Terminaron los comicios
Netanyahu gana las elecciones en Israel pero no podrá formar gobierno, según los sondeos a boca de urna
Benjamin Netanyahu ganó las elecciones generales en Israel, con un ligero margen sobre su principal rival, el líder de la oposición Gadi Eisenkot, según los primeros sondeos a boca de urna emitidos por los canales de televisión locales. Sin embargo, el mandatario, que fue primer ministro durante casi 19 años en total, no podría repetir la coalición de gobierno que lideró desde finales de 2022 y que fue la más radical de toda la historia del Estado hebreo.
Tras el cierre de las urnas a las 22.00 horas locales, los sondeos señalan que el partido del primer ministro, Likud, obtendría 25 escaños, mientras que la formación de Eisenkot, Yashar!, conseguiría 23.
Los primeros resultados oficiales se esperan en las próximas horas.
Fue una larga jornada electoral, desde la apertura de los colegios electorales a las 07.00 horas de Israel, en la cual la participación batió todos los registros históricos del Estado hebreo: más del 74%, según el Comité Electoral Central.
Desde primera hora del martes, el mandatario mostró su nerviosismo por la alta participación que, en principio, beneficiaba a la oposición. Netanyahu instó a sus seguidores a salir a votar para “salvar el país”, pero sus llamamientos no movilizaron el voto en algunos de los bastiones del Likud. Según datos oficiales, la participación fue más baja que la media nacional en localidades que apoyaron mayoritariamente a Netanyahu en los comicios de 2022, como Kiryat Shamona (norte) o en Beer Sheva (sur).
La desesperación del Likud llegó al punto de pedir al Comité Electoral Central de retrasar el cierre de las urnas una hora, hasta las 22.00 horas locales, una petición que fue rechazada.
Netanyahu y otros miembros de su Ejecutivo cargaron durante todo el día contra los votantes y los partidos palestinos-israelíes, empleando expresiones e imáganes racistas e, incluso, acusando al partido islamista moderado Ra'am de compra de votos. El mandatario llevaba toda la campaña empleando el lema “Derecha o Palestina”, que se refiere a que un gobierno de la oposición negociaría con los palestinos y haría concesiones, o sería investido con el apoyo de los partidos liderados por palestinos-israelíes.
Los ciudadanos palestinos de Israel son unos 2 millones y representan alrededor del 20% de la población y el 16% de los más de 7 millones de votantes. Se movilizaron especialmente en estas elecciones porque en los pasados tres años, desde el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023, fueron perseguidos y marginados aún más en la sociedad judía. También se movilizaron los sectores más izquierdistas y liberales, cada vez más minoritarios en medio de la deriva derechista y ultranacionalista de Israel a partir del ataque de Hamas y el genocidio en Gaza.
El futuro de la Franja estuvo en segundo plano en la campaña electoral, en la que los partidos judíos compitieron para hacer propuestas radicales, como la expulsión de todos los gazatíes, y no ofrecieron soluciones diplomáticas ni políticas, sino más guerra. Sólo los dos partidos integrados mayoritariamente por palestinos-israelíes incluyeron en sus programas la creación de un Estado palestino independiente, algo a lo que se opuso frontalmente Netanyahu y su Ejecutivo, tomando todas las medidas legislativas y sobre el terreno para impedirlo.
Las autoridades israelíes vetaron la entrada a la periodista de elDiario.es que iba a cubrir las elecciones generales del 27 de octubre.