Medios y política

El liderazgo de Radio Mitre se resiente por la salida de Longobardi y la competencia por derecha

Radio Mitre (AM 790) mantiene un sólido liderazgo en la audiencia de las emisoras generalistas de Buenos Aires, pero en las últimas mediciones trimestrales, su ventaja sobre la segunda, Radio Diez (AM 710), se redujo a un mínimo en la última década. El informe de marzo-mayo de Kantar Ibope Media le dio a Mitre el 34,2% de los oyentes de la AM, siete puntos menos que el promedio en el mismo trimestre entre 2013 y 2021.

Tres factores aparecen como los centrales para este declive: la salida de Marcelo Longobardi en la primera mañana; la irrupción de Rivadavia (AM 630) en un campo ideológico y estilístico similar; y el crecimiento de Radio Diez, que, en el registro de 2022, saca ventaja en la ajustada disputa por el segundo lugar.

La radio del Grupo Clarín había llegado a un pico de 47% de audiencia en el trimestre agosto-octubre de 2015, una ventaja abismal sobre la frecuencia del Grupo Indalo, que sumaba 16%. Era el trimestre del ascenso de Mauricio Macri a la Presidencia, con Mitre a la cabeza de la agenda contraria al kirchnerismo.

Con “Cada Mañana”, Longobardi concentraba 55% de los oyentes de AM y “Lanata Sin Filtro” bajaba al orden del 45%-50%, mientras que el resto de la programación conservaba un liderazgo algo más atenuado, pero igualmente indiscutible. Detrás de Diez se ubicaban La Red (AM 910), Nacional (AM 870) y Continental (AM 590), con Víctor Hugo entre los programas de Nelson Castro y Fernando Bravo, en una convivencia inusual para la radio polarizada de entonces y ahora.

Cambio de escenario

Esa postal, que Mitre logró cristalizar desde que sumó a Jorge Lanata (2012) y Longobardi (2013), ya no es tal.

Los números del período marzo-mayo de 2022 le otorgan a la radio de Clarín 34,2% de share de lunes a domingo, contra 18,9% de Diez. “Alguien tiene que decirlo”, el ciclo que conduce Eduardo Feinmann de 6 a 10 —reemplazo de Longobardi desde febrero pasado— registra 37% de la audiencia generalista, 15 puntos más que “Mañana Sylvestre”, a cargo de Gustavo Sylvestre, que alcanza 21,5%. Lanata es escuchado por 33,7% de los oyentes de AM, casi duplicando al segundo y al tercero (“Cristina sin vueltas” y “Baby en el medio”, que salta al segundo puesto, en Rivadavia, y “Argenzuela”, con Jorge Rial, en Diez).

A medida que avanza el día, no sólo se reduce la ventaja de Mitre, sino que se revierte. Por segundo mes consecutivo, Paulo Kablan, con “Puro Cuento” (22 a 24), un espacio de entrevistas no políticas, historias policiales, perfiles musicales y recuerdos de Gualeguay, se queda con la primera posición, realidad que la radio de Indalo desconocía hace tiempo. Desde Mitre, “Ladran Sánchez” (Gonzalo Sánchez, de 22 a 24) lo sigue de cerca.

Es decir, la radio de Clarín ya no triplica al pelotón de emisoras que se alternaron en los últimos años entre el segundo y el quinto puesto, con entre el 10% y el 16% de la audiencia (Diez, La Red, Del Plata, Rivadavia y AM 750), sino que no llega a duplicar al inmediato seguidor.

El cuadro responde al registro de Kantar Ibope Media, la empresa que se presenta como “líder global en inteligencia” de audiencias, no exenta de polémicas por incoherencias en sus registros, expuestas por cambios bruscos en determinados horarios sin motivo aparente. Si bien hay una transición hacia cómputos electrónicos para atender la diseminación de la escucha radial en redes y plataformas, la estadística se basa centralmente sobre entrevistas a miles de oyentes que responden qué programa o radio escucharon, con cortes trimestrales. Aunque con reparos, la industria valida el método. Los números suelen ser difundidos en Twitter por el periodista Ariel Wolman.

 Longobardi, nuevo destino

“Cada Mañana” había marcado 44,6% en el trimestre marzo-mayo de 2021, siete puntos más que Feinmann en la misma silla un año después, una caída no tan pronunciada que es valorada como positiva en el edificio de la calle Mansilla.

Longobardi renunció a Mitre en diciembre pasado para —según explicó— dedicarse a una agenda global y tener más tiempo para su vida personal. El 11 de abril pasado debutó en CNN Radio junto a su coequiper Willy Kohan. La paradoja es que la renuncia de Longobardi tuvo un costo para Mitre, pero no parece haber movido demasiado el amperímetro en favor de la emisora que lo recibió.

CNN Radio comenzó a emitir en la histórica frecuencia de Belgrano en 2019, con figuras como Juan Pablo Varsky, Luis Majul y Ángel de Brito, y en 2020 se sumó María Laura Santillán (“La mañana de CNN”). La mayor innovación de la radio propiedad de Warner Media y el empresario marplatense Marcelo González llegó con la apuesta por un informativo sólido, servicio esencial del éter que quedó reducido al mínimo en las radios generalistas de Buenos Aires, a excepción de Nacional.

Acaso por superpoblación de ofertas en el terreno periodístico-ideológico en el salió a jugar, CNN no superó el punto porcentual de audiencia promedio de las AM durante todo 2021, última entre las nueve medidas por Kantar Ibope. De 6 a 10, la radio de Warner Media y González (socio de Management and Fit y de franquicias de Clarín en Mar del Plata y Rosario) fue escuchada por 1,2% en el trimestre enero-marzo de 2022 (“CNN Primera Mañana”, con Nuria Am), antes de la llegada de Longobardi. Los números de marzo a mayo registraron 1,9%, detrás de unas quince propuestas periodísticas a esa hora si se toman en cuenta las AM y las FM habladas, como Urbana Play, Radio con Vos y Rock and Pop. La tendencia, no obstante, es de crecimiento, y es prematuro sacar conclusiones, matiza una fuente de CNN Radio.

 En el terreno de Hadad

La primera posición de Mitre, seguida por Diez, Rivadavia, La Red, Continental, AM 750, Nacional, AM 990 y CNN Radio, es ratificada por un estudio de Proyección Consultores, que entrevistó 3.126 personas entre el 11 y el 30 de mayo. Esta firma incluye emisoras que no abonan a Ibope, como AM 530 Somos Radio (de la Asociación Madres de Plaza de Mayo), El Destape (AM 1050 y FM 107.3), Ciudad (AM 1110), Del Plata (AM 1030), Cooperativa (AM 770) y otras.

No obstante, el mayor movimiento en la audiencia de la AM de Buenos Aires llegó por el resurgimiento de Rivadavia. La AM 630 había pasado las tres décadas previas bajo la órbita de un empresario vinculado a Enrique Nosiglia; tiempos de acreedores, penurias de sus trabajadores, descuidos y la inercia de la solvencia profesional que dominó el rating en las décadas del setenta y ochenta.

En el fin del menemismo, tras obtener la frecuencia de la antigua Municipal, Daniel Hadad percibió que había un espacio desatendido a la derecha del dial y lo ocupó con Radio Diez. Era enero de 1999. A poco de salir al ruedo, completó la programación con Longobardi, Oscar González Oro, Jorge Jacobson, Feinmann, Etchecopar y Chiche Gelblung, con quienes selló un liderazgo que se extendería por más de una década.

Aquella “radio de la gente” hoy tiene dos vertientes: Mitre y Rivadavia. La primera, tomada por sorpresa por el desparpajo derechista de la frecuencia de Hadad, hizo propia la máxima si no se puede vencer a enemigo y decidió comprar pases, aprovechando el giro en la AM 710 cuando desembarcó Indalo. Primero fue Gelblung, luego Longobardi y María Isabel Sánchez (conductora del programa vespertino “Encendidos en la tarde”), y, este año, Feinmann.

Sobre el progama de Lanata —muy crítico de los medios de Hadad hace veinte años—, el propietario de Infobae dijo en una entrevista reciente con este periodista para Le Monde Diplomatique: “Escucho a Lanata en Radio Mitre, con sus modos, su agenda y sus chistes, y creo que es asimilable a aquella programación de Radio Diez”. La Mitre de principios de siglo, “progre” como la veía Hadad (con Ruiz Guiñazú, Néstor Ibarra y Adolfo Castelo), sería hoy irreconocible con los mensajes a favor de la mano dura, la exacerbación del individualismo y la hiperortodoxia económica que circulan por el aire de la AM 790. El asombro retrospectivo se cruza, claro está, con quien escuche Radio Diez.

En el caso de Rivadavia, el vínculo con la era de Hadad es todavía más nítido. Etchecopar es una de sus figuras de mayor rating (18,8% de audiencia al mediodía). “Esta mañana”, con Pablo Rossi (6 a 9), suma 13%, al igual que Cristina Pérez de 9 a 12, ambos desembarcados desde Mitre. Después de Etchecopar, Jonathan Viale (15 a 17) y Nelson Castro (17 a 19) se mantienen en el orden de los 15-18 puntos, mientras que Luis Majul, conductor de “Esta tarde” (19 a 21), baja a 9%.  

Lector de los cambios de época, Hadad observó con distancia la programación y el estilo de la nueva Rivadavia, a pesar de su amistad con varias de sus figuras. La grilla 2021 del ciclo empresarial inaugurado por Marcelo Fígoli, dueño de Alpha Media y Fénix Entertainment, estuvo conformada por conductores hombres en su totalidad.

Escucho a Lanata en Mitre, con sus modos, su agenda y sus chistes, y creo que es asimilable a aquella programación de Radio Diez

No fue lo que Hadad habría armado, no tanto por la ideología, sino por las formas. Pero Fígoli, de la mano del exvocero de Néstor Kirchner Alfredo Scoccimarro como programador, vio que había más espacio a la derecha y acertó. En dos años, Rivadavia pasó de los últimos puestos a pelear el segundo. Las acusaciones y diatribas contra los Fernández, los “planeros” y los piqueteros campean en la AM 630. El espíritu de cofradía entre los conductores, con dosis inocultadas de amor-odio, signo de aquella AM 710 de Hadad, también dice presente en la AM 630 de Fígoli. Este año, su acelerado crecimiento parece haber encontrado un techo, o una pausa. Otra novedad es que, por primera vez en seis décadas décadas, la radio que forjaron José María Muñoz, Horacio García Blanco, Juan Carlos Morales y Enrique Macaya Márquez no transmite partidos de fútbol.

La virtud de Mitre

Un pilar que consolidó a Mitre en la cima fue la estabilidad y coherencia de su programación. La secuencia Longobardi- Lanata-Sánchez-Leuco-Fernández Díaz se mantuvo durante casi una década y aún perdura en gran parte. Durante los fines de semana, con ellos sintonizan Marcelo Bonelli, Magdalena Ruiz Guiñazú, Marcelo Polino, Nicolás y Miguel Wiñazki, Sandra Borghi, Gonzalo Aziz y Gabriel Anello, el relator de fútbol que se reveló como un crítico acérrimo del kirchnerismo desde 2020. La emisora de la calle Mansilla mantiene un registro con tenues matices ideológicos, y aunque parezca monocorde y abrume a quien no piense parecido, evidentemente agrada a una gran parte de los porteños.

De la virtud de la constancia carecieron los competidores de Mitre. En Radio Diez, sólo Sylvestre, su principal carta, lleva más de cinco años en el mismo horario de lunes a viernes. La emisora de Indalo, grupo con vínculos aceitados con Alberto Fernández y sometido durante los años de Macri a un blitzkrieg judicial, pegó saltos ornamentales con no menos de una docena de cambios entre la tarde y la noche, desde Marcelo Zlotogwiazda a González Oro, de Rolando Hanglin a Juan di Natale, de Etchecopar a Roberto Navarro, de Antonio Novas a Luciano Galende.

Tras haber registrado un notable crecimiento en las últimas dos mediciones de Kantar Ibope, es presumible que la AM 710 encuentre estabilidad con el eje Sylvestre-Rial-Di Natale-Duggan-Galende-Kablan, aunque acaba de anunciar que Edith Hermida ocupará el espacio de la primera tarde desde julio, en reemplazo de Mariana Moyano, que comenzó “Las malas” meses atrás. 

Corea del Centroderecha

La Red es otra de las radios que logró un rumbo, más que nada, gracias a programas y transmisiones de fútbol en los que pelea el liderazgo con el equipo de Anello en Mitre. En los espacios no deportivos, la radio del grupo Vila-Manzano se ubicó en los últimos años en una provincia de Corea del Centro limítrofe con Corea del Sur, con conductores como Luis Novaresio, Alejandro Fantino, Jonathan Viale, Luis Majul y Fabián Doman. Hoy, Novaresio, Viale y Majul son figuras centrales de La Nación Plus, el canal que Jorge Fontevecchia, Esmeralda Mitre, Jorge Lanata y Daniel Vila le asignan a capitales próximos al propio Macri.

Este año, casi toda la programación de la AM 910 tiene conductores surgidos del periodismo deportivo (una excepción es Facundo Pastor, “Pastor 910”, de 16 a 18). Por ahora, La Red obtiene los mejores resultados en los horarios tradicionales del fútbol al mediodía y por la tarde-noche, y con el histórico “Marca de Radio” (sábados, de 10 a 13), de Eduardo Aliverti, que sale del cauce temático, artístico e ideológico de la estación de Vila-Manzano.

En un río similar a La Red pesca Continental, tras un lustro incierto. En diciembre de 2015, la AM 590 quedó descolocada tras el despido de su figura más emblemática, Víctor Hugo, cuya crítica al gobierno que comenzaba resultó intolerable para propietarios con instinto de supervivencia. En 2014, se había ido Ruiz Guiñazú, desplazada por Nelson Castro, tras siete años de conducción de la primera mañana. El español Grupo Prisa (El País, Cadena Ser) terminó de dejar su proyecto argentino al poco tiempo. Tras varios cambios de timón y estilo, la llegada del nuevos capitales, con Carlos Rosales, exdueño de Garbarino, derivó en una propuesta a medio camino entre la información y el entretenimiento, con eje en el fútbol. De su programación histórica queda “Bravo Punto Continental”, con Fernando Bravo (13 a 17), casi siempre al tope de las mediciones de la AM 590.

 La otra vereda

Con importantes matices, varias son las emisoras próximas a alguna línea del oficialismo, el peronismo o la izquierda. Radio 10, AM 750, AM 530 Somos Radio, Nacional, La 990 y El Destape, además de FM o radios digitales como La Patriada y Futurock, se ubican en la vereda ideológica opuesta a la de Mitre, Rivadavia, Ciudad, CNN y La Red. Algunas de ellas reivindican su partidismo o se definen como “contrahegemónicas”.

El proyecto más exitoso en ese campo quedó trunco en 2016. Cuando asumió Macri y Víctor Hugo fue echado de Continental y Roberto Navarro, de los medios del Grupo Indalo, al tiempo que las nuevas autoridades de Radio Nacional desterraron cualquier atisbo de kirchnerismo para dar paso a un macrismo de baja intensidad, la audiencia crítica de Cambiemos comenzó a concentrarse aceleradamente en Radio Del Plata (AM 1030).

Sylvestre, Daniel Tognetti, Darío Villarruel, Marcelo Zlotogwiazda y Roberto Caballero habían impulsado el crecimiento de la emisora en manos de Electroingeniería. En pleno vuelo a superar los veinte puntos porcentuales y acortar la brecha con Mitre, los propietarios de Del Plata dejaron de pagar los sueldos, la programación se desintegró y los trabajadores comenzaron a vivir un calvario. Con su nuevo dueño, el empresario de la carne Ricardo Bruzzese, la tradicional radio que supo ser de centroizquierda busca un perfil. Sus figuras más conocidas son Gelblung (“Hola Chiche”, de 16 a 18) y Tomás Méndez (“Duro de callar”, 7 a 10).

 AM 750 en el subibaja

Con Del Plata y Nacional fuera de carrera, y Diez bajo fuego, creció AM 750. El factor decisivo fue el pase de Víctor Hugo a la segunda mañana, en abril de 2016. Con él, levantó toda la radio del Grupo Octubre, subsidiario del sindicato de encargados de edificios que dirige Víctor Santa María.

A fines de 2019, en coincidencia con la victoria electoral de los Fernández, AM 750 llegó a cosechar 13% de la audiencia general de la onda media. Kantar Ibope le asignó 4,7% en el último trimestre, un tercio. Meses atrás, la emisora de Octubre modificó parte de su grilla con la incorporación de Cynthia García (“La García”, 6 a 9), Nora Veiras (“Aquí, allá y en todas partes”, de 15 a 18) y Diego Brancatelli (“Branca de vuelta”, 18 a 21). Victoria Torres, Eduardo Caimi y Valmiro Mainetti siguen al frente de “La casa invita” (21 a 23), Luis Bremer está a cargo de “Mediodía 750 (12 a 15) y Alejandro Apo conduce ”Donde quiera que estés“ (23 a 24). El mejor resultado de las nuevas apuestas lo obtiene Veiras, directora de Página 12 .

Dos programas de AM 750 superan los dos dígitos de share y pelean el segundo puesto. Pasada la medianoche, “La venganza será terrible”, con Alejandro Dolina, y “Una vuelta al mundo”, domingos, de 10 a 13, noticias y análisis internacionales, con Mercedes López San Miguel, Marco Teruggi y Vanesa Olivieri.

La radio que enuncia el rótulo “objetivos, pero no imparciales” tiene ahora más competencia frente a El Destape, Futurock, La 990 y Somos Radio, pero enfrenta, además, una dificultad fundamental: su deficiente antena. La emisora viene anunciando una inminente mejora tecnológica para superar el obstáculo de que la radio se escuche mal o directamente no se capte.  

Alpha Media, el grupo mediático de Fígoli, maneja ocho emisoras: Rivadavia, La 990 y Colonia en AM, y Rock and Pop, Metro, Info, La Uno y Blue en FM. Con La 990, el empresario procura reeditar el éxito de Rivadavia en la galaxia contraria.

La vieja Radio Splendid relanzó la programación este año. Junto a Claudio Villarruel (“Detrás de lo que vemos”, 12 a 14), artífice del cambio de programación, se sumaron Rolando Graña (“RPM”, de 9 a 12), Diego Schurman (“Que la gente crea”, 14 a 16), y Pablo Caruso (“Que vuelvan las ideas”, 16 a 19). Antonio Fernández Llorente, Carlos Polimeni y Fernando Alonso mantuvieron sus respectivos espacios.

Como en el caso de CNN Radio, la repuesta de la audiencia ante la novedad de La 990 fue discreta en la primera parte del año. En el período marzo-mayo, La 990 alcanzó una audiencia general de 1.5% (igual que la radio de Warner Media), frente a 0,9% del mismo trimestre de 2021.  

En cuanto a Nacional (AM 870), no volvió a la audiencia del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, aunque se recuperó algo tras el desplome de rating y artístico posterior. Desde 2020 exhibe un oficialismo más atenuado que aquél de 2011-2015. Kantar Ibope le otorga 2,5% de los oyentes de las AM con un reparto parejo durante el día entre los ciclos de Darío Villarruel, Gisela Busaniche y Carlos Ulanovsky, Federica Pais, Mario Wainfeld, Luisa Valmaggia, Horacio Embón, Pasión Nacional, los panoramas informativos y programas culturales. El mejor registro diario lo obtiene “Gente de a pie”, con Wainfeld (15 a 17).

 Pobre diversidad

Si se incurre en el maniqueísmo de tomar afinidades políticas —nada es del todo plano en las 24 horas de una radio—, la suma de Mitre y Rivadavia supera el 50% de la audiencia. Bien leído, es un porcentaje similar al que cosechaba sólo la radio de Clarín allá por 2015. El conglomerado predominantemente crítico u opositor al Gobierno o al peronismo se expande en determinados horarios con CNN Radio, La Red, Continental y Ciudad.

Tomadas en su conjunto, Diez, AM 750, Nacional y La 990 no exceden los 30 puntos de audiencia, porción que también se estira si se considera a El Destape, Somos Radio y algunos horarios de Del Plata, más radios digitales.

Esta divisoria que aparenta pluralidad no oculta una característica que unifica al éter argentino. Hace años que algunas empresas invierten en contratar conductores y desinvierten en productores, acreditados, editores, enviados especiales y corresponsales. La radio de Buenos Aires se escucha hiperopinada, propensa al anecdotario e informativamente pobre. Los anodinos llamados de los oyentes acuden en auxilio de la falta de recursos e ideas.

El llamado de atención llega desde el interior, donde persisten proyectos más respetuosos de la función informativa de la radio. Así como en Buenos Aires, un noticiero radial de media o una hora es una excepción, en algunas provincias, la tendencia es distinta. Aire de Santa Fe es un caso, pero el más notorio es el de la emisora más profesional, con mayor despliegue, con más audiencia nacional y más querida por Mauricio Macri: Cadena 3.

SL