La vigésima visita
Milei volvió a Estados Unidos para recibir premios, pero no tendrá una reunión con Trump
Javier Milei volvió a aterrizar en Estados Unidos este miércoles, en su quinta visita del año y la vigésima desde su llegada a la Casa Rosada. Esta vez, el libertario llegó a Washington para una estadía de apenas 36 horas, con una agenda que combina reuniones empresariales, discursos y dos premiaciones. El viaje tiene, sin embargo, un trasfondo político difícil de disimular: ocurre en plena recta final de la campaña legislativa estadounidense, cuando Donald Trump enfrenta una elección decisiva para conservar el control del Congreso. No está previsto que ambos se encuentren.
La visita coincide con un momento delicado para la administración republicana. A menos de tres semanas de las elecciones del 3 de noviembre, Trump concentra sus esfuerzos en movilizar al electorado frente al malestar por el costo de vida y las dificultades económicas. Milei, que nunca ocultó su identificación política con el mandatario estadounidense, llega en ese contexto con una agenda que puede interpretarse como un nuevo gesto de respaldo al republicano, aunque sin una actividad conjunta que permita exhibir públicamente esa sintonía.
El Gobierno argentino sigue de cerca el resultado de las legislativas norteamericanas, consciente de la importancia que tiene para su propia estrategia económica y diplomática la continuidad del respaldo político de Trump. La relación bilateral se convirtió en uno de los pilares de la política exterior libertaria, especialmente después de la asistencia financiera que Washington le brindó a la Argentina.
El Presidente llegó a Washington a las 8.41 de la mañana, hora local, a bordo del avión presidencial. Lo acompañaron el canciller Pablo Quirno y Karina Milei, cuya presencia en la comitiva se confirmó a último momento, después de que inicialmente no estuviera previsto que viajara junto a su hermano. En el aeropuerto los recibió el embajador argentino, Alec Oxenford. La secretaria general de la Presidencia volvió así a sumarse a una gira internacional en la que la Casa Rosada busca combinar gestos políticos con contactos orientados a atraer inversiones.
La primera escala de la agenda será una reunión con Andy Kleinman, empresario argentino radicado en Estados Unidos y presidente de Delphi Interactive, una compañía tecnológica vinculada con la industria de los videojuegos y el entretenimiento. Milei ya había mantenido un encuentro privado con él en septiembre de 2025, durante una visita a Los Ángeles, y en abril pasado, cuando Keinman fue recibido en Balcarce 50.
Más tarde será el turno de Harold Hamm, fundador y presidente emérito de Continental Resources, una de las principales compañías petroleras de Estados Unidos. Hamm es, además, un histórico aliado de Trump y una figura destacada en el desarrollo de hidrocarburos no convencionales. Su empresa anunció un acuerdo para adquirir el 50% de Phoenix Global Resources, que tiene operaciones en Vaca Muerta. La reunión permitirá volver a poner sobre la mesa las oportunidades de inversión en el sector energético argentino, una de las apuestas centrales del Gobierno para incrementar las exportaciones y el ingreso de divisas.
Sin embargo, el principal motivo de la visita no será una negociación económica ni un encuentro diplomático, sino una gala de premiación. Milei participará este miércoles por la noche de la denominada Gala de Herencia Hispana, organizada por Latino Wall Street, donde recibirá un reconocimiento por su “liderazgo” y su “impacto global” dentro de la comunidad hispana. El evento reunirá a empresarios, dirigentes conservadores y personalidades vinculadas con el universo político de Trump.
Otro de los organizadores es La Derecha Diario, el portal que fundó y dirigió Fernando Cerimedo, el exasesor digital de Milei que se encuentra actualmente detenido en Bolivia, acusado en una causa por el presunto intento de asesinato de su esposa. En agosto vendió su participación en el medio al periodista español Javier Negre, quien ahora aparece entre los anfitriones del encuentro.
La gala también ofrecerá una fotografía de fuerte contenido político regional. Entre los invitados estará Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro y hermano de Flávio Bolsonaro, el candidato que disputará el balotaje presidencial frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Eduardo reside actualmente en Texas y enfrenta problemas judiciales en Brasil, donde fue condenado en junio a cuatro años de prisión por sus gestiones para promover sanciones estadounidenses contra funcionarios del gobierno de Lula. El 8 de octubre, además, se ordenó su arresto y deportación, según la información difundida sobre el expediente.
El propio Eduardo Bolsonaro anticipó en sus redes sociales que compartiría escenario con Milei y agradeció a Latino Wall Street por la invitación. El encuentro se producirá pocos días después de que el Gobierno argentino ratificara su respaldo a la candidatura de Flávio. Durante su conferencia de prensa del martes, el vocero presidencial Adrián Ravier aseguró que el apoyo de Milei al candidato brasileño es “explícito” y cuestionó el momento en que la Justicia de ese país avanzó contra su hermano, aunque aclaró que la Casa Rosada no pretende intervenir en los asuntos judiciales de Brasil.
Entre los participantes de la gala también habrá algunos representantes de la administración republicana, aunque no estarán los principales integrantes del gabinete de Trump. Uno de ellos será Brandon Beach, tesorero de Estados Unidos, un funcionario de rango considerablemente menor al del secretario del Tesoro, Scott Bessent. También asistirán el vicesecretario de Salud, Brian Christine, y Alice Marie Johnson, asesora de la Casa Blanca en materia de indultos. La lista incluye además a Matt y Mercedes Schlapp, referentes de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), el espacio donde Milei comenzó a construir buena parte de sus vínculos con el movimiento conservador estadounidense.
La relación con ese universo político antecede incluso a la llegada de Trump a la Casa Blanca. Milei participó de encuentros de la CPAC cuando el republicano todavía buscaba regresar al poder y fue uno de los dirigentes extranjeros que más abiertamente respaldó su candidatura. Desde entonces, el vínculo se profundizó hasta convertirse en una alianza estratégica que excede las afinidades ideológicas.
La agenda continuará el jueves con una actividad en la Cámara de Comercio de Estados Unidos, donde Milei recibirá otro reconocimiento, esta vez como “Campeón Global de la Libre Empresa”. Allí pronunciará una conferencia titulada “El desafío del crecimiento económico tras décadas de populismo”, una exposición que retomará los argumentos con los que suele defender su programa económico ante empresarios e inversores extranjeros.
La presentación estará a cargo del secretario de Energía, Chris Wright, uno de los hombres de confianza de Trump en un área especialmente sensible para la economía estadounidense. El encuentro se desarrollará en medio de las tensiones provocadas por la guerra en Medio Oriente y el encarecimiento del petróleo, factores que el Gobierno argentino echa mano para explicar la desaceleración de la actividad económica.
La última actividad prevista será una reunión en la embajada argentina dedicada a la lucha contra el antisemitismo, en momentos en que el país ejerce la presidencia temporal de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA). Desde allí, Milei emprenderá el regreso a Buenos Aires cerca de las 21 del jueves, con llegada prevista para el viernes a las 8.30. La próxima semana, en tanto, tiene previsto viajar a Madrid.
PL/CRM