Asamblea de la ONU y Escudo de las Américas

Milei busca una foto con Trump, quien se reúne por primera vez con el premier británico en plena disputa por Malvinas

22 de septiembre de 2026 11:06 h

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Javier Milei aterrizó esta mañana en el aeropuerto JFK de Nueva York para participar de la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas, con un objetivo que no figura en ningún papel oficial pero que la delegación argentina no disimula: conseguir una foto con Donald Trump. La agenda que difundió la Presidencia no incluye una bilateral formal entre ambos mandatarios. La chance más concreta de un cruce es una sesión extraordinaria del Escudo de las Américas prevista para las 15 de este martes (hora argentina), a la que ambos presidentes asistirán, pese a que originalmente el encuentro iba a quedar en manos del canciller Pablo Quirno y del secretario de Estado, Marco Rubio.

El Escudo de las Américas es la iniciativa de seguridad impulsada por Washington para enfrentar en el continente a carteles regionales de narcotráfico que la administración estadounidense vincula con Irán y China. Milei firmó el acuerdo en un encuentro que armó Trump con otros presidentes a principios de año. La cumbre de esta tarde alimenta para la Casa Rosada la expectativa de un cruce cara a cara.

Mientras tanto, la agenda de bilaterales de Trump para esta semana de Asamblea está completa y no incluye a la Argentina. El mandatario estadounidense sí se encontrará, entre otros, con el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham; el presidente de Francia, Emmanuel Macron; la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen; el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen; la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi; el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski; el presidente de China, Xi Jinping; y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en una de las bilaterales que mayor foco atraen en la escena global.

Para la delegación argentina la reunión de Trump con Burnham es la que más atención despierta, en medio del contexto de Malvinas: será el primer cara a cara entre ambos desde que Burnham asumió como primer ministro, y luego de que el republicano pusiera en duda la posición histórica de neutralidad de EE.UU. sobre las islas. Pero la agenda bilateral incluye otros temas: Ucrania —entre otros puntos, el suministro de misiles interceptores—, la reapertura del tránsito por el estrecho de Ormuz, la regulación de las tecnológicas estadounidenses, inmigración y política energética. Trump ya adelantó su tono hacia el nuevo premier: lo definió como “un tipo agradable”. Burnham, por su parte, dijo que buscará “puntos de acuerdo” con un “enfoque pragmático”.

El clima diplomático viene escalando desde el 25 de abril, cuando Reuters publicó un correo interno filtrado del Pentágono que mencionaba la posibilidad de reconsiderar el apoyo diplomático de Estados Unidos a “posesiones imperiales”, con una referencia explícita a Malvinas, en medio de la fricción entre Trump y el entonces premier británico Keir Starmer por las operaciones militares en Medio Oriente. El 1° de septiembre, ya con Burnham al frente del gobierno británico, Trump volvió a poner el tema en duda ante la prensa: “Siempre reviso cada posición. Es solo una de muchas”. Dos días después, en cadena nacional, Milei respondió que “las Islas Malvinas son argentinas por historia y por derecho. No hay debate” y dispuso sanciones contra las petroleras que operan en el yacimiento Sea Lion.

La disputa no se detuvo ahí: el Reino Unido prorrogó recientemente por cinco años —con opción a dos más— todas las licencias vigentes de exploración y producción de hidrocarburos en Malvinas, entre ellas la de Navitas Petroleum Atlantic (que se quedó con el 65% del área adyacente a Sea Lion) y Rockhopper Exploration. El proyecto Sea Lion prevé empezar a extraer crudo en marzo de 2028 y generar unos US$2.000 millones en regalías en tres décadas. El Gobierno respondió con denuncias penales contra las petroleras y sus accionistas, y la Justicia Federal de Río Grande ordenó a Rockhopper y Navitas abstenerse de avanzar con obras vinculadas al proyecto. La Casa Rosada invoca la Resolución 2065 de la ONU, de 1965, que reconoce una situación colonial en el archipiélago; Londres sostiene que “la soberanía de las islas no está en cuestión”.

El resto de la semana de Milei en Nueva York incluye este miércoles el discurso ante la Asamblea General y una conferencia de la Fundación Federalismo y Libertad junto al International Republican Institute el miércoles; y el jueves, una exposición ante el Economic Club of New York —moderada por el editor global de Bloomberg, John Micklethwait— y reuniones con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. El regreso del libertario a Buenos Aires está previsto para la madrugada del viernes.