Israel prepara la evacuación forzosa de civiles de Rafah antes de lanzar su temida ofensiva

elDiario.es

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Israel lleva semanas asegurando que lanzará próximamente una ofensiva contra la localidad gazatí de Rafah, donde se refugiaron más de un millón de palestinos que huyeron de otros lugares de la Franja. Varias fuentes anónimas afirmaron este miércoles que el Ejército sigue adelante con los preparativos para esa ofensiva, a la que se opone la comunidad internacional porque conllevaría un gran riesgo para los cientos de miles de desplazados, que no tienen adónde ir y que ya se encuentran en condiciones muy precarias, con escaso acceso a comida, agua potable y asistencia sanitaria.

Un campamento con medio millar de tiendas de lona blanca ya fue erigido en Jan Yunis, la ciudad más grande del sur de Gaza que se encuentra a pocos kilómetros de distancia de Rafah, según la Agencia EFE. El campamento se encuentra al oeste de la urbe, “cerca de un cementerio”, tal y como detalla una fuente palestina a EFE, mientras que otro campamento similar está aún en construcción. También la agencia de noticias Reuters confirma que Israel consiguió decenas de miles de tiendas de campaña para alojar a los civiles que tiene intención de evacuar de Rafah, antes de lanzar su prometido asalto. Reuters, que cita a fuentes del Gobierno israelí, asegura que el Ministerio de Defensa adquirió 40.000 carpas, cada una de las cuales puede albergar entre 10 y 12 personas. 

Un alto mando de Defensa dijo a esa agencia, de forma anónima, que el Ejército está preparado para lanzar una ofensiva terrestre sobre Rafah y que la operación empezará cuando reciba “el visto bueno del Gobierno” de Benjamin Netanyahu, el cual dejó claro que el asalto contra la localidad tendrá lugar antes o después. Representantes del Ejecutivo presentaron a los estadounidenses un plan para evacuar a los civiles y después irrumpir en la zona, pero Washington sigue mostrándose prevenido ante la posibilidad de una campaña militar a gran escala.

“Poner a los civiles a salvo será una parte importante de la estrategia de Israel”, aseguró un portavoz del Gobierno, citado por Reuters. Las fuentes gubernamentales detallaron a esa agencia que el llamado gabinete de guerra tiene previsto reunirse en las próximas dos semanas para autorizar la evacuación de los civiles, que duraría alrededor de un mes y sería el primer paso de la operación militar en Rafah.

Mientras, el Ejército israelí siguió bombardeando este miércoles Rafah, donde murieron al menos tres personas, según informaron a EFE fuentes locales. Hace pocos días, un bombardeo contra una vivienda en el este de Rafah causó la muerte de 16 palestinos: 13 niños y tres mujeres, según las autoridades locales. En total, desde el comienzo de la guerra hace más de seis meses y medio, más de 34.650 palestinos perdieron la vida en Gaza y otros miles se encuentran desaparecidos, probablemente fallecidos bajo los escombros de sus casas y otros edificios bombardeados.

Bombardeos en el sur de Líbano

Este miércoles, las Fuerzas de Defensa de Israel también bombardearon de forma intensa la zona sur de Líbano, al otro lado de su frontera. Según un comunicado, atacaron unos “40 objetivos terroristas” del grupo chií libanés Hezbollah, incluidos almacenes, armamento y otras infraestructuras. Los ataques tuvieron lugar en la localidad de Ayta ash Shab, donde –según Israel– ese movimiento armado apoyado por Irán cuenta con decenas de infraestructuras para atacar a soldados y civiles israelíes en el norte del país.

En una visita al Comando Norte de las FDI, en la localidad de Safed, el ministro israelí de Defensa, Yoav Gallant, anunció que “la mitad de los comandantes de Hezbollah en el sur de Líbano fueron eliminados... y la otra mitad se esconden y abandonan el sur de Líbano por las operaciones del Ejército” de Israel.

Por su parte, Hezbollah aseguró haber lanzado este miércoles “decenas” de proyectiles contra la localidad israelí de Shomera, en su segundo ataque de este tipo y de esta envergadura contra el norte de Israel en un lapso de pocas horas, según EFE. Los intercambios de fuego entre Hezbollah y el Ejército israelí se repiten a diario desde el comienzo de la guerra en Gaza, y aumentaron en intensidad y alcance en las últimas semanas. En este tiempo, en Israel fallecieron 18 personas (10 militares y 8 civiles), mientras que al otro lado de la frontera las víctimas son al menos 370: 260 milicianos de Hezbollah, 46 integrantes de otras milicias, un soldado libanés y unos 60 civiles, incluidos diez menores y tres periodistas.