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Federalismo y pandemia

MEC: ¿Cómo están ustedes en Portugal?

AM: Estamos en el pico máximo. Desde marzo que no teníamos tantos contagios, tantos fallecidos, pero ahora nos estamos amesetando, después de una semana super intensa de confinamiento, de cuarentena, así que vemos el futuro con un poco más de esperanza, mientras las vacunas llegan lento, como en todos lados, salvo Israel, EEUU y Gran Bretaña. 

MEC: O sea, todo el mundo hace como una especie de reversión a la media, ¿no? Es muy difícil escapar.

AM: Es así. Con la excepción de pocas islas y algunos países del Asia-Pacífico, todos los demás, los que empezamos bien nos arruinamos y los que empezaron mal fueron mejorando. 

MEC: Bueno, ¿y de qué hablamos hoy?

AM: ¿De cómo se tratan estos problemas de manera diferente en función del lugar del país donde vivís? ¿Federalismo y emergencia? ¿Federalismo y pandemia?

MEC: Bueno, dale. 

AM: ¿Largás vos que sos neuquina o empezamos por Formosa, que es el caso picante?

MEC: Empezá con Formosa.

AM: Lo más interesante es que lo de Formosa fue una estrategia que parecía similar a la que se dio en algunos países que trataron exitosamente la pandemia. Lo que pasa es que esos países no son democráticos. El caso de China, donde te obligaban a aislarte si detectaban que tenías la infección o que habías sido contacto estrecho. La pregunta es: Democracia y eficacia, ¿son contradictorios? La respuesta inicial es: no necesariamente, pero sí están en tensión. ¿Y hasta dónde aguanta la democracia esa tensión? Primer punto. Segundo punto: ¿fue realmente efectivo el caso formoseño? ¿Podemos analizar la salud pública y la cuestión de la supervivencia o el tratamiento de los individuos más allá de la pandemia? Si miramos antes de marzo del año pasado, ¿cómo comparamos con otras provincias? Y este es un tema interesante porque Formosa y Neuquén tienen dos particularidades y es que no hubo alternancia entre partidos desde 1983. Sin embargo, no podían ser más distintos. Porque en Neuquén lo que tenemos es -vos lo dirás mejor que yo- democracia intrapartidaria y mucha rotación en el plantel de gobierno más allá de que siga siempre el mismo partido. Mientras que en Formosa lo que vemos es un vicegobernador desde el 83 que es gobernador desde el 91 y sigue en 2021. 

MEC: El otro día yo estaba leyendo un trabajo final de un seminario de doctorado, que era muy interesante, y hablaba de que uno de los problemas era, por ejemplo, que los casos que se llevan a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que son denuncias de violación de los derechos humanos, en general se hacen contra el Estado nacional. Ahora que en los países federales hay un tema y que en realidad muchas veces esas denuncias son, el efector, por decirlo de alguna manera, son estados provinciales. Y muchas veces el Estado nacional, aún siendo castigado... Lo que yo quiero decir no es para disminuir la responsabilidad eventual de gobiernos nacionales. Quiero dejar esto en claro. Sino simplemente que el efector último es el Estado nacional pero en países federales los gobiernos provinciales tienen un montón de... Digo, si comete una violación a los derechos humanos una policía de un gobierno provincial, es relativamente poco lo que puede hacer en ese caso el Gobierno nacional dadas las características federales de nuestro país. 

AM: Esto da lugar a este fenómeno que se llama autoritarismo subnacional, que viene de Estados Unidos. No es un descubrimiento argentino. En Argentina está estudiado por Carlos Gervasoni, pero en realidad él estudió el rentismo, que es el mecanismo por el cual los gobernadores tienen la capacidad de generar políticas. Y acá quería proponerte una discusión conceptual, a ver si te interesa. Se habla mucho de feudalismo para aplicarlo a los gobernadores que parece que manejan las provincias como si fueran feudos. Y a mí me parece inapropiado, porque el feudalismo es un modo de producción. El señor feudal expropia recursos de los siervos de la gleba. El clientelismo, el rentismo, es lo contrario, es el mecanismo de distribución, no de producción. Y por lo tanto las provincias están insertas en un mecanismo nacional de producción y distribución. No están aisladas y cada uno hace lo que quiere. Hace lo que quiere pero le mandan plata de arriba.

MEC: A mí no me queda tan claro. Me parece que la categoría de autoritarismo subnacional tiene bastantes problemas a veces de comparar peras con manzanas. O digamos que el indicador de la falta de alternancia a nivel del gobernador es un indicador importante, que habla de ciertos problemas en la competencia, pero no es el único. Por ejemplo, hay una cosa que a mí me resulta interesante que es esta idea de que las provincias que reciben más coparticipación y tienen más empleo público, esto le da más capacidad a los gobernadores de controlar a la sociedad civil y por lo menos en la Patagonia es al revés. Los gremios más combativos son públicos -los docentes, los empleados del estado- justamente porque tienen seguridad laboral, o sea, vos podés hacer una huelga y nadie te va a echar. No sé. A mí no me queda claro a veces.... Es decir, me queda claro que uno puede decir: en esta provincia hay problemas y en esta provincia hay problemas. Pero no me queda claro que los problemas hablen de una categoría en común de esas dos provincias. O sea, no me queda claro que los eventuales problemas de Formosa sean los mismos problemas de Santa Cruz o sean los mismos problemas de Tierra del Fuego. Me parece que se mezclan variables. 

(...)

Transcripción parcial de la conversación

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