El 11 de marzo de 2017
El recuerdo del histórico y último show del Indio Solari en Olavarría
La muerte de Carlos Alberto “Indio” Solari reavivó el recuerdo de una jornada que quedó grabada para siempre en la memoria colectiva del rock nacional. El 11 de marzo de 2017, el histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota brindó su último recital en vivo junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado en el predio La Colmena de Olavarría. Fue el cierre definitivo de las multitudinarias peregrinaciones conocidas como “las misas ricoteras”.
Aquella noche, cientos de miles de fanáticos provenientes de todos los puntos cardinales del país se congregaron en el predio rural La Colmena con la certeza compartida de estar siendo testigos presenciales de un hecho que quedaría grabado en las páginas doradas del archivo artístico nacional.
El punto de quiebre de la velada llegó con el ritual del apagón general. Con las luces del predio completamente extintas, una introducción instrumental comenzó a sonar a través de las imponentes torres de sonido, elevando la emotividad de la masa a flor de piel.
La cuenta regresiva en Olavarría culminó de manera enérgica cuando el Indio Solari y su banda, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, irrumpieron en escena. Vestido con un enterito de jean claro, gorra roja y zapatillas del mismo color, el Indio apareció sobre el escenario para abrir el show con “Barbazul versus el amor letal”. La expectativa era enorme. Un año antes había confirmado públicamente que padecía Parkinson y muchos seguidores intuían que cada presentación podía ser una de las últimas.
Aquel puntapié inicial marcó el rumbo de una jornada extenuante que, con el correr de los años, se consolidó como el último registro vivo de una de las figuras más influyentes y convocantes de la cultura contemporánea argentina.
Del pogo más grande del mundo al silencio
Lo que comenzó como una celebración terminó envuelto en el drama. Durante los primeros minutos del recital, el propio Solari interrumpió la actuación al advertir que había personas descompensadas entre la multitud.
“Cómo puede ser que nadie sepa qué está pasando ahí”, llegó a expresar desde el escenario mientras observaba la situación con preocupación.
La banda intentó bajar la intensidad del espectáculo y continuó con canciones más tranquilas, pero los problemas derivados de la superpoblación del predio y las fallas organizativas ya habían generado una situación crítica.
Horas después se confirmó la muerte de Javier León, de 42 años, y Juan Francisco Bulacio, de 36. Ambos fallecieron en medio de los desbordes ocurridos durante el recital. Además, se registraron numerosos heridos y una enorme controversia que derivó en investigaciones judiciales y cuestionamientos a la organización del evento.
Con el paso del tiempo, aquel recital pasó a ser considerado un punto de inflexión para el rock argentino. También marcó el final de una etapa para el Indio Solari, que nunca volvió a subir a un escenario. En 2023, el músico confirmó oficialmente que no regresaría a los shows en vivo debido al avance de su enfermedad. De esta manera, Olavarría quedó para siempre como el escenario de su despedida ante el público.
Hoy, tras conocerse la noticia de su fallecimiento, el recuerdo de ese recital vuelve a cobrar fuerza. Fue el último encuentro entre el Indio y su multitud, una despedida que nadie sabía que sería definitiva y que quedó marcada por la emoción, la mística y una tragedia que cambió para siempre la historia del rock nacional.
Hace 20 años, “Los Redonditos de Ricota” eran prohibidos en Olavarría
El Indio Solari y Olavarría tienen una historia. 20 años antes del show del 2017, con Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, el cantante había intentado montar un show en la ciudad, pero se encontró con una prohibición del entonces intendente.
En agosto de 1997, y ya con la banda liderada por el Indio Solari y Skay alejada de los escenarios de la Ciudad de Buenos Aires, la misa ricotera había sido planeada para dos noches en el maxigimnasio del club Estudiantes de Olavarría, con capacidad para 7 mil personas. Pero quien era el intendente, el radical Helios Esseverri, prohibió por decreto las presentaciones un par de días antes.
Esseverri fundamentó su decisión en los “antecedentes ciertos de violencia y desorden” de las presentaciones de los Redonditos en otras ciudades. Entonces, la banda apeló la decisión ante la Justicia, pero no tuvo éxito. Y tuvo un gesto inusual para el comportamiento hermético del grupo: dio una conferencia de prensa. “Hicimos todo lo posible por traer la fiesta a Olavarría. Sólo faltó que nos pidieran que nos cambiáramos el nombre. Estamos muy dolidos y amargados por los chicos”, dijo entonces el Indio Solari en el hotel Savoy.
El recital completo filmado por el público
NB