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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Ezequiel Adamovsky]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/ezequiel-adamovsky/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Ezequiel Adamovsky]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Recordando el “Malón de la Paz”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/recordando-malon-paz_129_13222713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0b48ade-7b39-4227-b6f2-b11c5fe36a35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recordando el “Malón de la Paz”"></p><p class="article-text">
        Hoy se cumplen ochenta a&ntilde;os de un peque&ntilde;o acontecimiento sorprendente, que marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n en los reclamos de los pueblos originarios. <strong>El 15 de mayo de 1946, 174 kollas de varias comunidades de Salta y Jujuy iniciaron una larga marcha a pie en demanda de la devoluci&oacute;n de sus tierras, que dos meses y medio despu&eacute;s los llevar&iacute;a a la Plaza de Mayo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; con un episodio perfectamente habitual. Una tarde de 1945, en las alturas de la Puna, <strong>Le&oacute;n Cari Sol&iacute;s </strong>pastaba sus animales en tierras que consideraba propias, pero que el Estado hab&iacute;a entregado a otros en propiedad privada. Como en varias partes del noroeste,<strong> los terratenientes obligaban all&iacute; a los kollas a pagar un tributo por cada animal, cultivo o pozo de agua que tuvieran.</strong> Para asegurarse la obediencia, era habitual que emplearan castigos f&iacute;sicos. Eso, precisamente, fue lo que pas&oacute; esa tarde, cuando hombres del propietario sorprendieron a Le&oacute;n y le exigieron un pago. &ldquo;Si nunca he pagado los arriendos, &iquest;los voy a pagar ahora que est&aacute; Per&oacute;n?&rdquo;, les respondi&oacute; desafiante. Por su osad&iacute;a le dieron una golpiza y se llevaron parte de sus animales. Mascullando rabia, Le&oacute;n decidi&oacute; recolectar cientos de firmas para un petitorio que &eacute;l mismo llev&oacute; a Buenos Aires en septiembre, acompa&ntilde;ado por otros dos referentes de su comunidad. El 17 de octubre los sorprendi&oacute; en la gran ciudad y sin dudarlo sumaron sus tres almas a la multitud reunida en la plaza. Ellos tambi&eacute;n hicieron historia. D&iacute;as despu&eacute;s consiguieron que un funcionario de la Secretar&iacute;a de Trabajo y Previsi&oacute;n (STP), el teniente Mario Bertonasco, finalmente los atendiera.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; naci&oacute; entre ellos la idea de organizar una gran marcha hasta Buenos Aires. Debatieron el asunto con otros referentes de los kollas; algunos opinaban que no servir&iacute;a para nada. Pero las dudas se disiparon a principios de 1946, poco despu&eacute;s de las elecciones, cuando recibieron una carta de Bertonasco inst&aacute;ndolos a marchar. Indudablemente el propio Per&oacute;n estaba en conocimiento de la idea y la hab&iacute;a aprobado. Para &eacute;l se trataba de una buena oportunidad de realzar su imagen. Algunas de las tierras que reclamaban los ind&iacute;genas eran propiedad nada menos que de Robustiano Patr&oacute;n Costas, un l&iacute;der conservador que, adem&aacute;s, era accionista de una de las principales petroleras estadounidenses. Una marcha de kollas permitir&iacute;a mostrar un Per&oacute;n magn&aacute;nimo atendiendo el reclamo de los m&aacute;s olvidados, combatiendo a la oligarqu&iacute;a y al imperialismo yanqui y repudiando el pasado de la d&eacute;cada infame, todo al mismo tiempo. El &uacute;nico costo a la vista: expropiarle a Patr&oacute;n Costas algunos de sus terrenos y ayudar a unos pobres indios a llegar a Buenos Aires.&nbsp;
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                    alt="Para resaltar su condición de católicos marcharon con íconos religiosos (entre ellos el de una virgen morena de Copacabana)"
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                Para resaltar su condición de católicos marcharon con íconos religiosos (entre ellos el de una virgen morena de Copacabana)                            </span>
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        Para los kollas tambi&eacute;n se trataba de una oportunidad &uacute;nica. El Estado argentino no les hab&iacute;a dado hasta entonces sino violencia. En 1916 se hab&iacute;a creado una Honorable Comisi&oacute;n de Reducci&oacute;n de Indios que se supon&iacute;a se ocupar&iacute;a de su bienestar, pero el desinter&eacute;s era tal que s&oacute;lo en 1927 fue reglamentada. Tanto los kollas como otros pueblos se hab&iacute;an cansado de enviar peque&ntilde;as delegaciones a Buenos Aires a plantear sus reclamos, sin resultados. Pero algo parec&iacute;a estar cambiando. En su gira proselitista por la zona, Per&oacute;n hab&iacute;a prometido la reforma agraria y en los meses anteriores hab&iacute;a tenido varios gestos de simpat&iacute;a hacia los pueblos originarios. Puesta bajo la &oacute;rbita de la STP, la Honorable Comisi&oacute;n de <em>Reducci&oacute;n</em> fue redenominada Direcci&oacute;n de <em>Protecci&oacute;n</em> al Aborigen y recibi&oacute; mayores atribuciones. La oportunidad bien val&iacute;a el esfuerzo de organizar una gran acci&oacute;n que les permitiera salir de la invisibilidad y recordarle a Per&oacute;n que cumpliera con sus promesas. El costo, claro, era enorme: hab&iacute;a que caminar 2000 kil&oacute;metros... La posibilidad de recuperar sus tierras, sin embargo, les dio el valor para encarar la marcha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si quer&iacute;an lograr sus objetivos, hab&iacute;a que pensar estrat&eacute;gicamente. Una marcha a pie de Jujuy a Buenos Aires sin dudas llamar&iacute;a la atenci&oacute;n de la sociedad sobre el hecho de que los indios segu&iacute;an existiendo y sufr&iacute;an la peor de las explotaciones. Pero mostrarse as&iacute; llevaba el riesgo de reactivar los prejuicios en su contra. Por ello, los kolla deb&iacute;an demostrar que eran respetuosos del Estado y de sus autoridades; m&aacute;s a&uacute;n, que ellos mismos eran verdaderos patriotas. Adem&aacute;s, ten&iacute;an que mostrarse ya &ldquo;civilizados&rdquo; y dignos miembros de la congregaci&oacute;n cat&oacute;lica. En fin, presentarse como kollas, pero sin que pareciera, por ello, que no eran parte del pueblo argentino. El nombre que decidieron utilizar estuvo cuidadosamente pensado a tal efecto. Se llamaron un &ldquo;mal&oacute;n&rdquo;, haci&eacute;ndose cargo de los prejuicios que el ser indio evocaba (incluso si los kollas en verdad nunca hab&iacute;an hecho malones), pero le agregaron &ldquo;de la Paz&rdquo; justamente para contrarrestarlos. El nombre completo fue el de &ldquo;Mal&oacute;n de la Paz por las rutas de la Patria&rdquo;. Para resaltar su patriotismo, durante todo el trayecto utilizaron la bandera y participaron como invitados en desfiles militares durante las fechas patrias, aunque mostr&aacute;ndose con sus ropas e instrumentos musicales tradicionales. <strong>Para resaltar su condici&oacute;n de cat&oacute;licos marcharon con &iacute;conos religiosos (entre ellos el de una virgen </strong><em><strong>morena</strong></em><strong> de Copacabana). Y por supuesto, no rechazaron portar im&aacute;genes de Per&oacute;n o s&iacute;mbolos de su partido cuando alguien se los acercaba.</strong> Otra estrategia fundamental era buscar aliados. Los kolla ten&iacute;an sus propias autoridades y durante la marcha tomaban sus decisiones mediante una especie de consejo de referentes de cada comunidad. Tambi&eacute;n ten&iacute;an sus propios contactos con el mundo de la pol&iacute;tica. El fundamental era Viviano Dionisio, hijo de uno de los referentes principales del Mal&oacute;n. Como muchos j&oacute;venes kolla, Dionisio hab&iacute;a accedido a la educaci&oacute;n escolar, gracias a lo cual hab&iacute;a conseguido empleo como administrativo en una mina. All&iacute; uno de sus compa&ntilde;eros de trabajo lo hab&iacute;a convencido de presentarse a candidato a diputado provincial por el Laborismo juje&ntilde;o, cargo que obtuvo en las elecciones de 1946, convirti&eacute;ndose en uno de los primeros ind&iacute;genas en acceder a una banca. Su apoyo y sus gestiones fueron fundamentales para el desarrollo del Mal&oacute;n. As&iacute; y todo, era fundamental tener aliados entre los blancos y los maloneros tuvieron varios. El principal fue sin dudas el propio Bertonasco, que viaj&oacute; para ponerse a la cabeza de la marcha. Los kollas no tuvieron problemas en permitir que el teniente apareciera ante la opini&oacute;n p&uacute;blica como el &ldquo;jefe&rdquo; del mal&oacute;n, lo que los pon&iacute;a a salvo de cualquier problema y les daba un v&iacute;nculo directo con la STP.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En parte gracias a la ayuda oficial, los medios de comunicaci&oacute;n prestaron gran atenci&oacute;n a los maloneros, que a su paso por las diferentes localidades fueron cosechando m&aacute;s y m&aacute;s muestras de simpat&iacute;a.</strong> En Tucum&aacute;n, C&oacute;rdoba y Rosario tuvieron muestras de solidaridad cada vez m&aacute;s multitudinarias. El paso por la pampa h&uacute;meda fue de una repercusi&oacute;n inesperada. Al llegar a Pergamino el 21 de julio, el recibimiento fue apote&oacute;sico. En esa regi&oacute;n, en la que todav&iacute;a se recordaba el &ldquo;Grito de Alcorta&rdquo; de 1912, hab&iacute;a fuertes sindicatos y ligas de arrendatarios. Tal como los kollas, aguardaban que Per&oacute;n cumpliera la promesa de una reforma agraria. Si los kollas lograban su objetivo &ndash;pensaban&ndash; entonces se abr&iacute;a una posibilidad para que todos los sin tierra reclamaran las suyas. De hecho, antes de la llegada de los maloneros, una Sociedad de Arrendatarios e Hijos de Peque&ntilde;os Propietarios Pro Reforma Agraria, hab&iacute;a convocado a que se diera un recibimiento masivo a los ind&iacute;genas. A Pergamino llegaron delegaciones de chacareros de Jun&iacute;n, Salto, Rojas, San Pedro, Baradero, Chacabuco, 9 de Julio y Chivilcoy. En nombre de las 60.000 personas que dijeron haber convocado ese d&iacute;a, la entidad se apresur&oacute; a enviar un telegrama a Per&oacute;n pidiendo que se concedan las peticiones de los maloneros pero, de paso, solicitando mejoras para su propia situaci&oacute;n. Por esos d&iacute;as evaluaron tambi&eacute;n la posibilidad de imitar a los kollas y organizar una gran marcha de chacareros sin tierra a Buenos Aires. Mientras tanto, la visibilidad que ven&iacute;a ganado el reclamo kolla hab&iacute;a despertado expectativas tambi&eacute;n en otras naciones originarias. En su paso por San Antonio de Areco, los maloneros recibieron la visita de una delegaci&oacute;n de caciques patag&oacute;nicos encabezados por Jer&oacute;nimo Maliqueo. El multitudinario acto p&uacute;blico realizado all&iacute; se cerr&oacute; con discursos en mapuche y en quechua y un abrazo entre los referentes de unos y otros que conmovi&oacute; hasta las l&aacute;grimas a la multitud de chacareros presentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los kollas, que no pod&iacute;an salir de su asombro, no imaginaban entonces que el &eacute;xito que hab&iacute;an obtenido ser&iacute;a su perdici&oacute;n. La peque&ntilde;a caravana que Per&oacute;n hab&iacute;a imaginado como una brillante acci&oacute;n propagand&iacute;stica de pronto se hab&iacute;a transformado en un masivo clamor, en el que comenzaban a aunarse no s&oacute;lo los reclamos de otros pueblos originarios, sino tambi&eacute;n los de los criollos y &ldquo;gringos&rdquo; m&aacute;s pobres de la pampa h&uacute;meda. Y el problema era que Per&oacute;n no ten&iacute;a ninguna intenci&oacute;n de expropiar latifundios en cumplimiento de sus promesas de campa&ntilde;a. Tras dos meses y medio de marcha, el 3 de agosto el Mal&oacute;n de la Paz finalmente arrib&oacute; a la Capital. Per&oacute;n invit&oacute; a una delegaci&oacute;n a ingresar a la Casa Rosada, les prometi&oacute; atender sus demandas y se abraz&oacute; con algunos de ellos frente a la multitud en el hist&oacute;rico balc&oacute;n. Se trat&oacute; de un s&iacute;mbolo in&eacute;dito de reconocimiento: parec&iacute;a que los pobladores originarios finalmente eran aceptados en la mesa nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero los maloneros esperaron varios d&iacute;as sin que llegaran las buenas noticias sobre los t&iacute;tulos de propiedad que reclamaban. Poco a poco el tema fue desapareciendo de los diarios. Las autoridades intentaron convencer a los inc&oacute;modos hu&eacute;spedes para que volvieran a sus provincias a esperar all&iacute; la decisi&oacute;n de Per&oacute;n. Pero ellos se negaron: no hab&iacute;an caminado 2000 kil&oacute;metros para irse con las manos vac&iacute;as. Pronto los maloneros quedaron incomunicados: no se les permit&iacute;a salir ni se autorizaba el ingreso de nadie al Hotel de Inmigrantes, donde ir&oacute;nicamente hab&iacute;an sido hospedados.<strong> Finalmente, en la madrugada del 29 de agosto m&aacute;s de un centenar de efectivos policiales irrumpi&oacute; en el Hotel obligando a los maloneros, gases lacrim&oacute;genos y golpiza mediante, a subir a un vag&oacute;n de tren especial, cerrado, que los llev&oacute; de vuelta directo a la Puna</strong>. Como el asunto inevitablemente trascendi&oacute;, Per&oacute;n fingi&oacute; no saber nada y design&oacute; una comisi&oacute;n investigadora para averiguar qui&eacute;n hab&iacute;a dado la orden de mandar de vuelta a los kollas. La comisi&oacute;n nunca investig&oacute; nada y el asunto fue olvidado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque tuviese ese final, el Mal&oacute;n de la Paz se convertir&iacute;a en <strong>uno de los primeros hitos del movimiento indigenista</strong> en la Argentina, al instalar por primera vez en la agenda p&uacute;blica los problemas de los pueblos originarios y al contribuir a la creaci&oacute;n de lazos de solidaridad entre ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/recordando-malon-paz_129_13222713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 09:08:40 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[La IA, otro episodio de la dictadura del capital]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ia-episodio-dictadura-capital_129_13165410.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/943d0cb5-a8c5-471c-ba3c-b467ab2b230b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La IA, otro episodio de la dictadura del capital"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La inteligencia artificial avanza a una velocidad que supera la capacidad de gobiernos e instituciones para regularla. Pero el problema de fondo no es tecnológico sino democrático: hoy las decisiones clave sobre qué herramientas se lanzan, cómo funcionan y qué riesgos implican quedan en manos de un puñado de empresas. ¿Por qué no podemos decir no?</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, <strong>Kristalina Georgieva</strong>, la directora del FMI, lanz&oacute; <a href="https://www.clarin.com/economia/fmi-advirtio-sistema-monetario-listo-riesgos-ia-dejan-crecer-forma-exponencial_0_5CbqLwO5gj.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una advertencia</a>: &ldquo;No tenemos la habilidad colectiva de proteger el sistema monetario internacional contra riesgos cibern&eacute;ticos de gran magnitud&rdquo;. Se refer&iacute;a al anuncio de una nueva herramienta de IA que permite detectar y explotar fallas inform&aacute;ticas a una escala y velocidad sin precedentes, lo que amenaza a todo el sistema financiero. Nada menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Agreguemos otro riesgo econ&oacute;mico: la IA est&aacute; absorbiendo una cantidad gigante de las inversiones a nivel global. Y, sin embargo, todav&iacute;a no est&aacute; claro que su aplicaci&oacute;n vaya a redituar en los aumentos de productividad esperados.</strong> Todos conf&iacute;an en que s&iacute;, pero no hay elementos para anticipar que la inversi&oacute;n valdr&aacute; la pena. Muchos, al contrario, ven <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/gran-pregunta-burbuja-ia-economia-global-2026-caduca-chip_1_12878365.html?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una burbuja</a> que estallar&aacute; en alg&uacute;n momento, dejando el tendal de v&iacute;ctimas que suelen dejar las burbujas financieras globales. Eso lo pagaremos todos. Y no hablemos la <a href="https://www.infobae.com/estados-unidos/2026/04/07/asi-afecta-la-inteligencia-artificial-al-empleo-segun-un-estudio-reciente/?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida masiva de empleos</a>, que ya est&aacute; ocurriendo y que nadie sabe a ciencia cierta c&oacute;mo reemplazaremos.
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                </figure><p class="article-text">
        Saliendo del terreno econ&oacute;mico, los riesgos no son menos. En pol&iacute;tica son m&uacute;ltiples, comenzando por la <a href="https://www.eldiario.es/politica/ia-motor-desinformacion-elecciones-eeuu-llamadas-falsas-deepfakes-memes_1_11713503.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proliferaci&oacute;n de im&aacute;genes, videos y audios falsos</a> pero realistas generados por IA que condicionan respuestas electorales, y siguiendo por las herramientas para influir sobre ellas.&nbsp;Para no hablar del fetichismo de la IA, la tendencia a creer que &ldquo;la IA dice tal o cual cosa&rdquo; (en lugar de entender que hay muchas IA, cada una creada por empresas diferentes, que responden cosas distintas ante una misma pregunta) y a otorgar a sus respuestas el valor de verdades incuestionables, a pesar de que, lo sabemos, muchas veces son un disparate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el terreno cognitivo y docente los problemas son colosales. Diversos reportes advierten sobre la <a href="https://elpais.com/icon/2026-04-17/la-ventaja-y-los-problemas-de-que-la-ia-te-organice-la-vida-la-comodidad-es-muy-adictiva.html?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida de capacidades intelectuales</a> por la dependencia de la IA. Los docentes en todo el mundo est&aacute;n improvisando a ciegas modos de <a href="https://elpais.com/economia/formacion/2026-04-16/cuando-la-inteligencia-artificial-hace-los-deberes-la-educacion-cambia-de-reglas.html?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptar la ense&ntilde;anza</a> y las evaluaciones. Las revistas cient&iacute;ficas no saben c&oacute;mo identificar trabajos hechos por un humano y <a href="https://www.itnow.connectab2b.com/post/ciencia-en-riesgo-el-fraude-impulsado-por-ia-esta-saturando-la-publicacion-academica?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">refritos generados por una IA</a>. Se podr&iacute;an dar muchos m&aacute;s ejemplos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el plano creativo hay desaf&iacute;os similares. Los editores no saben c&oacute;mo manejar la proliferaci&oacute;n de libros y textos generados por IA. Los artistas, ilustradores y fot&oacute;grafos, lo mismo, pero con las im&aacute;genes. Los actores est&aacute;n siendo forzados a firmar contratos que permiten a las empresas usarlos como avatares incluso despu&eacute;s de muertos. Los m&uacute;sicos se encuentran con hits que reproducen su estilo o incluso su voz. <strong>No es solo el reemplazo laboral: est&aacute; comprometida la </strong><a href="https://www.clarin.com/politica/medios-reclaman-google-meta-ia-respeten-propiedad-intelectual-paguen-precio-justo-uso-contenidos_0_Kg4QL7ZkYa.html?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>propiedad intelectual</strong></a><strong>.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Luego, est&aacute;n las alarmas por la salud mental:</strong> la habilidad de simular respuestas humanas y la disposici&oacute;n a &ldquo;seguir la corriente&rdquo; del usuario est&aacute; generando efectos de todo tipo, desde la profundizaci&oacute;n de la soledad y la acentuaci&oacute;n de los delirios personales hasta el suicidio. Las <a href="https://www.asanet.org/footnotes-article/technology-use-leading-demise-our-mental-health-and-well-being/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">advertencias</a> se suman aqu&iacute; a las que desde hace mucho tiempo se vienen haciendo escuchar respecto del uso de smartphones y redes sociales. Todos lo vemos en los ni&ntilde;os y adolescentes: en muchos sentidos es una cat&aacute;strofe.
    </p><p class="article-text">
        No hay semana que instituciones, universidades, periodistas o funcionarios no emitan alarmas similares. Padres, docentes, psic&oacute;logos, editores, productores audiovisuales, todos viendo qu&eacute; hacer con el da&ntilde;o que causa la IA, o con el d&eacute;ficit de atenci&oacute;n y los problemas que generan Apps deliberadamente pensadas para ser adictivas. <strong>Todos imaginando soluciones voluntaristas: que los padres dialoguen m&aacute;s con sus hijos, que la escuela se adapte de tal o cual modo, que las personas se reinventen laboralmente. Cada uno imagina un camino de salida.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entre todas las soluciones que se discuten para lidiar con estos riesgos, sin embargo, la m&aacute;s simple brilla por su ausencia. Nadie la plantea. Volvamos a Georgieva. Lo que dijo es bastante concreto: hay una aplicaci&oacute;n que est&aacute; por lanzar una empresa que puede generar un colapso en la econom&iacute;a mundial. No lo sabe a ciencia cierta, va demasiado r&aacute;pido para que su equipo pueda entenderlo, pero el riesgo existe.<strong> &iquest;Por qu&eacute; no tenemos, como sociedad, la alternativa de que esa empresa no lance esa aplicaci&oacute;n? &iquest;Por qu&eacute; no podemos decir, sencillamente, NO, no queremos que est&eacute; disponible, estamos mejor sin ella?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es simple y triste a la vez: no podemos hacerlo porque hemos construido sociedades en las que el derecho de un empresario de ganar dinero est&aacute; por encima de cualquier otro. Hemos garantizado que el derecho del capital sea el de mayor jerarqu&iacute;a. Porque eso es lo que definimos en el fondo: que ni el derecho a la vida, ni el derecho al bienestar, ni el derecho a la salud, ni el derecho a la educaci&oacute;n, ni siquiera el derecho a la propiedad intelectual, estar&aacute;n por encima del derecho de una corporaci&oacute;n a hacer dinero. Nadie puede decirles qu&eacute; hacer ni c&oacute;mo hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando uno intenta plantear que podr&iacute;amos tener el derecho elemental a decir que no, o a definir el c&oacute;mo, siempre aparecen los mismos argumentos remanidos.&nbsp;&iquest;Qu&eacute; quieren, zurdos? &iquest;Detener el progreso, impedir la libertad? Teniendo la posibilidad de tener IA a mano &iquest;vamos a desaprovecharla? &iquest;Vamos a prohibir los smartphones o las redes sociales? &iquest;Con qu&eacute; derecho? &iquest;Qui&eacute;n lo decide?
    </p><p class="article-text">
        No se trata de nada de eso. Se trata, simplemente, de que podamos, democr&aacute;ticamente, definir los rumbos y el paso del progreso tecnol&oacute;gico. Supongamos que todos estos desarrollos son geniales y los queremos tal y como son hoy, pero al mismo tiempo entendemos que algunos requieren un poco de tiempo para que nos adaptemos. &iquest;No podr&iacute;an los sistemas educativos haber tenido un plazo para pensar c&oacute;mo adaptarse, en lugar de verse forzados a chapucear a ciegas? &iquest;No podr&iacute;a Georgieva tener unos meses para ver como evitar que colapsen los sistemas bancarios? No son preguntas descabelladas. Pero no. No se pudo. Nadie nos pregunt&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qui&eacute;n decidi&oacute; que las respuestas de las IA sean c&aacute;lidas, simulen una conversaci&oacute;n humana e incluso repliquen el propio estilo discursivo del usuario? &iquest;No habr&iacute;a sido mejor que fuesen de tono m&aacute;s impersonal, que dejen m&aacute;s claro que uno no est&aacute; dialogando con un humano? &iquest;Por qu&eacute; no pudimos decidir sobre ese punto? Tampoco: nadie nos pregunt&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nos encantan las redes sociales, claro. &iquest;Pero qui&eacute;n decidi&oacute; que conven&iacute;a que sean lo m&aacute;s adictivas posibles? &iquest;No podr&iacute;amos tener redes que no generen adicci&oacute;n? </strong>&iquest;O al menos un poco menos adictivas? &iquest;Es tanto pedir? &iquest;Y por qu&eacute; son secretos los algoritmos que utilizan? &iquest;No podr&iacute;amos preferir algoritmos que orienten nuestra atenci&oacute;n a cosas m&aacute;s lindas o, al menos, menos nocivas?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo vale para el scroll infinito. &iquest;No podr&iacute;amos haber tenido apps y smartphones sin esa funci&oacute;n?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        O, perd&oacute;n la osad&iacute;a, pero quiz&aacute;s pudi&eacute;semos reclamar el derecho a decidir que no queremos algunos &ldquo;progresos&rdquo; en absoluto. Hace a&ntilde;os que estamos dando vueltas sobre el tema de las apuestas online y el modo en que destruyen familias e involucran a los ni&ntilde;os. &iquest;Realmente nos perdemos el tren del &ldquo;progreso&rdquo; si decidimos que no queremos que existan empresarios que ganan dinero invitando a otros a apostar con un click? &iquest;Nos quedamos sin alguna &ldquo;libertad&rdquo; fundamental si para eso hay que caminar un poco e ir a un casino, un bingo, o una casa de apuestas?
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es por qu&eacute; estas decisiones est&aacute;n fuera de nuestras manos. &iquest;Por qu&eacute; ser&iacute;a autoritario y peligros&iacute;simo que algo as&iacute; lo decida un presidente, las Naciones Unidas o una consulta popular, pero no es autoritario ni peligroso si lo decide<strong> Mark Zuckerberg</strong> &eacute;l solito?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy es un pu&ntilde;ado de gente la que, como Zuckerberg, define todas estas cosas que afectan profundamente nuestras vidas y el curso del mundo. Sin ning&uacute;n control democr&aacute;tico, sin rendir cuentas a nadie.&nbsp;Una verdadera dictadura del capital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es hora de que pensemos c&oacute;mo poner fin a esa dictadura y avanzar hacia una libertad verdadera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ia-episodio-dictadura-capital_129_13165410.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 08:44:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La IA, otro episodio de la dictadura del capital]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mariana Lozza, la abogada que lideró la defensa del Estado argentino en el juicio por YPF: “Una victoria histórica”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/mariana-lozza-abogada-lidero-defensa-argentino-juicio-ypf-victoria-historica_128_13119514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54e9a7d6-be6a-4192-9300-562a6e757eb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mariana Lozza, la abogada que lideró la defensa del Estado argentino en el juicio por YPF: “Una victoria histórica”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta abogada nacida en Bahía Blanca fue la pieza clave para evitar a Argentina tener que pagar US$18.000 millones. Especialista en derecho internacional público y arbitraje de inversión, en esta entrevista explica por qué la resolución puede sentar un precedente clave para limitar el alcance extraterritorial de la justicia estadounidense.</p><p class="subtitle">La Justicia de EE.UU. falló en favor de la Argentina por la condena que obligaba al Estado a pagar más de US$16.000 millones
</p></div><p class="article-text">
        Tras once a&ntilde;os de juicio, la Argentina<a href="https://www.eldiarioar.com/politica/justicia-ee-uu-fallo-favor-argentina-condena-obligaba-pagar-us-16-000-millones_1_13104541.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> acaba de ganar una apelaci&oacute;n en los tribunales de Nueva York</a> en un juicio que amenazaba con costarle US$18.000 millones. La demanda la hab&iacute;a iniciado en 2015 Burford Capital, un fondo buitre que le hab&iacute;a comprado el derecho a litigar a la familia Eskenazi, supuestos damnificados por la estatizaci&oacute;n del 51% de las acciones de YPF en 2012. Aunque los eventos hab&iacute;an ocurrido en la Argentina, los demandantes hab&iacute;an conseguido que la jueza <strong>Loretta Preska</strong> aceptara el argumento de que, ya que YPF cotiza en la bolsa de esa ciudad, ten&iacute;a jurisdicci&oacute;n para entender en la causa. Lo que sigui&oacute; fue una serie de decisiones igualmente antojadizas, que incluyeron una interpretaci&oacute;n equivocada de las leyes argentinas, el c&aacute;lculo sobredimensionado de la indemnizaci&oacute;n y la exigencia de que nuestro pa&iacute;s le entregara a su juzgado las acciones de YPF. Ahora, los abogados de la Procuraci&oacute;n del Tesoro que representaban a la Argentina consiguieron que la C&aacute;mara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York entendiera el error de interpretaci&oacute;n de Preska y revirtiera su sentencia, con lo que la demanda colaps&oacute;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Protagonista central de toda esta historia fue <strong>Mariana Lozza</strong>, quien condujo la defensa jur&iacute;dica de nuestro pa&iacute;s. En esta entrevista explica lo que estaba en juego, los pormenores del proceso y <strong>la importancia global que tiene el fallo</strong>. Mariana Lozza es de Bah&iacute;a Blanca. Se recibi&oacute; de abogada all&iacute;, en 2004, en la Universidad Nacional del Sur. Al a&ntilde;o siguiente postul&oacute; para hacer una pasant&iacute;a en la OEA y qued&oacute; seleccionada. Aprovech&oacute; su estad&iacute;a en Washington para hacer un Master en derecho internacional, mientras trabajaba para costear sus estudios. En julio de 2007 regres&oacute; al pa&iacute;s y ese mismo a&ntilde;o fue contratada por la Procuraci&oacute;n del Tesoro para atender demandas internacionales contra el Estado argentino. Tras diez a&ntilde;os en esa funci&oacute;n decidi&oacute; renunciar y se dedic&oacute; a la actividad privada hasta que volvieron a convocarla en 2021, esta vez para ocupar el cargo de Directora Nacional de Asuntos Internacionales de la Procuraci&oacute;n del Tesoro. En ese cargo de alt&iacute;sima responsabilidad estuvo hasta hace pocos meses, cuando decidi&oacute; renunciar y regresar a la actividad privada.
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                El presidente Javier Milei con uno de sus once mamelucos de YPF.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash;La escuch&eacute; en otra entrevista describir el fallo por YPF como algo hist&oacute;rico, pero no solo para la justicia argentina, sino tambi&eacute;n para la justicia estadounidense.&nbsp;&iquest;Por qu&eacute; le parece algo tan trascendente?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Por supuesto, para la Argentina, por el monto. La Argentina nunca hab&iacute;a estado en un litigio de semejante monto.&nbsp;Pero es hist&oacute;rico tambi&eacute;n a nivel internacional. Tengo entendido que esta ser&iacute;a la tercera sentencia m&aacute;s alta que se dicta en EE.UU. y la m&aacute;s elevada contra un estado soberano.&nbsp;Con lo cual, en t&eacute;rminos econ&oacute;micos era de una trascendencia enorme.&nbsp;En lo sustantivo tambi&eacute;n, porque sienta un precedente importante para definir c&oacute;mo se manejan las cortes de los estados en este tipo de controversias.&nbsp;En este caso fue Estados Unidos, pero si Estados Unidos confirmaba un fallo as&iacute;, pod&iacute;a tambi&eacute;n ser a la inversa.&nbsp;Pod&iacute;a ocurrir que otros estados empiecen a dictar sentencias de este tipo que tambi&eacute;n podr&iacute;an involucrar a empresas estadounidenses. Por el solo hecho de que haya una compa&ntilde;&iacute;a que cotice en alguna bolsa extranjera, eso entonces les da jurisdicci&oacute;n a las cortes extranjeras.&nbsp;En este caso se enjuici&oacute; a la Argentina, pero iba a sentar un precedente muy complejo para otros estados tambi&eacute;n.&nbsp;De hecho, esa preocupaci&oacute;n uno la ve reflejada en los <em>amicus curiae</em> que presentan sobre todo Brasil y Uruguay, tambi&eacute;n Ecuador y Chile. En esos <em>amicus</em> lo que se ve es la preocupaci&oacute;n de ellos, de que, por el solo hecho de estar cotizando en Nueva York, cualquier reclamo vinculado al estatuto de una empresa o sociedad de esos pa&iacute;ses podr&iacute;a ser llevado a las cortes de Nueva York.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Argentina nunca había estado en un litigio de semejante monto. Pero es histórico también a nivel internacional. Tengo entendido que esta sería la tercera sentencia más alta que se dicta en EE.UU. y la más elevada contra un estado soberano. Con lo cual, en términos económicos era de una trascendencia enorme</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Un tema importante, adem&aacute;s, porque la justicia en EE.UU. ha tenido una tendencia a absorber temas de otras jurisdicciones.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Exacto.&nbsp;Este es un caso que marca un l&iacute;mite a eso.&nbsp;Una de las cosas que planteamos nosotros es que esto incluso iba a ser complejo para las propias cortes de Estados Unidos, porque iba a generar un incremento de la litigiosidad en Estados Unidos que sus tribunales tal vez tampoco iban a poder absorber.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Y c&oacute;mo explica que haya habido una diferencia tan marcada entre el fallo de Preska, con todas esas extralimitaciones, y el fallo de la C&aacute;mara que lo revierte?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En la apelaci&oacute;n, nuestros argumentos preliminares o jurisdiccionales ten&iacute;an que ver con un principio que se llama el Forum Non Convenience, es decir, que Estados Unidos no es el foro m&aacute;s conveniente para resolver esto, porque es un caso netamente sobre derecho argentino.&nbsp;Y despu&eacute;s estaba el argumento jurisdiccional de &ldquo;cortes&iacute;a internacional&rdquo;, que significa que en un caso como este, en donde est&aacute; involucrado un Estado, hay actos justamente de ese Estado involucrados, donde se discute sobre el derecho argentino, las cortes de Estados Unidos ten&iacute;an que rechazar jurisdicci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que ocurre es que a la C&aacute;mara esto llega diez a&ntilde;os despu&eacute;s.&nbsp;En la audiencia los jueces de hecho preguntaron &ldquo;&iquest;por qu&eacute; tenemos que estar decidiendo este caso, que es puramente sobre derecho argentino?&rdquo;.&nbsp;Esos dos argumentos jurisdiccionales que le generan una incomodidad a la C&aacute;mara, eran los primeros que ten&iacute;an que resolver. Lo que hizo la C&aacute;mara, y yendo ah&iacute; a tu pregunta, fue mirar el abanico de argumentos planteados sobre el fondo de la controversia y elegir uno o dos que permitieran patear todo el caso, sin entrar a decidir en las cuestiones preliminares o jurisdiccionales.
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, la Argentina present&oacute; ante la C&aacute;mara varios puntos, si mal no recuerdo eran siete, sobre derecho argentino, que hab&iacute;an sido algunos de los que Preska hab&iacute;a resuelto en contra de la Argentina.&nbsp;Alcanzaba con que la C&aacute;mara nos diera la raz&oacute;n en uno de ellos para que&nbsp;revirtiera la decisi&oacute;n y entonces no hubiera condena. Y eso es lo que ocurri&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En 2023, la jueza superior del distrito de Nueva York, Loretta Preska,  condenó al Estado argentino a pagar 16.100 millones de dólares."
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                En 2023, la jueza superior del distrito de Nueva York, Loretta Preska,  condenó al Estado argentino a pagar 16.100 millones de dólares.                            </span>
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        <strong>&ndash;El fallo de Preska fue dur&iacute;simo y ven&iacute;amos de un fallo por los </strong><em><strong>holdouts</strong></em><strong> del juez Griesa, que tambi&eacute;n hab&iacute;a sido muy duro para la Argentina.&nbsp;&iquest;Percibi&oacute; en todo ese tiempo alguna dimensi&oacute;n pol&iacute;tica en las decisiones judiciales? &iquest;C&oacute;mo pesa lo pol&iacute;tico all&iacute;? Pregunto para bien o para mal, porque tambi&eacute;n est&aacute; presente la afirmaci&oacute;n de Milei de que el juicio termin&oacute; a favor de la Argentina gracias a que &eacute;l tiene buen v&iacute;nculo con Trump&hellip;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Uno est&aacute; tan imbuido en los argumentos jur&iacute;dicos que a veces esas cuestiones te exceden.&nbsp;Yo leo el fallo en t&eacute;rminos jur&iacute;dicos porque lo jur&iacute;dico est&aacute; claramente presente en la decisi&oacute;n de la Corte de Apelaci&oacute;n, se ve todo un desmenuzamiento detallado del argumento jur&iacute;dico, con citas a, por ejemplo, decisiones de la Corte Suprema argentina.&nbsp;En la instancia de apelaci&oacute;n se genera un espacio que no hay en la primera instancia, que es la posibilidad de presentar <em>amicus</em>.&nbsp;En la apelaci&oacute;n se presentaron, como te dec&iacute;a, Brasil, Uruguay, Chile y Ecuador.&nbsp;Despu&eacute;s, se presentaron el grupo de las diez provincias que recibieron parte de las acciones de YPF expropiadas. Y tambi&eacute;n grupos de acad&eacute;micos en derecho p&uacute;blico, en derecho privado, en derecho internacional.&nbsp;Todo eso son cosas que se pueden hacer en C&aacute;mara, no se hacen antes porque no hay un espacio procesal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Le pregunto lo mismo en referencia al &aacute;mbito local. La defensa atraves&oacute; varios gobiernos distintos.&nbsp;&iquest;Los cambios de gobierno afectaron en alguna de alguna manera las estrategias?&nbsp;&iquest;Tuvieron indicaciones distintas de los distintos procuradores a lo largo del tiempo?&nbsp;&iquest;Hubo interferencias pol&iacute;ticas que desviaran o cambiaran las estrategias en alg&uacute;n momento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No, la verdad que no. Es reconfortante, desde lo t&eacute;cnico, la confianza en el equipo t&eacute;cnico que hubo de cada autoridad nueva que ven&iacute;a.&nbsp;En s&iacute;, lo que fue la defensa t&eacute;cnica o jur&iacute;dica se mantuvo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Durante el juicio hubo por lo menos dos intervenciones de la m&aacute;xima autoridad de ese momento del pa&iacute;s, Macri en su momento y Milei luego, con declaraciones p&uacute;blicas que hablaban de la ilegalidad de la acci&oacute;n expropiatoria argentina, es decir, que de alguna manera socavaban los argumentos t&eacute;cnicos con los que ustedes estaban trabajando.&nbsp;&iquest;Qu&eacute; pasa con ese tipo de declaraciones?&nbsp;&iquest;Le parece que pudieron haber tenido alg&uacute;n efecto en el curso de la causa?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En los litigios como este o en los arbitrajes siempre se trae mucho de la discusi&oacute;n p&uacute;blica de un lado y de otro.&nbsp;No importa si son declaraciones del funcionario de hoy o la de la administraci&oacute;n anterior, o de hace dos administraciones, si es del oficialismo, si es del de la oposici&oacute;n.&nbsp;Hasta debates parlamentarios con declaraciones de los partidos m&aacute;s diversos se traen. Al leer la decisi&oacute;n de la Corte de Apelaciones, en este caso no veo que haya impacto. En el correr de los litigios se debate mucho sobre esto.&nbsp;Esto le pasa a la Argentina y les pasa tambi&eacute;n a otros estados.&nbsp;Hay un caso contra Espa&ntilde;a en donde todo termin&oacute; versando sobre un tuit, y entonces es ah&iacute; que uno empieza a dimensionar cu&aacute;nto cuidado tienen que tener todas las autoridades o exautoridades.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los litigios como este o en los arbitrajes siempre se trae mucho de la discusión pública. No importa si son declaraciones del funcionario de hoy o la de la administración anterior. Hay un caso contra España en donde todo terminó versando sobre un tuit, y entonces es ahí que uno empieza a dimensionar cuánto cuidado tienen que tener todas las autoridades o exautoridades. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Tambi&eacute;n hubo una intervenci&oacute;n del gobierno de Milei que de alguna manera se auto-adjudic&oacute; el m&eacute;rito del &eacute;xito en la causa.&nbsp;&iquest;Qu&eacute; le pas&oacute; con eso, con esa declaraci&oacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Yo creo que se reconoce el trabajo de la Procuraci&oacute;n y la Procuraci&oacute;n viene interviniendo desde siempre, con lo cual, hay un m&eacute;rito de esta administraci&oacute;n y de las anteriores, que mantuvieron las l&iacute;neas jur&iacute;dicas que se hab&iacute;an planteado, con el equipo, con el mismo estudio jur&iacute;dico extranjero, que podr&iacute;an haberlos cambiado y no lo hicieron.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Este juicio es uno de tantos de los que hay y en los que Argentina est&aacute; involucrada en los cuales los que promueven los juicios son fondos&nbsp;buitre que no son los damnificados directos, sino que compran los derechos a litigar.&nbsp;Argentina ya fue v&iacute;ctima de esta operatoria con el tema de los holdouts, tambi&eacute;n en Nueva York, que en ese caso perdimos.&nbsp;En ese momento hubo toda una serie de movimientos diplom&aacute;ticos y tambi&eacute;n expresiones de especialistas que reclamaban poner fin a esa pr&aacute;ctica de comprar derecho a litigar.&nbsp;Se invoc&oacute; la doctrina Champerty en su momento.&nbsp;En 2015 parec&iacute;a que iba a haber alg&uacute;n avance diplom&aacute;tico o incluso de doctrina jur&iacute;dica en ese sentido.&nbsp;&iquest;En qu&eacute; qued&oacute; eso?&nbsp;&iquest;Hubo alg&uacute;n avance en este tiempo para limitar este tipo de operatoria o estamos como en el mismo lugar que en 2015?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No.&nbsp;Que yo est&eacute; al tanto al menos, no hubo nada de eso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;C&oacute;mo imagina que va a seguir el caso por YPF?&nbsp;Entiendo que las chances son relativamente limitadas de que esto pueda ser apelado o que esa apelaci&oacute;n, en todo caso, pueda ser atendida.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Los recursos en EE.UU. son limitados porque en general las chances de que se abran esos recursos es limitada. El &eacute;xito de un recurso ante la misma C&aacute;mara u otro ante la Corte Suprema son muy limitados en t&eacute;rminos de porcentajes.&nbsp;Burford ha hablado de otra alternativa que barajan, que es llevar al tema a un arbitraje del CIADI.&nbsp;Ac&aacute; lo que entra en juego es que en realidad este tipo de fondos se dedican a litigar, presentar reclamos y a generar incidencias procesales. Si van a un arbitraje CIADI, yo creo que la Argentina ah&iacute; tiene tambi&eacute;n una posici&oacute;n fuerte en varios aspectos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Le hago la &uacute;ltima: renunci&oacute; hace poco, no lo s&eacute;, pero imagino que una persona de su nivel, fuera del Estado debe cobrar diez veces m&aacute;s de lo que ofrece el Estado, o incluso m&aacute;s &iquest;no?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Claro.&nbsp;Cuando uno elige estar en la funci&oacute;n p&uacute;blica, hay mucho de vocaci&oacute;n. Quise llegar a la audiencia con la C&aacute;mara porque en lo profesional es una experiencia incre&iacute;ble, sin dudas.&nbsp;Y en el caso puntual de la Direcci&oacute;n de Asuntos Internacionales, lo que le pasa es que est&aacute; involucrada en litigio complejos, de mucha responsabilidad, donde est&aacute;n involucrados cientos de miles de millones de d&oacute;lares; se precisan muchos recursos para la defensa de estos casos. Llega un punto en el que la brecha entre ese trabajo y los recursos con los que se cuenta es dif&iacute;cil de sostener en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/mariana-lozza-abogada-lidero-defensa-argentino-juicio-ypf-victoria-historica_128_13119514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 03:01:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mariana Lozza, la abogada que lideró la defensa del Estado argentino en el juicio por YPF: “Una victoria histórica”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[YPF,Loretta Preska,Juicio]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[1976, el comienzo de un loop destructivo del que nunca pudimos salir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/1976-comienzo-loop-destructivo-pudimos-salir_1_13079971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36fec13b-5aef-48e6-bc3d-7b626c058a09_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114191.jpg" width="768" height="432" alt="1976, el comienzo de un loop destructivo del que nunca pudimos salir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumplen hoy cincuenta años del comienzo de la última dictadura, el parteaguas más dramático de nuestra historia y el comienzo de un ciclo de declive del que nunca pudimos salir. 
</p><p class="subtitle">Carlos Arslanian, ex juez del juicio a las Juntas: "No creo que vaya a haber un indulto presidencial a los genocidas"</p></div><p class="article-text">
        Desde la organizaci&oacute;n nacional la Argentina hab&iacute;a tenido dificultades e inestabilidades propias de cualquier pa&iacute;s perif&eacute;rico, a pesar de las cuales hab&iacute;amos conseguido un desarrollo econ&oacute;mico y social bastante destacable. A comienzos de la d&eacute;cada de 1970 ten&iacute;amos una de las industrias m&aacute;s fuertes de la regi&oacute;n, una de las redes ferroviarias m&aacute;s extensas del mundo y form&aacute;bamos parte del peque&ntilde;&iacute;simo club de pa&iacute;ses con premios Nobel de ciencias y energ&iacute;a at&oacute;mica. En los treinta a&ntilde;os anteriores se hab&iacute;a duplicado el ingreso per c&aacute;pita y ampliado el PBI a ritmos superiores a los de Estados Unidos, el Reino Unido, Australia o Nueva Zelanda; la brecha con los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos se iba achicando. Era, adem&aacute;s, un crecimiento que ven&iacute;a de la mano de mayor igualdad y bienestar. Hacia 1974 la Argentina hab&iacute;a alcanzado una de las distribuciones del ingreso m&aacute;s equitativas de toda su historia y se contaba entre las sociedades menos desiguales y con menos desempleo del continente. La pobreza ese a&ntilde;o rondaba el 10%. La deuda externa era irrelevante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El golpe de 1976 interrumpi&oacute; de manera abrupta e irreversible ese camino ascendente de m&aacute;s de 120 a&ntilde;os.</strong> A partir de entonces el desempe&ntilde;o econ&oacute;mico de la Argentina fue peor que el de casi todos los pa&iacute;ses del mundo. El pa&iacute;s inici&oacute; un camino de declive econ&oacute;mico que golpe&oacute; particularmente a su industria. La sociedad se empobreci&oacute; y se volvi&oacute; notoriamente m&aacute;s desigual. <strong>La salud p&uacute;blica, las jubilaciones, la educaci&oacute;n, la infraestructura b&aacute;sica, las instituciones: todo se fue sumergiendo en el deterioro.</strong>
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            </figure><p class="article-text">
        En ese rumbo penoso influyeron tanto los intereses locales como las din&aacute;micas del capitalismo global. El golpe de 1976 no se entiende sin tomarlas en cuenta a ambas. En el plano interno, exist&iacute;a una puja de antigua data de los sectores empresariales, que deseaban desandar el camino de ampliaci&oacute;n de los derechos laborales que se hab&iacute;a iniciado d&eacute;cadas antes. Los sectores exportadores y financieros, adem&aacute;s, quer&iacute;an quitarse de encima las pol&iacute;ticas estatales que los privaban de parte de su renta, canalizada al fomento del sector industrial, que todav&iacute;a no consegu&iacute;a ser competitivo. En el plano internacional, el capitalismo presionaba para instaurar un nuevo orden econ&oacute;mico global. Bajo el liderazgo de Estados Unidos, organizaciones como el FMI, el Banco Mundial y el GATT exigieron cada vez con mayor fuerza el fin de la protecci&oacute;n a las econom&iacute;as nacionales y la concesi&oacute;n de una libertad total a los empresarios para mover sus inversiones aqu&iacute; y all&aacute;, sin ninguna restricci&oacute;n, seg&uacute;n sus conveniencias. Como resultado, unos antes, otros despu&eacute;s, los pa&iacute;ses pobres fueron forzados a competir para ver cu&aacute;l ofrec&iacute;a los salarios m&aacute;s bajos, cu&aacute;l cobraba menos impuestos y brindaba oportunidades extraordinarias sin hacer demasiadas preguntas. Los Estados deb&iacute;an dejar al mercado en libertad total.
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                Jorge Rafael Videla                            </span>
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        En la Argentina, la fuerza que hab&iacute;a adquirido el movimiento obrero imped&iacute;a reorganizar la econom&iacute;a del modo esperado. La ciudadan&iacute;a tampoco estaba dispuesta a validar ese proyecto con su voto. <strong>La dictadura vino a crear las condiciones para que las agendas globales, en coincidencia con los intereses de los sectores financieros y exportadores locales, se abrieran camino. Su in&eacute;dita violencia estuvo al servicio de esos intereses.</strong> Puede discutirse interminablemente sobre las condiciones que hicieron posible el golpe, sobre las responsabilidades que tuvo el peronismo, sobre el contexto de inestabilidad y guerrilla de los meses previos, sobre los bloqueos que ten&iacute;a la econom&iacute;a, sobre las orientaciones diversas que tuvieron distintas facciones militares, etc., todas discusiones v&aacute;lidas, siempre y cuando no se pierdan de vista los determinantes &uacute;ltimos de la acci&oacute;n militar y de sus pol&iacute;ticas econ&oacute;micas.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        El 24 de marzo de 1976 un golpe planeado con mucha anticipaci&oacute;n derroc&oacute; a Isabel Per&oacute;n. La nueva dictadura cont&oacute; con el apoyo del sector financiero y empresarial casi sin fisuras, de los Estados Unidos y el FMI, de la Iglesia y de los principales medios de comunicaci&oacute;n. El nombre que los golpistas eligieron para el nuevo r&eacute;gimen &ndash;Proceso de Reorganizaci&oacute;n Nacional&ndash; fue bien indicativo de sus verdaderas intenciones. <strong>Aunque irrumpieron con la excusa de la lucha contra la guerrilla (que en verdad para entonces ya estaba bastante desarticulada), sus objetivos fueron mucho m&aacute;s amplios: buscaban sentar las bases para un profundo cambio en el modelo de pa&iacute;s.&nbsp;</strong>
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                José Alfredo Martínez de Hoz brinda con Jorge Rafael Videla y Emilio Eduardo Massera                            </span>
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        La estrategia del Proceso fue doble. Por un lado, los militares desataron una represi&oacute;n sin precedentes: un plan sistem&aacute;tico de secuestro, tortura y &ldquo;desaparici&oacute;n&rdquo; de miles de personas. Las v&iacute;ctimas no fueron solo guerrilleros: muchos delegados sindicales sufrieron igual suerte (en 1976 el foro empresario Idea recomend&oacute; delatarlos y algunas empresas, como Mercedes Benz o Ingenio Ledesma, entregaron &ldquo;listas negras&rdquo; de los que eran demasiado demandantes). Tambi&eacute;n fueron v&iacute;ctimas representantes estudiantiles y docentes, monjas y sacerdotes comprometidos con los m&aacute;s humildes, abogados de presos pol&iacute;ticos, periodistas y acad&eacute;micos independientes, artistas contestatarios y, en general, personas que de cualquier manera participaban del vasto movimiento social que se hab&iacute;a desarrollado en los a&ntilde;os previos.<strong> El objetivo del plan represivo fue acabar con los mejores referentes y paralizar al resto de la poblaci&oacute;n mediante el terror, de modo de quebrar cualquier resistencia y &ldquo;despolitizar&rdquo; la vida nacional.</strong>
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                    alt="Reclamo de madres de desaparecidos durante la dictadura militar, entre ellas la histórica referente Nora Cortiñas, fallecida el 30 de mayo de 2024."
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                Reclamo de madres de desaparecidos durante la dictadura militar, entre ellas la histórica referente Nora Cortiñas, fallecida el 30 de mayo de 2024.                            </span>
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        Mientras despejaban as&iacute; el camino, un grupo de economistas ligados a los sectores exportadores y financieros tom&oacute; las riendas de la econom&iacute;a. Buscaron replicar el camino que los <em>Chicago Boys</em> &ndash;j&oacute;venes graduados de la Universidad de Chicago, faro de la ortodoxia liberal&ndash; ven&iacute;an ensayando en Chile bajo la feroz dictadura de Pinochet, uno de los primeros experimentos neoliberales del mundo. El ministro de Econom&iacute;a m&aacute;s duradero fue <strong>Jos&eacute; Alfredo Mart&iacute;nez de Hoz</strong>, antes presidente del Consejo Empresario Argentino. Su persona encarnaba la continuidad de la vinculaci&oacute;n entre la clase dominante argentina y la violencia de Estado: pertenec&iacute;a a la familia del estanciero del mismo nombre que fund&oacute; la Sociedad Rural en 1866 y recibi&oacute; luego como cesi&oacute;n una enorme porci&oacute;n de la tierra incorporada tras la Campa&ntilde;a del Desierto. Los elencos que lo acompa&ntilde;aron y sucedieron tuvieron la impronta del llamado <em>establishment</em> &ndash;<a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/abajo-casta-viva-establishment_129_10466907.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la verdadera &ldquo;casta&rdquo;</a>&ndash; un grupo de economistas liberales vinculados a empresas y a los Estados Unidos que se repet&iacute;a en la funci&oacute;n p&uacute;blica. El propio Mart&iacute;nez de Hoz ya hab&iacute;a sido ministro en el gobierno de facto de Jos&eacute; Mar&iacute;a Guido. Ricardo Zinn, uno de sus asesores, ocup&oacute; cargos con Frondizi, Levingston y Lanusse, y hab&iacute;a dise&ntilde;ado el &ldquo;Rodrigazo&rdquo; (m&aacute;s adelante oficiar&iacute;a como asesor para las privatizaciones de Menem y como mentor de Mauricio Macri). <strong>Roberto Alemann,</strong> al frente de la cartera desde fines de 1981, ya hab&iacute;a desempe&ntilde;ado esa funci&oacute;n bajo Frondizi y hab&iacute;a sido embajador de Guido ante los Estados Unidos. Adolfo Diz, doctorado en econom&iacute;a en Chicago bajo la gu&iacute;a de Milton Friedman &ndash;uno de los mayores referentes del neoliberalismo&ndash; fue designado al frente del Banco Central; antes hab&iacute;a sido director ejecutivo del FMI y funcionario de Ongan&iacute;a. <strong>Domingo Cavallo</strong>, quien luego ser&iacute;a ministro de econom&iacute;a de Menem y De la R&uacute;a e &iacute;dolo de Javier Milei, tambi&eacute;n manej&oacute; el Banco Central durante un tiempo.
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                    alt="Represión policial durante la marcha de la CGT el 30 de marzo de 1982. El plan económico de la dictadura era imposible de implementar sin un aparato represivo sin precedentes."
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                Represión policial durante la marcha de la CGT el 30 de marzo de 1982. El plan económico de la dictadura era imposible de implementar sin un aparato represivo sin precedentes.                            </span>
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        <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/politica-economica-dictadura-militar-1976-83_129_13067593.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El programa econ&oacute;mico de la dictadura</a> incluy&oacute; un fort&iacute;simo endeudamiento externo que <strong>infl&oacute; la deuda en m&aacute;s de un 700% </strong>(especialmente, a favor del FMI), la apertura irrestricta a la entrada de capitales y la desregulaci&oacute;n de los servicios financieros, la devaluaci&oacute;n de la moneda, una baja generalizada de los aranceles aduaneros, severos recortes en algunas &aacute;reas del gasto p&uacute;blico, la reducci&oacute;n de los impuestos directos al capital (compensados por mayor tributaci&oacute;n aplicada sobre el consumo) y de las contribuciones de los empleadores a la seguridad social y <strong>la privatizaci&oacute;n de 120 de las 433 empresas estatales que exist&iacute;an entonces.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El efecto combinado de estas pol&iacute;ticas result&oacute; devastador. <strong>El sector industrial se redujo en cerca del 20% por la desaparici&oacute;n de numerosas empresas. </strong>Unos pocos grupos empresarios locales e internacionales concentrados, como Techint y Bunge y Born o los vinculados a las familias Bulgheroni, Macri, P&eacute;rez Companc y Fortabat, acapararon desde entonces lo fundamental del poder econ&oacute;mico. <strong>El eje de la econom&iacute;a se corri&oacute; al sector financiero. </strong>Para 1982, el PBI per c&aacute;pita era 15% menos que el de 1975. Por la desaparici&oacute;n de fuentes de trabajo y las limitaciones a la actividad sindical, el valor real de los salarios se desplom&oacute; en un 40%. La distribuci&oacute;n del ingreso se volvi&oacute; m&aacute;s regresiva: la participaci&oacute;n de los asalariados en el PBI pas&oacute; del 45% que hab&iacute;a alcanzado en 1974 a un 34% en 1983. Las tasas de desocupaci&oacute;n y subocupaci&oacute;n y el trabajo en negro y precario aumentaron. Numerosas disposiciones gubernamentales se tradujeron en p&eacute;rdidas de derechos para los trabajadores.&nbsp;
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            <span class="title">
                La Plaza de Mayo militarizada tras el golpe del 24 de marzo de 1976.                            </span>
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        El benepl&aacute;cito de los empresarios con la campa&ntilde;a de exterminio y con las medidas econ&oacute;micas fue tal que incluso en 1979, cuando el esc&aacute;ndalo por las violaciones a los derechos humanos motiv&oacute; cuestionamientos de la comunidad internacional, un centenar de entidades &ndash;entre las que se contaban la Bolsa de Comercio, la Sociedad Rural, la C&aacute;mara Argentina de Comercio, el Consejo Empresario Argentino y la Asociaci&oacute;n de Bancos Argentinos&ndash; salieron a declarar conjuntamente su apoyo incondicional al r&eacute;gimen (algunas pidieron incluso que, si se volv&iacute;a a un gobierno civil, se lo eligiera mediante el voto calificado).
    </p><p class="article-text">
        <strong>A pesar de todo el apoyo que recibieron, los militares no consiguieron ordenar la econom&iacute;a. Sus pol&iacute;ticas, de hecho, profundizaron los problemas existentes.</strong> La crisis y la inflaci&oacute;n fueron avanzando r&aacute;pidamente. Durante 1981 hubo otra brusca devaluaci&oacute;n y la inflaci&oacute;n super&oacute; el 100% (en 1983 sobrepasar&iacute;a el 400%). <strong>Por entonces, entre los argentinos y argentinas que pod&iacute;an hacerlo, termin&oacute; de arraigar la costumbre de comprar d&oacute;lares para preservar los ahorros y tambi&eacute;n la de dolarizar los contratos y los precios.</strong> Mientras la crisis golpeaba a la mayor&iacute;a, en 1982 el gobierno estatiz&oacute; las deudas que las grandes empresas hab&iacute;an contra&iacute;do en el exterior, lo que signific&oacute; una enorme transferencia de dinero p&uacute;blico al bolsillo de un pu&ntilde;ado de empresarios. La deuda externa se multiplic&oacute; y en 1983 el pago de sus intereses ya se llevaba el 40% de los ingresos del Estado.
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                    alt="Jorge Rafael Videla y Eduardo Massera festejan el gol que clasificó a la sección argentina campeona del mundial 1978."
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                Jorge Rafael Videla y Eduardo Massera festejan el gol que clasificó a la sección argentina campeona del mundial 1978.                            </span>
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        Tras la derrota de Malvinas y con la econom&iacute;a en ca&iacute;da libre, los militares se vieron forzados a convocar a elecciones en 1983. Pero los efectos de su dictadura fueron y siguen siendo persistentes. <strong>Desde la gesti&oacute;n de Mart&iacute;nez de Hoz, la Argentina se volvi&oacute; un pa&iacute;s enormemente vulnerable y dependiente del sistema financiero internacional.</strong> La deuda externa se volvi&oacute; impagable y un instrumento para el drenaje permanente de excedentes hacia el exterior. La econom&iacute;a fue desde entonces bi-monetaria, con una ciudadan&iacute;a que demanda d&oacute;lares de manera insaciable. Los mandatos y condicionamientos de Estados Unidos y de los grandes empresarios y banqueros locales impondr&iacute;an en el futuro una pesada hipoteca sobre las posibilidades de volver a un modelo econ&oacute;mico m&aacute;s favorable a las mayor&iacute;as. El Proceso no hab&iacute;a conseguido dejar un nuevo orden econ&oacute;mico estable. Pero a cambio hab&iacute;a atado de pies y manos a los gobiernos siguientes, que ya no podr&iacute;an adoptar o sostener una orientaci&oacute;n diferente de la que le indicaran el FMI y los sectores financieros y exportadores. <strong>Los militares se fueron humillados en 1983, pero los sectores de la &eacute;lite local y global que los impulsaron a tomar el poder en 1976 pod&iacute;an sentirse satisfechos</strong>. Cuando llegaba al final de sus d&iacute;as, Jorge Rafael Videla, reconocer&iacute;a la paradoja de haber cumplido bien una misi&oacute;n que, sin embargo, los hab&iacute;a barrido de la escena. Los empresarios &ldquo;se lavaron las manos&rdquo;, <a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-191859-2012-04-14.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">record&oacute; resentido</a> desde la prisi&oacute;n: &ldquo;Nos dijeron: &lsquo;Hagan lo que tengan que hacer&rsquo;, y luego nos dieron con todo. &iexcl;Cu&aacute;ntas veces me dijeron: &lsquo;&iexcl;Se quedaron cortos, tendr&iacute;an que haber matado a mil, a diez mil m&aacute;s!&rsquo;&rdquo;. En ese recuerdo anida el sentido &uacute;ltimo de la dictadura. Seguramente Videla sent&iacute;a algo parecido respecto de Estados Unidos, que a trav&eacute;s de <strong>Henry Kissinger</strong> lo hab&iacute;a alentado a hacer el &ldquo;trabajo sucio&rdquo; lo m&aacute;s r&aacute;pidamente posible y m&aacute;s adelante se hab&iacute;a desentendido de ese mandato.
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                Alfredo Astiz y un grupo de élite en 1982 en las Islas Georgias.                            </span>
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        <strong>Vista retrospectivamente, la dictadura nos sumergi&oacute; en un </strong><em><strong>loop</strong></em><strong> del que no conseguimos salir. </strong>En lo esencial sus pol&iacute;ticas se replicaron en otros dos ciclos neoliberales que fueron degradando cada vez m&aacute;s nuestra econom&iacute;a y nuestra sociedad. Primero, los doce a&ntilde;os y medio de Menem-De la R&uacute;a &ndash;una continuidad desde el punto de vista econ&oacute;mico&ndash; que concluyeron con la peor crisis de nuestra historia. Luego, los cuatro a&ntilde;os fat&iacute;dicos de Macri, que nos volvi&oacute; a megaendeudar, trajo de regreso la tutela del FMI y nos empuj&oacute; a un r&eacute;gimen de alta inflaci&oacute;n que no ve&iacute;amos desde comienzos de los a&ntilde;os noventa. <strong>Hoy, Javier Milei encabeza el cuarto ciclo, repitiendo f&oacute;rmulas y planteles de Menem, De la R&uacute;a y Macri.</strong> Es imposible escuchar los discursos de Mart&iacute;nez de Hoz, analizar sus medidas y los resultados alcanzados, sin sentir que seguimos atascados all&iacute;, que volvemos siempre a ese punto, que los objetivos son similares y los efectos, siempre repetidos. Lo &uacute;nico que va cambiando es la degradaci&oacute;n de nuestra sociedad y de la <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/democracia-devaluada_129_6493501.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">democracia devaluada</a> que nos qued&oacute; despu&eacute;s de la dictadura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Genocidas juzgados. Eduardo Galtieri encabeza la fila de represores que ingresa a la sala para ser juzgados. Cierra Jorge Rafael Videla. De reojo observa el fiscal Julio César Strassera."
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            <span class="title">
                Genocidas juzgados. Eduardo Galtieri encabeza la fila de represores que ingresa a la sala para ser juzgados. Cierra Jorge Rafael Videla. De reojo observa el fiscal Julio César Strassera.                            </span>
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        Cuando concluya el mandato de Milei, habremos pasado <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/argentina-devastacion_129_10992924.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">28 de los &uacute;ltimos 52 a&ntilde;os</a> bajo gobiernos de orientaci&oacute;n econ&oacute;mica liberal ortodoxa. Entre medio, una ciudadan&iacute;a cada vez m&aacute;s desencantada y enojada eligi&oacute; gobiernos que no supieron cambiar el ciclo y terminaron abriendo las puertas para el regreso de los mismos de siempre, que volv&iacute;an para intentar las mismas pol&iacute;ticas destructivas de antes, fantaseando que lo que hab&iacute;a fallado la vez anterior era el <em>timing</em> o la profundidad del ajuste. Nunca piensan que, quiz&aacute;s, las f&oacute;rmulas que repiten puedan no ser apropiadas para un pa&iacute;s con la compleja estructura econ&oacute;mica de la Argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; en este cincuentenario del golpe que nos meti&oacute; en el <em>loop</em> podamos reflexionar sobre esas continuidades y repeticiones. Ojal&aacute; encontremos la forma de romper la encerrona autodestructiva a la que nos llevaron los militares (y los civiles que los acompa&ntilde;aron) y cambiar las reglas de un juego democr&aacute;tico que es garant&iacute;a de frustraci&oacute;n.&nbsp;Como lo hacemos hace 42 a&ntilde;os, hoy inundaremos las calles para reafirmar nuestro derecho a la memoria. Puede que en <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/continuidad-mal-futuro-memoria_129_11268750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ese ritual extra&ntilde;o y conmovedor</a> titile a&uacute;n la esperanza de que alg&uacute;n d&iacute;a lo logremos.
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/1976-comienzo-loop-destructivo-pudimos-salir_1_13079971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 03:01:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[1976, el comienzo de un loop destructivo del que nunca pudimos salir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[24 de marzo,Dictadura Cívico Militar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Congourbano ]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/congourbano_129_13060781.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df8fc6e3-3498-4ed1-bf8b-7bd0d8817b48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Congourbano "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De “cabecitas negras” a “Congourbano”, el lenguaje político argentino recicla un mismo desprecio: el de quienes imaginan al país popular como una anomalía racial y social que habría que corregir —o directamente eliminar— para que exista la Argentina “verdadera”.</p><p class="subtitle">Otras columnas</p></div><p class="article-text">
        El vocabulario argentino no deja de ofrecernos innovaciones terminol&oacute;gicas que nos hablan del gran drama que recorre nuestra historia como naci&oacute;n:<strong> la enorme dificultad que tiene una parte de la poblaci&oacute;n para aceptar como conciudadanos a la otra.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al menos desde fines del siglo XIX, nuestras clases acomodadas y no tanto asociaron sistem&aacute;ticamente a las clases populares a lo negro, como modo de proyectar sobre ellas los prejuicios habituales que padec&iacute;an los afrodescendientes. Ya a los seguidores de Yrigoyen los llamaban &ldquo;negritos&rdquo;. M&aacute;s recordado es el &ldquo;cabecitas negras&rdquo; que se introdujo para rechazar a los de Per&oacute;n, m&aacute;s tarde simplificado por &ldquo;los negros&rdquo;, sin m&aacute;s, para que no queden dudas. En nuestro pa&iacute;s, el desprecio clasista por el mundo popular se combina con un intenso racismo y ambos con las identidades pol&iacute;ticas.
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        Esa imaginaci&oacute;n clasista/racista, adem&aacute;s, se plasma sobre el territorio de nuestro pa&iacute;s, en el que se imaginan concentraciones diferentes del &ldquo;problema&rdquo;. De los &ldquo;cabecitas negras&rdquo; se dec&iacute;a que invad&iacute;an Buenos Aires llegados del interior mestizo. Desde hace mucho, <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/sirven-africa-usos-racismo-prensa-argentina_129_6881075.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incluso en la prensa</a>, es un lugar com&uacute;n asociar el Conurbano con los &ldquo;negros&rdquo; o directamente extranjerizarlo, como si en verdad perteneciese al &Aacute;frica y no a la Argentina. Los once millones de personas que lo habitan, entonces, no ser&iacute;an un cuarto de nuestra poblaci&oacute;n, sino invitados indeseables. Todos somos argentinos, pero hay algunos m&aacute;s argentinos que otros. Los argentinos somos blancos, pero igual est&aacute; lleno de negros. Raro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El ascenso de la derecha &ndash;primero la macrista y luego su continuaci&oacute;n mile&iacute;sta&ndash; sum&oacute; t&eacute;rminos nuevos a esa visi&oacute;n desgarrada y esquizofr&eacute;nica de lo que somos.</strong> Desde 2014 se hizo com&uacute;n el nombre &ldquo;<a href="https://www.revistaanfibia.com/pais-llamado-peronia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peronia</a>&rdquo; para referir a ese otro yo de la Argentina, ese pa&iacute;s deforme que ocupa nuestro mismo territorio e impide florecer a la Argentina &ldquo;bien&rdquo;. Aqu&iacute; la sospecha ya no pesa solo sobre las clases populares o sobre los peronistas, sino sobre el pa&iacute;s todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con el giro hacia la ultraderecha del macrismo-mile&iacute;smo se a&ntilde;adieron otras palabrejas. Una de ellas es el acr&oacute;nimo &ldquo;Congourbano&rdquo; (&ldquo;Congo&rdquo; + &ldquo;Conurbano&rdquo;), que africaniza a la periferia de Buenos Aires de manera bastante transparente.</strong> La primera aparici&oacute;n que hall&eacute; es de 2004, en <a href="https://x.com/Vllc97/status/1802807492470341803" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la cuenta de Twitter</a> de alguien que re&uacute;ne todos los elementos para un estereotipo de los fachos actuales: var&oacute;n joven, blanco, racista, mis&oacute;gino, homof&oacute;bico, obsesionado por sus m&uacute;sculos, amante de todo lo estadounidense y hoy, previsiblemente, mile&iacute;sta. Para 2017 el t&eacute;rmino ya era tan frecuente que lleg&oacute; <a href="https://diccionario.untref.edu.ar/buscar.php?q=1125&amp;p=congourbano" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a un diccionario</a>. Luego de 2019 <a href="https://storywrangling.org/ngrams?ngrams=congourbano&amp;language=es&amp;rtd=true&amp;scale=lin&amp;metric=rank&amp;start=2007-10-16&amp;end=2024-04-24" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su uso se dispar&oacute;</a> y hoy es moneda corriente en redes sociales. Para entonces se sumaron otros t&eacute;rminos que con frecuencia lo acompa&ntilde;an: &ldquo;marr&oacute;n/marronaje&rdquo; para aludir a las clases populares, &ldquo;peronegros&rdquo; para los peronistas y &ldquo;Argensimia&rdquo; que, al igual que Peronia, hace a la naci&oacute;n entera culpable de los males que los racistas/clasistas imaginan que nos afectan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El uso de estos t&eacute;rminos est&aacute; insistentemente asociado a fantas&iacute;as de exterminio.</strong> Hay que matar a los negros/marrones/peronegros. Hay que fumigar el Congourbano. Matarlos a todos. Hay que aniquilar a Peronia/Argensimia para rescatar a la Argentina verdadera. Dif&iacute;cil construir una vida democr&aacute;tica desde esas visiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como explica la acad&eacute;mica brit&aacute;nica Sara Ahmed, el espacio geogr&aacute;fico siempre adquiere el color de los cuerpos que lo habitan. &ldquo;Congourbano&rdquo; es un excelente ejemplo. No importa la tonalidad de la tez que tenga quien viva en Lan&uacute;s, Jos&eacute; C. Paz o San Mart&iacute;n: aunque sea blanco se ver&aacute; por default asociado al territorio amarronado en el que mora. Ser&aacute; un congourban&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En sinton&iacute;a con ella, la antrop&oacute;loga <strong>Rita Segato</strong> argument&oacute; hace tiempo que los cuerpos est&aacute;n inevitablemente conectados con el territorio en el que habitan, con la historia de sus violencias y despojos. En Am&eacute;rica Latina, la tez oscura y los rasgos faciales de la mayor&iacute;a de los habitantes son las marcas m&aacute;s evidentes de esa conexi&oacute;n. Son cuerpos latinoamericanos y, por ello, asociados a lo ind&iacute;gena y a la afrodescendencia, al mestizaje, a un pasado de violencia colonial, servidumbre y esclavitud. Pero, como advirti&oacute; Segato, la contig&uuml;idad con esos cuerpos y con esas historias tambi&eacute;n afecta a los blancos. En el orden racial mundial, la marca del mestizaje se desborda sobre el territorio latinoamericano y sobre todos los cuerpos que lo habitan, incluidos los de tez blanca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Har&iacute;an bien en tenerlo en cuenta los que inundan las redes con lamentos racistas por lo que somos y fantas&iacute;as de lo iguales a los estadounidenses (blancos) que ser&iacute;amos si no hubiese que compartir el espacio con todos esos peronegros. Desde el punto de vista de un estadounidense o un europeo, tambi&eacute;n ellos ser&aacute;n &ldquo;latinos&rdquo; o &ldquo;sudacas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/congourbano_129_13060781.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 09:37:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Congourbano ]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[80 años de las elecciones que cambiaron la historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/80-anos-elecciones-cambiaron-historia_129_13014399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f99ea3a-68bf-4a53-bd81-a15d0508e719_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="80 años de las elecciones que cambiaron la historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un 24 de febrero de 1946 se celebraron las elecciones por las que Perón se convertiría en presidente de la República. La historia es rica en enseñanzas: de lo que la autonomía política de los trabajadores puede lograr, y de la fragilidad de esos logros cuando se sostienen en liderazgos que no salen de su seno.</p></div><p class="article-text">
        Un 24 de febrero de 1946, hace ochenta a&ntilde;os, se celebraron las elecciones por las que Per&oacute;n &ndash;dos a&ntilde;os antes un perfecto desconocido&ndash; se convertir&iacute;a en presidente de la Rep&uacute;blica. Fue uno de los comicios m&aacute;s democr&aacute;ticos que tuvo nuestro pa&iacute;s (masculinos, aclaremos, porque a las mujeres todav&iacute;a no les era permitido votar). No s&oacute;lo porque fueron transparentes, sino porque en ellos la poblaci&oacute;n tuvo la oportunidad de decidir realmente sobre los rumbos del pa&iacute;s, algo que no siempre sucede al votar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Argentina ven&iacute;a de una brev&iacute;sima experiencia democr&aacute;tica: las primeras elecciones limpias hab&iacute;an sido en 1916, y como en esa y las dos siguientes los electores dieron la victoria a los radicales, que no eran del agrado de las clases altas, el golpe de Estado de 1930 instaur&oacute; una dictadura filofascista que pronto abri&oacute; el camino, fraude mediante, para el regreso de la derecha liberal-conservadora. Per&oacute;n hab&iacute;a surgido de entre los funcionarios de la segunda dictadura militar iniciada en 1943, tambi&eacute;n de orientaci&oacute;n derechista, pero enemiga de los liberal-conservadores que ocupaban entonces la Casa Rosada.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
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        La historia previa a su llegada al poder es conocida. En su paso por la Secretar&iacute;a de Trabajo y Previsi&oacute;n (STP), Per&oacute;n hab&iacute;a promovido varias medidas que superaban las conquistas que el movimiento obrero hab&iacute;a obtenido hasta entonces. Lo que ven&iacute;a generando entusiasmo no eran tanto los aumentos salariales como una gama de nuevos e in&eacute;ditos beneficios y derechos laborales. En su breve gesti&oacute;n, Per&oacute;n hab&iacute;a ido asumiendo una actitud m&aacute;s amistosa para con los sindicatos. Los hostigamientos iniciales pronto terminaron (excepto para los comunistas, a quienes se sigui&oacute; persiguiendo sin tregua). Se invit&oacute; a cada uno a enviar asesores que trabajaran de manera permanente en la STP, colaborando en la confecci&oacute;n de las nuevas medidas y presentando denuncias de abusos patronales. 
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n decidida de Per&oacute;n se tradujo asimismo en la expansi&oacute;n de beneficios jubilatorios, mejores indemnizaciones por accidentes de trabajo, aguinaldos, m&aacute;s cantidad de d&iacute;as de vacaciones pagas y nuevas cl&aacute;usulas de defensa de la estabilidad para varios gremios. Por otra parte, se dispuso la creaci&oacute;n de un nuevo fuero judicial, con tribunales del trabajo a cargo de jueces especialmente dedicados a proteger los derechos de los trabajadores. Pero acaso la medida m&aacute;s importante fue <strong>el decreto que reglamentaba y extend&iacute;a las negociaciones de convenios colectivos por rama de actividad.</strong> Este tipo de convenios hab&iacute;a beneficiado hasta entonces a pocos gremios y ten&iacute;a alcances limitados. La nueva disposici&oacute;n hizo obligatoria la mediaci&oacute;n del Estado en caso de conflictos; los convenios firmados ser&iacute;an en adelante de cumplimiento forzoso y se dot&oacute; a la STP poderes de polic&iacute;a para garantizarlo. La Ley de Asociaciones Profesionales de octubre de 1945, que convirti&oacute; ese decreto en norma firme, otorg&oacute; tambi&eacute;n a los trabajadores amplios derechos de sindicalizaci&oacute;n, incluyendo la protecci&oacute;n de los delegados y afiliados contra cualquier represalia de la patronal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las conquistas de estos meses irritaron profundamente a los empresarios, no tanto porque los obligaran a pagar mejores salarios, sino por los cambios que ocasionaban en el trato cotidiano con su mano de obra. Por todas partes tuvieron que lidiar con delegados gremiales y abogados sindicales que se les plantaban de igual a igual.<strong> Los trabajadores sent&iacute;an que ahora exist&iacute;a una voluntad superior, por encima de la de sus patrones, que velaba por sus intereses. </strong>Naturalmente, esto afect&oacute; la disciplina laboral, a medida que el temor y la sumisi&oacute;n fueron dando lugar a una actitud m&aacute;s orgullosa, incluso altanera, por parte de peones, empleados y obreros. Los empresarios y estancieros no pod&iacute;an soportar este desaf&iacute;o a las jerarqu&iacute;as tradicionales, y eso fue alimentando durante 1945 una formidable reacci&oacute;n antiperonista. Las protestas de las principales entidades patronales por el &ldquo;clima de indisciplina&rdquo; se hicieron p&uacute;blicas y muy pronto los trabajadores percibieron el peligro de una reacci&oacute;n. No hab&iacute;a dudas de que, si ca&iacute;a Per&oacute;n, los intereses del capital intentar&iacute;an desandar el camino de las conquistas obreras. De hecho, la reacci&oacute;n se hizo visible apenas se produjo la renuncia del coronel a sus cargos, cuando la Corte Suprema anul&oacute; el decreto de creaci&oacute;n de los tribunales del trabajo por &ldquo;inconstitucional&rdquo;. Incluso despu&eacute;s del regreso triunfal de Per&oacute;n, los empresarios se negaron a pagar los nuevos aguinaldos y realizaron un <em>lock out</em> contra el gobierno.&nbsp;
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                    alt="Perón, en junio 1946, cuando asumió la presidencia tras ganar las elecciones del 24 de febrero del mismo año."
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                Perón, en junio 1946, cuando asumió la presidencia tras ganar las elecciones del 24 de febrero del mismo año.                            </span>
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        Para comienzos de octubre de 1945 el escenario de lucha de clases estaba planteado con total claridad. Las entidades patronales, con ayuda de la embajada estadounidense, hab&iacute;an conseguido poner en marcha un gigantesco movimiento de oposici&oacute;n en el que consiguieron aglutinar a todos los partidos pol&iacute;ticos. Jaqueado, el gobierno militar finalmente entreg&oacute; la cabeza de Per&oacute;n y se prepar&oacute; para traspasar r&aacute;pidamente el poder a la Corte Suprema. La reacci&oacute;n patronal estaba unificada y en marcha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Frente a ese escenario &iquest;Qu&eacute; hacer? Era fundamental para los trabajadores adoptar una l&iacute;nea de acci&oacute;n sin p&eacute;rdida de tiempo. Pero &iquest;cu&aacute;l? Per&oacute;n no era parte del movimiento obrero y muchos sindicalistas lo ve&iacute;an con desconfianza. Si por un lado sus medidas ven&iacute;an beneficiando a los obreros, su uniforme militar y su perfil ideol&oacute;gico generaba resquemores. <strong>La c&eacute;lebre movilizaci&oacute;n del 17 de octubre de 1945 respondi&oacute; esa pregunta: los trabajadores apostaron por Per&oacute;n como modo de defenderse de la reacci&oacute;n patronal en marcha.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Apenas terminada esa gesta, los dirigentes sindicales concibieron el proyecto de crear un partido propio que fuera el brazo pol&iacute;tico del movimiento obrero. Sin demoras pusieron manos a la obra, y en noviembre m&aacute;s de 200 delegados sindicales llegados de todo el pa&iacute;s fundaron el Partido Laborista (PL), presidido por Luis Gay, dirigente telef&oacute;nico de larga trayectoria. La nueva agrupaci&oacute;n se conceb&iacute;a como una fuerza de centroizquierda reformista y aspiraba a atraer no s&oacute;lo a los trabajadores sino tambi&eacute;n a los sectores medios progresistas. La idea era llegar al poder en las elecciones previstas para febrero, llevando a Per&oacute;n como candidato.&nbsp;
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                Braden o Perón, la consigna que enfrentó al embajador de EEUU con el general marcó la elección del 24 de febrero de 1946.                            </span>
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        Si quer&iacute;a ganar la elecci&oacute;n, Per&oacute;n, que carec&iacute;a de un partido propio, necesitaba contar con el apoyo decisivo de los sindicatos. Pero no quer&iacute;a quedar atado de pies y manos a ellos. Desde muy temprano se notaron los s&iacute;ntomas de tensi&oacute;n que esta situaci&oacute;n provocaba entre los aliados. En verdad, los tironeos ven&iacute;an de mucho antes. <strong>Desde 1944 todos los sindicalistas se vieron, en mayor o menor medida, en la necesidad de hacer malabares para mantener su autonom&iacute;a aprovechando al mismo tiempo las ventajas que ofrec&iacute;a Per&oacute;n</strong>, que ven&iacute;an a cambio de gestos de apoyo. Una negativa total pod&iacute;a traer consecuencias dram&aacute;ticas, como pronto aprendieron los comunistas. Para quitarlos de en medio el coronel hab&iacute;a creado o ayudado a afianzar sindicatos rivales, para canalizar los nuevos beneficios a trav&eacute;s de ellos, desacreditando de ese modo a los gremialistas opositores. Este tipo de maniobras inquietaba no s&oacute;lo a los comunistas, sino tambi&eacute;n a los gremialistas moderados, que tem&iacute;an caer v&iacute;ctimas de ellas. Pero los eventos de octubre parec&iacute;an haber dado vuelta la relaci&oacute;n de fuerzas: ahora era Per&oacute;n el que tem&iacute;a por su autonom&iacute;a. Para no quedar preso de los dirigentes del PL, exigi&oacute; que aceptaran una alianza con la UCR-Junta Renovadora, un peque&ntilde;o grupo de pol&iacute;ticos escindido del radicalismo. Los conflictos entre ambas agrupaciones no tardaron en aparecer, lo que dio mayor autoridad a Per&oacute;n como mediador indispensable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El PL puso toda su energ&iacute;a en asegurar la victoria en las elecciones y de hecho fue el que consigui&oacute; por lejos la mayor cantidad de votos para el coronel. Las fuerzas antiperonistas se hab&iacute;an unificado tras los candidatos de la Uni&oacute;n Democr&aacute;tica, una coalici&oacute;n que agrupaba no s&oacute;lo a la UCR y los dem&oacute;crataprogresistas, sino tambi&eacute;n al socialismo y el Partido Comunista, que cre&iacute;an ver en Per&oacute;n una amenaza &ldquo;nazifascista&rdquo;. <strong>La campa&ntilde;a estuvo marcada por una gran polarizaci&oacute;n y una intensa lucha social.</strong> Las manifestaciones y militantes peronistas recibieron frecuentes balaceras. Por su parte, en su recorrida por el interior el &ldquo;Tren de la Victoria&rdquo; de los antiperonistas fue constantemente apedreado. Fueron elecciones realmente vibrantes.
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 1946 Per&oacute;n logr&oacute; una ajustada victoria, con una diferencia importante en algunos sitios y menos categ&oacute;rica en otros, pero aun as&iacute; triunf&oacute; en la gran mayor&iacute;a, incluso en la Capital. <strong>Las elecciones fueron r&eacute;cord en participaci&oacute;n de votantes.</strong> Lo votaron no s&oacute;lo las clases populares sino incluso una porci&oacute;n importante de empleados, peque&ntilde;os productores y otros sectores medios-bajos. Incluso algunas &eacute;lites locales lo acompa&ntilde;aron (especialmente en C&oacute;rdoba y Santa Fe), atra&iacute;das por su nacionalismo, por su clericalismo o por haberse declarado &ldquo;un conservador, en el noble sentido de la palabra&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los laboristas tuvieron poco tiempo para festejar la victoria: a poco de las elecciones Per&oacute;n inici&oacute; maniobras para quitarles todo poder aut&oacute;nomo. Para erigirse como l&iacute;der indiscutido del movimiento ten&iacute;a que contar con un aparato pol&iacute;tico propio. En mayo orden&oacute; la disoluci&oacute;n del PL y del resto de las agrupaciones que lo hab&iacute;an apoyado y su fusi&oacute;n en un nuevo Partido &Uacute;nico de la Revoluci&oacute;n Nacional, luego redenominado simplemente Partido Peronista, como para que no quedaran dudas. Algunos laboristas, sorprendidos, intentaron resistir. Pero las presiones y la fuga de dirigentes los fueron haciendo desistir y en junio finalmente acataron la directiva. Los que se negaron a hacerlo, como Cipriano Reyes &ndash;quien como referente del gremio de la carne hab&iacute;a tenido un papel crucial para movilizar a los trabajadores el 17 de octubre&ndash;, terminar&iacute;an presos. As&iacute; termin&oacute; el primer y hasta ahora &uacute;ltimo intento del movimiento obrero argentino de incursionar en pol&iacute;tica con un partido propio.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; y todo, la apuesta que entonces hicieron los trabajadores les permiti&oacute; defender los derechos laborales conseguidos y sostenerlos durante d&eacute;cadas.<strong> Desde entonces las clases altas quisieron eliminarlos por todos los medios, por las buenas o por las malas. </strong>Avanzaron con retrocesos desde la &uacute;ltima dictadura &ndash;contando no pocas veces con la ayuda de sectores del peronismo&ndash; hasta que encontraron en Milei el veh&iacute;culo efectivo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La historia de las elecciones de 1946 es rica en ense&ntilde;anzas. </strong>De lo que la autonom&iacute;a pol&iacute;tica de los trabajadores puede lograr. Y de la fragilidad de esos logros cuando se sostienen en liderazgos que no salen de su seno.
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/80-anos-elecciones-cambiaron-historia_129_13014399.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 11:29:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Domingo Perón,Javier Milei,Trabajadores,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tecla xenofóbica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tecla-xenofobica_129_12980010.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69d18db3-2fa1-4719-829f-d09e769afc22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tecla xenofóbica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una nueva caza de “inmigrantes ilegales” en Liniers exhibe algo más que oportunismo político: reactiva una tradición vieja y persistente de xenofobia y racismo selectivo en la Argentina, siempre dirigida contra los cuerpos morenos. Milei y su entorno ensayan una importación sin pudor del libreto trumpista, aun cuando la historia muestra que ese odio nunca terminó de arraigar como fuerza social mayoritaria.</p></div><p class="article-text">
        Milei no va a dejar gesto de Trump sin imitar. En estos d&iacute;as env&iacute;a a la Polic&iacute;a Federal a hacer redadas en el barrio de Liniers para cazar inmigrantes ilegales, a la manera de la infame ICE, mientras los referentes libertarios en redes sociales y en los medios agitan el fantasma de una invasi&oacute;n de delincuentes indocumentados. Como dej&oacute; en claro <a href="https://x.com/panquimolina/status/2019883275347693893" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Julio Baz&aacute;n</a>, movilero de TN, la polic&iacute;a deten&iacute;a gente &ldquo;aleatoriamente&rdquo; en la calle pero, curiosamente, el 99% era de tez morena. Los liberfachos salieron a justificar: si buscaban extranjeros era &ldquo;normal&rdquo; que eligieran detener a los de rasgos &ldquo;bolivianos&rdquo;. Para ellos era una pura cuesti&oacute;n estad&iacute;stica. No se les ocurri&oacute; que pudiera haber inmigrantes ilegales blancos. Ni les importa que la principal colectividad inmigrante sea la de los paraguayos, de fenotipo indistinguible del de las clases populares bonaerenses.&nbsp;Tampoco, que hay una buena porci&oacute;n de la nuestra poblaci&oacute;n que tiene rasgos andinos y tez marr&oacute;n. Y por otra parte, cuando la Polic&iacute;a busca a un sospechoso de tez blanca y ojos azules no detiene gente al voleo en Puerto Madero. Detr&aacute;s de la s&uacute;bita histeria por la inmigraci&oacute;n ilegal hay xenofobia. Y detr&aacute;s de la xenofobia, el conocido racismo argentino. Molesta el extranjero insuficientemente blanco.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2019883275347693893?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        No pocas veces en la historia argentina hubo pol&iacute;ticos que trataron de apretar la tecla de la xenofobia. Lo intentaron las &eacute;lites en tiempos del Centenario, cuando culparon a los extranjeros por los disturbios sociales y las &ldquo;ideas for&aacute;neas&rdquo; y aplicaron deportaciones sumarias. Durante la Semana tr&aacute;gica de 1919 inventaron una conspiraci&oacute;n de &ldquo;rusos&rdquo; y j&oacute;venes de clase alta llegaron a realizar un pogrom contra los jud&iacute;os. En los a&ntilde;os treinta e incluso bajo el peronismo los nacionalistas de derecha culparon a rusos o &ldquo;eslavos&rdquo; por la difusi&oacute;n de ideas comunistas. Los jud&iacute;os fueron objeto de racismo en varios momentos. Pero lo cierto es que la xenofobia nunca lleg&oacute; a ser un movimiento arraigado. La poblaci&oacute;n argentina era demasiado consciente de su car&aacute;cter inmigratorio como para permitirlo y los lazos de solidaridad siempre predominaron.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Detrás de la súbita histeria por la inmigración ilegal hay xenofobia. Y detrás de la xenofobia, el conocido racismo argentino. Molesta el extranjero insuficientemente blanco</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los inmigrantes de pa&iacute;ses lim&iacute;trofes se volvieron foco especial de la xenofobia durante la &uacute;ltima dictadura, cuando comenzaron a ser hostilizados por el Estado de diversas maneras (incluyendo la deportaci&oacute;n) y se impusieron restricciones m&aacute;s severas a su ingreso al pa&iacute;s, para preservar &ndash;seg&uacute;n inform&oacute; un funcionario&ndash; la &ldquo;calidad&rdquo; de la poblaci&oacute;n. Poco despu&eacute;s, como parte de la campa&ntilde;a del Estado nacional para regularizar la situaci&oacute;n de los inmigrantes ilegales, en 1986 se not&oacute; cierta xenofobia. En Florencio Varela, por ejemplo, algunos comerciantes e inspectores se las agarraron contra las vendedoras ambulantes bolivianas con expresiones racistas. En los a&ntilde;os noventa la discriminaci&oacute;n contra los inmigrantes de pa&iacute;ses lim&iacute;trofes se intensific&oacute;. Pol&iacute;ticos como Menem y Duhalde hicieron de ellos el chivo expiatorio perfecto para culparlos por el creciente desempleo. Parte de la burocracia sindical &ndash;en especial la de la Uni&oacute;n Obrera de la Construcci&oacute;n (UOCRA)&ndash; contribuy&oacute; en el mismo sentido. 
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                    alt="Tapa de la revista La Primera. Luego se supo que el hombre de la portada era argentino y no le faltaba un diente, la imagen había sido retocada."
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                Tapa de la revista La Primera. Luego se supo que el hombre de la portada era argentino y no le faltaba un diente, la imagen había sido retocada.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En agosto de 1998, por ejemplo, la UOCRA convoc&oacute; una masiva movilizaci&oacute;n para exigir mejores medidas de seguridad laboral. Los obreros bolivianos que asistieron tuvieron que agruparse en una columna aparte. Desde las columnas principales les dirigieron entonces exclamaciones agraviantes, como &ldquo;somos argentinos y no bolitas&rdquo;. En 1999 funcionarios estatales tambi&eacute;n acusaron a los inmigrantes de pa&iacute;ses lim&iacute;trofes, sin ninguna evidencia, de ser la principal causa de la creciente inseguridad. Al a&ntilde;o siguiente una revista de gran circulaci&oacute;n public&oacute; una recordada e infame portada que denunciaba una &ldquo;invasi&oacute;n silenciosa&rdquo;. La ilustraba la fotograf&iacute;a de un hombre de tez morena en el Obelisco, intervenida para que pareciera que le faltaba un diente. Supuestamente ejemplificaba la invasi&oacute;n de bolivianos y peruanos, pero luego se supo que el hombre de la foto era perfectamente argentino, solo que hab&iacute;a tenido el mal tino de nacer en el Noroeste.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El contexto de la rebeli&oacute;n de 2001 puso por un tiempo en sordina ese tipo de intervenciones, que sin embargo volvieron en 2010 de la mano del gobierno de Mauricio Macri en la ciudad de Buenos Aires, que <a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/158494-50832-2010-12-11.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acus&oacute; a los inmigrantes de pa&iacute;ses lim&iacute;trofes</a>, sin ninguna prueba, de ser los principales responsables de los delitos.&nbsp;Desde entonces, peri&oacute;dicamente, funcionarios y periodistas de derecha intentan activar el odio xen&oacute;fobo para ganar votos. Sin embargo, a pesar de que no caben dudas de que parte de la poblaci&oacute;n tiene prejuicios contra los inmigrantes, la Argentina todav&iacute;a no conoci&oacute; movimientos masivos de agresi&oacute;n como los que se ven en Europa o EE.UU., ni el tema es un movilizador central de votos, al menos por ahora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Veremos si los libertarios logran traernos tambi&eacute;n esa plaga.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tecla-xenofobica_129_12980010.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 09:34:36 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Capitalismo implosivo recargado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/capitalismo-implosivo-recargado_129_12925162.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15161e42-34eb-4c05-9128-36076059d532_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Capitalismo implosivo recargado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reelección de Trump aceleró una deriva ya en curso: el colapso del orden legal internacional y el avance de una violencia abierta que el capitalismo reserva ahora también para sus propios aliados y ciudadanos. De Venezuela a Europa y de allí a las calles de EE.UU., la lógica colonial del despojo y la fuerza desnuda deja de disimularse y empieza a volverse hacia adentro.</p></div><p class="article-text">
        En octubre de 2023, antes de que Trump ganara su reelecci&oacute;n, publiqu&eacute; en elDiario.ar <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/capitalismo-fase-implosiva_129_10567870.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una columna</a> que advierte sobre la etapa implosiva en la que ingres&oacute; el capitalismo. Como se&ntilde;alaba all&iacute;, era esperable que vi&eacute;semos <strong>mayores niveles de violencia y rapi&ntilde;a</strong> sobre recursos que se vuelven escasos y <strong>un debilitamiento mayor del estado de derecho y la democracia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El primer a&ntilde;o de Trump al frente de la Casa Blanca aceler&oacute; esa deriva de una manera alarmante. <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/trump-pide-davos-negociaciones-inmediatas-adquirir-groenlandia-carga-europa-no-buena-direccion_1_12924779.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El propio mandatario ya reconoci&oacute; abiertamente que EE.UU. ignorar&aacute; cualquier legalidad internacional</a>. En esencia no es nada nuevo: al menos desde la Guerra de Irak (2003) las tropas de EE.UU. se sintieron libres de desatar ataques de gran escala sin respaldo de la ONU. Lo distintivo del bombardeo a Venezuela es que ahora ya no pretenden tener excusas v&aacute;lidas.<strong> No se toman la molestia de fabular &ldquo;armas de destrucci&oacute;n masiva&rdquo;, como aquel cuento que legitim&oacute; la masacre de iraqu&iacute;es.</strong> Ahora anuncian que se impondr&aacute;n por la fuerza militar simplemente porque pueden y les conviene. A prop&oacute;sito, qu&eacute; pat&eacute;tico el espect&aacute;culo de la derecha argentina tratando de sacar alguna excusa de la galera &ndash;que era por &ldquo;la libertad&rdquo; de los venezolanos, que se desalojaba un tirano o un &ldquo;narcotraficante&rdquo;&ndash; mientras Trump se empe&ntilde;aba en aclarar que lo &uacute;nico que le interesaba era el control del petr&oacute;leo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que decir, sin embargo, que no llama la atenci&oacute;n (ni escandaliza lo suficiente) que EE.UU. lance bombas y fuerce cambios de r&eacute;gimen en pa&iacute;ses habitados por poblaciones no-blancas. Al contrario, lleva casi dos siglos haci&eacute;ndolo. M&aacute;s a&uacute;n, toda la historia del capitalismo es la historia de la violencia colonial y el despojo del mundo no europeo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; aparece como una novedad es la disposici&oacute;n de Trump de hincar el diente sobre los recursos y el territorio de sus aliados europeos. Los l&iacute;deres del viejo continente contemplan azorados c&oacute;mo su principal socio anuncia que se quedar&aacute; con Groenlandia por las buenas o por las malas. Han quedado mudos, sin saber qu&eacute; decir. Ir&oacute;nicamente, la integridad territorial de los miembros de la OTAN se ve comprometida por primera vez en la historia de la alianza. Y no es por alguna avanzada de esos horribles rusos contra los cuales se estableci&oacute;, sino por la del principal socio estrat&eacute;gico, el que se supon&iacute;a que los iba a defender de cualquier amenaza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto debe interpretarse como una simple megaloman&iacute;a de Trump. Pase lo que pase con Groenlandia, est&aacute; claro que el hombre est&aacute; decidido a darle a los europeos el tipo de trato que normalmente propina a los dem&aacute;s. Hay movimientos en ese sentido desde hace tiempo. Su Secretario del Tesoro, el inefable <strong>Scott Bessent</strong>, lo dijo con todas las letras en agosto pasado: la pol&iacute;tica de tarifas y la presi&oacute;n para que sus aliados de la OTAN aumenten el gasto militar apunta a forzarlos a redirigir inversiones y compras hacia compa&ntilde;&iacute;as estadounidenses, de modo de favorecer la reconstrucci&oacute;n de la industria local. En sus palabras, lo que intentan es convertir los excedentes de sus aliados en <a href="https://x.com/RnaudBertrand/status/1955575252324433977" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un &ldquo;fondo soberano de inversi&oacute;n&rdquo; manejado por EE.UU</a>. Asombrado, el periodista que lo entrevistaba tradujo la expresi&oacute;n a otra m&aacute;s simple: ser&iacute;a una &ldquo;apropiaci&oacute;n extraterritorial&rdquo; in&eacute;dita en la historia. Con apenas menos sutileza se lo podr&iacute;a llamar una extorsi&oacute;n. Desde el punto de vista pol&iacute;tico hay gestos parecidos, como las in&eacute;ditas sanciones que Trump impuso a funcionarios europeos que aplican regulaciones que afectan a empresas estadounidenses, a dirigentes de ONGs que denuncian sus atropellos o a jueces de la Corte Penal Internacional que someten a juicio a personas que a ellos les simpatizan. Sanciones, como si fuesen venezolanos, serbios o iran&iacute;es y no los respetables miembros de la Uni&oacute;n Europea que son.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que el colapso del orden legal y econ&oacute;mico internacional puede revertir esta vez no solo en violencia y perjuicios contra pueblos insuficientemente blancos sino tambi&eacute;n contra la &ldquo;gente bien&rdquo; es algo que comienza a evidenciarse tambi&eacute;n dentro de EE.UU.&nbsp;Con una velocidad sorprendente, Trump convirti&oacute; a la peque&ntilde;a ICE &ndash;la agencia de control de inmigraci&oacute;n ilegal&ndash; en una fuerza armada considerable, en la que, seg&uacute;n todos los testimonios, reclut&oacute; a los marginales que pululaban en grupos y grup&uacute;sculos de extrema derecha, los que ahora tienen cobertura legal para su amor por los disparos y su odio por los zurdos. Se supon&iacute;a que ir&iacute;an contra los inmigrantes ilegales, pero como se comprob&oacute; en estos d&iacute;as, sus violencias se descargan tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/minnesota-demandan-administracion-trump-asesinato-renee-nicole-good-parte-ice-minneapolis_1_12903212.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra ciudadanos nacidos all&iacute;, con papeles y coloraci&oacute;n de piel inobjetables</a>. Las calles de EEUU de pronto exhiben escenas de bandas encapuchadas secuestrando gente en autos sin identificaci&oacute;n que cre&iacute;amos exclusivas de pa&iacute;ses del Tercer Mundo.&nbsp;Si matan a un extranjero, es prueba de que no deb&iacute;a estar all&iacute;. Si matan una mujer rubia, anglosajona, madre de tres ni&ntilde;os y poeta, como Renee Good, aplica el comod&iacute;n preferido de <strong>Patricia Bullrich</strong>: era una &ldquo;<a href="https://www.aljazeera.com/news/2026/1/11/us-woman-killed-by-ice-agent-called-domestic-terrorist-what-it-means" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">terrorista</a>&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; otra cosa iba a ser si era progresista y se opon&iacute;a a las pol&iacute;ticas autoritarias? Para la dictadura del capital, cualquier resistencia es por definici&oacute;n terrorismo.
    </p><p class="article-text">
        Mirando todo esto desde la periferia, uno se siente tentado a entregarse al placer morboso de pensar que ahora que los del norte son objeto de maltratos y expoliaciones acaso aprender&aacute;n una verdad vieja como el mundo: que la violencia que uno inflige sobre otros tarde o temprano regresa. Acaso entiendan que, si no alzan la voz frente a un genocidio en Gaza o un bombardeo en Caracas, alimentan un monstruo que tarde o temprano los devorar&aacute; tambi&eacute;n a ellos.&nbsp;Hannah Arendt lo dijo hace d&eacute;cadas en referencia al nazismo: que su racismo asesino no vino de la nada, sino que fue incubado, ensayado y perfeccionado durante d&eacute;cadas en los espacios coloniales que ocup&oacute; Europa. <strong>La deshumanizaci&oacute;n requerida para violentar al otro revierte inevitablemente sobre los victimarios.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; fuese solamente una cuesti&oacute;n moral, pero no lo es. Existen impulsos materiales, econ&oacute;micos, geopol&iacute;ticos, para el incremento de la violencia y el colapso del estado de derecho. La deriva implosiva del capitalismo empuja hacia all&iacute;, especialmente en el orbe occidental, en franca decadencia frente a sus competidores. Toda esa presi&oacute;n que durante siglos proyectaron hacia afuera, hoy se vuelve hacia adentro. M&aacute;s explotaci&oacute;n, m&aacute;s vigilancia, m&aacute;s discursos de odio, m&aacute;s intolerancia, m&aacute;s fuerza desnuda. La salida de esta ci&eacute;naga requerir&aacute; sin dudas aprender la lecci&oacute;n de Arendt, pero tambi&eacute;n, inevitablemente, construir un movimiento pol&iacute;tico y una visi&oacute;n estrat&eacute;gica que nos saque de la barbarie del capital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/capitalismo-implosivo-recargado_129_12925162.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Jan 2026 09:12:17 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Costo laboral y costo patronal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/costo-laboral-costo-patronal_129_12892031.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6404845a-e479-4d44-ae6d-6edf51cee6bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Costo laboral y costo patronal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para hablar seriamente del aumento de la competitividad, se debería abordar el costo total de emplear a alguien y no solo el tan remanido “costo laboral”. ¿Cuál es, por caso, el “costo patronal”? ¿Cuánto les sale a las empresas sostener a sus dueños y ejecutivos?</p></div><p class="article-text">
        Avanza en estos d&iacute;as el plan de &ldquo;modernizaci&oacute;n laboral&rdquo;, eufemismo para nombrar lo que no es otra cosa que un plan para pulverizar nuestros derechos y nuestros ingresos. Vuelven en los mentideros de la TV, los diarios y las redes sociales los esl&oacute;ganes enga&ntilde;osos, esos gr&aacute;ficos tendenciosos y datos falsos que intoxican nuestra comunicaci&oacute;n. En mi columna anterior me ocup&eacute; de la idea falsa de que exista una &ldquo;<a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/capas-sedimentadas-estupidez_129_12868527.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">industria del juicio</a>&rdquo;. Hoy voy con otra: el eslogan del &ldquo;costo laboral&rdquo; (supuestamente alto) de la Argentina. Todos lo repiten, empezando por <a href="https://www.infobae.com/economia/2024/09/02/dia-de-la-industria-las-30-definiciones-que-dejo-javier-milei-ante-la-uia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Milei</a>. La implicancia es que los empresarios desear&iacute;an contratar m&aacute;s, pero el malvado Estado les impone cargas imposibles. Ser&iacute;a una &ldquo;cu&ntilde;a fiscal&rdquo; o un &ldquo;<a href="https://www.infobae.com/economia/2025/09/14/impuestos-al-trabajo-entre-39-paises-del-mundo-la-argentina-se-sube-al-podio-de-los-que-imponen-mas-cargas-laborales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impuesto al trabajo</a>&rdquo;, como lo llama otro eslogan insidioso. Parece rid&iacute;culo: si queremos que haya trabajo &iquest;Por qu&eacute; ponerle un impuesto? Absurdo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Costo laboral&rdquo; es la relaci&oacute;n entre el costo total que paga un empleador cada vez que paga un salario y lo que el empleado recibe de bolsillo. En 2024, esa diferencia fue en la Argentina del 34,6%. Suficiente para la indignaci&oacute;n: imposible contratar as&iacute;, el Estado se queda con el salario del pobre obrero, en otros pa&iacute;ses el costo es mucho m&aacute;s bajo, la producci&oacute;n se vuelve poco competitiva. &iexcl;Hay que bajar el &ldquo;costo laboral&rdquo;!
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                </figure><p class="article-text">
        Primer enga&ntilde;o: buena parte de esa diferencia no es porque el Estado se la quede. No es ning&uacute;n &ldquo;impuesto&rdquo;: es salario indirecto, dinero que va al trabajador, solo que no de manera inmediata, sino diferida. Por ejemplo, en la jubilaci&oacute;n, que es parte del salario que se pospone hacia un momento futuro, o la obra social, que permite acceder a servicios de salud sin pagarlos, o la ART, que cubre los gastos en case de un accidente laboral. Nada de esto es un impuesto. Y los costos los pagan empleadores, pero tambi&eacute;n los trabajadores aportan su parte.
    </p><p class="article-text">
        Este esquema que parte el salario en dos &ndash;salario de bolsillo + salario diferido&ndash; surgi&oacute; hace mucho tiempo, por demanda de los trabajadores. De hecho, en sus inicios empez&oacute; como una iniciativa aut&oacute;noma, fuera del Estado y sin que los patrones pusieran un peso: los trabajadores creaban asociaciones de ayuda mutua y acordaban entre ellos aportar cada mes una porci&oacute;n de su salario para tener luego alguna cobertura en caso de que fallara la salud o para pagar su propio sepelio. Era una forma colectiva de enfrentar los problemas que individualmente un trabajador pudiera tener. Luego, eso evolucion&oacute; hacia el esquema moderno: el Estado tom&oacute; esa funci&oacute;n (a veces comparti&eacute;ndola con los sindicatos) y pareci&oacute; justo que los empleadores tambi&eacute;n pusieran una parte. Porque si se beneficiaban del trabajo de una persona, tambi&eacute;n ten&iacute;an que contribuir a que esa persona no muriera de hambre al llegar a anciana o si se enfermaba. &iquest;Por qu&eacute; hoy los empresarios quieren eliminar todo esto? Porque tienen una relaci&oacute;n de poder que los favorece y saben que los trabajadores, sobre todo los j&oacute;venes, se ver&iacute;an forzados hoy a resignar ese salario indirecto y a aceptar un salario de bolsillo &ldquo;pelado&rdquo; y ellos se ahorrar&iacute;an un gasto.&nbsp;Ni m&aacute;s ni menos: quieren pagar menos a los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Pero el argumento es enga&ntilde;oso tambi&eacute;n por otros motivos. Para empezar, si vamos a hablar de la competitividad, veamos el costo total de emplear a alguien. No solo el &ldquo;costo laboral&rdquo;. Lo cierto es que los empresarios argentinos pagan salarios mucho m&aacute;s bajos que los que se pagan en pa&iacute;ses desarrollados. Peor a&uacute;n, tenemos uno de los salarios m&iacute;nimos m&aacute;s bajos de Am&eacute;rica Latina (y no: los salarios promedio tampoco se destacan). Con o sin &ldquo;costo laboral&rdquo;, pagan una miseria. As&iacute; que a otro perro con el hueso de la &ldquo;competitividad&rdquo;... 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, ni siquiera es cierto que la proporci&oacute;n que estima el &ldquo;costo laboral&rdquo; sea muy alta en Argentina. La llamada &ldquo;cu&ntilde;a fiscal&rdquo; total en 2024, incluidas todas las cargas, contribuciones e impuestos que pesan sobre el trabajo, no dio un porcentaje particularmente alto. En una <a href="https://www.infobae.com/economia/2025/09/14/impuestos-al-trabajo-entre-39-paises-del-mundo-la-argentina-se-sube-al-podio-de-los-que-imponen-mas-cargas-laborales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muestra de 39 pa&iacute;ses</a>, la Argentina qued&oacute; en el puesto 26, por debajo de casi todos los pa&iacute;ses europeos y muy muy por debajo de Alemania, B&eacute;lgica o Francia. Nada del otro mundo.&iquest;Podr&iacute;a la Argentina ser m&aacute;s competitiva bajando esa cu&ntilde;a, quitando todo derecho laboral y llevando los salarios a niveles de los que se pagan en Ruanda o Kenia? Claro que s&iacute;. Pero entonces que digan que el objetivo es que seamos como Ruanda o Kenia.
    </p><p class="article-text">
        Pero vayamos m&aacute;s a fondo. Nos taladran con el problema del &ldquo;costo laboral&rdquo; y la competitividad. <strong>&iquest;Pero cu&aacute;l es el &ldquo;costo patronal&rdquo;? &iquest;Cu&aacute;nto les sale a las empresas sostener todos los gastos gerenciales, todo lo que le cuestan sus due&ntilde;os y ejecutivos? &iquest;No habr&aacute; all&iacute; costos a ahorrar si de lo que se trata es de ganar en competitividad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Costo patronal&rdquo; es un t&eacute;rmino que puso a circular <a href="https://lavaca.org/mu48/trabajadores-de-otra-clase/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el movimiento de empresas recuperadas</a> luego de la crisis de 2001. En esos a&ntilde;os, cuando cada mes quebraban cientos de f&aacute;bricas, los obreros tomaron muchas de ellas y las pusieron a trabajar sin patr&oacute;n, administradas por ellos mismos. F&aacute;bricas gigantes, como Zan&oacute;n, quebrada por su due&ntilde;o, se recuperaban, contrataban m&aacute;s trabajadores, florec&iacute;an. Demostraban as&iacute; que eran viables econ&oacute;micamente, incluso si los bancos no les daban cr&eacute;ditos, incluso si los proveedores y clientes les ten&iacute;an desconfianza. Bajo control obrero, eran viables. &iquest;La clave? Que lograban reducir dr&aacute;sticamente lo que comenzaron a llamar el &ldquo;costo patronal&rdquo;, la carga de los gastos gerenciales que aplastaba a muchas empresas. &iquest;C&oacute;mo definieron el &ldquo;costo patronal&rdquo;? Para empezar, por supuesto, la tajada que se llevan los accionistas, que es una enormidad. Sin eso las empresas podr&iacute;an ser m&aacute;s competitivas y pagar sueldos mucho mejores. Pero dejemos eso de lado mientras vivamos bajo el capitalismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Costo patronal&rdquo; es tambi&eacute;n la cantidad de gastos que genera el modo de gerenciamiento habitual. En primer lugar, los salarios y bonos exorbitantes que se llevan los CEOs y ejecutivos, que vienen creciendo de manera injustificable.&nbsp;En Estados Unidos, donde hay estad&iacute;sticas de todo, se ve claramente. En 1965, un CEO (Gerente General) cobraba en promedio 21 veces m&aacute;s que un trabajador. Para 2022 la brecha se hab&iacute;a ampliado de manera fabulosa: ya ganaban <a href="https://www.epi.org/publication/ceo-pay-in-2022/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">344 veces m&aacute;s</a>. Pero adem&aacute;s de eso hay que sumar toda una cantidad de prebendas gerenciales: comisiones, oficinas lujosas, choferes, pasajes en primera, vi&aacute;ticos, retiros a resorts lujosos, etc., una fortuna en costos que deben soportar las empresas. A eso hay que agregar lo que gastan en consultor&iacute;as que, como mostr&oacute; la famosa economista <a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/consultants-bring-more-problems-than-benefits-by-mariana-mazzucato-and-rosie-collington-2023-03/spanish" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Marina Mazzucatto</strong></a>, muchas veces son poco menos que una gran estafa. 
    </p><p class="article-text">
        Y todav&iacute;a nos queda estimar el costo de la corrupci&oacute;n empresarial. No me refiero solamente a las coimas que sistem&aacute;ticamente pagan a jueces y funcionarios para asegurar sus privilegios &ndash;otra fuente de gastos enorme&ndash; sino a la corrupci&oacute;n interna de las firmas, que es rampante. Las empresas deben cambiar sus gerentes de compras cada pocos meses para evitar el cohecho de los proveedores, por el que las empresas pierden fortunas y tienen mayores costos (que obviamente paga el consumidor). Poca gente lo sabe, pero la corrupci&oacute;n en el sector privado es gigantesca.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No ganar&iacute;amos mucho m&aacute;s en productividad y competitividad discutiendo el costo patronal, en lugar de merodear obsesivamente en torno de un &ldquo;costo laboral&rdquo; cuya reducci&oacute;n no significa otra cosa que atacar el nivel de vida de quienes viven de su trabajo?
    </p><p class="article-text">
        <em>ED/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/costo-laboral-costo-patronal_129_12892031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Jan 2026 09:12:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Costo laboral y costo patronal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Costo laboral,Reforma laboral,Patronal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Capas sedimentadas de estupidez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/capas-sedimentadas-estupidez_129_12868527.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82d44ad6-5664-4d8d-b828-95c47a1229c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1111962.jpg" width="1006" height="566" alt="Capas sedimentadas de estupidez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el “se embarazan por un plan” hasta la “industria del juicio”, una revisión de las consignas sin sustento que ordenan el discurso público y justifican políticas regresivas. Este artículo recorre la persistencia de eslóganes falsos en el debate público argentino y describe el rol que cumplen medios, redes sociales y la inteligencia artificial en su reproducción.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Se embarazan por un plan&rdquo;. Hasta hace poco, parec&iacute;a un dato incontrovertible: las mujeres pobres buscan embarazarse como sea para cobrar un plan social. No hab&iacute;an pasado m&aacute;s que <a href="https://www.agenciapacourondo.com.ar/ddhh/corrientes-el-ministro-de-salud-dijo-que-hay-menores-que-se-embarazan-por-un-plan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos o tres a&ntilde;os</a> desde la creaci&oacute;n de la Asignaci&oacute;n Universal por Hijo y ya hab&iacute;a derechistas que lo dec&iacute;an. En su imaginaci&oacute;n, los planes (y las mujeres) estaban causando toda clase de problemas: sobrepoblaci&oacute;n, pobreza descontrolada, familias inviables, anomia, vagancia, m&aacute;s gasto p&uacute;blico. Se embarazan por un plan, dijeron <a href="https://www.laizquierdadiario.com/Las-pibas-se-embarazan-por-un-plan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chiche Duhalde</a> y referentes <a href="https://www.lanoticia1.com/noticia/bahia-blanca-candidata-del-pro-las-ninas-se-embarazan-por-un-plan-73410" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del PRO</a> en 2015. Lo repiti&oacute; <a href="https://www.ambito.com/politica/auh/pichetto-la-habria-que-darsela-aquellos-que-no-tienen-mas-dos-hijos-porque-si-no-tienen-un-monton-n5176259" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel &Aacute;ngel Pichetto</a> en 2021, mientras exig&iacute;a a las mujeres pobres parir menos. Coincidi&oacute; Jos&eacute; Luis Espert en 2023, cuando ya era de La Libertad Avanza: se est&aacute;n embarazando por un plan y dan a luz &ldquo;<a href="https://canalabierto.com.ar/2022/08/01/espert-auh-realidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">delincuentes, violadores y asesinos</a>&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; otra cosa iba a parir una mujer pobre, no? Los <a href="https://viapais.com.ar/cordoba/hay-subsidios-que-estimulan-los-embarazos-los-polemicos-dichos-de-un-reconocido-empresario-cordobes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empresarios</a> tambi&eacute;n se hac&iacute;an o&iacute;r: basta de planes embarazadores, terminemos con esta irresponsabilidad demogr&aacute;fica populista.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ni bien se ech&oacute; a rodar esa frase hubo voces que mostraron que no hab&iacute;a evidencia de tal cosa: con o sin AUH, las mujeres pobres no estaban teniendo m&aacute;s hijos, sino menos</strong>. Desde <a href="https://chequeado.com/ultimas-noticias/dindart-algunas-se-embarazan-porque-tienen-un-recurso-economico-como-premio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2015</a>, si no antes, esa informaci&oacute;n estuvo disponible para el p&uacute;blico general. El <a href="https://www.conicet.gov.ar/new_scp/detalle.php?keywords=&amp;id=64496&amp;congresos=yes&amp;detalles=yes&amp;congr_id=10462713" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CONICET </a>y <a href="https://www.unicef.org/argentina/historias/no-hay-evidencia-de-que-las-chicas-se-embarazan-por-un-plan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNICEF</a> estuvieron atentos a proveer datos confiables para el debate p&uacute;blico. Pero no import&oacute;: la frase se repiti&oacute; hasta el hartazgo en conversaciones familiares, redes sociales, programas de radio, diarios. Las muy turras &ldquo;se embarazan por un plan&rdquo;. Punto. Y ustedes, los de las ciencias sociales, zurdos, d&eacute;jense de joder: todo el mundo sabe que es as&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Todav&iacute;a hay gente que lo repite, pero este a&ntilde;o el eslogan cay&oacute; s&uacute;bitamente en desuso. No fue por la evidencia de que estamos ante una ca&iacute;da de la natalidad impresionante: eso ya se sab&iacute;a de sobra cuando Pichetto y Espert vomitaron su odio de clase. <strong>Si cay&oacute; en desuso fue porque causaba interferencia a otro eslogan que la derecha sali&oacute; a instalar hace poco: nos estamos quedando sin beb&eacute;s porque feministas y aborteras woke convencieron a las mujeres de no tener hijos.</strong> Son enemigas de la familia, las muy turras. P&oacute;nganse a parir, sobre todo ustedes que perciben la AUH, &iexcl;ingratas!
    </p><p class="article-text">
        El ocaso del &ldquo;Se embarazan por un plan&rdquo; fue bastante at&iacute;pico. Rara vez un eslogan as&iacute; cae en desgracia. Hay decenas de frases igualmente insostenibles &ndash;incomprobables o directamente falsas&ndash; que se acumulan a nuestro alrededor con total indiferencia de los datos reales. La gente los repite, sin que las desmentidas consigan hacer mella. La galer&iacute;a es interminable. Milei comenz&oacute; su mandato aportando dos nuevos: que nos salv&oacute; de <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/milei-descarta-subir-dolar-delira-baja-inflacion-empresarios-divididos-futuro_1_11590037.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una &ldquo;inflaci&oacute;n anualizada de 17.000%&rdquo; </a>y que hace 100 a&ntilde;os Argentina era &ldquo;potencia mundial&rdquo;. No importa cu&aacute;ntas decenas de economistas explicaran que la inflaci&oacute;n no se anualiza as&iacute;, ni cu&aacute;ntas personas que hayan agarrado alguna vez un libro advirtieran que la Argentina <a href="https://www.revistaanfibia.com/70-anos-de-peronismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no estuvo jam&aacute;s ni siquiera</a> cerca de ser una potencia. Se dice, se repite, queda sedimentado. Listo. Una &ldquo;verdad&rdquo; establecida en el sentido com&uacute;n. Firme.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1813680222442549602?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>Las capas sedimentadas de estupidez hecha eslogan crecen a un ritmo vertiginoso.</strong> Basta con que alguien lance una y van quedando acumuladas. Las repite un ej&eacute;rcito de tontos munidos de memes, gr&aacute;ficos mal construidos, citas fuera de contexto o links de alg&uacute;n sitio web cualquiera. &ldquo;&iexcl;En Neuqu&eacute;n hay una base militar China!&rdquo; Ya est&aacute;, se repetir&aacute; aunque otras 100 <a href="https://www.clarin.com/politica/china-mostro-base-satelital-neuquen-ofrecio-llevar-astronauta-argentino-espacio_0_WIyJr4jQCU.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inspecciones</a> como las que ya se hicieron comprueben que no es m&aacute;s que un observatorio astron&oacute;mico. &ldquo;&iexcl;CONICET gasta dinero investigando el ano de Batman!&rdquo;<strong> No importa cu&aacute;ntas veces se desmienta, no importa que los hechos reales se puedan conocer con solo preguntarlo a ChatGPT: ya est&aacute;, qued&oacute;.</strong> &iquest;No ves? &iexcl;Gastan el IVA de la polenta en investigar estupideces! Otra: &ldquo;&iexcl;Las universidades no permiten que las auditen!&rdquo;:<a href="https://www.eldiarioar.com/politica/colegio-publico-abogados-dijo-sigen-no-auditar-uba_1_11824332.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> mil veces se explic&oacute; que las universidades nunca se negaron a nada</a>, que no tendr&iacute;an posibilidad legal de negarse incluso si lo quisieran, y que el organismo del Estado que se ocupa de ello, la AGN, hizo todas las auditor&iacute;as que quiso y hoy mismo <a href="https://www.infobae.com/politica/2024/11/21/la-agn-publicara-resultados-de-las-primeras-auditorias-a-las-universidades-a-mediados-de-2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; haciendo otras</a><a href="https://www.infobae.com/politica/2024/11/21/la-agn-publicara-resultados-de-las-primeras-auditorias-a-las-universidades-a-mediados-de-2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">.</a> No importa. Qued&oacute;. No se dejan auditar, las muy turras.
    </p><p class="article-text">
        La lista podr&iacute;a ampliarse hasta la n&aacute;usea. Los esl&oacute;ganes inventados para justificar pol&iacute;ticas econ&oacute;micas ortodoxas son los m&aacute;s insidiosos. &ldquo;Impuesto inflacionario&rdquo;, dicen, como si los ingresos extra que obtienen los empresarios o comerciantes que remarcan para sostener sus ganancias fueran en verdad impuestos que pone el Estado. &ldquo;Tenemos la presi&oacute;n impositiva m&aacute;s alta del mundo&rdquo;, dicen, ignorando que la presi&oacute;n fiscal de la Argentina <a href="https://chequeado.com/ultimas-noticias/javier-milei-en-cadena-nacional-la-estrepitosa-herencia-nos-ha-llevado-a-tener-la-presion-impositiva-mas-alta-del-mundo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es m&aacute;s baja que la de Brasil</a> y mucho m&aacute;s baja que la de pa&iacute;ses como Dinamarca, Francia o Austria. &ldquo;Estado elefanti&aacute;sico, sobredimensionado&rdquo;, dicen, aunque Argentina ten&iacute;a, incluso antes de la llegada de Milei, un porcentaje de empleo p&uacute;blico como parte del empleo total <a href="https://www.oecd.org/en/publications/government-at-a-glance-latin-america-2024-country-notes_6ece9d93-en/argentina_c6660e34-en.html?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menor al del promedio de los pa&iacute;ses de la OCDE</a> (y <a href="https://www.bloomberglinea.com/2024/02/19/salarios-en-el-sector-publico-en-latinoamerica-que-tan-costosos-de-soportar-son/#:~:text=Como%20porcentaje%20del%20empleo%20total%2C%20los%20pa%C3%ADses,21%2C13%25%20*%20Israel:%2020%2C93%25%20*%20Canad%C3%A1:%2020%2C68%25" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mucho mucho mucho menor</a> que los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora que el Gobierno avanza con la destrucci&oacute;n de los derechos laborales m&aacute;s elementales con una reforma que implica jornadas de trabajo m&aacute;s largas, fin de las horas extra, francos fraccionados y m&aacute;s caprichosos, el regreso de los tickets canasta, mayores facilidades para el despido, reducci&oacute;n de indemnizaciones y un ataque a los sindicatos y al derecho a huelga, vuelve el viejo eslogan &ldquo;industria del juicio&rdquo;. Porque, parece, que los trabajadores gozan de demasiados derechos y los aprovechan, junto a abogados inescrupulosos, para esquilmar a los pobres empresarios con juicios espurios. Otra vez aqu&iacute;: <a href="https://www.cpacf.org.ar/noticia/6477/desmontando-el-mito-de-la-industria-del-juicio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no hay ninguna evidencia</a> de que la litigiosidad haya aumentado o que sea comparativamente demasiado alta (salvo, quiz&aacute;s, en cierto tipo de accidentes laborales, en juicios que de todos modos no suelen generar perjuicios para los empleadores, como se dice, sino para las ART). De hecho, la litigiosidad por incumplimiento de la ley de contrato laboral es muy baja si uno la considera en relaci&oacute;n con la enormidad del trabajo no registrado y a su crecimiento reciente, que habilitar&iacute;a a millones de trabajadores a llevar a juicio a sus empleadores, con justa raz&oacute;n, cosa que no sucede. Pero no importa: todo el mundo cree que hay una &ldquo;industria del juicio&rdquo; que justifica la reforma laboral. Los trabajadores se aprovechan de los empleadores, los muy turros. Son ellos los culpables de que haya informalidad, claro que s&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alguien pod&iacute;a decir, con raz&oacute;n, que nada de esto es nuevo. Que los humanos han repetido tonter&iacute;as desde que el mundo es mundo. Esto es cierto. Pero el consuelo olvida un dato fundamental. <strong>La estupidez de hoy no viene sola, ni se afirma solo porque la repetimos. Estamos asistiendo a un cambio tecnol&oacute;gico vertiginoso que implica condiciones in&eacute;ditas para la comunicaci&oacute;n humana</strong>. Ya no es solamente que las corporaciones de medios tengan lazos estrechos con las clases altas y reproduzcan sus visiones. Ya no son solamente las campa&ntilde;as masivas de fake news, patrocinadas por la derecha a trav&eacute;s de todo un andamiaje de foros y fundaciones internacionales. Es todo eso, pero mucho m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses se abri&oacute; camino, en nuestra comunicaci&oacute;n, <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/trabajadores-funciona-ia-piden-amigos-familiares-no-usen-no-rotundo_1_12795448.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la apelaci&oacute;n a la IA como palabra &uacute;ltima de validaci&oacute;n.</a> Si algo es o no verdad ya no parecer&iacute;a materia de discusi&oacute;n: se pregunta a la IA y listo. Palabra santa. Si uno pregunta a Grok si existe una &ldquo;industria del juicio&rdquo; en Argentina, por ejemplo, <a href="https://grok.com/c/86cad496-d85b-46d8-9ee5-44759184cb41?rid=d3d3c9e0-248d-4451-8ad8-8929028022df" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">responder&aacute; que s&iacute;</a>. ChatGPT <a href="https://chatgpt.com/c/69495f1e-c6cc-832d-b144-f20f7de57343" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n</a>. Si uno lee luego las justificaciones, ver&aacute; que en verdad describen un debate, en el que las c&aacute;maras empresariales y las ART dicen que s&iacute; y el resto de las voces dicen que no. Pero Grok y ChatGPT toman partido y responden que s&iacute;. La empresa china <a href="https://chat.deepseek.com/a/chat/s/94ef0cb4-ba1f-4919-b2e9-e7d2cf5458ef" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DeepSeek</a>, en cambio, prefiere mantenerse neutral e informa que hay un debate al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Propiedad de billonarios, algunas de las IA m&aacute;s utilizadas son conocidas por basarse en algoritmos que tienen un sesgo hacia la derecha: suelen responder favoreciendo m&aacute;s a las posturas de derecha. Un usuario consigui&oacute; que Grok mismo <a href="https://x.com/grok/status/1905958649060594109?s=46&amp;t=Jmdq8h144cyVOkxSFdWtkg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo reconociera</a> y admitiera que eso se acentu&oacute; luego de que <strong>Elon Musk</strong> comprara la compa&ntilde;&iacute;a.<a href="https://www.eldiarioar.com/tecnologia/grok-plataforma-elon-musk-enfrenta-nueva-polemica-ia_1_12851968.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Adem&aacute;s, Grok responde a cada usuario seg&uacute;n su historial de opiniones: a cada uno ofrece una &ldquo;verdad&rdquo; acorde a sus creencias.&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        Pero ni siquiera har&iacute;a falta que Musk y sus colegas &ldquo;toquen&rdquo; el algoritmo o construyan perfiles de usuarios. La IA funciona sintetizando lo que los humanos decimos o dejamos escrito.&nbsp;Si c&aacute;maras empresariales, funcionarios, periodistas, abogados corporativos repiten mucho &ldquo;industria del juicio&rdquo; y los diarios y portales levantan la expresi&oacute;n, para la IA pasa a existir. <strong>Sum&eacute;mosle que una porci&oacute;n cada vez mayor de los textos de los que se nutre la IA los hizo la propia IA regurgitando tonter&iacute;as humanas. </strong>El loop va ir&aacute; dejando capas sedimentadas de &ldquo;verdades&rdquo; hasta que ya no haya manera de distinguir realidad de ficci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;D&oacute;nde podr&aacute; apoyarse hoy algo parecido a la verdad? &iquest;Qu&eacute; defensa nos queda frente a la monta&ntilde;a de estupidez que las redes y los algoritmos potencian (redes y algoritmos &ndash;no lo olvidemos&ndash; enteramente manejados por millonarios)? &iquest;Qu&eacute; sostendr&aacute; el pensamiento cr&iacute;tico, ahora que el impulso b&aacute;sico que lo anima &ndash;ponerse a buscar informaci&oacute;n uno mismo&ndash; ha sido hackeado? Quedan pocos bastiones, que resisten como pueden. En especial, los campos cient&iacute;ficos o acad&eacute;micos, que producen conocimiento con m&eacute;todos reglados, con procedimientos a la vista de cualquiera y bajo control de los pares (justamente lo contrario a los algoritmos secretos que nos imponen las corporaciones), sostenidos por las universidades e institutos de investigaci&oacute;n. Y las maestras y profesores que los difunden en escuelas cada vez m&aacute;s deterioradas, a las que asisten ni&ntilde;os cada vez m&aacute;s absorbidos por las pantallas y sus &ldquo;verdades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ser&aacute; por eso que las derechas en todo el mundo han convertido a la educaci&oacute;n, a las universidades y la investigaci&oacute;n en sus enemigos?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pregunt&aacute;selo a ChatGPT antes de que cambie <a href="https://chatgpt.com/c/694aa44a-3c6c-8326-bae0-b6e88f0e0772" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la respuesta</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/capas-sedimentadas-estupidez_129_12868527.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Dec 2025 14:15:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Capas sedimentadas de estupidez]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[La lupa jodida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/lupa-jodida_129_12423147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2628d69-a3ab-4339-939f-a10d91285f6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La lupa jodida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde hace años la derecha argentina aplica este método: todo lo estatal, todo lo que ellos no controlan, toda figura que represente algo y no los obedezca es sometido a un escrutinio tan implacable como mala leche. </p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, un diputado mile&iacute;sta, en campa&ntilde;a permanente para difamar la educaci&oacute;n p&uacute;blica, denunci&oacute; en una radio que &ldquo;la UBA <a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/benegas-lynch-aseguro-que-la-uba-tenia-prostibulos-en-el-subsuelo-y-reynaldo-sietecase-le-salio-al-nid19062025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ten&iacute;a prost&iacute;bulos</a> en el subsuelo&rdquo;. La prensa no dud&oacute; en convertir la frase en un titular. En tiempos en que pocos leen los textos de las notas, seguramente mucha gente la dio por cierta. Se habr&aacute;n hecho la idea de que las facultades de la UBA son utilizadas para albergar una red de prost&iacute;bulos, de la que, vaya a saber, se enriquecer&iacute;an los decanos, los empleados, sin dudas los militantes, qui&eacute;n sabe si tambi&eacute;n los profesores. &iquest;Acaso se prostituir&aacute;n las estudiantes? &iquest;Habr&aacute; un mercado de t&iacute;tulos a cambio de sexo? Y si hab&iacute;a prost&iacute;bulos, &iexcl;prost&iacute;bulos!, imaginen qu&eacute; otras cosas habr&aacute;. Todo sucio, inmoral, corrupci&oacute;n, negociado. 
    </p><p class="article-text">
        La extrema derecha es extremadamente mentirosa, no se averg&uuml;enza de serlo ni se ruboriza cuando se nota. En este caso, sin embargo, el energ&uacute;meno asegur&oacute; que la noticia era real, googleable, y desafi&oacute; al periodista que lo escuchaba azorado a comprobarlo. Como no aparec&iacute;a nada, &eacute;l mismo provey&oacute; el link de una vieja noticia de hace 24 a&ntilde;os. Era el 2001 y resulta que un empleado de la Facultad de Derecho, encargado de la cerrajer&iacute;a del edificio, hab&iacute;a sido denunciado y sometido a juicio porque durante los mi&eacute;rcoles por la noche, cuando no hab&iacute;a clases, utilizaba su peque&ntilde;o taller de cerrajer&iacute;a, en el segundo subsuelo, al que s&oacute;lo &eacute;l ten&iacute;a acceso, para ofrecer servicios sexuales. Las autoridades obviamente no lo sab&iacute;an y <a href="https://www.lanacion.com.ar/sociedad/ejercian-la-prostitucion-en-la-facultad-de-derecho-nid357225/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo denunciaron</a> apenas el hecho se conoci&oacute;. En fin, un hecho policial muy menor. La UBA no ten&iacute;a prost&iacute;bulos, obvio. Sin embargo, puede que ahora miles de personas crean que s&iacute;. UBA, prost&iacute;bulos, asco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El episodio grafica bien lo que viene sucediendo en nuestro pa&iacute;s desde hace a&ntilde;os. Alguien busca con lupa algo, un poco de ro&ntilde;a, lo que sea, donde sea. Lo encuentra. Porque siempre hay algo en alg&uacute;n rinc&oacute;n y, es sabido: el que busca, encuentra. Luego, magnifica esa ro&ntilde;a que encontr&oacute; y la hace aparecer como un rasgo general, constante, distintivo. No es &ldquo;un cerrajero cometi&oacute; un delito en un cuartito del segundo subsuelo de la Facultad de Derecho en 2001&rdquo;. Es &ldquo;la UBA tiene prost&iacute;bulos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace a&ntilde;os, la derecha argentina aplica su lupa jodida a todo lo que busca destruir. Y cuando digo derecha no me refiero solo a los afiliados al mile&iacute;smo, al PRO y al resto de los partidos de derecha, sino a toda la red de influencias que manejan en medios de comunicaci&oacute;n, redes, poder judicial, figuras p&uacute;blicas. Todo ese conglomerado aplica su lupa jodida sobre los dem&aacute;s. Todo lo estatal, todo lo que no es de derecha, todo lo que ellos no controlan, toda figura que represente algo y no los obedezca, es sometido a un escrutinio tan implacable como mala leche. 
    </p><p class="article-text">
        Lo sabemos bien en Conicet. Conicet rankea entre los organismos de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica m&aacute;s prestigiosos del mundo. No hay mes que no genere noticias como la del descubrimiento crucial para la lucha contra el c&aacute;ncer <a href="https://www.lanacion.com.ar/sociedad/cientificos-del-conicet-descifran-como-celulas-del-sistema-inmune-favorecen-al-cancer-y-proponen-una-nid10062025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que report&oacute; hace unos d&iacute;as</a>. El listado de los logros del Conicet y las miles de maneras en las que benefician a la Argentina es verdaderamente interminable. Incluyendo los <a href="https://lavaca.org/notas/lo-que-dejo-el-debate-por-el-rol-del-conicet-para-que-sirve-financiar-investigaciones-en-ciencias-sociales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">logros en Ciencias Sociales</a>. Sin embargo, luego de 2016, la lupa jodida tambi&eacute;n se pos&oacute; sobre el organismo. En manos de un conocido periodista, ha conseguido que miles de personas piensen que el Conicet se dedica a investigar sobre el <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/facundo-saxe-salir-explicar-no-trabajando-ano-batman_128_10548115.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ano de Batman</a>. Porque eso es lo que la lupa jodida hall&oacute; buscando con ah&iacute;nco entre sus bases de datos: un t&iacute;tulo ocurrente de una comunicaci&oacute;n que un investigador hizo por fuera de su proyecto financiado. Listo: a la lupa jodida le sirve. &iquest;Destruye la reputaci&oacute;n de miles de cient&iacute;ficos y de un organismo que nada tienen que ver? Perfecto. 
    </p><p class="article-text">
        La secuencia es siempre la misma: lupa, magnificaci&oacute;n de un hallazgo, generalizaci&oacute;n, repetici&oacute;n incansable. Hasta que todos pensemos que todo es un gran prost&iacute;bulo: las universidades p&uacute;blicas, el Conicet, el Garrahan, los organismos de derechos humanos, los sindicatos, los partidos que no son de derecha, el INTA, el INCAA. Todo mugre, negociados, &ntilde;oquis, inmoralidad. Todo joda, ro&ntilde;a; todo un asco. Menos el sector privado, la derecha y los denunciantes, <em>of course</em>. 
    </p><p class="article-text">
        La derecha argentina viene manejando su lupa jodida desde hace a&ntilde;os. Les funciona bien, claro, en un pa&iacute;s como el nuestro, en el que la mugre efectivamente abunda. Porque todos estamos predispuestos a sospechar que todo es ro&ntilde;oso. &iquest;Prost&iacute;bulos en la UBA? Suena a mucho, pero qui&eacute;n sabe, quiz&aacute;s s&iacute;. La derecha aprovecha esa credulidad y maneja la lupa jodida para atacar todo lo que funciona m&aacute;s o menos bien fuera de la &oacute;rbita del mercado. Para degradarlo, humillarlo, hacerlo aparecer con la peor luz y justificar su desmantelamiento. 
    </p><p class="article-text">
        No hay nada que resista una lupa jodida. Nada ni nadie es 100% impoluto. No hay persona, por intachable que sea, que no haya hecho algo mal, aunque sea m&iacute;nimo. No hay instituci&oacute;n, por transparente que sea, que no tenga alg&uacute;n rinc&oacute;n opaco. No hay organizaci&oacute;n que agrupe a cientos de personas en la que alguna no sea defectuosa o incluso delincuente. Ni en Argentina ni en Suiza.  Por m&aacute;s que uno limpie la casa con esmero, si el invitado llega con la lupa jodida, podr&aacute; magnificar esa pelusa que encuentra detr&aacute;s de la pata de un sill&oacute;n y denunciar que la casa es una mugre. 
    </p><p class="article-text">
        Para recuperar este pa&iacute;s, habr&aacute; que recuperar el control de nuestra mirada, hoy direccionada en el sentido que conviene a los enemigos de la sociedad. Habr&aacute; que desactivar esa lupa jodida, quitarla de sus manos, para volver a mirar la realidad a simple vista. Para poder ver, antes que nada, la mugre que m&aacute;s nos afecta, que es precisamente la que la derecha nos trae:  la de los negocios para pocos, el empobrecimiento planificado, el expolio del espacio urbano y de nuestros recursos naturales, la transferencia de ingresos hacia los ricos, la fuga de divisas, la corrupci&oacute;n de guante blanco, la violencia institucionalizada. Todo eso que la lupa jodida nos oculta. 
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/lupa-jodida_129_12423147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Jun 2025 03:47:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La lupa jodida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Benegas Lynch,LLA,La batalla cultural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Capitalismo implosivo: dos historias playeras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/capitalismo-implosivo-historias-playeras_129_12364459.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9196bba-37a1-4833-af7b-a9397dfb0049_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Capitalismo implosivo: dos historias playeras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si estamos en una dinámica que multiplica las tensiones entre nosotros, que nos quita espacios y nos empuja a la conflictividad, es porque quienes más la promueven pueden librarse de sus efectos. Porque a los verdaderamente ricos el espacio personal no se les acaba. No dependen de lo común, ni necesitan leyes que los amparen. Ellos mismos imponen su ley.</p></div><p class="article-text">
        Hay peque&ntilde;as historias a trav&eacute;s de las cuales se puede comprender el mundo. Les cuento dos que ocurrieron este verano en la costa Atl&aacute;ntica. No tienen nada de particular, son bien cotidianas. 
    </p><p class="article-text">
        La primera ocurri&oacute; en Santa Teresita, un balneario popular. Gente en la playa tratando de pasar un buen rato. Una familia pone la m&uacute;sica demasiado alta, otra familia le pide que la bajen. La discusi&oacute;n sube de tono. Ambas se creen con derecho: la una a relajarse un rato sin ser aturdida, la otra a relajarse un rato con la m&uacute;sica de su antojo. Despu&eacute;s de todo la playa &ldquo;es de todos&rdquo;, lo que parece lo mismo que decir que &ldquo;no es de nadie&rdquo;, as&iacute; que &iquest;qui&eacute;n tiene derecho a decirme que no escuche lo que se me antoja? Si no les gusta que se corran a otro lado. El problema es que la playa est&aacute; bastante llena. No hay mucha escapatoria. Dondequiera que uno vaya hay alg&uacute;n idiota con un parlante, o alg&uacute;n hist&eacute;rico que no quiere escuchar la m&uacute;sica ajena, depende como uno lo mire. El desacuerdo termina a las trompadas. Batalla campal. Tuvo que intervenir la polic&iacute;a y el asunto motiv&oacute; <a href="https://www.clarin.com/sociedad/discutieron-volumen-musica-desato-violenta-pelea-mujeres-playa-santa-teresita-levantas-mano-nena_0_ovfcwBDzjv.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nota en el diario Clar&iacute;n</a>, que adem&aacute;s informa sobre hechos similares por todas partes: un ba&ntilde;ista que le pega a un guardavidas porque le indica que no debe ingresar al agua, un vendedor ambulante que pelea con otro por vender en el mismo rinc&oacute;n, etc. La polic&iacute;a trata de mediar pero no sabe bien c&oacute;mo. No est&aacute; prohibido escuchar m&uacute;sica en la playa. &iquest;No podr&aacute;n aplicar sentido com&uacute;n y respetarse? Ciertamente, si hubiese menos gente o la playa fuese m&aacute;s amplia podr&iacute;a decirles que se alejen y evitarse tales conflictos. Pero espacio ya no hay. Demasiados intereses en juego sobre un espacio demasiado limitado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La segunda historia transcurre en Mar del Plata, donde se desarrolla un conflicto entre propietarios. Por una parte, empresarios inmobiliarios. Por la otra, vecinos de uno de los barrios m&aacute;s tradicionales de la ciudad. Ambos est&aacute;n tranquilos con sus derechos de propietarios. Y aun as&iacute; se encuentran disputando el patrimonio com&uacute;n de la ciudad. Los empresarios pretenden erigir torres frente al mar, con lo cual arruinar&iacute;an el paisaje urbano, le quitar&iacute;an la vista a las casas que quedan detr&aacute;s y demoler&iacute;an chalets hist&oacute;ricos con valor patrimonial. Se supon&iacute;a que no pod&iacute;an hacerlo porque el c&oacute;digo urban&iacute;stico no lo permit&iacute;a. Pero en Mar del Plata gobierna la derecha y, al igual que en Buenos Aires, todos los d&iacute;as aprueban alguna excepci&oacute;n para sus amigos empresarios. De nuevo, todos se sienten con derecho. Los empresarios, porque adquirieron una propiedad y, se sabe, el propietario es rey. Pero los vecinos tambi&eacute;n son propietarios. Como los ba&ntilde;istas de Santa Teresita, reclaman poder definir c&oacute;mo se usa un patrimonio que es de todos y parece no ser de nadie. &iquest;De qui&eacute;n es la vista? &iquest;Derecho de qui&eacute;n es preservar una ciudad linda, que no sea un amontonadero horrible de torres? Un juez acaba de apiadarse de los vecinos y <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/justicia-freno-construccion-torre-35-pisos-barrio-historico-frente-mar-seis-claves-detras-caso_1_12346030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concedi&oacute; una cautelar</a>. Por ahora no habr&aacute; torres. Pero es obvio que la historia no terminar&aacute; all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El espacio que se agota es un punto en com&uacute;n entre ambos episodios. La gente se aprieta, el espacio falta, todos quieren poder aprovecharlo o sacarle su tajada. El individuo soberano exige libertades personales a su antojo: te meto la m&uacute;sica a todo lo que da, jodete. El capital presiona, necesita ganancias como sea: te meto una torre donde quiero, jodete. La presi&oacute;n que estas historias demuestran se viene intensificando cada vez m&aacute;s. El capitalismo ingres&oacute; en su fase implosiva: no tiene ya ning&uacute;n &ldquo;afuera&rdquo; donde expandirse, ning&uacute;n espacio exterior para colonizar. Ya lo ocup&oacute; todo y sin sostener su tasa de ganancia muere. Para mantenerse en pie solo le queda chupar m&aacute;s del territorio que ya ocup&oacute;, sacarle m&aacute;s jugo al patrimonio com&uacute;n, meter una torre m&aacute;s al lado de la que ya erigi&oacute; el a&ntilde;o pasado. El espacio personal se comprime. Los recursos se acaban, la explotaci&oacute;n se intensifica, no hay lugar para que cada cual haga su vida sin molestarse. Las tensiones que estas microhistorias muestran tienden a intensificarse. 
    </p><p class="article-text">
        En los tiempos pol&iacute;ticos en los que vivimos, nada contribuye a encontrar maneras razonables de lidiar con ella. Al contrario: los dirigentes favoritos son los que le dicen al individuo que tiene derecho a hacer lo que se le antoja y, al empresario, que se convierte en h&eacute;roe si mete una torre m&aacute;s, si vuela una monta&ntilde;a m&aacute;s para extraer minerales, si consigue hacer trabajar m&aacute;s a sus empleados y pagar menos impuestos. Ir&oacute;nicamente, puede que no haya diferencias pol&iacute;ticas entre los involucrados en estas dos historias. Posiblemente los ba&ntilde;istas de Santa Teresita hayan votado a Milei, lo mismo que todos los involucrados en el conflicto inmobiliario, tanto los vecinos del coqueto barrio Stella Maris como los empresarios. En Mar del Plata, de hecho, Milei tuvo uno de sus mejores resultados. Votaron a un topo que quiere destruir el Estado desde adentro, posiblemente imaginando que va a poner orden y decirle al de al lado que deje de hacer eso que me molesta a m&iacute;, eso que interfiere en lo que considero que es mi derecho individual. 
    </p><p class="article-text">
        Todos, sin embargo, necesitaron del Estado para dirimir sus problemas privados. Lo necesitaron para que las trompadas no terminaran en sangre, para conseguir una excepci&oacute;n a la ley o, al contrario, una cautelar que la defienda. No es dif&iacute;cil imaginar c&oacute;mo podr&iacute;a haber terminado la trifulca en Santa Teresita si no hubiese habido alg&uacute;n mecanismo de mediaci&oacute;n entre las partes. Y todos imaginamos c&oacute;mo terminar&aacute; el tema en Mar del Plata: los empresarios merodear&aacute;n juzgados y oficinas de concejales y habr&aacute; sobres que ablanden voluntades o consigan remover obst&aacute;culos. 
    </p><p class="article-text">
        Hay una condici&oacute;n de posibilidad para que todo esto ocurra, que sin embargo permanece invisible, fuera de nuestra vista. Si estamos en una din&aacute;mica que multiplica las tensiones entre nosotros, que nos oprime, que nos quita espacios y nos empuja a la conflictividad, es porque quienes m&aacute;s la promueven pueden librarse de sus efectos. Porque, claro, a los verdaderamente ricos el espacio personal no se les acaba. Con su actividad econ&oacute;mica o las medidas de los presidentes que apoyan intensifican esos problemas para los dem&aacute;s, pero no los padecen ellos mismos. Pueden tener mansiones con playa propia, en las que ninguna torre les tape el sol. O vacacionar en islas del Caribe en las que ninguna do&ntilde;a en chancletas te pone cuarteto a todo lo que da, ni hay vendedores ofreciendo pirulines, ni ba&ntilde;eros que osen decirte qu&eacute; hacer. No dependen de lo com&uacute;n, ni necesitan leyes que los amparen. Ellos mismos imponen su ley.  
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;nto tiempo m&aacute;s resiste la ley (supuestamente) igual para todos, lo com&uacute;n, a la presi&oacute;n implosiva del capitalismo y a la creencia de que cada cual puede apropiarse de su metro cuadrado e imponer all&iacute; su deseo individual como sea? &iquest;Cu&aacute;nto m&aacute;s resiste la vida civilizada subjetividades que se creen con derecho a llevar su vida desentendi&eacute;ndose de toda responsabilidad colectiva? 
    </p><p class="article-text">
        Seguramente no sean preguntas que podamos responder en esta &eacute;poca boba que nos toca. Quedar&aacute;n para mejores momentos, si sabemos conseguirlos.
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/capitalismo-implosivo-historias-playeras_129_12364459.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Jun 2025 03:07:48 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Eternauta ante la historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/eternauta-historia_1_12287232.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/910234fb-445b-4eeb-ba79-a44bcf77b18e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Eternauta ante la historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se podría escribir la historia argentina a través de la obra de Oesterheld. Sería una narración cultural, política y simbólica que refleje la lucha colectiva, la represión de la dictadura y encuentre en la serie de Netflix –su última versión– una crítica bastante evidente a los tiempos de individualismo y discriminación que vivimos hoy. </p><p class="subtitle">Todos los Eternautas, el Eternauta </p></div><p class="article-text">
        Alg&uacute;n d&iacute;a un historiador escribir&aacute; una historia de nuestro pa&iacute;s a trav&eacute;s de El Eternauta. Si lo hace bien &ndash;como lo hizo mi colega <a href="https://fce.com.ar/tienda/literatura/mafalda-historia-social-y-politica/?srsltid=AfmBOopeRY80_rgCvC4d3Bqcw9ENzhmnbR9JdeyY-fCCkI-MXzSXojND" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isabella Cosse</a> con el bell&iacute;simo trabajo que le dedic&oacute; a Mafalda, otro &iacute;cono nacional&ndash; tendremos un gran libro.
    </p><p class="article-text">
        Quien lo haga, seguramente se detendr&aacute; en la biograf&iacute;a temprana de H&eacute;ctor Oesterheld, en su t&iacute;pica familia de clase media porte&ntilde;a, en sus estudios en la universidad p&uacute;blica y en el clima cultural de la Buenos Aires que lo vio nacer en 1919. Referir&aacute; sin dudas la extraordinaria modernidad y vitalidad cultural de esa ciudad, que a pesar de su car&aacute;cter perif&eacute;rico fue escenario de innovaciones sorprendentes, como la primera pel&iacute;cula de dibujos animados del mundo y acaso la primera (o una de las primeras, el tema se discute) transmisiones de radio con fines de entretenimiento. En ese marco, destacar&aacute; el car&aacute;cter pionero de Oesterheld como autor de ciencia ficci&oacute;n en lengua castellana y el valor de su obra en el desarrollo del g&eacute;nero a nivel internacional. Y tambi&eacute;n el de su dibujante estrella, Francisco Solano L&oacute;pez.
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        Luego vendr&aacute; seguramente el an&aacute;lisis del Eternauta original, el que sali&oacute; en 1957-1959, de sus sutiles referencias culturales y pol&iacute;ticas, de sus alusiones veladas al imperialismo, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/eternautas-eternauta_129_12245890.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s evidentes en la nueva versi&oacute;n de 1969</a>. El rasgo m&aacute;s distintivo &ndash;la construcci&oacute;n de un h&eacute;roe que no es individual, sino colectivo&ndash; aparecer&aacute; destacado aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No deber&iacute;a faltar la narraci&oacute;n de los sucesivos emprendimientos editoriales y revistas de Oesterheld, de los problemas con sus editores y con los gobiernos militares. Podr&iacute;a contarse toda una historia pol&iacute;tica y econ&oacute;mica de la Argentina en torno de sus dificultades y quiebras y, por supuesto, de las censuras y ataques. Ni que hablar de lo que viene luego.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La radicalizaci&oacute;n progresiva de su posicionamiento pol&iacute;tico, a medida que las &eacute;lites argentinas y los militares vayan sumergiendo el pa&iacute;s en la violencia, ser&aacute; un eje inevitable. Vendr&aacute; tambi&eacute;n el cap&iacute;tulo sobre su ingreso (y el de sus hijas) a Montoneros y la publicaci&oacute;n de El Eternauta II en 1976, con un marcado cambio de tono que refleja esa radicalizaci&oacute;n del autor. Seguir&aacute; la historia de la prohibici&oacute;n de su obra y su secuestro, desaparici&oacute;n y seguro asesinato a manos de la dictadura, y de la desaparici&oacute;n de sus cuatro hijas. El asesinato de un creador cultural incre&iacute;ble, &uacute;nico, y la devastaci&oacute;n de una familia entera como s&iacute;mbolo de la devastaci&oacute;n de un pa&iacute;s. Luego, la incansable manera en que su esposa, Elsa S&aacute;nchez, busc&oacute; a todos ellos primero y, junto con las Abuelas de Plaza de Mayo, a dos de sus nietos, nacidos en cautiverio, que todav&iacute;a no aparecen, podr&iacute;a ser el marco para contar la historia de la Argentina post dictadura.
    </p><p class="article-text">
        La diversas reversiones y continuaciones de El Eternauta producidas luego del asesinato de Oesterheld, cada una con su propia conexi&oacute;n con el momento pol&iacute;tico, seguramente atraer&aacute;n la atenci&oacute;n del historiador o historiadora. Las alusiones a la devastaci&oacute;n Menemista, continuidad de la de la dictadura, ser&aacute;n muy evidentes. No escapar&aacute; de su ojo la conexi&oacute;n de la obra con el surgimiento del kirchnerismo, y el modo en que los militantes de esa orientaci&oacute;n imaginaron un &ldquo;Nestornauta&rdquo; liderando la lucha contra la invasi&oacute;n neoliberal. El nuevo <a href="https://www.clarin.com/politica/macri-eternauta-definitivamente-entra-colegios_0_ByyIXuxnwXx.html?srsltid=AfmBOopq3th3pMo-Pjq_pnqfo_dSWPZCA7LrX2myxdyh4aGxV4XQEv_b" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intento de censura</a> de la obra por parte de Mauricio Macri en 2012 no pasar&aacute; inadvertido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y llegar&aacute; finalmente el cap&iacute;tulo sobre la adaptaci&oacute;n para las pantallas, los proyectos frustrados, hasta la exitosa serie que acaba de estrenar Netflix y que termina de convertir a El Eternauta (como Mafalda) en un &iacute;cono internacional. Los deslizamientos de sentido pol&iacute;tico visibles en la adaptaci&oacute;n de Bruno Stagnaro dan para un largo tratamiento. Notar&aacute; la historiadora o historiador las referencias a la rebeli&oacute;n de 2001, su continuidad en el presente y la invasi&oacute;n extraterrestre como met&aacute;fora de la reacci&oacute;n ultraderechista en la que estamos inmersos. La compasi&oacute;n de los personajes, el h&eacute;roe colectivo y la alianza entre clase media y clase baja y con los migrantes, puestos en primer plano por decisi&oacute;n de Stagnaro, funcionan como una cr&iacute;tica bastante evidente a los tiempos de individualismo facho y discriminaci&oacute;n que vive hoy nuestro pa&iacute;s. Sin dudas, habr&aacute; una referencia a la manera magistral en la que el episodio 3 se las arregla para aludir de manera expl&iacute;cita a los principales conceptos del discurso de la extrema derecha: libertad, mercado, seguridad, propiedad. Acaso se aludir&aacute; tambi&eacute;n al posicionamiento contra la violencia en el rechazo inicial de Salvo a portar armas (que contradice la premura del original) y al mayor protagonismo de las mujeres.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si al historiador o historiadora le queda espacio, se divertir&aacute; brevemente con el modo t&iacute;picamente bobo, a tono con la &eacute;poca, en que algunos militantes libertarios intentaron desacreditar la serie, mientras que otros quisieron usar el &eacute;xito del producto de Netflix como ejemplo de las virtudes del mercado y contrastarlo con la supuesta inutilidad del INCAA. &iexcl;Justo esta serie, dirigida por un creador cuya carrera habr&iacute;a sido impensable sin el Estado! Stagnaro, en efecto, hizo el secundario en una escuela p&uacute;blica, estudi&oacute; cine en el ENERC (que es estatal y depende del INCAA), e hizo su carrera gracias al apoyo del INCAA y de la TV P&uacute;blica. Buena parte de su equipo t&eacute;cnico hizo recorridos similares. Como si eso fuera poco, la propia serie de Netflix cont&oacute; con financiamiento de varios Estados, incluido el argentino. Y podr&iacute;a irse m&aacute;s lejos. Sin dudas, a su &eacute;xito contribuy&oacute; tambi&eacute;n el reconocimiento internacional de Ricardo Dar&iacute;n. Ese reconocimiento le viene de su protag&oacute;nico en <em>Nueve Reinas</em> (2000) y luego en la ganadora del Oscar <em>El Secreto de sus ojos</em> (2009), ambas producidas con financiamiento del INCAA. Como suele pasar, el sector privado (en este caso Netflix) entra a &uacute;ltimo momento para cosechar los frutos de una larga inversi&oacute;n p&uacute;blica en recursos humanos y saberes, que el empresario aprovecha gratis.
    </p><p class="article-text">
        Como broche de oro de su obra, la historiadora o historiador podr&iacute;a ensayar un ep&iacute;logo que reflexione acerca de c&oacute;mo ser&iacute;a el mundo si la ciencia ficci&oacute;n predominante hubiese surgido de las periferias. C&oacute;mo ser&iacute;a si pa&iacute;ses como el nuestro hubiesen tenido la capacidad de colocar m&aacute;s ficciones de alcance global. Si sus gobiernos no hubiesen censurado, quitado los pocos recursos disponibles o incluso asesinado a los creadores capaces de hacerlo. C&oacute;mo ser&iacute;a el mundo si hubiese dominado la ciencia ficci&oacute;n que aportamos desde el sur con El Eternauta, con ese h&eacute;roe colectivo popular y con esas escenas de apoyo mutuo que contrastan con el predominio de ese h&eacute;roe individual que solo puede imaginar al Otro como un zombi o como un enemigo, t&iacute;pico de los dramas postapocal&iacute;pticos. C&oacute;mo ser&iacute;a nuestro mundo con ficciones en las que lugares como Yakarta o Kinsasa no apareciesen apenas como sitios en los que se origin&oacute; el peligro mortal y en las que la humanidad pudiese ser salvada no solo desde Nueva York o Los &Aacute;ngeles, sino tambi&eacute;n desde Buenos Aires, El Cairo o Nairobi.
    </p><p class="article-text">
        Como cierre, el libro podr&iacute;a invitarnos a tomar la insistencia de El Eternauta en nuestra historia como un signo, el mensaje en una c&aacute;psula que como sociedad protegemos del olvido, porque continuamente nos piden que lo olvidemos. Nadie se salva solo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/eternauta-historia_1_12287232.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 May 2025 03:02:50 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los profesores son el enemigo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/profesores-son-enemigo_129_12249468.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c6a7413-2b4b-430e-885e-5d869c18a1d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los profesores son el enemigo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A diferencia de lo que ocurre en el mundo científico, las extremas derechas y los magnates que las apoyan en todo el mundo no necesitan ni desean someterse a una evidencia que cada vez con mayor claridad indica que sus actividades dañan la sociedad.</p></div><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; pasando en Estados Unidos es bastante in&eacute;dito y anticipa lo que podremos esperar por todas partes. <a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/trump-empuja-eeuu-autoritarismo-declaracion-guerra-disidencia_1_12233391.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trump avanza contra la autonom&iacute;a de las universidades</a>. Pretende decidir &eacute;l qu&eacute; se puede ense&ntilde;ar y qu&eacute; no. Lo mismo en los museos: quiere controlar la narrativa de la historia, que no se hable de racismo ni del avance en los derechos de las mujeres. Los profesores tienen miedo de lo que dicen en las aulas. Todo este escenario totalitario, propio de dictaduras, a cuento de una supuesta lucha contra lo &ldquo;woke&rdquo;. El mismo discurso idiota que Milei ya puso en juego en Argentina.
    </p><p class="article-text">
        En noviembre de 2021, apenas lanzado a la carrera pol&iacute;tica mete&oacute;rica que lo acaba de colocar como vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance lo dijo con todas las letras. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=0FR65Cifnhw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Las universidades son el enemigo&rdquo;</a>. As&iacute; como lo leen. Para que no queden dudas, puntualiz&oacute;: &ldquo;Los profesores son el enemigo&rdquo;. Vance es el t&iacute;pico liberal-fascista que prolifera en estos d&iacute;as: tiene v&iacute;nculos aceitados con la &eacute;lite de los megamillonarios, est&aacute; en contra del aborto, odia a los gays, demoniza a los inmigrantes, quiere que cualquiera pueda portar armas y cree que el cambio clim&aacute;tico es un invento. Tambi&eacute;n piensa algo que a Milei no le gustar&iacute;a: que las personas sin hijos son psicol&oacute;gicamente inestables y propensas a tener problemas mentales. &iquest;Por qu&eacute; detesta a los profesores? En su discurso lo dijo con toda claridad: son un obst&aacute;culo para las pol&iacute;ticas que la extrema derecha quiere llevar adelante. No los profesores de tal o cual idea o los de ciencias sociales: los profesores y las universidades. Todos ellos.
    </p><p class="article-text">
        A esta altura del partido no est&aacute; claro que los cambios que viene atravesando la humanidad en los &uacute;ltimos 300 a&ntilde;os puedan seguir consider&aacute;ndose un &ldquo;progreso&rdquo;. Pasaron demasiadas cosas, en muchos aspectos hay mejoras, en otros retrocesos. Sol&iacute;a imaginarse al capitalismo como una fuerza progresista, que alentaba una mayor libertad, m&aacute;s bienestar y m&aacute;s derechos para las personas. Hoy hay dudas cada vez m&aacute;s acuciantes. La crisis ambiental amenaza el futuro de la especie, derechos personales que cre&iacute;amos solidos se deterioran, la desigualdad corroe la democracia, el fascismo avanza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El progreso cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico es sin embargo indudable. Se suele agradecer al capitalismo por ese avance, pero lo que m&aacute;s contribuy&oacute; no fueron incentivos econ&oacute;micos ni mucho menos iniciativas empresariales, sino un cambio en el plano de las ideas: la aparici&oacute;n del m&eacute;todo cient&iacute;fico. Fueron fil&oacute;sofos como David Hume, Ren&eacute; Descartes o Isaac Newton quienes lo desarrollaron a partir del siglo XVII. Hoy parece una obviedad, pero fue una revoluci&oacute;n. Para conocer la realidad, propusieron, no alcanzaba con interpretar la Biblia, repetir las nociones de los antiguos, o dibujar teor&iacute;as especulativas: hab&iacute;a que recoger evidencia, observar, medir, formular hip&oacute;tesis, contrastarlas mediante experimentos. Fue ese m&eacute;todo lo que permiti&oacute; esa notable aceleraci&oacute;n de la comprensi&oacute;n humana sobre el mundo que coloc&oacute; a la Europa moderna por encima de todas las dem&aacute;s regiones. La medicina, la qu&iacute;mica, la f&iacute;sica, el conocimiento astron&oacute;mico, trajeron innumerables oportunidades nuevas para la especie. Cient&iacute;ficos y acad&eacute;micos posteriores fueron refinando el m&eacute;todo, generando metodolog&iacute;as cada vez m&aacute;s confiables, acumulando datos y observaciones, creando procedimientos para que el saber se produzca bajo controles de calidad estrictos. La tarea nunca termina. Siempre se va mejorando. Los empresarios supieron poner todo ese potencial a su servicio, pero no lo crearon.
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;todo cient&iacute;fico implica un compromiso &eacute;tico que todo investigador acepta: uno no dice cualquier cosa que se le ocurra. Hay que someterse a los datos, dudar de todo, permanecer abierto a las impugnaciones que puedan presentar los colegas, tener la capacidad de reconocer prejuicios propios que pueden distorsionar la pr&aacute;ctica. La evidencia debe imponer su ley. La verdad surge de esa empresa colectiva y del apego al m&eacute;todo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El atractivo del m&eacute;todo cient&iacute;fico fue tal, que muy pronto busc&oacute; aplic&aacute;rselo a la pol&iacute;tica. Entre los primeros liberales se destacaron los fisi&oacute;cratas franceses, como Lemercier de la Rivi&egrave;re, que sosten&iacute;a que &ldquo;el despotismo de la evidencia&rdquo; era el &uacute;nico remedio contra el &ldquo;despotismo de la opini&oacute;n&rdquo;. La pol&iacute;tica deb&iacute;a regirse por las mismas leyes que reg&iacute;an el mundo natural y los soberanos ten&iacute;an que someterse a la evidencia. Tambi&eacute;n en los asuntos de gobierno penetrar&iacute;a el esp&iacute;ritu de la ciencia y el caos se transformar&iacute;a en orden.
    </p><p class="article-text">
        Si bien ese futuro luminoso claramente no lleg&oacute;, no caben dudas de que los Estados refinaron e hicieron m&aacute;s eficaz su labor gracias al conocimiento cient&iacute;fico. Desde la construcci&oacute;n de puentes hasta las pol&iacute;ticas sanitarias, desde el manejo de la econom&iacute;a hasta la carrera espacial, todo se potenci&oacute; recabando datos, levantando censos y encuestas, aplicando estad&iacute;stica, contrastando experiencias. Ej&eacute;rcitos de sanitaristas, soci&oacute;logos, dem&oacute;grafos, economistas, trabajadores sociales, psic&oacute;logos, polit&oacute;logos y muchas otras disciplinas colaboraron en la tarea. Los pol&iacute;ticos no siempre se someten a la evidencia, pero los cient&iacute;ficos y acad&eacute;micos se ocupan de que tengan conocimiento controlado, de calidad, para poder tomar sus decisiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El conocimiento cient&iacute;fico colabor&oacute; con el poder tanto como fue su enemigo. Porque el apego a la evidencia no siempre conviene a los poderosos. Los investigadores con frecuencia debieron enfrentar el sentido com&uacute;n de la sociedad y a quienes se enojan porque exponen sus privilegios o sus falsas creencias. La prolongada querella entre la Iglesia y los cient&iacute;ficos en la Europa moderna es bien conocida: los conocimientos sobre astronom&iacute;a, geolog&iacute;a o la evoluci&oacute;n de las especies pon&iacute;an en entredicho la narrativa de la Biblia y eso socavaba el poder de la religi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Algo an&aacute;logo sucede hoy con las extremas derechas y con los magnates que las apoyan en todo el mundo: no necesitan ni desean someterse a una evidencia que cada vez con mayor claridad indica que sus actividades da&ntilde;an la sociedad. Detestan que haya voces autorizadas que desmientan sus visiones. No quieren o&iacute;r hablar del cambio clim&aacute;tico, ni que Thomas Piketty demuestre con estad&iacute;sticas monumentales que el mercado librado a sus propios impulsos solo crea rentistas y herederos, ni que haya antrop&oacute;logas como Rita Segato que les recuerden que hay relaci&oacute;n entre el capitalismo y la opresi&oacute;n de g&eacute;nero y entre ambos y el racismo. Detestan que haya un campo acad&eacute;mico con prestigio como para ser, todav&iacute;a, escuchado. Por eso atacan con tanta furia a los universitarios &ldquo;woke&rdquo; en Estados Unidos o a las Universidades y el Conicet aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La extrema derecha es, entre otras cosas, una rebeli&oacute;n contra la evidencia. Sus partidarios reclaman el derecho a liberarse de los datos, el derecho a que cada individuo se cree una realidad a medida. No hay equ&iacute;voco en el entusiasmo con el que difunden toda clase de informaciones falsas y disparatadas: no se trata tanto de imponer un dato falso, como de destruir el compromiso &eacute;tico con la evidencia que funda las sociedades modernas. Todos esos cuadritos y gr&aacute;ficos mal construidos y pseudo-estad&iacute;sticas que inundan las redes buscan hacer imposible que las personas encuentren referentes autorizados que aporten conocimiento bien generado. Tampoco hay equ&iacute;voco en la manera en que desnaturalizan nuestro vocabulario cuando llaman &ldquo;socialista&rdquo; a Hitler o a &ldquo;comunista&rdquo; a Kamala Harris: no les importa tanto que alguien lo crea, como destruir toda capacidad de comunicaci&oacute;n reglada entre las personas. Que el ruido impida toda inteligibilidad pol&iacute;tica. Que es otro modo de destruir cualquier lazo colectivo, salvo el que organiza el mercado. El valor de cambio como &uacute;nica verdad.
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/profesores-son-enemigo_129_12249468.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Apr 2025 03:02:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los profesores son el enemigo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[J.D. Vance,Universidades,Ciencia,nuevas derechas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Basta de “antisemitismo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/basta-antisemitismo_129_12214809.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40b86ad2-4ae4-4f80-b1a9-ed53d638bf16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Basta de “antisemitismo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se puede estar en contra de las políticas de un Estado sin que ello signifique estar en contra de sus ciudadanos y mucho menos del grupo étnico o religioso al que pertenecen.</p></div><p class="article-text">
        La carnicer&iacute;a de Israel en Gaza contin&uacute;a como si nada. No importa que ya hayan muerto al menos 51.000 palestinos, buena parte de ellos ni&ntilde;os. La carnicer&iacute;a sigue. No importa que la ONU y todos los organismos internacionales de derechos humanos hayan denunciado un genocidio en marcha. La carnicer&iacute;a sigue. No importa que el a&ntilde;o pasado la Corte Penal Internacional haya ordenado la captura internacional de Netanyahu por cr&iacute;menes contra la humanidad. En desobediencia de esa orden, varios presidentes lo reciben en sus pa&iacute;ses. Se junta con Donald Trump para decidir qui&eacute;n se quedar&aacute; con la Franja de Gaza una vez que terminen de matar o expulsar a los palestinos. Y mientras tanto Israel sigue instalando colonias ilegales en Cisjordania. Poder es impunidad. La ley &ldquo;es tela de ara&ntilde;a&rdquo;, dec&iacute;a Mart&iacute;n Fierro: solo atrapa a los d&eacute;biles.
    </p><p class="article-text">
        Ya no queda gente honesta que no denuncie que estamos ante uno de los intentos de limpieza &eacute;tnica m&aacute;s brutales que se haya conocido. Decenas de miles de jud&iacute;os en todo el mundo, adem&aacute;s de referentes pol&iacute;ticos y culturales, lo han manifestado con todas las letras. Los intentos de censura son cada vez m&aacute;s groseros, desesperados e inefectivos. En Estados Unidos, luego de las amenazas de Trump de quitarles los fondos, la Universidad de Columbia cedi&oacute; y escribi&oacute; una p&aacute;gina m&aacute;s de la historia universal de la infamia: para no perder la plata acept&oacute; suspender y expulsar a los estudiantes que manifestaron cr&iacute;ticas a Israel. En Alemania la polic&iacute;a detiene sistem&aacute;ticamente a cualquiera que ose abrir la boca. Adi&oacute;s libertad de expresi&oacute;n. Quien critica a Israel es antisemita. No puede hablar. Punto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Nuestro pa&iacute;s acaba de sumarse a la persecuci&oacute;n con el procesamiento de la diputada Vanina Biasi, del Frente de Izquierda. Lo decide el juez Rafecas, en una acusaci&oacute;n absurda. Considera que, por criticar a Israel, la diputada incurre en una &ldquo;acci&oacute;n discriminatoria que alienta al odio contra la comunidad jud&iacute;a&rdquo;. Nada menos que odio racial, un acto de &ldquo;antisemitismo&rdquo; que viola la Ley antidiscriminatoria 23.592 y que, por ello, no est&aacute; amparado por el derecho a la libertad de expresi&oacute;n. Procesada y con un embargo adem&aacute;s. Quien critica a Israel pierde la libertad de expresi&oacute;n, parece.
    </p><p class="article-text">
        Uno puede estar en desacuerdo con las palabras que eligi&oacute; Biasi. La comparaci&oacute;n de los cr&iacute;menes de Israel con la soluci&oacute;n final y el nazismo, por ejemplo, me parecen desacertadas e innecesarias. Pero es un hecho que la diputada ni siquiera refiri&oacute; a &ldquo;los jud&iacute;os&rdquo;: sus intervenciones apuntaron exclusivamente a las pol&iacute;ticas actuales del Estado de Israel y a la ideolog&iacute;a sionista en la que, en su opini&oacute;n, se justifican.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parece mentira tener que seguir explicando lo mismo. Es perfectamente leg&iacute;timo criticar las pol&iacute;ticas de un gobierno o un Estado. Cada cual tiene la libertad de considerar que una ideolog&iacute;a puede ser nociva o criminal. Se puede estar en contra de las pol&iacute;ticas de un Estado sin que ello signifique estar en contra de sus ciudadanos y mucho menos del grupo &eacute;tnico o religioso al que pertenecen. A nadie que haya denunciado el espantoso genocidio guatemalteco se lo acus&oacute; de ser &ldquo;antiguatemalteco&rdquo; ni mucho menos &ldquo;antilatinoamericano&rdquo; o &ldquo;anticat&oacute;lico&rdquo;. Si se puede ser antiperonista o anticomunista, tambi&eacute;n se puede ser antisionista. Nos puede gustar o no, pero no hay delito en nada de eso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya miles de voces jud&iacute;as lo han dicho hasta el hartazgo: No en nuestro nombre. Israel no es sin&oacute;nimo de juda&iacute;smo, ni representa a los jud&iacute;os. Mucho menos su gobierno actual. En el mejor de los casos, representa a parte de los ciudadanos israel&iacute;es. Basta de usar la acusaci&oacute;n de &ldquo;antisemitismo&rdquo; como arma para legitimar las atrocidades del Estado de Israel y para censurar a quienes lo critican. No en nuestro nombre.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace a&ntilde;os que los defensores del apartheid israel&iacute; vienen intentando instalar la idea de que la izquierda es &ldquo;antisemita&rdquo;. Nada m&aacute;s lejano a la realidad: si hay una tradici&oacute;n pol&iacute;tica que se abri&oacute; al mundo jud&iacute;o antes y con mayor intensidad que las dem&aacute;s fue la izquierda. Y fueron los jud&iacute;os de izquierda los que, en Argentina y en el resto del mundo, <a href="https://lavaca.org/notas/antisionismo-no-es-antisemitismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">advirtieron antes que nadie</a> sobre las consecuencias criminales que pod&iacute;a tener el proyecto del sionismo y las que en efecto tuvo y tiene el apartheid israel&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Basta de gritar &ldquo;antisemitismo&rdquo; en vano. Porque el antisemitismo existe y no debe ser banalizado invoc&aacute;ndolo para cualquier cosa. Y ya que estamos, basta de dobles varas. Ya que Rafecas tiene tanta necesidad de retorcer la Ley antidiscriminatoria 23.592 para que le quepa una conducta que claramente no cabe, quiz&aacute;s quiera darse una vuelta por tuiter, donde el racismo abierto abunda. Por dar un solo ejemplo, todos recordamos que hace poco <a href="https://www.perfil.com/noticias/actualidad/el-influencer-libertario-fran-fijap-festejo-el-accionar-del-expolicia-que-mato-a-su-vecino-habia-que-repartir-plomo.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un influencer libertario</a> que se la pasa por Casa Rosada justific&oacute; que se asesine a los &ldquo;marrones&rdquo; por ser &ldquo;incivilizados&rdquo;. All&iacute; refiere expl&iacute;citamente a un color de tez: el racismo no podr&iacute;a ser m&aacute;s evidente. El odio tambi&eacute;n es obvio: convoca a asesinar, nada menos.&nbsp;La violaci&oacute;n a la ley 23.592 est&aacute; configurada sin necesidad de las contorsiones que se hizo para aplicarla a Biasi. Y sin embargo, no hay procesamientos ni denuncias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poder es impunidad.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/basta-antisemitismo_129_12214809.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Apr 2025 03:29:00 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Memoria completa? ¡Sí, por favor!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/memoria-completa-si-favor_129_12170805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/767f6ef9-116c-4443-bb9e-08b4423febe5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Memoria completa? ¡Sí, por favor!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El relato del Gobierno no busca reponer información escamoteada, sino que cambiemos el modo en que valoramos esos hechos, ya conocidos por todos.  </p></div><p class="article-text">
        Las guerritas culturales zonzas a las que ya nos tiene acostumbrados el Gobierno tuvieron una nueva entrega este 24 de marzo, con el video que un conocido difusor de ideas de ultraderecha grab&oacute; para la ocasi&oacute;n y Casa Rosada difundi&oacute;. El video vuelve sobre el eslogan &ldquo;Memoria completa&rdquo;, que un pu&ntilde;ado de extremistas partidarios de la &uacute;ltima dictadura hab&iacute;a enarbolado en soledad durante d&eacute;cadas, hasta que los intelectuales macristas del Club Pol&iacute;tico <a href="https://opinion.infobae.com/maria-zaldivar/2016/03/24/sin-justicia-sobre-la-historia-reciente/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le dieron nueva vida luego de 2016</a>, cuando tambi&eacute;n iniciaron la discusi&oacute;n banal del n&uacute;mero de desaparecidos. Los partidarios de Milei abrazaron ambas cosas con pasi&oacute;n y aqu&iacute; estamos, discutiendo pavadas.
    </p><p class="article-text">
        El video reproduce falsedades ya muy conocidas, como el testimonio del exmontonero Luis Labra&ntilde;a, quien se atribuye haber &ldquo;inventado&rdquo; la cifra de 30.000 desaparecidos. Lo que es un invento es su testimonio: los historiadores <a href="https://sigloxxieditores.com.ar/libro/pensar-los-30-000/?srsltid=AfmBOootnC1EizSb2d7J-2Zm4oqOEKjLBPuQ-C5c8Q_TAz5MfUV9Ov-v" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya han demostrado</a> hace tiempo que la cifra circulaba desde mucho antes de la reuni&oacute;n en la que Labra&ntilde;a imagina haber hecho su aporte.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1904005251675595147?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pero vayamos a lo importante: la pretensi&oacute;n del video de &ldquo;completar la memoria&rdquo; reponiendo datos &ldquo;que nos han ocultado&rdquo;. Es extra&ntilde;o: todos los datos que el locutor imagina estar &ldquo;revelando&rdquo; tras un largo ocultamiento son conocid&iacute;simos.
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, nunca nadie ignor&oacute; que las organizaciones guerrilleras hicieron atentados, mataron gente, coparon cuarteles, hicieron secuestros extorsivos. El locutor lista una retah&iacute;la de casos, como si nos estuviese contando algo que nos ocultaron. Pero no hay persona que haya vivido esos a&ntilde;os, o que est&eacute; m&iacute;nimamente informada, que no los conozca. Cada atentado que realizaron los Montoneros o el ERP fue informado por la prensa en su momento, con frecuencia en la tapa de los diarios. Los militares y los medios de comunicaci&oacute;n no recordaron la &ldquo;amenaza de la subversi&oacute;n&rdquo; sin cesar entre 1976 y 1983. Hay decenas de documentales, libros muy vendidos y programas de TV que siguieron informando al respecto desde 1983 y hasta hoy. La guerrilla y sus acciones est&aacute;n perfectamente presentes en la memoria colectiva. Nadie las olvid&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Que el video nos &ldquo;revele&rdquo; que la represi&oacute;n militar no comenz&oacute; en 1976 sino en 1975, por orden del gobierno peronista, es ya rayano al rid&iacute;culo. Hay que no haber le&iacute;do nada al respecto para creer que eso es una novedad. No hay libro de historia que no lo diga; el propio locutor cita nada menos que el informe <em>Nunca M&aacute;s</em> para validar la &ldquo;novedad&rdquo; que nos trae. Si ya lo dijo el principal documento que dej&oacute; el movimiento de derechos humanos &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el &ldquo;ocultamiento&rdquo;? Absurdo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es extra&ntilde;o ese &eacute;nfasis en denunciar ocultamientos de hechos que son perfectamente conocidos y siempre lo fueron. Pasa que, en verdad, &ldquo;Memoria completa&rdquo; no busca reponer informaci&oacute;n escamoteada, sino que cambiemos el modo en que valoramos esos hechos, ya conocidos por todos. No nos dice &ldquo;Ey, sucedieron estas cosas que no sab&iacute;as&rdquo;. Nos dice &ldquo;Quiero que recuerdes estos hechos con la misma intensidad con la que record&aacute;s la represi&oacute;n militar y que les des el lugar de haber sido causantes de la dictadura&rdquo;. Porque eso es lo que est&aacute; en juego: quieren que hagamos equivalentes las violencias de los 70 y, subrepticiamente, que consideremos que la de los militares &ldquo;respondi&oacute;&rdquo; a una previa, que es la de los guerrilleros. Que creamos que hubo una &ldquo;guerra&rdquo; desatada por un ataque de izquierdista y extranjero &ndash;el video machaca con una &ldquo;conexi&oacute;n cubana&rdquo; exagerad&iacute;sima&mdash; en la que, bien o mal, las Fuerzas Armadas defendieron el pa&iacute;s.&nbsp;Lo que quieren no es que a los ni&ntilde;os en las escuelas les ense&ntilde;en que hubo guerrillas: quieren que el relato de los setenta comience con ellas, que sus acciones parezcan igualmente abominables, que se les de una magnitud mayor que la que tuvieron. Y sobre todo, que parezca que los que empezaron fueron los guerrilleros.
    </p><p class="article-text">
        Esto no es otra cosa que una justificaci&oacute;n de la dictadura. De nada vale que, de mala gana, el muchacho diga rapidito a c&aacute;mara que hubo excesos injustificables en la represi&oacute;n. Lo mismo dijo Milei en el debate presidencial, retomando a su vez, textual, las mismas palabras de Emilio Massera en el Juicio a las Juntas, cuando intent&oacute; exculparse presentando el asunto como una &ldquo;guerra&rdquo; en la que hubo algunos lamentables excesos, qu&eacute; se le va a hacer. &ldquo;Memoria completa&rdquo; es eso: un intento poco sutil para regresar a la narraci&oacute;n de los hechos que hab&iacute;an planteado los militares. Una justificaci&oacute;n lisa y llana de la dictadura. Eso es lo que intenta Milei.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, lo que se proponen no es completar la memoria, sino cercenarla. Porque no hay que olvidar que fue el movimiento de derechos humanos y la sociedad argentina los que fueron completando una memoria muy parcial y condicionada por el relato de los militares. Para empezar, hubo que traer a la vista algo que s&iacute; se ocult&oacute;, que fue la represi&oacute;n clandestina, los secuestros en medio de la noche, las desapariciones, las torturas, los vuelos de la muerte, los ni&ntilde;os apropiados. A diferencia del accionar de la guerrilla, que siempre se conoci&oacute;, la memoria de todo eso hubo que asegurarla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego, hubo que incorporar un hecho que el relato militar negaba y hoy el video de Milei vuelve a esconder: que la represi&oacute;n no fue solo contra los que optaron por la lucha armada, sino contra los que luchaban por un mundo mejor de manera pac&iacute;fica: delegados sindicales, sacerdotes, intelectuales, estudiantes, artistas. Nada dice sobre ellos la &ldquo;Memoria completa&rdquo;: los omite completamente para que creamos que el problema comenzaba y terminaba en el ataque que desat&oacute; la guerrilla.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tuvimos que ir reponiendo otro contexto que &ldquo;Memoria completa&rdquo; nos escamotea: que el ciclo de violencia de entonces no comenz&oacute; con la fundaci&oacute;n de organizaciones armadas sino mucho antes. Los actores de la &eacute;poca lo dec&iacute;an con todas las letras: el pa&iacute;s viv&iacute;a en la violencia, la ilegalidad y la arbitrariedad desde el bombardeo a Plaza de Mayo de junio de 1955 que caus&oacute; m&aacute;s de 300 muertes; desde que Per&oacute;n fue derrocado en septiembre de ese a&ntilde;o y se inici&oacute; una proscripci&oacute;n de 18 a&ntilde;os; desde los fusilamientos de militantes de Jos&eacute; Le&oacute;n Su&aacute;rez en 1956; desde que Ongan&iacute;a asumi&oacute; el poder en 1966 anunciando que se iba a quedar para siempre; desde que se aplast&oacute; a balazos al Cordobazo de 1969. Toda esa violencia antecedi&oacute; a la formaci&oacute;n de organizaciones armadas. El ciclo de violencia no comenz&oacute; desde abajo, sino desde arriba, con reg&iacute;menes dictatoriales que representaban los intereses de las clases altas. Y si alg&uacute;n agente extranjero estuvo involucrado, fue Estados Unidos del lado de los dictadores. Esa parte de la memoria la borran.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n debimos completar la memoria con la constataci&oacute;n de que la dictadura no fue &ldquo;militar&rdquo;, sino &ldquo;c&iacute;vico-militar&rdquo;. Que en el r&eacute;gimen de terror particip&oacute; activamente el sector empresarial. Que la dictadura no tuvo que ver con controlar una guerrilla que en 1976 estaba ya pol&iacute;ticamente derrotada &ndash;otro dato que tuvimos que reponer en la memoria&ndash;, sino con la vocaci&oacute;n de quebrar el movimiento social para implementar un cambio en el modelo de pa&iacute;s que el electorado no aceptaba. Y que ese modelo de pa&iacute;s, impulsado por los sectores civiles que fueron c&oacute;mplices y aliados del golpe de Estado, sigui&oacute; generando efectos empobrecedores en las d&eacute;cadas siguientes, cuando ya los militares se hab&iacute;an ido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los que hoy piden &ldquo;Memoria completa&rdquo; omiten todo eso. Quieren que lo olvidemos. Que contemos una historia recortada y fantasiosa a su gusto: cayeron en paraca&iacute;das unos guerrilleros enviados por Cuba, sus agresiones desataron una guerra, las Fuerzas Armadas tuvieron que restituir la paz, fin. S&iacute;, cometieron &ldquo;excesos&rdquo;, qu&eacute; mal.
    </p><p class="article-text">
        Conocer la verdad completa es siempre un imperativo. Es siempre necesario y bienvenido. Pero ni el video ni las voces que hoy enarbolan el eslogan &ldquo;Memoria completa&rdquo; buscan la verdad. M&aacute;s bien lo contrario. &ldquo;Memoria completa&rdquo; no apunta a completar nuestra memoria, sino exactamente lo contrario, a cercenarla, volviendo a un relato lleno de omisiones y datos ocultos.
    </p><p class="article-text">
        Bienvenido todo ejercicio de la memoria. &iquest;Completarla? &iexcl;Claro! Todav&iacute;a nos falta conocer cosas que se nos han ocultado. Nos falta, nada menos, saber qu&eacute; hicieron con los desaparecidos. Y d&oacute;nde est&aacute;n los cientos de ni&ntilde;os nacidos en cautiverio que las Abuelas todav&iacute;a buscan. Ya que tienen tan buen v&iacute;nculo con los militares condenados por la represi&oacute;n ilegal, ya que los visitan tanto, los mile&iacute;stas bien podr&iacute;an aprovechar para preguntarles. Podr&iacute;an ayudar as&iacute; a completar la memoria. De verdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>EA/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/memoria-completa-si-favor_129_12170805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Mar 2025 03:33:50 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Entramos de lleno en un régimen autoritario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/entramos-lleno-regimen-autoritario_129_12130278.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d02b77a-81d6-494d-b9b6-48367ff90a37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entramos de lleno en un régimen autoritario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El accionar de las fuerzas de seguridad, junto a otros datos del contexto en el que vivimos, indican que se cruzó la línea y que la represión de ayer no es un incidente aislado o “normal”.</p></div><p class="article-text">
        Los sucesos de las &uacute;ltimas horas confirman lo que ya es claro desde hace unos d&iacute;as. Esto ya no es un r&eacute;gimen democr&aacute;tico. Se cruz&oacute; un l&iacute;mite. Ya no estamos bajo el imperio de la ley. Entramos de lleno en un per&iacute;odo autoritario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La represi&oacute;n a la marcha de los jubilados mostr&oacute; los ya habituales abusos de las fuerzas de seguridad cuando las comanda Patricia Bullrich. Los videos lo muestran todo: volquetes de piedras dejados en la zona a prop&oacute;sito; infiltrados de la polic&iacute;a; un patrullero abandonado, abierto, sin nadie que lo cuide y misteriosos encapuchados que lo prenden fuego para las c&aacute;maras sin que nadie intervenga; un supuesto panfleto incendiario atribuido al Frente de Izquierda, tan rid&iacute;culo y con el nombre mal escrito que solo puede ser obra de los servicios de inteligencia. Luego, las detenciones al voleo y las causas judiciales con imputaciones fabulosas. Que nadie se sorprenda de que la polic&iacute;a haya disparado un cartucho de gas no hacia arriba, sino apuntando al cuerpo de un periodista, que ahora lucha por su vida. Lo hemos visto por toda Am&eacute;rica Latina en los &uacute;ltimos tiempos. Lo vimos tambi&eacute;n en Jujuy. Habilitada por gobiernos de derecha, la polic&iacute;a dispara balas de goma a los ojos o gases a la cabeza con la intenci&oacute;n deliberada de matar o da&ntilde;ar a los manifestantes de manera permanente. No son accidentes. Es deliberado.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Uno podr&iacute;a decir, no sin raz&oacute;n, que hubo represiones y abusos policiales en per&iacute;odos perfectamente democr&aacute;ticos. Es cierto. En s&iacute; misma, no ameritar&iacute;a tomarla por prueba de que estamos en un per&iacute;odo autoritario. Sin embargo, otros datos del contexto en el que vivimos indican que se cruz&oacute; la l&iacute;nea y que la represi&oacute;n de ayer no es un incidente aislado o &ldquo;normal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ayer mismo, mientras suced&iacute;a la represi&oacute;n, legisladores oficialistas sacaron a un diputado a trompadas del recinto y le impidieron volver a su banca, con el fin de que se caiga el quorum e impedir que la oposici&oacute;n avance en un control de los actos del Presidente. Menem, presidente de la C&aacute;mara, aprovech&oacute; y levant&oacute; inmediatamente la sesi&oacute;n, en lugar de garantizar la seguridad del diputado agredido. No lo digo yo, <a href="https://www.clarin.com/politica/pinas-insultos-escandalo-diputados-terminaron-levantar-sesion-trato-escandalo-cripto_0_1Mz3sIdeRU.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo informa el diario Clar&iacute;n</a>. Es un hecho grav&iacute;simo, que convierte el juego democr&aacute;tico y la divisi&oacute;n de poderes en letra muerta. Una ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sumemos a eso que el Gobierno viene emitiendo DNUs de todo tipo, totalmente ilegales. El &uacute;ltimo: el que nos impone nueva deuda con el FMI pisoteando una ley del Congreso que lo impide. Agreguemos que acaban de meter por la ventana, por decreto simple, dos nuevos jueces en una Corte Suprema que ya era bien &ldquo;colaborativa&rdquo;, por decirlo suavemente. Jueces de la Corte por decreto, violando claramente lo que manda nuestra Constituci&oacute;n. Todo esto, a d&iacute;as de que todos hayamos visto en directo al Presidente participar en una estafa con criptomonedas, sin que hasta ahora haya habido un fiscal que pida una medida elemental de prueba como es analizar los celulares de los involucrados.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto pasa, hay que decirlo, porque hay un aglutinante poderoso que sostiene este nivel de autoritarismo e ilegalidad: el inter&eacute;s de clase. El autoritarismo se sostiene en el deseo de los sectores dominantes de que el proyecto de Milei de desmantelar el Estado avance como sea. Las principales fuerzas pol&iacute;ticas est&aacute;n sosteniendo un gobierno que no es propio. Milei est&aacute; desde el comienzo en un virtual co-gobierno con el PRO, cuenta hasta ahora con apoyos decididos de la UCR y no pocos dentro del peronismo. La Coalici&oacute;n C&iacute;vica, Margarita Stolbizer y otras fuerzas le dieron aval para tener poderes ilimitados. Todos, menos la izquierda y el n&uacute;cleo duro del kirchnerismo, a disposici&oacute;n de un gobierno no solo antipopular, sino directamente autoritario, que se maneja en la ilegalidad. La Corte Suprema le dej&oacute; pasar hasta ahora todo. Hasta lo m&aacute;s obviamente ilegal pas&oacute;. La prensa tradicional todav&iacute;a mantiene a Milei entre algodones. Estados Unidos y el FMI decididos a darle un apoyo contundente. Los grandes empresarios locales y globales aplaudiendo como focas. Detr&aacute;s de los bastonazos de la polic&iacute;a, detr&aacute;s de cada ilegalidad que Milei comete, est&aacute; ese conglomerado de intereses de clase.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es muy dif&iacute;cil imaginar c&oacute;mo saldremos de este atolladero. No ser&aacute;, seguramente, protegidos por las instituciones que deber&iacute;an garantizar el Estado de derecho pero hoy son arietes vueltos en contra nuestra. Habr&aacute; que pensar en alianzas amplias entre lo poco que queda de compromiso con la democracia dentro del campo pol&iacute;tico, y las poderosas fuerzas democr&aacute;ticas que, por suerte, nuestra sociedad civil todav&iacute;a conserva. Cuando esta pesadilla termine &ndash;va a terminar&ndash; habr&aacute; que barajar y dar de nuevo. Repensar de ra&iacute;z las reglas del juego democr&aacute;tico, hoy convertido en un juego bobo, con los naipes marcados, en el que siempre llevamos todas las de perder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/entramos-lleno-regimen-autoritario_129_12130278.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Mar 2025 14:49:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entramos de lleno en un régimen autoritario]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El carnaval y un patrimonio cultural por recobrar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/carnaval-patrimonio-cultural-recobrar_129_12094261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e36916ff-670a-4c4d-a288-30e2408287d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El carnaval y un patrimonio cultural por recobrar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace unos 130 años el carnaval de Buenos Aires era uno de los más grandes y alegres del mundo, pero la visibilidad que le dio a la cultura de raíz afro chocó con las narrativas que proponían las élites que dirigían el país a fines del siglo XIX.</p></div><p class="article-text">
        Este fin de semana comenzamos a despedir el carnaval. Poca gente lo sabe, pero hace unos 130 a&ntilde;os el carnaval de Buenos Aires era uno de los m&aacute;s grandes y alegres del mundo. La masividad y locura que alcanzaba sorprend&iacute;a a los visitantes extranjeros. Cuesta imaginarlo viendo los peque&ntilde;os corsos actuales, pero as&iacute; era. &iquest;C&oacute;mo fue que lleg&oacute; a ese esplendor y por qu&eacute; y cu&aacute;ndo decay&oacute;? En parte, la respuesta a esas preguntas se entrelaza con otra historia, incluso menos conocida: la de los afroporte&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En tiempos de la Revoluci&oacute;n de Mayo, cuando todav&iacute;a exist&iacute;a la esclavitud y los blancos se cre&iacute;an con derecho a comprar y vender personas raptadas del &Aacute;frica o a sus descendientes, los negros porte&ntilde;os ya eran protagonistas centrales de la celebraci&oacute;n. Aprovechando la permisividad de la fiesta, que suspend&iacute;a por un momento las reglas del tiempo normal, se pon&iacute;an en pie de igualdad, atrevi&eacute;ndose a mojar a los blancos en el juego del agua, el mayor divertimento en esos tiempos. M&aacute;s tarde, en la d&eacute;cada de 1860, a poco de abolida la esclavitud, los peri&oacute;dicos los reportan tambi&eacute;n en los bailes, mezclados entre una mayor&iacute;a blanca. Cuando se organiz&oacute; el primer corso en Buenos Aires, en 1869, aportaron una comparsa propia, la primera, que march&oacute; junto a una decena de otras de blancos. El ejemplo cundi&oacute; r&aacute;pidamente y en los veinte a&ntilde;os siguientes las agrupaciones de afroporte&ntilde;os se multiplicaron hasta sumar varias decenas. Algunas de ellas introdujeron en la fiesta el ritmo, las coreograf&iacute;as y vestuarios que ven&iacute;an del candombe, una expresi&oacute;n cultural que los negros rioplatenses hab&iacute;an dado a luz algunas d&eacute;cadas antes y que, gracias al carnaval, pudo mostrarse a cielo abierto para todo el p&uacute;blico. Pronto cautiv&oacute; a los blancos de clase baja, que aprendieron a tocar los tambores y bailar el candombe como hac&iacute;an los negros. De hecho, en el &uacute;ltimo tramo del sigo XIX abundaron las comparsas mixtas, animadas por blancos pobres y negros. Para entonces, la sonoridad del tamboril hab&iacute;a ocupado el centro de la escena.&nbsp;
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                </figure><p class="article-text">
        La visibilidad que tuvo la cultura de ra&iacute;z afro y su enorme atractivo para el p&uacute;blico blanco chocaron entonces con las narrativas que propon&iacute;an las &eacute;lites que dirig&iacute;an el pa&iacute;s. A fines del siglo XIX, aprovechando la gigantesca oleada de inmigraci&oacute;n que estaba llegando, ellas comenzaron a difundir esa visi&oacute;n fantasiosa que a&uacute;n nos acompa&ntilde;a, que nos invita a pensar que la Argentina es un pa&iacute;s &ldquo;blanco y europeo&rdquo; y, por ello, se distingue del resto de Am&eacute;rica Latina, morena y m&aacute;s heterog&eacute;nea. Para esa narrativa excluyente, los negros y sus aportes culturales estaban de m&aacute;s. Sobraban. Y sin embargo all&iacute; estaban, mostr&aacute;ndose y haci&eacute;ndose o&iacute;r en cada carnaval y, lo que era peor, &ldquo;contagiando&rdquo; a los blancos de clase popular, tanto criollos como inmigrantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1894 esa tensi&oacute;n larvada se volvi&oacute; expl&iacute;cita, cuando la polic&iacute;a porte&ntilde;a, sin previo aviso, prohibi&oacute; la actuaci&oacute;n de las comparsas candomberas, sin importar qui&eacute;nes las integraran. No podr&iacute;an actuar ni las compuestas por negros, ni las que eran exclusivamente de blancos, ni las mixtas. El candombe quedaba totalmente excluido del carnaval. La excusa era que el tronar de los tambores, descalificado como &ldquo;ruido&rdquo;, no permit&iacute;a al p&uacute;blico disfrutar de las melod&iacute;as que ejecutaban las comparsas de est&eacute;tica e instrumentos europeos, la verdadera &ldquo;m&uacute;sica&rdquo;. Detr&aacute;s de esa querella por los sonidos &ndash;ruido africano o armon&iacute;a europea&ndash; se jugaba cu&aacute;l deb&iacute;a ser el perfil &eacute;tnico y el color de la naci&oacute;n argentina. Nada menos.
    </p><p class="article-text">
        Tras la prohibici&oacute;n, las comparsas candomberas desaparecieron de la escena, al menos en el centro (en los barrios perif&eacute;ricos y en el gran Buenos Aires siguieron actuando, lo mismo que en varias ciudades del resto del pa&iacute;s). Sin embargo, la semilla que dejaron no se sec&oacute;. Durante el siglo XX la est&eacute;tica candombera se fue filtrando en otras expresiones culturales populares, como el tango y la milonga, y permaneci&oacute; de manera solapada en las murgas, cuyos bombos todav&iacute;a utilizan hoy, acaso sin saberlo, el mismo toque que ejecutaban los afroporte&ntilde;os hace 130 a&ntilde;os. A pesar de las presiones de las &eacute;lites, la cultura de ra&iacute;z afro fue absolutamente central en la formaci&oacute;n de la cultura popular porte&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La de 1894 fue una m&aacute;s en una serie de prohibiciones y limitaciones que continuar&iacute;an. En buena medida, el progresivo debilitamiento de la celebraci&oacute;n tuvo que ver con ellas. La fiesta, sin embargo, se las arregl&oacute; para seguir siendo bastante masiva hasta que lleg&oacute; la &uacute;ltima dictadura, que prohibi&oacute; el carnaval por completo. Cuando retorn&oacute; la democracia en 1983 el carnaval fue renaciendo lentamente, pero ya no alcanz&oacute; la alegr&iacute;a de antes.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con Montevideo nos da una clave m&aacute;s sobre los motivos de ese declive. Hacia 1890 la fiesta era en ambas orillas casi calcada: tambi&eacute;n abundaban los candomberos en la capital uruguaya y tambi&eacute;n all&iacute; su &ldquo;ruido&rdquo; fastidiaba a algunos. Siguiendo los pasos de Buenos Aires, intentaron prohibir el candombe en Montevideo. Pero por suerte para los uruguayos no lo consiguieron. La est&eacute;tica candombera, cultivada por negros y por blancos de clase baja, sigui&oacute; floreciendo. A comienzos del siglo XX, mientras la polic&iacute;a patrullaba y vigilaba la diversi&oacute;n en Buenos Aires, las &eacute;lites montevideanas, menos obtusas que las nuestras, comprendieron el potencial tur&iacute;stico del carnaval y, lejos de entorpecerlo, comenzaron a darle apoyo financiero. Lo not&oacute; el diario <em>La Prensa</em> en 1912: &ldquo;Mientras el carnaval tiende a desaparecer en Buenos Aires, resurge con vida plena en la vecina ciudad de Montevideo, donde autoridades, pueblo y comercio se asocian para festejarlo&rdquo;. Durante d&eacute;cadas los premios y concursos incentivaron la fiesta, en particular su expresi&oacute;n candombera. Hoy en la capital uruguaya tiene un despliegue est&eacute;tico y una masividad envidiables, que contrastan con la debilidad de Buenos Aires, cuyas autoridades aportan poco y de mala gana al sostenimiento de los corsos. A diferencia de la Argentina, que sigue invisibilizando el aporte afro, el candombe se transform&oacute; en el ritmo nacional uruguayo.
    </p><p class="article-text">
        Nada indica que los dirigentes argentinos, hoy m&aacute;s embrutecidos que nunca, vayan a aprender la lecci&oacute;n que nos da el ejemplo montevideano. Cuando estos tiempos oscuros pasen &ndash;pasar&aacute;n, se los prometo&ndash; acaso tengamos ocasi&oacute;n de revalorizar el patrimonio inmaterial de los porte&ntilde;os. Mientras tanto, lectores, lectoras, no pierdan la oportunidad de disfrutar el espect&aacute;culo de nuestras murgas este fin de semana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta columna retoma cuestiones desarrolladas en mi libro 'La fiesta de los negros: una historia del antiguo carnaval de Buenos Aires y su legado en la cultura popular', publicado en 2024 por editorial Siglo veintiuno.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/carnaval-patrimonio-cultural-recobrar_129_12094261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Mar 2025 04:34:27 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El huevo de la serpiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/huevo-serpiente_129_12055350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/665a74a3-7805-4ba4-b803-a1dfbc0032cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El huevo de la serpiente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando un historiador escriba la historia de este tiempo aciago, se sorprenderá de las múltiples alarmas que hubo de camino hasta aquí y que parte de la sociedad decidió activamente ignorar. ¿Cuánto más hay que dejar pasar? </p></div><p class="article-text">
        Ingmar Bergman utiliz&oacute; la met&aacute;fora en la recordada pel&iacute;cula que lleva el nombre de esta columna: el nazismo se hab&iacute;a gestado a la vista de todos, como esos huevos de serpiente transl&uacute;cidos que permiten ver c&oacute;mo se va formando la criatura antes de que nazca. Ojal&aacute; nada parecido suceda, pero tanto a nivel internacional como local se van apilando signos ominosos que, hasta ahora, la mayor&iacute;a decide ignorar. Quema de libros. Asaltos sobre el Capitolio. Intentos de golpe de Estado en Brasilia. Magnates que apoyan partidos neonazis y hacen saludos nazis. Razzias para deportar inmigrantes. Un genocidio en Gaza a la vista de todos. La multiplicaci&oacute;n de discursos mis&oacute;ginos y homof&oacute;bicos. Cuando un historiador escriba la historia de este tiempo aciago, se sorprender&aacute; de las m&uacute;ltiples alarmas que hubo de camino hasta aqu&iacute; y que parte de la sociedad decidi&oacute; activamente ignorar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Zurdos hijos de puta, tiemblen<a href="https://www.eldiarioar.com/politica/milei-defendio-elon-musk-redes-aviso-zurdos-hijos-puta-tiemblen-buscar_1_11984091.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, los vamos a ir a buscar</a>&rdquo;. Envalentonado por la victoria de Trump, Milei se anima cada vez un poco m&aacute;s. Sube la apuesta. Ya se lanz&oacute; a la homofobia abierta, algo que anteriormente ven&iacute;a evitando. &iquest;Gays? Son todos ped&oacute;filos y tienen que <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/gobierno-empuja-closet-diversidad-sexual-puertas-adentro-le-parezca_1_11987947.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">volver al cl&oacute;set</a>. El feminismo sigue en la lista. Que nadie tenga dudas de que, si le dan los n&uacute;meros, adem&aacute;s de eliminar la figura del femicidio van a quitar el derecho al aborto.&nbsp;
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                </figure><p class="article-text">
        Nada de lo que diga, sin embargo, parece suficiente para que la prensa argentina lo llame no digamos &ldquo;fascista&rdquo;, sino al menos &ldquo;de extrema derecha&rdquo;, que es el r&oacute;tulo que desde el comienzo utiliza la prensa internacional para referir a Milei. Est&aacute; claro para todos, menos para los periodistas argentinos. Con una parsimonia exasperante, personas que hasta ahora lo defend&iacute;an comienzan a preguntarse si no ser&aacute;, despu&eacute;s de todo, un poquit&iacute;n fascista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto no surgi&oacute; de la nada. No me lo digan, ya lo s&eacute;: los problemas y limitaciones del gobierno de Cristina Kirchner y el desastre inapelable del de Alberto Fern&aacute;ndez facilitaron el ascenso de la extrema derecha. S&iacute;. Pero hubo tambi&eacute;n todo un ejercicio de preparaci&oacute;n del terreno, deliberado, activo, en manos de varios actores. Este huevo lo puso el PRO y sus aliados, a sabiendas o no, lo empollaron con esmero. La guerra cultural que hoy se enarbola como imperativo comenz&oacute; en 2015. La de hoy profundiza en esa huella. Recordemos sus hitos.
    </p><p class="article-text">
        El ataque a los cient&iacute;ficos y al CONICET, el se&ntilde;alamiento de algunos con nombre y apellido, el descr&eacute;dito de las universidades, comenz&oacute; en 2016. Ya por entonces se advirti&oacute; que hab&iacute;a granjas de trolls &ndash;los dominios de Marcos Pe&ntilde;a&ndash; que <a href="https://lavaca.org/notas/lo-que-dejo-el-debate-por-el-rol-del-conicet-para-que-sirve-financiar-investigaciones-en-ciencias-sociales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estaban detr&aacute;s del asunto</a> instigando el odio en redes sociales. Ese mismo a&ntilde;o comenz&oacute; la campa&ntilde;a sistem&aacute;tica de <a href="http://investigacion.filo.uba.ar/sites/investigacion.filo.uba.ar/files/u6/Filo%20Debate_Adamovsky.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descr&eacute;dito al movimiento de derechos humanos</a> que Macri hab&iacute;a inaugurado m&aacute;s t&iacute;midamente en 2014. Pronto llegar&iacute;an las reformulaciones de la teor&iacute;a de los dos demonios y el pedido de &ldquo;memoria completa&rdquo;, antes consigna de grup&uacute;sculos ultra, y ahora enarbolado por intelectuales del &ldquo;Club Pol&iacute;tico&rdquo; y periodistas &ldquo;respetables&rdquo;. &iquest;Comprender&aacute;n hoy quienes entonces firmaron esas demandas que abrieron la puerta a Victoria Villarruel? &iquest;Se har&aacute;n cargo? M&aacute;s odio se liber&oacute; en redes sociales y en la prensa. Una repartici&oacute;n de trolls pagos por el Estado inoculando odio desde la mism&iacute;sima Casa Rosada. Como si nada.
    </p><p class="article-text">
        El clima de guerra cultural irrumpi&oacute; m&aacute;s claramente al a&ntilde;o siguiente, en 2017, cuando sucedi&oacute; la desaparici&oacute;n de Santiago Maldonado. Los llamados a la &ldquo;guerra&rdquo; contra el enemigo pol&iacute;tico de periodistas como Alfredo Leuco, alentados por el Gobierno, se manifestaron entonces con toda claridad. En ese momento comenzaron a registrarse el tipo de agresiones &ldquo;<a href="https://www.revistaanfibia.com/que-hacer-con-microfascismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">microfascistas</a>&rdquo; entre los seguidores de Macri que hoy son moneda corriente. Y tambi&eacute;n entonces comenz&oacute; Patricia Bullrich a <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/cuidado-terrorismo_129_10834226.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inventar amenazas &ldquo;terroristas&rdquo;</a> cada vez con mayor frecuencia, una costumbre que mantiene hasta hoy, desde el mismo cargo que ocupaba entonces. Por abajo y por arriba, discursos de odio.
    </p><p class="article-text">
        Durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o de su mandato Macri ya estaba abiertamente <a href="https://www.clarin.com/politica/almuerzo-distendido-mauricio-macri-invito-jair-bolsonaro-argentina_0_HciSZk-wf.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a los abrazos con Bolsonaro</a> y hablando de la sinton&iacute;a pol&iacute;tica de ambos. Los coqueteos con las iglesias evang&eacute;licas m&aacute;s conservadoras ya estaban sobre el tablero. En 2019 el gobierno respald&oacute; el golpe de Estado en Bolivia y la prensa argentina hizo malabares para evitar presentarlo como tal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la campa&ntilde;a electoral que Macri perdi&oacute; y en los cuatro a&ntilde;os fuera del poder el PRO se bolsonariz&oacute; ya de manera mucho m&aacute;s abierta. Pichetto, Ritondo, de la Torre <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/fortaleza-bolsonaro-anima-dirigentes-cambio-salir-closet-derecha-dura_1_9667659.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hicieron campa&ntilde;a por Bolsonaro</a> cuando Lula, reci&eacute;n salido de la prisi&oacute;n pol&iacute;tica a la que se lo someti&oacute;, compiti&oacute; para volver a la presidencia. Otros hicieron un silencio estruendoso. De nuevo, pol&iacute;ticos y prensa hicieron fila para justificar o minimizar el intento de golpe de Estado de los seguidores de Bolsonaro. En 2021, adem&aacute;s, en las marchas contra el derecho al aborto y otras contra el gobierno de Alberto Fern&aacute;ndez, y a medida que se profundizaba la cr&iacute;tica a los derechos humanos, reaparecieron los Falcon verdes como provocaci&oacute;n callejera. Desde entonces los vemos peri&oacute;dicamente: en las elecciones que dieron la victoria a Milei tambi&eacute;n <a href="https://www.infobae.com/politica/2023/11/21/repudiable-un-comisario-festejo-el-triunfo-de-javier-milei-con-un-posteo-de-un-falcon-verde/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estuvieron</a>. Junto con ellos abundaron las <a href="https://www.pagina12.com.ar/617116-el-regreso-del-club-del-falcon-verde" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intimidaciones</a> a figuras que no son de derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que sigui&oacute; es apenas m&aacute;s recordado: el atentado contra la vida de Cristina Kirchner, seguido por una campa&ntilde;a en la prensa y en las redes sociales para instalar la idea de que fue un autoatentado o que el hecho no hab&iacute;a existido. La aparici&oacute;n de las in&eacute;ditas marchas &ldquo;contra el comunismo&rdquo; en un mundo sin comunismo. Todo, normalizado en los medios de comunicaci&oacute;n. Que tambi&eacute;n normalizaron un Milei que, en pleno debate presidencial, justific&oacute; la &uacute;ltima dictadura usando exactamente las mismas palabras que usaron los propios militares.
    </p><p class="article-text">
        Desde el comienzo, el gobierno de Milei viene en un incremento cotidiano de la dosis de fascismo, todas y cada una normalizadas por sus supuestos opositores y por la prensa. En los primeros d&iacute;as aparecieron esas <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/violencia-vendra_1_10816492.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amenazas por altoparlante</a> en las estaciones de tren, dignas de una novela dist&oacute;pica. Nada.&nbsp;Macri llam&oacute; a los j&oacute;venes de derecha a <a href="https://www.infobae.com/politica/2023/11/21/mauricio-macri-los-orcos-van-a-tener-que-medir-muy-bien-cuando-quieran-salir-a-la-calle-a-hacer-desmanes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atacar a los &ldquo;orcos&rdquo;</a> que vieran en las calles. Todo sigui&oacute; como si nada. Visitas a Astiz en la c&aacute;rcel. Nada. Los <a href="https://informes.revistacrisis.com.ar/los-dinosaurios-no-van-a-desaparecer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hechos de violencia</a> pol&iacute;tica se registran con mayor frecuencia. La represi&oacute;n estatal est&aacute; cada vez m&aacute;s desquiciada y ya se cobr&oacute; una cantidad de v&iacute;ctimas in&eacute;dita. Amnist&iacute;a internacional advierte. Nada. Los&nbsp;<a href="https://amnistia.org.ar/en-los-primeros-100-dias-del-presidente-javier-milei-la-confrontacion-se-convirtio-en-la-narrativa-gubernamental-para-desviar-la-atencion-sobre-conflictos-reales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discursos de odio</a>, el se&ntilde;alamiento de enemigos&nbsp;con nombre y apellido (Lali, Julia&nbsp;Mengolini, Cecilia&nbsp;Roth, Mar&iacute;a Becerra, casi siembre mujeres),&nbsp;se multiplicaron por todas partes y hoy son imparables.&nbsp;Nada. Prohibieron un recital de Milo J porque es &ldquo;pol&iacute;tico&rdquo;. Nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo, adem&aacute;s, en el marco de un recrudecimiento del racismo argentino, que obviamente no es nuevo, pero que hoy circula como si nada. Se puede insultar a &ldquo;negros&rdquo; y &ldquo;marrones&rdquo; sin que nadie diga nada. Insultos que, recordemos, apuntan adem&aacute;s impl&iacute;citamente al conjunto de nuestras clases populares, a los sindicatos y movimientos sociales y al peronismo. Clasismo, racismo y odio pol&iacute;tico todo en uno. Nada. V&iacute;a libre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hijos de puta, tiemblen, los vamos a ir a buscar&rdquo;. &ldquo;Son todos ped&oacute;filos&rdquo;. &ldquo;Hay que meter bala a los <a href="https://www.letrap.com.ar/politica/merecido-marron-incivilizado-fran-fijap-respaldo-un-asesinato-y-llamo-repartir-plomo-n5413303" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marrones incivilizados</a>&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;nto m&aacute;s hay que dejar pasar? Se lo pregunto especialmente a quienes conducen programas de radio, streaming y televisi&oacute;n, a los editores de diarios, a los formadores de opini&oacute;n, a los empresarios que aplauden como focas. Tambi&eacute;n a los que votaron esto por comprensible hartazgo o porque creen que es fundamental reducir el d&eacute;ficit, pero no se consideran fascistas. &iquest;Cu&aacute;nto m&aacute;s odio van a dejar correr? &iquest;Cu&aacute;nto tiempo m&aacute;s van a creerse esa fantas&iacute;a que se inventaron para justificarse, &ldquo;bueno, es medio loquito, pero quiz&aacute;s necesitamos un loco&rdquo;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya s&eacute; que no se consideran fachos. Pero sepan que tampoco se autopercib&iacute;an fachos muchos de los pavos que en 1922 en Italia o en 1933 en Alemania dec&iacute;an &ldquo;al menos es algo nuevo&rdquo; o &ldquo;hay que darle tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/huevo-serpiente_129_12055350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Feb 2025 03:05:37 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Una marcha y dos hitos históricos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/marcha-hitos-historicos_129_12013258.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c32786ad-70fe-445f-a26d-f6e306a974ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una marcha y dos hitos históricos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El activismo que hizo esto posible puede sentirse orgulloso por continuar la sanísima tradición de los movimientos sociales argentinos, la de todos ellos, de “desbordarse” hacia otras luchas, de tender puentes, de no quedarse en el reclamo singular de cada uno.
</p></div><p class="article-text">
        La Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista sorprendi&oacute; por su masividad. No solo en su convocatoria porte&ntilde;a sino tambi&eacute;n en las r&eacute;plicas que tuvo en m&aacute;s de 130 localidades a lo largo del pa&iacute;s e incluso en el exterior. Impresionante. La iniciativa, recordemos, surgi&oacute; de una <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/masiva-asamblea-parque-lezama-rechazo-avanzada-gobierno-diversidad-sexual_1_11994093.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asamblea de activistas LGTBIQ+</a> que se autoconvocaron en Parque Lezama, en reacci&oacute;n a los ataques homof&oacute;bicos desbocados de Milei. Con el correr de los d&iacute;as se fueron <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/dirigentes-primera-linea-politica-nacional-confirmaron-iran-marcha-federal-antifascista_1_12004460.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adhiriendo</a> entidades de todo tipo, de derechos humanos, de estudiantes, de profesionales, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/cgt-confirmo-participacion-marcha-federal-sabado_1_12004762.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la CGT</a> y los partidos pol&iacute;ticos democr&aacute;ticos e incluso varios dirigentes de partidos que siguen coqueteando con el gobierno de Milei, como la UCR.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por varios motivos, fue un hito hist&oacute;rico. En primer lugar, porque refleja el momento oscuro que vive nuestro pa&iacute;s. Tuvimos que marchar contra el fascismo, nada menos. Se podr&aacute; discutir si el t&eacute;rmino es adecuado, pero no hay dudas de que la amenaza sobre la vida civilizada es real y nos recuerda otros momentos de la historia igualmente sombr&iacute;os. Hay que retroceder en el pasado muchas d&eacute;cadas para encontrar movilizaciones masivas motivadas por una preocupaci&oacute;n semejante. Por supuesto, tuvimos cientos de marchas contra las dictaduras, contra la violencia policial, la represi&oacute;n o el autoritarismo. Pero movilizaciones masivas as&iacute;, gen&eacute;ricas, no contra un gobierno o un golpe de Estado, sino contra lo que se identifica como un movimiento fascista, no fueron habituales. Al menos no con esta convocatoria. Hay que remontarse quiz&aacute;s hasta el a&ntilde;o 1940 para hallar algo comparable, cuando, por iniciativa de los socialistas, se form&oacute; Acci&oacute;n Argentina, una coalici&oacute;n antifascista amplia que agrup&oacute;, entre otros, a parte de la izquierda, la UCR, el Partido Dem&oacute;crata Progresista e incluso algunos liberales y conservadores (en esa &eacute;poca en la que todav&iacute;a se ve&iacute;an liberales y conservadores que no eran fachos). La iniciativa no era caprichosa: en los a&ntilde;os anteriores se hab&iacute;an multiplicado los grupos de choque de ultraderecha, algunos abiertamente fascistas. Los admiradores de Hitler y Mussolini eran legi&oacute;n y ten&iacute;an buena llegada a los medios de comunicaci&oacute;n e influencia en las Fuerzas Armadas y en el gobierno fraudulento de entonces. Entristece que 75 a&ntilde;os m&aacute;s tarde todav&iacute;a tengamos que salir a explicar que el fascismo no debe avanzar. Porque no es una postura pol&iacute;tica m&aacute;s: es inaceptable.
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        La Marcha es tambi&eacute;n un hito hist&oacute;rico en un sentido m&aacute;s luminoso. La sociedad argentina reaccion&oacute; masivamente frente a la homofobia oficial. No hizo falta ser queer: miles que no lo son salieron a decir que no se puede dejar pasar que un presidente de la Naci&oacute;n ataque a las personas por su identidad de g&eacute;nero o sus preferencias sexuales, ni que los mande a volver al closet. Eso nunca m&aacute;s. La contundencia de la reacci&oacute;n sin dudas pone alg&uacute;n l&iacute;mite a la pendiente fascista del gobierno. Habr&aacute; que ver si alcanza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, el movimiento LGTBIQ+ tiene motivos para sentirse orgulloso. No solo motoriz&oacute; una convocatoria notable, sino que, adem&aacute;s logr&oacute; acaudillar todo un frente antifascista que respondi&oacute; a su llamado. Habr&aacute; que reconocerles a los activistas que motorizaron la asamblea de Parque Lezama por este logro. Y por supuesto a quienes los precedieron en la lucha. Porque esto tampoco habr&iacute;a sido posible sin gente como Carlos J&aacute;uregui, H&eacute;ctor Anabitarte, Ilse Fuskova, N&eacute;stor Perlongher o Lohana Berkins. Mencion&oacute; a algunos de ellos la gran Georgina Orellano en su poderosa intervenci&oacute;n en Parque Lezama, para recordarnos que el activismo sirve. Incluso cuando se hace en soledad, a contracorriente y sin acompa&ntilde;amiento masivo. Lo mejor que tenemos, con frecuencia, se lo debemos a activistas an&oacute;nimos que se atrevieron a decir basta antes que nadie.
    </p><p class="article-text">
        Para valorar el camino recorrido hay que recordar lo que fueron los comienzos de esta lucha, en los a&ntilde;os setenta, cuando el Frente de Liberaci&oacute;n Homosexual, apenas un pu&ntilde;ado de activistas, se sumaba a las movilizaciones populares y las otras columnas se alejaban de ellos y ellas como si fuesen leprosos, no quer&iacute;an siquiera tenerlos cerca. Cuando el FLH busc&oacute; apoyo en los partidos pol&iacute;ticos ninguno respond&iacute;a (o, peor, se sent&iacute;an en la necesidad de aclarar en sus c&aacute;nticos que no eran &ldquo;putos ni faloperos&rdquo;). Has recorrido un largo camino, muchacho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El activismo que hizo esto posible puede sentirse tambi&eacute;n orgulloso por continuar la san&iacute;sima tradici&oacute;n de los movimientos sociales argentinos, la de todos ellos, de &ldquo;desbordarse&rdquo; hacia otras luchas, de tender puentes, de no quedarse en el reclamo singular de cada uno, para conectar en cambio con todas las demandas y solidarizarse con todas las injusticias. Porque esta marcha tambi&eacute;n fue, por iniciativa de los activistas marrones que estuvieron en Lezama, una marcha antirracista. Queer, antifascista y antirracista. Tambi&eacute;n ser&aacute; un hito, por derecho propio, en la historia de las luchas contra la discriminaci&oacute;n racial en Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Es un d&iacute;a para festejar y estar orgullosos. Hay una parte de la sociedad argentina que, en medio de este tiempo oscuro de individualismo autoritario, de crueldad, de ensa&ntilde;amiento con el m&aacute;s d&eacute;bil, mantiene viva la solidaridad y la capacidad de movilizarse para poner un freno a la barbarie que se cierne sobre todos y todas.
    </p><p class="article-text">
        <em>DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/marcha-hitos-historicos_129_12013258.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Feb 2025 03:04:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una marcha y dos hitos históricos]]></media:title>
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