El documental más hermoso, señal de ajuste

La cineasta María Luisa Bemberg en una toma del documental de Alejandro Maci que le hace un justo homenaje.

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Algunas ciudades van a apagarse, otras se van a llenar de visitantes y ansiedades ajenas. Por festividades religiosas, por oposición ferviente a eso; porque les dieron algún tipo de feriado laboral o, al contrario, porque les toca trabajar mientras el resto descansa, es muy probable que al momento de leer estas líneas muchos de ustedes estén atravesando horas atípicas

Lo van a ser también para mí. Es que, después de terminar con varias obligaciones (¿qué fue de la ilusión y de lo bello que es vivir? nos dispara en una canción Alejandro Sanz, en plan fijate qué hacés con eso o a mí me rebota y a vos te explota), tengo planeado visitar amigos, ir al cine para volver a mirar uno de los documentales más hermosos de los últimos tiempos (abajo les cuento más), revisar un archivo fotográfico (abajo también amplío, pero mientras tanto: mirar fotos y feriados, asunto nunca separado) y darme algunas panzadas.

En estos días poco frecuentes, entonces, Mil lianas entra en una especie de señal de ajuste y viene con algo distinto también. Porque, si tienen ganas, esta semana les toca a ustedes: armé esta pequeña encuesta para consultarles algunas cosas sobre este espacio. 

Siempre es un gusto enorme leer lo que me escriben por mail o en las redes con preguntas sobre lecturas, para hacer algún comentario o una corrección, para compartir alguna idea. Sospecho que esta vez será todavía más gratificante (¡incluso si llega alguna queja!). En fin, pueden contestar por acá, prometo no robarles mucho tiempo.

Y ahora sí, los dejo con una nueva entrega de esta resurrección –mínima, vital y móvil– que llamamos Mil lianas.

1. María Luisa Bemberg. El eco de mi voz, de Alejandro Maci. “Casi diría que es un camino político-artístico. Hay algo que tiene que ver con sus compromisos, su posición ideológica con respecto a la posición de la mujer, y también su encuentro con el cine, el nacimiento de esa pasión”. Así definió el director Alejandro Maci su reciente documental María Luisa Bemberg. El eco de mi voz durante una entrevista que le hicieron en el Festival de Cine de Mar del Plata (se puede ver por acá), a propósito del estreno del largometraje.

La película es hermosa en su simpleza y emotiva, pero no estridente. Llena de archivos, de testimonios de la cineasta en apariciones televisivas, de sus declaraciones notables y también de una suerte de recorrido por su obra en la mirada de quienes la conocieron –y hasta de quienes la odiaban, como el censor Miguel Paulino Tato–, el documental es al mismo tiempo un homenaje y un recordatorio.

Porque ella insistió, porque ella estuvo antes y porque se destacó con una obra única y a la vez muy popular, el eco de la voz implacable, pionera, precursora de La Bemberg, tal como se la conoció, está en muchas de las manifestaciones públicas que se pueden encontrar en la actualidad.

De hecho, uno de los impactos más profundos de la película, está en el hecho de ver a la cineasta pronunciar términos como “patriarcado” o “machismo” con la naturalidad de quien los menciona hoy, pero en una época en la que no era frecuente escucharlos, por ejemplo, en los programas de televisión más populares.

Maci, un hombre cercano a la directora que trabajó en la adaptación de un cuento que finalmente él llevó al cine cuando María Luisa Bemberg murió, propone un documental donde hay acción y también reflexión. Una reverberación, entonces, a cien años de su nacimiento y un rescate que hace justicia para una de las figuras centrales del cine argentino.

María Luisa Bemberg. El eco de mi voz, de Alejandro Maci, se estrenó esta semana en varios cines argentinos. También se puede ver por la plataforma de streaming Star+. La entrevista que brindó Alejandro Maci durante la última edición del Festival de Cine de Mar del Plata se puede ver por acá.

2. Martín Rejtman y Santiago Motorizado. Lo hemos citado varias veces en este espacio –él es uno de los escritores que más me gustan y su libro también: ¿por qué no insistir?– y ahora volvemos. “Juntás dos cosas que no se habían juntado antes. Y el mundo cambia. La gente quizá no lo advierta en el momento, pero no importa. El mundo ha cambiado, no obstante”, escribe Julian Barnes en el comienzo de Levels of Life.

De esa posibilidad de cruzar personas, historias y trayectorias se nutre el podcast Encuentros producido por la plataforma internacional de streaming de cine Mubi. Es que en cada episodio ponen a dialogar a dos personas del mundo del cine, del arte, de las letras o la música que en principio no se conocían o parecían tener apenas un puñado de cosas en común.

Esta semana publicaron un encuentro que me interesó particularmente: el del cineasta y escritor Martín Rejtman con el músico Santiago Motorizado (hablamos de algunos de sus últimos trabajos por acá y el año pasado Julieta Roffo lo entrevistó por acá). El diálogo, una conversación de dos tímidos que repasan sus trabajos y parte de sus obras, empieza tranquilo y a medida que va avanzando se pone cada vez más intenso. En particular cuando tanto Rejtman como el músico intentan desgranar sus procesos creativos, explicar cómo llegan a lo que llegan, armar el idioma del que están hechos su cine y su música. Una invitación y un recorrido muy minucioso para meterse en la trastienda de películas y canciones entrañables.

La charla entre Martín Rejtman y Santiago Motorizado es parte de la serie Mubi Podcast: encuentros que se puede escuchar por Spotify. Aquí más información.

3. El archivo de Kartun. “Formar un archivo tiene sentido solamente en tanto uno lo comparta. Si no se vuelve algo muy pajero. Tener una colección, amontonar en cajas cosas que nadie verá y cuyo único placer es habérselas sacado a otro que colecciona lo mismo, es medio siniestro. En cambio, cuando uno piensa en términos de archivo, un archivo abierto, un archivo que se comparte, uno piensa en compartir la energía de esas imágenes. Ese es el sentido, es la fiesta del archivo. El archivo canuto es tremendo, es siniestra, en realidad, la idea de sacar de circulación la energía de algo que comunica para incomunicarlo y meterlo en una caja. Te volvés un incomunicador”, me dijo en esta entrevista que le hice hace unos meses para elDiarioAR el dramaturgo Mauricio Kartun.

Esta semana el propio Mauricio compartió en su perfil de Facebook un link para ver gran parte de ese material (“los temas de mi archivo tienen que ver con obsesiones personales: el carnaval, el circo, el teatro de variedades, y todo lo referente a teatro, claro: programas anteriores a 1980, afiches, revistas”, asegura) que está digitalizado y se puede pispear por acá en la plataforma de la Universidad de Tres de Febrero (UNTREF).

Vale la pena pasarse un buen rato chusmeando estas imágenes, que por suerte fueron rescatadas con muchísimo cuidado y están disponibles de manera gratuita para quien quiera verlas en detalle.

El archivo fotográfico de Mauricio Kartun está disponible para ver de manera digital en la plataforma del Instituto de Investigaciones en Arte y Cultura Dr. Norberto Griffa de la Universidad de Tres de Febrero. Más información, por acá.

4. Banda sonora. Me queda todavía el gustito de la película Apolo 10 ½: una infancia espacial, de Richard Linklater, que comentamos por acá la semana pasada (está en Netflix si tienen ganas). Así que estos días le seguí dando duro a su banda de sonido. En especial a la canción Barabajagal, de Donovan con Jeff Beck. La sumo a la lista de canciones de este espacio, que pueden escuchar por acá. Y recuerden que si necesitan una selección de lentos en español para corazones destrozados como comentamos alguna vez, hay una armada especialmente por acá.

¡Hasta la próxima!

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AL

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