HOGAR

8 usos prácticos que podemos darle a las botellas de plástico vacías

Jordi Sabaté

Diario.es —

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El consumo de plástico de todo tipo se disparó durante el COVID-19, así lo asegura la organización ecologista Greenpeace.

De hecho las empresas de plásticos han multiplicado su producción, e incluso se han aprovechado de la pandemia para relanzar su imagen a pesar de que los ecologistas advierten que ofrecen una falsa seguridad. Pero polémicas aparte, el resultado final es que estos residuos pasarán a engrosar la lista de los ya existentes en los basurales, cuando no en el fondo del mar, ríos, lagos y estómagos de peces, tortugas y mamíferos acuáticos.

Es por eso que ahora más que nunca conviene frenar el residuo plástico dándole una segunda vida en la reutilización práctica, para funciones domésticas.

A continuación, 8 ideas interesantes:

1. Pesas para fitness

Podés utilizar las botellas de agua como pesas para realizar ejercicios de fitness. Teniendo en cuenta que un litro de agua pesa un kilo, podés rellenar las botellas de distintos volúmenes de modo que tengas todo el espectro de pesos necesario. Las podés usar como mancuernas o bien, si tienen manijas, como pesas. También las podés atar a un palo de escoba de modo que puedas hacer ejercicios coordinados.

2. Un compostador doméstico

Podemos aprovechar las bases de las botella para fabricar un juego de compostadores domésticos. Según el tamaño y el número de botellas tendremos más o menos capacidad. Para ello jugaremos con la capacidad que tiene el plástico de moldearse con el calor, de modo que usando tres botellas, a dos les estrecharemos un poco la base y les practicaremos pequeños agujeros de modo que quepan una encima de la otra.

Así situaremos tres, la de abajo sin agujeros y con la base ancha, y las otras dos moldeadas y agujereadas, además de ensambladas la una encima de la otra. En la superior verteremos los restos vegetales de la comida, así como cenizas, cáscaras de huevo o restos de café. Podemos taparla, si queremos con otra base, o con un cuello de otra botella invertido.

En la base inferior caerán los líquidos, que podemos usar como abono líquido, y en la intermedia se irá precipitando el humus que se vaya formando, y que podemos usar como sustrato para plantas. En este vídeo podés ver cómo armar uno con dos macetas.

3. Mesas y bancos de jardín

Esta aplicación práctica para nuestro residuo de botellas plásticas aprovecha la gran resistencia neumática del aire. Reuniremos tantas botellas como podamos de un mismo modelo y las pondremos unas encima de las otras, pegadas con un pegamento profesional para plásticos, asegurándonos de que no las disuelva.

Las reuniremos en grupos uniformes que se irán levantando hasta la altura deseada, en la cual pegaremos una tabla de madera o de otro material como superficie de la mesa o del banco. En este último caso podemos además poner encima almohadones para estar más cómodos. El único secreto es contar con todos los tapones y mantener las botellas bien tapadas, de modo que no pueda escapar el aire. Los tapones deben ser de rosca.

4. Un paragüero

Usaremos una ristra de botellas a las que cortaremos tanto el cuello como a base. Aprovecharemos el canuto central, que será donde enfundaremos los paraguas, y también las bases. Pegaremos los canutos a una plancha de metacrilato rectangular, pensando en que luego está irá atornillada a la pared, que modo que los canutos queden dispuestos para enfundar los paraguas. En el suelo colocaremos otra plancha de metacrilato que podemos fijar o dejar suelta, en la cual pegaremos las bases, de modo que al enfundar los paraguas mojados, el agua caiga en el receptáculo correspondiente.

5. Comederos y nidos para pájaros

Para fabricar un nido nos basta con hacer un agujero en el centro de la botella y llenarla de paja. La taparemos y la colgaremos con un hilo en una ventana, balcón o terraza, esperando que vengan sus huéspedes. Para el comedero, en lugar de un agujero, eliminaremos la mitad de la pared central de la botella, es decir medio cilindro, pero respetando tanto el cuello como la base. Colgaremos la botella, tapada, y llenaremos la base con alpiste.

6. Una piñata para perros

Si tenés perro te puede resultar muy útil como juego para que se distraiga, basta una o varias botellas, un hilo y dos puntos donde atarlo. De este modo, agujerearemos la botella justo por debajo de donde comienza a estrecharse en el cuello y pasaremos la cuerda, que ataremos para tenerla tensa. Llenaremos la botella de golosinas o juguetes para que las mascotas jueguen a golpearla para obtener su recompensa.

Existe una versión más elaborada: usar tres botellas y construir un soporte de madera.

7. Macetas y semilleros

Podemos, por ejemplo, realizar macetas colgantes, cortando el cuello de la botella y atándole tres piolines para equilibrarla y colgarla. Dentro podemos introducir sustrato y la planta que deseemos. Con unos pequeños agujeros en la base, conseguiremos que drene bien. También es perfecto para contener orquídeas, en los climas muy húmedos, o bien para plantar frutillas. Para ello basta con llenar la botella de sustrato mezclado con semillas y practicar agujeros en distintas zonas para que puedan salir los brotes. En este enlace tenés un buen ejemplo.

8. Portavelas

Cortaremos el cuello de dos botellas y los colocaremos, de forma estética, enfrentados y pegados por la zona de la rosca, de modo que las zonas más anchas queden en los polos. El agujero central nos servirá para colocar la vela. Si queremos un portalámparas más largo podemos añadir otra rosca en el centro.

J.S.

El consumo de plástico de todo tipo se disparó durante el COVID-19, así lo asegura la organización ecologista Greenpeace.

De hecho las empresas de plásticos han multiplicado su producción, e incluso se han aprovechado de la pandemia para relanzar su imagen a pesar de que los ecologistas advierten que ofrecen una falsa seguridad. Pero polémicas aparte, el resultado final es que estos residuos pasarán a engrosar la lista de los ya existentes en los basurales, cuando no en el fondo del mar, ríos, lagos y estómagos de peces, tortugas y mamíferos acuáticos.

Es por eso que ahora más que nunca conviene frenar el residuo plástico dándole una segunda vida en la reutilización práctica, para funciones domésticas.

A continuación, 8 ideas interesantes:

1. Pesas para fitness

Podés utilizar las botellas de agua como pesas para realizar ejercicios de fitness. Teniendo en cuenta que un litro de agua pesa un kilo, podés rellenar las botellas de distintos volúmenes de modo que tengas todo el espectro de pesos necesario. Las podés usar como mancuernas o bien, si tienen manijas, como pesas. También las podés atar a un palo de escoba de modo que puedas hacer ejercicios coordinados.

2. Un compostador doméstico

Podemos aprovechar las bases de las botella para fabricar un juego de compostadores domésticos. Según el tamaño y el número de botellas tendremos más o menos capacidad. Para ello jugaremos con la capacidad que tiene el plástico de moldearse con el calor, de modo que usando tres botellas, a dos les estrecharemos un poco la base y les practicaremos pequeños agujeros de modo que quepan una encima de la otra.

Así situaremos tres, la de abajo sin agujeros y con la base ancha, y las otras dos moldeadas y agujereadas, además de ensambladas la una encima de la otra. En la superior verteremos los restos vegetales de la comida, así como cenizas, cáscaras de huevo o restos de café. Podemos taparla, si queremos con otra base, o con un cuello de otra botella invertido.

En la base inferior caerán los líquidos, que podemos usar como abono líquido, y en la intermedia se irá precipitando el humus que se vaya formando, y que podemos usar como sustrato para plantas. En este vídeo podés ver cómo armar uno con dos macetas.

3. Mesas y bancos de jardín

Esta aplicación práctica para nuestro residuo de botellas plásticas aprovecha la gran resistencia neumática del aire. Reuniremos tantas botellas como podamos de un mismo modelo y las pondremos unas encima de las otras, pegadas con un pegamento profesional para plásticos, asegurándonos de que no las disuelva.

Las reuniremos en grupos uniformes que se irán levantando hasta la altura deseada, en la cual pegaremos una tabla de madera o de otro material como superficie de la mesa o del banco. En este último caso podemos además poner encima almohadones para estar más cómodos. El único secreto es contar con todos los tapones y mantener las botellas bien tapadas, de modo que no pueda escapar el aire. Los tapones deben ser de rosca.

4. Un paragüero

Usaremos una ristra de botellas a las que cortaremos tanto el cuello como a base. Aprovecharemos el canuto central, que será donde enfundaremos los paraguas, y también las bases. Pegaremos los canutos a una plancha de metacrilato rectangular, pensando en que luego está irá atornillada a la pared, que modo que los canutos queden dispuestos para enfundar los paraguas. En el suelo colocaremos otra plancha de metacrilato que podemos fijar o dejar suelta, en la cual pegaremos las bases, de modo que al enfundar los paraguas mojados, el agua caiga en el receptáculo correspondiente.

5. Comederos y nidos para pájaros

Para fabricar un nido nos basta con hacer un agujero en el centro de la botella y llenarla de paja. La taparemos y la colgaremos con un hilo en una ventana, balcón o terraza, esperando que vengan sus huéspedes. Para el comedero, en lugar de un agujero, eliminaremos la mitad de la pared central de la botella, es decir medio cilindro, pero respetando tanto el cuello como la base. Colgaremos la botella, tapada, y llenaremos la base con alpiste.

6. Una piñata para perros

Si tenés perro te puede resultar muy útil como juego para que se distraiga, basta una o varias botellas, un hilo y dos puntos donde atarlo. De este modo, agujerearemos la botella justo por debajo de donde comienza a estrecharse en el cuello y pasaremos la cuerda, que ataremos para tenerla tensa. Llenaremos la botella de golosinas o juguetes para que las mascotas jueguen a golpearla para obtener su recompensa.

Existe una versión más elaborada: usar tres botellas y construir un soporte de madera.

7. Macetas y semilleros

Podemos, por ejemplo, realizar macetas colgantes, cortando el cuello de la botella y atándole tres piolines para equilibrarla y colgarla. Dentro podemos introducir sustrato y la planta que deseemos. Con unos pequeños agujeros en la base, conseguiremos que drene bien. También es perfecto para contener orquídeas, en los climas muy húmedos, o bien para plantar frutillas. Para ello basta con llenar la botella de sustrato mezclado con semillas y practicar agujeros en distintas zonas para que puedan salir los brotes. En este enlace tenés un buen ejemplo.

8. Portavelas

Cortaremos el cuello de dos botellas y los colocaremos, de forma estética, enfrentados y pegados por la zona de la rosca, de modo que las zonas más anchas queden en los polos. El agujero central nos servirá para colocar la vela. Si queremos un portalámparas más largo podemos añadir otra rosca en el centro.

J.S.

El consumo de plástico de todo tipo se disparó durante el COVID-19, así lo asegura la organización ecologista Greenpeace.

De hecho las empresas de plásticos han multiplicado su producción, e incluso se han aprovechado de la pandemia para relanzar su imagen a pesar de que los ecologistas advierten que ofrecen una falsa seguridad. Pero polémicas aparte, el resultado final es que estos residuos pasarán a engrosar la lista de los ya existentes en los basurales, cuando no en el fondo del mar, ríos, lagos y estómagos de peces, tortugas y mamíferos acuáticos.