El fundador de Mercado Libre
Dueño de la mayor fortuna del país, Galperin se burló de una jubilada que no llega a fin de mes
Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre y de la mayor fortuna personal de la Argentina, protagonizó este fin de semana uno de los episodios más comentados de las redes sociales: reaccionó con un emoji de carita sonriente a un video en el que una jubilada relataba su angustia porque no puede vivir con su haber mensual, mencionando el alto costo de los medicamentos y contando que debe recurrir a sus hijos para sostenerse.
Galperin acumula una fortuna calculada en 7.200 millones de dólares y expresó abiertamente su apoyo al gobierno de Javier Milei.
Entre las voces que salieron a responderle se destacó la del streamer Martín “Coscu” Pérez Disalvo, que no se guardó nada. “Pero, ¿cómo siendo una de las personas con más guita del país te vas a reír de una jubilada? Eran otras épocas, quizás en aquel entonces mantenía a una familia siendo ama de casa”, escribió. Y fue más lejos con una reflexión que rápidamente se convirtió en tendencia: “Cuando les pregunten si la plata les da felicidad, acuérdense de este ejemplo: la persona más rica de nuestro país riéndose de una jubilada que no le alcanza para los remedios”.
Lejos de bajar el tono, Galperin subió la apuesta y se mofó de quienes lo criticaron, citando una frase atribuida al escritor francés Jean Cocteau: “Ser odiado por los idiotas es el precio que pagas por no ser uno de ellos”.
La polémica ocurre apenas días después de que este medio publicara una serie de notas sobre el Foro Llao Llao, la cumbre anual de los empresarios más ricos del país que se realizó la semana pasada en Bariloche. Galperin es socio fundador del foro y forma parte de su Consejo, el núcleo duro del encuentro. En esa edición, la prensa estuvo vedada —como viene ocurriendo hace varios años— y Galperin fue uno de los más reticentes a la presencia de periodistas: en una edición anterior en que se permitió el ingreso de medios, pidió explícitamente a los guardias de seguridad que los retiraran de la confitería del hotel cuando él ingresó.