Murió a los 95 años
El último adiós a Taty Almeida, símbolo de la lucha por los derechos humanos
La histórica referente de las Madres de Plaza de Mayo Línea fundadora, Taty Almeida, falleció este domingo a los 95 años. Su muerte implica la pérdida de una de las grandes luchadaros de los derechos humanos. A pesar de su trabajo, murió sin poder cumplir su deseo de encontrar los restos de su hijo, Alejandro Martín Almeida, secuestrado por la Triple A.
Sus restos serán en la sede de Foetra, en Hipólito Yrigoyen 3171, en el barrio porteño de Balvaner, de 14 a 24. El velatorio continuará mañana entre 8 y las 12.
Apenas se conoció la noticia, Abuelas de Plaza de Mayo señaló: “Se ha ido una mujer formidable, irremplazable, una amiga, una hermana, a cuya ausencia tendremos que sobreponernos, tal cual ella hubiera deseado, que la lucha continuara”.
Este lunes, en declaraciones, su titular, Estela de Carlotto, aseguró: “Me parece mentira que no exista más, que no pueda escuchar su voz, que no nos riamos juntas”. En declaraciones en radio Splendid, también se refirió a la reacción del Gobierno: “Esa gente nos odia”. dijo y remarcó: “Deben estar brindando. Yo la verdad, no quiero ni pensar en ellos porque no vale la pena. Tenemos que pensar en nosotros, fortalecernos en lo que sigue y que nunca más suceda lo que hemos tenido que sufrir nosotros”.
A través de su cuenta de X, Cristina Fernández de Kirchner también expresó su dolor ante la muerte de Taty Almeida: “Luchadora incansable que honraste la vida. Hasta siempre querida Taty”.
Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, así era su nombre completo, murió en en el Hospital Italiano donde se encontraba internada. “A las 19.20 del 14 de junio falleció en el Hospital Italiano nuestra querida Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. 30 mil detenidos desaparecidos Presente Ahora y siempre!”, confirmó el comunicado que enviaron desde su entorno.
Había nacido el 28 de junio de 1930 en el seno de una familia militar –su padre se retiro como teniente coronel y su hermano tambien llegó al grado de coronel– y profundamente antiperonista. Tras recibirse como docente, a los 21 años se casó con otro militar, Jorge Almeida, con quien tuvo tres hijos: Jorge Martín en 1953; Alejandro Martín en 1955 y María Fabiana en 1956. En 1970, Taty decidió separarse.
Su inicio en Madres de Plaza de Mayo comenzó luego del secuestro de su hijo, en junio de 1975, cuando tenía 20 años. Alejandro militaba entonces en el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), mientras trabajaba en el área de publicidad de la agencia Télam y estudiaba medicina. “Mamá, ya vengo”, fue lo último que escuchó de su hijo.
Alejandro fue secuestrado por un grupo de tareas de la La Triple A durante el gobierno de la ex presidenta Isabel Martínez de Perón. Tras su secuestro, Taty encontró en su cuarto una libetra con 24 poemas. Taty apeló a todos su contactos militares y se esperanzó con la llegada de la dictadura. Pensó que un gobierno militar podía devolverle a su hijo. Finalmente, y ante la certeza de que esos vínculos no la ayudarían, decidió sumarse a las Madres en 1979. Poco a poco, se convirtió en una de sus referentes más importantes.
Tras años de militancia en las Madres, y luego de las diferencias internas en el movimiento, asumió la presidencia dentro de la Línea Fundadora del organismo. Su rol trascendió lo partidario y será recordada por su constante consigna “la única lucha que se pierde es la que se abandona”.
En un comunicado, las Madres recordaron su legado: “Las palabras no alcanzan, se nos quedan cortas, se nos hace un nudo en la garganta. Tan inmensa que no hay manera de contarlo. Gracias por enseñarnos que amar es resistir, que la única lucha que se pierde es la que se abandona y que no existe fuerza más grande que la del amor”.
También la Comisión por la Memoria la despidió recordando su lucha. “Madre de Plaza de Mayo, docente, militante por los derechos humanos, comprometida con las luchas del pueblo argentino por la justicia e igualdad, Taty murió hoy a los 95 años. Desde hace mucho venía pensando en el legado de las Madres, en la previa del 50 aniversario del golpe, y dijo: ‘Quedamos 3 madres y 2 abuelas, pero estamos tranquilas porque la posta ya la hemos pasado’. Taty, ya sos parte de nuestra historia y tu legado nos iluminará en todo momento. Hasta siempre, Taty”.