OPINIÓN

Una hazaña que ya queda chica

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Hoy se inaugura el Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK) con su puesta en marcha operativa (habilitación de la estación de medición de Tratayén). La Secretaria de Energía, Flavia Royón, ha dicho recientemente que su construcción en 10 meses (para una obra que usualmente demandaría unos 24 meses de ejecución) es una verdadera “hazaña”, pues se hizo en tiempo récord desde el punto de vista técnico, con una soldadura promedio de 5 kilómetros de caño por día.[1] Miembros de las empresas constructoras también hablan de “proeza”. Para dar dimensión a estos calificativos hay que hacer un poco de historia.

Según rememora Fernando Pino Solanas en su última producción escrita, “en 1946, Perón crea Gas del Estado y designa como presidente al ingeniero Julio V. Canessa, quien era un discípulo de Mosconi, quien a fines de la década del ’20 había sido nombrado al frente de la flamante destilería de San Lorenzo. El plan de Canessa era traer el gas de Comodoro Rivadavia a Buenos Aires y así se lo propone al General. ‘Es una idea brillante, ¿Ud. está seguro de poder hacerlo, son 1600 Km? –le preguntó Perón–. ¿Y con qué recursos, con qué tecnología? –Canessa fue categórico– Con lo que produce la empresa, Presidente... en dos años puedo terminarlo.’ Se trataba del gasoducto más largo del mundo en esa época. Canessa cumplió con su promesa: comenzó en 1947 y lo inauguró con Perón en diciembre de 1949. El gasoducto que construyó Canessa sin recurrir a préstamos externos se financió con los recursos que generaba Gas del Estado y créditos de los bancos públicos. La compañía fue gestionada con tanta honestidad y eficacia que, en el mundo, se la citaba como ejemplo”.[2]

Ese fue el primer paso. A partir de allí el Estado Nacional no dejó de hacer obras de infraestructura de gran porte. 

o 1949: Gasoducto Cro. Rivadavia (Chubut) – Lavallol (BA). Inicio del Gto. Troncal Sistema Sur de Gas del Estado SE (GdE).

o 1952: Gasoducto Comodoro Rivadavia (Chubut) – Cañadón Seco (Santa Cruz). Ampliación.

o 1956: Gasoducto Plaza Huincul (Neuquén) – General Conesa (Río Negro). Ampliación.

o 1965: Gasoducto Norte Campo Durán (Salta) – Gral. Pacheco (BA). Inicio del Gto. Troncal Sistema Norte de GdE.

o 1965: Gasoducto Madrejones (Bolivia) – Campo Durán (Salta).

o 1970: Gasoducto Gral. San Martín tramo Pico Truncado (Santa Cruz) – Gutiérrez (BA). Nuevo Gto. Troncal Sistema Sur de GdE.

o 1970: Gasoducto Neuba I Plaza Huincul (Neuquén) – Gral. Cerri en Bahía Blanca (BA). Ampliación.

o 1970: Gasoducto El Medanito (Neuquén) – Allen (Río Negro).

o 1971: Gasoducto Plaza Huincul (Neuquén) – Zapala (Neuquén).

o 1972: Gasoducto Pocitos (Bolivia) – Campo Durán (Salta).

o 1973: Gasoducto Neuba I Gral. Cerri (BA) – Gral. Pacheco (BA).

o 1977: Gasoducto Gral. San Martín tramo Pico Truncado (Santa Cruz) – El Cóndor (Santa Cruz).

o 1980: Gasoducto Gral. San Martín tramo El Cóndor (Santa Cruz) – San Sebastián (Tierra del Fuego).

o 1981: Gasoductos Aldao (Santa Fe) – Santa Fe (Santa Fe), y Tucumán (Tucumán) – Campo Durán (Salta).

o 1982: Gasoducto Centro-Oeste tramos Aldao (Santa Fe) – Mendoza, y Aldao (Santa Fe) – Neuquén.

o 1986: Gasoducto Cordillerano tramos Plaza Huincul (Neuquén) – San Martín de los Andes (Neuquén) y Plaza Huincul (Neuquén) – San Carlos de Bariloche (Río Negro).

o 1988: Gasoducto Neuba II Loma La Lata (Neuquén) – Gutiérrez (BA).

o 1990: Gasoducto Santa Fe (Santa Fe) – Paraná (Entre Ríos). Cruce del Río Paraná.  

Desde el punto de vista técnico, los gasoductos transportan el gas natural desde las cuencas de producción, con inyecciones en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), hasta los distintos puntos de entrega a los diversos tipos de usuarios de gas natural. Vale recordar que, como regla general, cada gasoducto requiere a una distancia de aprox. 120 km, una Planta Compresora, la cual tiene grandes equipos de impulsión (compresores) que le brindan al gas la fuerza de empuje necesaria para recorrer el gasoducto hasta la siguiente planta, y así sucesivamente hasta los centros de consumo. La suma de potencia de todas las Plantas Compresoras del Sistema Licenciado de Transporte conforma la potencia instalada total-país (en HP). También se requiere de instalaciones superficiales como estaciones de medición, odorización, regulación de presión y plantas de Scrapper.  

Privatización y después

Con la privatización de Gas del Estado SE en 1992 el segmento de transporte fue licenciado a dos compañías privadas mediante el otorgamiento de licencias por el PEN. De esta forma, la operación y mantenimiento se dividió en dos empresas: Transportadora Gas del Norte SA y Transportadora de Gas del Sur SA. TGN opera el 42% de la red: gasoductos Norte y Centro-Oeste; y TGS el 58% restante: gasoductos Neuba I y II y San Martín. En 1993 el sistema contaba con una longitud de 10.800 km a nivel nacional. A partir de ese año se sumó capacidad de transporte, principalmente a través del Programa de Fideicomisos Gas (Dto. 180/04) vigente entre 2004 y 2014, mediante el cual se añadieron loops sobre el sistema existente, extensiones regionales y mayor capacidad de compresión, pero no se construyeron nuevos gasoductos troncales.

Estas expansiones fueron financiadas principalmente por CAMMESA y, subsidiariamente, por cargadores del sector privado. Al concluir 2021, según estadísticas del ENARGÁS, existían unos 16.000 km de cañerías operadas por TGN y TGS (+116 %).[3] En cuanto a la inyección, TGN tiene una capacidad de 49 MMm3/d, mientras que TGS de 78 MMm3/d. El volumen máximo diario inyectado al sistema se verificó el 18/7/21 con una inyección de 161 MMm3. Desde cuenca neuquina se inyectaron, en 2021, unos 71 MMm3/d. 

En 2007 el Estado Nacional, vía ENARSA, retoma la ampliación de la red troncal con la construcción del Gasoducto del Noreste (GNEA), que sumó 1.500 km (más 3.000 km de ramales) y está operativo desde su extremo sur (Santa Fe), pero no ha logrado alcanzar su capacidad plena pues falta finalizar su extremo norte (ECP1 Salta) y un tramos en Formosa, amén de su extensión a la Mesopotamia (unos 1.550 km con cruce del Río Paraná).

Hoy día también están en ejecución los gasoductos regionales “4G”: Regional Centro II (Esperanza/Rafaela/Sunchales); Refuerzo Gasoducto de la Costa y Gasoducto Tandil/Mar del Plata; Refuerzo Sistema Cordillerano-Patagónico (Neuquén, Río Negro y Chubut); Gasoducto Productivo en La Rioja; y Regional Sur en Santa Fe (Venado Tuerto). En mayo de este año se inauguró un gasoducto de 72 km que une localidades bonaerenses (Trenque Lauquen – América, partido de Rivadavia), con dos Estaciones Reguladoras de Presión.

Vaca Muerta reaviva las expansiones

En 2011 se “descubre” la roca madre neuquina y en 2012, con la renacionalización de YPF, comienza una fructífera etapa de desrisqueo y producción masiva que llevó a que hoy represente más de la mitad del consumo del país. Así, un lustro después ya se avizoraba la necesidad de ampliación del sistema de gasoductos Neuquén-BA.  

Pero recién en julio de 2019 (DNU 465) fue lanzada la licitación para la construcción del Gasoducto del Centro, cuyo objeto incluía el diseño de la obra (que debía llevar adelante el propio contratista), cuyos estudios básicos no habían sido aprobados oficialmente: factibilidad, traza, impacto ambiental, etc. Se desaprovechó el “primer tiempo” (dic’15-dic’17) de ese gobierno que contaba con financiamiento internacional, diálogo con la industria, leyes del Congreso, cuadros técnicos idóneos y había ganado elecciones intermedias. Se perdió tiempo en auditorías y manifestaciones de interés y faltó reacción ante el incremento de la producción (el plan gas de la Res. 46/17).

Luego vino la Pandemia, que retrasó todo y agravó de manera aguda el declino en la producción. Pero con el lanzamiento del Plan Gas.Ar 2020-2024 (Rondas #1 a #5) el gobierno viabilizó la inversión privada y Vaca Muerta volvió a demostrar su inigualable productividad: se logró revertir la caída y asegurar una producción estable (de 100 MMm3/d) vía contratos plurianuales, al punto que los productores sobrecumplieron sus compromisos de inyección… y rápidamente el sistema de evacuación desde Neuquén quedó saturado de nuevo.

Aquí también hubo algún tiempo ocioso hasta que, con el lanzamiento del “Sistema Transport.Ar” (Dto. 72/2022), se instrumentó un plan de ampliaciones bajo un esquema de obra pública y financiamiento estatal, cuyo paquete incluye, además del GPNK: ampliación NEUBA II; tramos finales PBA; conexión Mercedes/Cardales; expansión Gasoducto Centro-Oeste; reversión Gasoducto Norte; ampliación compresión GNEA; conexión GNEA/San Jerónimo; loops y compresión en Aldea Brasilera.

Sin Néstor no se puede, con Néstor no alcanza…

El GPNK se lleva a cabo bajo un esquema de obra pública, con dirección de la empresa estatal ENARSA y ejecución de contratistas privados (Techint I&C–SACDE–BTU). Lo destacable ha sido su realización en plazos apremiantes bajo el propósito de arribar al presente invierno con sustitución de importaciones. Ya construido, ahora se harán las pruebas hidráulicas, la inertización con Scrapper y la presurización secuencial con 25 MMm3 de gas de “colchón” o Linepack; finalmente, la habilitación comercial sucederá el próximo 9 de julio, cuando quede inaugurado en el Día de la Independencia. Ergo, habrá al menos 40 días de este invierno con más moléculas VacaMuertistas en reemplazo de moléculas GNLístas (buques metaneros importados). Son unos 11 MMm3/d que ascenderán a 14 en enero y 24 cuando se instalen tres plantas compresoras.

La “hazaña” de logarlo en tiempo récord puede graficarse en los siguientes datos[4]: la unión Tratayén (Neuquén) – Salliqueló (BA) a lo largo de 583 km (475 de ellos en 36 pulgadas y 80 km en 30’’) involucró, además, el cruce dirigido del Río Colorado entre Río Negro y La Pampa; empleó a más de 10.000 trabajadores calificados (más de 4 millones de horas/hombre), entre ellos soldadores con tecnología de punta a nivel mundial, implementada por primera vez en el país: plantas de doble junta, sistemas de soldadura automática (operadas por 45 técnicos turcos especializados que soldaron más de 100 juntas por día –unos 5 km–, de adentro y por fuera), más de 9.000 viajes en camión de los caños que totalizaron un acumulado de 6 millones de km (sin ningún accidente).

Además, se utilizan más de 1.400 equipos nacionales, entre ellos sidebooms, pipewelders, motoniveladoras, topadoras, excavadoras, grúas tiendetubos y tractores. Se trata de una obra cuyo repago no excede los dos años, durante los cuales permitirá ahorrar un total de 4.400 millones de dólares. Así, en el mediano plazo y junto con las exportaciones de crudo, la balanza comercial energética pasará de un déficit el año pasado en 5.000 millones de dólares a ser positiva en 2025, con proyecciones de ingresos de 18.000 millones al 2030.

Junto a la ampliación de la red de oleoductos para evacuar más crudo de Vaca Muerta, el GPNK ha devuelto al país el impulso ingenieril y constructor en el midstream y ha dotado de experiencia a miles de técnicos y profesionales argentinos que seguirán disponibles para futuras obras (de transporte, tratamiento y captación de líquidos de gas). ¿Cómo? Un ejemplo: las empresas contratistas crearon un centro de capacitación en Pacheco (BA) que formó a más de 90 operadores de tiendetubos, provenientes de 11 provincias.  

Ahora bien, ¿con esto es suficiente? No, en absoluto. Se precisa continuar ya con la etapa II del NK a San Jerónimo (Santa Fe), que cuenta con financiamiento parcial de la CAF; y con el resto de las obras complementarias del Transport.Ar. La más urgente es la reversión del Gasoducto Norte[5] (en 3 etapas) para suplir la merma de gas en la cuenca Noroeste por menor producción local e importaciones declinantes de Bolivia, y así alimentar los consumos regionales de industria y generación eléctrica. Todas estas ampliaciones adicionarán al sistema de transporte un total de 44 MMm3/d y reducirán la brecha estacional de invierno entre producción local y demanda prioritaria (hogares y generación eléctrica) más industria y GNC. A la vez, permitirán seguir consolidando el mercado regional de exportación (vía Chile y Uruguay), lo que resulta vital para producir los volúmenes incrementales con los que luego se afronta el pico de demanda invernal… y para conseguir dólares. 

En resumen: el GPNK retoma una larga tradición nacional y cristaliza un logro material e intangible de enorme valor en tiempos de una macroeconomía frágil, un contexto global adverso y un sistema político y corporativo esquivos a la hora de financiar infraestructura. El “pogo” final entre los obreros no es más que un símbolo de esa resiliencia.

* Titular Consultora Paspartú y ex Subsecretario de Hidrocarburos 2019-2020.

[1] “El gasoducto Néstor Kirchner encamina al país hacia costos energéticos más competitivos' (telam.com.ar).

[2] Estudio Preliminar al Manual de Empresas Públicas en Argentina (1946/2020), disponible en Manual de empresas públicas en Argentina (1946-2020). De la centenaria YPF a las actuales SABIE | EDITORIAL UNIVERSITARIA (EDUNPAZ).

[3] informe-anual-2021.pdf (enargas.gob.ar) / MicroStation View (enargas.gob.ar).

[4] En ánimo comparativo, una proeza de la gestión binacional, la ingeniería y la arquitectura legal y financiera ha sido el Eurotúnel bajo el canal de la Mancha entre Inglaterra y Francia, de 50 km y a 100 mts bajo el nivel del mar, que demandó casi un siglo de preparativos, 28 meses de construcción y 6 años totales de obra, con financiamiento y un concesionario privados, más quiebras, bancos y la inauguración por el presidente Mitterrand y la reina Isabel II. Para una competa y detallada descripción del proceso, ver: A. Ruiz Ojeda. El Eurotunel La provisión y financiación de infraestructuras públicas en régimen de concesión. (CA Extranjero). RAP Núm. 132 (cepc.gob.es)

[5] Royón: “Tenemos previsto que el Estado cubra parte del financiamiento de la reversión del Gasoducto Norte” • EconoJournal.