La nueva variante de covid en Brasil

Ómicron: tres casos en San Pablo y sospechas en Brasilia, Río y Belo Horizonte

Controles en el aeropuerto internacional de Guarulhos, en San Pablo.

Eleonora Gosman

San Pablo —

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Las autoridades sanitarias de Brasil confirmaron ayer el tercer caso detectado de la nueva variante de Covid-19, la Ómicron. Es un joven de 29 años que el último sábado aterrizó en el Aeropuerto Internacional de San Pablo, en Guarulhos, Hace 10 días, el lunes 22, un matrimonio de brasileños llegó a la capital paulista en un vuelo proveniente de África del Sur donde están radicados. Pasaron dos días y se decidieron a aplicar un test, que les dio positivo. Ambos dijeron estar inmunizados con la Janssen.

Tanto el muchacho como la pareja no evidenciaron síntomas importantes. Pero los tres cumplen rigurosa cuarentena en los domicilios de familiares. Las muestras de sangre fueron secuenciadas genéticamente, en todos los casos, por el Instituto Adolfo Lutz del gobierno de San Pablo. Desde luego, hay otros brasileños que embarcaron los últimos en el continente africano y que también presentaron índices positivos de Coronavirus. Lo que ahora estudian los laboratorios es si, efectivamente, se trata de Ómicron. En Río de Janeiro anticiparon que podrían enfrentar el primer caso de un viajero contaminado; pero otros dos pacientes dudosos llegaron a Brasilia y a Belo Horizonte (la capital de Minas Gerais).

Para los virólogos brasileños, la cuestión pasa ahora por determinar “hacia dónde marcha la pandemia, de acuerdo con la evolución del virus”. El especialista José Eduardo Levi admitió que “existen dos asuntos claves para evaluar. Por un lado, la capacidad de resistencia de las vacunas; por el otro, los cambios que necesariamente ocurren con las mutaciones. La única manera de acompañar las mutaciones es mediante el secuenciado genético”.

Lo cierto es que la Organización Mundial de la Salud volvió a insistir acerca del impacto de la variante Ómicron. El director general de la OMS, Tedros Adhanom, indicó que habrá un progresivo aumento en el número de casos del mundo, “algo que no nos sorprende”. En el organismo internacional creen que esta cepa puede ser más transmisible que la Delta.

Hay razones para esa conjetura y es la proteína Spike, una de las principales que cubren la superficie del virión, la unidad estructural de los virus. Es, además, la responsable por la entrada del virus en la célula huésped; es decir, desempeña funciones claves en su unión al receptor. En síntesis, tiene un papel esencial en la infección con el Coronavirus. En la Ómicron, también conocida como B.1.1.529, se descubrieron, precisamente, 30 mutaciones en esa proteína que es la llave del virus para entrar en las células, lo que se asocia con una mayor transmisión. Algunas de estas mutaciones ya se habían visto en cepas previas, como la Alfa y la Delta.

En Río de Janeiro encontraron, a última hora del martes, una muchacha sospechosa de estar contaminada con la nueva variante; así lo indicó la Secretaría de Salud. La paciente, de 29 años, está bajo monitoreo a la espera de los resultados que brinde la secuenciación genética. En la capital carioca, la prestigiosa Fundación Oswaldo Cruz es la que se encarga de llevar adelante esa tarea. Según la información ofrecida por la paciente ella partió de Johannesburgo, hizo una escala en Etiopía y continuó hacia el aeropuerto de San Pablo. Allí tomó otro vuelo doméstico rumbo a Río. Estuvo acompañada por su esposo en todo el recorrido, sin embargo, el PCR de su pareja dio negativo, al igual que todos aquellos que mantuvieron contacto con la contagiada. Todo indica que el síntoma más común, en la contaminación con el Ómicron, es el dolor de cuerpo y el extrema cansancio; que pueden ir acompañados de dolor de garganta y tos seca. También produce fiebre, pero a temperaturas bajas.

Pese a la confirmación de los tres casos paulistas y los sospechosos, el gobierno de Jair Bolsonaro optó por no tomar medidas. El presidente aguarda, dijeron en el Palacio del Planalto, disponer de más información antes de pronunciarse por medidas restrictivas. En tanto, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) pidió al gobierno que suspenda la entrada de vuelos procedentes de cuatro países africanos. Son Angola, Malawi, Mozambique y Zambia. Estos se sumarían a los 6 países cuyos ciudadanos no pueden entrar a Brasil: África do Sul, Botsuana, Eswatini, Lesoto, Namíbia y Zimbabue. La agencia Anvisa reclamó a Bolsonaro que aplique la exigencia de vacunación para la entrada todos los turistas extranjeros. Pero el presidente todavía no respondió, a pesar de que la recomendación fue enviada al gobierno federal el 12 de noviembre último.

EG/WC

 

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