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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Leila Guerriero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/leila-guerriero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Leila Guerriero]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[50 años de la Feria del Libro: cómo será la edición 2026, con dos ganadores del Nobel, crisis económica y homenajes a Borges]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1453a86-a2cd-4acc-8334-04186a3074b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="50 años de la Feria del Libro: cómo será la edición 2026, con dos ganadores del Nobel, crisis económica y homenajes a Borges"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fundación El Libro confirmó la presencia de J. M. Coetzee y Mo Yan, además de numerosas actividades con autores locales y visitantes internacionales del 23 de abril al 11 de mayo. El precio de las entradas, la programación especial y las expectativas moderadas de los expositores por la baja en las ventas que atraviesa sector.</p></div><p class="article-text">
        A poco menos de un mes de su apertura, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se prepara para celebrar su edici&oacute;n 50 con varias novedades. El encuentro literario, uno de los m&aacute;s importantes del mundo en idioma espa&ntilde;ol del rubro, se llevar&aacute; adelante del 23 de abril al 11 de mayo en el predio de La Rural del barrio porte&ntilde;o de Palermo y <strong>promete, seg&uacute;n adelantaron sus autoridades, la presencia de dos ganadores del Premio Nobel (el sudafricano J.M. Coetzee y el chino Mo Yan)</strong>, numerosas muestras especiales para celebrar el aniversario redondo, homenajes a <strong>Jorge Luis Borges</strong> a 40 a&ntilde;os de su muerte y actividades que contar&aacute;n con la presencia de destacados autores locales e internacionales con Per&uacute; como pa&iacute;s invitado de honor.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que varios expositores consultados por este medio oscilan entre el entusiasmo y las expectativas moderadas ante la nueva edici&oacute;n de la Feria porte&ntilde;a por la complejidad de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y la baja del consumo en general &ndash;que en el rubro de los libros se acent&uacute;a todav&iacute;a m&aacute;s&ndash;, <strong>desde la Fundaci&oacute;n El Libro, organizadora del evento, se proponen celebrar el medio siglo de vida con un despliegue mayor al de las ediciones anteriores</strong>.
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                    alt="El Presidente de La Fundación El Libro, Christian Rainone (centro), junto con el Director General de la Feria, Ezequiel Martínez (derecha), y el embajador de Perú, Carlos Chocano Burga."
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                El Presidente de La Fundación El Libro, Christian Rainone (centro), junto con el Director General de la Feria, Ezequiel Martínez (derecha), y el embajador de Perú, Carlos Chocano Burga.                            </span>
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        En una presentaci&oacute;n a la prensa que ofrecieron las autoridades esta semana, <strong>Christian Rainone</strong>, presidente de la Fundaci&oacute;n El Libro, afirm&oacute; que para este especial aniversario, la Feria cuenta con el apoyo de numerosas instituciones p&uacute;blicas y privadas. Entre otros, destac&oacute; <strong>la &ldquo;fuerte presencia&rdquo; de China y el acompa&ntilde;amiento del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-buenos-aires-presento-innovacion-celebrar-50-ediciones-2026_1_12680290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hizo &eacute;nfasis en la idea de &ldquo;innovaci&oacute;n&rdquo; y destac&oacute; el relanzamiento de la p&aacute;gina web y el nuevo logo de la Feria para la edici&oacute;n 2026</a>.
    </p><p class="article-text">
        Rainone celebr&oacute;, adem&aacute;s, que en esta fecha especial <strong>&ldquo;la venta de los espacios fue un &eacute;xito&rdquo;</strong> y que los expositores ser&aacute;n alrededor de 450, unos 30 m&aacute;s que el a&ntilde;o pasado.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DWPOQm-mTE2/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Sobre <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/feria-libro-le-respondio-milei-cancelacion-ve-han-evaluado-no-les-conviene_1_11335011.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las pol&eacute;micas suscitadas entre la entidad y el gobierno de Javier Milei desde la llegada de los libertarios a la Casa Rosada</a>, <strong>desde la Fundaci&oacute;n informaron que nuevamente, salvo la Biblioteca Nacional, las entidades culturales que dependen del Ejecutivo nacional no tendr&aacute;n un stand en la Feria</strong>, pero s&iacute; que ofrecer&aacute;n actividades durante una noche particular en la pista central del predio, adem&aacute;s de la presencia de la Comisi&oacute;n Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip), que har&aacute; sus tradicionales compras de libros.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la asistencia de las autoridades durante la inauguraci&oacute;n, Rainone asegur&oacute; que las invitaciones a los representantes del Poder Ejecutivo nacional han sido enviadas <strong>aunque todav&iacute;a no pudo confirmar si el secretario de Cultura de la Naci&oacute;n, Leonardo Cifelli, estar&aacute; presente para dar el tradicional discurso protocolar</strong>.
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                    alt="Leonardo Cifelli, secretario de Cultura de la Nación, fue abucheado durante su discurso en 2025."
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            <span class="title">
                Leonardo Cifelli, secretario de Cultura de la Nación, fue abucheado durante su discurso en 2025.                            </span>
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        Durante su intervenci&oacute;n el a&ntilde;o pasado, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/abucheos-autoridades-nacionales-provocacion-cifelli-discurso-juan-sasturain-abrio-feria-libro-2025_1_12246353.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con palabras que tuvieron un tono provocativo para los escritores y representantes del sector cultural presentes en la sala</a>, Cifelli le dedic&oacute; un ins&oacute;lito agradecimiento especial a <strong>Karina Milei</strong> &ldquo;por su apoyo constante&rdquo; a su gesti&oacute;n, lo que provoc&oacute; un encendido repudio del p&uacute;blico, que lo abuche&oacute; y cant&oacute; contra las pol&iacute;ticas del gobierno nacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Ustedes sacaron el cepo o lo sac&oacute; Milei?, pregunt&oacute; desde el estrado y en tono de chicana el funcionario libertario, que <strong>poco despu&eacute;s se retir&oacute; acompa&ntilde;ado por un peque&ntilde;o grupo que aplaudi&oacute; levemente su discurso</strong>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Libros prohibidos, programaci&oacute;n destacada</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre es una alegr&iacute;a compartir con la prensa las novedades de cada edici&oacute;n. Pero en esta oportunidad en que celebramos el 50&deg; aniversario de la Feria del Libro de Buenos Aires, esa felicidad se multiplica. <strong>Organizar la programaci&oacute;n es un esfuerzo enorme, pero tener la certeza de que ese esfuerzo va a ser disfrutado por cientos de miles de visitantes le da sentido a todo lo que hacemos</strong>. Ojal&aacute; que este a&ntilde;o, una vez m&aacute;s, cada libro encuentre a ese lector que lo est&aacute; esperando&rdquo;, expres&oacute; por su parte el director de la Feria, <strong>Ezequiel Mart&iacute;nez</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de confirmar la presencia de los ganadores del Nobel, Mart&iacute;nez adelant&oacute; que, entre muchos otros, <strong>llegar&aacute;n este a&ntilde;o autores como Leonardo Padura, Arturo P&eacute;rez Reverte, Mar&iacute;a Fernanda Ampuero, Beno&icirc;t Coquil, Kim Ho-yeon, Frank B&aacute;ez, Nona Fern&aacute;ndez, Adriana Calcanhotto, Kiran Desai y Andrea Bajani </strong>para participar de mesas, encuentros y debates. A ellos se sumar&aacute;n los autores y autoras que formar&aacute;n parte de la delegaci&oacute;n de Per&uacute;, el pa&iacute;s invitado de honor, que eligi&oacute; como lema &ldquo;Caminos que nos unen&rdquo; para dar cuenta del v&iacute;nculo entre esa naci&oacute;n y la Argentina.
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                    alt="Ezequiel Martínez, durante la presentación a la prensa de las novedades por los 50 años de la Feria del Libro de Buenos Aires."
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            <span class="title">
                Ezequiel Martínez, durante la presentación a la prensa de las novedades por los 50 años de la Feria del Libro de Buenos Aires.                            </span>
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        De los nombres locales, <strong>confirm&oacute; los de Dolores Reyes, Mart&iacute;n Kohan, Eduardo Sacheri, Claudia Pi&ntilde;eiro y Laura Ramos</strong>, entre muchos otros.
    </p><p class="article-text">
        El director de la Feria tambi&eacute;n inform&oacute; que la inauguraci&oacute;n <strong>estar&aacute; a cargo de las escritoras Selva Almada, Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara y Leila Guerriero</strong> y que la charla, moderada por la periodista <strong>Mar&iacute;a O&rsquo;Donnell</strong> el 23 de abril a partir de las 18, se llevar&aacute; a cabo en la pista central de La Rural. Ese nuevo espacio, con capacidad para m&aacute;s de 1200 personas, en esta oportunidad ofrecer&aacute; numerosas actividades a lo largo de las casi tres semanas de exposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre la programaci&oacute;n destacada por el aniversario 50, tambi&eacute;n adelant&oacute; una serie de muestras e instalaciones que se podr&aacute;n visitar dentro del predio. <strong>Una estar&aacute; dedicada a homenajear a libros y autores censurados durante la &uacute;ltima dictadura militar, con la curadur&iacute;a de Judith Gociol</strong>.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DPwI7ZbjbGD/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En su intervenci&oacute;n, Mart&iacute;nez record&oacute; que durante los a&ntilde;os del gobierno de facto en la Feria &ndash;que abri&oacute; por primera vez sus puertas en 1975 y solamente se suspendi&oacute; un a&ntilde;o por la pandemia de Covid-19&ndash; <strong>hubo libros que no se pod&iacute;an exhibir &ldquo;y autores que no se pod&iacute;an nombrar&rdquo;</strong> y que con esta iniciativa buscan reivindicarlos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en el Pabell&oacute;n 8 habr&aacute; un espacio llamado &ldquo;50 Ferias Dibujadas&rdquo; con historietistas y dibujantes invitados a ilustrar en vivo y una exposici&oacute;n con firmas, fotos y vi&ntilde;etas que le regalaron a la entidad visitantes ilustres que pasaron por Buenos Aires a lo largo de las &uacute;ltimas cinco d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        A 40 a&ntilde;os de su muerte, <strong>Jorge Luis Borges</strong> tendr&aacute; varios homenajes. Los visitantes que ingresen por la entrada ubicada en la avenida Santa Fe se encontrar&aacute;n, en el Pabell&oacute;n Ocre, con un inmenso laberinto interactivo &ldquo;que invita a los lectores a perderse entre sus pasillos mientras se oye la voz de Borges&rdquo;, detallaron. La instalaci&oacute;n, pensada entre la Feria y la editorial Penguin Random House, <strong>busca conmemorar la vigencia de la obra del autor en coincidencia con la publicaci&oacute;n, por primera vez en un solo volumen, de sus </strong><em><strong>Ensayos completos</strong></em><strong>, adem&aacute;s de las nuevas ediciones de sus </strong><em><strong>Cuentos completos</strong></em><strong> y un tomo con su </strong><em><strong>Poes&iacute;a completa</strong></em>. En el predio tambi&eacute;n se podr&aacute; ver la muestra <em>Borges nacional y universal</em>, donde se expondr&aacute;n m&aacute;s de 50 revistas que tuvieron como protagonista al autor de <em>El Aleph</em>, adem&aacute;s de ediciones internacionales de sus libros en idiomas como el coreano, el japon&eacute;s y el bengal&iacute;, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, adem&aacute;s, <strong>no faltar&aacute;n los cl&aacute;sicos inoxidables de la Feria</strong>. La programaci&oacute;n incluye, una vez m&aacute;s, la tradicional Marat&oacute;n de Lectura, el Festival Internacional de Poes&iacute;a y la iniciativa La palabra ind&iacute;gena.
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                Jorge Luis Borges, entre los grandes homenajeados a 40 años de su muerte.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Celebraci&oacute;n e inquietud</strong></h2><p class="article-text">
        Entre las editoriales, distribuidoras y distintas entidades que formar&aacute;n parte de la exposici&oacute;n <strong>por un lado aparece la alegr&iacute;a ante la celebraci&oacute;n del n&uacute;mero redondo y, por el otro, la incertidumbre</strong> por el momento que atraviesa el sector.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que una feria tan importante como la Feria del Libro de Buenos Aires se sostenga desde hace 50 ediciones de forma casi ininterrumpida en un pa&iacute;s marcado por tantos vaivenes como el nuestro es de por s&iacute; motivo de celebraci&oacute;n. No puedo evitar pensar en que este a&ntilde;o se cumplieron tambi&eacute;n 50 a&ntilde;os de otro aniversario, el del inicio de la &uacute;ltima dictadura en Argentina. <strong>Estoy convencida de que los libros son una de las tantas formas que tenemos de defender nuestra democracia</strong>&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; a este medio <strong>Adriana Hidalgo Sol&aacute;</strong>, directora general de Adriana Hidalgo Editora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra editorial naci&oacute; con la idea de promover la libre circulaci&oacute;n de ideas. <strong>En estos 27 a&ntilde;os publicamos obras de autores de distintas corrientes de pensamiento que creemos merecen ser le&iacute;das. </strong>Ver c&oacute;mo editoriales tan diversas convivimos en armon&iacute;a durante la feria, y que a pesar de los contratiempos podemos seguir editando lo que queremos, me sigue conmoviendo como la primera vez&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El stand colectivo &quot;Los 7 logos&quot;, en la edición 2023 de la Feria."
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            <span class="title">
                El stand colectivo &quot;Los 7 logos&quot;, en la edición 2023 de la Feria.                            </span>
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        En el mismo sentido se manifest&oacute; ante la consulta realizada por <em>elDiarioAR</em> <strong>Leonora Djament</strong>, responsable de Eterna Cadencia Editora: &ldquo;Nos preparamos con mucho entusiasmo para la nueva edici&oacute;n de la feria del libro tanto por las novedades que publicamos en los &uacute;ltimos meses y que queremos compartir (<em>Hong</em> de Gonzalo Maier, <em>La realidad absoluta</em> de Luis Sagasti, <em>Amigos</em> de Sylvia Molloy), como por volver a juntarnos con colegas en el stand Los siete logos, espacio que compartimos hace tantos a&ntilde;os con editoriales amigas. A la vez, nos enfrentamos a esta feria con tanta incertidumbre como los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os: <strong>por un lado, la baja del consumo general y de los libros en particular es cada vez m&aacute;s alarmante y, por otro lado, los libros argentinos siguen estando caros en d&oacute;lares para los libreros y distribuidores del exterior</strong>. El panorama es realmente muy complejo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Maxi Papandrea</strong>, director de la editorial Sigilo, tambi&eacute;n reflexion&oacute; sobre el contexto en el que se lleva adelante el encuentro literario: &ldquo;Estamos muy contentos de participar otra vez de la FIL de Buenos Aires, sobre todo este a&ntilde;o tan especial, en su 50 aniversario. <strong>En tiempos de crisis econ&oacute;mica y cultural, todo espacio de encuentro donde se hable de libros se vuelve indispensable</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos dos noticias importantes para esta feria. La primera es que anunciaremos al ganador de la segunda edici&oacute;n del Premio Hispanoamericano de Narrativa Las Yubartas que organizamos doce editoriales independientes de Latinoam&eacute;rica y Espa&ntilde;a junto con la Feria Internacional de Nueva York. <strong>Se trata de un premio internacional que intenta poner de relieve la literatura original e innovadora que se est&aacute; produciendo en lengua hispana y cuyo ganador es publicado simult&aacute;neamente en doce pa&iacute;ses. </strong>La otra noticia es que iniciaremos la reedici&oacute;n de parte de la obra de <strong>Marcelo Cohen</strong> con el lanzamiento de <em>Donde yo no estaba</em>, a veinte a&ntilde;os de su primera y &uacute;nica edici&oacute;n. Esta novela, considerada la m&aacute;s importante en su obra extraordinaria, se convirti&oacute; en un objeto de culto porque hace mucho tiempo que no se consigue y por su extensi&oacute;n, de m&aacute;s de mil p&aacute;ginas&rdquo;, agreg&oacute; Papandrea a este medio sobre los planes especiales del sello para esta Feria.
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                    alt="En la edición 2025 de la Feria se registraron 1.238.986 visitantes, un 10% más que el año anterior."
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            <span class="title">
                En la edición 2025 de la Feria se registraron 1.238.986 visitantes, un 10% más que el año anterior.                            </span>
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        Por su parte <strong>Federico Gori</strong>, responsable de la distribuidora Big Sur, que re&uacute;ne en su stand numerosos sellos independientes locales y extranjeros, sostuvo: &ldquo;Nos estamos preparando con much&iacute;simo trabajo y compromiso. <strong>Sabemos que es un contexto complejo para toda la cadena del libro, y eso nos exige ser a&uacute;n m&aacute;s creativos, cuidadosos y estrat&eacute;gicos en cada decisi&oacute;n</strong>. Al mismo tiempo, hay algo de la feria que siempre renueva el sentido de lo que hacemos: el encuentro directo entre los libros y sus lectores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese momento en que un cat&aacute;logo cobra vida en las manos de alguien, cuando una recomendaci&oacute;n se transforma en descubrimiento, es lo que nos impulsa. Estamos trabajando con esfuerzo, pero tambi&eacute;n con entusiasmo y alegr&iacute;a, apostando a que la feria vuelva a ser ese espacio vibrante donde circulan historias, ideas y conversaciones. <strong>Creemos profundamente en el libro como lugar de encuentro, y es desde ah&iacute; que encaramos esta nueva edici&oacute;n</strong>&rdquo;, concluy&oacute; Gori.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Fundaci&oacute;n El Libro confirmaron que de lunes a jueves, <strong>la entrada general costar&aacute; 8 mil pesos, mientras que de viernes a domingos &ndash;y tambi&eacute;n el feriado del 1&deg; de mayo&ndash;, el precio ser&aacute; de 12 mil</strong>.&nbsp;Siguen vigentes, como siempre, los d&iacute;as y horarios de acceso libre para estudiantes, docentes y jubilados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las autoridades de la Fundación El Libro, junto a las de Perú, el país invitado de honor."
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            <span class="title">
                Las autoridades de la Fundación El Libro, junto a las de Perú, el país invitado de honor.                            </span>
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        <strong>Christian Rainone</strong> afirm&oacute; que por estos d&iacute;as est&aacute;n cerrando un acuerdo con el Banco Provincia para ofrecer descuentos en la venta de libros a sus clientes <strong>que rondar&iacute;an entre el 20 y el 25%, adem&aacute;s de la posibilidad de pagar las compras en cuotas</strong>. Tambi&eacute;n inform&oacute; que se encuentran &ldquo;negociando&rdquo; con el Banco Naci&oacute;n para ofrecer tambi&eacute;n a trav&eacute;s de esa entidad alg&uacute;n tipo de promoci&oacute;n o descuento.
    </p><p class="article-text">
        Un sondeo realizado por la Fundaci&oacute;n El Libro sobre las ventas en la edici&oacute;n 2025 de la Feria revel&oacute; que <strong>se vendieron 1.405.493 ejemplares de libros</strong> seg&uacute;n informaron los expositores que estuvieron presentes con sus stands, mientras que el volumen de venta total fue de <strong>21.353 millones de pesos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hecho a partir de una encuesta a los visitantes que estuvieron en el predio de La Rural en conjunto con expertos de la Universidad Cat&oacute;lica Argentina (UCA), el estudio revel&oacute; entre otras cosas <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-buenos-aires-2025-compro-ejemplares-mitad-visitantes_1_12558604.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que en esa oportunidad </a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-buenos-aires-2025-compro-ejemplares-mitad-visitantes_1_12558604.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>solamente el 50% de los asistentes compr&oacute; libros</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires tendr&aacute; lugar en el predio de La Rural, del barrio porte&ntilde;o de Palermo, del 23 de abril al 11 de mayo. M&aacute;s informaci&oacute;n sobre la programaci&oacute;n y las actividades, </em><a href="https://www.feriadellibro.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>en este enlace</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-feria-libro-sera-edicion-2026-ganadores-nobel-crisis-economica-homenajes-borges_1_13104638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 03:02:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[50 años de la Feria del Libro: cómo será la edición 2026, con dos ganadores del Nobel, crisis económica y homenajes a Borges]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feria del Libro,Libros,Selva Almada,Leila Guerriero,Fundación El Libro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Confusiones radiantes, una serie a destiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/confusiones-radiantes-serie-destiempo_129_13024701.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f39084ca-a130-4185-8760-9ea16a4f0bdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Confusiones radiantes, una serie a destiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Formas de despertar, el cine de Rosario Bléfari</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&lsquo;Vivimos tiempos de&hellip;&rsquo;: compl&eacute;tese la frase con cualquier exabrupto, con el ap&oacute;strofe m&aacute;s ins&oacute;lito o la acusaci&oacute;n m&aacute;s dr&aacute;stica, d&eacute;sele un remate absurdo o consternado, y ya se estar&aacute; participando exitosamente en el festival de diagn&oacute;sticos, balances e imprecaciones en que se ha convertido nuestro presente (...). Reiniciamos entonces, quitamos comillas, y ensayamos: Vivimos tiempos mutantes. No de transici&oacute;n, sino en trance. Perdimos el reaseguro de la transici&oacute;n, que promet&iacute;a llevarnos de un lugar conocido a un lugar anticipado, a trav&eacute;s del razonable par&eacute;ntesis de una confusi&oacute;n metab&oacute;lica. </em><em><strong>La velocidad ha amarrado la experiencia de la transformaci&oacute;n a su centro de exasperante quietud. Cuanto m&aacute;s r&aacute;pido vamos, menos nos movemos. El par&eacute;ntesis se invierte y nos deja suspendidos en un afuera sin orillas. </strong></em><em>A fuerza de aceleraci&oacute;n ha cambiado nuestra idea de cambio. No hay transici&oacute;n sino v&eacute;rtigo. Y en el v&eacute;rtigo las ideas de lo viejo y de lo nuevo, mojones que alineaban el tiempo, se disuelven en la materia oscura de un ahora brillante y violento. &iquest;Surgen los monstruos? Claro, todo ha devenido monstruoso. La pregunta es qu&eacute; tipo de monstruos nos proponemos ser.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>O tambi&eacute;n: tiempos de confusi&oacute;n radiante. Crujen los marcos de la comprensi&oacute;n, y las palabras ingresan, desorientadas, al acelerador de part&iacute;culas en que se ha convertido el presente. Giran en falso en la superficie ingr&aacute;vida de gram&aacute;ticas suspendidas. Una suerte de apag&oacute;n alfab&eacute;tico las devuelve al estadio del grito y del grafismo, a la espera de las marcas hist&oacute;ricas en que modular&aacute;n sus nuevos rostros, y, en ellos, sus nuevas vidas pasadas. Mientras tanto, las palabras son el ruido y la furia de un presente desatado a su propia convulsi&oacute;n, a su voluntario salto al vac&iacute;o. </em><em><strong>Por supuesto, siempre fueron eso, pero hoy lo son m&aacute;s que nunca. </strong></em><em>Y adem&aacute;s lo saben. El agujero del sentido se abre en cada una de ellas. Nos asomamos y lo vemos: la verdad y el delirio se abrazan en la misma ca&iacute;da libre&ldquo;.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fascismo cosplay. Crónicas del desconcierto en el laboratorio argentino, de Luis Ignacio García.                            </span>
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        Tom&eacute; esas palabras de&nbsp;<em>Fascismo cosplay. Cr&oacute;nicas del desconcierto argentino</em>, de <strong>Luis Ignacio Garc&iacute;a</strong>. Lo public&oacute; este mes la editorial Caja Negra y es uno de los libros que m&aacute;s subray&eacute; por estos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Arranca <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una edici&oacute;n de Mil lianas</a> plagada de escenas de confusi&oacute;n radiante y delirio en ca&iacute;da libre. Empecemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>La realidad absoluta</strong></em><strong>, de Luis Sagasti.</strong> <em>&ldquo;En la oscuridad de la selva yace la realidad absoluta, sin metaf&iacute;sica ni amparo. Se trata de una realidad a tiro de piedra, la que ciertamente constituye el mundo y que nos reduce a la pura animalidad, es decir al presente crudo. El problema es que nuestra condici&oacute;n no nos permite alojarnos mucho tiempo all&iacute; sin comenzar a perder cordura&rdquo;</em> se lee en <em>La realidad absoluta</em> (Eterna Cadencia Editora, 2026), el reciente libro del escritor argentino <strong>Luis Sagasti</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Adentrarse en esta publicaci&oacute;n ciertamente magn&eacute;tica, a la que el propio escritor ubica dentro de los libros de relatos aunque desconf&iacute;e de los g&eacute;neros literarios o se dedique siempre a tironear de ellos, es como ingresar a esa selva bastante presente en las p&aacute;ginas de La realidad absoluta. Porque la literatura de Sagasti es un territorio lleno de sorpresas que ofrece im&aacute;genes al parecer conocidas &ndash;o mejor, resonantes: <strong>en el universo de Sagasti las cosas siempre se parecen a otras cosas; las caras, los gestos, los cuadros transmigran</strong>&ndash; y al mismo tiempo reveladoras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El escritor Luis Sagasti acaba de publicar el libro &quot;La realidad absoluta&quot;.                            </span>
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        Una vez m&aacute;s, el autor de <em>Bellas artes</em>, <em>Maelstrom</em> y <em>Leyden Ltd.</em>, entre much&iacute;simos otros, <strong>pone en funcionamiento su encantador modo de encontrar nexos insospechados y a la vez fascinantes en escenarios muy diversos</strong>. Tramados a partir de la figura de la esquirla &ndash;en <em>La realidad absoluta </em>se suceden tiempos, texturas, leyendas, escenarios, mientras persisten la inquietud alrededor de la infancia, las heridas que dej&oacute; de la &uacute;ltima dictadura militar en Argentina, la memoria, la p&eacute;rdida, el desquicio&ndash; en los textos se cruzan la pintura del franc&eacute;s <strong>Antoine Watteau</strong>, las fotos de <strong>Eduardo Longoni</strong> que exhiben una represi&oacute;n policial a las Madres de Plaza de Mayo, los proyectos desmesurados de <strong>Aby Warburg</strong>, la teor&iacute;a sobre la timidez de los &aacute;rboles, el cine de <strong>Werner Herzog</strong>, las novias en viaje de <strong>Pippa Bacca </strong>o las andanzas de un escritor fantasma.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as &ndash;&eacute;l desde Bah&iacute;a Blanca, yo desde Buenos Aires&ndash; pude conversar con Luis Sagasti para hablar de <em>La realidad absoluta</em> y de otros asuntos. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/luis-sagasti-mirada-poetica-opone-logica-algoritmos-digitan-vida-seamos-meros-consumidores_1_12990610.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; pueden leer la entrevista</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La realidad absoluta, de Luis Sagasti.                            </span>
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        <em><strong>La realidad absoluta</strong></em><strong>, de Luis Sagasti, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora. M&aacute;s sobre el libro, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/luis-sagasti-mirada-poetica-opone-logica-algoritmos-digitan-vida-seamos-meros-consumidores_1_12990610.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con el autor</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Los suicidas del fin del mundo</strong></em><strong>, de Leila Guerriero. </strong><em>&ldquo;Un programa del Fondo Nacional de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) destinado a concientizar a los m&aacute;s j&oacute;venes acerca de que toda situaci&oacute;n &lsquo;es negociable en la vida&rsquo; se aplic&oacute; por primera vez en el interior del pa&iacute;s, en Las Heras, provincia de Santa Cruz, ante el suicidio de quince adolescentes y la sospecha de esa causa de muerte en otros siete casos&rdquo;</em>, ley&oacute; <strong>Leila Guerriero</strong> a finales de 2001, en una comunicaci&oacute;n que envi&oacute; a los medios de entonces la ONG Poder Ciudadano. M&aacute;s adelante, el texto inclu&iacute;a las palabras de un funcionario local que hablaba de desocupaci&oacute;n, de falta de expectativas, de ausencia de contenci&oacute;n social. <strong>Algo todav&iacute;a incierto pero potente, dice Guerriero m&aacute;s de 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, ley&oacute; en ese texto que la llev&oacute; a ver qu&eacute; hab&iacute;a pasado en aquel pueblo petrolero ubicado en pleno desierto patag&oacute;nico</strong> a finales de los a&ntilde;os &lsquo;90 y comienzos de los 2000.
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                    alt="Acaban de reeditarse &quot;Los suicidas del fin del mundo&quot; y &quot;Frutos extraños&quot;, dos libros imprescindibles en la obra de Leila Guerriero."
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            <span class="title">
                Acaban de reeditarse &quot;Los suicidas del fin del mundo&quot; y &quot;Frutos extraños&quot;, dos libros imprescindibles en la obra de Leila Guerriero.                            </span>
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        Entonces, aquello que empez&oacute; como una inquietud por parte de la escritora y periodista argentina se convirti&oacute;, despu&eacute;s de varios a&ntilde;os, varias entrevistas y varios viajes a Las Heras, en <em>Los suicidas del fin del mundo</em>, su primer libro, que sali&oacute; publicado en 2005 y que ahora vuelve reeditado por Anagrama para buena parte de los pa&iacute;ses hispanoparlantes. Una cr&oacute;nica que combina las historias de aquellos j&oacute;venes que decidieron quitarse la vida, los testimonios de sus familiares y amigos que entre el dolor y el asombro esbozan posibles hip&oacute;tesis sobre lo ocurrido, el trasfondo de una crisis social y econ&oacute;mica devastadora y <strong>el estilo sensible de una cronista que se detiene en los detalles, en las palabras ajenas, en la escucha</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para hablar sobre este libro, sobre la edici&oacute;n definitiva de <em>Frutos extra&ntilde;os</em> &ndash;otra de sus publicaciones emblem&aacute;ticas&ndash; y sobre su trabajo en general, entrevist&eacute; hace poquito a <strong>Leila Guerriero</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-cronica-naturaleza-humana-atravesada-incertidumbre-sinsentido_1_13008793.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Les dejo la nota en este enlace</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Se acaba de publicar una nueva edición de &quot;Los suicidas del fin del mundo&quot;, de Leila Guerriero.                            </span>
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        <em><strong>Los suicidas del fin del mundo</strong></em><strong>, de Leila Guerriero, fue reeditado por Anagrama. La edici&oacute;n definitiva de </strong><em><strong>Frutos extra&ntilde;os</strong></em><strong> sali&oacute; por Alfaguara. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-cronica-naturaleza-humana-atravesada-incertidumbre-sinsentido_1_13008793.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Dubito</strong></em><strong>.</strong> Un plan para quienes est&eacute;n en Buenos Aires la semana que viene. El jueves 5 de marzo, de 16 a 22, llega la primera edici&oacute;n de un encuentro que promete mucho. Se llama <em>Dubito</em> y se propone &ldquo;pensar el mundo que viene: hacerse preguntas, dudar y movilizar ideas&rdquo;. Entre las actividades previstas &ndash;todas gratuitas, <a href="https://www.passline.com/eventos/dubito-el-futuro-desde-la-periferia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para asistir hay que anotarse previamente en este enlace</a>&ndash; habr&aacute; una entrevista p&uacute;blica a <strong>Adri&aacute;n Paenza</strong>, y <strong>seis charlas a cargo de Ezequiel Gatto, Carla Lois, Carlos Regazzoni, Rita Segato, Walter Sosa Escudero y Juan Tokatlian.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>En el origen del pensamiento est&aacute; la duda. Dubito &mdash;del lat&iacute;n: dudar o vacilar&mdash; es un espacio de encuentro y reflexi&oacute;n para interrogarnos acerca del futuro. </em><em><strong>Contar&aacute; con seis charlas de 30 minutos y con momentos reservados para conversar con los ponentes, sentarse, pensar y debatir. Habr&aacute; DJ en vivo, una librer&iacute;a y una cafeter&iacute;a. </strong></em><em>En las charlas se hablar&aacute; sobre qu&eacute; significa pensar en la era de la Inteligencia artificial (IA) y cu&aacute;les son los debates urgentes que surgen cuando las m&aacute;quinas transforman saberes y pr&aacute;cticas; el desorden mundial y lo que implica para Argentina abandonar la neutralidad; transitar las incertidumbres con mapas cient&iacute;ficos y art&iacute;sticos de todos los tiempos; el futuro como incertidumbre: &iquest;c&oacute;mo habitamos y transformamos lo que a&uacute;n no existe?; qu&eacute; puede y qu&eacute; no puede hacer la IA con el futuro y c&oacute;mo repensar los feminismos&rdquo;</em>, adelantaron los organizadores sobre la programaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DUYR8gbEs-Y/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>El encuentro </strong><em><strong>Dubito. El futuro desde la periferia</strong></em><strong> tendr&aacute; lugar el 5 de marzo en C Art Media (Corrientes 6271, CABA) con entrada gratuita e inscripci&oacute;n previa </strong><a href="https://www.passline.com/eventos/dubito-el-futuro-desde-la-periferia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>. M&aacute;s informaci&oacute;n, </strong><a href="https://dubito.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Apostilla.</strong> Lo s&eacute; porque me lo cuentan cuando me los cruzo en alguna presentaci&oacute;n, alguna feria o alg&uacute;n lugar medio insospechado: son varios los escritores y escritoras que leen <em>Mil lianas</em>. As&iacute; que va este aviso, por si alguno se quiere presentar.<strong> Hasta el&nbsp;13 de abril est&aacute; abierto el per&iacute;odo de postulaci&oacute;n para el Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba</strong> que reconoce a las novelas argentinas publicadas en el a&ntilde;o anterior (en este caso, las que salieron entre enero y diciembre de 2025).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Podr&aacute;n postular al Premio las primeras ediciones de novelas escritas originalmente en castellano de autores/as vivos/as argentinos/as publicadas por editoriales de cualquier lugar del mundo. Las editoriales y autores/as podr&aacute;n postular todos los t&iacute;tulos publicados durante el 2025 que cumplan con las bases&rdquo;, explican los organizadores (<a href="https://www.fundacionmedife.com.ar/Actividades/PremioFMF26?utm_source=Filba&amp;utm_campaign=17472b548d-EMAIL_CAMPAIGN_2024_01_08_08_40_COPY_01&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_-db5ef9cb8c-611514278" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute; pueden leer m&aacute;s detalles</a>). <strong>El jurado esta vez est&aacute; compuesto por Leila Guerriero, Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara y Alan Pauls</strong> y el autor o autora de la novela elegida <strong>se llevar&aacute; 6 millones de pesos</strong>.
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                Leila Guerriero, Gabriela Cabezón Cámara y Alan Pauls integran el jurado del Premio Fundación Medifé Filba 2026.                            </span>
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        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong>Son tiempos delirantes, como dec&iacute;amos arriba. Y entre esos delirios est&aacute; <strong>la enorme cantidad de artistas internacionales que vinieron y seguir&aacute;n viniendo </strong>este a&ntilde;o a dar shows en nuestro pa&iacute;s (de AC/DC hasta Echo &amp; the Bunnymen, de Pulp a Rosal&iacute;a y a <strong>Robbie Williams</strong>: un listado interminable y ecl&eacute;ctico que <a href="https://indiehoy.com/recitales-internacionales-en-argentina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se puede pispear por ac&aacute;</a>). Uno de ellos es mi adorad&iacute;simo <strong>Nacho Vegas</strong>, que <a href="https://www.instagram.com/p/DU86SPfiS-X/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">va a tocar en el teatro Vorterix de Buenos Aires el 1 de mayo</a> para presentar V<em>idas semipreciosas</em>, su trabajo m&aacute;s reciente. 
    </p><p class="article-text">
        Como una suerte de precalentamiento, sum&eacute; varias de las canciones de ese disco a nuestra banda sonora compartida. <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=4eaa0b60102c456b" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se escucha por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track I.</strong> A lo largo de todo febrero las plataformas de streaming se renovaron con lanzamientos muy diversos (si se les pas&oacute;, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-febrero-barro-paul-mccartney-regresos_1_12959225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden ver un resumen con lo m&aacute;s destacado por ac&aacute;</a>). Y, por suerte, las &uacute;ltimas semanas del mes trajeron dos de los m&aacute;s interesantes. Por un lado, Disney+ lanz&oacute; la segunda temporada de la serie <em>Paradise</em>, una producci&oacute;n inquietante que, desde la primera temporada, propone <strong>una suerte de destiempo sospechoso, de mundo trastocado, de para&iacute;so opaco</strong>. La plataforma subi&oacute; los tres primeros episodios y de ahora en m&aacute;s ir&aacute; estrenando uno nuevo cada lunes.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, desde ayer, Mubi ofrece en su servicio los diez primeros episodios de la serie <em>Blossoms Shanghai</em>. &ldquo;Luego de casi una d&eacute;cada de inactividad, el aclamado director <strong>Wong Kar Wai</strong> regresa al ojo p&uacute;blico para entregar su primera serie, <em>Blossoms Shanghai</em>. Un drama hist&oacute;rico que sigue la vida y ascenso de Ah Bao en la &eacute;lite corporativa y mercantil shanghainesa de los a&ntilde;os 90. Basada en la novela <em>Blossoms</em> (2013) de <strong>Jin Yucheng</strong>, esta trama dividida en 30 cap&iacute;tulos es un deslumbrante espiral de poder, honor y amor&rdquo;, informaron. Les dejo a mano el tr&aacute;iler.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>Bonus track II. </strong>Dos apuntes si est&aacute;n buscando obras de teatro para ver en Buenos Aires. En este caso, dos unipersonales maravillosos que vuelven a los escenarios en marzo. <strong>Uno es </strong><em><strong>Mona</strong></em><strong>, de Luc&iacute;a Maciel y Paula Grinszpan, con la actuaci&oacute;n deslumbrante de Gog&oacute; Maldino</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/series-julio-mar-destiempo_129_12455501.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como les coment&eacute; el a&ntilde;o pasado</a>, es una obra que cruza humor, m&uacute;sica y sensibilidad a partir de una mujer joven que trabaja en un call center, entre la precariedad laboral y el hostigamiento de sus jefes. <a href="https://www.instagram.com/p/DU_tynTEXC0/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden chequear en este enlace los horarios de las funciones</a> que arrancan a partir del 13 de marzo en el Centro Cultural Mor&aacute;n (Pedro Mor&aacute;n 2147, CABA).
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DU_tynTEXC0/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Otra obra alucinante que vuelve es <em>Viento blanco</em>. Se trata de un texto de <strong>Santiago Loza</strong> (<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-loza-iglesia-refugio-sensibilidad-queer-tiempo-castiga_1_11746320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablamos con &eacute;l por ac&aacute;</a>), protagonizado por el extraordinario <strong>Mariano Saborido</strong>, con direcci&oacute;n de <strong>Valeria Lois</strong> y <strong>Juanse Rausch</strong>. Las funciones ser&aacute;n en la sala Dumont 4040 (Santos Dumont 4040, CABA), todos los mi&eacute;rcoles y domingos del mes. M&aacute;s informaci&oacute;n, <a href="https://www.instagram.com/p/DTysmyvDC6n/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DTysmyvDC6n/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Posdata.</strong> Gracias especiales a todas las personas que me escribieron o que me comentaron algo sobre la entrega de <em>Mil lianas</em> que le dediqu&eacute; a los bucles temporales, al D&iacute;a de la Marmota y a esa sensaci&oacute;n de repetici&oacute;n y de tiempo dislocado (si no la llegaron a ver, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/formas-despertar-cine-rosario-blefari_129_12987148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es por ac&aacute;</a>). <strong>En especial, gracias a Gabo, Ana G. Ana L., Ana C. (s&iacute;, tres Anas) y Mat&iacute;as</strong>. Me encuentran, casi siempre, <a href="https://www.instagram.com/aerotina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este escondite</a>.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/confusiones-radiantes-serie-destiempo_129_13024701.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 10:51:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Confusiones radiantes, una serie a destiempo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Leila Guerriero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leila Guerriero: “La crónica, como la naturaleza humana, está atravesada por la incertidumbre y el sinsentido”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-cronica-naturaleza-humana-atravesada-incertidumbre-sinsentido_1_13008793.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9b89545-3a36-4060-943a-d2d6c32eb8ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leila Guerriero: “La crónica, como la naturaleza humana, está atravesada por la incertidumbre y el sinsentido”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se acaba de reeditar “Los suicidas del fin del mundo”, un libro donde reconstruye la vida en un pueblo patagónico atravesado por la crisis económica, la tragedia y la precariedad a finales de los ‘90 y después del estallido de 2001. Su mirada sobre la vigencia de la crónica como género, las dificultades que enfrentó y por qué se le piden explicaciones al periodismo.</p><p class="subtitle">Entrevista - Hernán Ronsino: “La lectura ofrece otro vínculo con el tiempo, en un mundo donde parece que está prohibido aburrirse”</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Un programa del Fondo Nacional de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) destinado a concientizar a los m&aacute;s j&oacute;venes acerca de que toda situaci&oacute;n &lsquo;es negociable en la vida&rsquo; se aplic&oacute; por primera vez en el interior del pa&iacute;s, en Las Heras, provincia de Santa Cruz, ante el suicidio de quince adolescentes y la sospecha de esa causa de muerte en otros siete casos</em>&rdquo;, ley&oacute; <strong>Leila Guerriero</strong> a finales de 2001, en una comunicaci&oacute;n que envi&oacute; a los medios de entonces la ONG Poder Ciudadano. <strong>M&aacute;s adelante, el texto inclu&iacute;a las palabras de un funcionario local que hablaba de desocupaci&oacute;n, de falta de expectativas, de ausencia de contenci&oacute;n social. </strong>Algo todav&iacute;a incierto pero potente, dice Guerriero m&aacute;s de 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, ley&oacute; en ese texto que la llev&oacute; a ver qu&eacute; hab&iacute;a pasado en aquel pueblo  petrolero ubicado en pleno desierto patag&oacute;nico a finales de los a&ntilde;os &lsquo;90 y comienzos de los 2000.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, aquello que empez&oacute; como una inquietud por parte de la escritora y periodista argentina se convirti&oacute;, despu&eacute;s de varios a&ntilde;os, varias entrevistas y varios viajes a Las Heras, en <em>Los suicidas del fin del mundo</em>, su primer libro, que sali&oacute; publicado en 2005 y que ahora vuelve reeditado por Anagrama para buena parte de los pa&iacute;ses hispanoparlantes. <strong>Una cr&oacute;nica que combina las historias de aquellos j&oacute;venes que decidieron quitarse la vida</strong>, los testimonios de sus familiares y amigos que entre el dolor y el asombro esbozan posibles hip&oacute;tesis sobre lo ocurrido, el trasfondo de una crisis social y econ&oacute;mica devastadora y el estilo sensible de una cronista que se detiene en los detalles, en las palabras ajenas, en la escucha.
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                    alt="Se acaba de publicar una nueva edición de &quot;Los suicidas del fin del mundo&quot;, de Leila Guerriero."
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                Se acaba de publicar una nueva edición de &quot;Los suicidas del fin del mundo&quot;, de Leila Guerriero.                            </span>
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        <strong>&ndash; Por lo general, cuando un periodista va a cubrir un determinado asunto, y eso implica hacer un viaje, te env&iacute;an a partir de una noticia determinada. Hoy mismo podr&iacute;a ser ir a la puerta de Fate por el cierre de la f&aacute;brica. Pero en el caso de lo que cont&aacute;s en </strong><em><strong>Los suicidas del fin del mundo </strong></em><strong>pareciera que, en principio, no hab&iacute;a algo tan n&iacute;tido como una noticia. Queda la impresi&oacute;n de que en todo caso fuiste a ver cu&aacute;l era o a unir unos puntos en el terreno. &iquest;Record&aacute;s c&oacute;mo fue el punto de partida que te impuls&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En ese momento trabajaba en la redacci&oacute;n de la revista de <em>La Naci&oacute;n</em> y colaboraba en <em>Rolling Stone</em> que era del mismo grupo de revistas. Siempre colabor&eacute; en muchos lugares y <em>Rolling Stone</em> era una revista a la que yo mandaba por lo menos dos notas grandes por a&ntilde;o. Un d&iacute;a, como dice el libro, me llega ese comunicado de Poder Ciudadano y creo que de pronto vi algo as&iacute; como un tema. <strong>Vi una cantidad de cosas en pocas l&iacute;neas: se hablaba de embarazo adolescente, de desempleo, de precariedad, de alcoholismo, de la privatizaci&oacute;n de YPF.</strong> Era 2001, en pleno final del gobierno de (Fernando) De la R&uacute;a. Las cosas estaban yendo muy en picada, sal&iacute;amos de la convertibilidad y en ese comunicado me pareci&oacute; ver, dir&iacute;a, el resumen de la herencia de los a&ntilde;os menemistas. Era como una pintura, en chico, de la fragmentaci&oacute;n. Era como una peque&ntilde;a c&eacute;lula de la fragmentaci&oacute;n en la que hab&iacute;a quedado el pa&iacute;s. Dije &ldquo;bueno, puede ser una nota interesante para la<em> Rolling Stone</em>&rdquo;. Lo habl&eacute; con el editor en ese momento y me dijo &ldquo;s&iacute;, s&iacute;, por supuesto&rdquo;. Todo eso ocurri&oacute;, ponele, en noviembre de 2001. Estaba todo listo para emitir los pasajes, viajar, reservar el hotel hasta que llega diciembre de 2001 y estalla la crisis total. Y creo que, no s&eacute;, dos minutos despu&eacute;s de que vi&eacute;ramos todos esas noticias, me llega un mail del editor dici&eacute;ndome &ldquo;Leila, lamentablemente no se pueden pagar vi&aacute;ticos a nada que no sea tomarte el colectivo 19&rdquo;. <strong>Le agradec&iacute; y le dije que de todas maneras lo iba a hacer por las m&iacute;as. Y en marzo del 2002 hice el primer viaje a Las Heras. </strong>Era el peor momento para invertir tus ahorros en pasajes, en el hotel. Hab&iacute;a que ir a Comodoro Rivadavia a tomar el avi&oacute;n y la Patagonia estaba muy cara en ese momento. Digo, era todo un gasto de guita muy importante, pero yo estaba convencida de que la historia val&iacute;a la pena. De todas maneras, cuando llegu&eacute; a Las Heras, llegu&eacute; con la idea de hacer un art&iacute;culo para la revista. Hasta que despu&eacute;s, cuando termin&eacute; de reportear, tuve una conversaci&oacute;n con <strong>Elvio Gandolfo</strong>, que me dijo m&aacute;s o menos esto &ldquo;por menos de eso Truman Capote hizo<em> A sangre fr&iacute;a</em>&rdquo;. Por ah&iacute; me vio muy envalentonada y pens&oacute; que ten&iacute;a un libro. <strong>A m&iacute; lo que me llev&oacute;, como dec&iacute;s vos,&nbsp;era esto de armar el mapa en el territorio. Porque yo me fui de Buenos Aires con un par de contactos nom&aacute;s: un periodista local, el profesor de ingl&eacute;s y el hermano de la chica que fue la primera que se suicid&oacute;</strong>. Primero hice un viaje muy corto para explorar las posibilidades de que hubiera otras personas que quisieran hablar conmigo. Yo supon&iacute;a que no todo el mundo iba a estar dispuesto. Y fue lo que pas&oacute;: no todos quisieron hablar.&nbsp;
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        <strong>&ndash; Fuiste varias veces, &iquest;c&oacute;mo eran esos viajes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me costaba ir. Recuerdo irme cada vez con una sensaci&oacute;n como de mucha zozobra. <strong>El lugar es un lugar bastante hostil. Dir&iacute;a que en alg&uacute;n punto te hac&iacute;a sentir mal. Y si bien yo me iba de ac&aacute; con muchas entrevistas ya pre agendadas, las cosas pod&iacute;an fallar, la gente pod&iacute;a arrepentirse, todo pod&iacute;a salir mal. </strong>Al mismo tiempo, en cada viaje yo me dec&iacute;a a m&iacute; misma &ldquo;c&oacute;mo puede ser que este tema no lo haya cubierto nadie m&aacute;s&rdquo;. Pensaba que iba a llegar all&aacute; y que iban a estar los m&oacute;viles de Cr&oacute;nica TV. Pero nada, no hab&iacute;a nada de eso. En medio de esa zozobra, iba teniendo la certeza de que ve&iacute;a que en cada viaje la historia se iba armando:&nbsp;cuando ves a la gente varias veces como hago yo, vas cultivando una relaci&oacute;n de confianza. Los detalles van apareciendo. Cosas que por ah&iacute; al principio no te dicen, por pudor o por dolor, te las dicen despu&eacute;s de dos semanas. Pero recuerdo que cada viaje me costaba mucho. <strong>Cre&iacute;a mucho en la historia, pero me implicaba un esfuerzo f&iacute;sico. </strong>Trabajaba desde muy temprano hasta muy tarde.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Bueno, ah&iacute; cont&aacute;s de cuando fuiste a la bailanta, a uno de los prost&iacute;bulos del pueblo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, el otro d&iacute;a pensaba en el prost&iacute;bulo. Eran &eacute;pocas sin tel&eacute;fono celular, nadie sab&iacute;a que yo estaba ah&iacute;. Y pensaba &ldquo;qu&eacute; loco porque yo no s&eacute; si ahora me meter&iacute;a de esa manera a un lugar as&iacute;&rdquo;. La se&ntilde;ora del prost&iacute;bulo fue s&uacute;per amable igual, no pas&oacute; nada.<strong> Pero, no s&eacute;, son esas cosas que tienen que ver con cierta confianza. Y creo que la confianza de alg&uacute;n modo te blinda, es eso, te da una especie de blindaje. </strong>Supongo que esa ausencia de temor se huele tambi&eacute;n: la gente percibe que no ten&eacute;s prejuicio, que no ten&eacute;s temor, que est&aacute;s ah&iacute; para charlar un rato, que no la est&aacute;s juzgando.&nbsp;
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        <strong>&ndash; En </strong><em><strong>Los suicidas...</strong></em><strong> aparecen varias escenas en las que, a pesar de las reticencias l&oacute;gicas del dolor por lo que se est&aacute; contando, hay gente que habla con vos porque parece que nunca ha sido escuchada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es curioso, &iquest;viste? Sobre todo esa idea de &ldquo;quiero ser alguien&rdquo;. Me lo dijeron muchos &ldquo;quiero ser alguien en la vida&rdquo;. Me acuerdo de una chica que era la novia de uno de los chicos que se suicid&oacute;, una chica inteligent&iacute;sima. <strong>Pero lo que pasa es que, cuando est&aacute;s ah&iacute;, tu mirada no tiene que ser una mirada de conmiseraci&oacute;n, tiene que ser una mirada de tratar de escuchar bien lo que te dicen</strong>. Porque si est&aacute;s tapada de piedad, no escuch&aacute;s nada. Es como si tuvieras tapones en los o&iacute;dos. Pero s&iacute;, esta muchacha que era muy brillante y varios mencionaban esto de &ldquo;quiero ser alguien&rdquo; o &ldquo;ac&aacute; si no sos alguien&rdquo;. Aparec&iacute;an en los relatos esas divisiones sociales. Para m&iacute; no era algo nuevo del todo porque tengo una lectura acostumbrada a eso. <strong>Yo nac&iacute; en Jun&iacute;n y me cri&eacute; ah&iacute; hasta los 17. Si bien no es tan chiquito como Las Heras, en aquel momento ten&iacute;a 23 mil habitantes. Una ciudad completamente distinta, muy pr&oacute;spera, en la pampa h&uacute;meda, con mucho dinero. Pero tambi&eacute;n estaba esta cosa de la mirada del otro. Del prejuicio. </strong>De que no eras nadie si no hac&iacute;as determinada cosa en la Capital. Que si hac&iacute;as un profesorado, un terciario en Jun&iacute;n medio que te quedabas. Para m&iacute; eso es como un patrimonio que tengo. Cuando vas a hacer el tipo de investigaci&oacute;n en territorio que yo hago, es como un patrimonio ser alguien del interior tambi&eacute;n. Entend&eacute;s cabalmente algunas ideas, ciertos prejuicios. Pero no dejaba de ser muy fuerte esta idea de la falta de perspectiva, de futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En varios tramos del libro aparecen observaciones profundas alrededor de la idea de la explicaci&oacute;n. Cito una: &ldquo;Los datos dicen pero no explican&rdquo;. Despu&eacute;s, &ldquo;las cosas se empecinaron en no tener respuesta&rdquo;. Al final tambi&eacute;n aparece una especie de enumeraci&oacute;n de motivos que circulaban en Las Heras para buscarle una explicaci&oacute;n a los suicidios. &iquest;Por qu&eacute; crees que se le piden explicaciones al periodismo y a un asunto tan particular como el suicidio?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, las primeras entrevistas que di en mi vida fueron las que di cuando sali&oacute; este libro. Me acuerdo del asombro, del azoramiento que sent&iacute; cuando algunos colegas aparec&iacute;an con una pregunta que yo no me hab&iacute;a hecho jam&aacute;s en el libro. Y era &ldquo;por qu&eacute; se suicidan&rdquo;. Era la primera pregunta que me hac&iacute;an. <strong>En ese momento me sorprendieron las dos cosas: que apareciera esa pregunta y que yo jam&aacute;s me hubiera hecho esa pregunta. </strong>Por eso est&aacute;n enumerados esos intentos de explicaci&oacute;n en el libro, pero son casi desestimaciones de la idea de que se puede encontrar una respuesta un&iacute;voca. Despu&eacute;s, qu&eacute; s&eacute; yo, yo creo que al periodismo m&aacute;s tradicional se le piden explicaciones o se le piden respuestas claras, concretas. Y&nbsp;a cierto g&eacute;nero period&iacute;stico s&iacute; le corresponde dar alg&uacute;n tipo de respuesta asertiva. Si vos hac&eacute;s un libro de periodismo de investigaci&oacute;n para traer a la luz algo que est&aacute; hecho para ser oculto, para ser una cosa secreta y corrupta, quiz&aacute; s&iacute; ten&eacute;s que dar explicaciones. Le ten&eacute;s que decir al lector &ldquo;mire, en realidad este se&ntilde;or vendi&oacute; secretamente las armas a este pa&iacute;s&rdquo;. Ah&iacute; hay cosas que no pod&eacute;s dejar flotando.<strong> Lo que pasa es que a un g&eacute;nero como este tipo de cr&oacute;nicas no le pod&eacute;s trasladar ese tipo de preguntas. Porque la cr&oacute;nica, como la naturaleza humana, siempre est&aacute; atravesada por la incertidumbre y el sinsentido de estar en este mundo. </strong>A m&iacute;, por lo menos, como alguien que escribe, no me gustan los libros que leo y que tienen respuestas clar&iacute;simas para esta clase de historias. Entonces, supongo que cuando escribo no tengo esa mirada. Te habr&aacute; pasado a vos que labur&aacute;s en esto hace veintipico de a&ntilde;os: cuando una hace preguntas muy concretas acerca del comportamiento de la gente, lo que obtiene son respuestas un poco zozobrantes y en el fondo falsas. Nadie te puede decir una &uacute;nica cosa si vos le pregunt&aacute;s &ldquo;por qu&eacute; te enamoraste de Fulana&rdquo;. O &ldquo;por qu&eacute; decidiste ser fil&oacute;sofa&rdquo;. Por m&aacute;s que alguien te responda &ldquo;porque mi pap&aacute; era fil&oacute;sofo&rdquo;, siempre va a haber detr&aacute;s otra cantidad de cosas. Entonces creo que, por un lado, est&aacute; bien que le exijamos al periodismo alg&uacute;n tipo de respuesta en alg&uacute;n punto. <strong>Pero no creo que un libro como este sea un libro para dar respuestas sino al contrario, para crear incomodidad y traer m&aacute;s dudas o m&aacute;s preguntas.</strong> La pregunta que yo me har&iacute;a, en todo caso, es c&oacute;mo puede ser.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A mí, por lo menos, como alguien que escribe, no me gustan los libros que leo y que tienen respuestas clarísimas para esta clase de historias. Entonces, supongo que cuando escribo no tengo esa mirada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;Dec&iacute;as antes que aparece el desempleo, la precariedad absoluta, la violencia, los abusos intrafamiliares. Pero vos encontr&aacute;s una manera oblicua de contar todo esto. &iquest;Para vos la cr&oacute;nica debe ser as&iacute;?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; &iquest;Cu&aacute;ndo dec&iacute;s &ldquo;oblicua&rdquo; a qu&eacute; te refer&iacute;s?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; A que no segu&iacute;s los pasos de una nota informativa m&aacute;s tradicional, sino que vas contando la historia a partir de las personas o alg&uacute;n detalle. Como si te acercaras, pero de costado, para despu&eacute;s entrar.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Bueno, no s&eacute; si tiene que ser as&iacute; siempre. Pero, al menos para m&iacute;, la cr&oacute;nica es de alguna manera como encarnar en la gente existente, real, aunque sea gente muerta, una historia. Por eso busco mucho el detalle y soy bastante exhaustiva. Hasta donde pueda, hasta donde la realidad me deje tambi&eacute;n. Mir&aacute;, ahora mismo estoy trabajando un tema largo y s&eacute; que hay personas que no van a querer ser entrevistadas. &iquest;Qu&eacute; se puede hacer con eso? Nada. Pero trato de agotar todo lo que yo creo que puede entrar en un mapa de reporteo. Muchas de esas cosas a veces quedan afuera porque finalmente no eran relevantes. <strong>Pero yo creo que la cr&oacute;nica de alguna manera es eso: un texto que est&aacute; muy vivo. Que es h&iacute;per realista digamos, en las descripciones, en el detalle, en las fechas, en el dato. Un texto que leas y puedas sentir que est&aacute;s viendo un documental. Lo que a m&iacute; no me gusta es que ese h&iacute;per realismo sea previsible. </strong>Quiero decir: que sea expl&iacute;cito o muy obvio. Como vos dec&iacute;s, ese entrar de costado yo lo veo expresado en varias cosas. Primero incluso en lo m&aacute;s evidente que es la escritura. Me pasa cuando empiezo a pensar en el arranque de un texto: se me ocurren algunas ideas y lo primero que digo es &ldquo;&iquest;no es demasiado obvio empezar por ah&iacute;?&rdquo; o &ldquo;&iquest;No es demasiado ir al punto?&rdquo;. &ldquo;&iquest;No es demasiado ya te cont&eacute; todo?&rdquo;. Esto creo que tambi&eacute;n tiene que ver con la manera en la que miro y la manera en la que escucho a la gente que entrevisto. No es que llego a ver a una persona y le prendo el grabador y le digo en este caso por ejemplo, &ldquo;h&aacute;bleme de su hijo que se muri&oacute;&rdquo;. Empiezo a preguntar por la vida de esa persona que tengo enfrente, que son vidas que me interesan porque de alguna manera, si hubiera alguna explicaci&oacute;n posible, la explicaci&oacute;n posible est&aacute; guardada en esa cabeza o en el alma o en su esp&iacute;ritu. As&iacute; que s&iacute;, me gusta ir rodeando, no ir al punto de entrada. Por eso la cr&oacute;nica es un g&eacute;nero que necesita de tiempo. La prisa es completamente enemiga de estas acciones que te describo. Me detengo en la escucha, en la paciencia.<strong> Yo en mi vida cotidiana soy una persona sumamente impaciente. Pienso que es porque toda la paciencia me la gasto con los entrevistados</strong> (risas).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Así es la tapa de la edición definitiva de Frutos extraños, de Leila Guerriero.                            </span>
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        <strong>&ndash; No te imaginaba impaciente, sino m&aacute;s bien una persona muy concentrada (risas). Dir&iacute;a imperturbable, hiperconcentrada. </strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash; S&iacute;, s&iacute;, s&iacute;, s&uacute;per. S&uacute;per h&iacute;per recontra concentrada (risas). Pero por eso soy impaciente en el sentido de que no me gusta la impotencia. Por ejemplo, no dir&iacute;a &ldquo;habr&iacute;a que arreglar esa ventana&rdquo;. No, yo voy a la ferreter&iacute;a, compro tornillos y al rato estoy llamando a la persona que me arregla la ventana. Entonces, s&iacute; en esa clase de cosas, soy impaciente. Despu&eacute;s, s&iacute;, claro, soy s&uacute;per organizad&iacute;sima. Muy concentrada. Hay trabajos en particular que lo requieren. La escritura ni hablar, pero tambi&eacute;n la edici&oacute;n. Entonces s&iacute;, s&iacute;, en mi vida en general soy una persona h&iacute;per consciente de lo que hago. No soy para nada despistada ni descontrolada. No delego en otros cosas que s&eacute; que tengo que hacer yo. <strong>Pero s&iacute; soy impaciente conmigo: si tengo que hacer diez cosas en un d&iacute;a quiero hacerlas en la serie o en el orden que yo dije que las iba a hacer. No voy saltando aleatoriamente de una cosa a la otra porque no es ansiedad, es impaciencia.</strong> Es impaciencia en el sentido de que incluso cuando algo no depende de m&iacute; y veo que est&aacute; en manos de alguien que es ineficiente, la situaci&oacute;n me saca un poco de quicio y prefiero hacerlo yo, &iquest;viste?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para mí, la crónica es de alguna manera como encarnar en la gente existente, real, aunque sea gente muerta, una historia. Por eso busco mucho el detalle y soy bastante exhaustiva. Hasta donde pueda, hasta donde la realidad me deje también</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> Esta salida de la nueva edici&oacute;n de</strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong> Los suicidas del fin del mundo</strong></em></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> en Anagrama coincide estos d&iacute;as con el lanzamiento de la edici&oacute;n definitiva de </strong></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Frutos extra&ntilde;os</strong></em></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>, por Alfaguara</strong></a><strong>, con textos que no estaban en ediciones anteriores. &iquest;Te interesa cambiar cosas, correg&iacute;s los libros cuando se reeditan?</strong> <strong>&iquest;Cambiaste algo en </strong><em><strong>Los suicidas&hellip;</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; No, nada. Cero. No le cambi&eacute; absolutamente nada. Siempre hago eso con los libros. Cada tanto la editorial te dice &ldquo;buena noticia, reeditamos tal libro, &iquest;quer&eacute;s cambiarle algo?&rdquo;. Y yo digo, &ldquo;no por favor&rdquo;. No s&eacute;, tal vez alguna falta de ortograf&iacute;a que alguien haya detectado. Pero en general no toco nada porque no se me ocurre nada m&aacute;s desgastante que leerse a una misma. A <em>Los suicidas del fin del mundo</em> lo tuve que releer hace muy poco tiempo porque se tradujo al franc&eacute;s y en esa edici&oacute;n sali&oacute; con un pr&oacute;logo m&iacute;o, una especie de nota introductoria bastante larga. Y la verdad es que no lo ten&iacute;a muy recordado, entonces lo rele&iacute; todo. <strong>Me llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n darme cuenta en ese momento que es el &uacute;nico libro que yo escrib&iacute; con cap&iacute;tulos. Yo nunca volv&iacute; a escribir con cap&iacute;tulos. </strong>Pero en general no vuelvo a revisar el trabajo. Primero que nada, porque respeto a esa persona que fui, que soy y que hizo. Entonces no me siento con ganas de ir a enmendarle nada. En el caso de <em>Frutos extra&ntilde;os</em> son los textos tal cual se publicaron en los medios de comunicaci&oacute;n. &iquest;Sab&eacute;s qu&eacute;? Yo le pongo mucho laburo a los textos. Como hac&eacute;s vos, como hacemos todos. Y, no s&eacute; si te pasa, pero llega un momento en el que aparece como una sensaci&oacute;n de hartazgo. Ya cuando llega al libro impreso y digo &ldquo;chau, buena suerte&rdquo;. No lo quiero ver m&aacute;s. <strong>Tampoco tengo una relaci&oacute;n fetichista con el objeto libro, cuando te mandan ejemplares justificativos con nuevas ediciones</strong>. Quiz&aacute;s deber&iacute;a tenerla, &iexcl;pero mira si me arrepiento de algo! (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Viaj&aacute;s mucho por trabajo, te encontr&aacute;s con colegas de otros pa&iacute;ses o con lectores. Sospecho que debe llegar el momento inevitable en el que alguno te pregunta &ldquo;qu&eacute; onda Milei&rdquo; o &ldquo;qu&eacute; pasa con Milei&rdquo;. Habl&aacute;bamos antes de las explicaciones que se le piden al periodismo. &iquest;Qu&eacute; respuestas esboz&aacute;s en estos casos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La verdad es que s&iacute;, siempre preguntan.<strong> Es un poco raro tambi&eacute;n ese gesto, que vengan los colegas y que pregunten as&iacute;. Porque no es una pregunta que yo les haga.</strong> No es que llego a Espa&ntilde;a y pregunto &ldquo;qu&eacute; tal Pedro S&aacute;nchez&rdquo;. Me desconcierta un poco esa pregunta. Pero bueno,&nbsp;siempre digo m&aacute;s o menos lo mismo, que, es tan expl&iacute;cito lo que pasa, que todo que lo que lean es lo que sucede. Obviamente, uno siempre puede mirar un canal o leer un diario o leer el otro. Lo que trato de decir es un poco eso, que es como muy expl&iacute;cita la situaci&oacute;n: la hostilidad, las agresiones, las medidas econ&oacute;micas son tan tremendas que no hay sutilezas para explicar. Lo que ves es un poco lo que hay, digamos. <strong>Lo que s&iacute; creo es que yo prefiero pensar en qu&eacute; hacemos con eso. Y creo que todav&iacute;a estamos buscando. Yo, por lo menos, estoy buscando una manera inteligente de decir las cosas sin caer en la indignaci&oacute;n, en el desprecio, en el insulto. No es mi manera en general y, me parece que, al contrario, si hiciera eso ser&iacute;a como sumar confusi&oacute;n a la confusi&oacute;n, fuego al fuego, si quer&eacute;s.</strong> Pero s&iacute;, la pregunta es un poco inevitable. Preferir&iacute;a que me preguntaran de otras cosas (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Cre&eacute;s que es por la rareza, por la particularidad o la sorpresa con que se ha mostrado a Milei en algunos lugares?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Yo creo que es por la particularidad. S&iacute;. No creo que la gente est&eacute; realmente interesada por nuestro porvenir de manera solidaria. <strong>No creo que se fueran a preocupar demasiado si nos va mal o si se fueran a alegrar demasiado si nos va bien. Me parece que es un fen&oacute;meno muy extra&ntilde;o en el panorama de la pol&iacute;tica.</strong> Es una figura que llama mucho la atenci&oacute;n. Y es de un pa&iacute;s que no es un pa&iacute;s central, justamente. Entonces se junta que &eacute;l es un poco extravagante y por esta extravagancia de pronto est&aacute; todo el mundo hablando de &eacute;l. Creo que los impresiona un poco su manera de expresarse y muchas de las cosas que dice.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Guerriero también es autora de libros como Una historia sencilla, Plano americano, Opus Gelber, La otra guerra, Zona de obras y La llamada."
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                Guerriero también es autora de libros como Una historia sencilla, Plano americano, Opus Gelber, La otra guerra, Zona de obras y La llamada.                            </span>
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        <strong>&ndash; S&eacute; que no est&aacute;s en las redes sociales, pero ha ocurrido recientemente que algunas de las columnas breves que escrib&iacute;s para </strong><em><strong>El Pa&iacute;s</strong></em><strong> provocan all&iacute; alg&uacute;n que otro revuelo. Pas&oacute; en las &uacute;ltimas semanas </strong><a href="https://x.com/lhermoso_/status/2015364814512501133?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>con una que se llamaba &ldquo;Amor y desamor&rdquo;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;&iquest;En serio? No ten&iacute;a ni idea. No, no tengo redes sociales. <strong>No tengo ninguna red social. No tengo perfil falso tampoco. Pero s&iacute; tengo la clave de una cuenta porque durante un tiempo lider&eacute; un movimiento ac&aacute; en mi barrio de vecinos autoconvocados para morigerar el impacto del Movistar Arena. </strong>Ah&iacute; se armaron unas redes y ah&iacute; aprend&iacute; un poco a manejarlas y tengo las claves. A veces miro algunas cosas, qu&eacute; s&eacute; yo, el Instagram de<strong> Mat&iacute;as Rivas</strong>, mi editor de Ediciones Universidad Diego Portales, que me encanta. O el del <em>Paris Review of Books</em> que cita frases de autores hablando de la escritura. <strong>Despu&eacute;s con Twitter s&iacute;, ponele, desde ah&iacute; leo a Mart&iacute;n Caparr&oacute;s. Tampoco s&eacute; c&oacute;mo manejarlo. Yo entro ah&iacute; y miro y si encuentro que me interesa. </strong>Me he&nbsp;metido en cuentas espor&aacute;dicamente por alg&uacute;n perfil.<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-presencia-periodista-intervencion-realidad_1_11237287.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Por ejemplo, Silvia Labayru, la protagonista de </a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-presencia-periodista-intervencion-realidad_1_11237287.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La llamada</em></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-presencia-periodista-intervencion-realidad_1_11237287.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, tiene Facebook. En ese momento a m&iacute; me sirvi&oacute;. Incluso tom&eacute; frases del Facebook de Silvia para poner en el libro</a>. Ah&iacute; eso me interesa verlo porque obviamente tambi&eacute;n es una vida. Es como rescatar cuando uno sue&ntilde;a. Bueno, los sue&ntilde;os son parte de la vida. Pero no, no tengo idea, ni me meto a ver esos comentarios que me dec&iacute;s. No s&eacute; nada. La gente que escriba lo que quiera. Antes hablabas de que soy concentrada. Y s&iacute;, soy, pero es algo que siempre cuesta. Cuesta much&iacute;simo lograr ese alt&iacute;simo grado de concentraci&oacute;n. Siento que la red social te puede sacar de eso cada treinta segundos. <strong>Te digo, no soy una persona que est&eacute; ajena al ego, ni al narcisismo, ni a todas esas cosas. Si usara una red social y pusiera la gran frase que se me acaba de ocurrir o diciendo &ldquo;miren lo que publiqu&eacute; en tal lugar&rdquo;, &iexcl;a los tres minutos estar&iacute;a mirando qu&eacute; piensa la gente de eso!</strong> (risas). Hay personas que a eso lo manejan bien. Yo siento que no lo podr&iacute;a manejar bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Repasando la nueva edici&oacute;n de </strong><em><strong>Frutos extra&ntilde;os</strong></em><strong>, que recorre m&aacute;s de veinte a&ntilde;os de tu trabajo, resulta apabullante la cantidad de cosas que escribiste y tambi&eacute;n la variedad de lugares donde lo hiciste. Hoy hay muchos medios de esos que ya no existen o se achicaron o no tienen tanto espacio y, al mismo tiempo, las condiciones econ&oacute;micas que ofrecen algunos son cada vez peores. &iquest;Qu&eacute; pens&aacute;s de esto? &iquest;C&oacute;mo ves este panorama?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Mir&aacute;, con cierta cautela. Por un lado, es verdad lo que vos dec&iacute;s, pero cuando empec&eacute; a trabajar en esto casi no hab&iacute;a ning&uacute;n lugar donde pudiera publicar. Yo empec&eacute; a laburar en <em>P&aacute;gina 30</em> que era la revista de <em>P&aacute;gina 12</em>. <strong>En ese momento, si quer&iacute;as conseguir un libro de cr&oacute;nicas ac&aacute; en el pa&iacute;s no sab&iacute;as ni d&oacute;nde buscarlo. </strong>De hecho, <em>Larga distancia</em>, de Caparr&oacute;s yo lo ten&iacute;a fotocopiado. Y con los a&ntilde;os lo consegu&iacute; en uno de los viajes de regreso de Las Heras a Comodoro Rivadavia en una librer&iacute;a de por ah&iacute;. Era inconseguible. O sea, no hab&iacute;a lugares donde publicar. Con el tiempo, bueno, empezaron a aparecer revistas como <em>Soho</em>, <em>El Malpensante</em>, <em>Gatopardo</em>,<em> Etiqueta negra</em>. Hubo como una especie de despertar de medios. Despu&eacute;s, es cierto, algunos desaparecieron. Pero todav&iacute;a hay lugares que siguen. En <em>El Pa&iacute;s Semanal</em>, ponele, se publican cr&oacute;nicas muy largas, aunque obviamente lo largo no es siempre sin&oacute;nimo de calidad. Pero bueno, por un lado s&iacute; veo como una dificultad encontrar lugares de publicaci&oacute;n. Antes te hablaba de la <em>Rolling Stone</em>: ah&iacute; yo publicaba notas de 16 p&aacute;ginas, trabajaba meses en eso. No s&eacute; si ahora siguen as&iacute;. Pero me parece que el panorama es m&aacute;s desalentador si lo mir&aacute;s solo en un pa&iacute;s. <strong>Si ves el panorama de la cr&oacute;nica a nivel panamericano, que creo que es como hay que verlo, realmente es un panorama interesante. Porque la cr&oacute;nica es un bicho sin fronteras, digamos. Pod&eacute;s leer en Espa&ntilde;a una cr&oacute;nica sobre el tipo que fue a investigar la historia de una mina en Bolivia y pod&eacute;s leer en Per&uacute; la historia de un tipo que fue a investigar un asesinato en Uruguay. </strong>El panorama no es tan desalentador. Hay sitios, hay redes de periodistas. Hay periodistas que han montado revistas web. Y, por otra parte, est&aacute; tambi&eacute;n el panorama muy saludable y alentador de la publicaci&oacute;n de libros. Hace diez a&ntilde;os mi biblioteca de libros de cr&oacute;nicas eran dos estantecitos y la mayor parte era de Mart&iacute;n Caparr&oacute;s y (Ryszard) Kapu&#347;ci&#324;ski. Hoy en d&iacute;a ya no me entran m&aacute;s libros en los estantes. Las editoriales est&aacute;n publicando cada vez m&aacute;s cr&oacute;nicas. Random, por ejemplo, que empez&oacute; a traducir y a publicar a <strong>Joan Didion </strong>con su parte de no ficci&oacute;n. Anagrama con su colecci&oacute;n de cr&oacute;nicas, con su premio de cr&oacute;nica. Tambi&eacute;n la editorial C&iacute;rculo de Tiza. Incluso hay cada vez m&aacute;s editoriales dedicadas espec&iacute;ficamente a la no ficci&oacute;n. <strong>Entonces s&iacute; podemos decir que quiz&aacute;s es m&aacute;s dif&iacute;cil hoy en d&iacute;a que una revista te d&eacute; veintitr&eacute;s o veinticuatro p&aacute;ginas para publicar un texto. Pero, a lo mejor, ese texto puede ser un peque&ntilde;o libro en vez de un art&iacute;culo.</strong> Si elegiste bien el tema, si el tema viaja a un tiempo, si viaja a un espacio. No s&eacute;, yo no soy tan pesimista en ese sentido.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Llega un momento en el que aparece como una sensación de hartazgo. Ya cuando llega al libro impreso y digo “chau, buena suerte”. No lo quiero ver más. Tampoco tengo tampoco una relación fetichista con el objeto libro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Y en cuanto a lo econ&oacute;mico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;En este sentido lo que s&iacute; me parece es que las redes de la compensaci&oacute;n nunca fueron tan evidentes. Hoy puede venir el periodismo gringo, no s&eacute;, te contrata <em>New Yorker</em> y te paga miles de d&oacute;lares para que te dediques seis meses a hacer equis cosa en Kazajist&aacute;n. <strong>Ac&aacute; en Am&eacute;rica Latina estamos m&aacute;s habituados a hacer much&iacute;simas cosas al mismo tiempo para poder solventar una investigaci&oacute;n de fondo m&aacute;s larga.</strong> De esas que dec&iacute;s &ldquo;bueno, lo que me pagan por este art&iacute;culo no compensa que pas&eacute; siete meses investigando&rdquo;. Pero durante todos esos siete meses tambi&eacute;n hiciste otras cosas, diste talleres, hiciste conferencias, escribiste art&iacute;culos m&aacute;s cortos. <strong>No deber&iacute;a ser as&iacute;, hay que hacer una especie de esfuerzo un poco extra. Es injusto. Pero bueno, con el tiempo y una vez que arm&aacute;s toda esa din&aacute;mica, te das cuenta de que tiene recompensa como dec&iacute;a la canci&oacute;n, que hay recompensa.</strong> Recompensa en el sentido de que tambi&eacute;n eso que vas haciendo, si lo hac&eacute;s bien y honestamente, genera una vuelta de toda clase. En todo sentido. En el hecho de que, de golpe, la gente conoce m&aacute;s tu trabajo entonces una persona que por ah&iacute; no est&aacute; dispuesta a hablar con la prensa s&iacute; est&aacute; dispuesta a hablar con vos porque te ley&oacute;. Y eso hace que tu laburo tenga m&aacute;s relevancia. Digo, es un sistema como de descompensaci&oacute;n y compensaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Para cerrar, no te voy a preguntar qu&eacute; est&aacute;s escribiendo porque me parece de mal gusto, pero s&iacute; quiero saber qu&eacute; est&aacute;s leyendo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, yo nunca le cuento a nadie en lo que estoy trabajando excepto a mi pareja y a mi psicoanalista (risas). Estoy releyendo <em>Libertad</em> de <strong>Jonathan Franzen</strong> que es un libro que me ha encantado siempre. Franzen es una cosa muy extra&ntilde;a, &iquest;viste? De golpe sale con algo como <em>Encrucijadas</em>, que es uno de los mejores libros. Es maravilloso.<strong> Me compr&eacute; ayer el libro sobre Eve Babitz y Joan Didion y estoy con ese.</strong> Y tambi&eacute;n estoy leyendo, muy de a poco, porque quiero que me dure, a <strong>Kurt Vonnegut</strong>. Es un amor encontrado, &iquest;sab&eacute;s? Obviamente s&eacute; de su existencia desde siempre, pero era un autor que yo no pod&iacute;a leer. <strong>Pero de pronto, desde el a&ntilde;o pasado, fue un choque, un meteorito en mi vida. </strong>Ahora me voy de viaje y me voy a llevar <em>Madre noche</em>, una novela de &eacute;l que todav&iacute;a no le&iacute;. Cada libro que leo digo &ldquo;ay no, no queda tanto, que no se termine&rdquo; (risas).
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-cronica-naturaleza-humana-atravesada-incertidumbre-sinsentido_1_13008793.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 03:01:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leila Guerriero: “La crónica, como la naturaleza humana, está atravesada por la incertidumbre y el sinsentido”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Leila Guerriero,Libros,crónicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los libros de febrero: Leila Guerriero, Luis Sagasti, Agatha Christie y escenas del “fascismo cosplay”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a132af2-ca59-4841-88f2-2b14ce95f451_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los libros de febrero: Leila Guerriero, Luis Sagasti, Agatha Christie y escenas del “fascismo cosplay”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las editoriales anunciaron diversos títulos que llegarán a las librerías a lo largo de todo el mes. De qué se tratan y qué sellos los publicaron.</p><p class="subtitle">Entrevista - ‘La hora de los hornos’: la película que desde la clandestinidad se volvió un ícono mundial del cine “en estado de revolución”</p></div><p class="article-text">
        Las editoriales argentinas y los sellos extranjeros que distribuyen sus libros en el pa&iacute;s anunciaron para febrero la llegada de una gran cantidad de lanzamientos. Entre ellos, se destacan la reedici&oacute;n de grandes libros de no ficci&oacute;n y tambi&eacute;n novelas, cuentos, biograf&iacute;as y ensayos. <strong>Algunos de estos libros vienen de la mano de autores y autoras como Leila Guerriero, Luis Sagasti, Osvaldo Bayer, Agatha Christie, Ricardo Strafacce, Cynthia Rimsky y Fernanda Tr&iacute;as</strong>, entre muchos otros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>La realidad absoluta</strong></em><strong>, de Luis Sagasti. </strong>&ldquo;De Monte Hermoso a la Sexta Avenida, de Herzog a Gardel, del bombardeo en Plaza de Mayo a las composiciones de Bach, la primera novedad del a&ntilde;o es el nuevo e hipn&oacute;tico libro de Luis Sagasti, <em>La realidad absoluta</em>.&nbsp;<strong>Quiz&aacute;s se trate del libro m&aacute;s inquietante de Sagasti</strong>, porque nos aproxima a esas experiencias para las que no hay lenguaje, ni pasado ni futuro. Experiencias de &lsquo;pura animalidad&rsquo;, de &lsquo;presente crudo&rsquo;. &lsquo;Solo cuando dejamos de estar presentes surgen las palabras&rsquo;, escribe Sagasti. Y con palabras el narrador nos gu&iacute;a hacia la oscuridad de la selva: una serie de escenas hilvanadas por la imposibilidad de nombrarse. Alguien que pisa y destripa un cuerpo en pleno bombardeo del 55, que se tropieza, se levanta, corre y grita. Un profesor de Filosof&iacute;a que intenta juntar los restos de Dios en un tupper. <strong>Un padre que agoniza la desaparici&oacute;n de su hija mientras contempla la geometr&iacute;a perfecta del follaje de una pintura de Watteau, que custodia como guardi&aacute;n de sala en la National Gallery. La sensaci&oacute;n de abismo de una bailarina que encabeza el cuerpo de danza del Ballet del Sur y olvida todo apenas se abre el tel&oacute;n.</strong> Un escritor fantasma que encuentra, a partir de la idea del autor que lo contrata, el deseo de escribir con su propia voz&rdquo;, informaron en un comunicado desde Eterna Cadencia sobre este nuevo e inclasificable libro del escritor argentino Luis Sagasti.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como rel&aacute;mpagos, las historias y escenas narradas abren con lucidez y delicadeza nuestras puertas de la percepci&oacute;n. As&iacute;, vamos construyendo, relato a relato, el rompecabezas que Sagasti nos invita a armar. <strong>La infancia, la memoria, el horror, la autor&iacute;a, el escape, la p&eacute;rdida y el desconcierto son algunos de los temas que se articulan en este libro</strong> en el que Sagasti demuestra una vez m&aacute;s que, si los pensamientos est&aacute;n ordenados por afinidad, los nexos insospechados pueden ser brillantes y epif&aacute;nicos&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La realidad absoluta, de Luis Sagasti.                            </span>
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        <strong>El libro </strong><em><strong>La realidad absoluta</strong></em><strong>, de Luis Sagasti, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Leila Guerriero por dos.</strong> Este mes coinciden entre los lanzamientos editoriales en librer&iacute;as argentinas<strong> dos reediciones de libros muy destacados de </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-presencia-periodista-intervencion-realidad_1_11237287.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la periodista y escritora Leila Guerriero</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, el sello Alfaguara anunci&oacute; el regreso de la antolog&iacute;a de cr&oacute;nicas <em>Frutos extra&ntilde;os</em>. <strong>Una versi&oacute;n ampliada y corregida de aquel recordado libro de la autora argentina</strong>. &ldquo;Veinticinco a&ntilde;os han pasado desde la cr&oacute;nica m&aacute;s temprana de todas las que contiene esta antolog&iacute;a del mejor periodismo de Leila Guerriero: un cuarto de siglo con los textos imprescindibles de la gran cronista en lengua espa&ntilde;ola, quien ha revisado y ampliado este libro para la ocasi&oacute;n. <em>Frutos extra&ntilde;os</em> es una lecci&oacute;n magistral de escritura en la que la autora nos descubre la cara m&aacute;s sensible, vigorosa y palpitante de su oficio. <strong>Aqu&iacute; encontramos muchas de sus cr&oacute;nicas c&eacute;lebres: la historia de una mujer capaz de asesinar a tres amigas con cianuro, la de otra que mat&oacute; a su hija minutos despu&eacute;s de parirla o la de un mago manco. </strong>El volumen incluye tambi&eacute;n algunas de sus brillantes reflexiones sobre el acto de escribir e incorpora perfiles de figuras como Ricardo Dar&iacute;n o Mar&iacute;a Kodama, adem&aacute;s de relatos de episodios hist&oacute;ricos recientes que sin duda marcar&aacute;n una &eacute;poca, como las &uacute;ltimas elecciones presidenciales en Argentina&rdquo;, informaron en un comunicado desde Alfaguara.
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                    alt="Salió la edición definitiva de &quot;Frutos extraños&quot;, de Leila Guerriero."
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                Salió la edición definitiva de &quot;Frutos extraños&quot;, de Leila Guerriero.                            </span>
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        En paralelo, la editorial Anagrama anunci&oacute; la reedici&oacute;n del primer libro de Guerriero, <em>Los suicidas del fin del mundo</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las Heras es una localidad ubicada en la provincia argentina de Santa Cruz, que brot&oacute; en el desierto patag&oacute;nico con la llegada del ferrocarril y la explotaci&oacute;n del petr&oacute;leo por parte del Estado. Cuando la prosperidad se desvaneci&oacute;, entre otras cosas por la privatizaci&oacute;n de la petrolera, solo quedaron el viento, la indiferencia y un pu&ntilde;ado de habitantes. <strong>Entre 1997 y 1999, el suicidio de doce j&oacute;venes, todos muy conocidos en la ciudad, sacudi&oacute; a Las Heras. No hubo un listado oficial de aquellas muertes, nadie encendi&oacute; las luces de alarma. </strong>Se dec&iacute;a que en el pueblo pasaban cosas raras, que detr&aacute;s de las muertes se encontraba una secta, pero tambi&eacute;n que, en aquella tierra desolada, no hab&iacute;a futuro para la juventud&rdquo;, detallaron sobre el libro desde la editorial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Publicado en 2005, <em>Los suicidas del fin del mundo</em> fue el libro fundacional de Leila Guerriero. <strong>La periodista argentina viaj&oacute; a Las Heras para indagar en la serie de suicidios.</strong> Recorri&oacute; las mismas calles ventosas por las que hab&iacute;an caminado los suicidas y entrevist&oacute; a madres, novios, hermanas y amigos de los muertos, a prostitutas, peluqueros y profesores de colegio que los hab&iacute;an conocido. Para reconstruir aquellas vidas, escuch&oacute; testimonios a veces inconclusos, a veces contradictorios, que daban cuenta de existencias duras y olvidadas&rdquo;, agregaron desde Anagrama.
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                    alt="Se acaba de publicar una nueva edición de &quot;Los suicidas del fin del mundo&quot;, de Leila Guerriero."
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            <span class="title">
                Se acaba de publicar una nueva edición de &quot;Los suicidas del fin del mundo&quot;, de Leila Guerriero.                            </span>
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        <strong>La nueva edici&oacute;n de </strong><em><strong>Frutos extra&ntilde;os</strong></em><strong>, de Leila Guerriero, sali&oacute; por Alfaguara mientras que </strong><em><strong>Los suicidas del fin del mundo</strong></em><strong> es una reedici&oacute;n de Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Yomur&iacute;</strong></em><strong>, de Cynthia Rimsky. </strong>&ldquo;Con una escritura deslumbrante donde las im&aacute;genes y los objetos cobran a menudo el protagonismo, <strong>esta novela de Cynthia Rimsky despliega mundos y abismos en los que la imaginaci&oacute;n, la risa y la curiosidad ponen en movimiento una inolvidable aventura</strong>&rdquo;, adelantaron desde Random House sobre este nuevo libro de la escritora chilena.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eliza necesita dejar al enamoradizo de su padre en un hogar de ancianos y este se niega. Ambos toman entonces un tren al sur en busca de una media hermana escurridiza y del sue&ntilde;o del padre de pacificar a su desunida familia. <strong>En su peregrinar se encuentran con un grupo que viaja en la misma direcci&oacute;n a recuperar sus tierras ancestrales.</strong> Padre e hija se suman a esta misi&oacute;n, llena de personajes y situaciones alucinantes, que los llevar&aacute; a experimentar el desconcierto y la contradicci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de esta publicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La novela &quot;Yomurí&quot;, de Cynthia Rimsky, salió por Random House.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>Yomur&iacute;</strong></em><strong>, de Cynthia Rimsky, sali&oacute; por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>Los anarquistas expropiadores. Historias de los Robin Hood de la clase obrera</strong></em><strong>, de Osvaldo Bayer. </strong>El sello Siglo XXI Editores <strong>contin&uacute;a con la reedici&oacute;n de cl&aacute;sicos del escritor y periodista argentino Osvaldo Bayer</strong>. Este mes publica <em>Los anarquistas expropiadores</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Los anarquistas expropiadores</em> es muchas cosas a la vez: una investigaci&oacute;n rigurosa, una cr&oacute;nica atrapante, un retrato de &eacute;poca y, sobre todo, una historia apasionante.<strong> Las escenas que se reconstruyen parecen salidas de una novela de aventuras, aunque ocurrieron realmente en Buenos Aires y en otras ciudades de Am&eacute;rica Latina y Europa</strong>, hace poco m&aacute;s de un siglo. Hay bandidos enmascarados, atentados con bombas, asaltos a bancos donde, seg&uacute;n los diarios de entonces, la frase &iexcl;arriba las manos! resultaba una novedad inquietante. Hay fugas carcelarias, venganzas proletarias, falsificaci&oacute;n de dinero, persecuciones incre&iacute;bles. Todo narrado con el ritmo feroz de las primeras pel&iacute;culas policiales&rdquo;, detallaron desde la editorial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Osvaldo Bayer toma como punto de comparaci&oacute;n la figura de Robin Hood</strong>, ese personaje simp&aacute;tico que se dedicaba a quitar, robar, expropiar a los poderosos, y debate sin facilismos los actos idealistas, despiadados y muy reales de los anarquistas que, adem&aacute;s de llevar una vida aventurera de bandoleros, propon&iacute;an demoler una sociedad injusta&rdquo;, agregaron.
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            <span class="title">
                &quot;Los anarquistas expropiadores. Historias de los Robin Hood de la clase obrera&quot;, de Osvaldo Bayer.                            </span>
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        <em><strong>Los anarquistas expropiadores. Historias de los Robin Hood de la clase obrera</strong></em><strong>, de Osvaldo Bayer, sali&oacute; por Siglo XXI Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>La Escuela Neolacaniana de Buenos Aires</strong></em><strong>, de Ricardo Strafacce.</strong> &ldquo;Se reedita una de las m&aacute;s celebradas novelas del escritor argentino <strong>Ricardo Strafacce</strong>, de quien tendremos este a&ntilde;o alguna novedad m&aacute;s adelante. <strong>Publicada originalmente en 2017 y agotada hace tiempo, esta es una historia hilarante sobre un grupo de exitosos psicoanalistas y sus pacientes, quienes son sometidos a una particular pr&aacute;ctica terap&eacute;utica: el verdugueo</strong>. La nueva tapa les dar&aacute; una idea de por d&oacute;nde viene la mano. Risas aseguradas para quienes se atrevan a leerla&rdquo;, aseguran desde el sello Blatt &amp; R&iacute;os sobre esta reedici&oacute;n que llega a las librer&iacute;as locales este mes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un grupo de psicoanalistas decide fundar una asociaci&oacute;n y con ella, un protocolo de atenci&oacute;n a los pacientes basado en el maltrato: el &lsquo;verdugueo&rsquo;. Inspirado en profundas razones te&oacute;ricas, lecturas y discusiones, el verdugueo asume diferentes modos. Cada analista desarrolla el suyo propio y en la asociaci&oacute;n compiten por ver qui&eacute;n verduguea m&aacute;s o mejor a sus pacientes. Las formas del maltrato ascienden en n&uacute;mero, calidad e inventiva.<strong> A estos modos del maltrato est&aacute; dedicada la novela, y al agasajo en el que analistas y pacientes, perversos y verdugueados, se encuentran en una casa del country Los Cuatreros, propiedad del l&iacute;der de la asociaci&oacute;n</strong>. Lo que sucede en ese agasajo es tambi&eacute;n materia novel&iacute;stica&rdquo;, se&ntilde;alan desde la editorial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Contada con gran capacidad narrativa, aguda y con mucho ritmo, <em>La Escuela Neolacaniana de Buenos Aires</em> muestra que <strong>Ricardo Strafacce</strong>, el gran bi&oacute;grafo de <strong>Osvaldo Lamborghini</strong> (poeta, novelista y funambulesco practicante del psicoan&aacute;lisis vern&aacute;culo), sigue siendo una m&aacute;quina fabulosa de transfiguraci&oacute;n de la escritura y de la m&aacute;s inagotable tradici&oacute;n contempor&aacute;nea de la literatura argentina&rdquo;, agregan.&nbsp;
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                    alt="Salió una nueva edición de &quot;La Escuela Neolacaniana de Buenos Aires&quot;, de Ricardo Strafacce"
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                Salió una nueva edición de &quot;La Escuela Neolacaniana de Buenos Aires&quot;, de Ricardo Strafacce                            </span>
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        <strong>La nueva edici&oacute;n de la novela </strong><em><strong>La escuela Neolacaniana de Buenos Aires</strong></em><strong>, de Ricardo Strafacce, sali&oacute; por Blatt &amp; R&iacute;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Didion y Babitz</strong></em><strong>, de Lili Anolik.</strong> &ldquo;Hollywood, 1967-1971: a&ntilde;os de v&eacute;rtigo y exceso durante los cuales artistas, estrellas de cine, m&uacute;sicos y camellos compart&iacute;an escenarios y ambiciones. En el centro de ese torbellino, dos escritoras marcaron el pulso de una &eacute;poca: <strong>Eve Babitz, ahijada de Igor Stravinsky, musa insolente que pos&oacute; desnuda frente a Marcel Duchamp y fue amante de Jim Morrison, y Joan Didion, un misterio tras sus gafas oscuras y su expresi&oacute;n impenetrable.</strong> Entre ambas se forj&oacute; una relaci&oacute;n compleja, fascinante y peligrosa: amistad, rivalidad, espejo y abismo. Con una prosa incisiva y vibrante, Lili Anolik reconstruye la relaci&oacute;n entre dos mujeres que cambiaron la manera de ver Los &Aacute;ngeles y de entender la escritura. <strong>El resultado es una carta de amor en forma de doble biograf&iacute;a</strong>: el modo m&aacute;s original y electrizante de ac biograf&iacute;a: el modo m&aacute;s original y electrizante de acceder a los universos literarios de Didion y Babitz, y de abrir, como quien fuerza un caj&oacute;n cerrado con candado, la intimidad de Didion, para revelar al fin el enigma que envuelve su figura&rdquo;, informaron desde Random House sobre esta publicaci&oacute;n que llega este mes a las librer&iacute;as locales.
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            <span class="title">
                Didion y Babitz, de Lili Anolik.                            </span>
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        <em><strong>Didion y Babitz</strong></em><strong>, de Lili Anolik, sali&oacute; por el sello Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Autobiograf&iacute;a</strong></em><strong>, de Agatha Christie.</strong> &ldquo;A lo largo de las tres d&eacute;cadas desde su muerte en 1976, muchos lectores y cr&iacute;ticos de Agatha Christie han sostenido que su libro m&aacute;s convincente es el menos conocido: su autobiograf&iacute;a.<strong> A pesar de sus &eacute;xitos, siempre fue una persona muy celosa de su intimidad</strong>, llegando a extremos extravagantes por eludir las apariciones en p&uacute;blico. Rode&oacute; su vida con un manto de misterio casi tan impenetrable como el de sus novelas. En esta obra nos cuenta los a&ntilde;os felices de la infancia en el extranjero, los devaneos amorosos de la juventud, sus dos matrimonios, as&iacute; como los contratiempos al comenzar la carrera de escritora y la consecuci&oacute;n gradual de su &eacute;xito. <strong>Es la autobiograf&iacute;a de alguien que supo disfrutar de la vida y, al mismo tiempo, el estudio de una profesional consciente, de una escritora que sab&iacute;a perfectamente cu&aacute;l era su trabajo</strong> y que nos cuenta c&oacute;mo lo realiz&oacute;&rdquo;, informaron desde el sello Espasa sobre esta potente novedad de febrero.
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                Autobiografía, de Agatha Christie.                            </span>
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        <em><strong>Autobiograf&iacute;a</strong></em><strong>, de Agatha Christie, sali&oacute; por Espasa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Fascismo cosplay. Cr&oacute;nicas del desconcierto en el laboratorio argentino</strong></em><strong>, de Luis Ignacio Garc&iacute;a.</strong> &ldquo;En esta cr&oacute;nica virtual, <strong>Luis Ignacio Garc&iacute;a</strong> ensaya un modo de exorcismo: usar las redes sociales explorando sus l&iacute;mites y aprovechando sus contradicciones. <strong>Al efectismo de las opiniones virales y el fanatismo oscurantista, opone una puesta en com&uacute;n de la confusi&oacute;n general, un pensamiento con la capacidad de darnos claves de comprensi&oacute;n frente a la aceleraci&oacute;n desquiciada de los acontecimientos</strong>&rdquo;, detallaron desde el sello Caja Negra sobre esta publicaci&oacute;n de febrero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese desconcierto no es signo de una anomal&iacute;a electoral, sino de una mutaci&oacute;n profunda de la que el gobierno de Milei es s&iacute;ntoma. Si Chile fue el laboratorio del neoliberalismo en sus or&iacute;genes, hoy Argentina lo es de una nueva ultraderecha posdemocr&aacute;tica en expansi&oacute;n internacional. &iquest;Elon Musk hizo un saludo fascista o no lo hizo? &iquest;El atentado a Trump fue real o una puesta en escena? En una &eacute;poca que desaf&iacute;a la noci&oacute;n de realidad, estas preguntas se vuelven irrelevantes. <strong>A diferencia del fascismo cl&aacute;sico, que era sin&oacute;nimo de verdad totalizadora, el devenir cosplay del fascismo le permite abandonar la r&iacute;gida topolog&iacute;a moderna, otorg&aacute;ndole una movilidad t&aacute;ctica para entrar y salir de la democracia y destruirla por dentro</strong>. El consumo ir&oacute;nico, lo <em>fake</em>, las <em>memecoins</em>, la crisis de representaci&oacute;n son expresiones de la descomposici&oacute;n de la lengua y de la verdad que est&aacute; en el n&uacute;cleo de esta &eacute;poca&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fascismo cosplay. Crónicas del desconcierto en el laboratorio argentino, de Luis Ignacio García.                            </span>
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        <em><strong>Fascismo cosplay. Cr&oacute;nicas del desconcierto en el laboratorio argentino</strong></em><strong>, de Luis Ignacio Garc&iacute;a, sali&oacute; por Caja Negra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Miembro fantasma</strong></em><strong>, de Fernanda Tr&iacute;as.</strong> &ldquo;El miembro fantasma es la amputaci&oacute;n que permanece como dolor y como presencia. &iquest;Se trata de un dolor imaginario? No, es real.<strong> Los personajes de estos cuentos cargan con lo perdido. Dolores que quedan enquistados, latiendo sordamente en el &aacute;mbito m&aacute;s &iacute;ntimo; que permanecen alojados en la memoria de las familias, los amantes, las amistades; que se inscriben en la historia de una naci&oacute;n herida. </strong>En ese universo, las adicciones, las huidas o los desapegos son la anestesia para lo que no se puede soportar o borrar: porque algunos fantasmas no se ven, deambulan dentro de nosotros&rdquo;, apuntan desde el sello P&aacute;ginas de Espuma sobre esta nueva colecci&oacute;n de cuentos de la escritora uruguaya <strong>Fernanda Tr&iacute;as</strong>.
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                &quot;Miembro fantasma&quot;, lo nuevo de Fernanda Trías.                            </span>
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        <em><strong>Miembro fantasma</strong></em><strong>, de Fernanda Tr&iacute;as, sali&oacute; por la editorial P&aacute;ginas de Espuma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>Las clases de Hebe Uhart</strong></em><strong>, de Liliana Villanueva.</strong> &ldquo;Durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, una alumna asiste al taller de <strong>Hebe Uhart</strong>. Toma notas en sus cuadernos; en las pausas pasa en limpio, para s&iacute; misma y para sus compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras, parte de ese conocimiento disperso. As&iacute; surgen<em> Las clases de Hebe Uhart</em>, libro impensado, escrito en solo tres semanas. <strong>A diez a&ntilde;os de su publicaci&oacute;n original, Liliana Villanueva vuelve una &uacute;ltima vez a esta obra fundamental para establecer su edici&oacute;n definitiva.</strong> Con nuevo pr&oacute;logo, ocho nuevas clases y diez nuevos anexos, un listado con m&aacute;ximas de Hebe y un cap&iacute;tulo dedicado al taller de escritura, Villanueva trabaja la voz de la maestra, que nos acompa&ntilde;a, a&uacute;n hoy, en este libro abierto, herramienta ineludible para la escritura y para la vida&rdquo;, informaron desde Emec&eacute; sobre el regreso de esta publicaci&oacute;n.
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                    alt="Salió una reedición de &quot;Las clases de Hebe Uhart&quot;, de Liliana Villanueva."
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            <span class="title">
                Salió una reedición de &quot;Las clases de Hebe Uhart&quot;, de Liliana Villanueva.                            </span>
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        <strong>La reedici&oacute;n de </strong><em><strong>Las clases de Hebe Uhart</strong></em><strong>, de Liliana Villanueva, sali&oacute; por Emece.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11.</strong><em><strong> Suite Tokio</strong></em><strong>, de Giovana Madalosso</strong>. &ldquo;Un d&iacute;a cualquiera, Maju, la ni&ntilde;era, cruza una plaza de un barrio acomodado de S&atilde;o Paulo de la mano de Cora, la ni&ntilde;a que cuida. Esquiva al &rdquo;ej&eacute;rcito blanco&ldquo; de otras cuidadoras uniformadas, toma un autob&uacute;s&hellip; y desaparece. Cora tiene cuatro a&ntilde;os. Su madre, Fernanda, es una productora de cine en crisis: su matrimonio se desmorona, su relaci&oacute;n con su hija es distante y se refugia en una aventura con una documentalista exc&eacute;ntrica. <strong>Mientras todo se descompone, apenas nota la ausencia de su hija. Maju avanza por la ciudad con Cora, entre hoteluchos desvencijados, paradas improbables y decisiones impulsivas, mientras una creciente sensaci&oacute;n de urgencia y desamparo la acompa&ntilde;a</strong>&rdquo;, informaron desde la editorial Consonni sobre este lanzamiento.
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            <span class="title">
                &quot;Suite Tokio&quot;, de Giovana Madalosso.                            </span>
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        <em><strong>Suite Tokio</strong></em><strong>, de Giovana Madalosso, sali&oacute; por el sello Consonni.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>Homo ludens</strong></em><strong>, de Patricio Rago.</strong> &ldquo;A veces es la mesa de un bar, a veces una esquina de barrio, a veces un colegio o un liceo, a veces un viaje en com&uacute;n. <strong>El t&oacute;pico de la barra de amigos admite o promueve diferentes coordenadas. Las que elige Patricio Rago en </strong><em><strong>Homo ludens</strong></em><strong> son las del hockey y las de un club.</strong> Es ah&iacute; donde pone a funcionar una formidable m&aacute;quina narrativa, porque la barra de amigos (o sus variantes: el grupo de pibes, la &lsquo;Banda del Secador&rsquo;) resulta una usina inagotable de historias que contar y personajes que evocar. Una gira, los asados, el vestuario, el tercer tiempo disponen los rituales que expanden lo que en principio sucede en la cancha: tiempo y lugares para el hedonismo gozoso de jugar y divertirse (aunque hay espacio para el dolor, para pensar o para sufrir, tanto en la barra como en Homo Ludens)&rdquo;, escribi&oacute; <strong>Mart&iacute;n Kohan</strong> sobre esta novela que acaba de salir por Emec&eacute;.
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            <span class="title">
                &quot;Homo ludens&quot;, de Patricio Rago, salió por Emecé.                            </span>
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        <em><strong>Homo ludens</strong></em><strong>, de Patricio Rago, fue publicada por Emec&eacute;. M&aacute;s sobre el libro, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/patricio-rago-literatura-juego-son-formas-enfrentarse-individualismo-horrible-propone-neoliberalismo_1_12970722.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con el autor</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>13. </strong><em><strong>Ret&oacute;rica</strong></em><strong>, de B&aring;rd Borch Michalsen.</strong> Del acad&eacute;mico noruego <strong>B&aring;rd Borch Michalsen</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/signos-puntuacion-cambiaron-historia-humanidad_1_8719835.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autor del interesant&iacute;simo Signos de civilizaci&oacute;n. C&oacute;mo la puntuaci&oacute;n cambi&oacute; la historia</a>, <strong>llega este mes un nuevo ensayo que lleva como t&iacute;tulo </strong><em><strong>Ret&oacute;rica</strong></em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hablar y escribir no son solo actos de expresi&oacute;n. Desde los foros de la antigua Siracusa hasta los discursos en redes sociales, la ret&oacute;rica ha sido la arquitectura invisible del poder. <em><strong>Ret&oacute;rica</strong></em><strong> recupera las lecciones de Arist&oacute;teles, Cicer&oacute;n y Quintiliano para situarlas en el presente. El autor muestra que la ret&oacute;rica no es un adorno, sino una pr&aacute;ctica de ciudadan&iacute;a, una forma de pensar, argumentar y habitar la democracia. </strong>Aprender a comunicar es aprender a participar. Se trata de un ensayo din&aacute;mico, con historia y teor&iacute;a, pero tambi&eacute;n con un estilo de manual, &uacute;til para pensar y armar el esqueleto de una ret&oacute;rica, propia o ajena. Es una radiograf&iacute;a a la comunicaci&oacute;n social&rdquo;, informan desde la editorial Godot sobre la publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El libro que acabas de empezar a leer se ha escrito sobre los hombros de los ret&oacute;ricos de la Antig&uuml;edad, pero est&aacute; actualizado. <strong>Ser un ciudadano ret&oacute;rico conlleva la capacidad de expresarse de manera competente y de recibir, evaluar y analizar la ret&oacute;rica de los dem&aacute;s</strong>. &iquest;Son los argumentos veraces y relevantes? &iquest;Son las conclusiones razonables y se basan en premisas s&oacute;lidas? &iquest;Es lo que se presenta como hechos en realidad una serie de juicios y valoraciones? Cuando analizas con sentido cr&iacute;tico la ret&oacute;rica de los dem&aacute;s, desarrollas tu propia capacidad de oratoria&rdquo;, afirma el autor en las p&aacute;ginas de su libro.&nbsp;
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                &quot;Retórica&quot;, de Bård Borch Michalsen.                            </span>
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        <em><strong>Ret&oacute;rica</strong></em><strong>, de B&aring;rd Borch Michalsen, sali&oacute; por Ediciones Godot.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14. </strong><em><strong>&nbsp;Una extra&ntilde;a derrota. C&oacute;mo el mundo consinti&oacute; la aniquilaci&oacute;n de Gaza</strong></em><strong>, de Didier Fassin. </strong>&ldquo;En 1940, <strong>Marc Bloch</strong>, uno de los mayores historiadores franceses, escribi&oacute; <em>La extra&ntilde;a derrota</em>, una intervenci&oacute;n que dejaba al desnudo lo que entonces era un tab&uacute;: la colaboraci&oacute;n con el nazismo de los intelectuales, dirigentes y parte de la sociedad de su pa&iacute;s. Entend&iacute;a que, sin una revisi&oacute;n honesta, cualquier consenso de posguerra tendr&iacute;a pies de barro.<strong> A Didier Fassin lo mueve un prop&oacute;sito similar: interpelar el silencio, el consentimiento o la complicidad de responsables pol&iacute;ticos y &eacute;lites respecto de la aniquilaci&oacute;n de Gaza, y la condena o censura que ejercieron para acallar las voces cr&iacute;ticas acus&aacute;ndolas de antisemitismo</strong>&rdquo;, informaron desde Siglo XXI Editores sobre este ensayo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nada justifica el brutal atentado de Ham&aacute;s del 7 de octubre de 2023, que produjo la mayor cantidad de v&iacute;ctimas israel&iacute;es desde la fundaci&oacute;n del Estado de Israel en 1948; <strong>tampoco hay modo de negar el antisemitismo y la sa&ntilde;a con la poblaci&oacute;n civil</strong>. Pero lo que sigui&oacute; no puede entenderse simplemente como leg&iacute;timo derecho de defensa, sino como un episodio (&iquest;el final?) de una historia m&aacute;s larga en la que Israel, con la anuencia de sus aliados de Occidente y de pa&iacute;ses &aacute;rabes, ha ocupado ilegalmente territorios palestinos y ha sometido a su poblaci&oacute;n a segregaci&oacute;n y violencia cotidianas&rdquo;, se lee en sus p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;C&oacute;mo har&aacute;n los pa&iacute;ses occidentales, de ahora en m&aacute;s, para hablar como portavoces de los derechos humanos? &iquest;Por qu&eacute; creerles, cuando casi todos asisten pasivamente o proveen armas para asesinar poblaci&oacute;n indefensa (ni&ntilde;os, sobre todo) y arrasar la infraestructura b&aacute;sica de la vida, desde hospitales y escuelas hasta plantas potabilizadoras, de modo que si los gazat&iacute;es no mueren por las bombas mueren por hambre, deshidrataci&oacute;n o falta de atenci&oacute;n m&eacute;dica? <strong>Este libro sienta las bases para un debate respetuoso, sin doble vara</strong>, que no tilde de antisemitas las peticiones para dejar de matar civiles, que no llame respuesta a una empresa de aniquilaci&oacute;n, ni guerra Israel-Ham&aacute;s a una operaci&oacute;n militar frontalmente dirigida contra un pueblo, su historia y su cultura&rdquo;, agregaron desde la editorial.
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                Una extraña derrota. Cómo el mundo consintió la aniquilación de Gaza, de Didier Fassin.                            </span>
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        <em><strong>Una extra&ntilde;a derrota. C&oacute;mo el mundo consinti&oacute; la aniquilaci&oacute;n de Gaza</strong></em><strong>, de Didier Fassin, sali&oacute; por Siglo XXI Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>15. </strong><em><strong>Qu&eacute; hace el arte</strong></em><strong>, de Brian Eno y Bette Adriaanse. &ldquo;</strong>&iquest;Qu&eacute; hace el arte por nosotros? &iquest;Y para qu&eacute; lo necesitamos? Podr&iacute;amos decir que el arte es uno de los principales atributos del ser humano, como el lenguaje. Es f&aacute;cil entender por qu&eacute; el lenguaje es universal, pero no parece ser tan sencillo imaginar que el arte tambi&eacute;n lo sea. <em><strong>Qu&eacute; hace el arte</strong></em><strong> es una invitaci&oacute;n a explorar estas y otras muchas preguntas vitales, en una maravillosa oportunidad para comprender c&oacute;mo creamos arte todos nosotros y c&oacute;mo el arte crea comunidades, abre nuestros mundos y puede transformarnos. </strong>Curioso, l&uacute;dico, ricamente ilustrado, lleno de ideas y de vida, este libro supone una llamada inspiradora a imaginar un futuro diferente, en el que el legendario m&uacute;sico Brian Eno y la artista Bette Adriaanse nos llevan de la mano para transformar nuestra comprensi&oacute;n de c&oacute;mo el arte y nuestras vidas est&aacute;n intr&iacute;nsecamente vinculados&rdquo;, anticiparon desde Paid&oacute;s sobre esta publicaci&oacute;n.
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            <span class="title">
                Qué hace el arte, de Brian Eno y Bette Adriaanse.                            </span>
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        <em><strong>Qu&eacute; hace el arte</strong></em><strong>, de Brian Eno y Bette Adriaanse, sali&oacute; por el sello Paid&oacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>16. </strong><em><strong>&iexcl;Ponele m&uacute;sica!</strong></em><strong>, de Rodolfo Edwards. </strong>&ldquo;El tiempo pasa para todo el mundo pero para Edwards es una botella que mantiene a salvo, con un poema adentro. Corre por la ciudad con la botella entre los brazos, con la firmeza con la que se sostiene a un reci&eacute;n nacido, de Palermo a la ciudad vieja pasando por la punta del Obelisco y la calesita que gira desencajada, como los a&ntilde;os que pasan y deja a la juventud en estado de promesa. <strong>Con su rayo l&aacute;ser ling&uuml;&iacute;stico, Edwards propone a quien lee unirse a su tribu mientras ve pasar a los que fueron, a los que pudieron y a los que se quedaron en el camino, a las que am&oacute; y a las que tom&oacute; de la mano para correr a su ritmo.</strong><em><strong> </strong></em><em>(&rdquo;En departamentos de un ambiente / asombramos al mundo / con nuestros asombros / vigilamos el capricho / como una flor de oro&ldquo;)</em>. Es un juego: &iquest;Qui&eacute;n se anima a escribir con el coraz&oacute;n de los besos robados, de los amigos congelados en el cl&iacute;max de la noche? Una imagen: el ritual del whisky y todos apretaditos con las mejillas coloradas mirando el amanecer de la vida&rdquo;, apunta Flor Monfort sobre este nuevo libro del poeta argentino <strong>Rodolfo Edwards</strong> que este mes llega de la mano de la editorial Nebliplateada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rodolfo Edwards es un poeta de Buenos Aires. Oriundo del barrio de La Boca, su obra late con el pulso del asfalto porte&ntilde;o. Heredero leg&iacute;timo de la po&eacute;tica de Disc&eacute;polo y la agudeza los Fern&aacute;ndez Moreno, Edwards escribe con el o&iacute;do pegado a la calle para rescatar una &eacute;pica de lo cotidiano que otros pasan por alto. Con una honestidad brutal que estall&oacute; en libros como<em> Culo criollo</em>, rompi&oacute; cualquier rastro de solemnidad acad&eacute;mica para entregar una poes&iacute;a carnal, pol&iacute;tica y profundamente argentina. Su trayectoria suma t&iacute;tulos fundamentales como <em>That's amore</em>, <em>Los Tatis</em>,<em> &iexcl;Vamos con esas im&aacute;genes!</em>, <em>Mosca blanca sobre oveja negra</em>, <em>The real poncho</em> y <em>Panfletos de papel picado</em>, entre otros, <strong>demuestra una coherencia inquebrantable: la de ser un autor que no pide permiso para decir lo que ve.</strong> Con el lanzamiento de su nuevo libro, <em>&iexcl;Ponele m&uacute;sica!</em>, Edwards consolida definitivamente su amor por el ritmo, el movimiento y la belleza de Buenos Aires, reafirmando su lugar como una figura central de su generaci&oacute;n&rdquo;, agregaron desde la editorial.
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            <span class="title">
                ¡Ponele música!, de Rodolfo Edwards.                            </span>
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        <em><strong>&iexcl;Ponele m&uacute;sica!</strong></em><strong>, de Rodolfo Edwards, sali&oacute; por el sello Nebliplateada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>17.</strong><em><strong> Perras de reserva</strong></em><strong>, de Dahlia de la Cerda. </strong>&ldquo;Las hero&iacute;nas de Perras de reserva son mujeres fuertes, decididas a resolver por s&iacute; mismas sus problemas porque saben que si con algo no pueden contar es con la ayuda de Dios. Como mucho, se encomiendan al Diablo, ya que ante la perspectiva de convertirse en v&iacute;ctimas &ndash;usadas, explotadas o muertas&ndash; prefieren optar por la sangre ajena. Como Yuliana, la macabramente entra&ntilde;able heredera al trono de un capo del narcotr&aacute;fico, que no va a aceptar que sus compa&ntilde;eras de escuela se burlen de su look. <strong>O la adolescente que antes de dejarse arrinconar por la pobreza y el hambre se vuelve una malandrina de calle con principios, que solo desvalija a gente bien.</strong> O la bruja que recurre al Se&ntilde;or de las Tinieblas para que le ayude con la vecina cuyos perros hacen sus necesidades en su patio&rdquo;, se lee en la contratapa de esta publicaci&oacute;n que llega este mes a las librer&iacute;as locales de la mano del sello Sexto Piso.
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            <span class="title">
                &quot;Perras de reserva&quot;, de Dahlia de la Cerda.                            </span>
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        <em><strong>Perras de reserva</strong></em><strong>, de Dahlia de la Cerda, sali&oacute; por Sexto Piso Editorial.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>18.</strong><em><strong> Literatura del tercer mundo en la era del capitalismo mundial</strong></em><strong>, de Fredric Jameson. </strong>&ldquo;En un mundo donde el capital multinacional redefine constantemente las fronteras de la cultura y la identidad, este breve texto de <strong>Fredric Jameson</strong> es una obra fundamental para entender las din&aacute;micas de resistencia y adaptaci&oacute;n de las narrativas del tercer mundo.<strong> Jameson destaca que la literatura del tercer mundo se caracteriza por su conexi&oacute;n intr&iacute;nseca con el nacionalismo y la identidad cultural. </strong>A diferencia de la literatura del primer mundo, que a menudo se centra en el individuo, los textos del tercer mundo tienden a entrelazar lo personal con lo pol&iacute;tico. Este enfoque se debe a la historia compartida de colonialismo y opresi&oacute;n, donde las narrativas individuales son vistas como representaciones de las luchas m&aacute;s amplias de sus sociedades&rdquo;, inform&oacute; Ediciones Godot sobre esta publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Hay &ndash;y es deseable- una forma latinoamericana de escribir literatura?&rdquo;, se pregunta<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-hay-posibilidades-tecnologicas-vinieron-cambiar-relacion-muerte_1_12056291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el escritor argentino </a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-hay-posibilidades-tecnologicas-vinieron-cambiar-relacion-muerte_1_12056291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Juan Mattio</strong></a> en el pr&oacute;logo de esta edici&oacute;n, y agrega: &ldquo;En un mundo donde las tendencias cada vez m&aacute;s abstractas del Capital conducen a mayores niveles de globalizaci&oacute;n (o al menos as&iacute; era hasta hace muy poco tiempo) <strong>Jameson nos propone que cierto nacionalismo del Tercer Mundo puede ser una estrategia de desacople y defensa</strong>. Y aunque a primera vista la idea parece tener cierto potencial emancipatorio, lo cierto es que deber&iacute;amos ponernos en guardia ante sus consecuencias pr&aacute;cticas&rdquo;.
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                &quot;Literatura del tercer mundo en la era del capitalismo mundial&quot;, de Fredric Jameson.                            </span>
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        <em><strong>Literatura del tercer mundo en la era del capitalismo mundial</strong></em><strong>, de Fredric Jameson, sali&oacute; por Ediciones Godot.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-febrero-leila-guerriero-luis-sagasti-agatha-christie-escenas-fascismo-cosplay_1_12975837.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Feb 2026 09:29:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los libros de febrero: Leila Guerriero, Luis Sagasti, Agatha Christie y escenas del “fascismo cosplay”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,Leila Guerriero,Osvaldo Bayer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martín Rejtman: “El encanto de un viaje está en verse como otro y pensar cuánto de tu contexto te arma como persona”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/martin-rejtman-encanto-viaje-verse-pensar-contexto-arma-persona_1_12782139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f15fc949-fd9e-4de8-a092-65a1d64363e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Martín Rejtman: “El encanto de un viaje está en verse como otro y pensar cuánto de tu contexto te arma como persona”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de publicar “Cuarto sucio, ubicación peligrosa”,  en el que registra escenas de sus recorridos por el mundo donde se cruzan recepcionistas malhumorados, hoteles anodinos y sorprendentes, equívocos, compañías ocasionales de retiros de yoga, festivales o residencias literarias. Su mirada sobre el tiempo, por qué siempre aparece el dinero en su obra y la importancia de los regresos.</p><p class="subtitle">Entrevista - Laura Ramos y un libro sobre su niñera espía: “Volví al pasado de mi familia, un lugar del que siempre quise huir”</p></div><p class="article-text">
        Ser pasajero: cuando lo invitan a dar una conferencia, a un festival, a formar parte de una residencia literaria en un pa&iacute;s remoto o en alguna ciudad argentina. Ser pasajero: cuando elige recorrer alg&uacute;n paisaje deslumbrante o hacer un retiro de yoga. Ser pasajero: cuando alg&uacute;n recepcionista de hotel no termina de entender lo que le pregunta, cuando hay confusiones, demoras y equ&iacute;vocos muy graciosos. <strong>Ser pasajero: enredarse, dar vueltas, volver a lugares conocidos, perderse en los desconocidos, ver c&oacute;mo se repiten, c&oacute;mo se singularizan y, finalmente, de qu&eacute; est&aacute;n hechos los d&iacute;as</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cineasta y escritor Mart&iacute;n Rejtman acaba de publicar el libro </strong><em><strong>Cuarto sucio, ubicaci&oacute;n peligrosa </strong></em><strong>(Ediciones Universidad Diego Portales, 2025), una suerte de diario personal donde registra a lo largo de m&aacute;s de quince a&ntilde;os una gran cantidad de viajes que hizo por trabajo o por placer</strong>. El hilo que une a los textos, justamente, es el tr&aacute;nsito, el pasaje, el ir y venir que, con gracia, con austeridad y con elegancia, Rejtman reconstruye a partir de sus observaciones. As&iacute;, los n&uacute;meros de las habitaciones de hoteles de Curitiba, Tokio, Santiago de Chile, Washington, Londres, Cachi o Bangkok son excusas para mirar, para capturar di&aacute;logos ins&oacute;litos, para pensarse a s&iacute; mismo y tambi&eacute;n a los otros.
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                    alt="La tapa de &quot;Cuarto sucio, ubicación peligrosa&quot;, de Martín Rejtman."
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            <span class="title">
                La tapa de &quot;Cuarto sucio, ubicación peligrosa&quot;, de Martín Rejtman.                            </span>
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        <strong>&ndash; Quer&iacute;a arrancar por tu v&iacute;nculo con la escritura. Evidentemente al principio parece haber estado asociada ciento por ciento con el cine hasta que decidiste que se abr&iacute;a, que iba hacia otro lado, como ocurri&oacute; con los cuentos. &iquest;Ten&eacute;s registro del momento de esa bifurcaci&oacute;n? &iquest;Fue as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, m&aacute;s o menos s&iacute;. &iquest;Viste que hay historias que uno cuenta y que las repite tanto que se convierten en una especie de mito personal? (risas). Y despu&eacute;s ya no sab&eacute;s si son ciertos o si son inventos tuyos. <strong>As&iacute; que mi invento o por lo menos mi idea de c&oacute;mo fue que empec&eacute; a escribir literatura se da cuando yo me fui a estudiar a Estados Unidos. Ah&iacute; quer&iacute;a escribir guiones de cortos y ponerme a filmarlos enseguida. En un momento me di cuenta de que no iba a poder filmarlos a todos, que uno puede filmar determinada cantidad de cosas pero no pod&eacute;s filmar todo.</strong> Esto por ah&iacute; pasa cuando ten&eacute;s 20 a&ntilde;os y ten&eacute;s muchas cosas en la cabeza. Fue ah&iacute; que empec&eacute; a escribir algunos cuentos, bastante malos me parece, pero despu&eacute;s volv&iacute; a Buenos Aires con la idea de hacer un largometraje. Ese largo se pinch&oacute;, se film&oacute; una semana y no se pudo terminar. <strong>Rosario Bl&eacute;fari</strong> era la protagonista. En ese tiempo me puse a escribir los cuentos de <em>Rapado</em> que despu&eacute;s fueron el origen del gui&oacute;n de la pel&iacute;cula. Creo que cuando escrib&iacute; esos cuentos ya ten&iacute;a pensado un poco que de ah&iacute; quer&iacute;a sacar una pel&iacute;cula. Se ve que pesaba el trauma de no haber podido terminar la otra, aunque esto lo estoy pensando ahora, y dije bueno, por ah&iacute; es momento de hacer algo concreto, posible, que empiece y termine como los cuentos. <strong>Algo que pueda terminar yo en mi casa sin necesidad de tener que juntar la plata, reunir un equipo t&eacute;cnico, llamar a los actores y hacer todo lo que implica una pel&iacute;cula.</strong> Pero bueno, hab&iacute;a empezado a escribir literatura antes, en Estados Unidos, un poco por sobreabundancia de ideas para decirlo de alguna manera, no s&eacute;. Por una cosa un poco adolescente, tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;A Estados Unidos hab&iacute;as ido a estudiar cine, pero tu formaci&oacute;n previa ac&aacute; hab&iacute;a sido en Letras?&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En realidad ac&aacute; fui a la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras un a&ntilde;o. Yo quer&iacute;a dedicarme a hacer pel&iacute;culas. <strong>En ese momento mi mam&aacute; me dijo: &ldquo;Ten&eacute;s que ir a la Facultad por lo menos, estudiar algo, si no, no vas a tener nada para contar&rdquo;</strong>. &iexcl;Y ten&iacute;a raz&oacute;n! (risas). As&iacute; que me anot&eacute; en Filosof&iacute;a y Letras, pero en la carrera de Historia. Hice un a&ntilde;o y no termin&eacute;, creo que varias materias que hice eran de Letras. De todas maneras, no estudi&eacute; nunca realmente literatura. Si no me equivoco, tampoco fui nunca a un taller literario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Eras muy lector de chico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, de chico fui siempre lector. Empec&eacute; a ver pel&iacute;culas y empec&eacute; a leer con inter&eacute;s m&aacute;s o menos al mismo tiempo, a los 13. En mi casa hab&iacute;a una biblioteca muy grande, la biblioteca de mi mam&aacute;. <strong>Fue todo un tema este a&ntilde;o que falleci&oacute; mi vieja y no sab&iacute;a qu&eacute; hacer con sus libros, que tambi&eacute;n eran los libros con los que yo empec&eacute; a leer. </strong>Con los objetos por ah&iacute; es m&aacute;s f&aacute;cil: algunos los regal&aacute;s, otros los vend&eacute;s, otros los tir&aacute;s. A los libros yo no quer&iacute;a tirarlos. Entonces decid&iacute; quedarme con algunos y otros los regal&eacute; entre amigos. De alguna manera dispers&eacute; esa biblioteca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Te acord&aacute;s qu&eacute; literatura hab&iacute;a ah&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash; S&iacute;, hab&iacute;a muchos policiales, aunque yo no le&iacute;a tanto los policiales, iba m&aacute;s por alg&uacute;n latinoamericano. Hab&iacute;a de todo, me acuerdo que mi mam&aacute; me dio para leer a los 13 o 14 <em>El lamento de Portnoy</em>, de <strong>Philip Roth</strong> y<em> El p&aacute;jaro pintado</em> de <strong>Jerzy Kosi&#324;ski</strong> que es un libro muy violento sobre la guerra, con mucha violencia. No s&eacute; por qu&eacute;, no s&eacute; qu&eacute; le agarr&oacute; a mi vieja para darme esos libros. No s&eacute; si fue algo consciente, como para tirarme todo de golpe o si fue como un desliz. Ella en esos a&ntilde;os le&iacute;a un mont&oacute;n y estudiaba teatro, aunque no era artista ni nada que se le parezca pero estaba en contacto con esos circuitos de Buenos Aires, la Galer&iacute;a del Este y qu&eacute; s&eacute; yo. <strong>Yo despu&eacute;s segu&iacute;, le&iacute;a bastante Cort&aacute;zar, Vargas Llosa, S&aacute;bato. Me le&iacute;a un libro en dos d&iacute;as. Era un lector s&uacute;per &aacute;vido</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Viste que hay historias que uno cuenta y que las repite tanto que se convierten en una especie de mito personal? Y después ya no sabés si son ciertos o si son inventos tuyos. Así que mi invento o por lo menos mi idea de cómo fue que empecé a escribir literatura se da cuando yo me fui a estudiar a Estados Unidos.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;&iquest;C&oacute;mo surge el proyecto de </strong><em><strong>Cuarto sucio, ubicaci&oacute;n peligrosa</strong></em><strong>? Porque por ah&iacute; cont&aacute;s que el plan de escribir sobre viajes ya estaba hac&iacute;a un tiempo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, la idea del libro viene desde hace mucho. Fue <strong>Leila Guerriero </strong>la que me propuso hacer este libro hace un mont&oacute;n a partir de unas cr&oacute;nicas que <strong>Juli&aacute;n Gorodischer</strong> me pidi&oacute; que escribiera para <em>Clar&iacute;n</em>. En ese momento yo escrib&iacute;a algunas notas period&iacute;sticas cuando necesitaba algo de plata. Hubo un tiempo en el que el periodismo o la escritura daban un poco m&aacute;s de plata que ahora, ahora no dan nada. De hecho fue en ese momento tambi&eacute;n que me mandaron a cubrir la Ruta 66 en Estados Unidos para el primer n&uacute;mero de la revista <em>El Planeta Urbano</em>. <strong>Para lo de </strong><em><strong>Clar&iacute;n</strong></em><strong>, Juli&aacute;n Gorodischer primero me dijo si no hac&iacute;a unas cr&oacute;nicas sobre taxis. Yo dudaba porque la verdad es que no tomaba muchos taxis o no me parec&iacute;a tan interesante. Justo estaba por irme de viaje a Europa, donde no iba a tomar taxis porque eran car&iacute;simos. Entonces le digo que por ah&iacute; pod&iacute;a hacer cr&oacute;nicas de hoteles</strong>. Y as&iacute; fue, sali&oacute; en el diario y eso lo ley&oacute; Leila, que despu&eacute;s me llam&oacute; por tel&eacute;fono sin conocerme para preguntarme si quer&iacute;a hacer un libro con eso. Yo no sab&iacute;a si era una buena idea y estuvimos as&iacute; con un tira y afloje sobre eso durante mucho tiempo. De todas maneras segu&iacute; tomando notas sobre el tema en mis viajes, durante unos 12 o 15 a&ntilde;os. Yo pensaba, por ah&iacute;, en hacer algo donde aparec&iacute;a en una parte del libro con mi punto de vista, pero tambi&eacute;n con otros escritores. Porque me parec&iacute;a demasiado cargar sobre m&iacute; el peso de tener que escribir un libro sobre lo m&iacute;o. Algo de esa idea, sin embargo, fue quedando y a lo largo del tiempo segu&iacute; escribiendo. Hasta que el a&ntilde;o pasado volv&iacute; a contactar a Leila y le dije &ldquo;che, &iquest;est&aacute;s enojada conmigo?&rdquo;. Y por suerte me dijo que no (risas). <strong>Le cont&eacute; que ten&iacute;a muchas notas que hab&iacute;a tomado en todo este tiempo. Me dijo &ldquo;bueno, mandame y vemos qu&eacute; hacemos&rdquo;</strong>. Y ah&iacute; se arm&oacute;, rapid&iacute;simo. Cuando nos pusimos a revisar el material hablamos mucho, ella revisaba y me hac&iacute;a propuestas. Con ella fue un trabajo muy generoso de su parte, exhaustivo, excelente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Al leer el libro, hay un giro autobiogr&aacute;fico en el material que pareciera desmarcarse de tus otros libros y de tus pel&iacute;culas. Uno puede suponer que siempre hay elementos propios de la vida de los autores o directores, pero ac&aacute; aparece una primer&iacute;sima primera persona&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;. &iexcl;Y es todo lo que cuento es cierto adem&aacute;s! (risas). De todas maneras, no fue la primera vez. Hay dos ejemplos anteriores. <strong>Uno es un libro donde publiqu&eacute; el gui&oacute;n de </strong><em><strong>Silvia Prieto</strong></em><strong>. Yo hab&iacute;a escrito un diario de rodaje, y aunque no lo hab&iacute;a hecho para publicar ni nada, cuando se lo mostr&eacute; a Rosario (Bl&eacute;fari) me dijo &ldquo;est&aacute; buen&iacute;simo&rdquo;. Despu&eacute;s habl&eacute; con Fernando Fagnani, que era el editor de Norma, y se lo mostr&eacute;, tambi&eacute;n le gust&oacute; mucho y decidimos incluirlo.</strong> Antes estuvo un libro que se llama <em>Treinta y cuatro historias</em> que est&aacute; dentro de otro libro sobre Guillermo Kuitca que se public&oacute; en los &lsquo;90. Ah&iacute; hay algunas que son historias personales y otras que son historias de Guillermo: una especie de libro raro con algunas cosas completamente en primera persona, aunque no se dice cu&aacute;les son en primera persona m&iacute;a y cu&aacute;les son en primera persona de otros personajes que aparecen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Rosario Bléfari en una escena de la película &quot;Silvia Prieto&quot;, de Martín Rejtman."
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                Rosario Bléfari en una escena de la película &quot;Silvia Prieto&quot;, de Martín Rejtman.                            </span>
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        <strong>&ndash;&nbsp;En cine usaste varias veces la voz en off para que tus personajes relataran en primera persona algunos episodios. En este libro esa primera persona mira, cuenta, describe a partir de esas notas que fuiste tomando. &iquest;Tuviste que trabajar mucho esa construcci&oacute;n o fue algo fluido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, tom&eacute; notas en los viajes y despu&eacute;s lo redact&eacute;. De hecho lo que hice el a&ntilde;o pasado fue agarrar todas las libretas y las notas de la computadora y busqu&eacute; todo lo que tuviera relaci&oacute;n con viajes u hoteles. En algunos hab&iacute;a anotado hotel, el n&uacute;mero de la habitaci&oacute;n. En otras no tanto y tuve que investigar un poco, buscar atr&aacute;s en mis mails. Pero a la hora de redactarlo no hubo una idea de construcci&oacute;n de nada. Solamente pensaba que cada peque&ntilde;a historia fuera una peque&ntilde;a historia, un peque&ntilde;o relato. <strong>Nunca hubo una idea de construir un personaje ni se me ocurri&oacute; pensar en c&oacute;mo construir una primera persona. Porque creo que en el momento en que te sent&aacute;s a escribir en primera persona eso ya est&aacute;, est&aacute; dado me parece. &iexcl;Sobre todo porque ac&aacute; soy yo!</strong> Cuando me preguntan por las pel&iacute;culas siempre pasa que quieren saber de d&oacute;nde vienen. Obviamente que los materiales con los que uno construye las ficciones siempre tienen mucho personal. En mi caso mucho, pero nunca nada de todo eso es autobiogr&aacute;fico. Hice <em>La pr&aacute;ctica</em>, una pel&iacute;cula sobre el yoga. Y, s&iacute;, yo practico yoga. Fui a un retiro de yoga mucho tiempo en un viaje al norte de Santiago de Chile. Y, como el protagonista, tambi&eacute;n me ca&iacute; en una alcantarilla. Todo eso pas&oacute; pero no soy yo, como en este libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En dos entradas del libro hay referencias interesantes al tiempo. Una que tiene que ver con la administraci&oacute;n del tiempo, te pregunt&aacute;s, y te cito, por &ldquo;cu&aacute;nto hay que dedicarle a escribir, cu&aacute;nto a leer y cu&aacute;nto a vivir&rdquo;. En otro tramo habl&aacute;s del tiempo de los viajes como un par&eacute;ntesis, un tiempo distinto sin progresi&oacute;n. &iquest;El tiempo en general es un asunto que te inquieta o quer&iacute;as pensarlo particularmente ac&aacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, para m&iacute; es un asunto el tiempo. El tiempo como la idea de perder el tiempo. El tiempo en el que no hago nada. El tiempo que le dedico, no s&eacute;, un d&iacute;a entero a escribir una oraci&oacute;n. Pero no por detallista y perfeccionista, sino porque me distraigo. El tiempo siempre es un tema para alguien que se dedica, como yo, a actividades no tradicionales. Los que no tenemos un trabajo fijo ni un horario concreto. Muchas veces ni siquiera tenemos un plazo de entrega y cuando hay un plazo de entrega ese l&iacute;mite te sirve siempre porque te ayuda a ordenarte. Pero donde yo me muevo es una cosa m&aacute;s dif&iacute;cil de gestionar y de administrar me parece. <strong>Encima a m&iacute; me pasa que voy fluctuando entre esos per&iacute;odos laxos y otros donde el tiempo es bastante organizado y marca todo como por los rodajes donde cada minuto, cada segundo cuenta. Ten&eacute;s que usar el tiempo de una manera s&uacute;per eficiente</strong>. A veces trato de pensar de manera optimista, esto de que en verdad un escritor est&aacute; todo el tiempo trabajando. Quiere creer eso, pero tambi&eacute;n la realidad me lleva a pensar que soy un poco vago o que en realidad trabajo muy poco. O mucho menos de lo que deber&iacute;a trabajar. Me est&aacute; pasando en estos d&iacute;as que me cuesta mucho ponerme a trabajar. A veces me pongo a escribir y cierro un p&aacute;rrafo y digo &ldquo;ya est&aacute;&rdquo;. Pero no digo &ldquo;ya est&aacute;&rdquo; para todo el d&iacute;a, es como que me siento aliviado y ya puedo pasar a otra cosa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando me preguntan por las películas siempre pasa que quieren saber de dónde vienen. Obviamente que los materiales con los que uno construye las ficciones siempre tienen mucho personal. En mi caso mucho, pero nunca nada de todo eso es autobiográfico.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En los viajes que describ&iacute;s aparece una especie de media lengua, un ingl&eacute;s un poco roto que hablan personas que no tienen al ingl&eacute;s como primera lengua y vos mismo. Algo muy tuyo de lo absurdo de la incomunicaci&oacute;n o de los equ&iacute;vocos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, puede ser. Es que se usa un idioma que no es de nadie. Muchas veces, cuando uno tiene que hablar con la gente en los hoteles, es porque hay algo que falta o algo que no funciona. <strong>En general la gente est&aacute; entrenada para responder sobre cosas que funcionan, no sobre cosas que no funcionan. Y, al mismo tiempo, uno tampoco est&aacute; tan entrenado en c&oacute;mo resolver esos problemas.</strong> Y en los viajes problemas hay todo el tiempo. Entonces s&iacute;, se arman situaciones de una comunicaci&oacute;n muy extra&ntilde;a o un poco balbuceante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Tambi&eacute;n hay algo c&oacute;mico, &iquest;lo pens&aacute;s a la hora de escribir? &iquest;Te interesa que haya humor en lo que relat&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ndash; A m&iacute; esas cosas me dan mucha risa. Lo que pasa es que el ser consciente de que uno est&aacute; escribiendo un libro hace que uno se pueda ver un poco m&aacute;s desde afuera. Entonces, todo lo que a otra persona probablemente lo enojar&iacute;a, a m&iacute; me divierte. Y no solo me divierte sino que me produce cierta satisfacci&oacute;n porque digo &ldquo;ah, tengo material que est&aacute; bueno&rdquo; o &ldquo;con esto ac&aacute; tengo algo m&aacute;s para contar&rdquo;. Se habla del v&eacute;rtigo de &ldquo;la hoja en blanco&rdquo;, pero en mi caso era el de la habitaci&oacute;n vac&iacute;a: ten&iacute;a miedo de abrir y que no hubiera nada. <strong>Pero creo que tener el libro entre manos me ayud&oacute; a estar atento. Y en general tengo el o&iacute;do puesto en esas situaciones. El ojo puesto en eso. No s&eacute; si es algo buscado, pero s&iacute; le presto atenci&oacute;n a esas cosas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Y quer&eacute;s que el que te lea se r&iacute;a con lo que escrib&iacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, espero que s&iacute;. A veces me preguntan si en tal pel&iacute;cula hab&iacute;a que re&iacute;rse o no hab&iacute;a que re&iacute;rse. O hay gente que me dice &ldquo;che, me re&iacute; mucho pero no sab&iacute;a si estaba bien&rdquo;. No est&aacute;n seguros de que ten&iacute;an que re&iacute;rse o no ten&iacute;an que re&iacute;rse. Me llama la atenci&oacute;n y me causa gracia eso porque para m&iacute; es bastante obvio eso en el humor: que si te re&iacute;s, te re&iacute;s y listo. No hay mucha pregunta ah&iacute;, me parece.
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                    alt="Además de ser autor y director de películas como &quot;Rapado&quot;, &quot;Silvia Prieto&quot;, &quot;Los guantes mágicos&quot; y &quot;Dos disparos&quot;, Rejtman es autor de libros de relatos como &quot;Velcro y yo&quot;, &quot;Literatura y otros cuentos&quot; y &quot;Tres cuentos&quot;."
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            <span class="title">
                Además de ser autor y director de películas como &quot;Rapado&quot;, &quot;Silvia Prieto&quot;, &quot;Los guantes mágicos&quot; y &quot;Dos disparos&quot;, Rejtman es autor de libros de relatos como &quot;Velcro y yo&quot;, &quot;Literatura y otros cuentos&quot; y &quot;Tres cuentos&quot;.                            </span>
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        <strong>&ndash; En este libro se cuelan noticias o personajes vinculados con la pol&iacute;tica. Se menciona a Jos&eacute; Antonio Kast, por ejemplo, que por estas horas es noticia en Chile. Y tambi&eacute;n aparece el nombre de Javier Milei cuando habl&aacute;s con un taxista. &iquest;Eso fue buscado? &iquest;Te interesaba que estuviera esa dimensi&oacute;n pol&iacute;tica o lo pensaste como un registro documental de &eacute;poca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me parec&iacute;a que estaba bien que el libro tuviera cierta cosita documental.<strong> Pero lo de esos personajes no fue buscado para nada, eran situaciones que pasaban y me gustaba que estuvieran. </strong>Me gustaba que uno pudiera relacionar determinados momentos de los viajes con &eacute;pocas particulares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En tus pel&iacute;culas la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica es clara, aunque no est&aacute; en primer plano, no se podr&iacute;a decir que hac&eacute;s un cine militante o un cine pol&iacute;tico en los t&eacute;rminos en los que se sol&iacute;a hablar en otras d&eacute;cadas del pa&iacute;s. Pienso, sin ir m&aacute;s lejos, en </strong><em><strong>Silvia Prieto</strong></em><strong>, para m&iacute; la pel&iacute;cula que cierra&nbsp;los &lsquo;90 en Argentina, la que traza un l&iacute;mite, la que pone a circular rollos de d&oacute;lares, chicas que cortan la calle en Palermo y dem&aacute;s. &iquest;Te interesa la pol&iacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; A ver, me interesa la realidad. O, mejor dicho, no me interesa el cine pol&iacute;tico en s&iacute; mismo. El r&oacute;tulo de &ldquo;cine pol&iacute;tico&rdquo; me parece un poco una pavada. Como la idea de &ldquo;cine de g&eacute;nero&rdquo;, todas esas definiciones me parecen auto limitantes. <strong>Me parece que cualquier pel&iacute;cula obviamente va a estar reflejando un contexto pol&iacute;tico y lo tiene que hacer s&iacute; o s&iacute;. No hay forma de que no ocurra. Pero querer ponerle intenci&oacute;n a eso me parece problem&aacute;tico. Qu&eacute; s&eacute; yo, no s&eacute;. Me acuerdo de cuando vi </strong><em><strong>La hora de los hornos</strong></em><strong>, por ejemplo, que es la pel&iacute;cula pol&iacute;tica argentina por excelencia o a la que le ponen r&aacute;pido ese r&oacute;tulo.</strong> A m&iacute; me interes&oacute; m&aacute;s como una pel&iacute;cula pop que como una pel&iacute;cula pol&iacute;tica. Obviamente estaba la pol&iacute;tica metida ah&iacute;, pero lo que m&aacute;s me llam&oacute; la atenci&oacute;n era lo pop que era. Y eso seguramente pasa a pesar de la voluntad de los directores. Creo que en general siempre es m&aacute;s interesante lo que pasa &ldquo;a pesar de&rdquo; antes que lo que pasa intencionadamente.&nbsp;Hay m&aacute;s verdad en eso. Hay m&aacute;s pol&iacute;tica, tambi&eacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para mí es un asunto el tiempo. El tiempo como la idea de perder el tiempo. El tiempo en el que no hago nada. El tiempo que le dedico, no sé, un día entero a escribir una oración. Pero no por detallista y perfeccionista, sino porque me distraigo. El tiempo siempre es un tema para alguien que se dedica, como yo, a actividades no tradicionales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El dinero suele ser problem&aacute;tico para el arte en general y dir&iacute;a que para las personas que se mueven en el mundo cultural. Cuesta hablar de plata, es un asunto que se omite o se ve desde la distancia. Sin embargo, en tu obra en general y en este libro en particular el dinero est&aacute; presente: sabemos cu&aacute;nto cuesta una noche de hotel en tal lugar, un traslado, algo que compr&aacute;s o regate&aacute;s para que salga menos. &iquest;Te interesaba que quedara ese registro tambi&eacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; No s&eacute;, eran las notas que tomaba. Y esas notas son el documento de un momento, me parece que eso es lo que cuenta. Pensando en el dinero, est&aacute; el libro de Rosario (N. de la R: se refiere al libro <em>Diario del dinero</em>, de Rosario Bl&eacute;fari, publicado por Mansalva). Yo todav&iacute;a no lo le&iacute;. En este caso es m&aacute;s una cuesti&oacute;n de necesidad que otra cosa. Y anotarlo, me parece que hac&iacute;a parte del viaje: cuando uno viaja va tomando decisiones en relaci&oacute;n al dinero que tiene. A qu&eacute; hotel vas, qu&eacute; comes, qu&eacute; haces despu&eacute;s, cu&aacute;nto tiempo te qued&aacute;s. Todo eso tiene mucho que ver con cu&aacute;nto dinero ten&eacute;s.<strong> Entre la gente que yo conozco, es muy poca la que no tiene ninguna limitaci&oacute;n en este sentido. El dinero es lo que te pone l&iacute;mites siempre. </strong>Me acuerdo cuando era chico que me parec&iacute;a que nunca iba a suceder el momento en que iba a ir a un restaurante e iba a poder elegir un plato sin mirar el precio. Me parec&iacute;a que eso era una utop&iacute;a, que era algo imposible (risas), Y no es que mi familia no tuviera plata, mi familia estaba bien. Pero nunca fue de &ldquo;pedite lo que quieras&rdquo;. Siempre vi un l&iacute;mite, me sent&iacute; medido. Por ah&iacute; esto con el tiempo se afianz&oacute; m&aacute;s, porque uno para hacer una pel&iacute;cula est&aacute; como contando los centavos todo el tiempo. Y a la vez por ah&iacute; tiene que ver con mi personalidad tambi&eacute;n: por un lado ser muy consciente de la plata y por el otro no tener ninguna noci&oacute;n. <strong>O sea, por un lado soy muy consciente de lo que gasto, pero no soy consciente de lo que tengo. De repente un d&iacute;a me qued&eacute; sin un centavo y no s&eacute; qu&eacute; hacer, y no tengo plata para tomar un caf&eacute;</strong>. Y de pronto encuentro 300 d&oacute;lares en un caj&oacute;n que me quedaron olvidados. Ahora no es tan as&iacute;, ahora es otra situaci&oacute;n, pero durante mucho tiempo mi vida fue as&iacute;, como de no saber, de mucha incertidumbre por un lado y a la vez de nunca pasarla mal realmente. Con muchos viajes hay algo raro y es que tienen que ver con invitaciones. Entonces por momentos parece que tengo una vida  de unmillonario y en realidad la mayor&iacute;a del tiempo tengo que cuidar cada centavo porque no tendr&iacute;a c&oacute;mo sostener eso del todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Otra zona muy presente en el libro tiene que ver con los regresos, con volver a lugares en los que ya estuviste. &iquest;Te interesaba esto en particular?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, me interesa y es algo que noto o algo que trato de mirar. <strong>Las veces que vuelvo. Lo que significa volver a otro lugar. Lo que significa volver a tu casa. </strong>Mir&aacute;, justo acabo de volver de Roma. Yo viv&iacute; un a&ntilde;o en Roma entre el &lsquo;82 y el &lsquo;83 y despu&eacute;s volv&iacute; a la ciudad dos veces. Esta vez estuve un mes y pico, me alquil&eacute; un departamento y me fui a escribir ah&iacute;. Despu&eacute;s de mucho tiempo, algunos despu&eacute;s de 40 a&ntilde;os, vi amigos de aquella primera vez. Y s&iacute;, es como que fui a eso especialmente porque quer&iacute;a volver a ese lugar. Quer&iacute;a ver qu&eacute; me pasaba de vuelta en un lugar a donde ya hab&iacute;a vivido a los 21. &iquest;Qu&eacute; me pasa ah&iacute; hoy a los 64? All&aacute; hab&iacute;a trabajado un poco en cine como segundo asistente de montaje en una pel&iacute;cula. Pero tuve mucho tiempo de estar viendo qu&eacute; hacer, de estar buscando un trabajo y una casa. Todo ese a&ntilde;o fue un a&ntilde;o as&iacute;, de movimiento. Y de formaci&oacute;n tambi&eacute;n. <strong>Y ahora fui a escribir y, aunque estuve m&aacute;s quieto,&nbsp;me vi como tratando de inspirarme con la ciudad de alg&uacute;n modo, como me hab&iacute;a pasado antes. Uno siempre est&aacute; tratando de inspirarse con lo que tiene alrededor. </strong>Esta vez tambi&eacute;n hice una proyecci&oacute;n de <em>Silvia Prieto</em> ah&iacute;. Vinieron mis amigos, pero ninguno me dijo qu&eacute; le pareci&oacute; la pel&iacute;cula (risas). Despu&eacute;s de d&iacute;as as&iacute;, cuesta volver. Quiero decir: volver a la casa de uno despu&eacute;s de un viaje siempre es un tema. Siempre est&aacute; todo medio mal, &iquest;viste?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Te refer&iacute;s a la situaci&oacute;n actual, a la econom&iacute;a, a volver a la Argentina del gobierno de Javier Milei?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, claro.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Me toca entrevistar a escritores y escritoras todas las semanas y varios me dicen que les est&aacute; costando escribir en este contexto pol&iacute;tico, que esta situaci&oacute;n los desanima o que se distraen y enojan con las noticias. &iquest;A vos te pasa algo as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Bueno, por algo me quise ir a Italia, sent&iacute;a que no era un buen momento para estar ac&aacute;.<strong> Tengo un l&iacute;mite de tolerancia muy bajo. Pasan tres meses y ya me quiero ir. Con este gobierno me est&aacute; pasando eso: no soporto lo que sucede. Y me da ganas de irme, s&iacute;, de estar afuera. Respirar otro aire, qu&eacute; s&eacute; yo.</strong> Igual ac&aacute;&nbsp;uno tambi&eacute;n puede armar su propio circuito o sus propios canales de informaci&oacute;n. No tengo por qu&eacute; estar leyendo siempre <em>Diario Milei</em> (risas), pod&eacute;s estar leyendo a otros. Pero claro, a pesar de eso, sal&iacute;s a la calle y ves a la gente que duerme en cualquier parte, te encontr&aacute;s con la miseria. Es imposible que te mantengas al margen de eso, no hay forma de estar al margen. Despu&eacute;s tambi&eacute;n est&aacute; el desprecio por la cultura, aunque m&aacute;s que el desprecio, es peor que desprecio, es como una guerra a la cultura. En un punto es desesperanzador, dec&iacute;s &ldquo;d&oacute;nde ca&iacute;mos&rdquo;, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Hacia el final del libro hay una escena muy linda en la que vos mismo no te reconoc&eacute;s en un espejo: de un d&iacute;a para otro te dejaste el bigote. La cuesti&oacute;n de la identidad atraviesa toda tu obra, con personajes que de repente quieren cambiar sus vidas, con esa ilusi&oacute;n de que se pueden intercambiar f&aacute;cilmente por las de otros. &iquest;Viajar es intentar ser otro? &iquest;Buscaste ser otro en los viajes?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, me gusta la idea de que est&aacute;s en lugares donde no te conoce nadie. <strong>No s&eacute; si exactamente quer&eacute;s convertirte en otra persona, pero hay algo de ese anonimato que es lindo</strong>. Los viajes tienen algo de eso, de hacerse an&oacute;nimo en un punto, de borrarse un poco lo que creemos que somos. Por ah&iacute; el encanto de un viaje est&aacute; en verse como otro y pensar cu&aacute;nto de tu contexto te arma como persona. <strong>Como te dije viv&iacute; en Italia, viv&iacute; en Estados Unidos. Y de alguna manera ah&iacute; no era como ac&aacute;. Era otro, no hablaba castellano con nadie. Y en Estados Unidos me pasaba tambi&eacute;n. Era otra persona. Era un estudiante de cine, no era el hijo de mi pap&aacute; y mi mam&aacute;, ni el hermano de mi hermana. Era yo sin todo eso y sin mi idioma tambi&eacute;n</strong>. Hay algo atractivo, hay algo que est&aacute; bueno en eso. Aunque tambi&eacute;n, a la larga, algo de eso se puede volver un poco como una carga y creo que por eso siempre volv&iacute;. Me podr&iacute;a haber quedado en Estados Unidos, me podr&iacute;a haber quedado en Italia, realmente me sent&iacute;a muy bien. Hice muy buenos amigos. Me parece que disfruto mucho viajar y volver, es como un doble movimiento. Por eso si pasan tres meses y estoy en un mismo lugar ya me empiezo a inquietar.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/martin-rejtman-encanto-viaje-verse-pensar-contexto-arma-persona_1_12782139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Nov 2025 03:02:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Martín Rejtman: “El encanto de un viaje está en verse como otro y pensar cuánto de tu contexto te arma como persona”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Martín Rejtman,Libros,Rosario Bléfari,Cine argentino,Leila Guerriero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Feria del Libro de Buenos Aires presentó su “innovación” para celebrar las 50 ediciones en 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-buenos-aires-presento-innovacion-celebrar-50-ediciones-2026_1_12680290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84861a5e-5e43-430f-839b-2752518ba686_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Feria del Libro de Buenos Aires presentó su “innovación” para celebrar las 50 ediciones en 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un acto en la Biblioteca Nacional, la Fundación El Libro dio detalles de las modificaciones que planea para uno de los mayores eventos culturales de la región. Nombres elegidos para el discurso inaugural, nueva imagen, fechas y país invitado de honor.</p></div><p class="article-text">
        Con la palabra &ldquo;innovaci&oacute;n&rdquo; como una de las m&aacute;s repetidas entre los discursos y el anuncio de una serie de cambios para 2026, las autoridades de la Feria del Libro de Buenos Aires <strong>dieron a conocer algunos detalles del encuentro literario, uno de los m&aacute;s grandes en lengua castellana del mundo, que celebrar&aacute; el a&ntilde;o pr&oacute;ximo su edici&oacute;n 50</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En un encuentro que tuvo lugar en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, las autoridades de la Fundaci&oacute;n El Libro, la entidad organizadora de la Feria,<strong> informaron que en 2026 la exposici&oacute;n se llevar&aacute; adelante del 23 de abril al 11 de mayo </strong>en el predio de la Rural del barrio porte&ntilde;o de Palermo. El encuentro literario tuvo su primera edici&oacute;n en 1975 y desde entonces, salvo por la pandemia, se desarroll&oacute; interrumpidamente y se convirti&oacute; en uno de los encuentros m&aacute;s importantes de la agenda cultural argentina.
    </p><p class="article-text">
        Entre las novedades anunciadas, <strong>se incluye una vinculada con la inauguraci&oacute;n, uno de los momentos de la Feria que suele ser la caja de resonancia de debates</strong> alrededor de la lectura o del financiamiento de la cultura, con la participaci&oacute;n de autoridades del plano local y nacional y discursos encendidos. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de a&ntilde;os en los que era un autor o autora quien daba las palabras inaugurales (ocurri&oacute; en las &uacute;ltimas ediciones con <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/discurso-figuracion-escritores-lugar-menguante-lectura-martin-kohan-inauguro-feria-libro-2023_1_10158650.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Mart&iacute;n Kohan</strong></a>, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/reclamos-sector-crisis-dudas-discurso-liliana-heker-arranca-feria-libro-2024_1_11317130.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Liliana Heker</strong></a> o <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/abucheos-autoridades-nacionales-provocacion-cifelli-discurso-juan-sasturain-abrio-feria-libro-2025_1_12246353.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Juan Sasturain</strong></a>) esta vez se llevar&aacute; adelante &ldquo;una conversaci&oacute;n&rdquo; entre tres escritoras. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las encargadas de hacerlo en 2026, tal como anunci&oacute; Ezequiel Mart&iacute;nez, director de la Fundaci&oacute;n El Libro, ser&aacute;n las escritoras Leila Guerriero, Selva Almada y Gabriel Cabez&oacute;n C&aacute;mara</strong>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DPwI7ZbjbGD/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Otra de las novedades informadas est&aacute; vinculada con la participaci&oacute;n de delegaciones extranjeras. Tradicionalmente, la Feria anunciaba un a&ntilde;o antes el nombre de una ciudad de honor invitada para el a&ntilde;o siguiente. <strong>Sin embargo, a partir de 2026 y con la idea de innovar en este terreno, Mart&iacute;nez se&ntilde;al&oacute; que en esta oportunidad el &ldquo;invitado de honor&rdquo; ser&aacute; un pa&iacute;s y que el elegido fue Per&uacute;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las ferias del libro nos adaptamos y nos enriquecemos&rdquo;, dijo Mart&iacute;nez durante sus palabras de bienvenida. Tambi&eacute;n invit&oacute; a los presentes, entre los que hab&iacute;a editores, expositores, autoridades de la Ciudad y de la Fundaci&oacute;n y algunos escritores, <strong>a &ldquo;pensar la Feria como una f&aacute;brica de lectores&rdquo;</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ezequiel Martínez, director de la Fundación El Libro, en su discurso con anuncios sobre la edición 50 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires."
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            <span class="title">
                Ezequiel Martínez, director de la Fundación El Libro, en su discurso con anuncios sobre la edición 50 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.                            </span>
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        &ldquo;Los invito a que el a&ntilde;o que viene nos encontremos en los libros&rdquo;, subray&oacute; el director de la Fundaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s lleg&oacute; el turno de los saludos protocolares del embajador del Per&uacute; en la Argentina, <strong>Carlos Chocano Burga</strong>, y de la ministra de cultura porte&ntilde;a, <strong>Gabriela Ricardes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Al cierre, fue <strong>Christian Rainone</strong>, presidente de la Fundaci&oacute;n El Libro, quien volvi&oacute; a hablar de la renovaci&oacute;n de la Feria al celebrar su edici&oacute;n 50 y el &ldquo;hito hist&oacute;rico&rdquo; que eso representa para los organizadores. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>M&aacute;s de un mill&oacute;n de visitantes cada a&ntilde;o</strong> confirman que esta es la cita cultural m&aacute;s importante de la Argentina y una de las m&aacute;s destacadas del mundo de habla hispana. La Feria no existir&iacute;a sin esa comunidad lectora que, generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n, la ha hecho crecer y trascender&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entre otras cosas, Rainone mostr&oacute; el nuevo logotipo de la Feria. Adem&aacute;s anunci&oacute; la renovaci&oacute;n de la p&aacute;gina web y el lanzamiento de una aplicaci&oacute;n en la que, quienes quieran visitarla, encontrar&aacute;n informaci&oacute;n vinculada con los stands</strong>, la ubicaci&oacute;n de las actividades y los libros que podr&aacute;n encontrarse en cada espacio.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de la Fundaci&oacute;n El Libro tambi&eacute;n habl&oacute; de una industria editorial que <strong>&ldquo;enfrenta desaf&iacute;os serios&rdquo;</strong> y de un &ldquo;contexto econ&oacute;mico complejo&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro, en la Biblioteca Nacional.                            </span>
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        &ldquo;La industria editorial enfrenta desaf&iacute;os serios: el costo del papel, el peso del IVA sobre las librer&iacute;as y un contexto econ&oacute;mico complejo. Pero quienes trabajamos en este sector sabemos que el libro no es solo un bien econ&oacute;mico: es un bien cultural, social y democr&aacute;tico. Por eso, seguiremos defendiendo pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y privadas que lo fortalezcan. <strong>Como declar&oacute; la UNESCO a comienzos de este siglo, los derechos culturales tambi&eacute;n forman parte de los derechos humanos</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, <strong>se manifest&oacute; a favor de ofrecer &ldquo;entradas cada vez m&aacute;s accesibles&rdquo;</strong> para que se puedan sumar m&aacute;s lectores a la Feria e hizo referencia al lanzamiento de nuevos programas de &ldquo;chequelibros para escuelas&rdquo; (&ldquo;ning&uacute;n chico debe salir de la feria sin un libro&rdquo;, subray&oacute;) y para &ldquo;la edad plateada&rdquo;, en referencia a los adultos mayores. 
    </p><p class="article-text">
        Tal como se&ntilde;al&oacute; meses atr&aacute;s <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-buenos-aires-2025-compro-ejemplares-mitad-visitantes_1_12558604.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando se anunciaron algunos resultados de encuestas que se hicieron en la Feria 2025 que indicaron que apenas la mitad del p&uacute;blic&oacute; compr&oacute; libros este a&ntilde;o</a>, <strong>Rainone volvi&oacute; a se&ntilde;alar que la intenci&oacute;n es &ldquo;llegar a nuevos p&uacute;blicos&rdquo;.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las autoridades de la Feria del Libro de Buenos Aires anunciaron cambios en su logotipo.                            </span>
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        Entre otros anuncios, de los que todav&iacute;a no hay precisiones, asegur&oacute; que <strong>se abrir&aacute;n convocatorias de &ldquo;fundraising&rdquo; para que empresas privadas puedan sumarse con sus aportes al encuentro literario</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desarrollamos <strong>un &aacute;rea de </strong><em><strong>fundraising</strong></em><strong> para que todas las empresas o fundaciones que compartan el esp&iacute;ritu de la Feria puedan sumarse con espacios</strong>, propuestas o contenidos para nuestros visitantes&rdquo;, afirm&oacute; Rainone.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-buenos-aires-presento-innovacion-celebrar-50-ediciones-2026_1_12680290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Oct 2025 16:35:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Feria del Libro de Buenos Aires presentó su “innovación” para celebrar las 50 ediciones en 2026]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feria del Libro,Libros,Selva Almada,Gabriela Cabezón Cámara,Leila Guerriero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leila Guerriero ganó el Premio de la Crítica de la Feria del Libro por ‘La llamada’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-gano-premio-critica-feria-libro-llamada_1_12249300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1217ce08-588a-48f7-9370-b4416289b67a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leila Guerriero ganó el Premio de la Crítica de la Feria del Libro por ‘La llamada’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La publicación es un impactante retrato de Silvia Labayru, una sobreviviente de la ESMA, quien parió a su hija en ese centro clandestino durante la dictadura, fue torturada, violada y obligada a representar el papel de hermana del represor Alfredo Astiz.</p><p class="subtitle">Con abucheos a las autoridades nacionales, una provocación de Cifelli y discurso de Juan Sasturain, abrió la Feria del Libro 2025</p></div><p class="article-text">
        La escritora y periodista argentina <strong>Leila Guerriero</strong> gan&oacute; el Premio de la Cr&iacute;tica que otorga todos los a&ntilde;os la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. <strong>Fue por </strong><em><strong>La llamada </strong></em><strong>(Anagrama, 2024), </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-presencia-periodista-intervencion-realidad_1_11237287.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un impactante libro de no ficci&oacute;n en el que propone un retrato de Silvia Labayru</a>, una sobreviviente de la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada (Esma), quien pari&oacute; a su hija en ese centro clandestino y fue torturada, violada y obligada a representar el papel de hermana de Alfredo Astiz cuando el represor se infiltr&oacute; en Madres de Plaza de Mayo en plena dictadura.
    </p><p class="article-text">
        El libro ganador, como todos los a&ntilde;os, <strong>result&oacute; elegido en una votaci&oacute;n de la que particip&oacute; </strong><em><strong>elDiarioAR</strong></em><strong> y que realiza un grupo de periodistas y escritores designados por la Fundaci&oacute;n El Libro</strong>. Se trata, seg&uacute;n los organizadores del evento, de una distinci&oacute;n que busca &ldquo;el reconocimiento de un autor y su creaci&oacute;n literaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Convertida en una exitosa publicaci&oacute;n tanto en la Argentina como en Espa&ntilde;a, <em>La llamada</em> tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/argentina-leila-guerriero-gano-premio-zenda-narrativa-2023-2024-llamada_1_11809131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue galardonada con el prestigioso Premio Zenda de Narrativa 2023-2024</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con cualquier historia yo creo que uno se complica la vida, no solo con la de Silvia. <strong>Me parece que siempre es una complicaci&oacute;n sobre todo cuando hac&eacute;s un libro, &iquest;no? Cuando hac&eacute;s un perfil largo para una revista, tambi&eacute;n pero es una complicaci&oacute;n que por lo menos en el tiempo dura menos. </strong>Me parece que una de las cosas que me ayudaron a la hora de narrar tiene que ver con haber enfrentado esto como cualquier otro de los trabajos que he hecho. No lo sent&iacute; como &lsquo;ah bueno, ahora ante esto tengo que tener una especie de cuidado o de solemnidad&rsquo;. En todo caso, tuve el mismo cuidado que tengo con todos los otros perfiles, con todas las otras cr&oacute;nicas. Tambi&eacute;n cierta soltura en la mirada, en la escritura, en el reporteo. En este caso es un tema que nos toca a todos, o por lo menos a los de cierta generaci&oacute;n, muy de cerca. De alg&uacute;n modo estamos todos atravesados por la dictadura y los desaparecidos. Si ante ello ten&eacute;s una actitud narrativa reverencial, yo creo que un proyecto as&iacute; puede aplastarte. As&iacute; que las dificultades que present&oacute; este trabajo fueron las dificultades que presentan todas las cosas en la etapa del reporteo, que es tratar de agotar todas las fuentes posibles y lidiar con alguna fuente que no te quiere hablar&rdquo;, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-presencia-periodista-intervencion-realidad_1_11237287.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;al&oacute; Guerriero ante elDiarioAR cuando el libro se public&oacute; en la Argentina</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;La llamada&quot;, el multipremiado libro de Leila Guerriero.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una v&iacute;ctima particular</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Cada 14 de marzo, durante a&ntilde;os, Silvia Labayru festej&oacute; con su padre, Jorge Labayru, mayor de la Fuerza A&eacute;rea y piloto civil de Aerol&iacute;neas Argentinas, el d&iacute;a en que se produjo la llamada que le salv&oacute; la vida. El 14 de marzo de 1977 &eacute;l levant&oacute; el auricular del tel&eacute;fono de su casa, un piso 12 sobre la Avenida del Libertador desde el que se ven el hip&oacute;dromo de Buenos Aires y la costa uruguaya, escuch&oacute; la voz de un hombre que dijo: &lsquo;<strong>Llamo para hablarle de su hija&rsquo;</strong>, y respondi&oacute; con un grito: &lsquo;&iexcl;Montoneros hijos de puta! &iexcl;Ustedes son los responsables morales de la muerte de mi hija! &iexcl;Los voy a cagar a tiros!&rsquo;. O algo as&iacute;. Para entonces, Jorge Labayru llevaba tres meses creyendo que su hija estaba muerta&rdquo;, se lee en uno de los fragmentos que integran <em>La llamada</em>.
    </p><p class="article-text">
        Esa escena crucial le sirve a la cronista como una suerte de cordel del que tira para armar con idas y vueltas temporales y una estructura envolvente repleta de observaciones, el retrato de una mujer. Inteligentemente armado a partir de fragmentos <strong>&ndash;&iquest;c&oacute;mo sintetizar una vida? &iquest;c&oacute;mo condensar esta vida?&ndash; </strong>en <em>La llamada </em>se superponen capas de la historia de <strong>Silvia Labayru</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las escenas, montadas con maestr&iacute;a por la autora y reconstruidas a partir de decenas de encuentros con la protagonista y con su entorno, adem&aacute;s de un centenar de entrevistas que realiz&oacute; a otros personajes clave, conforman una sucesi&oacute;n. En una secuencia, a todas luces irreductible y para nada lineal,<strong> Guerriero narra y describe con todo detalle los d&iacute;as de una mujer que proven&iacute;a de un linaje militar y lleg&oacute; a integrar el sector de Inteligencia de la organizaci&oacute;n Montoneros</strong>; que fue secuestrada y torturada por la dictadura cuando ten&iacute;a 20 a&ntilde;os; que debi&oacute; parir a su primera hija en la ESMA y entregarla a su familia a los pocos d&iacute;as; que fue sometida a una suerte de &ldquo;reeducaci&oacute;n&rdquo; en ese centro clandestino; que fue violada por militares y por la esposa de uno de ellos; que fue obligada a participar, junto a <strong>Alfredo Astiz</strong>, de una operaci&oacute;n en la que el represor se infiltr&oacute; en plena dictadura en Madres de Plaza de Mayo y por la que terminaron desaparecidas algunas integrantes de esa organizaci&oacute;n, familiares de desaparecidos y las monjas francesas <strong>Alice Domond</strong> y<strong> Leonie Duquet</strong>; que sobrevivi&oacute; a la ESMA y vivi&oacute; controlada por las autoridades militares; que se exili&oacute; y fue rechazada por otros exiliados en Europa porque la ve&iacute;an con sospechas por haber sobrevivido; que brind&oacute; su testimonio en juicios en los que se investig&oacute;, entre otros asuntos, delitos sexuales cometidos durante la dictadura; que cuestiona algunos relatos cristalizados por parte de algunos organismos de derechos humanos; que vive entre Espa&ntilde;a y Buenos Aires luego de reencontrarse con uno de sus grandes amores de la juventud; que no quiere ni puede de ninguna manera pensarse exclusivamente como una v&iacute;ctima eterna.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Leila Guerriero es periodista y colabora en diversos medios de América Latina y Europa.                             </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La autora</h2><p class="article-text">
        <strong>Leila Guerriero</strong>&nbsp;naci&oacute; en Argentina, en 1967. Su trabajo se publica en diversos medios de Am&eacute;rica Latina y Espa&ntilde;a:&nbsp;<em>La Naci&oacute;n</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Rolling Stone</em>, de Argentina;&nbsp;<em>El Pa&iacute;s</em>, de Espa&ntilde;a;&nbsp;<em>Gatopardo</em>, de M&eacute;xico, y&nbsp;<em>El Mercurio</em>, de Chile, entre otros. Es editora para Am&eacute;rica Latina de la revista mexicana&nbsp;<em>Gatopardo</em>. Public&oacute; los libros&nbsp;<em>Los suicidas del fin del mundo</em>,&nbsp;<em>Frutos extra&ntilde;os,&nbsp;</em><em><strong>Una historia sencilla</strong></em>,&nbsp;<em><strong>Zona de obras</strong></em>,&nbsp;<em><strong>Plano americano</strong></em>,&nbsp;<em><strong>Opus Gelber</strong></em>.&nbsp;<em><strong>Retrato de un pianista</strong></em>,&nbsp;<em><strong>La otra guerra</strong></em>&nbsp;y&nbsp;<em><strong>La llamada</strong></em>. En 2010, su texto&nbsp;<em>El rastro en los huesos</em>, publicado en&nbsp;<em>El Pa&iacute;s</em>&nbsp;y en&nbsp;<em>Gatopardo</em>, recibi&oacute; el premio CEMEX+FNPI. Algunos de sus libros&nbsp;han sido traducidos al ingl&eacute;s, el franc&eacute;s, el italiano, el alem&aacute;n, el portugu&eacute;s, el sueco y el polaco.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-gano-premio-critica-feria-libro-llamada_1_12249300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Apr 2025 20:19:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leila Guerriero ganó el Premio de la Crítica de la Feria del Libro por ‘La llamada’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feria del Libro,Leila Guerriero,Libros,Literatura argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo más destacado del año en la literatura argentina: doce libros entre el riesgo, el retrato y el humor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/destacado-ano-literatura-argentina-doce-libros-riesgo-retrato-humor_1_11918492.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/24692567-194f-42bb-8c98-80be20f49579_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo más destacado del año en la literatura argentina: doce libros entre el riesgo, el retrato y el humor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un repaso personal de publicaciones editadas este año, escritas por autores y autoras de Argentina. De qué se tratan y los sellos que los lanzaron.</p></div><p class="article-text">
        Como se ha se&ntilde;alado en este mismo espacio otros a&ntilde;os, <strong>los balances siempre implican sesgos</strong>, omisiones, arbitrariedades, decisiones que no le hacen justicia a todo lo que ocurri&oacute; en un determinado per&iacute;odo y un recorte obligado por el tiempo o, mejor, por su falta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tambi&eacute;n pueden llegar a ser un espacio de cierto refugio: <strong>el a&ntilde;o se va y tuvimos la posibilidad de leer libros arriesgados, graciosos, estimulantes e inteligentes</strong> que vale la pena repasar.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, fueron seleccionadas doce publicaciones muy diversas (hay novelas, libros de cuentos, textos h&iacute;bridos y retratos) en las que se destacan el humor, algunos personajes inolvidables, la sensibilidad, la escritura que piensa m&aacute;s all&aacute; de la &eacute;poca y el riesgo. <strong>Todos ellos, adem&aacute;s, fueron escritos por autoras y autores de Argentina.</strong> En pr&oacute;ximas entregas del balance 2024 tendr&aacute;n lugar los rescates literarios con reediciones, regresos y joyas recuperadas del olvido.
    </p><p class="article-text">
        Hechas todas las aclaraciones del caso, va a continuaci&oacute;n <strong>una lista con grandes libros publicados a lo largo de 2024.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>La Circunstancia</strong></em><strong>, de Jorge Consiglio.</strong> Una mujer larga una carcajada en una comisar&iacute;a.&nbsp;<strong>La acaban de detener por un delito que todav&iacute;a no se revela. La risa la retuerce, la hace mirar a su alrededor y tambi&eacute;n hacia atr&aacute;s, hacia su pasado.</strong>&nbsp;Se r&iacute;e como si lo ins&oacute;lito de la escena presente &ndash;los agentes que van y que vienen, el olor a comida que ella describe como &ldquo;comida de pobre&rdquo;, el perfume atolondrado de alg&uacute;n polic&iacute;a y la acusaci&oacute;n en su contra&ndash; imantara otras escenas previas de su historia igual de ins&oacute;litas. Un hilo disparatado que la llev&oacute; hasta ah&iacute;, un misterio que necesita desentra&ntilde;ar y, para eso, volver relato. Lo inoportuno, entonces, se hace sucesi&oacute;n; lo inaudito se abre paso como signo vital.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La novela &quot;La Circunstancia&quot;, de Jorge Consiglio, acaba de quedar entre las diez finalistas del prestigioso Premio Finestres de narrativa en castellano.                            </span>
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        La protagonista de&nbsp;<em>La Circunstancia&nbsp;</em>(Eterna Cadencia Editora), de <strong>Jorge Consiglio</strong>, fue una ni&ntilde;a mimada, hija de un hacendado,&nbsp;<strong>una figura inquietante que se mueve entre la estancia de su familia en un pueblo de la llanura pampeana y el barrio porte&ntilde;o de Recoleta</strong>. Con una narraci&oacute;n repleta de peripecias, de detalles encantadores y una voz construida a la perfecci&oacute;n, la novela &ndash;que en las &uacute;ltimas semanas acaba de quedar entre los diez libros finalistas del Premio Finestres de narrativa en castellano 2024&ndash; sigue los pasos de esta mujer por momentos cruel, por momentos hilarante, y su v&iacute;nculo con los dem&aacute;s.&nbsp;<strong>Una vida que, como buena parte de la literatura argentina en la que se inscribe con firmeza y lucidez esta obra de Consiglio, se ve tironeada entre dos zonas que se atraen y se repelen: el campo y la ciudad</strong>.
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                    alt="El escritor Jorge Consiglio nació en Buenos Aires, en 1962."
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                El escritor Jorge Consiglio nació en Buenos Aires, en 1962.                            </span>
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        <em><strong>La Circunstancia</strong></em><strong>, de Jorge Consiglio, fue publicada por Eterna Cadencia Editora. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/jorge-consiglio-arte-lugar-utopia-desflecado_1_11537134.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con el autor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Diario de una mudanza</strong></em><strong>, de In&eacute;s Garland. </strong><em>A mi cuerpo le pasaba algo que tard&eacute; a&ntilde;os en dilucidar. Los s&iacute;ntomas parec&iacute;an desordenados, no se me ocurri&oacute; al principio que respondieran a nada espec&iacute;fico. Nadie me hab&iacute;a hablado de la menopausia. Di con algo que no encontraba en recuerdos puntuales. Escribir es dejar que emerja una verdad que parece estar por debajo de lo que pas&oacute;&ldquo;</em>, describe la narradora de esta historia.<strong>&nbsp;De verdades a punto de salir a la luz, de s&iacute;ntomas, de des&oacute;rdenes, de silencios o palabras no dichas y de cuerpo, mucho cuerpo, est&aacute; hecho&nbsp;</strong><em><strong>Diario de una mudanza </strong></em><strong>(Alfaguara) </strong>de&nbsp;<strong>In&eacute;s Garland</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Diario de una mudanza&quot;, de Inés Garland.                            </span>
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        Se trata de una novela hipn&oacute;tica que tiene a una mujer en el centro, alguien que escribe y que&nbsp;<strong>pasa sus d&iacute;as d&aacute;ndole vueltas a varios cambios en su vida</strong>: los que llegan con el climaterio, los que se producen cuando decide mudarse a las afueras de la ciudad, los que se arman cuando escribe y busca palabras que intenta traducir.
    </p><p class="article-text">
        El talento de Garland, autora de varios libros para adultos, j&oacute;venes y ni&ntilde;os, traductora y coordinadora de talleres de narrativa&ndash; est&aacute; en su forma particular de rodear un asunto,&nbsp;<strong>de encontrarle una forma magn&eacute;tica al merodeo, de cambiarle de signo al lugar com&uacute;n</strong>&nbsp;&ndash;el de la menopausia, el del paso del tiempo&ndash;. Un hechizo que se despliega de maneras tan sorprendentes como los signos mutantes que vibran en un cuerpo y en su relaci&oacute;n con los dem&aacute;s. Una narraci&oacute;n nada com&uacute;n que se compone de fragmentos, como un diario, pero sin fechas concretas ni especialmente estridentes, como el&nbsp;<em>tic tac</em>&nbsp;sigiloso de cualquier d&iacute;a en la vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Inés Garland escribe, traduce y dicta talleres de narrativa. Sus libros para adultos, jóvenes y niños han sido traducidas a varios idiomas."
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            <span class="title">
                Inés Garland escribe, traduce y dicta talleres de narrativa. Sus libros para adultos, jóvenes y niños han sido traducidas a varios idiomas.                            </span>
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        <em><strong>Diario de una mudanza</strong></em><strong>, de In&eacute;s Garland, sali&oacute; por Alfaguara. M&aacute;s sobre el libro, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/ines-garland-novela-cuerpo-mandato-jaula-mujeres-varones_1_11643135.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Vida en Marta</strong></em><strong>, de Santiago Craig. </strong>Lo com&uacute;n, lo ins&oacute;lito, lo sospechosamente excepcional, lo ordinario.&nbsp;<strong>Como si alguien pudiera ir meti&eacute;ndose con una luz en las capas que componen una vida para diseccionarlas, analizarlas y volverlas a encajar en eso que todav&iacute;a late.&nbsp;</strong>Igual que un viajero interplanetario que pisa sobre un suelo que no conoce y no deja de atraerlo. Con la curiosidad incansable de un astronauta que mira por primera vez, que observa maravillado, que quiere poner en palabras.&nbsp;
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                &quot;Vida en Marta&quot;, lo nuevo de Santiago Craig.                            </span>
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        Con ese esp&iacute;ritu exploratorio, audaz y profundamente po&eacute;tico, <strong>Santiago Craig</strong>&nbsp;recorre desde su nacimiento hasta su vejez y su muerte la historia de una mujer de clase media argentina en su reciente novela&nbsp;<em>Vida en Marta</em>&nbsp;(Tusquets).&nbsp;<strong>Un relato microsc&oacute;pico, sensible, alucinante, que no traza divisiones entre grandes episodios y momentos nimios, que prefiere detenerse en los ecos de lo recordado m&aacute;s que en el bullicio de lo memorable.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Santiago Craig también es autor de varios libros de cuentos y de la novela Castillos, editada por Entropía."
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            <span class="title">
                Santiago Craig también es autor de varios libros de cuentos y de la novela Castillos, editada por Entropía.                            </span>
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        <em><strong>Vida en Marta</strong></em><strong>, de Santiago Craig, sali&oacute; por Tusquets. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-craig-escribir-hay-parar-hay-plantarse-poquito_1_11689797.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con el autor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>La vida por delante</strong></em><strong>, de Magal&iacute; Etchebarne. </strong>Los cuatro relatos que forman parte de&nbsp;<em>La vida por delante</em>&nbsp;(P&aacute;ginas de Espuma) ofrecen<strong> una aproximaci&oacute;n reveladora a distintas rugosidades de la vida de sus protagonistas</strong> (la enfermedad, la muerte, el duelo, el fade-out infinito de un amor que no se termina de esfumar).<strong>&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;La vida por delante&quot;, el último libro de cuentos de Magalí Etchebarne.                            </span>
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        <strong>Con un talento especial para meterse en los pliegues, para echar luz en los abismos, Magal&iacute; Etchebarne vuelve a confirmar en este libro que es una de las mejores observadoras de todo eso que no termina de irse y que puede moldear con maestr&iacute;a cuentos encantadores.</strong>&nbsp;Rescatista tenaz de esa materia intangible y radiante de la que est&aacute; hecha la mejor literatura, pareciera tener siempre el o&iacute;do dispuesto para ir a la pesca de palabras y escenas evanescentes, sin solemnidad, y a la vez sin escaparle al dolor en su versi&oacute;n m&aacute;s &aacute;spera.
    </p><p class="article-text">
        Por esta publicaci&oacute;n, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/escritora-argentina-magali-etchebarne-gano-premio-ribera-duero-distingue-mejores-cuentos-espanol_1_11225574.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la escritora recibi&oacute; a comienzos de 2024 el Premio Ribera del Duero</a>, uno de los m&aacute;s importantes de los que se entregan a la narrativa breve escrita en espa&ntilde;ol.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Magalí Etchebarne publicó este año &quot;La vida por delante&quot;, un libro con cuatro relatos con el que obtuvo uno de los mayores galardones de narrativa breve en español."
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                Magalí Etchebarne publicó este año &quot;La vida por delante&quot;, un libro con cuatro relatos con el que obtuvo uno de los mayores galardones de narrativa breve en español.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>La vida por delante</strong></em><strong>, de Magal&iacute; Etchebarne, sali&oacute; por P&aacute;ginas de Espuma. Entrevista con la autora, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/magali-etchebarne-adultez-hay-teatro-actuando_1_11487621.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>Noticias sobre el iceberg</strong></em><strong>, de Liliana Heker.</strong> &ldquo;Se me col&oacute; esa voz, esa conciencia no ortodoxa que tiene Greta. En alg&uacute;n momento inclusive sali&oacute; el nombre de la Enana Jodida, que aparece en la novela. No fue al principio, pero apareci&oacute;. <strong>Y se me sigui&oacute; metiendo y despu&eacute;s me gust&oacute; mucho hasta se me impuso esa voz y la acept&eacute;.</strong> Creo tambi&eacute;n que esta vez solt&eacute; cierta zona m&iacute;a, aunque no me lo hab&iacute;a planteado mientras escrib&iacute;a. No me plante&eacute; que iba a tener mucho humor, pero en general el humor me constituye a m&iacute;. Entonces se ve que apareci&oacute; con bastante naturalidad en esta novela pese a que lo que le pasa a Greta no necesariamente es divertido&rdquo;, cont&oacute;<strong> Liliana Heker</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-heker-epoca-necesita-palabra-contrarrestar-exabrupto-oficial_1_11316211.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista con elDiarioAR</a> sobre el germen del personaje que protagoniza<em> Noticias sobre el iceberg</em> (Alfaguara), su &uacute;ltima novela.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Noticias sobre el iceberg&quot;, de Liliana Heker, es uno de los libros destacados de 2024.                            </span>
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        Greta es, en efecto, una escritora que pas&oacute; los 70 a&ntilde;os, hace tiempo que no publica ni da entrevistas y vive retirada. Sin embargo, algo que no imagina la har&aacute; salir de ese aislamiento que se impuso, cuando dos j&oacute;venes aspirantes a periodistas la contacten para hacerle una nota. <strong>Di&aacute;fana, corrosiva y llena de miradas alrededor de la escritura y la madurez de las mujeres, </strong><em><strong>Noticias del iceberg</strong></em><strong> marca un regreso fulgurante de Heker a la novela</strong>.
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                Liliana Heker es novelista, cuentista y ensayista.                            </span>
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        <em><strong>Noticias sobre el iceberg</strong></em><strong>, de Liliana Heker, sali&oacute; por Alfaguara. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-heker-epoca-necesita-palabra-contrarrestar-exabrupto-oficial_1_11316211.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con la autora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>La exactitud del dolor</strong></em><strong>, de Horacio Convertini. </strong>Un hombre agoniza ensangrentado al comienzo de&nbsp;<em>La exactitud del dolor</em>&nbsp;(Letras de Plata/Urano), de&nbsp;<strong>Horacio Convertini</strong>. Se llama Juan Rayo, est&aacute; en cuero y con shorts de boxeo en un paraje desolado. 
    </p><p class="article-text">
        Esa misma noche, otro hombre que tambi&eacute;n vive su propio ocaso tiene una pesadilla y se desvela. Se llama Am&iacute;lcar Zafe y fue entrenador de Rayo cuando el boxeador era una promesa y despu&eacute;s una estrella que brill&oacute; en varios rings.&nbsp;<strong>A partir de entonces, el autor desenrolla una historia atrapante llena de cruces pasados, de traiciones y sobre todo de golpes.</strong>
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                &quot;La exactitud del dolor&quot; comienza con una escena desgarradora: un boxeador agoniza en un misterioso paraje desolado.                            </span>
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        Una de las voces m&aacute;s interesantes de la llamada nueva novela negra argentina,&nbsp;<strong>Convertini aprovecha el universo de sue&ntilde;os y desenga&ntilde;os del boxeo para desplegar un relato potente que se cifra en ese mundo, tambi&eacute;n de glorias y desencantos, que fueron los a&ntilde;os &lsquo;90 en la Argentina</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Horacio Convertini publicó en 2024 la novela &quot;La exactitud del dolor&quot;."
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                Horacio Convertini publicó en 2024 la novela &quot;La exactitud del dolor&quot;.                            </span>
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        <em><strong>La exactitud del dolor</strong></em><strong>, de Horacio Convertini, sali&oacute; por el sello Letras de Plata de la editorial Urano. M&aacute;s sobre el libro, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/horacio-convertini-anos-90-argentina-derrumbe-silencioso_1_11358496.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con el autor</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>7. Ahora bien</strong></em><strong>, de Camilo S&aacute;nchez.&nbsp;</strong><em>&ldquo;Es siempre m&aacute;s o menos as&iacute;. Con mayor o menor pericia se narra, como en un sue&ntilde;o, algo que pudo haber sucedido&rdquo;</em>, dice Camilo S&aacute;nchez en el pr&oacute;logo de&nbsp;<em>Ahora bien</em>&nbsp;(El Bien del Sauce).&nbsp;<strong>Y m&aacute;s que decir, lo desliza con toda calma, como ocurre con las escenas que se despliegan en el texto y que tienen en el centro a Jacques Lacan y al poeta chino Fran&ccedil;ois Cheng.</strong>&nbsp;El libro se detiene precisamente en un v&iacute;nculo, a esta altura m&iacute;tico, que tuvo lugar entre finales de los &lsquo;60 y mediados de los &lsquo;70, cuando el c&eacute;lebre psicoanalista se aproxim&oacute; al escritor (todav&iacute;a in&eacute;dito en aquel tiempo en Francia, con los a&ntilde;os Cheng se convertir&iacute;a en una referencia acad&eacute;mica ineludible en ese pa&iacute;s) con la intenci&oacute;n de retomar algunos saberes chinos que atesoraba desde su juventud.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Poeta, editor y gran lector, en 2012 Camilo Sánchez fue uno de los socios fundadores de la revista Dang Dai, primera publicación de intercambio cultural entre Argentina y China."
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            <span class="title">
                Poeta, editor y gran lector, en 2012 Camilo Sánchez fue uno de los socios fundadores de la revista Dang Dai, primera publicación de intercambio cultural entre Argentina y China.                            </span>
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        <strong>En el texto de S&aacute;nchez, en esa deriva entre lo que fue, lo que la memoria reconstruye o lo que pudo haber sido, Lacan sale de su casa-consultorio con tres libros de autores chinos de su biblioteca y cruza la calle en busca del poeta.</strong>&nbsp;Desde ese momento &ndash;una ma&ntilde;ana de abril de 1969&ndash; se encuentran, se pierden en los caracteres que leen y recrean juntos, estudian, se hacen amigos, se elogian (Lacan, de hecho, lleva a Cheng a uno de sus seminarios) y luego vuelven a perderse. Repleto de citas que arman una constelaci&oacute;n impactante de lecturas y de autores,&nbsp;<em>Ahora bien</em>&nbsp;se mueve entre la narraci&oacute;n de esa serie de episodios &ndash;una que est&aacute; rota de entrada, una que se pregunta si nombrar y vivir son acaso la misma cosa&ndash;, el viaje on&iacute;rico y el libro de memorias. Es que el autor de&nbsp;<em>Ahora bien</em>&nbsp;tambi&eacute;n hace a lo largo de las p&aacute;ginas su propio vaiv&eacute;n vital entre su recorrido literario y los hitos que lo llevaron como un im&aacute;n hacia la poes&iacute;a y la cultura chinas.
    </p><p class="article-text">
        Contado a partir de fragmentos peque&ntilde;os, el extraordinario&nbsp;<em>Ahora bien</em>,<strong> hilvana el encuentro de dos vidas para detenerse en un cruce maravilloso de lecturas y de tiempos</strong>, para iluminar po&eacute;ticamente ese hilo infinito que fluye, entre la palabra y la enso&ntilde;aci&oacute;n, y que solemos llamar literatura.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Ahora bien&quot;, el libro de Camilo Sánchez.                            </span>
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        <em><strong>Ahora bien</strong></em><strong>, de Camilo S&aacute;nchez, sali&oacute; por el sello El Bien del Sauce.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>La llamada</strong></em><strong>, de Leila Guerriero.</strong> <em>&ldquo;Cada 14 de marzo, durante a&ntilde;os, Silvia Labayru festej&oacute; con su padre, Jorge Labayru, mayor de la Fuerza A&eacute;rea y piloto civil de Aerol&iacute;neas Argentinas, el d&iacute;a en que se produjo la llamada que le salv&oacute; la vida. El 14 de marzo de 1977 &eacute;l levant&oacute; el auricular del tel&eacute;fono de su casa, un piso 12 sobre la Avenida del Libertador desde el que se ven el hip&oacute;dromo de Buenos Aires y la costa uruguaya, escuch&oacute; la voz de un hombre que dijo: &lsquo;Llamo para hablarle de su hija&rsquo;, y respondi&oacute; con un grito: &lsquo;&iexcl;Montoneros hijos de puta! &iexcl;Ustedes son los responsables morales de la muerte de mi hija! &iexcl;Los voy a cagar a tiros!&rsquo;. O algo as&iacute;. Para entonces, Jorge Labayru llevaba tres meses creyendo que su hija estaba muerta&rdquo;</em>, se lee en uno de los fragmentos que integran&nbsp;<em>La llamada</em>&nbsp;(Anagrama) de&nbsp;<strong>Leila Guerriero</strong>.
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                &quot;La llamada&quot;, de Leila Guerriero, se convirtió en un suceso editorial en Argentina y en España.                            </span>
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        Esa escena crucial le sirve a la cronista como una suerte de cordel del que tira para armar con idas y vueltas temporales y una estructura envolvente repleta de observaciones, el retrato de una mujer. Inteligentemente armado a partir de fragmentos&nbsp;<strong>&ndash;&iquest;c&oacute;mo sintetizar una vida? &iquest;c&oacute;mo condensar&nbsp;</strong><em><strong>esta</strong></em><strong>&nbsp;vida?&ndash;</strong>&nbsp;en&nbsp;<em>La llamada</em>&nbsp;se superponen capas de la historia de Silvia Labayru.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las escenas, montadas con maestr&iacute;a por la autora y reconstruidas a partir de decenas de encuentros con la protagonista y con su entorno, adem&aacute;s de un centenar de entrevistas que realiz&oacute; a otros personajes clave, conforman una sucesi&oacute;n.&nbsp;<strong>En una secuencia, a todas luces irreductible y para nada lineal, Guerriero narra y describe con todo detalle los d&iacute;as de una mujer que proven&iacute;a de un linaje militar y lleg&oacute; a integrar el sector de Inteligencia de la organizaci&oacute;n Montoneros; que fue secuestrada y torturada por la dictadura cuando ten&iacute;a 20 a&ntilde;os</strong>; que debi&oacute; parir a su primera hija en la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA) y entregarla a su familia a los pocos d&iacute;as; que fue sometida a una suerte de &ldquo;reeducaci&oacute;n&rdquo; en ese centro clandestino; que fue violada por militares y por la esposa de uno de ellos; que fue obligada a participar, junto a&nbsp;<strong>Alfredo Astiz</strong>, de una operaci&oacute;n en la que el represor se infiltr&oacute; en plena dictadura en Madres de Plaza de Mayo y por la que terminaron desaparecidas algunas integrantes de esa organizaci&oacute;n, familiares de desaparecidos y las monjas francesas&nbsp;<strong>Alice Domond</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Leonie Duquet</strong>; que sobrevivi&oacute; a la ESMA y vivi&oacute; controlada por las autoridades militares; que se exili&oacute; y fue rechazada por otros exiliados en Europa porque la ve&iacute;an con sospechas por haber sobrevivido; que brind&oacute; su testimonio en juicios en los que se investig&oacute;, entre otros asuntos, delitos sexuales cometidos durante la dictadura; que cuestiona algunos relatos cristalizados por parte de algunos organismos de derechos humanos; que vive entre Espa&ntilde;a y Buenos Aires luego de reencontrarse con uno de sus grandes amores de la juventud;&nbsp;<strong>que no quiere ni puede de ninguna manera pensarse exclusivamente como una v&iacute;ctima eterna</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;La llamada&quot;, de Leila Guerriero, es un retrato de Silvia Labayru.                            </span>
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        <em><strong>La llamada</strong></em><strong>, de Leila Guerriero, sali&oacute; por Anagrama. M&aacute;s sobre el libro, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-presencia-periodista-intervencion-realidad_1_11237287.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong>, de Adriana Riva. </strong>Con el humor como bandera. Con impunidad. Con la perspicacia que dan los a&ntilde;os y esa mezcla de parsimonia y apuro ineludible: tener todo el tiempo del mundo despu&eacute;s de una vida llena de obligaciones y empezar a percibir que las hojas del calendario vuelan.&nbsp;<strong>Ruth es una mujer jud&iacute;a de 82 a&ntilde;os, viuda y jubilada que pasa sus d&iacute;as estudiando movimientos art&iacute;sticos, palabras, mapas</strong>&nbsp;(<em>&ldquo;es mi manera de matar el tiempo, porque el tiempo se resiste a matarme&rdquo;</em>, asegura). A veces va a la &oacute;pera con sus amigas, a veces intercambia mensajes con sus hijos, a veces observa como seres muy extra&ntilde;os a sus nietas,&nbsp;<strong>por lo general prefiere quedarse en camis&oacute;n en su departamento porte&ntilde;o y no tiene problema en confesarlo.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Ruth&quot;, de Adriana Riva, salió por Seix Barral.                            </span>
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        <em>Ruth</em>&nbsp;es el t&iacute;tulo de la &uacute;ltima novela de&nbsp;<strong>Adriana Riva&nbsp;</strong>y el nombre de su protagonista. &ldquo;Un personaje entra&ntilde;able, de esos que no ser&aacute; f&aacute;cil olvidar&rdquo;, como apunta&nbsp;<strong>Federico Falco</strong>&nbsp;en la contratapa del libro. La historia est&aacute; contada a partir de la voz de la propia Ruth, una mujer que se dedica, con agudeza y gracia, a cuestionar algunas imposiciones que pesan sobre las personas.&nbsp;<strong>En especial sobre los ancianos, en particular sobre las mujeres de su edad</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Riva, quien&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/enigma-madre-viajar-luna_129_8896244.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como contamos por ac&aacute;</a>&nbsp;se dedic&oacute; a observar con lucidez los v&iacute;nculos entre madres e hijas en sus libros anteriores (lo hizo en la novela&nbsp;<em>La sal</em>&nbsp;y tambi&eacute;n en el poemario&nbsp;<em>Ahora sabemos esto</em>) vuelve a lograrlo una vez m&aacute;s en esta novela tramada a partir de un relato luminoso, fresco y encantador.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La novela de Adriana Riva llegó en diciembre a su cuarta edición.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong>, de Adriana Riva, sali&oacute; por Seix Barral.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>Caballo de verano</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n Ronsino. </strong>Este notable libro de cuentos est&aacute; separado en dos tramos.&nbsp;<strong>Por un lado, en Caballo de verano (Eterna Cadencia Editora) est&aacute;n las historias de Chivilcoy, ciudad natal del autor</strong>, las que cabalgan al costado de esas tierras medias bonaerenses, con sus tormentas infernales, con su aridez, con sus instituciones, con sus secretos, con sus rulos familiares, con una temperatura que el autor capta con un tono sensible y austero. Por el otro, hay cuentos si se quiere m&aacute;s urbanos, que rondan lo s&oacute;rdido y lo misterioso con una narraci&oacute;n magn&eacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        En las dos zonas y una vez m&aacute;s &ndash;como ocurr&iacute;a en la novela&nbsp;<em>Una m&uacute;sica&nbsp;</em>y sus &ldquo;tramas menores&rdquo;&ndash;&nbsp;<strong>la mirada de Hern&aacute;n Ronsino se posa con precisi&oacute;n sobre lo que pareciera estar al costado de una ruta</strong>. Ese elemento que aparenta ser &iacute;nfimo, como el punto donde comienza una tormenta, pero que por su potencia es capaz de desatar tempestades. Con esta publicaci&oacute;n, Ronsino vuelve a distinguirse como uno de los autores m&aacute;s interesantes de la narrativa local.
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            <span class="title">
                &quot;Caballo de verano&quot;, el libro de cuentos de Hernán Ronsino.                            </span>
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        <em><strong>Caballo de verano</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n Ronsino, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11. </strong><em><strong>La Ni&ntilde;a de Oro</strong></em><strong>, de Pablo Maurette. </strong>La ansiedad se percibe en el aire: son los d&iacute;as de cuenta regresiva de 1999, de fin de d&eacute;cada, de siglo, de milenio. La imagen del futuro &ndash;uno redondo, uno que simula la vuelta de p&aacute;gina rotunda impuesta por el calendario&ndash; est&aacute; ah&iacute;, muy cerquita.&nbsp;<strong>Y, sin embargo, en Buenos Aires pareciera que nada cambia: los bares con sus habitu&eacute;s, las charlas y los problemas repetidos, las instituciones con sus burocracias</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Silvia Rey es abogada, trabaja como segunda en una fiscal&iacute;a e intenta navegar el&nbsp;<em>loop</em>&nbsp;porte&ntilde;o para no quedarse atrapada por esa sensaci&oacute;n de impotencia.<strong>&nbsp;Ese a&ntilde;o, cuando la mujer est&aacute; a punto de irse de vacaciones, aparece asesinado el profesor de biolog&iacute;a de un colegio secundario en circunstancias que llaman su atenci&oacute;n.</strong>&nbsp;Podr&iacute;a tratarse de un cad&aacute;ver m&aacute;s, podr&iacute;a evitar el problema de tener que cancelar sus planes, pero ella decide enfrentar la inercia que la rodea, indagar, atar cabos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La novela &quot;La Niña de Oro&quot; salió por Anagrama."
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                La novela &quot;La Niña de Oro&quot; salió por Anagrama.                            </span>
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        La novela&nbsp;<em>La Ni&ntilde;a de Oro</em>&nbsp;(Anagrama), de&nbsp;<strong>Pablo Maurette</strong>, est&aacute; propulsada por esa insistencia de alguien con ganas de llevar adelante su tarea con nobleza en un sistema en el que muchos callan o prefieren ahorrarse disgustos. Contada con un ritmo vertiginoso, con sofisticaci&oacute;n y una serie de personajes delineados por el autor con lucidez (la propia Silvia Rey, pero tambi&eacute;n su padre, los polic&iacute;as que la rodean, la titular de la fiscal&iacute;a, un taxi boy albino apodado Copito y una suerte de hechicero africano, entre otros),&nbsp;<strong>la historia deja expuestos los entramados muchas veces opacos de cualquier investigaci&oacute;n policial</strong>. &iquest;Cu&aacute;nto de azar, cu&aacute;nto de deducci&oacute;n, cu&aacute;nto de intuici&oacute;n y cu&aacute;nto de casualidad se pone en juego al investigar una muerte violenta? &iquest;Qu&eacute; implica &ldquo;hacer justicia&rdquo; en estos casos?
    </p><p class="article-text">
        Maurette, que ven&iacute;a de publicar ensayos bastante alejados de este universo y que vive en el exterior, decidi&oacute; retomar&nbsp;<strong>una escena que imagin&oacute; hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, en una Buenos Aires l&uacute;gubre</strong>&nbsp;y emprender un viaje por este g&eacute;nero que le resultaba lejano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca pens&eacute; que la iba a terminar escribiendo, nunca fui un gran lector de policiales y me parec&iacute;a un poco fanfarr&oacute;n decir &lsquo;voy a escribir un policial&rsquo; sin haber le&iacute;do policiales.&nbsp;<strong>Pero un poco antes de la pandemia empec&eacute; a leer policiales, muchos, y compulsivamente</strong>. Entonces me pareci&oacute; cada m&aacute;s factible la idea de escribir un policial&rdquo;, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/pablo-maurette-escritor-justicia-utopia-inconseguible_1_10953502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cont&oacute; el autor en una entrevista con&nbsp;elDiarioAR</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pablo Maurette también es autor de los ensayos &quot;Por qué nos creemos los cuentos: cómo se construye evidencia en la ficción&quot; y &quot;Atlas ilustrado del cuerpo humano&quot;."
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                Pablo Maurette también es autor de los ensayos &quot;Por qué nos creemos los cuentos: cómo se construye evidencia en la ficción&quot; y &quot;Atlas ilustrado del cuerpo humano&quot;.                            </span>
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        <em><strong>La Ni&ntilde;a de Oro</strong></em><strong>, de Pablo Maurette, sali&oacute; por Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>Peque&ntilde;a novela de Oriente</strong></em><strong>, de Santiago Loza. </strong>&ldquo;Cuando empec&eacute; a hacer esos viajes, sobre todo el viaje a Jap&oacute;n, ten&iacute;a la idea o el proyecto de escribir all&aacute;. Yo me hab&iacute;a propuesto escribir una p&aacute;gina por d&iacute;a. Pero una vez ah&iacute;, algo de la resoluci&oacute;n cotidiana del viaje hizo que se volviera imposible escribir. No hab&iacute;a forma porque estaba cansado o porque no llegaba. Pas&oacute; y no escrib&iacute; nada. <strong>De todas maneras ten&iacute;a siempre en mi cabeza el proyecto de que ese viaje y el de Corea se iban a completar conociendo China</strong>. Y, como con la pandemia no pude viajar a China, de todas maneras empec&eacute; a unirlos&rdquo;, dijo <strong>Santiago Loza</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-loza-iglesia-refugio-sensibilidad-queer-tiempo-castiga_1_11746320.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista con elDiarioAR</a> sobre c&oacute;mo se fue armando <em>Peque&ntilde;a novela de Oriente</em> (Entrop&iacute;a).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Pequeña novela de Oriente&quot; narra tres viajes del autor con un estilo muy particular.                            </span>
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        El libro es, en efecto, una cr&oacute;nica luminosa contada en segunda persona de una serie de viajes (dos a Corea y Jap&oacute;n y uno fallido, a China) y tambi&eacute;n <strong>un artefacto que se va volviendo cada vez m&aacute;s extra&ntilde;o y m&aacute;s magn&eacute;tico con el correr de las p&aacute;ginas</strong>. Algo parecido le pasa al narrador, que en sus vaivenes por aquellas tierras lejanas se deja llevar por el desconcierto como si hubiera sido hipnotizado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algo se le fue armando a &eacute;l, entre ese deambular al principio m&aacute;s solitario y despu&eacute;s con todos los encuentros que va teniendo. A la vez, cuando escrib&iacute;a, ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de estar escribiendo algo que no quer&iacute;a olvidar. <strong>Pens&eacute;: &lsquo;Estoy escribiendo sobre lo inolvidable&rsquo;. Por m&aacute;s que sea banal.</strong> Cuando aparece la necesidad de contar es como si hubiera una parte de la memoria que empieza a reparar algo, a fijar algo as&iacute; no se pierde&rdquo;, dijo el autor sobre la publicaci&oacute;n.
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                Santiago Loza nació en Córdoba, Argentina, en 1971.                            </span>
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        <em><strong>Peque&ntilde;a novela de Oriente</strong></em><strong>, de Santiago Loza, sali&oacute; por Entrop&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/destacado-ano-literatura-argentina-doce-libros-riesgo-retrato-humor_1_11918492.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Dec 2024 03:01:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo más destacado del año en la literatura argentina: doce libros entre el riesgo, el retrato y el humor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[balance 2024,Literatura argentina,Leila Guerriero,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelta a las agujas, los libros del mes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/vuelta-agujas-libros-mes_129_11879815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80581003-5c18-4d54-ad2d-bc54c7130c36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vuelta a las agujas, los libros del mes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Tormentas aisladas, Mercedes Sosa en Nueva York</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/sirven-novelas-palabra-ano_129_11841522.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablamos de los diccionarios internacionales que para esta &eacute;poca se dedican a elegir las palabras del a&ntilde;o</a> (ya que estamos: desde esa entrega hasta hoy, aparecieron algunas m&aacute;s: mientras seguimos esperando la definici&oacute;n de la Real Academia Espa&ntilde;ola, Dictionary.com eligi&oacute; <em>demure</em>, <strong>un adjetivo que se refiere a alg&uacute;n tipo de recato y que populariz&oacute; la estrella de Tik Tok Jools Lebron</strong>; Oxford University Press, por su parte, opt&oacute; por un esperable t&eacute;rmino compuesto: <em>brain rot</em>, algo as&iacute; como una podredumbre cerebral o desgaste que muchas veces deviene del consumo excesivo de material que circula en las redes sociales).
    </p><p class="article-text">
        Claro que est&aacute;n esas coincidencias, esos lugares comunes m&aacute;s o menos inflados, m&aacute;s o menos simp&aacute;ticos, y <strong>tambi&eacute;n est&aacute;n los t&eacute;rminos propios que por alg&uacute;n motivo se hacen tendencia interna</strong>, se vuelven carne en nosotros.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Por estas horas, entre los saludos afectuosos, las f&oacute;rmulas remanidas, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/tormentas-aisladas-mercedes-sosa-nueva-york_129_11861475.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las genuinas ganas de juntarse y encontrar un hueco para que se arme</a>, los balances, las tareas acumuladas, las despedidas y los brindis, <strong>en mi glosario privado gan&oacute; por segundo a&ntilde;o consecutivo la f&oacute;rmula </strong><em><strong>respir&aacute; hondo</strong></em>, de la que <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/dias-agujas-amor-inquietante_129_10591528.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya les habl&eacute; por ac&aacute;</a>. Nada grave ni extremo, pero otra vez las deudas del cuerpo y las volteretas de la anemia que, en medio del v&eacute;rtigo que viene siempre adherido a diciembre, <strong>me hacen mover entre consultorios, an&aacute;lisis y m&aacute;s de una aguja</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El universo de los libros, las series y las pel&iacute;culas, sin embargo, no conoce de hematocritos bajos y <strong>este mes que reci&eacute;n arranca trae de todo</strong>. Abajo les cuento m&aacute;s. Se quedan, ahora s&iacute;, con <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de Mil lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Los libros de diciembre.</strong> Se termina un a&ntilde;o dif&iacute;cil en el rubro editorial que, sin embargo, <strong>cierra con una gran cantidad de novedades</strong>. Los sellos argentinos y tambi&eacute;n los internacionales que publican sus t&iacute;tulos en el pa&iacute;s anunciaron para este mes la salida de novelas, ensayos, libros de cuentos, investigaciones period&iacute;sticas y cr&oacute;nicas que <strong>llegar&aacute;n a las librer&iacute;as locales de la mano de autores y autoras como Mar&iacute;a Moreno, Marcelo Cohen, Leila Guerriero, Cynthia Rimsky, Simon Reynolds, Carlos R&iacute;os y Luisa Valenzuela</strong>, entre much&iacute;simos otros.
    </p><p class="article-text">
        Algo que me pone especialmente contenta: entre los lanzamientos podr&aacute;n encontrar <em>Una intimidad discreta</em>, un libro que tuve el gusto de compilar y que re&uacute;ne intercambios de cartas entre grandes escritores argentinos. Hablan de fama, de dinero, de la realidad, del azar y del silencio <strong>autores y autoras como Juan Mattio, Ricardo Romero, Mercedes Halfon, Sebasti&aacute;n Mart&iacute;nez Daniell, Romina Paula y Betina Gonzalez</strong>, entre otros y otras. Sali&oacute; por Ediciones Godot.
    </p><p class="article-text">
        Con todo esto arm&eacute; una gu&iacute;a con algunos de los libros destacados de diciembre. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-diciembre-maria-moreno-cartas-escritores-simon-reynolds-poesia-marcelo-cohen_1_11876064.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La pueden leer por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Este mes llegan novedades editoriales de Leila Guerriero, María Moreno, Simon Reynolds, Luisa Valenzuela, Marcelo Cohen, Cynthia Rimsky, Han Kang y Stephen Dixon, entre otros."
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            <span class="title">
                Este mes llegan novedades editoriales de Leila Guerriero, María Moreno, Simon Reynolds, Luisa Valenzuela, Marcelo Cohen, Cynthia Rimsky, Han Kang y Stephen Dixon, entre otros.                            </span>
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        <strong>La gu&iacute;a con las novedades editoriales destacadas de diciembre se puede leer </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-diciembre-maria-moreno-cartas-escritores-simon-reynolds-poesia-marcelo-cohen_1_11876064.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Series y pel&iacute;culas del mes.</strong> Las principales plataformas de streaming anunciaron para diciembre lanzamientos muy variados. En el plano local, despu&eacute;s de un exitoso paso por los cines llega al formato hogare&ntilde;o <em>El jockey</em>, de <strong>Luis Ortega</strong>, sin dudas una de las pel&iacute;culas del a&ntilde;o (si se les pas&oacute; o se distrajeron: <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/libros-octubre-pistas-baile_129_11723110.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablamos de una de sus escenas m&aacute;s impactantes y de pistas de baile en general por ac&aacute;</a>). <strong>Se podr&aacute; ver por Disney+ a partir del 11 de diciembre.</strong> Pero por supuesto que hay mucho m&aacute;s, entre otras cosas, la segunda temporada de la popular&iacute;sima <em>El juego del calamar</em>, un ciclo dedicado a<strong> Luis Bu&ntilde;uel</strong> y una miniserie policial en manos de <strong>&Aacute;lex de la Iglesia</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-diciembre-juego-calamar-jockey-titulo-esperado_1_11873508.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este enlace pueden leer una gu&iacute;a que arm&eacute;</a> con lo m&aacute;s destacado, los avances y las fechas de estreno de cada producci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las plataformas de streaming se renuevan en diciembre.                            </span>
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        <strong>La gu&iacute;a con series y pel&iacute;culas que llegan al streaming durante diciembre </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-diciembre-juego-calamar-jockey-titulo-esperado_1_11873508.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Adriana Lestido por tres.</strong> <em>&ldquo;Quiz&aacute; no se trate de la aurora boreal sino de esa otra luz que va a iluminar lo que hasta ahora estuvo en sombras. No importa lo que vea o deje de ver en estos d&iacute;as. Ya sea afuera o en mi interior. Esto reci&eacute;n empieza. Y llevar&aacute; todos los a&ntilde;os que lleve esta etapa que est&aacute; comenzando&rdquo;</em>, escribe Adriana Lestido. Lo hace en uno de sus diarios personales, esos que siempre lleva encima. Lo hace sola, en un conf&iacute;n, rodeada de mar y de hielo.&nbsp;<strong>Lo hace en uno de los lugares m&aacute;s inh&oacute;spitos del mundo: alg&uacute;n punto perdido del C&iacute;rculo Polar &Aacute;rtico que es, en su mirada, un comienzo</strong>.&nbsp;
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                Adriana Lestido hizo cuatro viajes al Círculo Polar Ártico entre 2019 y 2020.                            </span>
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        Luego de una serie de cuatro viajes a la regi&oacute;n, un lugar que conoci&oacute; y observ&oacute; en las distintas estaciones del a&ntilde;o, la reconocida fot&oacute;grafa argentina lanz&oacute;&nbsp;<em>Errante, la conquista del hogar</em>, su &oacute;pera prima. Una pel&iacute;cula que registra buena parte de esa traves&iacute;a &aacute;rtica en planos largos, m&iacute;nimos, hipn&oacute;ticos.&nbsp;<strong>Pero ese documental, un peque&ntilde;o suceso que se mantuvo en cartel en el auditorio del Malba durante meses, fue apenas el principio</strong>. Lestido presenta ahora dos libros que tambi&eacute;n nacieron de aquella aventura polar: uno con fotograf&iacute;as y otro que re&uacute;ne sus diarios personales.
    </p><p class="article-text">
        C&eacute;lebre por su trabajo en la calle como fotoperiodista, por sus series sobre mujeres presas y madres adolescentes, entre otras destacadas fotograf&iacute;as en las que pon&iacute;a en primer plano la gestualidad de las personas, desde hace un tiempo comenz&oacute; un camino de cierto despojo. De todo esto pude conversar con ella hace unos d&iacute;as. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/adriana-lestido-vida-iman-tierra-giro-alrededor-dolor-belleza-existencia_1_11864779.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer la entrevista en este enlace</a>.
    </p><p class="article-text">
        Algo m&aacute;s, si andan por Buenos Aires: a lo largo de diciembre <em>Errante. La conquista del hogar</em> vuelve a proyectarse en el auditorio del Malba (Figueroa Alcorta 3415, CABA). <strong>La artista, adem&aacute;s, presentar&aacute; sus dos libros en el museo este viernes 6 de diciembre, a partir de las 19</strong>.
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La entrevista con Adriana Lestido se puede leer </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/adriana-lestido-vida-iman-tierra-giro-alrededor-dolor-belleza-existencia_1_11864779.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora. </strong>Como dice mi amiga <strong>Florencia Angilletta</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/truco-magic-johnson-animales-grotescos_129_8968440.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nada cambia m&aacute;s que el pasado, nada es tan radioactivo como ese animal grotesco</a>. En el &aacute;mbito de la m&uacute;sica, por estas horas ese efecto mutante se hizo notar: a 15 a&ntilde;os del hist&oacute;rico show de <strong>Luis Alberto Spinetta</strong> y las Bandas Eternas en el estadio de V&eacute;lez, salieron a la luz las im&aacute;genes de los ensayos previos del m&uacute;sico con algunos de los artistas que lo acompa&ntilde;aron.&nbsp;
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        El recital, que tuvo lugar el 4 de diciembre de 2009, convoc&oacute; a unas 40 mil personas en aquella oportunidad y tuvo en el escenario, entre much&iacute;simos otros, a <strong>Rodolfo Garc&iacute;a, Emilio Del Guercio, Edelmiro Molinari, Black Amaya, Pomo, Machi Rufino, Guillermo Vadal&aacute;, Javier Malosetti, Charly Garc&iacute;a, Gustavo Cerati y Fito P&aacute;ez</strong>. Les dejo a mano las im&aacute;genes rescatadas, que son hermosas, y aprovecho la ocasi&oacute;n para sumar algunas de las canciones de aquel show a nuestra banda sonora. La escuchan, como siempre, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=6f277e5cf66a44cc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
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        <strong>Bonus track.</strong> Algo divino si est&aacute;n este fin de semana por La Plata. Llega una nueva edici&oacute;n de Edita, una de los encuentros literarios m&aacute;s importantes de la provincia de Buenos Aires. Con la exhibici&oacute;n y venta de libros de <strong>m&aacute;s de 150 sellos independientes de Argentina</strong> y una programaci&oacute;n gratuita de la que participar&aacute;n destacados escritores y escritoras, la feria promete mucho. Pueden leer m&aacute;s sobre los invitados, los horarios y otros detalles <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas-libros-charlas-escritores-llega-nueva-edicion-feria-edita_1_11870530.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
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                Llega una nueva edición de la feria de editoriales independientes Edita, en La Plata.                            </span>
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        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;en un newsletter de&nbsp;</strong><em><strong>elDiarioAR</strong></em><strong>. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/vuelta-agujas-libros-mes_129_11879815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Dec 2024 10:08:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Películas,Leila Guerriero,María Moreno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La argentina Leila Guerriero ganó el Premio Zenda de Narrativa 2023-2024 por 'La llamada']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/argentina-leila-guerriero-gano-premio-zenda-narrativa-2023-2024-llamada_1_11809131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31cb0298-f26e-4ac3-9ae0-0020103e6ac2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La argentina Leila Guerriero ganó el Premio Zenda de Narrativa 2023-2024 por &#039;La llamada&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para el jurado, la escritora y periodista argentina convierte un caso real de "terrorismo político en un tremendo, conmovedor y a la vez humorístico relato sobre experiencias límite de la vida y sobre el poderoso instinto humano de supervivencia". </p></div><p class="article-text">
        La escritora y periodista argentina <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/leila-guerriero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leila Guerriero</a> gan&oacute; en su primera edici&oacute;n en Espa&ntilde;a el<a href="https://www.zendalibros.com/leila-guerriero-premio-zenda-de-narrativa-2023-2024/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Premio Zenda de Narrativa 2023-2024</a> por su libro 'La llamada' en el que suma un &ldquo;&aacute;gil reportaje period&iacute;stico y una vigorosa narraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; califica la obra el jurado, que a&ntilde;ade que Leila Guerriero convierte un caso real de &ldquo;<strong>terrorismo pol&iacute;tico en un tremendo, conmovedor y a la vez humor&iacute;stico relato sobre experiencias l&iacute;mite de la vida y sobre el poderoso instinto humano de supervivencia</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        'La llamada' (Anagrama) narra la experiencia de la argentina <strong>Silvia Labayru</strong>, que fue<strong> secuestrada por la dictadura militar en 1976</strong> y encerrada en la <strong>Escuela de la Mec&aacute;nica Armada (ESMA)</strong> de Buenos Aires, donde <strong>fue torturada</strong>, obligada a realizar trabajo esclavo,<strong> violada reiteradamente</strong> por un oficial y forzada a representar el papel de <strong>hermana de Alfredo Astiz</strong>, un miembro de la Armada que se hab&iacute;a infiltrado en la organizaci&oacute;n Madres de Plaza de Mayo.
    </p><p class="article-text">
        Tras conocer la noticia del premio, Leila Guerriero se&ntilde;al&oacute; que esta concesi&oacute;n fue una &ldquo;alegr&iacute;a y una sorpresa, no solo por el hecho de que el libro haya ganado en la categor&iacute;a de narrativa, sino porque <strong>me parece estupendo que se cree un premio para reconocer la obra de diversos autores en tiempos en los que, m&aacute;s que celebrar y reconocer, parecemos empe&ntilde;ados en destruir</strong>&rdquo;, indic&oacute; en una nota.
    </p><p class="article-text">
        La autora de 'La llamada' subray&oacute; el hecho de que en este premio el autor no se postula, son otros los que seleccionan las obras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando supe qui&eacute;nes eran los miembros del jurado me sent&iacute; no solo contenta y agradecida, sino <strong>honrada</strong>. Porque son estupendos lectores, estupendos autores. Y, como dec&iacute;a Ricardo Piglia, <strong>no hay nada, nada m&aacute;s hermoso que el reconocimiento de los pares</strong>&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Leila Guerriero (Argentina, 1967) es periodista, publica en diversos medios de Am&eacute;rica Latina y Europa; adem&aacute;s es editora para Am&eacute;rica Latina de la revista mexicana 'Gatopardo'.
    </p><p class="article-text">
        Guerriero es autora de los libros<em> 'Los suicidas del fin del mundo', 'Frutos extra&ntilde;os' o 'Una historia sencilla'</em>, entre otros. Algunas de sus obras est&aacute;n traducidas al ingl&eacute;s, el franc&eacute;s, el italiano, el alem&aacute;n, el portugu&eacute;s, el sueco y el polaco.
    </p><p class="article-text">
        Los Premios Zenda est&aacute;n promovidos por la plataforma Zenda Libros y tienen como objetivo reconocer la labor literaria, editorial y de fomento de la lectura.
    </p><p class="article-text">
        En esta primera edici&oacute;n, los premios est&aacute;n compuestos por diez categor&iacute;as y un premio de honor y abarcan el curso editorial comprendido entre agosto de 2023 y julio de 2024. Los ganadores recibir&aacute;n un Zenda en una ceremonia de entrega prevista para el d&iacute;a 14 de enero en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        El escritor y acad&eacute;mico <strong>Arturo P&eacute;rez-Reverte</strong> fund&oacute; la plataforma Zenda en abril de 2016, que est&aacute; dirigida por Leandro P&eacute;rez y ha publicado art&iacute;culos de m&aacute;s de 1.700 autores iberoamericanos. 
    </p><p class="article-text">
        EFE.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/argentina-leila-guerriero-gano-premio-zenda-narrativa-2023-2024-llamada_1_11809131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Nov 2024 12:19:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La argentina Leila Guerriero ganó el Premio Zenda de Narrativa 2023-2024 por 'La llamada']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Leila Guerriero,Literatura,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leila Guerriero integrará el Jurado Oficial del Festival de Cine de San Sebastián]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/leila-guerriero-integrara-jurado-oficial-festival-cine-san-sebastian_1_11661056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31cb0298-f26e-4ac3-9ae0-0020103e6ac2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leila Guerriero integrará el Jurado Oficial del Festival de Cine de San Sebastián"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El certamen dio a conocer la composición del jurado. El crítico argentino Fernando Juan Lima será el presidente del jurado del Premio Horizontes.</p></div><p class="article-text">
        La escritora y periodista argentina <strong>Leila Guerriero</strong> forma parte del Jurado Oficial de la 72 edici&oacute;n del Festival Internacional de Cine de San Sebasti&aacute;n, que se inaugura el pr&oacute;ximo viernes en esta ciudad del norte de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El certamen dio a conocer este martes la composici&oacute;n del jurado, que preside la directora espa&ntilde;ola <strong>Jaione Camborda</strong>, ganadora de la Concha de Oro del pasado Festival de San Sebasti&aacute;n con la pel&iacute;cula <em>O Corno</em>.
    </p><p class="article-text">
        Completan el jurado el actor y director estadounidense <strong>Fran Kranz</strong>, Premio de la Juventud de 2021 con <em>Mass</em>; el cineasta griego <strong>Christos Nikou</strong>, que compiti&oacute; el a&ntilde;o pasado en la Secci&oacute;n Oficial; el director austr&iacute;aco <strong>Ulrich Seild</strong>, quien trajo su <em>Sparta</em> a San Sebasti&aacute;n en 2022, y la productora francesa <strong>Carole Scotta</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El festival inform&oacute; tambi&eacute;n de la composici&oacute;n del resto de jurados de cada premio.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el productor franc&eacute;s Philippe Bober presidir&aacute; el jurado del premio Kutxabank-New Directors, mientras que <strong>el cr&iacute;tico argentino Fernando Juan Lima ser&aacute; el presidente del jurado del Premio Horizontes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El jurado del Premio Zabaltegi-Tabakalera lo presidir&aacute; la directora del Festival Visi&oacute;n du R&eacute;el, Emilie Buj&egrave;s, el del Premio Nest The Mediapro Studio <strong>la cineasta argentina Albertina Carri</strong> y el del Premio Irizar al Cine Vasco la actriz Itziar Lazkano.
    </p><p class="article-text">
        La actriz Irene Escolar se responsabilizar&aacute; del Premio Culinary Zinema; Fed&eacute;ric Boyer, director art&iacute;stico de los festivales de Tribeca y Les Arcs y responsable de programaci&oacute;n del de Reykjavik, se encargar&aacute; del Premio Eusko Label; la actriz Emma Su&aacute;rez del Premio Loter&iacute;as y la gestora cultural Isona Admetlla del Premio al Mejor Proyecto del Foro de Coproducci&oacute;n Europa-Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia EFE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/leila-guerriero-integrara-jurado-oficial-festival-cine-san-sebastian_1_11661056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Sep 2024 17:10:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leila Guerriero integrará el Jurado Oficial del Festival de Cine de San Sebastián]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Leila Guerriero,Cine,Festival de San Sebastián]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leila Guerriero: "Me pregunto si en dos años el país en el que crecimos seguirá ahí"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/leila-guerriero-pregunto-si-anos-pais-crecimos-seguira_1_11635481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3eef412-5a4c-4d5c-852b-bc3cf579eac9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leila Guerriero: &quot;Me pregunto si en dos años el país en el que crecimos seguirá ahí&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista criticó al gobierno de Javier Milei expresando su temor de que la Argentina cambie radicalmente en dos años. Su nuevo libro, La llamada, coincide con un gobierno que cuestiona los crímenes de la dictadura. Guerriero defiende el periodismo de calidad y el feminismo como movimientos de constantes avances y retrocesos.</p></div><p class="article-text">
        La periodista y escritora Leila Guerriero, referente literario en Latinoam&eacute;rica, plante&oacute; su preocupaci&oacute;n acerca de si &ldquo;en dos a&ntilde;os&rdquo; la Argentina en la que creci&oacute; &ldquo;seguir&aacute; ah&iacute;&rdquo;, al criticar al gobierno del presidente Javier Milei en una charla sobre periodismo, actualidad pol&iacute;tica y feminismo con motivo de su participaci&oacute;n en el Hay Festival de Quer&eacute;taro, donde presenta su &uacute;ltimo libro, La llamada.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n de la obra, que trata la vivencia en prisi&oacute;n de una mujer argentina perteneciente a un grupo de izquierdas que es represaliada por una dictadura que la somete a torturas y violaciones, <strong>coincide con el ascenso al poder de Javier Milei, cuyo gobierno pone en duda los cr&iacute;menes cometidos por los militares</strong>, a la vez que trata de legitimar esa etapa oscura retratada por Guerriero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo <strong>me pregunto si en dos a&ntilde;os el pa&iacute;s en el que muchos crecimos seguir&aacute; ah&iacute; o ser&aacute; un pa&iacute;s completamente desconocido</strong>. En el que todos estos consensos est&eacute;n definitivamente derrumb&aacute;ndose, eso me preocupa much&iacute;simo&rdquo;, se&ntilde;ala Guerriero ante el cuestionamiento de conceptos que parec&iacute;an tan claros como que los militares argentinos cometieron delitos de lesa humanidad entre 1976 y 1983.
    </p><p class="article-text">
        La periodista ve signos preocupantes en el proceder de una administraci&oacute;n que, &ldquo;bajo el radar&rdquo;, est&aacute; dando pasos como la <strong>desfinanciaci&oacute;n de grupos que investigaban material desclasificado de las fuerzas armadas, el cierre de la CoNaDi (comisi&oacute;n encargada de la investigaci&oacute;n de ni&ntilde;os desparecidos durante la dictadura), o la visita de miembros del gobernante partido La Libertad Avanza a represores presos</strong> con la intenci&oacute;n, se sospecha, de negociar su excarcelaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una reivindicaci&oacute;n de la actuaci&oacute;n de los militares durante la dictadura, se quiere poner otra vez en igualdad de posiciones a lo que fueron las guerrillas y la acci&oacute;n del terrorismo de Estado&rdquo;, afirma la escritora, de 57 a&ntilde;os, en la charla con la agencia EFE en la ciudad mexicana de Quer&eacute;taro.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;La historia del feminismo es de avances y retrocesos&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Ante el auge en todo el mundo de ideolog&iacute;as que se contraponen a los avances que el feminismo promueve en cuestiones de igualdad de g&eacute;nero, la argentina no se muestra alarmista y lo considera un paso m&aacute;s en la historia de un movimiento que siempre encontr&oacute; respuestas contrarias en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La historia del feminismo es una historia de avances y retrocesos, cuando se avanzan diez pasos se retroceden dos, me preocupa, como me preocup&oacute; toda la vida, la violencia de g&eacute;nero&rdquo;, sostiene Guerriero.
    </p><p class="article-text">
        La argentina trata de no caer en el pesimismo y encuadra estos movimientos en la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica que ha vivido el movimiento feminista desde sus comienzos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una utop&iacute;a pensar que por el avance de ciertos reclamos feministas algunas cuestiones patriarcales y machistas se van a terminar por completo en el mundo, eso no va a pasar de un d&iacute;a para otro y quiz&aacute;s no pase nunca&rdquo;, resume con realismo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Optimista sobre del periodismo</strong></h2><p class="article-text">
        Pese a la desconfianza, para algunos generalizada, en la sociedad respecto a los medios convencionales de comunicaci&oacute;n y al auge de las noticias falsas, Guerriero no es alarmista respecto a la situaci&oacute;n de la profesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy optimista porque veo un mont&oacute;n de colegas que lo hacen muy bien. Si miras las postulaciones a premios de periodismo, los trabajos son excelentes&rdquo;, asegura la escritora, quien a pesar de ello reconoce las dificultades econ&oacute;micas y de precariedad que abundan en la comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para Guerriero es complicado combatir discursos muy establecidos como que el periodismo es el enemigo, que los periodistas son todos unos corruptos y otras creencias muy extendidas en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A eso se le puede responder con periodismo bien hecho, lo que pasa es que a veces los mismos medios, sobre todo los m&aacute;s hegem&oacute;nicos, conspiran contra ese periodismo bien hecho&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        EFE
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/leila-guerriero-pregunto-si-anos-pais-crecimos-seguira_1_11635481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Sep 2024 19:48:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leila Guerriero: "Me pregunto si en dos años el país en el que crecimos seguirá ahí"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Leila Guerriero,Dictadura militar argentina (1976-1983)]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una temporada en el infierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/temporada-infierno_129_11268054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1217ce08-588a-48f7-9370-b4416289b67a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una temporada en el infierno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llamada es un libro que nos alerta contra los peligros del fanatismo, contra el pensamiento políticamente correcto, nos hace preguntarnos si una persona que es torturada de manera salvaje sigue siendo una persona.</p><p class="subtitle">Entrevista, por Agustina Larrea.  - Leila Guerriero: “La presencia de un periodista siempre es una intervención en la realidad de otro”</p></div><p class="article-text">
        &nbsp;Hay un&nbsp; poema hermoso de <strong>Cesare Pavese</strong> que se llama Los mares del Sud, ah&iacute; cuenta, de una manera extremadamente narrativa, como su primo volvi&oacute; al pueblo para tratar de cambiar las cosas. Un primo que muchos pensaban que ya no volver&iacute;a, pero estaba de golpe ah&iacute;, en el poema, inmenso en el crep&uacute;sculo, mientras sub&iacute;a una colina hablando con el autor italiano. Un poema lleva a veces a una vivencia personal, la cuestiona, la somete a las reglas de la ficci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante mi infancia mi primo tambi&eacute;n fue un gigante en el crep&uacute;sculo de los setenta. Estudiaba bellas artes y era de la JP. Quer&iacute;a que volviera Per&oacute;n. Me llevaba a las universidades tomadas y a las villas de emergencia en las que hac&iacute;a trabajo social. Para mi formaci&oacute;n pol&iacute;tica &eacute;l fue una persona fundamental. Cuando vino la dictadura, mi primo fue perseguido tanto por sus compa&ntilde;eros de bando como por los militares. Sali&oacute; de esos a&ntilde;os negros con cierto dolor y amargura en el &aacute;nimo. Una tarde hace pocos a&ntilde;os, me acompa&ntilde;&oacute; a llevar a mi pap&aacute; a una guardia m&eacute;dica porque ten&iacute;a una hemorragia nasal. Cuando salimos de la consulta &ndash;yo ten&iacute;a el auto en el estacionamiento del hospital&ndash; empez&oacute; un tiroteo entre dos bandas ya que uno de los que estaba en la guardia herido era alguien pesado. Quedamos en el medio. Corr&iacute; hacia mi auto arrastrando a mi viejo. Mi primo, en cambio, atraves&oacute; el tiroteo sin mosquearse, abri&oacute; la puerta del acompa&ntilde;ante y se sent&oacute; a mi lado. Arranqu&eacute; volando. Despu&eacute;s me dijo que nunca hay que perder la calma cuando est&aacute;s en medio de un tiroteo. Creo que uno de los problemas que tiene mi primo es que no puede contar su historia. Es un malogrado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay una historia? Si hay una historia <strong>Leila Guerriero </strong>la narra de manera extraordinaria. Ese es el caso del libro La Llamada, un retrato de la vida de Silvia Labayru, quien ten&iacute;a veinte a&ntilde;os cuando militaba en inteligencia de Montoneros y fue secuestrada embarazada, dio a luz a su hija Vera en la ESMA, y fue sometida a reiteradas violaciones por uno de los oficiales y posteriormente liberada. Entre otras cosas, la obligaron a infiltrarse haciendo de la hermana de Gustavo Ni&ntilde;o &ndash;Alfredo Astiz&ndash; en el grupo de Madres de Plaza de Mayo que se reun&iacute;a en&nbsp; la iglesia Santa Cruz. Como sobrevivi&oacute; a la ESMA, en el exilio fue acusada de traidora.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;La llamada&quot;, lo nuevo de Leila Guerriero.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        C&oacute;mo dar cuenta de una persona en su totalidad, se preguntaba Sartre en el comienzo de su inmenso libro sobre <strong>Flaubert</strong>, El idiota de la familia. Guerriero tiene una respuesta: escribiendo un libro sumando la mayor cantidad de testimonios posibles, no juzgando a sus entrevistados, dejando que el relato sea coral, se contradiga, se vuelva fr&iacute;volo, violento, potente, ins&iacute;pido. No hay ac&aacute; personajes estables, no hay buen&iacute;simos ni mal&iacute;simos, incluso un demonio como <strong>Alfredo Astiz </strong>es considerado un imb&eacute;cil con mucho poder, algo cercano a esa noci&oacute;n de la banalidad del mal que pregon&oacute; &ndash;y con la que caus&oacute; conmoci&oacute;n&ndash; <strong>Hannah Arendt.</strong>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este libro no s&oacute;lo es el retrato de <strong>Silvia Labayru</strong>, tambi&eacute;n es &ndash;en las sombras&ndash; el retrato de Leila Guerriero como escritora. Es impresionante la forma met&oacute;dica en la que va trabajando la historia. Las entrevistas son por zoom, en vivo, en taxis, caminando, por tel&eacute;fono, puede hablar de las cosas m&aacute;s ins&iacute;pidas hasta hacer las preguntas m&aacute;s terribles. Si hay alguien que est&aacute; vivo, no importa lo lejos que est&eacute;, Guerriero lo va a tratar de entrevistar. No se pone por encima de la o los entrevistados, s&oacute;lo acota peque&ntilde;as cosas. Y as&iacute; va armando este cubo de Rubik que es La llamada, un libro que no trae respuestas sino que, como la poes&iacute;a, abre cada vez m&aacute;s preguntas. Y por lo general la gente no quiere comprar preguntas, quiere comprar respuestas, de ah&iacute; el auge de la autoayuda. &iquest;Por qu&eacute; no la mataron a Silvia Labayru despu&eacute;s de que diera a luz, como sol&iacute;an hacer los militares? &iquest;Porque era una belleza hegem&oacute;nica? &iquest;Porque era hija de un militar? &iquest;Porque dijo la frase justa en el momento justo? &iquest;Porque s&iacute;? O porque como sucede en la novela El Entenado de Juan Jos&eacute; Saer, que es la cr&oacute;nica de un sobreviviente al que los indios le perdonan la vida, para que despu&eacute;s exista alguien que pueda dar cuenta de que ellos existieron, que pasaron por este mundo frente a los ojos de un extranjero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La llamada es un libro que nos alerta contra los peligros del fanatismo, contra el pensamiento pol&iacute;ticamente correcto, nos hace preguntarnos si una persona que es torturada de manera salvaje sigue siendo una persona. Ese cuerpo que canta los nombres de sus compa&ntilde;eros bajo esas condiciones extremas donde s&oacute;lo parece hablar el animal y no el esp&iacute;ritu &iquest;debe ser condenada? &iquest;no es mejor perdonar que ser perdonado? Guerriero escribe en los huecos que deja el diablo. Todos los datos son observados bajo la luz, chequeados hasta el cansancio. En un <em>loop</em>, ciertas escenas del libro vuelven una y otra vez mientras otras partes &ndash;a veces cotidianas, a veces atroces&ndash; hacen avanzar la narraci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paul Nizan </strong>escribi&oacute; alguna vez: &ldquo;He tenido veinte a&ntilde;os, no permitir&eacute; que nadie diga que es la edad m&aacute;s hermosa de la vida&rdquo;. Tal vez Labayru est&eacute; de acuerdo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FC/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/temporada-infierno_129_11268054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Apr 2024 03:25:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una temporada en el infierno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura militar argentina (1976-1983),Leila Guerriero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leila Guerriero: “La presencia de un periodista siempre es una intervención en la realidad de otro”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-presencia-periodista-intervencion-realidad_1_11237287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3eef412-5a4c-4d5c-852b-bc3cf579eac9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leila Guerriero: “La presencia de un periodista siempre es una intervención en la realidad de otro”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de publicar el libro “La llamada”, el impactante retrato de Silvia Labayru, una sobreviviente de la ESMA. Cómo hizo para contar la historia de una mujer que parió a su hija en ese centro clandestino y fue torturada, violada y obligada a representar el papel de hermana de Alfredo Astiz cuando el represor se infiltró en Madres de Plaza de Mayo en plena dictadura. </p><p class="subtitle">Huyó del servicio militar en Israel y escribió un libro impactante: “Quise contar la historia de quienes no son considerados héroes”</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Cada 14 de marzo, durante a&ntilde;os, Silvia Labayru festej&oacute; con su padre, Jorge Labayru, mayor de la Fuerza A&eacute;rea y piloto civil de Aerol&iacute;neas Argentinas, el d&iacute;a en que se produjo la llamada que le salv&oacute; la vida. El 14 de marzo de 1977 &eacute;l levant&oacute; el auricular del tel&eacute;fono de su casa, un piso 12 sobre la Avenida del Libertador desde el que se ven el hip&oacute;dromo de Buenos Aires y la costa uruguaya, escuch&oacute; la voz de un hombre que dijo: &lsquo;Llamo para hablarle de su hija&rsquo;, y respondi&oacute; con un grito: &lsquo;&iexcl;Montoneros hijos de puta! &iexcl;Ustedes son los responsables morales de la muerte de mi hija! &iexcl;Los voy a cagar a tiros!&rsquo;. O algo as&iacute;. Para entonces, Jorge Labayru llevaba tres meses creyendo que su hija estaba muerta&rdquo;</em>, se lee en uno de los fragmentos que integran <em>La llamada</em> (Anagrama, 2024), el reciente libro de la periodista argentina <strong>Leila Guerriero</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa escena crucial le sirve a la cronista como una suerte de cordel del que tira para armar con idas y vueltas temporales y una estructura envolvente repleta de observaciones, el retrato de una mujer. Inteligentemente armado a partir de fragmentos <strong>&ndash;&iquest;c&oacute;mo sintetizar una vida? &iquest;c&oacute;mo condensar </strong><em><strong>esta</strong></em><strong> vida?&ndash;</strong> en <em>La llamada</em> se superponen capas de la historia de Silvia Labayru.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las escenas, montadas con maestr&iacute;a por la autora y reconstruidas a partir de decenas de encuentros con la protagonista y con su entorno, adem&aacute;s de un centenar de entrevistas que realiz&oacute; a otros personajes clave, conforman una sucesi&oacute;n. <strong>En una secuencia, a todas luces irreductible y para nada lineal, Guerriero narra y describe con todo detalle los d&iacute;as de una mujer que proven&iacute;a de un linaje militar y lleg&oacute; a integrar el sector de Inteligencia de la organizaci&oacute;n Montoneros; que fue secuestrada y torturada por la dictadura cuando ten&iacute;a 20 a&ntilde;os</strong>; que debi&oacute; parir a su primera hija en la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA) y entregarla a su familia a los pocos d&iacute;as; que fue sometida a una suerte de &ldquo;reeducaci&oacute;n&rdquo; en ese centro clandestino; que fue violada por militares y por la esposa de uno de ellos; que fue obligada a participar, junto a <strong>Alfredo Astiz</strong>, de una operaci&oacute;n en la que el represor se infiltr&oacute; en plena dictadura en Madres de Plaza de Mayo y por la que terminaron desaparecidas algunas integrantes de esa organizaci&oacute;n, familiares de desaparecidos y las monjas francesas <strong>Alice Domond</strong> y <strong>Leonie Duquet</strong>; que sobrevivi&oacute; a la ESMA y vivi&oacute; controlada por las autoridades militares; que se exili&oacute; y fue rechazada por otros exiliados en Europa porque la ve&iacute;an con sospechas por haber sobrevivido; que brind&oacute; su testimonio en juicios en los que se investig&oacute;, entre otros asuntos, delitos sexuales cometidos durante la dictadura; que cuestiona algunos relatos cristalizados por parte de algunos organismos de derechos humanos; que vive entre Espa&ntilde;a y Buenos Aires luego de reencontrarse con uno de sus grandes amores de la juventud; <strong>que no quiere ni puede de ninguna manera pensarse exclusivamente como una v&iacute;ctima eterna</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Convertida en una suerte de suceso editorial en Espa&ntilde;a desde su lanzamiento a comienzos de 2024, <strong>la publicaci&oacute;n lleg&oacute; por estos d&iacute;as a las librer&iacute;as argentinas y su autora habl&oacute; ante </strong><em><strong>elDiarioAR</strong></em><strong> en Buenos Aires</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&ldquo;Hay una pregunta que hacen siempre: &lsquo;&iquest;Por qu&eacute; elige las historias, con qu&eacute; criterio?&rdquo;. Quiz&aacute;s con el peor de todos. Una abstrusa y soberbia necesidad de complicarse la vida y, al final, vencer, O no&ldquo;, se lee en la p&aacute;gina 22 de </strong><em><strong>La llamada</strong></em><strong>. &iquest;Por qu&eacute; decidiste complicarte la vida, entre comillas, con la historia de Silvia Labayru?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Con cualquier historia yo creo que uno se complica la vida, no solo con la de Silvia. Me parece que siempre es una complicaci&oacute;n sobre todo cuando hac&eacute;s un libro &iquest;no? Cuando hac&eacute;s un perfil largo para una revista, tambi&eacute;n pero es una complicaci&oacute;n que por lo menos en el tiempo dura menos. Me parece que una de las cosas que me ayudaron a la hora de narrar tiene que ver con haber enfrentado esto como cualquier otro de los trabajos que he hecho. No lo sent&iacute; como &ldquo;ah bueno, ahora ante esto tengo que tener una especie de cuidado o de solemnidad&rdquo;. En todo caso, tuve el mismo cuidado que tengo con todos los otros perfiles, con todas las otras cr&oacute;nicas. Tambi&eacute;n cierta soltura en la mirada, en la escritura, en el reporteo. En este caso es un tema que nos toca a todos, o por lo menos a los de cierta generaci&oacute;n, muy de cerca. <strong>De alg&uacute;n modo estamos todos atravesados por la dictadura y los desaparecidos. Si ante ello ten&eacute;s una actitud narrativa reverencial, yo creo que un proyecto as&iacute; puede aplastarte</strong>. As&iacute; que las dificultades que present&oacute; este trabajo fueron las dificultades que presentan todas las cosas en la etapa del reporteo, que es tratar de agotar todas las fuentes posibles y lidiar con alguna fuente que no te quiere hablar.&nbsp;
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                &quot;La llamada&quot;, lo nuevo de Leila Guerriero.                            </span>
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        &ndash;<strong>&iquest;Olfateaste de entrada que esta historia que te hab&iacute;a llegado a partir de un mensaje del fot&oacute;grafo Dani Yako iba a estar bien enfocada en el retrato de una persona o eso lo fuiste encontrando despu&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No, para m&iacute; fue claro que era un retrato de ella. No es que en un momento pens&eacute; &ldquo;ah, esto podr&iacute;a ser una cr&oacute;nica sobre la ESMA o sobre las mujeres que parieron en la ESMA&rdquo;. Nunca hubo otra posibilidad, siempre fue el retrato de ella. Es que ella ten&iacute;a muchas singularidades, dentro de las muchas de las historias de las personas que pasaron por ah&iacute;. <strong>Ac&aacute; hab&iacute;a muchas marcas muy fuertes: el nacimiento de la hija en el centro clandestino, el proceso este de, entre comillas, su reeducaci&oacute;n por parte de los militares, las violaciones, la historia de Astiz oblig&aacute;ndola a hacer de su hermana ante las Madres de Plaza de Mayo y las monjas francesas, su exilio</strong>. Hab&iacute;a en todo un peso muy singular.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Al mismo tiempo, al recorrer las p&aacute;ginas del libro, se pueden observar tambi&eacute;n cuestiones que tienen que ver con la trastienda. Gran parte de los encuentros que ten&eacute;s con Silvia son con la pandemia de fondo, con las dificultades para viajar, las restricciones, los barbijos. &iquest;Por qu&eacute; decidiste que se colaran de alguna manera estos detalles?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, creo que hay una diferencia. O mejor dicho, hay dos cosas. Por un lado est&aacute;n todos estos elementos de la observaci&oacute;n de lo que pas&oacute; alrededor de los encuentros. Y eso tiene que ver con c&oacute;mo a m&iacute; me gusta escribir. Digo, a m&iacute; me gusta mucho pensar en un perfil o en una cr&oacute;nica como un documental, s&oacute;lo que escrito. Entonces siempre tengo una manera bastante visual de abordar la escritura, con escenas y descripciones puntuales. <strong>Me parece que toda la gestualidad de una persona, la manera en la que habla, en la que se mueve, el lugar en el que est&aacute;, la ropa que usa, todo eso dice mucho. Si no un texto ser&iacute;a el equivalente a una pantalla negra con la voz en off, el recorte de una persona dando declaraciones. Eso a m&iacute; no me interesa ni como lectora ni como persona que escribe</strong>. Me ocup&eacute; mucho en &eacute;ste y en los otros libros de cuidar eso que podr&iacute;a llamarse como cierto dinamismo de la narraci&oacute;n. Viste que Bioy Casares dec&iacute;a que la vida entra en los relatos a trav&eacute;s de los detalles. Yo tengo eso, el ojo en el detalle. De hecho cuando terminaba las entrevistas con Silvia Labayru volv&iacute;a a casa y tomaba nota sobre c&oacute;mo hab&iacute;a estado el clima ese d&iacute;a, qu&eacute; ten&iacute;a puesto ella, si me iba a despedir a la puerta y el gatito sal&iacute;a y corr&iacute;a un poquito por el palier y volv&iacute;a. Guardaba todas esas cosas para despu&eacute;s hacerlas encajar con la narraci&oacute;n de lo que hab&iacute;a pasado ese d&iacute;a a la hora de escribir. Por el otro lado est&aacute; toda esta especie de trastienda que mencionaste que para m&iacute; no es la trastienda, sino que es escribir. Con esto me refiero a las observaciones relacionadas con el detr&aacute;s de escena del oficio. Como las dudas que tiene un periodista, las preguntas que se hace acerca de la entrevistada. Observaciones mudas dir&iacute;a yo o pensamientos acerca de lo que pasa con el propio oficio del periodismo. Y eso creo que empez&oacute; a estar presente, muy presente, en <em>Una historia sencilla</em> que es el libro de 2013 creo, y estaba tambi&eacute;n en Opus Gelber que sali&oacute; en 2019. Me parece que esa es un poco la idea: poder ver c&oacute;mo la presencia de un periodista siempre es una intervenci&oacute;n en la realidad de otro. Aunque permanezcas, como en este caso, lo m&aacute;s distante posible es como la b&uacute;squeda que hacemos todos. <strong>Siempre hay un punto en el que te pregunt&aacute;s &ldquo;&iquest;y si yo no hubiera estado ah&iacute;, qu&eacute; hubiera pasado?&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Los episodios que se relatan en el libro tienen m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, por lo que las personas que entrevistaste debieron hacer en todos los casos un ejercicio de memoria. Pero con todas las particularidades del caso: muchos de ellos dieron su testimonio en juicios, otros suelen contar lo que les ocurri&oacute; en homenajes o relatar de distintos modos las atrocidades de las que fueron v&iacute;ctimas. &iquest;C&oacute;mo fue para vos trabajar con la memoria con sus rugosidades, con sus trampas, como materia prima? &iquest;Y c&oacute;mo se evitan las repeticiones o las versiones cristalizadas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hay un punto en el cual eso es inevitable. Porque incluso la misma Silvia Labayru relata algunas cosas de una manera muy igual a s&iacute; misma, dir&iacute;a. Lo que le&iacute;a en eso es que se trata de la manera que encontr&oacute; tambi&eacute;n de poder contar esto sin que esto la da&ntilde;e cada vez que lo cuenta. A pesar de que ella ten&iacute;a miedo de parecer m&aacute;s fr&iacute;a y eso a m&iacute; nunca me pareci&oacute; fr&iacute;a. Al contrario, <strong>vi en ella muchas ganas de contar, pero de contar como oponi&eacute;ndose a la idea de ser la v&iacute;ctima eterna. Lo dec&iacute;a: &ldquo;No voy a llorar&rdquo;</strong>. As&iacute; que por un lado aparecen estos relatos que se relatan todo el tiempo igual, no solo en ella sino en otra gente. Y creo que tiene que ver con una especie de barrera defensiva. Lo que a m&iacute; me sirvi&oacute; mucho es hacer un poco lo que hago siempre, que es tratar de reunir en torno a determinados momentos muy sensibles varios testimonios. En el caso de Silvia, el primer encuentro con su marido cuando la sacaban de la ESMA o la entrega de su hija Vera. Trat&eacute; de iluminar esos momentos con la mayor cantidad de testimonios posibles. De todos modos, lidiar con la memoria humana siempre es complejo porque la gente recuerda de distintas maneras. Con el paso del tiempo inevitablemente vas contando a veces un cuento que se va desvirtuando un poquito. Se va como plantando una especie de leyenda. Por otro lado, la gente tambi&eacute;n se olvida mucho de muchas cosas. Sobre todo de los eventos m&aacute;s traum&aacute;ticos. Entonces para m&iacute; fue muy importante confiar en esto que hago siempre que es rodear el testimonio del protagonista de muchos testimonios perif&eacute;ricos. Y eso creo que me ayud&oacute; a iluminar el relato desde otro lado. <strong>Llenar huecos de memoria que eran eso, que eran huecos. Reponer informaci&oacute;n. Contradecir la versi&oacute;n de la protagonista. Contradecir con la versi&oacute;n de la protagonista la versi&oacute;n de otro entrevistado.</strong> Creo que esa es la tarea de reconstrucci&oacute;n que uno m&aacute;s o menos siempre hace cuando encara una cosa as&iacute; con cualquier personaje en un perfil, con una persona como ella o con Bruno Gelber, qu&eacute; s&eacute; yo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lidiar con la memoria humana siempre es complejo porque la gente recuerda de distintas maneras. Con el paso del tiempo inevitablemente vas contando a veces un cuento que se va desvirtuando un poquito</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En este caso, debiste encarar preguntas dif&iacute;ciles sobre situaciones muy duras. En un momento en el que necesit&aacute;s consultarle a Silvia un dato para algo muy grueso de la historia, apel&aacute;s a lo que llam&aacute;s en el libro &ldquo;la excusa period&iacute;stica&rdquo; que da impunidad, en otro momento, cuando ten&eacute;s que preguntarle sobre las violaciones dec&iacute;s en un fragmento &ldquo;no hay manera de pedir detalles sobre esto&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo se hace ese balanceo para preguntar o c&oacute;mo modular ante estas cuestiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;A veces se trata de ecualizar. Creo que es una cuesti&oacute;n de sentido com&uacute;n.Pasa que todas eran cosas muy <em>heavies</em> con muchos puntos complejos. Como yo ten&iacute;a mucho tiempo para hacer esas entrevistas no estaba apurada por hacer preguntas dif&iacute;ciles r&aacute;pido, no ten&iacute;a eso de ir rapidito que hay que llegar a esto. <strong>Y la verdad es que yo creo que lo que hice fue aplicar un poco el sentido com&uacute;n. Con esta tranquilidad que te da el tiempo largo de reporteo.</strong> Si yo hubiera querido seguir un a&ntilde;o m&aacute;s hablando con ella, creo que hubiera podido. Porque se arm&oacute; como una relaci&oacute;n que permit&iacute;a eso. Entonces, cuando me toc&oacute; hacer las preguntas dif&iacute;ciles fueron momentos en los que sent&iacute; que ya las pod&iacute;a hacer.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De algún modo estamos todos atravesados por la dictadura y los desaparecidos. Si ante ello tenés una actitud narrativa reverencial, yo creo que un proyecto así puede aplastarte</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Sobre la tortura, por ejemplo, ella abre una ventana todo el tiempo, diciendo que nadie le hab&iacute;a preguntado sobre eso.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Todo el tiempo. Era como decirme &ldquo;preguntame, preguntame&rdquo;. Yo no s&eacute; si estoy demasiado psicoanalizada o qu&eacute; pero lo le&iacute; as&iacute; cuando ella lo repet&iacute;a. Yo creo que cuando uno escribe tiene que tener claro primero que nada cu&aacute;ndo tiene que hablar el protagonista del asunto y cu&aacute;ndo ten&eacute;s que glosar la informaci&oacute;n y contarlo vos. <strong>Fijate que en las escenas cuando ella cuenta la violaci&oacute;n y cuando cuenta la tortura est&aacute; ella en primera persona. Porque si hubiera tomado yo la informaci&oacute;n y la hubiera glosado, hubiera quedado una cosa s&uacute;per sensacionalista.</strong> Todo eso que ella contaba no necesitaba de ninguna cosa m&aacute;s para ser una bestialidad. Cuando me cont&oacute; lo de la tortura lo que me cont&oacute; est&aacute; en el libro en su voz. Cuando hablamos de las violaciones &ndash;y eso que much&iacute;simas veces hablamos de las violaciones&ndash; ella me contaba m&aacute;s o menos lo mismo y est&aacute; con su relato o con los testimonios de los juicios. Le pregunt&eacute; espec&iacute;ficamente por la vez, digamos, inaugural, c&oacute;mo fue ese arranque del espanto. Siempre con delicadeza en un territorio, adem&aacute;s, que es el de la intimidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Hay un concepto que circula entre algunos entrevistados del libro y que Silvia claramente provoca rechazo, que es esto del s&iacute;ndrome de Estocolmo. Vos das cuenta de que ella r&aacute;pidamente reacciona cuando esa idea aparece en alguna conversaci&oacute;n sobre su historia. &iquest;La hab&iacute;as tenido en cuenta durante tu investigaci&oacute;n? R&aacute;pidamente se pone en contra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La verdad es que yo nunca lo tuve en la cabeza. El s&iacute;ndrome de Estocolmo es seg&uacute;n entiendo, una identificaci&oacute;n con el captor, con el secuestrador. Una especie de transferencia casi amorosa. <strong>Y ella todo el tiempo tuvo claro que, no solo en el caso de (Alberto) Gonz&aacute;lez que la violaba sino en el caso de todos militares que eran seres que ella detestaba profundamente.</strong> Ella en un momento me dice &ldquo;yo nunca perd&iacute; de vista qui&eacute;nes eran estos tipos &iquest;qu&eacute; s&iacute;ndrome de Estocolmo? Yo siempre supe. Nunca perd&iacute; de vista all&iacute; adentro qui&eacute;n era qui&eacute;n&rdquo;. Creo que la figura del s&iacute;ndrome de Estocolmo es como una simplificaci&oacute;n de la situaci&oacute;n. No creo que haya maldad o mala intenci&oacute;n. Pero yo sab&iacute;a que ella era muy reactiva con esto y cada vez que alguien me dec&iacute;a s&iacute;ndrome de Estocolmo en alguna entrevista yo pensaba &ldquo;esto va a ser un problema&rdquo;. Pero al mismo tiempo, yo no estoy all&iacute; para corregir en una entrevista o lo que dice otra persona. <strong>Creo que en el fondo es una figura c&oacute;moda, muy popular. Como ahora, que la gente le tiene &ldquo;fobia&rdquo; a todo. Y por ah&iacute; no es una fobia exactamente, por ah&iacute; es miedo, alergia, o no te gusta.</strong> Puedo entender que para muchos usar t&eacute;rminos as&iacute; sea una manera sencilla de explicar algo mucho m&aacute;s complejo que eso. Pero tambi&eacute;n entiendo lo que le pasa a Silvia: durante a&ntilde;os pes&oacute; sobre ella toda esta idea de ser alguien que traicion&oacute; y que por eso sobrevivi&oacute;. Entonces cualquier cosa que la acerque a cualquier figura que pueda hacer pensar que ella tuvo alg&uacute;n tipo de acuerdo con esta gente naturalmente la altera. Y yo puedo comprender perfectamente esa reacci&oacute;n de su parte.
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                Leila Guerriero es periodista y colabora en diversos medios de América Latina y Europa.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;C&oacute;mo le&iacute;ste despu&eacute;s de todas las entrevistas y de tu investigaci&oacute;n ese rechazo muy cruel alrededor de Silvia que se produjo entre los exiliados cuando ella lleg&oacute; a Espa&ntilde;a despu&eacute;s de haber vivido todo lo que vivi&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, es una de las cosas que m&aacute;s me sorprendi&oacute; en todo el trabajo de investigaci&oacute;n. Tal vez muy c&aacute;ndidamente yo no sab&iacute;a que estas cosas pasaban, &iquest;vos sab&iacute;as eso?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>No, la verdad que no. Quiz&aacute; un poco naif, me imaginaba m&aacute;s un recibimiento en el aeropuerto, cartelitos, abrazos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Tal cual. Yo hubiera esperado cartelitos y gente dici&eacute;ndole &ldquo;ven&iacute;, contame&rdquo;. Pero visto ahora creo que esto fue as&iacute; por una cosa generacional. Para gente que no particip&oacute; como vos o como yo en ese tipo de militancia resulta dif&iacute;cil de comprender. Pero si vos le&eacute;s las reglas de organizaciones como Montoneros, te agarra una cosa que vos dec&iacute;s &ldquo;&iquest;todo esto no es un mont&oacute;n para pedirle a una persona?&rdquo;. Yo de todos modos me especialic&eacute; en la vida de esta mujer, no soy especialista en las organizaciones de los &lsquo;70, pero s&iacute; puedo decir que visto desde afuera y visto desde ahora, todas estas cosas nos parecen un poco crueles. En el caso de Silvia Labayru, fue pedirle a una persona que sobrevive a un campo de concentraci&oacute;n, que fue torturada, que fue violada. <strong>Todo este rechazo, adem&aacute;s, ven&iacute;a de gente que no hab&iacute;a pasado por nada de todo eso porque eran personas que estaban exiliadas sin haber pasado por centros clandestinos. Y digo, est&aacute; bien que se hayan ido del pa&iacute;s porque si no los hubieran masacrado.</strong> Creo que tuvo que ver con una convicci&oacute;n: mucha gente estaba sumamente convencida de una idea de mundo y que para lograrlo hab&iacute;a que seguir ciertas reglas. Esas reglas inclu&iacute;an cosas como tomarte una pastilla de cianuro si te agarraban para que en la tortura no cometieras la tentaci&oacute;n de delatar a tus compa&ntilde;eros viste. Si no tomabas la pastilla y si sobreviv&iacute;as, el mensaje claro era que algo hab&iacute;as hecho para sobrevivir. Digo, hayas hecho lo que hayas hecho para sobrevivir. A m&iacute; me parece s&uacute;per cruel pedirle explicaciones a una persona que sali&oacute; de una circunstancia as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;En el caso de Silvia por qu&eacute; fue tan extremo? &iquest;Pensaste en alg&uacute;n tipo de explicaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Explicaci&oacute;n no s&eacute;. Visto desde ahora yo creo que puedo encontrarle explicaci&oacute;n al caso puntual y es que ella qued&oacute; muy asociada con uno de los hechos m&aacute;s crueles o quiz&aacute;s el m&aacute;s cruel de toda la dictadura, que fue la desaparici&oacute;n de la madres, las monjas y los familiares de desaparecidos. Eso fue fatal y se expandi&oacute;, tuvo repercusi&oacute;n internacional. Obviamente repercuti&oacute; mucho en la gente que estaba exiliada y fue un horror. Fue un horror. Digo, cada uno que haya desaparecido es un horror pero esto fue una cosa espantosa. <strong>La figura de Astiz, siniestro, infiltr&aacute;ndose en este grupo de mujeres que ya ten&iacute;an familiares desaparecidos fue espantosa.</strong> Desde afuera supongo que era muy dif&iacute;cil entender cu&aacute;les eran las condiciones en las que una persona llegaba a esa circunstancia. Que no era que estando desaparecido en un centro clandestino levantaba la mano y dec&iacute;a &ldquo;bueno, si necesitan a alguien yo estoy, eh&rdquo;. Pero desde afuera se ve&iacute;a como una colaboraci&oacute;n aunque est&eacute; clar&iacute;simo que los obligaban a eso. Digamos tambi&eacute;n que eran otros a&ntilde;os, eran otras &eacute;pocas y uno puede comprender que desde la convicci&oacute;n de que est&aacute;s militando all&iacute;, en una organizaci&oacute;n que tiene una estructura militar, pienses que ten&eacute;s que obedecer y seguir las reglas. Entonces, si est&aacute;s convencido, esas reglas te parecen muy l&oacute;gicas. <strong>Aunque a nosotros hoy nos parezcan un poquito despiadadas.&nbsp;</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si sobrevivías, el mensaje claro era que algo habías hecho para sobrevivir. Digo, hayas hecho lo que hayas hecho para sobrevivir. A mí me parece súper cruel pedirle explicaciones a una persona que salió de una circunstancia así. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En este sentido, cont&aacute;s en el libro que un amigo te dice &ldquo;por fin te metiste con los &lsquo;70&rdquo;, un tiempo al que parecer&iacute;a que siempre estamos volviendo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Yo creo que si hubiera asumido que ten&iacute;a esa responsabilidad de decir &ldquo;voy a contar los 70&rdquo; en un libro hubiera sido una mochila muy pesada. Nunca hubiera podido con eso. Yo estaba muy interesada en la historia de ella, de esta mujer, y por supuesto el libro habla de una &eacute;poca y la larga sombra de esos a&ntilde;os, porque cuento su vida hasta sus 66 o 67. Y esa larga sombra de aquello que pas&oacute; cuando ella ten&iacute;a 20 a&ntilde;os sigue acechando. Creo que el clima de &eacute;poca est&aacute;, pero como de soslayo. No es que yo quer&iacute;a escribir un libro sobre los 70. Yo creo que hay gente muy capacitada que ha hecho muy bien eso y que tiene habitaciones enteras repletas de documentaci&oacute;n sobre la &eacute;poca. Pero yo no soy esa clase de narradora. A veces se confunde el periodismo narrativo con el periodismo de investigaci&oacute;n. Yo no soy una periodista de investigaci&oacute;n. Entonces, teniendo claro el foco, yo no quer&iacute;a contar la historia del asalto a no s&eacute; qu&eacute; en Tucum&aacute;n o tal o cual acci&oacute;n de un grupo. Y, sobre todo, quise hacer mi trabajo con intenci&oacute;n de nunca generar un juicio moral. <strong>Yo no estaba ah&iacute; para juzgar ni a los Montoneros, ni a ella, ni a lo que hab&iacute;an hecho. Ni siquiera lo que le hab&iacute;an hecho a ella. Era contar su historia.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En el medio, aparecen curiosidades de ella, de quienes fueron sus amigos o parejas y de otros entrevistados. Varios de ellos hablan mucho de sexo, por ejemplo, en los testimonios que reuniste. &iquest;Te llam&oacute; la atenci&oacute;n esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;S&iacute;, much&iacute;simo! (risas). A m&iacute; como periodista me serv&iacute;a que me contaran todo. Yo no soy nada pacata, pero de verdad que era muy conmovedor ver c&oacute;mo para todos ellos era muy importante decir si se hab&iacute;an llevado bien o mal con Fulano en la cama o si ten&iacute;an mucho sexo o poco sexo. En un punto me result&oacute; divertido.<strong> Me parece tambi&eacute;n parte de una pulsi&oacute;n vital genial, que tambi&eacute;n es muy generacional.</strong> Yo no creo que no hable de sexo por ser pacata sino simplemente porque es una cuesti&oacute;n que forma parte de una intimidad. Pero pens&aacute; que era la generaci&oacute;n de los 70. No me voy a poner a hacer sociolog&iacute;a barata, pero a esta gente en su plena juventud no le pas&oacute; lo que le pas&oacute; a la gente de mi generaci&oacute;n, que fue el HIV. Hab&iacute;a una cosa m&aacute;s libre. Quiz&aacute;s tuvo que ver con eso. Pero s&iacute;, el sexo circulaba ah&iacute; de una manera y ahora mismo hablan as&iacute;. Ella misma (Silvia Labayru) va contando que se acostaban los unos con los otros como quien se dice &ldquo;pasame la panera&rdquo;. Divertido, &iquest;no?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quise hacer mi trabajo con intención de nunca generar un juicio moral. Yo no estaba ahí para juzgar ni a los Montoneros, ni a Silvia Labayru, ni a lo que habían hecho. Ni siquiera lo que le habían hecho a ella. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;<strong>&iquest;Hay un momento que dec&iacute;s basta, hasta ac&aacute; llego, en estos trabajos tan intensos? &iquest;C&oacute;mo funciona eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, cuando sent&iacute;s que ten&eacute;s la historia ya contada en t&eacute;rminos de que todos los huecos, los agujeros te quedan claros. Uno nunca puede conocer a alguien hasta el fondo, pero ten&eacute;s que tener la sensaci&oacute;n de que lo conoces hasta el fondo. Por un lado, una humildad para saber que no pod&eacute;s y, por otro, la sensaci&oacute;n de que s&iacute; lo lograste. A veces pasa que intent&aacute;s muchas veces con un entrevistado llegar a un lugar equis con las preguntas. Pero cuando las respuestas son siempre las mismas y lleg&aacute;s siempre al mismo callej&oacute;n ya aparece una cosa de decir &ldquo;bueno, ac&aacute; no hay m&aacute;s&rdquo; o &ldquo;nunca voy a encontrar nada&rdquo;. Ah&iacute; tambi&eacute;n es momento de irte. <strong>Tambi&eacute;n creo que cuando pas&aacute;s tanto tiempo con una persona corr&eacute;s el riesgo de que despu&eacute;s de pasado un l&iacute;mite eso empiece a desgastarse.</strong> Silvia siempre fue s&uacute;per generosa, jam&aacute;s me hizo sentir esa incomodidad, pero yo creo que hay que cuidar que eso no pase tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>Despu&eacute;s de darle un cierre a una historia tan intensa, &iquest;te pon&eacute;s con algo nuevo? &iquest;Te tom&aacute;s un tiempo de respiro o c&oacute;mo lo manej&aacute;s?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Despu&eacute;s de entregar cualquier historia te quedas completamente vac&iacute;a. Despu&eacute;s de entregar <em>La llamada</em> me fui a la Costa Brava a hacer una residencia y pas&eacute; all&aacute; dos meses. De eso sali&oacute; un texto sobre la estad&iacute;a de Truman Capote en la Costa Brava, donde &eacute;l escribi&oacute; parte de <em>A sangre fr&iacute;a</em>. Era un texto s&uacute;per dif&iacute;cil de hace y de investigar y qu&eacute; s&eacute; yo. Sali&oacute; esa cosa mucho m&aacute;s chica, pero fue dif&iacute;cil. Despu&eacute;s de eso segu&iacute;, hice perfiles, viaj&eacute; y ya me met&iacute; con otro libro. La verdad es que no esperaba meterme con otro tan r&aacute;pido. <strong>Nunca me pas&oacute; una cosa as&iacute; de terminar una cosa y saltar a otra. Y a lo mejor tiene que ver con que la historia que estoy contando me interesa mucho, pero tambi&eacute;n con no dejar que ese vac&iacute;o se estire mucho.</strong> Siempre pasa igual, no hay c&oacute;mo evitar ese vac&iacute;o. A m&iacute; me pas&oacute; despu&eacute;s de cada uno de los libros. Pero no porque pase siempre deja de ser horrible. Pero qu&eacute; s&eacute; yo, escribir es una carrera de larga distancia, ten&eacute;s que estar escribiendo siempre. No s&eacute; c&oacute;mo hace la gente que escribe una vez cada tanto, yo escribo todos los d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-presencia-periodista-intervencion-realidad_1_11237287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Mar 2024 15:54:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leila Guerriero: “La presencia de un periodista siempre es una intervención en la realidad de otro”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Leila Guerriero,Dictadura militar argentina (1976-1983),ESMA,Silvia Labayru]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los libros de marzo: María Elena Walsh, Gabriel García Márquez y Mariana Enriquez, entre lo más destacado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-marzo-maria-elena-walsh-gabriel-garcia-marquez-mariana-enriquez-destacado_1_10962845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19cecd23-d16b-4d9f-80a0-81938789461a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los libros de marzo: María Elena Walsh, Gabriel García Márquez y Mariana Enriquez, entre lo más destacado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mes, cargado de títulos y de autores notables, llega con grandes novedades editoriales. De qué se tratan y qué sellos los publicaron.</p></div><p class="article-text">
        Pese a que persisten las inquietudes alrededor de la venta de libros, que siguen en baja, y aunque <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/son-caros-libros-argentina_1_10955481.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el precio de las publicaciones en la Argentina permanece como materia de debate</a>, <strong>el mundo editorial prev&eacute; un marzo repleto de grandes lanzamientos</strong>. Desde las grandes multinacionales hasta los sellos independientes anunciaron para este mes t&iacute;tulos y autores que se convierten en grandes apuestas.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por algunas de las principales publicaciones que llegan a las librer&iacute;as por estos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>En agosto nos vemos</strong></em><strong>, de Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez.</strong> &ldquo;Cada mes de agosto Ana Magdalena Bach toma el transbordador hasta la isla donde est&aacute; enterrada su madre para visitar la tumba en la que yace. Esas visitas acaban suponiendo una irresistible invitaci&oacute;n a convertirse en una persona distinta durante una noche al a&ntilde;o. Escrita en el inconfundible y fascinante estilo de Garc&iacute;a M&aacute;rquez, <em>En agosto nos vemos</em> es un canto a la vida, a la resistencia del goce pese al paso del tiempo y al deseo femenino&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de Editorial Sudamericana sobre este libro del autor colombiano que gan&oacute; el Premio Nobel que muri&oacute; en 2014. Se trata de un texto que permaneci&oacute; in&eacute;dito hasta ahora y que, en palabras de los hijos del escritor, Rodrigo y Gonzalo Garc&iacute;a Barcha, <strong>&ldquo;fue el fruto de un &uacute;ltimo esfuerzo por seguir creando contra viento y marea&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la prensa mexicana, la novela fue descubierta por el escritor colombiano Gustavo Arango en el Archivo Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez del Harry Ransom Center de la Universidad de Texas y estar&aacute; disponible en las librer&iacute;as de todo Latinoam&eacute;rica a partir del 6 de marzo.
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            <span class="title">
                &quot;En agosto nos vemos&quot;, lo nuevo de Gabriel García Márquez.                            </span>
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        <em><strong>En agosto nos vemos</strong></em><strong>, de Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, es una publicaci&oacute;n de Editorial Sudamericana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>La llamada</strong></em><strong>, de Leila Guerriero.</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-no-gusta-complaciente-entrevistados_1_10873880.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mientras en Espa&ntilde;a este libro se est&aacute; convirtiendo en un sostenido &eacute;xito de ventas y de cr&iacute;tica</a>, a partir de marzo los lectores y las lectoras de Argentina podr&aacute;n conseguirlo en el pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A fines de los sesenta, con trece a&ntilde;os,<strong> la argentina Silvia Labayru era una adolescente t&iacute;mida, lectora, amante de los animales, entusiasta de John F. Kennedy, hija de una familia de militares que inclu&iacute;a a su padre, miembro de la Fuerza A&eacute;rea y piloto civil</strong>. A esa edad ingres&oacute; en el Colegio Nacional Buenos Aires, una instituci&oacute;n p&uacute;blica de gran prestigio, donde entr&oacute; en contacto con agrupaciones estudiantiles de izquierda y se transform&oacute; en una militante aguerrida. En marzo de 1976 se produjo en la Argentina un golpe de Estado que dio comienzo a una dictadura militar.&nbsp; Para entonces, embarazada de cinco meses y con veinte a&ntilde;os, Labayru integraba el sector de Inteligencia de la organizaci&oacute;n Montoneros, un grupo armado de extracci&oacute;n peronista. El 29 de diciembre de 1976 fue secuestrada por militares y trasladada a la ESMA, la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada, donde funcionaba un centro de detenci&oacute;n clandestino en el cual se tortur&oacute; y asesin&oacute; a miles de personas. All&iacute; tuvo a su hija que, una semana m&aacute;s tarde, fue entregada a los abuelos paternos. <strong>En la ESMA, Labayru fue torturada, obligada a realizar trabajo esclavo, violada reiteradamente por un oficial y forzada a representar el papel de hermana de Alfredo Astiz</strong>, un miembro de la Armada que se hab&iacute;a infiltrado en la organizaci&oacute;n Madres de Plaza de Mayo, un operativo que termin&oacute; con tres Madres y dos monjas francesas desaparecidas. La liberaron en junio de 1978 y en el avi&oacute;n rumbo a Madrid, junto a su hija de un a&ntilde;o y medio, pens&oacute;: &lsquo;Se acab&oacute; el infierno&rsquo;. Pero el infierno no hab&iacute;a terminado. Los argentinos en el exilio la repudiaron, acus&aacute;ndola de traidora a ra&iacute;z de la desaparici&oacute;n de las Madres. Abominada por quienes hab&iacute;an sido sus compa&ntilde;eros de militancia, arropada por unos pocos amigos fieles exiliados en Europa, hizo una vida. Hasta que en 2018 la contact&oacute; desde Buenos Aires un hombre que hab&iacute;a sido su pareja en los a&ntilde;os setenta y, en una secuencia en la que se funden manipulaciones familiares que torcieron el destino, comenz&oacute; a urdirse una historia que contin&uacute;a hasta hoy&rdquo;, adelant&oacute; Anagrama en un comunicado al esbozar una s&iacute;ntesis sobre la compleja vida de la protagonista de <em>La llamada</em>.
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                La periodista y escritora Leila Guerriero acaba de publicar un nuevo libro.                            </span>
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        La periodista Leila Guerriero comenz&oacute; a entrevistar Labayru en 2021, mientras se esperaba la sentencia del primer juicio por cr&iacute;menes de violencia sexual cometidos contra mujeres secuestradas durante la dictadura, en el que la mujer era denunciante. <strong>A lo largo de casi dos a&ntilde;os, y luego de un exhaustivo trabajo de b&uacute;squeda de otros testimonios, entre sus amigos, ex parejas, ex detenidos y ex compa&ntilde;eros de militancia, Guerriero traz&oacute; un relato impactante sobre una figura singular</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El resultado es el retrato de una mujer con una historia compleja en la que <strong>se amalgaman el amor, el sexo, la violencia, el humor, los hijos, los padres, la infidelidad, la pol&iacute;tica, los amigos, las mudanzas</strong>, y en la que sobrevuela una llamada telef&oacute;nica que, realizada desde la ESMA el 14 de marzo de 1977, le salv&oacute; la vida&rdquo;, se&ntilde;alan los editores del libro.
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                &quot;La llamada&quot;, lo nuevo de Leila Guerriero.                            </span>
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        <em><strong>La llamada</strong></em><strong>, de Leila Guerriero, es una novedad de Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>El feminismo</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Elena Walsh. </strong>&ldquo;Cuando todav&iacute;a no hab&iacute;a aparecido en la Argentina el colectivo Ni una menos, ni hab&iacute;an salido a las calles miles de chicas reclamando por el fin del patriarcado, <strong>Mar&iacute;a Elena Walsh escrib&iacute;a, cantaba y pronunciaba palabras inc&oacute;modas, cuestionaba los r&iacute;gidos roles asignados a mujeres y varones, se resist&iacute;a a lavar los platos por mandato</strong> y se manifestaba contra la misoginia y la violencia machista. <em>El feminismo</em> re&uacute;ne los textos que, como piedras preciosas y filosas, lanzaba desde diarios y revistas, columnas radiales, discos y escenarios. Escritos a lo largo de cincuenta a&ntilde;os -algunos in&eacute;ditos-, son de sorprendente actualidad, la confirman como la referente intelectual que trasciende generaciones y la revelan, adem&aacute;s, como pionera y precursora de la reciente eclosi&oacute;n de los movimientos de mujeres. Sin perder el humor y la paciencia, Walsh persuade con naturalidad y el alcance de su compromiso &eacute;tico la ha convertido en un s&iacute;mbolo que enriquece y renueva el feminismo en la Argentina&rdquo;, adelanta la contratapa de esta publicaci&oacute;n que sale este mes por Alfaguara.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Movimiento de Liberaci&oacute;n Femenina es una ideolog&iacute;a revolucionaria, no exprimida de libracos apolillados, sino del cotidiano martirio de la mitad de la humanidad. <strong>Nace en las ferias y junto a las bateas, a la vera de las camillas de ginec&oacute;logos carniceros y a contrapelo de los viejitos c&eacute;libes del Vaticano</strong> que vienen diagramando la conducta sexual seg&uacute;n conviene a los intereses de los capitales y a las fluctuaciones del mercado b&eacute;lico&rdquo;, se puede leer en uno de los impactantes textos que ofrece El feminismo, mientras que en otro la autora interroga: &ldquo;&iquest;Educamos a nuestras ni&ntilde;as para que en el d&iacute;a de ma&ntilde;ana (si lo hay) sean ociosas princesas del jet-set? &iquest;Las educamos para Heidis de almibarados bosques? &iquest;Las educamos para futuras cortesanas? &iquest;Las educamos para enanas mentales y superfluas &lsquo;se&ntilde;oras gordas&rsquo;?&rdquo;.
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                &quot;El feminismo&quot;, un libro que rescata textos periodísticos y columnas de María Elena Walsh.                            </span>
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        <em><strong>El feminismo</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Elena Walsh, sale por la editorial Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Clara Obligado por dos. La autora argentina llegar&aacute; a las librer&iacute;as por partida doble este mes.</strong> En primer lugar, con <strong>un monumental&nbsp;trabajo de edici&oacute;n y selecci&oacute;n que realiz&oacute; junto al ilustrador Agust&iacute;n Comotto</strong>. Con ensayos firmados por autores de la talla de <strong>Mart&iacute;n Kohan, Liliana Colanzi, Juan C&aacute;rdenas, Lina Meruane, Matilde S&aacute;nchez, Fernanda Tr&iacute;as, Federico Falco</strong>, entre muchos otros, el <em>Atlas de literatura latinoamericana</em> ofrece textos acerca de otros grandes autores como <strong>Antonio Di Benedetto, Sara Gallardo, Jos&eacute; Hern&aacute;ndez, Silvina Ocampo, Manuel Puig, Hebe Uhart, Rodolfo Walsh</strong>, entre otros.
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                    alt="&quot;Atlas de literatura latinoamericana&quot;, un trabajo compilatorio de la escritora argentina Clara Obligado."
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            <span class="title">
                &quot;Atlas de literatura latinoamericana&quot;, un trabajo compilatorio de la escritora argentina Clara Obligado.                            </span>
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        &ldquo;Un itinerario de libros, una cartograf&iacute;a que <strong>refleja qu&eacute; leen los autores y autoras de hoy</strong>, qu&eacute; nos recomendar&iacute;an, qu&eacute; textos del viejo canon perviven o se deben sumar, cu&aacute;les son los vasos comunicantes entre actualidad y tradici&oacute;n. Inestable, apasionado, intergeneracional, este Atlas representa un cambio de perspectiva, una nueva forma de asomarse a una literatura en estado de ebullici&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;alan desde N&oacute;rdica, el sello que edit&oacute; esta publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, de la autora, que vive en la actualidad en Espa&ntilde;a, <strong>se podr&aacute; conseguir en edici&oacute;n local su libro </strong><em><strong>Tres maneras de decir adi&oacute;s</strong></em><strong>, publicado por el sello P&aacute;ginas de Espuma</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas maneras de decir adi&oacute;s, hay instantes &uacute;nicos en los que la ficci&oacute;n y la memoria se hibridan y enra&iacute;zan en una misma p&aacute;gina para exhibir la red de una despedida. <strong>De este umbral doloroso germinan las historias encadenadas con las que Clara Obligado nos acerca a tres mujeres y sus profundas p&eacute;rdidas</strong>, a los diversos espacios y tiempos en que les toc&oacute; vivir&rdquo;, adelant&oacute; el sello sobre esta publicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Clara Obligado nació en Buenos Aires. Con la llegada de la dictadura militar, en 1976 debió exiliarse en España, donde vive desde entonces."
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            <span class="title">
                Clara Obligado nació en Buenos Aires. Con la llegada de la dictadura militar, en 1976 debió exiliarse en España, donde vive desde entonces.                            </span>
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        <em><strong>Atlas de literatura latinoamericana </strong></em><strong>es una publicaci&oacute;n de N&oacute;rdica. </strong><em><strong>Tres maneras de decir adi&oacute;s</strong></em><strong> es una novedad de P&aacute;ginas de Espuma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>Un lugar soleado para gente sombr&iacute;a</strong></em><strong>, de Mariana Enriquez.</strong> La escritora argentina regresa al cuento con doce historias de horror. <strong>Doce relatos sobre el mal que acecha y la presencia de lo monstruoso</strong>, prometen desde Anagrama sobre esta publicaci&oacute;n.
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            <span class="title">
                Mariana Enriquez lanza un nuevo libro de cuentos.                            </span>
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        &ldquo;En uno de los cuentos, una mujer mantiene a raya a los fantasmas que andan sueltos por un barrio perif&eacute;rico de Buenos Aires; entre ellos, los de su madre muerta de una dolorosa enfermedad, los de unas adolescentes asesinadas en la calle, el de un ladr&oacute;n pillado en pleno robo y el de un chico que hu&iacute;a de un secuestro expr&eacute;s. <strong>En otra historia, una pareja alquila una casa para unas vacaciones en un pueblo que ha ido perdiendo habitantes desde que el tren dej&oacute; de pasar</strong>; visitan en la estaci&oacute;n abandonada la exposici&oacute;n de los perturbadores lienzos de un artista local, pero lo verdaderamente aterrador ser&aacute; conocer al autor de esas pinturas. En otra pieza, los voluntarios de una ONG que reparte comida por barrios marginales son perseguidos por unos ni&ntilde;os de pavorosos ojos negros. En otra, una periodista que investiga la historia de una chica desaparecida en un hotel en Los &Aacute;ngeles, cuyas espeluznantes im&aacute;genes recorrieron internet, acaba enfrent&aacute;ndose a otra leyenda de la ciudad&hellip;&rdquo;, adelant&oacute; la editorial.
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            <span class="title">
                La escritora y periodista Mariana Enriquez.                            </span>
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        <em><strong>Un lugar soleado para gente sombr&iacute;a</strong></em><strong>, de Mariana Enriquez, es una publicaci&oacute;n de Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Diccionario de autores latinoamericanos</strong></em><strong>, de C&eacute;sar Aira.</strong> El Diccionario de autores latinoamericanos de C&eacute;sar Aira fue publicado por primera vez en 1998 y reeditado en 2018, sin cambios significativos. Seg&uacute;n adelantaron sus editores, el sello Paid&oacute;s encara ahora su segunda reedici&oacute;n, &ldquo;siempre sin modificaciones, a no ser por la inclusi&oacute;n de las fechas de muerte de algunos autores, acaecidas entre la publicaci&oacute;n original y la actualidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La lista de referenciados en este jugoso volumen, por lo tanto, se detiene, como en su edici&oacute;n primera, en los nacidos antes de la d&eacute;cada de 1940. <strong>Narradores, poetas, dramaturgos, historiadores, cient&iacute;ficos, periodistas, cronistas antiguos y modernos, utopistas y aficionados se mezclan, acompa&ntilde;an, comparan y distinguen en este esfuerzo monogr&aacute;fico monumental</strong>, en base al gusto omn&iacute;voro y voraz de C&eacute;sar Aira por la lectura&rdquo;, detallan desde la editorial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Trabajo enteramente personal y dom&eacute;stico, acumulaci&oacute;n de comentarios de lecturas y notas de investigador aficionado, este Diccionario lo es s&oacute;lo por estar ordenado alfab&eacute;ticamente. <strong>No tiene aspiraciones de exhaustivo ni sistem&aacute;tico.</strong> Aunque puede ser de utilidad para el estudioso, est&aacute; dirigido m&aacute;s bien al lector y, dentro de esta especie, apunta a los buscadores de tesoros ocultos&rdquo;, dijo C&eacute;sar Aira sobre esta publicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una nueva edición del &quot;Diccionario de autores latinoamericanos&quot; de César Aira llega a las librerías por Paidós."
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            <span class="title">
                Una nueva edición del &quot;Diccionario de autores latinoamericanos&quot; de César Aira llega a las librerías por Paidós.                            </span>
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        <em><strong>Diccionario de autores latinoamericanos</strong></em><strong>, de C&eacute;sar Aira, es una publicaci&oacute;n de Paid&oacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>La &uacute;ltima actriz</strong></em><strong>, de Tamara Tenenbaum. </strong>&ldquo;Aunque so&ntilde;aba con ser actriz, Sabrina termin&oacute; por estudiar Artes. Impulsada por Gabriel &mdash;su director de tesis y su amante&mdash;, decide investigar las huellas del teatro jud&iacute;o en la Argentina. <strong>Para eso recurre a Jaim, un viejo profesor que le sugiere revisar los restos de los archivos de la AMIA, la mutual que sufri&oacute; un atentado terrorista en 1994</strong>. <em>&lsquo;Fue en ese momento que decid&iacute; que yo me iba a dedicar a ese pasado. No es que me llamara la atenci&oacute;n ese mundo, no m&aacute;s que cualquier mundo: lo que me convocaba era que hubiera desaparecido&rsquo;</em>. La investigaci&oacute;n resulta trabada y dif&iacute;cil porque la mayor&iacute;a de los documentos volaron con la bomba. Hasta que un coleccionista le ofrece una caja y all&iacute; descubre el diario de Jana, una actriz del teatro &iacute;dish en la Buenos Aires de 1960. Su figura es una suerte de espejo m&aacute;gico para Sabrina. Seguir sus huellas se vuelve una obsesi&oacute;n y todo lo dem&aacute;s &mdash;su familia, su carrera acad&eacute;mica, su relaci&oacute;n con Gabriel&mdash; pasa a segundo plano&rdquo;, adelanta la editorial sobre esta nueva novela de la escritora <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/adelanto-ultima-actriz-nueva-novela-tamara-tenenbaum_129_10970168.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta novela trata acerca de ser mujer, <strong>del deseo y la realizaci&oacute;n, del mito del d&iacute;buk y la posesi&oacute;n del cuerpo</strong>, de la tradici&oacute;n y la modernidad, de la ciudad de Buenos Aires y de la b&uacute;squeda de una clave existencial entre un mont&oacute;n de papeles quemados&rdquo;, apuntan los editores sobre el libro de la autora, tambi&eacute;n columnista en <em>elDiarioAR</em>.
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                Tamara Tenenbaum publica una nueva novela.                            </span>
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        <em><strong>La &uacute;ltima actriz</strong></em><strong>, de Tamara Tenenbaum, es una publicaci&oacute;n de Seix Barral.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Poetas del dolor. Dickinson, Woolf, Plath, Pastan</strong></em><strong>, compilado por Renata Prati. </strong>&ldquo;En marzo llega a las librer&iacute;as Poetas del dolor, una antolog&iacute;a de poes&iacute;a que re&uacute;ne textos alrededor del dolor de Emily Dickinson, Virginia Woolf, Sylvia Plath y Linda Pastan. Este es un libro que trata sobre el malestar: sobre la pena, el duelo y la desolaci&oacute;n, sobre fiebres, contracturas y hospitales, sobre perder la cabeza y encontrarla cambiada. <em><strong>Poetas del dolor </strong></em><strong>re&uacute;ne, traduce y alienta a pensar con cuatro mujeres que vivieron y escribieron en tiempos diferentes: Emily Dickinson, Virginia Woolf, Sylvia Plath y Linda Pastan.</strong> La primera naci&oacute; hace casi dos siglos y la &uacute;ltima muri&oacute; hace muy poco, pero para ninguna parece haber sido f&aacute;cil vivir y escribir en momentos y contextos donde no se supon&iacute;a que una mujer deb&iacute;a pasarse la vida escribiendo. Aunque tuvieron todas un v&iacute;nculo innegable con el dolor, no fue de ninguna manera uno exento de debates y contradicciones. <strong>El dolor, ante todo, nunca es obvio, y las preguntas que nos plantea, y a cuya exploraci&oacute;n se aboca este libro, no admiten que las ignoremos</strong>&rdquo;, informan desde Omn&iacute;vora Editora sobre su lanzamiento de marzo.
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                &quot;Poetas del dolor&quot;, la novedad de Omnívora Editora para marzo.                            </span>
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        <em><strong>Poetas del dolor. Dickinson, Woolf, Plath, Pastan</strong></em><strong>, compilado por Renata Prati, es una publicaci&oacute;n de Omn&iacute;vora Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Isabel</strong></em><strong>, de Facundo Pastor.</strong> &ldquo;La madrugada del 24 de marzo de 1976, <strong>Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n</strong>, Isabel, dej&oacute; de ser presidenta de la Argentina, casi dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de <strong>Juan Domingo Per&oacute;n</strong>. El helic&oacute;ptero que la sac&oacute; de la Casa Rosada no fue a la Quinta de Olivos. &iquest;Qui&eacute;n la acompa&ntilde;aba? &iquest;Fue v&iacute;ctima de una trampa de su propio entorno? &iquest;Por qu&eacute; Massera la tuvo estrictamente vigilada? <strong>&iquest;C&oacute;mo es la vida hoy de esta mujer, a la que envuelve un silencio que parece m&aacute;s obligado que voluntario? Casi olvidada, o tal vez escondida, es momento de empezar a contar lo que vio, lo que sabe y lo que oculta.</strong> Facundo Pastor reconstruye, con ritmo de thriller, una historia en la que no faltan esp&iacute;as infiltrados en el entorno de una viuda acorralada, pilotos entrenados para una operaci&oacute;n secreta de inteligencia militar, traiciones y una negociaci&oacute;n extorsiva jam&aacute;s revelada que hubiera cambiado la historia argentina&rdquo;, apunta la contratapa de este libro del periodista argentino <strong>Facundo Pastor</strong>, que llega despu&eacute;s de otra atrapante publicaci&oacute;n, <em>Emboscada</em>, en la que se dedic&oacute; a reconstruir los &uacute;ltimos d&iacute;as de Rodolfo Walsh.&nbsp;
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                &quot;Isabel&quot;, el nuevo libro de Facundo Pastor que recorre la vida de María Estela Martínez de Perón.                            </span>
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        <em><strong>Isabel</strong></em><strong>, de Facundo Pastor, sali&oacute; por Aguilar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>Los mocos de la furia</strong></em><strong>, de Liliana Bodoc.</strong> &ldquo;La furia puede ser m&aacute;s grande que el enojo, m&aacute;s roja que la tristeza, m&aacute;s pesada que el resentimiento. <strong>Puede ser m&aacute;s feroz que la rabia y m&aacute;s duradera que un berrinche.</strong> Es una emoci&oacute;n fuerte y dif&iacute;cil, aunque a veces, frente a las injusticias o los malos tratos, aparece y resulta imposible contenerla. <strong>Liliana Bodoc</strong> nos cuenta en este libro su primer d&iacute;a de furia, ese en el que fue testigo de la humillaci&oacute;n de su gente querida. Pero tambi&eacute;n nos descubre una extraordinaria posibilidad: la de conjurar la furia con el poder de las palabras&rdquo;, informan desde Siglo XXI para chicos sobre este nuevo libro de la escritora argentina fallecida en 2018, de quien siguen apareciendo escritos que permanec&iacute;an in&eacute;ditos.
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            <span class="title">
                Siglo XXI para chicos publica un nuevo libro de la escritora argentina Liliana Bodoc.                            </span>
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        <em><strong>Los mocos de la furia</strong></em><strong>, de Liliana Bodoc con ilustraciones de Mar&iacute;a Wernicke, es una publicaci&oacute;n de Siglo XXI para chicos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-marzo-maria-elena-walsh-gabriel-garcia-marquez-mariana-enriquez-destacado_1_10962845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Mar 2024 10:33:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los libros de marzo: María Elena Walsh, Gabriel García Márquez y Mariana Enriquez, entre lo más destacado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Industria editorial,Gabriel García Márquez,Leila Guerriero,Mariana Enriquez,César Aira]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leila Guerriero: “No me gusta ser complaciente con los entrevistados”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-no-gusta-complaciente-entrevistados_1_10873880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcd05735-a0ad-43d2-8289-68ec329d4765_16-9-discover-aspect-ratio_default_1088768.jpg" width="3212" height="1807" alt="Leila Guerriero: “No me gusta ser complaciente con los entrevistados”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora y periodista argentina publicó una novela que indaga en la historia de Silvia Labayru, una joven que fue torturada y violada por unos militares durante la dictadura argentina en diciembre de 1979 </p></div><p class="article-text">
        En diciembre de 1979, los militares que hab&iacute;an instaurado una dictadura militar en Argentina despu&eacute;s de un golpe de Estado secuestraron a Silvia Labayru, una joven de 20 a&ntilde;os embarazada de cinco meses. La metieron en el centro de detenci&oacute;n que hab&iacute;an armado en la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA) donde la torturaron, la violaron y dio a luz a su hija Vera encima de una mesa. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n la obligaron a trabajar para ellos y a infiltrarse secretamente en el grupo de las Madres de Mayo junto al teniente Alfredo Astiz. Esa operaci&oacute;n tuvo como resultado la muerte de tres de las madres y dos monjas francesas, entre otras personas.
    </p><p class="article-text">
        Ella, integrante del grupo armado Montoneros e hija de un militar, fue una de las pocas que sobrevivi&oacute; al infierno alojado en ese edificio por el que pasaron 5.000 detenidos. Sin embargo, aunque esquiv&oacute; la muerte (nunca supo c&oacute;mo ni por qu&eacute;), durante muchos a&ntilde;os tuvo que lidiar con el rechazo de quienes la tildaron de colaboracionista. 
    </p><p class="article-text">
        La periodista <strong>Leila Guerriero</strong> comenz&oacute; a indagar en su historia en 2021, cuando su amigo Daniel Yako le pas&oacute; el enlace a una noticia publicada en el diario argentino P&aacute;gina/12. Labayru hab&iacute;a denunciado en 2014, junto a otras dos v&iacute;ctimas, la violencia sexual que hab&iacute;an sufrido durante su encierro en la ESMA (hasta 2010, no tuvo reconocimiento como delito aut&oacute;nomo). Faltaban cinco meses para que se dictase sentencia y Guerriero decidi&oacute; investigar m&aacute;s a fondo sobre la figura de esa mujer a trav&eacute;s de entrevistas a ella y a otros muchos de los implicados en su historia, adem&aacute;s de consultar toneladas de documentaci&oacute;n sobre el tema. El resultado de ese esfuerzo es <em>La llamada</em>, un libro de m&aacute;s de 400 p&aacute;ginas que acaba de publicar en Espa&ntilde;a la editorial Anagrama y que saldr&aacute; el pr&oacute;ximo mes de marzo en su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Cuando le lleg&oacute; la historia de Silvia Labayru y decidi&oacute; profundizar en su historia: &iquest;pensaba que le iba a dar para un libro de 430 p&aacute;ginas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Fue mi amigo Dani Yako el que me propuso el contacto con ella. Yo pens&eacute; en un art&iacute;culo para El Pa&iacute;s Semanal y se lo dije a ella sin hablar con mis editoras, porque tampoco sab&iacute;a si, despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de no hablar con el periodismo, iba a querer. Al final de la entrevista me dijo &ldquo;est&aacute; bien, hag&aacute;moslo&rdquo;. Pero a la segunda o tercera entrevista yo me di cuenta que la historia era completamente inabarcable porque es muy compleja y para ser contada necesitaba cierta sutileza, que cada una de las piezas fuera encajando de manera natural. As&iacute; que le expliqu&eacute; la idea de hacer un libro, tambi&eacute;n sin coment&aacute;rselo a Silvia Ses&eacute;, mi editora de Anagrama. De hecho, durante muchos meses no dije nada, simplemente porque yo trabajo de esa manera, no porque quisiera ocultarlo. Me quita un poco de presi&oacute;n, digamos que trabajo m&aacute;s con menos presi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hacer un libro da un poco de v&eacute;rtigo porque pod&eacute;s escribir lo que quieras, de ah&iacute; a que despu&eacute;s te lo publiquen es otro tema. El l&iacute;mite llega cuando la historia est&aacute; ya contada y no necesita absolutamente nada m&aacute;s. Desde el principio supe que no iba a ser corto: ten&iacute;a 1.930 p&aacute;ginas solo de transcripciones, sin contar videos vistos, programas de radio escuchados, libros le&iacute;dos, trabajos acad&eacute;micos, causas judiciales, etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Cu&aacute;nto tard&oacute; en organizar toda esa informaci&oacute;n? Porque no se trata de un libro lineal, tiene saltos temporales y muchos testimonios.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Mi trabajo siempre trata de tener una enorme cantidad de informaci&oacute;n y darle una forma. Pero es verdad que con este libro ten&iacute;a m&aacute;s material que con ninguna otra cosa antes, era una cosa descomunal. Me demor&eacute; en escribirlo cuatro meses, desde noviembre de 2022 hasta marzo de 2023. Pero todos y cada uno de los d&iacute;as de esos meses yo me sent&eacute; a las 05:00 de la ma&ntilde;ana y termin&eacute; de escribir a las 21:30 de la noche.
    </p><p class="article-text">
        Rechac&eacute; otros trabajos. Hubo cosas que no, como La p&iacute;ldora de la Cadena SER o la columna en El Pa&iacute;s, pero suspend&iacute; talleres, encuentros con amigos, cenas, cumplea&ntilde;os, todo. Lo &uacute;nico que festej&eacute; fue mi cumplea&ntilde;os, con una cena muy sencilla con mi pareja. Y nada m&aacute;s. En meses.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://www.anagrama-ed.es/uploads/media/portadas/0001/28/b082a4ee05627055ff7af0653c1ef97f536a23f7.jpeg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo queda al terminar un trabajo as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Terminar un libro te deja una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o siempre. Porque eso captur&oacute; tanto tu atenci&oacute;n no solo durante la escritura, sino tambi&eacute;n durante el reporteo. Es como estar todo el tiempo con eso en la cabeza, aunque ni siquiera est&eacute;s pensando en ello. Despu&eacute;s del alivio de decir &ldquo;bueno, listo, ya lo entregu&eacute;&rdquo; siempre sobreviene una especie de duelo. Lo que pasa es que despu&eacute;s me vine a la residencia de la Fundaci&oacute;n Finestres en Catalunya y me met&iacute; de lleno a releer toda la obra de Truman Capote porque ten&iacute;a que pasar abril y mayo rastreando sus pasos en la Costa Brava. Sal&iacute; de una cosa gorda y me met&iacute; en otra que era bastante complicada tambi&eacute;n, con toda la tensi&oacute;n que implica hacer un viaje de dos meses fuera de tu casa. Esas ocupaciones y preocupaciones r&aacute;pidamente me separaron del vac&iacute;o. Llegu&eacute; de Palam&oacute;s, me puse a escribir el texto de Capote y despu&eacute;s me fui a un viaje muy largo por Menorca y por Italia buscando a mis ancestros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En determinado momento del libro, empieza a pensar en c&oacute;mo queda Silvia despu&eacute;s de las entrevistas. Y tambi&eacute;n en por qu&eacute; decidi&oacute; hablar con usted, pero nunca se lo llega a preguntar. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No s&eacute; en qu&eacute; momento empec&eacute; a pensar c&oacute;mo queda ella. Creo que fue despu&eacute;s de un d&iacute;a en que ella se quedaba sola porque Hugo [su pareja] no estaba y empezamos a hablar de lo que iba a hacer y de series de Netflix para ver. Y me imagin&eacute; esa mujer ah&iacute; sola despu&eacute;s de haber hablado conmigo tres horas de todo eso que le hab&iacute;a pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Y no le pregunt&eacute; porque no le preguntar&iacute;a nunca a nadie por qu&eacute; habla conmigo. Es una pregunta que s&iacute; me hacen los colegas, que es muy v&aacute;lida pero no est&aacute; en m&iacute; para nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Que los sobrevivientes nunca llegasen a saber por qu&eacute; salieron vivos y que eso los persiga de por vida parece otra forma de tortura pensada a prop&oacute;sito por los militares. El peso de la duda de otros exiliados sobre c&oacute;mo consiguieron salir de ah&iacute;, traicionando o colaborando, es terrible.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Yo creo que es muy perverso. A mucha de la gente con la cual habl&eacute;, esta pregunta de por qu&eacute; no te mataron la destruy&oacute;. No nos podemos hacer una idea nosotras dos, que no pasamos por eso, de lo que puede afectar una pregunta as&iacute; y de c&oacute;mo se puede transformar en una especie como de bicho metido en la cabeza. No s&eacute; hasta qu&eacute; punto los militares hab&iacute;an tenido el refinamiento de pensarlo como tal o si fue simplemente un instinto bestia. Pero poner esa duda sobre una persona es lanzarla a la sombra de la sospecha y tambi&eacute;n la zozobra eterna de no saber qu&eacute; fue lo que te salv&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s no pod&eacute;s hacer esa pregunta. &iquest;A qui&eacute;n se la vas a hacer?, &iquest;al represor? Eso te demuestra la omnipotencia de esta gente en t&eacute;rminos de no valoraci&oacute;n del otro como un ser humano, porque despu&eacute;s de haberle hecho todas las barbaridades que le hiciste cre&eacute;s que esa persona no va a hablar nunca, nunca te va a denunciar. Pensar en c&oacute;mo le va a pesar tanto el terror que te tiene, que aunque est&eacute; libre caminando por las calles de Madrid nunca en su vida se va a atrever a decir &ldquo;este se&ntilde;or me hizo tal cosa&rdquo;, es muy sintom&aacute;tico de una manera de estar instalado en el mundo muy perversa y oscura.
    </p><p class="article-text">
        -&nbsp;<strong>&iquest;Le sorprendi&oacute; conocer que algunos sobrevivientes fueron rechazados por sus compa&ntilde;eros en el exilio como le ocurri&oacute; a Silvia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, enormemente. Y lo reconozco como una ignorancia. No pas&oacute; con todos pero hubo mucha gente a la que s&iacute; y a m&iacute; me sorprendi&oacute; mucho. No fue una buena noticia, pero bueno, tambi&eacute;n es sintom&aacute;tico de cu&aacute;ntas cosas est&aacute;n all&iacute; de las que no se habl&oacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es lo mismo la comprensión que se puede tener hoy en día de lo que pasó y de la palabra consentimiento, que la visión que se tenía sobre eso en los años 70, 80, 90</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-Est&aacute; la problem&aacute;tica del significado de los conceptos porque el consentimiento o la colaboraci&oacute;n no tienen sentido en un &aacute;mbito de represi&oacute;n en el que las personas no tienen opciones. Y a Silvia la acusan de no haberse negado a hacer ciertas cosas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Es verdad eso que vos dec&iacute;s. A m&iacute; me parece que, de todas maneras, han pasado muchas cosas y no es lo mismo la comprensi&oacute;n que se puede tener hoy en d&iacute;a de lo que pas&oacute; y de la palabra consentimiento, que la visi&oacute;n que se ten&iacute;a sobre eso en los a&ntilde;os 70, 80, 90, incluso los primeros 2000. El juicio de Silvia por violencia sexual que se abri&oacute; por la posibilidad de denunciar las violaciones como delito aut&oacute;nomo a partir de 2010 fue posible por eso. Y la condena a Gonz&aacute;lez [su violador] tambi&eacute;n. Yo no s&eacute; si ese juicio se hubiera llevado adelante en los 90. Ella misma no se hubiera expuesto de esta manera hace 20 a&ntilde;os o 30 a&ntilde;os atr&aacute;s, porque el juicio hubiera sido de una violencia interrogatoria para ella terrible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En el libro, cuando algunos de los entrevistados hablan del S&iacute;ndrome de Estocolmo que pudo tener Silvia usted escribe &ldquo;problema&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Silvia rechaza furiosamente la idea del S&iacute;ndrome de Estocolmo, que es una especie de identificaci&oacute;n con tu captor. Y ella dice que todo el tiempo supo con qui&eacute;n estaba, jam&aacute;s sinti&oacute; esa identificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Tambi&eacute;n parece que lo dicen un poco para disculparla.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, pero a ella le parece un horror. Entonces yo tengo que registrar las dos cosas: que lo hacen con buena intenci&oacute;n, pero ella lo recibe con espanto. Ella se preocup&oacute; durante todos estos a&ntilde;os de averiguar, saber y ver d&oacute;nde encaja ella en todo esto y no es precisamente dentro de la figura del s&iacute;ndrome de Estocolmo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No dudé del testimonio de ella pero del testimonio de los demás tampoco, aunque parezca contradictorio. Con el tiempo, han pasado más de 40 años, hay cosas que uno olvida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Lleg&oacute; a dudar alguna vez de su testimonio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, no dud&eacute; del testimonio de ella pero del testimonio de los dem&aacute;s tampoco, aunque parezca contradictorio. Con el tiempo, han pasado m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, hay cosas que uno olvida. Incluso ella misma lo dice de algunos sucesos y no porque fuesen algo traum&aacute;tico sino porque no se acuerda. Es una reconstrucci&oacute;n de la historia con muchas contradicciones que est&aacute;n expuestas. Si hubiera pensado que era la historia de una farsante jam&aacute;s habr&iacute;a seguido o habr&iacute;a escrito un libro distinto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Silvia ley&oacute; el libro ya?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, lo ley&oacute; en diciembre cuando estaba en imprenta y no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s. Est&aacute; conforme. Tuvimos una muy larga conversaci&oacute;n despu&eacute;s de que ella ley&oacute; el libro, de franqueza total entre las dos. Me estuvo contando durante mucho tiempo lo que le hab&iacute;a pasado al leerlo, c&oacute;mo se hab&iacute;a re&iacute;do al empezarlo. Yo pens&eacute; qu&eacute; venturoso que un libro que va a contar una historia tan horrible tenga un primer comentario con una carcajada. Despu&eacute;s, por supuesto, no hubo tantas carcajadas, fue muy conmocionante para ella. Como que le hab&iacute;a sacado la radiograf&iacute;a para bien y para mal, pero se sinti&oacute; muy respetada y no se enoj&oacute; con ninguna de las partes menos agradables. M&aacute;s all&aacute; de que sea una v&iacute;ctima, no a todo el mundo le va a parecer un personaje entra&ntilde;able, pero la idea del libro era un poco esa, a m&iacute; no me gusta ser complaciente con los entrevistados y creo que no lo fui con ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>CL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-no-gusta-complaciente-entrevistados_1_10873880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jan 2024 09:29:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leila Guerriero: “No me gusta ser complaciente con los entrevistados”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Literatura,Leila Guerriero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leila Guerriero, Tamara Tenenbaum y La Bomba de Tiempo en un festival por los 40 años de la democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/leila-guerriero-tamara-tenenbaum-bomba-tiempo-festival-40-anos-democracia_1_10618113.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dcf95963-caa8-4154-8561-f6444b083d13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leila Guerriero, Tamara Tenenbaum y La Bomba de Tiempo en un festival por los 40 años de la democracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) convoca al Festival Imparable, que se realizará el 5 de noviembre y tendrá debates políticos, shows musicales e intervenciones artísticas</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Debates pol&iacute;ticos, shows musicales e intervenciones art&iacute;sticas ser&aacute;n parte de la jornada de celebraci&oacute;n por los 40 a&ntilde;os de democracia en Argentina, que se realizar&aacute; en el estadio porte&ntilde;o Malvinas Argentinas el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>domingo 5 de noviembre</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> organizado por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;La democracia argentina cumple 40 a&ntilde;os. Para el movimiento de derechos humanos es mucho m&aacute;s que una efem&eacute;ride: la fecha nos interpela a relanzar discusiones. Porque en el CELS entendemos que no alcanza con defender la democracia, sino que debemos ensancharla. Porque creemos que los problemas se resuelven con m&aacute;s pol&iacute;tica y m&aacute;s derechos&rdquo;, se&ntilde;alaron desde la organizaci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una jornada para escuchar, imaginar y compartir un futuro com&uacute;n, para conversar, debatir y bailar. Imparable es una invitaci&oacute;n a movilizarnos, m&aacute;s que nunca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>El Festival Imparable combinar&aacute; mesas de conversaci&oacute;n, debates, una feria y una variada oferta de presentaciones art&iacute;sticas y musicales.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Entre los disertantes habr&aacute; referentes de organizaciones pol&iacute;ticas, gremiales, sociales y de derechos humanos. Habr&aacute; invitados de Espa&ntilde;a, Italia y Brasil, entre ellos </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Steven Forti</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, historiador italiano y autor del libro Extrema Derecha 2.0, y el pastor </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Henrique Vieira</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, diputado brasile&ntilde;o por el PSOL. Tambi&eacute;n participar&aacute;n las escritoras argentinas</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Leila Guerriero</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Tamara Tenenbaum</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>La Bomba de Tiempo, Gauchito Club y Paula Maff&iacute;a</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> ser&aacute;n algunas de las bandas y presentaciones musicales que habr&aacute; durante la jornada, que incluir&aacute; tambi&eacute;n shows para los m&aacute;s chicos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las distintas actividades se desarrollar&aacute;n de 14 a 22 en el Estadio Malvinas Argentinas ubicado en Gutenberg 350 en el barrio porte&ntilde;o de Paternal. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La entrada es gratuita, pero se requiere una reserva previa en&nbsp;</span><a href="http://cels.org.ar/imparable/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">cels.org.ar/imparable/</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;y llevar al estadio un alimento no perecedero para los 150 espacios de la asociaci&oacute;n civil La Poderosa.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Agenda de actividades</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>M&uacute;sica</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En Imparable tocar&aacute;n La Bomba de Tiempo, Los Rockan, Puel Kona, Shitstem, Alan Sutton y Las Criaturitas de la Ansiedad, Paula Maff&iacute;a, Jim Lpz DJ, Biomas, Gauchito Club y otras bandas sorpresa.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Conversaciones</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las charlas comenzar&aacute;n temprano. A las 14.30, Nora Calandra (MTE Liberadxs), Mar&iacute;a Claudia Albornoz (La Poderosa), Jos&eacute; Luis Calegari (Centro Angelelli), Federico Aliaga (IDUAR-Moreno), Fer Bercovich (ACIJ-CEM), Natalia Quinto (La Boca Resiste y Propone) y Aramis Lascano (RESET) conversan en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>De territorios a comunidades</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Tambi&eacute;n a las 14.30, en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>La torta y el trabajo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> participar&aacute;n Luis Campos (Observatorio del Derecho Social-CTA), Luci Cavallero (Ni una menos), Flora Partenio (DAWN).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Luego, a las 15.30, en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Espabilar la pol&iacute;tica</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, conversar&aacute;n Deolinda Carrizo (MoCaSE), Lucila de Ponti (diputada PJ Santa Fe), Abel Furl&aacute;n (UOM), Clarisa Gambera (ATE Nacional) y Alejandro Vilca (diputado FIT Jujuy).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En la charla </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>La tierra rural en disputa</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, a las 16, conversan Roc&iacute;o Andrade (coordinadora del Parlamento Mapuche Tehuelche de R&iacute;o Negro), Santiago Elena (MNCI-ST), Dami&aacute;n Verze&ntilde;assi (Inst. Salud Socioambiental)y Sara Choque Vilca (ANDHES).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A las 16, en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>&iquest;Todo meme es pol&iacute;tico?</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, Maga Chirom (Disputar. ComPol), Juan Ruocco (escritor), Ivana Szerman (Mate/Gelatina), Galia Moldavsky (Blender), Flor Alcaraz (LatFem) conversar&aacute;n sobre activismos digitales y comunicaci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A las 17, Steven Forti de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona, y Nacho Levy, de La Poderosa, charlar&aacute;n con Gerardo Pisarello (diputado Sumar-ECP de Espa&ntilde;a), Dina S&aacute;nchez (UTEP - FPDS), Sof&iacute;a Saraceno (Centro Estudiantes del Lenguas Vivas) y Henrique Vieira (pastor, diputado PSOL de Brasil) en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Resetear la democracia</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En la conversaci&oacute;n </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Ni locos ni cuerdos: todes adentro</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, sobre salud mental, participar&aacute;n Leila Guerriero (escritora y periodista), Eugin Rodriguez (trabajador social), Bel&eacute;n Maruelli (m&eacute;dica del Hospital Korn) y Federico Lavagnino (centro de estudiantes Esnaola). Ser&aacute; a las 17.30.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Desde las 19.15, en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Un futuro que nos guste</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, participar&aacute;n Miguel Santucho (Abuelas de Plaza de Mayo), Bel&eacute;n Silva (Identidad Marr&oacute;n), Tamara Tenenbaum (escritora) y Caren Tepp (Ciudad Futura).&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Arte, infancias y juventudes</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Durante toda la jornada habr&aacute; un mural colectivo para intervenir con stencils con im&aacute;genes de estos 40 a&ntilde;os. Tambi&eacute;n habr&aacute; un espacio de aprendizajes, desaf&iacute;os y talleres para infancias y un laboratorio joven para pensar, compartir e imaginar lo que somos y lo que podemos ser. La Fundaci&oacute;n Augusto y Le&oacute;n Ferrari har&aacute;n impresiones en serigraf&iacute;a sobre papeles o telas que los participantes traigan al festival.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Feria de organizaciones</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Desde las 14, se instalar&aacute;n puestos del Bachillerato Popular Mocha Celis, el Centro de Econom&iacute;a Pol&iacute;tica (CEPA), la Asociaci&oacute;n Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), el Acuerdo por la Regulaci&oacute;n Legal del Cannabis, CAREF, Ciudad Futura, la Escuela Idaes de la UNSAM, la Fundaci&oacute;n Hora de Obrar, Fundeps, Futurock,&nbsp;La Poderosa, el Mapa de la Polic&iacute;a, la Mesa Agroalimentaria Argentina, el MoCaSE, el MTE Liberadxs, el N&uacute;cleo PT Argentina, Radar, Revista Crisis, Siglo XXI Editores, SiPreBA, Tiempo Argentino y Yo No Fui.</span>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/leila-guerriero-tamara-tenenbaum-bomba-tiempo-festival-40-anos-democracia_1_10618113.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Oct 2023 15:09:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leila Guerriero, Tamara Tenenbaum y La Bomba de Tiempo en un festival por los 40 años de la democracia]]></media:title>
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