El negocio del fútbol
González Iñárritu cuestionó la organización del Mundial 2026: “Es un acto de avaricia de la mafia de la FIFA
El reconocido cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu lanzó una dura crítica contra la organización del Mundial 2026 y apuntó directamente contra la FIFA por el formato ampliado del torneo y su realización conjunta entre México, Estados Unidos y Canadá.
Durante una charla con medios de comunicación, tras incorporarse a El Colegio Nacional, el director ganador del Oscar cuestionó la falta de entusiasmo que percibe en su país a pocos días del inicio de la Copa del Mundo y aseguró que la distribución de los partidos entre tres naciones le quitó identidad a la competencia.
“No siento ningún ambiente mundialero”, afirmó Iñárritu, quien consideró que la escasa cantidad de encuentros programados en México conspira contra el clima festivo que históricamente acompañó a los mundiales organizados por una sola sede.
El realizador fue aún más contundente al referirse a la decisión de repartir el certamen. “Creo que haber dispersado un Mundial en tres países me parece, otra vez, un acto de avaricia por parte de la mafia de la FIFA”, sostuvo.
Además, cuestionó la ampliación del torneo a 48 selecciones y advirtió que el aumento de participantes responde más a intereses económicos que deportivos. “Cobró tres veces un Mundial al haber metido muchos más equipos, ya sin una curaduría de calidad. El nivel va a bajar”, señaló.
Otro de los puntos que despertó sus críticas fue el costo de las entradas. Según expresó, los valores actuales alejan a gran parte de los hinchas de la posibilidad de vivir la experiencia mundialista en las tribunas.
“El costo de los boletos me parece una grosería. Querer llevar a tus hijos es algo de un señor, o sea, es una barbaridad”, afirmó.
Iñárritu recordó que durante el Mundial de 1986 pudo asistir al histórico partido en el que Diego Maradona convirtió la célebre “Mano de Dios” frente a Inglaterra, pese a que su familia no contaba con grandes recursos económicos. A su entender, una experiencia semejante sería hoy inaccesible para muchas familias mexicanas.
El director también cuestionó la forma en que se consumen actualmente los partidos. “Me parece que le han quitado al mundo un gusto popular, se lo robaron, y ahora para verlo en la televisión tienes que pagar. Antes era verdaderamente una celebración de un país orgulloso de ser el que invitaba al mundo”, concluyó.