Entrevista con The Washington Post
Cristina Kirchner apuesta por una derrota de Trump y aspira a ser candidata en 2027 para competir con Milei
Cristina Fernández de Kirchner vaticinó desde su arresto domiciliario en su departamento de San José 1111 una derrota del presidente Donald Trump y los republicanos en las elecciones de mitad de mandato del martes en Estados Unidos, al tiempo que no descartó volver a ser candidata presidencial en 2027, en la primera entrevista que concedió a un medio internacional desde su condena por corrupción y mientras el peronismo se debate entre quiénes deberían jugar fuerte para competir con Javier Milei en los próximos comicios a fines del año que viene.
“Paradójicamente, el hombre que hizo todo lo posible para ayudar a los gobiernos de derecha a ganar en América Latina perderá las elecciones en su propio país”, dijo la expresidenta al diario The Washington Post, que la entrevistó en su departamento de 200 metros cuadrados de Buenos Aires, donde cumple seis años de arresto domiciliario con inhabilitación de por vida para ocupar cargos públicos.
La exmandataria, de 73 años, dijo esperar que los votantes estadounidenses impulsen una ola progresista y comparó su situación con la de su aliado Luiz Inácio Lula da Silva, reelegido presidente de Brasil, quien pasó 580 días preso antes de que sus condenas fueran anuladas. En ese sentido, CFK contó qué le aconsejó el presidente brasileño: “Me dijo 'hacé ejercicio y no te deprimas'”.
Según relata la nota del Washington Post, la líder del PJ “estableció una rutina: come sano; hace ejercicio cuatro o cinco veces por semana en una cinta, una plataforma de escalones y pesas; pasa las tardes leyendo y siguiendo los acontecimientos políticos en todo el mundo en televisión; y estudia inglés y chino”. “Es para evitar que mis neuronas envejezcan”, citan que dijo la expresidenta.
Además, el reportaje relata que la parte “más difícil, dijo, es no poder compartir sus pensamientos con amigos y aliados. Se le permiten cuatro horas de visitas a la semana, repartidas en dos días, con no más de tres personas a la vez en el total. Puede usar un teléfono móvil, pero teme que sus comunicaciones estén vigiladas”. “Pero no tengo derecho a deprimirme ni a atormentarme ante el sufrimiento de los demás. Sé por qué estoy aquí: por lo que represento, el gobierno que construimos y mi negativa a someterme a los poderes establecidos”, le aseguró a la periodista Marina Dias en la entrevista.
Sobre un posible regreso a la presidencia en 2027, elecciones en las que Javier Milei buscará la reelección y resta saber qué papel jugará Patricia Bullrich, Cristina Kirchner prefirió la cautela, pero mostró sus ganas: “Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”.
De acuerdo al reportaje que publica el medio estadounidense, la expresidenta “negó haber cometido delito alguno y describió su procesamiento como motivado políticamente”. “Decime dónde puse el dinero. Porque, sinceramente, si lo hubiera robado, no estaría en la cárcel. Sería libre, porque habría podido comprar al sistema judicial argentino, que es corrupto”, afirmó.
Kirchner y su abogado, Rafael Valim, solicitaron al Comité de Derechos Humanos de la ONU que revise su caso alegando que se le negaron garantías procesales. Valim, quien es abogado y profesor de Derecho Público, doctor y máster por la Pontificia Universidad Católica de São Paulo, con más de veinte años de trayectoria académica en Derecho Constitucional y Administrativo, y fue asesor de Lula en sus causas judiciales, dijo que la prioridad es restablecer los derechos políticos de la expresidenta. “Si Argentina no cumple, preveo una movilización social irresistible por parte del pueblo argentino”, sostuvo.
En la entrevista, además, Kirchner reconoció que los peronistas contribuyeron a su derrota en 2023, cuando la inflación anual alcanzó el 211 por ciento bajo el gobierno de Alberto Fernández. “Se produjo un colapso en la cultura laboral”, dijo. Y agregó: “La gente veía que quienes trabajaban jornadas de ocho horas, soportaban jefes y largos desplazamientos ganaban igual o menos que los vecinos que recibían ayudas gubernamentales”.
De acuerdo a CFK, “ahora muchos argentinos están frustrados porque sus vidas no mejoraron, su dinero no dura hasta final de mes y ven un gobierno que no solo no hace nada por los pobres, sino que los ataca activamente”. En el reportaje, The Washigton Post cuenta que para Cristina Kirchner, “no se trata simplemente recuperar el poder, sino entender la ira que impulsó a los votantes hacia líderes que prometen trastocar el sistema y ofrecer una alternativa creíble. Lo que se necesita son propuestas que la gente crea que realmente pueden implementarse, especialmente para abordar las preocupaciones económicas cotidianas y la deuda”.
Y concluyó con una pregunta: “¿Es posible gobernar racionalmente una sociedad en la que el 50 por ciento piensa que el otro 50 por ciento debe desaparecer?”.