Nueva audiencia
Gianinna Maradona en el juicio por la muerte de su padre: “Nos manipularon y dejaron a mi hijo sin abuelo”
Cuatro testigos, entre ellos Gianinna Maradona, declaran este martes en la tercera audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona y se espera que el neurocirujano Leopoldo Luque pida volver a comparecer para refutar a los citados.
La hija del astro argentino y Claudia Villafañe pudo exponer ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón tras la suspensión de su testimonial en la jornada anterior.
Gianinna comenzó su testimonio en medio de nuevas controversias, después de que Luque volviera a tomar la palabra para aclarar que “iba a testificar las veces que considere necesario” y que su idea no era “entorpecer el debate”, y sostuviera que Maradona “hacía uso de su derecho de autonomía. Diego consumía alcohol”, consignó, y agregó: “El consentimiento informado se trata de los riesgos que pueden llegar a haber. La idea era asustarlo un poco”, dijo.
Gianinna Maradona sostuvo que el 25 de noviembre de 2020, día de la muerte de su padre, le comunicaron que “se descompensó” y le pidieron que “maneje tranquila”, mientras que volvió a apuntar contra el psicólogo Carlos Díaz, quien le habría dicho: “Pasó lo que tenía que pasar”. “Con Dalma decidimos que le hagan la autopsia”, describió.
Gianinna informó que el 18 de noviembre de 2020, los profesionales que estaban a cargo de la salud de su padre, le afirmaron que “era importante que le demos su espacio”. Señaló que los enfermeros Ricardo Almirón y Dahiana Madrid le suministraban medicación a Diego, al tiempo que consignó que la psiquiatra Agustina Cosachov les “prohibió” a los profesionales de Medidom -empresa tercerizada para la internación domiciliaria- “ver” al paciente.
Recordó que su padre “echó” al neurocirujano Leopoldo Luque, un nutricionista y al médico clínico Pedro Di Spagna porque “no los quería ver”. Di Spagna reaccionó aliviado ante la declaración de la joven ya que lo favorecería en su situación procesal.
Gianinna sostuvo que durante los primeros días de la internación domiciliaria en Tigre su padre “estaba bien” aunque recriminó que “no había aparatología médica”. La joven recordó que no había desfibrilador y consignó que Leopoldo Luque y Agustina Cosachov le aseguraron que “no funcionaba una ambulancia” en la puerta de la casa en el barrio cerrado San Andrés: “Nunca la vi”.
La joven consideró que el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz “nos manipularon y dejaron a mi hijo sin abuelo”. “No me constaba que Maximiliano Pomargo nos estaba grabando” en la reunión llevada a cabo en la Clínica Olivos, admitió.
En este sentido, negó haber elegido la residencia del country San Andrés, en el partido bonaerense de Tigre, donde “el baño estaba lejos y el lavarropas se encontraba muy pegado al cuarto de mi papá”. “Todo el tiempo nos decían que lo importante era que no consumiera alcohol. En ese momento estaba el enfermero Ricardo Almirón”, rememoró al referirse a la estadía del astro argentino en Benavídez.
Gianinna se quebró durante su testimonio en el juicio por la muerte de su padre mientras escuchaba un audio del neurocirujano Leopoldo Luque en el que el médico se refería a una “internación domiciliaria”. “Perdón, pero me da bronca porque Luque decía que era el médico (tratante) pero acá no se hace cargo”, lamentó la hermana de Dalma.
Gianinna afirmó que los médicos de la Clínica Ipensa en La Plata determinaron que “no había que operar” a Diego, pero el neurocirujano Luque decidió lo contrario y luego el paciente fue derivado a la Clínica Olivos. “En Olivos estaban Verónica Ojeda, Jana, Dalma y Maximiliano Pomargo”, sostuvo, a la vez que agregó que el abogado Víctor Stinfale señaló en ese momento que el astro argentino sería intervenido quirúrgicamente por los “mejores profesionales”.
Reveló que en la consulta a la Clínica Olivos realizada en noviembre de 2020 había tres opciones: una internación domiciliaria, el traslado a una clínica de rehabilitación y externarlo, a la vez que recordó que en ese encuentro participaron el neurocirujano Luque, la psiquiatra Cosachov, Verónica Ojeda, Dalma y Jana.
Gianinna recordó que se contactó con la psiquiatra Agustina Cosachov el 2 de noviembre de 2020 porque Diego “era la persona más rápida del mundo, pero empeoró cada vez más”. “Le pedimos tener un Zoom entre todos para saber qué medicación consumía mi papá”, respondió la hija de Claudia Villafañe ante la pregunta del fiscal Patricio Ferrari y rememoró que “la vio por primera vez” en la Clínica Olivos.
“Lo veía bastante mal a mi papá. El 10 de octubre de 2020, hablé con él y me dijo que cumplía años ese día. Lo llamé a Luque y le dije que estaba perdido en tiempo y espacio”, sostuvo. La hermana de Dalma insistió en que el ex jugador “estaba muy mal, su salud estaba cada vez peor”. “Lo vi bastantes veces en Brandsen, La Plata”, agregó.
Gianinna consideró que la casa del country San Andrés de Tigre “no estaba apta para la internación domiciliaria” de su padre. “Tapiaron la ventana del playroom para que parezca una habitación, el baño estaba abajo más cerca de la entrada”, sostuvo.
Además, recordó que el trato era “nulo” porque el ex jugador permanecía en su dormitorio. “Fuimos con Jana y había ropa con olor a pis en los placares”, señaló.
Gianinna reveló que se comunicó con el conductor Marcelo Tinelli sobre el día que su padre concurrió al estadio de Gimnasia y Esgrima La Plata (LP) para el homenaje por su cumpleaños N°60. La joven resaltó que el periodista deportivo reconoció “no saber” qué le decía el por entonces director técnico del “Lobo”.
Sostuvo que su padre no firmó el acta de externación en la Clínica Olivos porque “no sabía lo que iba a pasar”, mientras que cuestionó la fotografía que publicó el neurocirujano Leopoldo Luque con Diego luego de la operación por el hematoma subdural.
Gianinna consignó que Luque le aseguró que “le caía mejor que su hermana (Dalma)” y lo calificó de “gran actor” y “rey de la manipulación”.
En un audio por el abogado Fernando Burlando se escucha al médico definir como “gordas” y “estúpidas” a las hijas del “Diez”. “Él me decía que iba a verlo todos los días a mi papá”, señaló.
Gianinna nombró a Maximiliano Pomargo, su primo Jonathan y “Monona” -la cocinera- como los miembros del entorno de su padre entre 2019 y 2020. Asimismo, consideró que una internación domiciliaria “sería” era tener enfermeros durante las 24 horas, aparatología y una ambulancia en la puerta de la vivienda en el barrio cerrado San Andrés.
La joven exhibió una foto del cumpleaños 59 de su padre, Diego Armando, a los jueces durante su declaración. Y se quebró nuevamente durante su declaración y consignó que desde la época que jugaba en la Selección “tomaba pastillas para dormir”. “Después de Dubái su salud empezó a empeorar”, sostuvo.
Uno de los abogados que representan a la psiquiatra Agustina Cosachov aseguró que los herederos mayores de edad fueron responsables de la salud de Diego y que no podían declarar bajo juramento de decir la verdad porque podrían “autoincriminarse” por incumplimiento de los deberes de asistencia familiar. En ese punto, Fernando Burlando, que representa a Dalma y a Gianinna Maradona, consideró que nunca antes se había “mencionado algo tan agresivo para la dignidad de una persona ni para con una víctima. Jamás”.
Minutos después, los jueces del tribunal no aceptaron el pedido del letrado de Cosachov (“Corresponde mantener a Gianinna Maradona y al resto de los hijos en calidad de testigos y no voy a permitir preguntas imputativas que busquen probar su responsabilidad penal”, argumentó el juez Alberto Gaig), y Gianinna comenzó a declarar.
“Mi papá estaba perdido en tiempo y espacio, no sabía dónde estaba. Mi papá no estaba bien para nada, ya no me podían seguir diciendo que sí. En su cumpleaños de 60 se dejó en evidencia. Ya no podían decir que Dalma y yo estábamos locas y que solo queríamos ensuciar a su entorno”, recordó, al tiempo que detalló que en octubre de 2020 “estaba muy mal mi papá, la verdad. Le costaba caminar, interactuar, conectarse. Cuando yo preguntaba, me decían que era por las pastillas o el alcohol y no me sabían decir específicamente qué pasaba porque ellos me decían que tenía períodos, pero no, la salud de mi papá estaba cada vez peor”, remarcó Gianinna.
Al recordar el día de la muerte del Diez, la hija de Maradona detalló lo que vio desde los días previos: “El día de su cumpleaños, 30 de octubre de 2020, llegué a la casa de mi papá con mi mejor amigo y mi hijo. Afuera estaban sus fans. Entramos y él estaba afuera en el parque con un fogonero, vestido con un conjunto deportivo. Hacía mucho calor. Él estaba con la mirada perdida, mirando el fuego. Mi hijo le muestra su remera, que tenía una foto de él, y mi papá no se reconocía. Le pregunté si estaba bien, le dije que se aleje del fuego. La gente que estaba ahí me dijo que tenía que ir a la cancha, yo le dije que no. Él me dijo que se quería ir conmigo. No me dejaron, a nosotros nos sacó la policía y a mi papá se lo llevaron en una camioneta”, relató.
La relación de Gianinna con los principales acusados
En su declaración de este martes, Gianinna resaltó que Luque, Cosachov y Díaz eran los responsables de la salud de Maradona y de la internación domiciliaria. Qué dijo de cada uno:
- “Con Luque venía hablando de la salud de mi papá unos meses antes de la muerte de mi papá. Él era su médico, la persona responsable. Él era el encargado de decirme a mí el parte médico cuando mi papá estuvo ingresado en Ipensa. Nos dijo que lo mejor era probar internación domiciliaria. Lo charlamos (con su hermanas Dalma y Jana). Yo no me podía imaginar que había un trasfondo o que estaba tramando otra cosa. Creímos realmente que la opción de Luque y Cosachov era la correcta y la mejor para él. Nosotras íbamos a acompañar porque queríamos que él viviera de la mejor manera posible. Confiamos, nos manipularon y aceptamos. Nos dijeron que iba a ser una internación domiciliaria seria, con aparatología”.
- “Con Cosachov lamentablemente me comunico recién el 2 de noviembre, después del episodio de su cumpleaños. El 30 de octubre, cuando todos vimos lo que vimos en la tele, me comunico con Jana y Diego Junior y les pregunté si ellos lo veían normal o si veían que esto se iba poniendo peor. Me dijeron de todo, dije que hablemos con los médicos porque estaba todo mal y cada vez iba peor. Quería saber qué medicación estaba tomando porque mi papá no era mi papá, lo habían cambiado, estaba dormido, lento, irreconocible. Era la persona más rápida del planeta y estaba cada vez peor. Le mando un mensaje a Cosachov, hicimos un meet. Quería que fuera con todos mis hermanos juntos porque a cada uno le decía una cosa distinta sino. Personalmente recién la conocí en la Clínica Olivos”
- Con Carlos Díaz, “Agustina nos dice que había un psicólogo que estaba atendiendo a mi papá. Estábamos en la Clínica Olivos, en una reunión, Díaz llegó tarde, se presentó y dijo que era quien lo ayudaba a mi papá en su tratamiento con alcohol y que era especialista en adicciones”.
Además, Gianinna dijo que estaba “enojada cuando vi la casa de la internación domiciliaria. No era la casa que mi papá merecía y no por los lujos. No tenía una habitación en planta baja, ni en suite, ni baños cerca. El cuarto que le armaron era al lado de la cocina, la puerta no cerraba. Me dijeron que lo iban a solucionar. No estaba cerca de la entrada, era un camino recto y era la última en una esquina”.
Y dio más detalles: “Luque y Cosachov me dijeron que iba a haber una ambulancia de alta complejidad cerquita. Nunca la vi. Lo único que vi en la casa era el saturador. No vi monitor, ni desfibrilador, ni la ambulancia en la puerta que nos prometieron que iba a estar. Nos habían prometido que mi papá iba a tener la aparatología necesaria para estar controlado. Sí estaban los enfermeros y los primeros días el acompañante terapéutico. Nosotros creíamos que iba a estar monitoreado”.
Otros testigos en agenda
El comisario Lucas Farías, que encontró fallecido a Maradona en su habitación del country San Andrés; Lucas Rodrigo Borge, jefe de Policía en zona norte; y el coordinador de la Policía Científica, Cristian Méndez, son los otros tres citados para la audiencia que comenzó a las 10.
En el primer debate —anulado por el documental de la exmagistrada Julieta Makintach— Borge expresó que entró al dormitorio del “Diez” y lo halló cubierto con una sábana blanca, mientras que vestía un short deportivo y una remera negra: “Recuerdo que tenía la panza muy hinchada”.
Por su parte, Farías, quien era el encargado del destacamento policial de Villa La Ñata, afirmó que concurrió a la vivienda de “Pelusa” luego de que le avisaran que el oriundo de Villa Fiorito sufrió una descompensación.
El hombre opinó que el cuerpo de Maradona parecía un "bulto prominente": “Ingresé al domicilio y me encuentro con Claudia Villafañe, que estaba hablando por teléfono en la cocina. Le explico que fui a hacer un procedimiento y me asomo a la habitación contigua y veo en la cama un bulto prominente que estaba tapado”.
Asimismo, allegados a la defensa de Luque confirmaron que podría haber "careos" entre el imputado y los testigos, a fin de contradecir los dichos de Gianinna, los uniformados y el perito. "Es probable", reconocieron fuentes cercanas a los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren.
En este sentido, el ex médico de cabecera continuaría con su estrategia para demostrar su supuesta inocencia por el presunto homicidio simple con dolo eventual del ex director técnico de Boca y la Selección argentina.
Durante la segunda jornada, Luque pateó el tablero, solicitó la palabra frente a los miembros del TOC N°7 y aseguró que Maradona “no agonizó 12 horas”, “no estaba hinchado” y “a Diego lo amaba; era mi ídolo y amigo”.
Además del profesional, los otros sindicados son la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Díaz; el enfermero Ricardo Almirón; el coordinador Mariano Ariel Perroni; el médico clínico Pedro Di Spagna; y la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Edith Forlini.
Por Ramiro González Brítez, para la agencia Noticias Argentinas.