POR EL CONFLICTO EN MEDIO ORIENTE

EFE

11 de marzo de 2026 13:45 h

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Los países de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) acordaron este miércoles liberar el mayor volumen de reservas estratégicas de petróleo de la historia. En concreto, van a sacar al mercado 400 millones de barriles de estas reservas para compensar las pérdidas de abastecimiento por la interrupción del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, foco de tensiones y ataques en la guerra en Irán, informa la agencia EFE.

El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, destacó que es la mayor cantidad liberada hasta ahora de estas reservas estratégicas, previstas para responder a situaciones de crisis, desde la creación de la organización en 1974.

Birol, que señaló que la decisión se tomó por unanimidad de los 32 países miembros, explicó que el objetivo de esta medida es compensar la pérdida de oferta de petróleo por el bloqueo en el estrecho de Ormuz, pero insistió en que lo más importante para que se restablezcan los flujos de crudo, pero también de gas, es que ese paso clave para el comercio internacional se pueda reabrir.

Recordó que antes de la guerra por allí salían unos 15 millones de barriles diarios de crudo y otros 5 millones de barriles de derivados del petróleo, lo que equivale a alrededor del 25% del petróleo que circula por vía marítima.

Una de las consecuencias del bloqueo de esa vía es que algunos países empezaron a reducir la producción. Además, en el marco de la guerra en Oriente Medio ha habido ataques a infraestructuras energéticas en el golfo Pérsico, algunas de las cuales han resultado dañadas.

Según explicó la AIE en un comunicado, con la guerra el volumen de crudo y derivados del petróleo exportados por el estrecho de Ormuz se ha reducido a menos del 10% en comparación con el que salía antes.

Birol recordó que “la seguridad energética es el mandato fundador de la AIE”, que cuando en el pasado hubo perturbaciones en el mercado ya tomó “medidas colectivas para ofrecer suministro adicional” como ha decidido ahora.

En concreto, desde su creación tras la primera crisis del petróleo en 1973, la agencia ha recurrido en cinco ocasiones a sus reservas estratégicas, las dos últimas en marzo y en abril de 2022 por la tensión generada en los mercados por la invasión rusa de Ucrania, pero nunca por un volumen tan elevado como esta vez.

Los 400 millones que van a salir ahora al mercado representan la tercera parte de los alrededor de 1.200 millones de barriles que componen esas reservas.

Los miembros de la AIE tienen la obligación de disponer de al menos el equivalente de 90 días de importaciones en reservas estratégicas, que pueden estar directamente controladas por los gobiernos o por la industria, para hacer frente a situaciones excepcionales, en particular por la interrupción del suministro.

La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y para el Reto Demográfico, Sara Aagesen, que ha apoyado a primera hora de este miércoles la liberalización propuesta ayer por la AIE, ha explicado que las reservas actuales en España equivalen a 92 días de suministro.

“Por parte de España vamos a apoyar, nosotros siempre hemos sido solidarios y entendemos que de esta manera también apoyamos a que los mercados estén menos tensionados y que otros países, que sus tensiones son más allá de los precios, puedan tener respuesta en el suministro”, afirmó la vicepresidenta tercera en un desayuno de Europa Press.

Por su parte, Japón ha anunciado también este miércoles que liberará a partir del próximo 16 de marzo, por iniciativa propia y sin esperar a la decisión de la AIE, parte de sus reservas estratégicas de petróleo para “facilitar la oferta y la demanda en el mercado energético internacional”, informó este miércoles la primera ministra del país, Sanae Takaichi.

La dirigente japonesa ha indicado que en primer lugar se liberarán las reservas privadas equivalentes a 15 días y también se liberarán reservas nacionales equivalentes a un mes, que serán entregadas a las refinerías del país. “Los petroleros siguen prácticamente imposibilitados de atravesar el estrecho de Ormuz, y se prevé que las importaciones de crudo a Japón disminuyan significativamente a partir de finales de este mes”, ha indicado Sanae Takaichi, reconociendo que el país tiene una dependencia excepcionalmente alta de Oriente Próximo.

Problema sin resolver con el gas natural licuado

Más allá de la cuestión del petróleo, el suministro de gas se enfrenta también a un problema similar, ya que del golfo Pérsico sale alrededor del 20% del gas natural licuado (GNL) que se consume en el mundo, sobre todo de Catar y de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), y los metaneros están también bloqueados por el cierre del estrecho de Ormuz, señala la agencia EFE.

Birol reconoció que hay pocas opciones para sustituir ese GNL del golfo Pérsico y una de las consecuencias es que los países consumidores de Asia, que eran los principales receptores, están compitiendo para captar metaneros con gas de otras partes del mundo que inicialmente iban destinados a Europa o a otros importadores.

De hecho, ya se ha confirmado algún caso de barcos que han cambiado su ruta, como uno que había salido de Nigeria y que debía descargar su GNL en Francia, pero ahora va camino de la India.

Birol señaló que en algunos países asiáticos pobres, que no pueden competir por los precios tan altos a los que ha subido el gas desde el inicio del conflicto bélico el 27 de febrero, se ha empezado a racionar.

A diferencia de lo que ocurre con las reservas estratégicas de petróleo, la AIE no dispone de un dispositivo equivalente para el gas. Su director ejecutivo señaló que tras la decisión de este miércoles, la agencia va a seguir la situación en los mercados y “si es necesario formulará recomendaciones adicionales” a sus miembros, que son la inmensa mayoría de los de la OCDE.