Pronóstico incumplido
Los “mejores 18 meses en décadas” arrancaron con estancamiento y ¿riesgo de recesión?
En abril, en el comienzo del segundo trimestre del año, el ministro de Economía, Luis Caputo, prometió ante empresarios que “los próximos 18 meses” iban “a ser los mejores que Argentina haya visto en décadas”. No pareciera que el arranque de esa era dorada haya sido como la que preveía. Este jueves, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informará el nivel del desempleo y del PBI en ese trimestre y, a partir de los datos del estimador actividad mensual económico (EMAE) del organismo, economistas temen que el periodo abril-junio haya finalizado en contracción. Julio dio mal, agosto tampoco fue nada espectacular... si se encadenan dos trimestres seguidos de baja es técnicamente recesión, pero la mayoría de los analistas que más aciertan por ahora prefieren mantenerse cautos y hablan de estancamiento.
“En agosto hubo un recorte importante de expectativas del REM (Relevamiento de Expectativas del Mercado, que elabora el Banco Central) respecto a cuánto va a crecer la economia en 2026 que refleja una desaceleración de corto plazo”, comenta uno de los más precisos en ese sondeo, que prefiere guardar el anonimato en tiempos en que el presidente Javier Milei descalifica como “mierda humana” a quien lo critique. “Pero no da para una recesión”, aclara.
La consultora Analytica, de Ricardo Delgado, relevó una merma económica del 1,1% en julio, mes en que el Indec detectó que no sólo siguieron cayendo sectores que venían en descenso, como construcción e industria, sino también uno de los que son estrella del modelo libertario, la minería, que también había empeorado en junio. El reporte advierte sobre el retroceso de la producción automotriz y siderúrgica, señales mixtas en el comercio y sólo mejoras en el agro. “Agosto está todavía en análisis, pero no vemos nada espectacular a priori. No sé si habrá tanto como una recesión, pero sí que vamos a reptar en torno a cero”, advierte Delgado. Hasta el primer trimestre del año la actividad en general crecía porque volaban el campo, la minería, los hidrocarburos y las finanzas, mientras bajaban las manufacturas, el consumo y la construcción, sectores que emplean más que los pujantes.
“La economía sí cayó en el segundo trimestre en los sectores relacionados al consumo doméstico y lo preocupante es que en julio la industria cayó”, analiza Mauricio Monge, experto de la consultora británica Oxford Economics. “Difícil decir que vayamos a una recesión, pero el sector doméstico sigue sin despegar. Puede ser que con las nuevas medidas del Gobierno para apuntalar crédito y soltar el tipo de cambio le ayuden a partir de septiembre”, se refiere al incentivo para que los bancos entreguen 18.000 créditos hipotecarios y la intención de bajar las tasas de interés y permitir que al menos el dólar haya superado la barrera de los $1.500.
“En julio dio negativo la producción industrial (-5%) y la construcción (-4,9%), siempre respecto del mes anterior, aunque cifras anuales dieron algo positivo”, sopesa el consultor Orlando Ferreres. “No sé si habrá recesión en este año, pero las cifras nos sorprenden por su fragilidad. La inversión bruta interna fija (IBIF) anda muy mal, nos dio cifras muy bajas, del 11,6% del PBI. Sin esto es difícil crecer. Por eso que el Gobierno quiere concentrarse en la inflación, para bajarla aún más, en julio el 1,7%, fue bastante bajo”, comenta Ferreres, aunque otros colegas suyos advierten de que ese menor índice de precios al consumidor (IPC) resultó posible justamente por el enfriamiento de la economía.
La economista Melisa Sala, de la consultora LCG, sostiene que “el EMAE ya anticipó una caída del 0,9% trimestral desestacionalizada” en abril-junio, pero es “consistente con un crecimiento del 1,6% anual”, “A nosotros nos da caída de 0,8% en julio. No sé si es recesión, pero definitivamente no puede esperarse un crecimiento marcado. De los seis meses con datos en el año, tres fueron con crecimiento y tres con caída. Vemos un dinámica parecida para lo que resta del año”, pronostica Sala.
Ariel Ferrari, economista de la Fundación Economía y Sociedad (Fundecos), reconoce que en el segundo trimestre el PBI cayó entre 0,6% y 1%, respecto del periodo anterior. Fundecos prevé, al igual que el consenso de los economistas consultados para el REM, un crecimiento del 2,1% para todo 2026. Ferrari aclara de que depende de una mejora del consumo, pero eso es lo que está en duda para otros de sus colegas.
Un académico que prefiere resguardar el anonimato había pronosticado al comienzo del gobierno de Javier Milei en 2023 que, al igual que en EE.UU. en los 80, la receta antiinflacionaria iba a derivar en una larga y profunda recesión, incluso en una depresión económica. Ahora admite que no todo ocurrió como él preveía, lo atribuye a los cambios de la política económica, pero advierte que el resultado terminó siendo similar al previsto.
AR/MG