Mundial 2026
El gran desafío de la Selección Argentina: repetir el título, algo que solo hicieron Italia y Brasil
La selección argentina, campeona en Catar 2022 con Lionel Messi como gran figura, llega al Mundial 2026 con la posibilidad de alcanzar una hazaña que se le escapó hace 36 años: conquistar dos copas del mundo consecutivas, algo que sólo lograron Italia en la década de 1930 (1934 y 1938) y Brasil entre los cincuenta y los sesenta (1958 y 1962).
De lograrlo, la Albiceleste rompería así una sequía de más de seis décadas sin bicampeones mundiales, e ingresaría al selecto grupo de países que cuentan con cuatro mundiales, uno menos que Brasil, máximo ganador de la historia, el único 'penta'.
El primer antecedente de bicampeonatos mundiales pertenece a Italia, que ganó los Mundiales de Italia 1934 y Francia 1938 bajo la conducción de Vittorio Pozzo, el único entrenador que ha conquistado dos títulos del mundo. Aquel equipo, liderado por figuras como Giuseppe Meazza, se consolidó como una de las grandes potencias de la época y atravesó ambos torneos con una notable solidez defensiva.
La segunda y última selección en repetir el título fue Brasil, que enlazó las conquistas de Suecia 1958 y Chile 1962 con un plantel repleto de estrellas, encabezadas por Pelé, Garrincha, Didi y Vavá. En Suecia, Brasil maravilló al mundo con un joven Pelé de apenas 17 años, mientras que en Chile logró defender la corona incluso después de perder a su máxima figura por lesión en la segunda jornada. Garrincha asumió entonces el liderazgo futbolístico y condujo al equipo hacia el bicampeonato.
Una cuenta pendiente
Desde entonces, varios estuvieron cerca de repetir la gesta, aunque ninguno logró concretarla.
Brasil alcanzó la final de Francia 1998 tras haber ganado el Mundial de Estados Unidos 1994, pero cayó por 3-0 frente al anfitrión. Cuatro años después, la 'Verdeamarela' volvió a consagrarse al derrotar por 2-0 a Alemania en la final del Mundial 2002, disputado en Corea y Japón.
El siguiente equipo en rozar el bicampeonato fue la Albiceleste cuando, tras consagrarse en México 1986 de la mano de un endiablado Diego Armando Maradona, alcanzó la final de Italia 1990, dejando en el camino al Brasil de Careca y Bebeto. Tras superar a Yugoslavia en cuartos de final y luego a Italia en los penaltis, los dirigidos por Carlos Bilardo -técnico campeón en 1986-, cayeron en la final ante la Alemania Federal de Lothar Matthäus, Rudi Völler y Jürgen Klinsmann.
Los argentinos debieron esperar 36 años para volver a corear el icónico 'Dale campeón', y lo hicieron en la frenética final de Catar 2022 ante Francia, que en aquel partido estuvo cerca de la hazaña del bicampeonato tras su coronación en Rusia 2018.
Aquel equipo francés, liderado por Antoine Griezmann y Kylian Mbappé, fue tal vez el que más cerca estuvo de romper el maleficio de los dos campeonatos consecutivos, pero se toparon con un Lionel Messi imparable durante los primeros 120 minutos y luego con el portero Emiliano 'Dibu' Martínez en los penaltis.
Este año, los dirigidos por Didier Deschamps llegan como uno de los principales candidatos al título y como uno de los rivales a vencer para la Albiceleste en su sueño del bicampeonato.
A diferencia de equipos como Francia o España, Argentina no ha renovado significativamente su plantilla con vistas a esta cita mundialista, y buscará apoyarse en la experiencia y funcionamiento del equipo que triunfó en 2022.
Si bien ha incorporado algunas caras nuevas, el seleccionado conducido por Lionel Scaloni sigue dependiendo de la capacidad de desequilibrio de un Messi que cumplirá 39 años durante el Mundial, y no ha consolidado alternativas en algunos puestos clave, incluidos los laterales y el extremo izquierdo, sitio que dejó vacante Ángel di María tras su retiro del seleccionado.
Sin embargo, los argentinos tienen motivos para ilusionarse, ya que llegan como bicampeones de América (2021 y 2024) y líderes indiscutidos de las eliminatorias sudamericanas, y cuentan con la ventaja de un proceso de largo plazo con una idea de juego que se mantiene desde hace varios años.
Por Pablo Duer, para la agencia EFE.