Impacto del recambio en el establishment

Empresarios respaldan la salida de Adorni porque creen que se destraban leyes libertarias y mejoran sus perspectivas

En el oficialismo y en el empresariado hay quienes consideran que la gota que derramó el vaso del escándalo de Manuel Adorni fue que la discusión sobre su eventual moción de censura en el Senado suspendiera el debate de leyes clave para ciertos sectores y empresas tecnológicas, como Palantir, del norteamericano residente en Buenos Aires Peter Thiel. El combo de proyectos de leyes que crean las empresas sin humanos, que elimina límites a la extranjerización de tierras y que otorga rebajas extraordinarias de impuestos y aranceles a la importación con el Súper Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (Súper RIGI), pensadas a la medida de Thiel y otros tecnomagnates, enfrentaba frenos con Adorni en el medio. Ya no.

Pero no sólo apoyan los empresarios tecnológicos y extranjeros que se beneficiarán con esas normas. Otros proyectos como el de la eliminación de los octógonos negros que advierten sobre la insalubridad de los alimentos también es un deseo del establishment. Se suman quienes veían que el caso del ahora exjefe de Gabinete estaba esmerilando la popularidad del presidente Javier Milei y sus expectativas de reelección en 2027, al combinarse con un consumo que sigue barranca abajo.

Por eso la bolsa de Buenos Aires reaccionaba este lunes con un alza leve de su índice S&P Merval del 1,4%, las acciones argentinas en Nueva York subían hasta 4,3% en el caso de Edenor y los bonos también se apreciaban, reduciendo el riesgo país 2%, a 428 puntos básicos. En cambio, otros hombres de negocios vinculados al mercado interno advierten de que nada cambia su triste realidad recesiva.

“Influyó bastante”, comenta una fuente de La Libertad Avanza (LLA) en el Congreso sobre el impacto de la obstaculización de la agenda legislativa de su partido por los intentos de la oposición de tratar la moción de censura a Adorni. “La parálisis de todas esas leyes, poner todo el tiempo a los legisladores en el el ojo de la tormenta, sobre si iban a decidir rajarlo o no, y la presión de gobernadores tuvo mucho que ver. La realidad es que ni propios ni ajenos podían verlo más. No había forma de sostenerlo”, agregan en el oficialismo.

Un informante de LLA en el Gobierno niegan que la traba a las leyes pro Thiel fuera el desencadenante: “Adorni ya tenía el boleto picado. Sólo seguía por un capricho de Milei”. “Acá se seguía trabajando al mismo ritmo. Ya en el Congreso entiendo era otra historia”, se refiere otra fuente del Ejecutivo a las iniciativas reformistas libertarias. Un alto cargo del Gobierno ratifica: “No creo que haya una vinculación directa entre la renuncia de Adorni y la demora en los proyectos de ley”.

“La salida de Adoni ayuda a que el Gobierno ponga foco a seguir avanzando con las reformas y cambios políticos que más tarde o más temprano generan mejoras en el entorno económico”, opina el mandamás de uno de los principales grupos empresarios de la Argentina, que apoya las reformas en líneas generales. Coincide en que su recambio facilitará la aprobación del Súper RIGI, las empresas sin humanos y la inviolabilidad de la propiedad privada -incluye la desregulación para extranjeros, los desalojos exprés y la eliminación de restricciones a la venta de campos incendiados- y otras por venir.

“Dios quiera que mejoren el clima y las relaciones. Esta nueva gestión es prometedora, conocen más la realidad económica y empresarial del país”, sostienen en otro de los principales conglomerados del país, en referencia al reemplazante de Adorni, Diego Santilli. Uno de los presidentes de las principales cámaras empresariales del país concuerda: “Todo cambio genera expectativa. En esta oportunidad, es muy positiva”.

Pero están también los empresarios vinculados a la industria, el consumo masivo y la construcción que siguen en la lona de las ventas. “No creo que la salida de Adorni cambie nada. Habrá que ver cómo evoluciona el nuevo jefe de Gabinete, pero las expectativas pasan por otro lado y no sé si puede mejorar algo, excepto que despeje dudas que son más políticas que económicas”, comenta un consultor de empresas. En una compañía proveedora de supermercados lo confirman: “No tenemos perspectivas de ningún cambio en la política económica en lo que respecta a incentivos o mejor clima para el consumo”.

“La crisis de Adorni no afectaba la capacidad de compra de la gente, pero sí tenía frenada la agenda legislativa y la Argentina necesita que la ley de etiquetado se derogue, es una ley antialimentos y desinforma a la gente”, comentan en una de las mayores firmas de alimentación. “Con la salida de adorni quizás se reactive esa agenda”, se ilusionan quienes pretenden derogar una norma que difienden desde organizaciones de la sociedad civil hasta las de cardiólogos y nutricionistas.

“Cualquier cambio, positivo o negativo, no está relacionado con Adorni”, observan en otra gran empresa de consumo masivo. “No tenemos un negocio en el que tenga impacto. Entiendo que para el mundo financiero y otros pueda tenerlo”, añaden.

AR/MC