Reunión de comisiones desde las 14

El Gobierno rinde examen en el Senado sobre la ley Bases y se prepara para aceptar cambios

El ministro del Interior, Guillermo Francos; el vicejefe de Gabinete, José Rolandi; la secretaria de Planeamiento Estratégico Normativo de la Presidencia de la Nación, María Ibarzábal Murphy; el secretario de Hacienda del Ministerio de Economía, Carlos Guberman; y el secretario de Energía de la Nación, Eduardo Rodríguez Chirillo. Las caras visibles detrás de la ley Bases de Javier Milei expondrán este martes en el Senado desde las 14 para convencer a los legisladores la necesidad de darle sanción definitiva a la ley ómnibus. Al igual que el tratamiento en Diputados, seguirá sin exponer en público el verdadero cerebro de la iniciativa parlamentaria, Federico Sturzenegger

La intención oficial es abrir una discusión exprés: a la jornada de hoy le continuará otra mañana, con la presencia del secretario de Trabajo, Julio Cordero. El oficialismo quiere dictaminar el jueves para ir al recinto la semana que viene. En paralelo irá también el paquete fiscal. 

Pero los planes libertarios chocan con el peso de la realidad parlamentaria: su bancada tiene apenas 7 senadores de 72. Por eso la necesidad de que otra vez la oposición aliada brinde un apoyo irrestricto a la ley. El pronóstico en la Cámara alta, sin embargo, es que el proyecto sufra cambio y tenga que volver a Diputados para su sanción definitiva. En ese caso el tiempo juega en contra de Milei, que quiere la norma antes del Pacto de Mayo del 25.

En el Gobierno ensayan un plan B, al menos en cuanto a la narrativa. Tanto en la Rosada como en el despacho de Victoria Villarruel, y en las bancas de La Libertad Avanza, la línea discursiva es que si la ley Bases se modifica, no sería una derrota política. La solución al laberinto estaría en Diputados: la base de apoyos de unos 135 votos que tuvo la media sanción es la señal que ven en el Gobierno para ser optimistas si hay un segundo round allí.

“La intención es que la ley salga como está, pero entre los escenarios posibles está el que podría sufrir cambios. No lo vemos como un drama. Drama es la situación de la gente, y estas son herramientas políticas para ayudarla a salir de la crisis”, justificaron cerca de la vicepresidenta. “Si vuelve a Diputados no es un drama”, afirmó una fuente del entorno de Francos. “Hay confianza de que sale. Y no sería un drama si hay cambios, a lo sumo el camino será ir a Diputados”, plantearon en una de las bancas libertarias.

Hoy Francos y el resto de los funcionarios irán a “explicar las leyes y a resolver dudas”, anticiparon a elDiarioAR en el Ministerio del Interior. El ojo de los representantes del Ejecutivo estará puesto en conseguir el apoyo de los senadores peronistas no-kirchneristas, los radicales y los de fuerzas provinciales. Son las peceras donde irán a pescar votos. 

Nosotros tenemos derecho a discutir todas las modificaciones que queramos, pero a ver cuál es la intención del oficialismo a la hora de tratar estos temas. Yo tengo muchos puntos para objetar de la ley

En el kirchnerismo ya está definido el rechazo, pero hay gobernadores peronistas que jugaron a favor del Gobierno en capítulos puntuales en Diputados –se quebró por ejemplo la unidad opositora al votar el RIGI–. Por eso hoy la CGT con Héctor Daer a la cabeza hará una incursión en el Congreso para abroquelar la oposición sobre todo ante la reforma laboral y la restitución del impuesto a las Ganancias. 

El desafío para los libertarios es que Unión por la Patria está a solo dos votos de imponer su negativa: tiene 33 senadores; el quórum es de 37. Pero antes será clave la matemática en el plenario de las comisiones de Legislación General, de Asuntos Constitucionales y de Presupuesto y Hacienda (que además tratará el paquete fiscal). 

En el oficialismo ven el otro lado de la ecuación: “Hay un bloque de 39 senadores con los que se está dialogando”, apuntaron en el despacho de Villarruel, en una cuenta que incluye a los propios senadores de LLA. La vice y Francos –en relación con los gobernadores– encabezan las negociaciones con los potenciales bloques aliados, figura que parece más brumosa que la que había en Diputados. 

Allí los dialoguistas habían llegado a ocupar el despacho de Martín Menem para, en un mano a mano con Rolandi e Ibarzábal, casi que reescribir las leyes del Gobierno. Hasta ahora esa situación no ocurrió en la Cámara alta. Pero las alarmas ya están encendidas ante la amenaza del toma y daca parlamentario: “Hay ciertas provincias un poco cruzadas con algunas cuestiones”, admitió un vocero libertario.

En ese universo de opositores-potenciales aliados aparecen senadores de distintas banderas políticas y de los cuatro puntos cardinales. La neuquina Lucila Crexell juega como “libera” del gobernador Rolando Figueroa, aunque está firme en rechazar la restitución de Ganancias, medida que cuestionan todas las provincias patagónicas por los altos sueldos que cobran los trabajadores petroleros. Escollo para el oficialismo también son los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, que responden al gobernador Claudio Vidal. Lo mismo la rionegrina Mónica Silva, referenciada a Alberto Weretilneck. A estos se suma la incógnita de los misioneros Carlos Omar Arce y Sonia Rojas Decut.

Un bloque que puede ser decisivo es el heterogéneo Unidad Federal. Lo integran el entrerriano Edgardo Kueider, el correntino Camau Espinola y la cordobesa Alejandra Vigo. Kueider, que tiene un peso estratégico porque además preside la comisión de Asuntos Constitucionales, ya mostró los dientes a la reunión de hoy: “La primera pregunta que voy a hacer es qué pretende el oficialismo, digamos: sacar una ley a libro cerrado o qué”, desafió ayer en Net TV. “Nosotros tenemos derecho a discutir todas las modificaciones que queramos, pero a ver cuál es la intención del oficialismo a la hora de tratar estos temas. Yo tengo muchos puntos para objetar de la ley”, agregó.

Con los 6 senadores del PRO ya casi alineados –como ocurrió con la bancada amarilla en Diputados–, los funcionarios del Ejecutivo buscarán endulzar especialmente los oídos de los 13 senadores de la UCR, bloque que conduce Martín Lousteau y que podría dividirse como en la votación sobre el DNU 70/23. Al titular del partido lo acompañó el fueguino Pablo Blanco, que ahora integra la comisión de Asuntos Constitucionales. “El senado todavía no lo vio ni lo debatió al proyecto. Y no veo que la mayoría de los senadores se haya inmerso de verdad en la ley original ni en la media sanción. Para dos leyes tan abarcativas lo normal sería que en el Senado hubiera alguna iniciativa de modificación”, avisó un operador parlamentario del radicalismo. 

En la UCR se quejaban de que las negociaciones del Ejecutivo siempre estuvieron enfocadas en Diputados. Hubo tibios acercamientos en el Senado. Por caso, recién la semana pasada, con la media sanción sobre rieles, Karina Milei, hermana del Presidente, visitó a Villarruel en su despacho para limar asperezas internas y tener el pulso de las conversaciones previas. Hoy esa rosca comenzará a revelarse.

MC/JJD