Alta dispersión en los pronósticos de inflación, que se conocerá tres días antes de las elecciones

Si la inflación es un dato que en la Argentina nunca pasa desapercibido, el próximo informe se espera con especial interés dado que se difundirá el 11 de noviembre, apenas tres días antes de las elecciones. Y también con muchas dudas. El congelamiento de 1.432 bienes básicos definido por Comercio Interior y la distorsión de precios que genera entre comercios y productos produjo una alteración en las muestras de las consultoras privadas, que arrojan pronósticos con una varianza o dispersión muy alta, que van del 2,5% al 4,1%. 

En septiembre la inflación fue de 3,5% y sorprendió incluso a los economistas más pesimistas. El relevamiento de expectativas de mercado realizado por el Banco Centra anticipaba una inflación del 2,8% mensual para ese mes. Para octubre la mayoría de los consultores descuenta que el dato estará por encima del 3% (piso que se logró romper, fugazmente, en agosto) y llevará el acumulado del año al orden del 40%, cerca de la meta oficial del 41,5% integrada en el prepuesto 2022.

En la consultora C&T estiman una inflación del 3,6% para octubre. La variación interanual llegaría a 52,1%, al tiempo que la inflación acumulada desde el arranque del año se ubicaría en 41%. “El mes arrancó con una variación mayor pero fue perdiendo algo de impulso, sobre todo en la segunda mitad del mes, a partir del congelamiento de precios decretado por el gobierno nacional, que se vio especialmente reflejado en alimentos y bebidas” especificó Camilo Tiscornia, director de C&T. Ese rubro, el más sensible para las familias de menores ingresos, creció por momento más de 4% en relación a igual período de septiembre y quedó finalmente algo por debajo del promedio, en 3,3%, según la consultora.  

Al igual que en septiembre, en octubre también presionará sobre los precios la categoría salud y podría ser incluso la de mayor crecimiento. Como en los últimos tres meses, en octubre recogió un incremento de 9% en las prepagas pero se le sumó también el sostenido aumento de los medicamentos, motivo por el que el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, busca ahora un acuerdo con los laboratorios farmacéuticos para intervenir en el precio.

También se esperan subas marcadas en indumentaria, aunque menores a las de septiembre, cuando se reflejó más plenamente el salto del cambio de temporada. Se trata de un movimiento estacional habitual para el mes por la salida al mercado de la ropa de verano.

En Consultatio anticipan una inflación del 3,5% y en Empiria, de 3,2%. La consultora LCG estima una suba de precios en torno al 3,2% y especifica que “en la cuarta semana de octubre la suba de precios de los alimentos promedió una caída de 0,29%, desacelerando 2 puntos porcentuales respecto a la semana anterior”. 

Según datos de la Secretaría de Comercio, en la primera quincena de octubre se detectaron remarcaciones de hasta el 25% en productos de alimentación, higiene personal y limpieza, lo que llevó a avanzar con el congelamiento. El monitoreo oficial mostraba una aceleración de la canasta en supermercados de 2,2% para la primera quincena de octubre que, proyectado a todo el mes, se encaminaba a cerrar en torno al 4%. A partir del congelamiento comenzó a revertirse la tendencia, con una caída promedio de 7,6% en los productos de la canasta seleccionada. 

La consultora de Orlando Ferreres & Asociacdos proyecta una inflación del 2,5%, por debajo del promedio. ¿Por qué hay tanta varianza entre los pronósticos? Fausto Spotorno, director de la consultora, explica que es por el muestreo de datos. “Las mediciones privadas, al ser más chicas, varían mucho dependiendo de la participación que tenga en la muestra los grandes supermercados o determinados productos congelados”, precisó. “Nosotros por ejemplo tomamos 100.000 precios mensuales, pero si justo medís mucho una marca y el congelamiento aplica sobre otra, eso puede afectar. Además, hay algunos rubros que son particularmente complicados para medir, como frutas y verduras, que también ayudaron a darle mucha varianza a eso y tiene poco que ver con los acuerdos de precios”, sumó. 

El Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) también tiene una de las proyecciones más bajas. Registraron una variación negativa de precios en la cuarta semana de octubre (la primera variación semanal negativa desde abril del 2020), lo que terminó por arrojar una una inflación mensual de 2,6%. 

Si se mira específicamente el capítulo de alimentos, en Focus Market calcularon una suba de 3,4%. “La variación de precios en el mes de octubre tuvo diferentes temperaturas, con mayor nivel de implementación del congelamiento de precios en grandes cadenas y falta de posibilidad de cumplimiento en autoservicios nacionales, chinos, kioscos entre otros por donde pasa e 70% de la comercialización de consumo masivo en Argentina. Estas bocas reciben un listado de precios de costo más altos de lo que la resolución del congelamiento de precios exige para la venta”, apuntó Damián Di Pace, director de la consultora. 

Al tope de las proyecciones, la consultora Seido estima inflación de octubre del 4,1%, más de medio punto por encima de la marca de septiembre. “La inflación subyacente fue del 4,3% intermensual, superior al 3,3% intermensual anterior, y los precios estacionales aumentaron un 5% intermensual”, anticipa. 

El ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo que bajar la inflación es “el objetivo más importante de la política económica” y consideró que se podrá lograr en tanto se avance con un proceso de “tranquilización” de la economía. Por el momento, medidas como la “estabilización” forzada de productos básicos, el retraso del dólar y el congelamiento de tarifas públicas no han alcanzado para fijar un rumbo de desaceleración esperado.

DT