La política exterior de Milei
“El invento revienta al inventor”: en el Gobierno miran en clave malvinense el desafío separatista en el Reino Unido
“El invento revienta al inventor”. Con ese mensaje Santiago Caputo, el estratega estrella de Javier Milei, se refirió a la noticia de impacto mundial que se conoció este lunes: la reunión de los líderes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte para luchar juntos para independizarse de Gran Bretaña. La novedad del desafío separatista tuvo su impacto en la Casa Rosada, en medio del inesperado reclamo oficialista por la soberanía de Malvinas.
La expresión pública de Caputo buscó generar una primera narrativa libertaria en pos de alimentar las posibilidades del Gobierno de sumar activos a su favor en la disputa con Inglaterra por las islas. El asesor monotribustista del Gobierno fue el guionista de la cadena nacional de Milei de hace dos semanas, cuando planteó una serie de medidas por Malvinas para aprovechar la ventana que abrieron algunas declaraciones de Donald Trump, quien habló de “Falklands”.
Además, como ya reveló elDiarioAR, la SIDE que controla Caputo fue clave en el armado de la ofensiva mileísta: durante los días previos a la cadena de Milei hubo reuniones del canciller Pablo Quirno y del ministro de Defensa, Carlos Presti, con funcionarios vinculados al organismo en el Salón Martín Fierro de la Casa Rosada, donde Caputo instaló hace tiempo su base de operaciones. La SIDE aportó información sobre las compañías involucradas en el proyecto petrolero Sea Lion, los países detrás de ellas y los plazos previstos para comenzar la explotación de hidrocarburos alrededor de las islas.
“Las Malvinas no son el pasado. Son el futuro de la Argentina y un activo estratégico para la proyección en el Atlantico Sur. Esta es la discusión más importante en materia de política exterior de la Argentina por las próximas décadas”, tuiteó el asesor días atrás. Se espera que esta semana el Gobierno envíe finalmente el proyecto de soberanía de las islas al Congreso.
Pero la noticia que llegó desde Cardiff este lunes tuvo también otro impacto en la Casa Rosada. Según pudo saber elDiarioAR de fuentes gubernamentales, el canciller Quirno se enteró del desafío independentista por los diarios. El jefe del Palacio San Martín habría mostrado su enojo contra la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza, porque la diplomática no le anticipó sobre los movimientos independentistas de Escocia, Gales e Irlanda.
Otro traspié diplomático hubo la semana pasada. El Gobierno comunicó el jueves por lo bajo que Milei mantenía su viaje a Londres para participar de un Argentina Week en el marco de una feria de negocios de litio, pero minutos después que varios portales levantaran la noticia, se bajó la orden de suspenderlo. La exposición sigue en pie, pero finalmente el libertario no sería el primer presidente que viaja a Inglaterra desde la época de Carlos Menem.
Y antes, tras la cadena de Milei, Quirno presionó a Plaza para que averiguara el contenido del diálogo que habían tenido Trump y el premier inglés Andy Burnham. Su respuesta habría sido que “no ha tenido acceso a esa información porque es reservada”. En paralelo, el canciller le pidió al embajador en Washington, Alec Oxenford, para que “consiga algún gesto más concreto” del gobierno de Trump sobre su postura por Malvinas.
En Cancillería hubo nerviosismo por la conversación telefónica que el 7 de septiembre Trump tuvo con Burnham —que acaba de asumir—. Según trascendió oficialmente, ambos líderes abordaron la economía, la guerra en Ucrania y Medio Oriente, aunque el comunicado oficial evitó cualquier referencia a la disputa por las islas. El norteamericano nunca habló de Malvinas con un convencimiento genuino, sino como una especie de “prenda de cambio” para desafiar a Londres por el escaso apoyo británico a la ofensiva de EE.UU. en el estrecho de Ormuz. Ahora los tres líderes independentistas de Gales, Escocia e Irlanda del Norte se reunieron horas después de que Trump dijera en Irlanda que le “encantaría” ver una isla “unida”.
Fue en esa visita a Dublin que Trump volvió a hablar de las “Falklands”, como otra mojada de oreja a Londres. “Las Falkland Island (las mencionó en inglés) son muy interesantes”, consideró en una críptica referencia. Y a raíz de que un periodista le preguntósi había hablado con el primer ministro británico sobre las Malvinas, durante su conversación telefónica de la semana pasada, Trump contestó lo que quiso: advirtió sobre un “desastre potencial” por Malvinas y ofreció mediar entre Argentina y Reino Unido. “Probablemente podré resolverlo” dijo.
En la noche de este domingo pasado, el Gobierno envió como comunicación de prensa un video editado por Santiago Oría, el cineasta de Milei y funcionario de la Casa Rosada, con imágenes sobre las declaraciones de Milei y Trump sobre Malvinas. El corto sumó imágenes del partido de la Seleccióon argengina contra Inglaterra por la seminifinal del Mundial e incluso de la bandera que mostaron los jugadores tras la victoria.
“El curso de los acontecimientos está empujando hacia un punto de inflexión”, promocionó el propio Oría. Nada dijo que Milei cuestionó a los jugadores luego del partido por desplegar la bandera casera que decía “Las Malvinas son argentina” y que fue el Ministerio de Seguridad quien aceptó, en reunión previa con la FIFA, que se prohíba el ingreso de hinchas argentinas con alusiones a las islas.
MC