Renunció Nicola Sturgeon, la primera ministra de Escocia

María Ramírez

Oxford (Reino Unido) —

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La primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, anunció este miércoles su dimisión por sorpresa. La líder del partido nacional escocés desde 2014, la persona que más tiempo ha estado en el puesto, ha sufrido varios reveses políticos tras la aprobación de la ley de autodeterminación de género en Escocia y el freno a su campaña por la independencia.

“Creo que parte de servir bien es saber, casi de manera instintiva, cuándo ha llegado el momento de irse. En mi cabeza y en mi corazón, creo que el momento es ahora para mí, para mi partido y el país”, dijo Sturgeon en una comparecencia ante la prensa desde su residencia oficial en Edimburgo. La primera ministra escocesa aseguró que su marcha no se debe a una crisis concreta, pero habló de la “intensidad” de la política actual y mencionó de manera específica no haber conseguido avanzar hacia la independencia de Escocia y los “asuntos difíciles” que ha afrontado su Gobierno en las últimas semanas, en referencia al debate sobre la nueva ley de derechos trans aprobada en diciembre.

“Una de las cosas que siento es no haber conseguido un debate más racional”, dijo a la pregunta de un periodista de si su dimisión se debía a la polémica por esta legislación. “Siempre seré una voz a favor de la inclusión... Siempre he sido y seré una feminista... pero también defiendo los derechos de cualquier grupo estigmatizado en la sociedad”.

Las próximas elecciones en Escocia están previstas para 2025, y aunque ya se especulaba con que la primera ministra no se volvería a presentar entonces, este anuncio temprano ha sido una sorpresa. Varios colegas de partido y políticos la oposición hablaban esta mañana del “shock” ante la noticia. Sturgeon dijo que se quedará en el cargo hasta que el partido escoja a alguien para sustituirla.

La ley trans

La popularidad de la política ha sufrido en las últimas semanas por el debate sobre la ley de autodeterminación de género aprobada en Escocia y las consecuencias en las cárceles escocesas, en particular por el caso de un hombre condenado por violación y que ahora se define mujer. En enero, Isla Bryson, condenada por violar a dos mujeres cuando se llamaba Adam Graham, fue trasladada a una prisión de mujeres, pero, tras las quejas y la intervención de Sturgeon, fue devuelta a la cárcel de hombres donde servía su condena.

Hace unos días, una encuesta mostraba que más del 40% de los escoceses quería la dimisión de su primera ministra, si bien no tenía clara la alternativa. En el mismo sondeo, el 76% de los entrevistados expresaban su descontento con la ley sobre la autodeterminación de género aprobada por el Parlamento escocés en diciembre. En una decisión sin precedentes, el Gobierno de Rishi Sunak anunció en enero que bloquearía esta ley utilizando por primera vez el poder de veto de las decisiones adoptadas por Escocia.

No al referéndum

El plan de Sturgeon para la convocatoria de un segundo referéndum sobre la independencia de Escocia, que ella quería para el próximo octubre, también se ha topado con la negativa del Gobierno central y el respaldo de la justicia a las competencias de Londres.

En 2014, la mayoría del electorado en Escocia rechazó la ruptura con el resto del país. Pero en 2016, los votantes en Escocia apoyaron mayoritariamente la permanencia de Reino Unido en la UE y entonces Sturgeon anunció que trabajaría para que su territorio se quedara dentro de la Unión. Desde entonces, ha sugerido planes para convocar una nueva consulta y ha intentado hacerlo sin el consentimiento de Londres tras la negativa del Gobierno de Boris Johnson a sus peticiones.

En noviembre, el Supremo dictaminó que Escocia no es competente para legislar por su cuenta sobre este asunto. Los escoceses siguen divididos sobre la independencia, pero desde el Brexit los partidarios de la independencia han ganado apoyos.

Pero Sturgeon sugirió que su figura podría no ser de ayuda en un debate polarizado.

“Cuanto más tiempo está cualquier líder en el cargo, las opiniones se hacen más duras y más difíciles de cambiar, y eso importa. Las encuestas individuales vienen y van, pero estoy plenamente convencida de que ahora hay un apoyo mayoritario para la independencia en Escocia”, dijo Sturgeon este miércoles. “Ganar la independencia ha sido la causa a la que he dedicado mi vida... Pretendo estar ahí cuando se consiga”.