Dólares e inflación que se escapan: cuáles son las vías de pérdida de reservas y cómo renegocian Precios Justos

Para algunos, el lunes es el peor día de la semana y el viernes, el mejor. Pero no será así para el ministro de Economía, Sergio Massa, esta vez. Hoy es un día tranquilo, con el dólar blue sigue tranquilo como en los últimos días, en $ 469, pero el viernes corre riesgo de despertar cuando se conozca el índice de precios al consumidor (IPC) de abril. De todos modos, el salto del tipo de cambio ilegal del mes pasado impactará más en la inflación de mayo, según reconocen altas fuentes del equipo económico. Además de la noticia del IPC, otros dos factores llevan a mantener tensa la calma cambiaria: la pérdida de reservas y la salida de depósitos en dólares. Mientras se le escapan las divisas, el Gobierno intenta que no se les descontrolen tanto los Precios Justos y por eso renegocia con las industrias de alimentos, bebidas y productos de higiene autorizarles más aumentos en cadenas de supermercados a cambio de la creación de una canasta para los súper chinos y los almacenes, donde consumen dos tercios de los argentinos.

El Banco Central está perdiendo reservas de forma sostenida, con una baja en los últimos 30 días de US$ 4.659 millones, a pesar de que estamos en temporada de cosecha de soja y maíz. El problema es que la sequía la redujo en un tercio. Por eso, otro alto cargo del equipo económico reconoce: “El problema hoy no es la salida sino que no entra nada”. Por más que Massa haya ofrecido el dólar agro a $ 300, por encima de los $ 235 del oficial, resulta poco tentador frente a los $ 469 del blue. Además, no hay forma de suplir los dólares que se perdieron en el campo, por más que el Fondo Monetario Internacional (FMI) termine adelantando giros por US$ 10.000 millones, que son simplemente para repagar el préstamo récord que tomó Mauricio Macri en 2018. Así como vienen se van. En la Casa Rosada apenas se ilusionan con que alguna tajadita sirva para financiar importaciones o defender el tipo de cambio en el mercado de los dólares financieros, donde se llevan sacrificados US$ 200 millones en las últimas dos semanas.

Importaciones

La semana pasada, en particular, la caída de reservas fue de US$ 998 millones. “En detalle, se pueden observar ventas netas de divisas por US$ 274 millones, incluso con el Programa de Incremento Exportador (dólar agro) en funcionamiento con US$ 418 millones”, señala Andrea Osorio, economista de la Fundación Capital. “A su vez, se realizó un pago al FMI el jueves pasado por US$ 730 millones y pagos de energía por US$ 232 millones. También continuó el goteo de depósitos en dólares por unos US$ 367 millones, de los cuales 328 millones son del sector privado, entre el 25 de abril y el 2 de mayo, llevando la caída de los últimos 30 días a US$ 905 millones, unos 759 millones del sector privado”, completa Osorio su análisis.

En el equipo económico culpan sobre todo a las importaciones. En el “Balance cambiario” del Banco Central de marzo se informa que se giraron por compras externas de bienes por US$ 6.087 millones. El 16% correspondió a la industria automotriz (US$ 973 millones), que importa partes pero también autos para el mercado interno, y el 14%, a la energía (US$ 834 millones). Les siguieron la industria aceitera, que ante la falta de porotos de soja argentinos los trajo de Brasil para su molienda (US$ 810 millones), la química, del caucho y plástica (762 millones), maquinarias y equipos (550 millones), el comercio (505 millones), metales (468 millones) y alimentos y bebidas (230 millones).

En el 'Balance cambiario' del Banco Central de marzo se informa que se giraron por compras externas de bienes por US$ 6.087 millones

En el primer trimestre del año también se fueron US$ 4.311 millones por importaciones de servicios. Unos 1.874 millones se marcharon por viajes y otros pagos con tarjeta en el exterior, como los de comercio electrónico o plataformas de streaming, todas operaciones que abonan un dólar especial, desde el Qatar hasta el Netflix. Unos 1.348 millones se fueron por servicios empresariales, profesionales y técnicos, que abonan en general las empresas al barato dólar oficial. Lo mismo sucede con los fletes y seguros, por los que se marcharon US$ 1.089 millones. En menor medida se van dólares oficiales por el pago neto de deuda externa de las empresas, por US$ 86 millones en marzo, dado que el Central las ha obligado a refinanciar sus pasivos con el extranjero.

“Pagos al FMI, ventas en el MULC (Mercado Único Libre de Cambios, el oficial) y ventas para sostener los dólares financieros”, enumera las vías de escape de reservas el economista Hernán Hirsch. Un colega de un banco extranjero, que prefiere mantener el anonimato, coincide: “Primero, pagos a organismos internacionales. Segundo, ventas de dólares al mercado, aminorando en las últimas semanas por el dólar agro. Tercero, caída de efectivo mínimo, es decir, encajes de depósitos en dólares, que se revirtió en los últimos datos por la habitual compra de dólares de comienzos de mes”. Otro analista de la banca internacional complementa su visión: “Este año ha habido pagos netos al FMI, más allá de los desembolsos que hizo. En enero hubo pagos de bonos Globales por cerca de US$ 1.000 millones. Puede ser que haya habido algún pago de alguna ON (obligaciones negociables) corporativa, alguna deuda provincial. Después hay un déficit persistente en la cuenta de servicios, sobre todo por los viajes, y el pobre desempeño de la balanza comercial de bienes”.

La pérdida de reservas alienta la inflación y también la suba del mes pasado de los dólares paralelos, lo que a su vez retroalimenta los precios

La pérdida de reservas alienta la inflación y también la suba del mes pasado de los dólares paralelos, lo que a su vez retroalimenta los precios. La ciudad de Buenos Aires acaba de informar que su IPC se elevó en abril el 7,8%, con lo que acumula 110% en un año. Habrá que ver que informa el viernes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), pero lo pronto el Gobierno está buscando contener los precios en donde consumen los más pobres, en almacenes y supermercados chinos. Por eso está negociando con los proveedores reequilibrar los Precios Justos, que se actualizan en general 3,2% mensual pero sólo en las grandes cadenas.

La propuesta del secretario de Comercio, Matías Tombolini, radica en permitir que los alimentos, bebidas y productos de higiene suban 3,2% del 1° al 20 de mayo y que del 21 al 31 completen otro 1,8%, de modo de cerrar el mes el 5%, lo que significaría reconocer un poco más la inflación y emparejar valores con el alza de costos. A cambio, les pide a las grandes empresas que armen una canasta de productos rebajados para los almacenes y supermercados chinos, a donde venden a casi el doble de precio que los Carrefour, Coto, Changomás, Jumbo, Día o La Anónima. La idea es que la cesta esté compuesta por un producto de cada categoría.

Tombolini lleva adelante renegociaciones por compañía, como Molinos Río de la Plata, Arcor, Mastellone, Ledesma, Unilever, Quilmes, Molino Cañuelas, Molfino, Coca-Cola, Nestlé, CCU, Danone, Aceitera General Deheza, Bunge, Mondelez, Clorox, Procter & Gamble, Swift, BRF, SC Johnson, Colgate Palmolive, Johnson & Johnson, Ingenio Tabacal, Papelera del Plata y Estancia Las Marías. En el Gobierno reconocen que es difícil replicar Precios Justos en los almacenes y los supermercados chinos por tratarse de comercios atomizados, no es tan fácil como controlar valores y abastecimiento en las seis grandes cadenas presentes en el país.

AR