La obra social de los jubilados
Movimientos en el PAMI: el desembarco de exfuncionarios de Justicia reaviva la disputa por el control del organismo
Mientras el Gobierno concentra buena parte de su atención en la agenda parlamentaria del segundo semestre, otra disputa de poder avanza silenciosamente puertas adentro del PAMI. Durante las últimas semanas, la obra social de los jubilados comenzó a atravesar una serie de movimientos internos que modificaron el equilibrio de fuerzas dentro del organismo: gerentes desplazados de sus funciones, nuevos funcionarios llegados desde el Ministerio de Justicia y una conducción operativa que, según distintas fuentes consultadas por elDiarioAR, empezó a concentrarse en un reducido grupo de dirigentes con llegada directa a la Casa Rosada.
La reconfiguración ocurre en un momento particularmente delicado para el organismo. Desde abril, el PAMI quedó en el centro de las críticas por el deterioro de las prestaciones médicas, las dificultades para acceder a medicamentos y las demoras en distintos servicios, una situación que terminó exponiendo a las máximas autoridades de la institución, encabezadas por el director ejecutivo, Esteban Leguízamo, y su segundo, Carlos Zamparolo. En paralelo, el organismo puso en marcha un amplio programa de retiros voluntarios, avanzó con una reducción de su estructura y comenzó a profundizar la digitalización de numerosos trámites, medidas que también despertaron preocupación entre trabajadores y jubilados. “Está todo muy estallado, muy paralizado”, resumió una fuente con conocimiento del funcionamiento interno del organismo.
Fue precisamente en ese contexto cuando empezó a modificarse el equilibrio interno del PAMI. En abril, el Gobierno designó como síndica general a María Florencia Zicavo, una abogada de estrecha confianza del exministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, que hasta marzo se desempeñó como titular de la Unidad de Gabinete de Asesores de esa cartera. Su desembarco fue presentado oficialmente como un refuerzo de los mecanismos de auditoría y control sobre un organismo que administra uno de los presupuestos más importantes del Estado.
Sin embargo, el perfil de Zicavo excedía largamente el de una funcionaria técnica. En 2025, había encabezado la Unidad de Tareas de Investigación (UTI) creada por el Gobierno para reunir información sobre el escándalo de la criptomoneda $LIBRA, la comisión interna que el propio Poder Ejecutivo conformó para investigar las derivaciones del caso que involucra a Javier Milei. La decisión de poner al frente de esa investigación a la mano derecha de Cúneo Libarona había generado fuertes cuestionamientos de la oposición, que denunciaba un mecanismo de “autoinvestigación” del Gobierno. La UTI terminó siendo disuelta pocos meses después, bajo el argumento oficial de que había cumplido con la tarea encomendada.
Cuatro meses después de su llegada al PAMI, distintas fuentes del organismo sostienen que Zicavo dejó de ocupar un rol exclusivamente vinculado a las tareas de control para convertirse en una de las principales figuras de la conducción cotidiana. Según esa reconstrucción, comparte hoy el manejo operativo con el coordinador ejecutivo Juan Cruz Montero, también incorporado desde el Ministerio de Justicia en el mes de mayo.
La reconfiguración coincide además con otros cambios ocurridos recientemente en el área de Salud. A principios de julio, el Gobierno aceptó la renuncia de Guido Giana, el número 2 del ministerio que conduce Mario Lugones y responsable de la coordinación administrativa de la cartera. Cerca del exfuncionario atribuyeron entonces su salida al desgaste acumulado por la gestión y aseguraron que había decidido dar un paso al costado. Sin embargo, dentro del propio Gobierno también circularon versiones que vinculaban su alejamiento con diferencias alrededor del manejo de los recursos del ministerio. En el PAMI, donde Giana había ocupado la Gerencia Económico Financiera durante la gestión de Mauricio Macri, su salida fue interpretada por algunos funcionarios como otro indicio de la reorganización que atraviesa el área sanitaria nacional.
Los cambios, sin embargo, todavía no terminaron. En distintos despachos del PAMI aseguran que continúan circulando versiones sobre nuevas remociones, incluso entre las máximas autoridades de la institución. Ninguna de las fuentes consultadas pudo confirmar esos rumores, pero el solo hecho de que hayan ganado fuerza refleja el clima de incertidumbre que atraviesa hoy la obra social.
Lo que sí aparece como un dato consolidado es el desplazamiento de buena parte del primer nivel gerencial. Según pudo reconstruir elDiarioAR, varios responsables de áreas estratégicas fueron apartados de la conducción cotidiana, aunque permanecen formalmente dentro del organismo y continúan percibiendo sus salarios. “No los sacan: los corren, pero siguen cobrando lo mismo”, describió una fuente al tanto de las resoluciones internas. Ese mecanismo llamó la atención incluso entre empleados de carrera, ya que los funcionarios dejan de ejercer las responsabilidades que tenían asignadas sin abandonar formalmente la estructura administrativa.
La reorganización, sin embargo, no fue absoluta. Algunos nombres conservaron sus posiciones. Entre ellos aparecen Carolina Olivera, gerente Técnico Operativa y una de las funcionarias más influyentes del organismo, que meses atrás quedó bajo la lupa tras conocerse que había obtenido un millonario crédito del Banco Nación en condiciones que despertaron cuestionamientos, y la platense Antonella Racunti, titular del Área de Participación e Inclusión Social y considerada puertas adentro del PAMI central como la principal exponente del sector alineado con Santiago Caputo. La permanencia de esas funcionarias alimentó nuevas especulaciones sobre el verdadero alcance de la reconfiguración y sobre el delicado equilibrio que todavía persiste entre los distintos sectores del oficialismo con influencia en la obra social.
La reciente designación de Luciana Campos al frente de Recursos Humanos se sumó al protagonismo creciente de Zicavo y a otros nombramientos de perfiles similares. En distintos despachos del organismo interpretan esos movimientos como parte de un avance del armado político de Karina Milei, de la mano de los primos Menem. Se trata de una hipótesis que ninguna fuente presenta como una certeza, pero que comenzó a ganar fuerza a medida que avanzaron los cambios internos. “La duda es si viene una línea más cercana a Karina y qué va a pasar con los caputistas”, admitió un funcionario que sigue de cerca la reconfiguración.
La disputa política se desarrolla, además, en medio de una compleja transición administrativa. Según pudo saber elDiarioAR, el programa de retiros voluntarios registra una adhesión inferior a la esperada por las autoridades y todavía no terminó de instrumentarse, mientras la salida de varios gerentes ralentizó distintos procesos internos. Las negociaciones salariales permanecen prácticamente congeladas y el clima entre los trabajadores se deterioró durante los últimos meses.
En paralelo, distintas fuentes describen un proceso más amplio de transformación del PAMI, con una creciente digitalización de trámites, la reducción de personal y la posibilidad de cerrar algunas agencias del interior. El objetivo oficial sería concentrar cada vez más gestiones en canales digitales y disminuir la estructura territorial del organismo. Entre trabajadores y especialistas del sector, sin embargo, existe preocupación por el impacto que esos cambios podrían tener sobre una población integrada mayoritariamente por adultos mayores, históricamente acostumbrados a resolver sus trámites de manera presencial. “El fuerte del PAMI siempre fue la cercanía. Perder eso es perder buena parte de lo que se hizo durante décadas”, resumió un trabajador del organismo.
Con ese escenario de fondo, la incógnita ya no pasa únicamente por quiénes ocuparán los cargos que quedaron vacantes tras la purga. La verdadera discusión, según coinciden distintas fuentes del organismo, es quién terminará controlando uno de los organismos con mayor presencia territorial y mayor volumen presupuestario del Estado nacional, justo cuando la crisis de prestaciones convirtió a la obra social en uno de los frentes más sensibles para el Gobierno.
PL/CRM