Se vota este martes

Netanyahu entra en pánico ante una participación récord en Israel: “Nos roban las elecciones”

Francesca Cicardi

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Benjamin Netanyahu parece más nervioso que nunca en la jornada electoral en la que se juega su continuidad en el poder, después de dos décadas de dominio de la vida política israelí y de los últimos cuatro años al frente de un gobierno ultraderechista y autoritario que silenció todas las voces críticas y debilitó considerablemente a la oposición.

Las elecciones de este martes fueron calificadas por muchos como trascendentales, sobre todo para la población palestina de Israel (alrededor del 20%), cuya pertenencia al Estado hebreo fue puesta en duda, y también para el sector izquierdista y liberal del país, que vio como el Gobierno de Netanyahu impuso su visión religiosa, ultranacionalista y racista.

Por eso, los israelíes salieron en masa a votar desde primera hora de la mañana: los centros electorales abrieron sus puertas a las 07.00 horas de Israel y a las 14.00 horas la participación alcanzaba el 44,9%, la más elevada desde 1973, según el Comité Electoral Central. En algunos de los más de 12.000 centros se registraron colas, según los medios locales. Las urnas permanecerán abiertas hasta las 22.00 horas locales.

El primer ministro publicó numerosos mensajes a través de su cuenta de X instando a los seguidores de su partido, Likud, a que acudan a las urnas. “¡Esta es una llamada de emergencia para los votantes del Likud!”, dijo en un video, en el que dejó ver su estado de nerviosismo y pánico.

Netanyahu dijo que la participación es más alta “en los bastiones de la izquierda” y que “los activistas de izquierda están asaltando los centros de votación”, mientras los de derecha “están indiferentes”. Repitió su lema de campaña: “Derecha o Palestina”, que se refiere a que un gobierno de la oposición negociaría con los palestinos y haría concesiones, o sería investido con el apoyo de los partidos liderados por palestinos-israelíes.

Nada más lejos de la realidad: ninguno de los partidos judíos que concurren a las elecciones generales incluye en su programa electoral la creación de un Estado palestino independiente o medidas favorables a los palestinos, ni en Israel (unos 2 millones) ni en los territorios ocupados (más de 3 millones en Cisjordania y más de 2 en Gaza). Asimismo, los partidos judíos dijeron que no pactarán con los partidos palestinos para formar una coalición gobernante ni para que apoyen a un ejecutivo sin mayoría en el Parlamento.

Netanyahu fue aún más lejos y acusó al partido palestino Ra'am, liderado por Mansur Abás, de intentar comprar votos y publicó noticias que supuestamente respaldan la acusación. “Están intentando robarnos las elecciones”, afirmó en el video.

Según The Times of Israel, la policía detuvo durante la noche a tres residentes de las comunidades beduinas (árabes nómadas) de Segev Shalom y Ar'ara BaNegev, sospechosos de soborno electoral. En los registros realizados en sus domicilios se hallaron sobres que contenían decenas de miles de séqueles, junto con papeletas de voto de Ra'am. La Policía afirmó en la nota que el dinero estaba destinado a ser distribuido entre los votantes a cambio de su voto a favor de Ra'am.

El partido de Netanyahu, Likud, que gobierna en Israel desde 2009 (excepto un periodo de 18 meses entre 2021 y 2022), pidió al Comité Electoral Central que posponga el cierre de las urnas después de las 22.00 horas locales.

Ante los ataques del primer ministro en contra de los votantes y los partidos palestinos, la ONG palestina Adalah, que defiende los derechos de esta minoría en Israel, denunció la retórica racista y agresiva empleada por Netanyahu y algunos miembros de su Gobierno: “Una vez más, los dirigentes israelíes están representando el ejercicio del derecho al voto por parte de los ciudadanos palestinos como una amenaza frente a la que hay que actuar”.

El ministro de Finanzas, el ultra Bezalel Smotrich, también alertó en X de que esta es “una emergencia para la derecha” porque la participación de los ciudadanos palestinos es la más elevada en 53 años. En realidad, la gran afluencia a las urnas se debe a varios factores, entre otros, a los israelíes que regresaron al país para votar, ya que no existe ningún sistema para que ejerzan su derecho al voto en el extranjero. Se calcula que decenas de miles volvieron para votar este martes debido a la gran importancia de estos comicios.