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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Martha Argerich]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Martha Argerich]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Femina argentum]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/femina-argentum_129_12619027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ac623e8-9397-4ada-9595-cd1ceaae007e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Femina argentum"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Martha Argerich, milagrosa como siempre, actuó en Grecia a los 84 años y reactualizó su propia mitología. Una coincidencia temporal la colocó, junto a Sol Gabetta, otra gran música argentina, en las tapas de las dos principales revistas de música clásica en el mundo. Novedades y rescates en la red, entre las redes.
</p></div><p class="article-text">
        La larga ovaci&oacute;n que recibi&oacute; <strong>Martha Argerich</strong> en la bell&iacute;sima sala principal del Megaro Mousikis, en Tesal&oacute;nica, fue un cap&iacute;tulo m&aacute;s de la leyenda. La pianista de 84 a&ntilde;os de edad deslumbr&oacute; en una versi&oacute;n nuevamente asombrosa del <em>Concierto N&ordm; 1</em> de <strong>Ludwig Van Beethoven</strong>. Como siempre, su versi&oacute;n fue diferente a cualquier otra, incluyendo las propias. 
    </p><p class="article-text">
        La pianista nacida en Buenos Aires hab&iacute;a llegado a la ciudad m&aacute;s importante de Macedonia, en el norte de Grecia, muy cerca de donde naci&oacute; Arist&oacute;teles y desde donde Alejandro invent&oacute; para siempre la idea de lo hel&eacute;nico, desde Wroclaw, en Polonia, y luego viaj&oacute; a Bucarest, en Rumania, antes de sus cuatro conciertos de la pr&oacute;xima semana en el Musikwerein de Viena y su posterior viaje a Jap&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Se present&oacute; junto con la Filarm&oacute;nica de Monte-Carlo dirigida por <strong>Charles Dutoit</strong>. La orquesta ha convertido, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, al repertorio franc&eacute;s de fines del siglo XIX y comienzos del XX, en su marca de f&aacute;brica. Y su concierto, conducida por quien cuatro d&eacute;cadas atr&aacute;s hizo lo propio junto con la Sinf&oacute;nica de Montreal, dej&oacute; clara esa simbiosis: adem&aacute;s del concierto de Beethoven estuvieron <strong>Maurice Ravel</strong> (<em>Pavana para una infanta difunta</em>, <em>Valses nobles y sentimentales</em> y, en uno de los bises, uno de los movimientos de <em>Mi madre la oca</em>) y esos deslumbrantes bocetos sinf&oacute;nicos escritos por <strong>Claude Debussy</strong> entre 1903 y 1905 que no hablan tanto del mar, que le da su t&iacute;tulo, como de aquello de mar&iacute;timo que su autor encuentra en la m&uacute;sica &ndash;y en la orquesta&ndash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La actuaci&oacute;n fue precedida por una peque&ntilde;a introducci&oacute;n por parte del director art&iacute;stico del teatro, <strong>Christos Galileas</strong>, quien habl&oacute; del ambicioso ciclo que llevar&aacute; a esa sala a la orquesta MusicAeterna, creada y dirigida por <strong>Theodor Currentzis</strong>, al acordeonista <strong>Richard Galliano</strong>, la orquesta de Dresde conducida por <strong>Kent Nagano</strong>, el tenor <strong>Jonas Kaufmann</strong> y la soprano <strong>Angela Gheorghiu</strong>. Y el primer aplauso cerrado de la noche fue cuando dijo &ldquo;y hemos conseguido traer a Martha Argerich&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ella sospecha que parte del cari&ntilde;o que el p&uacute;blico le expresa tiene que ver con su edad. &ldquo;No es lindo ver una persona vieja en el escenario pero, al mismo tiempo, inspira algo de piedad y cierto sentido de maravilla y de prodigio&rdquo;, dice a <strong>Olivier Bellamy</strong>, el autor de su biograf&iacute;a, en la larga entrevista publicada en el &uacute;ltimo n&uacute;mero de la revista especializada francesa <em>Diapason</em>, que le dedic&oacute; la tapa. 
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            <span class="title">
                Tapa de la revista &quot;Diapason&quot;                            </span>
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        Lo cierto es que la maravilla, y el prodigio, es algo que la caracteriza desde que era casi una ni&ntilde;a y que tiene que ver no con su edad sino con la capacidad de sorprender &ndash;y hasta de sorprenderse&ndash; con la m&uacute;sica. De que cada interpretaci&oacute;n sea, para ella, una primera vez. Y, por supuesto, con el extraordinario dominio del instrumento que le permite traducirlo en sonido. Hubo dos bises, el primero de ellos la <em>Sonata en re menor Kk. 141</em> de Domenico Scarlatti, casi una obligaci&oacute;n. Y su consabido gesto de desconcierto frente al aplauso, y el extra&ntilde;o di&aacute;logo&nbsp;que, antes de cada uno de los <em>encores</em>, protagoniz&oacute; con la <em>concertino</em> de la orquesta que, visiblemente, no estaba de acuerdo con ella. Finalmente se devel&oacute; el misterio: lo que la pianista le ped&iacute;a &ndash;y lo que la violinista principal se negaba a consentir&ndash;&nbsp;era que, apenas terminara de tocar, se pusiera de pie para que, tras ella, la orquesta abandonara el escenario y el concierto terminara de manera indeclinable.
    </p><p class="article-text">
        El hurac&aacute;n Argerich hab&iacute;a pasado por Tesal&oacute;nica pero, curiosamente, no fue la &uacute;nica presencia de una gran mujer argentina en el primer plano de la m&uacute;sica de tradici&oacute;n acad&eacute;mica. Mientras la pianista estaba en la tapa de <em>Diapason</em>, en la de la otra revista m&aacute;s influyente en ese campo, la inglesa <em>Gramophone</em>, publicada ese mismo d&iacute;a, aparec&iacute;a Sol Gabetta, la cellista cordobesa afincada en Basilea y una de las grandes estrellas actuales en su instrumento. 
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                Tapa de la revista &quot;Gramaphone&quot;                            </span>
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        Tambi&eacute;n ella comenz&oacute; muy chica su carrera internacional y, como Argerich, se caracteriza por la inteligencia y la absoluta independencia de criterio a la hora de programar sus grabaciones y presentaciones en vivo. Una y otra se han rebelado sistem&aacute;ticamente a las imposiciones del mercado y, m&aacute;s bien, han logrado estar entre los poqu&iacute;simos capaces de imponerle sus designios. El pr&oacute;ximo disco de Gabetta, que se publicar&aacute; el 10 de octubre, es una prueba. Est&aacute; dedicado, principalmente, a la obra del casi desconocido <strong>Adrien-Fran&ccedil;ois Servais</strong> y al repertorio &ndash;en gran parte imaginado, ya que se sabe muy poco al respecto&ndash; de la primera cellista profesional de la historia, <strong>Lise Cristiani</strong>, a quien <strong>Felix Mendelssohn </strong>dedic&oacute; su &uacute;nica <em>Romanza sin palabras</em> para cello y piano.
    </p><p class="article-text">
        Hace ya un tiempo &ndash;todos los tiempos son largos en algunos pa&iacute;ses&ndash;, s&oacute;lo se hablaba de una pel&iacute;cula. O, mejor, de lo que cada uno supon&iacute;a de una pel&iacute;cula no vista y de las cualidades o defectos &ndash;seg&uacute;n qui&eacute;n los evaluara&ndash; de sus hacedores. Ahora, ya casi nadie habla de aquel film. Una ocasi&oacute;n inmejorable para hablar de la <em>Femina Argentum</em>, otro g&eacute;nero que el de la pel&iacute;cula de marras, cuyos ejemplos son, tal vez, m&aacute;s edificantes.
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      <dc:creator><![CDATA[Diego Fischerman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/femina-argentum_129_12619027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Sep 2025 13:38:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Femina argentum]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Martha Argerich,Sol Gabetta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres libros sobre vidas míticas: María Moreno y las figuras populares, los enredos de Martha Argerich, secretos de Isabel Perón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tres-libros-vidas-miticas-maria-moreno-figuras-populares-enredos-martha-argerich-secretos-isabel-peron_1_11963175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc0f04cc-2ac5-4258-bf87-031a75b65267_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres libros sobre vidas míticas: María Moreno y las figuras populares, los enredos de Martha Argerich, secretos de Isabel Perón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una recopilación de columnas, crónicas y ensayos, la reedición de la biografía de la pianista argentina y un atrapante texto de no ficción a cargo de Facundo Pastor son las publicaciones elegidas de esta semana. De qué se tratan.</p></div><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, y con la intenci&oacute;n de recuperar publicaciones que no llegaron a tener la cobertura que se merec&iacute;an o, simplemente, para ofrecer una selecci&oacute;n de algunos libros notables a quienes est&eacute;n buscando lecturas por estos d&iacute;as, <strong>llega la segunda entrega de Lecturas de verano 2025</strong> (la primera, por si se la perdieron,&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/tres-libros-dinero-centro-novela-sordida-memorias-corralito-misterio-paternal_1_11947112.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se puede encontrar en este enlace</a>).
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, las tres publicaciones elegidas rondan el siempre difuso rubro de la no-ficci&oacute;n para contar, en distintos formatos y tonos, algunas vidas m&iacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Por cuatro d&iacute;as locos. Peque&ntilde;o inventario de la Patria pop</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Moreno.</strong> <em>&ldquo;Si el que r&iacute;e &uacute;ltimo r&iacute;e mejor, en periodismo, escribir fuera de actualidad, es decir un poco despu&eacute;s de que la proliferaci&oacute;n y las superposiciones logren que una palabra mate a la otra, tal vez permita eludir la invitaci&oacute;n peri&oacute;dica a la amnesia con que el cuarto poder &ndash;desde la guerra de los Balcanes hasta los hermanos guerrilleros birmanos a prueba de balas&ndash; hace que el diario con la noticia de ayer envuelva los huevos comprados hoy&rdquo;</em>, se&ntilde;ala Mar&iacute;a Moreno en uno de los art&iacute;culos que integra <em>Por cuatro d&iacute;as locos. Peque&ntilde;o inventario de la Patria pop </em>(Editorial Sigilo, 2024). <strong>Es, justamente, esa mirada posterior, esa forma irreverente de correrse del v&eacute;rtigo, ese impulso desbordado por rescatar de la urgencia algunas escenas lo que ilumina los textos que forman parte de este libro</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tal como se&ntilde;ala la autora en el pr&oacute;logo, <em>Por cuatro d&iacute;as locos</em> est&aacute; compuesto por cr&oacute;nicas escritas durante las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, <em>&ldquo;en su mayor&iacute;a para el peri&oacute;dico P&aacute;gina/12, medio tolerante con los estilos barrocos que atienden m&aacute;s a los personajes que a los hechos, se olvida de la noticia y permite pasarse de los caracteres exigidos por la pauta&rdquo;</em>. El extraordinario talento de Moreno, adem&aacute;s de plasmarse en su inteligencia para observar las contradicciones de quienes integran el imaginario popular argentino, se trasluce esta vez en la selecci&oacute;n de las notas que realiz&oacute; especialmente para esta publicaci&oacute;n. <strong>Ocurre que todas ellas, de &eacute;pocas y or&iacute;genes muy diversos, arman a partir del recorte de la autora ese inventario de la Patria pop donde se cruzan, entre otros y otras, figuras como Carlos Gardel, Eva Per&oacute;n, el Che Guevara, Isabel Sarli, Jorge Luis Borges, Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner y Diego Maradona</strong>, quien tiene su merecido apartado en la recopilaci&oacute;n (tal vez por tratarse, en palabras de la escritora, de <em>&ldquo;nuestro &uacute;nico &iacute;dolo dionis&iacute;aco&rdquo;</em>). 
    </p><p class="article-text">
        Necesariamente oblicuos, desfachatados, chirriantes, l&uacute;cidos, cada uno de los textos toma momentos protagonizados por estos personajes para hablar de algo que subyace, para buscar tensiones y brillos, para poner la lupa en ese lugar com&uacute;n y en aut&eacute;ntico ocaso que llamamos &ldquo;actualidad&rdquo;. <strong>Una vez m&aacute;s Mar&iacute;a Moreno encuentra una manera estimulante de leer al siglo XX y el comienzo de este incierto XXI, de re&iacute;rse &ndash;sobre todo desde las formas&ndash; m&aacute;s y mejor</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Por cuatro días locos. Pequeño inventario de la patria pop, de María Moreno, salió por la editorial Sigilo.                            </span>
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        <em><strong>Por cuatro d&iacute;as locos. Peque&ntilde;o inventario de la patria pop</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Moreno, sali&oacute; por la editorial Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Martha Argerich. Una biograf&iacute;a</strong></em><strong>, de Olivier Bellamy. </strong>&nbsp;Publicado originalmente en 2010 y reeditado en 2024 por el sello argentino Blatt &amp; R&iacute;os, este libro del periodista franc&eacute;s <strong>Olivier Bellamy</strong> tiene la virtud de acercarse a la intimidad&nbsp;de una de las figuras m&aacute;s singulares, talentosas y tambi&eacute;n herm&eacute;ticas de las nacidas en Argentina: la pianista <strong>Martha Argerich</strong>. En un formato m&aacute;s o menos cl&aacute;sico, el libro va desde la infancia de una ni&ntilde;a prodigio en Buenos Aires, hasta sus a&ntilde;os de formaci&oacute;n, su vida en el extranjero y el modo particular en el que se abri&oacute; camino para brillar en los escenarios del mundo. Escrito por un experto musical que indag&oacute; a fondo entre los allegados y los conocedores de ese mundo particular, <strong>no faltan adem&aacute;s las referencias a obras, m&uacute;sicos y complejidades que Argerich encar&oacute; en sus interpretaciones</strong> ni a la admiraci&oacute;n que despert&oacute; entre sus maestros y sus colegas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque en breves tramos se hace necesario pasar por alto algunas levedades o licencias del autor para referirse a hechos o personajes p&uacute;blicos de la Argentina, <strong>por el grado de cercan&iacute;a que exhibe con la protagonista, la publicaci&oacute;n produce una sensaci&oacute;n similar a la que se experimenta al ver el documental </strong><em><strong>Bloody Daughter</strong></em>, dirigido por <strong>St&eacute;phanie Argerich</strong>, hija de la pianista, y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=XyboH8tN9Ro&amp;t=351s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afortunadamente disponible en YouTube</a> (m&aacute;s sobre esa pel&iacute;cula, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/fantasmas-nueva-york-demonios-martha-argerich_129_9235918.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>).
    </p><p class="article-text">
        Por la profundidad y el nivel de detalle que alcanza, al recorrer las p&aacute;ginas de este libro se pueden llegar a percibir de muy cerca la fiereza, los miedos, los berrinches, la determinaci&oacute;n, los amores, los enredos, los fantasmas y <strong>el brillo incandescente de una de las personalidades m&aacute;s encantadoras de la m&uacute;sica</strong>.
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                &quot;Martha Argerich. Una biografía&quot; fue escrito por el periodista francés Olivier Bellamy.                            </span>
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        <em><strong>Martha Argerich. Una biograf&iacute;a</strong></em><strong>, de Olivier Bellamy, con traducci&oacute;n de Silvia Kot, sali&oacute; por Blatt &amp; R&iacute;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Isabel. Lo que vio. Lo que sabe. Lo que oculta</strong></em><strong>, de Facundo Pastor.</strong> Tal como lo hab&iacute;a hecho en <em>Emboscada</em>, su libro anterior, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/nueve-libros-aproximarse-obra-figura-rodolfo-walsh_1_8843235.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde se concentr&oacute; en una serie de circunstancias puntuales que derivaron en el asesinato y la desaparici&oacute;n del cuerpo de Rodolfo Walsh</a>, el periodista <strong>Facundo Pastor</strong> volvi&oacute; a elegir la parte por el todo para abordar el retrato de un personaje inc&oacute;modo y misterioso de la historia argentina reciente: <strong>Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n</strong>, Isabelita o Isabel. <strong>Con inteligencia narrativa y sin la pretensi&oacute;n de mostrarse como una biograf&iacute;a exhaustiva</strong>, <em>Isabel. Lo que vio. Lo que sabe. Lo que oculta </em>(Aguilar 2024) parte de una escena central que la tiene a esta mujer inquietante como personaje central: la madrugada del 24 de marzo de 1976, cuando se sube al helic&oacute;ptero que la saca de la Casa Rosada sin saber que en pocas horas dejar&iacute;a de ser la presidenta del pa&iacute;s por el golpe de Estado que estaba en marcha.
    </p><p class="article-text">
        Como un <em>leit motiv </em>que agrega tensi&oacute;n al relato y abre numerosos interrogantes, Pastor desmenuza a partir de una enorme investigaci&oacute;n ese traslado y, sobre todo, brinda detalles reveladores de las personas que acompa&ntilde;aban en aquel vuelo a quien fue la &uacute;ltima esposa de <strong>Juan Domingo Per&oacute;n</strong>. Ese momento clave de la historia argentina, ser&aacute; el punto de apoyo <strong>para desplegar una historia repleta de personajes opacos, operaciones de inteligencia, secretos y traiciones narrada con un ritmo implacable</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, el periodista acude a archivos y documentaci&oacute;n inexplorada hasta ahora, pero tambi&eacute;n a la b&uacute;squeda incesante para dar con el testimonio de los protagonistas de aquellos a&ntilde;os quienes, adem&aacute;s de brindar detalles reveladores sobre la vida de Mart&iacute;nez de Per&oacute;n, su pasado y su presente, <strong>ayudan a echar luz sobre algunos de los episodios m&aacute;s sombr&iacute;os y dolorosos que atraves&oacute; el pa&iacute;s</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Isabel. Lo que vio. Lo que sabe. Lo que oculta, de Facundo Pastor, salió por Aguilar.                            </span>
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        <em><strong>Isabel. Lo que vio. Lo que sabe. Lo que oculta</strong></em><strong>, de Facundo Pastor, sali&oacute; por Aguilar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/tres-libros-vidas-miticas-maria-moreno-figuras-populares-enredos-martha-argerich-secretos-isabel-peron_1_11963175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jan 2025 10:05:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres libros sobre vidas míticas: María Moreno y las figuras populares, los enredos de Martha Argerich, secretos de Isabel Perón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[lecturas de verano,Libros,Martha Argerich,Isabel Perón,María Moreno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trampas dulces, los miedos de Martha Argerich]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/trampas-dulces-miedos-martha-argerich_129_11800827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e844ef23-ad97-4081-96c2-cb2f56912c0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trampas dulces, los miedos de Martha Argerich"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">La lección de Sara Facio, maestros discretos</p></div><p class="article-text">
        Llegamos &ndash;&iexcl;hoy!&ndash; a las 190 ediciones de <em>Mil lianas</em>. Una alegr&iacute;a &iacute;ntima, incluso un poco pavota. Una minucia (&iquest;por qu&eacute; esa terquedad con los n&uacute;meros redondos? &iquest;por qu&eacute; volver una y otra vez a la redondez de las cosas y no a su aspereza?). <strong>O un delirio, seg&uacute;n c&oacute;mo se mire.</strong> Esta efem&eacute;ride destartalada &ndash;no son 200, pero casi; nunca fue este un lugar de grandilocuencias&ndash; me agarra con la guardia baja, con una bruma an&iacute;mica que arranca en la cabeza, sigue cuesta abajo por la l&iacute;nea cervical y se convierte en un peso inerte que decide alojarse en mi espalda con la forma de un signo de pregunta. S&iacute;, nada original por estos d&iacute;as y, a la vez, eso, <strong>la trampa dulce de lo nebuloso</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En la casa de mis padres hay una bolsa de consorcio llena de &aacute;lbumes de fotos. Sin orden, ni fechas, ni precisiones, la memoria familiar es esa mara&ntilde;a de tortas de cumplea&ntilde;os con forma de canchas de f&uacute;tbol desproporcionadas, mares marrones y pieles brillantes por el sol, casas que ya no existen, dientes que se asoman en sonrisas congeladas, personas que parecen cubiertas por disfraces aunque tengan puesta la ropa de todos los d&iacute;as, extra&ntilde;os que se abrazan con seres queridos, muertos y flequillos inmortales. <strong>Muchos domingos, cuando ca&iacute;a la tarde y viv&iacute;a todav&iacute;a en esa casa, buscaba esa bolsa y me escond&iacute;a en alg&uacute;n rinc&oacute;n para mirar un buen rato esos &aacute;lbumes.</strong> Era mi refugio anacr&oacute;nico en momentos en los que el mundo me pesaba en el cuerpo, tambi&eacute;n, como un signo de pregunta. S&iacute;, nada original en aquellos d&iacute;as, y a la vez, eso, la trampa dulce de lo secreto.
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                </figure><p class="article-text">
        Siguiendo ese esp&iacute;ritu que admito que es bastante nost&aacute;lgico, me puse a mirar fotos de Mil lianas, es decir, a repasar algunas escenas de las 190 veces en las que abrimos este espacio. Me encontr&eacute; con <a href="https://www.youtube.com/live/i4IJZ1H7Nc4?si=MP_8cXxHjhQzeWKt" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el festejo &ntilde;o&ntilde;o</a> que armamos cuando &eacute;ramos j&oacute;venes y cumplimos 50 ediciones, con varias entregas dedicadas al insomnio &ndash;<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/estrella-desnudo-mil-desvelos_129_8212270.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a>, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/colores-sueno-fiesta-dolly-parton_129_10463903.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a>, y <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/dormir-kafka-temporada-monstruos_129_11517198.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a>&ndash; y al silencio &ndash;<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/secreto-terrible-padre-silencio-medias_129_8353863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a> y <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/horas-leucofobia-preguntas-incomodas_1_11603599.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a>&ndash;; al cine de <strong>Mart&iacute;n Rejtman</strong> &ndash;<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/mapa-desconsuelo-muertes-ano-bisiesto_129_9580255.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a>, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/guinos-martin-rejtman-amores-feroces_129_10729828.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a> y <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/pregunta-alice-munro-corto-rejtman_129_11392294.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a>&ndash; o a la figura de <strong>Rosario Bl&eacute;fari</strong>, como <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/vida-excursion-cien-peliculas-mapa_129_10376002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a> y <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/vivir-piano-volver-rosario-blefari_129_8024795.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a>; a <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/fiesta-universal-raffaella-carra-posdata_129_8547398.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las fiestas</a> y <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/invitacion-david-bowie-estrella-porno-apuros_129_9842796.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al baile</a>; <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/formas-violencia-agujero-miedo_129_8378422.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al miedo</a> y al <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/triangulo-amoroso-pudor-bandera_129_8231902.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">club del pudor</a>; a <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/canciones-amistad-ultimas-mujeres-mar_129_11762576.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los amigos</a>; a <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/amor-simulacro-correr-canciones_129_8716282.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los amores</a> a <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/evita-metaverso-larga-vida-correo-sentimental_129_9262419.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los consultorios sentimentales</a> y a <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/corazones-destrozados-temporada-suspiros_129_8288250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los corazones rotos</a>; a <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/forma-adios-pelicula-ano_129_11301050.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las despedidas</a> o a ese encanto precario y tan vital de <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/oda-contrabando-camino-libros_129_11591570.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la lectura</a> y <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/chispa-escalera-series-mes_129_11705206.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la escritura</a>. Como los libros infantiles que nos invitaban a decidir por qu&eacute; p&aacute;gina seguir, <strong>una especie de &ldquo;elige tu propia insistencia&rdquo; compartido con varios c&oacute;mplices</strong> que leen cada viernes firmes del otro lado de la pantalla.
    </p><p class="article-text">
        La bruma sigue, pero el gesto de volver por un rato a esas fotos, llenas de chispas y escenas que no recordaba, <strong>hizo que muy de a poquito algo de ese signo de pregunta empezara a aflojarse</strong>. S&iacute;, nada original en estas horas de des&aacute;nimo, y a la vez, eso, la trampa dulce de lo inesperado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gracias por estar ah&iacute;, una o 190 veces</strong>. Empieza <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de Mil lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Series y pel&iacute;culas del mes.</strong> Las principales plataformas de streaming anunciaron para noviembre el lanzamiento de diversas producciones audiovisuales que ir&aacute;n renovando sus pantallas a lo largo de todo el mes. Entre otras novedades, llegar&aacute; al formato hogare&ntilde;o la pel&iacute;cula <em>La pr&aacute;ctica</em>, el &uacute;ltimo largometraje de <strong>Mart&iacute;n Rejtman</strong>; Disney+ promete el estreno de un documental sobre la llegada de Los Beatles a los Estados Unidos en 1964 y se anunci&oacute; el regreso de series como <em>Silo</em>, de Apple TV+ y <em>La emperatriz</em>, por Netflix.
    </p><p class="article-text">
        Arm&eacute; una gu&iacute;a con estos y otros lanzamientos. La pueden leer <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-noviembre-martin-rejtman-ayrton-senna-beatles-estados-unidos_1_11785312.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las principales plataformas de streaming se renuevan con grandes lanzamientos en noviembre.                            </span>
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        <strong>La gu&iacute;a con series y pel&iacute;culas que llegan al streaming a lo largo de noviembre </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-noviembre-martin-rejtman-ayrton-senna-beatles-estados-unidos_1_11785312.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Los libros del mes.</strong> Arranc&oacute; noviembre y las editoriales &ndash;tanto los sellos argentinos como los internacionales que distribuyen sus t&iacute;tulos en el pa&iacute;s&ndash; anunciaron el lanzamiento de sus novedades del mes. Como un anzuelo, para que lean con atenci&oacute;n <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-noviembre-borges-piglia-vida-martha-argerich-ultima-ganadora-premio-nobel_1_11784845.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la gu&iacute;a con lo m&aacute;s destacado que arm&eacute; por ac&aacute;</a>, dejo algunos nombres que llegar&aacute;n por estos d&iacute;as a las librer&iacute;as (y, cruzo dedos, espero tambi&eacute;n que pronto a las bibliotecas p&uacute;blicas): <strong>Ricardo Piglia, Marta Minuj&iacute;n, Jacques Ranci&egrave;re, Mircea C&#259;rt&#259;rescu y Han Kang</strong>, la &uacute;ltima ganadora del Premio Nobel de Literatura.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte ya arranqu&eacute; con <em>Borges por Piglia</em>, publicado por Eterna Cadencia Editora y con la biograf&iacute;a de Martha Argerich (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/fantasmas-nueva-york-demonios-martha-argerich_129_9235918.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;, siempre volvemos un poco a ella</a>) que reedit&oacute; Blatt &amp; R&iacute;os. <strong>Se trata de un texto escrito por el periodista franc&eacute;s Olivier Bellamy publicado originalmente en 2010</strong>. Confieso que, por un lado, el libro me tiene atrapada por la intimidad que logra describir a pesar de tratarse de una figura tan herm&eacute;tica (hay mucho de los miedos de Martha Argerich, de sus berrinches y de sus fugas que es magn&eacute;tico) y, al mismo tiempo, me cuesta un poco la levedad del autor, sobre todo cuando se refiere a hechos o personajes p&uacute;blicos de la Argentina. <strong>As&iacute; y todo, ah&iacute; estamos, ya les contar&eacute; m&aacute;s.</strong>
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                    alt="Martha Argerich, Marta Minujin, Ricardo Piglia, Jacques Rancière, Mircea Cărtărescu y Han Kang son algunos de los nombres que se destacan entre los libros de noviembre."
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            <span class="title">
                Martha Argerich, Marta Minujin, Ricardo Piglia, Jacques Rancière, Mircea Cărtărescu y Han Kang son algunos de los nombres que se destacan entre los libros de noviembre.                            </span>
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        <strong>La gu&iacute;a con los libros destacados de noviembre se puede leer </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-noviembre-borges-piglia-vida-martha-argerich-ultima-ganadora-premio-nobel_1_11784845.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2 y &frac12;. La obra completa de Gustavo Ferreyra.</strong> Un notici&oacute;n para la literatura argentina: <strong>Ediciones Godot anunci&oacute; que publicar&aacute; la obra completa del escritor Gustavo Ferreyra</strong>. De hecho, desde noviembre est&aacute; disponible en librer&iacute;as <em>El amparo</em>, la primera novela del autor, que fue publicada originalmente hace 30 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana estuve en una presentaci&oacute;n que arm&oacute; el sello con el mism&iacute;simo Ferreyra y con el editor <strong>Hern&aacute;n L&oacute;pez Winne</strong> y all&iacute; contaron que en los pr&oacute;ximos meses empezar&aacute;n a salir tanto los nuevos libros del escritor como sus anteriores. En diciembre, de hecho, llegar&aacute; <em>Piquito de los vientos</em>, la sexta entrega de su c&eacute;lebre saga protagonizada por Piquito, un personaje que muchos coinciden en describir como uno de los m&aacute;s desaforados y delirantes de la literatura local, y en abril de 2025 llegar&aacute; el turno de <em>La familia</em> y <em>El director</em>, con pr&oacute;logos de <strong>Mariana Enriquez</strong> y <strong>Mart&iacute;n Kohan</strong> respectivamente.
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                    alt="&quot;El amparo&quot;, de Gustavo Ferreyra, acaba de ser reeditada por el sello Godot."
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                &quot;El amparo&quot;, de Gustavo Ferreyra, acaba de ser reeditada por el sello Godot.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>El amparo</strong></em><strong>, de Gustavo Ferreyra, fue reeditada por Ediciones Godot.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Fin de semana. </strong>En estos d&iacute;as de &aacute;nimos un poco fluctuantes y vacas flacas, coinciden en Buenos Aires y sus alrededores algunas actividades culturales efervescentes y de acceso gratuito que quer&iacute;a dejarles por ac&aacute; por si quieren darse una vuelta. En principio, el s&aacute;bado 9 tendr&aacute; lugar la ya cl&aacute;sica Noche de los Museos porte&ntilde;a, <strong>con m&aacute;s de 200 espacios culturales porte&ntilde;os abiertos desde las 19 y hasta la madrugada</strong>, en muchos casos con una programaci&oacute;n especialmente pensada para ese d&iacute;a. Pueden leer un poco m&aacute;s, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/noche-museos-2024-sera-evento-200-espacios-culturales-actividades-gratuitas_1_11794453.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado y tambi&eacute;n el domingo 10 tendr&aacute; lugar la tercera edici&oacute;n de la FLHU, es decir, la Feria del Libro de Humanidades y Ciencias Sociales. El lugar elegido es el Museo Moderno, en el barrio de San Telmo y, adem&aacute;s de stands con m&aacute;s de 50 sellos presentes, habr&aacute; charlas con escritores, fil&oacute;sofos, editores, polit&oacute;logos, entre otros. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/llega-nueva-edicion-feria-libro-humanidades-ciencias-sociales_1_11791566.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer m&aacute;s por ac&aacute;</a>. Entre las mesas del domingo se destaca, a partir de las 17, la presentaci&oacute;n del libro <em>Asumir el caos</em>, del artista pl&aacute;stico <strong>Luis Felipe </strong><em><strong>Yuyo</strong></em><strong> No&eacute;</strong>, quien estar&aacute; presente junto a <strong>Lorena Alfonso</strong> para hablar de esta publicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n por estos d&iacute;as <strong>&ndash;arranca el 7 y culmina el 10 de noviembre&ndash;</strong> tendr&aacute; lugar la ya cl&aacute;sica Feria del Libro de Tem&aacute;tica Peronista en el Museo Evita de Buenos Aires. En esta ocasi&oacute;n el encuentro literario se plantea tambi&eacute;n como un homenaje a Leonardo Favio. <a href="https://museoevita.org.ar/feria-del-libro-de-tematica-peronista-homenaje-a-leonardo-favio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden encontrar m&aacute;s informaci&oacute;n sobre los horarios y las actividades programadas, por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Como si fuera poco, tres encuentros m&aacute;s para agendar: del 8 al 10 de noviembre se lleva adelante el Filbita 2024, el festival literario porte&ntilde;o dedicado a las infancias. <a href="https://filba.org.ar/filbita" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute;, toda la programaci&oacute;n y las sedes elegidas para esta edici&oacute;n</a> con numerosas actividades gratuitas con grandes escritores y artistas. <strong>Adem&aacute;s, este s&aacute;bado y este domingo se puede visitar la primera edici&oacute;n de la Fiesta del Libro de San Isidro</strong>, que desembarcar&aacute; en el Parque P&uacute;blico del Golf de Villa Adelina (Luis Mar&iacute;a Drago 299), con stands y la presencia de varios autores. Pueden leer m&aacute;s sobre los participantes y la programaci&oacute;n, <a href="https://www.instagram.com/p/DBuIFyWO77h/?igsh=Y3M1ajE1ZzFoZHVx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el s&aacute;bado a partir de las XX <strong>tendr&aacute; lugar en el barrio porte&ntilde;o de Villa Crespo desde las 19</strong> <a href="https://www.instagram.com/p/DB9HsreOAMc/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de la ya m&iacute;tica fiesta que organiza peri&oacute;dicamente la librer&iacute;a de usados Aristipo</a>. Tambi&eacute;n gratis, una vez m&aacute;s prometen libros, encuentros de todo tipo y baile.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DCAKvOAvFXS/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> Esta semana <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-quincy-jones-mitico-productor-thriller-michael-jackson_1_11789719.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muri&oacute; Quincy Jones</a>, <strong>un verdadero tit&aacute;n de la m&uacute;sica como artista, productor y compositor</strong>, y resulta muy dif&iacute;cil hacer una s&iacute;ntesis de su gigantesco legado. Porque s&iacute;, es &ldquo;el hombre produjo <em>Thriller</em>, de <strong>Michael Jackson</strong>&rdquo;, pero tambi&eacute;n una figura insoslayable, que trabaj&oacute;, entre much&iacute;simos otros, <strong>con personalidades tan diversas como Billie Holiday, Louis Armstrong, Ella Fitzgerald, Miles Davis, Ray Charles, Thelonius Monk, Aretha Franklin, Frank Sinatra y, s&iacute;, Michael Jackson</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Un recordatorio, si tienen ganas de indagar un poco m&aacute;s en su figura. En Netflix se encuentran los documentales <em>La gran noche del pop</em> (hablamos de &eacute;l <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/gran-noche-pop-series-febrero_129_10886507.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta vieja entrega de Mil lianas</a>) y <em>Quincy</em>, un largometraje intimista y exhaustivo producido por su hija <strong>Rashida Jones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez, como homenaje, sum&eacute; a nuestra banda sonora compartida <strong>varias canciones que produjo, interpret&oacute;, cre&oacute; o hizo brillar Quincy Jones</strong>. Se escucha, como siempre, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=466f84cf72d241d9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track.</strong> Arrancamos esta edici&oacute;n hablando de fotograf&iacute;as y de ese gesto de repasar a trav&eacute;s de ellas algunos momentos vividos. Aprovecho para contarles que hoy se inaugura la muestra anual de fotoperiodismo de la Asociaci&oacute;n de Reporteros Gr&aacute;ficos de la Argentina, (ARGRA), que <strong>se podr&aacute; visitar gratis hasta febrero de 2025 en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti&nbsp;</strong>(Avenida Del Libertador 8151, CABA).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Muestra Anual de Fotoperiodismo Argentino propone un recorrido narrativo a partir de las im&aacute;genes m&aacute;s representativas del a&ntilde;o anterior. <strong>En esta edici&oacute;n, se presentan fotograf&iacute;as registradas en 2023, sobre los hechos m&aacute;s relevantes en el pa&iacute;s y el mundo</strong> en materia de actualidad, retrato, vida cotidiana, pol&iacute;tica, naturaleza, medio ambiente, arte y espect&aacute;culos, deportes&rdquo;, adelantan desde Argra. Pueden conocer un poco m&aacute;s, <a href="https://www.instagram.com/p/DB1dD6uJUeJ/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DB1dD6uJUeJ/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;en un newsletter de&nbsp;</strong><em><strong>elDiarioAR</strong></em><strong>. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/trampas-dulces-miedos-martha-argerich_129_11800827.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Nov 2024 09:52:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trampas dulces, los miedos de Martha Argerich]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los libros de noviembre: Borges por Piglia, la vida de Martha Argerich y la última ganadora del Premio Nobel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-noviembre-borges-piglia-vida-martha-argerich-ultima-ganadora-premio-nobel_1_11784845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/339bddf0-0440-4f47-9147-4328955bee54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los libros de noviembre: Borges por Piglia, la vida de Martha Argerich y la última ganadora del Premio Nobel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Comenzó un mes cargado de novedades editoriales. De qué se tratan y qué sellos las publicaron. </p></div><p class="article-text">
        Los sellos argentinos y tambi&eacute;n los internacionales que publican sus t&iacute;tulos en el pa&iacute;s anunciaron el lanzamiento de diversas novedades editoriales para noviembre. Durante el mes, llegar&aacute;n a las librer&iacute;as del pa&iacute;s publicaciones de figuras notables como <strong>Ricardo Piglia, Marta Minuj&iacute;n, Jacques Ranci&egrave;re, Mircea C&#259;rt&#259;rescu y Han Kang, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/han-kang-gana-premio-nobel-literatura-2024_1_11722406.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &uacute;ltima ganadora del Premio Nobel de Literatura</a>, entre much&iacute;simas otras.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por los lanzamientos m&aacute;s destacados y las editoriales que los publicaron.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Borges por Piglia, de Ricardo Piglia. </strong>&ldquo;En noviembre llega <em>Borges por Piglia</em>, el quinto t&iacute;tulo de <strong>Ricardo Piglia</strong> que Eterna Cadencia Editora publica en su colecci&oacute;n de ensayo; un libro tan esperado como valioso que re&uacute;ne las cuatro clases que Ricardo Piglia dict&oacute; en el programa hom&oacute;nimo de la TV P&uacute;blica en el a&ntilde;o 2013. <strong>Con una edici&oacute;n al cuidado de Daniela Portas, quien trabaj&oacute; junto a Piglia durante mucho tiempo, y un ep&iacute;logo del cr&iacute;tico cultural y editor Edgardo Dieleke, </strong><em><strong>Borges por Piglia</strong></em><strong> es la posibilidad de leer a Piglia una vez m&aacute;s</strong>, en su propia voz, de seguir escuch&aacute;ndolo, pensando con &eacute;l, a partir de sus preguntas. Es, por lo tanto, un verdadero acontecimiento literario&rdquo;, anunci&oacute; en un comunicado Eterna Cadencia Editora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las clases aqu&iacute; compiladas fueron transmitidas un a&ntilde;o despu&eacute;s del ciclo Escenas de la novela argentina, que tuvo el mismo formato. En ambos casos, Ricardo Piglia se propuso trasladar la din&aacute;mica de un curso universitario a la televisi&oacute;n. Cada clase est&aacute; seguida de la reproducci&oacute;n tanto del di&aacute;logo con figuras clave de la escena cultural que ten&iacute;a lugar al final de la exposici&oacute;n como de la discusi&oacute;n abierta con el p&uacute;blico. La primera se titula <em>&iquest;Qu&eacute; es un buen escritor?</em> y <strong>en la conversaci&oacute;n participan Paola Cort&eacute;s Rocca y Mar&iacute;a P&iacute;a L&oacute;pez</strong>; la segunda, <em>La memoria</em>, y all&iacute; <strong>intervienen Marcos Herrera y Germ&aacute;n Maggiori</strong>; la tercera, <em>La biblioteca</em>, tema que convoca a dos autores centrales en el cat&aacute;logo de Eterna Cadencia Editora: <strong>Mario Ortiz y Luis Sagasti</strong>; y la cuarta, <em>Pol&iacute;tica y literatura</em>, que <strong>culmina con un intercambio imperdible con Horacio Gonz&aacute;lez y Javier Tr&iacute;mboli</strong>&rdquo;, inform&oacute; la editorial
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Eterna Cadencia Editora lanza &quot;Borges por Piglia&quot;.                            </span>
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        <em><strong>Borges por Piglia</strong></em><strong>, de Ricardo Piglia sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Martha Argerich. Una biograf&iacute;a</strong></em><strong>, de Olivier Bellamy. &ldquo;</strong>Blatt &amp; R&iacute;os lanza este mes un libro muy esperado: Martha Argerich. Una biograf&iacute;a, de Olivier Bellamy. Publicado originalmente en 2010, este libro cuenta la singular&iacute;sima vida de una mujer virtuosa tanto en la t&eacute;cnica como en su capacidad de interpretaci&oacute;n de piezas de autores dis&iacute;miles, de Bach a Prok&oacute;fiev, y que supo adem&aacute;s abrirse paso en un mundo de hombres.<strong> Una de las figuras m&aacute;s talentosas de la Argentina, &uacute;nica en su oficio y esquiva como pocas ante la mirada del periodismo</strong>. En este libro, el periodista franc&eacute;s Olivier Bellamy relata desde su infancia como ni&ntilde;a prodigio nacida en una familia de clase media porte&ntilde;a, sus primeros a&ntilde;os de formaci&oacute;n, su encuentro con Per&oacute;n y el viaje a Viena con su familia para seguir estudiando, su juventud, los conciertos, su v&iacute;nculo con los hombres, su dif&iacute;cil maternidad y la relaci&oacute;n con sus tres hijas, su manejo del dinero, los hitos en forma de concursos y los desaf&iacute;os que supo sortear hasta su consagraci&oacute;n como la mejor pianista del mundo. Un periplo apasionante para recorrer y escuchar&rdquo;, inform&oacute; el sello Blatt &amp; R&iacute;os en un comunicado.
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                Martha Argerich. Una biografía, de Olivier Bellamy, salió por Blatt &amp; Ríos.                            </span>
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        <em><strong>Martha Argerich. Una biograf&iacute;a</strong></em><strong>, de Olivier Bellamy, sali&oacute; por Blatt &amp; R&iacute;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Mis a&ntilde;os en New York (1965-1974). Una pasi&oacute;n por crear</strong></em><strong>, de Marta Minujin. &ldquo;</strong>La llegada de Marta Minuj&iacute;n a Nueva York en 1965 tras ganar el Premio Di Tella marca el comienzo de una historia de amor y conflictos con la ciudad y su incursi&oacute;n en el pop y el arte psicod&eacute;lico. Este libro re&uacute;ne sus experiencias de esa d&eacute;cada, y narra en detalle los obst&aacute;culos materiales y personales que debi&oacute; afrontar, como el dinero siempre escaso, el desconocimiento del idioma, la dificultad de no pertenecer a un mundo de artistas locales mimados que daban c&oacute;cteles en sus inmensos atelieres, la depresi&oacute;n, y el modo en que logr&oacute; transmutarlos en arte-arte-arte.<strong> Su relaci&oacute;n con los protagonistas de la &eacute;poca, Andy Warhol, Roy Lichtenstein, Robert Rauschenberg, Carolee Schneemann, Pierre Restany, Allan Kaprow y Wolf Vostell; las galer&iacute;as en las que expuso -Bianchini, Stefanotty, Howard Wise- o los bares y discotecas que frecuent&oacute; -Elaine's, Max's Kansas City- acompa&ntilde;an su creciente reconocimiento en instituciones como la Americas Society y el MoMA</strong>. En paralelo, se describen desde su gestaci&oacute;n las ambientaciones, los happenings, las performances y las intervenciones l&uacute;dicas en los medios de comunicaci&oacute;n que realiz&oacute;, un frenes&iacute; del que surgir&aacute;n obras tan emblem&aacute;ticas como Simultaneidad en simultaneidad, Minuphone, Minucode, Interpenning, Kidnappening, Frozen Erotism, The Soft Gallery, entre otras, que a la vez ir&aacute;n esbozando el perfil excepcional y &uacute;nico de la gran artista contempor&aacute;nea, desde siempre y eternamente, sin&oacute;nimo de vanguardia&rdquo;, adelantan desde Lumen sobre este libro de la artista pl&aacute;stica argentina. Se trata de una suerte de continuaci&oacute;n de sus memorias, publicados bajo el t&iacute;tulo <em>Tres inviernos en Par&iacute;s. Diarios &iacute;ntimos (1961-1964)</em>.
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                    alt="&quot;Mis años en New York (1965-1974). Una pasión por crear&quot;, de Marta Minujin, salió por Lumen."
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                &quot;Mis años en New York (1965-1974). Una pasión por crear&quot;, de Marta Minujin, salió por Lumen.                            </span>
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        <em><strong>Mis a&ntilde;os en New York (1965-1974). Una pasi&oacute;n por crear</strong></em><strong>, de Marta Minujin, sali&oacute; por Lumen.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>Los presentes inciertos</strong></em><strong>, de Jacques Ranci&egrave;re. &ldquo;</strong>Este libro re&uacute;ne una serie de intervenciones publicadas o pronunciadas entre 2010 y 2021. Pero cobra sentido desde una perspectiva m&aacute;s amplia sobre las transformaciones que afectaron a nuestro mundo desde el corte que represent&oacute; el desplome del sistema sovi&eacute;tico a fines de la d&eacute;cada de 1980. Todos recordamos las especulaciones que provoc&oacute; en su momento el fin de la Guerra Fr&iacute;a. <strong>En esa l&iacute;nea, el exitoso libro de Francis Fukuyama, </strong><em><strong>El fin de la historia y el &uacute;ltimo hombre</strong></em><strong>, anunciaba en 1991 la llegada de un mundo uniformizado y pacificado por el reinado conjunto de la econom&iacute;a liberal y la democracia pol&iacute;tica.</strong> Tales predicciones traduc&iacute;an la sensaci&oacute;n m&aacute;s ampliamente compartida de que la era de las ideolog&iacute;as y los conflictos asesinos que estas engendraban hab&iacute;a quedado atr&aacute;s: hab&iacute;amos entrado en la edad del realismo, en la cual la consideraci&oacute;n desapasionada de los problemas objetivos dar&iacute;a nacimiento a un mundo apaciguado. A eso se le llam&oacute; en nuestras latitudes consenso&rdquo;, anuncian desde Ediciones Godot sobre este reciente lanzamiento, que llega al pa&iacute;s con traducci&oacute;n de <strong>Agustina Blanco</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&lsquo;El pueblo&rsquo; no existe. Lo que existe son figuras diversas, cuando no antag&oacute;nicas, del pueblo; figuras construidas privilegiando determinados modos de agrupaci&oacute;n, determinados rasgos distintivos, determinadas capacidades o incapacidades. <strong>La noci&oacute;n de populismo construye un pueblo caracterizado por la temible aleaci&oacute;n de una capacidad</strong> (la potencia bruta de la gente amuchada) con una incapacidad (la ignorancia que se le atribuye a esa muchedumbre)&rdquo;, se&ntilde;ala el autor en las p&aacute;ginas de esta publicaci&oacute;n.
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            <span class="title">
                Los presentes inciertos, de Jacques Rancière, salió por Ediciones Godot.                            </span>
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        <em><strong>Los presentes inciertos</strong></em><strong>, de Jacques Ranci&egrave;re, sali&oacute; por Ediciones Godot.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>La vegetariana</strong></em><strong>, de Han Kang. &ldquo;</strong>Hasta ahora, Yeonghye ha sido la esposa diligente y discreta que su marido siempre ha deseado. Sin ning&uacute;n atractivo especial ni ning&uacute;n defecto en particular, cumple los requisitos necesarios para que su matrimonio funcione sin sobresaltos. <strong>Todo cambia cuando unas pesadillas brutales y sanguinarias empiezan a despertarla por las noches, y siente la imperiosa necesidad de deshacerse de toda la carne del frigor&iacute;fico</strong>. A partir de ese momento, Yeonghye impondr&aacute; en casa una dieta exclusivamente vegetariana que su marido aceptar&aacute; entre at&oacute;nito y molesto. Este ser&aacute; un primer acto subversivo seguido de muchos otros que la llevar&aacute;n a la b&uacute;squeda de una existencia m&aacute;s pura y despojada, m&aacute;s cercana a la vida vegetal, un lugar donde el poder er&oacute;tico y floral de su cuerpo romper&aacute; las estrictas costumbres de una sociedad patriarcal y ultracapitalista. Situada en Corea del Sur,<em> La vegetariana</em> es la historia de una metamorfosis radical y un acto de resistencia contra la violencia y la intolerancia humanas. Galardonada con el Premio Booker Internacional,<strong> esta bella y perturbadora novela catapult&oacute; internacionalmente a la que es una de las voces m&aacute;s interesantes y provocadoras de la literatura asi&aacute;tica contempor&aacute;nea</strong>&rdquo;, se lee en la contratapa de este libro de la reciente ganadora del Premio Nobel de Literatura. Una publicaci&oacute;n que vuelve a las librer&iacute;as locales en una edici&oacute;n del sello Random House.
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                &quot;La vegetariana&quot;, de Han Kang, vuelve a las librerías locales.                            </span>
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        <em><strong>La vegetariana</strong></em><strong>, de Han Kang, fue publicado por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Theodoros</strong></em><strong>, de Mircea C&#259;rt&#259;rescu. </strong>&ldquo;Tudor es el hijo de dos sirvientes de la corte de un gran boyardo de la atrasada Valaquia. Desde su nacimiento, la ambici&oacute;n parece guiar cada uno de sus pasos, y en su arduo ascenso al poder no dudar&aacute; en dejar su camino sembrado de cad&aacute;veres. <strong>En su historia se cruzan el rey Salom&oacute;n, la reina de Saba, el bisabuelo de John Lennon, el general Napier y la reina Victoria</strong>. Tudor ser&aacute; Theodoros: bandido y pirata, pecador devoto, el terror de los mares de la H&eacute;lade. Vivir&aacute; en bosques y monasterios, presenciar&aacute; batallas y milagros, y finalmente se convertir&aacute; en Tewodros: el despiadado Emperador de Emperadores, soberano absoluto de Abisinia. <em>Theodoros</em> constituye un ejercicio de pura libertad creativa en una narraci&oacute;n torrencial, lib&eacute;rrima, exuberante, la culminaci&oacute;n de una obra absolutamente &eacute;pica. Un terremoto literario. Una novela arrolladora que abarca desde lo realista hasta lo fantasmag&oacute;rico&rdquo;, se&ntilde;alan los editores de este libro del destacado escritor rumano Mircea C&#259;rt&#259;rescu.
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                    alt="Theodoros, es lo nuevo del escritor rumano Mircea Cărtărescu."
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            <span class="title">
                Theodoros, es lo nuevo del escritor rumano Mircea Cărtărescu.                            </span>
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        <em><strong>Theodoros</strong></em><strong>, de Mircea C&#259;rt&#259;rescu, sali&oacute; por Impedimenta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Antes que nada</strong></em><strong>, de Mart&iacute;n Caparros. </strong>&ldquo;Mart&iacute;n Caparr&oacute;s es uno de los grandes escritores de su generaci&oacute;n, maestro del periodismo y de la novela y de esa cruza de ambos que es la cr&oacute;nica. N&oacute;mada, polemista, curioso impenitente, ha recorrido el mundo y conocido a muchos de sus habitantes ricos y poderosos, y a muchos m&aacute;s pobres y an&oacute;nimos. Estas fascinantes memorias cuentan esa vida &ndash;militancias y exilios, selvas y redacciones, amores y derrotas&ndash; y, al mismo tiempo, sesenta a&ntilde;os de historia de Occidente: <strong>Caparr&oacute;s puede pasar de la residencia de Per&oacute;n en Madrid a la choza de Saratou en N&iacute;ger y al primer McDonald&rsquo;s en los &uacute;ltimos d&iacute;as de la URSS</strong>, puede descollar por accidente en la radio argentina o dar cuenta del problema del hambre en una obra fundamental, puede escribir biograf&iacute;as en verso, componer novelas interactivas o renunciar al New York Times por la censura. Antes que nada, como todas las obras de Caparr&oacute;s, es adem&aacute;s un magn&iacute;fico artefacto literario donde cada palabra cuenta, donde el c&oacute;mo importa tanto como el qu&eacute;&rdquo;, se lee en la contratapa de este libro, recientemente publicado por Random House.
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            <span class="title">
                &quot;Antes que nada&quot;, de Martín Caparros, salió por Random House.                            </span>
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        <em><strong>Antes que nada</strong></em><strong>, de Mart&iacute;n Caparros, sali&oacute; por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>El fin de la escritura</strong></em><strong>, de Fernando Peirone.</strong> &ldquo;&iquest;Cu&aacute;l es el futuro de la escritura? &iquest;La cultura letrada transformar&aacute; la manera de expresar su ideal cr&iacute;tico-emancipador o permanecer&aacute; fiel a una narrativa que pierde su potencia comunicativa? Con una prosa &aacute;gil, <strong>este libro propone una periodizaci&oacute;n at&iacute;pica</strong> para analizar los procesos narrativos que, a lo largo de la historia, expresaron los diferentes modelos de poder, de convivencia y de identidad, para confrontarlos con las encrucijadas y los desaf&iacute;os que produce la narrativa transmedia&rdquo;, adelantan sobre esta publicaci&oacute;n desde Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fernando Peirone</strong> (Venado Tuerto, Santa Fe, Argentina, 1963) es escritor, ensayista e investigador. Se desempe&ntilde;a como director acad&eacute;mico del programa Lectura Mundi, de la Universidad Nacional de San Mart&iacute;n, y profesor de la Universidad del Cine y de la Facultad Libre de Rosario. <strong>Fue director de la Biblioteca Popular Florentino Ameghino, miembro fundador de la Facultad Libre de Venado Tuerto en 1990 y fundador de la Facultad Libre de Rosario en 2005</strong>. Junto con otros colegas fund&oacute; el Foro para el Debate Social de las Nuevas Tecnolog&iacute;as en 2010.
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            <span class="title">
                El fin de la escritura, de Fernando Peirone, salió por Fondo de Cultura Económica.                            </span>
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        <em><strong>El fin de la escritura</strong></em><strong>, de Fernando Peirone, sali&oacute; por Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9 </strong><em><strong>Carnicero</strong></em><strong>, de Joyce Carol Oates. </strong>&ldquo;En esta historia basada en hechos reales, Joyce Carol Oates sigue los pasos de un m&eacute;dico que en el siglo XIX someti&oacute; impunemente a una gran cantidad de mujeres a operaciones grotescas para as&iacute; poder publicar sus investigaciones. El doctor Silas Weir, conocido a posteriori como el padre de la neurolog&iacute;a y de la &laquo;ginopsiquiatr&iacute;a&raquo;, se obsesiona en esta novela con una de sus pacientes, Brigit, una joven sirvienta albina que se convierte en el principal sujeto de sus experimentos y en la semilla de su destrucci&oacute;n.<strong> Narrada por el hijo mayor de Weir, que ha repudiado el legado brutal de su padre, </strong><em><strong>Carnicero</strong></em><strong> se asoma al horror al que la comunidad cient&iacute;fica ha sometido a las mujeres a lo largo de la historia</strong> y deambula por las galer&iacute;as m&aacute;s oscuras de la psique humana, mientras trama al mismo tiempo una esperanzadora historia de amor&rdquo;, se&ntilde;ala la contratapa de esta nueva publicaci&oacute;n de la escritora estadounidense. Publica Alfaguara.
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                Carnicero, lo nuevo de la estadounidense Joyce Carol Oates.                            </span>
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        <em><strong>Carnicero</strong></em><strong>, de Joyce Carol Oates, es una novedad de Alfaguara.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>El &uacute;ltimo lobo</strong></em><strong>, de L&aacute;szl&oacute; Krasznahorkai.</strong> &ldquo;Nos enorgullece sumar a nuestro cat&aacute;logo a una figura insoslayable de las letras contempor&aacute;neas: el escritor h&uacute;ngaro <strong>L&aacute;szl&oacute; Krasznahorkai</strong>, permanente candidato al Nobel, galardonado con el Premio Formentor de las Letras el pasado marzo de 2024 y antes merecedor del Booker International en 2015. Comenzamos publicando <em>El &uacute;ltimo lobo</em>, una nouvelle escrita en una sola frase de m&aacute;s de noventa p&aacute;ginas que nunca lleg&oacute; a las librer&iacute;as argentinas y que apareci&oacute; originalmente en 2009 por la Fundaci&oacute;n Mu&ntilde;oz Ortiz. Para el 2025, estamos preparando una reedici&oacute;n local de <em>Al Norte la monta&ntilde;a, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el r&iacute;o</em>, ambas traducidas por <strong>Adan Kovacsics</strong>&rdquo;, inform&oacute; en un comunicado el sello Sigilo.
    </p><p class="article-text">
        Sobre <em>El &uacute;ltimo lobo</em>, la editorial inform&oacute;: &ldquo;En un bar de Berl&iacute;n, un fil&oacute;sofo le cuenta a un barman h&uacute;ngaro las peripecias de su viaje a Extremadura, Espa&ntilde;a, invitado por una misteriosa fundaci&oacute;n para que conozca la regi&oacute;n y escriba sobre ella. El fil&oacute;sofo recibe dinero, un pasaje de avi&oacute;n, un chofer personal y la asistencia de una int&eacute;rprete que lo ayudar&aacute; a comunicarse. <strong>Aunque cree que la invitaci&oacute;n es un malentendido, acepta, sin tener claro sobre qu&eacute; va a escribir. </strong>Apenas llega, se obsesiona con la historia de la muerte del &uacute;ltimo lobo extreme&ntilde;o y emprende una investigaci&oacute;n que se convertir&aacute; en una experiencia transfiguradora. Reconocido mundialmente por sus novelas largas y volc&aacute;nicas, entre las que se destacan<em> Tango sat&aacute;nico</em> y <em>Melancol&iacute;a de la resistencia</em>, <em>El &uacute;ltimo lobo</em> es una inmejorable puerta de entrada al singular&iacute;simo universo de este gran escritor h&uacute;ngaro&rdquo;.
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                El último lobo, de László Krasznahorkai, salió por Sigilo.                            </span>
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        <em><strong>El &uacute;ltimo lobo</strong></em><strong>, de L&aacute;szl&oacute; Krasznahorkai, fue publicado por Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11. </strong><em><strong>Victoria</strong></em><strong>, de Paloma S&aacute;nchez-Garnica.</strong> &ldquo;Reci&eacute;n terminada la Segunda Guerra Mundial, en un Berl&iacute;n arrasado y sin futuro aparente, Victoria sobrevive cantando cada noche en el club Kassandra. Pese a tener una mente prodigiosa, capaz de crear un poderoso sistema de cifrado de mensajes, su hija Hedy y su hermana Rebecca dependen de ese m&iacute;sero sueldo para sobrevivir. Un chantaje sin escr&uacute;pulos por parte de los rusos obligar&aacute; a Victoria a viajar sola a Estados Unidos, donde, sin embargo, disfrutar&aacute; del amor incondicional del capit&aacute;n Norton. <strong>All&iacute; descubrir&aacute; que la que parec&iacute;a&nbsp; la sociedad m&aacute;s democr&aacute;tica del mundo esconde una rancia capa de racismo e injusticias</strong> de la mano del Ku Klux Klan y el senador McCarthy.&nbsp;Una novela grandiosa en la que los resentimientos, el dolor de la p&eacute;rdida y las decisiones dif&iacute;ciles ser&aacute;n superados gracias al coraje de unos personajes que luchan firmemente por defender lo que m&aacute;s aman&rdquo;, se&ntilde;alan los editores de esta publicaci&oacute;n, recientemente galardonada con el Premio Planeta.
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            <span class="title">
                Victoria, de Paloma Sánchez-Garnica, estará disponible a partir del 15 de noviembre.                            </span>
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        <em><strong>Victoria</strong></em><strong>, de Paloma S&aacute;nchez-Garnica, estar&aacute; disponible a partir del 15 de noviembre a trav&eacute;s de la editorial Planeta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>Aqu&iacute;, Argentina. Crueldades, pol&iacute;tica y mariconer&iacute;as</strong></em><strong>, de Gabriela Borrelli Azara.</strong> &ldquo;Desde hace algunos a&ntilde;os, la frase &lsquo;Argentina, no lo entender&iacute;as&rsquo; recorre las redes sociales como estandarte orgulloso de una esencia dif&iacute;cil de explicar. &iquest;Qu&eacute; define la cultura argentina? &iquest;Qui&eacute;nes participan en su creaci&oacute;n y circulaci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; nos identifica como sociedad? &iquest;Qu&eacute; es la batalla cultural? &iquest;C&oacute;mo llegamos hasta ac&aacute;? En este libro, <strong>Gabriela Borrelli Azara</strong> crea constelaciones luminosas a partir de ciertos hitos de nuestra herencia literaria, pl&aacute;stica y cinematogr&aacute;fica para intentar comprender nuestro presente y darle un sentido a la tensi&oacute;n permanente entre cultura y pol&iacute;tica. Las posibles hojas de ruta para este recorrido son incontables, pero Borrelli Azara propone hacerlo a partir de cinco ejes tem&aacute;ticos: en el primer cap&iacute;tulo explora la violencia, el horizonte de la crueldad y la mentira como extorsi&oacute;n. En el segundo, a partir de un debate en los &uacute;ltimos tiempos sobre las declaraciones p&uacute;blicas de artistas populares, la relaci&oacute;n entre la obra de arte y la militancia pol&iacute;tica. Siguiendo las pistas de los territorios que abarca la batalla cultural planteada, el tercer cap&iacute;tulo ilumina las representaciones de la diversidad sexual. <strong>En el cuarto cap&iacute;tulo se repasan nombres e hitos del periodismo argentino que desde el pasado se&ntilde;alan las trampas de los esquemas period&iacute;sticos actuales. </strong>Al final, la relaci&oacute;n entre cultura y Estado ser&aacute; el eje que permita recorrer experiencias de cooperaci&oacute;n creativa entre ambos y tambi&eacute;n experiencias art&iacute;sticas que &lsquo;denunciaron&rsquo; la censura cultural. Tributario del programa que se transmiti&oacute; por el canal de streaming <em>Gelatina</em>, este libro bucea en el pasado para ayudarnos a interpretar algo de nuestro presente e incluso tambi&eacute;n de nuestro futuro&rdquo;, se lee en la contratapa de esta publicaci&oacute;n que acaba de salir por el sello Sudamericana.
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                Aquí, Argentina, de Gabriela Borrelli Azara, salió por Sudamericana.                            </span>
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        <em><strong>Aqu&iacute;, Argentina</strong></em><strong>, de Gabriela Borrelli Azara, sali&oacute; por Sudamericana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>13. Colecci&oacute;n de Historia Argentina, Futurock.</strong> &ldquo;Ediciones Futurock lanza su Colecci&oacute;n de Historia Argentina. Distintos historiadores y cientistas sociales de una nueva generaci&oacute;n, encaran la tarea de volver a contar la historia de nuestro pa&iacute;s, a partir de los problemas y preguntas que nos arroja nuestro presente. <strong>El esp&iacute;ritu de la colecci&oacute;n es la publicaci&oacute;n de autores j&oacute;venes, en muchos casos noveles, que vuelven a visitar los grandes temas nacionales</strong>, desde una perspectiva actual&rdquo;, adelant&oacute; la editorial en un comunicado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este mes, el sello tiene previstas dos novedades. &ldquo;En un doble lanzamiento, <strong>Juan Manuel Romero</strong> aborda un tema cl&aacute;sico como la recuperaci&oacute;n democr&aacute;tica, pero desde la perspectiva del peronismo: <em>1983, la primera derrota del peronismo</em>, es un ensayo sobre la elecci&oacute;n que gan&oacute; <strong>Ra&uacute;l Alfons&iacute;n</strong>, vista desde el bando derrotado y los debates que se desataron al interior del justicialismo despu&eacute;s de esa coyuntura&rdquo;, informaron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El segundo, de <strong>Tom&aacute;s Aguerre</strong>, conmemorando el 30&ordm; aniversario, es sobre la reforma constitucional argentina de 1994 y lleva como t&iacute;tulo <em>90 d&iacute;as para cambiar la Argentina: La &uacute;ltima reforma constitucional. </em>&ldquo;Una reforma que naci&oacute; de un pacto pol&iacute;tico, y que molde&oacute; buena parte de la pol&iacute;tica posterior: all&iacute; naci&oacute; el balotaje y la ciudad de Buenos Aires se convirti&oacute; en una &lsquo;hacedora&rsquo; de presidentes, al lograr su autonom&iacute;a pol&iacute;tica&rdquo;, destacan los editores.
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                Ediciones Futurock lanzó su Colección de Historia Argentina.                            </span>
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        <strong>Los libros </strong><em><strong>1983, la primera derrota del peronismo</strong></em><strong>, de Juan Manuel Romero, y&nbsp; </strong><em><strong>90 d&iacute;as para cambiar la Argentina: La &uacute;ltima reforma constitucional</strong></em><strong>, de Tom&aacute;s Aguerre, forman parte de la flamante Colecci&oacute;n de Historia Argentina de Ediciones Futurock.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14.</strong><em><strong> Tengo hasta ah&iacute;. Escribir para chicos y chicas</strong></em><strong>, de Florencia Gattari. </strong>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; es lo infantil en un libro? O &iquest;qu&eacute; es un libro para ni&ntilde;os? Florencia Gattari pregunta, ensaya respuestas, arriesga. Avanza con belleza y precisi&oacute;n en su propio costurero de la mente, y nos da una definici&oacute;n. O varias. <strong>Porque se mueve en un territorio no definitivo, en un lugar que no arrincona: el de la ficci&oacute;n</strong>. Para eso, Florencia Gattari se sirve de recuerdos de su propia infancia y la de otros, de an&eacute;cdotas, lecturas, conversaciones con pacientes y postales que de tanto mirar hablan: en una sala de espera, en una plaza, en un viaje a Tornquist. <em>Inicios</em>, <em>Terquedades</em> y <em>Pasar a otra cosa</em> son las partes que componen este libro y arman un entramado donde hacer pie o donde seguir con el devaneo, un lugar para pensar, rodear y decir aquello sobre lo que habla sin saber pero igual habla: escribir para chicos y chicas&rdquo;, adelant&oacute; sobre este libro en un comunicado la editorial La Cruj&iacute;a. 
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                    alt="Tengo hasta ahí. Escribir para chicos y chicas, de Florencia Gattari, es una novedad de La Crujía."
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            <span class="title">
                Tengo hasta ahí. Escribir para chicos y chicas, de Florencia Gattari, es una novedad de La Crujía.                            </span>
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        <em><strong>Tengo hasta ah&iacute;. Escribir para chicos y chicas</strong></em><strong>, de Florencia Gattari, es una novedad de La Cruj&iacute;a Editorial.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>15. </strong><em><strong>El esp&iacute;ritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia</strong></em><strong>, de Patricio Pron.</strong> &ldquo;Esta nueva edici&oacute;n que se suma ahora al cat&aacute;logo de Anagrama de<em> El esp&iacute;ritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia</em>, corregida y ampliada, incluye medio centenar de fotograf&iacute;as in&eacute;ditas y un nuevo ep&iacute;logo a cargo del autor. Un joven escritor argentino regresa desde Alemania a la localidad de la Pampa donde pas&oacute; su infancia para despedirse de su padre. <strong>Este retorno lo confronta con el pasado tr&aacute;gico de su familia y con los turbulentos a&ntilde;os previos a su nacimiento, marcados por la clandestinidad y la agitaci&oacute;n pol&iacute;tica. </strong>El esp&iacute;ritu de mis padres siguen subiendo en la lluvia es un juego de simetr&iacute;as, de b&uacute;squedas que se solapan y de secretos de familia que son, al mismo tiempo, los de todo un pa&iacute;s. Este relato sobre la memoria y la justicia, que recibi&oacute; el aplauso un&aacute;nime de la cr&iacute;tica y se public&oacute; en veinticinco pa&iacute;ses, resuena poderosamente en nuestros tiempos, marcados por la negaci&oacute;n y el olvido&rdquo;, adelant&oacute; Anagrama sobre este lanzamiento.
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            <span class="title">
                Se reedita &quot;El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia&quot;, de Patricio Pron.                            </span>
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        <em><strong>El esp&iacute;ritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia</strong></em><strong>, de Patricio Pron, sali&oacute; por Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>16. </strong><em><strong>Patria y familia</strong></em><strong>, de Sebasti&aacute;n Wainraich.</strong> &ldquo;Una obra coral que entrelaza con maestr&iacute;a la voz interior de Luis Alberto Camino con la de quienes lo rodean, en una desaforada carrera por convertirse en presidente.&nbsp; Caracterizado por su capacidad para dar batalla, Camino dejar&aacute; todo de lado para conseguir su objetivo. <strong>Con ritmo fren&eacute;tico y la tensi&oacute;n dram&aacute;tica de un thriller, Wainraich da vida a una serie de personajes unidos por la ambici&oacute;n y el deseo de poder</strong>, dispuestos a saltar sin red al vac&iacute;o&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de esta flamante novela del periodista <strong>Sebasti&aacute;n Wainraich</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con una sintaxis muy potente, esta novela nos cuenta la m&aacute;quina mental que maneja a un candidato a presidente.<strong> Una especie de american psycho, un arribista, un personaje que pelea palmo a palmo con la realidad que nos toca vivir</strong>: los presidentes, esos seres desquiciados que nadie conoce de verdad, ni siquiera &ndash;como conjetura Wainraich&ndash; ellos mismos&rdquo;, asegura sobre el libro en la contratapa el escritor <strong>Fabi&aacute;n Casas</strong>.
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            <span class="title">
                Patria y familia, es la primera novela del periodista Sebastián Wainraich.                            </span>
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        <em><strong>Patria y familia</strong></em><strong>, de Sebasti&aacute;n Wainraich, sali&oacute; por Planeta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>17. </strong><em><strong>Motosierra y confusi&oacute;n</strong></em><strong>, de Mercedes D&rsquo;Alessandro.</strong> En esta publicaci&oacute;n, seg&uacute;n adelantan desde la editorial Sudamericana, Mercedes D'Alessandro &ldquo;analiza el desembarco en la Argentina de un gobierno &lsquo;liberal libertario&rsquo; y sus resultados. <strong>Al mismo tiempo, propone revisar las ideas y las categor&iacute;as con las que se piensa la pol&iacute;tica econ&oacute;mica</strong>, extender la mirada y ver qu&eacute; hay m&aacute;s all&aacute; del d&eacute;ficit fiscal o la inflaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este volumen al que te asom&aacute;s es una mezcla de intervenci&oacute;n ensay&iacute;stica en tiempo real, <strong>cr&oacute;nica de un reseteo social de desenlace todav&iacute;a incierto</strong>, revisi&oacute;n te&oacute;rica minuciosa del bagaje intelectual del libertarianismo y autobiograf&iacute;a de una generaci&oacute;n pol&iacute;tica que a&uacute;n no se resigna a la derrota&rdquo;, se&ntilde;ala <strong>Alejandro Bercovich</strong> en el pr&oacute;logo.
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                Motosierra y confusión, de Mercedes D’Alessandro.                            </span>
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        <em><strong>Motosierra y confusi&oacute;n</strong></em><strong>, de Mercedes D&rsquo;Alessandro, sali&oacute; por Sudamericana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>18 </strong><em><strong>Tar&aacute;ntula</strong></em><strong>, de Eduardo Halfon. </strong>&ldquo;A finales de 1984, dos j&oacute;venes hermanos guatemaltecos, exiliados desde hace a&ntilde;os en Estados Unidos, vuelven a Guatemala para participar en un campamento de ni&ntilde;os jud&iacute;os en un bosque perdido de las monta&ntilde;as del altiplano. Poco saben de su pa&iacute;s natal, y ya apenas hablan espa&ntilde;ol. <strong>Sus padres les han insistido en que ir&iacute;an a pasar unos d&iacute;as en el campamento para aprender no s&oacute;lo formas de supervivencia en la naturaleza, sino tambi&eacute;n formas de supervivencia en la naturaleza para ni&ntilde;os jud&iacute;os</strong>. Que no es lo mismo, les han dicho. Pero una ma&ntilde;ana, los ni&ntilde;os descubren que el campamento ha sido transformado en algo mucho m&aacute;s siniestro: ahora cada uno tendr&aacute; que encontrar su propia forma de sobrevivir&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de esta novela de<strong> Eduardo Halfon</strong>, publicada por el sello Libros del Asteroide.
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                    alt="&quot;Tarántula&quot;, lo nuevo de Eduardo Halfon."
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            <span class="title">
                &quot;Tarántula&quot;, lo nuevo de Eduardo Halfon.                            </span>
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        <em><strong>Tar&aacute;ntula</strong></em><strong>, de Eduardo Halfon, sali&oacute; por Libros del Asteroide.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-noviembre-borges-piglia-vida-martha-argerich-ultima-ganadora-premio-nobel_1_11784845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Nov 2024 03:01:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los libros de noviembre: Borges por Piglia, la vida de Martha Argerich y la última ganadora del Premio Nobel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,novedades editoriales,Ricardo Piglia,Martha Argerich,Premio Nobel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martha Argerich: "Si el Estado no apoya y contribuye a la cultura, el futuro es realmente peligroso"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/martha-argerich-si-no-apoya-contribuye-cultura-futuro-realmente-peligroso_1_11273633.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8712aa5e-55e6-4f0f-ba81-53be829b16a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Martha Argerich: &quot;Si el Estado no apoya y contribuye a la cultura, el futuro es realmente peligroso&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pianista criticó los ajustes en el ámbito de la formación musical, recordó que ella misma recibió apoyo y advirtió el duro futuro que enfrentará el país si continúa con desfinanciamientos.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Martha Argerich</strong>, la talentosa y reconocida pianista, escribi&oacute; un duro comunicado a trav&eacute;s del que <strong>denunci&oacute; el desfinanciamiento  en la cultura y la interrupci&oacute;n de las becas que llevan su nombre </strong>y que fueron creadas con el objetivo de impulsar la formaci&oacute;n de m&uacute;sicos en sectores populares. &ldquo;Yo misma he recibido el apoyo del Estado argentino cuando era jovencita y eso fue fundamental para mi formaci&oacute;n y posterior carrera art&iacute;stica. Si el Estado no apoya y contribuye a la cultura, el futuro es realmente peligroso&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En enero de 2021 el Maestro Rolando Goldman me propuso, con la colaboraci&oacute;n de Eduardo Hubert, crear las Becas que llevan mi nombre (Becas Martha Argerich), dentro del &aacute;mbito del Ministerio de Cultura de la Naci&oacute;n Argentina. Me pareci&oacute; una buena idea con la finalidad de ayudar a j&oacute;venes m&uacute;sicos de las Orquestas Infantiles y Juveniles de los barrios populares para que pudieran hacer una capacitaci&oacute;n intensiva con sus instrumentos musicales&rdquo;, record&oacute; Argerich.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de ese momento, 35 j&oacute;venes fueron elegidos por un jurado de figuras reconocidas en nuestro pa&iacute;s. Algunos de los estudiantes de la Primera Beca Bianual Martha Argerich, luego fueron contratados y se convirtieron en Profesores de las Orquestas. De ese modo, pudieron transmitir lo aprendido a otros j&oacute;venes. Y les cambi&oacute; la vida en cuanto a su futuro, de manera notoria&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2023 una nueva camada de 40 j&oacute;venes de todo el pa&iacute;s se incorporaron a las becas. El trabajo que han realizado es muy importante y una cantidad de docentes los est&aacute;n formando con indudable seriedad, dedicaci&oacute;n y mucho amor. Lamentablemente,<strong> las autoridades del gobierno nacional de mi pa&iacute;s decidieron interrumpir las becas</strong> (que debieron comenzar en febrero de este a&ntilde;o) <strong>y despidieron a esos y otros profesores de las Orquestas Infantiles. De estqa manera est&aacute;n privando a los j&oacute;venes de la oportunidad de tener un brillante futuro musical&rdquo;, </strong>reclam&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lamento profundamente que ahora muchos queden sin esa posibilidad. S&eacute; que tambi&eacute;n est&aacute;n quitando el apoyo  a numerosos espacios de la cultura. Si no se apoya a la cultra, el futuro de los ni&ntilde;os y j&oacute;venes y de todo el pueblo, corren peligro. Conf&iacute;o en que las autoridades vuelvan a pensar en continuar de alguna forma con estos programas&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe class="scribd_iframe_embed" title="Martha Argerich Situacion de La Cultura" src="https://www.scribd.com/embeds/721330199/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-81emozgt1ekTpfMA3tw1" tabindex="0" data-auto-height="true" data-aspect-ratio="0.7074509803921568" scrolling="no" width="100%" height="600" frameborder="0"></iframe><p  style="   margin: 12px auto 6px auto;   font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif;   font-style: normal;   font-variant: normal;   font-weight: normal;   font-size: 14px;   line-height: normal;   font-size-adjust: none;   font-stretch: normal;   -x-system-font: none;   display: block;"   ><a title="View Martha Argerich Situacion de La Cultura on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/721330199/Martha-Argerich-Situacion-de-La-Cultura#from_embed"  style="text-decoration: underline;">Martha Argerich Situacion d...</a> by <a title="View Milagros Moreni's profile on Scribd" href="https://www.scribd.com/user/29029990/Milagros-Moreni#from_embed"  style="text-decoration: underline;">Milagros Moreni</a></p>
    </figure><p class="article-text">
        MM
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/martha-argerich-si-no-apoya-contribuye-cultura-futuro-realmente-peligroso_1_11273633.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Apr 2024 01:48:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Martha Argerich: "Si el Estado no apoya y contribuye a la cultura, el futuro es realmente peligroso"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Martha Argerich,Ministerio de Cultura,Javier Milei]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Músicas y fronteras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/musicas-fronteras_129_11219370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94a33098-0616-4d56-81f2-200b024a8499_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Músicas y fronteras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ravel y Sinatra. Ginastera y Bartók y Emerson, Lake and Palmer. Y una canción popular y picaresca convertida en pieza de palacio, en interludio operístico y en pieza de jazz. La civilización –y la barbarie– hace tiempo que dejaron de ser lo que fueron. Novedades y rescates en la red, entre las redes.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Konstantinos Kavafis</strong>, en su poema &ldquo;Esperando a los b&aacute;rbaros&rdquo;, atribu&iacute;a la inacci&oacute;n del foro y la desaz&oacute;n del pueblo a la inminente llegada de los b&aacute;rbaros. Los b&aacute;rbaros, sin embargo, no llegaban y, casi sobre el final, el poeta se preguntaba: &ldquo;&iquest;Que haremos sin los b&aacute;rbaros?&rdquo;. Hay lugares donde esa pregunta es innecesaria. Los b&aacute;rbaros siempre llegan.
    </p><p class="article-text">
        La idea de barbarie, y su otra cara, la civilizaci&oacute;n, tienen que ver con las fronteras. La civilizaci&oacute;n &ndash;y los civiles&ndash; eran quienes viv&iacute;an en la <em>civis</em>, la ciudad. Los <em>barbaroi</em>, palabra griega que los romanos adoptaron, eran quienes viv&iacute;an afuera. Los extranjeros. La palabra &ldquo;civilizaci&oacute;n&rdquo;, sin embargo, no es tan antigua. Comenz&oacute; a utilizarse en Francia en el siglo XVIII y lo hizo acarreando consigo otro concepto, el de cultura, nombrada como la entend&iacute;a Europa, con un t&eacute;rmino que ven&iacute;a de la misma ra&iacute;z que cultivo. Trabajar en lo virgen y lograr que fructificara.
    </p><p class="article-text">
        El mundo, como se sabe, ha cambiado. Es decir, lo hace permanentemente. La eficacia de la industria del entretenimiento y su poderoso brazo armado, los medios de comunicaci&oacute;n masiva, han logrado lo que los liberales &shy;&ndash;los verdaderos&ndash; no hubieran so&ntilde;ado. S&oacute;lo que lo consiguieron al rev&eacute;s. Donde los intelectuales de la civilizaci&oacute;n imaginaban, como condici&oacute;n necesaria de la ampliaci&oacute;n de derechos pol&iacute;ticos, que todos tuvieran una formaci&oacute;n &ndash;y una informaci&oacute;n&ndash; similar. Y so&ntilde;aban con que la cultura &ldquo;alta&rdquo; &ndash;lo &uacute;nico que consideraban cultura, desde ya&ndash; fuera accesible para todos, los tiempos modernos hicieron, en cambio, que lo que se democratizara fuera la <em>cultura</em> &ldquo;baja&rdquo;, mucho m&aacute;s f&aacute;cil de comercializar. 
    </p><p class="article-text">
        Cambian los precios de las localidades en los shows, la calidad de los tel&eacute;fonos celulares y los modelos de auriculares y, eventualmente, las versiones, pagas o gratuitas, de las plataformas de streaming pero hoy la m&uacute;sica que alguien escucha en MP3, yendo a trabajar en el tren a las 6 de la ma&ntilde;ana, es exactamente la misma que alguna otra persona &ndash;que tardar&aacute; por lo menos un par adicional de horas en levantarse y comenzar su d&iacute;a, posiblemente en el gimnasio&ndash; escuch&oacute; a la noche en un show en el Campo de Polo y &nbsp;en un oneroso sitial de privilegio. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la cultura tiene sus propias reglas. O, mejor, las va creando a medida. Y el arte, que es eso que los medios de comunicaci&oacute;n llaman cultura, tambi&eacute;n. Se alimenta de las contradicciones, se apropia de lo que tiene a mano, se empe&ntilde;a en no seguir rumbos rectos y previsibles y, adem&aacute;s, con toda su inabarcable variedad, le sigue interesando a mucha gente &ndash;aunque no a los nuevos b&aacute;rbaros, por cierto&ndash;. Tampoco es f&aacute;cil definir qu&eacute; es al arte. Los te&oacute;ricos, desde siempre, vienen intent&aacute;ndolo &shy;&ndash;sobre todo para dictaminar qu&eacute; no es arte&ndash; con &eacute;xito dudoso. La pregunta, y las respuestas posibles, acerca de por qu&eacute; un lapso de silencio en la noche no es una obra de arte y s&iacute; lo son 4 minutos con 33 segundos dise&ntilde;ados por <strong>John Cage</strong> para poner cabeza abajo el mundo de la m&uacute;sica de concierto, o por qu&eacute; una tela vac&iacute;a en una tienda de insumos para pintores y una tela vac&iacute;a en una exposici&oacute;n o en un museo son cosas distintas, pueden ser incomprendidas, indignantes, desafiantes en el mejor sentido o simplemente no figurar en absoluto entre las preocupaciones de quienes disfrutan con alguna clase de arte. Pero tanto ellas como las discusiones entre fans acerca de qu&eacute; artista, o qu&eacute; disco o canci&oacute;n son mejores que otros rondan una misma cuesti&oacute;n &shy;&ndash;y una misma funci&oacute;n social&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        Con todas sus indefiniciones, y sus formas infinitas, el arte parece ser aquello que dialoga con el arte. Que reflexiona sobre &eacute;l. Incluso que lo discute. Y existe una clase particular de p&uacute;blico &ndash;presumiblemente lectores de esta columna&ndash; que se regocijan en especial con aquellas obras que, como un buen acertijo, se resisten un poco. Que no dan todo de s&iacute; desde el primer momento. Que permiten ser descubiertas de a poco. Y vueltas a descubrir despu&eacute;s. Y mucho m&aacute;s tarde tambi&eacute;n. Y est&aacute; claro que, ya desde hace tiempo, esas obras no corresponden exclusivamente al campo de la tradici&oacute;n acad&eacute;mica. Aunque han fascinado sobradamente a muchos de sus autores.
    </p><p class="article-text">
        Hay obras que adquieren esa funci&oacute;n est&eacute;tica al moverse &ndash;o ser movidas&ndash; de su lugar y su tiempo. Nuevas escuchas proporcionan nuevas funciones. Un oyente familiarizado con el jazz, por ejemplo, oir&aacute; un canto ritual de los <em>mataco</em> o los <em>swahili </em>con una perspectiva totalmente distinta que la de alguien perteneciente a esas etnias. Prestar&aacute; atenci&oacute;n a la polirritmia, al entrecruzamiento de las voces. Algo similar a lo que relat&oacute; el compositor alem&aacute;n <strong>Georg Philip Telemann</strong>: &ldquo;He escuchado tocar el viol&iacute;n a campesinos, en mi viaje por Polonia, y en unos pocos minutos de su m&uacute;sica he encontrado m&aacute;s riqueza que en la mayor&iacute;a de las sonatas y cantatas que he o&iacute;do en las cortes e iglesias de Hamburgo&rdquo;. El compositor, desde ya, no tard&oacute; en poner en pr&aacute;ctica lo que hab&iacute;a aprendido.
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    </figure><p class="article-text">
        Y hay obras que, a partir de la grabaci&oacute;n del sonido &ndash;y, s&iacute;, de los medios de comunicaci&oacute;n masiva&ndash; fueron apareciendo poco a poco, hasta adue&ntilde;arse de una parte significativa de esa bolsa de gatos llamada &ldquo;m&uacute;sica popular&rdquo; &ndash;donde conviven <strong>Astor Piazzolla</strong> o <strong>Chick Corea </strong>con <strong>Shakira</strong>&ndash;, en que esa &ldquo;funci&oacute;n est&eacute;tica&rdquo; es ya un punto de partida. Muy tempranamente, por ejemplo en la extra&ntilde;a &ndash;y osada&ndash; combinaci&oacute;n t&iacute;mbrica de &ldquo;Mood Indigo&rdquo;, en su primera grabaci&oacute;n, realizada &nbsp;por<strong> Duke Ellington</strong> en 1930, o en el extraordinario entramado r&iacute;tmico en el estribillo de &ldquo;Chiclana&rdquo;, por el grupo <strong>Los Virtuosos</strong> (<strong>Julio</strong> y <strong>Francisco De Caro</strong>, <strong>Elvino Vardaro</strong>, <strong>Carlos Marcucci</strong> y <strong>Ciriaco Ortiz</strong>) en 1937, hay pruebas contundentes de que sus art&iacute;fices conceb&iacute;an &ndash;y deseaban&ndash; la posibilidad de la escucha atenta.
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    </figure><p class="article-text">
        Todav&iacute;a hay quienes asocian m&uacute;sica cl&aacute;sica con seria o profunda y m&uacute;sica popular con ligera o pasatista. Podr&aacute; decirse muchas cosas acerca de los gamelanes &ndash;esas gigantescas orquestas de instrumentos de percusi&oacute;n del sudeste de Asia&ndash; que entusiasmaron a <strong>Claude Debussy</strong> en la feria internacional de Par&iacute;s en 1889. Pero dif&iacute;cilmente se los podr&iacute;a considerar &ldquo;m&uacute;sica ligera&rdquo;.
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    </figure><p class="article-text">
        La ida y vuelta entre distintas tradiciones es sumamente clara en el <em>Allegro Barbaro</em> BB 63 de <strong>B&eacute;la Bart&oacute;k</strong> &ndash;una buena muestra de lo que el music&oacute;logo<strong> Serge Moreux</strong>, en su trabajo sobre este autor, en 1956, llam&oacute; &ldquo;folklore imaginario&rdquo;&ndash; y en la versi&oacute;n que, con el t&iacute;tulo &ldquo;The Barbarian&rdquo;, abr&iacute;a el primer &aacute;lbum de <strong>Emerson, Lake &amp; Palmer</strong>, en 1970.
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    </figure><p class="article-text">
        O, siguiendo con el tr&iacute;o de <strong>Keith Emerson</strong>, <strong>Greg Lake</strong> y <strong>Carl Palmer</strong>, su lectura del cuarto movimiento, <em>Toccata concertata</em>, del <em>Concierto para piano N&ordm; 1</em> de <strong>Alberto Ginastera</strong>.
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    </figure><p class="article-text">
        Como an&eacute;cdota vaya el hecho de que a Ginastera, que hab&iacute;a sorprendido a Emerson por su &ldquo;aspecto de banquero&rdquo; &ndash;el salvajismo de su m&uacute;sica le hab&iacute;a hecho esperar otra cosa&ndash; le encant&oacute; el tema que, titulado &ldquo;Toccata&rdquo; ocupaba el segundo lugar, despu&eacute;s de &ldquo;Jerusalem&rdquo;, en el disco <em>Brain Salad Surgery</em>. Y alrededor del folklore imaginario, que tan bien le queda a Ginastera, una peque&ntilde;a joya, sus <em>Tres danzas argentinas</em> por <strong>Martha Argerich</strong>, en vivo en el Concertgebouw de Amsterdam.
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    </figure><p class="article-text">
        Las canciones, las danzas, van de pueblo en pueblo y de m&uacute;sicos en m&uacute;sicos. &ldquo;Greensleves&rdquo;, por ejemplo, de cuyo origen nada se sabe con certeza salvo que fue inglesa, se refiri&oacute;, originariamente, a unas mangas sucias de c&eacute;sped de una dama que gustaba de revolcarse por los campos, se cant&oacute; en las cortes, se convirti&oacute; en tema para variaciones virtuosas, fue un interludio en una &oacute;pera de <strong>Ralph Vaughan Williams</strong> basada en<strong> William Shakespeare</strong>, y una pieza de jazz y caballito de batalla de <strong>John Coltrane</strong>, entre otras cosas. 
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    </figure><p class="article-text">
        Como colof&oacute;n, <strong>Maurice Ravel </strong>mira a la antig&uuml;edad y compone una <em>Pavana</em> &shy;&ndash;que nombra a infantas tan difuntas como lo estaba esa danza en 1899&shy;&ndash; y en 1939, apenas cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s pero en otro mundo, <strong>Peter DeRose</strong>, <strong>Bert Shefter</strong> y <strong>Mitchell Parish</strong> la convierten en una canci&oacute;n que se convierte en &eacute;xito primero en la voz de <strong>Mildred Bailey </strong>&ndash;con la orquesta de <strong>Red Norvo</strong> y arreglos del vanguardista <strong>Eddie Sauter</strong>- y luego por la orquesta de <strong>Harry James</strong> con un joven cantante llamado <strong>Frank Sinatra</strong>. El tema lo cantaron m&aacute;s adelante <strong>Doris Day</strong> y <strong>Sarah Vaughan </strong>y lo tocaron <strong>Chet Baker</strong> y<strong> Booker Ervin</strong> entre muchos otros. Siempre con su referencia a Ravel aunque ya sin infantas ni difuntas. 
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    </figure><p class="article-text">
        No se trata de un elogio de la barbarie sino de una ampliaci&oacute;n del concepto de civilizaci&oacute;n. Y de la certificaci&oacute;n de que los b&aacute;rbaros ya no son los extranjeros y de que la pregunta de Kavafis deber&iacute;a ser, esta vez, qu&eacute; haremos con ellos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Diego Fischerman es autor del blog El sonido de los sue&ntilde;os: </em><a href="https://xn--sonidodesueos-skb.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>https://xn--sonidodesueos-skb.com/</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Fischerman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/musicas-fronteras_129_11219370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Mar 2024 18:28:32 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martha Argerich y Daniel Barenboim fueron distinguidos en París con la Legión de Honor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/martha-argerich-daniel-barenboim-distinguidos-paris-legion-honor_1_10768044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68585e13-c4bc-4ea8-9cd5-1e16da5f099e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Martha Argerich y Daniel Barenboim fueron distinguidos en París con la Legión de Honor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El reconocimiento fue entregado por el presidente francés, Emmanuel Macron, durante una ceremonia realizada en el en el Palacio del Eliseo, sede de la Presidencia.

</p></div><p class="article-text">
        Los m&uacute;sicos argentinos <strong>Martha Argerich </strong>y <strong>Daniel Barenboim</strong> fueron distinguidos esta mi&eacute;rcoles en Par&iacute;s con la m&aacute;xima condecoraci&oacute;n que otorga la Rep&uacute;blica Francesa: la Legi&oacute;n de Honor.
    </p><p class="article-text">
        El reconocimiento fue entregado por el presidente franc&eacute;s, <strong>Emmanuel Macron</strong>, durante una ceremonia realizada en el en el Palacio del Eliseo, sede de la Presidencia.
    </p><p class="article-text">
        Barenboim, de 81 a&ntilde;os, pianista y director orquestal argentino-israel&iacute;, adem&aacute;s de su prestigio musical, tiene una destacada actuaci&oacute;n por la conciliaci&oacute;n y la paz en el conflicto de Medio Oriente.
    </p><p class="article-text">
        Argentino de nacimiento, con familia jud&iacute;a de origen ruso, naturalizado israel&iacute; y espa&ntilde;ol, y con ciudadan&iacute;a palestina, el pianista y director utiliz&oacute; el lenguaje musical para establecer un c&oacute;digo com&uacute;n sin ignorar diferencias.
    </p><p class="article-text">
        Barenboim es tambi&eacute;n es el director de orquesta del Div&aacute;n Este-Oeste, formada con m&uacute;sicos procedentes de Israel, pa&iacute;ses &aacute;rabes y Espa&ntilde;a.
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                    alt="La argentina Martha Argerich luce la distinción francesa"
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            <span class="title">
                La argentina Martha Argerich luce la distinción francesa                            </span>
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        Argerich, de 82 a&ntilde;os, form&oacute; parte este a&ntilde;o en la temporada del Teatro Col&oacute;n del ciclo que lleva su nombre. Tiene una trayectoria como int&eacute;rprete concentrada en compositores del siglo XIX (Chopin, Beethoven, Liszt, Tchaikovsky, Brahms).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jorge Telerman</strong>, director general y art&iacute;stico del Teatro Col&oacute;n, fue invitado a la solemne ceremonia.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/martha-argerich-daniel-barenboim-distinguidos-paris-legion-honor_1_10768044.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Dec 2023 17:01:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Martha Argerich y Daniel Barenboim fueron distinguidos en París con la Legión de Honor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Daniel Barenboim,Martha Argerich]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La música como único artilugio en manos de Martha Argerich para el cierre de su Festival en el Colón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/musica-unico-artilugio-manos-martha-argerich-cierre-festival-colon_1_9257528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d42666f-98fb-406d-9d4a-09a7f1ee8b91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La música como único artilugio en manos de Martha Argerich para el cierre de su Festival en el Colón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La música, sin necesidad de mayúsculas ni signos de admiración encontró otra vez en Argerich un canal propicio para emocionar, conmover y esparcir la belleza.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Martha Argerich</strong> protagoniz&oacute; la noche del s&aacute;bado el octavo y &uacute;ltimo concierto del Festival que lleva su apellido con otra performance cautivante que extasi&oacute; al gent&iacute;o que colm&oacute; el Teatro Col&oacute;n y que tuvo como compa&ntilde;&iacute;a a la Orquesta Estable del m&aacute;ximo coliseo bajo la batuta de <strong>Luis Gorelik</strong>, al pianista surcoreano <strong>Dong Hyek Lim</strong> y a <strong>Annie Dutoit</strong> como narradora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La notable funci&oacute;n permiti&oacute; escuchar y ver a una artista excepcional como la pianista argentina de 81 a&ntilde;os compartiendo la velada con un elenco estupendo en una experiencia art&iacute;stica enteramente disfrutable en su contexto y tal como se ofreci&oacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En jornadas en las que a ra&iacute;z del Festival y su impacto muchas personas y medios procuraron explicar el &ldquo;fen&oacute;meno Argerich&rdquo; a partir de comparaciones con otras disciplinas y aristas y hasta recurriendo a ret&oacute;ricas figuras en torno a sensaciones f&iacute;sicas, mejor dejarse cautivar por lo notable de un asunto simple: una mujer acometiendo el piano con un talento desbordante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando la industria del espect&aacute;culo es capaz de validar recitales con hologramas, cantantes que no cantan, m&aacute;quinas de ritmo sacando hits como chorizos, el playback como recurso y misas masivas con el sacerdote a distancia, resulta dif&iacute;cil de entender que una artista ejecutando m&uacute;sicas maravillosas desde el piano en un contexto majestuoso y en un silencio expectante sin necesidad de artificio alguno, sea capaz de disparar tratados que expliquen tama&ntilde;a sencillez.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La m&uacute;sica, sin necesidad de may&uacute;sculas ni signos de admiraci&oacute;n encontr&oacute; otra vez en Argerich un canal propicio para emocionar, conmover y esparcir la belleza.
    </p><p class="article-text">
        La pianista respira a trav&eacute;s de esos dedos que irradian la melod&iacute;a, el contrapunto, la sutileza y tambi&eacute;n las tempestades en unas interpretaciones que son una invitaci&oacute;n al disfrute, una ceremonia de apabullante naturalidad donde la realidad se tutea con lo m&aacute;gico, donde el hecho art&iacute;stico viene a recordarnos algunas olvidadas lecciones de humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Apenas pasadas las 20, una larga ovaci&oacute;n &ndash;la primera de muchas- recibi&oacute; a Argerich tras saludar tambi&eacute;n a integrantes de la Orquesta y a su reconocida batuta para juntos compartir el &ldquo;Concierto para piano N&deg; 3 en do mayor, Op. 26&rdquo; del ruso Sergei Prokofiev.
    </p><p class="article-text">
        La obra con sus tres movimientos y su energizante consigna que hizo que Argerich acompa&ntilde;ara su melod&iacute;a ladeando la cabeza o agitando su brazo izquierdo mientras con el derecho se acomodaba su profusa cabellera ceniza, tuvo en su piano un derroche de vitalidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Due&ntilde;a de un sonido claro y de un hondo conocimiento del material que forma parte de los standards acad&eacute;micos que sigue trabajando con dedicada inspiraci&oacute;n, la artista entreg&oacute; una interpretaci&oacute;n vibrante pero no por ello machacosa sino plet&oacute;rica de matices capaces de abismarse sin partitura alguna en ese poema, el m&aacute;s popular de los cinco conciertos para piano escritos por Prokofiev.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A la par, en un di&aacute;logo sonoro de alto vuelo capaz de la tensi&oacute;n y el acompa&ntilde;amiento con sus variaciones, la agrupaci&oacute;n sac&oacute; a relucir los recursos humanos y t&iacute;mbricos que dispone y que permiti&oacute; el especial lucimiento de su cuerda de percusiones (timbal, bombo, platillos, casta&ntilde;uelas y pandereta).
    </p><p class="article-text">
        Esa energ&iacute;a compartida y repartida estall&oacute; pasada m&aacute;s de media hora de la encendida interpretaci&oacute;n y los v&iacute;tores se apoderaron de la sala y obligaron a Argerich a repetir por tres veces el saludo de agradecimiento sin poder abandonar el tablado.
    </p><p class="article-text">
        Tras un intervalo y mientras se armaba el piano doble y enfrentado para sumar a Dong Hyek Lim con vistas al cierre de la mano de &ldquo;El Carnaval de los Animales&rdquo;, de Camille Saint-Sa&euml;ns; la Orquesta Estable del Col&oacute;n se luci&oacute; en la &ldquo;Obertura Carnaval, Op. 92&rdquo;, de Anton&iacute;n Dvo&#345;&aacute;k, bajo encomiable direcci&oacute;n de Gorelik.
    </p><p class="article-text">
        Con la pareja de pianistas ocupando el centro del escenario, con la orquesta devenida en grupo de c&aacute;mara y Dutoit &ndash;enfundada en un vestido azul brillante sin mangas- en el extremo derecho junto a una suerte de paje que la asist&iacute;a y leyendo en franc&eacute;s el texto capaz de ambientar los 14 movimientos de una suite fresca y humor&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Las graciosas y certeras intervenciones de la actriz, literata, periodista e hija de Argerich y del director Charles Dutoit sobre los diferentes animales convocados a la jauja, tuvieron su correlato musical en piezas breves y eficaces plagadas de gui&ntilde;os y plagios.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la obra que la pianista supo tocar con el brasile&ntilde;o Nelson Freire (fallecido a los 77 a&ntilde;os en noviembre pasado) y tambi&eacute;n con Les Luthiers y la orquesta West-Eastern Divan, bajo la direcci&oacute;n de Daniel Barenboim, apela en &ldquo;Tortugas&rdquo; al can-can de la opereta &ldquo;Orfeo en los Infiernos&rdquo; pero en modo tan lento que narradora y pianistas acabaron roncando.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido por las especies y sus caracter&iacute;sticas permiti&oacute; los lucimientos del contrabajista Eli&aacute;n Ortiz C&aacute;rdenas en la &ldquo;Danse des sylphes&rdquo;, de H&eacute;ctor Berlioz, adaptada pesadamente para referir a &ldquo;El elefante&rdquo; y del violoncelista Stanimir Todorov en la rom&aacute;ntica &ldquo;El cisne&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; animal tan raro? Parece una artista. No se arrimen a la pianista que se alimenta de escalas&rdquo;, recit&oacute; Annie mientras con una lupa se acercaba a su madre al prologar el segmento &ldquo;Pianistas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el final y en espa&ntilde;ol, la narradora se despidi&oacute; diciendo: &ldquo;Las bestias no son las m&aacute;s bestias al final. Y si tienen alguna duda, nos vemos a la salida para el carnaval de los humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nuevas alabanzas, la tradicional entrega de los ramos de flores y aplausos y aclamaciones varias sellaron festivamente la velada que clausur&oacute; las ocho funciones del Festival Argerich.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde el viernes 12 tambi&eacute;n tomaron parte del encuentro la Orquesta Filarm&oacute;nica de Buenos Aires (dirigida por Charles Dutoit y Enrique Arturo Diemecke), Rub&eacute;n Szuchmacher, Joaqu&iacute;n Furriel, Peter Lanzani, Cumel&eacute;n Sanz y el pianista Sergei Babayan.
    </p><p class="article-text">
        En este espacio que cultiva desde 1999 y que la devuelve a un escenario donde debut&oacute; con 11 a&ntilde;os, Argerich volvi&oacute; a poner en acto esa vena ind&oacute;mita y sublime en torno al gesto natural de ofrendar su arte musical que merece ser paladeado como tal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Arboleya/Agencia Télam]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/musica-unico-artilugio-manos-martha-argerich-cierre-festival-colon_1_9257528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Aug 2022 13:37:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La música como único artilugio en manos de Martha Argerich para el cierre de su Festival en el Colón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Martha Argerich]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arranca en el Teatro Colón el Festival Martha Argerich]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/arranca-teatro-colon-festival-martha-argerich_1_9239645.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8712aa5e-55e6-4f0f-ba81-53be829b16a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arranca en el Teatro Colón el Festival Martha Argerich"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pianista se presentará junto a destacadas figuras del panorama de la música clásica mundial como su exmarido, el director de orquesta Charles Dutoit, el pianista coreano Dong Hyek Lime y el armenio Sergei Babayan, con las orquestas Filarmónica y Estable del Colón.</p></div><p class="article-text">
        La pianista Martha Argerich, el nombre m&aacute;s destacado de la historia de la m&uacute;sica acad&eacute;mica argentina con resonancias planetarias, vuelve al pa&iacute;s para ofrecer una serie de conciertos en el Teatro Col&oacute;n, que arrancan este viernes y concluyen el s&aacute;bado 20.
    </p><p class="article-text">
        En este ciclo, denominado Festival Argerich, la int&eacute;rprete se presentar&aacute; en distintos formatos y abarcando obras de diferentes compositores, que dibujan un arco de Berlioz a Bach.
    </p><p class="article-text">
        En los distintos conciertos, Argerich se presentar&aacute; junto a destacadas figuras del panorama de la m&uacute;sica cl&aacute;sica mundial como su exmarido, el director de orquesta Charles Dutoit, el pianista coreano Dong Hyek Lime y el armenio Sergei Babayan, con las orquestas Filarm&oacute;nica y Estable del Col&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El primer concierto, este viernes a las 20, ser&aacute; junto a la Orquesta Filarm&oacute;nica de Buenos Aires bajo la direcci&oacute;n de Dutoit en un programa que incluye el Concierto para piano y orquesta en Sol mayor de Maurice Ravel y la Sinfon&iacute;a Fant&aacute;stica de H&eacute;ctor Berlioz.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado 13  a las 20 y el domingo 14 de agosto a las 17 se llevar&aacute; a cabo un programa que tendr&aacute; en su primera parte a Martha Argerich tocando la Partita N&deg;2 en do menor, BWV 826 de Johann Sebastian Bach y una segunda parte donde se pondr&aacute; en escena La Historia de un Soldado, de Igor Stravinsky, con direcci&oacute;n musical de Dutoit, direcci&oacute;n esc&eacute;nica y dramaturgia de Rub&eacute;n Szuchmacher y las actuaciones de Annie Dutoit, Joaqu&iacute;n Furriel, Peter Lanzani y Cumel&eacute;n Sanz.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo d&iacute;a pero a las 20.30 el pianista armenio Sergei Babayan brindar&aacute; un recital conformado por piezas de Bach, Busoni, Zlabys, Schubert, Liszt, Rachmaninov y Schumann.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que el martes 16 Argerich y Babayan ofrecer&aacute;n un recital a dos pianos en el que recorrer&aacute;n Romeo &amp; Julieta de Prokofiev y fragmentos de otras obras del compositor ruso y la Sonata para dos pianos de Mozart.
    </p><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles 17 ser&aacute; el turno del sexto concierto del Festival con la presentaci&oacute;n de Dong Hyek Lim interpretando las sonatas para piano Nro 20 y Nro 21 de Franz Schubert; en tanto el jueves 18 Dong Hyek Lim ser&aacute; solista junto a la Filarm&oacute;nica dirigida por Arturo Diemecke  en una velada en que ofrecer&aacute;n el Concierto N&deg;1 en si bemol menor, Op. 23 de Tchaikovski y la Sinfon&iacute;a N&deg;8 sol mayor, op. 88 de Dvorak.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo concierto de este fant&aacute;stico Festival se desarrollar&aacute; el s&aacute;bado 20 con las presencias de Argetrich y Dong Hyek como solistas de la Orquesta Estable del Teatro Col&oacute;n bajo la direcci&oacute;n de  Luis Gorelik.
    </p><p class="article-text">
        La gala de clausura del ciclo incluir&aacute; el Concierto N&deg;3 para piano y orquesta en Do mayor, Op.26 de Sergei Prokofiev, con Argerich al piano, la Obertura Carnaval, Op. 92 de Anton&iacute;n Dvo&#345;&aacute;k y El carnaval de los animales de Camille Saint-Sa&euml;ns, con Martha Argerich y Dong Hyek en pianos y Annie Dutoit Argerich como narradora.
    </p><p class="article-text">
        Martha Argerich naci&oacute; en Buenos Aires el 5 de junio de 1941 y tuvo a su madre como primera maestra de m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        En 1955, el presidente Juan Per&oacute;n envi&oacute; a su padre como agregado econ&oacute;mico a la embajada en Viena (Austria) con el objetivo de asegurarle a Argerich la mejor educaci&oacute;n musical.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; comenz&oacute; a estudiar con el maestro austr&iacute;aco Friedich Gulda, su mentor. M&aacute;s tarde, en Ginebra, continu&oacute; sus estudios con Madeleine Lipatti y Nikita Magaloff. En Buenos Aires, Vicente Scaramuzza los hab&iacute;a precedido en la misma tarea de contener el esp&iacute;ritu rebelde de la alumna.
    </p><p class="article-text">
        En 1957 gan&oacute; el Premio Busoni de Bolzano y el concurso de Ginebra; en 1965 se adue&ntilde;&oacute; del premio Chopin de Varsovia. A los 24 a&ntilde;os ya era una pianista reconocida internacionalmente.
    </p><p class="article-text">
        A principios de los a&ntilde;os 80, Argerich decidi&oacute; no hacer m&aacute;s presentaciones como solista y as&iacute; lo cumpli&oacute; hasta marzo de 2000 cuando tuvo una triunfal reaparici&oacute;n en el Carnegie Hall de Nueva York. Desde entonces selecciona con rigor cada una de sus presentaciones en p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de T&eacute;lam.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/arranca-teatro-colon-festival-martha-argerich_1_9239645.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Aug 2022 19:55:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arranca en el Teatro Colón el Festival Martha Argerich]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Martha Argerich,Teatro Colón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martha Argerich, la mujer del toque mágico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/martha-argerich-mujer-toque-magico_129_9241969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c947a894-e1bd-43c2-b5ff-875382c92df6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Martha Argerich, la mujer del toque mágico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Novedades y rescates en la red, entre las redes.</p></div><p class="article-text">
        En <em>El hombre del toque m&aacute;gico</em>, una novela publicada en 1994, <strong>Stephen Vizinczey</strong> cuenta c&oacute;mo un adolescente alien&iacute;gena, torpe y maleducado, estrella en la Tierra la nave que le rob&oacute; al padre. Su desprecio por la raza humana es absoluto, hasta que escucha la m&uacute;sica del planeta. No entiende c&oacute;mo seres tan primitivos pueden haber logrado tal cosa pero se rinde a la evidencia. <strong>Martha Argerich</strong>, con m&aacute;s de sesenta a&ntilde;os de carrera asombrosa, es alguien que, seg&uacute;n Vizinczey y su irresponsable extraterrestre, bien podr&iacute;a salvar a la raza humana del escarnio. Y es que tiene, tambi&eacute;n, <strong>un toque m&aacute;gico</strong>. Algo que hace que ella, siendo una de las grandes int&eacute;rpretes de la historia, no se parezca a nadie m&aacute;s. Hay algo indefinible, algo m&aacute;s all&aacute; de la posibilidad de explicaci&oacute;n, un resto de texto resistente a cualquier teor&iacute;a, que hace que las mismas notas y los mismos ritmos que otros han tocado suenen, en sus manos, siempre como por primera vez. 
    </p><p class="article-text">
        Ya su primer disco, publicado en 1961, despert&oacute; el asombro de la revista especializada <em>Gramophone</em>. &ldquo;Martha Argerich puede reclamar ser considerada como un fen&oacute;meno incluso entre virtuosos. Su t&eacute;cnica es prodigiosa y tiene s&oacute;lo 21 a&ntilde;os&hellip;&rdquo;, dec&iacute;a. El comentarista, sin embargo, no era entusiasta. Reclamaba, supuestamente, m&aacute;s madurez pero, sobre todo &ldquo;m&aacute;s toque femenino&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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        Su segundo disco en la <em>Deutsche Grammophon</em> fue editado en 1967 y ten&iacute;a como t&iacute;tulo <em>Fr&eacute;deric Chopin</em>. Dos a&ntilde;os antes, ella hab&iacute;a ganado, en Varsovia, el premio que llevaba el nombre de ese compositor, tal vez el m&aacute;s importante para los pianistas. La revista inglesa era, ya entonces, m&aacute;s efusiva. Contaba acerca del concurso y de que en un reportaje ella hab&iacute;a asegurado que no se consideraba una especialista en Chopin. Y rubricaba: &ldquo;Tiene dones naturales y con su <em>blend </em>entre t&eacute;cnica y temperamento tiene el poder de convertirse en una de las m&aacute;s grandes artistas de nuestro tiempo&rdquo;. La pianista no hab&iacute;a cumplido a&uacute;n 26 a&ntilde;os. &ldquo;Va por Chopin como una tigresa&rdquo;, escrib&iacute;a el cr&iacute;tico. 
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        Ese mismo a&ntilde;o grababa junto con la Filarm&oacute;nica de Berl&iacute;n los <em>Conciertos en Sol Mayor</em> de Ravel y <em>N&ordm; 3</em> de Prokofiev. El director era <strong>Claudio Abbado</strong>, un joven italiano que mucho despu&eacute;s transformar&iacute;a el sonido y el repertorio de la orquesta al convertirse en el sucesor de <strong>Herbert von Karajan</strong>. El <em>Concierto </em>de Ravel, que Argerich y Abbado volvieron a grabar diecisiete a&ntilde;os despu&eacute;s con la Sinf&oacute;nica de Londres, ser&aacute; la apertura del Festival que la pianista encabeza desde hoy en el Teatro Col&oacute;n (el conductor es otro socio de larga data, el suizo <strong>Charles Dutoit</strong> que, adem&aacute;s, fue su marido y es el padre de Annie, su segunda hija). Ellos son los protagonistas, por otra parte, de una grabaci&oacute;n legendaria, la interpretaci&oacute;n del <em>Concierto N&ordm; 1 </em>de Piotr Illich Tchaikovsky registrada en 1971.
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        Otra leyenda tiene que ver con la <em>Partita en Do Menor</em> de <strong>Johann Sebastian Bach</strong>, una obra que Argerich grab&oacute; en 1980 y que tocar&aacute; en su concierto de ma&ntilde;ana en Buenos Aires. &ldquo;Por ah&iacute; es que tengo swing, &iquest;no?&rdquo;, me dijo alguna vez, jugando en esa frontera entre la ingenuidad y la sabidur&iacute;a que s&oacute;lo ella puede manejar con tal naturalidad. Y se refer&iacute;a a otro de los grandes <em>Misterios Argerich</em>: no cambia una sola nota, no hace a la partitura un solo agregado, pero, tocado por ella, el movimiento r&aacute;pido de la <em>Sinfon&iacute;a</em> &ndash;as&iacute; llamo Bach a la apertura de esta <em>Partita</em>&ndash; tiene una cualidad inocultablemente jazz&iacute;stica.
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        &ldquo;Aquella sonrisa y aquel gesto pertenec&iacute;an a una mujer de veinte a&ntilde;os&rdquo;, describe <strong>Milan Kundera</strong>, uno de los escritores favoritos de Argerich, la despedida de una ba&ntilde;ista a su instructor. La frase, que abre la novela <em>La inmortalidad</em>, no podr&iacute;a ser m&aacute;s exacta si hablara de la propia Argerich. Y, obviamente, de su manera de tocar. <strong>Cuando era casi una ni&ntilde;a, deslumbraban su concentraci&oacute;n y su temperamento. En la actualidad, maravilla su frescura y la capacidad de sorpresa de cada una de sus interpretaciones. Hay algo all&iacute;, tambi&eacute;n, de inmortalidad.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>DF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Fischerman]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Aug 2022 19:40:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Martha Argerich, la mujer del toque mágico]]></media:title>
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