Crisis en el Gobierno
Manuel Adorni renunció como jefe de Gabinete en medio de la investigación por el crecimiento de su patrimonio
La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete se concretó este sábado, luego de más de tres meses de polémica por el crecimiento de su patrimonio desde su llegada al Gobierno y de la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que enfrenta. La renuncia se produjo tras varios días de fuertes tensiones dentro de la Casa Rosada y pese al respaldo que el presidente Javier Milei le había expresado públicamente hasta último momento.
El propio Adorni confirmó su decisión a través de una carta difundida en sus redes sociales, en la que le agradeció al Presidente por haber aceptado una renuncia que, según sostuvo, ya había intentado presentar anteriormente. “Gracias por su confianza, presidente. Ha sido un verdadero honor”, escribió el ahora exfuncionario antes de cerrar el mensaje con su habitual “fin”.
En el texto, el exjefe de Gabinete atribuyó su salida al desgaste provocado por los cuestionamientos públicos y las denuncias en su contra. “Gracias por entender las razones y entenderme a mí: por primera vez desde aquel 10 de diciembre de 2023 estoy yendo en contra de sus deseos. Gracias por esta vez sí haber aceptado mi renuncia al cargo”, expresó.
Adorni aseguró que decidió dar un paso al costado para proteger a su entorno y cuestionó el tratamiento que recibió durante los últimos meses. “Los interminables ataques mediáticos que he soportado me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia”, escribió. También afirmó que las críticas alcanzaron “a mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados”.
En otro tramo de la carta, defendió su actuación como funcionario y rechazó las acusaciones vinculadas a la investigación judicial. “¿Sabe qué, Presidente? Hoy me voy a ir a dormir en absoluta paz conmigo mismo y con lo hecho por el país: ojalá muchos de los que hicieron todo para causarme daño puedan alguna vez lograr lo mismo”, sostuvo.
Además, insistió en que nunca incurrió en hechos de corrupción. “Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas”, escribió. También cuestionó versiones que circularon sobre su continuidad en el Gobierno: “Llegaron a decir que mi permanencia en el cargo respondía a que los tenía extorsionados a usted y a la secretaria general de la Presidencia”.
Una salida que se aceleró en las últimas horas
Aunque Milei había reiterado el viernes, durante una visita oficial a España, que solo desplazaría a Adorni si la Justicia comprobaba su responsabilidad en hechos de corrupción, dentro del Gobierno el escenario comenzó a modificarse desde el jueves.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, encabezó las conversaciones para organizar el reemplazo del jefe de Gabinete. El clima interno derivó en la certeza de que la continuidad de Adorni era políticamente insostenible, pese al respaldo presidencial.
La confirmación oficial de la renuncia llegó horas antes del partido entre la selección argentina y Jordania por el Mundial, en una secuencia similar a la que había elegido el funcionario semanas atrás para difundir su declaración jurada: aquella documentación fue publicada por la Oficina Anticorrupción durante la ceremonia inaugural de la Copa del Mundo.
Santilli, el principal candidato para sucederlo
En la Casa Rosada ya trabajan sobre el esquema de reemplazo. El ministro del Interior, Diego Santilli, aparece como el elegido para asumir la conducción de la Jefatura de Gabinete, aunque su designación todavía no fue oficializada.
De concretarse, será la segunda vez que Santilli asuma un rol clave para descomprimir una crisis política dentro del oficialismo. En paralelo, el Gobierno evalúa reactivar la Vicejefatura de Gabinete y promover al actual secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, para ocupar ese cargo y absorber parte de las funciones que hoy dependen del Ministerio del Interior.