"Nueva etapa"

Kicillof armó su propio "plan plurianual" y se los presenta a los intendentes del FdT

Axel Kicillof durante un acto en el Estadio Único en La Plata

En persona, Axel Kicillof revisó y peinó los informes con metas y objetivos que le envió cada uno de sus ministros. Tachó y subrayó y, con ese insumo, diseñó la hoja de ruta del gobierno bonaerense de cara al 2023, su propio "plan plurianual" que este miércoles al mediodía presentará en la sede de gobierno en La Plata a todos los intendentes del Frente de Todos (FdT).

Pero es más que eso: es, o pretende ser, un proyecto para dejar atrás la pandemia, definir prioridades para la provincia y lograr que la recuperación, post COVID-19, "llegue a los que tiene que llegar". Kicillof tiene, según lo traducen en su entorno, un diagnóstico: que la derrota electoral fue un aviso y que la remontada electoral debe tomarse como el "último gesto de confianza" hacia el oficialismo.

"Si hay recuperación no se siente, no hay sobrevida para nadie", sintetiza una fuente lo que piensa Kicillof que el martes se encerró durante varias horas con un puñado de colaboradores a dar el repaso último al plan que le contará a los alcaldes del FdT de toda la provincia. Esa es la clave política: el gobernador entiende que los dos años que quedan por delante son determinantes para la suerte del proyecto político. Martilla sobre esa idea: "la recuperación le tiene que llegar a la gente, se tiene que sentir, sino se siente no hay destino", dicen a su lado con un tono casi apocalíptico.

El otro doblez es más sutil. Kicillof quiere involucrar a los intendentes con su plan plurianual, escuchar sus posiciones y criterios, que lo conozcan, opinen y hagan objeciones para que todo el sistema político del FdT actúe, en cierto modo, con el mismo protocolo, la misma receta. "Que sepan cuál es la hoja de ruta y hagan observaciones. y que después de eso todos estemos en línea en qué eso es lo que hay que hacer y que todos estamos de acuerdo", apuntó un colaborador del gobernador.

El comentario requiere una decodificación. Luego de la derrota en las primarias del 12-S, arrasó la pandemia de los que "sabían" que la elección se perdía y decían qué era lo que se había hecho mal, además de qué era lo que habría que haber hecho pero que antes de la elección no hicieron observaciones. La idea de Kicillof de presentar su plan plurianual a los alcaldes es, en cierto modo, una profilaxis: que los intendentes sepan cuál es el plan, lo conozcan, lo validen y que se involucren.

Efecto 12-S

Como Alberto Fernández, aunque sin carta de Cristina Kirchner ni renuncias públicas de funcionarios, Kicillof atravesó una tempestad política luego de la derrota en las primarias, un resultado que nadie esperaba y que en los cálculos previos parecía improbable en base a un mito que se demostró erróneo: que la unidad peronista alcanzaba para ganar la elección.

Vino, luego, un viaje a El Calafate donde se reunió con Cristina Kirchner y un cambio de gabinete con el ingreso de dos intendentes del conurbano: Martín Insaurralde como jefe de Gabinete y Leo Nardini como ministro de Infraestructura. Como Fernández, Kicillof tuvo que desplazar a dos funcionarios de su máxima cercanía que había ubicado en cargos clave de la administración, y en su lugar ingresaron dos intendentes que tenían, además, buena relación política -o acuerdos políticos- con Máximo Kirchner. Fue un sacudón para el gobernador que luego se puso al frente de la campaña y, el domingo 14 de noviembre, festejó la remontada que además le permitió empatar el Senado provincial.

Con esa experiencia, Kicillof bosquejó una hoja de ruta en la que fija "metas y prioridades" para el 2023, que parte de la base de que en el 2022 no habrá pandemia, el tema que absorbió casi todo su tiempo como gobernador. "Dejar de lado pandemia para concentrarse en otras cosas, y ajustar esa acción con los intendentes", dijeron a elDiarioAR en La Plata. Se trata de líneas de acción vinculadas a obras públicas, seguridad y educación, como tres ejes centrales pero sobre una base general: aunque la expectativa de Kicillof es que el 2022 sea un buen año económico, que permita una recuperación fuerte, "no alcanzará para recuperar todo lo perdido" entre la pandemia y la gestión de Macri-Vidal.

Aparece, además, una vulnerabilidad: la macro economía la fija la Nación y, por tanto, la provincia opera en el marco que se define a nivel nacional. De hecho, esta semana Kicillof enviará a la Legislatura el proyecto de presupuesto para el 2022, que elaboró su ministro Pablo López, que toma de base los datos que fija el presupuesto enviado en septiembre, 3 días después del sablazo electoral, por Martín Guzmán.

PI

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