Aumenta la tormenta sobre el funcionario

Karina le suelta la mano a un Adorni cada vez más sospechado y se inclina por Bullrich y Santilli hacia el 2027

Karina Milei dio luz verde y Patricia Bullrich no perdió un minuto. La senadora libertaria tiene el visto bueno de la hermana presidencial para comenzar a recorrer la Ciudad de Buenos Aires como candidata a jefa de Gobierno porteño: así se lo aseguró la semana pasada Karina, quien, luego de orquestar la coreografía del respaldo total del Gobierno a Manuel Adorni en la sesión de la Cámara de Diputados, le soltó la mano, llamó a Bullrich y le dijo que empezara a caminar. Y Bullrich, que está deseosa de destronar a los Macri de la Ciudad, tardó menos de 24 horas en dar comienzo a la campaña electoral. 

“Salí a caminar, Patri”. La voz de Karina Milei llegó del otro lado del teléfono de Bullrich poco después de que el Gobierno hubiera salido a respaldar, en grupo, a Adorni en el Congreso. La secretaria de la Presidencia admitía, sin decirlo, lo que no podía reconocer en público: por más apoyo que quisieran darle, Adorni ya había quedado muy golpeado por los escándalos patrimoniales y no podía ser candidato. Tenía que ser Patricia. 

La ex ministra de Seguridad, que ya venía trabajando en instalarse como candidata –lo que había generado, paradójicamente, la desconfianza de Karina–, recogió el guante. Rápido. En menos de 24 horas, Bullrich ya tenía listo un video para publicar en sus redes sociales. De fondo sonaba Aitana, con el tema “Superestrella”, y solo aparecía Bullrich caminando y saludando gente, a veces con Milei, otras con Karina. “Me dicen que quieren divertirse. Yo les digo que los rumores vuelan”, provocó, repitiendo la letra de la canción. 

La noticia cayó como un baldazo de agua en Uspallata, en donde Jorge Macri todavía espera poder cerrar un acuerdo con La Libertad Avanza para retener la Ciudad. Los últimos movimientos de Mauricio Macri, con sus recorridas por distintas provincias, hablando de que el PRO es “el siguiente paso”, y sus reuniones con el establishment económico, dejando trascender que Paolo Rocca lo quiere como alternativa “racional” a Milei, responden a esa necesidad. A esa expectativa. 

El ex presidente apuesta a subir el perfil y amenazar con presentar un candidato propio en 2027, de modo de forzar a Karina a negociar las listas. La expectativa máxima es sostener el control de la Ciudad: Macri espera que, si la imagen del Gobierno continúa cayendo y él amenaza con ir por afuera, el Gobierno podría mostrarse más receptivo a llegar a un acuerdo en CABA. Ya sea con una PASO entre Jorge Macri y una candidata con menos caudal de votos que Bullrich –como la karinista Pilar Ramírez– o consensuando otra transición.

Bullrich es consciente de esto, y por eso no descarta que, cuando llegue el momento, Karina pueda quitarle la venia y pedirle que dé un paso al costado. “La prioridad es que el presidente reelija”, asegura la senadora libertaria, copiando el leit motiv que la hermana presidencial le hace repetir a los propios. En ese caso, estará esperando alguna retribución: Bullrich planea llegar a 2027 como candidata a jefa de Gobierno porteño o a vicepresidente. Nada menos

Incluso, puertas adentro, más de un bullrichista aspira a algo más. La senadora jugará a ser el alfil de Milei en la Ciudad, pero, si la imagen del Gobierno sigue cayendo, no descarta ir por la presidencia. “Si Milei ve que no reelige y le pide ser la candidata a presidenta no le va a decir que no”, desliza, evitando sonreírse, un dirigente bullrichista.

Karina quiere a dos ex PRO para ganar las elecciones

Acusada de ser poco pragmática por el ala caputista del Gobierno, que siempre cuestionó la estrategia de la hermanísima de presentar candidatos propios en las provincias, Karina se mueve con más flexibilidad de lo que aparenta. “Va a haber pragmatismo. Si en las provincias aliadas hay que acordar con el gobernador se va a hacer. La prioridad es que Milei reelija”, explica un dirigente libertario que tiene a su cargo el armado político de una provincia cuyana. Insiste en que no hay nada definido excepto una cosa: Patricia en la Ciudad, Diego Santilli en la Provincia

El ministro de Interior hizo los deberes, se ganó la confianza de Karina y, a cambio, la hermana presidencial comenzó a presentarlo en las reuniones privadas como “el futuro gobernador de la Provincia”. Fue uno de los primeros en llegar al Congreso cuando Adorni expuso y fue el único ministro que se quedó, observando desde los palcos, hasta el final de la sesión. Cuando Macri se enfurece con Milei y lo cuestiona en público, Santilli no va a las reuniones. Se cuida, se mueve con cuidado, y Karina toma nota

La gran apuesta del PRO bonaerense, que lidera la dupla Santilli-Cristian Ritondo, es posicionarse como la principal oferta electoral contra el peronismo en 2027. Con el aval de Milei y el ahogo financiero de la Provincia, Santilli y Ritondo están convencidos de que un acuerdo con LLA es la puerta de entrada a volver a gobernar la Provincia. Ya no con María Eugenia Vidal a la cabeza, sino ellos mismos. Ellos, los primeros impulsores de la alianza electoral en 2025 y los equilibristas con el macrismo residual que se resiste a fusionarse con LLA.

Santilli y Ritondo juegan, sin embargo, un juego delicado. La estrategia de Macri de confrontar con el Gobierno pone en peligro su alianza con Milei, por lo que su trabajo de equilibristas siempre está tensionado por los dos polos. Aunque desde roles distintos. Santilli, a quien el Gobierno presiona para que se termine de afiliar a LLA, no puede diferenciarse del gabinete que integra. Pero Ritondo sí, y así lo ha hecho en el último par de semanas, marcando su distancia de Adorni a modo de llamado de atención al oficialismo. 

Este martes, Ritondo encabezará una cumbre del PRO bonaerense en la sede del partido sobre la calle Balcarce. Por primera vez desde que es ministro del Interior, Santilli se movilizará al partido y participará del encuentro con otros referentes territoriales bonaerenses. Los intendentes llevarán sus reclamos por el recorte de la obra pública, pero, en el fondo, lo que se discutirá será otra cosa: el estado de situación de la alianza con el Gobierno. 

Entre pases de factura y amenazas de ruptura, Ritondo y Santilli harán lo que siempre hacen: equilibrio.

MCM/CRM