanzaron este a&ntilde;o para homenajearla. Lo busco, me quedo en el t&iacute;tulo, <em>Excursiones a los universos de Rosario Bl&eacute;fari</em>, me encanta. Hablan m&uacute;sicos, escritores, actores. Todos amigos, gente que la conoci&oacute;, por lo general, en movimiento. Que la encontr&oacute; en recitales, en ferias de libros, en rodajes, en cumplea&ntilde;os. Tambi&eacute;n aparece ella misma, con su forma particular de estar en esos lugares, con esa vida y esa obra de excursi&oacute;n permanente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dos. </strong>En lo formal: <em>excursi&oacute;n. f. Ida a alguna ciudad, museo o lugar para estudio, recreo o ejercicio f&iacute;sico</em>. En lo menos r&iacute;gido: descendiente directa, casi siamesa de <em>excursus</em>, de la digresi&oacute;n, de moverse hacia afuera.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Cr3bAslOgmP/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/Cr3bAslOgmP/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/Cr3bAslOgmP/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de @archivoblefari</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Tres. </strong>A veces reniego, a veces me divierto con esto. Tengo una memoria escolarizada para varios asuntos (dejo anotado que fui a la guarder&iacute;a desde los 45 d&iacute;as, en alg&uacute;n momento me mandaron a dos jardines en simult&aacute;neo, hice el secundario en doble turno y mejor cierro ac&aacute; la digresi&oacute;n para no abundar). Y digo escolarizada en el sentido de que muchas acciones, t&eacute;rminos que uso o recuerdos est&aacute;n moldeados por la experiencia escolar (&iquest;qu&eacute; vino primero, el delantal o una forma de decir y estar?). <strong>En cualquier caso, todav&iacute;a hoy, cuando alguien falta a alguna reuni&oacute;n o asunto programado digo que tal </strong><em><strong>se rate&oacute;</strong></em><strong>, por ejemplo, o que alguien demasiado obsecuente hace fuerza por </strong><em><strong>salir abanderado</strong></em>. Tal vez sea por eso, tambi&eacute;n, que cuando leo o escucho <em>excursi&oacute;n</em> pienso en el d&iacute;a distinto en medio de una rutina m&aacute;s o menos establecida, el de la salida, el de la sorpresa, el de las mil posibilidades. La excursi&oacute;n es ese movimiento que habilita lo infrecuente, la excursi&oacute;n tiene gusto a Cepita de manzana. Una modulaci&oacute;n m&aacute;s ligera que <em>viaje</em>, menos definitiva; m&aacute;s concreta que <em>paseo</em>, menos atolondrada. Por eso me atrapa. La excursi&oacute;n es un resquicio, un agujero en el pizarr&oacute;n o en el cuaderno, un <em>abracadabra</em>, una palabra que abre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuatro.</strong> &ldquo;Querido Ori&oacute;n: Todos los escritores tienen una palabra favorita que los traiciona&rdquo;, escribe Lucio V. Mansilla en el comienzo de la excursi&oacute;n m&aacute;s c&eacute;lebre de la literatura argentina, <em>Una excursi&oacute;n a los indios ranqueles</em>, esa serie de cartas tramposas a un amigo que se convierten en libro. Un poquito despu&eacute;s sigue: <strong>&ldquo;Decididamente alcanzamos unos tiempos raros, &mdash;todo menos lo que queremos&rdquo;</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tapa de una edición reciente de &quot;Una excursión a los indios ranqueles&quot;, de Lucio V. Mansilla."
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            <span class="title">
                Tapa de una edición reciente de &quot;Una excursión a los indios ranqueles&quot;, de Lucio V. Mansilla.                            </span>
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        <strong>Cinco.</strong> Dos excursionistas que se encuentran en sus textos, pienso ahora, mientras leo a otras dos amigas que intercambian cartas. <strong>En </strong><em><strong>Ya te llegar&aacute; </strong></em><strong>(Eterna Cadencia, 2023) se re&uacute;ne la correspondencia que se enviaron las escritoras Margo Glantz y Tamara Kamenszain entre 1984 y 1997.</strong> M&aacute;s all&aacute; de poder pispear qu&eacute; se dec&iacute;an, qu&eacute; pasaba entre ellas, qu&eacute; pasaba con ellas en el mundo en el que se mov&iacute;an, me enganch&oacute; el hecho de que estos mensajes fueran en s&iacute; mismos peque&ntilde;as excursiones en medio de sus obligaciones, sus pesares, los avatares del correo, sus inquietudes. Una forma de salir de lo de todos los d&iacute;as y, al mismo tiempo, un modo de acercarse a la distancia, entre palabras. &ldquo;Trabajo mucho, no termino nada, no me dedico a la literatura, sino al ensayo, hago miles de planes, recorro los caminos, doy conferencias, me angustio y se va la vida, pero no es el le&oacute;n c&oacute;mo lo pintan, las cosas se arreglan, se divierte uno, vienen los amigos, etc.&rdquo;, le escribe Margo a Tamara en agosto de 1991.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Seis.</strong> <em>Excursiones</em> es el cuarto y &uacute;ltimo disco de Su&aacute;rez, la banda que lideraba Rosario Bl&eacute;fari. La canci&oacute;n <em>Excursiones</em>, segunda en la lista, es la que le da nombre. <strong>La letra menciona lugares de confluencia, como una plaza con dos veredas y una avenida que baja hasta el puerto, espacios afuera, rincones </strong><em><strong>donde nos vinimos a encontrar</strong></em>. Tambi&eacute;n se repite muchas veces la palabra <em>excursiones</em>; como al cantarla Rosario la acent&uacute;a en la <em>e</em> final, la hace sonar m&aacute;s extra&ntilde;a de lo que ya es. La enrarece, la estruja, la estira hasta desarticularla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Arranca nuestra excursi&oacute;n semanal y escrita con algunas de estas cosas que fui anotando, arranca <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de Mil lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>La vida dormida</strong></em><strong>, de Natalia Labak&eacute;.</strong> Hablamos de este documental <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/amor-simulacro-correr-canciones_129_8716282.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando se estren&oacute; en 2022</a> y es una alegr&iacute;a que siga circulando y ahora se pueda ver de manera gratuita en la plataforma CineAR Play. En <em>La vida dormida</em>, la &oacute;pera prima de la directora argentina Natalia Labak&eacute;, se suceden las im&aacute;genes de su archivo familiar y tambi&eacute;n las que ella misma decidi&oacute; registrar. <strong>Las protagonistas son las mujeres de una familia peronista, una abuela que grababa todo (las escenas que mejor resumen los '90 en su mirada: Menem bajando de un gom&oacute;n en una playa, Menem jugando al tenis), una nieta que rescata y observa</strong>.
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            </figure><p class="article-text">
        Es que la cineasta, nieta de <strong>Juan Labak&eacute;</strong>, m&iacute;tico dirigente peronista y apoderado de Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n (de alguna manera el hombre que, a partir del silencio de la ex presidenta, habla por ella), realiza en su pel&iacute;cula un doble movimiento. Por un lado, recupera las grabaciones que hizo su abuela <strong>Hayde&eacute; Alberto</strong>, que grab&oacute; a su esposo y a su familia a lo largo de toda su vida con c&aacute;maras caseras. Y por el otro, decidi&oacute; ella misma repensar el lugar de esa mujer que miraba y de otras mujeres de su familia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, consigue un retrato muy fino de &eacute;poca (en ese sentido, sobre todo por el uso de materiales caseros en formato hogare&ntilde;o, me hizo acordar bastante a <em>Esquirlas</em>, otro documental interesant&iacute;simo <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/esquirlas-documental-reconstruye-explosiones-rio-tercero-heridas-dejo-mayores-tragedias-90_1_8281125.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que comentamos por ac&aacute;</a> y que <a href="https://play.cine.ar/INCAA/produccion/7725" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n est&aacute; disponible para ver gratis en CineAR</a>) y otro muy personal, en el que <strong>con sutileza se descubren, como en capas, secretos, intrigas e internas familiares</strong>. Vidas que parec&iacute;an dormidas, hasta que se enciende una c&aacute;mara.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una escena del documental &quot;La vida dormida&quot;, de Natalia Labaké.                            </span>
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        <em><strong>La vida dormida</strong></em><strong>, de Natalia Labak&eacute;, </strong><a href="https://play.cine.ar/INCAA/produccion/7988" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede ver ahora en la plataforma gratuita CineAR Play</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Ya te llegar&aacute;. Correspondencia 1984-1997</strong></em><strong>, de Margo Glantz y Tamara Kamenszain. </strong>Las escritoras <strong>Margo Glantz</strong> y <strong>Tamara Kamenszain</strong> se conocieron en M&eacute;xico en 1979, cuando Tamara, <strong>H&eacute;ctor Libertella</strong> &ndash;por entonces su marido&ndash; y Malena, su hija peque&ntilde;a, debieron exiliarse en ese pa&iacute;s. <strong>Aunque la relaci&oacute;n hab&iacute;a empezado antes por un v&iacute;nculo que ten&iacute;an sus padres, al poco tiempo se hicieron muy amigas. </strong>Tanto que la amistad continu&oacute; durante varias d&eacute;cadas en las que se encontraron de manera salteada en distintas circunstancias por lo general vinculadas con los libros y pa&iacute;ses. <em>Ya te llegar&aacute;</em> (Eterna Cadencia, 2023) recopila las cartas que empezaron a intercambiar cuando Kamenszain regres&oacute; a Buenos Aires con la vuelta de la democracia y hasta 1997.
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                &quot;Ya te llegará&quot;, el libro con la correspondencia entre las escritoras Margo Glantz y Tamara Kamenszain.                            </span>
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        Con pr&oacute;logo y un trabajo muy delicado de reposici&oacute;n de detalles y contextos, <strong>a cargo de las escritoras Leonora Djament, Cynthia Edul, Florencia Garramu&ntilde;o, Mercedes Halfon y Malena Rey</strong>, el libro es el testimonio de un v&iacute;nculo de afecto, pero tambi&eacute;n un documento de &eacute;poca. Una serie de cartas que permiten asomarse a la literatura y sus bordes, entre la circulaci&oacute;n de los libros, las preocupaciones de estas dos mujeres y esa efervescencia vital que, incluso en &eacute;pocas dif&iacute;ciles, las llevaba a seguir escribiendo hasta convertirse en dos autoras latinoamericanas fundamentales. Como en toda buena conversaci&oacute;n entre amigas, hay escenas memorables que se superponen sin orden ni prioridad, entre quejas, curiosidades, chismes, observaciones sobre textos propios y ajenos, pesares, reclamos, burocracias. <strong>Todo ese universo &iacute;ntimo y literario qued&oacute; plasmado en una correspondencia que las dos conservaron durante d&eacute;cadas. </strong>Esta edici&oacute;n, adem&aacute;s de la transcripci&oacute;n de las cartas incluye tambi&eacute;n en versi&oacute;n facsimilar algunas postales que tambi&eacute;n se enviaron y que, cuando Kamenszain muri&oacute; en 2021, fueron encontradas entre sus papeles personales.&nbsp;
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                    alt="Tamara Kamenszain murió en Buenos Aires, en 2021."
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            <span class="title">
                Tamara Kamenszain murió en Buenos Aires, en 2021.                            </span>
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        <em><strong>Ya te llegar&aacute;</strong></em><strong>, con las cartas de Margo Glantz y Tamara Kamenszain, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Especiales Nacional: Excursiones a los universos de Rosario Bl&eacute;fari.</strong></em><strong> </strong>Como les contaba m&aacute;s arriba, el 6 de julio se lanz&oacute; el primero de los tres episodios de este podcast de la colecci&oacute;n de especiales realizados por Radio Nacional dedicado a la figura de Rosario Bl&eacute;fari. <strong>La propuesta es muy simple: hay una voz que narra muy poco y, de inmediato, da lugar a los testimonios para repasar su vida y la obra.</strong> Todo est&aacute; armado de a pedacitos con archivos de la mism&iacute;sima Bl&eacute;fari y tambi&eacute;n con los recuerdos de quienes la conocieron.&nbsp;
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    </figure><p class="article-text">
        La lista de convocadas y convocados es impactante y muy diversa, desde sus compa&ntilde;eros de Su&aacute;rez, <strong>hasta actrices como Susana Pamp&iacute;n y Cristina Banegas</strong>, y tambi&eacute;n personajes del mundo de la m&uacute;sica (la an&eacute;cdota que cuenta Mosca, del grupo punk 2 Minutos, vale por todo el cap&iacute;tulo), de las artes pl&aacute;sticas, de la literatura, del teatro y el cine.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Escuchar estas voces &ndash;muchas de ellas emocionadas por la evocaci&oacute;n&ndash; es lindo y al mismo tiempo muy conmovedor. <strong>Tambi&eacute;n es una forma sonora que captura escenarios, momentos, lugares que ya no existen</strong> y en los que Rosario Bl&eacute;fari dej&oacute; huellas delicadas y profundas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Rosario Bléfari.                            </span>
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        <strong>El primer cap&iacute;tulo de </strong><em><strong>Especiales Nacional. Excursiones a los universos de Rosario Bl&eacute;fari</strong></em><strong>, con producci&oacute;n de Radio Nacional, </strong><a href="https://open.spotify.com/episode/4pyjG1l6qIgTEjrAaEtxdY?si=b704c589373e4fc9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>est&aacute; disponible en Spotify</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Apostilla.</strong> A prop&oacute;sito del desembarco en Amazon Prime Video de la pel&iacute;cula <em>Blondi</em>, dirigida y protagonizada por <strong>Dolores Fonzi</strong>, el cr&iacute;tico argentino <strong>Diego Lerer</strong> hizo una tarea tit&aacute;nica: arm&oacute; <a href="https://www.micropsiacine.com/2023/07/listas-100-peliculas-argentinas-en-amazon-prime-video/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta lista con 100 pel&iacute;culas argentinas disponibles en esa plataforma</a>. La verdad es que se trata de un aut&eacute;ntico mapa de referencia. Y digo que su misi&oacute;n fue tit&aacute;nica porque Prime suele ser complicada y mantiene misteriosamente muchas pel&iacute;culas ocultas que reci&eacute;n aparecen despu&eacute;s de buceos profundos. Gracias a la tarea de Diego, <a href="https://www.micropsiacine.com/2023/07/listas-100-peliculas-argentinas-en-amazon-prime-video/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta selecci&oacute;n que arm&oacute; para su sitio Micropsia</a> pueden ver, entonces, todo el material nacional disponible all&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una escena de la película &quot;La ciénaga&quot; de Lucrecia Martel, que está disponible en Amazon Prime Video."
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            <span class="title">
                Una escena de la película &quot;La ciénaga&quot; de Lucrecia Martel, que está disponible en Amazon Prime Video.                            </span>
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        <strong>Banda sonora.</strong> &Eacute;l Mat&oacute; sac&oacute; finalmente <em>S&uacute;per terror</em>, su nuevo disco, y esas canciones potent&iacute;simas se volvieron de alguna manera una banda de sonido excluyente de estas horas (me cost&oacute; decidir, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=c1392fc335d444d8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pero eleg&iacute; tres para este espacio</a>). <a href="https://twitter.com/gabyplaza/status/1677343804641230854?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Me gusta esto que escribi&oacute; </a><a href="https://twitter.com/gabyplaza/status/1677343804641230854?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Gabriel Plaza</strong></a>, uno de los periodistas de m&uacute;sica que m&aacute;s admiro por su enorme conocimiento y sensibilidad: &ldquo;Un disco que empieza con una canci&oacute;n como &lsquo;Un segundo plan&rsquo; merece ser uno de los&nbsp; discos del a&ntilde;o. El tema es un manifiesto. Condensa en su estribillo la b&uacute;squeda de un ideal y persigue todo aquello que perdi&oacute; una generaci&oacute;n&rdquo;. Ya que estamos: a prop&oacute;sito de este lanzamiento, Gabriel le hizo una entrevista divina a Santiago de &Eacute;l Mat&oacute; para <em>Tiempo Argentino</em> (<a href="https://www.tiempoar.com.ar/espectaculos/santiago-motorizado-canciones-guita-exito/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pueden leer en este enlace</a>).&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Por supuesto que, aunque en nuestra lista compartida ya ten&iacute;amos muchas canciones de <strong>Rosario Bl&eacute;fari </strong>en sus distintas vertientes &ndash;sola, con Su&aacute;rez, en ese d&uacute;o hermoso que se llam&oacute; Los Mundos Posibles&ndash;, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=c1392fc335d444d8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sum&eacute; varias m&aacute;s que se pueden escuchar por ac&aacute;</a>.
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        <strong>Bonus track.</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/boris-becker-rabioso-charly-garcia-nueva-york_129_10135134.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ya comentamos alguna vez en este espacio lo bueno que es Usina Lumiton</a>, un lugar que, adem&aacute;s de diversas actividades presenciales, ofrece distintos materiales para ver online y gratis para quienes estamos en Argentina. <strong>Por estos d&iacute;as y hasta fin de mes, en su men&uacute; tienen, entre otras cosas, tres pel&iacute;culas que no dejar&iacute;a pasar. </strong>Por un lado, <a href="https://lumiton.ar/evento/jeanne-dielman-23-commerce-quay-2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con subt&iacute;tulos en espa&ntilde;ol y en copia restaurada, se puede ver Jeanne Dielman, 23, quai du Commerce, 1080 Bruxelles</a>, de la directora belga <strong>Chantal Akerman</strong> (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/palabra-ano-mano-dios-reves_129_9774404.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo anotamos por ac&aacute;</a>: en 2022 fue elegida como la mejor pel&iacute;cula de todos los tiempos en la tradicional encuesta que hace la revista brit&aacute;nica <em>Sight &amp; Sound</em>). Adem&aacute;s, la plataforma tambi&eacute;n tiene dos pel&iacute;culas argentinas imperdibles: <a href="https://lumiton.ar/evento/la-mujer-de-los-perros-4/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La mujer de los perros</em></a>, de <strong>Laura Citarella</strong> y <strong>Ver&oacute;nica Llin&aacute;s</strong>, y<em> </em><a href="https://lumiton.ar/evento/la-flor-parte-1-capitulo-1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La flor</em></a><em>,</em> de <strong>Mariano Llin&aacute;s</strong> con las integrantes del grupo <em>Piel de lava</em> como protagonistas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bonus track II.</strong> Desde que arranc&oacute; el a&ntilde;o se multiplican todo tipo de actividades culturales que tienen como eje para la reflexi&oacute;n y la memoria los 40 a&ntilde;os de democracia. La semana pasada se inaugur&oacute; la muestra fotogr&aacute;fica <em>Caminar por las veredas</em>, que <strong>re&uacute;ne el trabajo de fotoperiodistas muy destacados de la Argentina como Rodrigo Abd, Rafael Calvi&ntilde;o, Silvana Colombo, Dante Cosenza, Daniel Garc&iacute;a, Eduardo Longoni, Daniel Merle, Mariana Nedelcu y Natacha Pisarenko </strong>con curadur&iacute;a de <strong>Laura Casanovas</strong>.<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/40-anos-democracia-rescates-historicos-arte-muestras-fotograficas-agendar_1_10360217.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Por ac&aacute; pueden leer un poco m&aacute;s sobre esa y otras exposiciones interesantes</a> &ndash;y gratuitas&ndash; que se pueden visitar en Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bonus track III.</strong> Los dejo con esta versi&oacute;n de <em>Viento helado</em> de Rosario Bl&eacute;fari en 2015 y me despido hasta la pr&oacute;xima.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/vida-excursion-cien-peliculas-mapa_129_10376002.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Jul 2023 08:42:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vida de excursión, cien películas en el mapa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diario de la dispersión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/diario-dispersion_129_10342455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3dc759e2-5399-4536-9f15-6edc7952fb57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diario de la dispersión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor recuerda a Rosario Bléfari por sus dones para actuar, componer y escribir, pero -sobre todo- porque "poseía algo sustancial: un alma". </p></div><p class="article-text">
        La literatura es un terreno inestable. En todo caso, uno es esclavo de todo lo que sabe y maestro de lo que desconoce. En una clase de poes&iacute;a se le puede pedir a un alumno que tome el lugar de coordinador y que diga lo que piensa sobre lo que no sabe. Que explique en detalle y analice una pel&iacute;cula que nunca vio. O que recuerde una pel&iacute;cula que vi&oacute;, y qu&eacute; es lo que les qued&oacute; y por qu&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace poco, en una&nbsp;clase, hablamos de <em>Melancol&iacute;a </em>de <em>Lars Von Trier.</em> La hab&iacute;an visto varios alumnos pero la recordaban en partes. La pel&iacute;cula est&aacute; dividida en dos secciones. La primera parte se llama Justine y la segunda se llama Claire. En Justine se muestra la boda de Justine en un castillo extraordinario. La novia est&aacute; deprimida y hace cualquier cosa mientras se celebra su boda. Esas bodas tan perfectas, millonarias, con todo un ritual teatral &ndash;plato fr&iacute;o, plato caliente, discursos, bailes- parecen hechas, como las Torres Gemelas, para ser derribadas, para destruirlas. Cuando esas bodas terminan en cat&aacute;strofes &ndash;separaci&oacute;n de los novios, peleas a pi&ntilde;as entre familiares, desmayos- uno siente una relajaci&oacute;n emocional. Es lo que ten&iacute;a que pasar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto las clases altas como la clase media han dejado de lado la posibilidad de la fiesta espont&aacute;nea. En realidad, la fiesta ya no est&aacute; en ning&uacute;n lado. Por eso yo recuerdo la &uacute;nica boda a la que fui y que todo era sencillo, dulce, y armonioso: la boda de mis amigos Pablo y Caro en una casa muy vieja que les hab&iacute;an prestado, con un jard&iacute;n agreste que no hab&iacute;a sido domesticado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Claire, la segunda parte de <em>Melancol&iacute;a</em>, dos mujeres &ndash;madre y t&iacute;a- se organizan junto a un ni&ntilde;o de unos seis a&ntilde;os &ndash;el hijo de Claire- para resistir el fin del mundo. Melancol&iacute;a, un planeta que se acerca a la tierra, va a colisionar y se los va a llevar puestos. Por supuesto, Justine, la novia deprimida de la primera parte de la pel&iacute;cula, es la &uacute;nica que est&aacute; a la altura de las circunstancias, piensa que la vida es una estupidez y que la raza humana merece la extinci&oacute;n, as&iacute; que no pierde la calma. Claire, en cambio, est&aacute; desesperada. Justine toma las riendas del asunto y le dice al ni&ntilde;o &ndash;que tiene miedo- que van a hacer un refugio con troncos de &aacute;rboles y que bajo ese refugio no les va a pasar nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hacer un refugio simb&oacute;lico, crear un m&eacute;todo para soportar el fin. Sobre el final de su vida, <strong>Rosario Bl&eacute;fari</strong> viaj&oacute; a Santa Rosa, La Pampa, donde viv&iacute;a su padre de ochenta y ocho a&ntilde;os, para alejarse un poco de la tensi&oacute;n de la ciudad y para desarrollar su m&eacute;todo de la dispersi&oacute;n. En vez del planeta Melancol&iacute;a, lo que choc&oacute; con el mundo cotidiano fue la pandemia y vino el aislamiento. Rosario se qued&oacute; con su padre en Santa Rosa, mientras que&nbsp;su pareja y su hija (Fabio y Nina) se quedaron en Buenos Aires. En el hermoso <em>Diario de la dispersi&oacute;n</em> -hay que leerlo muchas veces porque tiene capas de sentido que no se perciben de inmediato-, Rosario cuenta tambi&eacute;n que, cuando llega el fr&iacute;o, al igual que Justine, ella decide armar una carpa encima de su cama, un d&iacute;a fechado como lunes, escribe: &ldquo;Ac&aacute; tengo una carpa chica, de las medidas apropiadas para armar arriba de una cama de dos plazas. Me decid&iacute; y la arm&eacute;. La puse sobre el colch&oacute;n desnudo y toda la ropa de la cama la acomod&eacute; adentro. El &uacute;nico inconveniente es que no tengo luz para leer,&nbsp;pero si resulta todo bien esta noche, estoy calentita y c&oacute;moda, ver&eacute; de idear un sistema de iluminaci&oacute;n. La puerta de la carpa apunta al televisor, as&iacute; que si quiero puedo mirar algo acostada. Antes de dormir, ya que leer por ahora no, salvo que lo haga en el celular pero suele desvelarme&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras leemos el <em>Diario de la dispersi&oacute;n</em>, percibimos que Rosario no s&oacute;lo ten&iacute;a el don de actuar, componer canciones, escribir, sino que pose&iacute;a algo sustancial: un alma. Que el m&eacute;todo de la dispersi&oacute;n es fundamental, en vez del de la acumulaci&oacute;n o la concentraci&oacute;n. Lo que fue Rosario ahora est&aacute; disperso por el mundo y puede ser un colibr&iacute; que aletea en nuestro balc&oacute;n o unas gotas de lluvia en una tela de ara&ntilde;a. Entre los p&aacute;rrafos de escritura del diario, Bl&eacute;fari resalta algunas frases que se sostienen solitarias en la p&aacute;gina. Una de ellas dice: &ldquo;El entrenamiento da resultado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/diario-dispersion_129_10342455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Jul 2023 03:23:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Fabián Casas,Rosario Bléfari]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Poemas del insomnio, los libros de Rosario Bléfari]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/poemas-insomnio-libros-rosario-blefari_129_10015769.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e965aad-1795-4219-a8b1-c327072ad27d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Poemas del insomnio, los libros de Rosario Bléfari"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">El último verano, los días de Napoleón en Caracas</p></div><p class="article-text">
        <em>Yo no quise caminarte/y lleg&oacute; el momento de correr. </em><strong>Ok perd&oacute;n, fue sin querer - Andr&eacute;s Calamaro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llego a esta entrega con la &uacute;ltima rayita de la bater&iacute;a (abajo les cuento m&aacute;s). Esa tensi&oacute;n, esa cinchada; intentar alg&uacute;n movimiento y que aparezca un front&oacute;n. <strong>Mi cuerpo es un di&aacute;logo de sordos, de c&eacute;lulas que intentan hablar pero no quieren o&iacute;r</strong>: una corriente busca desplazarse hacia alg&uacute;n lugar&nbsp;mientras otra grita un <em>no</em>&nbsp;atronador.
    </p><p class="article-text">
        Escucho mucho por estos <a href="https://youtu.be/R0ty5GEtrlc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">d&iacute;as distintas versiones de la canci&oacute;n de </a><a href="https://youtu.be/R0ty5GEtrlc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Andr&eacute;s Calamaro </strong></a><a href="https://youtu.be/R0ty5GEtrlc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que encabeza estas l&iacute;neas</a>. Creo que representa bien ese choque de fuerzas que implica cualquier rechazo (en el cuerpo y, sobre todo, en el amor). <strong>Porque no lo niega, porque sabe que no hay forma de perder que no retumbe como un portazo</strong>. Lo que me gusta es que incluso ah&iacute;, en esa aspereza, se&nbsp;abre una cortes&iacute;a, una invitaci&oacute;n a bordear juntos la cornisa final.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Todo este rulo&nbsp;para decir que vamos a ir a lo nuestro muy r&aacute;pido esta vez. Pero de la mano.&nbsp;<strong>Y tambi&eacute;n para dejar asentada una promesa que no s&eacute; si voy a cumplir</strong>, aunque suene ahora mismo en mis auriculares: <em>la pr&oacute;xima vez te digo que s&iacute;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Arranca <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de Mil lianas</a>. Hay pel&iacute;culas para ver en casa, libros, un rescate en las redes, algo de teatro, m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Pel&iacute;culas de los Oscar para ver por streaming.</strong> No faltan las indignaciones, las pol&eacute;micas, los chismes, las sorpresas en el coraz&oacute;n de Hollywood. Aunque muchos protesten, <strong>por un rato los Oscar se convierten cada a&ntilde;o en tema de conversaci&oacute;n</strong>. En este caso, adem&aacute;s, la nominaci&oacute;n de <em>Argentina, 1985</em> le agrega un condimento especial a la ceremonia, que tendr&aacute; lugar el domingo 12 de marzo en Los &Aacute;ngeles (en la Argentina, la transmisi&oacute;n arranca por TNT a las 21).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Llega una nueva entrega de los Premios Oscar y varias películas nominadas se pueden ver por streaming."
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            <span class="title">
                Llega una nueva entrega de los Premios Oscar y varias películas nominadas se pueden ver por streaming.                            </span>
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        Hay que aclarar que varios de los largometrajes candidatos al premio llegaron a las salas de cine aunque no a todo el pa&iacute;s, que otros se bajaron r&aacute;pidamente de cartelera y otros directamente no tuvieron sus estrenos comerciales en laArgentina. Por eso, para quienes tengan ganas de mirar por estas horas algunas de las pel&iacute;culas que compiten en los distintos rubros <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/peliculas-oscar-ver-streaming-argentina-1985-grandes-tanques-documentales_1_10002482.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arm&eacute; un listado con diecinueve de las candidatas que est&aacute;n disponibles en las plataformas de streaming</a>. Hay tanques, documentales atrapantes, mediometrajes preciosos (atenci&oacute;n especial a <em>Le Pupille</em>, de Alice Rohrwacher, que est&aacute; en Disney+) y grandes pel&iacute;culas de animaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El repaso por diecinueve pel&iacute;culas que compiten en los Oscar 2023 y las plataformas de streaming donde est&aacute;n disponibles </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/peliculas-oscar-ver-streaming-argentina-1985-grandes-tanques-documentales_1_10002482.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Juana Bignozzi. Todo se une con la noche</strong></em><strong>, de Vanina Colagiovanni. </strong>Un libro que es un tejido. De palabras filosas de Juana Bignozzi (las de sus poemas y tambi&eacute;n las que aparecen en las entrevistas que dio), de voces que intentan hacer una aproximaci&oacute;n al personaje y a su vida intrigante (est&aacute;n quienes la conocieron, quienes trabajaron con ella o estudiaron su obra), y de escenas nocturnas entre bares de Buenos Aires en la d&eacute;cada del &lsquo;60, viajes y d&iacute;as en Europa. En <em>Juana Bignozzi. Todo se une con la noche</em> (Gog &amp; Magog, 2023) <strong>Vanina Colagiovanni va engarzando estos elementos en cap&iacute;tulos cortos para proponer un recorrido que no tiene la forma habitual de la biograf&iacute;a. No hay cronolog&iacute;a, no est&aacute;n todos los datos de rigor que supuestamente deber&iacute;an ser centrales en este rubro</strong>. Se trata, en todo caso, de un ensayo biogr&aacute;fico en el que la autora, con inteligencia y una b&uacute;squeda narrativa sutil, da cuenta de los vaivenes de la poeta argentina, una de las m&aacute;s importantes del siglo XX y tambi&eacute;n de las m&aacute;s raras, las m&aacute;s ir&oacute;nicas, las m&aacute;s singulares. Lo hace a partir de sus objetos estramb&oacute;ticos, de los propios relatos m&iacute;ticos de Bignozzi para recordar su infancia o los tiempos en los que era la &uacute;nica mujer entre los poetas que conformaban el grupo <em>El pan duro, </em>y de sus silencios, esos momentos en los que prefiri&oacute; correrse, no escribir ni publicar libros por m&aacute;s de dos d&eacute;cadas. <strong>No faltan, por supuesto, sus poemas: adem&aacute;s de aparecer intercalados en los distintos cap&iacute;tulos, el libro trae una antolog&iacute;a breve hacia el final.</strong>
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                La biografía &quot;Juana Bignozzi. Todo se una con la noche&quot; acaba de salir por la editorial independiente Gog &amp; Magog.                            </span>
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        &ldquo;Esta composici&oacute;n transversal y tem&aacute;tica logra un efecto de inmersi&oacute;n total en la personalidad de Bignozzi: vemos <strong>c&oacute;mo el insomnio es constante desde sus 30 a sus 60 a&ntilde;os</strong> y c&oacute;mo sus variaciones sobre el tema van haciendo su vida y su obra, al igual que el alcohol, cierto tipo de ropa, la pintura, su trabajo denodado en editoriales y traducciones&rdquo;, se&ntilde;ala la escritora <strong>Betina Gonz&aacute;lez</strong> en la contratapa de la publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde Gog &amp; Magog me avisaron que este libro inaugura de alg&uacute;n modo <em>&ldquo;una colecci&oacute;n de biograf&iacute;as de diferentes poetas argentinos que ya no est&aacute;n&rdquo;</em>. <em>&ldquo;Ser&aacute;n libros en la misma t&oacute;nica: escritores destacados, voces excepcionales que siguen vigentes y contin&uacute;an siendo le&iacute;das por las nuevas generaciones, pero que sin embargo no cuentan a&uacute;n con una biograf&iacute;a extensa&rdquo;</em>. Sin ir m&aacute;s lejos, la pr&oacute;xima biograf&iacute;a que saldr&aacute; en la colecci&oacute;n es la de <strong>Irene Gruss</strong>, escrita por <strong>Daniela Pasik</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vanina Colagiovanni</strong> naci&oacute; en Buenos Aires en 1976. Es escritora, editora del sello Gog &amp; Magog y gestora cultural. Escribi&oacute;, entre otros, los libros <em>Seamos felices ac&aacute;</em> (Rosa Iceberg, 2021) y <em>Laguna</em> (Bajo la Luna, 2016).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Juana Bignozzi nació en Buenos Aires en 1937. Murió en la misma ciudad, en 2015."
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            <span class="title">
                Juana Bignozzi nació en Buenos Aires en 1937. Murió en la misma ciudad, en 2015.                            </span>
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        <em><strong>Juana Bignozzi. Todo se une con la noche</strong></em><strong>, de Vanina Colagiovanni, sali&oacute; por la editorial independiente Gog &amp; Magog. </strong><a href="https://gogymagog.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>M&aacute;s informaci&oacute;n, por aqu&iacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Los libros de Rosario Bl&eacute;fari. </strong>Twitter, ya lo dijimos, puede llegar a ser un barrio hostil. En los &uacute;ltimos tiempos, adem&aacute;s, <strong>la forma en la que nos muestra las publicaciones se volvi&oacute; confusa, irritante por momentos</strong>. En esas oleadas de incertidumbre, de todas maneras, a veces aparecen algunas perlas o virales &ntilde;o&ntilde;os, de esos que nos gustan y que, pese a las quejas, nos mantienen atrapados en esa red. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1632840139884879872?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <a href="https://twitter.com/ntnbrgrt/status/1632839172334448643?s=20" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Uno de ellos fue este hilo de tuits que arm&oacute; un usuario para recopilar algo que parec&iacute;a perdido</a>: <strong>las apariciones de Rosario Bl&eacute;fari en un programa de televisi&oacute;n que se llam&oacute; </strong><em><strong>Todav&iacute;a es temprano </strong></em><strong>que sali&oacute; por Canal 7 en 2013</strong>. Ah&iacute;, en un espacio m&iacute;nimo, la artista comentaba libros. Hablaba de cl&aacute;sicos y tambi&eacute;n de lanzamientos, de c&oacute;mo le&iacute;a, de c&oacute;mo consegu&iacute;a algunas ediciones. Lleg&oacute; a comentar obras de <strong>Roland Barthes</strong>, <strong>Romina Paula</strong> (<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/romina-paula/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuerden que siempre pueden leer sus textos por ac&aacute;</a>), <strong>Carson McCullers</strong>, <strong>Manuel Puig</strong>, entre much&iacute;simos otros.<strong> </strong>Lo interesante es que lo hac&iacute;a con una pasi&oacute;n modesta y alegre, con ganas genuinas de compartir. Repasar hoy ese mapa de lecturas tan diversas se vuelve un camino conmovedor y tambi&eacute;n estimulante. &nbsp;Un regreso, tambi&eacute;n, o&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/ciudad-desaparece-eco-rosario-blefari_129_9224405.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ese eco dulce en el que se transform&oacute;</a>&nbsp;Rosario, como dijimos alguna vez.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>Las columnas literarias de Rosario Bl&eacute;fari </strong><a href="https://www.youtube.com/playlist?list=PLy5RF4iazE9s0XZ7RXF1TUssAVbyXkeYX" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se pueden ver por ac&aacute;</strong></a><strong>. M&aacute;s, </strong><a href="https://youtube.com/playlist?list=PLy5RF4iazE9s0X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en el canal de YouTube de la Televisi&oacute;n P&uacute;blica</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Teatro en Buenos Aires.</strong> Siempre efervescente, la cartelera de teatro porte&ntilde;a no se tom&oacute; vacaciones de verano. <strong>De hecho, durante enero siguieron en cartel algunas obras que se lucieron el a&ntilde;o pasado</strong> y para febrero y marzo las salas se poblaron de reestrenos (ya se los dije pero vuelvo: <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/maria-paula-marull-no-hay-maternidad-turbulencia-rato-crisis-tiempo_1_9594732.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anoten Lo que el r&iacute;o hace</a>), de t&iacute;tulos a esta altura consagrados (siguen <em>Petr&oacute;leo</em> e <em>Imprenteros</em>, que adem&aacute;s es la obra del mes de <em>Para&iacute;so Club</em>, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/salidas-emergencia-volver-bee-gees_129_9598964.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el club de artes esc&eacute;nicas que les coment&eacute; por ac&aacute;</a>), de festivales internacionales como el FIBA y tambi&eacute;n de estrenos que trajeron nuevos aires y a los que vale la pena prestar atenci&oacute;n.
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                Una escena de &quot;El rayo&quot;, de María Ucedo.                            </span>
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        Tuve la suerte en estos d&iacute;as de ver tres de ellos que me impactaron: <em>El rayo</em>, de <strong>Mar&iacute;a Ucedo</strong>, <em>Las Ciencias Naturales</em>, escrita y dirigida por <strong>Mariano Tenconi Blanco</strong>, y <em>Los a&ntilde;os</em>, de <strong>Mariano Pensotti</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/secretos-familiares-dudas-tiempo-viaje-delirio-historia-tres-potentes-estrenos-teatro_1_10008163.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; les cuento un poco m&aacute;s</a> sobre cada una de ellas, las salas, los d&iacute;as y los horarios en los que se presentan. Si andan por Buenos Aires buscando planes, ya saben.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Las ciencias naturales&quot; es una obra que escribió y dirige Mariano Tenconi Blanco, nueva creación de la Compañía Teatro Futuro.                            </span>
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        <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/secretos-familiares-dudas-tiempo-viaje-delirio-historia-tres-potentes-estrenos-teatro_1_10008163.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Por ac&aacute;, toda la informaci&oacute;n y un recorrido por tres estrenos de teatro muy potentes</strong></a><strong> alrededor de secretos familiares, dudas sobre el tiempo y un viaje entre el delirio y la historia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora. Pablo Osan</strong>, amigo y vecino de esta casa virtual, se dedica a un trabajo que en mi fantas&iacute;a al menos (los trabajos son muchas cosas y tambi&eacute;n son, <em>ejem</em>, ni m&aacute;s ni menos que trabajos, lo s&eacute;) es uno de los mejores del mundo. <strong>Pablo piensa, dise&ntilde;a, renueva, desarrolla y mejora bares. Les aseguro que es el mejor en ese universo con sus ideas y su sensibilidad</strong>. En esos armados &ndash;siempre azarosos, siempre llenos de inquietudes&ndash; no deja jam&aacute;s de pensar, entre delicias, horarios, colores, locaciones y muebles posibles, en la m&uacute;sica que quiere que suene en cada lugar. Y lo hace porque est&aacute; seguro de que eso que escuchamos cuando nos detenemos a pasar un rato en un bar &ndash;mientras tomamos algo, charlamos, comemos en solitario o con alguna compa&ntilde;&iacute;a&ndash; es tan central como la comida o la bebida que nos sirvan. Despu&eacute;s de todo, a los bares vamos a buscar un poco de paz, un par&eacute;ntesis, alg&uacute;n tipo de oasis.
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    </figure><p class="article-text">
        Con su generosidad, Pablo, que adem&aacute;s es un gran conocedor del jazz, <a href="https://open.spotify.com/user/palolobop?si=700965d9e53d4052" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suele compartir en Spotify</a> algunas de las selecciones que hace para musicalizar bares. <a href="https://open.spotify.com/playlist/1LTqg931sB0ECsZVhcney6?si=9b1241c256a24994" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; les dejo una de las listas que m&aacute;s me gustan</a> y que estuve escuchando un mont&oacute;n por estas horas. Se llama <em>Pianos en Lo-Fi</em>.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana <strong>se anunci&oacute; que llegan las cuartas y &uacute;ltimas temporadas de dos series que me encantan</strong>: <em>Succession</em> (para anotar: 26 de marzo) y <em>Barry</em> (lo mismo: 16 de abril). Para ir precalentando y estirar la despedida lo m&aacute;ximo posible, me puse a buscar algunas canciones que suenan en las dos, adem&aacute;s de los temas de apertura.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, <strong>hay nuevo tema y video de &Eacute;l mat&oacute; a un polic&iacute;a motorizado</strong>. Se llama <em>Medalla de Oro</em> y es el segundo adelanto que la banda hizo del nuevo &aacute;lbum de estudio que presentar&aacute; en mayo.
    </p><p class="article-text">
        Pedacitos de todo esto que les cont&eacute; <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=6d890eb0ef2348d3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se sumaron esta semana a nuestra banda sonora compartida y se pueden escuchar por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Posdata.</strong> Lleg&oacute; el momento de mis vacaciones. Las necesito much&iacute;simo este a&ntilde;o. Creo, adem&aacute;s, que la pausa le va a venir bien a este espacio as&iacute; se ventila un poco. Nos volvemos a encontrar en unas semanas. Mientras tanto <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden leer viejas ediciones de Mil Lianas por ac&aacute;</a>. <strong>Tambi&eacute;n, si tienen ganas, pueden escribirme. </strong>Mi correo est&aacute; siempre a mano, al final o al principio de este env&iacute;o, seg&uacute;n desde d&oacute;nde lo lean; tambi&eacute;n <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">me encuentran en Instagram</a> (sugerencias, ideas sueltas y desvar&iacute;os: todo es bienvenido, prometo leer con mucho gusto lo que me env&iacute;en).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/poemas-insomnio-libros-rosario-blefari_129_10015769.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Mar 2023 08:58:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Poemas del insomnio, los libros de Rosario Bléfari]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Películas,Oscar 2023,Rosario Bléfari,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Planta Permanente", del argentino Radusky con Rosario Bléfari, obtuvo dos premios en el Festival de Cine de Gramado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/planta-permanente-argentino-radusky-rosario-blefari-obtuvo-premios-festival-cine-gramado_1_8238951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5ec1563-b670-49a8-9a5a-d137e339f15a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Planta Permanente&quot;, del argentino Radusky con Rosario Bléfari, obtuvo dos premios en el Festival de Cine de Gramado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película narra el derrotero de dos empleadas públicas que se desempeñan como personal de limpieza en una de las tantas dependencias estatales y que encontraron una forma de subsistencia con la gestión de un comedor, armado de forma irregular en un rincón abandonado del edificio donde trabajan.</p></div><p class="article-text">
        El cineasta argentino Ezequiel Radusky conquist&oacute; dos premios en el 49no <a href="http://www.festivaldegramado.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival de Cine de Gramado de Brasil</a>, realizado en un formato virtual por la pandemia de coronavirus.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Radusky fue distinguido con el premio a la &ldquo;Mejor Pel&iacute;cula Extranjera del Jurado de la Cr&iacute;tica&rdquo; por su largometraje </strong><em><strong>Planta Permanente</strong></em><strong> y reconocido con un &ldquo;Premio Especial del Jurado&rdquo; por abordar &ldquo;temas tan presentes en nuestra sociedad como las consecuencias de un sistema corrupto y que afectan directamente los valores humanos</strong>&rdquo; y &ldquo;por las interpretaciones de protagonistas femeninas que representan la fuerza de la mujer latina en nuestro cine&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Planta permanente</em> narra el derrotero de dos empleadas p&uacute;blicas que se desempe&ntilde;an como personal de limpieza en una de las tantas dependencias estatales y que encontraron una forma de subsistencia con la gesti&oacute;n de un comedor, armado de forma irregular en un rinc&oacute;n abandonado del edificio donde trabajan.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n sus propias palabras, se trata de &ldquo;una tragedia contempor&aacute;nea argentina&rdquo; en la que el espectador &ldquo;acompa&ntilde;a al h&eacute;roe en su ca&iacute;da&rdquo;, seg&uacute;n dijo el director tucumano a <em>T&eacute;lam</em> el a&ntilde;o pasado, antes de su estreno en las plataformas de Cine.Ar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El largometraje est&aacute; protagonizado por Rosario Bl&eacute;fari, actriz y cantante fallecida en julio del a&ntilde;o pasado, y Liliana Ju&aacute;rez </strong>junto a Ver&oacute;nica Perrotta, Sol Lugo, Nina Su&aacute;rez, Horacio Camandulle y Pedro Palomar.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, &ldquo;Carro Rei&rdquo; de Renata Pinheiro fue la gran ganadora del Festival, al conquistar los premios a mejor pel&iacute;cula, mejor banda sonora, mejor direcci&oacute;n de arte y mejor dise&ntilde;o de sonido.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/planta-permanente-argentino-radusky-rosario-blefari-obtuvo-premios-festival-cine-gramado_1_8238951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Aug 2021 23:45:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Planta Permanente", del argentino Radusky con Rosario Bléfari, obtuvo dos premios en el Festival de Cine de Gramado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Festival de Cine,Rosario Bléfari]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bléfari, Rilke y los artistas y el dinero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/blefari-rilke-artistas-dinero_129_7372372.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f592cbf4-7c2e-4aa2-92f4-a9c1fae878d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bléfari, Rilke y los artistas y el dinero"></p><p class="article-text">
        <em>Mayo, 2015</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Deudas y cuentas se me aparecen como un sue&ntilde;o, como si al final no importara. Toda esa preocupaci&oacute;n eterna por el dinero que me acompa&ntilde;&oacute; toda mi vida parece, de pronto, perder peso y lugar. Tal vez si muero ya no importe de verdad. Se encargar&aacute;n otros, del dinero que se debe, del que me deben, del que podr&iacute;a ganar&hellip;, algo de lo que hubiera querido no tener que preocuparme nunca&hellip; o algo en lo que me hubiera gustado ser m&aacute;s &iquest;pr&aacute;ctica o afortunada?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Para algunos parece m&aacute;s f&aacute;cil.</em>
    </p><p class="article-text">
        Rosario Bl&eacute;fari, Diario del Dinero, Mansalva, 2020.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco termin&eacute; de leer el libro sobre Rilke que escribi&oacute; Mauricio Wiesenthal, <em>Rainer Maria Rilke (El vidente y lo oculto, </em>Acantilado, 2015<em>)</em>.&nbsp; A lo largo de 1.123 p&aacute;ginas Wiesenthal reconstruye el recorrido de Rilke y lo sit&uacute;a en su &eacute;poca. No es una biograf&iacute;a condescendiente, ni laudatoria. M&aacute;s bien todo lo contrario: Wiesenthal se propone basar sus comentarios y descripciones en documentos, en libros, en fotos.&nbsp;Aunque a veces es concluyente,&nbsp;opina lo menos posible. A&uacute;n as&iacute;, y como casi todo, creerle o dejar de hacerlo es s&oacute;lo y siempre un acto de fe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esa largu&iacute;sima reconstrucci&oacute;n de lo que pudo haber sido el paso de Rilke por este mundo, hay una constante, junto con la de sus romances a distancia:&nbsp;la preocupaci&oacute;n por el dinero, por el sustento. A lo largo de toda su vida, <strong>se dedic&oacute; a seducir a nobles y condesas para poder escribir y no tener que trabajar de otra cosa.</strong> Y una y otra vez esos mecenas le ped&iacute;an rendici&oacute;n de cuentas sobre lo que hac&iacute;a con el dinero. Tambi&eacute;n ped&iacute;an que se encerrara en su estudio a trabajar y comer lo m&iacute;nimo necesario, que no dilapidara ese dinero en viajes y hoteles caros y bonitos y al pie de lagos centroeuropeos. Esos mecenas, adem&aacute;s de darle el dinero, esperaban que &eacute;l&nbsp; actuara o representara a ese artista sacrificado que necesitaba de ellos para sobrevivir. Es decir, ellos quer&iacute;an, con su dinero, poder comprar un tipo de artista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rilke nunca posey&oacute; nada. Migr&oacute; de casa en casa, casas prestadas, alquiladas, facilitadas, nunca propias. <strong>&Eacute;l tuvo todo de prestado menos su don, el de escribir y el de resistir, resistir a lo que esperaban de &eacute;l los que solventaban su vida.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un siglo m&aacute;s tarde y de este lado del charco, <strong>Rosario</strong> <strong>Bl&eacute;fari</strong> lleva, a lo largo de casi treinta a&ntilde;os, un diario del dinero: <strong>anota en detalle lo que compra, lo que le cuesta cada producto del supermercado, el alquiler, el transporte p&uacute;blico, la ropa para su hija; lo que le deben por trabajos realizados, lo que nunca cobr&oacute;</strong>. &iquest;Esa misma artista habr&iacute;a vivido con menos angustia y pesar en alg&uacute;n otro pa&iacute;s en el que los artistas sean, de alguna manera, acompa&ntilde;ados o reconocidos por alguien, por algo? &iquest;Mecenas? &iquest;El Estado? &iquest;Existe, eso, en alg&uacute;n lugar? Y si s&iacute;, &iquest;de qu&eacute; manera ser&iacute;a eso? &iquest;Por medio de subsidios, de dinero de desempleo? &iquest;De sueldo leg&iacute;timo?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parece tener sentido que un artista pase por el mundo sin llegar a poseer nada material. Pero si eso lo abstiene de, en efecto, poder ser un artista por tener que procurarse qu&eacute; comer, deja de tenerlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace un par de a&ntilde;os dirig&iacute; junto a dos amigas una obra que se estren&oacute; en una sala del Teatro San Mart&iacute;n.</strong>&nbsp;La buena disposici&oacute;n en la primera reuni&oacute;n result&oacute; finalmente una antesala al destrato y la dificultad: cachets paup&eacute;rrimos, fechas aplazadas, problemas de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n p&uacute;blica no deber&iacute;a ser personalista. Ah&iacute; radica gran parte del problema: no deber&iacute;amos ni saber el nombre del que gestiona el presupuesto, porque deber&iacute;a estar gestion&aacute;ndolo para el bien com&uacute;n. Una vez que aparece el personalismo y sus arbitrariedades, todo comienza a derivar lentamente hacia lo particular y lo privado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por lo menos los mecenas de Rilke no ten&iacute;an una doble moral al querer poseer a su poeta, ni manejaban fondos p&uacute;blicos. El &uacute;nico modo real de mostrar respeto por alguien y lo que hace es facilitarle el camino, sin elogios ni promesas que no son nada, pero con presencia y hechos concretos. Y dinero.
    </p><p class="article-text">
        Ensayamos esa misma obra, en la que actuaba Rosario, entre otrxs, a lo largo de dos meses en el octavo piso del Teatro San Mart&iacute;n. Ensay&aacute;bamos casi todo el d&iacute;a as&iacute; que almorz&aacute;bamos ah&iacute;. A veces llev&aacute;bamos vianda, otras &iacute;bamos a comprar comida por peso y otras poquitas nos aventur&aacute;bamos al bar el Dado, que est&aacute; sobre Paran&aacute; al costado del San Mart&iacute;n. El Dado es un bar t&iacute;pico del centro, con su barra cl&aacute;sica, s&aacute;nguches y caf&eacute;. Rosario fue todo lo que pudo. Hicimos la broma de que se gastaba el sueldo de la obra en el bar el Dado, nos re&iacute;mos, pienso ahora que es probable que fuera cierto, o por lo menos una parte importante.
    </p><p class="article-text">
        A Rosario le gustaba mucho mucho la ciudad y la gente. Pero tambi&eacute;n le gustaba la tranquilidad del fondo de la casa de su pap&aacute; en Santa Rosa. Y le encantaban las ciudades peque&ntilde;as y grandes de provincia. Y le encantaba la naturaleza cuando pod&iacute;a estar. A Rosario, concluyo, le gustaba todo mucho y era una gran observadora. Algo que se percib&iacute;a cuando se hablaba con ella, y que se va a poder encontrar en sus discos y libros para siempre. <strong>A Rosario le gust&oacute; siempre mucho todo y dec&iacute;a, ella misma, que no conoc&iacute;a la frustraci&oacute;n, porque siempre iba a parecerle bien lo que surgiera, lo que la vida le brindara.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por eso me atribula recorrer las p&aacute;ginas de su <em>Diario del dinero</em>. Ah&iacute; la encuentro triste, preocupada, apesadumbrada. No es que una cosa contradiga a la otra. Estoy convencida de que en el encuentro con el otrx ella vibraba. Con el p&uacute;blico, con la m&uacute;sica, en funci&oacute;n. Rosario ya se sent&iacute;a muy mal cuando ensayamos la obra. Pero no quer&iacute;a hablar de eso. Eso estaba ah&iacute; y era evidente y era implacable pero ella se abogaba el derecho de no ser s&oacute;lo eso: una enfermedad. Rosario segu&iacute;a siendo Rosario, con esa circunstancia. Rosario, a veces, se adormec&iacute;a en el camar&iacute;n antes de salir a escena, y todo parec&iacute;a imposible.&nbsp;<strong>Pero empezaba la funci&oacute;n y ella se encend&iacute;a, y actuaba, y su voz sal&iacute;a, y ella estaba ah&iacute;, presente y poderosa, due&ntilde;a del instante.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Rosario, como Rilke, tuvo siempre en su mano el poder del presente, del dominio de s&iacute; misma, de la amateur constante, de la alumna constante, de la sorpresa ante el mundo constante, como si siempre fuera la primera vez. Ese fue su patrimonio, junto a su voz y su m&uacute;sica y su voz y su cara en el cine, y su voz en papel. Ella se posey&oacute; a s&iacute; misma y se fue fiel, lo que es ya un mont&oacute;n. Ahora, ley&eacute;ndola, no puedo dejar de pensar que junto con ella deseo que hubiese sido m&aacute;s afortunada en t&eacute;rminos materiales, o ni siquiera, solamente que su don y su trabajo hubiesen tenido su valor en dinero, que ella podr&iacute;a haber convertido en un estar m&aacute;s holgado en el mundo, y con un poco menos de preocupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>RP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Romina Paula]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/blefari-rilke-artistas-dinero_129_7372372.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Apr 2021 02:59:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bléfari, Rilke y los artistas y el dinero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rosario Bléfari]]></media:keywords>
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