Medio Oriente
Trump anuncia un acuerdo para “el desarme total” de Hamas, que puso como condición que Israel se retire de Gaza
Donald Trump anunció en la madrugada de este viernes que su Junta de Paz logró un acuerdo “para el desarme completo de Hamas”. Israel aún no se pronunció oficialmente y el grupo islamista sigue vinculando el avance de esta nueva fase a que Tel Aviv cumpla con su parte de los 20 puntos del plan que Estados Unidos impuso en octubre del año pasado. El presidente estadounidense afirmó que “este es un hito importante en la implementación” de ese plan, que lleva meses estancado, y “se llevará a cabo en fases cuidadosamente estructuradas”.
Por su parte, Hamas hizo hincapié en un comunicado este viernes que la implementación de la segunda fase del acuerdo de Trump para Gaza depende del “compromiso de la ocupación [Israel] de detener los asesinatos y poner fin a sus ataques”. Además, detalló que aceptó entregar las “armas pesadas”, pero con varias condiciones, entre las que están “el cese de todas las formas de agresión”, “la retirada de la Franja de Gaza” de las tropas israelíes, “la disolución de las bandas armadas y milicias” apoyadas por Israel y “la reconstrucción” del territorio.
Israel no detuvo sus ataques contra la Franja a pesar del alto el fuego y asesinó a más de 1.200 palestinos desde mediados de octubre pasado. En las últimas semanas, incrementó sus agresiones, con ataques aéreos y de drones casi a diario.
El presidente estadounidense explicó en un post en Truth Social que se llegó al acuerdo gracias al trabajo de mediación realizado por Egipto, Qatar y Turquía, que se reunieron con representantes de Hamas y de la Junta de Paz en El Cairo en las pasadas semanas.
Según la televisión egipcia Al Ghad, vinculada a Hamas, la aplicación de acuerdo se hará en un plazo de 14 días después de que las dos partes lo aprueben formalmente. Por parte de Israel, tiene que hacerlo el Gobierno; por parte de Hamas, la cúpula del grupo islamista.
Los pasos que plantea ahora Trump, sin embargo, no dejan de ser una repetición de lo que aparecía en el plan de 20 puntos de octubre de 2025: “En cuanto el desarme se complete, las fuerzas israelíes se retirarán y la Fuerza Internacional de Estabilización trabajará con una nueva fuerza policial palestina”. Sin la confirmación oficial de Israel, todavía es pronto para afirmar que este acuerdo supone un “monumental avance”, tal como sostuvo el propio Trump.
“Hace un año había una guerra violenta y despiadada, una crisis humanitaria y rehenes mantenidos en un cautiverio brutal. Hemos logrado avances históricos, pero aún queda mucho trabajo por hacer”, escribió el republicano.
Fuentes israelíes señalaron a Reuters que Tel Aviv no se retirará de la llamada Línea Amarilla de Gaza, antes de que Hamas se haya desarmado y se haya desmilitarizado la Franja. Hasta ahora, el grupo islamista se negó a entregar las armas directamente a Israel, aunque estuvo abierto a deshacerse del armamento pesado bajo la supervisión de una entidad palestina elegida en las negociaciones de El Cairo, que se alargaron precisamente por este punto polémico.
Trump hizo el anuncio dos días después de reunirse con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien viajó a Washington esta semana. El encuentro se celebró a puerta cerrada en la Casa Blanca, en un momento en que la relación entre ambos socios está en horas bajas por las divergencias sobre la guerra de Irán. De hecho, el acuerdo llega precisamente en un momento en que el mandatario estadounidense necesita alguna victoria política para ganar algo de oxígeno ante la falta de progresos diplomáticos con Teherán.
Actualmente, la mayoría de la Franja continúa bajo control de las fuerzas israelíes, que expandieron su dominio más allá de la Línea Amarilla y están levantando una gran barrera de tierra para delimitar la amplia zona que ocupan. La línea es la demarcación que se dibujó para la primera fase de la retirada del ejército israelí, después de la entrada en vigor del alto el fuego en octubre de 2025. Desde entonces, Israel ocupó más territorio y ha rechazado retirarse progresivamente, tal y como establecía el plan de Trump, en una segunda fase.
A la espera de que se publique el acuerdo oficial, el plan incluye con una serie de requisitos. Según recoge Al Jazeera, en los próximos 14 días se debe crear un inventario con todas las armas, el cual será supervisado por el Comité Nacional para la Administración de Gaza. Ningún tipo de armamento será transferido a Israel o a otras partes no palestinas. La Fuerza Internacional de Estabilización y la nueva policía palestina –que aún no fueron formadas– se encargarán de supervisar el desarme completo, cuando Israel vaya retirando las tropas según las líneas que prevé el plan de paz. Las fases del desarme quedan completamente condicionadas a la retirada gradual de las fuerzas israelíes.
En una publicación en X, la Junta de Paz asegura que el acuerdo es el resultado de “meses de negociaciones intensas” y remarca que, por primera vez, “Hamas se ha comprometido oficialmente a un plan de acción para entregar todas las armas, el cual será seguido por la retirada de Israel de Gaza”. El organismo, presidido por el propio Trump, asegura que a partir de ahora empieza una fase de transición a cargo del Comité Nacional para la Administración de Gaza, al que Israel aún no ha permitido acceder a Gaza.
Trump aseguró que “en virtud de este acuerdo, Gaza estará finalmente en manos de un nuevo gobierno palestino que sirva a su PUEBLO”. Sin embargo, no queda claro cómo va a asumir la gestión de la Franja el comité palestino, que permanece bloqueado en El Cairo. Hamas anunció a principios de julio la entrega del poder a ese comité tecnócrata y la disolución de lo que quedaba de su Ejecutivo en Gaza, donde el movimiento ha gobernado desde 2007 de forma autoritaria, tras expulsar del territorio a los representantes y las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina –que gobierna de forma limitada la Cisjordania ocupada por Israel–.
El Comité Nacional para la Administración de Gaza celebró este viernes “los avances anunciados en la hoja de ruta y el inicio de sus medidas prácticas, considerando esta etapa un punto de inflexión significativo para los residentes de la Franja de Gaza”. Sin embargo, destacó en un comunicado que “el principal desafío reside en traducir los entendimientos y acuerdos en logros tangibles que impacten positivamente en la vida de los ciudadanos” gazatíes.
Con información de EFE