Cambio climático

La temperatura del océano marca un nuevo récord absoluto empujada por El Niño: “Nunca hemos visto algo así”

Antonio Martínez Ron

0

Los océanos del planeta se calientan a una velocidad de vértigo como consecuencia de la crisis climática y empujados por el fenómeno de El Niño, que este año está en valores nunca vistos. Según informa el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), la superficie marina alcanzó los 21,1 °C el pasado 22 de agosto, lo que supera el récord anterior de 21,09 °C en marzo de 2024.

Desde Copernicus destacan que las temperaturas oceánicas globales suelen alcanzar su punto máximo en marzo y abril, tras el verano austral y esta vez se ha llegado en agosto. La nueva cifra supera el valor máximo anterior registrado en este mes, que fue de 20,98 °C en 2023. Este valor se suma a una serie de récords mensuales de temperatura de la superficie del mar observados a lo largo de 2026, lo que subraya el calentamiento persistente que se observa en gran parte del océano global.

Buena parte de la culpa es de un fuerte fenómeno de El Niño se está desarrollando en el Pacífico tropical, lo que intensifica el calentamiento de un océano que ya lleva décadas calentándose como consecuencia del cambio climático antropogénico. Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), se prevé que El Niño se fortalezca durante los próximos meses, mientras que el sistema de predicción estacional de Copernicus sugiere que podría alcanzar niveles no vistos en varias décadas.

Valores nunca vistos

“Este récord es otra clara señal de que el océano está sometido a una presión creciente”, asegura Samantha Burgess, responsable estratégica de Clima del ECMWF. El Niño está añadiendo calor al sistema, pero lo hace además de décadas de calentamiento provocado por la actividad humana, explica. “Las consecuencias ya son visibles: el número de días con olas de calor marinas a nivel mundial se ha triplicado con creces desde principios de la década de 1990, lo que ejerce una presión cada vez mayor sobre los ecosistemas marinos y las comunidades que dependen de ellos”.

“Desde finales de junio estamos registrando valores nunca vistos para estas fechas”, asegura Isabel Moreno, meteoróloga y divulgadora. “Pero esto ya no es solo un récord diario. Este valor supone el récord de temperatura jamás registrada en los mares y océanos impulsados por un Niño que no ha terminado de crecer”. Y la base de datos de Copernicus nos remonta a 1979, recuerda, por lo que “seguramente ningún ser humano que esté vivo en la actualidad (y sus antepasados) haya visto una situación así”.

Los océanos no solo son clave para el clima de la Tierra, recuerda Moreno, también dependemos de ellos para multitud de actividades. El aumento a largo plazo de la temperatura del océano tiene consecuencias de gran alcance para las comunidades y los ecosistemas. Un océano más cálido contribuye al aumento del nivel del mar debido a la expansión térmica, lo que incrementa los riesgos para las comunidades costeras y las naciones insulares de baja altitud. Las temperaturas más altas también aumentan la probabilidad y la intensidad de las olas de calor marinas, que pueden dañar ecosistemas clave, como los arrecifes de coral y las praderas marinas, lo que a su vez altera las redes tróficas marinas y las industrias como la pesca y la acuicultura.

Más fenómenos extremos

Las temperaturas oceánicas más elevadas también aumentan el potencial de fenómenos meteorológicos extremos. Un océano más cálido transfiere más calor y humedad a la atmósfera, lo que puede intensificar las precipitaciones y algunos sistemas de tormentas. Además, un océano más cálido se vuelve menos eficiente para absorber dióxido de carbono de la atmósfera, lo que podría debilitar uno de los amortiguadores naturales más importantes del planeta contra el cambio climático.

La temperatura del mar Mediterráneo también ha alcanzado un récord histórico absoluto este verano de 2026 al registrar 33,02 °C en la boya de la isla Dragonera, en Mallorca. Esta medición supone el récord nacional absoluto de temperatura del mar en España desde que se tienen registros.

La cuenca mediterránea es considerada por muchos científicos como uno de los denominados “puntos calientes” climáticos del planeta, es decir, una región donde los efectos del cambio climático se manifiestan con mayor intensidad. Un mar más cálido implica una mayor evaporación y, por tanto, una atmósfera con mayor contenido de humedad, un ingrediente fundamental para la formación de precipitaciones intensas.