El Gobierno dio argumentos técnicos
La Asociación de Actores denunció censura por el fin de la exitosa obra “La Revista del Cervantes”
La Asociación Argentina de Actores y Actrices presentó este lunes una solicitud de explicaciones al secretario de Cultura, Leonardo Cifelli, y a las autoridades del Teatro Nacional Cervantes por el cierre anticipado de La Revista del Cervantes —protagonizada por Marco Antonio Caponi y Mónica Antonópulos— y el despido de todo el elenco, integrado por más de treinta trabajadores entre actores, bailarines y músicos de la orquesta estable.
En la carta, el sindicato advierte que el levantamiento de la obra pudo haber sido “generado en un marco de censura”, al señalar que “el contenido de algunos monólogos de la obra conlleva críticas políticas, que, por otra parte, son características del género y esenciales en el homenaje a la revista porteña, objetivo del proyecto”. El sindicato también apunta que el éxito del espectáculo refuerza esa sospecha: “La aceptación del público y de la crítica, y, en definitiva, el éxito de la obra, nos reafirman la sospecha que expresamos”.
Según trascendió, el conflicto se desencadenó luego de que el director del teatro, Gonzalo Demaría, o un funcionario de su entorno pidieron al elenco que no incorporara texto sobre la actualidad política, tras un chiste que habría generado malestar. Los actores fueron notificados de su desvinculación por correo electrónico. “Lo hicieron por mail y esto es injusto”, expresó la actriz Ambar Vega en sus redes.
La Secretaría de Cultura rechazó esa lectura mediante un comunicado enviado a elDiarioAR. Según el organismo, la interrupción antes del 31 de mayo —fecha pactada en el contrato— obedeció a un “desgaste significativo en el mecanismo del escenario giratorio” detectado por equipos técnicos, que recomendaron detener las funciones por razones de seguridad. El espectáculo acumuló 124 presentaciones en casi un año, luego de que su temporada original —prevista hasta agosto de 2025— fuera extendida dos veces por el éxito de convocatoria.
Fuentes de la cartera cultural agregaron reservadamente que el contrato siempre tuvo como fecha de cierre el 31 de mayo, en parte porque en julio comienza la temporada de El Mago de Oz y el escenario se necesita para los ensayos, a lo que se sumó el daño en el mecanismo giratorio.
La Asociación de Actores exige que se revierta la situación “para que el público pueda acceder a un derecho cultural relevante y los trabajadores y trabajadoras puedan conservar sus puestos de trabajo”, y advierte: “Nos negamos a aceptar que hechos como este sucedan, y mucho menos a correr el riesgo de que se naturalicen”.