Arte
Murió el británico David Hockney, el pintor que convirtió las piletas en objeto de culto
El artista británico David Hockney falleció a los 88 años de edad, según comunicó su representante y publicó la cadena BBC. Hockney era uno de los creadores más influyentes del arte contemporáneo y cultivó varias disciplinas, desde la pintura, la fotografía, el diseño gráfico e incluso la escenografía; y convirtió con sus obras a las piletas en objeto de culto.
El artista trabajó prácticamente hasta el final de su vida y fue un pilar fundamental del movimiento Pop Art durante los sesenta. De sus creaciones destaca su llamativo uso del color, en el que influyó su sinestesia. “Yo pinto lo que quiero, cuando quiero y como quiero”, fue uno de sus mantras.
Nacido en Bradford en 1937, Hockney asistió a la Bradford School of Arts antes de acceder al Royal College of Art, donde estudió entre 1959 y 1962. Su fama le llegó siendo aún estudiante, ya que su obra se incluyó en la exposición Jóvenes contemporáneos, que marcó el inicio del Arte Pop Británico. Aun así, el artista nunca llegó a identificarse completamente con este estilo.
La RCA le negó en 1962 la posibilidad de graduarse por no entregar dos trabajos finales. Presentó el lienzo Pintura al natural a cambio de una protesta. El pintor se había negado a entregar un ensayo alegando que no tenía nada que decir por escrito, y que sus propias obras hablaban por él. La institución británica terminó reconociendo su talento y proyección, y cambió sus normas para permitir su graduación.
David Hockney fue abiertamente homosexual en una época en la que serlo era aún ilegal en Reino Unido. El artista lo reflejó desde sus primeras obras, en las que quiso reflejar relaciones sentimentales y sexuales entre personajes masculinos, como Nosotros, dos chicos juntos y bien pegados, de 1961; o Escena doméstica, Los Ángeles, de 1963, en el que aparece un hombre duchándose mientras otro le acaricia la espalda.
Fue a comienzos de la década de los sesenta cuando viajó a Los Ángeles, donde decidió establecer su residencia. Allí se inspiró para llevar a cabo una serie de cuadros de albercas usando pintura acrílica de gran colorido.
Su obra estuvo influida por la fotografía, tanto en sus creaciones pictóricas como los collages. Estos 'joiniers', collages hechos de fotografías, los comenzó a producir a principios de los ochenta, primero usando impresiones de Polaroid y posteriormente estampados de 35mm procesados comercialmente. Con ellos creaba imágenes compuestas utilizando fotografías hechas con película instantánea o reveladas de un solo sujeto, ordenadas de forma irregular. En uno de sus primeros montajes plasmó a su madre. Al estar las imágenes tomadas desde distintas perspectivas, el trabajo resultante fue similar al cubismo.
Hockney se mudó a Londres en 1968 y entre 1973 y 1975 vivió en París, antes de viajar de nuevo a Los Ángeles. Sus memorables creaciones lo convirtieron en uno de los artistas contemporáneos más importantes del mundo, y algunas de ellas llegaron a batir récords en subastas. Durante su carrera diseñó escenografías para el Royal Court Theatre, el Festival de Glyndebourne, La Scala y la Metropolitan Opera House de Nueva York.
El retrato fue uno de los géneros fundamentales desde su carrera. Desde 1968 pintó a amigos, parientes y amantes a partir de fotografías. En ellos quedó implícita su presencia, ya que la forma en la que convergen las líneas de perspectiva sugieren su punto de vista. Sus padres, algunos escritores, diseñadores de moda como Ossie Clark y Celia Birtwell, el marchante de arte Nicholas Wilder y el bailarín Wayne Sleep, repitieron como protagonistas de estas pinturas.
A partir de 2004 se trasladó a Bridlington, dentro del condado de Yorkshire, en Inglaterra. Allí representó los paisajes de la zona a través de acuarelas y óleos, además de películas y su iPad, convirtiéndose en pionero en utilizar las herramientas digitales para el arte. Creó con faxes, fotocopias y polaroids; y se pasó el confinamiento en 2020 dibujando paisajes de primavera en su tableta. Posteriormente continuó esta senda con paisajes en movimiento que registraba con varias cámaras y presentó en tramas enormes de cerca de veinte pantallas.