Milei se niega a felicitar a Lula por su reelección: “El Presidente no es un hipócrita”, justificó la Casa Rosada
El gobierno de Javier Milei decidió llevar su enfrentamiento ideológico con Luiz Inácio Lula da Silva hasta el terreno de las formalidades diplomáticas. Dos días después de la reelección del presidente brasileño, la Casa Rosada confirmó que no habrá ningún comunicado oficial de felicitación, ni siquiera de la Cancillería. La decisión fue ratificada este martes por el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien, ante las reiteradas preguntas de los periodistas, terminó ofreciendo una explicación tan directa como reveladora: “El Presidente no es un hipócrita”.
La conferencia estuvo atravesada por las consecuencias de las elecciones brasileñas del domingo, en las que Lula consiguió imponerse sobre Flávio Bolsonaro, el candidato respaldado públicamente por Milei. “Se tomó nota del resultado electoral de Brasil”, fue la primera respuesta de Ravier. Y enseguida buscó justificar la decisión con un episodio ocurrido tres años atrás: “En 2023, cuando Javier Milei fue electo presidente, no hubo ningún gesto del presidente Lula para saludarlo personalmente”.
El vocero aclaró que, al menos por ahora, no estaba previsto ningún comunicado. Pero cuando le preguntaron expresamente si la Cancillería emitiría una declaración oficial, abandonó cualquier ambigüedad: “No va a haber un comunicado oficial, que fue lo que le acabo de responder a su colega”. La definición llegó luego de que la Dirección Nacional de Migraciones descartara el ingreso de Bolsonaro a la Argentina, en medio de versiones sobre la presencia de un avión privado en el aeropuerto de Iguazú. En la misma línea, Ravier negó que existiera un pedido de asilo.
El vocero insistió en que Argentina y Brasil son “dos pueblos hermanos” y que las relaciones comerciales, diplomáticas y de cooperación dentro del Mercosur continuarán con normalidad. Según explicó, para Milei los vínculos entre ambas sociedades son más importantes que las diferencias ideológicas entre sus presidentes. “Del lado argentino la diplomacia continúa, las relaciones comerciales continúan, no esperamos que nada de todo esto pueda afectar el trabajo que llevamos adelante dentro del Mercosur”, sostuvo.
Sin embargo, cuando le señalaron la contradicción entre esa reivindicación de los vínculos bilaterales y la ausencia de un mensaje dirigido siquiera al pueblo brasileño, Ravier volvió a refugiarse en la misma respuesta: el Gobierno había tomado nota del resultado y seguiría trabajando como siempre. Fue entonces cuando pronunció la frase que terminó por condensar la posición oficial: “Lo único que puedo decir acá es que el Presidente no es un hipócrita. Hay una diferencia ideológica entre los dos mandatarios que es real”.
La referencia a 2023 también abrió otra discusión. Ante la pregunta de si el silencio de Milei constituía una venganza o represalia por la actitud que había tenido Lula cuando el libertario ganó las elecciones argentinas, Ravier rechazó esa interpretación. “Esas son palabras que usted está mencionando”, respondió. Y sobre la falta de felicitaciones de aquel entonces agregó: “Es un antecedente nada más”.
Malvinas: el Gobierno niega presiones de Estados Unidos
La conferencia también estuvo atravesada por las repercusiones de la visita del subsecretario de Estado estadounidense Christopher Landau, quien se reunió la semana pasada con Milei en la Casa Rosada, en medio de las conversaciones por el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional. La iniciativa contempla sanciones contra las compañías que exploten recursos naturales en las islas Malvinas sin autorización argentina, una cuestión que despertó preocupación en Washington por los intereses de empresas vinculadas con la actividad petrolera en el archipiélago.
Ravier calificó de “excelente” el encuentro con el funcionario estadounidense y aseguró que “no hubo ningún pedido respecto de modificar la ley de soberanía”. Según el vocero, la reunión puso de manifiesto el buen momento de las relaciones bilaterales y no alteró los planes del Gobierno para avanzar con la iniciativa.
La aclaración llegó después de que Landau expresara preocupación por las posibles consecuencias de las sanciones sobre compañías asociadas a los proyectos petroleros en Malvinas. En ese contexto, la Casa Rosada buscó despejar las dudas sobre una eventual postergación del tratamiento parlamentario.
“No es cierto que esta ley esté paralizada, sigue siendo prioridad para nosotros, para este gobierno, que la ley de soberanía se apruebe”, sostuvo Ravier. El vocero indicó que el proyecto debía comenzar a discutirse este martes en comisión en la Cámara de Diputados y que la intención oficial es llevarlo al recinto lo antes posible. “Las Malvinas son argentinas y necesitamos defenderlas con esta ley”, enfatizó. También insistió en que la iniciativa no debe interpretarse como una cuestión partidaria, sino como un asunto que comprende al conjunto de los argentinos.
$LIBRA: una defensa de Milei y nuevos cuestionamientos al periodismo
Otro de los momentos de mayor tensión de la conferencia llegó cuando Ravier fue consultado por las expresiones de Milei contra periodistas que investigaron el caso $LIBRA, después del sobreseimiento del Presidente y de su hermana, Karina Milei. El vocero no solamente defendió las declaraciones presidenciales, sino que volvió a establecer una distinción entre el periodismo que el Gobierno considera legítimo y lo que denomina “pseudoperiodismo”.
“Javier Milei y este gobierno respetan la libertad de expresión, respetan al periodismo, al periodismo de verdad”, afirmó. Y agregó que el Ejecutivo distingue a esos profesionales de quienes, según su interpretación, “operan, mienten y han usado la causa $LIBRA para perjudicar la reputación y la imagen de nuestro presidente”.
Ravier buscó relativizar las expresiones de Milei que aludían a la hoguera y sostuvo que no debían interpretarse como una amenaza literal. “El Presidente cuando se expresó lo hizo con enojo. Un enojo, creo yo, justificado, después de más de un año de todo tipo de operaciones donde se mintió sistemáticamente para perjudicar su imagen”, señaló.
“No creo que esas palabras que dijo se puedan tomar literales. Es una metáfora”, insistió. El vocero aseguró que el Gobierno nunca tomó represalias contra periodistas ni contra quienes piensan diferente y contrastó esa supuesta conducta con la de administraciones anteriores, a las que acusó de utilizar inspecciones de la AFIP como mecanismo de presión.
Cuando le pidieron precisiones sobre el expediente judicial, sin embargo, el vocero evitó profundizar. “Del caso $LIBRA ya habló la Justicia. De hecho, se hizo justicia. No tengo nada más que agregar sobre los detalles de la causa”, respondió.
Bullrich: la Casa Rosada descarta una ruptura
Ravier también salió a desmentir las versiones sobre un eventual alejamiento de Patricia Bullrich del oficialismo, después de su ausencia en la reunión de Gabinete que Milei encabezó el lunes en la Casa Rosada. “No hay ninguna posibilidad de que compita en un partido opositor. Patricia Bullrich es parte del Gobierno”, afirmó el vocero, en una respuesta destinada a despejar las especulaciones sobre el futuro político de la senadora y su relación con el núcleo de poder libertario.
Según explicó, Bullrich tenía previsto asistir al encuentro, pero un inconveniente personal se lo impidió. “En la reunión de gabinete del día de ayer estaba en camino, tuvo un problema personal y no pudo asistir. Todos los demás son especulaciones”, sostuvo.
Ravier cuestionó además las interpretaciones sobre las ausencias de funcionarios en las reuniones oficiales. “Siempre decimos dentro de la mesa de gabinete: si alguno no está, ya van a decir los medios que alguien fue despedido”, ironizó.
Pero la defensa no se limitó a justificar la ausencia de Bullrich. El vocero también buscó dejar en claro cuál es, según la Casa Rosada, su compromiso con el futuro electoral del Presidente. “Apoya la candidatura para la reelección del presidente Milei, trabaja para que Milei sea reelecto”, aseguró.
PL / NB
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