Marcha al Ministerio de Economía
La CGT y las CTA reclamaron un programa de refinanciación de deudas ante la morosidad récord
La CGT, las dos CTA y movimientos sociales se movilizaron este jueves al Ministerio de Economía para reclamar medidas frente al creciente endeudamiento de las familias y las Pymes y exigieron al Gobierno de Javier Milei la implementación de un programa de refinanciación de deudas.
Las organizaciones entregaron en el Palacio de Hacienda un documento con una serie de propuestas para enfrentar la morosidad y cuestionaron el costo del financiamiento que deben afrontar trabajadores, familias y pequeñas y medianas empresas.
La movilización no tuvo un acto con discursos, ya que no se montó un escenario frente al Ministerio. Sin embargo, distintos dirigentes sindicales plantearon durante la jornada sus críticas a la política económica y reclamaron una intervención del Estado para limitar el impacto del endeudamiento.
Entre los principales pedidos incluidos en el documento figura que el Gobierno cumpla con la función de regulación del Banco Central respecto de los niveles de las tasas de interés aplicadas a préstamos bancarios, aplicaciones financieras, billeteras virtuales y otros mecanismos que puedan generar endeudamiento de personas físicas.
Las centrales también reclamaron analizar la situación de endeudamiento de las Pymes, al advertir que el deterioro de su capacidad financiera compromete el capital de trabajo, amenaza la continuidad de las actividades y pone en riesgo fuentes laborales. Además, pidieron poner en marcha un programa de refinanciación que permita atender el “alarmante nivel de morosidad”, con tasas acordes a la evolución de los ingresos.
Qué plantea el documento entregado en Economía
El escrito sostiene que el equilibrio macroeconómico no debería limitarse a las variables financieras, sino que también debería contemplar una solución al endeudamiento y la morosidad de familias y Pymes, con el objetivo de reactivar el consumo y la producción.
Las organizaciones plantearon que la caída de los ingresos y el deterioro del consumo se combinan con el elevado costo del endeudamiento, una situación que, según señalaron, dificulta que las familias puedan afrontar las cuotas y llegar a fin de mes.
El documento también advierte sobre el crecimiento de la morosidad financiera formal, tanto en el sistema bancario como en otros canales de financiamiento. “Cuando una familia deja de poder pagar una tarjeta de crédito o un préstamo, deja de consumir. Cuando una empresa no puede financiar su capital de trabajo, reduce su actividad”, señalaron las organizaciones en el escrito.
En esa línea, sostuvieron que la caída simultánea del consumo y la producción termina afectando también al empleo. Otro de los puntos destacados es la situación de las personas que, al quedar fuera de los canales formales de crédito, recurren a mecanismos informales de financiamiento para cubrir necesidades básicas.
El documento advierte que esas familias quedan expuestas a intereses que calificaron de “usurarios” y reclamó políticas públicas específicas para abordar esa problemática. Para las organizaciones, una alternativa sería refinanciar las deudas, extender los plazos y reducir transitoriamente la presión de las cuotas, de modo que las familias puedan recuperar capacidad de consumo y las empresas sostener sus niveles de producción.
Aguiar: “No hay que descartar un estallido social”
El secretario general de ATE y referente de la CTA Autónoma, Rodolfo Aguiar, cuestionó durante la movilización la situación de endeudamiento de los hogares y advirtió sobre sus posibles consecuencias sociales. “No hay que descartar que sea el alto nivel de endeudamiento el que se termine convirtiendo en el desencadenante de un estallido social en el país. La situación que en este momento atraviesan millones de hogares en Argentina es dramática”, sostuvo.
Aguiar reclamó que el Gobierno intervenga para limitar las tasas que consideró abusivas y propuso implementar un programa de desendeudamiento para las familias que, según planteó, tuvieron que recurrir al crédito para poder afrontar sus gastos cotidianos. El dirigente también apuntó contra el presidente Javier Milei y contra el exministro de Economía Luis Caputo por el rumbo de la política económica. “El Gobierno no puede seguir mirando para otro lado”, afirmó Aguiar, quien sostuvo que el Ejecutivo cuenta con herramientas para intervenir frente al problema del endeudamiento.
También cuestionó los beneficios que, según su planteo, recibió Mercado Pago y contrapuso esa situación con las dificultades que atraviesan los hogares para llegar a fin de mes. “Hoy existen claramente dos argentinas: una llena de privilegios, con beneficios y subsidios, y otra Argentina llena de injusticias”, afirmó.
De la movilización participaron los integrantes del triunvirato de la CGT, Cristina Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Argüello, además de otros dirigentes de la central, entre ellos Gerardo Martínez y Andrés Rodríguez.
La CGT también difundió un mensaje en sus redes sociales en el que cuestionó el nivel de endeudamiento de los hogares y afirmó que se trata de una consecuencia de las políticas económicas del Gobierno.
Según los datos citados de la situación financiera de los hogares, más de 20 millones de personas mantienen deudas con bancos y entidades no bancarias, mientras que la morosidad de las familias se cuadruplicó desde diciembre de 2023 y alcanzó el 17,5% de los créditos personales.
El reclamo de las centrales sindicales apunta así a que el Gobierno incorpore el endeudamiento y la morosidad de las familias y las Pymes como parte de la agenda económica y avance con un esquema que permita aliviar el peso de las cuotas y recuperar capacidad de consumo y producción.