Georgieva destacó los avances económicos, habló de desafíos pendientes y comparó el proceso argentino con la historia de Messi
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, hizo un balance de las 48 horas que pasó en la Argentina y aseguró que el país comenzó a mirar “más allá de la próxima crisis” para enfocarse en las oportunidades de largo plazo.
En un artículo publicado por el organismo, la economista búlgara repasó sus reuniones con funcionarios, empresarios y estudiantes, destacó los resultados del programa económico y advirtió que consolidar la estabilidad demandará tiempo y constancia.
Uno de los primeros recuerdos que compartió fue el recibimiento que le brindó el ministro de Economía, Luis Caputo, quien la sorprendió con una camiseta de la Selección argentina con el número 10, el apellido Georgieva estampado y una referencia al capitán Lionel Messi.
A partir de ese gesto, la titular del FMI estableció una comparación entre la trayectoria del futbolista y el proceso económico que atraviesa la Argentina. Recordó que la consagración de Messi en el Mundial de Qatar 2022 fue el resultado de años de esfuerzo y frustraciones, y consideró que algo similar ocurre con las transformaciones económicas.
“Los grandes logros requieren perseverancia y muchas veces tardan más de lo esperado”, sostuvo Georgieva. En ese sentido, afirmó que recuperar la estabilidad es un objetivo complejo, pero advirtió que sostenerla en el tiempo representa un desafío aún mayor.
Durante su recorrida por el país, explicó, encontró una actitud que calificó como alentadora: personas que, pese a las dificultades actuales, se preguntaban cómo podría ser la Argentina dentro de diez años.
En su análisis también destacó algunos de los indicadores que considera positivos, como la reducción de la inflación, el superávit fiscal primario y la acumulación de reservas internacionales, logros que atribuyó tanto a las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei como al esfuerzo de la sociedad.
No obstante, remarcó que la estabilidad no se consolida de un día para otro. Según explicó, cuando las familias confían en que los precios permanecerán estables comienzan a ahorrar en lugar de protegerse de la inflación; cuando las empresas perciben reglas previsibles, invierten con horizontes más largos; y cuando los bancos recuperan la confianza, amplían el crédito para impulsar la actividad económica.
Para ilustrar esa idea recurrió a la experiencia de Bulgaria, su país natal, que atravesó una profunda crisis bancaria e hiperinflación en la década de 1990. Recordó que la recuperación fue un proceso gradual, basado en reformas estructurales, fortalecimiento institucional y paciencia, cuyos resultados solo comenzaron a percibirse varios años después.
Otro de los momentos que destacó fue su visita a Vaca Muerta. Allí aseguró que pudo comprobar el enorme potencial energético del país y sostuvo que la Argentina reúne condiciones excepcionales para crecer gracias a sus recursos naturales, el nivel de sus universidades, el talento de sus profesionales y el dinamismo de sus emprendedores.
La economista también evocó dos conversaciones que mantuvo durante su estadía en Buenos Aires. Una fue con una maquilladora, quien le confesó que su situación económica sigue siendo difícil, aunque manifestó su esperanza de que el país continúe por el mismo camino. La otra fue con la bailarina y coreógrafa Mora Godoy, a quien elogió por el trabajo que realiza a través de su escuela de danza y por las becas que ofrece a jóvenes talentos.
Para Georgieva, ambas historias reflejan una misma idea: la importancia de invertir hoy para generar oportunidades en el futuro.
La titular del FMI también hizo referencia a la charla que ofreció ante estudiantes de Economía en el Palacio Libertad. Allí, señaló, percibió un marcado interés por conocer cómo la Argentina puede convertirse en una economía más competitiva durante las próximas décadas, una inquietud que interpretó como otra señal del cambio de perspectiva que observa en el país.
Hacia el final de su artículo, sostuvo que el verdadero éxito del programa económico no deberá medirse únicamente por variables macroeconómicas como la inflación, las reservas o el equilibrio fiscal, sino por el impacto concreto en la vida cotidiana de la población.
En ese sentido, afirmó que el objetivo será que aumenten las inversiones, que las pequeñas y medianas empresas puedan expandirse, que se generen empleos de mayor calidad y que los salarios acompañen el crecimiento económico.
Finalmente, Georgieva reafirmó el respaldo del Fondo Monetario Internacional a las reformas impulsadas por el Gobierno argentino y sostuvo que el desafío ahora consiste en sostener el rumbo para consolidar instituciones más sólidas, fortalecer la confianza y transformar los avances actuales en una prosperidad duradera.
Con información de la agencia NA
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