<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - César Aira]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/cesar-aira/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - César Aira]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1032792/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Doce grandes rescates literarios de 2025: reediciones, hallazgos y gemas que salieron a la luz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/doce-grandes-rescates-literarios-2025-reediciones-hallazgos-gemas-salieron-luz_1_12865065.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2407c900-92db-42cc-bea8-90bdfcb2c6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Doce grandes rescates literarios de 2025: reediciones, hallazgos y gemas que salieron a la luz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un repaso personal por textos notables de autores y autoras de Argentina que fueron rescatados por editoriales locales a lo largo del año. De qué se tratan y los sellos que los publicaron.
</p></div><p class="article-text">
        En otro a&ntilde;o dif&iacute;cil para las editoriales <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-buenos-aires-2025-compro-ejemplares-mitad-visitantes_1_12558604.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por los vaivenes de la econom&iacute;a</a>, <strong>hubo sellos que nuevamente decidieron alejarse por un rato de lo estrictamente nuevo</strong>. Es que, a lo largo de todo 2025, algunas editoriales argentinas recuperaron para sus cat&aacute;logos publicaciones que hac&iacute;a rato hab&iacute;an dejado de circular en el pa&iacute;s, otras indagaron en los archivos de autores centrales para llegar a materiales poco conocidos y otras fueron detr&aacute;s de nombres que circulaban pero de manera muy restringida.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso &ndash;arbitrario, personal y siempre limitado, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-destacados-literatura-argentina-2025-entrevistas-autores_1_12859602.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como subrayamos en cada balance</a>&ndash; por algunos de los rescates literarios m&aacute;s interesantes del a&ntilde;o. Entre otros, hay cuentos, novelas,  poes&iacute;a, clases y ensayos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.</strong><em><strong> Materiales para una pesadilla</strong></em><strong>, de Juan Mattio.</strong> <em>&ldquo;Imitar la forma de lo real supone, entonces, saber cu&aacute;l es la forma de la realidad. &iquest;Sabe alguien esto? &iquest;Se escucha ac&aacute;, dentro del texto, el eco melanc&oacute;lico de la vida? &iquest;Deber&iacute;a escucharse? &iquest;Lo escuchan ustedes? Ac&aacute; hay un eco, s&iacute;. Pero no s&eacute; de d&oacute;nde viene. Tal vez es el murmullo del sentido que se aleja, tal vez es la voz vac&iacute;a de la experiencia&rdquo;</em>, apunta el narrador de <em>Materiales para una pesadilla</em>, la novela de <strong>Juan Mattio</strong>. Un libro extraordinario que, como esos ecos y como varios de los fantasmas que atraviesan sus p&aacute;ginas, <strong>volvi&oacute; en 2025, esta vez reeditado por el sello Caja Negra</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b3688c4-ca9e-4b82-95ea-7a6f97b7abb0_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b3688c4-ca9e-4b82-95ea-7a6f97b7abb0_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b3688c4-ca9e-4b82-95ea-7a6f97b7abb0_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b3688c4-ca9e-4b82-95ea-7a6f97b7abb0_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b3688c4-ca9e-4b82-95ea-7a6f97b7abb0_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b3688c4-ca9e-4b82-95ea-7a6f97b7abb0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5b3688c4-ca9e-4b82-95ea-7a6f97b7abb0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Materiales para una pesadilla, de Juan Mattio, salió en 2025 por Caja Negra."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Materiales para una pesadilla, de Juan Mattio, salió en 2025 por Caja Negra.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-gana-premio-fundacion-medife-filba-materiales-pesadilla_1_9754891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ganadora del Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute;-Filba en 202</a>2 luego de su lanzamiento el a&ntilde;o anterior a trav&eacute;s de la editorial Aquilina, l<strong>a novela propone un engranaje minucioso y perfectamente tramado donde se cruzan tiempos, lecturas, realidad, memoria, muerte y la belleza en su forma m&aacute;s extra&ntilde;a </strong>donde lo que insiste es una pregunta por el lenguaje. Ocurre a partir de la b&uacute;squeda que emprende Keiner, un hombre que hered&oacute;, luego del fallecimiento de una mujer a la que am&oacute;, una investigaci&oacute;n inconclusa alrededor de un grupo de escritores, ling&uuml;istas y psicoanalistas que colabor&oacute; con la dictadura militar de 1976 para darle forma a un sistema de escuchas de conversaciones telef&oacute;nicas que se activa a partir de determinadas palabras. Pero esa l&iacute;nea, repleta de fantasmas y donde <strong>resuena todo el tiempo la figura de Ricardo Piglia y </strong><em><strong>La ciudad ausente</strong></em>, se completa con otros espectros. Son los del futuro, son los que vienen con la creaci&oacute;n de una hacker japonesa llamada Haruka que debe pasar a la clandestinidad en el a&ntilde;o 2036 luego de programar una realidad virtual que permite a las personas interactuar con sus seres queridos muertos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/573f2b0b-41ea-4abb-b4f1-ccc61c4d911c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/573f2b0b-41ea-4abb-b4f1-ccc61c4d911c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/573f2b0b-41ea-4abb-b4f1-ccc61c4d911c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/573f2b0b-41ea-4abb-b4f1-ccc61c4d911c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/573f2b0b-41ea-4abb-b4f1-ccc61c4d911c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/573f2b0b-41ea-4abb-b4f1-ccc61c4d911c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/573f2b0b-41ea-4abb-b4f1-ccc61c4d911c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Juan Mattio vive en Buenos Aires, donde escribe y dicta talleres de lectura y escritura."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Juan Mattio vive en Buenos Aires, donde escribe y dicta talleres de lectura y escritura.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La novela </strong><em><strong>Materiales para una pesadilla</strong></em><strong>, de Juan Mattio, sali&oacute; por Caja Negra. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-hay-posibilidades-tecnologicas-vinieron-cambiar-relacion-muerte_1_12056291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>M&aacute;s sobre el libro, en esta entrevista con su autor</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Cuentos completos</strong></em><strong>, de Diego Angelino.</strong> La editorial Eterna Cadencia inaugur&oacute; 2025 con uno de los mejores rescates editoriales de los &uacute;ltimos tiempos en el panorama local:<strong> el lanzamiento </strong><em><strong>Cuentos completos</strong></em><strong>, del escritor entrerriano Diego Angelino</strong>. Se trata de veinte relatos escritos entre comienzos de los a&ntilde;os setenta y la segunda d&eacute;cada de los dos mil, que r<strong>ecibieron elogios y premios por parte de jurados compuestos por Juan Carlos Onetti, Julio Cort&aacute;zar, Rodolfo Walsh, Victoria Ocampo, Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares</strong>, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Angelino sit&uacute;a sus historias &ndash;opacas a veces, con una oscuridad soterrada pero constante en las tierras m&iacute;ticas de un espacio difuso llamado Campo del Banco. &ldquo;Son lugares &ndash;escribe <strong>Mart&iacute;n Kohan</strong> en el pr&oacute;logo&ndash; que a Angelino le importan, m&aacute;s que por su condici&oacute;n de tales (paisajes, geograf&iacute;as, regiones), por su poder de suscitar un tiempo (y no uno, sino varios) [...]&nbsp;<strong>Ese tiempo largo y lento que Angelino sabe desprender de los espacios, como si fuese su emanaci&oacute;n o su secreto, acerca su literatura a la verdad esencial de las esperas, de la quietud, de la soledad.</strong> No son cuentos en los que nada pasa: pasan cosas, y a menudo terribles; ni son cuentos de personajes apagados de apat&iacute;a: incluso en el apocamiento, algo tienen de desaforados&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8f3fcd7-eae4-4fd7-982f-c1387e6bb250_16-9-aspect-ratio_50p_1133139.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8f3fcd7-eae4-4fd7-982f-c1387e6bb250_16-9-aspect-ratio_50p_1133139.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8f3fcd7-eae4-4fd7-982f-c1387e6bb250_16-9-aspect-ratio_75p_1133139.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8f3fcd7-eae4-4fd7-982f-c1387e6bb250_16-9-aspect-ratio_75p_1133139.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8f3fcd7-eae4-4fd7-982f-c1387e6bb250_16-9-aspect-ratio_default_1133139.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8f3fcd7-eae4-4fd7-982f-c1387e6bb250_16-9-aspect-ratio_default_1133139.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b8f3fcd7-eae4-4fd7-982f-c1387e6bb250_16-9-aspect-ratio_default_1133139.jpg"
                    alt="Cuentos completos, de Diego Angelino, salió por Eterna Cadencia Editora."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cuentos completos, de Diego Angelino, salió por Eterna Cadencia Editora.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Cuentos completos</strong></em><strong>, de Diego Angelino, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Una peque&ntilde;a parte del universo</strong></em><strong> y </strong><em><strong>Mudanzas</strong></em><strong>, de Hebe Uhart. </strong>Tal como hab&iacute;a ocurrido en 2024, <strong>el sello Adriana Hidalgo continu&oacute; este a&ntilde;o recuperando textos de Hebe Uhart.</strong> Esta vez llegaron dos muy buenos libros para bucear en el siempre efervescente universo de esta escritora. Por un lado, <em>Una peque&ntilde;a parte del universo</em>, una publicaci&oacute;n que re&uacute;ne una serie de escritos in&eacute;ditos y algunos muy poco conocidos de la escritora, <strong>compilados por P&iacute;a Bouzas y Eduardo Muslip</strong>. Entre ellos hay textos de Uhart sobre escritores y fil&oacute;sofos que le interesaban particularmente, como <strong>Felisberto Hern&aacute;ndez, Enrique Wernicke, Simone Weil, David Hume o Juan Jos&eacute; Morosoli </strong>y tambi&eacute;n reflexiones sobre la escritura y el rol de los escritores.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en 2025 <strong>tambi&eacute;n se rescataron, en un solo tomo que lleva como t&iacute;tulo </strong><em><strong>Mudanzas</strong></em><strong>, una serie de novelas breves de Uhart</strong>. Se trata de <em>Algunos recuerdos</em> (1983), <em>Camilo asciende</em> (1987) y <em>Mudanzas</em> (1996), unidas entre s&iacute; por una serie de personajes recurrentes pero sobre todo por un espacio: las localidades de Moreno y Paso del Rey, en el oeste del Gran Buenos Aires.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c53d46b4-ac08-4cab-bcfc-72dea5d860c2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c53d46b4-ac08-4cab-bcfc-72dea5d860c2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c53d46b4-ac08-4cab-bcfc-72dea5d860c2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c53d46b4-ac08-4cab-bcfc-72dea5d860c2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c53d46b4-ac08-4cab-bcfc-72dea5d860c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c53d46b4-ac08-4cab-bcfc-72dea5d860c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c53d46b4-ac08-4cab-bcfc-72dea5d860c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una pequeña parte del universo, de Hebe Uhart."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una pequeña parte del universo, de Hebe Uhart.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Una peque&ntilde;a parte del universo</strong></em><strong> y </strong><em><strong>Mudanzas</strong></em><strong>, de Hebe Uhart, salieron por Adriana Hidalgo Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>El director</strong></em><strong> y </strong><em><strong>La familia</strong></em><strong>, de Gustavo Ferreyra</strong>. Como parte del rescate de la obra completa del escritor argentino <strong>Gustavo Ferreyra</strong> que comenz&oacute; el a&ntilde;os pasado y continuar&aacute; en 2026, <strong>Ediciones Godot lanz&oacute; en abril de 2025 reediciones de dos de sus grandes novelas</strong>: <em>La familia </em>y <em>El director</em>, con pr&oacute;logos nuevos de <strong>Mariana Enriquez</strong> y <strong>Mart&iacute;n Kohan</strong> respectivamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En<em> El director</em> se entrelazan cuatro voces para dar forma a una historia en la que quedan expuestas todas las obsesiones de un director de escuela al que le diagnosticaron una enfermedad terminal. <strong>El pasado, el futuro (o la futura, porque es una vez femenina), el director y la (&iquest;pol&eacute;mica?) novela que escribi&oacute; se alternan para exhibir las preocupaciones de un hombre que parece estar rendido </strong>frente a su propia realidad: vivir con su madre, estar solo y padecer la incertidumbre sobre su propia vida&rdquo;, se lee en la contratapa de la nueva edici&oacute;n de <em>El director</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/254c1b8f-4697-48e0-9d36-4aa70f0dfd26_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/254c1b8f-4697-48e0-9d36-4aa70f0dfd26_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/254c1b8f-4697-48e0-9d36-4aa70f0dfd26_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/254c1b8f-4697-48e0-9d36-4aa70f0dfd26_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/254c1b8f-4697-48e0-9d36-4aa70f0dfd26_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/254c1b8f-4697-48e0-9d36-4aa70f0dfd26_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/254c1b8f-4697-48e0-9d36-4aa70f0dfd26_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;La familia&quot;, de Gustavo Ferreyra."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;La familia&quot;, de Gustavo Ferreyra.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En tanto, sobre <em>La familia</em>, <strong>Mariana Enriquez</strong> se&ntilde;al&oacute;: &ldquo;Es el Obelisco de Gustavo Ferreyra o quiz&aacute; su bomba at&oacute;mica: destila sus libros anteriores, hace estallar su po&eacute;tica y a la vez erige un puente construido sobre el trabajo anterior y se proyecta a un futuro sin horizonte a la vista. Ferreyra es un caso de escritor visionario, que se concentra en sus ideas y su voz, lo hace con sus propias reglas y se trae entre manos textos poderosos. Y afables, esto es importante. <strong>Hay en </strong><em><strong>La familia</strong></em><strong> y en Ferreyra una ausencia de cinismo (no de sarcasmo, que abunda: de esa amargura elitista que es el cinismo).</strong> Al contrario, est&aacute;n dotados del carisma de alguien que se divierte con su talento y su extravagancia&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8be0a77-9099-4694-896c-34ff87aa59be_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8be0a77-9099-4694-896c-34ff87aa59be_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8be0a77-9099-4694-896c-34ff87aa59be_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8be0a77-9099-4694-896c-34ff87aa59be_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8be0a77-9099-4694-896c-34ff87aa59be_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f8be0a77-9099-4694-896c-34ff87aa59be_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f8be0a77-9099-4694-896c-34ff87aa59be_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gustavo Ferreyra nació en Buenos Aires, en 1963."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gustavo Ferreyra nació en Buenos Aires, en 1963.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>La familia</strong></em><strong> y </strong><em><strong>El director</strong></em><strong>, de Gustavo Ferreyra, salieron por Ediciones Godot. Una entrevista con el autor, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/gustavo-ferreyra-vida-civilizada-sordida-forma-no-serlo_1_11882833.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>Eisejuaz</strong></em><strong>, de Sara Gallardo. </strong>Convertida, con el tiempo, en un cl&aacute;sico de la literatura argentina, <strong>esta novela de Sara Gallardo estuvo descatalogada por un buen tiempo</strong>. En 2025, la editorial Fiordo decidi&oacute; reeditarla y seguir de este modo completando su cat&aacute;logo con t&iacute;tulos de esta autora esencial (la editorial ya reedit&oacute;, de hecho, <em>Los galgos, los galgos</em>, <em>Enero</em>, <em>Pantalones azules </em>y <em>La rosa en el viento</em> y <strong>para 2026 anunci&oacute; el rescate de </strong><em><strong>El pa&iacute;s del humo</strong></em>).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51b67ba-bf61-4207-ad6b-ef4af4ba1ba9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51b67ba-bf61-4207-ad6b-ef4af4ba1ba9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51b67ba-bf61-4207-ad6b-ef4af4ba1ba9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51b67ba-bf61-4207-ad6b-ef4af4ba1ba9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51b67ba-bf61-4207-ad6b-ef4af4ba1ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e51b67ba-bf61-4207-ad6b-ef4af4ba1ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e51b67ba-bf61-4207-ad6b-ef4af4ba1ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sara Gallardo nació en 1931."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sara Gallardo nació en 1931.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Eisejuaz</em> fue publicada originalmente en 1971 y se adelant&oacute; de forma radical a su &eacute;poca, tanto por el lenguaje como por la perspectiva desde la cual est&aacute; narrada. <strong>Se trata de un texto breve pero de una densidad inusual, que explora, con un tono visionario, la experiencia m&iacute;stica y el conflicto cultural y espiritual de un protagonista ind&iacute;gena en un mundo atravesado por el despoj</strong>o, la marginaci&oacute;n y la culpa&rdquo;, contaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/da8d2b8f-8bfa-4749-a27c-70c9b79bf3d6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/da8d2b8f-8bfa-4749-a27c-70c9b79bf3d6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/da8d2b8f-8bfa-4749-a27c-70c9b79bf3d6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/da8d2b8f-8bfa-4749-a27c-70c9b79bf3d6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/da8d2b8f-8bfa-4749-a27c-70c9b79bf3d6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/da8d2b8f-8bfa-4749-a27c-70c9b79bf3d6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/da8d2b8f-8bfa-4749-a27c-70c9b79bf3d6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En 2025 se reeditó &quot;Eisejuaz&quot;, de Sara Gallardo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En 2025 se reeditó &quot;Eisejuaz&quot;, de Sara Gallardo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La nueva edici&oacute;n de </strong><em><strong>Eisejuaz</strong></em><strong>, de Sara Gallardo, sali&oacute; por Fiordo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Las ratas</strong></em><strong> y </strong><em><strong>Sombras suele vestir</strong></em><strong>, de Jos&eacute; Bianco. </strong>La editorial Fondo de Cultura Econ&oacute;mica lanz&oacute; en el &uacute;ltimo mes del a&ntilde;o un libro con dos de las obras fundamentales de <strong>Jos&eacute; Bianco</strong>: <em>Las ratas</em> y <em>Sombras suele vestir</em>.
    </p><p class="article-text">
        Publicada originalmente en 1943 por la editorial Sur, <em>Las ratas </em>tiene en el centro la muerte misteriosa de Julio, un cient&iacute;fico que cr&iacute;a ratas en un laboratorio instalado en el piso alto de su casa. <strong>Delf&iacute;n, su medio hermano, reconstruye la historia mientras describe la rutina de una familia de clase media alta, sus conflictos y secretos</strong>.&nbsp;<em>Sombras suele vestir</em>, de 1941, cuenta la historia de Jacinta V&eacute;lez, una joven prostituta. Habla de sus desplazamientos por pensiones y habitaciones de alquiler, sus trabajos y sus encuentros con Bernardo Stocker, un corredor de bolsa y cliente habitual. <strong>En palabras de C&eacute;sar Aira, es &ldquo;una historia de fantasmas en el estilo de Henry James, que Bianco simplifica y perfecciona&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Bianco (Buenos Aires, 1908-1986) <strong>fue un escritor, periodista y traductor clave para la literatura argentina del siglo XX.</strong> Entre 1938 y 1961 fue secretario de redacci&oacute;n de la revista Sur, dirigida por Victoria Ocampo. Luego trabaj&oacute; como editor en Eudeba y en el Centro Editor de Am&eacute;rica Latina. <strong>Fue traductor, entre otros, de la obra de Stendhal, Henry James, Ambrose Bierce, T. S. Eliot, Samuel Beckett, Jean Genet y Witold Gombrowicz</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3bc35fe-8dd1-4be1-9ee4-1c331fb26cd6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3bc35fe-8dd1-4be1-9ee4-1c331fb26cd6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3bc35fe-8dd1-4be1-9ee4-1c331fb26cd6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3bc35fe-8dd1-4be1-9ee4-1c331fb26cd6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3bc35fe-8dd1-4be1-9ee4-1c331fb26cd6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3bc35fe-8dd1-4be1-9ee4-1c331fb26cd6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e3bc35fe-8dd1-4be1-9ee4-1c331fb26cd6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las ratas y Sombras suele vestir, de José Bianco."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las ratas y Sombras suele vestir, de José Bianco.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El libro que trae las novelas </strong><em><strong>Las ratas</strong></em><strong> y </strong><em><strong>Sombras suele vestir</strong></em><strong>, de Jos&eacute; Bianco, sali&oacute; por Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Las gemelas, El sue&ntilde;o/The Twins, The Dream</strong></em><strong>, de Diana Bellessi y Ursula K. Le Guin.</strong> &ldquo;Antes de cerrar el 2025, lanzamos en todo el pa&iacute;s un libro bell&iacute;simo que <strong>re&uacute;ne poemas, peque&ntilde;os ensayos y traducciones de la amistad entre Diana Bellessi y Ursula K. Le Guin</strong>: <em>Las Gemelas, El sue&ntilde;o / The Twins, The Dream</em>. La gran poeta argentina y la autora de ciencia ficci&oacute;n estadounidense tuvieron una c&aacute;lida amistad poco conocida. <strong>Su v&iacute;nculo se fund&oacute; en la admiraci&oacute;n, la empat&iacute;a y el cari&ntilde;o entre dos escritoras que durante muchos a&ntilde;os se acompa&ntilde;aron a trav&eacute;s de cartas y poemas</strong>. De la traducci&oacute;n de una y la otra como acto de amor. De la poes&iacute;a y la literatura como formas de comunicaci&oacute;n que atraviesan lenguas y culturas&rdquo;, inform&oacute; en un comunicado la editorial argentina Rara Avis sobre este gran rescate literario de 2025.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/332f46bb-d738-4184-b85e-2977d03a21d6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/332f46bb-d738-4184-b85e-2977d03a21d6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/332f46bb-d738-4184-b85e-2977d03a21d6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/332f46bb-d738-4184-b85e-2977d03a21d6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/332f46bb-d738-4184-b85e-2977d03a21d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/332f46bb-d738-4184-b85e-2977d03a21d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/332f46bb-d738-4184-b85e-2977d03a21d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La escritora Diana Bellessi."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La escritora Diana Bellessi.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El libro hab&iacute;a sido publicado en Estados Unidos en 1996, y luego en Argentina, en 1998. Sin embargo, su circulaci&oacute;n limitada lo volvi&oacute; dif&iacute;cil de conseguir, por lo que se convirti&oacute; casi un mito. <strong>&ldquo;Rara Avis vuelve a publicar este t&iacute;tulo en una nueva edici&oacute;n revisada y ampliada con nuevos materiales que salen a la luz&rdquo;, se&ntilde;alaron desde la editorial.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Las gemelas, El sue&ntilde;o / The Twins, The Dream</em> incluye los poemarios <em>Crucero ecuatorial</em> y <em>Tributo del mudo</em> de Bellessi, traducidos al ingl&eacute;s por Le Guin; y <em>D&iacute;as de seda</em>, poemario de Le Guin traducido al espa&ntilde;ol por la escritora argentina. Como en la primera edici&oacute;n,<strong> hay dos pr&oacute;logos escritos por las autoras que describen el v&iacute;nculo y el trabajo de traducci&oacute;n que realizaron ambas</strong>. A la nueva edici&oacute;n se agregan tambi&eacute;n unas palabras de Diana Bellessi a casi 30 a&ntilde;os de la primera aparici&oacute;n de este libro y una entrevista de Bellessi a Le Guin.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f67cb89d-1697-4464-a0b6-e7e25c5ca68c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f67cb89d-1697-4464-a0b6-e7e25c5ca68c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f67cb89d-1697-4464-a0b6-e7e25c5ca68c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f67cb89d-1697-4464-a0b6-e7e25c5ca68c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f67cb89d-1697-4464-a0b6-e7e25c5ca68c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f67cb89d-1697-4464-a0b6-e7e25c5ca68c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f67cb89d-1697-4464-a0b6-e7e25c5ca68c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las gemelas, El sueño/The Twins, The Dream, de Diana Bellessi y Ursula K. Le Guin."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las gemelas, El sueño/The Twins, The Dream, de Diana Bellessi y Ursula K. Le Guin.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Las gemelas, El sue&ntilde;o/The Twins, The Dream,</strong></em><strong> de Diana Bellessi y Ursula K. Le Guin, sali&oacute; por Rara Avis.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Tener lo que se tiene. Volumen II</strong></em><strong>, de Diana Bellessi. </strong>Otro t&iacute;tulo de la poeta argentina publicado este a&ntilde;o.<strong> El sello Adriana Hidalgo lanz&oacute; el segundo tomo de su poes&iacute;a reunida. </strong>Con pr&oacute;logo de la poeta, docente y periodista<strong> Sonia Scarabelli</strong>, se trata de una edici&oacute;n ampliada que incluye seis libros, entre ellos <em>Mate cocido </em>(2002),<em> La rebeli&oacute;n del instante</em> (2005), <em>Tener lo que se tiene </em>(2009),<em> Variaciones de la luz</em> (2011), <em>Pasos de baile </em>(2014) y <em>Fuerte como la muerte es el amor</em> (2018).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para Diana Bellessi hay ciertos momentos en los que su atenci&oacute;n est&aacute; entregada con todos los sentidos a lo que la rodea. Lo que sucede entonces no es f&aacute;cil de poner en palabras, <strong>pero se podr&iacute;a hablar de un peculiar estado de reuni&oacute;n y de un verse uno en otro</strong>. La contempladora y lo contemplado, imantados en su acompasamiento interior y exterior, han ido a encontrarse en un instante e intercambian papeles&rdquo;, apunta Scarabelli en sus palabras iniciales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/032e96ed-88a6-4f39-9283-9f8c0b6a4155_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/032e96ed-88a6-4f39-9283-9f8c0b6a4155_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/032e96ed-88a6-4f39-9283-9f8c0b6a4155_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/032e96ed-88a6-4f39-9283-9f8c0b6a4155_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/032e96ed-88a6-4f39-9283-9f8c0b6a4155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/032e96ed-88a6-4f39-9283-9f8c0b6a4155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/032e96ed-88a6-4f39-9283-9f8c0b6a4155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tener lo que se tiene. Volumen II, de Diana Bellessi."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tener lo que se tiene. Volumen II, de Diana Bellessi.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Tener lo que se tiene. Volumen II</strong></em><strong>, de Diana Bellessi, sali&oacute; por Adriana Hidalgo Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Antes de leer</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n Ronsino.</strong> &ldquo;Primero est&aacute; la mirada. Para leer hay que tener una mirada voraz, una mirada que est&eacute; inc&oacute;moda con la realidad&rdquo;, sostiene<strong> Hern&aacute;n Ronsino</strong> en el ensayo breve <em>Un escritor en bicicleta</em>. Es uno de los textos que forman parte de <em>Antes de leer </em>el libro que public&oacute; en 2025 <strong>este autor argentino reconocido por su narrativa y por grandes novelas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os como </strong><em><strong>Glaxo</strong></em><strong>, </strong><em><strong>Lumbre</strong></em><strong> y </strong><em><strong>Una m&uacute;sica</strong></em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23378150-83f0-495d-9d38-94540c75318b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23378150-83f0-495d-9d38-94540c75318b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23378150-83f0-495d-9d38-94540c75318b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23378150-83f0-495d-9d38-94540c75318b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23378150-83f0-495d-9d38-94540c75318b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23378150-83f0-495d-9d38-94540c75318b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/23378150-83f0-495d-9d38-94540c75318b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El escritor Hernán Ronsino publicó en 2025 el libro de ensayos &quot;Antes de leer&quot;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El escritor Hernán Ronsino publicó en 2025 el libro de ensayos &quot;Antes de leer&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>Antes de leer</em> podr&iacute;a pensarse como un mapa, un recorrido de la propia trayectoria lectora de Ronsino, que lejos de los dogmas y del v&eacute;rtigo desenfadado, prefiere detenerse en el tr&aacute;nsito, el discurrir, el pasaje. La mirada voraz, inc&oacute;moda, pero al mismo tiempo parsimoniosa. Integrado por quince ensayos escritos con una prosa di&aacute;fana que el autor sac&oacute; en distintas publicaciones extranjeras o que ley&oacute; en conferencias e intervenciones p&uacute;blicas, ahora rescatadas por el sello Ediciones Bonaerenses, en sus p&aacute;ginas se cruzan estilos, movimiento, &eacute;pocas. <strong>Entre otros, aparecen Elias Canetti, Ricardo Piglia, C&eacute;sar Aira, Ezequiel Mart&iacute;nez Estrada, Rodolfo Walsh, Delmira Agustini, Esther Kinsky y Gaspar Astarita, un escritor e historiador de Chivilcoy, la ciudad natal de Ronsino.</strong> Todos ellos, adem&aacute;s de su memoria &iacute;ntima, lo ayudan a pensar la lectura, la ficci&oacute;n, la escritura y el modo en que se imbrican la vida y la obra de los escritores.
    </p><p class="article-text">
        El libro se puede descargar y leer gratis en la p&aacute;gina oficial de Ediciones Bonaerenses (<a href="https://edicionesbonaerenses.sg.gba.gob.ar/libro/antes-de-leer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el enlace, aqu&iacute;</a>), la editorial p&uacute;blica perteneciente a la provincia de Buenos Aires. <strong>Se trata de un sello que distribuye sus ejemplares impresos en la red de bibliotecas populares bonaerenses, en ferias y en algunos puntos de venta</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c53c47bb-8115-4ea3-8025-f56647dd236c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c53c47bb-8115-4ea3-8025-f56647dd236c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c53c47bb-8115-4ea3-8025-f56647dd236c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c53c47bb-8115-4ea3-8025-f56647dd236c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c53c47bb-8115-4ea3-8025-f56647dd236c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c53c47bb-8115-4ea3-8025-f56647dd236c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c53c47bb-8115-4ea3-8025-f56647dd236c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Antes de leer&quot;, de Hernán Ronsino, fue publicado por Ediciones Bonaerenses y se puede descargar de manera gratuita en la página web de la editorial."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Antes de leer&quot;, de Hernán Ronsino, fue publicado por Ediciones Bonaerenses y se puede descargar de manera gratuita en la página web de la editorial.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Antes de leer</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n Ronsino, sali&oacute; por Ediciones Bonaerenses. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/hernan-ronsino-lectura-ofrece-vinculo-tiempo-mundo-parece-prohibido-aburrirse_1_12656551.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace, una entrevista con el autor.</strong></a><strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>Curso de Literatura inglesa y norteamericana. Universidad de Mar del Plata, 1966</strong></em><strong>, de Jorge Luis Borges.</strong> &ldquo;Entre abril y septiembre de 1966, los lunes, de manera quincenal, <strong>Borges tom&oacute; en Constituci&oacute;n el tren a Mar del Plata para dar clases como profesor de la c&aacute;tedra de Literatura inglesa y norteamericana de la Universidad Cat&oacute;lica local, que luego ser&iacute;a provincial y, m&aacute;s adelante, nacional.</strong> All&iacute; lo esperaban, expectantes, los estudiantes del curso, menos de una decena, que se organizaron para grabar y transcribir sus clases&rdquo;, informaron desde Sudamericana sobre esta publicaci&oacute;n lanzada en agosto de este a&ntilde;o. Un libro que se convierte en una suerte de saga de <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/curiosas-clases-jorge-luis-borges-guardadas-casetes-40-anos-convirtieron-libro-fascinante_1_11766291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro texto de Borges de clases rescatado recientemente, Curso de literatura argentina</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A ese p&uacute;blico &lsquo;cautivo&rsquo; que conformar&iacute;a la primera camada de profesores locales en Letras, se sumaba otro de oyentes entusiastas. En este libro, basado en esas transcripciones, la personal&iacute;sima perspectiva de Borges sobre la literatura cristaliza <strong>en su original e iluminadora visi&oacute;n de Chaucer, Langland, More, Shakespeare, Milton, Swift, Johnson, Gibbon, Macpherson, Wordsworth, Carlyle, Dickens, Browning, Stevenson, Shaw, Kipling, Chesterton</strong>, entre otros. En todos los casos resuena el registro vital de su voz en el aula, con su estilo, cadencia y humor. Al mismo tiempo, opera una constante: su modo de leer &uacute;nico, did&aacute;ctico e innovador, que sit&uacute;a a autores, textos y contextos en clave de fragmentos del mosaico infinito de la cultura universal&rdquo;, se lee en la contratapa de este libro, que fue editado por la investigadora y docente <strong>Mariela Blanco</strong> y que cuenta con notas de <strong>Germ&aacute;n &Aacute;lvarez</strong>, co-director del Centro de Estudios Borgeanos de la Biblioteca Nacional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4149980f-13a7-4743-bbaa-926a73ffbb02_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4149980f-13a7-4743-bbaa-926a73ffbb02_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4149980f-13a7-4743-bbaa-926a73ffbb02_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4149980f-13a7-4743-bbaa-926a73ffbb02_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4149980f-13a7-4743-bbaa-926a73ffbb02_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4149980f-13a7-4743-bbaa-926a73ffbb02_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4149980f-13a7-4743-bbaa-926a73ffbb02_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Curso de Literatura inglesa y norteamericana. Universidad de Mar del Plata, 1966, de Jorge Luis Borges, salió por Sudamericana."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Curso de Literatura inglesa y norteamericana. Universidad de Mar del Plata, 1966, de Jorge Luis Borges, salió por Sudamericana.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Curso de Literatura inglesa y norteamericana. Universidad de Mar del Plata, 1966</strong></em><strong>, de Jorge Luis Borges, sali&oacute; por Sudamericana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11. </strong><em><strong>La alfombra roja</strong></em><strong>, de Marta Lynch.</strong>&nbsp;Este libro rescatado durante 2025 es la primera novela de la escritora argentina <strong>Marta Lynch</strong>. Publicada en 1962, su &eacute;xito la convirti&oacute; en uno de los nombres destacados y controvertidos de la generaci&oacute;n literaria de los sesenta. Tal como apuntaron desde Parip&eacute; Books, el sello que le dio una nueva vida a este libro, la novela cuenta la historia de un pol&iacute;tico, An&iacute;bal Rey, desde su humilde infancia provinciana a orillas del r&iacute;o hasta su ascenso a las m&aacute;s altas esferas del poder. &ldquo;Para escribirla, Lynch se bas&oacute; de forma apenas cifrada en el presidente desarrollista Arturo Frondizi (1958-1962). Realista y polif&oacute;nica, construye el retrato del l&iacute;der a trav&eacute;s de distintas voces: punteros, amantes, pol&iacute;ticos de la vieja guardia. A ellas se suma la del propio Rey, &lsquo;el doctor&rsquo;&rdquo;, agregaron desde la editorial. La publicaci&oacute;n forma parte de la Colecci&oacute;n Renacimiento de Parip&eacute;. Se trata de una selecci&oacute;n <strong>&ldquo;dedicada a reeditar libros que llevan tiempo fuera del circuito&rdquo; </strong>y que en este caso propone <strong>&ldquo;una oportunidad valiosa para volver a tomar contacto con una de las autoras que m&aacute;s se interes&oacute; por plasmar las estructuras de poder de la Argentina en su literatura&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>La alfombra roja</em> es una novela notable de una escritora notable, que lo fue adem&aacute;s desde el principio. Para celebrar que ahora vuelve a editarse no es imprescindible pasar por los t&oacute;picos de los rescates literarios o los de la reparaci&oacute;n de alg&uacute;n presunto relegamiento previo. <strong>Basta con decir que siempre resulta alentador que la mejor literatura circule</strong>&rdquo;, apunta <strong>Mart&iacute;n Kohan</strong> en el pr&oacute;logo de este rescate de 2025.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8361d4c-7587-40d6-84f8-b92ffc9136bb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8361d4c-7587-40d6-84f8-b92ffc9136bb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8361d4c-7587-40d6-84f8-b92ffc9136bb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8361d4c-7587-40d6-84f8-b92ffc9136bb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8361d4c-7587-40d6-84f8-b92ffc9136bb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8361d4c-7587-40d6-84f8-b92ffc9136bb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b8361d4c-7587-40d6-84f8-b92ffc9136bb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La nueva edición de &quot;La alfombra roja&quot;, de Marta Lynch."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La nueva edición de &quot;La alfombra roja&quot;, de Marta Lynch.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>La alfombra roja</strong></em><strong>, de Marta Lynch, sali&oacute; por Parip&eacute; Books.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>Actos de presencia. Disertaciones (1989-2021)</strong></em><strong>, de C&eacute;sar Aira. </strong>Este libro rescata <strong>once ponencias y charlas que el autor argentino brind&oacute; en universidades, ferias y congresos del exterior</strong>. L&uacute;dico y audaz, en estos textos aparece un Aira dedicado a repensar los mecanismos de la literatura y de sus artificios, por caminos siempre sorprendentes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;(Aira) Incita a imaginar <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/arboles-aira-libros-diciembre_129_12838843.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una Buenos Aires vaciada de todo excepto de sus &aacute;rboles </a>o a repasar una po&eacute;tica del trazo entre las notas de Duchamp para <em>El gran vidrio</em>, el proyecto cal&iacute;grafo-man&iacute;aco de (Mario) Levrero o <strong>la letra &iacute;nfima que para Benjamin implicaba un pensamiento refinado</strong>&hellip; La inteligencia desfachatada y excepcional de Aira vuelve estos ensayos puro goce y puro juego. Un sacud&oacute;n a cualquier h&aacute;bito que amenace con adormecer la sensibilidad o impida la sorpresa&rdquo;, se lee en la contratapa de este libro. Un rescate, tambi&eacute;n, que lleg&oacute; a las librer&iacute;as locales de la mano de Random House.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1eebef61-e4f9-4a4f-873c-f0bea18263b0_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1eebef61-e4f9-4a4f-873c-f0bea18263b0_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1eebef61-e4f9-4a4f-873c-f0bea18263b0_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1eebef61-e4f9-4a4f-873c-f0bea18263b0_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1eebef61-e4f9-4a4f-873c-f0bea18263b0_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1eebef61-e4f9-4a4f-873c-f0bea18263b0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1eebef61-e4f9-4a4f-873c-f0bea18263b0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Actos de presencia&quot;, de César Aira."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Actos de presencia&quot;, de César Aira.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Actos de presencia</strong></em><strong>, de C&eacute;sar Aira, fue publicado este a&ntilde;o por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/doce-grandes-rescates-literarios-2025-reediciones-hallazgos-gemas-salieron-luz_1_12865065.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Dec 2025 14:47:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2407c900-92db-42cc-bea8-90bdfcb2c6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1315679" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2407c900-92db-42cc-bea8-90bdfcb2c6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1315679" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Doce grandes rescates literarios de 2025: reediciones, hallazgos y gemas que salieron a la luz]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2407c900-92db-42cc-bea8-90bdfcb2c6af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,César Aira,Jorge Luis Borges]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los árboles de Aira, algunos libros de diciembre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/arboles-aira-libros-diciembre_129_12838843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25d086b9-a778-4fbb-9eb2-2a795c274161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los árboles de Aira, algunos libros de diciembre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Apología del viaje, las series de diciembre</p></div><p class="article-text">
        <strong>Uno.</strong> <em>&ldquo;La ciudad, tejido de desapariciones que aparecen, es ante todo una acumulaci&oacute;n de signos, de cosas, de hechos que se vuelven signos por la acci&oacute;n encontrada del h&aacute;bito y el inter&eacute;s, del antes y despu&eacute;s de la percepci&oacute;n, confundidos. </em><em><strong>De ah&iacute; la peculiaridad del tiempo urbano, ese famoso &lsquo;no tener tiempo&rsquo; de las excusas a las que recurrimos</strong></em><em>. Un cl&aacute;sico de la literatura argentina explicaba su falta de producci&oacute;n diciendo que, en Buenos Aires, &lsquo;tom&aacute;s unos mates, das una vuelta a la manzana y ya se te fue el d&iacute;a&rsquo;&rdquo;</em>, apunta C&eacute;sar Aira en <em>El juego de las desapariciones</em> (el ensayo forma parte de <em>Actos de presencia</em>, un libro que en Argentina sali&oacute; este a&ntilde;o por Random House y que re&uacute;ne distintas disertaciones del escritor en universidades, ferias y congresos, entre 1989 y&nbsp;2021). El texto arranca con una situaci&oacute;n imaginaria, un juego que propone Aira: <strong>pensar c&oacute;mo se ver&iacute;a Buenos Aires si m&aacute;gicamente desapareciera todo &ndash;calles, construcciones, monumentos, veredas, carteles, habitantes&ndash; menos los &aacute;rboles</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1eebef61-e4f9-4a4f-873c-f0bea18263b0_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1eebef61-e4f9-4a4f-873c-f0bea18263b0_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1eebef61-e4f9-4a4f-873c-f0bea18263b0_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1eebef61-e4f9-4a4f-873c-f0bea18263b0_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1eebef61-e4f9-4a4f-873c-f0bea18263b0_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1eebef61-e4f9-4a4f-873c-f0bea18263b0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1eebef61-e4f9-4a4f-873c-f0bea18263b0_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Actos de presencia&quot;, de César Aira."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Actos de presencia&quot;, de César Aira.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Dos.</strong> Diciembre suele ser &ndash;por h&aacute;bito, por resignaci&oacute;n, por inercia, por deseo o por la combinaci&oacute;n de un poco de todo eso: elige tu propia aventura&ndash;, el mes de &ldquo;no tener tiempo&rdquo;. Se multiplican las invitaciones, los compromisos, los brindis, los adioses a algo un poco difuso que se va (tambi&eacute;n los balances, las listas, esa insistencia por dejar registro, tal vez para encontrarle alguna forma a eso inaprensible que nos hace ruido y que por las dudas despedimos).<strong> La vida a fin de a&ntilde;o: tejido de despedidas que reciben, un irse para dar la bienvenida a otra cosa tambi&eacute;n incierta</strong>. Varios de esos encuentros sociales suelen darse entre personas que entran en la categor&iacute;a de &ldquo;conocidas&rdquo; (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/extranos-titanic-tinder-libros_129_12507406.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aunque ya hablamos de los vaivenes que implica conocer a alguien</a>). Las conversaciones, entonces, flotan entre el merodeo ni tan &iacute;ntimo ni tan distante, alguna noticia del momento, alg&uacute;n chisme si la ocasi&oacute;n lo amerita, alguna preocupaci&oacute;n, alguna picard&iacute;a si los interlocutores son buenos para el llamado <em>small-talk</em>, la <em>charlita</em>.&nbsp;Nunca&nbsp;falta el que se va por las ramas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tres. </strong>No era diciembre, pero fue hace poco&nbsp;en un encuentro social. A la siempre inquietante pregunta de <em>c&oacute;mo and&aacute;s</em>&nbsp;respond&iacute; con generalidades, retruqu&eacute; con una pregunta similar y las personas con las que hablaba hicieron lo propio. <strong>En alg&uacute;n momento la deriva nos llev&oacute; a los &aacute;rboles. Cont&eacute; al pasar que, por pedido de alg&uacute;n vecino cruel, estaban evaluando talar el pl&aacute;tano que est&aacute; justo en la puerta del edificio donde vivo</strong>. Un &aacute;rbol impotente y maravilloso, lo primero a lo que le presto atenci&oacute;n de verdad cada ma&ntilde;ana cuando aparece a trav&eacute;s de la ventana. Un &aacute;rbol que es sombra, movimiento, registro vital del paso de las estaciones. M., que es editor de libros y vecino, coment&oacute; sobre un sauce que talaron a pocas cuadras. <strong>La noticia me dej&oacute; helada: era otro de mis &aacute;rboles favoritos del barrio, un im&aacute;n, puro esplendor y elegancia.</strong> Una parada obligada en la ciudad de &ldquo;no tener tiempo&rdquo;: debo haberme quedado mir&aacute;ndolo cientos de veces (y, otra vez, la insistencia por dejar registro: guardo en mi tel&eacute;fono docenas de fotos y videos de ese &aacute;rbol). Al volver me fui caminando hasta la esquina del sauce y lo que vi fue su huella: una pieza m&aacute;s en ese juego de las desapariciones que aparecen.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/track/5pT9f6Ystd4wsR1L47jn0W?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Cuatro.</strong> A la ma&ntilde;ana siguiente, despu&eacute;s de corroborar que el pl&aacute;tano de casa segu&iacute;a ah&iacute; y con muchas ganas de olvidarme del episodio del sauce, me puse a buscar en la biblioteca un libro que quer&iacute;a leer para algo que estoy escribiendo. <strong>No lo encontr&eacute;, pero s&iacute; me cruc&eacute; con el de Aira que, como el pl&aacute;tano, tambi&eacute;n estaba ah&iacute; aunque nunca lo hab&iacute;a abierto</strong>. No tard&eacute; mucho en llegar a sus <em>actos de presencia</em>&nbsp;y a su fantas&iacute;a de una Buenos Aires donde desaparece todo menos los &aacute;rboles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cinco.</strong> Desde entonces &ndash;a veces con m&aacute;s prolijidad, a veces con m&aacute;s torpeza dependiendo de las semanas, porque soy experta en la excusa de &ldquo;no tener tiempo&rdquo;&ndash;<strong> anoto, cada d&iacute;a, alguna cosa sobre un &aacute;rbol que me cruzo y que me llama la atenci&oacute;n (aparecen en la calle, en los libros, en las canciones, en las pel&iacute;culas que veo)</strong>. Algunos de los &uacute;ltimos que registr&eacute;: la canci&oacute;n <em>Uno es &aacute;rbol</em>, del &uacute;ltimo disco de <strong>Juana Molina</strong>, que dice &ldquo;<em>uno es &aacute;rbol/uno no es &aacute;rbol dormido&rdquo;</em>; las secuoyas del bosque que visitan <strong>James Stewart</strong> y <strong>Kim Novak</strong> en <em>V&eacute;rtigo</em>, de Hitchcock; un &aacute;rbol con todas las ra&iacute;ces afuera por la calle Lerma; el aromo &ndash;o su reto&ntilde;o en realidad&ndash; de <strong>Manuelita Rosas</strong> en los bosques de Palermo, signo de cierta idea de clemencia (lo rescata con maestr&iacute;a <strong>Mart&iacute;n Kohan</strong> en su reciente libro <em>Argentinos, &iexcl;a las cosas!</em>).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Seis</strong>. Es diciembre y los compromisos no paran de multiplicarse. Mi registro diario tambi&eacute;n. <strong>Maniobras de evasi&oacute;n o &aacute;rboles que tapan bosques, seguro.</strong> Y a la vez un intento por encontrarle alguna forma a eso que se me vuelve cada vez m&aacute;s inasible. A todo lo que hace ruido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/906458d6-782b-4720-a663-7568f056fd3c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/906458d6-782b-4720-a663-7568f056fd3c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/906458d6-782b-4720-a663-7568f056fd3c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/906458d6-782b-4720-a663-7568f056fd3c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/906458d6-782b-4720-a663-7568f056fd3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/906458d6-782b-4720-a663-7568f056fd3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/906458d6-782b-4720-a663-7568f056fd3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Empieza <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva entrega de Mil lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Libros de diciembre.</strong> El &uacute;ltimo mes de 2025 trae, en el cada vez m&aacute;s expandido&nbsp;mundo editorial, lanzamientos de libros muy diversos. Entre otros nombres,<strong> a lo largo de diciembre llegar&aacute;n a las librer&iacute;as locales t&iacute;tulos nuevos o reediciones de notables obras de Margaret Atwood, Mar&iacute;a Sonia Cristoff, Juan Forn, Beatriz Sarlo, Osvaldo Bayer, Diana Bellessi y Ursula K. Le Guin.</strong> Arm&eacute; una gu&iacute;a con los m&aacute;s destacados, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-diciembre-martin-kohan-memorias-margaret-atwood-juan-forn-novela-premiada_1_12831154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la encuentran por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte ya arranqu&eacute; por dos buen&iacute;simos, que, mientras escribo estas l&iacute;neas, me doy cuenta de que est&aacute;n atravesados por una pregunta similar alrededor de la identidad argentina. Uno, como les contaba arriba, es el libro de ensayo cr&iacute;tico <em>Argentinos, &iexcl;a las cosas!</em>, de <strong>Mart&iacute;n Kohan</strong> (pronto les cuento m&aacute;s porque lo entrevist&eacute; por estas horas acaloradas) y el otro es la novela <em>El contrabando ejemplar</em>, de <strong>Pablo Maurette</strong>, que <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/escritor-argentino-pablo-maurette-gano-prestigioso-premio-herralde-novela_1_12736629.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gan&oacute; este a&ntilde;o el Premio Herralde</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d1e3cce-d715-4557-b5b4-14a8121c6eb0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d1e3cce-d715-4557-b5b4-14a8121c6eb0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d1e3cce-d715-4557-b5b4-14a8121c6eb0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d1e3cce-d715-4557-b5b4-14a8121c6eb0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d1e3cce-d715-4557-b5b4-14a8121c6eb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d1e3cce-d715-4557-b5b4-14a8121c6eb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0d1e3cce-d715-4557-b5b4-14a8121c6eb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Margaret Atwood, Martín Kohan, Juan Forn, María Sonia Cristoff y Pablo Maurette, algunos de los nombres que se destacan entre las novedades editoriales de diciembre."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Margaret Atwood, Martín Kohan, Juan Forn, María Sonia Cristoff y Pablo Maurette, algunos de los nombres que se destacan entre las novedades editoriales de diciembre.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las memorias de <strong>Margaret Atwood</strong> &ndash;en realidad, algo as&iacute; &ldquo;como unas memorias&rdquo;, como propone la autora&ndash; vienen con <strong>una introducci&oacute;n que me encant&oacute; y que cierra, tambi&eacute;n, con una pregunta</strong>: <em>&ldquo;Al revisitar mi pasado como escritora, he tenido sue&ntilde;os extra&ntilde;os. He conversado con los muertos: los muertos ben&eacute;volos, sobre todo. He desenterrado las primeras cosas que escrib&iacute;, y por suerte jam&aacute;s publiqu&eacute;, y me he muerto de verg&uuml;enza al leerlas. He intentado captar de nuevo mi estado de &aacute;nimo en aquella &eacute;poca. Decisiones equivocadas, miri&ntilde;aques, argumentos abandonados, medias de nailon con costuras, canoas, amores perdidos. Todo es material. &iquest;Qu&eacute; har&eacute; con &eacute;l?&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La gu&iacute;a con los libros de diciembre se puede leer&nbsp;</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-diciembre-martin-kohan-memorias-margaret-atwood-juan-forn-novela-premiada_1_12831154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>. Y, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/series-peliculas-llegan-streaming-diciembre-lali-brad-pitt-formula-1-regreso-esperado_1_12811492.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por ac&aacute;</strong></a><strong>, series y pel&iacute;culas que llegan al streaming en diciembre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Apostilla.</strong> Una noticia triste lleg&oacute; hace unos d&iacute;as: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-fotografo-martin-parr-73-anos_1_12827658.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muri&oacute; el talentos&iacute;simo fot&oacute;grafo brit&aacute;nico </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-fotografo-martin-parr-73-anos_1_12827658.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Martin Parr</strong></a><strong>.</strong> Integrante de la agencia Magnum desde mediados de los '90 y reconocido en todo el mundo por su sagaz mirada sobre la sociedad con un afilado sentido del humor, <strong>Parr fue un artista que jug&oacute; con la iron&iacute;a, pero que sobre todo observ&oacute; a sus retratados con cari&ntilde;o</strong>. Su ojo estuvo siempre puesto en los comportamientos de las personas comunes en los lugares comunes, por eso tantas veces retrat&oacute; turistas en los sitios m&aacute;s ins&oacute;litos y concurridos del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Con muestras y publicaciones que circularon por todos lados &ndash;Parr fue un fot&oacute;grafo siempre en movimiento&ndash;, una de sus colecciones m&aacute;s conocidas tiene a distintas playas de los pa&iacute;ses m&aacute;s diversos&ndash;y por ende, a los veraneantes&ndash; como objeto de estudio y fascinaci&oacute;n.&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/mar-plata-gran-sueno-argentino-siete-caminos-libros-documentales-e-investigaciones-notables_1_10907387.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como les cont&eacute; hace un tiempo ac&aacute;</a>, en 2014, <strong>el fot&oacute;grafo lleg&oacute; hasta Mar del Plata y, m&aacute;s espec&iacute;ficamente, a Playa Grande y la Bristol</strong>, donde sac&oacute; una serie alucinante de fotograf&iacute;as. En su p&aacute;gina oficial, afirm&oacute; que se sinti&oacute; especialmente atrapado por el lugar y por las multitudes que acuden all&iacute; a&ntilde;o tras a&ntilde;o. Como homenaje y agradecimiento, <a href="https://www.martinparr.com/2014/mar-del-plata/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dejo el enlace aqu&iacute; para que las visiten</a>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/BKBCnIFAsXk/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>La hora de los hornos</strong></em><strong>, de Felipe Celesia.</strong> De la clandestinidad local y los temores por rodar en plena dictadura de <strong>Juan Carlos Ongan&iacute;a</strong>, a los aplausos en festivales europeos. Del anonimato y el trabajo publicitario a codearse con <strong>Jean-Luc Godard</strong>. Del rechazo al justicialismo a la intimidad de Puerta de Hierro para hablar cara a cara con <strong>Juan Domingo Per&oacute;n</strong>. Del brillo a la censura. De las dudas iniciales, a las certezas escritas en manifiestos sobre el cine pol&iacute;tico de intervenci&oacute;n que se volvieron referencia para toda una generaci&oacute;n de cineastas. De los rodeos interminables para encontrar una manera de decir a la convicci&oacute;n m&aacute;s f&eacute;rrea: <strong>hacer una pel&iacute;cula para cambiar el mundo</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46b6ccf4-89ae-46d7-9162-09d7569d4ff3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46b6ccf4-89ae-46d7-9162-09d7569d4ff3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46b6ccf4-89ae-46d7-9162-09d7569d4ff3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46b6ccf4-89ae-46d7-9162-09d7569d4ff3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46b6ccf4-89ae-46d7-9162-09d7569d4ff3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46b6ccf4-89ae-46d7-9162-09d7569d4ff3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46b6ccf4-89ae-46d7-9162-09d7569d4ff3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;La hora de los hornos&quot;, de Pino Solanas y Octavio Getino, se convirtió en un ícono del cine político."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;La hora de los hornos&quot;, de Pino Solanas y Octavio Getino, se convirtió en un ícono del cine político.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una serie de saludables ambivalencias se tejen detr&aacute;s de las vidas de <strong>Fernando </strong><em><strong>Pino</strong></em><strong> Solanas</strong> y <strong>Octavio Getino</strong> y del rodaje de su pel&iacute;cula <em>La hora de los hornos</em>, un hito insoslayable para la historia del cine argentino. Una referencia internacional para el rubro, tambi&eacute;n, desde su estreno en 1968 en el festival de P&eacute;saro, Italia.
    </p><p class="article-text">
        Con inteligencia, con un rastreo incansable por archivos, con la recuperaci&oacute;n de los diarios personales del propio Solanas y de buena parte de los intercambios epistolares del cineasta, en su flamante libro <em>La hora de los hornos </em>(Paid&oacute;s, 2025) el periodista <strong>Felipe Celesia</strong> reconstruy&oacute; la historia de una epopeya, del encuentro de dos hombres con or&iacute;genes dis&iacute;miles y tambi&eacute;n de una &eacute;poca efervescente hecha de ideas, ambiciones y contingencias.
    </p><p class="article-text">
        Entrevist&eacute; a Felipe Celesia en estos d&iacute;as para preguntarle por su libro, que es excelente. Encuentran la nota <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/hora-hornos-pelicula-clandestinidad-volvio-icono-mundial-cine-revolucion_1_12825102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ab7fa95-1e7b-4f62-8ad5-949b8d2945f1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ab7fa95-1e7b-4f62-8ad5-949b8d2945f1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ab7fa95-1e7b-4f62-8ad5-949b8d2945f1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ab7fa95-1e7b-4f62-8ad5-949b8d2945f1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ab7fa95-1e7b-4f62-8ad5-949b8d2945f1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ab7fa95-1e7b-4f62-8ad5-949b8d2945f1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9ab7fa95-1e7b-4f62-8ad5-949b8d2945f1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El periodista Felipe Celesia es autor de numerosos libros de no ficción."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El periodista Felipe Celesia es autor de numerosos libros de no ficción.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El libro </strong><em><strong>La hora de los hornos</strong></em><strong>, de Felipe Celesia, sali&oacute; por Paid&oacute;s. M&aacute;s, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/hora-hornos-pelicula-clandestinidad-volvio-icono-mundial-cine-revolucion_1_12825102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con su autor</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.&nbsp;</strong>Arriba mencion&eacute; al pasar a <strong>Juana Molina</strong> y justo hace unos d&iacute;as <strong>Diego Fischerman</strong> escribi&oacute; sobre su nuevo disco <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/juana-fantasmas_129_12826645.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este art&iacute;culo s&uacute;per interesante</a> que une a la artista argentina y su particular manera de &ldquo;jugar a decir&rdquo; con una constelaci&oacute;n de fantasmas. Tambi&eacute;n, claro, hay &aacute;rboles.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Algo m&aacute;s: <a href="https://lineadocumental.com/astor-por-piazzolla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por esta entrega de </a><a href="https://lineadocumental.com/astor-por-piazzolla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>L&iacute;nea Documental</em></a>&nbsp;(es mi newsletter de cabecera y quiero creer que ya est&aacute;n suscriptos; si se les pas&oacute;, <a href="https://lineadocumental.com/#section-newsletter" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se anotan ac&aacute; y todos los s&aacute;bados lo reciben gratis</a>) me enter&eacute; de que <em>Piazzolla, los a&ntilde;os del tibur&oacute;n</em> <a href="https://play.cine.ar/INCAA/produccion/9769" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; disponible por ac&aacute;</a> para ver gratis y online en <em>CineAR Play</em>. <strong>Hablamos en </strong><em><strong>Mil lianas</strong></em><strong> hace bastante tiempo sobre este documental alucinante</strong> (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/britney-spears-piazzolla-archivo-habla_129_7212151.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;, m&aacute;s precisamente</a>, si tienen ganas de pasar y saber un poco m&aacute;s sobre la pel&iacute;cula). Parte de toda esta m&uacute;sica y otras perlitas que me fui cruzando esta semana se filtr&oacute; en nuestra banda sonora compartida. Se escucha, como siempre, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=7ebf37b7f2db473b" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-S9HccUX4S_0-6268', 'youtube', 'S9HccUX4S_0', document.getElementById('yt-S9HccUX4S_0-6268'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-S9HccUX4S_0-6268 src="https://www.youtube.com/embed/S9HccUX4S_0?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track.</strong> Una buena opci&oacute;n para quienes est&eacute;n en Buenos Aires y quieran darse una vuelta: <strong>el s&aacute;bado 13 y el domingo 14 tendr&aacute; lugar una nueva edici&oacute;n de la tradicional Feria del Libro Raro</strong>. En palabras de sus organizadores, &ldquo;es una oportunidad &uacute;nica para encontrarse con libros raros, dif&iacute;ciles de encontrar, por su escasez<strong>, pero dignos de ser buscados, por su valor bibli&oacute;filo</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con <strong>entrada libre, adem&aacute;s de venta de libros, charlas y talleres </strong>gratuitos como todos los a&ntilde;os, quienes asistan podr&aacute;n encontrarse <em>&ldquo;</em>con libreros y libreras especializados en rarezas y curiosidades bibliogr&aacute;ficas, al igual que editoras y editores que, <strong>recuperando los tradicionales oficios y artes del libro, hacen sus libros artesanalmente</strong>&rdquo;. El lugar elegido este a&ntilde;o es el Museo Moderno en San Juan 350, CABA. <a href="https://www.instagram.com/p/DR26p0rDvfp/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer por ac&aacute;</a> m&aacute;s detalles de la programaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DR26p0rDvfp/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/arboles-aira-libros-diciembre_129_12838843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Dec 2025 09:22:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/25d086b9-a778-4fbb-9eb2-2a795c274161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="112322" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/25d086b9-a778-4fbb-9eb2-2a795c274161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="112322" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los árboles de Aira, algunos libros de diciembre]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/25d086b9-a778-4fbb-9eb2-2a795c274161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,César Aira,Juana Molina,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los libros de noviembre: Martín Caparrós, Alicia Genovese, Lucrecia Martel y varios destacados de no ficción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-noviembre-martin-caparros-alicia-genovese-lucrecia-martel-destacados-no-ficcion_1_12744100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32bd8553-587a-4d62-89c3-6d5830e78739_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los libros de noviembre: Martín Caparrós, Alicia Genovese, Lucrecia Martel y varios destacados de no ficción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las editoriales anunciaron numerosos títulos que llegarán a las librerías lo largo de todo el mes. De qué se tratan y qué sellos los publicaron.</p><p class="subtitle">Entrevista - Laura Ramos y un libro sobre su niñera espía: “Volví al pasado de mi familia, un lugar del que siempre quise huir”</p></div><p class="article-text">
        Las editoriales argentinas y los sellos extranjeros que distribuyen sus libros en el pa&iacute;s <strong>anunciaron para noviembre la llegada de una gran cantidad de lanzamientos</strong>. Entre ellos, se destacan varias investigaciones de no ficci&oacute;n y tambi&eacute;n novelas, cuentos, ensayos y poes&iacute;a. Algunos de estos libros vienen de la mano de autores y autoras<strong> como Alicia Genovese, Mart&iacute;n Caparr&oacute;s, Mart&iacute;n Rejtman, Diana Bellessi, C&eacute;sar Aira, Lucrecia Martel, Felipe Celesia, Hern&aacute;n Ronsino y Mariano Schuster</strong>, entre muchos otros.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por algunas novedades editoriales destacadas que llegar&aacute;n durante todo el mes a las librer&iacute;as argentinas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>El pasado no est&aacute; muerto</strong></em><strong>, de Mariano Schuster. </strong>&ldquo;Conversaciones con historiadores que cambiaron nuestra forma de ver el mundo&rdquo;, se&ntilde;ala la bajada de esta publicaci&oacute;n del investigador y periodista argentino, que llega a las librer&iacute;as de la mano de Siglo XXI Editores. <strong>Entre otros grandes nombres, Schuster habl&oacute; con Carlo Ginzburg, Sheila Fitzpatrick, Robert Darnton y Roger Chartier</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este libro es un viaje por las mentes m&aacute;s brillantes y renovadoras de la historia contempor&aacute;nea: diez historiadores e historiadoras fundamentales exploran los temas a los que se han dedicado, mientras recorren sus biograf&iacute;as y sus trayectorias. Contiene, a la vez, la mirada de los grandes maestros y la trastienda de su construcci&oacute;n. Mariano Schuster se confirma en estas p&aacute;ginas como un interlocutor agudo e inteligente.<strong> El resultado son conversaciones fascinantes, frente a las que el lector se siente un espectador privilegiado, sobre cuestiones centrales que resuenan con particular fuerza hoy</strong>, como el nazismo, el g&eacute;nero, el fascismo, las mentalidades de las clases subalternas, la vida cotidiana en un r&eacute;gimen autoritario, las pr&aacute;cticas lectoras, el feminismo&rdquo;, informaron desde la editorial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como muestra este libro, los historiadores pueden parecerse a detectives pacientes: siguen rastros, buscan evidencias, hablan con testigos, reconstruyen escenas. Pero, a diferencia de ellos, rara vez encuentran un solo culpable. <strong>Los historiadores influyentes, los que cambian nuestra manera de ver el mundo, no est&aacute;n contentos con las explicaciones f&aacute;ciles: aman los matices y las contradicciones. </strong>Y as&iacute; dan vida una y otra vez a todos los pasados de los que estamos hechos&rdquo;, agregaron.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d034be8-c577-45ba-9aad-34de7ef5ec0f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d034be8-c577-45ba-9aad-34de7ef5ec0f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d034be8-c577-45ba-9aad-34de7ef5ec0f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d034be8-c577-45ba-9aad-34de7ef5ec0f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d034be8-c577-45ba-9aad-34de7ef5ec0f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2d034be8-c577-45ba-9aad-34de7ef5ec0f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2d034be8-c577-45ba-9aad-34de7ef5ec0f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El pasado no está muerto, de Mariano Schuster."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El pasado no está muerto, de Mariano Schuster.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>El pasado no est&aacute; muerto</strong></em><strong>, de Mariano Schuster, sali&oacute; por Siglo XXI Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Un destino com&uacute;n</strong></em><strong>, de Lucrecia Martel.</strong> El sello independiente argentino Caja Negra, que cumple por estos d&iacute;as 20 a&ntilde;os, anunci&oacute; para este mes la llegada de este libro, <strong>una publicaci&oacute;n que recopila una serie de intervenciones p&uacute;blicas de la cineasta que tuvieron lugar entre 2009 y 2025</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A lo largo de diez conferencias y clases en instituciones y festivales de Argentina, Espa&ntilde;a y Uruguay, transcriptas aqu&iacute; por primera vez, <strong>Martel comparte los recursos que activan su cine y su particular relaci&oacute;n con el sonido, al tiempo que ampl&iacute;a su mirada sobre las tensiones hist&oacute;ricas y actuales de la narrativa</strong>&rdquo;, informaron desde la editorial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sus charlas proponen un recorrido libre por algunas preguntas inquietantes. &iquest;C&oacute;mo podemos involucrarnos sensiblemente con lo que sucede en nuestros territorios? &iquest;<strong>C&oacute;mo hacemos para recuperar el di&aacute;logo con quienes piensan diferente? &iquest;Qu&eacute; estrategias narrativas son deseables frente a la estandarizaci&oacute;n de los algoritmos y las plataformas?</strong> Sin ofrecer respuestas categ&oacute;ricas ni solemnes, Martel sugiere herramientas para ensayar colectivamente otras maneras de habitar el presente y el futuro. El libro, organizado en tres secciones, incluye tambi&eacute;n intercambios con el cineasta y escritor argentino <strong>C&eacute;sar Gonz&aacute;lez</strong>, con la realizadora espa&ntilde;ola <strong>Carla Sim&oacute;n</strong> y con la periodista <strong>Leila Guerriero</strong>, en los que aparecen contrapuntos en torno a la creaci&oacute;n art&iacute;stica. De lo que se trata en todo momento es de conversar como forma de recomponer lo comunitario y construir un espacio posible para pensar con otros. <em>Un destino com&uacute;n</em> no trata sobre sus pel&iacute;culas, sino que parte de su pr&aacute;ctica cinematogr&aacute;fica para proponer nuevas discusiones en el terreno cultural. En tiempos de discursos cerrados y gestos autoritarios previsibles, la voz de la directora de <em>La ci&eacute;naga</em> y <em>Nuestra tierra</em> impacta por su franqueza y su gesto provocador, dispuesto a revisar los errores del pasado, afrontar la desaz&oacute;n del presente y alentar a las pr&oacute;ximas generaciones a inventar lo que todav&iacute;a no existe&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c76dd4a6-ab72-4040-8e2a-0e62eaaa736b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c76dd4a6-ab72-4040-8e2a-0e62eaaa736b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c76dd4a6-ab72-4040-8e2a-0e62eaaa736b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c76dd4a6-ab72-4040-8e2a-0e62eaaa736b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c76dd4a6-ab72-4040-8e2a-0e62eaaa736b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c76dd4a6-ab72-4040-8e2a-0e62eaaa736b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c76dd4a6-ab72-4040-8e2a-0e62eaaa736b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un destino común, de Lucrecia Martel."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un destino común, de Lucrecia Martel.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Un destino com&uacute;n</strong></em><strong>, de Lucrecia Martel, sali&oacute; por la editorial Caja Negra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>Poes&iacute;a y errancia</strong></em><strong>, de Alicia Genovese. </strong>&ldquo;Alicia Genovese hace dialogar al ensayo y al diario de escritura en tanto espejos de un mismo tr&aacute;nsito: la confianza en el desplazamiento y en el abandono de lo conocido. Si existe un anhelo, deber&iacute;a existir una aparici&oacute;n, nos dicen los textos que conforman la primera parte de este libro. <strong>La errancia como un salirse de s&iacute; fraguado en el anhelo para encontrarse con lo que emerge: la poes&iacute;a se vincular&iacute;a, as&iacute;, con una disponibilidad y con un hallazgo esperado</strong>. Si quien escribe es una errante que se configura, cada vez, en relaci&oacute;n al lenguaje y a la percepci&oacute;n, la reflexi&oacute;n en estos ensayos se articula alrededor de procedimientos singulares, en infinitivo m&oacute;vil, que sostienen la b&uacute;squeda del poema: habitar, improvisar, ejercitar, respirar. Cada poeta, entonces, armar&iacute;a su propia cartograf&iacute;a y aqu&iacute; Genovese sobrevuela otros derroteros: el de <strong>Olga Orozco</strong>, el de <strong>H&eacute;ctor Viel Temperley</strong>, el de <strong>Ricardo Zelaray&aacute;n</strong>, entre otros&rdquo;, apunta en la contratapa de esta publicaci&oacute;n la escritora <strong>Gloria Peirano</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&lsquo;Conozco la partitura de la b&uacute;squeda, del ir hacia adelante, de saltar el obst&aacute;culo, las fronteras. No veo otra cosa fuera de la persistencia&rsquo;, escribe Genovese en una entrada del <em>Diario de errancia</em>. <strong>Ricardo Piglia plantea que Kafka escribe un diario para volver a leer las conexiones que no ha visto. </strong>La escritura diar&iacute;stica es un m&eacute;todo para descifrar su propia experiencia. En el caso de Genovese, el diario nos muestra la praxis de su escritura y un modo propio de habitar el mundo en el que la poes&iacute;a no aparecer&iacute;a en la errancia ni el hallazgo, sino en la misma interrupci&oacute;n que provoca el encuentro&rdquo;, agreg&oacute; sobre el libro de la poeta argentina, que llega este mes a trav&eacute;s del sello Entrop&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bfa7671-f097-46da-a9ac-755cc13f25d3_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bfa7671-f097-46da-a9ac-755cc13f25d3_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bfa7671-f097-46da-a9ac-755cc13f25d3_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bfa7671-f097-46da-a9ac-755cc13f25d3_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bfa7671-f097-46da-a9ac-755cc13f25d3_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bfa7671-f097-46da-a9ac-755cc13f25d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0bfa7671-f097-46da-a9ac-755cc13f25d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Poesía y errancia, de Alicia Genovese."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Poesía y errancia, de Alicia Genovese.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Poes&iacute;a y errancia</strong></em><strong>, de Alicia Genovese, sali&oacute; por Entrop&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>Cuarto sucio, ubicaci&oacute;n peligrosa</strong></em><strong>, de Mart&iacute;n Rejtman.</strong> &ldquo;Buena parte de la vida del cineasta y escritor argentino <strong>Mart&iacute;n Rejtman</strong> transcurre en hoteles, entre festivales, congresos, residencias literarias. Durante muchos a&ntilde;os tom&oacute; apuntes minuciosos acerca de esos cuartos, sitios impersonales en los que el hu&eacute;sped es, sobre todo, un n&uacute;mero de habitaci&oacute;n. El resultado es este libro repleto de aventuras en ocasiones muy desventuradas, en otras gracios&iacute;simas, que termina hablando de la naturaleza humana: la soledad, la indiferencia, la ira, la relaci&oacute;n con los otros&rdquo;, informaron sobre esta flamante publicaci&oacute;n desde Ediciones Universidad Diego Portales, sello chileno que distribuye en Argentina Big Sur.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rejtman parte de situaciones nada extraordinarias &ndash;el di&aacute;logo con un recepcionista, la calidad del shamp&uacute; de cortes&iacute;a&ndash;, pero su mirada de alta intensidad les extrae un sentido superior. <strong>Lo que interesa aqu&iacute; no es la calidad de los hoteles sino la relaci&oacute;n que se establece con ellos, con quienes trabajan o se hospedan all&iacute;, y con las ciudades en que se encuentran. </strong>Puesto que el autor comenz&oacute; a tomar estas notas en los noventa, la traves&iacute;a va de a&ntilde;os en los que no hab&iacute;a celulares, internet, ni llaves magn&eacute;ticas, al siglo veintiuno donde los recepcionistas son hologramas. Viajero del tiempo y del espacio, su prosa est&aacute; revestida de una impavidez refinada, de un humor seco que resalta el absurdo, de distintos niveles de lenguaje que le dan al libro un aire elegante y canalla. Tokio, Se&uacute;l, Rotterdam, M&uacute;nich, Camboya, Washington, Venecia, Santiago de Chile, Chiang Mai; por trabajo, por placer, para hacer un retiro de yoga, Rejtman escribe desde y sobre todos estos sitios como un narrador perplejo y un poco distante, como si los malentendidos, los desayunos espantosos, los recepcionistas maleducados, las picaduras de los insectos, y el hecho de ser casi siempre un extranjero, fueran ritos de pasaje necesarios para poder contar esta historia &uacute;nica y fascinante: la de un hombre que viaja alrededor de su cuarto, siempre distinto, siempre el mismo&rdquo;, agregaron sobre el libro, que cuenta con la edici&oacute;n de la escritora y periodista argentina <strong>Leila Guerriero</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20240dac-e94d-4f13-a329-209703a74c5c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20240dac-e94d-4f13-a329-209703a74c5c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20240dac-e94d-4f13-a329-209703a74c5c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20240dac-e94d-4f13-a329-209703a74c5c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20240dac-e94d-4f13-a329-209703a74c5c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20240dac-e94d-4f13-a329-209703a74c5c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/20240dac-e94d-4f13-a329-209703a74c5c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cuarto sucio, ubicación peligrosa, de Martín Rejtman."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cuarto sucio, ubicación peligrosa, de Martín Rejtman.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El libro </strong><em><strong>Cuarto sucio, ubicaci&oacute;n peligrosa</strong></em><strong>, de Mart&iacute;n Rejtman, llega a la Argentina a trav&eacute;s de Ediciones Universidad Diego Portales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>La hora de los hornos</strong></em><strong>, de Felipe Celesia. </strong>&ldquo;Esta es la historia de dos personas, una pel&iacute;cula, un pa&iacute;s y una &eacute;poca. Casi nada de eso ha quedado, pero la pel&iacute;cula sigue all&iacute;, singular, potente y orgullosa, para recordarnos los sue&ntilde;os de la Argentina que fuimos y se&ntilde;alarnos la oscuridad de la que somos. <em><strong>La hora de los hornos</strong></em><strong>, el filme de Octavio Getino y Fernando </strong><em><strong>Pino</strong></em><strong> Solanas acaso sea el documental m&aacute;s importante (en caso de que una valoraci&oacute;n as&iacute; resulte pertinente) que se ha producido en este pa&iacute;s. </strong>Es cine en estado de revoluci&oacute;n alumbrado al calor de un momento de la historia en el que el cambio se intu&iacute;a inexorable. En un ejercicio radical de reconstrucci&oacute;n, <strong>Felipe Celesia</strong> cuenta todo eso &lsquo;que ya no existe&rsquo;: las infancias de Solanas y Getino, el modo en que se conocieron, las decisiones y discusiones que pavimentaron el camino hacia la obra maestra, el clima de &eacute;poca, la belleza y la violencia, los sue&ntilde;os alcanzados y aquellos que quedaron truncos&rdquo;, se lee en la contratapa de este libro del periodista <strong>Felipe Celesia</strong>. Publica el sello Paid&oacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2fe5b3a-7b11-45bd-91fe-651a8935b763_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2fe5b3a-7b11-45bd-91fe-651a8935b763_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2fe5b3a-7b11-45bd-91fe-651a8935b763_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2fe5b3a-7b11-45bd-91fe-651a8935b763_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2fe5b3a-7b11-45bd-91fe-651a8935b763_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2fe5b3a-7b11-45bd-91fe-651a8935b763_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e2fe5b3a-7b11-45bd-91fe-651a8935b763_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La hora de los hornos, de Felipe Celesia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La hora de los hornos, de Felipe Celesia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>La hora de los hornos</strong></em><strong>, de Felipe Celesia, sali&oacute; por Paid&oacute;s. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/desembarco-georgias-chatarreros-frio-bandera-flameando-insolito-negocio-precipito-guerra-malvinas_1_8804291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con el autor por su libro </strong><em><strong>Desembarco en las Georgias</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Tener lo que se tiene. Volumen II</strong></em><strong>, de Diana Bellessi.</strong> &ldquo;Tenemos una gran noticia para anunciarles: en noviembre lanzamos <em>Tener lo que se tiene. Volumen II</em>, <strong>el segundo tomo de la poes&iacute;a reunida de la gran poeta argentina Diana Bellessi</strong>. Se trata de una edici&oacute;n ampliada que incluye seis libros, entre ellos <em>Mate cocido </em>(2002), <em>La rebeli&oacute;n del instante</em> (2005), <em>Tener lo que se tiene</em> (2009), <em>Variaciones de la luz</em> (2011), <em>Pasos de baile </em>(2014) y <em>Fuerte como la muerte es el amor </em>(2018). Con pr&oacute;logo de la poeta, docente y periodista Sonia Scarabelli, es sin dudas un libro muy esperado por los fan&aacute;ticos de Bellessi que seguramente tambi&eacute;n cautivar&aacute; a nuevos lectores&rdquo;, informaron sobre este lanzamiento desde Adriana Hidalgo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para Diana Bellessi hay ciertos momentos en los que su atenci&oacute;n est&aacute; entregada con todos los sentidos a lo que la rodea. Lo que sucede entonces no es f&aacute;cil de poner en palabras, pero se podr&iacute;a hablar de un peculiar estado de reuni&oacute;n y de un verse uno en otro. La contempladora y lo contemplado, imantados en su acompasamiento interior y exterior, han ido a encontrarse en un instante e intercambian papeles. <strong>La palabra clave es instante, que en relaci&oacute;n con los poemas de Bellessi, sin perder su car&aacute;cter temporal puntual, da la impresi&oacute;n de reunir varias acepciones.</strong> Ante todo, una particular intensificaci&oacute;n del presente. Pero tambi&eacute;n una experiencia por la cual se abre una zona de vecindades no esperadas en el orden de lo existente, desde el momento en que cualquier elemento del entorno puede ser el que mira y no solo lo mirado&rdquo;, escribi&oacute; sobre este libro <strong>Sonia Scarabelli.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/032e96ed-88a6-4f39-9283-9f8c0b6a4155_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/032e96ed-88a6-4f39-9283-9f8c0b6a4155_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/032e96ed-88a6-4f39-9283-9f8c0b6a4155_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/032e96ed-88a6-4f39-9283-9f8c0b6a4155_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/032e96ed-88a6-4f39-9283-9f8c0b6a4155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/032e96ed-88a6-4f39-9283-9f8c0b6a4155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/032e96ed-88a6-4f39-9283-9f8c0b6a4155_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tener lo que se tiene. Volumen II, de Diana Bellesi."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tener lo que se tiene. Volumen II, de Diana Bellesi.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Tener lo que se tiene. Volumen II</strong></em><strong>, de Diana Bellesi, sali&oacute; por Adriana Hidalgo Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Vida y obra de algunas nubes</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n Ronsino.</strong> Ilustrado por <strong>Christian Montenegro</strong>, este libro llega a trav&eacute;s del sello Limonero a las librer&iacute;as locales.
    </p><p class="article-text">
        Se trata, seg&uacute;n adelantaron sus editores, de &ldquo;un libro para todas las edades, pero pensado especialmente para el p&uacute;blico adulto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hern&aacute;n Ronsino imagina en estos relatos<strong> un mundo en el que las nubes se vuelven protagonistas secretas</strong>: fugaces y extra&ntilde;as, m&iacute;nimas pero imprescindibles. De un pueblo de los Andes a Malasia, del pasado hist&oacute;rico a la pura fabulaci&oacute;n, de la mano de un pirata, una ni&ntilde;a o un oso polar, cada historia es un viaje ef&iacute;mero. El trazo de <strong>Christian Montenegro</strong> expande a tres colores la potencia visual de las p&aacute;ginas, cada una tan inesperada, singular e irrepetible como las nubes que las inspiran&rdquo;, informaron desde la editorial en un comunicado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01d213f2-396b-43c9-8bdf-74a2974ec8f9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01d213f2-396b-43c9-8bdf-74a2974ec8f9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01d213f2-396b-43c9-8bdf-74a2974ec8f9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01d213f2-396b-43c9-8bdf-74a2974ec8f9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/01d213f2-396b-43c9-8bdf-74a2974ec8f9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/01d213f2-396b-43c9-8bdf-74a2974ec8f9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/01d213f2-396b-43c9-8bdf-74a2974ec8f9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vida y obra de algunas nubes, de Hernán Ronsino."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vida y obra de algunas nubes, de Hernán Ronsino.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Vida y obra de algunas nubes</strong></em><strong>, de Hern&aacute;n Ronsino e</strong> <strong>ilustrado por Christian Montenegro, sali&oacute; por Limonero.</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/hernan-ronsino-lectura-ofrece-vinculo-tiempo-mundo-parece-prohibido-aburrirse_1_12656551.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con el autor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>La diosa de Thyssen</strong></em><strong>, de Federico Fahsbender.</strong> &ldquo;Una misteriosa estatua de la antigua Roma subastada en Sotheby's de Londres por 24,5 millones de d&oacute;lares es el comienzo de esta historia. &iquest;Por qu&eacute; desapareci&oacute; de la vista del p&uacute;blico durante setenta a&ntilde;os? &iquest;Qui&eacute;n fue su due&ntilde;o, el hombre cuya muerte se convirti&oacute; en el secreto mejor guardado de la aristocracia argentina? Con la pasi&oacute;n, la curiosidad y la precisi&oacute;n del periodismo, <strong>Federico Fahsbender</strong> logr&oacute; entrar en el coraz&oacute;n de una elite para desentra&ntilde;ar el enigma de la estatua y de su amo, <strong>Federico Zichy Thyssen</strong>, un conde drogadicto con una mansi&oacute;n en Barrio Parque, heredero del magnate alem&aacute;n del acero que fue uno de los principales financistas de Adolf Hitler. <strong>En sus &uacute;ltimos a&ntilde;os, Zichy Thyssen se enfrent&oacute; a sus hijos, en una disputa por una herencia multimillonaria que continu&oacute; m&aacute;s all&aacute; de su tumba.</strong> Internaciones forzadas, un funeral escandaloso y una guerra de sucesi&oacute;n con un nivel de lujo y riqueza impensado en el siglo XXI, en una investigaci&oacute;n que se lee como una novela y que retrata el fin de una era de la aristocracia y el derrumbe de un linaje&rdquo;, se lee en la contratapa de este atrapante libro del periodista Federico Fahsbender. Publica el sello Aguilar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/309de5a3-baeb-4c1b-8033-ffb01e42195f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/309de5a3-baeb-4c1b-8033-ffb01e42195f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/309de5a3-baeb-4c1b-8033-ffb01e42195f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/309de5a3-baeb-4c1b-8033-ffb01e42195f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/309de5a3-baeb-4c1b-8033-ffb01e42195f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/309de5a3-baeb-4c1b-8033-ffb01e42195f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/309de5a3-baeb-4c1b-8033-ffb01e42195f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La diosa de Thyssen, de Federico Fahsbender."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La diosa de Thyssen, de Federico Fahsbender.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>La diosa de Thyssen</strong></em><strong>, de Federico Fahsbender, sali&oacute; por Aguilar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Nada especial</strong></em><strong>, de Nicole Flattery. </strong>&ldquo;Corre la d&eacute;cada del 60 en Nueva York. Mae tiene 17 a&ntilde;os, vive con su madre alcoh&oacute;lica y su padrastro. Sus compa&ntilde;eras del colegio le parecen sosas y superficiales, quiere conocer el mundo en vez de desperdiciar su vida en clases aburridas. Empieza a vagabundear por las calles de la ciudad, todo es deslumbrante y promete exotismo y diversi&oacute;n. Hasta que le ofrecen un trabajo que la marcar&aacute; para toda la vida: ser la mecan&oacute;grafa de <strong>Andy Warhol</strong>, quien est&aacute; escribiendo una novela experimental mientras graba las conversaciones y experien&shy;cias de diversa &iacute;ndole que mantiene con amigos, artistas y famosos. <strong>Con un estilo tan punzante como sensible, Flattery construye una novela de iniciaci&oacute;n inolvidable sobre la amistad, el despertar sexual, el arte y la identidad </strong>en medio de una ciudad salvaje, pero que esconde destellos de luz y solidaridad para quien pueda verlos&rdquo;, informaron desde Eterna Cadencia Editora sobre este lanzamiento de noviembre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9eb108f-5649-41ba-b2fa-9cb703ee9837_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9eb108f-5649-41ba-b2fa-9cb703ee9837_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9eb108f-5649-41ba-b2fa-9cb703ee9837_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9eb108f-5649-41ba-b2fa-9cb703ee9837_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9eb108f-5649-41ba-b2fa-9cb703ee9837_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c9eb108f-5649-41ba-b2fa-9cb703ee9837_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c9eb108f-5649-41ba-b2fa-9cb703ee9837_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nada especial, de Nicole Flattery."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nada especial, de Nicole Flattery.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La novela </strong><em><strong>Nada especial</strong></em><strong>, de Nicole Flattery, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora con traducci&oacute;n de Paula Gal&iacute;ndez.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>La Sala</strong></em><strong>, de C&eacute;sar Aira.</strong> C&eacute;sar Aira llega con un nuevo t&iacute;tulo a las librer&iacute;as locales, de la mano de Random House. &ldquo;En el centro de Par&iacute;s ha abierto un peque&ntilde;o cine en el que incesantemente entra y sale una compacta feligres&iacute;a de j&oacute;venes coreanos. &iquest;Qu&eacute; es lo que pasa all&iacute; dentro? <strong>El misterio atrae a un electricista desocupado que se ha mudado desde la periferia a una buhardilla para realizar el sue&ntilde;o de escribir.</strong> Evasivo e inesperado, ese anhelo har&aacute; que deserte de su clase y renuncie a sus convicciones ideol&oacute;gicas para terminar involucrado en el registro ficcional y minucioso del negocio turbio que -en paralelo- desarrollan los administradores del lugar. Escrita originalmente en franc&eacute;s en 1996, ahora traducida por el autor, <em>La Sala </em>recupera, entre la nostalgia y la parodia, la atm&oacute;sfera de las breves novelas que publicaba en esos a&ntilde;os &Eacute;ditions Minuit, entre ellas las de <strong>Marguerite Duras</strong>, que aqu&iacute; hace m&aacute;s de una aparici&oacute;n espectral&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de este libro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/33dbc922-147d-4935-8c3b-6c0d7577a905_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/33dbc922-147d-4935-8c3b-6c0d7577a905_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/33dbc922-147d-4935-8c3b-6c0d7577a905_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/33dbc922-147d-4935-8c3b-6c0d7577a905_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/33dbc922-147d-4935-8c3b-6c0d7577a905_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/33dbc922-147d-4935-8c3b-6c0d7577a905_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/33dbc922-147d-4935-8c3b-6c0d7577a905_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Sala, de César Aira."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Sala, de César Aira.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>La Sala</strong></em><strong>, de C&eacute;sar Aira, sali&oacute; por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11.</strong><em><strong> Cine, estrellas y peronismo. El primer festival de Mar del Plata</strong></em><strong>, de Ela Mertnoff. &ldquo;</strong>Per&oacute;n con anteojos 3D mira una pel&iacute;cula de Hollywood junto a la brisa marplatense. Esa escena ocurri&oacute; en marzo de 1954, durante el primer Festival Internacional Cinematogr&aacute;fico que organiz&oacute; el pa&iacute;s. Pero era la calma que antecede a la tormenta. Fue entonces cuando se agrav&oacute; el conflicto con la iglesia Cat&oacute;lica y, ante la evidencia de la hegemon&iacute;a electoral del peronismo revalidada en los comicios legislativos de ese mismo a&ntilde;o, el radicalismo, los sectores conservadores y los militares se volcaron a la conspiraci&oacute;n golpista que culminar&iacute;a en un bombardeo a cielo abierto en Buenos Aires y la destituci&oacute;n de Per&oacute;n.&nbsp;<strong>La historiadora Ela Mertnoff pone la lupa en el Festival y en primer plano la modernidad peronista, acaso uno de sus atributos m&aacute;s destacables y tan poco comentado. </strong>Argentina hab&iacute;a logrado una industria cinematogr&aacute;fica de punta, con una cantidad importante de pel&iacute;culas producidas anualmente que traspasaban fronteras y eran referencia a nivel regional. Mertnoff aprovecha la historia corta del Festival para narrar algo m&aacute;s denso: la articulaci&oacute;n del <em>star system</em> de la radio y el cine con un gobierno que combin&oacute; recursos y legislaci&oacute;n para promover la industria local y que, a la vez, intensific&oacute; una politizaci&oacute;n que gener&oacute; &lsquo;grietas&rsquo; y rencores.&nbsp;El libro es, adem&aacute;s, una hoja de ruta donde se pueden encontrar los or&iacute;genes del cine argentino: el mudo y el gardeliano, el de los &lsquo;noticiarios&rsquo; y la propaganda pol&iacute;tica, como pre&aacute;mbulos de la consolidaci&oacute;n comercial de los a&ntilde;os cuarenta y cincuenta. Y tambi&eacute;n un saldo: las estrellas vinculadas al peronismo fueron despu&eacute;s de 1955 perseguidas y denostadas. Una tragedia pol&iacute;tica que esconde una tragedia cultural, que puede resumirse en la c&aacute;rcel y prohibici&oacute;n para <strong>Hugo del Carril</strong>, quien ya se hab&iacute;a consagrado como el mayor director de cine del pa&iacute;s. <em>Cine, estrellas y peronismo</em> narra el fulgor de un festival de cine como otra forma de abordar aquellos a&ntilde;os intensos y dram&aacute;ticos que siguen marcando el devenir argentino&rdquo;, escribi&oacute; <strong>Federico V&aacute;zquez</strong> sobre esta publicaci&oacute;n, que se lanza este mes a trav&eacute;s de Futurock Ediciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa033d4e-f604-4eff-b471-c412572f4d9f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa033d4e-f604-4eff-b471-c412572f4d9f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa033d4e-f604-4eff-b471-c412572f4d9f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa033d4e-f604-4eff-b471-c412572f4d9f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa033d4e-f604-4eff-b471-c412572f4d9f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fa033d4e-f604-4eff-b471-c412572f4d9f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fa033d4e-f604-4eff-b471-c412572f4d9f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cine, estrellas y peronismo. El primer festival de Mar del Plata, de Ela Mertnoff."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cine, estrellas y peronismo. El primer festival de Mar del Plata, de Ela Mertnoff.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Cine, estrellas y peronismo. El primer festival de Mar del Plata</strong></em><strong>, de Ela Mertnoff, sali&oacute; por Futurock Ediciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. </strong><em><strong>BUE</strong></em><strong>, de Mart&iacute;n Caparr&oacute;s.</strong> &ldquo;No hay nada m&aacute;s &uacute;nico y m&aacute;s diverso que una ciudad. En cada una, millones y millones de personas se cruzan, se miran, se rozan, se dejan atr&aacute;s: nos acostumbramos a que nuestras vidas sucedan entre multitudes de desconocidos de los que somos, al mismo tiempo, vecinos, compatriotas, v&iacute;ctimas, verdugos, compa&ntilde;eros de esperanzas y de frustraciones. <strong>Con ellos construimos y compartimos el estilo de nuestra ciudad, esas caracter&iacute;sticas que la hacen distinta de todas las dem&aacute;s. </strong><em>BUE</em> refleja esta diversidad: sus p&aacute;ginas est&aacute;n atravesadas por docenas de personajes, situaciones, culturas, espacios, voces que arman el fresco, desbordante de vida, del &uacute;ltimo siglo de una de las ciudades m&aacute;s sorprendentes y sorprendidas de Occidente&rdquo;, inform&oacute; el sello Random House sobre este nuevo lanzamiento del escritor y periodista Mart&iacute;n Caparr&oacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed5de1cc-1c0c-444a-8a10-5740eae86b66_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed5de1cc-1c0c-444a-8a10-5740eae86b66_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed5de1cc-1c0c-444a-8a10-5740eae86b66_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed5de1cc-1c0c-444a-8a10-5740eae86b66_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed5de1cc-1c0c-444a-8a10-5740eae86b66_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed5de1cc-1c0c-444a-8a10-5740eae86b66_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ed5de1cc-1c0c-444a-8a10-5740eae86b66_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="BUE, de Martín Caparrós."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                BUE, de Martín Caparrós.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>BUE</strong></em><strong>, de Mart&iacute;n Caparr&oacute;s, sali&oacute; por el sello Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>13. </strong><em><strong>La fila de medianoche</strong></em><strong>, de Lee Child.</strong> &ldquo;Blatt &amp; R&iacute;os anuncia este mes un lanzamiento simult&aacute;neo entre Argentina y Espa&ntilde;a: La fila de medianoche, una nueva entrega de la genial saga de Jack Reacher creada por <strong>Lee Child </strong>(Inglaterra, 1954), en traducci&oacute;n al castellano de <strong>Aldo Giacometti</strong>. Esta novela se ubica cronol&oacute;gicamente justo despu&eacute;s de la novela anterior: Obl&iacute;game. Aqu&iacute;, el problema al que se enfrenta Reacher tiene que ver con las secuelas de las guerras de Afganist&aacute;n e Irak en las vidas privadas de aquellos que las pelearon. Una nueva y trepidante entrega de nuestro h&eacute;roe favorito&rdquo;, informaron en un comunicado desde Blatt &amp; R&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En otro de sus frecuentes viajes por lo profundo de Estados Unidos, en una parada de servicio al costado de un triste pueblo del medio oeste, <strong>Jack Reacher, ex polic&iacute;a militar, encuentra un anillo de graduaci&oacute;n de West Point en la vidriera de una casa de empe&ntilde;os.</strong> El anillo, costumbre entre los egresados de la academia militar a la que &eacute;l mismo asisti&oacute;, le llama la atenci&oacute;n no solo por su tama&ntilde;o &ndash;evidentemente perteneci&oacute; a una mujer&ndash; sino por el hecho mismo de haber sido empe&ntilde;ado: ning&uacute;n graduado de West Point lo har&iacute;a a menos de estar atravesando una situaci&oacute;n extrema. De modo que ese anillo tiene que tener una historia. El famoso detective y justiciero de Child decide iniciar una investigaci&oacute;n que lo llevar&aacute; al monta&ntilde;oso oeste, hacia Dakota del Sur y Wyoming. Entre caminos polvorientos y persecuciones, Reacher ver&aacute; por s&iacute; mismo otro costado de la guerra, uno que se pelea en el interior del territorio estadounidense&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a778851-3f6d-4ba0-990e-5f81c6018728_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a778851-3f6d-4ba0-990e-5f81c6018728_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a778851-3f6d-4ba0-990e-5f81c6018728_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a778851-3f6d-4ba0-990e-5f81c6018728_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a778851-3f6d-4ba0-990e-5f81c6018728_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4a778851-3f6d-4ba0-990e-5f81c6018728_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4a778851-3f6d-4ba0-990e-5f81c6018728_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La fila de medianoche, de Lee Child."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La fila de medianoche, de Lee Child.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>La fila de medianoche</strong></em><strong>, de Lee Child, sali&oacute; por Blatt &amp; R&iacute;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14. </strong><em><strong>Los due&ntilde;os de la libertad</strong></em><strong>, de Soledad Vallejos.</strong> &ldquo;La Argentina libertaria actual se imagin&oacute; hace m&aacute;s de setenta a&ntilde;os. Naci&oacute; en reductos exclusivos donde se reun&iacute;an economistas austr&iacute;acos, millonarios norteamericanos y empresarios latinoamericanos, decididos a apoyar la causa del libre mercado frente a un mundo que cre&iacute;an amenazado por los colectivismos, el estatismo, el socialismo. <strong>Desde aquellos c&iacute;rculos formados alrededor de los economistas Ludwig von Mises, Friedrich Hayek y sus disc&iacute;pulos, se impulsaron conferencias de adoctrinamiento en varios pa&iacute;ses, incluida la Argentina, durante los 50, 60 y 70, y hasta visitas protocolares a los presidentes de facto Aramburu y Videla. </strong>Y fue un argentino quien en los 80, cuando Reagan y Thatcher gobernaban profesando su fe austr&iacute;aca, activ&oacute; desde Atlas Network -la organizaci&oacute;n m&aacute;s conocida- la maquinaria de sponsors para formar cuadros pol&iacute;ticos y el apoyo internacional a proyectos de derecha conservadora en Am&eacute;rica latina. Este libro desanda de manera reveladora el camino que lleva de Javier Milei a aquel grupo que en plena Guerra Fr&iacute;a se embarc&oacute; en una misi&oacute;n: la batalla cultural que se libra desde entonces. <strong>Soledad Vallejos </strong>cuenta qui&eacute;nes son los verdaderos protagonistas del libertarismo, habla con referentes de toda la regi&oacute;n, visita sus think tanks en los Estados Unidos, descubre los semilleros, indaga en archivos y diarios personales. Una investigaci&oacute;n esclarecedora para comprender un presente que hasta hace poco parec&iacute;a impensado y que sin embargo ya estaba ah&iacute;, construyendo su momento. En esta historia, Milei es el reci&eacute;n llegado, el outsider que se col&oacute; por la ventana de la oportunidad y orden&oacute; alrededor de su novedosa centralidad -no sin heridos ni exclusiones- un universo que va del individualismo extremo a los &lsquo;valores conservadores&rsquo; y religiosos&rdquo;, anuncian desde Sudamericana sobre este nuevo libro de la periodista argentina Soledad Vallejos, autora, entre otros de <em>Olivos. La historia secreta de la quinta presidencial </em>y (junto a Marina Abiuso) <em>Amalita. Una biograf&iacute;a</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07c69e3a-7374-4004-955a-39ce55b321db_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07c69e3a-7374-4004-955a-39ce55b321db_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07c69e3a-7374-4004-955a-39ce55b321db_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07c69e3a-7374-4004-955a-39ce55b321db_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07c69e3a-7374-4004-955a-39ce55b321db_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07c69e3a-7374-4004-955a-39ce55b321db_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/07c69e3a-7374-4004-955a-39ce55b321db_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los dueños de la libertad, de Soledad Vallejos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los dueños de la libertad, de Soledad Vallejos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Los due&ntilde;os de la libertad</strong></em><strong>, de Soledad Vallejos, sali&oacute; por Sudamericana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>15. </strong><em><strong>El Filo,</strong></em><strong> de Antonio Birabent. </strong>&ldquo;Un hombre solo en una monta&ntilde;a basta para contar una buena historia. Un hombre solo ya es una historia. Nuestro hombre transcurre para dejarse transformar y ver la transformaci&oacute;n. Queda exhausto de mirarse al espejo. Busca un espacio para estar a salvo de los dem&aacute;s, se encierra en la soledad como con llave, y all&iacute; descubre que &eacute;l mismo no es m&aacute;s que el escenario en el que los personajes de los que est&aacute; hecho se despliegan. No hay mundo m&aacute;s que dentro. Lo dijo Rilke y Birabent lo cuenta. <strong>El narrador no hace m&aacute;s que transcurrir y dejarse transformar lentamente. </strong>La compa&ntilde;&iacute;a de un perro fiel puede tornarse para &eacute;l claustrof&oacute;bica, puede otro d&iacute;a descubrir que el filo de una monta&ntilde;a s&oacute;lo es tal desde la distancia, y as&iacute;, sin buscarlo, como todos, ser el lugar en el que los personajes de su pasado y su presente lejano act&uacute;an un gui&oacute;n que &eacute;l sin saberlo escribi&oacute;&rdquo;, apunta la escritora <strong>Alejandra Kamiya</strong> sobre este libro del cantante, compositor y actor argentino <strong>Antonio Birabent</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En El Filo, un hombre se aleja de su entorno para pasar una temporada aislado en una zona de monta&ntilde;a, con la &uacute;nica compa&ntilde;&iacute;a de su perro. Salvo las visitas ocasionales del muchacho que le alquil&oacute; la casa en la que se hospeda, y sus largas caminatas por un paisaje tan inmenso como ajeno, el hombre est&aacute; solo: reflexiona, recuerda, inventa. <strong>En sus pensamientos hay una mujer y un v&iacute;nculo roto; ideas fantasiosas, una madre enferma, ya ausente; una ciudad y una rutina que lo agobian. </strong>En base a textos breves y una prosa po&eacute;tica precisa como el filo de una monta&ntilde;a, Birabent ahonda en este nuevo libro en temas como el amor, la soledad, el duelo y la alienaci&oacute;n de las grandes ciudades&rdquo;, informaron sobre este lanzamiento desde Parip&eacute; Books.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab660393-a9eb-4a07-bbab-360286133bae_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab660393-a9eb-4a07-bbab-360286133bae_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab660393-a9eb-4a07-bbab-360286133bae_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab660393-a9eb-4a07-bbab-360286133bae_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab660393-a9eb-4a07-bbab-360286133bae_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ab660393-a9eb-4a07-bbab-360286133bae_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ab660393-a9eb-4a07-bbab-360286133bae_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Filo, de Antonio Birabent."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Filo, de Antonio Birabent.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>El Filo</strong></em><strong>, de Antonio Birabent, fue publicado por Parip&eacute; Books.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>16. </strong><em><strong>Ca&iacute;da de las nubes, </strong></em><strong>de Violaine B&eacute;rot. </strong>&ldquo;Baptiste y Marion llevan una vida feliz y tranquila con sus cabras a las afueras de un peque&ntilde;o pueblo en la monta&ntilde;a.<strong> Una noche de invierno, Marion sufre fuertes dolores y, para asombro de ambos, da a luz en el ba&ntilde;o de casa. </strong>Este es el punto de partida de <em>Ca&iacute;da de las nubes</em>, un relato coral que combina m&uacute;ltiples puntos de vista sobre la llegada de este beb&eacute; inesperado que pondr&aacute; en cuesti&oacute;n todo lo que los personajes cre&iacute;an saber y que explora el conflicto &iacute;ntimo entre el instinto maternal y las consecuencias de un hecho traum&aacute;tico&rdquo;, se&ntilde;ala la rese&ntilde;a oficial de este libro que llega a las librer&iacute;as locales este mes a trav&eacute;s del sello Las Afueras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e17e25b-247e-4e45-9a16-cb2a91704412_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e17e25b-247e-4e45-9a16-cb2a91704412_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e17e25b-247e-4e45-9a16-cb2a91704412_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e17e25b-247e-4e45-9a16-cb2a91704412_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e17e25b-247e-4e45-9a16-cb2a91704412_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e17e25b-247e-4e45-9a16-cb2a91704412_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2e17e25b-247e-4e45-9a16-cb2a91704412_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Caída de las nubes, de Violaine Bérot."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Caída de las nubes, de Violaine Bérot.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Ca&iacute;da de las nubes, </strong></em><strong>de Violaine B&eacute;rot, sali&oacute; por Las Afueras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>17. </strong><em><strong>Filtraciones</strong></em><strong>, de Santiago O&rsquo;Donnell. </strong>&ldquo;La primera megafiltraci&oacute;n masiva difundi&oacute; papeles del Pent&aacute;gono con la novedad del momento: una fotocopiadora. Hoy la tecnolog&iacute;a permite publicar miles de archivos para que las audiencias conozcan su contenido sin intermediaciones. La historia de esos hallazgos muestra por qu&eacute; esta forma de revelar los secretos del poder es, con sus virtudes y defectos, h&eacute;roes y villanos, una herramienta vital para el acceso a la informaci&oacute;n y para el futuro de la democracia. El filtrador puede ser un funcionario poderoso, un empresario estafado, un empleado enojado, un esp&iacute;a, un loco, un idealista. La filtraci&oacute;n puede llegar en forma de documentos, fotos, videos, audios. Puede ser una cantidad de datos tan grande que se mide en terabytes o una grabaci&oacute;n de unos pocos minutos. <strong>Lo importante es lo que se revela: corrupci&oacute;n, cr&iacute;menes de Estado, evasiones millonarias de impuestos, espionaje masivo de ciudadanos o doping.</strong> En un mundo en el que casi todo lo que se vende como noticia son declaraciones, propaganda o fake news, las filtraciones -vengan de donde vengan- descubren hechos. Para el autor de este libro, son el &uacute;ltimo refugio del periodismo. Un periodismo que no se limita a reproducir anuncios y opiniones. Un periodismo que echa luz sobre los manejos m&aacute;s opacos de gobiernos y corporaciones&rdquo;, adelantan desde Sudamericana sobre esta publicaci&oacute;n del periodista argentino Santiago O&rsquo;Donnell.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;O'Donnell public&oacute; tres exitosos libros sobre el tema -<em>ArgenLeaks. Los cables de Wikileaks sobre la Argentina, de la A a la Z</em>; <em>PolitiLeaks</em>. <em>Todo lo que la pol&iacute;tica argentina quiso esconder. Sus secretos en Wikileaks de la A a la Z</em> y <em>ArgenPapers. Los secretos de la Argentina offshore en los Panama Papers</em>- y<strong> dirige Filtraleaks, el primer sitio web dedicado exclusivamente a seguir casos de filtraci&oacute;n en la Argentina y el mundo</strong>&rdquo;, agregan desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5e1d3db-f092-4d28-90ef-399cb63f6722_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5e1d3db-f092-4d28-90ef-399cb63f6722_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5e1d3db-f092-4d28-90ef-399cb63f6722_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5e1d3db-f092-4d28-90ef-399cb63f6722_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5e1d3db-f092-4d28-90ef-399cb63f6722_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5e1d3db-f092-4d28-90ef-399cb63f6722_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c5e1d3db-f092-4d28-90ef-399cb63f6722_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Filtraciones, de Santiago O’Donnell."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Filtraciones, de Santiago O’Donnell.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Filtraciones</strong></em><strong>, de Santiago O&rsquo;Donnell, sali&oacute; por Sudamericana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>18. </strong><em><strong>Bajar es lo peor</strong></em><strong>, de Mariana Enriquez.</strong> El sello espa&ntilde;ol Anagrama anunci&oacute; este mes una nueva edici&oacute;n de <em>Bajar es lo peor</em>, la primera novela de la periodista y escritora <strong>Mariana Enriquez</strong>. En un comunicado, la editorial adelant&oacute;: &ldquo;En el Buenos Aires nocturno, s&oacute;rdido y vibrante de los a&ntilde;os noventa del siglo pasado se mueven dos personajes: <strong>Facundo, un joven de belleza inalcanzable que se prostituye para sobrevivir y tiene miedo de dormir solo por las pesadillas que sufre, y Narval, un chico perseguido por seres oscuros y macabras alucinaciones</strong>. Un tercer personaje, la inestable Carolina, completa el tr&iacute;o, que se asoma al abismo de las drogas, la violencia, la destrucci&oacute;n y el amor. Escrita con diecinueve a&ntilde;os y publicada en 1995, cuando la autora ten&iacute;a veintiuno, esta primera novela de <strong>Mariana Enriquez</strong> estuvo largos a&ntilde;os descatalogada y devino obra de culto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Leer ahora <em>Bajar es lo peor</em> permite acceder a los or&iacute;genes de la potente escritura de Enriquez y comprobar c&oacute;mo en su debut como narradora ya aparecen muchas de las obsesiones que configurar&aacute;n su universo literario. Pero el rescate de la obra no obedece solo a razones arqueol&oacute;gicas, pues, m&aacute;s all&aacute; de ellas, el texto ha resistido con br&iacute;o el paso del tiempo, y su lectura permite descubrir que no es en absoluto una titubeante novela primeriza. <strong>Es una novela vamp&iacute;rica sin vampiros y una novela g&oacute;tica sin castillos embrujados, cargada de un malditismo con ecos de Baudelaire y Rimbaud, y con una banda sonora de rock underground, dark y punk.</strong> Es un cruce &ndash;como la autora confiesa en el pr&oacute;logo&ndash; entre <em>Mi Idaho privado</em> de Gus Van Sant y <em>Entrevista con el vampiro</em>. Y es, por encima de todo, una tenebrosa y fascinante historia de adolescentes convertidos en &aacute;ngeles ca&iacute;dos, en la que se entrecruzan la muerte y la belleza&rdquo;, agregaron desde Anagrama.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54fc6eb4-0c28-4e2f-aafa-faf3e4ca8e04_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54fc6eb4-0c28-4e2f-aafa-faf3e4ca8e04_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54fc6eb4-0c28-4e2f-aafa-faf3e4ca8e04_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54fc6eb4-0c28-4e2f-aafa-faf3e4ca8e04_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54fc6eb4-0c28-4e2f-aafa-faf3e4ca8e04_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54fc6eb4-0c28-4e2f-aafa-faf3e4ca8e04_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/54fc6eb4-0c28-4e2f-aafa-faf3e4ca8e04_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una nueva edición de Bajar es lo peor, de Mariana Enriquez."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una nueva edición de Bajar es lo peor, de Mariana Enriquez.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La nueva edici&oacute;n de </strong><em><strong>Bajar es lo peor</strong></em><strong>, de Mariana Enriquez, sali&oacute; por Anagrama. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/mariana-enriquez-hay-aceleracion-autodestructiva-mundo-habia-visto_1_11247741.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con la autora a prop&oacute;sito de la salida de su &uacute;ltimo libro de cuentos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>19. </strong><em><strong>Tierra acostumbrada</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Lobo.</strong> &ldquo;&iquest;C&oacute;mo contamos el lugar que habitamos? &iquest;Am&eacute;rica Latina puede ser reducida a campos polvorientos, pueblos perdidos en el mapa y personajes condenados a la brutalidad? <strong>&iquest;De qu&eacute; modo las historias que repetimos moldean la forma en que vemos a nuestra regi&oacute;n?</strong> &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si empez&aacute;ramos a narrarnos de otra manera? <em>Tierra acostumbrada</em> es una larga conversaci&oacute;n epistolar con Am&eacute;rica Latina. De forma cr&iacute;tica, <strong>Mar&iacute;a Lobo</strong> indaga en los motivos por los cuales escritores y escritoras de nuestro continente insisten en representarla como una sucesi&oacute;n de pueblos rurales y en situar lo rural en el lugar simb&oacute;lico del peligro y la violencia. A trav&eacute;s de un di&aacute;logo con la historia, la teor&iacute;a literaria y la experiencia personal, revisa los mecanismos culturales que invisibilizaron las ciudades 'de media altura' y fijaron a la provincia como un espacio salvaje en el imaginario popular. <strong>A partir de nociones como la levedad de Italo Calvino, el fantaseo de Sam Shepard y la idea de cristalizaci&oacute;n de Tom&aacute;s Eloy Mart&iacute;nez, junto con las miradas de Gabriela Wiener y Eduardo Muslip, propone otras formas de nombrar y habitar el presente</strong>&rdquo;, informan desde Fondo de Cultura Econ&oacute;mica sobre este nuevo libro de la autora tucumana<strong> Mar&iacute;a Lobo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con un lenguaje sensible, l&uacute;cido y atento a las capas de sentido que conforman algunas formas de las identidades latinoamericanas,<em> Tierra acostumbrada</em> <strong>permite desmontar estereotipos y reconocer las huellas urbanas y culturales que atraviesan incluso los paisajes m&aacute;s apartados</strong>. Una invitaci&oacute;n a pensar c&oacute;mo contamos&rdquo;, agregaron desde la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bd184e2-f380-4749-8436-d8cd790c3431_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bd184e2-f380-4749-8436-d8cd790c3431_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bd184e2-f380-4749-8436-d8cd790c3431_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bd184e2-f380-4749-8436-d8cd790c3431_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bd184e2-f380-4749-8436-d8cd790c3431_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8bd184e2-f380-4749-8436-d8cd790c3431_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8bd184e2-f380-4749-8436-d8cd790c3431_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tierra acostumbrada, de María Lobo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tierra acostumbrada, de María Lobo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Tierra acostumbrada</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Lobo, sali&oacute; por Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>20. </strong><em><strong>Por m&aacute;s escondida que est&eacute;</strong></em><strong>, de Maia Debowicz.</strong> &ldquo;Con una prosa que abre grietas en la realidad cl&iacute;nica para dejar entrar lo monstruoso y lo po&eacute;tico, <strong>Maia Debowicz escribe una novela que interroga qu&eacute; significa habitar un cuerpo: cu&aacute;les son sus l&iacute;mites, sus posibilidades, sus delirios y sus peores pesadillas</strong>. Y, al mismo tiempo, c&oacute;mo el cuidado, la complicidad y la entrega se revelan como los &uacute;nicos ant&iacute;dotos frente a lo que nos acecha. Por m&aacute;s escondida que est&eacute; es una exploraci&oacute;n visceral y magn&eacute;tica del cuerpo: entre el dolor y la ternura, entre lo monstruoso y lo luminoso. Una novela sobre la p&eacute;rdida, la metamorfosis y la vida que insiste despu&eacute;s de la vida&rdquo;, escribe <strong>Cecilia Fanti </strong>en el ep&iacute;logo de este libro de la periodista, dibujante y escritora <strong>Maia Debowicz</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A la Roberta de Maia, el cuerpo se le altera de una forma propia de una pel&iacute;cula de David Cronenberg, se le va al carajo corte <em>La sustancia</em> de Coralie Fargeat, y ante la desesperaci&oacute;n e inc&oacute;gnita de lo que le anda pasando, durante esa semana eterna conviviendo con la fauna de un sanatorio, ese cuerpo y su rocanrol a merced de la Vieja Cosechera y del derrape hacia la locura, ese Body rock y el alma de Roberta/Maia &mdash;m&aacute;s quienes la acompa&ntilde;an y soldadean&mdash; <strong>se le plantan a la muerte y a la enajenaci&oacute;n abanderando un verso de una canci&oacute;n que proclama</strong>: tengo el coraz&oacute;n para ganar, vos los ojos diciendo que voy a poder. Y mierda que da pelea la Debowicz&rdquo;, apunta por su parte <strong>Leo Oyola</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a74e2fe7-3cf8-428f-aca5-7b87f22ee7bc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a74e2fe7-3cf8-428f-aca5-7b87f22ee7bc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a74e2fe7-3cf8-428f-aca5-7b87f22ee7bc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a74e2fe7-3cf8-428f-aca5-7b87f22ee7bc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a74e2fe7-3cf8-428f-aca5-7b87f22ee7bc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a74e2fe7-3cf8-428f-aca5-7b87f22ee7bc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a74e2fe7-3cf8-428f-aca5-7b87f22ee7bc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Por más escondida que esté, de Maia Debowicz."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Por más escondida que esté, de Maia Debowicz.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Por m&aacute;s escondida que est&eacute;</strong></em><strong>, de Maia Debowicz, sali&oacute; por La Cruj&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>21. </strong><em><strong>Campe&oacute;n</strong></em><strong>, de Jazm&iacute;n Varela.</strong> &ldquo;Noviembre llega a todo dibujo con el nuevo libro de Jazm&iacute;n Varela: <em>Campe&oacute;n</em>, una novela gr&aacute;fica de 352 p&aacute;ginas que cuenta la vida de los perros de una familia a lo largo de dos generaciones.<strong> Movi&eacute;ndose con soltura entre el realismo y el terror, Jazm&iacute;n Varela despliega una madurez estil&iacute;stica y narrativa poderos&iacute;sima</strong>, sensible a lo m&aacute;s duro y a lo m&aacute;s tierno de sus personajes, que la confirma como una de las autoras m&aacute;s destacadas de su generaci&oacute;n. Dicho sea de paso, Jazm&iacute;n fue quien hizo el ic&oacute;nico arte de tapa de <em>Cometierra</em>&rdquo;, informaron desde la editorial Sigilo sobre su lanzamiento de este mes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Campe&oacute;n</em> es una memoria sentimental: la historia de un perro y de una familia atravesada por el amor y la tragedia. Un relato de terror dom&eacute;stico contado con ternura y ferocidad, en el que un accidente inaugura una maldici&oacute;n que alcanza a cada integrante de la familia. Nadie con su sangre podr&aacute; ser feliz con un perro. <strong>A puro trazo en blanco y negro, Varela ilumina una novela gr&aacute;fica tan intensa como inolvidable</strong>&rdquo;, agregaron desde Sigilo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b43a7f5-30ab-4aa3-8197-e4c92672bd3f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b43a7f5-30ab-4aa3-8197-e4c92672bd3f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b43a7f5-30ab-4aa3-8197-e4c92672bd3f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b43a7f5-30ab-4aa3-8197-e4c92672bd3f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b43a7f5-30ab-4aa3-8197-e4c92672bd3f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b43a7f5-30ab-4aa3-8197-e4c92672bd3f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4b43a7f5-30ab-4aa3-8197-e4c92672bd3f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Campeón, de Jazmín Varela."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Campeón, de Jazmín Varela.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La novela gr&aacute;fica </strong><em><strong>Campe&oacute;n</strong></em><strong>, de Jazm&iacute;n Varela, sali&oacute; por Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>23. </strong><em><strong>Obsolescencia programada</strong></em><strong>, de Manuel Cant&oacute;n. </strong>&ldquo;Imagin&aacute; Buenos Aires en 1887, antes de la electricidad, cuando un hombre daba macabros espect&aacute;culos resucitando cuerpos. Pero, &iquest;qu&eacute; pasa cuando una hu&eacute;rfana de uno de esos muertos aparece, desafiando la miseria y llevando la historia a un nivel inesperado? <strong>Con un estilo &uacute;nico, Manuel Cant&oacute;n viaja desde el siglo XIX hasta el presente, desenterrando la obsolescencia de lo moderno. </strong>Cada p&aacute;gina de <em>Obsolescencia programada</em> es una remoci&oacute;n de restos tecnol&oacute;gicos y culturales: del primer cine a la hipermediatizaci&oacute;n de la vida. No es solo un relato hist&oacute;rico, sino un viaje a trav&eacute;s de las ideas, las formas de contar el mundo y las sombras que dejamos atr&aacute;s&rdquo;, informaron desde el sello La Pollera sobre este libro, que fue galardonado con el premio Todos los tiempos el tiempo, de Fundaci&oacute;n Proa y Fundaci&oacute;n La Naci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Manuel Cant&oacute;n explora algo as&iacute; como una ficci&oacute;n de archivo: destilando las potencias narrativas del documento, su libro mapea m&aacute;s de un siglo de historia argentina en una serie de relatos protagonizados por el cuerpo, la tecnolog&iacute;a y la pol&iacute;tica. Un escritor ambicioso, en el mejor, m&aacute;s audaz, m&aacute;s riesgoso sentido de la palabra&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; sobre estos cuentos <strong>Alan Pauls</strong>, que fue jurado de ese premio.
    </p><p class="article-text">
        Cant&oacute;n naci&oacute; en Buenos Aires, en 1996. <strong>Es escritor, corrector y promotor editorial. </strong>En 2019, fue uno de los ganadores de la Bienal de Arte Joven de la Ciudad de Buenos Aires; ese mismo a&ntilde;o public&oacute; el libro de cuentos <em>Un a&ntilde;o sin verano</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/09564186-9234-4e1d-bc14-c747cf07856a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/09564186-9234-4e1d-bc14-c747cf07856a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/09564186-9234-4e1d-bc14-c747cf07856a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/09564186-9234-4e1d-bc14-c747cf07856a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/09564186-9234-4e1d-bc14-c747cf07856a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/09564186-9234-4e1d-bc14-c747cf07856a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/09564186-9234-4e1d-bc14-c747cf07856a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Obsolescencia programada, de Manuel Cantón."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Obsolescencia programada, de Manuel Cantón.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El libro de cuentos </strong><em><strong>Obsolescencia programada</strong></em><strong>, de Manuel Cant&oacute;n, sali&oacute; por la editorial La Pollera.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>24. </strong><em><strong>&iexcl;Ahora el pueblo!</strong></em><strong>, de Jean-Luc Mel&eacute;nchon.</strong> &ldquo;En el verano de 2024, Francia estuvo al borde de caer bajo el poder de la extrema derecha. El desastre se evit&oacute; gracias a la formaci&oacute;n de un Nuevo Frente Popular. Esta coalici&oacute;n obtuvo el mayor n&uacute;mero de esca&ntilde;os en las elecciones legislativas anticipadas con un programa radical, progresista e integrador, inspirado en gran medida en el programa presidencial de <strong>Jean-Luc M&eacute;lenchon</strong>, l&iacute;der hist&oacute;rico de la izquierda. En &iexcl;<em>Ahora el pueblo!</em>, M&eacute;lenchon detalla su idea de la revoluci&oacute;n en nuestro tiempo. Inicia con un repaso de la historia de la humanidad desde sus primeros momentos hasta la crisis actual, para despu&eacute;s esbozar las l&iacute;neas de una nueva estrategia destinada a que los partidos radicales alcancen los m&aacute;s altos niveles de gobierno y transformen pac&iacute;ficamente el sistema capitalista mediante una revoluci&oacute;n ciudadana: una revoluci&oacute;n en la que los individuos se unan para formar un pueblo &uacute;nico, pol&iacute;ticamente movilizado, y reafirmen su poder sobre las condiciones colectivas de la vida urbanizada, haciendo frente a la oligarqu&iacute;a que a&uacute;n las controla&rdquo;, detallaron desde Fondo de Cultura Econ&oacute;mica sobre este lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;lenchon fue durante mucho tiempo miembro destacado del Partido Socialista franc&eacute;s. Rompi&oacute; con &eacute;l en 2008 y fund&oacute; el movimiento que se convertir&iacute;a en La France Insoumise.<strong> Se present&oacute; a las elecciones presidenciales de 2012, 2017 y 2022, y en la &uacute;ltima de ellas estuvo a punto de llegar a la segunda vuelta.</strong> Es autor de m&aacute;s de veinte libros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/665a07b8-61ff-4e37-9f85-3809164a9add_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/665a07b8-61ff-4e37-9f85-3809164a9add_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/665a07b8-61ff-4e37-9f85-3809164a9add_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/665a07b8-61ff-4e37-9f85-3809164a9add_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/665a07b8-61ff-4e37-9f85-3809164a9add_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/665a07b8-61ff-4e37-9f85-3809164a9add_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/665a07b8-61ff-4e37-9f85-3809164a9add_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="¡Ahora el pueblo!, de Jean-Luc Melénchon."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                ¡Ahora el pueblo!, de Jean-Luc Melénchon.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>&iexcl;Ahora el pueblo!</strong></em><strong>, de Jean-Luc Mel&eacute;nchon, sali&oacute; por Fondo de Cultura Econ&oacute;mica</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>25.</strong><em><strong> Desobediencia civil</strong></em><strong>, de Henry David Thoreau.</strong> &ldquo;&iquest;C&oacute;mo actuar cuando el gobierno exige el acatamiento a costa de la conciencia? La respuesta es clara: desobedecer. <strong>En </strong><em><strong>Desobediencia civil</strong></em><strong>, Henry David Thoreau expone una defensa al individuo frente al poder del Estado. </strong>Escrito en 1849, en el contexto de la esclavitud y la guerra, este ensayo no solo rechaza el deber de cumplir leyes injustas, sino que tambi&eacute;n insta a la acci&oacute;n directa como una forma de intervenci&oacute;n moral. La verdadera reforma empieza por el retiro del consentimiento, por el gesto m&iacute;nimo &mdash;pero profundamente transformador&mdash; de negarse a colaborar con la injusticia. Este manifiesto se alza como un llamado vigente a resistir, a disentir y a colocar la &eacute;tica por encima de la obediencia&rdquo;, adelantaron desde Ediciones Godot sobre este lanzamiento de noviembre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cd42aa9-ec3a-4650-8c96-6c13c5b77c96_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cd42aa9-ec3a-4650-8c96-6c13c5b77c96_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cd42aa9-ec3a-4650-8c96-6c13c5b77c96_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cd42aa9-ec3a-4650-8c96-6c13c5b77c96_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cd42aa9-ec3a-4650-8c96-6c13c5b77c96_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3cd42aa9-ec3a-4650-8c96-6c13c5b77c96_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3cd42aa9-ec3a-4650-8c96-6c13c5b77c96_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Desobediencia civil, de Henry David Thoreau."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Desobediencia civil, de Henry David Thoreau.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Desobediencia civil</strong></em><strong>, de Henry David Thoreau, sali&oacute; por Ediciones Godot con traducci&oacute;n de Sebasti&aacute;n Pilovsky.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-noviembre-martin-caparros-alicia-genovese-lucrecia-martel-destacados-no-ficcion_1_12744100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Nov 2025 09:10:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/32bd8553-587a-4d62-89c3-6d5830e78739_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1592430" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/32bd8553-587a-4d62-89c3-6d5830e78739_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1592430" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los libros de noviembre: Martín Caparrós, Alicia Genovese, Lucrecia Martel y varios destacados de no ficción]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/32bd8553-587a-4d62-89c3-6d5830e78739_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,Martín Rejtman,César Aira]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Premio Fundación Medifé Filba: anuncian la “lista corta” con las cinco novelas finalistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/premio-fundacion-medife-filba-anuncian-lista-corta-cinco-novelas-finalistas_1_12689105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5ceb6f5-9c0e-44e2-b0d3-ab42b9c01f5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Premio Fundación Medifé Filba: anuncian la “lista corta” con las cinco novelas finalistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El jurado seleccionó los cinco libros publicados en 2024 que competirán por el galardón. Los títulos elegidos, los autores y las editoriales que los publicaron.</p></div><p class="article-text">
        A partir de <strong>una selecci&oacute;n que hizo un jurado integrado por Mar&iacute;a Moreno, Alan Pauls y Alejandra Kamiya</strong>, se anunci&oacute; este jueves la &ldquo;lista corta&rdquo; con las novelas que competir&aacute;n por el Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba, un galard&oacute;n que busca distinguir a lo mejor de la literatura argentina y que ofrece <strong>$5 millones al ganador</strong>. En julio <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/son-tratan-diez-novelas-finalistas-premio-fundacion-medife-filba_1_12484500.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;an sido anunciados los diez t&iacute;tulos finalistas</a> y ahora siguen en camino solamente cinco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba busca darle nueva visibilidad a libros que salieron un a&ntilde;o atr&aacute;s para volver a ponerlos en la discusi&oacute;n y en la mesita de luz de lectoras y lectores. <strong>En julio anunciamos la lista de las 10 novelas finalistas donde la invitaci&oacute;n fue a leer libros que orientan la lectura en el universo editorial local, seleccionando novelas que se destacan por tonos, tramas y estilos</strong>. Una lista diversa con un elemento en com&uacute;n: todos son libros excelentes que invitamos a leer&rdquo;, informaron los organizadores del Premio en un comunicado.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e20e9e4a-2d8c-4506-846e-276b7cbc2083_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e20e9e4a-2d8c-4506-846e-276b7cbc2083_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e20e9e4a-2d8c-4506-846e-276b7cbc2083_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e20e9e4a-2d8c-4506-846e-276b7cbc2083_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e20e9e4a-2d8c-4506-846e-276b7cbc2083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e20e9e4a-2d8c-4506-846e-276b7cbc2083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e20e9e4a-2d8c-4506-846e-276b7cbc2083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El jurado del Premio Fundación Medifé Filba para la edición 2025 está integrado por Alejandra Kamiya, María Moreno y Alan Pauls."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El jurado del Premio Fundación Medifé Filba para la edición 2025 está integrado por Alejandra Kamiya, María Moreno y Alan Pauls.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy continuamos con la tarea de celebrar a la mejor novela publicada en 2024 y anunciamos los cinco t&iacute;tulos elegidos por el jurado del Premio <strong>Mar&iacute;a Moreno</strong>, <strong>Alejandra Kamiya</strong> y <strong>Alan Pauls</strong>&rdquo;, agregaron.
    </p><p class="article-text">
        Los t&iacute;tulos elegidos, seg&uacute;n informaron desde la organizaci&oacute;n del Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba, son los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em>Algo que nadie hizo</em>, de <strong>Mat&iacute;as Aldaz</strong>, publicado por la editorial El gran pez.</li>
                                    <li><em>Continuidad de Emma Z.</em>, de <strong>Ariel Magnus</strong>, publicado por Interzona Editora.</li>
                                    <li><em>Diario de una mudanza</em>, de <strong>In&eacute;s Garland</strong>, publicado por Alfaguara.</li>
                                    <li><em>En El Pensamiento</em>, de <strong>C&eacute;sar Aira</strong>, publicado por Literatura Penguin Random House</li>
                                    <li><em>La ficci&oacute;n del ahorro</em>, de <strong>Carmen M. C&aacute;ceres</strong>, publicado por Editorial Fiordo.</li>
                            </ul>
            </div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bbcd9d25-9ff3-4050-86a2-e7a1295a5fce_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bbcd9d25-9ff3-4050-86a2-e7a1295a5fce_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bbcd9d25-9ff3-4050-86a2-e7a1295a5fce_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bbcd9d25-9ff3-4050-86a2-e7a1295a5fce_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bbcd9d25-9ff3-4050-86a2-e7a1295a5fce_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bbcd9d25-9ff3-4050-86a2-e7a1295a5fce_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bbcd9d25-9ff3-4050-86a2-e7a1295a5fce_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las cinco novelas finalistas del Premio Fundación Medifé Filba 2025."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las cinco novelas finalistas del Premio Fundación Medifé Filba 2025.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde la organizaci&oacute;n tambi&eacute;n adelantaron que en noviembre se anunciar&aacute; la novela ganadora &ldquo;que ser&aacute; definida por el jurado y <strong>recibir&aacute; un premio de 5 millones de pesos</strong>, adem&aacute;s de una estatuilla dise&ntilde;ada especialmente para el Premio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta lista re&uacute;ne novelas que narran fragmentos de la desaparici&oacute;n de un pueblo como sucede en <em>Algo que nadie hizo</em> o la transformaci&oacute;n de un cuerpo y de una vida como en <em>Diario de una mudanza</em>. <strong>Obras que trabajan una l&iacute;nea m&aacute;s experimental y &lsquo;transtextual&rsquo; como sucede en </strong><em><strong>La continuidad de Emma Z</strong></em><strong> y novelas que, a trav&eacute;s del humor, narran la infancia de un ni&ntilde;o en un pueblo a trav&eacute;s de recuerdos como</strong><em><strong> En El Pensamiento</strong></em><strong> </strong>o que retratan la vida urbana de una familia de clase media de provincia a principios del siglo XXI como sucede en <em>La ficci&oacute;n del ahorro</em>&rdquo;, apuntaron desde la organizaci&oacute;n y concluyeron: &ldquo;La invitaci&oacute;n del Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba sigue siendo la misma: leer estas novelas y dejarse atrapar por personajes y realidades alternativas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/premio-fundacion-medife-filba-anuncian-lista-corta-cinco-novelas-finalistas_1_12689105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Oct 2025 14:29:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d5ceb6f5-9c0e-44e2-b0d3-ab42b9c01f5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1795374" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d5ceb6f5-9c0e-44e2-b0d3-ab42b9c01f5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1795374" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Premio Fundación Medifé Filba: anuncian la “lista corta” con las cinco novelas finalistas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d5ceb6f5-9c0e-44e2-b0d3-ab42b9c01f5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Premio Fundación Medifé Filba,Literatura,Literatura argentina,César Aira,Inés Garland]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuáles son y de qué tratan las cinco novelas finalistas del Premio Fundación Medifé Filba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/son-tratan-cinco-novelas-finalistas-premio-fundacion-medife-filba_1_12689158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3448ada-ec99-40e5-87d4-fa1191f9f401_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuáles son y de qué tratan las cinco novelas finalistas del Premio Fundación Medifé Filba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fueron anunciados los títulos publicados en 2024 y elegidos para participar por el galardón que distingue a la literatura argentina. Los autores, las editoriales y la trama de cada uno de ellos.</p></div><p class="article-text">
        Se anunci&oacute; la &ldquo;lista corta&rdquo; con las cinco novelas finalistas del premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba, un galard&oacute;n que busca distinguir a lo m&aacute;s destacado de la literatura argentina contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, <strong>un repaso por los cinco t&iacute;tulos publicados durante 2024 y elegidos por el jurado</strong> para la edici&oacute;n 2025 del premio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Algo que nadie hizo</strong></em><strong>, de Mat&iacute;as Aldaz.&nbsp;</strong>&ldquo;&iquest;Cu&aacute;nto vale la casa familiar? &iquest;Cu&aacute;nto la tierra donde se crece? &iquest;Cu&aacute;nto vale lo que persiste entre las calles y las paredes de los pueblos?<strong>&nbsp;&iquest;De qu&eacute; est&aacute; hecho el olvido? &iquest;La ternura conseguir&aacute; que alguna vez prescriba el dolor?</strong>&rdquo;. Estas preguntas se leen en la contratapa de&nbsp;<em>Algo que nadie hizo</em>, de Mat&iacute;as Aldaz.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de&nbsp;<strong>una novela fragmentaria que intenta recapitular.&nbsp;</strong>Un ejercicio de la memoria que busca pensar de qu&eacute; est&aacute;n hechos los vestigios de un pueblo que en su propio abandono, se vuelve evanescente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03ef0100-6e73-4e69-801d-700ae0e6a862_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03ef0100-6e73-4e69-801d-700ae0e6a862_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03ef0100-6e73-4e69-801d-700ae0e6a862_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03ef0100-6e73-4e69-801d-700ae0e6a862_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03ef0100-6e73-4e69-801d-700ae0e6a862_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03ef0100-6e73-4e69-801d-700ae0e6a862_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/03ef0100-6e73-4e69-801d-700ae0e6a862_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Algo que nadie hizo, de Matías Aldaz, salió por el sello El gran pez."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Algo que nadie hizo, de Matías Aldaz, salió por el sello El gran pez.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con un notable trabajo con la lengua (que mezcla guaran&iacute;, portugu&eacute;s y alem&aacute;n) este libro recibi&oacute; el premio La novela del verano, de 2024,&nbsp;<strong>otorgado por un jurado compuesto por Ana Iriarte, Mat&iacute;as Moscardi y Esteban Prado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mat&iacute;as Aldaz</strong>&nbsp;naci&oacute; en Federaci&oacute;n, Entre R&iacute;os, en 1976. Es escritor, m&uacute;sico y abogado por la Universidad de Buenos Aires. Public&oacute; libros de cuentos, novelas y un poemario. Fue cofundador de la revista literaria&nbsp;<em>Vag&oacute;n de Ostras</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/da1eab6b-ca4f-48f5-b9ac-0e521b6302fc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/da1eab6b-ca4f-48f5-b9ac-0e521b6302fc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/da1eab6b-ca4f-48f5-b9ac-0e521b6302fc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/da1eab6b-ca4f-48f5-b9ac-0e521b6302fc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/da1eab6b-ca4f-48f5-b9ac-0e521b6302fc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/da1eab6b-ca4f-48f5-b9ac-0e521b6302fc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/da1eab6b-ca4f-48f5-b9ac-0e521b6302fc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Matías Aldaz nació en Federación, Entre Ríos, en 1976. Es escritor, músico y abogado."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Matías Aldaz nació en Federación, Entre Ríos, en 1976. Es escritor, músico y abogado.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Algo que nadie hizo</strong></em><strong>, de Mat&iacute;as Aldaz, sali&oacute; por el sello El gran pez.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong> <em><strong>Diario de una mudanza</strong></em><strong>, de In&eacute;s Garland. &ldquo;</strong>A mi cuerpo le pasaba algo que tard&eacute; a&ntilde;os en dilucidar. Los s&iacute;ntomas parec&iacute;an desordenados, no se me ocurri&oacute; al principio que respondieran a nada espec&iacute;fico. Nadie me hab&iacute;a hablado de la menopausia. Di con algo que no encontraba en recuerdos puntuales. Escribir es dejar que emerja una verdad que parece estar por debajo de lo que pas&oacute;&rdquo;, describe la narradora de esta historia.<strong>&nbsp;De verdades a punto de salir a la luz, de s&iacute;ntomas, de des&oacute;rdenes, de silencios o palabras no dichas y de cuerpo, mucho cuerpo, est&aacute; hecho&nbsp;</strong><em><strong>Diario de una mudanza&nbsp;</strong></em><strong>(Alfaguara)&nbsp;</strong>de&nbsp;<strong>In&eacute;s Garland</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6846a723-dc53-42f2-a790-fe92684376c3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1101746.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6846a723-dc53-42f2-a790-fe92684376c3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1101746.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6846a723-dc53-42f2-a790-fe92684376c3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1101746.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6846a723-dc53-42f2-a790-fe92684376c3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1101746.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6846a723-dc53-42f2-a790-fe92684376c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1101746.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6846a723-dc53-42f2-a790-fe92684376c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1101746.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6846a723-dc53-42f2-a790-fe92684376c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1101746.jpg"
                    alt="La escritora y traductora Inés Garland."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La escritora y traductora Inés Garland.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>Diario de una mudanza</em> una novela hipn&oacute;tica que tiene a una mujer en el centro, alguien que escribe y que&nbsp;<strong>pasa sus d&iacute;as d&aacute;ndole vueltas a varios cambios en su vida</strong>: los que llegan con el climaterio, los que se producen cuando decide mudarse a las afueras de la ciudad, los que se arman cuando escribe y busca palabras que intenta traducir.
    </p><p class="article-text">
        El talento de Garland, autora de varios libros para adultos, j&oacute;venes y ni&ntilde;os, traductora y coordinadora de talleres de narrativa&ndash; est&aacute; en su forma particular de rodear un asunto,&nbsp;<strong>de encontrarle una forma magn&eacute;tica al merodeo, de cambiarle de signo al lugar com&uacute;n</strong>&nbsp;&ndash;el de la menopausia, el del paso del tiempo&ndash;. Un hechizo que se despliega de maneras tan sorprendentes como los signos mutantes que vibran en un cuerpo y en su relaci&oacute;n con los dem&aacute;s. Una narraci&oacute;n nada com&uacute;n que se compone de fragmentos, como un diario, pero sin fechas concretas ni especialmente estridentes, como el&nbsp;<em>tic tac</em>&nbsp;sigiloso de cualquier d&iacute;a en la vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/556ee30d-e3df-4c46-a913-5742fe967836_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/556ee30d-e3df-4c46-a913-5742fe967836_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/556ee30d-e3df-4c46-a913-5742fe967836_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/556ee30d-e3df-4c46-a913-5742fe967836_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/556ee30d-e3df-4c46-a913-5742fe967836_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/556ee30d-e3df-4c46-a913-5742fe967836_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/556ee30d-e3df-4c46-a913-5742fe967836_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Diario de una mudanza&quot;, de Inés Garland."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Diario de una mudanza&quot;, de Inés Garland.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Diario de una mudanza</strong></em><strong>, de In&eacute;s Garland, sali&oacute; por Alfaguara. M&aacute;s sobre el libro,&nbsp;</strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/ines-garland-novela-cuerpo-mandato-jaula-mujeres-varones_1_11643135.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.</strong> <em><strong>En El Pensamiento</strong></em><strong>, de C&eacute;sar Aira. &ldquo;</strong>Hace poco empec&eacute; a ver en la memoria im&aacute;genes nuevas, distintas de las que el recuerdo me hab&iacute;a venido trayendo desde mi pasado m&aacute;s lejano. Al principio eran figuras discontinuas, no se precisaban y no pod&iacute;a ubicarlas. Se empezaron a fundir unas con otras, a transparentarse unas sobre otras, a borrarse en el momento justo en que estaba por reconocerlas, como si quisieran burlarme, aun cuando era yo mismo el que las proyectaba. &iquest;Yo hab&iacute;a estado ah&iacute;? Pod&iacute;an venir de los sue&ntilde;os, no me extra&ntilde;ar&iacute;a porque ya otra vez me hab&iacute;an enga&ntilde;ado.&nbsp;<strong>Pero &eacute;stas ten&iacute;an un inconfundible color de realidad, y cuando al fin las reconoc&iacute; pude entender por qu&eacute; me hab&iacute;an resultado tan extra&ntilde;as. Ven&iacute;an de lejos, de mi primera infancia en El Pensamiento.</strong>&nbsp;En realidad lo &uacute;nico extra&ntilde;o era que hubieran tardado tanto en llegar. Pero hab&iacute;a razones para la demora. Una de ellas fue que hubo un episodio que jur&eacute; mantener en secreto, y aunque fue un juego de ni&ntilde;os, debi&oacute; de hacer presi&oacute;n sobre el relato general, donde valen lo mismo las veras y las burlas. Tambi&eacute;n, sobre todo, estuvo Pringles, el teatro de mis descubrimientos e invenciones, tan importante en la creaci&oacute;n de lo que fui que me hizo decir que all&iacute; hab&iacute;a pasado toda mi infancia. Era cierto, pero antes estuvo El Pensamiento. &iquest;C&oacute;mo pude olvidarlo durante tanto tiempo? Quiz&aacute;s lo dej&eacute; en reserva, para cuando lo hubiera contado todo y faltara lo m&aacute;s importante&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El escritor César Aira ganó el Premio Formentor 2021"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El escritor César Aira ganó el Premio Formentor 2021                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; comienza esta novela de&nbsp;<strong>C&eacute;sar Aira</strong>, una evocaci&oacute;n a su infancia en El Pensamiento, un pueblo peque&ntilde;o que hab&iacute;a permanecido oculto de alg&uacute;n modo en su memoria.
    </p><p class="article-text">
        Situada en el tiempo previo a la mudanza familiar y definitiva a Coronel Pringles, la ciudad que lo vio crecer,&nbsp;<strong>en la historia se ensamblan recuerdos que combinan humor, misterios y personajes memorables.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd65cf57-b69f-4296-abda-89ac710c169b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd65cf57-b69f-4296-abda-89ac710c169b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd65cf57-b69f-4296-abda-89ac710c169b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd65cf57-b69f-4296-abda-89ac710c169b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd65cf57-b69f-4296-abda-89ac710c169b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd65cf57-b69f-4296-abda-89ac710c169b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dd65cf57-b69f-4296-abda-89ac710c169b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;En El Pensamiento&quot;, de César Aira."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;En El Pensamiento&quot;, de César Aira.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>En El Pensamiento</strong></em><strong>&nbsp;de C&eacute;sar Aira, sali&oacute; por Literatura Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.</strong> <em><strong>La ficci&oacute;n del ahorro</strong></em><strong>, de Carmen M. C&aacute;ceres. Florencia Angilletta</strong>&nbsp;lo sintetiz&oacute; con lucidez&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/politica/mil-millones_129_8447073.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este art&iacute;culo</a>: &ldquo;No hay tiempo hist&oacute;rico sin dinero que lo organice. Un pa&iacute;s son sus relojes y sus monedas&rdquo;. Es, justamente, la plata, o esa ficci&oacute;n del ahorro que propone el t&iacute;tulo, lo que organiza la memoria familiar que se cuenta en esta notable y breve novela de&nbsp;<strong>Carmen M. C&aacute;ceres</strong>&nbsp;publicada en 2024 por el sello Fiordo. En esa l&iacute;nea, entonces, una familia argentina de clase media es sus recuerdos y sus d&oacute;lares en colchones, en bolsas o en escondites siempre ins&oacute;litos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sistema es muy sencillo:<strong>&nbsp;vamos a forrar mi cintura con cinta de embalar y, sobre esa superficie de pl&aacute;stico, vamos a pegar los fajos de d&oacute;lares protegidos en bolsitas transparentes</strong>&rdquo;, cuenta la narradora de&nbsp;<em>La ficci&oacute;n del ahorro</em>&nbsp;en una de las primeras escenas del libro.&nbsp;<strong>El cuadro es tan absurdo como c&oacute;mico y espeluznante</strong>: la joven est&aacute; con su &ldquo;segundo padre&rdquo; en la b&oacute;veda de un banco de Posadas, Misiones, a punto de retirar los ahorros de la familia. &ldquo;Es imposible que le roben a una piba&rdquo;, dice &eacute;l mientras termina de pegarle a ella en el cuerpo todo el dinero antes de salir del banco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af9db08a-9a90-4508-9ad4-bf69ae6ba4db_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af9db08a-9a90-4508-9ad4-bf69ae6ba4db_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af9db08a-9a90-4508-9ad4-bf69ae6ba4db_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af9db08a-9a90-4508-9ad4-bf69ae6ba4db_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af9db08a-9a90-4508-9ad4-bf69ae6ba4db_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af9db08a-9a90-4508-9ad4-bf69ae6ba4db_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/af9db08a-9a90-4508-9ad4-bf69ae6ba4db_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carmen M. Cáceres nació en Posadas, en 1981. Es escritora, traductora e ilustradora."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carmen M. Cáceres nació en Posadas, en 1981. Es escritora, traductora e ilustradora.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aguda, graciosa a veces, ir&oacute;nica casi siempre, la voz que cuenta esta historia traza un relato que recorre la traves&iacute;a &iacute;ntima de alguien que dej&oacute; su ciudad natal para irse a estudiar a la Capital y que<strong>&nbsp;decide regresar en el irrespirable verano de 2001, ese tiempo difuso que rode&oacute; al llamado &ldquo;Corralito&rdquo; en Argentina</strong>, para visitar a su familia y llevar adelante esa particular misi&oacute;n. Con la mirada de quien vuelve,&nbsp;<strong>ella recuerda y tambi&eacute;n observa con sagacidad los mecanismos que hacen mover a su mundo privado y, por a&ntilde;adidura, al pa&iacute;s de las sucesivas crisis en el que vive</strong>. As&iacute;, a fuerza de una narraci&oacute;n vigorosa,&nbsp;<em>La ficci&oacute;n del ahorro</em>&nbsp;se convierte en una ficci&oacute;n del pasado, pero tambi&eacute;n de un futuro posible; de lo material y al mismo tiempo de esa sustancia intangible, casi espectral, que sella irremediablemente los v&iacute;nculos familiares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Carmen M. C&aacute;ceres</strong>&nbsp;naci&oacute; en Posadas, en 1981. Es escritora, traductora e ilustradora. En 2016 public&oacute; su primera novela,&nbsp;<em>Una verdad improvisada</em>&nbsp;(Pre-Textos, Espa&ntilde;a) y en 2021 el ensayo ilustrado<em>&nbsp;Un a&ntilde;o con los ojos cerrados</em>&nbsp;(Papeles M&iacute;nimos, Espa&ntilde;a) en coautor&iacute;a con el escritor Andr&eacute;s Barba, y en 2022&nbsp;<em>Al borde de la boca. Diez intuiciones en torno al mate</em>.&nbsp;<strong>Ha traducido del ingl&eacute;s piezas de ficci&oacute;n de autores como Joseph Conrad, Daniel Defoe o la correspondencia de las hermanas Mitford, y obras de no ficci&oacute;n de Robert Bellah y Barack Obama</strong>. Como ilustradora, se form&oacute; en Madrid y Nueva York, y trabaja t&eacute;cnicas mixtas de collage en lienzo y fotograf&iacute;a anal&oacute;gica. Realiz&oacute; portadas para varias editoriales literarias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bb79e7b-a347-4797-9a07-95e92609192e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bb79e7b-a347-4797-9a07-95e92609192e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bb79e7b-a347-4797-9a07-95e92609192e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bb79e7b-a347-4797-9a07-95e92609192e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bb79e7b-a347-4797-9a07-95e92609192e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bb79e7b-a347-4797-9a07-95e92609192e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9bb79e7b-a347-4797-9a07-95e92609192e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La novela &quot;La ficción del ahorro&quot;, de Carmen M. Cáceres, fue publicada por el sello Fiordo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La novela &quot;La ficción del ahorro&quot;, de Carmen M. Cáceres, fue publicada por el sello Fiordo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La novela&nbsp;</strong><em><strong>La ficci&oacute;n del ahorro</strong></em><strong>, de Carmen M. C&aacute;ceres, fue publicada por la editorial Fiordo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5.</strong><em><strong> Continuidad de Emma Z.</strong></em><strong>, de Ariel Magnus.&nbsp;</strong>&ldquo;<strong>&iquest;Y si la literatura argentina, sea eso lo que sea, pudiese ya no consistir sino en escribir, reescribir, sobreescribir, contraescribir a Borges?</strong>&nbsp;No como un gesto de cerraz&oacute;n y asfixia, sino muy por el contrario: como gesto de apertura y de renovaci&oacute;n literaria. Borges, s&iacute;: siempre Borges. Pero para leer con &eacute;l (o contra &eacute;l) tambi&eacute;n el Quijote, o a Unamuno, o a Arlt, o a Onetti, o a Cort&aacute;zar; en fin, para resumir, toda la literatura.&nbsp;<strong>Ariel Magnus parece asumir esa premisa, y volverla fruct&iacute;fera una vez m&aacute;s</strong>, en esta&nbsp;<em>Continuidad de Emma Z.</em>&nbsp;La vida y la literatura, la realidad y la ficci&oacute;n, entran en un juego vertiginoso, efectivamente borgeano. Tanto que yo mismo, por lo pronto, sin ir m&aacute;s lejos, he sido lector de esta novela, y adem&aacute;s su epigrafista, y adem&aacute;s un personaje. No s&eacute; cu&aacute;l de los tres escribe esta contratapa&rdquo;, apunt&oacute; justamente en la contratapa de este libro el escritor <strong>Mart&iacute;n Kohan</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b43cb67-3fad-4ac7-b406-c38d0d7a4ceb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b43cb67-3fad-4ac7-b406-c38d0d7a4ceb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b43cb67-3fad-4ac7-b406-c38d0d7a4ceb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b43cb67-3fad-4ac7-b406-c38d0d7a4ceb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b43cb67-3fad-4ac7-b406-c38d0d7a4ceb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b43cb67-3fad-4ac7-b406-c38d0d7a4ceb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8b43cb67-3fad-4ac7-b406-c38d0d7a4ceb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ariel Magnus nació en Buenos Aires, en 1975."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ariel Magnus nació en Buenos Aires, en 1975.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Experimental y armada como una relectura del c&eacute;lebre relato de Jorge Luis Borges, en esta novela Magnus imagina c&oacute;mo sigue la vida de la protagonista, ya casada y con un hijo,&nbsp;<strong>entrelazando la trama con autores como Julio Cort&aacute;zar y Juan Carlos Onetti</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ariel Magnus naci&oacute; en Buenos Aires, en 1975. Public&oacute;&nbsp;<em>Sandra</em>&nbsp;(2005),&nbsp;<em>La abuela</em>&nbsp;(2006, traducido al alem&aacute;n),&nbsp;<em>Un chino en bicicleta</em>&nbsp;(2007, Premio internacional de novela &ldquo;La otra orilla&rdquo;, traducido a siete idiomas y reeditado en 2016),&nbsp;<em>Mu&ntilde;ecas</em>&nbsp;(2008, Premio internacional de novela corta &ldquo;Juan de Castellanos&rdquo; y llevada al teatro),&nbsp;<em>El desafortunado</em>&nbsp;(2020, finalista del Premio &ldquo;Bibioteca Breve&rdquo; y traducido a seis idiomas), entre muchos otros.&nbsp;<strong>Como traductor literario ha vertido al castellano unos cuarenta libros del alem&aacute;n, ingl&eacute;s y portugu&eacute;s. Desde 2020 reside en Alemania donde trabaja como traductor literario</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b77b14-a608-45a9-85c8-d8121fce5d96_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b77b14-a608-45a9-85c8-d8121fce5d96_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b77b14-a608-45a9-85c8-d8121fce5d96_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b77b14-a608-45a9-85c8-d8121fce5d96_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b77b14-a608-45a9-85c8-d8121fce5d96_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b77b14-a608-45a9-85c8-d8121fce5d96_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f3b77b14-a608-45a9-85c8-d8121fce5d96_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Continuidad de Emma Z., de Ariel Magnus."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Continuidad de Emma Z., de Ariel Magnus.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Continuidad de Emma Z.</strong></em><strong>, de Ariel Magnus, sali&oacute; por Interzona Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/son-tratan-cinco-novelas-finalistas-premio-fundacion-medife-filba_1_12689158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Oct 2025 14:29:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e3448ada-ec99-40e5-87d4-fa1191f9f401_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1713947" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e3448ada-ec99-40e5-87d4-fa1191f9f401_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1713947" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuáles son y de qué tratan las cinco novelas finalistas del Premio Fundación Medifé Filba]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e3448ada-ec99-40e5-87d4-fa1191f9f401_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Premio Fundación Medifé Filba,Literatura,Literatura argentina,César Aira,Inés Garland]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Fiord, libros sobre el sonido, La merma y Miranda July]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/fiord-libros-sonido-merma-miranda-july_1_12525386.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Fiord, libros sobre el sonido, La merma y Miranda July"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio Tamara y Male Rey conversan todo el rato sobre libros: uno de Osvaldo Lamborghini, uno de César Aira, uno de Sebastián Hacher, uno de John Cage, uno de María Moreno y uno de Miranda July.</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe data-testid="embed-iframe" style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/episode/5GNyDxA5jbSTHy6Y3U6y2A?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6j1i7RoKVpVfR5NnEo8bsm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a> es un podcast de <strong>elDiarioAR</strong> realizado por <a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en <a href="https://open.spotify.com/episode/5h8EylXKHGWTzNqmcz6VUp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify,</a> plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/fiord-libros-sonido-merma-miranda-july_1_12525386.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Aug 2025 18:23:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="76548" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="76548" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Fiord, libros sobre el sonido, La merma y Miranda July]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Osvaldo Lamborghini,César Aira,John Cage,María Moreno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuáles son y de qué se tratan las diez novelas finalistas del Premio Fundación Medifé Filba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/son-tratan-diez-novelas-finalistas-premio-fundacion-medife-filba_1_12484500.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d64e0652-05a1-4ae3-9aac-c5fe0309175f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuáles son y de qué se tratan las diez novelas finalistas del Premio Fundación Medifé Filba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fueron anunciados los títulos elegidos para participar por el galardón que distingue a la literatura argentina. Los autores, las editoriales que los publicaron y en qué consiste cada uno de ellos.</p><p class="subtitle">Se anunciaron los finalistas del Premio Fundación Medifé Filba que distingue a la literatura argentina
</p></div><p class="article-text">
        Se anunciaron <strong>las diez novelas finalistas del premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba</strong>, un galard&oacute;n que busca distinguir a lo m&aacute;s destacado de la literatura argentina contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por los diez t&iacute;tulos elegidos para la edici&oacute;n 2025 del premio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Noticias sobre el iceberg</strong></em><strong>, de Liliana Heker.</strong> &ldquo;Se me col&oacute; esa voz, esa conciencia no ortodoxa que tiene Greta. En alg&uacute;n momento inclusive sali&oacute; el nombre de la Enana Jodida, que aparece en la novela. No fue al principio, pero apareci&oacute;. <strong>Y se me sigui&oacute; metiendo y despu&eacute;s me gust&oacute; mucho hasta se me impuso esa voz y la acept&eacute;.</strong> Creo tambi&eacute;n que esta vez solt&eacute; cierta zona m&iacute;a, aunque no me lo hab&iacute;a planteado mientras escrib&iacute;a. No me plante&eacute; que iba a tener mucho humor, pero en general el humor me constituye a m&iacute;. Entonces se ve que apareci&oacute; con bastante naturalidad en esta novela pese a que lo que le pasa a Greta no necesariamente es divertido&rdquo;, cont&oacute;<strong> Liliana Heker</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-heker-epoca-necesita-palabra-contrarrestar-exabrupto-oficial_1_11316211.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista con elDiarioAR</a> sobre el germen del personaje que protagoniza<em> Noticias sobre el iceberg</em> (Alfaguara), su &uacute;ltima novela.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ef3885e-4d4a-4ad3-829f-04bdee91767c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ef3885e-4d4a-4ad3-829f-04bdee91767c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ef3885e-4d4a-4ad3-829f-04bdee91767c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ef3885e-4d4a-4ad3-829f-04bdee91767c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ef3885e-4d4a-4ad3-829f-04bdee91767c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6ef3885e-4d4a-4ad3-829f-04bdee91767c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6ef3885e-4d4a-4ad3-829f-04bdee91767c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Noticias sobre el iceberg&quot;, de Liliana Heker."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Noticias sobre el iceberg&quot;, de Liliana Heker.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Greta es, en efecto, una escritora que pas&oacute; los 70 a&ntilde;os, hace tiempo que no publica ni da entrevistas y vive retirada. Sin embargo, algo que no imagina la har&aacute; salir de ese aislamiento que se impuso, cuando dos j&oacute;venes aspirantes a periodistas la contacten para hacerle una nota. <strong>Di&aacute;fana, corrosiva y llena de miradas alrededor de la escritura y la madurez de las mujeres, </strong><em><strong>Noticias del iceberg</strong></em><strong> marca un regreso fulgurante de Heker a la novela</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e122564b-5584-411a-87a3-05eb95b9d2f7_16-9-aspect-ratio_50p_1093985.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e122564b-5584-411a-87a3-05eb95b9d2f7_16-9-aspect-ratio_50p_1093985.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e122564b-5584-411a-87a3-05eb95b9d2f7_16-9-aspect-ratio_75p_1093985.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e122564b-5584-411a-87a3-05eb95b9d2f7_16-9-aspect-ratio_75p_1093985.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e122564b-5584-411a-87a3-05eb95b9d2f7_16-9-aspect-ratio_default_1093985.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e122564b-5584-411a-87a3-05eb95b9d2f7_16-9-aspect-ratio_default_1093985.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e122564b-5584-411a-87a3-05eb95b9d2f7_16-9-aspect-ratio_default_1093985.jpg"
                    alt="Liliana Heker es novelista, cuentista y ensayista."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Liliana Heker es novelista, cuentista y ensayista.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Noticias sobre el iceberg</strong></em><strong>, de Liliana Heker, sali&oacute; por Alfaguara. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/liliana-heker-epoca-necesita-palabra-contrarrestar-exabrupto-oficial_1_11316211.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con la autora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong> <em><strong>Vida en Marta</strong></em><strong>, de Santiago Craig. </strong>Lo com&uacute;n, lo ins&oacute;lito, lo sospechosamente excepcional, lo ordinario. <strong>Como si alguien pudiera ir meti&eacute;ndose con una luz en las capas que componen una vida para diseccionarlas, analizarlas y volverlas a encajar en eso que todav&iacute;a late. </strong>Igual que un viajero interplanetario que pisa sobre un suelo que no conoce y no deja de atraerlo. Con la curiosidad incansable de un astronauta que mira por primera vez, que observa maravillado, que quiere poner en palabras. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c5608f5-6d12-49f7-aba6-435c92b9667f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c5608f5-6d12-49f7-aba6-435c92b9667f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c5608f5-6d12-49f7-aba6-435c92b9667f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c5608f5-6d12-49f7-aba6-435c92b9667f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c5608f5-6d12-49f7-aba6-435c92b9667f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c5608f5-6d12-49f7-aba6-435c92b9667f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1c5608f5-6d12-49f7-aba6-435c92b9667f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Vida en Marta&quot;, de Santiago Craig."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Vida en Marta&quot;, de Santiago Craig.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con ese esp&iacute;ritu exploratorio, audaz y profundamente po&eacute;tico, <strong>Santiago Craig</strong> recorre desde su nacimiento hasta su vejez y su muerte la historia de una mujer de clase media argentina en su reciente novela <em>Vida en Marta</em> (Tusquets). <strong>Un relato microsc&oacute;pico, sensible, alucinante, que no traza divisiones entre grandes episodios y momentos nimios, que prefiere detenerse en los ecos de lo recordado m&aacute;s que en el bullicio de lo memorable.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7275e18-e1ce-40fc-82e2-ef577be9d3b0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7275e18-e1ce-40fc-82e2-ef577be9d3b0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7275e18-e1ce-40fc-82e2-ef577be9d3b0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7275e18-e1ce-40fc-82e2-ef577be9d3b0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7275e18-e1ce-40fc-82e2-ef577be9d3b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d7275e18-e1ce-40fc-82e2-ef577be9d3b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d7275e18-e1ce-40fc-82e2-ef577be9d3b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En &quot;Vida en Marta&quot;, Craig indaga microscópicamente en la vida de una mujer de clase media."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En &quot;Vida en Marta&quot;, Craig indaga microscópicamente en la vida de una mujer de clase media.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Vida en Marta</strong></em><strong>, de Santiago Craig, sali&oacute; por Tusquets. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/santiago-craig-escribir-hay-parar-hay-plantarse-poquito_1_11689797.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con el autor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3 </strong><em><strong>Algo que nadie hizo</strong></em><strong>, de Mat&iacute;as Aldaz. </strong>&ldquo;&iquest;Cu&aacute;nto vale la casa familiar? &iquest;Cu&aacute;nto la tierra donde se crece? &iquest;Cu&aacute;nto vale lo que persiste entre las calles y las paredes de los pueblos?<strong> &iquest;De qu&eacute; est&aacute; hecho el olvido? &iquest;La ternura conseguir&aacute; que alguna vez prescriba el dolor?</strong>&rdquo;. Estas preguntas se leen en la contratapa de <em>Algo que nadie hizo</em>, de Mat&iacute;as Aldaz.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de <strong>una novela fragmentaria que intenta recapitular. </strong>Un ejercicio de la memoria que busca pensar de qu&eacute; est&aacute;n hechos los vestigios de un pueblo que en su propio abandono, se vuelve evanescente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03ef0100-6e73-4e69-801d-700ae0e6a862_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03ef0100-6e73-4e69-801d-700ae0e6a862_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03ef0100-6e73-4e69-801d-700ae0e6a862_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03ef0100-6e73-4e69-801d-700ae0e6a862_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/03ef0100-6e73-4e69-801d-700ae0e6a862_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/03ef0100-6e73-4e69-801d-700ae0e6a862_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/03ef0100-6e73-4e69-801d-700ae0e6a862_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Algo que nadie hizo, de Matías Aldaz, salió por el sello El gran pez."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Algo que nadie hizo, de Matías Aldaz, salió por el sello El gran pez.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Con un notable trabajo con la lengua (que mezcla guaran&iacute;, portugu&eacute;s y alem&aacute;n) este libro recibi&oacute; el premio La novela del verano, de 2024, <strong>otorgado por un jurado compuesto por Ana Iriarte, Mat&iacute;as Moscardi y Esteban Prado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mat&iacute;as Aldaz</strong> naci&oacute; en Federaci&oacute;n, Entre R&iacute;os, en 1976. Es escritor, m&uacute;sico y abogado por la Universidad de Buenos Aires. Public&oacute; libros de cuentos, novelas y un poemario. Fue cofundador de la revista literaria <em>Vag&oacute;n de Ostras</em>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/da1eab6b-ca4f-48f5-b9ac-0e521b6302fc_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/da1eab6b-ca4f-48f5-b9ac-0e521b6302fc_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/da1eab6b-ca4f-48f5-b9ac-0e521b6302fc_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/da1eab6b-ca4f-48f5-b9ac-0e521b6302fc_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/da1eab6b-ca4f-48f5-b9ac-0e521b6302fc_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/da1eab6b-ca4f-48f5-b9ac-0e521b6302fc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/da1eab6b-ca4f-48f5-b9ac-0e521b6302fc_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Matías Aldaz nació en Federación, Entre Ríos, en 1976. Es escritor, músico y abogado."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Matías Aldaz nació en Federación, Entre Ríos, en 1976. Es escritor, músico y abogado.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Algo que nadie hizo</strong></em><strong>, de Mat&iacute;as Aldaz, sali&oacute; por el sello El gran pez.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.</strong> <em><strong>La Circunstancia</strong></em><strong>, de Jorge Consiglio.</strong> Una mujer larga una carcajada en una comisar&iacute;a. <strong>La acaban de detener por un delito que todav&iacute;a no se revela. La risa la retuerce, la hace mirar a su alrededor y tambi&eacute;n hacia atr&aacute;s, hacia su pasado.</strong> Se r&iacute;e como si lo ins&oacute;lito de la escena presente &ndash;los agentes que van y que vienen, el olor a comida que ella describe como &ldquo;comida de pobre&rdquo;, el perfume atolondrado de alg&uacute;n polic&iacute;a y la acusaci&oacute;n en su contra&ndash; imantara otras escenas previas de su historia igual de ins&oacute;litas. Un hilo disparatado que la llev&oacute; hasta ah&iacute;, un misterio que necesita desentra&ntilde;ar y, para eso, volver relato. Lo inoportuno, entonces, se hace sucesi&oacute;n; lo inaudito se abre paso como signo vital.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79c94711-819a-4552-9e67-eb7c20c792e6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79c94711-819a-4552-9e67-eb7c20c792e6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79c94711-819a-4552-9e67-eb7c20c792e6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79c94711-819a-4552-9e67-eb7c20c792e6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/79c94711-819a-4552-9e67-eb7c20c792e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/79c94711-819a-4552-9e67-eb7c20c792e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/79c94711-819a-4552-9e67-eb7c20c792e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;La Circunstancia&quot;, de Jorge Consiglio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;La Circunstancia&quot;, de Jorge Consiglio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La protagonista de <em>La Circunstancia </em>(Eterna Cadencia Editora), de <strong>Jorge Consiglio</strong>, fue una ni&ntilde;a mimada, hija de un hacendado, <strong>una figura inquietante que se mueve entre la estancia de su familia en un pueblo de la llanura pampeana y el barrio porte&ntilde;o de Recoleta</strong>. Con una narraci&oacute;n repleta de peripecias, de detalles encantadores y una voz construida a la perfecci&oacute;n, la novela sigue los pasos de esta mujer por momentos cruel, por momentos hilarante, y su v&iacute;nculo con los dem&aacute;s. <strong>Una vida que, como buena parte de la literatura argentina en la que se inscribe con firmeza y lucidez esta obra de Consiglio, se ve tironeada entre dos zonas que se atraen y se repelen: el campo y la ciudad</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/162b6697-5fbb-4002-b19f-84789637fe70_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/162b6697-5fbb-4002-b19f-84789637fe70_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/162b6697-5fbb-4002-b19f-84789637fe70_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/162b6697-5fbb-4002-b19f-84789637fe70_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/162b6697-5fbb-4002-b19f-84789637fe70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/162b6697-5fbb-4002-b19f-84789637fe70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/162b6697-5fbb-4002-b19f-84789637fe70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El escritor Jorge Consiglio nació en Buenos Aires, en 1962."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El escritor Jorge Consiglio nació en Buenos Aires, en 1962.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>La Circunstancia</strong></em><strong>, de Jorge Consiglio, fue publicada por Eterna Cadencia Editora. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/jorge-consiglio-arte-lugar-utopia-desflecado_1_11537134.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con el autor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>El abedul de Karlok</strong></em><strong>, de Mart&iacute;n Sancia Kawamichi. </strong>&ldquo;<em>El abedul de Karlok</em> se erige sobre dos l&iacute;neas temporales: el presente de una pareja de amantes deshidratados, <strong>dos almas turbulentas que deciden escribir una historia sobre la falta de piedad; y el pasado, que se desenvuelve en la alta Edad Media</strong>, en un pueblo loco y sin luz, en el este de Europa. Anika, pose&iacute;da por una belleza imposible de retratar, se oculta en el castillo donde vive con su padre y los maltratados sirvientes. La intermitencia de Anika pone a prueba la cordura de su padre, quien intenta cazarla y casarla con el joven Karlok. &iquest;Podr&iacute;a ser esta novela el grito que Rilke acumul&oacute; en su garganta ante el horror del mundo, para que, cuando fuera escuchado, los &aacute;ngeles acudieran en su auxilio? La belleza que se desvaneci&oacute; para protegernos de lo terrible regresa para fascinarnos, reencarnado en la indefinible novela de Mart&iacute;n Sancia Kawamichi&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; <strong>Natalia Litvinova</strong> sobre esta alucinante novela del escritor argentino Mart&iacute;n Sancia Kawamichi.
    </p><p class="article-text">
        Un texto que, entre el v&eacute;rtigo y un agudo trabajo con la lengua, evoca a las f&aacute;bulas de siglos pasados a trav&eacute;s de un luminoso ejercicio literario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31603b29-0e93-4417-9c4d-aa69327f0752_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31603b29-0e93-4417-9c4d-aa69327f0752_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31603b29-0e93-4417-9c4d-aa69327f0752_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31603b29-0e93-4417-9c4d-aa69327f0752_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31603b29-0e93-4417-9c4d-aa69327f0752_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31603b29-0e93-4417-9c4d-aa69327f0752_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/31603b29-0e93-4417-9c4d-aa69327f0752_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El abedul de Karlok, de Martín Sancia Kawamichi, salió por Salta El Pez Ediciones."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El abedul de Karlok, de Martín Sancia Kawamichi, salió por Salta El Pez Ediciones.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Mart&iacute;n Sancia Kawamichi naci&oacute; en Buenos Aires, en 1973.</strong> Su novela <em>Hotaru</em> obtuvo el Primer Premio en el Concurso de Novela Negra BAN! (Extremo Negro 2014), y su novela <em>Cachivaches</em> fue finalista del Premio Internacional de Novela Negra C&oacute;rdoba Mata 2015. En abril del 2017 public&oacute;, por Evaristo Editorial,  la novela <em>Shunga</em>, y la obra teatral <em>El desamor</em>  (ganadora del Concurso de Dramaturgia TBK 2016/2017). En 2024, su novela <em>Ukiyo</em> (Tambi&eacute;n el caracol) fue finalista del premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1382ccf-b73b-448d-b122-a70e96228e70_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1382ccf-b73b-448d-b122-a70e96228e70_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1382ccf-b73b-448d-b122-a70e96228e70_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1382ccf-b73b-448d-b122-a70e96228e70_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1382ccf-b73b-448d-b122-a70e96228e70_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1382ccf-b73b-448d-b122-a70e96228e70_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a1382ccf-b73b-448d-b122-a70e96228e70_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Martín Sancia Kawamichi nació en Buenos Aires, en 1973."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Martín Sancia Kawamichi nació en Buenos Aires, en 1973.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>El abedul de Karlok</strong></em><strong>, de Mart&iacute;n Sancia Kawamichi, sali&oacute; por Salta El Pez Ediciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6.  </strong><em><strong>Diario de una mudanza</strong></em><strong>, de In&eacute;s Garland. &ldquo;</strong>A mi cuerpo le pasaba algo que tard&eacute; a&ntilde;os en dilucidar. Los s&iacute;ntomas parec&iacute;an desordenados, no se me ocurri&oacute; al principio que respondieran a nada espec&iacute;fico. Nadie me hab&iacute;a hablado de la menopausia. Di con algo que no encontraba en recuerdos puntuales. Escribir es dejar que emerja una verdad que parece estar por debajo de lo que pas&oacute;&rdquo;, describe la narradora de esta historia.<strong> De verdades a punto de salir a la luz, de s&iacute;ntomas, de des&oacute;rdenes, de silencios o palabras no dichas y de cuerpo, mucho cuerpo, est&aacute; hecho </strong><em><strong>Diario de una mudanza </strong></em><strong>(Alfaguara) </strong>de <strong>In&eacute;s Garland</strong>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6846a723-dc53-42f2-a790-fe92684376c3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1101746.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6846a723-dc53-42f2-a790-fe92684376c3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1101746.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6846a723-dc53-42f2-a790-fe92684376c3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1101746.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6846a723-dc53-42f2-a790-fe92684376c3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1101746.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6846a723-dc53-42f2-a790-fe92684376c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1101746.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6846a723-dc53-42f2-a790-fe92684376c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1101746.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6846a723-dc53-42f2-a790-fe92684376c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1101746.jpg"
                    alt="La escritora y traductora Inés Garland."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La escritora y traductora Inés Garland.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Se trata de una novela hipn&oacute;tica que tiene a una mujer en el centro, alguien que escribe y que <strong>pasa sus d&iacute;as d&aacute;ndole vueltas a varios cambios en su vida</strong>: los que llegan con el climaterio, los que se producen cuando decide mudarse a las afueras de la ciudad, los que se arman cuando escribe y busca palabras que intenta traducir.
    </p><p class="article-text">
        El talento de Garland, autora de varios libros para adultos, j&oacute;venes y ni&ntilde;os, traductora y coordinadora de talleres de narrativa&ndash; est&aacute; en su forma particular de rodear un asunto, <strong>de encontrarle una forma magn&eacute;tica al merodeo, de cambiarle de signo al lugar com&uacute;n</strong> &ndash;el de la menopausia, el del paso del tiempo&ndash;. Un hechizo que se despliega de maneras tan sorprendentes como los signos mutantes que vibran en un cuerpo y en su relaci&oacute;n con los dem&aacute;s. Una narraci&oacute;n nada com&uacute;n que se compone de fragmentos, como un diario, pero sin fechas concretas ni especialmente estridentes, como el <em>tic tac</em> sigiloso de cualquier d&iacute;a en la vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/556ee30d-e3df-4c46-a913-5742fe967836_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/556ee30d-e3df-4c46-a913-5742fe967836_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/556ee30d-e3df-4c46-a913-5742fe967836_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/556ee30d-e3df-4c46-a913-5742fe967836_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/556ee30d-e3df-4c46-a913-5742fe967836_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/556ee30d-e3df-4c46-a913-5742fe967836_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/556ee30d-e3df-4c46-a913-5742fe967836_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Diario de una mudanza&quot;, de Inés Garland."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Diario de una mudanza&quot;, de Inés Garland.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Diario de una mudanza</strong></em><strong>, de In&eacute;s Garland, sali&oacute; por Alfaguara. M&aacute;s sobre el libro, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/ines-garland-novela-cuerpo-mandato-jaula-mujeres-varones_1_11643135.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en esta entrevista con la autora</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>En El Pensamiento</strong></em><strong>, de C&eacute;sar Aira. &ldquo;</strong>Hace poco empec&eacute; a ver en la memoria im&aacute;genes nuevas, distintas de las que el recuerdo me hab&iacute;a venido trayendo desde mi pasado m&aacute;s lejano. Al principio eran figuras discontinuas, no se precisaban y no pod&iacute;a ubicarlas. Se empezaron a fundir unas con otras, a transparentarse unas sobre otras, a borrarse en el momento justo en que estaba por reconocerlas, como si quisieran burlarme, aun cuando era yo mismo el que las proyectaba. &iquest;Yo hab&iacute;a estado ah&iacute;? Pod&iacute;an venir de los sue&ntilde;os, no me extra&ntilde;ar&iacute;a porque ya otra vez me hab&iacute;an enga&ntilde;ado. <strong>Pero &eacute;stas ten&iacute;an un inconfundible color de realidad, y cuando al fin las reconoc&iacute; pude entender por qu&eacute; me hab&iacute;an resultado tan extra&ntilde;as. Ven&iacute;an de lejos, de mi primera infancia en El Pensamiento.</strong> En realidad lo &uacute;nico extra&ntilde;o era que hubieran tardado tanto en llegar. Pero hab&iacute;a razones para la demora. Una de ellas fue que hubo un episodio que jur&eacute; mantener en secreto, y aunque fue un juego de ni&ntilde;os, debi&oacute; de hacer presi&oacute;n sobre el relato general, donde valen lo mismo las veras y las burlas. Tambi&eacute;n, sobre todo, estuvo Pringles, el teatro de mis descubrimientos e invenciones, tan importante en la creaci&oacute;n de lo que fui que me hizo decir que all&iacute; hab&iacute;a pasado toda mi infancia. Era cierto, pero antes estuvo El Pensamiento. &iquest;C&oacute;mo pude olvidarlo durante tanto tiempo? Quiz&aacute;s lo dej&eacute; en reserva, para cuando lo hubiera contado todo y faltara lo m&aacute;s importante&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El escritor César Aira ganó el Premio Formentor 2021"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El escritor César Aira ganó el Premio Formentor 2021                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; comienza esta novela de <strong>C&eacute;sar Aira</strong>, una evocaci&oacute;n a su infancia en El Pensamiento, un pueblo peque&ntilde;o que hab&iacute;a permanecido oculto de alg&uacute;n modo en su memoria. 
    </p><p class="article-text">
        Situada en el tiempo previo a la mudanza familiar y definitiva a Coronel Pringles, la ciudad que lo vio crecer, <strong>en la historia se ensamblan recuerdos que combinan humor, misterios y personajes memorables.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd65cf57-b69f-4296-abda-89ac710c169b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd65cf57-b69f-4296-abda-89ac710c169b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd65cf57-b69f-4296-abda-89ac710c169b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd65cf57-b69f-4296-abda-89ac710c169b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd65cf57-b69f-4296-abda-89ac710c169b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd65cf57-b69f-4296-abda-89ac710c169b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dd65cf57-b69f-4296-abda-89ac710c169b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;En El Pensamiento&quot;, de César Aira."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;En El Pensamiento&quot;, de César Aira.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>En El Pensamiento</strong></em><strong> de C&eacute;sar Aira, sali&oacute; por Literatura Random House. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8.</strong> <em><strong>La ficci&oacute;n del ahorro</strong></em><strong>, de Carmen M. C&aacute;ceres. Florencia Angilletta</strong> lo sintetiz&oacute; con lucidez <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/mil-millones_129_8447073.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este art&iacute;culo</a>: &ldquo;No hay tiempo hist&oacute;rico sin dinero que lo organice. Un pa&iacute;s son sus relojes y sus monedas&rdquo;. Es, justamente, la plata, o esa ficci&oacute;n del ahorro que propone el t&iacute;tulo, lo que organiza la memoria familiar que se cuenta en esta notable y breve novela de <strong>Carmen M. C&aacute;ceres</strong> publicada en 2024 por el sello Fiordo. En esa l&iacute;nea, entonces, una familia argentina de clase media es sus recuerdos y sus d&oacute;lares en colchones, en bolsas o en escondites siempre ins&oacute;litos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sistema es muy sencillo:<strong> vamos a forrar mi cintura con cinta de embalar y, sobre esa superficie de pl&aacute;stico, vamos a pegar los fajos de d&oacute;lares protegidos en bolsitas transparentes</strong>&rdquo;, cuenta la narradora de <em>La ficci&oacute;n del ahorro</em> en una de las primeras escenas del libro. <strong>El cuadro es tan absurdo como c&oacute;mico y espeluznante</strong>: la joven est&aacute; con su &ldquo;segundo padre&rdquo; en la b&oacute;veda de un banco de Posadas, Misiones, a punto de retirar los ahorros de la familia. &ldquo;Es imposible que le roben a una piba&rdquo;, dice &eacute;l mientras termina de pegarle a ella en el cuerpo todo el dinero antes de salir del banco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bb79e7b-a347-4797-9a07-95e92609192e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bb79e7b-a347-4797-9a07-95e92609192e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bb79e7b-a347-4797-9a07-95e92609192e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bb79e7b-a347-4797-9a07-95e92609192e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bb79e7b-a347-4797-9a07-95e92609192e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9bb79e7b-a347-4797-9a07-95e92609192e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9bb79e7b-a347-4797-9a07-95e92609192e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La novela &quot;La ficción del ahorro&quot;, de Carmen M. Cáceres, fue publicada por el sello Fiordo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La novela &quot;La ficción del ahorro&quot;, de Carmen M. Cáceres, fue publicada por el sello Fiordo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aguda, graciosa a veces, ir&oacute;nica casi siempre, la voz que cuenta esta historia traza un relato que recorre la traves&iacute;a &iacute;ntima de alguien que dej&oacute; su ciudad natal para irse a estudiar a la Capital y que<strong> decide regresar en el irrespirable verano de 2001, ese tiempo difuso que rode&oacute; al llamado &ldquo;Corralito&rdquo; en Argentina</strong>, para visitar a su familia y llevar adelante esa particular misi&oacute;n. Con la mirada de quien vuelve, <strong>ella recuerda y tambi&eacute;n observa con sagacidad los mecanismos que hacen mover a su mundo privado y, por a&ntilde;adidura, al pa&iacute;s de las sucesivas crisis en el que vive</strong>. As&iacute;, a fuerza de una narraci&oacute;n vigorosa, <em>La ficci&oacute;n del ahorro</em> se convierte en una ficci&oacute;n del pasado, pero tambi&eacute;n de un futuro posible; de lo material y al mismo tiempo de esa sustancia intangible, casi espectral, que sella irremediablemente los v&iacute;nculos familiares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Carmen M. C&aacute;ceres</strong> naci&oacute; en Posadas, en 1981. Es escritora, traductora e ilustradora. En 2016 public&oacute; su primera novela, <em>Una verdad improvisada</em> (Pre-Textos, Espa&ntilde;a) y en 2021 el ensayo ilustrado<em> Un a&ntilde;o con los ojos cerrados</em> (Papeles M&iacute;nimos, Espa&ntilde;a) en coautor&iacute;a con el escritor Andr&eacute;s Barba, y en 2022 <em>Al borde de la boca. Diez intuiciones en torno al mate</em>. <strong>Ha traducido del ingl&eacute;s piezas de ficci&oacute;n de autores como Joseph Conrad, Daniel Defoe o la correspondencia de las hermanas Mitford, y obras de no ficci&oacute;n de Robert Bellah y Barack Obama</strong>. Como ilustradora, se form&oacute; en Madrid y Nueva York, y trabaja t&eacute;cnicas mixtas de collage en lienzo y fotograf&iacute;a anal&oacute;gica. Realiz&oacute; portadas para varias editoriales literarias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af9db08a-9a90-4508-9ad4-bf69ae6ba4db_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af9db08a-9a90-4508-9ad4-bf69ae6ba4db_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af9db08a-9a90-4508-9ad4-bf69ae6ba4db_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af9db08a-9a90-4508-9ad4-bf69ae6ba4db_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/af9db08a-9a90-4508-9ad4-bf69ae6ba4db_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/af9db08a-9a90-4508-9ad4-bf69ae6ba4db_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/af9db08a-9a90-4508-9ad4-bf69ae6ba4db_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carmen M. Cáceres nació en Posadas, en 1981. Es escritora, traductora e ilustradora."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carmen M. Cáceres nació en Posadas, en 1981. Es escritora, traductora e ilustradora.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La novela </strong><em><strong>La ficci&oacute;n del ahorro</strong></em><strong>, de Carmen M. C&aacute;ceres, fue publicada por la editorial Fiordo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong>, de Adriana Riva. </strong>Con el humor como bandera. Con impunidad. Con la perspicacia que dan los a&ntilde;os y esa mezcla de parsimonia y apuro ineludible: tener todo el tiempo del mundo despu&eacute;s de una vida llena de obligaciones y empezar a percibir que las hojas del calendario vuelan. <strong>Ruth es una mujer jud&iacute;a de 82 a&ntilde;os, viuda y jubilada que pasa sus d&iacute;as estudiando movimientos art&iacute;sticos, palabras, mapas</strong> (<em>&ldquo;es mi manera de matar el tiempo, porque el tiempo se resiste a matarme&rdquo;</em>, asegura). A veces va a la &oacute;pera con sus amigas, a veces intercambia mensajes con sus hijos, a veces observa como seres muy extra&ntilde;os a sus nietas, <strong>por lo general prefiere quedarse en camis&oacute;n en su departamento porte&ntilde;o y no tiene problema en confesarlo.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902fb8-9f36-4000-b115-bd3df0b85d81_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902fb8-9f36-4000-b115-bd3df0b85d81_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902fb8-9f36-4000-b115-bd3df0b85d81_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902fb8-9f36-4000-b115-bd3df0b85d81_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902fb8-9f36-4000-b115-bd3df0b85d81_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902fb8-9f36-4000-b115-bd3df0b85d81_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9b902fb8-9f36-4000-b115-bd3df0b85d81_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Ruth&quot;, de Adriana Riva, salió por Seix Barral."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Ruth&quot;, de Adriana Riva, salió por Seix Barral.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>Ruth</em> es el t&iacute;tulo de la &uacute;ltima novela de <strong>Adriana Riva </strong>y el nombre de su protagonista. &ldquo;Un personaje entra&ntilde;able, de esos que no ser&aacute; f&aacute;cil olvidar&rdquo;, como apunta <strong>Federico Falco</strong> en la contratapa del libro. La historia est&aacute; contada a partir de la voz de la propia Ruth, una mujer que se dedica, con agudeza y gracia, a cuestionar algunas imposiciones que pesan sobre las personas. <strong>En especial sobre los ancianos, en particular sobre las mujeres de su edad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Riva, quien <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/enigma-madre-viajar-luna_129_8896244.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como contamos por ac&aacute;</a> se dedic&oacute; a observar con lucidez los v&iacute;nculos entre madres e hijas en sus libros anteriores (lo hizo en la novela <em>La sal</em> y tambi&eacute;n en el poemario <em>Ahora sabemos esto</em>) <strong>vuelve a lograrlo una vez m&aacute;s en esta novela tramada a partir de un relato luminoso, fresco y encantador</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17b81fa8-952c-42e5-acb8-c6f2f09dcc37_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17b81fa8-952c-42e5-acb8-c6f2f09dcc37_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17b81fa8-952c-42e5-acb8-c6f2f09dcc37_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17b81fa8-952c-42e5-acb8-c6f2f09dcc37_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17b81fa8-952c-42e5-acb8-c6f2f09dcc37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17b81fa8-952c-42e5-acb8-c6f2f09dcc37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/17b81fa8-952c-42e5-acb8-c6f2f09dcc37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La novela de Adriana Riva llegó en abril a su sexta edición."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La novela de Adriana Riva llegó en abril a su sexta edición.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La novela </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong>, de Adriana Riva, sali&oacute; por Seix Barral.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>Continuidad de Emma Z.</strong></em><strong>, de Ariel Magnus. </strong>&ldquo;<strong>&iquest;Y si la literatura argentina, sea eso lo que sea, pudiese ya no consistir sino en escribir, reescribir, sobreescribir, contraescribir a Borges?</strong> No como un gesto de cerraz&oacute;n y asfixia, sino muy por el contrario: como gesto de apertura y de renovaci&oacute;n literaria. Borges, s&iacute;: siempre Borges. Pero para leer con &eacute;l (o contra &eacute;l) tambi&eacute;n el Quijote, o a Unamuno, o a Arlt, o a Onetti, o a Cort&aacute;zar; en fin, para resumir, toda la literatura. <strong>Ariel Magnus parece asumir esa premisa, y volverla fruct&iacute;fera una vez m&aacute;s</strong>, en esta <em>Continuidad de Emma Z.</em> La vida y la literatura, la realidad y la ficci&oacute;n, entran en un juego vertiginoso, efectivamente borgeano. Tanto que yo mismo, por lo pronto, sin ir m&aacute;s lejos, he sido lector de esta novela, y adem&aacute;s su epigrafista, y adem&aacute;s un personaje. No s&eacute; cu&aacute;l de los tres escribe esta contratapa&rdquo;, apunt&oacute; justamente en la contratapa de este libro el escritor Mart&iacute;n Kohan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b77b14-a608-45a9-85c8-d8121fce5d96_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b77b14-a608-45a9-85c8-d8121fce5d96_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b77b14-a608-45a9-85c8-d8121fce5d96_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b77b14-a608-45a9-85c8-d8121fce5d96_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b77b14-a608-45a9-85c8-d8121fce5d96_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3b77b14-a608-45a9-85c8-d8121fce5d96_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f3b77b14-a608-45a9-85c8-d8121fce5d96_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Continuidad de Emma Z., de Ariel Magnus."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Continuidad de Emma Z., de Ariel Magnus.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Experimental y armada como una relectura del c&eacute;lebre relato de Jorge Luis Borges, en esta novela Magnus imagina c&oacute;mo sigue la vida de la protagonista, ya casada y con un hijo, <strong>entrelazando la trama con autores como Julio Cort&aacute;zar y Juan Carlos Onetti</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Ariel Magnus naci&oacute; en Buenos Aires, en 1975.  Public&oacute; <em>Sandra</em> (2005), <em>La abuela</em> (2006, traducido al alem&aacute;n), <em>Un chino en bicicleta</em> (2007, Premio internacional de novela &ldquo;La otra orilla&rdquo;, traducido a siete idiomas y reeditado en 2016), <em>Mu&ntilde;ecas</em> (2008, Premio internacional de novela corta &ldquo;Juan de Castellanos&rdquo; y llevada al teatro), <em>El desafortunado</em> (2020, finalista del Premio &ldquo;Bibioteca Breve&rdquo; y traducido a seis idiomas), entre muchos otros. <strong>Como traductor literario ha vertido al castellano unos cuarenta libros del alem&aacute;n, ingl&eacute;s y portugu&eacute;s. Desde 2020 reside en Alemania donde trabaja como traductor literario</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b43cb67-3fad-4ac7-b406-c38d0d7a4ceb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b43cb67-3fad-4ac7-b406-c38d0d7a4ceb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b43cb67-3fad-4ac7-b406-c38d0d7a4ceb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b43cb67-3fad-4ac7-b406-c38d0d7a4ceb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b43cb67-3fad-4ac7-b406-c38d0d7a4ceb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8b43cb67-3fad-4ac7-b406-c38d0d7a4ceb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8b43cb67-3fad-4ac7-b406-c38d0d7a4ceb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ariel Magnus nació en Buenos Aires, en 1975."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ariel Magnus nació en Buenos Aires, en 1975.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Continuidad de Emma Z.</strong></em><strong>, de Ariel Magnus, sali&oacute; por Interzona Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/son-tratan-diez-novelas-finalistas-premio-fundacion-medife-filba_1_12484500.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Jul 2025 09:22:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d64e0652-05a1-4ae3-9aac-c5fe0309175f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1639098" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d64e0652-05a1-4ae3-9aac-c5fe0309175f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1639098" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuáles son y de qué se tratan las diez novelas finalistas del Premio Fundación Medifé Filba]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d64e0652-05a1-4ae3-9aac-c5fe0309175f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,César Aira,Jorge Consiglio,Liliana Heker]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se anunciaron los finalistas del Premio Fundación Medifé Filba que distingue a la literatura argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/anunciaron-finalistas-premio-fundacion-medife-filba-distingue-literatura-argentina_1_12484311.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ace42dd-bc16-4d04-9468-6c40abb9fbe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se anunciaron los finalistas del Premio Fundación Medifé Filba que distingue a la literatura argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los organizadores del galardón difundieron la “lista larga” de las diez novelas que compiten este año. Las publicaciones y los autores elegidos.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En un contexto muy complejo donde las ventas y las tiradas disminuyeron, la industria editorial resiste&rdquo;, informan los organizadores del galard&oacute;n. Con la intenci&oacute;n de que vuelvan a circular novelas argentinas recientes, <strong>el Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba anunci&oacute; los diez libros finalistas de su edici&oacute;n 2025</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde hace seis a&ntilde;os, el Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba busca que la literatura circule poniendo en relieve lo mejor de las novelas publicadas durante el a&ntilde;o anterior&rdquo;, aseguraron desde la organizaci&oacute;n en un comunicado y revelaron que para esta edici&oacute;n se recibieron &ldquo;170 novelas de 94 editoriales&rdquo; lo que demuestra <strong>&ldquo;que el sector sigue apostando por escritores locales y por propuestas y tensiones propias de la literatura argentina contempor&aacute;nea&rdquo;</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86e760d9-d0cb-4a18-ba91-d8deba81664e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86e760d9-d0cb-4a18-ba91-d8deba81664e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86e760d9-d0cb-4a18-ba91-d8deba81664e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86e760d9-d0cb-4a18-ba91-d8deba81664e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86e760d9-d0cb-4a18-ba91-d8deba81664e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86e760d9-d0cb-4a18-ba91-d8deba81664e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/86e760d9-d0cb-4a18-ba91-d8deba81664e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Estas son las diez novelas finalistas del Premio Fundación Medifé Filba 2025."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Estas son las diez novelas finalistas del Premio Fundación Medifé Filba 2025.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta vez el jurado est&aacute; compuesto por<strong> las escritoras Mar&iacute;a Moreno y Alejandra Kamiya y el escritor Alan Pauls</strong>, quienes tendr&aacute;n a su cargo seleccionar en octubre cinco de las diez novelas finalistas. Todas ellas fueron escritas por autores locales y publicadas a lo largo de 2024.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Luego elegir&aacute;n la novela ganadora que <strong>ser&aacute; anunciada durante noviembre</strong>&rdquo;, se&ntilde;alaron desde el Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba.
    </p><p class="article-text">
        Sobre los diez t&iacute;tulos elegidos en esta oportunidad, los organizadores se&ntilde;alaron: &ldquo;Esta lista de diez obras que compartimos a continuaci&oacute;n <strong>es una br&uacute;jula que orienta la lectura en el universo editorial local, seleccionando novelas que se destacan por tonos, tramas y estilo</strong>s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los diez libros finalistas</h2><p class="article-text">
        Desde la organizaci&oacute;n del galard&oacute;n, confirmaron que los siguientes son los t&iacute;tulos elegidos.
    </p><p class="article-text">
         1. <em>Algo que nadie hizo</em>, de <strong>Mat&iacute;as Aldaz</strong> (Editorial El gran pez).
    </p><p class="article-text">
        2.<em> Continuidad de Emma Z.</em>, de <strong>Ariel Magnus</strong> (Interzona Editora).
    </p><p class="article-text">
        3. <em>Diario de una mudanza</em>, de <strong>In&eacute;s Garland</strong> (Alfaguara).
    </p><p class="article-text">
        4. <em>El abedul de Karlok</em>, de <strong>Mart&iacute;n Sancia Kawamichi</strong> (Salta El Pez Ediciones).
    </p><p class="article-text">
        5. <em>En El Pensamiento</em>, de <strong>C&eacute;sar Aira</strong> (Literatura Penguin Random House). 
    </p><p class="article-text">
        6. <em>La Circunstancia</em>, de <strong>Jorge Consiglio</strong> (Eterna Cadencia Editora).
    </p><p class="article-text">
        7. <em>La ficci&oacute;n del ahorro</em>, de <strong>Carmen M. C&aacute;ceres</strong> (Editorial Fiordo).
    </p><p class="article-text">
        8. <em>Noticias sobre el iceberg</em>, de <strong>Liliana Heker</strong> (Alfaguara).
    </p><p class="article-text">
        9. <em>Ruth</em>, de <strong>Adriana Riva </strong>(Seix Barral).
    </p><p class="article-text">
        10. <em>Vida en Marta</em>, de <strong>Santiago Craig</strong> (Tusquets Editores).
    </p><h2 class="article-text">El premio</h2><p class="article-text">
        Sobre la selecci&oacute;n de los diez t&iacute;tulos de 2024, los organizadores del concurso sostuvieron: &ldquo;Esta lista fue elegida tras una profunda lectura, en la que se busc&oacute; sostener la solidez y calidad de los a&ntilde;os anteriores, <strong>dar cuenta del rico acervo cultural narrativo y destacar las distintas corrientes por las que navega la literatura argentina</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En las ediciones anteriores, el Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba fue para las novelas <em>El &uacute;ltimo Falcon sobre la tierra</em>, de <strong>Juan Ignacio Pisano</strong> (Baltasara Editora);<em> Los llanos,</em> de <strong>Federico Falco</strong> (Anagrama); <em>Materiales para una pesadilla,</em> de <strong>Juan Mattio</strong> (Aquilina ediciones);  <em>El ojo de Goliat</em>, de <strong>Diego Muzzio</strong> (Entrop&iacute;a) y<em> Las ni&ntilde;as del naranjel</em>, de <strong>Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara</strong> (Literatura Random House).  
    </p><p class="article-text">
        En octubre ser&aacute; anunciada la lista corta con los cinco libros elegidos para esa instancia y en noviembre se anunciar&aacute; la novela ganadora que ser&aacute; definida por el jurado y <strong>recibir&aacute; un premio de 5 millones de pesos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/anunciaron-finalistas-premio-fundacion-medife-filba-distingue-literatura-argentina_1_12484311.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Jul 2025 14:15:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2ace42dd-bc16-4d04-9468-6c40abb9fbe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1624099" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2ace42dd-bc16-4d04-9468-6c40abb9fbe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1624099" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Se anunciaron los finalistas del Premio Fundación Medifé Filba que distingue a la literatura argentina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2ace42dd-bc16-4d04-9468-6c40abb9fbe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura argentina,Libros,Premio Fundación Medifé Filba,César Aira,Liliana Heker]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El doble fondo de Aira, 'Twin Peaks' vuelve]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/doble-fondo-aira-twin-peaks-vuelve_129_12244742.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e33f0a4-ea75-4264-98a0-496dc4998830_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El doble fondo de Aira, &#039;Twin Peaks&#039; vuelve"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas para aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">'El guardaespaldas', la casa y las series ligeras</p></div><p class="article-text">
        <em>Aquellas sombras del camino azul, &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n?  &ndash;</em><strong>Luis Alberto Spinetta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay semanas en las que la dispersi&oacute;n pesa m&aacute;s, en las que eso de andar un poco en muchos lados &ndash;y cuando digo lados me refiero a responsabilidades, a fantasmas propios y tambi&eacute;n a urgencias de otros: esa ristra perfectamente ensamblada por precariedades de todo tipo que rima tan bien con las voracidades de todos&ndash; <strong>forma un bollo que se ubica en un punto inasible de mi cuerpo y late con estridencia</strong>. Una pelota armada con desechos, como las que usaban mis compa&ntilde;eros del colegio para jugar en el recreo: capas y capas de papeles como intensidades apisonadas, premuras que se van destartalando pero que insisten, restos amuchados que hacen fuerza hasta volverse incomprensibles y a la vez contundentes.
    </p><p class="article-text">
        Se escribi&oacute; y asumo que se escribir&aacute; mucho de la crisis de la atenci&oacute;n, del v&eacute;rtigo o cierta aceleraci&oacute;n de estos tiempos, de <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/sirven-novelas-palabra-ano_129_11841522.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eso que mencion&eacute; m&aacute;s de una vez por ac&aacute; como una cinchada</a>: <strong>lo que hacemos con la &eacute;poca, lo que la &eacute;poca hace con nosotros</strong>. Entonces, pasa, <em>me</em> pasa: el p&eacute;ndulo estos d&iacute;as se volvi&oacute; poco amable o m&aacute;s desconcertante que otra veces; ese estar un ratito para salir, ese toco y me voy &ndash;que en otros momentos me resultaba iluminador, incluso l&uacute;dico&ndash; tom&oacute; la forma de un interrogante macizo. <em>Aquellas sombras del camino azul, &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n?</em>, se preguntaba <strong>Luis Alberto Spinetta</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/084cbfa6-be78-4694-8a99-ba6509c175d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Muchas de las entradas que aparecen en este espacio nacen de lecturas y <strong>es justamente la lectura la que se vio m&aacute;s tironeada que nunca por esa pelota</strong> del <em>no llego, no llego, no llego</em> que persevera como un perro callejero. No suelo ser optimista, pero intento aferrarme a la pendularidad de las cosas &ndash;o de las formas&ndash; y abrazo por un rato un lema tambi&eacute;n spinetteano: <em>ma&ntilde;ana es mejor</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e6e4f8c-aa55-4e5c-a547-acd952b0c2f6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e6e4f8c-aa55-4e5c-a547-acd952b0c2f6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e6e4f8c-aa55-4e5c-a547-acd952b0c2f6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e6e4f8c-aa55-4e5c-a547-acd952b0c2f6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e6e4f8c-aa55-4e5c-a547-acd952b0c2f6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e6e4f8c-aa55-4e5c-a547-acd952b0c2f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3e6e4f8c-aa55-4e5c-a547-acd952b0c2f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Alguien que canta en la habitación de al lado. Ensayos literarios&quot; es un libro que reúne textos de Alan Pauls."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Alguien que canta en la habitación de al lado. Ensayos literarios&quot; es un libro que reúne textos de Alan Pauls.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y entonces doy con una entrevista que le hizo <strong>Alan Pauls</strong> a <strong>C&eacute;sar Aira</strong>, <a href="https://www.penguinlibros.com/ar/revista-lengua/entrevistas/entrevista-Cesar-Aira-Alan-Pauls" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que sali&oacute; originalmente en 2021 por Revista Lengua</a> y que se public&oacute; por estos d&iacute;as en el libro <em>Alguien canta en la habitaci&oacute;n de al lado. Ensayos literarios</em> (Random House, 2025).
    </p><p class="article-text">
        Pauls le pregunta a Aira por la correcci&oacute;n en sus textos, Aira dice que no es de corregir mucho: <em>&ldquo;La autocr&iacute;tica me parece un gesto de narcisismo presuntuoso. Adem&aacute;s, no tiene ninguna importancia, el mundo no va a cambiar porque mis libros est&eacute;n mejor o peor escritos. Ni siquiera creo que a nadie le importe&rdquo;</em>. Pauls, de inmediato, comenta: <em>&ldquo;La famosa &lsquo;fuga hacia adelante&rsquo;&rdquo;</em> y Aira retruca: <em>&ldquo;Una de las felicidades de la literatura es que despu&eacute;s de un libro siempre hay otro. Vale para el lector como para el escritor. Pero hay felicidades de doble fondo. Hay un cuento de </em><em><strong>Henry James</strong></em><em> que se llama precisamente as&iacute;, The Next Time, la pr&oacute;xima vez, donde est&aacute;, en clave humor&iacute;stica, esa l&oacute;gica sobre la que vivimos: la pr&oacute;xima vez me va a salir bien. En el cuento, un personaje se juega entero a que la pr&oacute;xima vez le salga mal (para que se venda y su familia no quede en la miseria), y le sale mejor que nunca; y su antagonista se juega entera a que le salga bien (no le importa que no se venda porque ya se ha hecho rica con sus libros mal&iacute;simos), y le sale peor que nunca. </em><em><strong>Conclusi&oacute;n: no hay pr&oacute;xima vez, la pr&oacute;xima vez ya pas&oacute;</strong></em><em>&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Mientras me quedo pensando en que quiero escribir sobre eso que Aira llama <strong>&ldquo;felicidades de doble fondo&rdquo;</strong> &ndash;hoy no, pero tal vez la pr&oacute;xima&ndash;, los dejo con <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de Mil lianas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Feria del Libro 2025. </strong>Ese <em>te amo, te odio dame m&aacute;s</em> anual, ese espacio alfombrado de encuentro, de intensidades, de desencuentro, de debate, de hip&eacute;rbole y, muchas veces, de libros. <strong>Hasta el 12 de mayo tendr&aacute; lugar en el predio de La Rural en el barrio porte&ntilde;o de Palermo una nueva edici&oacute;n de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires</strong>. Como viene ocurriendo en las &uacute;ltimas ediciones, escribo esto pocas horas antes de la inauguraci&oacute;n, as&iacute; que voy muy a tientas (para seguir lo que vaya pasando, y que me toca cubrir para <em>elDiarioAR,</em> les sugiero que se metan a <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/feria-del-libro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este enlace</a>).
    </p><p class="article-text">
        Quienes quieran conocer detalles puntuales de esta edici&oacute;n,<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/arranca-feria-libro-2025-visitas-internacionales-incertidumbre-economica-discurso-juan-sasturain_1_12242562.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> por ac&aacute; pueden leer algo que escrib&iacute; sobre la programaci&oacute;n, los nombres de los escritores y escritoras que estar&aacute;n presentes</a> (atenci&oacute;n que vienen muchos de afuera esta vez, entre los que m&aacute;s tengo ganas de ir a escuchar est&aacute;n <strong>Erri De Luca</strong> y <strong>Eduardo Halfon</strong>), los homenajes y m&aacute;s. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-2025-preparan-editoriales-incertidumbre-economica-cautela_1_12227370.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute;, adem&aacute;s, algunos editores cuentan qu&eacute; expectativas tienen sobre este evento</a>, que es uno de los m&aacute;s importantes de la agenda cultural del pa&iacute;s. <strong>Por mi parte, voy a participar de algunas actividades</strong> que pueden conocer <a href="https://www.instagram.com/p/DIy8g2-unOQ/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>. Por &uacute;ltimo, la informaci&oacute;n sobre las entradas, los horarios y todo lo que hay que saber antes de ir,<strong> </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-2025-entradas-horarios-promociones_1_12239173.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>est&aacute; por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong> &iexcl;Nos cruzamos por ah&iacute;!
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45d6689f-e93c-4a30-a2c3-e97d713332bc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45d6689f-e93c-4a30-a2c3-e97d713332bc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45d6689f-e93c-4a30-a2c3-e97d713332bc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45d6689f-e93c-4a30-a2c3-e97d713332bc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/45d6689f-e93c-4a30-a2c3-e97d713332bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/45d6689f-e93c-4a30-a2c3-e97d713332bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/45d6689f-e93c-4a30-a2c3-e97d713332bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Arrancó una nueva edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Arrancó una nueva edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires tendr&aacute; lugar en el predio de La Rural, del barrio porte&ntilde;o de Palermo, del 24 de abril al 12 de mayo. M&aacute;s informaci&oacute;n, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/arranca-feria-libro-2025-visitas-internacionales-incertidumbre-economica-discurso-juan-sasturain_1_12242562.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Twin Peaks</strong></em><strong> vuelve. </strong>Una<strong> </strong>alegr&iacute;a en d&iacute;as de felicidades m&aacute;s bien m&oacute;dicas y un plan para cuando por este rinc&oacute;n del planeta empiece con todo el fr&iacute;o. <strong>La plataforma Mubi anunci&oacute; que a partir del 13 de junio ofrecer&aacute; en su men&uacute; las series </strong><em><strong>Twin Peaks</strong></em><strong> (1989) y </strong><em><strong>Twin Peaks: A Limited Event Series</strong></em><strong> (2017)</strong>, las visionarias obras de <strong>David Lynch</strong> y <strong>Mark Frost</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Para conmemorar el 35&ordm; aniversario de su estreno, y a pocos meses de <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/muere-director-cine-david-lynch-autor-obras-maestras-terciopelo-azul-twin-peaks-78-anos_1_11970754.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la trist&iacute;sima noticia de la muerte de Lynch</a>, Mubi anunci&oacute; que tendr&aacute; disponibles <strong>&ldquo;los 30 episodios de Twin Peaks, as&iacute; como las 18 partes de Twin Peaks: A Limited Event Series&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creadas por <strong>David Lynch</strong> y <strong>Mark Frost</strong>, las ic&oacute;nicas primera y segunda temporada de <em>Twin Peaks</em> siguen al idiosincr&aacute;tico agente del FBI Dale Cooper (<strong>Kyle McLaughlan</strong>), mientras investiga el asesinato de una joven, Laura Palmer (<strong>Sheryl Lee</strong>), en el a&uacute;n m&aacute;s idiosincr&aacute;tico pueblo de Twin Peaks. <strong>A medida que la investigaci&oacute;n avanza, van surgiendo otros misterios y conspiraciones, rozando lo sobrenatural, todos conectados de alguna forma con el asesinato de Laura</strong>&rdquo;, informaron en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Twin Peaks: A Limited Event Series </em>est&aacute; dirigida por David Lynch en su totalidad. <strong>La serie limitada de 18 partes de Showtime retoma la historia 25 a&ntilde;os despu&eacute;s</strong> de que los habitantes de Twin Peaks quedaran conmocionados por el impactante asesinato de su reina del baile, Laura Palmer&rdquo;, agregaron desde la plataforma.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, un recordatorio para quienes quieran ir calentando motores con la obra de David Lynch: <strong>en Mubi est&aacute;n disponibles ahora mismo las pel&iacute;culas </strong><em><strong>Carretera perdida</strong></em><strong> y su &oacute;pera prima, </strong><em><strong>Eraserhead</strong></em><strong>.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-O21-66ikqDE-5655', 'youtube', 'O21-66ikqDE', document.getElementById('yt-O21-66ikqDE-5655'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-O21-66ikqDE-5655 src="https://www.youtube.com/embed/O21-66ikqDE?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Twin Peaks</strong></em><strong> (1989) y </strong><em><strong>Twin Peaks: A Limited Event Series</strong></em><strong> (2017) estar&aacute;n disponibles en Mubi a partir del 13 de junio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>L&oacute;pez, L&oacute;pez</strong></em><strong>, de Tom&aacute;s Downey. </strong>Dos misteriosos ej&eacute;rcitos &ndash;uno es el Negro y el otro el Naranja&ndash; se enfrentan en una guerra todav&iacute;a m&aacute;s misteriosa en la que luchan dos pueblos vecinos y enemigos. L&oacute;pez es un soldado en las filas negras que logra escapar de un fusilamiento. <strong>En su fuga &ndash;L&oacute;pez es desertor, pr&oacute;fugo y, sobre todo, un soldado que huye y le hace caso al c&eacute;lebre dicho porque servir&aacute; para otra guerra&ndash; encuentra el uniforme de un soldado fallecido entre las filas naranjas.</strong> Cuando observa el traje de cerca, nota que en la prenda est&aacute; cosido sobre un parche el apellido del combatiente muerto. Como &eacute;l, ese soldado tambi&eacute;n se llama L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        Dispuesto a seguir para escapar, L&oacute;pez se calza esas ropas. Mientras huye y recuerda a personas y circunstancias de su vida antes de la guerra, encontrar&aacute; en un bosque a un grupo de soldados de la tropa naranja y se plegar&aacute; a ellos bajo su nueva y al mismo tiempo conocida identidad. <strong>Ser&aacute; &eacute;l y ser&aacute; su doble, L&oacute;pez</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una serie de peripecias, contadas con una prosa deslumbrante, convertir&aacute;n a este soldado en un h&eacute;roe inesperado de eso que hasta poco tiempo atr&aacute;s L&oacute;pez consideraba el enemigo.&nbsp;<strong>Con escenas di&aacute;fanas, con inteligencia para reparar en esa convenci&oacute;n siempre huidiza que damos en llamar identidad, la flamante </strong><em><strong>L&oacute;pez L&oacute;pez </strong></em><strong>(Fiordo, 2025), del escritor argentino Tom&aacute;s Downey,</strong><em><strong> </strong></em><strong>es una novela magn&eacute;tica. </strong>Me gusta esto que se&ntilde;ala <strong>Pablo Katchadjian</strong> en uno de los destacados que aparecen dentro del libro: &ldquo;<em>L&oacute;pez L&oacute;pez </em>es una novela buen&iacute;sima que se lee con intensidad, porque cuando parece que el tema es la guerra, es el amor, y cuando parece que es el amor, son los dobles, y cuando parece que son los dobles, la idea se escurre una vez m&aacute;s. <strong>La novela se escapa al igual que su protagonista, pero el protagonista termina chocando contra eso de lo que se escapaba</strong> mientras la novela, en cambio, esquiva todo con gracia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tom&aacute;s Downey naci&oacute; en Buenos Aires, en 1984</strong>. Es escritor, guionista y traductor, autor de tres libros de cuentos: <em>Ac&aacute; el tiempo es otra cosa</em> (2015), <em>El lugar donde mueren los p&aacute;jaros</em> (2017) y <em>Flores que se abren de noche</em> (2021). Su obra ha recibido numerosos apoyos y reconocimientos como el del Fondo Nacional de las Artes, el Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, el Premio Nacional, entre otros, y fue traducida al italiano y al ingl&eacute;s. <em>L&oacute;pez L&oacute;pez</em> es su primera novela publicada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/490dcb90-2720-4170-b3de-0338ca6fe558_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/490dcb90-2720-4170-b3de-0338ca6fe558_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/490dcb90-2720-4170-b3de-0338ca6fe558_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/490dcb90-2720-4170-b3de-0338ca6fe558_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/490dcb90-2720-4170-b3de-0338ca6fe558_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/490dcb90-2720-4170-b3de-0338ca6fe558_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/490dcb90-2720-4170-b3de-0338ca6fe558_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;López López&quot;, el nuevo libro del escritor argentino Tomás Downey."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;López López&quot;, el nuevo libro del escritor argentino Tomás Downey.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La novela </strong><em><strong>L&oacute;pez L&oacute;pez</strong></em><strong>, de Tom&aacute;s Downey, sali&oacute; por Fiordo. Un repaso por algunos lanzamientos editoriales de abril </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-abril-camila-sosa-villada-ida-vitale-martin-kohan-chicos-grandes-rescates_1_12180410.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong> y de marzo, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-marzo-samanta-schweblin-ensayo-tamara-tenenbaum-ganadores-nobel_1_12087244.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> La semana pasada le dedicamos la edici&oacute;n de <em>Mil lianas</em> a las casas que son, como dice mi amiga Florencia, muchas casas y tambi&eacute;n muchas cosas (si se lo perdieron, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/guardaespaldas-casa-series-ligeras_129_12229366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se lee por ac&aacute;</a>). <strong>Me qued&eacute; pensando en que hay muchas canciones que tambi&eacute;n est&aacute;n dedicadas a ellas</strong>, as&iacute; que eleg&iacute; varias para la banda sonora de esta semana. Entran a la cancha, entonces, <strong>Gustavo Cerati, David Byrne, AC/DC, Alanis Morissette, Manal, Broken Social Scene, I&rsquo;m From Barcelona, Ella Fitzgerald, LCD Soundsystem, Diana Ross, Sandro y varios m&aacute;s</strong>. Se escucha, como todos los viernes, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=459dccb4f8294a7b" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track.</strong> Un plan para quienes est&eacute;n por Buenos Aires y tengan ganas de agendar. El 7 de mayo se celebra el D&iacute;a del Trabajador Gr&aacute;fico y, para conmemorarlo, habr&aacute; una proyecci&oacute;n especial del documental <em>Imprenteros</em>, de <strong>Lorena Vega</strong> y <strong>Gonzalo Javier Zapico</strong> (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/vuelta-imprenteros-equilibrio-inventado_129_11549949.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablamos sobre la pel&iacute;cula por ac&aacute;</a>). <strong>Ser&aacute; a partir de las 20 en la Ciudad Cultural Konex del barrio porte&ntilde;o del Abasto. Luego de la proyecci&oacute;n, se realizar&aacute; una charla con los directores. </strong>Pero hay m&aacute;s: el 9 de mayo, tambi&eacute;n a las 20 y en el mismo lugar, se podr&aacute; ver la deslumbrante pieza teatral <em>Imprenteros</em>, de Lorena Vega y hermanos (tambi&eacute;n hablamos varias veces de ella en este espacio, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lorena-vega-reconstruccion-necesitamos-mundo-varones-repensandose-adentro_128_8351298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s por ac&aacute;</a>). <strong>Algo importante: en las dos funciones se llevar&aacute; adelante una acci&oacute;n solidaria en la que se recolectar&aacute;n alimentos que ser&aacute;n distribuidos en comedores y ollas populares.</strong> As&iacute; que quienes compren sus entradas, y tengan ganas de colaborar, podr&aacute;n llevar sus donaciones en ambas jornadas.&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/p/DIw2DZ1RR7I/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pueden leer m&aacute;s sobre esta iniciativa por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Les dejo unas palabras de <strong>Sergio Vega</strong>, trabajador gr&aacute;fico y uno de los protagonistas de <em>Imprenteros</em>: &ldquo;El d&iacute;a del gr&aacute;fico es muy importante para los trabajadores, porque se celebra el primer convenio nacional de los trabajadores gr&aacute;ficos. Esto sucedi&oacute; gracias a la intervenci&oacute;n y participaci&oacute;n de Eva Duarte de Per&oacute;n en 1950. <strong>En el AMBA, se festeja todos los a&ntilde;os en el predio del Sindicato Gr&aacute;fico.</strong> Familias enteras de trabajadores nos juntamos a jugar al f&uacute;tbol, al truco, comer un asado y realizamos sorteos de juguetes para los hijos de los trabajadores&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-SQaNvKfwYP4-2615', 'youtube', 'SQaNvKfwYP4', document.getElementById('yt-SQaNvKfwYP4-2615'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-SQaNvKfwYP4-2615 src="https://www.youtube.com/embed/SQaNvKfwYP4?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Posdata.</strong> Para cerrar, va un agradecimiento a quienes se toman el trabajo de escribirme cuando reciben estos env&iacute;os <strong>(no llegu&eacute; a anotar todos y son varios m&aacute;s, pero entre los m&aacute;s recientes, gracias especiales a Adriana, Willie, Oriana, Roberto, Tob&iacute;as, Patricio, Mar&iacute;a, Cristian y Ana)</strong>. Me mandaron m&aacute;s mensajes de lo habitual por las ediciones dedicadas al <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/otono-traduccion-mapa-bafici_129_12170235.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambio de estaci&oacute;n</a>, a <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/amores-anden-serie-ano_129_12151517.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los amores en el and&eacute;n</a>, a <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/revolver-borges-escenas-duelo_129_12211509.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yuyo No&eacute;</a> y, claro, a la &uacute;ltima que <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/guardaespaldas-casa-series-ligeras_129_12229366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue sobre las casas</a>, y es muy gratificante saber que est&aacute;n por ah&iacute;, con ganas genuinas de leer. 
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;es un newsletter que se env&iacute;a todos los viernes por correo electr&oacute;nico. Para recibirlo,&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/doble-fondo-aira-twin-peaks-vuelve_129_12244742.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Apr 2025 09:59:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1e33f0a4-ea75-4264-98a0-496dc4998830_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="130154" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1e33f0a4-ea75-4264-98a0-496dc4998830_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="130154" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El doble fondo de Aira, 'Twin Peaks' vuelve]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1e33f0a4-ea75-4264-98a0-496dc4998830_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Series,Películas,Feria del Libro,César Aira]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[César Aira, entre los finalistas del premio Finestres de Narrativa en castellano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/cesar-aira-finalistas-premio-finestres-narrativa-castellano_1_11982814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d5b250d-568d-4ca6-bed7-7afdef10e6f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="César Aira, entre los finalistas del premio Finestres de Narrativa en castellano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es por su libro En el pensamiento. Quedó ternado junto al peruano Gustavo Faverón y el guatemalteco Eduardo Halfon.
</p></div><p class="article-text">
        El escritor argentino&nbsp;<strong>C&eacute;sar Aira&nbsp;</strong>con&nbsp;En el pensamiento, el peruano&nbsp;<strong>Gustavo Faver&oacute;n&nbsp;</strong>con&nbsp;Minimosca&nbsp;y el guatemalteco&nbsp;<strong>Eduardo Halfon&nbsp;</strong>con&nbsp;Tar&aacute;ntula&nbsp;son los tres&nbsp;<strong>finalistas&nbsp;</strong>de la quinta edici&oacute;n del&nbsp;<strong>premio Finestres de Narrativa en castellano,</strong>&nbsp;dotado con 25.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        El jurado destac&oacute; de&nbsp;En el pensamiento&nbsp;de Aira que se trata de &ldquo;un viaje delicioso a los territorios imaginarios de la infancia en tierras gauchas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De la&nbsp;Minimosca&nbsp;de Faveron, el jurado indica que es una &ldquo;novela monumental que rompe con las estructuras narrativas tradicionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Respecto del t&iacute;tulo de Halfon,&nbsp;Tar&aacute;ntula, resalta que es una &ldquo;singular reconstrucci&oacute;n del conflicto identitario ambientada en unos campamentos para ni&ntilde;os de la di&aacute;spora jud&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los Premios Finestres de Narrativa, organizados por la&nbsp;<strong>Fundaci&oacute; Finestres</strong>, tienen como objetivo promover la &ldquo;creaci&oacute;n literaria y ofrecer oportunidades de futuro a autores de diferentes &aacute;mbitos y procedencias, con especial &eacute;nfasis en la producci&oacute;n narrativa y de no-ficci&oacute;n en castellano y catal&aacute;n y en el c&oacute;mic en catal&aacute;n.
    </p><h2 class="article-text">De qu&eacute; trata En el pensamiento</h2><p class="article-text">
        En un lugar remoto de La Pampa se encuentra El Pensamiento: un par de calles y un pu&ntilde;ado de casas construidas alrededor de una estaci&oacute;n ferroviaria. Dej&aacute;ndose llevar por los recuerdos hasta ahora olvidados, el narrador de esta historia evoca el &uacute;ltimo a&ntilde;o que vivi&oacute; en esta diminuta localidad, con siete a&ntilde;os y justo antes de mudarse a la ciudad de Coronel Pringles con su familia. Criado en un ambiente rural, entre sirvientas, una madre tierna y un patriarca que poco a poco ha ido comprando el pueblo entero, su &uacute;ltimo a&ntilde;o estuvo marcado por dos sucesos memorables que hicieron tambalearse la id&iacute;lica paz rural de los vecinos: la llegada de un preceptor venido de la ciudad para hacerse cargo de la educaci&oacute;n del narrador y el misterioso incidente con una locomotora desaparecida.
    </p><p class="article-text">
        Entre personajes que parecen sacados de una novela decimon&oacute;nica, gui&ntilde;os proustianos y estampas pampeanas de una Argentina que quiere abrazar el progreso y el orden, Aira construye una novela de iniciaci&oacute;n que muta y nunca es lo que aparenta ser, pero que despliega de nuevo el gran talento, el desbordante imaginario y la originalidad radical que caracterizan la obra de uno de los grandes autores de nuestro tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <em>MM con informaci&oacute;n de la agencia NA.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/cesar-aira-finalistas-premio-finestres-narrativa-castellano_1_11982814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jan 2025 22:30:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8d5b250d-568d-4ca6-bed7-7afdef10e6f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="50326" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8d5b250d-568d-4ca6-bed7-7afdef10e6f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="50326" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[César Aira, entre los finalistas del premio Finestres de Narrativa en castellano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8d5b250d-568d-4ca6-bed7-7afdef10e6f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,César Aira]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Libros anacrónicos, el humor como bandera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/libros-anacronicos-humor-bandera_129_11916811.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a1dede5-87d9-4ce6-9628-fb81e093efe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libros anacrónicos, el humor como bandera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">Días de prófugos, un escritor de lo sórdido</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;El delirio en esta &eacute;poca / es tomar conciencia&rdquo;</em>. <em>Esta &eacute;poca</em>, <strong>Victoria Mil.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno.</strong> Empez&oacute; el momento en el que tengo que hacer un repaso por los libros que salieron y le&iacute; en el a&ntilde;o (la neurosis obsesiva o esa vuelta en calesita donde se combinan la obligaci&oacute;n laboral, el gusto un poco enajenado por las listas, las ganas genuinas de hacer memoria, la angustia por un posible olvido, el reloj que corre). Me refiero, claro, a las llamadas <em>novedades editoriales</em>, no a todo lo dem&aacute;s que leo sin ton ni son, sin pensar en el almanaque. Sin excepci&oacute;n, cada vez que encaro esta actividad me causa gracia. <strong>Es que apenas empiezo a ver mis apuntes, me doy cuenta de que por lo general los libros que m&aacute;s me atraen son justamente esos que le escapan al a&ntilde;o en el que salen o, mejor, a esa convenci&oacute;n resbaladiza que llamamos &eacute;poca</strong>. Y, por lo general tambi&eacute;n, quienes los escriben no lo hacen desde el pataleo o desde el r&oacute;tulo <em>anti</em> algo (pocos gestos m&aacute;s vacuos que la transgresi&oacute;n autoimpuesta, un punk cristalizado que solo puede nacer y morir como remera), sino desde la forma, que no es otra cosa que una mirada sobre el tiempo. Son libros desubicados, corridos, inadaptados. Son libros anacr&oacute;nicos que, a la vez, trabajan con im&aacute;genes, objetos o personajes extempor&aacute;neos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e305d46-3d81-44b4-83c1-bd07c8b89021_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e305d46-3d81-44b4-83c1-bd07c8b89021_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e305d46-3d81-44b4-83c1-bd07c8b89021_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e305d46-3d81-44b4-83c1-bd07c8b89021_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e305d46-3d81-44b4-83c1-bd07c8b89021_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e305d46-3d81-44b4-83c1-bd07c8b89021_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6e305d46-3d81-44b4-83c1-bd07c8b89021_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Ideas diversas&quot;, de César Aira, salió por Blatt &amp; Ríos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Ideas diversas&quot;, de César Aira, salió por Blatt &amp; Ríos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Dos.</strong> <em>&ldquo;La imagen digital es fantasma del objeto. Tengo la teor&iacute;a de que el objeto va a volver, con toda su realidad, su dignidad, su belleza, su apelaci&oacute;n a los cinco sentidos. No creo que la humanidad se resigne al mundo espectral de las pantallas, teniendo a su alcance a los objetos. Sobre todo porque el objeto nunca se fue del todo. Los mismos dispositivos del mundo digital, pasablemente fetichizados, est&aacute;n ah&iacute; para recordarlo&rdquo;.</em> Encuentro esto en el cuaderno donde guardo algunos de los subrayados de lo que leo. Lo escribi&oacute; <strong>C&eacute;sar Aira</strong> en <em>Ideas diversas</em> (Blatt &amp; R&iacute;os, 2024), una de las publicaciones que m&aacute;s me gust&oacute; entre las que le&iacute; y se publicaron este a&ntilde;o. <strong>Un Aira fragmentario, peleador, c&oacute;mico en las sombras, casi vitalista desde la oscuridad. </strong>Un Aira que, a partir de escenas anacr&oacute;nicas que transcurren en bares, en libros, en cuadros, en fotos, lee e ilumina la &eacute;poca de manera oblicua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tres.</strong> Sobre Aira escribi&oacute; el domingo pasado <strong>Juan Jos&eacute; Becerra</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/narciso-onanista_129_11902542.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta columna para elDiarioAR</a> (para seguir con el jueguito del repaso anual: si me preguntan, una de mis preferidas de 2024). Dijo que lo de Aira <em>&ldquo;es el hechizo por v&iacute;a del pensamiento entendido como una rama de la imaginaci&oacute;n. Una imaginaci&oacute;n pura (la especulaci&oacute;n hecha poes&iacute;a), en la que la gracia consiste en darle a las abstracciones un efecto irresistible de entretenimiento espont&aacute;neo, como si a trav&eacute;s de una transparencia m&aacute;s pr&iacute;stina que el aire lo vi&eacute;ramos a Aira en su laboratorio mental, especulando en vivo para nosotros (a diferencia de Borges, que especulaba en diferido)&rdquo;</em>. <strong>Becerra tambi&eacute;n se refiri&oacute; a la &eacute;poca o, mejor, a la dificultad que trae adherida su lectura</strong>: <em>&ldquo;Qu&eacute; dif&iacute;cil es ver y contar de qu&eacute; est&aacute; hecha una &eacute;poca. Sobre todo, si se la ve cursando la actualidad como un r&iacute;o, digamos el R&iacute;o de la Historia, a un ritmo cada vez m&aacute;s acelerado en busca, como siempre, de su ilusi&oacute;n de progreso autodestructivo. La Historia es un poquito cocain&oacute;mana. Desea sucesos grandilocuentes para poder contarlos, y por lo general no tiene en cuenta los costos de su despliegue. Su avance no conoce la suspensi&oacute;n. Falopera vieja, va para adelante porque la misi&oacute;n de los humanos que la empujan es correr como locos el furg&oacute;n de cola del tiempo y, si fuese posible, adelantarlo. Y el presente, para seguir con la comod&iacute;sima met&aacute;fora del r&iacute;o, es el mirador desde el que lo vemos pasar llevando sus resplandores y su mugre&rdquo;</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El escritor César Aira."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El escritor César Aira.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Cuatro.</strong> Pienso en la estridencia del presente y tambi&eacute;n en las pocas personas y espacios que nos habilitan peque&ntilde;as suspensiones temporales de todo ese ruido (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/sirven-novelas-palabra-ano_129_11841522.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como dijimos la otra vez por ac&aacute;</a>, <strong>la cinchada m&aacute;s o menos de siempre: lo que hacemos de este siglo, lo que este siglo hace de nosotros</strong>). De pronto me vuelvo a subir a la calesita y en mi cabeza un listado difuso empieza a tomar la forma de un destello. El repaso me lleva por algunos encuentros, algunas risas, algunas conversaciones, algunas complicidades, la intimidad discreta y, claro, la lectura (s&iacute;, incluso los y las que somos m&aacute;s fatalistas podemos notar que todav&iacute;a existen algunos abrigos posibles). Hasta que el trabajo me llama una vez m&aacute;s y no me queda otra que volver a las listas de libros. Pienso en los motivos bien distintos por los que algunos de verdad me atrapan. Entonces agradezco ese refugio a quienes los escriben y los seguir&aacute;n escribiendo. Y tambi&eacute;n les doy las gracias a todos los que, casi siempre sin saberlo, ofrecen amparos m&iacute;nimos que nos dejan ejercer por un ratito nuestro derecho al anacronismo. <strong>Por ese encanto reservado, esa efervescencia persistente, ese vitalismo fuera del tiempo</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a597828f-4601-400d-b3ce-394c3dc7e903_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a597828f-4601-400d-b3ce-394c3dc7e903_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a597828f-4601-400d-b3ce-394c3dc7e903_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a597828f-4601-400d-b3ce-394c3dc7e903_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a597828f-4601-400d-b3ce-394c3dc7e903_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a597828f-4601-400d-b3ce-394c3dc7e903_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a597828f-4601-400d-b3ce-394c3dc7e903_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta entrega de <em>Mil lianas</em> es, como casi siempre, <strong>un peque&ntilde;o cat&aacute;logo de im&aacute;genes y personajes orgullosamente anacr&oacute;nicos</strong>. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Ruth</strong></em><strong>, de Adriana Riva. </strong>Con el humor como bandera. Con impunidad. Con la perspicacia que dan los a&ntilde;os y esa mezcla de parsimonia y apuro ineludible: tener todo el tiempo del mundo despu&eacute;s de una vida llena de obligaciones y empezar a percibir que las hojas del calendario vuelan. <strong>Ruth es una mujer jud&iacute;a de 82 a&ntilde;os, viuda y jubilada que pasa sus d&iacute;as estudiando movimientos art&iacute;sticos, palabras, mapas</strong> (<em>&ldquo;es mi manera de matar el tiempo, porque el tiempo se resiste a matarme&rdquo;</em>, asegura). Anacr&oacute;nica, claro, a veces va a la &oacute;pera con sus amigas, a veces intercambia mensajes con sus hijos, a veces observa como seres muy extra&ntilde;os a sus nietas, <strong>por lo general prefiere quedarse en camis&oacute;n en su departamento porte&ntilde;o y no tiene problema en confesarlo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ruth</em> es el t&iacute;tulo de la nueva novela de la escritora argentina <strong>Adriana Riva </strong>y el nombre de su protagonista. &ldquo;Un personaje entra&ntilde;able, de esos que no ser&aacute; f&aacute;cil olvidar&rdquo;, como apunta <strong>Federico Falco</strong> en la contratapa del libro.
    </p><p class="article-text">
        La historia est&aacute; contada a partir de la voz de la propia Ruth, una mujer que se dedica, con agudeza y gracia, a cuestionar algunas imposiciones que pesan sobre las personas. <strong>En especial sobre los ancianos, en particular sobre las mujeres de su edad</strong>. Riva, quien <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/enigma-madre-viajar-luna_129_8896244.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como contamos por ac&aacute;</a> se dedic&oacute; a observar con lucidez los v&iacute;nculos entre madres e hijas en sus libros anteriores (lo hizo en la novela <em>La sal</em> y tambi&eacute;n en el poemario <em>Ahora sabemos esto</em>) vuelve a lograrlo una vez m&aacute;s en esta novela tramada a partir de un relato luminoso, fresco y encantador.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902fb8-9f36-4000-b115-bd3df0b85d81_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902fb8-9f36-4000-b115-bd3df0b85d81_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902fb8-9f36-4000-b115-bd3df0b85d81_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902fb8-9f36-4000-b115-bd3df0b85d81_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902fb8-9f36-4000-b115-bd3df0b85d81_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9b902fb8-9f36-4000-b115-bd3df0b85d81_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9b902fb8-9f36-4000-b115-bd3df0b85d81_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Ruth&quot;, de Adriana Riva, salió por Seix Barral."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Ruth&quot;, de Adriana Riva, salió por Seix Barral.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Ruth</strong></em><strong>, de Adriana Riva, sali&oacute; por Seix Barral.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>Anacron&iacute;as alemanas</strong></em><strong>, de Patricio Binaghi. </strong>&ldquo;Pienso sobre mi inconstancia en la nataci&oacute;n y en otras actividades e intereses a lo largo de mi vida. Cuando algo se vuelve rutina, abandono. Sin embargo, desde chico mantengo la afici&oacute;n por los vinilos, los libros y la fotograf&iacute;a&rdquo;, afirma <strong>Patricio Binaghi </strong>en <em>Anacron&iacute;as alemanas</em> (Parip&eacute;, 2024). Se trata de un libro que prefiere no encasillarse en un g&eacute;nero &ndash;podr&iacute;a pensarse como un diario de viaje, la cr&oacute;nica detallada del d&iacute;a a d&iacute;a de un coleccionista, las memorias fragmentarias de un argentino que busca su lugar en el mundo&ndash; para concentrarse en las insistencias de su autor. Y lo que insiste en &eacute;l son las preguntas, las ganas genuinas de bucear en libros, im&aacute;genes y archivos para rescatar algo de la belleza del universo, <strong>el af&aacute;n incansable de atesorar pedazos del siglo XX mientras lo inquieta el XXI</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Contado a partir de una serie de viajes a algunas ciudades alemanas &ndash;Binaghi naci&oacute; en Buenos Aires, pero est&aacute; instalado desde hace algunos a&ntilde;os en Europa&ndash; <strong>el libro expone una sucesi&oacute;n de recorridos por ferias, museos, galer&iacute;as, librer&iacute;as y anticuarios donde el autor puede llegar a encontrarse con esos objetos que lo desvelan y tambi&eacute;n con algunas sombras de su pasado</strong>. Pero, como casi siempre ocurre con los viajes, el relato minucioso de estos trayectos es una excusa que le sirve para reflexionar sobre las partidas, la modernidad, los v&iacute;nculos, la soledad, los regresos y la identidad.
    </p><p class="article-text">
        Patricio Binaghi naci&oacute; en Buenos Aires, en 1976. Estudi&oacute; Comunicaci&oacute;n Audiovisual y Gesti&oacute;n Cultural. Se especializ&oacute; en archivos. Produjo varios espect&aacute;culos teatrales, entre ellos <em>El coraz&oacute;n del da&ntilde;o</em>, basado en el libro de <strong>Mar&iacute;a Negroni</strong> y dirigido por <strong>Alejandro Tantanian</strong>, y <em>Cae la noche tropical</em>, una adaptaci&oacute;n de la novela de <strong>Manuel Puig</strong>. En 2016 fund&oacute; Parip&eacute; Books, una editorial con base en Espa&ntilde;a y Argentina. Desde 2021 dirige la revista <em>Bibliotech</em>, dedicada a los archivos, las bibliotecas y la documentaci&oacute;n de escritores.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c906a67-2479-433d-93c4-16cac9594c42_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c906a67-2479-433d-93c4-16cac9594c42_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c906a67-2479-433d-93c4-16cac9594c42_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c906a67-2479-433d-93c4-16cac9594c42_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c906a67-2479-433d-93c4-16cac9594c42_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2c906a67-2479-433d-93c4-16cac9594c42_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2c906a67-2479-433d-93c4-16cac9594c42_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Anacronías alemanas es el primer libro del editor y coleccionista Patricio Binaghi."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Anacronías alemanas es el primer libro del editor y coleccionista Patricio Binaghi.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Anacron&iacute;as alemanas</strong></em><strong>, de Patricio Binaghi, sali&oacute; por Parip&eacute; Books.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>3. Clara y confusa</strong></em><strong>, de Cynthia Rimsky. </strong><em>&ldquo;Al menos yo me aferro a una pregunta, si ella me quiere: en cambio, los plomeros, &iquest;a qu&eacute; se aferran?&rdquo;</em>. En esos dos terrenos <strong>&ndash;el de la duda que viene siempre adherida al amor y el de un trabajo que reci&eacute;n empieza a conocer&ndash;</strong> se mueve el protagonista de <em>Clara y confusa </em>(Anagrama, 2024), la nueva novela de la escritora <em>Cynthia Rimsky</em>. Una obra plagada de peripecias, de enredos, de inquietudes vitales y sobre todo de preguntas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f44f947d-be96-4eca-b6f5-4ffb80886a8f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f44f947d-be96-4eca-b6f5-4ffb80886a8f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f44f947d-be96-4eca-b6f5-4ffb80886a8f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f44f947d-be96-4eca-b6f5-4ffb80886a8f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f44f947d-be96-4eca-b6f5-4ffb80886a8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f44f947d-be96-4eca-b6f5-4ffb80886a8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f44f947d-be96-4eca-b6f5-4ffb80886a8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La escritora chilena Cynthia Rimsky acaba de ganar el Premio Herralde de Novela por su libro &quot;Clara y confusa&quot;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La escritora chilena Cynthia Rimsky acaba de ganar el Premio Herralde de Novela por su libro &quot;Clara y confusa&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Es que el protagonista de la historia, flamante incorporaci&oacute;n al sindicato de plomeros de un peque&ntilde;o pueblo, <strong>conoce a Clara, una artista pl&aacute;stica que lo deslumbra y que lo hace cuestionarse todo</strong>. Desde el v&iacute;nculo que los une, a los manejos de su gremio. De los circuitos del arte y sus c&oacute;digos misteriosos, al amor y sus zonas opacas. En su mirada de enamorado y de errante, todo entra en el p&eacute;ndulo que va de la claridad a la confusi&oacute;n, todo es tembladeral, todo es querer entender y al mismo tiempo saber que no hay amor sin incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        Con v&eacute;rtigo y con humor, <strong>el libro acaba de ser distinguido con el Premio Herralde de Novela</strong>. Nacida en Chile y residente en la Argentina desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, <strong>Cynthia Rimsky</strong> se convirti&oacute; en una de las voces m&aacute;s delicadas y singulares de la literatura latinoamericana contempor&aacute;nea. Tuve la posibilidad de hablar hace unos d&iacute;as con ella a prop&oacute;sito de su novela. Pueden leer la entrevista <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/cynthia-rimsky-interesa-pensar-arte-le-exigen-vez-explicaciones-mundo_1_11901213.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e4ea54a-f500-46df-be5b-8ceb036939f5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e4ea54a-f500-46df-be5b-8ceb036939f5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e4ea54a-f500-46df-be5b-8ceb036939f5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e4ea54a-f500-46df-be5b-8ceb036939f5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e4ea54a-f500-46df-be5b-8ceb036939f5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e4ea54a-f500-46df-be5b-8ceb036939f5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3e4ea54a-f500-46df-be5b-8ceb036939f5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Clara y confusa, de Cynthia Rimsky, ganó el Premio Herralde"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Clara y confusa, de Cynthia Rimsky, ganó el Premio Herralde                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Clara y confusa</strong></em><strong>, de Cynthia Rimsky, sali&oacute; por Anagrama. </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/cynthia-rimsky-interesa-pensar-arte-le-exigen-vez-explicaciones-mundo_1_11901213.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>En este enlace</strong></a><strong>, una entrevista con la autora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora. </strong>Un notici&oacute;n que se conoci&oacute; por estos d&iacute;as: en unas semanas llega a la Argentina <strong>Patti Smith</strong>. La artista viene a presentar el 27 de enero en el Teatro &Oacute;pera (Corrientes 860, CABA) una especie de performance que se llama <em>Correspondences</em> junto a la plataforma de arte sonoro contempor&aacute;neo Soundwalk Collective. Pueden leer un poco m&aacute;s sobre este show <a href="https://indiehoy.com/recitales/soundwalk-collective-patti-smith-llegan-a-argentina-fecha-lugar-y-entradas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>. <strong>Para ir calentando motores, sum&eacute; algo de su m&uacute;sica a nuestra banda sonora compartida</strong>. Se escucha, como siempre, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=427912fdf5fa45d0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por ac&aacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Algo m&aacute;s: los medios internacionales empezaron a armar listas con las mejores canciones de 2024. Estuve un poco dispersa por estos d&iacute;as y m&aacute;s dedicada a lo instrumental que a la m&uacute;sica cantada, as&iacute; que pude prestarles muy poca atenci&oacute;n a estos balances. <strong>Pero entre los que m&aacute;s me engancharon, est&aacute; </strong><a href="https://www.theguardian.com/music/2024/dec/06/the-20-best-songs-of-2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el que hizo el diario brit&aacute;nico The Guardian</strong></a><strong>, que se confeccion&oacute; a partir del voto de m&aacute;s de 20 redactores que escriben sobre m&uacute;sica all&iacute;</strong> (<a href="https://open.spotify.com/playlist/3Tc0xMxrmLx1r1GoliQvnR?si=d2f5e653873c4d5f" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se escucha en este enlace si tienen ganas</a>). Para mi gusto tiene la dosis justa de pop, algo canchero, viejos conocidos, sorpresas y novedades a las que nunca hubiera llegado si no fuera por esta selecci&oacute;n.<strong> Aprovech&eacute; y de paso eleg&iacute; algunas de las canciones de ah&iacute; para nuestra lista compartida.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bonus track. </strong><em>&ldquo;Una &eacute;poca de la Argentina se acaba. Es l&oacute;gico, las &eacute;pocas se acaban, pero es duro, cuando es la tuya, verlo. Beatriz Sarlo fue un pilar de esa &eacute;poca que creci&oacute; en la esperanza sesentista, se acurruc&oacute; frente al horror de los setentas y despleg&oacute; lo que pudo desplegar a partir de 1983, nuestra fallida democracia&rdquo;</em>, escribi&oacute; <strong>Mart&iacute;n Caparr&oacute;s</strong> para despedir a <strong>Beatriz Sarlo</strong>, quien muri&oacute; esta semana a los 82 a&ntilde;os (<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/epoca-sarlo_1_11909067.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden leer el texto completo en este enlace</a>). Habl&aacute;bamos arriba de las dificultades para descifrar los tiempos y con ella se va, adem&aacute;s de una de las mayores intelectuales de la escena cultural y pol&iacute;tica de la Argentina, una enorme lectora de &eacute;pocas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2378e495-10c8-46a5-8413-e8f10e00e66d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2378e495-10c8-46a5-8413-e8f10e00e66d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2378e495-10c8-46a5-8413-e8f10e00e66d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2378e495-10c8-46a5-8413-e8f10e00e66d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2378e495-10c8-46a5-8413-e8f10e00e66d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2378e495-10c8-46a5-8413-e8f10e00e66d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2378e495-10c8-46a5-8413-e8f10e00e66d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Beatriz Sarlo, en la presentación de la primera novela de Martín Caparrós, “No velas a tus muertos”, en el segundo piso de Pippo, la fonda de la calle Montevideo reputada por su tuco y pesto. Era diciembre de 1986."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Beatriz Sarlo, en la presentación de la primera novela de Martín Caparrós, “No velas a tus muertos”, en el segundo piso de Pippo, la fonda de la calle Montevideo reputada por su tuco y pesto. Era diciembre de 1986.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Posdata. </strong>Gracias a todos los lectores y lectoras de Mil lianas que me cruc&eacute; por estos d&iacute;as de reuniones de fin de a&ntilde;o, brindis y encuentros (algunos bastante ins&oacute;litos) y me dijeron cosas muy lindas sobre este espacio. Tambi&eacute;n a quienes mandan mails o mensajes por las redes. <strong>La correspondencia, por la v&iacute;a que sea, siempre es una alegr&iacute;a</strong>. A modo de peque&ntilde;o homenaje y porque hablamos m&aacute;s de una vez por ac&aacute; sobre su trabajo, dejo para el cierre una imagen de <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/muere-actriz-marisa-paredes-78-anos_1_11908007.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marisa Paredes</a> en <em>La flor de mi secreto</em>, una de mis pel&iacute;culas favoritas de todos los tiempos. <strong>Un agradecimiento eterno para una actriz inolvidable.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1e07fc8-75c7-48af-be0c-9b45c11142fd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1e07fc8-75c7-48af-be0c-9b45c11142fd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1e07fc8-75c7-48af-be0c-9b45c11142fd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1e07fc8-75c7-48af-be0c-9b45c11142fd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1e07fc8-75c7-48af-be0c-9b45c11142fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f1e07fc8-75c7-48af-be0c-9b45c11142fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f1e07fc8-75c7-48af-be0c-9b45c11142fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Marisa Paredes en una escena de &quot;La flor de mi secreto&quot; de Pedro Almodóvar."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Marisa Paredes en una escena de &quot;La flor de mi secreto&quot; de Pedro Almodóvar.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;en un newsletter de&nbsp;</strong><em><strong>elDiarioAR</strong></em><strong>. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/libros-anacronicos-humor-bandera_129_11916811.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Dec 2024 10:01:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6a1dede5-87d9-4ce6-9628-fb81e093efe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="94476" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6a1dede5-87d9-4ce6-9628-fb81e093efe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="94476" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Libros anacrónicos, el humor como bandera]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6a1dede5-87d9-4ce6-9628-fb81e093efe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,César Aira,Adriana Riva,Cynthia Rimsky,Literatura argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Narciso onanista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/narciso-onanista_129_11902542.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/179cb11e-2dd8-4216-ad22-fa43801103af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Narciso onanista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿De qué está hecha una época? Tal vez los habitantes de esta época, inmersos en sus pantallas y espejos virtuales, no puedan responder completamente qué la compone, pero dejan pistas: fragmentos de un mundo en el que lo personal se eleva al pedestal de lo absoluto.</p></div><p class="article-text">
        Qu&eacute; dif&iacute;cil es ver y contar de qu&eacute; est&aacute; hecha una &eacute;poca. Sobre todo, si se la ve cursando la actualidad como un r&iacute;o, digamos el Rio de la Historia, a un ritmo cada vez m&aacute;s acelerado en busca, como siempre, de su ilusi&oacute;n de progreso autodestructivo.
    </p><p class="article-text">
        La Historia es un poquito cocain&oacute;mana. Desea sucesos grandilocuentes para poder contarlos, y por lo general no tiene en cuenta los costos de su despliegue. Su avance no conoce la suspensi&oacute;n. Falopera vieja, va para adelante porque la misi&oacute;n de los humanos que la empujan es correr como locos el furg&oacute;n de cola del tiempo y, si fuese posible, adelantarlo. Y el presente, para seguir con la comod&iacute;sima met&aacute;fora del r&iacute;o, es el mirador desde el que lo vemos pasar llevando sus resplandores y su mugre. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b696df1-db13-421f-b211-5d8e144a284f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b696df1-db13-421f-b211-5d8e144a284f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b696df1-db13-421f-b211-5d8e144a284f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b696df1-db13-421f-b211-5d8e144a284f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b696df1-db13-421f-b211-5d8e144a284f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b696df1-db13-421f-b211-5d8e144a284f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5b696df1-db13-421f-b211-5d8e144a284f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Est&aacute; claro -para m&iacute;- que ayer estuve leyendo <em>Los &uacute;ltimos d&iacute;as de Nostradamus </em>(Neutrinos, 2022), de <strong>C&eacute;sar Aira</strong>, donde se dice que en el pacto de Nostradamus con el Tiempo, basado en el intercambio de dones, se le exige a aquel que aprenda los &ldquo;idiomas&rdquo; de la Naturaleza y la Historia. Qui&eacute;n pudiera adelantar los resultados, milagrosos o catastr&oacute;ficos, del acontecer en curso. Digamos, saber <em>antes</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, el libro de Aira no es sobre esa astilla que extrapolo para conveniencia de esta columna de sensaciones. Es m&aacute;s bien una nueva entrega de su extensa cripto-autobiograf&iacute;a, y una prueba m&aacute;s de que lo suyo es el hechizo por v&iacute;a del pensamiento entendido como una rama de la imaginaci&oacute;n. Una imaginaci&oacute;n pura (la especulaci&oacute;n hecha poes&iacute;a), en la que la gracia consiste en darle a las abstracciones un efecto irresistible de entretenimiento espont&aacute;neo, como si a trav&eacute;s de una transparencia m&aacute;s pr&iacute;stina que el aire lo vi&eacute;ramos a Aira en su laboratorio mental, especulando en vivo para nosotros (a diferencia de Borges, que especulaba en diferido).
    </p><p class="article-text">
        Sin el talento de Nostradamus, no podemos saber de antemano a d&oacute;nde estamos yendo a parar. Pero si lo tuvi&eacute;ramos y el futuro fuese nuestra materia, los lectores del presente, seg&uacute;n la observaci&oacute;n de Aira, no tendr&iacute;an &ldquo;d&oacute;nde hincar el diente&rdquo;. Por lo que solo queda la aspiraci&oacute;n modesta de inventariar los espejismos de la &eacute;poca, algunos de ellos bastantes concretos, para intentar un acercamiento por deducci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hay -quiz&aacute;s- en el fondo del presente un punto de confluencia de ciertas l&iacute;neas que han venido extendi&eacute;ndose desde or&iacute;genes cronol&oacute;gicos distintos. En la restauraci&oacute;n literaria de esas l&iacute;neas, podr&iacute;a decirse que cada una trajo su elemento. 
    </p><p class="article-text">
        Una de esas l&iacute;neas es la del discurso de autoayuda, cuyo primer huevo empoll&oacute; el pioneer <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Samuel Smiles</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> con su bodrio&nbsp;de 1859, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Self-Help, </em></span>eufemismo que oculta bajo su enga&ntilde;oso llamado a la salvaci&oacute;n, los t&eacute;rminos que le caben mejor: autoestima, y autoestimulaci&oacute;n, un tipo de voluntad euf&oacute;rica tambi&eacute;n conocida como manijazo. 
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, esa sanata no ha parado de crecer al punto de que durante todo el siglo XX y las hilachas que van quedando del XXI encarna el g&eacute;nero m&aacute;s vendido (29 de los 60 t&iacute;tulos de mayor salida hoy mismo, seg&uacute;n el ranking de las librer&iacute;as de cadena) y el que mayor tr&aacute;fico de basura produce en el mundo a trav&eacute;s de los libros, sea que los firmen <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>George Gurdjieff</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jorge Bucay</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> o </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Robert Kiyosaki</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. </span>
    </p><p class="article-text">
        Otra l&iacute;nea, la tecnol&oacute;gica, fue avanzando a gran velocidad, realizando una mutaci&oacute;n de caracter&iacute;sticas h&iacute;bridas, al cabo de la cual nos encontramos con una pr&oacute;tesis, casi un injerto o un implante d&iacute;gito-cerebral: el tel&eacute;fono touch screen, que es ese aparato en el que ahora est&aacute;n leyendo esto como descerebrados.
    </p><p class="article-text">
        Como tercera l&iacute;nea merece referirse el stand up, insoportable teatro del yo y de las identificaciones del yo. Se dir&aacute; que no es un g&eacute;nero tan popular respecto de otros que lo son m&aacute;s; pero que lo sea menos no le quita nada de su vanguardismo solipsista: alguien sube a un escenario y cuenta lo suyo &ldquo;universal&rdquo; para despertar en los otros un estado pleno de identificaci&oacute;n, o de imitaci&oacute;n. Un tipo de intercambio en estado de calamidad mental, glosado por <strong>Diego Capusotto</strong> en el sketch en el que un standuper describe un hecho banal de la vida cotidiana (&ldquo;pon&eacute;s la SUBE en el lector&rdquo;, &ldquo;vas a un ba&ntilde;o p&uacute;blico&rdquo;, etc) y el p&uacute;blico aulla: &ldquo;&iexcl;Es tal cual!&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ha de haber m&aacute;s l&iacute;neas, seguramente, pero estas tres deber&iacute;an contarse como aportes a ese punto de confluencia de la &eacute;poca en la que vemos crecer un neonarcisismo de caracter&iacute;sticas abisales. Neo o retro. Porque por m&aacute;s &ldquo;moderno&rdquo; que sea, en el sentido de novedoso, no deja de tributar a la idea centenaria de narcisismo primario. Digamos un narcicismo que se contenta sin la existencia de terceros. El narcisismo per se. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; donde hubo un narcisismo de ofrenda, por llamarlo as&iacute;, el narcisismo de hacerse amar por alguien, sea la amada, la madre, el perro o alguien que pasa por la esquina, arrecia en su lugar un narcisismo de amor propio en un mundo propio que empieza a deslizarse hacia una especie de psicosis &ldquo;sana&rdquo; porque todav&iacute;a sigue siendo funcional.
    </p><p class="article-text">
        La mitolog&iacute;a, incluyendo la b&iacute;blica, nos debe una lectura de ensamble de algunos de sus personajes. Vaya para esa deuda esta pregunta: &iquest;Qu&eacute; onda Narciso con On&aacute;n? &iquest;Qu&eacute; puentes sem&aacute;nticos los unen? Al margen de sus procedencias dis&iacute;miles, y de las vueltas de tuerca que ajustan sus auras, el saber popular no ignora que, b&aacute;sicamente, On&aacute;n (que en la Biblia no es un pajero sino que no eyacula en la viuda de su hermano) es onanista, as&iacute; como Narciso es narcisista en cualquiera de sus versiones: desde la atribuida a Caravaggio hasta la de James Whale, cuando lo lleva a Frankestein a mirarse en el lago (y verse lindo). 
    </p><p class="article-text">
        Lo que deriva en otras dos preguntas, m&aacute;s t&eacute;cnicas, de alcance dram&aacute;tico: &iquest;On&aacute;n es narcisista? &iquest;Narciso es onanista? &iquest;Narciso es narcisista y onanista? &iquest;On&aacute;n es onanista y narcisista? Las respuestas son cuatro s&iacute;. Ambos h&eacute;roes de la eternidad comparten el aprecio desmedido por lo propio, y llevan sus banderas a la victoria de esta &eacute;poca. Una victoria del yo, esa confusi&oacute;n de s&iacute; que despierta el amor de tanta gente por lo que cree que es. 
    </p><p class="article-text">
        Un programa extremo de estas &eacute;poca podr&iacute;a ser el de un ciudadano consumidor que abandona su encierro enarbolando el discurso de autoayuda para poder ser &eacute;l mismo (un &ldquo;el mismo&rdquo; fabril, igual a muchos otros), y lo hace solo porque amarse a s&iacute; mismo es mucho m&aacute;s conveniente y menos molesto que amar a otro; va al teatro a ver un stand up de iron&iacute;as e incorreciones (o sea: &ldquo;contestatario&rdquo;; digamos: &ldquo;disruptivo&rdquo;) que festeja una y otra vez con la exclamaci&oacute;n: &ldquo;&iexcl;Tal cual!&rdquo;, y termina la jornada de autoafirmaci&oacute;n scrolleando a dos pulgares el mundo propio que meti&oacute; en su tel&eacute;fono, hasta que lo gane el sue&ntilde;o, en el que so&ntilde;ar&aacute; que es &uacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        Esta escena, m&aacute;s o menos imaginaria, que no parece pol&iacute;tica ni social sino m&aacute;s bien art&iacute;stica, en la que un hombre aparenta hacer de su vida una obra personal es, posiblemente, un grano de arena clonado de la playa en que vivimos.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJB/MF&nbsp;&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/narciso-onanista_129_11902542.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Dec 2024 03:13:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/179cb11e-2dd8-4216-ad22-fa43801103af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="69594" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/179cb11e-2dd8-4216-ad22-fa43801103af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="69594" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Narciso onanista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/179cb11e-2dd8-4216-ad22-fa43801103af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[César Aira,Narcisismo,Onanismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Panorama semanal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/panorama-semanal_129_11538012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d5b250d-568d-4ca6-bed7-7afdef10e6f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Panorama semanal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lejos de las redes del rencor y las líneas rectas, mientras el Gordo Dan le saca roja directa a Julio Garro, un luminoso César Aira confiesa el día de su cumpleaños 75 frente a la televisión sueca que su escritura imita el caminar de los niños.

</p></div><p class="article-text">
        Es m&aacute;s dif&iacute;cil elegir un tema que desarrollarlo, siempre que uno no tenga ya el tema adentro, como ocurre con la literatura, donde el tema no se busca ni se elige. Ah&iacute; toca lo que toca. A alguien puede tocarle la locura de leer, pasi&oacute;n que le da a la realidad alucinada m&aacute;s verdad que la que pueda tener la realidad material y, una vez escrita esa historia, recordaremos a ese alguien como Cervantes. A otro, la suerte le dir&aacute;: &ldquo;Lamentablemente, no nos qued&oacute; nada. Venite la semana que viene. &iexcl;Ah, no! &iexcl;Par&aacute;, par&aacute;! Nos qued&oacute; de clavo una historia del cl&iacute;toris. &iquest;La quer&eacute;s? Otra cosa no tengo&rdquo;, y su destinatario se la llevar&aacute; y entrar&aacute; por un tubo al hall de eminencias de la literatura argentina. 
    </p><p class="article-text">
        Pero los temas de la actualidad son problem&aacute;ticos. Pasa el r&iacute;o del d&iacute;a con sus peces envenenados y hay que pescar uno. Esta semana pasaron unos bagres tentadores. Uno de ellos fue le expulsi&oacute;n de un funcionario de gobierno por orden de un tal Gordo Dan. Ni idea de qui&eacute;n era. Busqu&eacute; el nombre, la marca, la sigla, lo que sea que fueren esas dos palabras con resonancias a deep web, y aparecieron fotos de un ser humano bajo el dominio de la flaccidez, de la palidez, quiz&aacute;s tambi&eacute;n de los temblores y los sudores y el insomnio de esa ansiedad &ldquo;que no sabe d&oacute;nde ponerla&rdquo;. Intent&eacute; dar con su biograf&iacute;a y no apareci&oacute; nada. No tener una vida: qui&eacute;n pudiera acceder a la bendici&oacute;n de la ausencia. 
    </p><p class="article-text">
        El funcionario expulsado era <strong>Julio Garro</strong>, del grupo de reidores y cabeceadores del Secretario de Deportes, <strong>Daniel Scioli</strong>, l&iacute;der del &ldquo;arrastrismo&rdquo;, modo mesozoico de concebir la pol&iacute;tica como una actividad de reptiles-geisha. Como dijo de manera reservada alguien que lo utiliz&oacute; de felpudo, lampazo, franela, esponja met&aacute;lica, sopapa de inodoro, plumero y tamp&oacute;n: &ldquo;Scioli no es una persona&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces, dije: &ldquo;Buen&iacute;simo. Tengo tema: Julio Garro&rdquo;. Pero me arrepent&iacute;. &iquest;Qu&eacute; voy a decir? Basta con buscar su nombre al lado de las palabras &ldquo;travestis&rdquo; y &ldquo;bolsas&rdquo; para tener un panorama de aquello en lo que anduvo hasta que adscribi&oacute; al &ldquo;arrastrismo&rdquo;. &iquest;De qu&eacute; me servir&iacute;a contar que el 26 de mayo de 2016, a las 17:55, bajo su intendencia, un cami&oacute;n de recolecci&oacute;n de residuos de la Municipalidad de La Plata se estrell&oacute; contra mi auto, reglamentariamente detenido en el sem&aacute;foro en rojo de Camino Centenario y G&uuml;emes, de City Bell, revent&aacute;ndome el ba&uacute;l, el paragolpes trasero, una guardabarro, dos &oacute;pticas, una puerta, una goma, una llanta de aleaci&oacute;n y un amortiguador, y que cuando le ped&iacute; al conductor del cami&oacute;n que me diera su registro y el seguro del veh&iacute;culo oficial me dijo: &ldquo;No tengo&rdquo;, lo que no significaba &ldquo;no traje&rdquo; sino &ldquo;no tengo, nunca tuve&rdquo;? &iquest;Para qu&eacute; voy a decir que me pasearon por veinte oficinas hasta termina en Provincia Seguros, donde me dijeron que, en efecto, la Municipalidad de La Plata hac&iacute;a varios meses que no pagaba los seguros de sus veh&iacute;culos oficiales?
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que tengo antepasados en Calabria, y que sus fantasmas simpatizantes de la N<span class="highlight" style="--color:white;">drangheta han de estar revolc&aacute;ndose en sus tumbas de Verbicaro, reclam&aacute;ndome ejecutar una venganza &ldquo;fr&iacute;a&rdquo;. No es lo m&iacute;o. Es cierto que yo podr&iacute;a decir que el 14 de julio de 2016, a las 21:12, hora argentina, encontr&eacute; a Garro en la puerta de la Bombonera, bajo la lluvia, antes del ingreso al fat&iacute;dico Boca 2 &ndash; Independiente del Valle 3, y que lo reconoc&iacute; y le dije: &ldquo;Vos sos Garro&rdquo;, y &eacute;l se dio vuelta con una tensi&oacute;n facial de titanio m&aacute;s digna del resultado puesto que el de sus v&iacute;speras y me contest&oacute;: &ldquo;&iexcl;&iquest;Y vos qui&eacute;n sos?!&rdquo;, y yo le dije: &ldquo;Nadie. Un pelotudo al que casi lo mata un cami&oacute;n bajo tu responsabilidad, cuyo chofer no ten&iacute;a registro ni seguro. A lo que hay que agregarle el gasto del chapista, que me sali&oacute; un huevo, la mitad del otro, y dos huevos m&aacute;s&rdquo;. Entonces, &eacute;l me dijo: &ldquo;No te puedo creer lo del registro y el seguro&rdquo;, a lo que le contest&eacute;: &ldquo;&iquest;Viste qu&eacute; loco? Yo tampoco puedo creerlo. Incre&iacute;ble&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ya acampando en una zona mental donde crece el fastidio, la entonces futura v&iacute;ctima de este Gordo, me pas&oacute; un tel&eacute;fono de un secretario y me dijo que se compromet&iacute;a &ldquo;personalmente&rdquo; a reparar el da&ntilde;o. As&iacute; me fueron &ldquo;derivando&rdquo; un mill&oacute;n de veces. Desde entonces pasaron 2926 d&iacute;as, y ni noticias de los (le hago precio) US$ 2.500 que me deber&iacute;a pagar.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Es verdad que podr&iacute;a decirlo, revelar el secreto de su vano juramento, pero &iquest;para qu&eacute;? Ya est&aacute;. Ya fue. Demasiado tiene Garro con la roja directa que el aplic&oacute; el Gordo Dan o Chan o Fan, ya ni s&eacute; c&oacute;mo se llamaba esa palidez nerviosa. Hay que ser piadosos con la buena gente. La venganza no es lo m&iacute;o. Es mejor olvidar y llamarse a silencio, desprenderse de las redes de acero del rencor y mirar hacia adelante, donde asoma el sol del porvenir. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">As&iacute; que, sin tema, voy hacia el en&eacute;simo momento de admiraci&oacute;n del artista m&aacute;s grande el mundo, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>C&eacute;sar Aira</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, reci&eacute;n entrevistado en su casa de Flores para la televisi&oacute;n sueca. Vemos su cama, sus sabanas, las pilas de libros en la cabecera, sus bibliotecas de pino y una cajonera de aglomerado sin pintar, las lapiceras y los cuadernos, el parqu&eacute;. Est&aacute; </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>envuelto</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en una atm&oacute;sfera donde s&oacute;lo crece la literatura. Se echa en la cama y habla acostado, en posici&oacute;n de homeless, recibe el saludo de cumplea&ntilde;os de su t&iacute;a y desarrolla, cansado o t&iacute;mido (la velocidad verbal del cansancio y la timidez es com&uacute;n, por eso la confusi&oacute;n) dos o tres comentarios que parecen referirse al arte, pero se refieren a &eacute;l.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El m&aacute;s sencillo y hondo es el que alude a la descripci&oacute;n de su &ldquo;m&eacute;todo&rdquo; de escritura, inspirado en el movimiento de los ni&ntilde;os, sus mejores maestros (m&aacute;s maestros que</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> Raymond Roussel</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, que </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Marcel Duchmap </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">y que </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Manuel Puig</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">): &ldquo;Viendo los ni&ntilde;os en la calle caminar, ellos nunca van recto. Si encuentran un escal&oacute;n, se suben, saltan. Si encuentran unas baldosas saltan de una a otra. Siempre encuentran un juego, mientras que el adulto, cuando va a un lugar, va, no se detiene. Bueno, mi escritura es m&aacute;s bien como el caminar de los ni&ntilde;os, m&aacute;s que el de los adultos. En cada momento me estoy desviando&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hay una apolog&iacute;a deslizada suavemente en este comentario (sobre todo si recibimos de un golpe de memoria el primer recuerdo de la literatura de Aira), que es menos la del desv&iacute;o que la de la distracci&oacute;n como estado de concentraci&oacute;n m&aacute;xima. Que no se sepa en qu&eacute; est&aacute; concentrado el distra&iacute;do cuando se desv&iacute;a, no tiene importancia. En t&eacute;rminos generales, est&aacute; de viaje en su interior, del que regresar&aacute; con algo que no estaba disponible en el mundo exterior. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Cuando Aira pronuncia las palabras &ldquo;recto&rdquo; y &ldquo;van&rdquo; extiende la mano en hacha, cortando el aire y se&ntilde;alando un adelante sin matices: van rectos los adultos, como caballo con anteojeras. Es su misi&oacute;n. Pero quedarse instalados en la concentraci&oacute;n que tributa a los h&aacute;bitos, sin el solaz del desv&iacute;o, tambi&eacute;n es ir en l&iacute;nea recta. Por lo que le idea de desv&iacute;o se completar&iacute;a, en un mundo ideal, el que no tenemos, con el acto de fuga.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Quiz&aacute;s vieron a la mujer de 92 a&ntilde;os que se fug&oacute; de un geri&aacute;trico de Shandong, China. &iquest;Se escap&oacute;, se desvi&oacute; o se distrajo? Todo junto, tal vez. El impulso, sin memoria (tiene Alzheimer), le orden&oacute; salir hacia otra dimensi&oacute;n. Y al beb&eacute; cordob&eacute;s del barrio La Lonja, que en mayo pasado se fue de su casa gateando, en compa&ntilde;&iacute;a de su amigo, un perro cachorro, a las 4 de la ma&ntilde;ana &iquest;lo vieron? Hizo casi dos cuadras, y habr&iacute;a hecho mil, si la polic&iacute;a no lo deten&iacute;a en su viaje hacia el desv&iacute;o.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El ser humano, al parecer, naci&oacute; para irse del modo en que pueda. Por distracci&oacute;n, por fuga, por desv&iacute;o: da lo mismo. Y lo que hace Aira con su comentario de oro es decirnos que un escritor no es ning&uacute;n escritor, ning&uacute;n artista: es un ni&ntilde;o &ldquo;conservado&rdquo; que, como la naturaleza, abomina de las l&iacute;neas rectas. Por desv&iacute;o puede lograrse lo imposible, incluso salir del Gordo Dan-Chan-Fan, el No Persona Daniel Scioli y el Hombre de Palabra Julio Garro (tres cositas rectas) y llegar a C&eacute;sar Aira, un argentino de bien.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/panorama-semanal_129_11538012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jul 2024 03:10:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8d5b250d-568d-4ca6-bed7-7afdef10e6f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="50326" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8d5b250d-568d-4ca6-bed7-7afdef10e6f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="50326" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Panorama semanal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8d5b250d-568d-4ca6-bed7-7afdef10e6f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[César Aira,Julio Garro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tú no has ganado nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-has-ganado_129_11488863.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f190d403-e1aa-43d0-9737-78cb860b8a34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tú no has ganado nada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué sentirá el presidente Javier Milei yendo al rescate en ambulancia de todos estos premios tardíos, interesados, opacos, intrascendentes?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que vacunarse contra la infecci&oacute;n letal del estatismo (y aqu&iacute; s&iacute; que hay que vacunarse), estudiando la ciencia econ&oacute;mica correcta, que es la de la Escuela Austr&iacute;aca de Econom&iacute;a&rdquo;.&nbsp;Esta frase de resonancias templarias la pronunci&oacute; a los gritos <strong>Jes&uacute;s Huerta de Soto</strong>, saturando con una sucesi&oacute;n de electrizantes do de pecho los micr&oacute;fonos que toman sus conferencias para luego volcarlas al CEAMSE de YouTube.
    </p><p class="article-text">
        Este tenor de traje y creador del M&aacute;ster Oficial de Econom&iacute;a de la Escuela Austr&iacute;aca en la Universidad Rey Juan Carlos, a la que entre sus grandes logros extracurriculares hay que anotarle la renuncia de uno de sus rectores por plagiar su tesis doctoral y el otorgamiento de t&iacute;tulos de grado en criminolog&iacute;a a doscientos polic&iacute;as a cambio de 3000 euros por gorra, es el que postul&oacute; al presidente <strong>Javier Milei</strong> como candidato al Premio Nobel de Econom&iacute;a hace seis meses. 
    </p><p class="article-text">
        La ilusi&oacute;n se hizo eco de modo fulminante en el postulado, a tal punto que la derram&oacute; a modo de confesi&oacute;n en su paso por Praga, donde la semana pasada recibi&oacute; un premio &iquest;de parte de qui&eacute;n? No se sabe. Sus tres admiradores de LN+, m&aacute;s el de TN, dijeron que se lo dio el Instituto Liberal de la Rep&uacute;blica Checa. Pero el Instituto Liberal de la Rep&uacute;blica Checa dijo: &ldquo;El presidente Milei no recibi&oacute; un premio de nuestro instituto. No le invitamos, no le otorgamos un premio, no hablamos con &eacute;l&rdquo;. Cuatro &ldquo;no&rdquo; en una sola frase dejan las cosas en claro (del lado del &ldquo;no&rdquo;), adem&aacute;s de darle al nombrado un car&aacute;cter de espectro. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jes&uacute;s Huerta de Soto, Zurg libertario, enemigo jurado de la Alianza Intergal&aacute;ctica Comunista enquistada en los estados, hered&oacute; de su padre la aseguradora Espa&ntilde;a S. A. que su abuelo fund&oacute; en 1929. Como buen &ntilde;oqui de familia, Huerta de Soto naci&oacute; en 1956 con la paella atada y el auxilio vitalicio del Estado franquista, que le dio el s&iacute; a sus antecesores para crear el Consorcio de Compensaci&oacute;n de Seguros en 1942, de donde salieron florecientes negocios mixtos, asociados a la &ldquo;siniestralidad&rdquo; de la Guerra Civil. Oh, dioses del contrato libre, qu&eacute; dif&iacute;cil se hace mantener la pureza de las ideas, aun cuando lo que se hereda no se roba. &nbsp;&nbsp;&nbsp;<span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        Sobre los premios, <strong>C&eacute;sar Aira</strong> dijo que hab&iacute;a algo peor que ganarlos: merecerlos. Cuando los rumores lo llevaron a ser candidato tapado al Nobel de Literatura, imagin&oacute; su consagraci&oacute;n como un problema concreto, que era el de dejar de ser an&oacute;nimo. &iquest;Qu&eacute; sentido tendr&iacute;a haberse ocultado tanto tiempo para luego hacerse ver? En la otra punta del filamento que ilumina un poco la oscuridad mental de quien desea ser premiado en el sentido de ser &ldquo;visto&rdquo;, y admitiendo en el reverso de esa ilusi&oacute;n el masoquismo desapercibido de quien <em>tambi&eacute;n</em> se prepara para el castigo (sobre ambas suertes flota una concesi&oacute;n antiart&iacute;stica: la de una voluntad temerosa de hacer las cosas &ldquo;bien&rdquo;), aparece <strong>Jorge Luis Borges</strong>, uno de los No Ganadores m&aacute;s grande de la historia del Nobel. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sus iron&iacute;as sobre lo que llam&oacute; &ldquo;el premio escandinavo&rdquo;, cuya tradici&oacute;n principal es darse lustre con los nombres que unge produciendo un extra&ntilde;o efecto de inversi&oacute;n de m&eacute;ritos a cambio de diez palos de coronas suecas, llegan a las costas de esta actualidad: &ldquo;hace tantos a&ntilde;os que me lo est&aacute;n por dar que es como si ya lo hubiera tenido&rdquo;. Y, luego, en un movimiento t&iacute;pico de sus ajustes conceptuales cuando hablando de una cosa pasaba a otra (la importante), cit&oacute; a Shaw citando a Santa B&aacute;rbara: &ldquo;he dejado atr&aacute;s el soborno del cielo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los premios alimentan las ligas de la consagraci&oacute;n, y se especializan en darle una vida a aquello que quiz&aacute;s no lo tenga. Son -&iquest;c&oacute;mo decirlo?- &iexcl;inventos del que los da!, y la clave de sus misterios de arbitrariedad radica no tanto en la voluntad de premiar sino en la de autorizarse a hacerlo. Astilla laica del esquema purgatorio de las religiones, el premiado o el ignorado se someten por igual a veredicto de admisi&oacute;n, a la euforia o a la amargura, a la felicidad o al rencor. &iquest;Con qu&eacute; necesidad? La del presidente Milei est&aacute; a la vista, y es de constituci&oacute;n ed&iacute;pica: lo necesita como el aire, como el agua, porque su padre no lo premiaba, por decirlo en t&eacute;rminos que no afecten demasiado el recuerdo de la v&iacute;ctima. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces, all&iacute; va el presidente Milei con paso rob&oacute;tico, cartoneando, recolectando premios de juguete (todos lo son). Es el momento de recibirlos de manos de cualquiera y en cualquier lado, incluyendo el Casino de Madrid, donde recibi&oacute; una cosa llamada Premio Juan de Mariana durante la Cena de la Libertad, a la que los hombres fueron de <span class="highlight" style="--color:white;">traje y corbata y las mujeres con vestido de c&oacute;ctel, seg&uacute;n el c&oacute;digo de vestuario, menos liberal que la cena. Luego, recibi&oacute; en Hamburgo la medalla milagrosa de la Sociedad Hayek. Qu&eacute; s&eacute; yo: no hay que escupir al cielo. Por ah&iacute; al Bingo de Pergamino se le ocurre darme un premio por vender humo en este diario, y si me agarra muy bajoneado capaz que voy. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La pregunta ontol&oacute;gica que carcome esta columna es &iquest;qu&eacute; sentir&aacute; el presidente Milei yendo al rescate en ambulancia de todos estos premios tard&iacute;os, interesados, opacos, intrascendentes? Si no obtuvo galardones, ni siquiera de utiler&iacute;a (todos lo son; de hecho, el que los da los manda a hacer), antes de ser presidente, &iquest;este despu&eacute;s lo va a compensar? Si es as&iacute;, que le den para adelante tanto &eacute;l como las nuevas autoridades que pudieran consagrarlo una vez m&aacute;s, y otra, y otra m&aacute;s, de aqu&iacute; a la eternidad que busca. Doy una idea: &iquest;qu&eacute; tal darle el Premio Majul, de la Fundaci&oacute;n Majul en el Sal&oacute;n Majul del Palacio Majul, otorgado s&oacute;lo a los grandes estadistas del mundo de todos los tiempos que se llamen Javier Milei?&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Lo que le importa a la sociedad argentina que ejerce el bien, seg&uacute;n observamos en su paciencia inagotable para la autodestrucci&oacute;n, es que el presidente Milei sea consagrado como &iacute;dolo en virtud de los valores X que enarbola, y que eso ocurra tantas veces como &eacute;l las crea necesarias. Queremos que reciba premios, premios, premios, uno detr&aacute;s del otro, sin parar, noche y d&iacute;a, ac&aacute; y all&aacute;, hasta que pueda alcanzar la cima donde solo puede llegar el Presidente M&aacute;s Premiado del Mundo. Para que no le quepa nunca la ofensa que alguna vez descarg&oacute; sobre los perdedores un ciudadano paraguayo que usaba guantes: &ldquo;T&uacute; no has ganado nada&rdquo;. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>JJB/MF</em></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/no-has-ganado_129_11488863.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Jun 2024 03:01:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f190d403-e1aa-43d0-9737-78cb860b8a34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="28936" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f190d403-e1aa-43d0-9737-78cb860b8a34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="28936" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tú no has ganado nada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f190d403-e1aa-43d0-9737-78cb860b8a34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Jesús Huerta de Soto,Javier Milei,Premio Nobel,César Aira,Jorge Luis Borges]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Libros de mayo, el reflejo de César Aira]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/libros-mayo-reflejo-cesar-aira_129_11355208.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Libros de mayo, el reflejo de César Aira"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros, series, películas y un montón de cosas de las que aferrarse en medio del desconcierto.</p><p class="subtitle">El hilo del terror, las series de mayo</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;El habitante de las ciudades modernas ve tantos reflejos como cosas, si no ve m&aacute;s reflejos que cosas, tomando en cuenta que las cosas, en tanto tengan una superficie pulida, est&aacute;n cubiertas de reflejos, por lo que es dif&iacute;cil ver una cosa sin ver tambi&eacute;n un reflejo, o dos. </em><em><strong>Las grandes superficies vidriadas, que proliferan, contienen una segunda ciudad, un cine de transparencias p&aacute;lidas en movimiento.</strong></em><em> Los autos transportan en sus carrocer&iacute;as luces fugaces, de adelante hacia atr&aacute;s, la calle mojada por la lluvia tiene fachadas horizontales, ventajas con luz, carteles. El h&aacute;bito nos hace ignorar esa incesante duplicaci&oacute;n, el h&aacute;bito y un condicionamiento protector, ya que si estuvi&eacute;ramos todo el tiempo con la atenci&oacute;n despierta en esa jungla espejeante podr&iacute;amos desorientarse y perder el sentido de la realidad.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En muchas ocasiones, como en esta en que estoy sentado en un caf&eacute; con grandes ventanales, vemos todo dos veces, una al derecho y otra al rev&eacute;s, y eso no nos inquieta en lo m&aacute;s m&iacute;nimo&ldquo;</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e305d46-3d81-44b4-83c1-bd07c8b89021_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e305d46-3d81-44b4-83c1-bd07c8b89021_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e305d46-3d81-44b4-83c1-bd07c8b89021_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e305d46-3d81-44b4-83c1-bd07c8b89021_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e305d46-3d81-44b4-83c1-bd07c8b89021_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6e305d46-3d81-44b4-83c1-bd07c8b89021_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6e305d46-3d81-44b4-83c1-bd07c8b89021_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Ideas diversas&quot;, de César Aira, salió por Blatt &amp; Ríos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Ideas diversas&quot;, de César Aira, salió por Blatt &amp; Ríos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El fragmento forma parte de <em>Ideas diversas</em>, de <strong>C&eacute;sar Aira</strong>, publicado este mes por el sello Blatt &amp; R&iacute;os. Compuesto por pedacitos, <strong>por esas escenas diversas y dispersas</strong>, el libro es de lo m&aacute;s inquietante que le&iacute; en los &uacute;ltimos tiempos. Y cuando digo inquietante me refiero a esa chispa que produce lo bello, lo inteligente, lo que no busca complacer sino tironear.
    </p><p class="article-text">
        Arranca <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva edici&oacute;n de </a><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mil lianas</em></a>. <strong>Un reflejo semanal, una imagen que se duplica, una repetici&oacute;n que insiste</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Bien tarde en el d&iacute;a</strong></em><strong>, de Claire Keegan.</strong> Un libro cortito, filoso, contundente que pareciera producir en la lectura un golpe accidental, un efecto no buscado pero s&iacute; doloroso. <strong>Como un pisot&oacute;n en el transporte p&uacute;blico cuando la inercia sacude a un grupo de pasajeros desprevenidos</strong>. En el relato breve <em>Bien tarde en el d&iacute;a</em> (Eterna Cadencia Editora, 2024), la escritora irlandesa Claire Keegan recupera escenas desordenadas de un amor y de sus ruinas. <strong>O mejor, de ese cruce siempre casual y fallido que lleva a dos personas a convertirse en una pareja. </strong>Hasta que llega el derrumbe. En pocas p&aacute;ginas &ndash;poqu&iacute;simas&ndash; la autora combina una sucesi&oacute;n de descripciones implacables alrededor de gestos amorosos, y tambi&eacute;n de revanchas &iacute;ntimas, inseguridades, enojos y movimientos mezquinos a medida que se acerca el final de una relaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c37f99d-ef0e-40e9-9c2b-6fbe3b62b104_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c37f99d-ef0e-40e9-9c2b-6fbe3b62b104_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c37f99d-ef0e-40e9-9c2b-6fbe3b62b104_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c37f99d-ef0e-40e9-9c2b-6fbe3b62b104_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c37f99d-ef0e-40e9-9c2b-6fbe3b62b104_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7c37f99d-ef0e-40e9-9c2b-6fbe3b62b104_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7c37f99d-ef0e-40e9-9c2b-6fbe3b62b104_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Llega a las librerías locales una nueva nouvelle de Claire Keegan"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Llega a las librerías locales una nueva nouvelle de Claire Keegan                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cuando repasaba el libro, record&eacute; unas palabras de Keegan en una nota colectiva que le hicimos varios medios latinoamericanos durante la pandemia y que<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/dificultades-imaginacion-perdida-motor-mirada-escritora-claire-keegan-ficcion-mecanismos_1_8403044.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> se puede leer ac&aacute;</a>. <strong>Se refer&iacute;a a otro texto suyo, pero creo que tiene que ver bastante con el mecanismo de </strong><em><strong>Bien tarde en el d&iacute;a</strong></em><strong>, que no subraya sino que cobra fuerza a partir de la acumulaci&oacute;n de im&aacute;genes poderosas</strong>:<em> &ldquo;Creo que la tensi&oacute;n viene de la p&eacute;rdida. No me interesa tanto el drama, pero s&iacute; la tensi&oacute;n. Y aunque creo que a la tensi&oacute;n no le gusta mucho el drama, &eacute;ste s&iacute; se vuelve algo vivo, al menos en la narrativa que a m&iacute; me gusta, a partir de la p&eacute;rdida. La buena ficci&oacute;n se trata a final de cuentas de la p&eacute;rdida. Puede ser sobre perder tiempo, dinero, un amor, tu casa o sobre perder tu dignidad o tu paciencia. Podr&iacute;a ser cualquiera de esas cosas. Creo que, en el fondo, tiene sentido, porque sabemos que al final vamos a perder todo. Entonces estamos, de alguna manera, practicando la p&eacute;rdida a medida que vamos envejeciendo&rdquo;.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b45be05-5672-45e2-958d-b8c175c7cefe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1031833.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b45be05-5672-45e2-958d-b8c175c7cefe_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1031833.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b45be05-5672-45e2-958d-b8c175c7cefe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1031833.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b45be05-5672-45e2-958d-b8c175c7cefe_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1031833.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b45be05-5672-45e2-958d-b8c175c7cefe_16-9-discover-aspect-ratio_default_1031833.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b45be05-5672-45e2-958d-b8c175c7cefe_16-9-discover-aspect-ratio_default_1031833.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3b45be05-5672-45e2-958d-b8c175c7cefe_16-9-discover-aspect-ratio_default_1031833.jpg"
                    alt="Claire Keegan nació en 1968 en County Wicklow, Irlanda."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Claire Keegan nació en 1968 en County Wicklow, Irlanda.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Bien tarde en el d&iacute;a</strong></em><strong>, de Claire Keegan, con traducci&oacute;n de Jorge Fondebrider, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Libros del mayo.</strong> Mientras sigue teniendo lugar una nueva edici&oacute;n de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-ventas-baja-repunte-publico-expectativas-moderadas-ultimos-dias_1_11344568.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un evento marcado esta vez por la crisis econ&oacute;mica y las preocupaciones generalizadas en todo el sector</a>, <strong>las editoriales radicadas en la Argentina siguen ofreciendo novedades muy diversas, entre novelas, poemarios, ensayos, textos h&iacute;bridos, novelas gr&aacute;ficas, cuentos y m&aacute;s</strong>. Por citar algunos nombres, este mes llegar&aacute;n a las librer&iacute;as &ndash;y, cruzo dedos para que tambi&eacute;n pronto est&eacute;n en los estantes de las bibliotecas p&uacute;blicas&ndash; <strong>t&iacute;tulos de Lorrie Moore, Salman Rushdie, Nora Ephron, China Mi&eacute;ville, Ricardo Piglia y Mar&iacute;a Fernanda Ampuero</strong>, entre otros y otras.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-mayo-nuevo-salman-rushdie-lorrie-moore-reedicion-nora-ephron_1_11332697.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Por ac&aacute; arm&eacute; una gu&iacute;a un poco arbitraria</a>, como siempre, con algunos lanzamientos que me interesaron particularmente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ecde4ed-3e0f-4bcf-bbb9-1d4b6f7ef1f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ecde4ed-3e0f-4bcf-bbb9-1d4b6f7ef1f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ecde4ed-3e0f-4bcf-bbb9-1d4b6f7ef1f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ecde4ed-3e0f-4bcf-bbb9-1d4b6f7ef1f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ecde4ed-3e0f-4bcf-bbb9-1d4b6f7ef1f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ecde4ed-3e0f-4bcf-bbb9-1d4b6f7ef1f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0ecde4ed-3e0f-4bcf-bbb9-1d4b6f7ef1f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En mayo las librerías se renuevan con textos y autores muy variados."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En mayo las librerías se renuevan con textos y autores muy variados.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La gu&iacute;a por los lanzamientos editoriales destacados de mayo </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-mayo-nuevo-salman-rushdie-lorrie-moore-reedicion-nora-ephron_1_11332697.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede leer por ac&aacute;</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Ciclo Mar&iacute;a Luisa Bemberg.</strong> Hasta el 3 de junio, <em>online</em> para quienes estamos en Argentina y de manera gratuita, <strong>se pueden ver cuatro pel&iacute;culas impresionantes y de las m&aacute;s representativas de la cineasta Mar&iacute;a Luisa Bemberg</strong> en la plataforma Lumiton. Se trata de <em>Miss Mary</em>, <em>Se&ntilde;ora de nadie</em>, <em>Yo, la peor de todas</em> y <em>Camila</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mar&iacute;a Luisa Bemberg fue una aclamada directora y guionista argentina, creadora de pel&iacute;culas que obtuvieron una gran popularidad y pusieron en relieve la emancipaci&oacute;n de la mujer&rdquo;, se&ntilde;alan los organizadores del ciclo, <a href="https://lumiton.ar/grupo_de_eventos/vecine-vecine-de-autor-maria-luisa-bemberg/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disponible para ver por ac&aacute;</a>, y agregan: &ldquo;Bemberg naci&oacute; en Buenos Aires en 1922, estrictamente educada dentro de una familia que influy&oacute; luego en su tem&aacute;tica art&iacute;stica, donde plasm&oacute; sus vivencias y su conocimiento de la aristocracia argentina. <strong>Cumpli&oacute; con los mandatos de su &eacute;poca cas&aacute;ndose y teniendo hijos, pero se divorci&oacute; muy joven para seguir su deseo de trabajo e independencia. Inici&oacute; su carrera como cineasta a los 58 a&ntilde;os</strong> y desde sus inicios adopt&oacute; una postura cr&iacute;tica que reivindicaba los derechos de la mujer, retratando a mujeres rebeldes, deseantes, y tem&aacute;ticas poco habituales como el adulterio. Hoy es reconocida mundialmente por abrir las puertas de la industria cinematogr&aacute;fica a varias generaciones de mujeres&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7727c29a-9a3a-4b10-b2f2-373009cef93d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7727c29a-9a3a-4b10-b2f2-373009cef93d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7727c29a-9a3a-4b10-b2f2-373009cef93d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7727c29a-9a3a-4b10-b2f2-373009cef93d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7727c29a-9a3a-4b10-b2f2-373009cef93d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7727c29a-9a3a-4b10-b2f2-373009cef93d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7727c29a-9a3a-4b10-b2f2-373009cef93d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="María Luisa Bemberg en acción, una escena que rescata el documental &quot;El eco de mi voz&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                María Luisa Bemberg en acción, una escena que rescata el documental &quot;El eco de mi voz&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Un recordatorio, por si quieren seguir metidos adentro del mundo Bemberg, que es fascinante. En la plataforma Star+, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/documental-hermoso-senal-ajuste_129_8916071.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como les cont&eacute; hace un tiempo</a>, se puede ver el documental <em>Mar&iacute;a Luisa Bemberg: el eco de mi voz</em>, de <strong>Alejandro Maci</strong>, que recupera con enorme sensibilidad la vida y la carrera de la cineasta. Lleno de archivos, de testimonios encendidos de Bemberg en apariciones televisivas, de sus declaraciones y tambi&eacute;n de una suerte de recorrido por su obra en la mirada de quienes la conocieron &ndash;y hasta de quienes la odiaban, como el censor <strong>Miguel Paulino Tato</strong>&ndash;, el documental de Maci ofrece&nbsp; al mismo tiempo un homenaje y el eco de una voz pionera.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-YkUFLjygzbg-5333', 'youtube', 'YkUFLjygzbg', document.getElementById('yt-YkUFLjygzbg-5333'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-YkUFLjygzbg-5333 src="https://www.youtube.com/embed/YkUFLjygzbg?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>El ciclo gratuito y online Mar&iacute;a Luisa Bemberg de la plataforma Lumiton </strong><a href="https://lumiton.ar/grupo_de_eventos/vecine-vecine-de-autor-maria-luisa-bemberg/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede ver por ac&aacute;</strong></a><strong>. M&aacute;s sobre el documental </strong><em><strong>Mar&iacute;a Luisa Bemberg, el eco de mi voz</strong></em><strong>, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/documental-hermoso-senal-ajuste_129_8916071.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Apostilla.</strong> En medio de la incertidumbre que atraviesa el sector de la producci&oacute;n audiovisual en la Argentina y despu&eacute;s de un promisorio estreno durante el BAFICI, <strong>por estos d&iacute;as llega a los cines </strong><em><strong>Leyenda feroz</strong></em><strong>, el documental que cuenta los secretos de </strong><em><strong>Tango feroz</strong></em><em> </em>(<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/documental-cuenta-secretos-tango-feroz-pelicula-record-90-marco-generacion_1_11286546.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si se lo perdieron o se les pas&oacute;, por ac&aacute; pueden leer m&aacute;s sobre la pel&iacute;cula</a>). Como es importante apoyar los estrenos en los primeros d&iacute;as, para que las pel&iacute;culas puedan circular mejor, <a href="https://www.instagram.com/p/C6rNWm7Jw68/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les dejo este enlace</a> donde van a encontrar horarios y d&iacute;as de las proyecciones.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-hmYMq9xJQ2M-2411', 'youtube', 'hmYMq9xJQ2M', document.getElementById('yt-hmYMq9xJQ2M-2411'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-hmYMq9xJQ2M-2411 src="https://www.youtube.com/embed/hmYMq9xJQ2M?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Ya que estamos, d<strong>os recordatorios m&aacute;s vinculados al cine argentino</strong>: la bell&iacute;sima <em>Alemania</em> (<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/forma-adios-pelicula-ano_129_11301050.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la comentamos por ac&aacute; hace unas semanas</a>) sigue en cartel y <a href="https://www.instagram.com/p/C6v6UDPOBN7/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute; pueden ver detalles de horarios y d&iacute;as de las funciones</a>. Por &uacute;ltimo, tambi&eacute;n se estren&oacute; en cines el documental <em>Vinci/Cuerpo a cuerpo</em>, de la cineasta argentina <strong>Franca Gonz&aacute;lez</strong>. De ella y su trabajo siempre sorprendente <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/padre-atroz-carnaval-invierno_129_8779738.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hablamos por ac&aacute;</a>. En <a href="https://www.eldiarioar.com/conexiones/vinci-cuerpo-cuerpo-documental-sensible-vida-escultor-93-anos-resiste_1_11340014.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este enlace pueden leer una entrevista con ella</a> para saber m&aacute;s de esta pel&iacute;cula y salir corriendo al cine para verla.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-EH8FjQYJ0Fk-1844', 'youtube', 'EH8FjQYJ0Fk', document.getElementById('yt-EH8FjQYJ0Fk-1844'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-EH8FjQYJ0Fk-1844 src="https://www.youtube.com/embed/EH8FjQYJ0Fk?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        <strong>Banda sonora.</strong> Como siempre, los asuntos se combinan sin ton ni son en este espacio. <strong>Por un lado, una alegr&iacute;a: </strong><a href="https://open.spotify.com/episode/7hiWoXTie9vKjmcgRVCl9s?si=e40ec7ed07b34434" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Julia Louis-Dreyfus entrevist&oacute; en su podcast Wiser Than Me a Patti Smith</strong></a><strong>.</strong> Y fue tan linda la charla que me hizo volver a escuchar algunos de sus primeros discos. <strong>Eleg&iacute; canciones muy diversas que se suman a nuestra banda sonora</strong> (s&iacute;, <a href="https://open.spotify.com/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?si=e599dbb4766b46ab" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esa que encuentran siempre ac&aacute;</a>).
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, teniendo en cuenta las palabras del comienzo de esta entrega, seleccion&eacute; unos temas y artistas que mencionan ventanas y caf&eacute;s. <strong>De Blur a Los Besos, de Gepe a Fiona Apple, hay de todo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/murio-javier-martinez-lider-manal-fundadores-rock-nacional_1_11341330.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la trist&iacute;sima noticia de la muerte de Javier Mart&iacute;nez</strong></a><strong> </strong>nos impone una misi&oacute;n: honrar siempre su legado escuchando todo lo que se pueda de &eacute;l, parar la oreja y quedarnos ah&iacute;, <strong>en el sonido eterno de su obra</strong>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe style="border-radius:12px" src="https://open.spotify.com/embed/playlist/1wyu8dagjKTjVnIMd1ezsV?utm_source=generator" width="100%" height="352" frameBorder="0" allowfullscreen="" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture" loading="lazy"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Bonus track.</strong> Quedan pocas jornadas de la Feria Internacional del Libro. Una edici&oacute;n particular, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-ventas-baja-repunte-publico-expectativas-moderadas-ultimos-dias_1_11344568.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con menos ventas e incertidumbre generalizada</a>, pero tambi&eacute;n con muchas actividades interesantes. Les recuerdo que pueden seguir las coberturas que ir&aacute;n saliendo en <em>elDiarioAR</em> sobre lo que resta de la Feria <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/feria-del-libro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bonus track 2.</strong> Del 15 al 18 de mayo, en ocho ciudades argentinas, tendr&aacute; lugar una nueva edici&oacute;n de la Noche de las Ideas. Promovido por el Institut fran&ccedil;ais d&rsquo;Argentine, es un evento cultural internacional que naci&oacute; en Francia y propone distintas actividades, en su mayor&iacute;a gratuitas, <strong>con la presencia de interesant&iacute;simos fil&oacute;sofos, escritores y artistas locales y franceses o franc&oacute;fonos</strong>. Pueden leer m&aacute;s sobre la programaci&oacute;n y sobre los invitados de este a&ntilde;o <a href="https://lanochedelasideas.ifargentine.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ec46740-d106-4e7c-96a4-f1e7fd938eb7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ec46740-d106-4e7c-96a4-f1e7fd938eb7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ec46740-d106-4e7c-96a4-f1e7fd938eb7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ec46740-d106-4e7c-96a4-f1e7fd938eb7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ec46740-d106-4e7c-96a4-f1e7fd938eb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ec46740-d106-4e7c-96a4-f1e7fd938eb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5ec46740-d106-4e7c-96a4-f1e7fd938eb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Llega a ocho ciudades argentinas una nueva edición de La Noche de Las Ideas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Llega a ocho ciudades argentinas una nueva edición de La Noche de Las Ideas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima!
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Mil lianas</strong></em><strong>&nbsp;tambi&eacute;n se puede leer como newsletter. Para recibirlo por correo electr&oacute;nico cada viernes&nbsp;</strong><a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/subscribe?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=74523e5e53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden suscribirse por ac&aacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mil-lianas/libros-mayo-reflejo-cesar-aira_129_11355208.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 May 2024 09:24:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="64439" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="64439" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Libros de mayo, el reflejo de César Aira]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3d8fb4ae-5c59-4ff0-90a3-7d6addb57c8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Películas,Series,César Aira,Feria del Libro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los libros de marzo: María Elena Walsh, Gabriel García Márquez y Mariana Enriquez, entre lo más destacado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-marzo-maria-elena-walsh-gabriel-garcia-marquez-mariana-enriquez-destacado_1_10962845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19cecd23-d16b-4d9f-80a0-81938789461a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los libros de marzo: María Elena Walsh, Gabriel García Márquez y Mariana Enriquez, entre lo más destacado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mes, cargado de títulos y de autores notables, llega con grandes novedades editoriales. De qué se tratan y qué sellos los publicaron.</p></div><p class="article-text">
        Pese a que persisten las inquietudes alrededor de la venta de libros, que siguen en baja, y aunque <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/son-caros-libros-argentina_1_10955481.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el precio de las publicaciones en la Argentina permanece como materia de debate</a>, <strong>el mundo editorial prev&eacute; un marzo repleto de grandes lanzamientos</strong>. Desde las grandes multinacionales hasta los sellos independientes anunciaron para este mes t&iacute;tulos y autores que se convierten en grandes apuestas.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por algunas de las principales publicaciones que llegan a las librer&iacute;as por estos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>En agosto nos vemos</strong></em><strong>, de Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez.</strong> &ldquo;Cada mes de agosto Ana Magdalena Bach toma el transbordador hasta la isla donde est&aacute; enterrada su madre para visitar la tumba en la que yace. Esas visitas acaban suponiendo una irresistible invitaci&oacute;n a convertirse en una persona distinta durante una noche al a&ntilde;o. Escrita en el inconfundible y fascinante estilo de Garc&iacute;a M&aacute;rquez, <em>En agosto nos vemos</em> es un canto a la vida, a la resistencia del goce pese al paso del tiempo y al deseo femenino&rdquo;, se&ntilde;ala la sinopsis oficial de Editorial Sudamericana sobre este libro del autor colombiano que gan&oacute; el Premio Nobel que muri&oacute; en 2014. Se trata de un texto que permaneci&oacute; in&eacute;dito hasta ahora y que, en palabras de los hijos del escritor, Rodrigo y Gonzalo Garc&iacute;a Barcha, <strong>&ldquo;fue el fruto de un &uacute;ltimo esfuerzo por seguir creando contra viento y marea&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la prensa mexicana, la novela fue descubierta por el escritor colombiano Gustavo Arango en el Archivo Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez del Harry Ransom Center de la Universidad de Texas y estar&aacute; disponible en las librer&iacute;as de todo Latinoam&eacute;rica a partir del 6 de marzo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/feb0af1d-f8ae-4675-a3e3-858f44ea7522_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/feb0af1d-f8ae-4675-a3e3-858f44ea7522_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/feb0af1d-f8ae-4675-a3e3-858f44ea7522_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/feb0af1d-f8ae-4675-a3e3-858f44ea7522_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/feb0af1d-f8ae-4675-a3e3-858f44ea7522_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/feb0af1d-f8ae-4675-a3e3-858f44ea7522_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/feb0af1d-f8ae-4675-a3e3-858f44ea7522_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;En agosto nos vemos&quot;, lo nuevo de Gabriel García Márquez."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;En agosto nos vemos&quot;, lo nuevo de Gabriel García Márquez.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>En agosto nos vemos</strong></em><strong>, de Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, es una publicaci&oacute;n de Editorial Sudamericana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>La llamada</strong></em><strong>, de Leila Guerriero.</strong> <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/leila-guerriero-no-gusta-complaciente-entrevistados_1_10873880.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mientras en Espa&ntilde;a este libro se est&aacute; convirtiendo en un sostenido &eacute;xito de ventas y de cr&iacute;tica</a>, a partir de marzo los lectores y las lectoras de Argentina podr&aacute;n conseguirlo en el pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A fines de los sesenta, con trece a&ntilde;os,<strong> la argentina Silvia Labayru era una adolescente t&iacute;mida, lectora, amante de los animales, entusiasta de John F. Kennedy, hija de una familia de militares que inclu&iacute;a a su padre, miembro de la Fuerza A&eacute;rea y piloto civil</strong>. A esa edad ingres&oacute; en el Colegio Nacional Buenos Aires, una instituci&oacute;n p&uacute;blica de gran prestigio, donde entr&oacute; en contacto con agrupaciones estudiantiles de izquierda y se transform&oacute; en una militante aguerrida. En marzo de 1976 se produjo en la Argentina un golpe de Estado que dio comienzo a una dictadura militar.&nbsp; Para entonces, embarazada de cinco meses y con veinte a&ntilde;os, Labayru integraba el sector de Inteligencia de la organizaci&oacute;n Montoneros, un grupo armado de extracci&oacute;n peronista. El 29 de diciembre de 1976 fue secuestrada por militares y trasladada a la ESMA, la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada, donde funcionaba un centro de detenci&oacute;n clandestino en el cual se tortur&oacute; y asesin&oacute; a miles de personas. All&iacute; tuvo a su hija que, una semana m&aacute;s tarde, fue entregada a los abuelos paternos. <strong>En la ESMA, Labayru fue torturada, obligada a realizar trabajo esclavo, violada reiteradamente por un oficial y forzada a representar el papel de hermana de Alfredo Astiz</strong>, un miembro de la Armada que se hab&iacute;a infiltrado en la organizaci&oacute;n Madres de Plaza de Mayo, un operativo que termin&oacute; con tres Madres y dos monjas francesas desaparecidas. La liberaron en junio de 1978 y en el avi&oacute;n rumbo a Madrid, junto a su hija de un a&ntilde;o y medio, pens&oacute;: &lsquo;Se acab&oacute; el infierno&rsquo;. Pero el infierno no hab&iacute;a terminado. Los argentinos en el exilio la repudiaron, acus&aacute;ndola de traidora a ra&iacute;z de la desaparici&oacute;n de las Madres. Abominada por quienes hab&iacute;an sido sus compa&ntilde;eros de militancia, arropada por unos pocos amigos fieles exiliados en Europa, hizo una vida. Hasta que en 2018 la contact&oacute; desde Buenos Aires un hombre que hab&iacute;a sido su pareja en los a&ntilde;os setenta y, en una secuencia en la que se funden manipulaciones familiares que torcieron el destino, comenz&oacute; a urdirse una historia que contin&uacute;a hasta hoy&rdquo;, adelant&oacute; Anagrama en un comunicado al esbozar una s&iacute;ntesis sobre la compleja vida de la protagonista de <em>La llamada</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bcd05735-a0ad-43d2-8289-68ec329d4765_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1088768.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bcd05735-a0ad-43d2-8289-68ec329d4765_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1088768.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bcd05735-a0ad-43d2-8289-68ec329d4765_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1088768.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bcd05735-a0ad-43d2-8289-68ec329d4765_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1088768.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bcd05735-a0ad-43d2-8289-68ec329d4765_16-9-discover-aspect-ratio_default_1088768.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bcd05735-a0ad-43d2-8289-68ec329d4765_16-9-discover-aspect-ratio_default_1088768.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bcd05735-a0ad-43d2-8289-68ec329d4765_16-9-discover-aspect-ratio_default_1088768.jpg"
                    alt="La periodista y escritora Leila Guerriero acaba de publicar un nuevo libro."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La periodista y escritora Leila Guerriero acaba de publicar un nuevo libro.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La periodista Leila Guerriero comenz&oacute; a entrevistar Labayru en 2021, mientras se esperaba la sentencia del primer juicio por cr&iacute;menes de violencia sexual cometidos contra mujeres secuestradas durante la dictadura, en el que la mujer era denunciante. <strong>A lo largo de casi dos a&ntilde;os, y luego de un exhaustivo trabajo de b&uacute;squeda de otros testimonios, entre sus amigos, ex parejas, ex detenidos y ex compa&ntilde;eros de militancia, Guerriero traz&oacute; un relato impactante sobre una figura singular</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El resultado es el retrato de una mujer con una historia compleja en la que <strong>se amalgaman el amor, el sexo, la violencia, el humor, los hijos, los padres, la infidelidad, la pol&iacute;tica, los amigos, las mudanzas</strong>, y en la que sobrevuela una llamada telef&oacute;nica que, realizada desde la ESMA el 14 de marzo de 1977, le salv&oacute; la vida&rdquo;, se&ntilde;alan los editores del libro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/81e5f458-e293-4382-9517-06bda86adc1d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/81e5f458-e293-4382-9517-06bda86adc1d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/81e5f458-e293-4382-9517-06bda86adc1d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/81e5f458-e293-4382-9517-06bda86adc1d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/81e5f458-e293-4382-9517-06bda86adc1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/81e5f458-e293-4382-9517-06bda86adc1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/81e5f458-e293-4382-9517-06bda86adc1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;La llamada&quot;, lo nuevo de Leila Guerriero."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;La llamada&quot;, lo nuevo de Leila Guerriero.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>La llamada</strong></em><strong>, de Leila Guerriero, es una novedad de Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><em><strong>El feminismo</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Elena Walsh. </strong>&ldquo;Cuando todav&iacute;a no hab&iacute;a aparecido en la Argentina el colectivo Ni una menos, ni hab&iacute;an salido a las calles miles de chicas reclamando por el fin del patriarcado, <strong>Mar&iacute;a Elena Walsh escrib&iacute;a, cantaba y pronunciaba palabras inc&oacute;modas, cuestionaba los r&iacute;gidos roles asignados a mujeres y varones, se resist&iacute;a a lavar los platos por mandato</strong> y se manifestaba contra la misoginia y la violencia machista. <em>El feminismo</em> re&uacute;ne los textos que, como piedras preciosas y filosas, lanzaba desde diarios y revistas, columnas radiales, discos y escenarios. Escritos a lo largo de cincuenta a&ntilde;os -algunos in&eacute;ditos-, son de sorprendente actualidad, la confirman como la referente intelectual que trasciende generaciones y la revelan, adem&aacute;s, como pionera y precursora de la reciente eclosi&oacute;n de los movimientos de mujeres. Sin perder el humor y la paciencia, Walsh persuade con naturalidad y el alcance de su compromiso &eacute;tico la ha convertido en un s&iacute;mbolo que enriquece y renueva el feminismo en la Argentina&rdquo;, adelanta la contratapa de esta publicaci&oacute;n que sale este mes por Alfaguara.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Movimiento de Liberaci&oacute;n Femenina es una ideolog&iacute;a revolucionaria, no exprimida de libracos apolillados, sino del cotidiano martirio de la mitad de la humanidad. <strong>Nace en las ferias y junto a las bateas, a la vera de las camillas de ginec&oacute;logos carniceros y a contrapelo de los viejitos c&eacute;libes del Vaticano</strong> que vienen diagramando la conducta sexual seg&uacute;n conviene a los intereses de los capitales y a las fluctuaciones del mercado b&eacute;lico&rdquo;, se puede leer en uno de los impactantes textos que ofrece El feminismo, mientras que en otro la autora interroga: &ldquo;&iquest;Educamos a nuestras ni&ntilde;as para que en el d&iacute;a de ma&ntilde;ana (si lo hay) sean ociosas princesas del jet-set? &iquest;Las educamos para Heidis de almibarados bosques? &iquest;Las educamos para futuras cortesanas? &iquest;Las educamos para enanas mentales y superfluas &lsquo;se&ntilde;oras gordas&rsquo;?&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f3baba4-970a-4862-8310-d46ce4c5600f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f3baba4-970a-4862-8310-d46ce4c5600f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f3baba4-970a-4862-8310-d46ce4c5600f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f3baba4-970a-4862-8310-d46ce4c5600f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f3baba4-970a-4862-8310-d46ce4c5600f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2f3baba4-970a-4862-8310-d46ce4c5600f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2f3baba4-970a-4862-8310-d46ce4c5600f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;El feminismo&quot;, un libro que rescata textos periodísticos y columnas de María Elena Walsh."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;El feminismo&quot;, un libro que rescata textos periodísticos y columnas de María Elena Walsh.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>El feminismo</strong></em><strong>, de Mar&iacute;a Elena Walsh, sale por la editorial Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Clara Obligado por dos. La autora argentina llegar&aacute; a las librer&iacute;as por partida doble este mes.</strong> En primer lugar, con <strong>un monumental&nbsp;trabajo de edici&oacute;n y selecci&oacute;n que realiz&oacute; junto al ilustrador Agust&iacute;n Comotto</strong>. Con ensayos firmados por autores de la talla de <strong>Mart&iacute;n Kohan, Liliana Colanzi, Juan C&aacute;rdenas, Lina Meruane, Matilde S&aacute;nchez, Fernanda Tr&iacute;as, Federico Falco</strong>, entre muchos otros, el <em>Atlas de literatura latinoamericana</em> ofrece textos acerca de otros grandes autores como <strong>Antonio Di Benedetto, Sara Gallardo, Jos&eacute; Hern&aacute;ndez, Silvina Ocampo, Manuel Puig, Hebe Uhart, Rodolfo Walsh</strong>, entre otros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/327c6d3a-c9bd-4a7a-a4fd-eb8c29d0ac4d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/327c6d3a-c9bd-4a7a-a4fd-eb8c29d0ac4d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/327c6d3a-c9bd-4a7a-a4fd-eb8c29d0ac4d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/327c6d3a-c9bd-4a7a-a4fd-eb8c29d0ac4d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/327c6d3a-c9bd-4a7a-a4fd-eb8c29d0ac4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/327c6d3a-c9bd-4a7a-a4fd-eb8c29d0ac4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/327c6d3a-c9bd-4a7a-a4fd-eb8c29d0ac4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Atlas de literatura latinoamericana&quot;, un trabajo compilatorio de la escritora argentina Clara Obligado."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Atlas de literatura latinoamericana&quot;, un trabajo compilatorio de la escritora argentina Clara Obligado.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Un itinerario de libros, una cartograf&iacute;a que <strong>refleja qu&eacute; leen los autores y autoras de hoy</strong>, qu&eacute; nos recomendar&iacute;an, qu&eacute; textos del viejo canon perviven o se deben sumar, cu&aacute;les son los vasos comunicantes entre actualidad y tradici&oacute;n. Inestable, apasionado, intergeneracional, este Atlas representa un cambio de perspectiva, una nueva forma de asomarse a una literatura en estado de ebullici&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;alan desde N&oacute;rdica, el sello que edit&oacute; esta publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, de la autora, que vive en la actualidad en Espa&ntilde;a, <strong>se podr&aacute; conseguir en edici&oacute;n local su libro </strong><em><strong>Tres maneras de decir adi&oacute;s</strong></em><strong>, publicado por el sello P&aacute;ginas de Espuma</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas maneras de decir adi&oacute;s, hay instantes &uacute;nicos en los que la ficci&oacute;n y la memoria se hibridan y enra&iacute;zan en una misma p&aacute;gina para exhibir la red de una despedida. <strong>De este umbral doloroso germinan las historias encadenadas con las que Clara Obligado nos acerca a tres mujeres y sus profundas p&eacute;rdidas</strong>, a los diversos espacios y tiempos en que les toc&oacute; vivir&rdquo;, adelant&oacute; el sello sobre esta publicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41202082-57b4-42af-82f3-bc91d95462da_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1056383.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41202082-57b4-42af-82f3-bc91d95462da_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1056383.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41202082-57b4-42af-82f3-bc91d95462da_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1056383.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41202082-57b4-42af-82f3-bc91d95462da_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1056383.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/41202082-57b4-42af-82f3-bc91d95462da_16-9-discover-aspect-ratio_default_1056383.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/41202082-57b4-42af-82f3-bc91d95462da_16-9-discover-aspect-ratio_default_1056383.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/41202082-57b4-42af-82f3-bc91d95462da_16-9-discover-aspect-ratio_default_1056383.jpg"
                    alt="Clara Obligado nació en Buenos Aires. Con la llegada de la dictadura militar, en 1976 debió exiliarse en España, donde vive desde entonces."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Clara Obligado nació en Buenos Aires. Con la llegada de la dictadura militar, en 1976 debió exiliarse en España, donde vive desde entonces.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Atlas de literatura latinoamericana </strong></em><strong>es una publicaci&oacute;n de N&oacute;rdica. </strong><em><strong>Tres maneras de decir adi&oacute;s</strong></em><strong> es una novedad de P&aacute;ginas de Espuma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>Un lugar soleado para gente sombr&iacute;a</strong></em><strong>, de Mariana Enriquez.</strong> La escritora argentina regresa al cuento con doce historias de horror. <strong>Doce relatos sobre el mal que acecha y la presencia de lo monstruoso</strong>, prometen desde Anagrama sobre esta publicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e16577aa-ed3c-4ca9-8092-bbd6661dcb93_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e16577aa-ed3c-4ca9-8092-bbd6661dcb93_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e16577aa-ed3c-4ca9-8092-bbd6661dcb93_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e16577aa-ed3c-4ca9-8092-bbd6661dcb93_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e16577aa-ed3c-4ca9-8092-bbd6661dcb93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e16577aa-ed3c-4ca9-8092-bbd6661dcb93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e16577aa-ed3c-4ca9-8092-bbd6661dcb93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mariana Enriquez lanza un nuevo libro de cuentos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mariana Enriquez lanza un nuevo libro de cuentos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En uno de los cuentos, una mujer mantiene a raya a los fantasmas que andan sueltos por un barrio perif&eacute;rico de Buenos Aires; entre ellos, los de su madre muerta de una dolorosa enfermedad, los de unas adolescentes asesinadas en la calle, el de un ladr&oacute;n pillado en pleno robo y el de un chico que hu&iacute;a de un secuestro expr&eacute;s. <strong>En otra historia, una pareja alquila una casa para unas vacaciones en un pueblo que ha ido perdiendo habitantes desde que el tren dej&oacute; de pasar</strong>; visitan en la estaci&oacute;n abandonada la exposici&oacute;n de los perturbadores lienzos de un artista local, pero lo verdaderamente aterrador ser&aacute; conocer al autor de esas pinturas. En otra pieza, los voluntarios de una ONG que reparte comida por barrios marginales son perseguidos por unos ni&ntilde;os de pavorosos ojos negros. En otra, una periodista que investiga la historia de una chica desaparecida en un hotel en Los &Aacute;ngeles, cuyas espeluznantes im&aacute;genes recorrieron internet, acaba enfrent&aacute;ndose a otra leyenda de la ciudad&hellip;&rdquo;, adelant&oacute; la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6c82d88-a6e1-49b0-a9e8-a282b14a5fa4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6c82d88-a6e1-49b0-a9e8-a282b14a5fa4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6c82d88-a6e1-49b0-a9e8-a282b14a5fa4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6c82d88-a6e1-49b0-a9e8-a282b14a5fa4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6c82d88-a6e1-49b0-a9e8-a282b14a5fa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f6c82d88-a6e1-49b0-a9e8-a282b14a5fa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f6c82d88-a6e1-49b0-a9e8-a282b14a5fa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La escritora y periodista Mariana Enriquez."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La escritora y periodista Mariana Enriquez.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Un lugar soleado para gente sombr&iacute;a</strong></em><strong>, de Mariana Enriquez, es una publicaci&oacute;n de Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><em><strong>Diccionario de autores latinoamericanos</strong></em><strong>, de C&eacute;sar Aira.</strong> El Diccionario de autores latinoamericanos de C&eacute;sar Aira fue publicado por primera vez en 1998 y reeditado en 2018, sin cambios significativos. Seg&uacute;n adelantaron sus editores, el sello Paid&oacute;s encara ahora su segunda reedici&oacute;n, &ldquo;siempre sin modificaciones, a no ser por la inclusi&oacute;n de las fechas de muerte de algunos autores, acaecidas entre la publicaci&oacute;n original y la actualidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La lista de referenciados en este jugoso volumen, por lo tanto, se detiene, como en su edici&oacute;n primera, en los nacidos antes de la d&eacute;cada de 1940. <strong>Narradores, poetas, dramaturgos, historiadores, cient&iacute;ficos, periodistas, cronistas antiguos y modernos, utopistas y aficionados se mezclan, acompa&ntilde;an, comparan y distinguen en este esfuerzo monogr&aacute;fico monumental</strong>, en base al gusto omn&iacute;voro y voraz de C&eacute;sar Aira por la lectura&rdquo;, detallan desde la editorial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Trabajo enteramente personal y dom&eacute;stico, acumulaci&oacute;n de comentarios de lecturas y notas de investigador aficionado, este Diccionario lo es s&oacute;lo por estar ordenado alfab&eacute;ticamente. <strong>No tiene aspiraciones de exhaustivo ni sistem&aacute;tico.</strong> Aunque puede ser de utilidad para el estudioso, est&aacute; dirigido m&aacute;s bien al lector y, dentro de esta especie, apunta a los buscadores de tesoros ocultos&rdquo;, dijo C&eacute;sar Aira sobre esta publicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6edeac3f-01da-485a-8711-b610f06cb7b7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6edeac3f-01da-485a-8711-b610f06cb7b7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6edeac3f-01da-485a-8711-b610f06cb7b7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6edeac3f-01da-485a-8711-b610f06cb7b7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6edeac3f-01da-485a-8711-b610f06cb7b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6edeac3f-01da-485a-8711-b610f06cb7b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6edeac3f-01da-485a-8711-b610f06cb7b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una nueva edición del &quot;Diccionario de autores latinoamericanos&quot; de César Aira llega a las librerías por Paidós."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una nueva edición del &quot;Diccionario de autores latinoamericanos&quot; de César Aira llega a las librerías por Paidós.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Diccionario de autores latinoamericanos</strong></em><strong>, de C&eacute;sar Aira, es una publicaci&oacute;n de Paid&oacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>La &uacute;ltima actriz</strong></em><strong>, de Tamara Tenenbaum. </strong>&ldquo;Aunque so&ntilde;aba con ser actriz, Sabrina termin&oacute; por estudiar Artes. Impulsada por Gabriel &mdash;su director de tesis y su amante&mdash;, decide investigar las huellas del teatro jud&iacute;o en la Argentina. <strong>Para eso recurre a Jaim, un viejo profesor que le sugiere revisar los restos de los archivos de la AMIA, la mutual que sufri&oacute; un atentado terrorista en 1994</strong>. <em>&lsquo;Fue en ese momento que decid&iacute; que yo me iba a dedicar a ese pasado. No es que me llamara la atenci&oacute;n ese mundo, no m&aacute;s que cualquier mundo: lo que me convocaba era que hubiera desaparecido&rsquo;</em>. La investigaci&oacute;n resulta trabada y dif&iacute;cil porque la mayor&iacute;a de los documentos volaron con la bomba. Hasta que un coleccionista le ofrece una caja y all&iacute; descubre el diario de Jana, una actriz del teatro &iacute;dish en la Buenos Aires de 1960. Su figura es una suerte de espejo m&aacute;gico para Sabrina. Seguir sus huellas se vuelve una obsesi&oacute;n y todo lo dem&aacute;s &mdash;su familia, su carrera acad&eacute;mica, su relaci&oacute;n con Gabriel&mdash; pasa a segundo plano&rdquo;, adelanta la editorial sobre esta nueva novela de la escritora <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/adelanto-ultima-actriz-nueva-novela-tamara-tenenbaum_129_10970168.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta novela trata acerca de ser mujer, <strong>del deseo y la realizaci&oacute;n, del mito del d&iacute;buk y la posesi&oacute;n del cuerpo</strong>, de la tradici&oacute;n y la modernidad, de la ciudad de Buenos Aires y de la b&uacute;squeda de una clave existencial entre un mont&oacute;n de papeles quemados&rdquo;, apuntan los editores sobre el libro de la autora, tambi&eacute;n columnista en <em>elDiarioAR</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9267270a-039c-4b26-a723-a6963bb4c9de_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9267270a-039c-4b26-a723-a6963bb4c9de_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9267270a-039c-4b26-a723-a6963bb4c9de_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9267270a-039c-4b26-a723-a6963bb4c9de_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9267270a-039c-4b26-a723-a6963bb4c9de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9267270a-039c-4b26-a723-a6963bb4c9de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9267270a-039c-4b26-a723-a6963bb4c9de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tamara Tenenbaum publica una nueva novela."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tamara Tenenbaum publica una nueva novela.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>La &uacute;ltima actriz</strong></em><strong>, de Tamara Tenenbaum, es una publicaci&oacute;n de Seix Barral.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>Poetas del dolor. Dickinson, Woolf, Plath, Pastan</strong></em><strong>, compilado por Renata Prati. </strong>&ldquo;En marzo llega a las librer&iacute;as Poetas del dolor, una antolog&iacute;a de poes&iacute;a que re&uacute;ne textos alrededor del dolor de Emily Dickinson, Virginia Woolf, Sylvia Plath y Linda Pastan. Este es un libro que trata sobre el malestar: sobre la pena, el duelo y la desolaci&oacute;n, sobre fiebres, contracturas y hospitales, sobre perder la cabeza y encontrarla cambiada. <em><strong>Poetas del dolor </strong></em><strong>re&uacute;ne, traduce y alienta a pensar con cuatro mujeres que vivieron y escribieron en tiempos diferentes: Emily Dickinson, Virginia Woolf, Sylvia Plath y Linda Pastan.</strong> La primera naci&oacute; hace casi dos siglos y la &uacute;ltima muri&oacute; hace muy poco, pero para ninguna parece haber sido f&aacute;cil vivir y escribir en momentos y contextos donde no se supon&iacute;a que una mujer deb&iacute;a pasarse la vida escribiendo. Aunque tuvieron todas un v&iacute;nculo innegable con el dolor, no fue de ninguna manera uno exento de debates y contradicciones. <strong>El dolor, ante todo, nunca es obvio, y las preguntas que nos plantea, y a cuya exploraci&oacute;n se aboca este libro, no admiten que las ignoremos</strong>&rdquo;, informan desde Omn&iacute;vora Editora sobre su lanzamiento de marzo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ef1c3e0-c0a9-4708-9b33-bce3f684488b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ef1c3e0-c0a9-4708-9b33-bce3f684488b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ef1c3e0-c0a9-4708-9b33-bce3f684488b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ef1c3e0-c0a9-4708-9b33-bce3f684488b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ef1c3e0-c0a9-4708-9b33-bce3f684488b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ef1c3e0-c0a9-4708-9b33-bce3f684488b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4ef1c3e0-c0a9-4708-9b33-bce3f684488b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Poetas del dolor&quot;, la novedad de Omnívora Editora para marzo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Poetas del dolor&quot;, la novedad de Omnívora Editora para marzo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Poetas del dolor. Dickinson, Woolf, Plath, Pastan</strong></em><strong>, compilado por Renata Prati, es una publicaci&oacute;n de Omn&iacute;vora Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Isabel</strong></em><strong>, de Facundo Pastor.</strong> &ldquo;La madrugada del 24 de marzo de 1976, <strong>Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n</strong>, Isabel, dej&oacute; de ser presidenta de la Argentina, casi dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de <strong>Juan Domingo Per&oacute;n</strong>. El helic&oacute;ptero que la sac&oacute; de la Casa Rosada no fue a la Quinta de Olivos. &iquest;Qui&eacute;n la acompa&ntilde;aba? &iquest;Fue v&iacute;ctima de una trampa de su propio entorno? &iquest;Por qu&eacute; Massera la tuvo estrictamente vigilada? <strong>&iquest;C&oacute;mo es la vida hoy de esta mujer, a la que envuelve un silencio que parece m&aacute;s obligado que voluntario? Casi olvidada, o tal vez escondida, es momento de empezar a contar lo que vio, lo que sabe y lo que oculta.</strong> Facundo Pastor reconstruye, con ritmo de thriller, una historia en la que no faltan esp&iacute;as infiltrados en el entorno de una viuda acorralada, pilotos entrenados para una operaci&oacute;n secreta de inteligencia militar, traiciones y una negociaci&oacute;n extorsiva jam&aacute;s revelada que hubiera cambiado la historia argentina&rdquo;, apunta la contratapa de este libro del periodista argentino <strong>Facundo Pastor</strong>, que llega despu&eacute;s de otra atrapante publicaci&oacute;n, <em>Emboscada</em>, en la que se dedic&oacute; a reconstruir los &uacute;ltimos d&iacute;as de Rodolfo Walsh.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a633798-69c4-452a-9a96-f1c4f1c42f05_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a633798-69c4-452a-9a96-f1c4f1c42f05_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a633798-69c4-452a-9a96-f1c4f1c42f05_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a633798-69c4-452a-9a96-f1c4f1c42f05_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a633798-69c4-452a-9a96-f1c4f1c42f05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a633798-69c4-452a-9a96-f1c4f1c42f05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7a633798-69c4-452a-9a96-f1c4f1c42f05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&quot;Isabel&quot;, el nuevo libro de Facundo Pastor que recorre la vida de María Estela Martínez de Perón."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &quot;Isabel&quot;, el nuevo libro de Facundo Pastor que recorre la vida de María Estela Martínez de Perón.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Isabel</strong></em><strong>, de Facundo Pastor, sali&oacute; por Aguilar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>Los mocos de la furia</strong></em><strong>, de Liliana Bodoc.</strong> &ldquo;La furia puede ser m&aacute;s grande que el enojo, m&aacute;s roja que la tristeza, m&aacute;s pesada que el resentimiento. <strong>Puede ser m&aacute;s feroz que la rabia y m&aacute;s duradera que un berrinche.</strong> Es una emoci&oacute;n fuerte y dif&iacute;cil, aunque a veces, frente a las injusticias o los malos tratos, aparece y resulta imposible contenerla. <strong>Liliana Bodoc</strong> nos cuenta en este libro su primer d&iacute;a de furia, ese en el que fue testigo de la humillaci&oacute;n de su gente querida. Pero tambi&eacute;n nos descubre una extraordinaria posibilidad: la de conjurar la furia con el poder de las palabras&rdquo;, informan desde Siglo XXI para chicos sobre este nuevo libro de la escritora argentina fallecida en 2018, de quien siguen apareciendo escritos que permanec&iacute;an in&eacute;ditos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/60498954-38c8-472f-af20-7537ddf1dc60_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/60498954-38c8-472f-af20-7537ddf1dc60_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/60498954-38c8-472f-af20-7537ddf1dc60_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/60498954-38c8-472f-af20-7537ddf1dc60_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/60498954-38c8-472f-af20-7537ddf1dc60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/60498954-38c8-472f-af20-7537ddf1dc60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/60498954-38c8-472f-af20-7537ddf1dc60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Siglo XXI para chicos publica un nuevo libro de la escritora argentina Liliana Bodoc."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Siglo XXI para chicos publica un nuevo libro de la escritora argentina Liliana Bodoc.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em><strong>Los mocos de la furia</strong></em><strong>, de Liliana Bodoc con ilustraciones de Mar&iacute;a Wernicke, es una publicaci&oacute;n de Siglo XXI para chicos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-marzo-maria-elena-walsh-gabriel-garcia-marquez-mariana-enriquez-destacado_1_10962845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Mar 2024 10:33:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/19cecd23-d16b-4d9f-80a0-81938789461a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1052725" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/19cecd23-d16b-4d9f-80a0-81938789461a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1052725" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los libros de marzo: María Elena Walsh, Gabriel García Márquez y Mariana Enriquez, entre lo más destacado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/19cecd23-d16b-4d9f-80a0-81938789461a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Industria editorial,Gabriel García Márquez,Leila Guerriero,Mariana Enriquez,César Aira]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Denis Johnson, en el corazón de las tinieblas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/denis-johnson-corazon-tinieblas_129_10180553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/553aba13-0746-41ad-9cb5-163f5617c1d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Denis Johnson, en el corazón de las tinieblas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¿Por qué cuándo soñamos somos geniales y construimos personajes y situaciones potentes, y cuando nos despertamos somos tan previsibles?", se pregunta el autor, al recuperar lecciones de escritura de Johnson y, también, de César Aira, Rodrigo Fresán, V.S. Naipaul y Joseph Conrad.</p></div><p class="article-text">
        Se trata del veros&iacute;mil, no del saber. Lo que sepas a veces no sirve para nada. Estoy en un auto hablando con un amigo y le digo, de golpe, sin que nada me haya hecho suponer que iba a decir esto: lo que nos cuesta en la vida es crear un veros&iacute;mil. No para los dem&aacute;s, sino para nuestro mundo interior. Lo que piensan los dem&aacute;s, la lluvia &aacute;cida de las opiniones, las bendiciones, el humor, todo se convierte en un &aacute;rbol de humo. Pero crear un veros&iacute;mil para tu mundo interior, para que te puedas parar en medio las m&aacute;s furiosas tormentas, eso es necesario y precioso. 
    </p><p class="article-text">
        Los escritores que hacen funcionar la realidad a su favor no se traban pensando en &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se tendr&iacute;a que narrar esto?, &iquest;Si desarrollo la novela en la guerra del catorce voy a buscar material que me informe exactamente que pas&oacute;?, &iquest;Y si tengo que hacer hablar a un chino?, &iquest;C&oacute;mo hago si yo no s&eacute; mandar&iacute;n?&rdquo; Bien, <strong>C&eacute;sar Aira </strong>los har&iacute;a hablar como los doblaban en las pel&iacute;culas de <em>S&aacute;bados de super acci&oacute;n</em>, cuando, por ejemplo, un japon&eacute;s trataba de sacarle algo a un prisionero: &ldquo;Ahola velas maldito amelicano, conocel&aacute;s los placeres de la toltula japonesa&rdquo;. Y uno le cree porque Aira crea constantemente veros&iacute;mil. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Los monstruos que r&iacute;en</em> es una novela de <strong>Denis Johnson</strong>. Y eso es decir mucho, ya que Johnson -escritor de novelas, obras de teatro, cuentos, poes&iacute;as y cr&oacute;nicas- nunca deja que el g&eacute;nero se tranquilice. Tengo muchos libros de Johnson desde que qued&eacute; atrapado con un librito corto de cuentos titulado <em>Hijo de Jes&uacute;s</em>. En espa&ntilde;ol existe una extraordinaria traducci&oacute;n de <strong>Rodrigo Fres&aacute;n</strong>. Recuerdo que una vez hablando con &eacute;l o a trav&eacute;s de un correo electr&oacute;nico, &eacute;l me ponderaba los poemas de Johnson -antes de publicar narrativa empez&oacute; con libros de poemas- y yo le ped&iacute;a que los tradujera.
    </p><p class="article-text">
        Johnson es muchos escritores en un mismo escritor. Tenemos los relatos de <em>Hijo de Jes&uacute;s</em>, una visi&oacute;n de un mundo de adictos, con personajes violentos y oscuros, pero tambi&eacute;n comunes y nada sofisticados. Los cuentos que forman este libro magistral paracen un sue&ntilde;o inducido por alg&uacute;n somn&iacute;fero, con la diferencia de que no pod&eacute;s despertarte. En realidad, ya est&aacute;s despierto. &iquest;Por qu&eacute; cu&aacute;ndo so&ntilde;amos somos geniales y construimos personajes y situaciones potentes, y cuando nos despertamos somos tan previsibles? 
    </p><p class="article-text">
        En un sue&ntilde;o tu mujer est&aacute; construida con la cara de tu hermana y tiene el car&aacute;cter de una amiga que conociste en el secundario. Vos camin&aacute;s descalzo, porque en los sue&ntilde;os nadie te ordena &ldquo;Zapatero a tus zapatos&rdquo;, en realidad te pod&eacute;s poner tacos o zapatillas o caminar por la ruta en malla, mientras los autos&nbsp;pasan por tu costado , a toda velocidad. Y con los restos diurnos, con lo que nuestro consciente no precis&oacute;, elaboramos la decoraci&oacute;n del sue&ntilde;o. Pero cuando nos despertamos nos ponemos en escritores y con un l&aacute;piz de escritor en un escritorio de escritor s&oacute;lo se puede hacer literatura. Ya no hay personajes inestables y m&uacute;ltiples. 
    </p><p class="article-text">
        Los libros de Denis Johnson parecen salir de los sue&ntilde;os. Y tienen una presi&oacute;n estil&iacute;stica, un fraseo, casi m&aacute;gico. &iquest;C&oacute;mo se puede escribir as&iacute;? Pensamos mientras los leemos. En Los monstruos que rien, lo que se narra es la historia de una amistad. Pero los amigos son dos esp&iacute;as -para decirlo de alguna manera- uno se llama Roland Nair y es dan&eacute;s &ndash;pero no sabe hablar bien dan&eacute;s- y trabaja para los servicios secretos de Estados Unidos, el otro se llama Michael Adriko, y es un buscavidas, un mercenario. Los dos personajes se conocieron en &Aacute;frica haciendo contrainteligencia o lo que eso signifique y ahora se rencuentran porque Adriko invita a Nair a Freetown, Sierra Leona, para que presencie su boda con Dadivia, una chica de la que Nair se va a terminar enamorando. En el medio de todo, Johnson describe sistemas de correos secretos, formas de enlace de los agentes de la CIA o de la OTAN, situaciones que parecen tener en el escritor un supuesto saber pero que, uno sabe, no importa para nada porque est&aacute; construyendo veros&iacute;mil con la basura industrial que dejan las guerras y las noticias falsas y todo el imaginario que nos ronda a trav&eacute;s del material que nos vemos obligados a leer para estar informados. Johnson tiene la precisi&oacute;n de las pesadillas para narrar. Uno puede oler las habitaciones de los hoteles africanos, con la luz cortada y el agua goteando en los ba&ntilde;os. Uno pisa las carreteras enlodadas junto con los personajes: sus relatos se huelen, se tocan, no transmiten una experiencia, son tu experiencia. 
    </p><p class="article-text">
        Una cosa m&aacute;s: este libro me recuerda a <em>Un recodo del r&iacute;o</em>, la novela incre&iacute;ble de <strong>V.S. Naipaul</strong> que sucede en Africa, tambi&eacute;n a <em>El coraz&oacute;n de las tinieblas</em>, de <strong>Joseph Conrad</strong>. Lo &uacute;nico, que no se sabe qui&eacute;n es realmente Kurtz. Sobre el final, un personaje dice: (iba a escribir qui&eacute;n era el personaje, pero como la novela tiene la estructura de un sue&ntilde;o,ya no importa qui&eacute;n habla) &ldquo;Una vez dijiste&nbsp;que la frialdad de mi coraz&oacute;n te convertir&iacute;a en una mujer amargada. Creo que me elegiste justamente por esa raz&oacute;n. Debiste de quererlo as&iacute;. Si est&aacute;s amargada es por decisi&oacute;n tuya, y creo que me elegiste a m&iacute;, simplemente como instrumento . As&iacute; que d&eacute;jalo ya. Dej&aacute; de quejarte todo el tiempo en mi mente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/denis-johnson-corazon-tinieblas_129_10180553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 May 2023 03:01:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/553aba13-0746-41ad-9cb5-163f5617c1d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="36523" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/553aba13-0746-41ad-9cb5-163f5617c1d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="36523" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Denis Johnson, en el corazón de las tinieblas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/553aba13-0746-41ad-9cb5-163f5617c1d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Denis Johnson,Joseph Conrad,César Aira]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El manual de instrucciones de Sergio Raimondi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/manual-instrucciones-sergio-raimondi_129_9303393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ef7c4a6-5f29-44b2-8fc3-23451dd0a070_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El manual de instrucciones de Sergio Raimondi"></p><p class="article-text">
        Todas las parejas son abiertas, salvo que algunas no lo saben. De la misma manera que no existe el verso libre, todo poema por m&aacute;s irreverente y torcido que sea tiene un ritmo card&iacute;aco para poder existir. Estoy con Victoria bajo un &aacute;rbol en una plaza, en un picnic improvisado. Me dice que cuando somos j&oacute;venes miramos a los &aacute;rboles y a los p&aacute;jaros y que cuando crecemos dejamos de hacerlo hasta que llega la vejez y volvemos a reparar en los &aacute;rboles y los p&aacute;jaros. Ac&aacute; se acercan algunos p&aacute;jaros, pero carezco de la informaci&oacute;n de qu&eacute; tipo de especie son. Son p&aacute;jaros sin identidad, peque&ntilde;os dinosaurios que se han achicado. Les tiro miga de pan y, a saltos, se acercan y la pican, la comen. Me recuesto y miro el &aacute;rbol que nos cobija. Es un monstruo inmenso. Me doy cuenta de que ya no permitimos que la gente con la que nos cruzamos tenga tiempo, no le damos tiempo a nadie: eso es algo que ha pasado de la vida virtual y se ha encarnado en la vida real. La piel se pone p&aacute;lida por estar mucho tiempo en el corredor de la muerte de la web.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre las cosas que tenemos sobre la manta -pan, queso, aceitunas, bebidas- est&aacute; <em>Lexic&oacute;n</em>, un libro que acaba de sacar Mansalva y es de Sergio Raimondi. El libro tiene m&aacute;s de cuatrocientas p&aacute;ginas y en la tapa hay un ancla rodeada con un pez: puede se&ntilde;alar algo mar&iacute;timo, puede ser el tatuaje que lleva alguien en un brazo. Lo primero que llama la atenci&oacute;n es la se&ntilde;alizaci&oacute;n del libro: es un vocabulario o diccionario escrito en verso. Hay una forma de ordenar el caos. Uno va a un diccionario para saber qu&eacute; significa algo. Pero este diccionario est&aacute; escrito en verso y tienen la singularidad de estar hecho de poemas que se cruzan con muchos saberes -teolog&iacute;a, psicoan&aacute;lisis, literatura, astrof&iacute;sica, agricultura, econom&iacute;a- y que, como todos los poemas que valen la pena, no est&aacute;n en estado de respuesta -eso hace el periodismo- sino que est&aacute;n en estado de pregunta. Es decir que la estructura aparente de un diccionario para que nos aclare temas debe ser desechada. Como dec&iacute;a Kant: ac&aacute; la poes&iacute;a est&aacute; para reflexionar sobre s&iacute; misma y ponerse siempre en estado de pregunta. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Lexic&oacute;n</em> es un diccionario para aprender a preguntar, no a responder. Un cantidad de incertidumbre hecha de im&aacute;genes y giros ling&uuml;&iacute;sticos y filol&oacute;gicos de cuatrocientas p&aacute;ginas que est&aacute;n bajo la estela de los <em>Cantos</em> de Pound -que pod&iacute;a escribir largos p&aacute;rrafos en provenzal, griego o lat&iacute;n o desgranar ensayos econ&oacute;micos o meter un poema como &ldquo;Usura&rdquo;, que parece un bolero, que se puede cantar como un bolero: con usuraaa/ nadie tiene una casa de s&oacute;lida piedra. Y tambi&eacute;n recupera la sequedad estil&iacute;stica y mental de la poes&iacute;a de Alberto Girri. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; mejor amigo, Alejandro Linshespir, le decimos Excel Rose, porque suele armar su semana como si fuera un Excel, cada d&iacute;a tiene un casillero y hay que llenarlo con trabajo, salidas, etc. Es una forma de control que sin duda es tambi&eacute;n una ficci&oacute;n, porque sabemos bien que no controlamos nada. No hay mucha posibilidad de azar y sin embargo el azar se va colar igual en nuestra vida. Hay gente que suele apostar siempre al mismo n&uacute;mero porque cree que el n&uacute;mero -que ya sali&oacute;- va a salir de nuevo, pero no saben que el azar no tiene memoria. 
    </p><p class="article-text">
        En la letra C de Lexic&oacute;n hay un poema que se llama &ldquo;Caliology&rdquo;. Como en mucho de los poemas, uno tiene que ir a buscar qu&eacute; significa el t&iacute;tulo. A veces los t&iacute;tulos est&aacute;n escritos en chino o en &aacute;rabe. &iquest;Una muestra de pedanter&iacute;a? No, m&aacute;s bien la sensaci&oacute;n de que el libro te pide que seas un lector intenso, que te pares de la silla y te metas adentro del poema. &ldquo;Caliology&rdquo; es estudiar los nidos de los p&aacute;jaros. De eso va a hablar el poema. Lo &uacute;nico que nada va a estar escrito con una forma coloquial. Me dice Victoria que los versos parecen ser ejercicios mentales que tenemos que hacer, como otros hacen abdominales o corren bajo la lluvia durante meses, llueva o haga fr&iacute;o. Uno los ve desde la ventana y se pregunta si est&aacute;n mal de la cabeza, pero despu&eacute;s de verlos de manera insistente, a lo largo de los d&iacute;as, hay algo que uno quisiera preguntarles, y para hacerlo hay que correr con ellos. Estoy de acuerdo. Eso pasa con <em>Lexic&oacute;n</em>. Una vez que entraste en el c&oacute;digo que te propone el libro, se puede volver adictivo, como la hero&iacute;na. Les paso la estrofa tercera del poema &ldquo;Caliology&rdquo;: &ldquo;Que los materiales tambi&eacute;n se eligen por su olor/ lo exhibe con delicadeza el estornino al traer/ ramitas de agrimonia que inhiben bacterias/ u hojuelas de zanahoria silvestre empleadas/ con la finalidad de controlar insectos nocivos&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos los poemas parecen estar sujetos por la inmensa presión que produce un dolor de cabeza. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A veces en vez de un poema uno parece estar leyendo un vadem&eacute;cum para saber qu&eacute; pasar&iacute;a si se toma tal o cual remedio o un manual de instrucciones de un documental sobre nidos. Pero ese ruido conceptual -como en las canciones de Frank Zappa donde se mezcla Var&egrave;se y el dowoop- sirve para preparar el o&iacute;do para acentuar la irrupci&oacute;n del momento l&iacute;rico. Estrofa tres de &ldquo;Caliology&rdquo;: &ldquo;M&aacute;s que la solidez de la estructura/ una vez que la mescla arcillosa se termina de secar/ mejor prestar atenci&oacute;n al orificio de entrada/ y salida orientado para revisar inundaciones/ o recolectar una a una part&iacute;culas de luz lunar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Uno podr&iacute;a contarle a otra persona que ciertas aves hacen sus nidos en los postes de luz en vez de en los &aacute;rboles. Pero en <em>Lexic&oacute;n</em> se dice as&iacute;, y es genial: &ldquo;Es extraordinaria la preferencia falc&oacute;nida/ por los monopostes o bipostes de alta tensi&oacute;n/ya desde los primeros a&ntilde;os del tel&eacute;grafo/elegidos para establecer su residencia/desestimando el cald&eacute;n o el olmo de estas zonas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los poemas de Raimondi son inmersivos. No hay aire ah&iacute; abajo. Entonces, como suelen hacerlo los buscadores de perlas de la Polinesia que se sumergen y ven las bellezas de las profundidades y salen con las perlas y vuelven a sumergirse para buscar m&aacute;s, el lector debe hacer lo mismo, sumergirse, buscar, volver a la superficie para entender qu&eacute; fue lo que vio y volver a sumergirse. Aprovechar el aire de los pulmones y el silencio de esas profundidades para buscar. Por ejemplo, algo como el final de &ldquo;Caliology&rdquo;: &ldquo;Cierta curiosidad arriesgada por la electricidad/ parecer&iacute;a existir en el carancho al seleccionar/ entre palitos yuyos huesos pelos lanas y esti&eacute;rcol/ pedazos de alambre y hasta clavos sueltos/ suficientes para provocar m&aacute;s de una apag&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Todos los poemas parecen estar sujetos por la inmensa presi&oacute;n que produce un dolor de cabeza. La contratapa, que no est&aacute; firmada y que para m&iacute; debe haber sido escrita por el poeta, es notable, es una de las grandes contratapas que le&iacute; -pienso en la de C&eacute;sar Aira a <em>Ema, la cautiva</em>- ya que es tanto contratapa como poema y creo que debe leerse como un poema m&aacute;s. En el final, enumera para el Excel: &ldquo;doscientos cincuenta y cinco poemas, ciento treinta y ocho encabalgamientos abruptos, cuarenta y nueve mil quinientas sesenta y nueve palabras, siete mil novecientas estrofas dos estrofas, diecis&eacute;is mil doscientos cuarenta versos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/manual-instrucciones-sergio-raimondi_129_9303393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Sep 2022 03:33:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0ef7c4a6-5f29-44b2-8fc3-23451dd0a070_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="495501" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0ef7c4a6-5f29-44b2-8fc3-23451dd0a070_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="495501" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El manual de instrucciones de Sergio Raimondi]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0ef7c4a6-5f29-44b2-8fc3-23451dd0a070_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[César Aira,Poesía,Frank Zappa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El imperio contratapa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/imperio-contratapa_129_8507251.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fcd703f-1d1c-4a41-8f9c-833f9ec831ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El imperio contratapa"></p><p class="article-text">
        Conoc&iacute; a Carime hace varios a&ntilde;os ya. Escrib&iacute;a una poes&iacute;a hermosa, era una chica muy divertida y delicada. Boliviana, ten&iacute;a una forma de hablar encantadora. Un d&iacute;a me trajo de regalo de Per&uacute; un libro que yo hab&iacute;a buscado mucho: una biograf&iacute;a de Javier Heraud que hab&iacute;a escrito su hermana Cecilia Heraud y que cuando estuve por Lima estaba agotado. Carime lo consigui&oacute; -por lo general consigue todo lo que quiere- y me lo regal&oacute;. Antes de la pandemia ella hab&iacute;a estado organizando recitales de poes&iacute;a espont&aacute;neos, al tunt&uacute;n, que todos llam&aacute;bamos el Carime Fest. Estaban buen&iacute;simos. Recuerdo uno en un bar de m&aacute;s de cien a&ntilde;os del barrio de Boedo que termin&oacute; con una banda de m&uacute;sica de rock cristiano que mechaba, con las canciones al Se&ntilde;or, covers de Leonardo Favio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace poco Carime empez&oacute; junto a su novio Juan otra aventura. Decidi&oacute; poner una librer&iacute;a en Parque Chas, ese barrio mand&aacute;lico del que a veces es dif&iacute;cil entrar y salir, pero que tiene una vida privada genial: plazas, calles arboladas, gente caminando a cualquier hora, silencio. La recepci&oacute;n de la gente del barrio a la librer&iacute;a fue genial, la hicieron suya. Cuando Carime estaba pensando un nombre para la librer&iacute;a, me pregunt&oacute; si se me ocurr&iacute;a uno. Barajamos varios, a mi me divert&iacute;a mucho El imperio Contratapa y me imaginaba una contratapa escrita en la entrada del local recomendando la librer&iacute;a.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div id="form1" class="bulletin-subscription">
<div id="msg1">
  <h4>Recibí las columnas de Fabián Casas en tu correo</h4>
</div>
<form method="post" name="myForm" autocomplete="off">
<INPUT class="formVal" TYPE="hidden" name="list_id" VALUE="74523e5e53">
<INPUT class="formVal" TYPE="hidden" name="segment" VALUE="f0b70ec0b3">
<div class="mc-field-group">
<input class="formVal mail-input" id="email" type="email" value="" name="email" placeholder="Escribí tu correo">
</div>
<button type="button" class="button send-btn" onclick="validar();">Suscribite</button>
</form>
<div id="msg2">
<small>Es gratuito y podés darte de baja en cualquier momento.</small>
</div>
</div class="bulletin-subscription">
<div id="error1" style="display: none;">
Ha ocurrido un problema, por favor reintente más tarde.
</div>
<div id="error2"  class="bulletin-subscription" style="display: none;">
Debes ingresar tu dirección email.
</div>
<div id="success1"  class="bulletin-subscription"style="display: none;">
¡Listo! Ya estás anotado. En breve comenzarás a recibir periodismo de autor en tu correo.
</div>

<script language="javascript">
function isEmpty(value){return/^\s*$/.test(value);}
function isEmail(value){return/^[a-z0-9_-]+(?:\.[a-z0-9_-]+)*@[a-z0-9_-]+(?:\.[a-z0-9_-]+)*\.[a-z]{1,15}$/i.test(value);}
function validar() {
  el5 = document.getElementById('email');
  var isOk = true;
  if (isEmpty(el5.value)){
    isOk = false;
  }
  if (isOk){
    var elements = document.getElementsByClassName("formVal");
    var formData = new FormData();
    for(var i=0; i<elements.length; i++) {
      formData.append(elements[i].name, elements[i].value);
    }
    console.log(formData);
    var xmlHttp = new XMLHttpRequest();
    var url = 'https://eldiarioar.ar/mchimp';
    xmlHttp.open('POST', url, true);
    // xmlHttp.setRequestHeader('Content-type', 'application/x-www-form-urlencoded');
    xmlHttp.onreadystatechange = function() {
      if(xmlHttp.readyState == 4 && xmlHttp.status == 200) {
        var r = JSON.parse(xmlHttp.responseText);
        if ('result' in r) {
          console.log(r.result);
          el1 = document.getElementById('form1');
          el2 = document.getElementById('success1');
          el3 = document.getElementById('error1');
          el4 = document.getElementById('error2');
          el5 = document.getElementById('msg2');
          el5.style.display = 'none';
          el1.style.display = 'none';
          el3.style.display = 'none';
          el4.style.display = 'none';
          el2.style.display = 'block';
        } else {
          el3 = document.getElementById('error1');
          el4 = document.getElementById('error2');
          el5 = document.getElementById('msg2');
          el5.style.display = 'none';
          el4.style.display = 'none';
          el3.style.display = 'block';
        }
      }
    }
    xmlHttp.send(formData);
	} else {
    el4 = document.getElementById('error2');
    el4.style.display = 'block';
	}
}
</script>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Sirven de algo las contratapas de los libros o son meras convenciones ret&oacute;ricas?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si uno busca en un manual de edici&oacute;n se dice que la escritura de la contratapa debe ser breve, no debe spoilear el contenido central del libro que recomienda y que debe conseguir intrigar al lector para que se decida a comprarlo. En las librer&iacute;as de viejo los libros no est&aacute;n cerrados, as&iacute; que uno puede tambi&eacute;n leer el comienzo del libro para saber si engancha o no. Pero si el libro est&aacute; envasado en ese papel fin&iacute;simo y pl&aacute;stico, uno queda a merced de la contratapa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo suelo leerlas, pero encontrar contratapas muy buenas, que valgan por s&iacute; solas y que adem&aacute;s no opaquen al libro que de alguna manera recomiendan, son dif&iacute;ciles de encontrar. Me acuerdo que cuando se armaban grescas en el barrio a veces sol&iacute;amos ponernos con alg&uacute;n amigo espalda con espalda para enfrentar a los que nos quer&iacute;an pegar, ese amigo ten&iacute;a que ser de fierro, porque te estaba cuidando la espalda.<strong>&nbsp;Una contratapa deber&iacute;a dar la misma certeza de honestidad y potencia porque est&aacute; cuidando la espalda del libro. </strong>En las contratapas de los&nbsp;libros <em>mainstrean </em>suelen abundar elogios a granel que parecen que pueden ser intercambiables con cualquier autor. Son contratapas hegem&oacute;nicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se me ocurre que uno podr&iacute;a escribir una novela -del tipo nabokoviana- s&oacute;lo hecha de las contratapas que escribi&oacute; cierto autor y que, a trav&eacute;s de lo que narre en ellas, d&eacute; cuenta de una vida o de varias. A veces el texto que est&aacute; en la contraportada del libro es un extracto del pr&oacute;logo del libro, seleccionado por la editora o el editor. A veces es s&oacute;lo una contratapa pura y dura. Del primer caso acaba de salir un libro hermoso editado por Gog y Magog, <em>Rosa</em>, que contiene poemas de Roberta Iannamico que van de 1997 al 2021. La contratapa es un fragmento de un pr&oacute;logo m&aacute;s extenso que escribi&oacute; Fernanda Laguna para el libro. El pr&oacute;logo es brillante. Sobre el final de la contratapa, dice Laguna de Iannamico : &ldquo;Los poemas de Roberta no est&aacute;n hechos como chorizos o salchichas, est&aacute;n bordados sobre telitas, escritos con marcadores, esculpidos en madera, soldados en metal. Unos est&aacute;n pegados en la heladera, otro tatuados en el diente roto de una princesa o dentro del est&oacute;mago de una mulita. Algunos son piedras apiladas y abandonadas, otros est&aacute;n en su coraz&oacute;n para siempre. Los m&aacute;s raros a&uacute;n ni ella saben donde est&aacute;n&rdquo;. <strong>Es como si primero llegara una amiga tray&eacute;ndote noticias de otra amiga que est&aacute; al caer y uno siente algo de la luminosidad de esa amiga, es una metonimia de la que est&aacute; por venir.&nbsp;</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es como si primero llegara una amiga trayéndote noticias de otra amiga que está al caer y uno siente algo de la luminosidad de esa amiga, es una metonimia de la que está por venir. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ten&iacute;a once a&ntilde;os y estaba en el subte. Ven&iacute;a de la casa de mi maestro de primaria, Alfredo Chitarroni. &Eacute;l me hab&iacute;a prestado un libro negro, un ladrillo que hab&iacute;a escrito Julio Cort&aacute;zar. Abr&iacute;a el libro y no lo pod&iacute;a creer. Ten&iacute;a tableros de direcci&oacute;n para sugerir diferentes lecturas, era algo cr&iacute;ptico y prometedor. No entend&iacute;a nada. Estaba en puro estado de disponibilidad. Recuerdo que le&iacute; la contratapa -que no estaba firmada- y que lo que le&iacute; me impact&oacute;: &ldquo;Rayuela, libro absolutamente nuevo, contranovela. Exasperada denuncia de la inautenticidad de la vida humana y de la literatura est&eacute;tica y psicol&oacute;gica&rdquo;. Qu&eacute; mierda ser&iacute;an la literatura est&eacute;tica y psicol&oacute;gica. Yo todav&iacute;a no hab&iacute;a le&iacute;do completa una novela y ya ten&iacute;a en mis manos una contranovela. Pens&eacute; que si le&iacute;a ese libro, si lograba metabolizarlo en mi porvenir, iba a ser un genio. Y eso me dio una mezcla de alegr&iacute;a y angustia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mucho mucho tiempo despu&eacute;s, le&iacute; la primera contratapa brillante de mi vida. La hab&iacute;a escrito C&eacute;sar Aira para la colecci&oacute;n de la editorial de Belgrano all&aacute; por&nbsp;principios de los ochenta. La contratapa de Aira era la declaraci&oacute;n de un programa est&eacute;tico, uno pod&iacute;a sentir ah&iacute; que ese autor que empezaba a publicar sab&iacute;a lo que hac&iacute;a. La novela que Aira contratapeaba era <em>Ema, la cautiva</em> &ndash;de su autor&iacute;a- y el texto en cuesti&oacute;n que la celebraba empezaba diciendo: &ldquo;Hay que ser pringlense, y pertenecer al Comit&eacute; del Significante para saber que una contratapa es una 'tapa en contra'. Sin ir mas lejos, yo lo s&eacute;&rdquo;. Con ese desparpajo empezaba Aira a recomendar a su peque&ntilde;a Ema. Y sobre el final declaraba que &eacute;l era el adalid de una pasi&oacute;n nueva &ldquo;la pasi&oacute;n por la que pueden cambiarse todas las otras como el dinero se cambia por todas las cosas: la indiferencia. &iquest;qu&eacute; m&aacute;s pedir?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Unos a&ntilde;os despu&eacute;s la editorial Cat&aacute;logo -que public&oacute; obras maestras como <em>P&aacute;jaros de la cabeza</em> de Fogwill o <em>La</em> <em>Operaci&oacute;n Masotta</em> de Correas- publicaba un librito finito descomunal: <em>La piel de caballo,</em> de Ricardo Zelaray&aacute;n. La contratapa la firmaba un tal Odrazir Nazarayez, es decir, Ricardo Zelaray&aacute;n. Y se encargaba de instalar un mito: &ldquo;Narrador, poeta y panfletista an&oacute;nimo, verborr&aacute;gico sordo y ya veterano. Entrerriano de nacimiento y para siempre salte&ntilde;o tucumano de tradici&oacute;n y santiague&ntilde;o de vocaci&oacute;n, exiliado desde hace a&ntilde;os en Buenos Aires. Conserva intacta pues su cuota de provinciano resentido, y seg&uacute;n &eacute;l, mantiene firme su condici&oacute;n de marginal casi in&eacute;ditico, asegurando que s&oacute;lo se ha publicado menos de la d&eacute;cima parte de su obra&rdquo;. Sobre el final de la contratapa, O.N. dice que Zelaray&aacute;n est&aacute; trabajando en una novela que se llama <em>Lata Peinada</em> y que es tambi&eacute;n gran candidata a permanecer in&eacute;dita. La contratapa de<em> La piel de caballo</em> es un peque&ntilde;o relato sobre las dificultades para poder vivir, trabajar y comer de la literatura. <em>La piel de caballo</em> es una novela s&iacute;smica, el texto se mueve como lo hace la piel del caballo para espantar a las moscas. Uno agradece, por otra parte, haber nacido en la lengua en la que escribe Zelaray&aacute;n, ya que su escritura, como la de Joyce, es intraducible. <strong>Por la erosi&oacute;n que hace Zelaray&aacute;n de los g&eacute;neros, es un autor fundamental para cierta literatura: como Borges, como Pound, como Woolf. Yo hubiera escrito eso en la contratapa.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al final, Carime y Juan eligieron para su librer&iacute;a el nombre de Mala Testa. 
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/imperio-contratapa_129_8507251.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Nov 2021 03:50:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2fcd703f-1d1c-4a41-8f9c-833f9ec831ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="499570" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2fcd703f-1d1c-4a41-8f9c-833f9ec831ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="499570" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El imperio contratapa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2fcd703f-1d1c-4a41-8f9c-833f9ec831ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Julio Cortázar,César Aira,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aira, un escritor de pueblo, un escritor de campo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/aira-escritor-pueblo-escritor-campo_129_8403620.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed1b2868-be85-454d-b6ac-f1fcde4540d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aira, un escritor de pueblo, un escritor de campo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">César Aira recibe el Prix Formentor 2021: "Casi todo lo que hago es con el pretexto para poder hacer otra cosa"</p></div><p class="article-text">
        C&eacute;sar Aira es un escritor de pueblo, lo que por deslizamiento lo convierte en un escritor de campo. Ocurre lo mismo con los escritores costeros que derivan en escritores mar&iacute;timos. Incluso con los habitantes no escritores de esas mismas costas que derivan en pescadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay una ciencia de la revelaci&oacute;n que lo haya descubierto. En todo caso, no m&aacute;s que la biograf&iacute;a de Aira, que naci&oacute; y vivi&oacute; en Coronel Pringles su infancia y adolescencia, las etapas insobornables de la vida, las que no se pueden negar. <strong>Uno es de donde es, y Aira es de Pringles.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si olvidamos su insistencia de feligr&eacute;s en rascarse en los palenques de Marcel Duchamp y Raymond Roussel, y la informaci&oacute;n y erudici&oacute;n que se filtran en sus libros de ficci&oacute;n y sus ensayos, si olvidamos lo patente de los nombres y las ideas, veremos que <strong>lo que m&aacute;s peso tiene en su literatura es esa velocidad cansina, rural, </strong><em><strong>a paso de hombre, </strong></em><strong>que corre como un r&iacute;o transparente arrastrando sus propios camalotes de barroquismo all&iacute; donde surjan.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y el silencio? &iquest;No hay un silencio de campo en la prosa de Aira, como el que hay entre dos notas musicales? Es un silencio constitutivo de ese ritmo. No hay ritmo que no incluya su propia suspensi&oacute;n, y esa alquimia, que est&aacute; en el fraseo de Aira, y muy posiblemente en su manera de caminar (&iquest;lo vieron caminar alguna vez?) y de hablar es la composici&oacute;n integrada del sujeto del arte y su obra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esa manera de hablar, plagada de exhalaciones, de agitaciones de convaleciente o de gimnasta hay muestras de sobra. Una, mi preferida, es la que dialoga en 2016 con Jos&eacute; Mar&iacute;a &ldquo;Negro&rdquo; Martel en FM Pringles, que Diego Cano colg&oacute; en YouTube.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-MfQbKxunh5U-7416', 'youtube', 'MfQbKxunh5U', document.getElementById('yt-MfQbKxunh5U-7416'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-MfQbKxunh5U-7416 src="https://www.youtube.com/embed/MfQbKxunh5U?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Martel, al que Aira llama siempre Martel sin condescender ni por asomo a la demagogia del &ldquo;Negro&rdquo;, es &ldquo;un comunicador de pueblo&rdquo; con una entonaci&oacute;n que sigue la estela de euforia folcl&oacute;rica de Julio Mah&aacute;rbiz. Est&aacute; siempre al borde del &ldquo;&iexcl;Aqu&iacute; Cosqu&iacute;n!&rdquo;, pero es preciso para preguntar, y no le teme a la figura de la estrella distante que se pasea por el pueblo una o dos semanas por a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        FM Pringles recibe a Aira con Los Aut&eacute;nticos Decadentes cantando: &ldquo;Se viene el tut&aacute; tut&aacute;, tut&aacute; tut&aacute;, tut&aacute; tut&aacute;&hellip;&rdquo;, estimulo del que podemos deducir la reacci&oacute;n del entrevistado al otro lado del tel&eacute;fono. Luego, la pregunta alucinatoria de Martel: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n sos, C&eacute;sar?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aira le pide que no empiece con preguntas metaf&iacute;sicas, pero Martel insiste y obtiene una contestaci&oacute;n del tipo del &ldquo;hab&iacute;a una vez&hellip;&rdquo;:&nbsp; <strong>&ldquo;Uf&hellip; Soy un pringlense, nacido hace sesenta a&ntilde;os en la calle Alvear, que en aquel entonces era casi las afueras del pueblo. Era la &uacute;ltima calle asfaltada la calle Alvear. Despu&eacute;s empezaban las calles de tierra. Hice la primaria en la Escuela N&deg;2, ah&iacute; a la vuelta de casa; y el secundario, en el viejo Colegio Nacional, frente a la plaza&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n es muy buena. Aira le dice que ve el pueblo siempre igual, &ldquo;con los ojos de mi infancia, de mi juventud&rdquo;, que disfruta las visitas a sus peque&ntilde;as sobrinas nietas, que le encantan los ni&ntilde;os, que &ldquo;el ser humano empieza su decadencia a los seis a&ntilde;os&rdquo;, <strong>que las ideas para escribir &ldquo;caen del cielo&rdquo; y que escribe su &ldquo;paginita diaria&rdquo; como el enfermo toma su pastilla.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Martel agita el orgullo pueblerino y habla de los desequilibrios o las negaciones mutuas entre las grandes ciudades y los pueblos, y Aira le dice: &ldquo;Pringles no es una excepci&oacute;n en haber dado algunos escritores como Arturo Carrera o como yo.&nbsp; En todos lo pueblos siempre hay ese germen, esa semilla que muchas veces va a fructificar a las ciudades grandes. Eso no es propio de la Argentina, en todo el mundo pasa as&iacute;&rdquo;. Semilla y fruto. Imposible decirlo mejor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es la semilla el coraz&oacute;n que hace palpitar la literatura de Aira.</strong> La paginita diaria, las caminatas por las ciudades de &ldquo;tres continentes&rdquo; a las que lleva sus conferencias, la respiraci&oacute;n como de EPOC que marca el ritmo de su voz, su <em>cansancio</em>, son de Pringles, el pueblo inamovible, inalterable, que sus ojos siguen viendo en el pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>La ola que lee &ndash; Art&iacute;culos y rese&ntilde;a</em> (1981 &ndash; 2010), publicado este a&ntilde;o por Random House, se inclina por razones obvias hacia el lado de lo que fructifica en las ciudades. Son ensayos, comentarios, ensa&ntilde;amientos dictados por el af&aacute;n de tomar posici&oacute;n firme del artista que va a ser.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La intransigencia conmueve tanto como la genialidad para leer por afuera de todas las rutas trazadas. Los abordajes de contra en el sentido del personaje de Juan Carlos Calabr&oacute;, encuentran en el proceso de lectura (lo mismo ocurre con la escritura de sus ficciones) las revelaciones del &ldquo;adentro&rdquo; propias del acto de leer y escribir. <strong>En esa actualidad, en es &ldquo;estar leyendo&rdquo;, en ese &ldquo;estar escribiendo&rdquo;, Aira emerge de su propio misterio como un artista superdotado e insuperable.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero en ese libro, hay un art&iacute;culo sobre Manuel Puig, llamado &ldquo;El sult&aacute;n&rdquo;, pura semilla pringlense. All&iacute;, Aira no menciona las convenciones de lectura que cristalizaron apresuradamente las novelas de Puig como astillas, por no decir estalactitas, del pop art, el camp, el kitsch y todas sus ramificaciones melifluas. &iquest;Por qu&eacute; la primera lectura es la que pega dos veces, la que queda?
    </p><p class="article-text">
        En su lectura, sin dudas una lectura de pueblo, lo que importa en Puig es la voz. La voz verdadera, la voz de la vida: <strong>&ldquo;No necesitamos un lenguaje para vivir pero s&iacute; necesitamos una voz para hacer saber a distancia, en la noche, que estamos vivos&rdquo;.&nbsp;</strong>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La alusi&oacute;n al sult&aacute;n es por <em>Las mil y una noches, </em>e invierte la estructura de la leyenda. El problema no es que Sherezade va a morir si deja de hablar sino que es el Sult&aacute;n el que muere si ella no habla. El terror es del Sult&aacute;n, y la voz de Sherezade, como la de los personajes de Puig, &ldquo;es una luz lejana en el coraz&oacute;n de las tinieblas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo ajuste a esta idea ocurre cuando Aira imagina a Puig, y muy posiblemente a s&iacute; mismo en su casa de la calle Alvear, yendo a la cama durante la infancia. Dice: &ldquo;Fue as&iacute; como pudo ser el ni&ntilde;o obediente que ha ido a la cama, ha aceptado que le apagaran la luz y se aferra al desciframiento de las voces de los mayores que llegan hasta su miedo y desamparo&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se pueden no alimentar las especulaciones biogr&aacute;ficas cuando Aira habla de un ni&ntilde;o. Por lo que vamos a suponer que ese ni&ntilde;o es &eacute;l, que todav&iacute;a no ha entrado en la decadencia humana que se desata a los seis a&ntilde;os, que ya es una semilla de campo que va a fructificar en la gran ciudad y, como le dice Martel, en el mundo (&ldquo;&iexcl;En Espa&ntilde;a te aman!&rdquo;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo queda revisar un detalle de este ensue&ntilde;o especulativo. &iquest;Por qu&eacute; ha de ser solamente el ni&ntilde;o de pueblo, el ni&ntilde;o Aira, el ni&ntilde;o Puig, quien encuentre en la voz de los mayores una compensaci&oacute;n al miedo? &iquest;Por qu&eacute; no podr&iacute;a ocurrirle lo mismo a un ni&ntilde;o de la gran ciudad? &iquest;Qu&eacute; es lo que le falta el ni&ntilde;o urbano en este cuadro?&nbsp; El silencio de fondo, conocido con el nombre de Oscuridad. &nbsp; &nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        <em>JJB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/aira-escritor-pueblo-escritor-campo_129_8403620.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Oct 2021 03:01:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ed1b2868-be85-454d-b6ac-f1fcde4540d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="437120" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ed1b2868-be85-454d-b6ac-f1fcde4540d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="437120" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Aira, un escritor de pueblo, un escritor de campo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ed1b2868-be85-454d-b6ac-f1fcde4540d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,César Aira]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
