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El libertario Sebastián Pareja

Karina Milei puso a un diputado propio al frente de la Bicameral de Inteligencia y controlará la SIDE de Santiago Caputo

Sebastián Pareja, el diputado de Karina Milei que ahora manejará la comisión Bicameral de Inteligencia.

Mauricio Caminos

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El diputado libertario Sebastián Pareja quedó confirmado como presidente de la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia. El legislador nacional, principal armador bonaerense de Karina Milei y uno de los dirigentes de mayor confianza del espacio libertario, conducirá el organismo encargado de supervisar la actividad de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), según supo ayer elDiarioAR de distintas fuentes parlamentarias. La formalización ocurrirá en los próximos días, cuando se constituya la comisión y sus 16 integrantes —ocho por cada Cámara— elijan a sus autoridades. En el oficialismo confían en tener la mayoría necesaria con legisladores propios y aliados.

La designación no es un movimiento menor. La Bicameral tiene atribuciones para analizar la ejecución del Plan de Inteligencia Nacional, controlar los gastos reservados de los organismos del sistema y requerir información clasificada, incluidas interceptaciones realizadas por la Dirección de Observaciones Judiciales y datos de empresas de telecomunicaciones. Sus reuniones son secretas. Que un hombre del entorno más estrecho de la hermanísima quede al frente de ese espacio tiene una lectura política directa: el sector “karinista” supervisará un área donde Santiago Caputo todavía conserva influencia, a través del titular de la SIDE, Cristian Auguadra.

Un territorio en disputa

La llegada de Pareja a la Bicameral se produce en un momento en que la avanzada de Caputo sobre el sistema de inteligencia está en compás de espera. Según pudo reconstruir elDiarioAR, las dos grandes iniciativas del asesor presidencial en materia de inteligencia comenzaron a desinflarse. El Plan de Inteligencia Nacional (PIN) que había delineado el ex titular de la SIDE, Sergio Neiffert, despertó alarmas en la oposición y en organizaciones de derechos humanos por habilitar potencialmente tareas de espionaje interno. El documento, en su versión original, admitía producir información sobre “actores estratégicos” que intentaran erosionar el sistema financiero o generar desconfianza en las políticas económicas del gobierno, y sobre quienes difundieran información falsa con el objetivo de influir en la opinión pública.

La Bicameral le advirtió a Neiffert y emitió un dictamen crítico. Dos meses después, el ex titular de la SIDE presentó un PIN modificado: se eliminaron las referencias a la alianza con Estados Unidos e Israel y desaparecieron las alusiones a “actores estratégicos” que pudieran incidir sobre la percepción pública, que era la ambigüedad más cuestionada. En la oposición leyeron esos cambios como una concesión para dejar “todo en orden” antes de la salida de Neiffert. Desde sectores con vínculos en los servicios de inteligencia fueron más lejos y sostuvieron que fue el propio Caputo quien accedió a dar marcha atrás para no acumular problemas judiciales.

El otro frente aún abierto es el del DNU 941, que reestructuró la SIDE y amplió sus facultades operativas, incluyendo la posibilidad de que personal de inteligencia aprehenda personas en casos de flagrancia —una atribución que hasta ahora correspondía exclusivamente a las fuerzas de seguridad—. El Gobierno había anunciado un proyecto de ley para blindar ese decreto, pero el proyecto nunca llegó al Congreso. Pasaron dos meses sin novedades, y en la última reunión de la mesa política en Casa Rosada la iniciativa no apareció en la agenda. En el caputismo dicen que “está en carpeta”, pero desde el Gobierno no dan señales de que sea una prioridad.

El mapa interno

El ascenso de Pareja en la comisión parlamentaria se inscribe en una disputa más amplia entre Karina Milei y Santiago Caputo, que viene cobrando forma dentro del oficialismo. El antecedente más reciente fue el Ministerio de Justicia: la influencia de Caputo fue desplazada con el ingreso de Juan Bautista Mahiques como ministro y Santiago Viola como secretario del área, ambos cercanos a la hermana de Javier Milei. Ahora, la Bicameral de Inteligencia sigue ese camino.

Pareja, además, es resistido por Las Fuerzas del Cielo, el espacio militante vinculado a Caputo. La tensión viene de larga data y estalló públicamente durante la última Derecha Fest, en Mar del Plata, donde el diputado fue abucheado al subir al escenario. Pero dentro de la Cámara de Diputados Pareja tiene la confianza de Martín Menem, y en ese sentido con Lule Menem, mano derecha de Karina. Además es presidente del partido La Libertad Avanza a nivel bonaerense, por lo que sus vínculos con la hermanísima ahora son fortalecidos.

La designación también generó roces con el PRO de Mauricio Macri. El jefe del bloque en Diputados, Cristian Ritondo —que tiene su propio vínculo personal con Caputo—, esperaba que le ofrezcan a él la presidencia de la Bicameral, pero desde el entorno de Menem lo desmintieron: ayer en un despacho clave sostuvieron que siempre estuvo claro que las comisiones de gestión le corresponden a La Libertad Avanza. “Son para el partido gobernante”, dijo una de las fuentes consultadas.

Con Pareja confirmado, resta saber los demás nombres de la Bicameral. En el universo libertario también sonaba como ficha asegurada Gabriel Bornoroni, presidente del bloque en la Cámara de Diputados. Luego habrá que ver quiénes del PRO, así como del peronismo y del radicalismo, serán parte del organismo parlamentario que puede vigilar de cerca a la SIDE.

*Con la colaboración de María Cafferata

MC

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