Equipo Argentino de Antropología Forense

La Perla: identificaron los restos de ocho desaparecidos a 50 años del golpe de Estado

elDiarioAR

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La Justicia Federal de Córdoba anunció este viernes la identificación de los restos de ocho personas desaparecidas durante la última dictadura cívico-militar, hallados en el predio donde funcionó el centro clandestino de detención, tortura y exterminio La Perla. Con estos nuevos resultados, ya son 38 las personas desaparecidas halladas e identificadas por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).

El anuncio se realizó durante una conferencia de prensa en los Tribunales Federales de Córdoba, con la participación de familiares de las víctimas y representantes de los equipos que llevaron adelante la investigación. Los restos fueron recuperados durante las excavaciones realizadas en 2025 en Loma del Torito, dentro de la Guarnición Militar de La Calera, en las inmediaciones del excentro clandestino.

Las ocho personas identificadas son Néstor Albino Acosta Ludueña, Pascual Delfín Ludueña Leyva, Claudio Norberto Nardini Lambir, Cecilia Alicia Pessina de Ávila, Mónica Protti de Guillén, Mercedes del Valle Ramírez Agüero, María Luisa Salto Segovia y Juan Carlos Soulier Guillén. Durante la conferencia también se anunció la identificación de Alejandro Ernesto Jesús Jerez Bodereau, cuyos restos habían sido identificados en agosto pasado.

De la presentación participaron el juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja, la investigadora del EAAF Silvana Turner, la genetista Laura Catelli, la responsable del Servicio de Antropología de la Justicia de Córdoba Anahí Ginarte y el geólogo consultor del EAAF Guillermo Sagripanti.

“Uno puede ver, a través de la palabra de los familiares, el impacto de la noticia de encontrar un familiar que ha estado 50 años desaparecido”, expresó Vaca Narvaja durante la conferencia. El magistrado también destacó la importancia jurídica del hallazgo: “Para nosotros, como juzgado, es muy importante porque se termina con el delito, un delito permanente, como es la desaparición”.

Las identificaciones fueron posibles gracias al trabajo de excavación, análisis antropológico y cotejo genético desarrollado por el EAAF y el Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba.

Las voces de las familias

Uno de los momentos más emotivos de la conferencia estuvo marcado por los testimonios de los familiares, que durante cinco décadas buscaron conocer el destino de sus seres queridos.

“Creo que este es el tiempo en que la verdad ya no está amarrada, está libre, y esta verdad nos acerca a la paz, a la justicia y a honrar la vida. También a despertar las conciencias de las personas adormecidas y así decir Nunca Más”, expresó Rosa Miriam Ludueña, sobrina de Pascual Delfín Ludueña.

Sebastián Soulier, hijo de Juan Carlos Soulier, también se refirió al significado de las identificaciones: “Después de 50 años la tierra nos los empieza a devolver. Son 38 identidades que vuelven a las familias. Encontrarlos es como una caricia al alma en estos tiempos tan duros”.

Por su parte, María Mercedes Santo, hermana de María Luisa Salto, manifestó: “Después de 50 años es una alegría recuperar un poquitito de ella, y poder llevarla a Cipolletti”.

Especialmente conmovedor fue el testimonio de Graciela, hermana de Cecilia Pessina de Ávila, quien contó que no esperaba que los restos de Cecilia fueran encontrados en ese lugar.

“La semana pasada, esta noticia que yo no esperaba, me sorprendió increíblemente. Pensaba que Cecilia había sido enterrada en otro lugar, porque nadie la vio pasar por La Perla. Me conmovió y me sorprendió el hallazgo. Encontraron un huesito, es el metacarpo de la mano derecha. Yo lo llamo 'el huesito que habla'. El huesito me cuenta que apareció la prueba de que fue secuestrada y asesinada. El huesito sigue hablando”, relató.

Quiénes son las ocho víctimas identificadas

Néstor Albino Acosta Ludueña: Tenía 20 años y trabajaba en el ferrocarril, donde desarrollaba actividad gremial. Fue secuestrado el 16 de junio de 1976 en su casa del barrio Talleres Sud, delante de su madre y sus hermanos.

Pascual Delfín Ludueña Leyva: Tenía 29 años, trabajaba en Fiat Concord y era delegado sindical. Fue secuestrado el 24 de marzo de 1976 en su domicilio del barrio Patricios. Era hincha y socio de Belgrano de Córdoba.

Claudio Norberto Nardini Lambir: Tenía 34 años y trabajaba en la empresa SanCor, donde participaba de la actividad sindical. Fue secuestrado el 23 de abril de 1976 en su domicilio, camino a Monte Cristo.

Cecilia Alicia Pessina de Ávila: Tenía 27 años, era psicóloga y militaba en la Organización Comunista Poder Obrero. Fue secuestrada el 14 de agosto de 1976 en su casa de Alto Alberdi, delante de su hija de tres años. Su esposo, Benjamín Ávila Alfaro, había sido asesinado el día anterior.

Mónica Protti de Guillén: Estudiaba Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba y militaba en el Partido Comunista. Fue secuestrada el 21 de septiembre de 1976 junto con su esposo, Enrique Daniel Guillén, quien continúa desaparecido.

Mercedes del Valle Ramírez Agüero: Tenía 22 años, cursaba estudios secundarios, trabajaba en un negocio de lanas y era militante estudiantil. Fue secuestrada el 3 de julio de 1976.

María Luisa Salto Segovia: Tenía 20 años, estudiaba Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba y militaba en la Juventud Universitaria Peronista-Montoneros. Fue secuestrada el 28 de julio de 1976 en la vía pública.

Juan Carlos Soulier Guillén: Tenía 23 años, estudiaba Ingeniería en Construcciones en la Universidad Tecnológica Nacional y militaba en los Comandos Populares de Liberación. Fue secuestrado el 15 de agosto de 1976 junto con su esposa, Adriana Díaz Ríos, y su hijo de cinco meses, que posteriormente fue recuperado por su familia.

La Perla funcionó entre 1976 y 1978 como uno de los principales centros clandestinos de detención de la dictadura. Se estima que por sus instalaciones pasaron entre 2.200 y 2.500 personas, muchas de las cuales continúan desaparecidas.

A casi medio siglo de los secuestros, las nuevas identificaciones permiten reconstruir el destino de ocho víctimas del terrorismo de Estado y dar respuestas a sus familias. Mientras tanto, los trabajos de búsqueda continúan en Córdoba, donde todavía quedan numerosas historias por esclarecer.

CRM