El círculo rojo busca un candidato alternativo y acudió en masa a un acto de Daniel Hadad
Hace tiempo que uno de los estrategas del PJ porteño, Juan Manuel Olmos, y el expresidente de la Cámara de Diputados en el gobierno de Mauricio Macri, Emilio Monzó, de origen peronista, venían fogoneando una candidatura presidencial de un outsider para barrer con el otro outsider que llegó a la presidencia en 2023, el economista anarcocapitalista Javier Milei. Pensaban en el dueño del Banco Macro y expresidente de River, Jorge Brito. Pero esta semana ha surgido otro nombre, también empresario: el de Daniel Hadad, que comenzó como periodista y hoy encabeza el medio de comunicación más leído en habla hispana, Infobae, con ediciones no sólo en la Argentina sino en EE.UU. -donde vive en la actualidad-, Colombia, España, México, Perú y Centroamérica. Este jueves tuvo su propio acto, no de lanzamiento político, pero sí de su capacidad de reunir a gran parte del círculo rojo en la presentación de un documental, “El Libertador”, sobre el histórico encuentro que protagonizaron José de San Martín y Domingo Sarmiento en el exilio de ambos en Francia en 1846.
La semana de Hadad había arrancando con entrevistas con Futurock, A24 y La Casa Streaming, en los que salió de su bajo perfil empresario para advertir que la apuesta del gobierno de Milei por las materias primas no derrama en las grandes urbes, para advertir sobre la situación social del conurbano bonaerense y para rescatar la importancia de los científicos. Criticó en general al gabinete libertario, pero rescató la figura de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, la misma que reorientó la ayuda social para vaciar de poder a las organizaciones sociales y centrarla en la asignación universal por hijo, la misma que desfinanció a las universidades públicas y emprendió desde su cartera la reforma laboral. También aclaró que no sabe si será candidato, pero sí que quiere aportar a su país. Y elogió a Brito como eventual postulante.
Como corolario presentó este jueves en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires un documental sobre dos próceres. “Sarmiento, un poco más polémico”, admitió al presentar el documental ante una convocatoria impresionante. Ya en abril había logrado un mitin similar cuando la Universidad de La Matanza lo nombró doctor honoris causa. En primera fila, al lado de la esposa de Hadad, se sentó el expresidente Mauricio Macri. Estuvo su primo Jorge Macri, jefe de gobierno porteño. A la misma altura ubicaron a los empresarios Martín Eurnekian, Eduardo Costantini, Marcos Bulgheroni y Brito, cuyo banco auspició el documental. Más atrás estuvieron Georgie Neuss, Gustavo Weiss (Cámara de la Construcción) y Nicolás Pino (Sociedad Rural). También había ejecutivos del grupo Techint y la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), donde Brito pesa como nadie.
Del Poder Judicial estaban Ariel Lijo, Julián Ercolini e Inés Weinberg de Roca, entre otros. También había oficialistas, pero uno de ellos, el senador Ezequiel Atauche, bromeaba con el exministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona con que se iba a retirar temprano porque había muchos opositores. Estaba el secretario de Comunicación, Fabián Fernández, y el subsecretario de Inteligencia, Diego Kravetz, que se quisieron situar al fondo del auditorio. Había gobernadores como Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Claudio Poggi (San Luis) y Alberto Weretilneck (Río Negro). También el presidente del Instituto de Asuntos Indígenas, Claudio Avruj; María Eugenia Vidal, Cristian Ritondo, Hernán Lacunza, Alfonso Prat-Gay, Guillermo Montenegro y Bartolomé Abdala.
Había peronistas como Mayra Mendoza (cercana a Máximo Kirchner), Sergio Berni, Guillermo Michel, Juan Manuel Abal Medina, Eduardo Wado de Pedro, Sergio Palazzo, Víctor Santa María, Gerardo Zamora, Gastón Granados, Federico Achával, Federico Otermín y y Santiago Cúneo, que se acaba de afiliar al PJ tras su recorrido de ultraderecha nacional. A contramano, el diputado Rodolfo Tailhade publicó un mensaje en X contra Hadad: “Chinvengüencha, si querés colaborar con el país lo que tenés que hacer es devolver la enorme fortuna que hiciste sobre la base de negociados, privilegios y prebendas que le arrancaste al Estado Nacional, obviamente con la complicidad de la dirigencia corrupta que te chupa las medias, para cagar a todos los argentinos”. En cambio, en el acto estaban los gremialistas Cristian Jerónimo y Gerardo Martínez, así como Monzó con sus aliados Nicolás Massot y Diego Bossio. También dieron el presente Maximiliano Ferraro, Martín Lousteau, Carlos Kikuchi, Facundo Manes y el rabino Tzvi Grunblatt.
Primero tocaron los Granaderos, inclusive la Marcha de Malvinas, a tono con el resurgir nacionalista tras la bandera de los jugadores de la Selección. Después habló Hadad y recordó que dos de los cuatro primeros presidentes de Argentina había sido periodistas, incluido Sarmiento: “Esperemos que no se repitan esos errores”, acotó en broma y el público sonrió ante ese guiño sobre el misterio de su postulación. Destacó además que en las primeras cuatro presidencias tras la Constitución de 1853, Bartolomé Mitre, Sarmiento, Nicolás Avellaneda y Julio Argentino Roca, “también polémico”, “la Argentina se hizo absolutamente grande”, y destacó la alfabetización de la población. En contraste con Milei, valoró “el consenso, la tolerancia” y destacó que “el disenso nos ayuda, no nos transforma en enemigos”.
Después llegó el turno del documental de San Martín y Sarmiento, hecho con inteligencia artificial. Arturo Puig y Juan Leyrado pusieron voz a los héroes patrios. En la narración no quedan bien parados ni los indígenas en su ayuda al libertador de América ni Bernardo O'Higgins, el prócer chileno.
No está claro si Hadad o Brito será candidatos, pero sí que manifiestan explíticamente uno e implícitamente el otro la preocupación de parte del establishment empresarial con Milei. Lo ven aislado en la Quinta de Olivos y en sus ideas radicales y alejado de una economía real que muestra que crecen el campo, la minería y los hidrocarburos, pero se hunden año a año el comercio, la industria -lo sienten Paolo Rocca en Techint y Javier Madanes Quintanilla en su cerrada Fate- y la construcción. Pretenden una opción a Milei que no sea el gobernador bonaerense, Axel Kicillof. Incluso entre los empresarios ganadores del modelo extractivista como José Luis Manzano hay deseos ocultos de que sería mejor un otro presidente pro mercado antes que Milei. No todos son fanáticos libertarios como Marcos Galperin. Y no es sólo un deseo de los hombres de negocios: en las encuestas se eviden que hay un creciente electorado desilusionado de Milei que tampoco quiere volver al peronismo.
En ese contexto Hadad tira un globo de ensayo. No es gratuito para un empresario formular críticas abiertas al Gobierno, menos con un presidente irascible como Milei, más allá de que comparta las líneas generales de su liberalismo económico, pero no su confrontación permanente y su ajuste con motosierra y sin miramientos. Hasta ahora, Infobae ha mantenido una posición bastante proclive al experimento libertario y se desconoce que haya protagonizado conflictos en sus negocios, como sí le pasó al Grupo Clarín, cuando compró Telefónica de Argentina. Pero el periodista devenido empresario líder en medios ambiciona algo más que lo mucho que construyó: coquetea con trascender, ¿siguiendo los ejemplos de San Martín y Sarmiento? Quizás sea demasiado.
Monzó, Massot, Bossio y otros dirigentes apoyan a Brito y Hadad. El banquero por ahora se muestra más inclinado a preservar su negocio de banca y ganadería. Pero también hay analistas que detrás del posicionamiento del empresario periodístico esté la mano del asesor presidencial Santiago Caputo: es que comparten un amigo estrecho, Leonardo Scatturice, que ahora afronta crecientes demandas en Flybondi por salarios y retiros voluntarios impagos mientras apenas vuela. Sería una estocada de Caputo frente a una Karina Milei que le ha ganado terreno en el reparto del poder, o sólo habladurías que se escucharon este jueves en la facultad.
Por lo pronto, el analista político y encuestador Raúl Timerman ya elaboró un informe de su firma La Sastrería sobre Hadad, “un arquitecto de la información”. Arranca advirtiendo que los principales problemas del país son, según la gente, la corrupción, los bajos salarios y la desocupación, y sólo después viene la pobreza y la inflación, que es lo que vino a resolver Milei. Y que el mayor conflicto económico radica en el desempleo, los sueldos y la pobreza, que superan a los impuestos y los precios. A su vez, el 33% de los votantes del libertario se arrepiente de haber apoyado.
El 30% se siente cercano al peronismo y el 34% a la derecha. El resto queda huérfano. En ese contexto aparece Hadad, con imagen positiva dle 9,8%, mala del 37,5, pero es desconocido para un 40,1%... sobre todo entre los jóvenes. “Hadad demuestra tener capacidad de influencia transversal. Conversa con todos, pero siempre desde el mismo lugar y con el mismo objetivo: generar consensos”, indica el informe de Timerman. Eso sí, el informe recuerdo unas declaraciones de Hadad: “Yo creo en el liberalismo, soy tan libertario como muchos pero no soy estúpido”. Alineado también a EE.UU. e Israel, como Milei, Hadad comienza a diferenciarse en su discurso como alternativa para los que apoyan buena parte de las reformas que hizo el presidente, pero no todas ni tampoco toleran su estilo agresivo.
AR/MC
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